Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Capitulo 16: ¡El Pasado de la Chica Demonio!
Después de que Serena revelara su secreto ante Tsuna y Happy, ella derroto a Victor pero los magos de Fairy Tail tuvieron la mala suerte de ser capturados por los demás magos de Seven Satan y ser encerrados en un calabozo.
Hablo Happy- ¿Cómo es que Serena es un demonio de los libros de Zeref? Si te ves y actúas igual a los humanos-
-Creo que ya es hora de que empiece a explicar sobre mí, ¿Verdad?- Dijo Serena con una triste expresión- ¿Acaso ustedes conocen sobre la Gran Guerra Mágica?-
-¿La Gran Guerra Mágica?- Repitió Tsuna confundido.
-¡Yo sé sobre eso, yo estuve ahí!- Hablo Happy- La Gran Guerra Mágica fue hace muchos años, fue cuando casi todos los gremios de Fiore se aliaron para poder combatir contra Zeref que decidió destruir el mundo con sus poderes y su…ejercito de demonios-
-Sí, eso es correcto. Dentro de ese ejército estaba yo, yo nací de los libros de Zeref para participar en la guerra- Explico Serena sorprendiendo a Tsuna y Happy.
-Eso significa… ¿Qué Serena y Happy son ancianos?- Pregunto Tsuna confundido.
-Los Exceed envejecemos de una forma diferente- Dijo el felino azul orgulloso.
-Yo sinceramente creo que solo tengo 18 años, pero continuando…-Hablo Serena- Cuando la alianza de gremios destruyo a Zeref, su ejército de demonios empezó a morir, incluyéndome. Recuerdo levemente que cuando era un demonio completo, estaba al borde de la muerte y caí a un rio. No sé cuantos días pasaron pero cuando desperté tenía la apariencia de una niña humana de 4 años y mis poderes se habían reducido-
-¿Cambiaste de un demonio a una niña? ¿Cómo?- Pregunto Happy confundido.
-Posiblemente, mi cuerpo de demonio se hiberno por varios años y volví a renacer con apariencia humana, aunque no completamente- Dijo Serena triste.
-¿No completamente? ¿A qué te refieres con eso?- Pregunto el pelirosa confundido.
-Mi brazo derecho todavía era el de un demonio y tenía varios marcas demoniacas por mi cuerpo- Explico Serena triste- Aunque a mí no me importaba. Para sobrevivir tuve que buscar alimento pero cuando lo hacía me veían otros humanos y ellos solo con ver mi apariencia me tenían miedo y odio completamente-
-Eso es muy triste, si tú eres muy buena y amable Serena- Dijo Happy al escuchar el relato de Serena.
-Tal vez esa sea la Serena actual, pero la de este relato no le importaban lo que decían de ella, o si le tenían miedo u odio, incluso si hubiera tenido mis poderes en ese tiempo los hubiera matado…- Hablo Serena triste-…Pero, todo cambia una noche.
Flashback
Hace 13 años…
En una noche fría y nublosa se escuchaba un fuerte sonido dentro de un bosque. Ese sonido era el sonido de fuertes pisadas producidas por campesinos que corrían en el bosque con antorchas y guadañas en sus manos y además seguían gritando la palabra "Monstruo". Pero esos aldeanos no eran los únicos corriendo frenéticamente por el bosque.
Un poco más delante de los aldeanos, se podía observar a una niña de 5 años corriendo muy herida. Esa niña tenía un cabello negro corto, unos ojos de color café y vestía solamente con una capa marrón que cubría todo su cuerpo. La niña respiraba con dificultad mientras corría y se manchaba y lastimaba sus desnudos pies mientras corría por el bosque.
-¡Vuelve, Monstruo! ¡Te enseñaremos a no lastimar a nuestros niños!- Grito un aldeano con una antorcha.
-¡Te mataremos, engendro infernal!- Grito otro aldeano.
-¡Una basura como tú no debería existir en nuestro mundo!- Grito un aldeano con una guadaña en sus manos.
-¡Por tu maldita culpa, mi hija, Serena, está traumatizada y llorando muy asustada en casa!- Grito una aldeana con una antorcha en sus manos.
La pequeña niña que corría por su vida, podía escuchar las palabras de los aldeanos que la perseguían. Esas palabras solo hacían surgir un sentimiento de ira dentro de la niña con el brazo demoniaco.
-¡Malditos humanos, si tuvieras mis poderes completos los mataría en un abrir y cerrar de ojos!- Pensaba esa niña mientras corría por su vida- ¡Pero esto es mi culpa, por ser amable con unos estúpidos niños y devolverles su pelota! ¡¿Acaso es culpa mía que se asustaran de esa forma al ver mi brazo?!-
Pero mientras la niña corría quejándose en sus pensamientos, de repente pudo sentir como sus pies tropezaron con una pequeña rama para que después ella empezara a rodar por un barranco.
-¡Maldición!- Pensó la niña cayendo por el barranco.
Los aldeanos debido a la neblina del bosque no pudieron ver que su objetivo había caído por otra parte.
Momentos más tarde, esa niña había dejado de caer y estaba tirada en un hermoso césped en el bosque. La niña abrió los ojos levemente y pudo ver la luz del sol a través de las hojas de los arboles que estaban a su alrededor.
-¿Luz solar? ¿Ya es día? ¿Cuánto tiempo dormí debido a esa caída?- Pensaba la pequeña niña al abrir sus ojos.
-¡Oigan, miren, aquí! ¡Hay una niña pequeña herida!- Grito la voz de un ser masculino.
La niña pelinegra abrió los ojos de sorpresa y se levanto del suelo para ver los hombres y mujeres que se acercaban a ella. La niña se puso de pie y se coloco en posición defensiva sacando ambos brazos de su capa.
-¡Humanos! ¡Tengo que alejarme de ellos lo más posible!- La niña observo su brazo derecho y se sorprendió-¡¿Qué?! ¡¿Mi brazo derecho…es el de una humana normal?! ¡¿Qué acaba de pasar?! ¡¿Mi cuerpo volvió a cambiar mientras dormía?!-
-Parece que está confundida porque cayo de un barranco, aunque no parece que este herida de gravedad- Dijo un hombre al ver a la niña.
-Pequeña señorita, no vamos a hacerte daño, somos magos de un gremio que está cerca de este bosque, ¿Podrías decirnos tu nombre?- Pregunto una mujer de forma muy amable.
-¿Nombre?- Pensó la niña de repente- Es verdad, a los humanos les gusta identificarse por códigos personales y ahora que luzco como una humana no me tienen miedo, ¿Debería inventarme uno?-
-¡Oye, niña! ¡No deberías tardar tanto en responder a una pregunta!- Dijo de repente un niño que se acercaba a la niña pelinegra.
Ese niño tenía una edad de 4 años y un cabello blanco, unos ojos grises, y vestía con una camisa negra, un chaleco gris sin mangas, unos shorts azules, y unas sandalias negras. Ese niño se coloco en frente de la niña pelinegra.
-¿Un niño? Parece tener la misma edad que tiene este cuerpo que tengo…- Pensó la niña al ver al otro niño.
-Comencemos de nuevo desde el principio- El niño peliblanco extendió su mano izquierda para saludar- Mi Nombre es Rin Hellbrand, mucho gusto, ¿Cuál es tu nombre?-
La niña pelinegra extendió su mano derecha para saludar- Mi Nombre es…Serena, Serena Axel…mucho gusto-
-¿Con que Serena? Es un nombre muy lindo…- El niño llamado Rin de repente abrió los ojos de sorpresa y cayó al suelo- ¡¿Qué demonios?!-
Todos se sorprendieron ante la reacción de Rin que se alejaba de la niña pelinegra llamada ahora Serena.
-¿Qué paso? ¿Acaso ese hiño humano me descubrió? ¿Cómo?- Pensaba Serena preparándose para salir corriendo.
-¿Qué te pasa, Rin? ¿Por qué estás tan nervioso?- Pregunto un hombre mayor.
-Esa chica…esa chica…- Rin se puso rojo de repente- ¡No tiene nada de ropa puesta!-
-¿Eh?- Dijeron todos los presentes al unisonó, incluso Serena.
La pequeña Serena vestía solamente con una capa marrón que cubría todo su cuerpo, pero repentinamente se pudo sentir una fuerte ráfaga de viento que agito la capa de niña y demostró que lo que decía Rin no era mentira.
-¿Se altera porque no tengo ropa?-Pensó Serena- Ahora que lo pienso, otra cosa de lo que se preocupan los humanos es de cubrir sus cuerpos desnudos, por esa razón conseguí esta capa para no llamar la atención…que seres tan complicados-
-Eh…Serena-chan, ¿Por qué estas en el bosque tu sola con una apariencia como esa?- Pregunto una mujer.
Me caí de de un barranco y termine aquí y, ¿Acaso mi vestimenta no es aceptable? ¿Qué es lo que hay de malo con ella?- Pregunto Serena muy tranquila.
-No si a una capa se le pueda llamar vestimenta…- Comento uno de los hombres presentes.
-Serena-chan, ¿Qué tal si nos acompañas a nuestro gremio? Podemos darte comida y creo que debe haber ropa más linda para que uses, ¿Qué tal?- Pregunto la mujer presente.
-¿Gremio? Si no me equivoco, los gremios son los lugares donde están presentes los magos, pero mientras ellos piensen que soy una niña normal, no estoy en peligro- Pensó Serena muy seria- Cuando estén distraídos…los matare, malditos humanos-
-Entonces, ¿Vas a ir sí o no? Contesta- Pregunto Rin intentando no ver mucho a la pelinegra.
-Si…iré con ustedes- Respondió con seriedad la chica demonio.
Cuando yo respondí a la petición de esos magos, yo solo pensaba en mi propia supervivencia pero no sabía que cuando llegara a ese gremio, sería el primer paso a un gran cambio en mi destino como demonio.
Momentos más tarde…
La pequeña Serena había llegado junto con el pequeño Rin y los adultos a su alrededor a un pequeño pueblo. Todos juntos caminaron y caminaron hasta que por fin llegaron a un edificio de concreto en el centro del pueblo.
Ese edificio era de dos pisos de alto, ni muy grande ni muy pequeño. En la cima del edificio se ondulaba una bandera que tenia la imagen de una serpiente roja en forma de S. También se podía ver encima de la puerta un letrero con una serie de letras de colores.
-¡Ya llegamos!- Exclamo Rin al lado de Serena.
-¿Esto es lo llaman Gremio? Es más pequeño e insignificante de lo que creí- Comento la pelinegra provocando un aura deprimente sobre los magos de ese gremio.
-Es que ahora Red Serpent apenas ha comenzado y tampoco está en una zona muy famosa de Fiore…pero algún día seremos muy famosos- Dijo Rin muy animado.
-¿Red Serpent? ¿Qué es eso?- Pregunto Serena.
-¡Ese es el nombre de nuestro gremio!- Dijo Rin orgulloso- ¡Más vale que lo recuerdes! ¡Ese nombre será tan famoso como los gremios de Lamia Scale, Blue Pegasus, Cuatro Cerberus y Fairy Tail!-
-¿Fairy Tail…? Por alguna razón ese nombre me suena conocido… ¿Por qué será?- Pensaba Serena confundida.
-Mar tarde tendremos tiempo para un recorrido, por ahora vamos a que Serena-chan se dé un baño, y ponga algo de ropa- Comento una de las mujeres del gremio empujando levemente a la pelinegra hacia las puertas de su gremio.
Al momento de entrar, Serena observo cómo el interior de ese edificio tenía una barra de bebidas junto con varias mesas y sillas alrededor, pero la pelinegra no tuvo tiempo de inspeccionar el lugar ya que fue empujada al baño de las mujeres de inmediato.
En ese gran y espumoso baño, Serena se limpio su cuerpo que lucía totalmente como el de una humana normal y por esa razón las demás magas del gremio no dejaban de acariciar a la adorable niña.
Después de ese baño, Serena fue llevada a una habitación donde había una cama, un estante lleno de objetos y un espejo. Serena observo que la ropa que le habían dejado estaba sobre la cama. La pelinegra no tuvo otra opción más que ponerse la ropa para no levantar sospechas.
La pelinegra decidió mirarse en el espejo de la habitación para ver su nueva vestimenta. Ahora tenía su cabello mejor arreglado y limpio, vestía con un vestido rojo corto y sin mangas, con un lazo rosado alrededor de la cintura y unas sandalias blancas cubriendo sus pies.
A pesar de esa linda apariencia la niña pelinegra no cambiaba su expresión de tranquilidad e importancia menor.
-¿Esto es a lo los humanos llaman apariencia normal para una niña?- Pensó Serena- Es difícil moverse con esta ropa, pero no importa. Pero más importante…-
Serena observo su brazo derecho que tenía una apariencia normal, lo cual era raro para una chica demonio.
-…Tengo que pensar que lo fue lo le paso a mi apariencia demoniaca, y no solo mi apariencia, ahora mismo no puedo sentir ni mínimo rastro de mis poderes demoniacos y mucho menos de mi Maldición, si no tengo eso, ¿Cómo voy a matar a estos humanos?- Pensaba la pelinegra apretando con fuerza du puño derecho.
De un momento a otro, la puerta de la habitación se entro, Serena se dio la vuelta para ver como Rin entraba a la habitación.
-¿Ya terminaste de cambiarte?- El peliblanco observo a la niña pelinegra y sonrió- ¡Ahora sí que pareces una niña! ¡Te vez muy linda!-
-¿Acaso deseas algo de mi parte?- Pregunto Serena muy tranquila.
-Aunque te vez normal por fuera, por dentro sigues siendo demasiado fría…-Dijo Rin con una gota bajando de su cabeza para después soltar un suspiro-Como sea, me mandaron a avisarte que la comida ya esta lista-
-¿Comida?- Pensó la pelinegra confundida.
Minutos más tarde…
En una de las mesas más grandes del gremio, estaban reunidos todos los miembros de ese pequeño gremio. Encima de la mesa de madera había una gran cantidad de exquisitos y diferentes platillos, pero poco a poco esos platillos empezaron a desaparecer.
Una por una cada comida desapareció, y no por las bocas de los miembros del gremio, si no por la boca de Serena que tragaba y tragaba como si le fueran a robar la comida.
-Serena-chan… ¿Tienes mucha hambre?- Pregunto una de las mujeres del gremio.
-¡Por supuesto!- Exclamo Serena con un pata de pollo en la boca- ¡Es la primera vez que como tanta comida desde que me convertí en huma…Digo, desde que nací! ¡Es deliciosa!-
-¡Al menos ten la decencia de hablar después de tragar, maldita glotona!- Grito Rin molesto pero Serena solo lo ignoraba mientras seguía comiendo.
-Serena-chan, entiendo que tengas hambre, pero las niñas deberían ser mas educadas y comer más refinadamente- Comento una mujer del gremio comiendo con cuchillo y tenedor.
-¿En serio?- Dijo Serena causando que pensara- Cada vez entiendo menos a los humanos…parece que se distinguen demasiado por su género-
-No importa, que coma como quiera, apuesto que si tiene toda esa energía, también va a querer acompañarnos a buscar madera para el gremio- Comento uno de los hombres del gremio sonriendo.
-¡Es una buena idea, que venga con nosotros!- Apoyo Rin empezando a comer.
-¿Buscar madera? Creo que no tengo problema con eso, será buena prueba para probar mi fuerza actual…-Pensó la pelinegra muy tranquila.
-Esperen un momento, antes de llevarla a lugares peligrosos, deberíamos empezar a buscar a su familia o amigos- Hablo una mujer- Serena-chan, ¿Tienes alguna idea de donde podrían tener tus padres?-
-Yo no tengo. Ni Padres ni amigos, así que puedo ir a eso de buscar madera- Respondió Serena muy tranquilo mientras seguía comiendo.
-¿No tienes?- Repitio una mujer un poco sorprendida.
Todas las personas del gremio se quedaron por un momento quieto y miraron a Serena que seguía comiendo muy tranquila a pesar de haber dicho unas palabras como esas.
-¿Cómo es que esta chica esta tan tranquila tras decir esas palabras? Que rara es- Pensó Rin al observar a la pelinegra.
Momentos más tardes…
Como habían dicho, todos los hombres del gremio y Serena fueron al bosque cerca del pueblo para buscar madera. Al momento de llegar al bosque, los hombres sacaron sus hachas y empezaron a cortar los troncos, mientras que Serena solo se queda quieta observando.
-¿Por qué me trajeron aquí si no me van dejar cortar?- Pregunto Serena con leves muestras de ira.
-Solo te trajimos para que te relajes, ¡Además solo eres una niña pequeña!- Exclamo Rin sacándole la lengua a la niña.
-¡Aun con los ojos cerrados, soy mucho mejor que cada uno de ustedes!- Exclamo la pelinegra que al parecer estaba molesta.
-¡Habla todo lo que quieras!-Respondió el peliblanco tomando un hacha y dirigiéndose hacia un árbol.
-¡Maldito mocoso humano!- Pensó la pelinegra molesta- ¡Ningún humano es superior a un Demonio de los Libros de Zeref-sama!-
Tras pensar esas furiosas palabras dentro de su mente, Serena se posiciono en frente de un gran árbol. A continuación chica demonio empezó a cerrar su puño derecho y a apretarlo con fuerza. De repente Serena lanzo un fuerte puñetazo en contra del árbol.
Al momento en que su puño choco contra la corteza del árbol, Serena entrecerró los ojos y sintió algo rato. La chica retiro su puño lentamente y después observo sus nudillos los cuales tenían varios rasguños llenos de leves rastros de sangre.
-¿Qué? ¿Yo un demonio estoy herida? ¡Ese maldito árbol debió romperse, pero yo soy la que siente dolor! ¡¿Qué demonios le paso a mi cuerpo?!- Dijo Serena sorprendida al ver sus heridas.
-¡Oye! ¡¿Qué estás haciendo?!- Dijo la voz de un niño.
La chica demonio se dio la vuelta para ver como Rin se le acercaba muy nervioso.
-¡¿Por qué golpeaste ese árbol?!- Rin sujeto la mano herida de Serena- ¡Entiende que seas rara y muy fría, pero no por eso deberías lastimar tu cuerpo!-
Serena se sorprendió un poco- Rin… ¿Qué estás haciendo? ¿Por qué inspeccionas mi mano?-
-¿Cómo que Porque? Porque estas herida idiota, aunque solo parecer ser unos rasguños. Me alegro- Comento Rin calmándose un poco.
-¿Se alegra porque mis heridas no son graves?- Pensó Serena sorprendida- Ahora que lo pienso, he escuchado sobre esto. Los humanos muestran estrés cuando otro humano está herido, y se muestran felicidad cuando no lo está. Lo llaman "Preocuparse" y "Alivio"…Eso significa, ¿Qué un humano se preocupo por mi y se alegro por mi? ¿Por mi existencia…?-
Rin observo a la pelinegra que lo miraba fijamente- ¿Qué te pasa? Tienes una mirada extraña…-
-¿Eh? N-No es n-nada- Contesto Serena con las mejillas levemente sonrojadas y bajando la mirada.
-¡Mátalo! ¡Mátalo!-
Esas palabras resonaron en la mente de Serena, provocando que ella sujetara su cabeza con mucho dolor.
-¿Qué pasa? ¿De quién es esa voz?- Pensaba Serena mientras sujetaba su cabeza con dolor.
-¿Estás bien, Serena? ¿Acaso te dueles esos rasguños? ¿O es otra cosa?- Preguntaba Rin al ver las expresiones de la pelinegra.
-¡Mátalo! ¡Podemos Matarlo! ¡Mátalo!-
Esas palabras se repetían una y otra vez dentro de la cabeza de la chica demonio. Y en vez de responderle al chico peliblanco, rápidamente Serena salió corriendo dentro del bosque. Después de alejarse suficiente de los hombres del gremio, Serena se oculto detrás de un árbol y se sentó en la hierba mientras seguía sosteniendo con dolor su cabeza.
-¿Qué me está pasando? Esta es la primera vez que mi instinto asesino se comporta tan fuerte… ¿Sera culpa de los sentimientos que tuve hace un momento? ¿O acaso es culpa de este cuerpo que tengo ahora?-
-Matar…para eso vives… ¡Mátalo!-
Esas últimas palabras dentro de la cabeza de Serena, lograron algo. La pelinegra abrió los ojos de repente y estos lentamente cambiaron de un color café a un color rojo sangriento.
La chica demonio se coloco de pie tranquilamente y observo hacia unos arbustos. De esos arbustos se pudo ver como un gran oso salía de repente y empezó a rugir y dirigirse hacia la chica.
Segundos más tarde…
-¡Serena! ¡¿Dónde estás?!- Gritaba Rin corriendo por el bosque junto con los demás miembros del gremio.
Todos estaban buscando a la pequeña Serena, hasta que por fin la encontraron sentada en frente de algo sorprendente.
Esa pequeña niña estaba sentada en frente de un oso con un gran agujero en su estomago. Todos contemplaron como la sangre de ese oso formo un charco en la hierba del bosque.
-¡Serena!- Grito Rin acercándose a la pelinegra- ¡¿Qué demonios le paso a este oso?! ¡¿Y tú qué haces en frente de algo como esto?!-
Rin fijo su mirada en el rostro de Serena y se sorprendió. La pequeña niña estaba con los ojos abiertos mientras las lágrimas salían de sus ojos y caían por sus mejillas.
-Esta…muerto- Susurro Serena mientras lloraba.
-¡Esta llorando!- Pensó Rin sorprendido al ver a Serena.
-Que horrible vista, ¿Qué le habrá pasado a ese oso?- Pregunto uno de los hombres presentes.
-Posiblemente, estaba teniendo otra pelea con alguna otra criatura, y no pudo ganar- Comento otro hombre.
-¿Qué clase de criatura puede hacer una herida como esa?- Exclamo otro de los magos del gremio.
-Por el momento no importa- Hablo otro hombre- Debemos alegrarnos de que la pequeña Serena-chan se encuentra bien, ¿Verdad?-
-¿Eh? ¿Alegrarnos?- Dijo Serena confundida- ¿se alegran de que yo esté bien?-
-¡Sí! ¡Por supuesto que sí!- Rin mostro una gran sonrisa- ¿Acaso a ti no?-
-Sí, me alegra…Gracias, Rin- Respondió la chica demonio con una sonrisa, la primera sonrisa de su vida.
Después de eso empecé a disfrutar a estar viva y también debe haber conocido a Rin y a los demás. El tiempo pasó y yo me uní oficialmente a Red Serpent. Hubo momentos felices los cuales disfrute, pero no sabía que esos momentos dudarían tan poco.
Mientras el tiempo pasaba empecé a volver a controlar mis poderes demoniacos juntó con mi maldición pero al mismo tiempo mi instinto demoniaco crecía y crecía hasta que una noche toda mi felicidad se desvaneció.
Dos Años Despues…
Serena que ya tenía 6 años de edad, se encontraba en su habitación dentro del gremio. La pelinegra vestía con una falda roja y unas botas largas rojas. No tenía ninguna camisa o algo para cubrirse el torso.
La chica tenía los brazos cruzados sobre su pecho y se encontraba viendo su espalda en el espejo de su habitación. Por alguna razón en su espalda había unas extrañas marcas negras en forma de venas lineales de color negro.
-Esto es malo….-Pensó Serena- Mis marcas demoniacas se hacen cada vez más visibles cada vez que mi instinto demoniaco aparece…creo que ye debe ser tiempo que me aleje del gremio-
-Matar… ¡Matar! ¡Matar! ¡Vamos a Matarlo!-
Serena cayo arrodillada al suelo al momento de escuchar esa horrible voz dentro de su cabeza. Serena entrecerraba los ojos muy adolorida por esa voz. Levemente sus ojos se volvieron de color rojo y las marcas en su espalda empezaron a extenderse.
-Justo en este momento…- Pensó la pelinegra intentando mantener el control-…Necesito ir al bosque…y matar a algún animal salvaje… ¡Rápido! ¡Antes de que alguien me vea!-
Serena estaba a punto de dirigirse hacia la ventana de su habitación para escapar pero de repente la puerta de su habitación empezó a abrirse.
-¡Maldición! ¡Olvide ponerle seguro a la puerta!- Pensó la pelinegra al observar la puerta.
-Oye, Serena, ¿Quieres ir a una misión?- Dijo la voz de un Rin de 8 años entrando a la habitación.
-¡Idiota, Rin! ¡No entres!- Grito Serena con uno de sus ojos ya de color rojo.
-¿Qué te pasa? Si estas desnuda, ¿acaso no recuerdas como nos cono…?- Antes de seguir hablando, Rin pudo ver con sus ojos las extrañas marcas en la espalda de su compañera-… ¿Eh? ¿Qué son esa marcas, Serena?-
-¡Ya no puedo controlarme!- Pensó Serena.
De repente, la pelinegra abrió los ojos de sorpresa y estos ya habían terminado de cambiar de color. Serena se puso de pie lentamente y después fue a su cama para ponerse una camisa blanca. Rin solo se confundía con lo que hacía su compañera y no le contestaba.
-¡Serena, ¿Me escuchas?! ¡Te hice una pregunta! ¡¿Qué son esas marcas?! ¿O acaso te hiciste un tatuaje? ¡Te regañaran!- Decía el peliblanco intenta llamar la atención de la pelinegra.
Serena se quedo quieta y apunto sus ojos rojos contra Rin, el cual se sorprendió al ver los ojos y fría expresión de la pelinegra.
-¿Eh? ¿Soy yo o tus ojos cambiaron?- Pregunto Rin confundido.
La chica demonio mostro una sonrisa y empezó a caminar dirigiéndose hacia el peliblanco en la puerta.
-Oye, Rin, ¿Quieres que te diga algo interesante?- Pregunto Serena sonriente.
-¿Algo interesante?- Repitió el peliblanco.
-Sí, te voy a decir lo que voy a hacer ahora…- Serena apareció de repente en frente de Rin-…Voy a hacer que los miembros del gremio se maten entre ellos-
Antes la palabra de la chica, Rin se quedo simplemente petrificado con los ojos bien abiertos por esas horribles palabras.
-¿Q-Que? ¿Qué estás diciendo, Serena? ¡Una broma como esa, no es na…!-
Antes de que el peliblanco pudiera completar su oración, recibió un fuerte golpe en el estomago por parte de Serena. Rin simplemente cayó al suelo inconsciente mientras Serena estaba de pie a su lado con sus demoniacos ojos fijados en el.
-Lo siento, Rin. Sinceramente me gustabas un poco…aunque fueras basura humana- Comento la pelinegra para mostrar una sonrisa con sus afilados colmillos.
Mientras tanto, en la sala principal del gremio se encontraban todos los magos de Red Serpent. Todos muy felices estaban hablando, jugando, bebiendo, etc. Pero uno de los hombres del gremio noto algo raro.
Ese hombre pudo ver a Serena en el centro del gremio, de pie y con su mirada ocultada debajo de la sombra de su oscuro cabello.
-¿Serena? ¿Qué haces ahí quieta?- Pregunto el hombre.
De repente, la pelinegra empezó a reírse levemente provocando que todos en el gremio fijaran su mirada en la niña que se reía sola de una manera macabra.
-¿Qué es lo te pasa…Serena-chan?- Pregunto una mujer del gremio al ver a la niña de 8 años.
La pelinegra levanto la mirada de repente, mostrando ante todos sus ojos de color rojo sangriento que estaba liberando un fuerte destello del mismo color.
-Chaos Corruption…-
Tras las tranquilas palabras de Serena, un fuerte destello rojo sangre cubrió por completo a todos los magos de Red Serpent presente. Estos no perdieron tiempo en ser víctimas del poder de ese hechizo y de un momento a otro todos empezó una batalla contra ellos mismo.
Sacaban espadas y pistolas para cortar y disparar frenéticamente, disparaban letales hechizos con sus magias a sus propios amigos, a pesar de que la batalla iba empezando, las victimas empezaron a caer llenando las paredes del gremio de sangre.
-Muy bien, humanos- La demoniaca Serena sonrió- Muestren su verdadera naturaleza…animales asquerosos, carne inútil…seres inferiores-
A pesar de que yo estaba en mi estado demoniaco, mi verdadero ser pudo ver todo lo que pasaba claramente. Pude ver como mis amados compañeros se mataban entre si y todo por mi culpa, si tan solo me hubiera alejado de los humanos cuando tuve que hacerlo.
Pero una parte de mi quería estar con ellos. Quería ser amada…Quería que alguien valorara mi existencia, no importa cuando lo negara, eso es lo en realidad quería mi corazón, pero por culpa de ese deseo de conocer el amor…también conocí la tristeza y provoque que la persona que una vez fue mi amigo, me odiara.
3 horas después…
La batalla entre los miembros de Red Serpent, no solo fue en el gremio, incluso se extendió por todo el pueblo llevando a su destrucción. Las casas estaban hechas en escombros y cubiertas de intensas llamas.
En las calles se podía ver cadáveres de animales, humanos adultos e incluso humanos jóvenes, solamente niños. También se podían ver que todavía quedaban algunos magos luchando entre esas intensas llamas y escombros.
En los escombros del edificio de Red Serpent, se podía ver una persona. Era una pequeña niña de cabello negro que estaba arrodillada en ese sucio suelo llenos de escombros. Esa niña solo soltaba lágrimas de sus ojos. Todas eran lágrimas de arrepentimiento y tristeza.
-¿Qué he hecho? ¿Qué he hecho? ¿Qué he hecho?- Seguía susurrando la pequeña Serena una y otra vez sin poder detener las lagrimas en sus ojos.
-Ayúdenme…-
Ante esas débiles y leves palabras, Serena abrió los ojos de sorpresa y rápidamente se puso de pie mirando a sus alrededores.
-Ayúdenme…voy a morir…-
Rápidamente Serena empezó a correr en dirección hacia esa débil voz que solo ella podía escuchar.
-¡Todavía hay alguien vivo! ¡Por favor, no te mueras!- Rogaba Serena corriendo a todo velocidad por el suelo.
La pelinegra siguió corriendo hasta que por fin logro observar como un brazo sobresalía de una pila de escombros en el suelo. Serena se apresuro y toma la mano de esa persona y empezó a jalar con todas las fuerzas que tenia.
La chica demonio logro sacar a la persona debajo de los escombros y se sorprendió al ver esa herida. A ese pequeño niño de 8 años.
-Rin…- Murmuro Serena cayendo en el suelo mientras observaba la cara de su amigo.
El peliblanco tirado en el suelo empezó a abrir los ojos levemente para ver la cara de su amiga llena de lágrimas.
-Serena…- Rin abrió los ojos de sorpresa y rápidamente empezó a mirar a su alrededor, logro ver las casas destruidas, las llamas que rodeaban todo y los cadáveres en el suelo-…El Gremio…Mi Gremio… ¿Esta destruido?-
Al ver ese horrible paisaje en frente de sus ojos, Rin no pudo evitar recordad las últimas palabras que escucho antes de perder la conciencia.
-…Voy hacer que los miembros del gremio se maten entre ellos-
Rin empezó a apretar sus dientes con fuerzas y con sus ojos llorosos apunto lentamente su mirada hacia Serena en frente de el.
-Serena…quiero que me contestes algo…- Rin hablo casi como un ser sin vida-… ¿Quién hizo esto? ¿Quién hizo que mis amigos se mataran entre sí?-
Serena se mordió los labios antes de contestar-…Fui…yo…pero…-
-¡Maldito Monstruo! ¡Voy a matarte, te voy a destruirte completamente!- Grito un Rin lleno de ira.
-Rin…- Murmuro Serena que no podía creer lo que estaba escuchando.
-¡Te dejamos quedarte en nuestro gremio, pero solo eres un monstruo! ¡Te Maldigo Serena!- Gritaba Rin lleno de ira- ¡Yo te Matare! ¡Aunque mi cuerpo este herido, te matare, ¿Me escuchas?! ¡Te Matare! ¡Conseguiré poder y borrare tu existencia de este mundo! ¡Serena Axel! ¡Te voy a matar, lo prometo!-
Antes las imparables palabras de Rin, Serena simplemente se quedaba congelada al ver a su amiga. El peliblanco a pesar de estar herido empezó a arrastrase en el suelo con dirección hacia Serena pero esta rápidamente se puso de pie y corrió con dirección hacia el bosque.
-¡No escapes, Demonio! ¡No importa donde vayas, y te matare, a ti y todo lo que amas! ¡Te lo prometo por mi vida, Serena!- Gritaba Rin con las lagrimas de tristeza y ira cayendo por sus mejillas.
Después de eso, creo que me pase 3 días en una cueva simplemente llorando. Escuche que el Consejo Mágico se encargo de ocultar todo y de Rin…no tuve ninguna noticia. Pensé en suicidarme miles de veces por mi pecado, pero no pude porque gracias a Red Serpent descubría algo de mí misma. Quería vivir…como humana.
El tiempo fue pasando, y aprendí a controlarme, pero para eso no tenia que usar mis poderes demoniacos nunca más. Viví como una maga independiente para poder comer, pero jamás olvide esa noche. El dolor se redujo, pero después volvió a surgir cuando volví a encontrar a mi destino en Hargeon.
12 años después…
Serena ya era toda una hermosa joven maga de 18 años de edad. Ahora mismo ella se encontraba en un local dentro de la ciudad de Hargeon realizando una misión.
-Disculpe. Por casualidad, ¿No habrán pasado por aquí unos hombres que podrían trabajar para un hombre llamado Jack?- Pregunto la hermosa Serena.
-Por supuesto- Contesto el dueño del local- Esos delincuentes están causando alborotos dentro de un bar cerca de aquí, pero, ¿Por qué una hermosa joven como tu quiere ver a unos hombres como esos?-
-Tengo mis asuntos- Contesto la pelinegra con una sonrisa.
-Ha pasado mucho tiempo, Serena-
Al escuchar esa voz masculina, Serena se quedo congelada y levemente se dio la vuelta para ver el rostro de un joven peliblanco detrás de ella.
-Rin… ¿Eres…Rin…Verdad?- Dijo Serena sin creer lo que estaba viendo.
-¿Quién mas voy a ser, Serena? ¿Acaso olvidaste a tus amigos después de solo 12 años? Eso me entristece, pero espero que no hayas olvidado esa promesa- Dijo el peliblanco con una seria mirada.
-Por desgracia, no puedo… ¿acaso vienes a cumplir esa promesa ahora?- Pregunto Serena muy tranquila.
-Todavía no- Contesto Rin muy tranquilo- Cuando vuelvas a tener algo querido, será el momento. Por ahora tengo que irme, mi nuevo gremio, Seven Satan, tiene asuntos muy importantes que hacer-
-¿Te uniste a otro gremio?- Dijo Serena sorprendida.
-Sí, un gremio muy especial. Gracias a ese gremio, descubrí que eras en realidad y como derrotarte, Serena- Dijo Rin sorprendiendo a la pelinegra.
-¿Descubriste que era en realidad…Rin?- Pregunto Serena casi congelada.
-Sí, pero dejaremos esa historia para otro día- Después de esas palabras el peliblanco simplemente entro dentro de la multitud de gente en las calles y desapareció.
Serena tardo un tiempo en volver a tranquilizarse y después simplemente siguió caminando entre la multitud de gente.
-Bueno, no importa- Pensó Serena caminando- Si quiere matarme, que lo haga, eso acabaría con el dolor. Además yo dudo que vuelva a tener algo querido-
Pero mientras la pelinegra caminaba, a su lado pasaron dos personas encapuchadas que iban en la dirección contraria. Una era cierto joven de 18 años con cabello rosa y el otro era un gato azul.
-¿Estás seguro que quieres separarte de Marcus y Alicia?- Pregunto Happy.
-¡Por supuesto! ¡Quiero buscar a mi padre en esta ciudad, pero prometo vamos a comer! ¡Busquemos un bar o algo!- Respondió Tsuna sonriente.
Es irónico ¿Verdad?...el día que la oscuridad de mi pasado, Rin, volvió a aparecer también fue el día en que la luz volvió a aparecer ante mí, Fairy Tail.
Fin del Flashback
-Esa es mi historia…Ese es el Pasado de esta chica demonio- Dijo Serena al terminar su relato.
Tsuna y Happy tenían una seria expresión al haber escuchado toda la historia de la boca de la misma Serena.
-Así que es por eso que Rin te odia tanto y quiere matarte…No sé si me ira o lastima- Comento el pequeño gato azul.
-¿Entonces qué piensa ahora? ¿Qué piensan de mí ahora que confirmaron que la historia de Rin no era mentira? Que yo mate a mis compañeros…- Dijo Serena muy triste.
-¿Cuantos veces vas a hacer la misma pregunta?- Tsuna mostro una sonrisa- ¡Tu eres Serena de Fairy Tail, y eso nunca cambiara! ¡Si ese instinto demoniaco vuelve a aparecer, yo te recordare tu verdadero ser! ¡Y no dejare que Rin te haga daño!-
-¡Aye, Sir!- Apoyo Happy sonriente.
-Tsuna…Happy…- Susurro la pelinegra sonriente y con los ojos llorosos.
-Que buenos compañeros son, aunque es de esperar de los magos de Fairy Tail-
Todos los magos de Fairy Tail que estaban encadenados se sorprendieron por esas repentinas palabras. Los jóvenes magos apuntaron una seria mirada fuera de la prisión en donde se encontraban y lograron ver la silueta de una persona oculta entre las sombras del calabozo.
-¡Maldito!-Grito el pelirosa furioso- ¡Tu eres un mago de Seven Satan, ¿Verdad?! ¡Sáquenos de aquí, y devuélvanme mi bufanda!-
-Que mocoso más ruidoso y sin modales- Hablo ese hombre entre las sombras- Pero era de esperar del Hijo de Natsu Dragneel, no solo heredaste su sangre y magia. También su espíritu-
-¡Parece que conoces a mi padre, pero no compares con él, desgraciado!- Exclamo Tsuna golpeando los barrotes de la celda.
-¿Tu quien eres? ¿Qué haces aquí?- Pregunto Serena seriamente.
-Simplemente quería ver los rostros de las personas que derrotaron a dos de los siete satanes- Explico el hombre- Tu Serena Axel, derrotaste a Victor con tus poderes demoniacos dados por Zeref. Y Tsuna Dragneel, derroto a Rin, quien usaba magia mata demonios, la cual debería ser muy efectiva contra ti-
-¿Otra vez con lo de la magia de Devil Slayer? ¡Qué tiene que ver esa magia conmigo!- Exclamo Tsuna una respuesta.
-¿Acaso no lo sabes?- El hombre soltó una leve risa- Entonces te lo diré. Tu verdadero ser. Lo que es de verdad la sangre de Natsu Dragneel corriendo por tus venas-
-¿La sangre de mi papa? ¿Qué tiene que ver el con esto?- Pregunto el pelirosa confundido.
-Esto es malo- Pensó Happy- ¿Acaso este tipo sabe el secreto de Natsu?-
-Muchacho, ¿Alguna vez has oído de el demonio, END?- Pregunto ese hombre oculto entre las sombras.
-¿END?- Repitió Tsuna confundido.
-Yo escuchado de él…-Hablo Serena- El Demonio mas fuerte creado por Zeref, END, el fin. He escuchado que tal vez participo en la Gran Guerra Mágica pero no tengo muchos recuerdos acerca de cuando yo era un demonio total-
-END, no solo era el demonio más fuerte de Zeref, también era su hermano- Dijo el hombre seriamente- ¡Pero END no compartía los mismos objetivos de Zeref y lo derroto! ¡Ese fue tu padre, Tsuna! ¡END, Etherias Natsu Dragneel! ¡Por esa misma razón, tu eres mitad demonio y el sobrino del mago oscuro mas grande, Zeref!-
Ante las palabras de ese hombre entre las sombras, Tsuna y sus compañeros se quedaron totalmente con los ojos abiertos.
-¿Soy Mitad Demonio?- Repitió Tsuna sin poder creerlo, y rápidamente se enfureció- ¡No mientas, desgraciado! ¡Yo soy yo! ¡Además, ¿Por qué debería creerle a un desgraciado como tú?!-
-Porque yo luche contra tu padre, durante la gran guerra mágica, y perdí- Comento ese hombre entre las sombras.
-¿Peleaste contra Natsu durante la guerra?- Pregunto Happy sorprendido.
-Si- Respondió el hombre- Y no solo eso. Cuando perdí contra él, él creyó haberme matado. Creyó haber vengado a su padre, Igneel, pero no lo hizo. ¡En realidad yo sobreviví, pero perdí mi verdadera forma! ¡Perdí mi verdadero poder! ¡Pero cuando termine el Torneo del Rey Demonio, Zeref regresara y me regresara mi poder aun más fuerte que antes!-
-¿Tu quieres eres, desgraciado?- Pregunto Tsuna furioso.
El hombre salió de las sombras. Vestía una gran capa negra que cubría todo su cuerpo. Tenía una piel morena, y unos afilados de color negro profundo. Tenía un largo y puntiagudo cabello de color blanco que llegaba hasta su espalda. Al salir de las sombras mostro una maligna sonrisa antes de hablar.
-Soy el Maestro de Seven Satan, Acnologia-
Continuara…
