"Te Encontré."
B.B. Asmodeus.
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Fandom: Gotham (2014).
Pareja: Jim Gordon/Bruce Wayne.
Rating: Teen.
Resumen: (Alfa/Omega/Beta 'verse) Desde el momento en que Jim viró hacia sus espaldas, su destino estuvo marcado.
Continuidad: Situado en los episodios 1x14 "The Fearsome Dr. Crane" y 1x15 "The Scarecrow", con algunas modificaciones de mi parte :)
Nota Especial: No soy doctora, ni científica, ni mucho menos, laboratorista. Sólo leí Wikipedia y me inventé todo un rollo sobre la fisiología de Alfas/Omegas/Betas en este universo. Si hay errores, lo siento, fueron hechos con mucho amor.
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12.
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Nací sin este miedo,
pero ahora es todo lo que me queda.
-KONGO, "Come with me now."
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Apenas eran las 7:00 AM, y Jim ya sospechaba que hoy sería un día extraño.
"Llenen estas formas."
Jim tomó los dos clipboards con ojos escépticos. Las famosas formas eran de un dedo de grosor. Revisó la hora en su muñeca. Rodó sus ojos. "Creo que no estoy siendo claro. Tenemos una cita en diez minutos. Estas formas tomarán cien años."
La enfermera ensalzó una ceja detrás de sus lentes pasados de moda. Su horrenda boca roja se retorció con indignación.
"Lo que quiso decir, ma'dam, fue muchas gracias." Gordon sintió a Bruce tomar los clipboards de sus manos. Cuando Jim permaneció frente a la estación de las enfermeras holgazanas en pleno acto de fulminación por vía ocular, el chico regresó por él para tomarlo de su muñeca derecha.
Las sillas de plástico no lucían de confiar. Rechinaron cuando aceptaron el peso de Gordon. Tal vez, venir a Gotham General no había sido la opción más adecuada. "Eso no fue lo que quise decir."
Bruce gruñó tan malhumorado como Gordon, una vez a una distancia segura de las repercusiones de las enfermeras. "Imaginé que entre más prolongaras tus muestras de desaprobación, más tiempo desperdiciaríamos. Lo encuentro inaceptable porque he estado en ayunas por las ultimas 12hrs a causa de este estúpido test de sangre—"
"Y déjame adivinar. ¿Hambriento?"
"Correcto." El Beta fue toda formalidad y disciplina cuando se dirigió hacia Gordon por ayuda. "¿Qué es un periodo de Rutting?"
Aquí venia la destrucción total de la inocencia de Bruce Wayne. "Es lo que llaman oficialmente a los ciclos de los Alfas."
"Mm." Inafectado, Bruce prosiguió a tachar cuadritos y rellenar huecos de información. "Estas preguntas parecen estar pésimamente adaptadas."
James suspiró. "Son dirigidas a una pareja Alfa/Omega."
Por supuesto, Bruce no lució derrotado. "Contestaré lo que pueda."
El estómago de Jim protestó. Repasó las hojas con desdén. No tenía ganas de llenar ni la línea de su nombre. Su cabeza giraba con las advertencias de Essen sobre cuidarse las espaldas después del arresto de Flass. Dejó el clipboard en el asiento vacío de su costado.
"Estás actuando como un niño."
El detective bufó con su nariz. "Y tu actúas como un adulto. Sabes que me perturba."
Bruce iba en la cuarta hoja. "Contesta las preguntas, James."
James. Apenas notaba que Bruce tenía la predisposición de llamarlo así, más que el genérico Jim. Huh. Jim sonrió para sí. "De acuerdo. No te arrastraré en mi plan de venganza contra la burocracia."
Contestó especificaciones de su salud actual (aburrido), experiencias sexuales previas (¿por qué debería ser de su incumbencia?), existencia de alergias (regresaban a lo aburrido), presión alta y/o diabetes (aún no, pero con su trabajo, sería casi el destino de Jim). Descripciones breves de sus tres ciclos más recientes (¿en verdad querían detalles?).
Datos de su actual pareja. Jim apuntó. Bruce Wayne. Beta. 14 años.
Por el rabillo de su ojo, observó la pluma de Bruce caligrafiar. "¿Tienes un segundo nombre?"
"No. ¿Tú?"
"Worthington."
La pluma retrocedió dos páginas de su clipboard para añadir el nuevo detalle. James aprovechó para atravesar su pluma y apuntar él mismo su edad en el espacio correspondiente. 31.
Dios. -No, Jim. No entres a ese laberinto.
Prosiguió con su formulario.
Expectativas para el siguiente ciclo—Oh, tenían que estar burlándose. Duración estándar del nudo del Alfa en cuestión durante su ciclo—De acuerdo. Suficiente.
Jim le quitó el clipboard a Bruce antes de que pudiera llegar a la última hoja. El hospital no necesitaba saber tantos malditos detalles. "Que se consideren satisfechos con lo que ya tenemos. Vamos. No quiero que te desmayes del hambre."
La enfermera fue tan grotesca como la primera impresión. "El Doctor Brody los atenderá en veinte minutos."
"¿Veinte minutos?"
La enfermera tuvo el descaro de encogerse de hombros. "Está retrasado. Es un hombre ocupado."
"Yo también soy un hombre ocupado." Gordon aventó las formas en el mostrador. "Al diablo con esto." James no sabía por qué no había pensado en Lee antes. Sacó su móvil de su abrigo, mientras empujaba a un frustrado Bruce fuera de la sala de espera. "¡No me mates todavía! Te prometo que tengo un plan."
Lee fue convencida de llegar tarde al asilo para poder asistirlos, con la promesa de ser recomendada para un puesto en GCPD, en cuanto uno estuviera disponible. James la citó en su departamento, y por veinte minutos más, James se auto felicitó por sus buenas ideas.
La gratificación fue corta, sin embargo, porque Leslie Thompkins entró a su departamento y estuvo cara a cara con Bruce Wayne—¿Y en qué demonios había estado pensando al hacer esto?
Su último ciclo debía haberle quemado gran parte de sus neuronas. Porque, de repente, tener a Bruce y a Lee analizándose como dos depredadores en la sala de Gordon, estaba pronto probando que James era un retrasado mental.
"Necesitamos pruebas de sangre." Eso fue lo más estúpidamente obvio que James había planteado en mucho tiempo.
Lee no avanzó del vestíbulo. "Sí. Eso dijiste por teléfono. Van a registrarse en la Alcaldía como emparejados, ¿no es así?"
James ofreció ocuparse del abrigo de su amiga. Asintió como bobo. "Bruce, ella es la amiga que te mencioné. La Doctora Leslie Thompkins."
Bruce se levantó del sofá. Caminó hacia Lee, ya que la mujer parecía estar congelada. Estiró su mano cordialmente. "Encantado de conocerle. Bruce—"
"Wayne." Lee enfatizó. "Eres Bruce Wayne." Una risa nerviosa brotó de la mujer. Mientras James colgó el abrigo de la mujer, sintió dagas siendo lanzadas en su dirección por dos ojos azabaches. "Claro. Jim te ha mencionado, es sólo… Existen tantas personas con ese nombre en la ciudad, que uno no pensaría de a una que—"
"Se trataba de mí." Bruce sonrió. "Comprendo."
Gordon carraspeó su garganta. "¿Gustas algo? ¿Café?"
"Agua estaría bien." Con el ambiente un poco deshielado, Lee descargó su bolso, y su portafolio en la sala de Jim. "¿Quién irá primero?"
Bruce extendió su brazo, manga redoblada. Lee se mostró impresionada. James, por su parte, tomó asiento a lado de Bruce justo a tiempo para ver la jeringa clavada en la vena del muchacho. Hizo una mueca. Bruce lo miró de reojo.
"¿Un detective al que no le agrada ver sangre?"
"No me gustan las jeringas, mas bien."
Bruce esperó hasta que un algodón reemplazara la jeringa, para elaborar. "Ser hijo de científicos no dio espacio para temerle a cosas como estas."
Cielos. ¿Qué clase de infancia había tenido este niño? Cuando fue su turno, Jim pudo haber jurado ver satisfacción en el rostro de Lee. Oh, aquí venía el karma. "Bruce. ¿Distráeme?"
"¿Cómo?"
"No sé. ¿Por qué no me cuéntame por qué es necesario tomar nuestra sangre? Dijiste que has estado leyendo al respecto."
"Oh." El foco arriba de su cabecita, fue literalmente encendido. Bruce entró en Modo Maestro y no hubo vuelta atrás. "Bueno. El propósito principal del test, por supuesto, es validar nuestra compatibilidad. No estoy seguro si tienes conocimiento de cómo funciona nuestra sangre—"
"Asume que no."
"De acuerdo. La lista de funciones es extensa, pero la más pertinente a nuestro caso sería que nuestra sangre es usada para transportar mensajeros químicos, como nuestras hormonas, neurotransmisores, y más importante que todo, nuestras feromonas."
"Ya veo." Jim dobló su brazo en cuanto la aguja estuvo fuera de su piel. Lee guardó las muestras cuidadosamente, dejando de lado su sadismo para dejar brillar su profesionalismo.
"En resumen, examinarán nuestras muestras de sangre interactuar juntas."
Jim retornó a Bruce, al tenor seguro de su voz. A la hipnotizadora forma en la que el muchacho narraba los hechos. "¿En serio?" Su acto de ingenuo fue tragado por Bruce, pero Jim miró a Lee sonreír con ternura ante sus interacciones, cómplice.
"Como ya debes saber, existen cuatro Grupos de Compatibilidad, los más dominantes siendo Alfa/Omega, Beta/Beta; y las considerabas raras, como Alfa/Alfa, Alfa/Beta y Omega/Beta. Nuestra sangre determinará el grupo al que pertenecemos de manera oficial ante la Ley. Sin embargo, lo que encuentro fascinante es el proceso en sí… ¿Sabías que nuestras sangres literalmente cambian color, cuando tú y yo estamos cerca?"
Durante su discurso, el Beta se había emocionado tanto que prácticamente estaba encima de Jim. "¿Cómo ahora?" El Alfa bromeó con un guiño.
Claro. El flirteo sobrepasó la cabeza de Bruce. "Entre Alfas y Omegas las hemoglobinas suelen reaccionar en tonos púrpuras, ¡o hasta azules! Intenté investigar sobre el comportamiento de las hemoglobinas de nuestro Grupo, pero no hay datos recientes y verdaderamente detallados, debido a nuestra rareza."
"Dorado."
Jim y Gordon viraron al frente.
Lee sonreía. En su regazo tenía una tableta portátil que aparentaba provenir del futuro. Era definitivamente un artefacto de alta tecnología. La pantalla se encontraba iluminada, reflejándose en los lentes que la doctora se había colocado durante la oratoria de Bruce. Al obtener la atención absoluta de la pareja, Leslie les compartió su hallazgo. Bruce se deslizó de inmediato a tomar la tableta entre sus manos. Jim se asomó por detrás de un hombro del Beta, curioso.
En la pantalla se visualizaba una imagen microscópica de lo que Jim asumió era la muestra de sangre de ambos, mezclada. Círculos semitransparentes, adjuntados entre sí, asimilaban cualquier otro resultado de laboratorio de ADN que Jim había revisado en sinfín de ocasiones.
Con excepción, que en la actual muestra, los círculos de glóbulos rojos, resplandecían en halos microscópicos. Halos dorados.
Jim sintió el piso desaparecer por debajo de sus pies.
Allí estaba la evidencia contundente del fenómeno que lo había unido a Bruce Wayne, desde el primer día.
"Se teoriza que es debido a que las hormonas de Alfa no pueden someter a las hormonas de un Beta como normalmente lo haría con un Omega. Las hormonas de un Beta pelean de vuelta en primera reacción. Intentan protegerse. Sin embargo, eventualmente, ambas hormonas se nivelan, se climatizan..."
James tragó saliva.
"…y se armonizan."
El sofisticado artefacto fue devuelto a la doctora por un solemne Bruce. "¿Todas las uniones del Grupo AB son doradas?"
"No en exactitud. Varían. Por más que el gobierno quiera controlar a la población con determinantes biológicos, la verdad es que nadie es igual. Habrá similitudes, sí, pero ninguna pareja jamás será idéntica a la última examinada. Ni siquiera las parejas Beta/Beta."
Bruce pareció sentirse en suficiente confianza con Lee para compartirle algo de su historia familiar que James ya había escuchado. "Mi padre provenía de una linaje absoluto de sangre Beta. Él no estaba particularmente impresionado, pero por siglos, las generaciones Wayne presumieron de ser puritanos. No permitían matrimonios entre Omegas o Alfas. Se casó con mi madre, parcialmente, porque mi madre venia de una familia con linaje similar. No quiso faltarle el respeto a la tradición de su familia."
Lee respiró hondo. Tras guardar sus herramientas de regreso a su maletín, miró a la pareja con cierto titubeo. "Ahora que lo mencionas… Creo que esta es mi señal para compartir algo que te parecerá interesante. Muy posiblemente no tienes idea, pero trabajé con tu madre mientras hacía mi internado, Bruce."
Jim no podía creer su suerte. Claro, que su primera amiga en mucho tiempo, había tenido roces con los malditos Waynes.
Bruce se puso de pie. "¿En verdad?"
"Sí. Fue su asistente en los laboratorios de una sus clínicas. Era una mujer tenaz. Le interesaba la genética, y por consecuencia, hubo un periodo donde su investigación la llevó a los Grupos AB, y a los más raros, como el Doble-O."
"¿Doble-O?"
"Omega/Omega."
Las cejas de James saltaron de su frente. "¿Existe un Grupo de dos Omegas? Creí que esa clase de emparejados… no sucedían. Biológicamente hablando."
Lee mostró su impecable dentadura en otro mohín de humor irónico. "Ya debes saber que nada es imposible en el nombre del amor, Jim." Al retornar a Bruce, algo de la dulzura se atenuó. "No quiero faltar al respeto al recuerdo de la mujer. Martha Kane contribuyó a muchas obras de caridad, así como a la fundación de tres de las Clínicas más fundamentales para la ciudad—"
"No lo tomaré a mal. Soy consciente de que mi madre no era perfecta."
Lee asintió. Suspiró. "A la Sra. Kane no le parecía justo el sistema. Tenía un punto de vista algo… revolucionario. Consideraba que la mera existencia de que tuvieras predisposición a ajustarte en un Grupo no debía obligarte por completo a pertenecer a él. Teorizaba que la presión social, junto con la ambiental, estaban influyendo fuertemente en el emparejamiento de Alfas con Omegas, y de Betas con Betas, más que la compatibilidad en sí, de las personas."
Oyendo aquello, James recordó el argumento que había surgido entre Lee y su persona. Todo apuntaba a que la mujer había sido inspirada por las investigaciones de Martha Wayne.
"Nunca supe al respecto." Bruce murmuró. "Mi madre solía ser introvertida en maneras que mi padre no."
Lee sonrió. "Ni siquiera nacías todavía. Estoy hablando de una época donde Martha todavía no conocía a tu padre." Su mirada se estancó en Jim, en un preludio que le dio mala espina. "Esto parecerá duro para ustedes, pero siento que deben saberlo. Martha… no sostenía al grupo Alfa en buena estima. Culpaba su interacción hormonal como un abuso ante los Betas y Omegas."
Una bomba tras otra. Jim apretó su quijada.
"Estaba en contra de su rol dominante sobre la sociedad. Pensaba que si se le tumbaba al Alfa de su trono, por así decirlo, se rompería la cadena de poder, y consecuentemente, un nuevo orden podría implementarse. Uno menos jerarquizado."
Conmocionado, Bruce dio vueltas en la sala. Afortunadamente, la sala de Jim no era tan grande como la de una mansión entera, y el chico no podría perderse de su vista. "¿Tiene alguna idea usted, de cómo mi madre creía que debía tumbarse el sistema actual?"
Lee se encogió de hombros. "No permanecí en la clínica lo suficiente para averiguarlo. Cuando concluí mi internado, Martha estaba trabajando en la idea de un suero que pudiera ser usado para inhibir la influencia de las feromonas Alfa. Pero, claro, sólo era un prototipo… Dudo que haya avanzado, sin embargo. Años pasaron, y nunca escuché desarrollo destacado de su teoría. Luego, se casó con tu padre…"
Jim rascó su nuca. Y el resto, como bien decían, había sido historia.
Bruce regresó al lado del Alfa con mentón en alto, y las ruedas de hámster rodando dentro de su cabeza. Jim no esperó el contacto físico que el muchacho entabló momentos después, tomando el brazo aun doblado de Gordon en sus manos. El Beta sobó el antebrazo en suave búsqueda de permiso. Entonces, Jim se percató de la tensión que había estado aplicado a su apéndice durante la revelación de Lee. Cuando el brazo fue abierto, el algodón estaba seco. Bruce se encargó de removerlo.
"Mi madre era descendiente de Omegas. Asumo que lo escondió de mi padre, tomando en cuenta que me lo confesó a manera de secreto. ¿Podría ser por qué sospechaba que yo hubiera heredado tal predisposición de manera durmiente en mi genética?"
"Quizás. Tal vez su investigación tomó otro rumbo al estar embarazada. A estas alturas, uno sólo puede especular. Los laboratorios KEAN fueron cerrados hace más de una década, y era mediante sus fondos que tu madre financiaba sus investigaciones."
Jim abrió su boca. "Alfred." No era detective por ocio. Jim consideró las variables, y rápidamente unió los posibles cabos sueltos. "Debió haber tenido fuertes sospechas de que Bruce sería perceptible a la influencia de Alfas. Probablemente por medio de la presencia de Alfred durante tu crecimiento. Es la única manera en la que puedo pensar que tu madre haya visto evidencia de tu vulnerabilidad."
"¿Vulnerabilidad? Alfred nunca me lastimaría."
"Me refería a otro tipo de vulnerabilidad, Bruce. Tu madre debió haberse percatado que un Alfa podía ofrecer confort a otros, sin connotaciones tan maquiavélicas. Piénsalo, al ver como tu padre y tú se acoplaban a la naturaleza de Alfred, quizás eso fue la que hizo pausar."
Bruce filtró la nueva teoría a su cerebro, pero lució bastante saturado. Se dirigió a Lee con una sonrisa algo plástica. "Así que, doctora Thompkins, el verdadero punto de esta conversación es que usted encuentra irónico, que el hijo de Martha Wayne esté ahora emparejado con un Alfa."
La mujer explotó en una sorpresiva risotada. El ambiente se aligeró considerablemente ante el dulce sonido. Leslie dio brindis con su vaso medio vacío. "Exactamente. Haz dado en el blanco, Bruce."
Jim sacudió su cabeza. Se arrepintió de ello, sentir su departamento girar fuera de su eje. "Creo que realmente necesito un grasiento omelette en este momento."
Lee reaccionó ante la sutil patada fuera de su hogar como una campeona. "Y yo tengo un trabajo al cual ir. Tengo un amigo en un laboratorio privado que sabe de discreción. ¿Te llamo cuando tengas los resultados?"
"Claro." Tras despedirse de Bruce, Jim la acompañó a la puerta. La ayudó a colocarse su abrigo. "Te debo una."
Leslie acomodó los mechones de su cabello de su cuello para colgarse su bolso médico. "Más que eso, me debes un trabajo, si mal no recuerdo."
James rio. "Como tu dijiste: te llamaré."
Una vez en el pasillo exterior, Lee se inclinó en el último momento para plantearle un beso en la mejilla. Los labios en su piel se prolongaron tres segundos más de lo que el gesto de despedida exigía. Jim aguantó su respiración. Huyó del mensaje que las feromonas de Leslie pudieron haberle informado. Al separarse al fin, Lee sonreía suavemente.
"Algunas cosas en la vida, merecen una despedida adecuada, Jim Gordon."
Jim comprendió. Lo entendió más que nunca, al tener todavía fresco en su memoria la despedida que le había dado al departamento de Bárbara la noche anterior. Inclinó su mentón en igual despedida. Tal vez en otra vida…
Cerró la puerta.
Se enfocó en el ahora.
[+]+[+]
Bruce Wayne estaba sentado frente a su escritorio.
Bruce Wayne.
Harvey roló sus ojos. "¡Jim, se te perdió algo!"
"James está en la oficina de la comisionada. Buenos días, detective Bullock."
El chiquillo estaba leyendo el periódico. El periódico. Y ni siquiera la sección de las caricaturas. "Señor Wayne. Estás lejos de su casa. Claro, por casa me refiero al parque nacional que tiene como hogar."
Wayne empujó un paquete de donas en su dirección sin despegar su mirada del periódico. "James pensó que le gustarían."
"Maldito." Jimbo sabía sus debilidades. "¿Ese café es para mí también?"
"Recién hecho."
De acuerdo. Harvey se permitiría ser comprado. Tomó asiento frente al escritorio de Gordon, aventando el folder de evidencia en su propio escritorio. "¿Tu guardaespaldas sabe que has sido secuestrado por Romeo?"
Había rastros de que Wayne había tenido que desayunar en la estación. El bote de basura compartido tenía paquetes desechables, así como servilletas y tenedores de plástico.
"¿Alfred? Sí, está enterado que me encuentro con el Detective Gordon."
"¿Primera cita?" Harvey bromeó.
Wayne se entiesó como hueso de pollo. Ah. ¿Problemas en el paraíso? "No estoy seguro si este desayuno… cuenta."
Harvey apuntó al bote. "Si no estás seguro, entonces no lo es. Niño, no dejes que Jim se ponga tacaño ahora. Demanda una cena decente que no provenga de platos desechables, buena música, y un final feliz—Oh, bueno, olvida la última parte. ¡Mi punto es que Jim tiene que aplicarse! Vamos, tú puedes estar nadando en dinero, pero él es Alfa. Nos está dañando la reputación."
Wayne lució completamente embelesado con sus disparatadas. Jim lo iba a matar.
"Vamos, dime. ¿A dónde te gustaría que Jim te llevara? Y por favor, no digas Disneylandia."
"Me gusta ir al museo. Hace mucho tiempo que no asisto… Pero, me gusta."
Dios, este pobre niño. "Nah. Necesitas más Rock 'n Roll en tu vida. ¿Sabías que Jim perteneció a una banda cuando estaba en la secundaria?"
"¿En serio?"
"Sip. Estaba completamente ebrio cuando me lo dijo. Pero, una vez dicho a los oídos de Bullock, la verdad ya no puede ser negada."
"¿Una banda de Rock 'n Roll?"
"Creo que tocaba la guitarra o algo así. ¿El bajo? No sé, algo con cuerdas. O tal vez estaba a cargo de la batería y de allí se desarrollaron sus anormales brazos de mini-Hulk—"
Wayne estaba aguantando su risa, y Bullock supo por qué al sentir el palmazo de archivos golpeando su nuca. "Era el vocalista, idiota."
El Beta escupió sus risillas.
"¡Aún más humillante para ti!"
Jim estaba sacudiendo su cabeza. "Algo con cuerdas. Hazme el favor." Al ver a Wayne disfrutar del espectáculo, Bullock lo observó suavizarse como mantequilla. Era la primera ocasión que era testigo del trato de Gordon hacia el chico fuera de su papel de detective o Alfa febril medio-enloquecido. Gordon fue cuidadoso en no tocar a Wayne directamente. La clave estuvo en el mensaje de su lenguaje corporal. El hombre simplemente no podía evitar cubrir las espaldas del muchacho en simbolismo de protección. "¿Puedes creerlo? El payaso del Examinador Médico que tenemos concluyó que la muerte de mi última víctima fue suicidio."
Bullock le dio una mordida a su segunda dona. "Así que el pobre fulano era tan flexible que él mismo se encajó un picador de hielo en las espaldas, ¿huh? Olvídalo. Tenemos un caso nuevo. Necesito que me ayudes a revisar los reportes de la escena del crimen."
Gordon tomó el folder con la nueva evidencia del escritorio de Bullock. Leyó por un momento. "¿La víctima fue colgada del techo de un edificio atado a una silla?"
"Y el asesino fue lo suficiente considerado para subirlo de regreso al techo. ¿Por qué? Ni idea, pero Nygma dice que encontró un hoyo sospechoso en su abdomen en estado post-mordem."
Jim abrió su boca, pero entonces pareció recordar que tenían compañía. Para la sorpresa de Bullock las orejitas de Wayne estaban bastantes atentas. Huh. Puntos para él por no ser un miedoso.
Jim cerró el folder. Sus ojos azules brincaron entre Harvey y Wayne. "¿Podrías darnos…?"
"Oh, claro, córreme de mi propio lugar." Justo entonces, Harvey divisó una figura muy conocida hacer su entrada desde el piso inferior. Se levantó del escritorio, sacudiendo migajas. "Recuerda que hay ojos en todas partes, Jimbo." Dejó que los tórtolos tuvieran su melancólica despedida. Bajó al segundo piso con un cantoneo de sus caderas, porque con un demonio, estaba de buen humor.
Pennyworth olía a colonia de antaño. Bullock aspiró la esencia de limpieza. Orden. Fuerza. -Demonios. Que ejemplar de Alfa, damas y caballeros.
"Alfred, no debiste haberte molestado. Con una llamada hubiera sido suficiente para prestarte una visita."
"Detective Bullock. Siento decepcionar, pero no vengo a buscar de su colorida compañía." Alfred buscaba a su pollito, tal mamá gallina. Harvey roló sus ojos. Tomó los hombros del mayordomo para girarlo en dirección opuesta a la de Jim. "¿A dónde me lleva?"
"¿Qué tal a practicar tu puntería? Lo necesitarás ahora que Jim hará un hombre honesto de tu protegido en el Registro Civil."
Alfred frotó su mentón, seriamente considerándolo. "No es tan mala idea, ahora que lo mencionas."
Harvey se carcajeó. Por eso le agradaba este Ninja-Mayordomo. "Estos dos están completamente chiflados, ¿eh?"
Pennyworth deliberadamente hurtó posesión del envase con café que Harvey tenía en su mano izquierda. Sus pulgares hicieron efímero contacto. Cuando el hombre tomó un sorbo lento, Harvey contó los segundos que duraron sus miradas entrecruzadas. "Ah." Alfred tuvo el descaro de lamer sus labios. "¿Qué se puede hacer? No hay mortal que sea cuerdo a todas horas."
Cuando el envase fue regresado, Harvey aceptó el reto no-verbal que Alfred había arrojado. Reemplazó la marca deleble de la boca del otro Alfa con la suya. Mordió el borde de styrofoam. "Puede ser. Aunque estos dos parecen estar en estado continuo."
"Ah. Aparte de locura, en su caso hay algo de plena estupidez y hormonas. No hay que olvidarlo."
Harvey hizo bailar sus cejas. "Bueno… Estupidez y hormonas puede ser una mezcla divertida."
Alfred lo contempló por un momento, una pequeña sonrisa enmarcando su rostro. "¿Listo, amo Bruce?" Sin siquiera voltear a sus espaldas, el hombre pareció tener radar interno cuando Wayne estaba cerca. "Espero hayan disfrutado sus aventuras, porque no te quiero ver rondando hasta el fin de semana. El chico está retrasado en sus estudios."
Jim fue una blanca paloma, aceptando las órdenes de Pennyworth con una dulce sonrisa. "Sí, señor." Wayne se limitó a sólo entre-girar sus ojos.
"Estaremos muy ocupados, de todas formas." Harvey abofeteó el pecho de su compañero. "Escena del crimen. Ahora."
Aun cuando el café fue extinguido media hora después, Harvey no se animó a tirar el envase. La marca de Pennyworth perduraría, porque era un Alfa de humor intenso. Algunos trofeos valían la pena guardarse.
[+]+[+]
Jim terminó ofreciéndole un trabajo a Lee más rápido de lo imaginado.
"Resulta ser que nuestro Examinador Médico ha estado robando partes de cuerpos. ¿Puedes creerlo?"
"Sólo en Gotham." Leslie estaba atrayendo atención en su ceñido vestido verde e inusuales rasgos atractivos. Jim podía olfatear las mentes sucias a su alrededor. "Nuestro contrato ha sido consolidado entonces." De su portafolio, la mujer sacó otro sobre de plástico. Jim lo tenía en sus manos desde antes de que Lee hubiera logrado estirarlo en su dirección. "Tomé la libertad de realizar test independientes para evaluar otros aspectos, aparte de su compatibilidad."
"¿Cómo cuáles? ¿Qué encontraste?" Jim sacó los resultados. Intentó hacer sentido de ellos.
Lee se cruzó de brazos. "Ciertamente necesitas elevar tus niveles de hierro. Aparte de eso. Felicidades, tú y Bruce son compatibles a un 93.3%."
"Wow." Con Bárbara había sido certificado un 67% en compatibilidad, y la cifra entraba en el rango de lo normal. James silbó.
"Jim. Son sólo números. La verdadera compatibilidad se construye en forma más cualitativa, lo sabes. Y hablando de aspectos cualitativos…" Lee se acercó para extraer una hoja en especial del montón que Jim tenía en posición. "Revisa esta parte."
Jim obedeció. "Vaya."
"Hubiera jurado que los resultados darían todo lo contrario, pero no. Bruce no tiene rastros de gen Omega en su ADN."
"Sospecho que a pesar de esto, Martha Wayne seguirá revolcándose en su tumba."
Lee suspiró. "Me siento como una tonta ahora. Siento que no debí haberle mencionado sobre el trabajo de su madre al chico."
"No, hiciste bien. Conociéndolo, le has ahorrado gran tiempo de auto-obsesión. Es bueno… que Bruce descubra cómo eran en realidad sus padres y que cese de colocarlos en un pedestal sólo porque han fallecido." Fue el turno de Jim de suspirar. "Me hubieran odiado por completo, ¿verdad?"
Leslie apretó su hombro en solidaridad. "Es posible. Martha se hubiera asegurado de que Bruce hubiera estado fuera de tu alcance hasta su mayoría de edad. Sin embargo, no lo sé…" Lee le guiñó el ojo. "Algo me dice que ustedes dos se las hubieran ingeniado para cruzar caminos antes de tiempo. Por lo que me has dicho, posar ojos en el chico hubiera sido suficiente para desatar el infierno en sus sensibilidades parentales."
"Aun así." Tal vez, Jim no hubiera sido lo que los padres de Bruce habían esperado. Quizás, todo hubiera sido mil veces más complicado. Pero, aun así… "Me hubiera gustado conocerlos. Por lo menos a uno de ellos."
Tristeza invadió las facciones de Lee. "Todos hablan de Thomas Wayne y la gran pérdida que significó para la ciudad. Pero no hay ninguna mención de Martha. Lo encuentro increíblemente insultante. Fue al conocerla, que Thomas Wayne comenzó a involucrarse en trabajo de caridad. Aparentemente, ella fue la que provocó un impacto en el hombre mismo, para que después Thomas lo pagará en la ciudad."
Gordon había leído al respecto. Thomas Wayne había sido un chico malo en su juventud. Había malgastado su dinero en parrandas y malas inversiones, antes de sentar cabeza. Anteriormente, Gordon lo había achacado a prensa de mal gusto, pero al parecer, si habían tenido algo de verdad tales artículos.
Nunca se lo había confesado a Bruce, pero Jim siempre había sospechado que al que habían querido muerto aquella noche había sido su padre. Martha Wayne, muy posiblemente, había sido daño colateral.
Lee comenzó a recoger sus cosas. "En fin, necesito que escojas un día para aplicarte el resto de las pruebas."
Jim parpadeó. "¿Cuál resto de las pruebas?"
Leslie sonrió dulcemente. "Pruebas psicológicas. Son obligatorias por Ley al registrarse, Jim. Te lo dije antes, ser emparejado no sólo involucra un proceso biológico."
Jim hizo una mueca.
"No luzcas tan asustado, Macho. Bruce ya acordó cita conmigo sin peros o excusas. Aprende de él."
Oh Dios. Bruce. Pruebas psicológicas aplicadas a Bruce Wayne. Pero, que receta tan perfecta para el desastre.
"Espero que Alfred pueda lidiar con una ceremonia en Arkham." Sonriendo ante el peligro, Jim se resignó a su destino. "¿Qué te parece el siguiente martes?"
[+]+[+]
Desde el descubrimiento de las mentiras de Selina, Bruce y Jim no habían discutido el asunto de la investigación del asesino de los Waynes. Tras ser cortado tan radicalmente del caso, Jim se sentía revocado del derecho de abrir el tema, y hasta ahora, Bruce no había dado pie a conversar sobre el asunto.
Era un contrato silencioso entre los dos. No te metas en mi investigación, y yo no me meto en las tuyas, parecía ser la única regla.
Estaba funcionando para ellos. Habian aspectos de sus vidas, que ninguna estaba listo o dispuesto a compartir. El trabajo de Jim era un pozo negro de cosas bizarras que nunca mostraría por voluntad propia a alguien tan joven como Bruce, (sentía vergüenza al tan siquiera considerar compartir sus tratos con Cobblepot). A contracara, a Bruce no le agradaba verse minimizado frente a Gordon al dejarle ver sus miedos. Jim sólo podía contar con ciertos indicios, cuando el chico tenía un mal dia—Ojos rojizos. Nudillos hinchados—Existían días donde Bruce no se permitía ser tocado por Gordon, y en momentos así, Jim tenía que ser creativo para distraer a Bruce de su comportamiento obsesivo.
Sin embargo, un tobillo torcido era nuevo en el repertorio.
"¿Qué te sucedió?"
Bruce estaba acostado en el estudio con su pierna izquierda apoyada en la mesa. "Me resbalé."
"¿Te resbalaste?"
"De un barranco."
Jim sobó su frente. Qué diablos. "¿Alfred te dejó resbalarte de un barranco?"
"Es tradición familiar." Alfred bromeó desde el umbral, manos detrás de su espalda. "Sólo se lo torció. Estará bien en un par de días, hombre. No entres en histerias."
"No es eso." Jim sonrió apenado. Ajustó su saco azul rey, recién comprado para la ocasión, con cierto decaimiento. "Es sólo que… tenía reservaciones."
El mentón de Bruce casi tocó el piso, y todas sus ilusiones sobre la tan esperada Primera Cita hicieron implosión en su cara de decepción. Alfred se disolvió en carcajadas.
"¡Tienes que estar bromeando! ¿Por qué no me dijiste antes?"
"¡Era sorpresa!"
"Pero… ¡No puedo moverte!"
"Es lo que veo."
Aquí venían los pucheros. "Alfred, ¿por qué me permitiste ir a esa estúpida caminata?"
"Oh, no llores. El amanecer valió la pena. Deberías llevar a Gordon algún día." Alfred roló sus ojos cuando los pucheros rápidamente comenzaron a fusionarse a miradas desamparadas. "¡De acuerdo! Prepararé algo especial para compensar este fracaso. Gordon, hay récords de jazz en el baúl de caoba. Traeré algunas velas de la cocina." El hombre se acercó para susurrar lo último. "Cuida de él, ¿quieres?"
"De acuerdo." James sonrió, encanto encendido. Al estar a solas, James prosiguió a retirar su saco. "Luces muy apuesto en vendas."
Bruce rodó sus ojos. "No te burles de mí."
James tomó el mentón del joven para tornarlo lentamente en su dirección. Mientras distrajo a Bruce, aprovechó para escurrir su brazo libre por el respaldo del sofá. "No me estoy burlando. Sabes que no soy capaz. Soy un caballero."
Bingo. Bruce se sonrojó hasta las puntas de sus orejas. "Tú también luces… apuesto. Además, hueles muy bien."
Bruce olía a sal. Lágrimas. James cerró sus ojos, en efímero coraje. "Cuando mejores, haré reservaciones de nuevo. No te preocupes, Bruce." Besó la mejilla del Beta, provocando, porque la cita apenas comenzaba. "Iré por esos récords."
Además, difícilmente la comida de aquel restaurante francés que Essen había recomendado, podría rivalizar con la comida del mismo Alfred.
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Fin de Parte 11.
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NdA: Este capítulo transmite exactamente lo que siento por Martha Wayne. Todo el enfoque recae en Thomas en el show y en las películas de Nolan, pero a la que en realidad quisiera que exploraran es a la madre de Bruce (pero NO de la forma de Batman vs Superman, wacala). Wikipedia tiene muchas cosas interesantes que decir de ella.
No desesperen, las citas continuarán en el siguiente capítulo. Pista: Los Grayson Voladores.
Además, oigan… Bullock y Alfred sentado en un árbol dándose besitos. Aw. Son mi nuevo OTP.
