Caminando tranquila Hikan, iba hacia el puerto. Tenía que reunirse con Camaican, pues habían acordado pasar esa semana juntos, aún estaba con un humor de mil demonios, pero quién la iba a culpar si esa sensación de estar vigilada e intimidada solo la había sentido de niña y nunca más la sintió ese terrible escalofrío solo lo sentía cuando estaba con su maestro.
Aunque nadie le crea fue entrenada por los bug-bulgars, varias veces según porque era una mujer con gran fuerza y determinación, la entrenaron en peleas cuerpo a cuerpo, con espadas, arquería, y más cosas de las que les enseñaban solo a su gente.
Estaba tan ida en sus pensamientos que no se dió cuenta de que topo con alguien que la tiró al suelo cayendo sentada. Al alzar el rostro una ligera mueca de disgusto se formó en su rostro pues eran:
Astron
Pana
Buitre
Bruta
Pacan
Y por último
Azan
Sin tomar la mano que le ofrecía Astron, se levanto sola sacudiendo un poco su ropa para quitar el polvo de esta.
Pacan: a donde vas tarada
Azan: te comieron la lengua hermana (gruño venenosa)
Pacan: espera prima, como le van a comer la lengua si no siquiera las ratas le hacen caso (dijo con burla, riendo con Azan como idiotas)
Narra Astron...
Me sentí mal, al ver que Hikan no tomo mi mano para que se pusiera de pie así que baje lentamente mi mano desilucionado por no poder tocarla.
Pacan: a donde vas tarada
Azan: te comieron la lengua hermana (gruño venenosa)
Pacan: espera prima, como le van a comer la lengua si no siquiera las ratas le hacen caso (dijo con burla, riendo con Azan como idiotas)
Al escuchar a Pacan y Azan, me dieron ganas de tronarles el cuello, como de atrevían a hablar de esa manera de Hikan, ella era más hermosa que cualquier mujer de Berk o de cualquier isla su belleza era comparable con las diosas, iba a decir algo hasta que escuche su hermosa voz.
Hikan: no tengo, porque de ponerme a pelear con ustedes dos, no son más que dos seres inmundos que no tienen inteligencia alguna, solo son las rameras de los hombres de este lugar, a diferencia de ustedes yo si me doy a respetar, solo sepan algo yo SOY COMO LA LUNA, TENGO ALGO MUY OSCURO QUE OCULTAR, así que les recomiendo que mantengan su distancia si no quieren terminar muertas (les dijo sombría asustando al grupo)
Nunca en mi vida, había escuchado ese tono tan sombrío en ella, y creo que no fui el único que se asusto pues el rostro pálido de todos decía que tan asustados estábamos todos.
Narrador omnisciente...
La princesa de los dragones se abrió paso empujándolos bruscamente.
Se marchó de ahí dejando al grupo al que tanto Astron y Pana la querían integrar. Los chicos se quedaron atónitos y poco a poco se fueron del lugar aún asustados.
La princesa de los dragones, iba más rápido a los puertos hasta que alcanzó a ver a Camaican mirando el mar, fue hasta el y detrás suyo le hablo al joven.
Hikan: y bien que quieres (dijo enojada asustando lo)
Camaican: pero que te pasa porque llegas así (le regaño asustado con una mano en su pecho)
Hikan: porque estás distraído si hubiera sido otro y al verte de ese modo te hubiera atacado
Camaican: nada solo recordaba
Hikan: y en qué piensas
Camaican: en mi madre, pronto se acerca el día en que murió
Hikan: perdona no debí preguntar
Camaican: no pasa nada, además de ese día no recuerdo nada apenas era un niño (hablo afligido)
Hikan: de cualquier modo, lo siento, además eso es algo que compartimos en común en poco tiempo llega el día en que desapareció mi madre (dijo triste soltando lágrimas)
Camaican: no debí de habertelo comentado, se lo mucho que te duele ( dijo con calma abrazándola)
Hikan no dijo nada solo se dejó abrazar a lo que de igual forma correspondió el abrazo llorando en el pecho del príncipe a lo que el también empezó a llorar compartiendo los dos su dolor, ambos no se habían dado cuenta de que eran observados por sus respectivos padres que los miraban con tristeza recordando a sus amadas esposas.
La madre de Hikan había desaparecido dejando a su hija en el suelo inconsciente.
La madre de Camaican había sido cruelmente asesinada por su hermanastro y el había quedado con un trauma por ese motivo.
La princesa de Berk y el príncipe de los bug-bulgars, se quedaron un momento más abrazados llorando débilmente por sus pérdidas pues era lo que más los había marcado en su niñez, lo más terrible que les había pasado en sus respectivas vidas.
Luego de 15 min. estando más tranquilos, se separaron viéndose a los ojos hipnotizados el uno por el otro empezaron a acercarse con lentitud...
a los pocos centímetros de juntar sus labios un montón de pequeños Nanderls empujaron a la pareja al agua y al salir a la superficie miraron cómo los pequeños dragones los miraban como si se burlaran o eso creía el rubio cenizo pero la castaña estaba segura que Astron los había mandado pues los pequeños se reían de haberlos empujado.
Sin más nadaron hasta la costa de la isla para poder secarse sus vestimentas con el viento, ambos agradecían que su ropa tuviera una pequeña armadura que los cubría y protegía en ciertas zonas.
