Avatar: La leyenda de Hinata
Disclaimer: Naruto y sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto. Avatar (La leyenda de Aang y La leyenda de Korra) pertenece a Nickelodeon. Esta historia es de mi autoría, sin fines de lucro.
Narración
–Diálogo–
Flashback
LIBRO I. AGUA
Capítulo 3. El cumpleaños de Naruto.
Un 25 de enero murió el Avatar A, ese mismo día nació en los alrededores de la aldea oculta entre las hojas Minato Namikaze, el siguiente Avatar.
El clan Namikaze era pequeño, bastante pequeño para ser considerado uno de los grandes clanes, pero no por ello sus miembros eran débiles, al contrario, mucho de los maestros aire más fuertes pertenecían a este clan. Ellos eran originarios del país del agua donde se dedicaban a la pesca y al comercio, se diferenciaban de los Uzumaki por el uso de su aire control, mientras que los pelirrojos lo usaban para traer paz y armonía al mundo, prohibiendo a sus miembros usar su poder para ejercer la violencia, los Namikaze lo usaban de manera más libre, usándolo para infringir daño si era necesario.
Los padres de Minato habían huido del País del Agua por los conflictos entre clanes de la zona. Una vez que Minato nació y fue de conocimiento de todos la muerte del Avatar A, se inició la búsqueda del nuevo Avatar maestro aire, se comenzó con el clan Uzumaki, todos los avatares aire habían nacido en ese clan. Lo que el mundo no esperaba era la masacre que se llevó a cabo por parte de una emergente organización anarquista que pretendía imponer un nuevo orden mundial y terminar con el ciclo del Avatar, la Orden del Loto Rojo. Conformada por hombres y mujeres de todo el mundo, qué en anonimato realizaban las acciones necesarias para lograr su fin, al ellos enterarse de la muerte del Avatar, sabían que el siguiente sería maestro aire, su resolución fue buscar entre los Uzumakis, siendo así como secuestraron a los bebés nacidos a partir del 25 de enero y asesinando a todo el clan. Muchos huyeron de la masacre, refugiándose en aldeas aliadas o en países lejanos. A partir de ese momento, las naciones entraron en guerra.
Al Minato cumplir los cinco años y descubrir que era el nuevo Avatar, los líderes de Konoha ocultaron su existencia, pues estando en medio de la segunda guerra mundial, los enemigos buscarían la forma de matarlo. El Sandaime Hokage*, Hiruzen Sarutobi se encargó de salvaguardar a Minato hasta el término de la guerra.
A los 10 años Minato ya era un Avatar completo, dominando los cuatro elementos, demostrando que era todo un prodigio. A pesar de que la segunda guerra ya había terminado, seguían existiendo conflictos entre las aldeas, a su corta edad el Avatar ya había intervenido en varios de estos y actuado como protector de la aldea. Pero sin importar los esfuerzos del joven Avatar por llevar la paz al mundo, la tercera guerra llegó con más fuerza que la segunda. Todos los días morían maestros y caían las tropas, llegando al punto de enviar a jóvenes maestros al campo de batalla.
Minato Namikaze se ganó el sobrenombre de El destello amarillo de Konoha, por su característico cabello rubio y la insuperable velocidad a la que se movía. Su velocidad se atribuía a su ligereza de maestro aire y al impulso que se daba con el fuego control. Cuando el aparecía, los ejércitos enemigos se retiraban, nadie quería encontrárselo pues se decía que acababa con tropas completas en un abrir y cerrar de ojos. No sólo lo destacaba su habilidad y velocidad, sino también su inteligencia y su capacidad como estratega. Era un genio en combate, a lo largo de su vida logro dominar además de los cuatro elementos, múltiples técnicas especializadas del control, como el sentido sísmico*, el cual utilizaba para localizar a los enemigos ocultos en batalla, la generación del relámpago* y la energía control*, siendo el primer y único hombre en poseerla. A sus adversarios muchas veces les llegó a perdonar la vida, pero a cambio les quitaba sus poderes de control.
Era una persona amable, valerosa y de un gran corazón. Se convirtió en el Yondaime Hokage*, siendo así el tercer Avatar en convertirse en Kage y el segundo en ser Hokage. Protegió a la aldea a costa de su propia vida, murió a manos de Obito Uchiha, un hombre que siguió los pasos de Madara y que murió ese mismo día, un 26 de diciembre.
Los datos sobre su muerte y la batalla que se llevó a cabo son inexactos, pero según cierta información, Obito Uchiha dominaba los cuatro elementos al igual que el Avatar. No se sabe si esto es cierto o posible, pero es algo que aún hoy en día está sin resolver. Lo único que se sabe con certeza es que gracias a Minato Namikaze las generaciones de hoy disfrutan de la paz por la cual él sacrifico su vida. El mundo aún espera la llegada de nuevo Avatar, la entidad que ha brindado paz, estabilidad y esperanza al mundo.
–Jiraiya, el legendario Sannin.
Hinata sintió como su corazón palpitaba con emoción, la historia de los Avatares del pasado era sorprendente, se inspiraba en ellos en sus entrenamientos, quería tener al menos un poco de su fuerza, valor y coraje. Ya había terminado de leer la colección de libros de Jiraiya-sama, él había sido el sensei de aire control del Avatar Minato, era un hombre bastante poderoso pero que rara vez se dejaba ver, pues tenía fama de ser un ermitaño y mujeriego, el día que hubiese una firma de autógrafos en Konoha iría a conocerlo y decirle que admiraba su trabajo, no todo, sólo sus libros de aventuras e historia, no su colección erótica de Icha Icha*, no podía creer que la misma persona pudiese escribir algo así.
Había avanzado bastante en su entrenamiento, debía admitir que Sasuke y Naruto le habían ayudado en ello, pues le daban la motivación necesaria para querer ser mejor y más fuerte, no quería quedarse atrás, por eso le había pedido a Naruto que usara su aire control en sus entrenamientos. Naruto era algo torpe en pelea cuerpo a cuerpo, necesitaba constantemente apoyarse en su aire control para esquivar golpes y atacar. Era difícil acertarle un golpe a un maestro aire, Ko ya le había dicho que los maestros aire eran bastante escurridizos y era casi imposible bloquearles el Chi por su velocidad y agilidad. Necesitaba practicar con uno para así mejorar sus propios movimientos y aprovechaba que Naruto estaba más que dispuesto a ayudarla. No sólo se le dificultaba entrenar con Naruto por su rapidez, sino porque al rozar sus cabellos rubios o cruzarse con su azul mirada la ponían nerviosa y se desconcentraba.
Con Sasuke era más fácil, no había distracciones y habían decidido que no usaría su fuego control hasta que ella fuese más rápida, pues temía quemarla. Además, Sasuke se mantenía en una sola posición, atacando y esquivando, no como Naruto, éste brincaba, esquivaba, lanzaba ráfagas de viento y se impulsaba con aire para prácticamente flotar sobre ellos. Hinata veía a Naruto e imaginaba que así debía verse el Avatar Minato en su niñez, sabía que éste era el padre de Naruto.
Era Octubre y pronto sería el cumpleaños de Naruto, había pensado mucho en qué regalarle, había pensado regalarle un libro muy bello escrito por Jiraiya-sama titulado La historia de un maestro absolutamente audaz*, trataba de un maestro aire llamado Naruto, la verdad es que su amigo Naruto tenía mucha similitud con el protagonista, pero al rubio no le gustaba leer, quería regalarle algo que realmente le gustara. Había pensado mucho en eso, ya se acercaba el 10 de Octubre y aún no sabía que darle.
Algo que le había parecido curioso es que Sasuke cumpliera años el mismo día que ella, tenían muchas cosas en común pero eran muy diferentes a la vez. También no sabía que le regalaría al Uchiha para ese entonces, era muy disgustado para todo, ni siquiera sabía si había algo que realmente le gustara aparte del tomate, Itachi y entrenar. Al menos tendría más tiempo para pensar qué hacer.
Ese día tendría clase de canales y puntos de Chi con Shiori-sama, una anciana perteneciente a la rama principal del clan pero que por convicción se había ido a vivir con la rama secundaria, era una mujer muy sabia, sus conocimientos en curación con agua control y su lectura de la energía espiritual la hacían alguien conocido en Konoha, cuando alguien tenía problemas con sus poderes de control acudían a ella. Después de su clase con ella, iría a practicar tiro con arco con su sensei y nueva amiga Yumiko, ella era la mejor arquera del clan.
Shiori-sama era bastante extraña, pues de repente decía cosas de la nada que no tenían sentido para Hinata, en una ocasión le dijo "Tú energía espiritual es bastante débil niña, es como si estuviese atascada, cuando naciste creí que eras el Avatar, era tan fuerte tu energía que podría jurar que eras la sucesora de Minato-sama, pero ya veo que me equivoque, tú energía es igual de fuerte que la de un caracol" A veces creía que estaba senil, pues olvidaba su nombre y hasta que hacía en ese lugar, de ratos se ponía seria y hasta estricta, pero la mayoría del tiempo se la pasaba diciendo que los Hyuga tenían al Avatar, pero que éste seguía dormido. Todos las juzgaban de loca en ese aspecto.
Ellas practicaban con un muñeco de madera que tenía tallados los caminos por los que fluye el Chi y había agujeros que marcaban los puntos de Chi, Hinata debía memorizarlos para posteriormente practicar con Ko. La anciana usaba su agua control para que el líquido fluyera por los canales de Chi. A Hinata le parecía hermoso ver el agua control, para ella era el elemento más fascinante, también creía que su forma de control era la más elegante y estética. La gracia con la que el agua se movía la hipnotizaba.
Al terminar su clase con Shiori-sama se fue a un campo de tiro con arco bastante grande perteneciente a su clan, el clan Hyuga era el que más tierras poseía en Konoha, a pesar de tener pocos integrantes ahí. En él había varias dianas para tiro, a Hinata le gustaba practicar a solas o con Yumiko, cuando alguien más la veía se ponía tan nerviosa que ni a la diana le daba. No tenía tan buena puntería, pues le faltaba práctica, a veces no tensaba lo suficiente el arco y otras veces lo hacía demasiado, no entendía como le hacía Yumiko para siempre dar en el centro. Aunque eso tenía lógica considerando que a eso se había dedicado desde que comenzó a caminar. Yumiko ya salía a misiones y le contaba sobre qué eran. Las misiones se le daban a todos aquellos que pasaran un examen hecho para medir tus capacidades físicas y mentales.
Los clanes crecían gracias a los ingresos que les daban las misiones de sus integrantes. Los clanes más ricos y grandes poseían riqueza no sólo por su tamaño de población sino por la cantidad de maestros que tenían. Siendo así el clan Hyuga y Uchiha los más ricos del país del fuego y posiblemente del mundo. El clan Hyuga superaba al Uchiha en ese aspecto, pues el Uchiha no se separaba en ramas, así pues, sus No-maestros se dedicaban al comercio o a otro tipo de labores, mientras que los Hyuga tenían a sus maestros y No-maestros a disposición del estado para misiones de élite. Los Uchiha eran la policía militar de Konoha, el ejercito de los Hyuga no protegía ni al pueblo ni al Kage, ellos velaban por la seguridad del clan y de sus líderes.
Yumiko le contaba a Hinata que a pesar de ser No-maestra, ella iba a misiones con maestros fuego control de los Uchiha, decía que la mayoría de estas eran de protección a las familias de los señores feudales, para transportar mercancía y evitar asaltantes en el camino. Lo que Hinata no sabía era que la chica también era parte de ANBU*, Yumiko a sus 15 años ya había asesinado a hombres con tal de proteger los intereses de Konoha, casi todos ellos eran asesinos, ladrones y rebeldes desertores, pero eso no hacía que su consciencia pesara menos.
A la chica le gustaba compartir tiempo con Hinata, le era grata su compañía, sin mencionar que se sentía en paz consigo misma a su lado, la niña le transmitía su pureza y bondad. Cada que regresaba de una misión de ANBU iba a los campos de tiro para ver a Hinata practicar con el arco, quería recordar que el mundo era bueno y que aún había inocencia en él.
Yumiko se le acercaba de ratos para acomodarle la flecha, corregirle la postura y darle consejos. Para Hinata ese momento era considerado un descanso de todas sus demás actividades, también le gustaba ir con Shiori-sama por más loca que estuviera. Después de tirar y fallar varias veces, pudo acercarse un poco al centro, aunque Yumiko le festejó ella sentía que había sido suerte.
De ahí se fue al dojo para entrenar con Ko, ya comenzaba a enseñarle bloqueo de Chi, ahora que ya sabía un poco más sobre como fluye éste y sus puntos. Ko la felicitaba de vez en cuando por su esfuerzo y dedicación. Esto no sólo se demostraba con la destreza adquirida al moverse casi de forma automática, sino se veía en su cuerpo, el cual a pesar de seguir siendo infantil, se veía mucho más fuerte y tonificado. Sus músculos resistían mejor los golpes, sus patadas eran más potentes y sus nudillos se habían endurecido. A pesar de que había mejorado su condición física, no dejaba de ser agotador entrenar con Ko.
Al finalizar su entrenamiento, sus energías estaban en el piso, pero no así su emoción por ver a sus amigos. Se daba una ducha, se vestía, iba a la cocina a ayudar a las mujeres a hacer la comida, envolvía alimentos al gusto de sus amigos para llevarles y así comer juntos. Al llegar a su punto de encuentro, veía al Uzumaki y al Uchiha entrenar entre ellos, pues sabía que ellos se desocupaban antes que ella, aunque realmente ellos no hacían nada más que jugar y ser los niños pequeños de sus padres. La única que tenía deberes y obligaciones era ella, pero eso no podía importarle menos, estaba acostumbrada a ello.
Mientras estaba sentada apreciando el horizonte, pensaba en el regalo del Uzumaki, a veces él resultaba tan complicado para ser una persona simple. A ella le gustaba en secreto, tal vez nunca se atrevería a decirle directamente, pero al menos se esforzaba por darle su amistad y mostrarle lo especial que era para ella como amigo. Al Uchiha lo apreciaba también, pero al ser éste tan seco, ella no se aventuraría a ser cálida con él y recibir a cambio un reproche o una mirada de indiferencia.
Sasuke era un chico realmente talentoso, pero lamentablemente en su clan no veían eso, estaban cegados con el brillo y genialidad de Itachi y Shisui Uchiha. Era lo malo de los grandes clanes, nada era suficiente. De cierta manera lo entendía, era bastante difícil lidiar con el rechazo de los padres, al menos ella ya no estaba bajo la constante mirada decepcionada de su padre, pero Sasuke vivía día tras día siendo la sombra de su hermano, buscando la aprobación de su progenitor y esperando algún día ser notado.
Naruto por otro lado era un desastre, no tenía mucho talento pero al menos se esforzaba, entrenaba pero no lograba concentrarse por demasiado tiempo, necesitaba de una pelea estimulante para aprender de sus errores, a pesar de no ser un genio era bastante intuitivo, creaba estrategias inteligentes a pesar de no parecer analítico y era la persona que más sorpresas te podía dar, pues su mente era bastante creativa al pelear. En ese aspecto superaba al Uchiha, pues mientras este esperaba un golpe o un movimiento basado en la lógica, Naruto actuaba en contra de ésta y lo tomaba con la guardia baja.
Sus encuentros eran interesantes, ambos usaban sus elementos al combatir, Sasuke no se limitaba, por alguna razón no le daba miedo quemar a Naruto, no era por subestimar a Hinata por ser una No-maestra o ser una chica, era porque en el fondo no quería hacerle daño, pero nunca admitiría esto en público. Naruto se defendía perfectamente desviando el fuego y soltando de sus manos y piernas ráfagas de viento que el Uchiha no podía esquivar, lanzando a éste varios metros atrás.
–Buenas tardes Hinata-san. Es interesante ver a maestros fuego y aire pelear, ¿no es así? –Itachi estaba a su lado observando a los dos chicos, como siempre, había llegado sin hacer ruido.
–Hola Itachi-san– Hinata se acercó y le dio lo que había hecho de comer especialmente para él.
–Apuesto un tazón de ramen de Ichiraku a que Naruto le gana a Sasuke– Dijo Shisui, el primo de Itachi y Sasuke– ¿Qué dices Tachi?, no temas apostar sólo porque se trata de tu hermanito.
– ¡¿Alguien dijo ramen?! – Gritó Naruto el cual se desconcentro en su oponente, permitiendo que Sasuke le diera con su fuego en el trasero. Naruto rodó en el pasto para apagarlo, dejando su pantalón quemado.
–Uh, creo que perdí– Fingió tristeza Shisui–. No vuelvo a apostar por ese tonto. Mejor apostaré por usted Hinata-san.
Hinata se sonrojó, Shisui solía provocar ese tipo de reacciones en las féminas, sus ojos almendrados, gruesas pestañas y cabello ondulado en las puntas lo hacían un hombre atractivo hasta para los ojos de una niña de diez años. Ella también le extendió comida a él, últimamente acompañaba a Itachi y creía que sería una falta de respeto no llevarle a él, además le caía bastante bien.
–Tal vez mañana Shisui-san, creo que me lastime un poco el brazo en el entrenamiento de hoy.
–Esos Hyuga se pasan con el entrenamiento, eres una niña ¡Por Kami!, si fueses una Uchiha…
–Shisui, déjalo así– Itachi intervino, a pesar de apoyar a su primo no le gustaba meterse con las prácticas, costumbres o ideologías de otros clanes, debía respetarlas si esperaba que otros respetaran las propias.
–Debo decir Hinata-san que su comida es de las mejores que he probado, cuando crezca la pediré en matrimonio, no me cansaría jamás de su comida.
Hinata nuevamente se sonrojó por el comentario, Shisui no se cansaba de hacerla reír y sonrojar.
–Eres muy viejo para Hinata, cuando ella crezca serás un anciano– Dijo Sasuke con algo de molestia en su voz, estaba sudado y con algo de tierra en la ropa, al oler la comida de Hinata supo que debía parar esa pelea–. Deja de acosar niñas y consíguete una de tu edad– Shisui rio.
–No te pongas celoso, no te la voy a quitar– Hinata se avergonzó por lo dicho, no podía imaginarse a Sasuke en plan romántico con ella–. Además, a mí me sobran mujeres, deberías saberlo, soy un Uchiha después de todo– Sonrió con orgullo.
–Hmp... –Sasuke hizo un gesto de molestia, no le gustaba que insinuaran que le gustaba la Hyuga.
– ¿También trajiste algo para mi Hinata-chan? –Preguntó ansioso Naruto
–Por supuesto Naruto-kun.
Entonces Hinata supo que debía regalarle a Naruto, si algo le gustaba al rubio era el ramen de Ichiraku, eso le regalaría el día de su cumpleaños, una comida en Ichiraku.
Después de un tiempo comiendo, Naruto se levantó y fue a donde había estado luchando contra Sasuke, al parecer todo su dinero se había esparcido por el terreno, ya que éste se había salido de sus bolsas. Hinata pensó en hacerle un monedero especial para que el niño no perdiera su dinero.
Todo siguió como siempre, con ellos terminando sus alimentos y acompañando a la Hinata al complejo Hyuga, jugando y riéndose en el camino por las ocurrencias de Naruto y las bromas de Shisui. Le gustaba esa sensación cálida en su pecho cuando estaba con ellos, se había adaptado tan pronto a ellos que los sentía como una pequeña familia. Itachi parecía el padre maduro, serio y sobreprotector, Shisui era el tío buena onda, mientras que Naruto y Sasuke eran los hermanos que nunca tuvo. Ella lo veía así, tal vez era la falta de cariño de su familia de sangre o que nunca tuvo una familia realmente, quería verlo así porque en el fondo de su corazón anhelaba una familia cariñosa y comprensiva.
. . .
El día siguiente era domingo y como ya se había hecho costumbre, Ko le dio el día libre por su excelente desempeño durante la semana. Esta vez no fue al punto de encuentro con sus amigos, sino a comprar el material necesario para hacerle el monedero al rubio. Decidió que le haría una pequeña rana verde, la haría lo suficientemente espaciosa por dentro para que esta se inflara cuando tuviese mucho dinero dentro. Llevó el material al complejo, tomó los bentos que les llevaría y se vendó las manos, hoy entrenaría con Naruto.
Al llegar encontró a todos ahí, seguramente Shisui ya había hecho su apuesta, posiblemente le apostara por ella para darle ánimos, pero ella en el fondo sabía que lo hacía sólo para eso, darle ánimos, Naruto era un contrincante difícil para un maestro como Sasuke, ni que decir para un No-maestro como ella. Sentía mucho respeto por los maestros aire, lamentablemente estaban casi extintos.
– ¡Vamos Hinata-chan!, si ganas te llevaré a Uchiha Senbei por los rollos de canela que tanto te gustan. – Gritaba Shisui, él, Sasuke e Itachi estaban sentados bajo un árbol observando el encuentro.
Hinata sudaba y mucho. Era difícil seguirle el ritmo al rubio, no sólo era rápido y ágil, sino que parecía tener una energía infinita. Naruto no la atacaba tanto como a Sasuke pero si la esquivaba en todo momento. A la ojiperla les estaban fallando las piernas, no se podía acercar ni un poco a Naruto, no sabía por qué pero a pesar de ir perdiendo se estaba divirtiendo.
– ¡Hey!, ¡Naruto! – El rubio volteó en dirección a Shisui prestándole atención–. Si ganas te llevare a Ichiraku toda la semana por ramen.
Hinata aprovechó la distracción de Naruto y se acercó rápidamente, Naruto alcanzó a reaccionar pero cuando iba a alejar a Hinata con una de sus ráfagas de aire ella logró darle un golpe en el hombro. El rubio se tocó la zona afectada y soltó un alarido de dolor.
– ¡No siento mi brazo! –Trato de hacer aire control con el y simplemente no pudo.
– ¡Y la ganadora es Hinata! –Shisui levanto en el aire el brazo de Hinata para hacer notar que ella había ganado, la Hyuga no se sentía así realmente, pues sabía que Shisui había jugado sucio con tal de que ella venciera al rubio y él a su vez a Sasuke–. Creo que debes pagarme Sasuke.
–No es justo Shisui, distrajiste a Naruto– A Hinata le dolía un poco que Sasuke apostara por Naruto, pero siendo realistas, él le iba a ganar sin dudas.
–Veo que ha mejorado mucho en sus entrenamientos Hinata-san, ya puede bloquear el Chi– Comentó Itachi–. Se ha esforzado mucho y se nota.
–Gracias Itachi-san– Se sonrojó por el comentario de Itachi. Aún no era tan fuerte y rápida como Ko, pero al menos podía quitarle el control de su elemento a un maestro ahora, ya no era débil ni estaba indefensa.
–Naruto-kun, debería practicar un poco más sobre técnicas de aire control de tu clan– Itachi vio a Naruto como un maestro a su alumno.
–Pero que dices Itachi-nii– Naruto siempre se tomaba mucha confianza con la gente– Le he ganado a Sasuke y a Hinata, soy buen maestro aire ¡dattebayo!
–Los has vencido porque también a ellos les falta entrenar, lo único que haces es impulsarte con aire y lanzar ráfagas de viento, deberías aprender a realizar técnicas más avanzadas, tu clan tiene o tenia bastantes, puedo conseguirte pergaminos para que las estudies. Además, es necesario que comiences a meditar, gran parte del poder de un maestro aire radica en la meditación y en el equilibrio de su energía espiritual– Itachi había decidido ayudar a los chicos en lo que pudiera, no era un maestro aire, pero podía ayudarle a adquirir conocimientos de sus ancestros, él tenía acceso a pergaminos rescatados de los templos aire en Uzushiogakure.
–Mi mamá me dice que tengo una energía espiritual muy alta pues soy el hijo del Avatar, dattebayo.
–Lo sé Naruto-kun, pero eso el talento natural no es suficiente para convertirse en un gran maestro, necesitas mucho trabajo duro y compromiso. ¿Acaso no te gustaría ser un maestro legendario como Jiraiya-sama?
– ¡Por supuesto que sí!, él es mejor maestro aire que ha existido, después de mi papá, claro. Él lo entrenó, por eso yo también debo ser entrenado por Jiraiya-sama.
–Y eso lo conseguirás entrenando y meditando, él no entrena a los niños flojos ¿sabes? –Itachi podía ser bastante persuasivo cuando quería.
– ¡Lo haré y me convertiré en Hokage, dattebayo! – Levantó su puño al aire determinado. Hinata lo veía con ilusión, Naruto le contagiaba el valor para cumplir sus objetivos y no darse por vencida.
Itachi sabía que Kushina no era muy apegada a las antiguas tradiciones de los Uzumaki, pues después de la masacre ella fue una de las pocas sobrevivientes y fue adoptada por Mito Uzumaki a una muy temprana edad, Mito murió poco después sin poder transmitirle todos los conocimientos y rituales de su clan. Kushina creció como una ciudadana de más Konoha, usaba su aire control, pero no era similar al de los Uzumaki, sino al de los Namikaze como su esposo. El único maestro aire conocido en tener conocimiento de las tradiciones y técnicas Uzumaki era Jiraiya-sama, el mentor del Avatar Minato y legendario Sannin. Él quería que Naruto adquiriera el conocimiento de sus antepasados así que trataría de contactar al ermitaño Jiraiya para que fuese sensei de Naruto, eso sería un reto, pues el hombre nunca se dejaba ver y cuando lo hacía era en burdeles y cantinas de mala muerte.
Con respecto a Sasuke, aumentaría la intensidad y frecuencia de sus entrenamientos, se haría tiempo para instruirlo y que no se quedara atrás. Sabía que su hermano no se quejaría, pues aunque no era tan entusiasta como Naruto para lograr sus metas, sabía que tenía hambre de reconocimiento, en especial el de un hombre, su padre.
Sasuke le pagó a Shisui el dinero de la apuesta de mala gana, le molestaba perder pero le molestaba más ser estafado. Shisui le invitó unos rollos de canela a Hinata y de ahí la llevaron a su casa como de costumbre.
. . .
Hinata no había ido con Naruto y Sasuke ese día, estaba haciendo su regalo para Naruto. Había estado toda la tarde cociendo el monedero en forma de rana y bordando una playera negra con la frase "No ramen, no life" en frente, haciendo referencia al gusto excesivo que tenía el rubio por el ramen. No sabía si le gustarían a Naruto, pero lo ponía su corazón en lo que hacía. Nunca le había regalado nada a un amigo, así que estaba nerviosa por la reacción que tendría el ojiazul.
Había pensado en comprarle algo, pero para ella tenía más significado hacerlo, si apreciabas a alguien tenías que darle algo único y especial, algo irrepetible y solamente para esa persona. Sentía que si le regalaba algo comprado se vería su falta de interés y esfuerzo y no quería que su regalo dijera tan poco sobre sus sentimientos para el rubio. De último momento decidió bordarle otra playera, pero está tendría el símbolo de los maestros aire al frente y en la espalda el emblema del clan Uzumaki. También agrego el libro de Jiraiya-sama que pensaba darle en un inició, tal vez a Naruto le gustaría tanto como a ella.
Al terminar lo envolvió en un paquete de regalo, al día siguiente Naruto cumpliría 11 años. No sabía cómo definir lo que sentía por él, pues nunca lo había experimentado, le tenía el mismo cariño que a Sasuke, Itachi y Shisui, admiraba su espíritu así como admiraba la fuerza y valentía de Itachi y Shisui, pero aparte de eso podía sentir como sus mejillas se calentaban y su estómago se revolvía cuando estaba a su lado, algo que no había sentido antes por alguien, era amor pero distinto al que le tenía a Hanabi, Neji o a Ko, ese no era fraternal.
. . .
El día había llegado, trato de hacer sus labores y terminar su entrenamiento de la manera más rápida posible. Ese día no jugarían ni entrenarían, Naruto fue temprano a la mansión Hyuga para decirle a Yumiko que le dijera a Hinata que se encontraran en Ichiraku ramen. Al parecer a alguien más ya se le había ocurrido invitarle varios tazones de ramen a Naruto.
Se bañó a conciencia, puso en la tiña esencia de vainilla para que ésta se impregnara a su cuerpo. Se puso un kimono sencillo pero formal, los Hyuga eran muy elegantes en su forma de vestir y en sus modales. Yumiko le hizo un bonito peinado, le colocó una peineta en forma de flor de loto. Se veía muy bonita y tierna. Yumiko se había encariñado con Hinata, al principio creyó que sería altiva y soberbia como todos los de la rama principal, pero afortunadamente Hinata era la niña más noble y de buen corazón que había conocido.
Hinata se dirigió a Ichiraku ramen con su regalo en mano. Al llegar inmediatamente pudo escuchar desde el interior del local la voz escandalosa del rubio. Al verla corrió hacia donde estaba.
–Feliz cumpleaños Na-naruto-kun– Naruto no estaba sucio y lleno de tierra como en los entrenamientos, estaba vestido con ropa casual y su cabellos rubio estaba un poco más peinado que de costumbre. Ella le entregó su regalo y él lo recibió gustoso. Al parecer la madre de Naruto había reservado el local sólo para ellos. Había pocas personas, en la mesa en la que estaba la pelirroja también estaba la madre de Itachi y Sasuke, una mujer rubia de ojos azules y otras mujeres que ella no conocía.
–Muchas gracias Hinata-chan, no tenías que venir tan elegante, sólo es Ichiraku– Hinata se sonrojo, todos iban casuales, con su ropa normal, se sintió fuera de lugar.
Naruto la guio a la mesa en la que estaban Itachi, Sasuke y Shisui. También había otros cuatro niños a los cuales nunca había visto, al parecer Naruto tenía más amigos a parte de ellos. Se los presentó uno por uno, eran dos niñas, una era rubia con grandes ojos azules, se llamaba Ino Yamanaka. La otra tenía un peculiar pero bonito cabello rosa y ojos verdes brillantes, su nombre era Sakura Haruno. Los otros dos eran un niño regordete Chouji Akimichi y otro que parecía aburrido de ojos pequeños y cabello negro peinado en forma de piña de nombre Shikamaru Nara.
Ellos platicaban entre sí, la forma de ser de esas chicas la eclipsaba, se sentía incomoda pues a pesar de no gustarle ser el centro de atención, parecía ser invisible ahí. Ellas se peleaban entre sí, buscando la atención de Sasuke, la miraban con hostilidad por tener mayor cercanía con el chico de la que ellas hubiesen tenido nunca. La hacían sentir pequeña e insignificante con sus personalidades tan atrevidas y extrovertidas.
–Se ve muy bien hoy Hinata-san– Le dijo Itachi con una sonrisa, al parecer el chico había percibido la incomodidad de Hinata, esas niñas eran bastante escandalosas, él la prefería muchas veces más a ella, y sabía que Sasuke también.
–Tachi tiene razón, un día serás una mujer muy hermosa y quien sabe, tal vez la madre de mis hijos– Le sonrío de manera coqueta y guiño su ojo. Era verdad lo que decía, las Hyuga eran mujeres muy hermosas al crecer, de muy buenas proporciones y rostros angelicales, él lo sabía perfectamente, pues había tratado de conquistar en varias ocasiones a chicas de este clan.
–No te pases Shisui, vas a asustar a Hinata-san– A pesar de saber lo bromista que era su primo, eso podía ser mal visto, pues Shisui le llevaba al menos ocho años* a Hinata.
–Exacto, ya te dije que serás un anciano cuando ella crezca– Sasuke habló por primera vez en todo ese rato, estaba hastiado, siempre que podía evitaba a Ino y Sakura, era una molestia que Naruto las invitara–. Además, tú ya tienes novia.
– ¡Claro que no!, son rumores, no tengo nada serio con nadie por el momento, estoy muy ocupado entrenando a los nuevos miembros de la policía militar ahora.
Sakura e Ino desde hace unos minutos estaban prestando atención a la conversación, les molestaba que los Uchiha le prestaran tanta atención a esa niña, en especial Sasuke, el cual no parecía ser indiferente a la niña de ojos perla. Mientras tanto Shikamaru las veía con cara de "que problemáticas son".
Kushina fue a su mesa, todos ahí la conocían excepto Hinata.
–Así que tú eres la pequeña Hyuga de la que tanto habla Naruto– Kushina le regaló una amable sonrisa. Hinata se sonrojó por el comentario, Naruto hablaba de ella–. Eres tan linda y tierna que dan ganas de abrazarte.
Hinata se dejó hacer mientras la pelirroja se acercó para abrazarla. Kushina sintió como su piel se erizó, sintió el aroma y el tacto de su difunto esposo en ese instante. De repente dejó de abrazarla para ver directo a los ojos perla de la niña, parecían los ojos de alguien que ha vivido cien vidas. Se llevó las manos a la boca para evitar emitir alguna expresión que evidenciara su impresión. Sus ojos estaban algo llorosos, trataba de reprimir las ganas de llorar, había sentido a su Minato.
"Imposible" Pensó mientras observaba la expresión confundida de Hinata. ¿Acaso ella…?
–Lo siento– Se retiró del lugar deprisa, no quería que su hijo la viera llorar y echar a perder su fiesta de cumpleaños.
A Hinata la había llenado una sensación de calidez con ese abrazo, se sintió mal, pues creyó que la pelirroja había reaccionado así por su culpa. Naruto se acercó rascándose su rubia melena confundido por como su madre se fue al baño, seguramente estaba en esos días donde su humor era tan inestable que costaba adaptarse.
–Amm… Mi mamá les iba a decir que ya va a comenzar la competencia de glotonería, quien coma más tazones de ramen ganara un cupón de un mes gratis en Ichiraku ¡dattebayo!– Todos los concursantes de sentaron en una mesa larga. Hinata decidió concursar, le habían dicho en varias ocasiones que tenía muy buen estomago para ser tan pequeña. Las mujeres se impresionaron por ello, ellas no solían competir en ese tipo de concursos, pues no eran muy "femeninos". Ino y Sakura se alegraron, pues así Sasuke vería que ellas eran más femeninas y delicadas que esa chica rara.
Itachi, Shisui, Naruto, Shikamaru, Chouji, el padre de éste llamado Chouza, Sasuke (el cual competía sólo por orgullo y por no dejarse del resto) y Hinata estaban listos para comenzar. Los platos de ramen caliente llegaron, se prendió un cronometro y dieron inicio a la competencia. El límite de tiempo era de una hora, el que comiera más durante ese tiempo ganaría el preciado cupón.
Todos comían lo más rápido que podían, Naruto y Chouji parecían llevar la delantera. Nadie creía que la única participante femenina tuviese oportunidad ante los Akimichi y el fan No.1 del ramen.
Itachi comía rápido pero era pulcro, no se ensuciaba la boca y la ropa como los demás. Shisui era rápido pero cada tanto parecía querer vomitar por el esfuerzo de ingerir todo de una sola vez. Sasuke y Naruto se dirigían miradas retadoras y trataban de ganarle al otro, no parecía que les importaran el resto de competidores. Shikamaru levantó la mano y se retiró voluntariamente, al parecer sólo había concursado para saciar su hambre, había comido la nada despreciable cantidad de 8 tazones. Los Akimichi seguían comiendo frenéticos, no parecían sufrir como los demás, al contrario se estaban dando un festín gratuito, estaban confiados en ganar.
Hinata parecía comer un poco más lento que el resto, pero era constante y no parecía llenarse o sentirse mal. Ella estaba concentrada en comer, a pesar de estar contrarreloj, ella seguía siendo elegante hasta para comer, sus modales Hyuga se hacían presentes hasta en esa situación.
El segundo en retirarse de la competencia fue Sasuke, su rostro estaba tomando tonos de verde, salió corriendo al baño, sólo pudieron escuchar el sonido de sus arcadas. Había logrado comer 12 tazones. Naruto le siguió con 14 tazones, el rubio siguió al Uchiha al baño, amaba el ramen pero eso era demasiado para él. El cuarto en salir fue Itachi, decidió que era suficiente para él y opto por retirarse pacíficamente antes de hacer el ridículo vomitando frente a todos, 18 tazones eran buen número. Shisui le siguió, al no alcanzar a llegar a los baños vomitó en un cesto de basura. Todos arriscaron la nariz por el aroma a ramen con jugos gástricos que inundo el lugar. Shisui había comido 22 tazones.
Todos miraban con atención a la niña Hyuga, era casi imposible que siguiera así, pues ahora sólo quedaban ella y los dos pesos pesados de Konoha. Si hubieran hecho una apuesta, la mayoría se hubiese inclinado por Chouza Akimichi. Todos se impresionaron cuando Chouji cayó rendido sobre la mesa, parecía estar inconsciente, había consumido 27 tazones. Ahora la competencia estaba entre Hinata y Chouza.
Todos los presentes estaban absortos e impresionados, esa niña había podido comer más que el mismísimo Chouji. Sasuke, Naruto y Shisui se fueron a sentar un poco más compuestos, querían ver cuál sería el gran desenlace. Naruto se vio por debajo de la mesa de los concursantes, por un momento pensó que Hinata estaba haciendo trampa o tirando la comida, aunque sabía que la chica no era así se le hacía difícil que ella tuviese un estomago tan grande en ese pequeño cuerpo. Faltaba un minuto para que terminara el tiempo, se veía muy cerrado el final. Al sonar la campana todos soltaron un grito de emoción. Teuchi y Ayame contaron los platos de Chouza y Hinata respectivamente.
–Chouza-san ha comido 35 tazones de ramen– Chouza parecía satisfecho, no creía que esa niña le ganara, aunque debía reconocerle que tenía buen aguante y capacidad.
–Hinata-san comió 37 tazones. ¡Hinata-san es la ganadora! – A todos se les cayó la mandíbula cuando se anunció al ganador, no lo podían creer, esa niña le había ganado a los Akimichi, todos la observaban de pies a cabeza ¡¿Dónde rayos había puesto todo ese ramen?!
Al dar por concluido el concurso y recibir el premio, Hinata fue a donde estaban sus compañeros, todos la veían con sorpresa y admiración.
–Hinata-san, ¿se siente bien? –Preguntó algo preocupado Itachi, creía que ella era del tipo de personas que ocultaban sus malestares para no molestar o incomodar, incluso para no verse débil, así eran los Hyuga.
–Sí, gracias por preguntar Itachi-san– Le respondió con una sonrisa en el rostro.
–Eres genial Hinata-chan, no sabía que podías comer tanto, ¿Cómo le haces para estar tan delgada? –Estaba curioso, nunca había conocido a alguien que comiera como ella y tuviese esa talla.
–Sí, dinos– Sasuke también parecía interesado, eso no pasó desapercibido para Ino y Sakura, les volvía a molestar la atención que le prestaban a Hinata.
–Y-yo, entreno mucho, además…me cuesta mucho ganar peso– Contestó apenada.
Después de un rato aún se seguía hablando de la intensa competencia y su inesperado final. A Hinata le tomaron una foto con todos los tazones que había consumido y la colgaron en el muro del negocio, había ganado el título de "La Legendaria Reina Comedora", le dieron su cupón de un mes de ramen gratis y aplaudieron al unísono los presentes. Kushina Uzumaki, ya recuperada, anunció que iban a cantarle "feliz cumpleaños" a Naruto y posteriormente abrir los regalos. Todos entonaron la canción, y esperaron el momento en el cual el rubio comenzó a ver sus presentes. Cada uno de ellos era diferente, unos se veían un poco más elaborados que otros, los de Sakura e Ino parecían ser comprados de improviso, mientras que el de los Uchiha y el de Hinata eran más personales.
Los hermanos Uchiha optaron por regalarle un planeador aéreo, era un objeto útil para que los maestros aire se transportaran con facilidad. Fue fabricado por Itachi y Sasuke, el mayor había encontrado diseños de ellos en las ruinas de un templo de maestros aire en Uzushiogakure, actualmente no habían, pues la población de maestros aire se había reducido a dos. A Itachi le pareció un buen detalle darle algo que fuese especialmente para él. Naruto agradeció emocionado el presente.
Fue el turno del regalo de Hinata, estaba nerviosa por la reacción de Naruto, y aunque él no era caprichoso ni despreciativo, temió que le dijera que le gustaba aunque no fuese así. Naruto sonrió cálidamente al sacar las dos playeras, Kushina le sonrió con ternura, pues el símbolo de los maestros aire y el del clan Uzumaki eran recuerdos de sus orígenes. Al rubio le gusto la que decía "No ramen, no life", era perfecta para él. A la pelirroja le conmovió ver el libro de Jiraiya-sama, pues le recordaba a su esposo Minato y lo mucho que le gustaba, por el le habían puesto el nombre Naruto a su hijo. Al sacar el monedero en forma de rana verde del envoltorio el chico corrió y abrazó a Hinata, la cual se sonrojó totalmente.
–Gracias a ti Hinata-chan ya no perderé mi dinero, dattebayo– La abrazó más fuerte, a Hinata le dio gusto que apreciara de esa manera sus regalos, quería que de esa forma su cariño llegara al corazón de Naruto.
– ¡Falta uno! –Grito Shisui. Le extendió un sobre. Naruto lo abrió frenético. Era un cupón por cincuenta tazones de ramen. Shisui había considerado comprar uno de un mes, pero sabía que el rubio era un fan del ramen y seguramente lo llevaría a la ruina. Mejor una determinada cantidad que tentar a su suerte. Naruto se lo agradeció mucho.
La celebración había concluido, los Uchiha dejaron a Hinata en el complejo Hyuga y todos se retiraron a dormir.
Había sido una noche bastante divertida en compañía de sus amigos, con esa idea en mente durmió con una sonrisa en su boca.
Continuará…
Sandaime Hokage*: Tercer Hokage o tercera sombra de fuego.
Yondaime Hokage*: Cuarto Hokage o cuarta sombra de fuego.
La historia de un maestro absolutamente audaz: Su nombre real es "la historia de una shinobi absolutamente audaz", modifique el nombre por fines de la trama, es el libro que Jiraiya escribió mientras entrenaba a Konan, Yahiko y Nagato, el libro está dedicado a éste último. A Minato le gustó tanto el libro que decidió ponerle a su hijo el nombre del protagonista, Naruto.
ANBU*: Contracción de Ansatsu Senjutsu Tokushu Butai, en español Escuadrón Especial de Asesinato y Tácticas, comúnmente conocido como Fuerzas Especiales ANBU. Sus integrantes son elegidos por sus capacidades únicas y destreza sin importar su edad, sexo y origen.
Edad de Shisui*: Shisui tiene 18 años, él tiene aproximadamente tres años más que Itachi. No se sabe con exactitud su edad.
¡Hola nuevamente a todos!
Este capítulo lo hice más enfocado a la convivencia del futuro Equipo Avatar, el cual tendrá más integrantes, pero los conoceremos luego. Me inspire en el capítulo 18 de Boruto Next Generations, específicamente en la parte en la que Naruto lleva a Boruto a Ichiraku Ramen y éste se da cuenta de que su madre es la Legendaria Reina Comedora, superando a Chouji y Chouza, se me hizo bastante graciosa esa parte, por eso quise poner algo relacionado a Hinata y su habilidad para consumir ramen sin engordar (quisiera comer tanto como ella sin subir de peso u.u).
Sobre el porqué Kushina sintió a Minato, ambos tenían una muy fuerte conexión, una que al Minato ser el Avatar, pasa a su siguiente vida. Hinata siente un cariño natural por Naruto y Kushina, no sólo porque le guste Naruto, sino que ella tiene conexión con Minato, así que su amor por Naruto es principalmente fraternal.
Díganme cuál es la extensión que les gusta más para los capítulos, he ido aumentando la cantidad de palabras por capítulo gradualmente, me gustaría saber si les agrada así. La historia así como la tengo planeada será larga, me gustaría avanzar de una manera constante para así llegar al punto cumbre de este primer arco en no más de quince capítulos. Hasta el momento tengo pensados cuatro arcos, pero así como está mi inspiración con esta historia, creo que se pueden extender.
Agradezco muchísimo su apoyo en forma de comentarios y favoritos, me motivan bastante, apreció que se tomen el tiempo de leer mi fic y dejar su opinión.
Mención especial a:
Jessi RoNi
Shironeko black
MikaSyo
Himawari Hyuga
Hinata Uzumaki 2.0
Lotus-one
Por comentar en el capítulo anterior. Les mando besos y abrazos a todos.
Fecha de publicación: sábado 19 de Agosto del 2017
