Inuyasha no me pertenece.
Capitulo 2: Empezar II.
"Has estado muy callada"
Kagura suspiro ante la repentina declaración de su acompañante.
"No tengo nada que decir" Kagura miró fijamente hacia el horizonte. Sesshomaru no insistió y aterrizó en un bosque a escasos kilómetros del castillo. Kagura saltó de la pluma detrás suyo y ambos caminaron en silencio entre los árboles.
"No esperaba que tu madre me aceptara" susurró Kagura.
"Yo tampoco" Kagura suspiró y se acercó a Sesshomaru cogiéndole de la mano y entrelazando sus dedos con los suyos. Sesshomaru solo apretó el agarre sin mirarla.
Kagura sabía que ni en la intimidad habría romanticismos ni nada por el estilo. Ninguno de los dos necesitaba decir nada para demostrar un aprecio mutuo. Y Kagura lo sabía mejor que nadie.
Cuando llegaron a palacio, vieron a Jaken con Rin.
"¡Señor Sesshomaru!" saludó alegremente levantando la mano. Sesshomaru se acercó y colocó suavemente la mano en su cabeza. Rin se abrazó a su pierna y sonrió.
"Hola Rin" sonrió Kagura. Rin se separó de Sesshomaru y abrazó a Kagura, quien se agachó para abrazarla también.
"Oh, mi señor" Jaken se inclinó y Sesshomaru lo ignoró pasando de largo y adentrándose por la puerta principal.
"Hola a ti también, rana" Kagura le tiró una piedrecilla en la cabeza y Jaken se giró balbuceando cosas que Kagura no escuchó. Pese a los problemas de convivencia que tuvieron al principio Jaken acabó aceptando que Kagura estaría con Sesshomaru viviendo. Y si su señor así lo quería, no podía decir nada en contra.
Kagura entró con Rin al palacio y se dirigieron a la sala de estar con vistas al jardín.
"¿Te quedarás varios días aquí?" Kagura preguntó mientras se sentaba. Rin se acomodó y sacó una bolsa que tenía guardada en su kimono.
"Solo dormiré una noche, mañana me iré con Ah-Un. He quedado con Kagome para ir a buscar hierbas medicinales" sonrió mientras abría la bolsa. "Mira, Kagome me dió esto"
Kagura recogió el papel que Rin le había dado y pudo observar a Kagome en la aldea junto a Rin e Inuyasha.
"¿Es una pintura?" Kagura tocó el papel y lo miró por detrás, extrañada. Rin negó sonriendo.
"Es una fotografía, Kagome tiene una caja gris que presionas una bola y luego sale esto" explicó. "Cuando vengais a la aldea Kagome os dará una de tu y el Señor Sesshomaru, así la podréis tener como recuerdo"
"Vaya…" murmuró la bruja. "Hablaré con Sesshomaru para ver si podemos ir un dia de estos" sonrió.
Rin asintió.
A la mañana siguiente Rin partió junto con Ah-Un.
"¡Adiós Señor Sesshomaru, adiós Kagura!"
"¡Ten cuidado!" gritó Kagura desde el suelo hacia el dragón. Ambos desaparecieron entre las nubes. Kagura se dirigió a Sesshomaru, que yacía sentado en el borde del pasillo exterior del castillo, mirando al jardín. Sesshomaru habló primero.
"Durante estas semanas hay un mercado al norte." informó. Kagura se sentó a su lado y no pudo evitar mirar a Sesshomaru con su vestimenta de haori y hakama. 'no me acostumbro' pensó sonrojada.
"¿Mercado?"
"Se reúnen demonios para comprar, hay desde kimonos hasta artículos de decoración, por si te apetece ir." Kagura se sorprendió ante tal declaración y sonrió seguidamente.
"Claro, vamos mañana"
Sesshomaru asintió.
