Capítulo 9.5 Extra
"El amor te vuelve tonto".
- No lo entiendo... ¿Por qué me molesta tanto que sea tan cercano a Osomatsu-niisan?
Los sonidos de las latas de cerveza golpeando violentamente contra la mesa llenaban por completo la habitación.
- ¿Ehhh? ¿Te gusta? ¿Te gustaaaaaa?
Aquellas voces ásperas exponían el alto nivel de alcohol que sus consumidores llevaban en el cuerpo.
- ¿Gustarme? ¿De qué hablas? ¡Qué asco!
- Pero... es como si estuvieras celoso...
- ¿Celoso yo? ¿Por qué debería estar celoso de esas basuras? ¡En todo caso, sólo creo que arruinaron el combo de hermano mayor con menor!
- ¿Combo? ¿Ehhh~?
- En todo caso, su relación me da igual porque yo tengo una similar con Karamatsu-niisan... ¿No crees que en todo caso, me tendría que gustar Karamatsu-niisan?
- ¿Te gusta... Karamatsu-niisan?
- ¡Creo que eso sería preferible!
La puerta de la habitación se abrió de golpe. Los gritos de Matsuyo reclamando el robo de la cerveza de su padre hicieron que todo se volviera nubloso.
Aquella voz ronca de su madre fue degenerando en un sonido más agudo y molesto.
Todomatsu abrió los ojos. Un sueño.
Miró a un lado y vio a Osomatsu gruñendo, se giró y pudo ver a Karamatsu frunciendo sus gruesas cejas. Se levantó rápidamente del futon.
¿Una alarma? ¿Quién carajos había puesto una alarma en el cuarto y por qué?
- Aghhh... ¡Callen esa cosa! -Gruñó el mayor de todos.
Su mirada se dirigió al lugar vacío que estaba a un lado del idiota mayor. Sus dientes rechinaron al recordar aquella... pesadilla.
- ¡Auch! ¿¡Pero qué demonios-...¡? -Gritó Osomatsu al sentir una patada en su costado.
Ese era otro bonito despertar para la familia Matsuno.
-.-
Habían pasado varios días desde que los sextillizos habían regresado a casa de su última aventura. Para los menores apenas fueron un par de horas pero los mayores juraban que habían sido días completos en los que estuvieron atrapados dentro del extraño cuerpo de Dayon en compañía de los amables habitantes de ese mundo.
Desde que regresaron había cierta tensión en el ambiente que era imposible ignorar. Choromatsu lucía extrañamente desmotivado, sin reaccionar a los comentarios de los otros con gritos y devoluciones de sus chistes. Parecía siempre perdido en sus pensamientos y una que otra vez soltaba suspiros de resignación.
Por su parte, el resto no hacía otra cosa que mirarle de lejos. Ninguno tenía el valor para preguntarle qué ocurría o para animarle.
Todomatsu, en primera instancia, trató de ponerle fin a esa situación. Decidido a encarar al de verde y de ser necesario sacarle la mierda a matsu-golpes para que reaccionara pero fue detenido por el resto. Le decían que lo mejor sería que dejara solo a Choromatsu. Los dos mayores le habían comentado que las últimas palabras de su prometida habían sido duras, pero Todomatsu sólo había escuchado un 'Dayon~ Dayon~' saliendo de la boca de aquella mujer horripilante, así que se limitó a ignorarlos y a continuar su lucha por golpear al tercer hermano.
Después de tanto forcejeo con el de rosa, lograron que se calmara. Jyushimatsu le convenció de salir y dar una vuelta para tranquilizarse.
Sí, aquella incomodad que sentían en el ambiente no era por culpa de Choromatsu, pues para ser sinceros entre ellos, ya estaban acostumbrados a ver al pajero deprimirse por nada y luego regresar a ser el mismo gruñón de siempre. La realidad era que aquella sensación incomoda comenzó pues a partir de su regreso, Todomatsu estaba irritable. Más que de costumbre.
No es como si el Matsuno doble cara demostrara una conducta explosiva a cada momento, pero cuando veía al de verde era como si no pudiera reprimir su ira, terminando siempre en una pelea unilateral, pues Choromatsu ni siquiera se inmutaba y eran el resto los que terminaban recibiendo los golpes del de rosa al tratar de pararle.
Al regresar de aquel paseo en el que Todomatsu se la pasó quejándose con Jyushimatsu, quien ya no podía ni con su alma, el hermano menor notó la ausencia del de verde y gruñó. Sacó una esfera de metal bastante opaca del bolsillo de su sudadera y lo depositó sobre el sofá de la habitación. Tomó su bolso deportivo y salió diciendo que iría al gimnasio, que nadie le molestara. Cuando salió, los hermanos restantes exhalaron como si estuviesen reteniendo la respiración por horas.
Karamatsu y Osomatsu dijeron que saldrían hacia el pachinko, pues el doloroso estaba de racha, mientras Jyushimatsu e Ichimatsu se miraron fijamente con complicidad al verlos salir. En la ausencia del resto, decidieron subir al tejado a admirar el cielo pues no tenían nada mejor qué hacer.
El clima era agradable, frío, pero los rayos del sol daban cierta calidad en plena estación invernal. Era perfecto para el cuarto y quinto hermano, quienes se relajaron envueltos en sus abrigos mientras descansaban con parsimonia. El gatito Nyanko los acompañaba, reposando en el estómago del de morado.
- ¿Crees que todos estamos enfermos en esta familia? -Dijo Ichimatsu rompiendo el silencio.
Jyushimatsu le observó pensativo, con aquella mirada gatuna que ahora ponía nervioso a Ichimatsu, como si pudiera ver a través de él.
- Yo creo que todos estamos muy sanos. ¿Choromatsu-niisan está enfermo? -Preguntó con una inocencia falsa que más bien era estupidez para el cuarto.
- No me refiero a ese tipo de enfermedad. -Suspiró el mayor. Había olvidado que con Jyushimatsu debía ser directo si quería una conversación "real".- Me refiero a que en esta familia pareciera que todos somos unos pervertidos con deseos de practicar un incesto narcisista.
Jyushimatsu soltó un "Woooaahhh" al escuchar aquello, y luego se puso pensativo durante un minuto.
- No creo que sea un incesto narcisista... Yo creo que a pesar de tener las mismas caras, somos muy diferentes... -Dijo en un arrebato de inteligencia filosófica.- Aún no sé qué es lo que me hace ser Jyushimatsu, pero soy Jyushimatsu. Incluso si tenemos la misma cara, yo no soy Ichimatsu-niisan, tampoco soy Karamatsu-niisan.
Su rostro lucía triste con aquel último comentario. El pecho de Ichimatsu se estrujo al recordar las acciones que Jyushimatsu había realizado para animarlo en sus momentos de debilidad. Su rostro se puso colorado y el sudor escurría por su rostro, los nervios y el miedo se apoderaban de su cuerpo.
- No… no tienes que ser yo, y tampoco tienes que ser el imbécil de Karamatsu. -Dijo Ichimatsu incorporándose del tejado para sentarse y ver a los ojos al menor.- Si tú sigues siendo Jyushimatsu, yo seré feliz.
Las mejillas de Ichimatsu se tiñeron de un color rojizo después de decir aquello.
Jyushimatsu habría pensado que su hermano mayor lucía lindo, cambiando de una expresión nerviosa a una avergonzada, sino fuera porque Ichimatsu rápidamente cambió su gesto por el típico, como si estuviese cagándose encima.
- ¡Además, no lo decía por ti o por mí! ¡Tampoco hablaba de los homos mayores! -Exclamó Ichimatsu como si estuviese peleando contra una existencia imaginaria que lo juzgaba.- Me refería a Todomatsu y a Choromatsu...
- ¡Ah! -Gritó Jyushimatsu como si ahora todo estuviese más claro que el agua.- Sobre eso... Mmm...
Jyushimatsu se froto el mentón pensativo, dudando sobre si continuar con esa plática o continuar callado. Decidió hablar, después de todo, era su precioso hermano mayor al que le podía decir todo sin miedo a que reaccionara violento o burlón. E incluso si lo hiciera, le daría igual.
- ¿Recuerdas cuando te conté que Totty me contó hace mucho tiempo que le gustaba Karamatsu-niisan? -Dijo finalmente pero en una pregunta que dejó confundido al mayor.
- Ah, sí... Recuerdo que antes me contaste sobre ello. -Ichimatsu sintió una mezcla entre vergüenza y asco, ya que eran tres de la familia que tenían sentimientos románticos hacia el doloroso segundo hermano, y él era parte de ese grupo.- ¿Pero eso qué tiene que ver? ¿No me dirás que Todomatsu sabe algo sobre Mierdamatsu y Osomatsu?
- No, no me refiero a eso. -Continuó el de amarillo.- Creo que Todomatsu es intuitivo sobre aquello... Pero le importa una mierda.
Aquello lo dijo con una sonrisa muy tierna que descolocó un poquito a Ichimatsu. Se rió un poquito mientras cubría su boca con las mangas de su abrigo y prosiguió.
- A Totty siempre le ha gustado Choromatsu... -Dijo Jyushimatsu con un tono bastante dulce, de un hermano mayor que protege los secretos de su hermano menor, pero que igual los revelaba porque podía.-
Ichimatsu se quedó de piedra con una expresión de incredulidad. Jyushimatsu habría jurado que había dejado de respirar.
- No puede ser verdad... -Frunció el entrecejo mientras trataba de asimilar aquello.- ¿Choromatsu?
Jyushimatsu asintió con la cabeza.
- ¿El Choromatsu histérico que sólo sabe gritar y sentirse superior al resto a pesar de que sólo es una grandísima mierda? -Su gesto ahora era de asco.
Jyushimatsu volvió a asentir con la cabeza, ahora un poco más rápido.
- ¿El Pajamatsu que gasta su mesada en boletos de concierto y mercancía de idols con orejas de gato... y que ni siquiera le gustan los gatos? -Ahora su expresión lucía peligrosa.
Jyushimatsu seguía asintiendo tan rápido que comenzó a marearse un poco.
- Iugh... -Ichimatsu se calmó, pero aunque su expresión regresó a la normalidad su cabeza era un caos total.
- Yo tampoco lo entiendo muy bien... -Dijo Jyushimatsu mientras acariciaba la cabeza de su hermano con miedo a que fuese a explotar.- Pero no es que me lo dijera directamente... pero me dijo que la relación de Choromatsu-niisan con Osomatsu-niisan le provocaba celos.
- ¿Por qué…? -Salió aquella duda de su boca pero luego corrigió.- No, espera... no me respondas... Yo entiendo muy bien qué tipo de celos deberíamos sentir todos de esa relación, es decir, Osomatsu-nissan es el mayor de todos nosotros y por ende es especial para todos nosotros...
- Tú eres más especial para mí, Ichimatsu-niisan. -Interrumpió Jyushimatsu e hizo que el de morado estuviese a punto de vomitar sus vísceras mientras escupía del susto.
Ichimatsu tosió un poco para no atragantarse con su propia saliva antes de continuar. Siguió con su análisis un poco colorado y con un extraño deseo de decirle a Jyushimatsu algo similar a lo que este le había dicho.
- No... -Suspiró.- Quiero decir que lo normal sería sentir celos por Osomatsu-niisan. Digo, yo los he sentido cuando era niño y quería que me dijera que fuera con él a hacer cualquiera de sus travesuras.
- Ah... Entiendo. Pero siempre elegía a Choromatsu-niisan, ¿no? -Completó Jyushimatsu captando la idea.
- Sí, nunca habría pensado en sentir celos por Choromatsu-niisan, aunque suene cruel... -Dijo Ichimatsu, dándose cuenta de que una vez dicho, sonaba el doble de cruel.
- Pero eso es porque a ti no te gusta Choromatsu-niisan. -Concluyó el de amarillo.
Ichimatsu suspiró.
- Pues sí... diría que sigo sin entender, pero... después de todo, todos en esta familia tenemos un pésimo gusto. -Sonrió un poco cabizbajo.
- Yo no creo tenerlo... -Murmuró Jyushimatsu.- Aunque sí que nos gustan los amores imposibles...
'Tú también eres especial para mí', fue lo que Ichimatsu quería decirle en aquellos momentos, pero su voz no salió.
'P-pero las cosas no salieron mal con ella'.
Un sabor amargo le inundó la boca al recordar aquellas palabras del menor. Sentía como si fuera un hipócrita que se aprovechaba de la amabilidad de su hermano menor para superar su corazón roto. Pero, lo peor era, que tampoco quería volver a salir herido.
- Creo que deberíamos entrar de una vez. -Dijo mientras se levantaba del tejado y se dirigía al interior de la casa. Su pequeño Nyanko, frotándose con cariño a su pierna, le siguió.- No te quedes ahí o te resfriarás.
Para Jyushimatsu, aquella sonrisa que le dedicó Ichimatsu antes de entrar dentro de la casa, era la más triste que le había visto. Su corazón se estrujó con dolor.
-.-
Un golpe, dos golpes, tres golpes, treinta y cinco golpes.
Todomatsu dejó de contar las veces que le daba a la perilla de boxeo con todas sus fuerzas. Estaba completamente frustrado y algo le decía que si no sacaba sus energías, terminaría matando a alguien.
- ¿Qué te hizo esa pobre perilla para que la maltrates así?
Una voz conocida se dirigió hacia él haciendo que detuviera su trabajo de brazos por unos segundos. Resopló por la nariz mientras sentía que algo se deslizaba por su garganta dándole una sensación de ronquera.
- ¿Necesitas algo de mí? Porque si no, podrías simplemente dejarme en paz. No estoy de buen humor. -Dijo cortante sin siquiera voltear a ver al individuo que le dirigía la palabra.
- Tú siempre estás de mal humor... a menos que la situación incluya fingir con esas chicas superficiales que te hacen hacerles los mandados.
El Matsuno se giró con enojo hacía aquél que osaba molestarlo en tal mal momento.
Un castaño de mirada y sonrisa desafiantes le saludó. Acababa de llegar al gimnasio y todavía portaba su traje de oficina mientras le saludaba.
- ¡Ey! Hace un tiempo que no nos veíamos, Todomatsu-kun. ¿Cómo has estado?
Todomatsu sintió un dolor en el pecho. Era la persona que menos quería ver en aquellos momentos... pero sabía que era obvio que podría encontrárselo en aquel lugar a aquella hora.
- Ugh... Atsushi idiota... -No pudo evitar que las lágrimas comenzaran a fluir a cántaros de entre sus enormes ojos.
El chico de traje entró en pánico y rápidamente cubrió el rostro de Todomatsu con una toalla y le jaló hacia los vestidores antes de que alguien pudiese verlo en ese estado. Se aseguró de que nadie pudiese entrar mientras el chico se cambiaba de ropa y tranquilizaba sus ánimos, y de paso también se tranquilizaba a sí mismo pues también estaba sorprendido por aquél encuentro. No era por nada, pues hace mucho que el Matsuno no visitaba aquel gimnasio. Era obvio que le estaba evitando.
- ¿Te sientes mejor? -Preguntó al ver que ya había terminado de cambiarse y tenía su bolso en el brazo, dispuesto a marcharse.
- Sí. Debo irme. -Contestó Todomatsu de manera cortante, pero fue sujetado por el hombro.- Dije que debo irme, suéltame.
El castaño le empujó directo hacia un locker y le acorraló con ambas manos.
- No puedo dejar que te vayas en estas condiciones, Todomatsu-kun, pareciera que te vas a desmoronar. -Posó una de sus manos en la cabeza del de rosa y acarició sus cabellos con suavidad.- Además, el que estés aquí me está volviendo loco. Tú sabes mis horarios mas que nadie, pues son los días en los que puedes aprovechar el favor de mi membresía en el gimnasio.
- No seas idiota... ¿Cómo sabes que no estoy aprovechando la membresía de otro amigo? -Replicó el chico sin apartar la mano del castaño.
- Porque soy el único amigo que dejaría que te aproveches de él. -Sonrió con seguridad haciendo que Todomatsu soltara un 'Pfff' y se relajara por un segundo.
- Qué tonto eres... Obviamente eres el único tonto del que podría aprovecharme. Me la debes. -Dijo y se rió aunque para Atsushi, aquella risa era más falsa que sus fotos de Instagram tratando de lucir tierno.
- ¿Esto significa que ya no estás molesto conmigo? -Preguntó sin cambiar de posición.
- Nunca estuve molesto contigo... -Aclaró con un tono cansado y un poco sorprendido. A veces se sorprendía de cómo aquel sujeto tan horrendo podía sacarle la verdad por las buenas.- Estoy molesto conmigo mismo, y tal vez con mis hermanos por ser tan idiotas.
- No puedo comprenderlo porque no tengo hermanos, soy hijo único, y eso significa que siempre he estado solo. -Dijo en un tono que pedía compasión y lástima.
- Pues disculpa, pero que en mi familia seamos 6 hermanos no quiere decir que puedo volverme tu hermano menor. -Dijo en broma y con una expresión de asco.
- No quiero que seas mi hermano menor, eso sería muy enfermo… -Exclamó el castaño, pero rápidamente sintió que había pisado una mina terrestre.- ¡Ah!
- No te preocupes... Tienes razón, es algo enfermo... -Masculló el de rosa.
- Perdón, no lo dije del todo en serio... -Apretó los labios y tomó todo el valor que tenía para preguntar. De cualquier forma, aquel chico ya le había roto el corazón con anterioridad.- ¿Sigues teniendo sentimientos por tu hermano mayor?
Todomatsu le miró con terror en los ojos. Como si no pudiese creer que aquella pregunta pudiese salir de los labios de Atsushi. Estuvo a punto de apartar sus manos de un golpazo y salir corriendo.
- ¿De qué estás hablando? -Se hizo al sorprendido.
- ¿Crees que no lo sabría? Nos conocemos desde la preparatoria. -Una parte de Atsushi se sentía dolida, pues ya habían pasado tanto tiempo juntos que le sorprendía que Todomatsu no notara cuánto se fijaba en él.- Es obvio que me daría cuenta.
Todomatsu no contestó... Se sentía horrorizado por aquellas declaraciones. De por sí ya sentía que todo estaba completamente destrozado desde aquel asunto con Atsushi tratando de revolcarse con su hermano mayor.
El castaño lo sacó de sus pensamientos.
- Pensé que ya lo tendrías superado... Pensé que por eso me besaste. -Cada frase, cada palabra, cada sonido que salía de su boca transmitía el dolor que sentía.- ¿Acaso me parezco tanto a ese hermano que te gusta como para que me confundieras con él y me besaras?
- ¡No te pareces en nada a él! -Gritó enojado Todomatsu.
- Ouch, eso duele… Bueno, eso es obvio, supongo que nadie puede ser tan genial como él para ocupar su lugar en tu corazón. -Expresó aún más dolido el castaño, pero con un toque sarcástico.
- ¿De qué estás hablando? ¡Eso no es verdad! -Exclamó sintiendo que se quedaría sin aire y alguien llegaría a los vestidores a callarlos por tanto escándalo.
- Entonces, ¿por qué estás tan a la defensiva? -Replicó.- Es obvio que el problema es que todavía no superas ese amor imposible.
- ¡Ese no es el problema! -Volvió a exclamar y sus ojos se volvieron vidriosos.- ¡El problema es que te da igual quien sea mientras se parezca a mí, pero...! ¿Por qué tenía que ser Osomatsu-niisan?
Atsushi le miró confundido.
- Tú no entiendes... -Continuó entre sollozos.- Lo que es sentir que tu hermano mayor te roba todo lo que es importante para ti.
- ¿De qué estás hablando? Tú y Osomatsu-kun podrán parecerse pero son totalmente distintos.
- ¡Lo sé! -Exclamó con furia haciendo que Atsushi pegase un brinco hacia atrás.- No se trata de que nos parezcamos... Yo no soy Osomatsu-niisan y nunca seré él. Pero yo también estaba ahí dispuesto a tomar su mano...
Todomatsu sintió como si alguna fuerza invisible depositara un puñetazo en su pecho, sacándole el aire. Las lágrimas se escapaban por sus mejillas sin parar.
Atsushi apretujó al más bajo entre sus brazos y depositó un beso sorpresa en sus labios.
- Qué tonto eres... Tú eres tú... Y te quiero por ser tú. -Dijo mientras secaba las lágrimas de sus ojos.
Todomatsu, apenas reaccionó, se limpió los labios con la manga de su sudadera y el castaño sólo pudo agregar un 'Qué cruel~'.
Pero el de rosa no podía ocultar su rostro, teñido de color rojo.
- Todomatsu... Te quiero, siempre te quise y siempre te querré... Y te juro que no soy gay...
Todomatsu no pudo evitar reír por aquella última frase.
Era momento de dejar de fingir. Había estado enamorado de su hermano mayor, Choromatsu, por mucho tiempo y siempre pensó que sus sentimientos no podían ser correspondidos porque Osomatsu estaba ahí, y era una luz que no podía ser superada por nadie. Mientras Osomatsu estuviera ahí, todos le amarían a él. Pero... Incluso cuando Osomatsu estaba ahí, Choromatsu había roto la ilusión al elegir a alguien totalmente distinta a Osomatsu. Era una traición a Osomatsu, a los sentimientos de Todomatsu y, en especial, a su ego. Algo que no podía tolerar.
Las lágrimas volvieron a deslizarse por su rostro al comprender que todo ese tiempo había estado pensando en que no era porque Osomatsu fuera mejor, sino porque él no era suficiente, no era digno de ser amado ni siquiera como un premio de consolación...
Atsushi le volvió a abrazar. El de rosa se aferró a él. No le odiaba, era obvio que también le quería mucho pues sino no le habría afectado tanto sentir que Osomatsu lo podría apartar de su lado. Era obvio que había ido a buscarle a propósito. Era obvio que quería estar ahí, teniendo aquella conversación. Siempre había estado junto a él a pesar de que se conocieron en una situación de lo más incómoda. Atsushi había visto todo su cambio de ser una persona abierta y dulce, a convertirse en el pequeño monstruo seco que era en la actualidad... Se preguntaba qué era lo que podía amar de su persona.
Es decir, obviamente seguía siendo lindo, inteligente, sociable, de buen gusto al vestir, educado, el único Matsuno que no caía en la categoría de basura... Pero sobre todo, era increíble al hacer que alguien como el gran Atsushi cayera rendido a sus pies. Obviamente, merecía ser amado por alguien que amara...
En serio que el amor volvía tonta a la gente…
"Al diablo mis estúpidos hermanos" se dijo a sí mismo en su mente, antes de volver a unir sus brazos al cuello de Atsushi y suplicar por un nuevo beso. Este no necesitó una contestación, Atsushi unió con suavidad sus labios en un beso muy dulce. A veces le daba miedo lo bien que podía comprender a aquel chico caprichoso. Pero al fin y al cabo, ya era SU chico caprichoso.
Todomatsu recordó que había dejado su ego en uno de los sofás de la habitación y sonrió al pensar que, probablemente, su brillo le estaría provocando una ceguera a alguno de sus pobres y desafortunados Niisans que estuviera ahí por mala suerte.
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Ese fue el extra, no es tan bonito como el anterior pero espero les haya gustado saber un poquito más sobre las relaciones y sentimientos reales de los personajes. Disculpen si esperaban Cyber... realmente me encanta la pareja, pero el AtsuTodo (o viceversa, porque por qué no~) también me encanta. Además de que Choromatsu tiene un papel muy importante en todo lo que sigue.
Aún queda mucho por avanzar sobre la relación de Atsushi y Todomatsu. Ni idea si habrá más adelante o si lo veremos en algún extra o fic adicional xDu
PD: Creo que ya todos notaron que en este fic, los Matsuno son peores que las viejas chismosas de mercado, jajaja. Se cuentan sus secretos como nada, así que mucho ojo, nunca le confíen un secreto a un Matsu~
PD2: Salió el tráiler de la película y me zurré porque no esperaba que el Totty de mi fic en su época de escuela coincidiera con el que las fans se están planteando. Claro, no creo que sean taaan iguales, pero quería aclarar que esta idea ya la tenía en mi cabecita... además de que a la larga, seguro diferirá el Totty del fic con el de la película xDu Porque... para empezar, dudo el Totty de la película haya enamorado al Atsushi, dah(?)
PD3: Me alegro de que gracias al tráiler, el fandom revivió un poquito, jaja.
PD4: Este cap se lo dedico a ya sabes tú quien eres (?) Mentira, me lo dedico a mí misma y a las fans del AtsuTodo 3
PD5: Para la que no entendió el dilema de Totty, explicación rápida: Totty quería a Choro desde que eran niños, pero Choro se la pasaba con Oso la mayor parte del tiempo, pero a diferencia de Karamatsu que sentía celos internos, Totty se creó la ilusión de que así tenían que ser las cosas porque era Oso y él jamás podría ganarle. Pero cuando Choro casi desposa a la chica Dayon, la ilusión de Totty se rompe porque se da cuenta de que estuviese Oso o no estuviese, Choro no lo habría elegido a él... Eso lo relaciona un poco con sus sentimientos por Atsushi, a quien ya había comenzado a querer, pero que igual no podía aceptar porque seguía pensando en todo el dilema de Oso y Choro. En parte, tratando de justificar todo para no odiar a Oso ni a Choro. Pero al saber que Atsushi casi se mete con Oso, sus pequeños traumas y complejos de inferioridad salieron a la superficie. Also, yes, la bola opaquita del inicio era su ego el cual no quería ver porque lo tenía "dañado".
PD6: Si hay cosas que no les quedaron claras en este capítulo, va a ser porque ya pasó mucho tiempo desde que lo escribí y desde que escribí los capítulos anteriores. En ese caso, recomiendo leer los capítulo para recordar aquel asuntito con Atsushi y Todomatsu.
