Sentándose en una de las mesas vacías Eddward empezó a comer de una manera diferente, muy refinado, demasiado lindo y caballeroso para las chicas y muy ridículo para los chicos.

Sarah: hola Eddward (dijo sonrojada)

Eddward: (volteando a verla) que sucede Sarah

Sarah: yo..em..me podría sentar contigo

Eddward: (sonriendo) claro Sarah adelante siéntate (dijo levantándose y abriendo le pasó con la silla para que se sentará)

Sarah: (sonrojada) gracias, no te hubieras molestado

Eddward: que clase de caballero sería si no lo hubiera hecho

Sarah: valla que sigues siendo el mismo

Eddward: (alzando una ceja) encerio lo crees, sigo siendo el mismo de antes

Sarah: si, habrás cambiado físicamente pero sigues siendo el mismo amable chico que conocí

Eddward: bueno pues claramente recuerdo como me molestabas y me llamas nerd

Sarah: bueno eso es pasado, sabes que deje de molestar cuando tú...

Eddward: cuando yo...te di la ¿Flor?

Sarah: si, exacto

Eddward, solo sonrió divertido el recordaba ese día pues después de haberle dado la flor, la chica se enamoró perdidamente de el, aunque el también la quería, pero no podía corresponder solo por la diferencia de edades y niveles económicos sus padres y su abuela claramente le habían dicho que el solo desposaria a una chica de categoría y de una buena familia y por eso nunca miro con otros ojos a Nazz, Marie y en especial a Sarah, sabía que tenía que hacer lo que le dijieron desde niño pero por una vez en su vida quería dejar de obedecer a su familia y buscar su felicidad.

Sarah: estás bien Eddward

Eddward: si solo pensaba

Sarah: y en qué, para que te pusieras tan callado

Eddward: nada solo en mi familia

Sarah: y todo en orden (pregunta tímida)

Eddward: si, no es nada de otro mundo (sonrió torcida mente)

Sarah: de acuerdo... y como estuvo tu estadía en Italia

Eddward: pues al principio fue duro, pero luego me fui acoplando con todo y cambie varias cosas en mi

Sarah: y eso es todo

Eddward: quieres que cuente más de lo que pase (dijo incómodo)

Sarah: nop

Eddward: mmm...no porque no (pregunta viéndola con duda)

Sarah: si quiero que me cuentes pero quiero que estés seguro de hacerlo

Eddward: pues gracias por eso Sarah, es muy lindo de tu parte

La pelirroja se sonrojo por las palabras del chico, bajo la mirada al sentir como tenía fija su vista en ella y empezó a jugar con su comida, Eddward tenía una sonrisa divertida en la cara al ver el nerviosismo de la menor, desde que cambió su actitud nerviosa y exagerada, a una más cruel y fuerte le empezó a gustar sentirse como un macho alfa entre las mujeres y algunas veces jugar con ellas. Sarah, no era una chica como las que estuvieron con el antes, eso lo sabe con certeza pero su ego era su mayor enemigo y no quería lastimar de esa manera a la pelirroja.

Eddward: oye Sarah

Sarah: dime

Eddward: porque, te teñiste el cabello

Sarah: (nerviosa) b-bueno e-es q-que y-yo

Eddward: tú? vamos no me dejes con la duda (pregunta curioso)

Sarah: es, solo que te vas a reír

Eddward: porque me reiria de ti sería una falta de respeto de mi parte

Sarah: bueno lo hize solo porque quería cambiar de estilo (dijo asustada mirando a todas partes)

Eddward: (serio) sabes una cosa que detesto es que me mientan en la cara y eso estás haciendo tú rojita haci que dime la maldita verdad (resongo enojado)

Sarah: (sonrojada) c-cual e-es t-tu c-color f-favorito

Eddward: el azul y el rojo

Sarah: ahí tienes tu respuesta

Eddward: osea que teñiste el cabello solo porque a mí me gusta el color rojo

Sarah: podría decirse

Eddward sonrió burlesco, ante tal declaración quería soltar una gran carcajada, el chico creía que ella ya había superado el enamoramiento que tuvo con el, pero valla sorpresa que da la vida ella todavía se enamorada.

Sarah al ver la mueca burlona del chico quiso ponerse a llorar y que la tierra se la tragara, sabía que después de todo ese tiempo el no la miraría de la forma en la que ella queria.

Eddward: no creas que me burló de ti, es sólo que se me hace interesante que lo hayas pintado solo porque me gusta el rojo

Sarah: entonces me ves más que como una niña

Eddward: (sorprendido) lo que quieres decir es que si te miro como mujer

Sarah si, eso quiero saber y quiero la verdad (pregunto ilusionada)

Eddward: la verdad, es que te miro como una hermosa e interesante chica

Sarah: pero no me miras como mujer

Eddward: si te miro de esa forma, pero yo te respeto

Sarah: y me mirarias como de una forma más allá amistad

El chico no le contesto, pero le sonrió cálidamente, y ella lo tomo como una buena señal tal vez el chico de sus sueños le correspondería como ella quiso desde niña. Aunque ambos fueran de diferentes estatus sociales tal vez algún día esa ilusión que tanto soñaba Sarah se haría realidad en algún momento.

Lo que ambos ignoraban era que en dos mesas distintas dos chicas los miraban con odio, con furia, con disgusto, con celos.

Nazz rasguñaba con fuerza la mesa solo se imaginaba que era la cara de Sarah, esa mocosa no era ni la mitad de hermosa, sexy, curvilínea, lista y agraciada que ella. Que disfrute ese momento con su futuro hombre, porque cuando ellos estuvieran juntos no lo dejaría ni a sol, ni a sombra, solo esperaría para hacer sus movimientos y el chico sería solo de ella.

Marie, estaba siendo sujetada con fuerza por sus hermanas, queria arrancarle los cabellos rojos a esa mocosa, quien diablos se creía para hacerle ojitos a su novio, el era su amado y solo estaría con ella y gustosa le haría saber los placeres que le daría ella, ellos estaban destinados a estar juntos aunque él no quiera.

Sarah y Eddward compartían un momento especial entre ellos y se dispusieron a terminar de comer para que luego el pelinegro acompañe a su salón de clases a la falsa pelirroja.

Nazz miraba con mucho resentimiento a la "pareja" pero no se preocupaba más el chico pronto sería de ella.

Marie sentía un odio inmenso, su amor no compartía un momento romántico con ella y lo mejor sería que pronto se decisiera de la teñida de una vez y de cualquiera que se fuera a interponer entre ellos.