Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Capitulo 7: La Reunión
Mientras estaban buscando a Sorano que había desaparecido, Tsuna confronto a Serena sobre su pasado con Rin pero antes de que pudiera contestar completamente, ambos magos de Fairy Tail fueron atacados por otro mago de Seven Satan llamado Victor Steph.
-¡Estoy más que encendido!- Dijo Tsuna mientras encendía sus puños en llamas.
-¿Quieres pelear con esa ridícula magia de dragón en contra del gran orador de los diablos?- Dijo Victor muy excéntrico.
El pelirosa no dijo ni una sola palabra y con rapidez empezó a tomar aire inflando sus mejillas.
-¡Karyu no Hoko!-
Tsuna disparo de su boca una ráfaga ardiente de fuego en dirección del pelicafe pero este no mostraba ni una señal de preocupación y solamente abrió el libro que tenía entre sus manos y apunto las hojas en contra de las llamas.
De repente las intensas llamas del Dragon Slayer empezaron a ser absorbidas por las páginas del libro que Victor tenía entre sus manos.
Tsuna y Serena se quedaron sorprendidos al ver como todo el ataque del pelirosa desapareció y Victor seguía muy tranquilo mientras cerraba su libro.
-¿Desapareció?, no, ¿Lo absorbiste dentro de ese libro? ¿Esa es tu magia?- Pregunto Tsuna asombrado.
-¡Los poderes del coleccionista del inframundo no son tan simples como el de un ser humano! ¡Aquello que buscamos la resurrección del Mago Oscuro contamos con el poder de maldecir al mundo!- Decía Victor muy orgulloso mientras tomaba varios poses.
-¡¿No puedes hablar de una manera normal para poder entenderte, maldito?!- Gritaba el pelirosa con una vena en su frente tan solo con escuchar al pelicafe hablar.
Pero mientras que Tsuna se enojaba con Victor, Serena tuvo la gran oportunidad de posicionarse detrás del pelicafe con mucha rapidez y mientras sostenía su espada entre sus manos.
-¡Crece y Corta, Change Queen!- Dijo la pelinegra dirigiendo su espada en contra del mago oscuro.
El brillante filo de la espada de Serena cambio de forma a una gran espada que estaba a punto de cortar a Victor pero este sorprendentemente se dio la vuelta y detuvo la gran espada con una sola mano mientras que con la otra sostenía su libro.
-¿La detuvo con una mano?- Dijo sorprendida la pelinegra.
-Una hermosa espada para una hermosa señorita, pero no podrás vencer al gran Victor Steph con un ataque así y menos en el estado mental en que te encuentras- Dijo el pelicafe con seriedad.
Serena se sorprendió y confundió ante las palabras de Victor pero no tuvo tiempo de pensar ya que el mago oscuro impacto una fuerte patada en su estomago lanzándolo hacia atrás.
El pelicafe sonreía hasta que se dio cuenta que cierto pelirosa había saltado y posicionado encima de él mientras tenía su puño derecho rodeado de intensas llamas.
-¡Karyu no Tekken!-
Tsuna dirigió su puño revestido con llamas en contra de Victor pero este con rapidez dio varios saltos hacia el lado derecho y se alejo del pelirosa que termino creando un gran cráter en el suelo con su puño.
Tanto Tsuna como Victor se quedaron mirando con una desafiante mirada.
-¿Lo esquivaste? Parece que ese pequeño libro no puede defenderte de todo- Se burlo Tsuna con una sonrisa.
Victor procedió a abrir su libro con una seria mirada antes de hablar- No hables de los poderes del diablo antes de verlos con tus propios ojos, hada de fuego-
Tsuna y Victor estaban a punto de desatar una gran batalla pero no sabían que a aparte de ellos había otras personas peleando en la isla a esas horas de la noche.
Al mismo tiempo…
Erik solo podía mantenerse esquivando los constantes puñetazos rodeados de veneno de su hija que estaba siendo controlada por Sara Ekaterina de una extraña manera. Sin mencionar que también tenía que estar pendiente de los disparos invisibles de la maga de Seven Satan que ya le había herido una pierna.
-¡Dokuryu no Tekken!-
Sophia no tuvo otra opción que dirigir un golpe rodeado de veneno al rostro de su padre.
Erik reacciono velozmente y rodeo sus propias manos con veneno y así lograr desviar el puñetazo de la chica con sus propias manos. Al mismo tiempo el pelirojo tuvo una oportunidad de golpear a Sophia y cerro su puño para hacerlo.
Pero el pelirojo no pudo hacer nada al ver el rostro de su hija y simplemente se quedo quieto.
-¡Dokuryu no Kagitsume!-
Sophia fue obligada a aprovechar esa oportunidad y lanzar una patada rodeada de veneno al abdomen de su padre.
Erik escupió unas leves gotas de sangre y salió lanzado contra una gran roca que se encontraba en la playa.
Sophia solo podía llorar mientras veía a su padre herido con sus propios ataques mientras que su controladora, Sara solo reía al ver al Dragon Slayer de Segunda Generación tirado entre un montón de escombros de rocas.
-Que patético eres- Se burlo la pelinegra- Si fueras el mismo sujeto que eras cuando estaban en Oracion Seis, no dudarías ni un momento en lastimarla solo por placer-
Al escuchar esas palabras, Erik se levanto de inmediato y empezó a correr con dirección hacia Sara con sus brazos rodeados de veneno.
-¡Yo tendré placer en cuando aplaste esa linda cara tuya!- Grito Erik dirigiéndose hacia Sara mientras corría por la arena.
Sara simplemente apunto nuevamente su mano derecha en forma de pistola en contra del pelirojo mientras corría hacia ella.
-¡Shot!-
Erik pudo sentir como su hombro fue atravesado nuevamente por un objeto invisible al momento en que Sara dijo esas palabras.
El pelirojo cayó a la arena sangrando por su hombro y sintiendo un gran dolor. Pero Erik no tuvo tiempo para relajarse ya que Sophia se dirigió hacia él con sus manos rodeadas de veneno.
Ambos Dragon Slayers de Veneno se empezaron a empujar con fuerza de sus manos uno contra el otro. En esa posición Erik pudo sentir como las lágrimas de su hija caían sobre su cara.
-Sophia… ¡Dime como te está controlando!- Dijo Erik aprovechando que tenía cerca a la pelipurpura.
-E-Ella…- Pero antes de que pudiera contestar Sophia fue obligada a alejarse de su padre y colocarse al lado de Sara.
-¿Desde cuándo un títere tiene permitido hablar sin permiso de su maestro?- Dijo con seriedad la pelinegra.
-¡No llames a mi hija tu títere, maldita!- Grito Erik furioso.
El pelirojo coloco dos de sus dedos alrededor de su boca mientras empezaba a llenar sus mejillas de aire.
Al ver eso, Sara movió los dedos de su mano izquierda obligando a Sophia a realizar los mismos movimientos que su padre.
-¡Dokuryu no Hoko!-
Ambos Dragon Slayers de Veneno liberaron un fuerte rugido de aire venenoso de sus bocas y ambos ataques terminaron chocando formando una gran nube de humo venenoso que empezó a expandirse.
Sara empezó a retroceder y obligo a Sophia a dirigirse nuevamente a atacar a su padre. Erik nuevamente empezó a esquivar los constantes golpes de su hija mientras Sara solamente se quedaba observando.
-Demonios…si continuo con la batalla de estos terminare dentro de una zona venenosa…terminare con esto- Pensó la pelinegra seriamente.
Mientras que con su mano izquierda controlaba los movimientos de Sophia, Sara apunto su mano derecha al gran mar de la playa.
-¡Connection!-
Tras decir esas palabras, Sara empezó a levantar su brazo derecho y al mismo tiempo que ella hacia eso se empezó a formar y levantar una gigantesca ola de agua que formaba una sombra tan grande que cubría toda la playa.
-¡¿Qué demonios es esa gran ola?! ¡Si somos golpeados por eso moriremos por la presión del agua! ¡Pero no puedo huir dejando atrás a Sophia! ¡¿Qué hago?!- Pensaba Erik que seguía esquivando los golpes de su hija.
-Papa…- Fue lo único que pudo decir la pelipurpura con sus ojos llenos de lagrimas mientras que no podía evitar atacar a su padre.
-¡Mueran aplastados como padre e hija!- Grito Sara con una gran sonrisa y bajando su brazo derecho con dirección a Erik y Sophia.
La gigantesca ola empezó a descender al momento en que la pelinegra bajo su brazo y Erik a toda velocidad se apresuro a abrazar a su hija con la esperanza de que ella saliera viva. La gigantesca ola ya estaba a centímetros de los Dragon Slayers.
-¡Tenryu no Yokugeki!-
Tras esas palabras que se escucharon en toda la playa, un gigantesco tornado apareció. Ese tornado destruyo en un momento la gran ola de agua y además rodeo a Erik y su hija.
-¡¿Qué demonios está pasando?!- Grito Sara cubriéndose con sus brazos del intenso viento.
Poco a poco el gran tornado empezó a desaparecer pero en ese preciso momento Sara pudo observar que ni Sophia ni Erik estaban en la playa.
-¡Demonios! - Ese tornado corto mi conexión con la chica y con el agua de mar. No importa, después de todo tengo que ir a la reunión, pero…- Sara paso los dedos por su lengua de una manera sangrienta- … ¡Cuando encuentre quien hizo esto, le cortare la cabeza!-
Momentos más tarde, un pequeño tornado termino apareciendo en un callejón de la ciudad. Ese tornado se despejo dejando ver a Erik que tenía entre sus brazos a Sophia.
-¿Qu…? ¿Qué demonios fue lo que paso?- Preguntaba Erik al ver a su alrededor.
-Parece que logre sacarlos de ahí a tiempo- Dijo cierta maga de cabello azul que apareció en frente del pelirojo.
-Tu…-Dijo Erik con una sonrisa al ver a Wendy en frente de el-…Supongo que tengo que agradecerte-
-Papa… ¿Quién es ella?- Pregunto Sophia al ver a Wendy.
-Se podría decir que es una amiga, pero, ¿Qué haces aquí?- Pregunto Erik al ver a Wendy.
-Estaba buscando a Sorano al igual que los demás y termine escuchando los sonidos de tu batalla- Respondió la peliazul con seriedad.
-¿Buscando a Sorano? ¿Qué es lo que le paso a esa mocosa?- Pregunto el pelirojo al escuchar las palabras de Wendy.
-Desapareció de la enfermería…es posible que hayan sido los magos de Seven Satan- Respondió preocupada Wendy.
-¡Demonios!-Pensó Erik furioso- Primero descubren a Sophia y después secuestran a uno de nosotros… ¿Qué es lo que pasara ahora?-
En otro lugar…
La batalla entre Tsuna y Serena contra Victor Steph de Seven Satan seguía. El pelirosa seguía lanzando constante ataques pero el pelicafe los absorbía todos con su libro.
-¡Karyu no Yokugeki!-
Tsuna lanzo un par de llamas ondulantes de sus brazos hacia Victor pero este abrió su libro en contra de las llamas y simplemente las absorbió nuevamente. Pero de repente Serena se posiciono detrás de Victor y lanzo varios ataques con su espada.
Pero el pelicafe esquivo todo los ataques de Serena con gran agilidad y después procedió a tomar distancia en contra de los magos de Fairy Tail.
-Es más rápido y ágil de lo que aparenta- Comento Tsuna sin quitar la mirada de Victor.
-Creo que empiezo a entender su magia- Comento la pelinegra pasando a explicar- Parece que puede absolver los ataques a distancia con ese libro pero tiene que esquivar los ataques cuerpo a cuerpo-
-¡Entonces solo tenemos que ser más rápidos que él!- Dijo Tsuna rodeando su puño derecho en llamas.
-¡La hermosa doncella del lado de las hadas puede analizarme a diferencia del hada de fuego sin nada en la cabeza! ¡Qué buena combinación!- Dijo Victor con su extraña manera de hablar.
-¡Hasta yo puede entender que me estas llamando cabeza hueca, maldito!- Dijo Tsuan molesto.
-¡Ahora es el momento en que el coleccionista del inframundo reduzca su colección para poder comenzar su actuación de combate!- Victor a continuación abrió nuevamente su libro y lo apunto en contra de los magos de Fairy Tail.
-¡Expulsión: Karyu no Hoko!-
De las páginas del libro de Victor fue lanzada una gigantesca ráfaga de intensas llamas que iban en dirección hacia los magos de Fairy Tail.
Tsuna reconoció esas llamas y rápidamente empujo a Serena hacia un lado mientras que el término siendo golpeado por esa marea de fuego.
-¡Tsuna!- Serena observo como el pelirosa tenía leves heridas por esas llamas- Tsuna está herido por las llamas… ¿No puedes comerlas?-
-No puedo…son mis llamas- Respondió Tsuna molesto y sorprendiendo a Serena.
Victor mostro una sonrisa y adopto una excéntrica pose antes de habla- ¡Eso es correcto! ¡Pero tus desagradables llamas llenas de luz no son dignas de estar dentro de una orgullosa colección de oscuridad como la mía!-
-¿Puede recolectar los ataques enemigos y usarlos a su beneficio? ¿Esa es su magia? - Pregunto Serena sorprendida.
-Ya le dije señorita esto no es magia, este un poder que sirve para maldecir al mundo- Victor abrió su libro nuevamente- ¡Victor Steph es el dueño de la Maldición de Recolección y están a punto de presenciar su verdadero poder!-
El libro de Victor empezó a brillar pero antes de que hiciera algo, el noto una presencia enemiga.
-¡Ice Make: Arrow!-
El pelicafe se dio la vuelta para absorber con su libro una serie de flechas de hielo que se habían dirigido hacia él. Victor observo que el responsable de eso resulto ser una chica de cabello azul oscuro.
-¿Absorbió el ataque de Raine?- Dijo la maga de hielo sorprendida.
-¡Entonces déjamelo a mí!-
Victor levanto la mirada para ver a la persona que dijo esas palabras, y resulto ser Sonia que se encontraba cayendo hacia el pelicafe.
-¡Beast Arm: Oso!-
El derecho de Sonia se convirtió en un fuerte brazo lleno de pelo negro y afiladas garras, y ese mismo brazo lo dirigió en contra de Victor pero este velozmente se lanzo a un lado para esquivarlo y Sonia termino creando un gran cráter en el suelo con su puño.
Victor se alejo de las nuevas magas que se unían a la batalla y después observo que en frente de Tsuna y Serena había otros magos que habían aparecido en el combate. Esos magos eran Alicia, Marcus, Ryos y Lisa.
-¿Cómo nos encontraron?- Pregunto Tsuna levantándose del suelo.
-¿Cómo no vamos a encontrarte con todos los temblores y explosiones que causas en la ciudad?- Contesto Ryos.
-Apuesto que mi madre también nos regañara por esto cuando regresemos- Dijo Alicia soltando una cascada de lágrimas.
-Nos preocuparemos por eso más tarde…-Marcus observo al hombre con el libro-…La marca en el cuello de ese tipo…Es de Seven Satan, ¿No?-
-¡En eso tienes toda la razón, hada invasora! ¡El Gran Victor Steph es uno de los siete satanes, aunque yo mismo me considero el mas artístico!- Contesto el pelicafe.
-Este hombre sí que tiene una extraña forma de hablar…- Comento Sonia con una gota de sudor bajando de su cabeza.
Victor mostro una sonrisa al ver a todos los jóvenes magos y tomo una extraña pose de nuevo- ¡Ahora que todas las pequeñas hadas están reunidas ante mí, tendré que forzarme a usar todo el poder de mi colección para acabarlos aquí y ahora!-
El libro de Victor empezó a desatar un fuerte brillo y a liberar una fuerte onda mágica. Todos los magos de Fairy Tail se colocaron en guardia para recibir el siguiente ataque pero de repente una enorme columna de fuego se presento ante los magos. Todos incluso Victor estaban impresionados.
La columna de fuego empezó a disminuir para dejar ver a cierta persona que estaba en ella. Esa persona resulto ser cierto peliblanco de nombre Rin Hellbrand.
-¡Hola, pequeñas hadas! ¿Cómo están?- Dijo Rin ante todos los magos de Fairy Tail.
La maga de Sabertooth apretó su puño con furia al ver a Rin- ¡Maldito! ¡Tú fuiste el desgraciado que hirió a Sorano!-
-Rin…- Susurro Serena al ver al peliblanco.
-Pero si es el asqueroso cerdo de los siete satanes. ¿Qué es lo que quieres al presentarse ante el gran Victor Steph?- Pregunto el pelicafe cerrando su libro.
-Estúpido que se cree poeta, dos de estos magos son mis presas. ¡No los toques!- Exclamo el peliblanco mirando a Victor.
Victor rio levemente-¡Que estupidez! ¡La palabra "mis" no existe para mi, ya que todo pertenece a mi colección!...Incluso tu, aunque yo no tengo ningún problema en deshacerme de una asquerosa reliquia como tu-
-¿Eh?-Rin mostro una sonrisa- Yo no tengo problema en luchar contigo en este momento, pero por desgracia nuestro señor quiere que nos reunamos-
-¿El Señor? Entonces no tengo opción, tendré que ir- Dijo Victor cerrando su libro.
-¡Ustedes no irán a ninguna parte, malditos! ¡Ustedes son los que secuestraron a Sorano, ¿Verdad?! ¡¿Dónde está?!- Gritaba Lisa furiosa.
-¿Sorano? ¿La mocosa de las sombras está desaparecida?- Pregunto Rin sin mucho interés.
-Seguro es cosa de Alexander o Ren, tu sabes cómo son esos dos- Contesto Victor hablando normalmente.
-Es posible que sea verdad-Rin de repente mostro una sonrisa y apunto la mirada a los magos de Fairy Tail antes de hablar-¡Hagamos un trato!-
-¿Un trato?- Dijo Tsuna confundido.
-¡Sí! ¡Si mañana a uno de ustedes les toca luchar conmigo en el torneo, y si me ganan, les regresare a su amiga pero si no, matare al perdedor y también a esa chica!- Dijo el peliblanco con una gran sonrisa.
-¡Maldito! ¡Si te atreves a tocar a Sorano, yo…!- Antes de poder completar su frase, Lisa y el resto de los magos pudieron ver como Serena caminaba lentamente hacia el frente de ellos.
-Rin…-La pelinegra dejaba caer lagrimas de sus ojos por sus mejillas-…¿Por haces esto?-
Rin coloco un serio rostro al mirar a la chica y Dijo- ¿Por qué preguntas? ¿Olvidaste la promesa que te hice hace 12 años en aquella trágica noche? Yo no la olvide y jure que la cumpliré a toda costa-
Una gran marea de fuego rodeo a ambos magos de Seven Satan y cuando esta se despego no había nadie.
Serena solamente seco las lágrimas de sus ojos con sus manos mientras que los magos de Fairy Tail solamente se encontraban confundidos ante los actos de la chica pelinegra.
-Serena, ¿Tú conoces a…?- Alicia no termino su pregunta por Marcus que se coloco en frente de ella.
-Te explicare lo que se cuando lleguemos a nuestras habitaciones en el coliseo, por el momento no le digas nada a Serena- Susurro el joven de pelo albino tranquilamente.
Los magos de Fairy Tail solamente se dirigieron en silencio hacia el único lugar donde podían dormir, el coliseo. No dijeron ninguna palabra mientras caminaban pero todos tenían el mismo pensamiento en sus cabezas, ¿Qué es que pasaría de ahora en adelante?
Momentos más tarde…
En un pasillo oscuro de concreto de alguna localización desconocido se encontraban caminando lado a lado, Rin y Victor. Ambos magos procedieron a pasar después por una puerta y terminaron en una sala donde se encontraba Alexander junto con otro hombre.
Ese hombre mayor de 26 años, tenía un cabello largo atado en cola de caballo de color marrón además de unos ojos de color rojo oscuro. Vestía con un abrigo largo de color purpura que estaba abierto. Se podía ver que no tenía nada debajo del abrigo excepto unos pantalones azules un poco rasgados y también unos zapatos negros. Se podía observar la marca de Seven Satan en el medio de musculoso y bien tonificado pecho.
-¿Rin y Victor? ¡Es raro verlos a ustedes dos juntos!- Dijo ese extraño de cabello marrón.
-Ren…- Comento Victor al ver al hombre-…¿Es verdad que secuestraste a una dulce doncella herida mientras dormía en la enfermería del coliseo?-
-¿Eh?- Dijo el tal Ren un poco confundido- Si, lo hice. Se la traje a Alexander para sus tantos experimentos-
-Sera la primera vez que haga mis pruebas mágicas sobre un usuario de la magia mata dragones, pero, ¿Cómo es que ustedes sabían eso?- Pregunto Alexander.
-Eso no importa, ¿Done están las dos mujeres que faltan para completar el grupo?-
-Aquí estamos- Dijo la voz de la mujer llamada Diane.
Los hombres en la habitación voltearon la mirada para ver a la chica del cabello purpura y a la chica de cabello negro entrar en la habitación a través de la puerta.
-Además, Rin, deberías decir "¿Dónde están las dos hermosas señoritas de Seven Satan, Diane-san y Sara-san?"- Se burlo la pelinegra.
-Muérete, estúpida titiritera- Contesto el peliblanco molesto.
-Por cierto, Sara, ¿Dónde está la espía que encontraste en las tropas? Creí que estaba contigo- Dijo el hombre pelinegro del grupo.
-Se me escapo cuando intentaba capturar a una vieja serpiente de Oracion Seis, lo siento mucho, Alexander- Dijo Sara con una sonrisa.
-Dejando eso de lado-Comento Diane- ¿Dónde está el hombre que nos reunió? ¿Dónde está nuestro señor, el séptimo satan?-
-Estuve aquí todo el tiempo, Diane-
Al escuchar la aterradora voz de un hombre que resonó en toda la habitación, todos los magos oscuros colocaron su mirada en un lado de la habitación que estaba rodeaba mayormente por las sombras, pero aun así se pudo ver a un hombre sentado en un trono y que parecía que estaba comiendo una manzana.
-¡Señor!- Dijeron todos los seis satanes que se habían percatado de la presencia de ese hombre y rápidamente se colocaron en una formación de fila, uno al del otro.
-No estén tan tensos, todos ustedes. Ya han pasado 5 años desde la última que estuvimos reunidos todos juntos. Solamente arrodíllense y preséntense ante al séptimo satan, su señor- Dijo ese hombre oculto entre las sombras.
-¡Si, señor!- Contesto el pelinegro arrodillándose al instante- ¡Soy su fiel sirviente, Alexander Great!-
-¡El gran coleccionista del inframundo y poeta de la desesperación, Victor Steph, también está a su servicio!- Se arrodillo el pelicafe.
-Al igual que los anteriores, Diane Scar- Respondió la pelipurpura.
Se arrodillo la pelinegra- ¡Sara Ekaterina!-
-¡Ren Kenky, a su servicio!- Dijo el pelimarron con una sonrisa.
-De último- Se arrodillo el peliblanco- Rin Hellbrand, mi señor-
Se escucho una leve risa del hombre de las sombras seguido del sonido de haber mordido una manzana- Ahora que estamos todos juntos…- Se escucho el sonido de cuando trago-…Deberíamos a empezar a lidiar con nuestras amigas hadas.
-En realidad, mi señor…-Rin sonrió-…Quisiera pedirle un favor-
Al día siguiente…
El torneo del Rey Demonio había empezado su segundo día y todas las gradas estaban llenas de espectadores que gritaban de emoción. Entre los espectadores se encontraban Erik y Sophia que tenían capuchas sobre su cabeza ya que no querían perderse los combates.
En las terrazas del coliseo se encontraban los 25 combatientes del día, sin mencionar que también estaban los perdedores del día anterior que tenían derecho a observar las batallas.
Los magos de Fairy Tail y Sabertooth se encontraban juntos en una sola terraza y estaban muy tensos por lo ocurrido ayer.
Los magos de Fairy Tail habían acordado seguir el trato de Rin ya que no tenían otra opción. Tsuna, Marcus, Ryos y Happy contaron su encuentro con Rin en los baños públicos y también hablaron sobre los que les había dicho de Serena a las otras magas de Fairy Tail. Serena no había dicho nada a parte de lo que había sucedido en su batalla con Victor, y nada más.
-¿Seguro que podemos confiar en ese tipo, Rin? ¿De verdad nos entregara a Sorano?- Preguntaba Lisa molesta.
-No lo sabemos, nuestra única opción es confiar en esa basura de hombre- Comento Sonia.
-La pregunta es, ¿A quién le tocara luchar contra él?- Dijo Alicia muy seria.
-Posiblemente sea, Tsuna o tal vez…Serena- Pensó Marcus para después ver a la pelinegra que tenía un rostro muy triste y mientras que el pelirosa tenía un rostro muy serio.
De repente en el cielo del estadio apareció el gran holograma de Alexander que estaba a punto de hablar.
-¡Bienvenidos todos al segundo día del torneo del Rey Demonio! ¡Ahora daremos inicio a primera batalla del segundo día! ¡La cual será entre Tsuna Dragneel contra Rin Hellbrand!-
Ante esa revelación, los espectadores gritaron de emoción mientras que los magos de Fairy Tail y Sabertooth solo tenían un serio rostro a algo que posiblemente ya sabían.
Tsuna observo desde la terraza que en la arena del coliseo ya se encontraba Rin con una gran sonrisa y que le hizo una señal de que bajara y que solo hizo enojar más al Dragon Slayer.
-Tsuna, más te vale que no pierdas. Por Sorano- Dijo Lisa seriamente.
-Por supuesto que no. Yo…- Tsuna se lanzo desde la terraza y aterrizo de pie en la arena del coliseo con una firme mirada puesta en Rin-… ¡Estoy más que encendido!-
-Así es como tiene que ser- Dijo Rin con una sonrisa.
-¡Entonces que el combate del segundo día! ¡Comience!- Exclamo el holograma de Alexander desapareciendo.
El pelirosa de Fairy Tail no perdió tiempo en aparecer en frente del peliblanco con una velocidad inhumana.
-¡Karyu no Tekken!-
Tsuna dirigió un puñetazo revestido con llamas hacia Rin pero este sorprendentemente sujeto con fuerza el puño del pelirosa con la palma de su mano que estaba revestida con sus propias llamas.
-¿Detuvo el ataque de Tsuna?- Dijo Happy sorprendido.
-Entonces, ¿Su magia de fuego si es capaz de rivalizar contra la magia del Dragon Slayer de fuego?- Dijo Charle sorprendida también.
Rin revestido su otro puño con intensas llamas y procedió a impactar un fuerte puñetazo en el lado derecho de la cara de Tsuna. Este fue lanzado hacia atrás y de repente empezó a gritar con mucha fuerza y dolor.
-¡Demonios! ¡Esto duele!- Gritaba Tsuna adolorido en su mejilla derecha. El podía sentir por primera vez un dolor como si se estuviera quemando.
-¡Tsuna-sama!- Grito Raine preocupada por su amado.
-Una cosa es que rivalice, pero, ¿Esa magia es capaz de hacerle tanto daño a ese tipo?- Dijo Ryos sorprendido ante lo que estaba viendo.
-Demonios…¿Qué clase de magia de fuego es esa?- Dijo Tsuna levantándose del suelo.
Rin libero una risa y encendió su puño derecho- Una antigua magia perdida, especializada para personas como tu. Magia Asesina de Demonios. ¡Soy un Devil Slayer de Fuego!-
Ante esas palabras todos los magos de Fairy Tail, Sabertooth, también Erik y Sophia se sorprendieron ante lo que escucharon. En especial Serena que estaba temblando.
-Un Devil Slayer de Fuego…magia para matar demonios…- Susurraba la pelinegra con los ojos abiertos de miedo.
-¿Un Devil Slayer de Fuego?- Dijo Tsuna seriamente- Ahora entiendo porque puedes expulsar llamas de tu cuerpo al igual que yo, pero aun no entiendo porque me hace tanto daño-
-¡Eso por la sangre de tu padre, Natsu Dragneel, corriendo por tus venas! ¡Eres igual a él!- Dijo Rin sonriente.
-¿Mi papa?- Susurro el pelirosa confundido.
-Es verdad. Tsuna-kun no sabe sobre quien es en realidad Natsu-san…- Pensó Wendy sorprendida.
El pelirosa noto la confusión de Tsuna- ¿Acaso no lo sabes? ¡¿Acaso no sabes quién es en realidad tu padre, maldito idiota?!-
Pero antes de poder continuar hablando, Rin recibió un fuerte golpe revestido con intensas llamas en la mejilla derecha de su cara por parte de mago de Fairy Tail.
-¡No me compares con mi padre! ¡Yo soy Tsuna Dragneel y soy mucho mejor que él, idiota!-
Continuara…
