Cuando Yuuri despertó al día siguiente se sentía raro. Pero no raro de mala manera, sino todo lo contrario. Se sentía feliz y cómodo entre los brazos de su novio Omega. Además, esa era la primera vez en muchos años que entre semana se despertaba después de las 5:30 am y sin prisa de levantarse temprano para ayudarles a sus padres a abrir Yu-topia para luego tomar el autobús a la escuela y llegar antes de las 8 am a clases, pues ya se encontraba en la universidad.

Todavía no eran ni las 6:30 am cuando Yuuri se dio cuenta que ya estaba demasiado acostumbrado a levantarse a esas horas que no podía volver dormirse, y necesitó salir de la cama para ir darse una ducha y lavarse los dientes. Sin embargo, lo más difícil fue desenredarse de Viktor, quien lo tenía prensado como koala mientras seguía dormido, lo cual fue una visión extremadamente adorable para Yuuri, tanto que éste un par de minutos en acordarse de lo que se suponía que iba a hacer.

Cuando salió de la ducha, ya cambiado y preparado para iniciar su día con ánimos, vio cómo el peliplateado seguía plácidamente dormido dentro su nido de tela, por lo que Yuuri se decidió a sorprenderlo preparándole el desayuno.

La despensa de la pequeña cocina y el refrigerador tenían suficientes ingredientes como para preparar cualquier platillo en pequeñas porciones. No obstante, Yuuri no estaba muy seguro de si a Viktor le gustaría un desayuno estilo japonés, por lo que trató de preparar otra cosa. Por suerte, recordó que Viktor le había hablado alguna vez sobre sus platillos favoritos rusos.

Entonces volvió a la habitación para tomar prestado el celular de su novio (quien había cambiado la contraseña a 2911* para que Yuuri también pudiera usarlo) y buscó la receta de algo llamado blini, el cual era un típico desayuno Ruso parecido a los hot-cakes americanos. Y mientras los preparaba, recordó las barras de chocolate que había comprado el día anterior, mismos que usó para derretirlos y usarlos en la mezcla como sugería una de las recetas.

Yuuri estaba por darle vuelta al último blini cuando sintió un peso extra sobre su espalda y brazos firmes aferrándose a su cintura.

"Huele muy bien…" Murmuró un adormilado Viktor, y Yuuri rió al sentir la nariz del Omega pegada a su cuello y sus muñecas paseándose por su ropa. "Ah, también los blinis."

"Gracias. Y buenos días, Viktor. Ve a sentarte." Yuuri se giró un poco y le besó la mejilla. El peliplateado sonrió y respondió el saludo de la misma manera.

"¡Hace mucho que no desayunaba blinis! Gracias, Yuuri. Eres muy dulce." Dijo, y lo besó en las mejillas un par de veces más. "Oh, ¡¿eso es chocolate?!" Exclamó con ojos brillantes.

Desayunaron en relativo silencio, pero no en uno incómodo, pues Yuuri soltaba una risita cada vez que el peliplateado cabeceaba entre bocados. Al terminar de comer, Viktor se ofreció a lavar los platos, pero el moreno lo mandó de vuelta a la cama, pues el Omega apenas si podía sostener en pie debido al sueño.

Después de que el moreno lavara los platos, preparara su mochila y terminara de vestirse para ir a clases, Viktor le pidió que se recostara un rato a su lado. Algo a lo que Yuuri accedió sin problemas, puesto que todavía tenía bastante tiempo de sobra para que iniciaran las clases. Además, acariciar el suave cabello de plata de su novio era un buen extra.

"Me preguntó qué hice para merecer un novio tan considerado y adorable como tú, Yuuri." Murmuró Viktor acostado sobre su pecho, y llevó una mano a sus mejillas rojas mientras observaba con adoración sus bonitos ojos marrones.

"Uhm… Bu-bueno…" Reuniendo todo el valor que pudo, Yuuri fijó sus ojos en los azules aquamarinos de su novio, y sonrió tímidamente. "Tú crees en mí a pesar de ser un Beta. Siempre me apoyas, y no dejas que otros me intimiden… Me siento seguro cuando estoy contigo. Y tu cabello es muy bonito." Agregó lo último un poco en tono de broma, pero Viktor de todos modos se ruborizó también y sintió su corazón latir con fuerza. "Yo también siempre me pregunto qué hice para merecer un novio tan sobreprotector y adorable como tú."

"Yuuri." Se quejó con voz cómica, y el moreno rió. "Dices 'sobreprotector' como si fuese algo malo. Yo sólo quiero que mi adorable Beta se sienta tan seguro a mí lado como yo me siento con él. Ya te dije que no me importa si eres un Beta, o un Alfa, o un perro, yo-"

"¿Un perro?" Repitió divertido.

"Sí, estoy seguro que serías tan lindo como Makkachin si fueras un poodle." Besó su nariz y el moreno rió de nuevo. "Pero ese no es el punto. Lo que trato de decir es que yo me siento feliz y seguro contigo. Tú no me tratas como los demás lo hacen; no me tratas como si fuera un objeto bonito en un escaparate, o un trofeo el cual sólo los machos Alfas puedan conseguir. Tú me ves tal y como soy. Y por eso te quiero, Yuuri."

"Ta-también te quiero, Viktor." Sonrió, y juntaron sus labios en un beso tierno que duró varios segundos. "Bueno, ya debo irme a clases." Trató de levantarse pero Viktor no quiso soltarlo. "Viktor."

"Yuuri. Voy a extrañarte." Gimió como cachorrito triste mientras se aferraba a su novio.

"Hoy sólo tendré cuatro clases. Volveré pronto." Le aseguró y besó su frente.

"Pe-pero… Está bien. ¡Pero dame tu camisa!"

"… ¿Qué?" Inquirió con tanta sorpresa que apenas si notó que Viktor le quitó sin muchos problemas la camisa azul de botones que vestía y la sujetó alrededor de su propio cuello con las mangas, quedando como una especie de capa.

"¡Listo! Ahora tendré tu olor conmigo y podré soportar estas horas sin ti." Exclamó con su sonrisa de corazón, y Yuuri se ruborizó al quedar con el torso expuesto.

"Oh... ¿y qué voy a usar yo?" Inquirió al aire, sin esperar una respuesta. Y estaba a punto de salir de la habitación a buscar su otra mochila para sacar una segunda camisa cuando Viktor se levantó rápidamente de su nido y fue a su armario para sacar una playera blanca con algunas rayas azules horizontales.

"¡Usa una de las mías! ¡Así olerás a mí!" Le acercó la playera, y tan sólo tocarla Yuuri pudo darse cuenta que era una prenda de buena calidad por el tacto tan suave de la tela. "Vamos, Yuuri. ¡Póntela!" Insistió animado, y Yuuri dio un suspiro antes de hacerle caso y ponérsela, haciendo que los ojos azules de Viktor brillaran con ilusión. "Aah. ¡No sé cómo no se me ocurrió antes darte de mi ropa para que huelas a mí!" Abrazó al moreno y lo besó efusivamente, entonces lo dejó marcharse.

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Cuando Yuuri entró a su primera clase, se percató con vergüenza cómo varios de sus compañeros Omegas se volvían a verlo con miradas sugerentes y risitas cómplices. El japonés desprendía un evidente olor a Omega en celo. Inclusive algunos Alfas en el pasillo lo habían seguido con una mirada de envidia.

Al terminar la primera hora, el Beta decidió usar los minutos libres que tenía entre clases para estudiar, pues si Viktor no lo había llamado aún es porque seguramente seguía durmiendo. Fue hasta el descanso de la tercera hora que decidió ir a la cafetería a comprar alguna bebida, y a ver si se encontraba con Chris o Emil.

Aunque se arrepintió un poco de aquella decisión cuando entró en la cafetería y recibió más miradas curiosas debido a su olor, haciéndole recordar que su novio no estaba allí para acompañarlo.

De cierta manera, Yuuri podía entender que Viktor fuera tan sobreprotector con él. Antes de comenzar a salir, al moreno le bastaba con tener la cabeza gacha para no ser molestado por los otros dos géneros. Pero desde que comenzó a salir con el peliplateado, muchos Alfas comenzaron a tratar de tener 'una charla amistosa' con él para intentar separarlos, mientras que recibía miradas y comentarios críticos de otros Omegas. No obstante, Viktor, Chris, e incluso Emil y Guang-Hong siempre estaban allí para defenderlo.

Pero en ese momento estaba solo. No obstante, de alguna manera, usar la playera de Viktor y estar rodeado de su aroma a vainilla, lo hizo sentir un poco más seguro… Quizás fue por eso que el peliplateado le había pedido su camisa de botones. Aquel pensamiento, además de hacerlo ruborizar, hizo que tomara el valor de adentrarse a la cafetería con la cabeza en alto.

Aunque su caminar no duró mucho, pues un pie furtivo lo hizo caer estrepitosamente de cara. Yuuri pudo escuchar de pronto risas burlonas dirigidas hacia él, por lo que no necesitó levantar el rostro cuando escuchó la voz femenina y familiar de una Omega (una compañera de clases de Viktor) que le pedía disculpas de manera fingida y exagerada para darse cuenta que ella lo había hecho a propósito.

Yuuri, con mucha vergüenza y sintiéndose comprensiblemente humillado, se arrodilló con intenciones de levantarse y regresar a su aula para no escuchar más burlas. Pero se detuvo puesto a que uno de los cristales se había roto, y que un líquido rojo resbalaba por su mejilla derecha…

"¡Más vale que te disculpes!" Escuchó que alguien decir en voz alta, sin ser exactamente un grito, pero debido a su mirada borrosa sólo pudo distinguir cómo la Omega se levantaba de su asiento para replicar con voz temblorosa a quien le había hablado.

"¡Ya dije que fue un accidente!" Exclamó chica a la defensiva, quien obviamente no esperaba que alguien le acusara de lo contrario. Normalmente los Omegas se solían salir con la suya, recordó el moreno. Y si la chica lo estaba admitiendo es porque la otra persona debía ser un Alfa...

"¡Mentira!" Espetó la voz con gravedad. "¡Grabé con mi celular el momento en que pusiste tu pie e hiciste caer a Yuuri!"

Yuuri, además de sorprenderse porque la voz desconocida supiera su nombre, se sobresaltó al sentir un par manos que lo ayudaban a ponerse en pie, y que además le quitaba lo lentes de la cara.

"Descuida, Yuuri. Te llevaré a la enfermería." Dijo la otra voz de manera amable. "Soy Leo de la Iglesia, por cierto."

"Será genial cuando suba el video a Internet y la gente mire cómo una Omega de buena casta intenta humillar públicamente a un Beta reclamado por otro Omega..." Continuó diciendo la voz. "Me pregunto qué pasará cuando la familia Nikiforov y los Plisetsky se enteren de esto. ¿Ellos tienen negocios con tu familia, no es así?" El japonés no pudo ver el momento en que la Omega palideció (se enteraría de eso después), pero pudo escuchar la voz de ésta titubear.

"N-no, por favor, Phichit… ¡Pa-pagaré sus lentes, pero no lo supliques!"

Ah. Ese debía ser Phichit Chulanont, entonces. Phichit era un Alfa conocido por ser el director y uno de los escritores de la gaceta escolar, el cual parecía ser un activista de los derechos civiles tanto de humanos como animales, sobre todo de los hamsters; lo que significaba que era líder de opinión en la Universidad, y que tenía tantos amigos que fácilmente podría generarle mala fama a cualquiera que fuese su enemigo. Además, Yuuri recordaba haberlo visto comentar en las redes sociales de Viktor, y siempre decía cosas positivas sobre su relación.

Yuuri no escuchó el resto de la conversación porque Leo lo tomó de los hombros y lo guio hasta la enfermería de la escuela. El camino hacia allá fue silencioso, más que nada porque el japonés aún intentaba digerir lo que había sucedido. Y no fue hasta que la enfermera usó las pinzas que Yuuri se dio cuenta que tenía algunos cristales incrustados en el área de su ceja derecha, y que realmente dolía. Al menos sus ojos no habían sufrido daños.

Leo le regresó los lentes después de quitarle el resto de los vidrios.

"Phichit dice que no te preocupes." Comentó el Alfa de pronto mientras miraba un mensaje de texto en su celular. "Él ya habló con la chica, y ésta accedió a pagarte lentes nuevos."

"Oh…Uhm… De acuerdo. Gracias…" No supo qué más decir. No conocía a esos dos Alfas de nada, por lo que no lograba entender la razón de por qué estos quisieran ayudarlo. Pero igualmente estaba agradecido por ello. "Pero no creo que fuese necesario que…" No pudo continuar porque Leo lo interrumpió.

"Lo fue. Fue necesario que Phichit enfrentara a esa chica." Replicó con el ceño fruncido. "Ningún Omega o Alfa tiene derecho a hacer de menos a los Betas. Además, muchos miembros de mi familia son Betas y los amo. Por lo que realmente me molesta ver cuando los otros dos géneros los molestan sin ninguna razón." Yuuri pudo entender eso. Minako siempre cuidaba de su familia a pesar de que no los unía ningún lazo de sangre. "Si quisieras, podrías quejarte formalmente de ella y hacer que la sancionen. Tienes muchos testigos de tu lado."

"… Lo sé. Pero no quiero problemas." Dijo Yuuri sacudiendo la cabeza de manera negativa. La verdad era que, si estuviera en sus manos, él se quejaría de todos los Omegas y Alfas que lo habían molestado desde su primer año de universidad. El problema era que él realmente no quería gastar sus energías ni tiempo en minucias como esas. No le serviría de nada quejarse cuando sabía que su voz no sería escuchada.

Cuando la enfermera Omega terminó de limpiar sus heridas, sólo necesitó saturar parte de la ceja. Por suerte no eran cortes profundos ni largos, apenas si se notaban. Lo único alarmante había sido la pérdida de sangre. No obstante, la enfermera le aseguró que las heridas en la cabeza solían sangrar más de lo normal pero que no eran especialmente preocupante en estos casos. Recuperaría esa sangre pronto si comía alimentos con hierro. Por lo que la camisa manchada de rojo daba más mala impresión de lo que realmente había sido el accidente.

El moreno tenía la intención de volver a clases cuando un sonriente Phichit entró a la enfermería, con un fajo de billetes en una mano…

"¡Hola! Soy Phichit Chulanont. Gusto en conocerte, Katsuki Yuuri." Se presentó el Alfa alargando su mano libre para estrecharla con la del Beta, y Yuuri hubiese dudado sino fuera porque su sonrisa parecía genuina. Y antes de terminar el saludo, Phichit le puso el fajo de billetes en esa mano, dejando al moreno aturdido por la cantidad. "La chica que te lastimó es demasiado orgullosa para disculparse contigo, pero aceptó pagar tus lentes con tal de yo borrar el video... La verdad es que no lo logré grabar nada. Pero eso ella no lo sabe." Guiñó un ojo y Yuuri rió.

"Gracias, Phichit... ¡Pero esto es más de lo que costaron mi anteojos!" Dijo Yuuri, no pudiendo evitar sonar impresionado.

"¿En serio?" Inquirió el tailandés con incredulidad, y le quitó los lentes de la cara para observarlos de cerca. "Vaya… Tus lentes no son de muy buena calidad. Eso explica porque se rompieron tan fácilmente. Créeme, un buen par cuesta eso o más." Dijo, y se los volvió a poner. "No te preocupes de nada, Yuuri. Dudo mucho que esa chica quiera volver a molestarte ahora sabiendo que estoy de tu lado."

"Gracias… No sé cómo agradecerles esto." A Yuuri aún le costaba creer que aquellos Alfas lo hubiesen defendido. Por otro lado, Chris y Emil también lo habían defendido antes, por lo que la disonancia no fue tan fuerte.

"Oh, ¡no hay de qué! ¡Pienso que Viktor y tú hacen una pareja muy linda! Por eso no me gusta cuando la gente los quiere molestar solamente porque eres un Beta. Tuve que hacer algo al respecto para que esa gente sepa que no se deben meter con ustedes." Exclamó Phichit con orgullo y ojos brillantes. "Además, es obvio que esa chica te tiene envidia. Hueles a Omega feliz. Sólo se me ocurre pensar que su Alfa no la hace ni la mitad de feliz de lo que tú haces a Viktor."

"Oh…" Yuuri no supo qué contestar a eso, mas que ruborizarse.

De pronto, Guang Hong apareció bajo el marco de la puerta, respirando agitado y cargando la mochila de Yuuri mientras su celular sonaba.

"Yuuri." Logró decir el Omega mientras tomaba bocanadas de aire. "Viktor te ha estado llamando. Incluso me mandó mensajes a mí preguntándome por ti. Quiere que regreses a su dormitorio." Avisó mientras le acercaba la mochila, y el japonés se apresuró a sacar su celular que había dejado de sonar mientras le agradecía al Omega.

"Gracias, Guang Hong. ¿Pero cómo sabías que yo estaba aquí?" Preguntó al tiempo que marcaba a su novio.

"Uhm…" El castaño tardó unos segundos en contestar, pues se sintió un poco intimidado por la presencia de los Alfas, así que se acercó más al Beta como protección. "Ya casi todos en la escuela lo saben. Dicen que por accidente una Omega y tú colisionaron y por eso saliste lastimado. ¿Eso fue lo que en verdad pasó? ¿Estás bien?" Inquirió preocupado, notando sin esfuerzo la sangre sobre su playera.

Yuuri miró a Phichit, quien se encogió de brazos, dándole al japonés la libertad de dar su versión.

"No fue un accidente. Pero ya todo está arreglado." Replicó con una sonrisa leve, y Guang Hong decidió ya no preguntar al ver que el Beta parecía seguro de eso.

Y antes de que Yuuri le diera al botón de llamada, su celular comenzó a sonar de nuevo. Entonces contestó.

"¡Yuuri!" Escuchó el quejido de su novio desde la bocina, el cual sonaba tan desesperado que a Yuuri se le estrujó el corazón. Viktor hablaba tan rápido que el Beta apenas pudo entender lo que decía. "Vuelve aquí de inmediato. ¡Te quiero aquí ya mismo! ¡No puedo creer que alguien se haya atrevido a lastimarte!"

"Vi-Viktor, estoy bien. Sólo me falta una clase para…"

"¡No puedes ir a clases así! ¡He visto fotografías! ¡Sé que estás herido! ¡No me hagas salir de mi nido para ir a buscarte!"

A pesar de ser un Beta, Yuuri sabía por conocimiento general que un Omega en celo y fuera de su nido era algo muy peligro, tanto por el mismo Omega que podría estresarse y dañarse a sí mismo, como por el hecho de que un Alfa, por instinto, intentaría aprovecharse de la situación para 'calmarlo' con sexo (por no decir abusar de ellos en un momento de debilidad…)

"¡Es-está bien! Voy para allá. Pero, por favor, quédate allí. No salgas. Sólo hablaré con mi profesor para explicar mi ausencia y entonces iré." Se apresuró a contestar, y pudo escuchar cómo el peliplateado suspiraba de alivio antes de despedirse. "Sí, también te quiero..." Respondió, no pudiendo ruborizarse más, mientras que Phichit soltó una risita.

"Será mejor que vayas ya." Le dijo Guang Hong con un ligero tono de advertencia. "A los Omegas no nos gusta cuando nuestra pareja es lastimada. Así que entre más te demores, más nervioso se pondrá Viktor, sobre todo si está en celo. Yo te excusaré con el profesor."

"Ya veo…" Yuuri guardó su celular y cerró la mochila. Si eso era cierto, no quería hacer que su novio se preocupara demasiado por él. "De acuerdo. Les debo un favor a todos. Gracias." Agradeció una vez más con una sonrisa genuina, y se apresuró a salir de la enfermería.

Guang Hong estaba por hacer lo mismo cuando Leo, tímidamente, se acercó a saludarlo. Al principio el Omega respondió un poco a la defensiva, pero tras un par de minutos de incómoda presentación, ambos ya se encontraban sonriendo.

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Mientras Yuuri caminaba de prisa de regreso al dormitorio, recibió un par de llamadas más, una de Chris preguntándole si estaba bien, y otra de Yuuko; quienes se había enterado del incidente porque Viktor, en su desesperación, llamó a todos los que creía que pudieran saber dónde estaba su novio.

Yuuri le pidió a su amiga no decirles nada a sus padres, pues él mismo se los diría más tarde, después de que Yu-topia cerrara, para no preocuparlos. Aunque lo que sí le pidió fue decírselo a Minako para que ésta le llevara sus lentes de repuesto a la Universidad. Uno de los cristales de sus lentes seguía intacto y funcional, pero el Beta realmente necesitaba ambos para poder ver bien. Antes de colgar, Yuuko le advirtió lo mismo que Guang Hong.

Cuando Yuuri por fin se encontró frente a la puerta, ni siquiera tuvo que tocarla porque Viktor pudo olerlo y salió a recibirlo con un abrazo de oso, haciéndolo pasar enseguida antes de cerrar la puerta de un portazo.

"¿Viktor…? ¿Estás llorando?" Yuuri sabía que aquello fue una pregunta estúpida, dado que el Omega temblaba entre sus brazos, con su rostro escondido entre su cuello, y se escuchaba un débil gimoteo contra camisa.

"¡Por supuesto que estoy llorando!" Exclamó su novio, sin levantar la mirada aún. "Estoy triste porque estás herido. ¡Debí haber sabido que alguien trataría de lastimarte con tal de dañarnos a ambos! ¡No entiendo en qué les afecta a esas personas en que tú y yo seamos novios!"

"Pe-pero estoy bien. La enfermera dijo que los cortes sanarán pronto…" Dijo, no obstante, Viktor continuó sollozando. El japonés no estaba seguro de qué hacer. Era la primera vez que veía a su novio tan alterado. Sabía que los Alfas podían liberar feromonas para calmar a sus Omegas. Pero él no era un Alfa… "Ah. Debería ir a cambiarme. Lamento que tu playera se haya manchado…" Yuuri trató de soltarse para ir por otra playera, pero Viktor lo sujetó con fuerza y levantó su mirada con furia.

"¡¿Cómo puedes estar tan tranquilo en este momento?! ¡No me importa lo que le sucedió a mi playera! ¡Me importa lo que te sucedió a ti!" El moreno se paralizó un momento al verlo tan enojado.

Yuuri entonces entendió a lo que Guang Hong y Yuuko se referían con decir que los Omegas eran más sensibles respecto a sus parejas siendo lastimadas. Además, Viktor seguía fuera de su nido… Y si no fuera por los años que Yuuri tenía tratando con clientela irritada en el restaurant, seguramente se habría desmoralizado en ese momento.

"Viktor." Le llamó con calma, tomando sus mejillas entre sus manos con cautela. Viktor seguía abrazándose a él con fuerza, sin dejar de fruncir el ceño mientras lágrimas de indignación caían de sus ojos, todavía temblando a causa de la furia que aún tenía contenida. "Yo también me siento enojado y humillado, incluso aún puedo escuchar sus burlas en mi cabeza; pero tampoco quiero darles el gusto de afectar mi vida. Además, Phichit Chulanont se hizo cargo de aquella Omega, y la hizo pagar mis lentes."

"… ¿En serio?" Preguntó un poco más tranquilo. Su mirada se suavizó un poco, y su postura parecía menos tensa. "Oh… Cierto. Chulanont siempre deja comentarios positivos sobre nosotros en nuestras redes…" Yuuri aprovechó que Viktor estaba un poco distraído para secar sus lágrimas con las mangas de la playera. "¿Estás seguro que estás bien?" Inquirió de nuevo al tiempo que aflojaba el abrazo. "Esa cortada se ve horrible." Después posó una mano sobre la mejilla derecha del japonés, temiendo a tocar directamente la herida.

"Estoy bien." Sonrió, aliviado de que el Omega se tranquilizara, por lo que se aventuró a besar sus labios, cosa que fue bien recibida puesto que el peliplateado lo besó de vuelta. "Pero creo que tú deberías volver a tu nido." Sugirió, pues el Omega, aunque estuviese más tranquilo, seguía temblando.

"Sólo si tú entras conmigo." Condición Viktor con mirada de perrito rechazado, a pesar de que intuía que el moreno no le diría que no.

"Por supuesto." Yuuri rió un poco, y lo besó una segunda vez antes de que el Omega lo guiara otra vez a su habitación.

Antes de que ambos entraran al nido, Viktor se apresuró a sacar ropa limpia del armario, puesto que la playera que le había prestado a su novio estaba regada con su sangre aún fresca y le había manchado el pijama.

Mientras ambos se quitaban la ropa teñida de rojo, el Omega se le quedó mirando al Beta más tiempo de lo necesario, observando con deleite los músculos no tan marcados pero igualmente de atractivos a la vista de su novio. Y por primera vez estando en celo, Viktor realmente sintió la necesidad de 'ser más activo'.

"Yuuri…" Lo detuvo de ponerse la nueva prenda, y el moreno lo miró con confusión un segundo antes de notar la dilatación en sus ojos azules, los cuales centelleaban con un lascivo brillo que de a poco el Beta comenzaba a reconocer de deseo carnal.

Yuuri se alegró de haber comprado los condones.

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Unas pocas horas más tarde, la pareja ya estaba bañada y cambiada con ropa más cómoda. Pasaron el resto de la tarde en su nido, sólo levándose para necesidades básicas, como ir al baño o comer (en el caso de Yuuri, cocinar para ambos), o cuando el Beta tuvo que salir de los Dormitorios un momento porque Minako le había llevado los lentes de repuesto.

"¿Seguro qué todo está en orden?" Inquirió la mujer Alfa con tono de sospecha. Sabía que Yuuri tendía a callarse las veces que era molestado en la universidad, pero esa era la primera vez que había sido resultado herido de verdad.

"Estoy bien. Pero te contaré los detalles después, Viktor sigue un poco nervioso con la idea de dejarme salir de su nido." Viktor había estado realmente renuente con dejarlo salir del dormitorio por los lentes, pero también sabía que Yuuri los necesitaba para poder ver. Tras recibir los anteojos, el moreno le dio los rotos a Minako junto con el dinero que recibió de compensación. "¿Puedes darle esto a mis padres? Los llamaré más tarde para explicarles lo que sucedió, y para que me compren un par nuevo."

"Wow. Me aterra un poco saber de dónde sacaste este dinero." Comentó Minako en broma, y ambos rieron. "Por cierto, me gusta cómo se te ve eso." Dijo señalando la sutura. "Es como una herida de guerra."

"Una guerra de la cual estoy huyendo, te refieres." Contestó Yuuri sarcástico y cruzado de brazos. Hubiera alzado la ceja sino fuera porque le dolía.

"A veces la mejor estrategia es huir." Replicó la castaña encogiéndose de hombros.

Poco antes de que cayera la noche, Yuuri llamó a sus padres para explicarles lo que ocurrió. Curiosamente, a su vez, Nina llamó a su hijo tras enterarse de lo sucedido por terceros.

Viktor por un momento había olvidado que los padres de varios de sus compañeros de clases tenían negocios en común con su familia, así que era obvio que 'si la pareja de Viktor era lastimada' todo mundo a su alrededor se enteraría para aprovecharse de la situación y 'tratar de ayudar a Viktor con el problema' (y ganar favores con la familia Nikiforov, obviamente).

Tanto Viktor como Yuuri usaron la versión que la chica Omega usó en sus redes sociales, que había sido un accidente y que ella estaba muy apenada por lo sucedido. Es decir, la chica había sido descubierta por Phichit y pagado por lo lentes rotos, así que no tenía sentido para ninguno de los dos actuar como ella y tratar de humillarla públicamente (aunque Viktor no prometía nada si la chica lo volvía a hacer…). Aún así, muchas personas dudaron de esa versión cuando se percataron que el peliplateado había dejado de 'Seguir' a la Omega de sus redes.

Y para no causar más alboroto, Yuuri decidió no asistir a clases al día siguiente, al fin y al cabo sería viernes. Además, Guang Hong le prometió pasarle los apuntes para poder hacer las tareas y no perder tantos puntos.

"Um, Yuuri." Le llamó Viktor desde la habitación cuando colgó la llamada. Yuuri había ido a la pequeña sala para hacer su tarea en la laptop de su novio mientras que el Omega sostenía una larga conversación con su madre en su nido. "¿Ya terminaste? ¿Puedes venir?"

No. Yuuri aún no había terminado su tarea, pero tampoco le urgía terminarla en ese momento, por lo que salvó el documento y cerró la laptop para regresar con Viktor, pues le preocupó la seriedad en su voz.

"¿Sucede algo?" Preguntó parado junto a la cama, pero entró al nido cuando el peliplateado lo jaló para abrazarlo. Y tras acomodarse ambos entre las almohadas, Viktor continuó.

"Mamá dice que… bueno, ya casi todos en mi familia se enteraron de nuestra relación por Internet, y… no están felices con eso." Viktor se apresuró a besar la frente de su novio al sentirlo tensado. "No te preocupes, Yuuri. No dejaré que mi familia me haga romper contigo sólo porque ellos aún viven en la Era de piedra. Además, mamá te defendió de ellos cuando empezaron a decir idioteces. Ella es la Alfa líder de la familia, así que tienen que escucharla."

"Menos mal, creo…"

"Sí. Mamá también dijo que a ella le gustaría que fueras a comer a casa la semana que viene… Pero solo, sin tu familia, para conversar sobre la seriedad de nuestra relación… Pe-pero no tienes que hacerlo sino no quieres. Es-es decir, no tenemos tanto tiempo de relación. Y mi madre lo está manejando como si creyera que nos vamos a casar pronto…"

Yuuri sabía por Yuuko y Takeshi que los Alfas y Omegas solían casarse a los pocos meses de novios, pues el noviazgo era sólo una especie de formalidad antes de la boda. Mientras que los Betas usaban el noviazgo para saber si eran compatible con la otra persona, puesto que no tenían la ventaja evolutiva de los aromas... Sin embargo, el moreno aún recordaba con cierta frustración cuando su exnovia Beta trató de obligarlo a casarse con ella (cuando ambos aún tenían 18 años) y lo acusó de 'poco hombre' cuando la rechazó y cortó con ella. Eso de alguna manera hizo que Yuuri estuviese por mucho tiempo renuente a tener una pareja de nuevo, hasta que conoció a Viktor…

Aún pensativo, Yuuri no contestó de inmediato. Pero tomando el cuenta lo sucedido ese día y ver qué tan afectado resultó Viktor por su 'accidente', sumando el hecho de haber podido tranquilizarlo sin ser un Alfa; y por la manera en que su voz tambaleaba insegura por temor a su respuesta en ese momento (justo como lo había hecho él mismo un par de meses atrás cuando le sugirió conocer a sus padres); Yuuri supo que ambos se tomaban muy en serio su relación.

"Bueno… Tienes razón en decir que aún es pronto para hablar de una boda." Comenzó a decir también un poco nervioso. "Pero yo sé que seguir a tu lado, y me es fácil imaginar un futuro contigo…" Yuuri alzó un poco la mirada y pudo ver los ojos azules abiertos con sorpresas de su novio, además de sus mejillas encendidas. Cosa que le dio más valor para continuar hablando. "Así que… si tú sientes lo mismo por mí, entonces será necesario conversar con tus padres y hacerles saber que nosotros vamos a nuestro propio ritmo."

Yuuri esperaba más bien una respuesta verbal por parte de Viktor, por lo que se sorprendió de sobremanera cuando el peliplateado se le echó encima para comenzar a besarlo con entusiasmo.


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