Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. Sin embargo, la historia si es de mi propiedad.


Chapter 23:

This Universe

B.

Tenía cerca de diez minutos desplazándome en círculos a lo largo y ancho de la sala. Con un ritmo un tanto histérico, debo agregar. La frustración se trasladó a mis ojos, cuya atención fue capturada por la seductora botella de vino esperando ansiosamente sobre la encimera de la cocina.

Hola, Señor Vino.

Afortunadamente, siempre puedo contar con el apoyo incondicional del Señor Vino, fiel acompañante para cada una de mis melancolías incalculables.

Fui despachada nuevamente por el buzón de voz.

"Hola. Habla Jacob Black, ya sabes qué hacer"

—Que… orgulloso —espeté con amargura, exhausta de que mis intentos por contactarlo fueran interceptados por la contestadora. Como siempre.

Vacié mi copa de un solo trago, demasiado furiosa como para tomarme la molestia de degustar el sabor de un buen vino como Dios manda. Pero todo rastro de irritación fue inmediatamente sustituido por la culpa, ya que en realidad yo no me sentía en el derecho de excusar o justificar pensamientos de esta clase. No es que Jacob fuese orgulloso, solo estaba harto. Harto de mí.

La crudeza en sus últimas palabras seguía pareciendo igual de fresca y demoledora. El cúmulo de todos estos meses no había bastado para menguar una pizca de la desesperación que me producía el recuerdo de sus ojos crueles, absolutamente enfurecidos, puestos sobre los míos. Pero más que su furia, fue su resignación la que más era digna de recordar.

—Hasta aquí llegué, Alba. Me harté de este jueguito enfermizo —Jacob había dicho aquella vez, con tal serenidad en la voz a pesar de las circunstancias que el alma se me fue a los pies. Lucía agotado, indescriptiblemente agotado. Como si parte de su espíritu hubiese sido arrebatado de él.

—Jacob…

—Por favor no te molestes —se apresuró a interrumpirme, recargando su rostro sobre la palma abierta de su mano.

—De verdad lo sien…

—¡Cállate, por el amor de Dios! ¡Cierra la maldita boca! ¿Ya no tuviste bastante? ¿No es esto lo que querías? Te escolté hasta tu maldita familia de sanguijuelas, y sus puertas ahora se encuentran abiertas para ti. Todos tus sueños se han hecho realidad ahora que la sabandija de Edward Cullen está de vuelta para llevarte a su nido de amor. Ya tienes tu final feliz, ahora déjame en paz. No quiero tener nada que ver en esto. Ha sido jodidamente demasiado —vociferó con una ira inmensa, apartando su dura mirada de desprecio de mi rostro. No podía evitarlo: me desesperaba saber que en estos momentos a él le aborreciera desde lo más profundo la sola idea de verme. Representaba un esfuerzo prácticamente sobrenatural mantener mis lágrimas al borde mientras no despegaba la mirada de esas pequeñas arrugas alrededor de sus ojos que siempre me habían parecido tan encantadoras, puesto que no eran más que el resultado de una larga vida de su inigualable sonrisa.

—¿Te vas? —musité casi inteligiblemente, en conocimiento de que él entendería el significado de mis palabras.

Él se viró, y no sé si fue mi expresión de venado o el más mínimo sentimiento de afecto, lo que lo convenció de regalarme una sonrisa de aprecio.

—Mi función aquí ya termino, Bella.

Casi pude escuchar el sonido de mi corazón haciéndose añicos dentro de mi pecho.

—Nunca me llamaste Bella hasta ayer —fue la única tontería que la conmoción me permitió verbalizar, porque sabía a la perfección que llamarme de esa manera sólo podría significar una cosa—. Por favor, no te vayas. Lo lamento, lo lamento por todo. Lamento haberte manipulado, y lamento haberte hecho pasar por todo esto. No te vayas de mi vida, Jacob. Te lo ruego, no lo hagas. No me dejes.

Me sentía como en aquél entonces, cuando tuvimos una conversación tan similar a esta, y donde no éramos más que dos niños inexpertos y absolutamente aterrados. Éramos él y yo, juntos contra el mundo, dispuestos a enfrentarnos a cualquiera con el fin de protegernos el uno al otro. A pesar de su inmersión al mundo de los hombres lobo, y de todo el peso del dolor que yo arrastraba con cada uno de mis pasos, todo parecía ahora mucho más sencillo de que lo que pensábamos. Demasiado sencillo, incluso para los estatutos de las normas que regían sobre el mundo de lo sobrenatural.

—No quiero quedarme —me explicó con dulzura, con una carga de honestidad tan brutal que me hizo empalidecer.

—No hagas esto.

—Tengo una vida, Bella, y no podría ser más feliz con ella. No quiero arriesgarme a dejar a una esposa viuda y a dos hijos huérfanos de padre sólo por querer salvarte el trasero —suspiró, pasándose una mano por el cabello corto—. Me importas, y lo sabes, pero esta es una lucha que ya no me corresponde.

—Si es porque estoy involucrada con los Cullen, te prometo que eso se acabó, Jacob. Tú estabas ahí. Viste como me despedí de todos y cómo Edward me engañó. No volveré a caer en sus juegos, Jacob.

Eres todo lo que me queda, deseé decirle, pero el llanto que atascaba mi garganta me tenía demasiado ocupada tragando como para seguir implorando su perdón. Solo me quedaba valerme de las reservas de mi fuerza física, sujetándolo por los codos para impedir que apartara su mirada de la mía.

Sonrió con tristeza, flexionando su brazo para acariciar con un tacto gentil mi rostro con la rasposa textura de sus nudillos.

—Tú y yo sabemos que eso no es verdad.

Dejé salir un sollozo, apoyando cansinamente mi frente contra su pecho.

—Entonces… adiós, supongo —musité, cuando terminé de descargar aquél llanto inconsolable que humedeció su ropa.

Soltó un bufido.

—Después de todo la mierda que acabo de presenciar, te diría que parece más un "hasta luego".

Sonreí en respuesta, extendiendo una de mis manos para acariciar su gruesa barba incipiente, de la cual comenzaban a surgir unos cuentos vellos canosos. Jacob siempre fue un hombre incuestionablemente guapo, un niño incuestionablemente leal. El universo se apiadó de mí al ofrecerme una amistad que era totalmente inmerecida. Por ese motivo, estaba de acuerdo que en un acto de justicia divina también me lo quitara.

Me puse de puntillas, sujetando el cuello de su camiseta para halarlo hacia mí.

—¿Qué estás haciendo? —sus manos rodearon mis muñecas, mirándome como si se enfrentara a un paciente psiquiátrico.

—¿Qué piensas que estoy haciendo? Quiero darte un beso.

—Jesucristo. Estás loca.

—Me lo estás arruinando —gruñí, iniciando un combate de miradas. Estaba bastante segura de en este momento no sería capaz de soportar su rechazo. Ésta era la única solución que se me ocurría para lidiar con el dolor de la despedida, para dar por concreta nuestra historia con un gesto de mutua conexión. Si él se negaba, estaba segura de que eso me mataría.

Jacob parecía consternado mientras lo consideraba, y su parálisis era la de un hombre que se hallaba en medio del dilema más grande de su vida. La conclusión de aquel conflicto interno se tradujo en sus fuertes brazos apretándome contra él, alzándome a su altura para que nuestros labios se encontraran.

Mi relación con Edward fue intensa, caótica, y desgarradora desde el primer momento. Con Jacob, todo fue tan sencillo como respirar. Mi vida a su lado hubiese sido un suave respiro, una dulce certeza, un amparo cuya duración sería dictaminada nada más que por la naturaleza humana. Charlie hubiese estado encantado, y Renée probablemente se hubiese enamorado de él. No hubiese tenido que renunciar a mi vida, tampoco a mis estudios, y muchísimo menos a mi valiosa humanidad. Nos hubiésemos casado, tal vez. Hubiéramos tenido hijos, tal vez. Nos hubiésemos divorciado, tal vez. Nunca lo sabría.

Las posibilidades eran infinitas en un universo infinito. Si la teoría de los multiversos era cierta, podría existir entonces un universo en donde las cosas podrían haber sido diferentes. En otra vida, Jacob y yo hubiésemos vivido juntos, o Edward jamás me hubiese abandonado. En otra vida, podría haber sido convertida en vampira para compartir mi eternidad con él hasta que la Tierra se extinguiera para siempre.

En otra vida…

—Siempre estuve un poco enamorada de ti. Cuando era Alba, quiero decir —admití cuando nos separamos, esperando que no se percatara de que mis mejillas comenzaban a encenderse de una manera crecientemente vergonzosa. Algo en mi interior, tan ardiente como una llama, anhelaba que me dejase llevar por el impulso de atrapar su rostro para besarlo de nuevo. No quería que se marchara.

Él pareció leer el deseo en mi rostro, y su mano se aferró del cabello de mi nuca cuando se inclinó para besarme de manera furiosa, correspondiendo al mismo.

—Lo sé —sonrió al separarse, acariciando el contorno de mi nariz.

—Y tú… ¿sigues enamorado de mí? —me aventuré a preguntar como una prueba más de mi cobardía, porque no podía soportar la idea de que el objeto de su amor haya sido el responsable de arruinar una parte importante de su felicidad.

—No, Bella —contestó con seguridad, apartándose de mí por última vez—. No desde hace más de veinte años.

"Hola. Habla Jacob Black, ya sabes qué hacer".

Arrojé el teléfono al sofá. No sé por qué perdía mi tiempo esperando a que Jacob cambiara de parecer y se animara a levantar el teléfono después de todos estos meses, cuando era evidente que su decisión de sacarme de su vida era inapelable.

Nuestra historia había llegado a su fin.

Arrastré mi copa y mi botella de vino conmigo hacia la soledad de mi habitación.

Menuda forma de celebrar mis veintiséis años.


Sí, bueno. No me creo para nada que ninguno/a de ustedes veía venir esto.

Sí, es cortísimo, y sí, fue intencional. No hay nada más que decir para esto.

Sé que parece extraño que actualice un lunes, así demasiado fantasma, cuando jamás lo he hecho. Pero no vi necesario hacerles esperar cinco días por un capítulo tan corto. Espero que me digan mediante un REVIEW que les pareció :)

En fin, el siguiente capítulo se está cocinando y es un POV de Bella. Y Edward aparecerá.

Quiero agradecer por sus comentarios a darky1995 , Hellen collen , Mimi , Gema Bascun, Sofitkm , Valro, EugeniaOst32, IvrianC, Betsyrubble, val2901 , choiamberc, kaja0507 , Sylvia N.Y , Chiarat , La la land, somas, Cullen-21-gladys, Hanna D. L, Pili, Yoliki , Almaewalani , lucila cullen grey, bluesweet, CecyBlack, Ale74 , TsukihimePrincess . Responderé a ellos lo más pronto que pueda.

¡Hasta la siguiente actualización!