Inuyasha no me pertenece.

Nota: Hola! Es algo extraño hacer una presentación en el capítulo 11...pero más vale tarde que nunca. No hay mucho que explicar, pero este fanfiction trata básicamente sobre unas ideas que tenía sobre la pareja (mi favorita de Inuyasha). Así que mezclando un poco imaginación y SesshKagu, van saliendo historietas.

También aclarar que pese a que algunos capítulos parece que no tengan nada que ver con otros capitulos, muy en fondo tienen una especie de historia en general. Así que id recordando pequeños detalles que puede que salgan más adelante! Una ultima cosa: durante los próximos episodios habrán flashbacks cambios espacio-temporal, así que mirad bien el principio de cada capítulo!

Muchas gracias y cualquier duda aquí estoy!

Capítulo 11: Abuela

Pasados unos días, con Kagura totalmente recuperada de las heridas, Sesshomaru les ofreció visitar a su madre. Irasue visitó la pareja cinco años atrás, cuando Shiromaru nació. Volando hacia el castillo de la abuela, Shiromaru se mantuvo en silencio, algo nervioso. Su madre lo notó enseguida.

'No tienes que preocuparte por nada' le habló suavemente a su hijo 'imaginate a papá pero convertido en mujer' bromeó. Sesshomaru frunció el ceño y una mueca hizo presencia en su impasible rostro. Shiromaru ahogó una carcajada tapándose la boca con las manos. Sesshomaru sonrió y Kagura lo abrazó hacia ella desde atrás en su pluma. Por mucho que hubiera heredado el frío e impasible carácter de su padre en gran medida, las risas y los acercamientos cariñosos era algo que Kagura agradecía que mostrara. Kagura no era un bloque de hielo como su marido y que Shiromaru fuera un poco más blando en ese tema la hizo muy feliz.

Cuando aterrizaron sobre las escaleras, Shiro se escondió detrás de su madre. Sesshomaru caminó primero. Una vez arriba de todo, Irasue apareció rápidamente tras olerlos.

'Vaya, vaya' Irasue se acercó a ellos con una sonrisa. 'Qué visita tan inesperada' caminó hasta Kagura y se inclinó a ver el niño que se escondía tras las piernas de su madre. 'Hola Shiromaru, has crecido mucho desde que te ví' el niño desconfió de su abuela. 'Oh, vamos, ¿no te acuerdas de mí?'

'Cuando lo visitaste acababa de nacer, madre. Déjale algo de tiempo' habló Sesshomaru. Irasue bufó y caminó hacia el palacio.

'Pasad'

Sentados en una habitación con unas grandes ventanas, un sirviente les sirvió algo de comer y beber. Shiromaru se sentó entre su padre y su madre. Irasue frente a ellos habló primero, mirando a su nieto.

'Y bien, Shiro, ¿cómo estás?'

'Bien' dijo formalmente. Irasue suspiró sonriendo. Esta vez se dirigió a su hijo. '¿Cómo lleva lo de los poderes?'

Shiromaru cogió un trozo de salmón con los palillos.

'De momento no ha aparecido nada' habló Sesshomaru 'aún es pronto'

'Es pronto, pero no tardará' comentó la mujer. '¿Ha tenido algún arrebato de ira o rabia? ¿Alguna situación donde se haya enfadado mucho?'

Kagura negó. 'No hemos tenido muchos problemas con él' Shiromaru se mantuvo en silencio escuchando toda la conversación. '¿Se puede saber que tipos de poderes podría tener al no ser ambos padres perros demoniacos?''

Irasue meditó en silencio varios segundos antes de contestar. 'En principio la fuerza demoníaca del padre tiende a ser más poderosa. Más aún si es de Sesshomaru. Pero hay una escasa probabilidad de que haya heredado algo de los vientos' explicó. 'Hasta que no surja, no podemos saber nada'

Shiromaru extendió la mano sobre la mesa. 'Pero tengo las uñas muy largas.' murmuró. Irasue las miró. 'Y los dientes también'

'Ah, eso es verdad.' Kagura interrumpió 'en este último año los colmillos le han crecido mucho. ¿Tiene algo que ver la apariencia física con los poderes? Me refiero, al parecerse a Sesshomaru en aspecto físico y carácter, ¿tiene más probabilidad de tener sus poderes?'

Sesshomaru miró seriamente a su madre, concordando con Kagura. Irasue inclinó la cabeza.

'No' negó 'No tiene nada que ver'

Al rato, se despidieron. El atardecer asomaba por el horizonte.

'Que vaya bien, Shiromaru' la abuela abrazó a su nieto, quien correspondió algo dudoso al principio. Dirigiéndose ahora a Sesshomaru y Kagura, habló. 'En cuando aparezcan los poderes, por pequeños que sean, me avisais e iré enseguida'

Sesshomaru asintió. 'Adiós, madre'

Y volaron.