BONUS:
Adrien llegó esa noche a su hogar confundido por los eventos sucedidos una hora atrás. Estaba tan asombrado que ni siquiera le dio a Marinette una oportunidad para explicarse. Deshizo su transformación y dejó que un agotado Plagg comiera en silencio.
No se molestó en cambiarse el pijama, ni en lavarse los dientes, ni en realizar el resto de su rutina diaria de belleza. Simplemente se desplomó en su cama y contempló el techo.
Pensó en Marinette, seguro era tímida y algo torpe, pero en muchas ocasiones se había mostrado valiente ante el peligro. En otras ocasiones podía ser impertinente y osada. Y, sin duda, era muy inteligente y calculadora. Su pasión por el diseño y su naturaleza perfeccionista la volvían observadora con los detalles más pequeños. Y estaba aquella ocasión en la que trabajó con él en una misión… ella se mostró bastante interesada en Chat Noir... y casualmente nunca había sido akumatizada… extraño. ¿Quizá su optimismo y fidelidad hacia sus compañeros era sólo una fachada?
Finalmente estaba la pieza más importante del rompecabezas: ¿cómo demonios sabía de la existencia de los kwamis?
No lo quería creer, pero las pruebas eran irrefutables. Su dulce y encantadora princesa tenía una doble identidad.
¡PLAGG! – Se levantó abruptamente de la cama, sin reparar en que el semi-dios del caos estaba profundamente dormido – ¡MARINETTE ES HAWK MOTH!
No tenía planeada una continuación para esto, pero no me pude resistir. Yo SÉ que no hay duda de que Marinette no es Hawk Moth, pero dejemos que Adrien piense eso porque es el rol de canela más hermoso y despistado de todos.
