Fairy Tail: Una Aventura Eterna.
Capitulo 25: ¡La Razón de Luchar!
En el interior de la base de Seven Satan se llevaban unas series de batallas entre poderosos magos. Mientras Tsuna y su grupo combatían contra el dragón artificial creado por el ADN de Acnologia, Marcus se encontraba luchando contra el segundo al mando de Seven Satan, Alexander Great.
La batalla era difícil para Marcus debido a la poderosa maldición que poseía Alexander, Transfusión. Pero el Dragon Slayer de Rayo tenía un as bajo la manga, su Satan Soul: Raiju. Al usar el Satan Soul la batalla se había más difícil para Alexander pero la batalla se quedo inconclusa al momento del choque final entre los magos.
Cuando Tsuna y su grupo terminaron de luchar contra el dragón artificial, el mago de fuego se dirigía a la habitación donde estaba su compañero. El mago de fuego se apresuro y al llegar a la habitación de al lado, se encontró con una gran cantidad de humo cubriendo todo.
-No puedo oler nada… ¿Qué paso aquí?- Se pregunta Tsuna confundido.
El pelirosa después logro observar como de una de las nubes de humo de la habitación empezó a haber movimiento. Tsuna se preguntaba si era amigo o enemigo, pero al observar mejor obtuvo la respuesta.
-¡Marcus!- Dijo Tsuna al ver a su amigo.
-Hola…- Contesto Marcus con una sonrisa a pesar de estar tan herido y cansado.
-Parece que te divertiste más que nosotros- Comento Tsuna con una sonrisa.
Marcus sonreía como respuesta pero de repente este abrió los ojos de sorpresa mientras un gran dolor empezaba a recorrer su cuerpo pero se concentraba más en la parte de su abdomen. Tsuna también noto como un pequeño hilo de sangre empezó a salir de la boca del joven albino.
-¡Marcus!- Exclamo Tsuna alterado.
El resto del humo que rodeaba a Marcus se despejo y dejo observar como una delgada pero afilada clase de aguja había atravesado el abdomen de Marcus desde atrás. La aguja se retiro de repente provocando que el mago de Fairy Tail cayera al suelo mientras empezaba a desangrarse.
Tsuna se apresuro a colocarse al lado de su amigo y con sus manos cubría la herida evitando que saliera más sangre. Tsuna y el herido Marcus lograron fijar su mirada en el provocador de ese ataque. Era un hombre pelinegro que no tenía ni una sola herida en su cuerpo. Esa persona era Alexander que había transformado su mano derecha en alguna clase de aguja.
-¡Maldito! ¡¿Cómo te atreves?!- Insulto Tsuna lleno de ira.
-T-Tu… ¿Cómo estás vivo?...Te atravesé el corazón con mi arte secreta…- Dijo Marcus débilmente.
-Ya te dije, Mi Transfusión me permite transferir cualquier parte de otro ser viviente a mi cuerpo, y eso incluye mi corazón o cualquier parte dañada de mi cuerpo. Si quieres matarme tendrás que destruir completamente todo mi ser. Aunque ya no tienes oportunidad- Dijo Alexander con una sonrisa.
-Maldición…Tsuna, lo siento…- Dijo Marcus antes de perder la conciencia por lo débil que estaba.
Tsuna apretaba con fuerza sus puños debido a la frustración que sentía pero en ese mismo momento los demás compañeros de Tsuna y Marcus llegaron a la habitación y observaron esa terrible escena.
-¡Marcus! ¿Tsuna, que demonios paso?- Preguntaba Lisa a colocarse al lado de su primo al igual que los demás.
-Es por eso que dije que no subestimaran a Alexander- Comento Rin furioso.
-Parece que lograron derrotar a mi dragón artificial pero eso no cambia las cosas. La única diferencia es que ahora morirán por mis manos- Comento Alexander seriamente.
Tsuna no se quedo simplemente a escuchar con mucho cuidado coloco a Marcus acostado en el suelo al lado de sus compañeros mientras él con su mirada ocultada debajo de su cabello rosa se puso de pie y empezó a avanzar hacia Alexander.
-Por favor, chicos. Cuiden a Marcus…- Dijo Tsuna con un tono muy serio.
-¿Qué es lo vas hacer, Tsuna?- Preguntaba Serena preocupada.
-Yo…- Hablo Tsuna.
El pelirosa choco sus puños con tremenda fuerza mientras las abrasadoras llamas de ira recorrían todo su cuerpo. Tsuna levanto la su furiosa mirada sobre Alexander que observaba como las venas de Tsuna eran visibles en su frente.
-… ¡Voy a calcinar a este tipo!-
Todos los magos de Fairy Tail y Sabertooth e incluso Rin se quedaron por el poder mágico y ira que provenía del mago de fuego parado de espaldas en frente de ellos ya que los las heridas y cansancio que tenia eso no debería ser posible.
Incluso Alexander que estaba a unos metros frente a los magos se había quedado un poco impresionado al observar el poder mágico proveniente del pelirosa.
-No puede ser verdad… ¿A Tsuna todavía le quedaba tanto poder después de luchar contra ese dragón?- Murmuro Lisa sorprendida.
-Eso parece…Es increíble…- Dijo Sorano impresionada.
Ryos y Sonia se colocaron de ambos del mago con una serie expresión mientras fijaban su mirada sobre Alexander al igual que Tsuna.
-Nosotros te apoyaremos- Hablo Ryos seriamente.
-Sí, tendremos más posibilidades de vencerlo entre los tres- Dijo Sonia igual de seria.
-Me niego. Ustedes vayan a cuidar a Marcus- Dijo con mucha seriedad el pelirosa.
Ante las palabras de Tsuna tanto Ryos como Sonia se habían quedado muy sorprendidos por esa oración del mago de fuego.
-¡¿Qué es que acabas de decir, maldito idiota?! ¡¿Acaso no sabes contra quien vas a luchar?!- Preguntaba Ryos realmente molesto.
-¡Ryos tiene razón, Tsuna! ¡Este tipo venció a Marcus y no tiene ninguna herida, es demasiado fuerte! ¡Aunque tu tengas mucho poder mágico, todavía estas muy herido!- Exclamaba Sonia muy molesta.
-Es dicho que vayan a cuidar a Marcus…- Hablo Tsuna seriamente-…Ahora mismo yo siento tanta ira en mi interior que si luchamos juntos…Podría terminar matándolos a ambos-
Esas palabras habían sorprendido demasiado a los magos de Fairy Tail y Sabertooth ya que provenían del pelirosa pero al mismo tiempo entendían que esa ira provenía del sentimiento de haber visto lastimado a sus compañeros.
El único que no se había sorprendido por las palabras de Tsuna había sido Rin que reconocía esa herida por dos razones. La primera era porque ya había visto a Tsuna así durante su batalla en el torneo y la segunda era porque él había sentido esa ira hace muchos años. El día en que murió su gremio.
-Déjenlo luchar solo- Dijo Rin- Si quiere morir, déjenlo. Es su decisión-
-¡Maldito, tu cierra la boca!- Grito Lisa furiosa.
-¡Hermano! ¡Deberías escuchar a…!-
¡Déjenlo luchar!- Grito Serena de repente interrumpiendo a Lucia y sorprendiendo a todos.
-Serena… ¿Estás segura de lo que estás diciendo?- Pregunto Happy dudoso.
-Si…estoy segura…- Serena con sus ojos llenos de lagrimas observo la espalda del mago de fuego-…Tsuna…derrota a ese tipo… ¡Demuestro que es lo que pasa cuando lastiman a un miembro de nuestra familia!-
-¡Por Supuesto! ¡Definitivamente lo derrotare!- Respondió el determinado Tsuna apretando sus puños llenos de furia.
Ante la petición de Alicia y la determinación de Tsuna los demás magos no tenían otra opción que dejar que el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación se encargara del enemigo.
Pero Alexander que había presenciado la charla entre los jóvenes magos dejo su silencio y soltó una leve risa que escucharon los magos.
-Parece que han estado ignorándome- Hablo Alexander- ¿De verdad creen que volveré a aceptar una batalla uno contra uno? Esta vez me encargare de acabar con la vida de todos con mis propias manos. ¡No los dejare…!-
Antes de que ese pelinegro pudiera terminar su oración, logro observar como Tsuna había apareció en frente de el en solo un instante. El mago de fuego rápidamente reunió las llamas que cubrían su cuerpo en su puño derecho.
-¡Karyu no Tekken!-
Tsuna impacto un puñetazo revestido con llamas en la cara de Alexander el cual se desbalanceo, se sorprendió y fue herido por ese repentino ataque. El pelirosa de Fairy Tail con rapidez concentro las llamas esta vez en su pie izquierda.
-¡Karyu no Kagitsume!-
Tsuna dio un giro para agregar fuerza a su ataque para después impactar una fuerte patada cubierta con fuego en el abdomen de Alexander mandándolo a volar contra la pared agrietada debido a la anterior batalla en esa habitación.
Antes de que Alexander pudiera apartarse de la pared, Tsuna una vez mas había aparecido en frente de el con una increíble velocidad y esta vez una gran cantidad de poderosas llamas habían sido reunidas en sus dos puños.
-¡Guren Karyu Ken!-
El pelirosa procedió a lanzar una poderosa y furiosa oleada de golpes cubiertos con llamas hacia todo el cuerpo de Alexander apresado contra la pared. La ráfaga de puños de Tsuna empujo a Alexander hasta que finalmente termino atravesando completamente la pared y fue lanzado con gran fuerza hacia otra habitación.
Tsuna atravesó el agujero que él había creado para continuar con su batalla contra Alexander. Los magos de Fairy Tail y Sabertooth se quedaron impresionados por todo el poder que le quedaba al mago de fuego.
-I-Increíble. Tsuna-sama es sorprendente- Dijo Sorano sorprendida.
-S-Si…No puedo creer que este luchando en ese estado- Agrego Lisa también sorprendida.
-Impresiónense después, ahora mismo tenemos que tratar la herida de Marcus. Ese es el deber que Tsuna nos dejo- Dijo Ryos muy serio.
-¡Lo sé! ¡No dejare que mi primo muera tan fácilmente!- Dijo Lisa cubriendo la herida de Marcus con un pedazo de su ropa.
Mientras Lisa y los demás se concentraban en atender la herida de Marcus cierta chica pelinegra sentada en el suelo de habitación apretada las manos contra sus piernas mientras contenía las lagrimas de sus ojos.
-Tsuna…Por favor… ¡Gana y vive!- Pensaba Serena muy preocupada.
La única entre los magos que había notado a la muchacha pelinegra contener sus lagrimas había sido Rin que mantenía un serio rostro están de pie al lado de los demás magos.
Mientras que los magos de Fairy Tail y Sabertooth habían empezado a tratar la herida de Marcus, los dos combatientes en medio de una batalla habían terminado yendo a otra habitación del mismo tiempo. Esta habitación era igual que la otra, muy amplia pero solo tenía una pequeña puerta. Posiblemente era un cuarto de entrenamiento.
Alexander estaba en el suelo en medio de la habitación y mientras comenzaba a pararse, Tsuna corría con dirección hacia a una gran velocidad.
-¡Todavía no he terminado!- Exclamo el pelirosa furioso.
El Dragon Slayer una vez más cubrió su puño derecho con intensas llamas que iban dirigidas hacia su enemigo de Seven Satan.
-¡Karyu no Tekken!-
Tsuna dirigió el puño revestido con llamas contra Alexander pero este repentinamente levanto su mano izquierda en contra del golpe de Tsuna y lo detuvo con las manos desnudas dejando sorprendido al mago de fuego.
-¿Lo detuvo…?- Reacciono el pelirosa.
-Admito que tienes un gran poder mágico, Tsuna Dragneel. Pero para un combate cuerpo a cuerpo no solo es necesario magia, también fuerza física y esas heridas y el cansancio por la batalla contra mi dragón artificial hacen que tus golpes sean muy débiles- Dijo el pelinegro con seriedad.
Alexander jalo a Tsuna por su brazo para a continuación impactar una fuerte patada en su barbilla que estaba a punto de lanzarlo por los aires pero Alexander una vez sujeto a Tsuna por su brazo para después azotarlo con fuerza contra el suelo.
El mago de Fairy Tail sentía un gran dolor pero lo resistió y de inmediato cubrió todo su cuerpo con intensas llamas obligando a Alexander a soltar su brazo y retroceder unos pasos hacia atrás. Tsuna se coloco de rápidamente y fijo su mirada sobre su enemigo.
-Si los ataques físicos no funcionan ¡¿Qué te parece esto?!- Grito Tsuna.
El Dragon Slayer concentro esa gran cantidad de llamas en una gran esfera de fuego entre sus dos manos.
-¡Karyu no Koen!-
Tsuna disparo esa gran esfera de fuego en contra de Alexander que termino recibiendo el ataque de golpe y causo una enorme explosión de llamas dentro de la habitación.
-Eso no es todo lo que tengo…- Dijo Tsuna.
El pelirosa de inmediato empezó a tomar una gran cantidad de aire llenando ambas de sus mejillas.
-¡Karyu no Hoko!-
El pelirosa disparo una potente ráfaga de llamas de su boca que impacto contra la explosión de llamas creada anteriormente y aumento su tamaño. Tsuna se quedo mirando esa gran cantidad de llamas creadas por el creyendo que ahí yacía el cadáver de Alexander.
Pero Tsuna se frustro al momento en que el mago de Seven Satan salió de la gran cantidad de llamas caminando tranquilamente mientras no había ninguna herida sobre su cuerpo.
-Eso estuvo mejor que tus anteriores ataques pero tendrás que hacer un mayor esfuerzo si quieres acabar conmigo- Comento Alexander seriamente.
-Eres un maldito realmente resistente, ¿Verdad?- Dijo Tsuna colocándose en posición de lucha.
-Esto no tiene que ver con resistencia- Hablo el pelinegro- Mi otra maldición llamada Transfusión me permite transferir partes del cuerpo de otro ser viviente hacia mi propio cuerpo. Para curar mis heridas solo tengo que remplazar la carne herida con nueva carne. Si quieres derrotarme tendrás que destruirme sin dejar ni un rastro de mi cuerpo-
-Eres un desgraciado muy parlanchín que me subestimando demasiado al contarme la forma de derrotarlo, pero ahora no me importa. Solo tengo que calcinar completamente tu cuerpo, ¿Verdad? ¡Sera fácil!- Dijo Tsuna sonriente.
-¿Fácil?- Hablo Alexander- Eso puedes pensar tú pero por desgracia ya va siendo hora de que me ponga serio. Así que tus posibilidades de ganar…son de cero por ciento-
Tras esas palabras, en un abrir y cerrar de ojos, Alexander procedió a convertir sus dos brazos en un par de largar y afiladas garras de alguna clase de criatura y de inmediato apareció en frente de Tsuna para comenzar su ataque.
El mago de Seven Satan comenzó un ataque frenético con sus garras contra el mago de Fairy Tail que con una gran movilidad y rapidez empezó a esquivar esos filosos ataques. Pero por desgracia, Tsuna no lograba esquivar todos los ataques y leves cortes empezaron a surgir sobre su piel.
Los pequeños pero múltiples cortes que Alexander le hacía a Tsuna con su ataque de garras provocaban que los movimientos del mago de fuego fueran más lento. El pelirosa se alejo de Alexander dando un gran salto que lo dejo suspendido en el aire y encima de él.
El Dragon Slayer una vez más empezó a reunir una gran cantidad de aire en su boca llenando ambas mejillas con gran cantidad de llamas.
-¡Karyu no Hoko!-
-¿El mismo movimiento? Ahora tu eres el me subestima- Comento Alexander disgustado.
Alexander de inmediato hizo aparecer en su pecho una boca de carne que tomo la forma de una gran boca con afilados dientes. Esa boca se extendió de tal forma que sorprendentemente devoro las llamas de Tsuna dejando a este sorprendido mientras caía al suelo de pie.
-No puede ser…Esa boca en tu pecho… ¿Se comió mis llamas?- Reaccionó el pelirosa sorprendido.
-Exactamente- Hablo el pelinegro- Esa boca que puedes ver en mi pecho es de uno de mis experimentos. La criatura que había creado tenía la gran capacidad de devorar cualquier clase de magia que emitiera calor, incluyendo tus llamas por supuesto. Aunque la cree con el propósito general de detener a Rin, por si alguna vez nos traicionaba. Tome la decisión correcta. Cuando acabe contigo él será el siguiente en mi lista, ese maldito traidor de pacotilla-
-Maldito…- Tsuna apretó sus puños-…Yo se que Rin no es completamente mi compañero y mucho menos un amigo…el lastimo a Sorano y quiere matar a Serena…pero por alguna razón las palabras que dices… ¡Solo provocan que este mas encendido de furia!-
El mago de Fairy Tail cubrió sus dos puños con intensas llamas y de inmediato empezó a correr con dirección hacia su enemigo. Alexander hizo desaparecer la boca en su pecho y las largar garras que tenía en sus brazos fueron convertidos en musculoso brazos de alguna criatura muy peluda.
Tsuna al posicionarse en frente de Alexander empezó a lanzar una serie de golpes llenos de ira pero su oponente los bloqueaba con esos musculosos brazos que poseía. Tsuna dirigió un golpe con su puño izquierdo pero repentinamente Alexander procedió a tomar con fuerza su brazo.
-Etherias Tsuna Dragneel…- Hablo Alexander-…Hijo de Etherias Natsu Dragneel también conocido como el demonio más fuerte de los libros de Zeref, END. Tu… ¿Conoces la verdad sobre lo que eres?-
-¿Sobre lo que soy mitad-demonio? Acnologia ya me conto todas esas estupideces y te diré lo mismo que le dije a él, ¡Ya deja esa estupidez! ¡Yo soy yo! ¡Tsuna Dragneel de Fairy Tail y nadie más!- Exclamo el pelirosa seriamente.
-Entonces conoces la verdad. Eso hará mas fácil lo que te voy a proponer…-Alexander mostro una sonrisa-…Dime, Tsuna… ¿Quieres unirte a Seven Satan?-
Ante lo que dijo Alexander, Tsuna abrió los ojos de sorpresa mientras dejaba de luchar para que el pelinegro con musculosos brazos soltara su brazo.
-Tu… ¿Qué es lo que acabas de decir?- Reacciono el mago de fuego sorprendido.
-Tal como acabas de oír- Hablo el pelinegro sonriente- Tú que eres mitad-demonio al igual que nosotros mereces estar en nuestro gremio. Estoy seguro que el Acnologia-sama estará complacido y si nos ayuda a revivir a Zeref-sama usando el cuerpo de tu padre como contenedor estoy seguro que cuando reviva también te concederá una petición…dime, Tsuna… ¿Quieres unirte al gremio creador de una nueva era?-
-Tu…- El pelirosa empezó a temblar mientras apretaba sus dientes y puños-…Lastimaste a Laxus…Usaste a Sorano como experimento y la obligaste a luchar contra Lisa…Quieres sacrificar a las personas de esta isla…insultaste varias veces a mis amigos y a mi gremio…Y casi matas a Marcus…y además me pides que me una a tu gremio. Mi respuesta debería ser más que obvia… ¡PREFIERO MORIR!-
De repente las llamas en el brazo izquierdo de Tsuna aumentaron de golpe y calcinaron completamente el brazo con el que Alexander lo sostenía. Ante ese repentino aumento de poder Alexander se sorprendió y observo algo todavía más sorprendente en Tsuna.
Alexander observo que cuando Tsuna había liberado esa gran cantidad de poder sus ojos tenían una apariencia diferente a la de una persona normal. En su interior se habían vuelto de un color café mientras que la pupila se había más pequeña y afilada de un color negro como el de alguna criatura salvaje.
-Esos ojos…- Pensaba Alexander-…No son los ojos de un humano o demonio que alguna haya visto…esos ojos bestiales y ese repentino incremento de poder debido a sus emociones… ¿Qué eres, Tsuna Dragneel?-
El mago de Seven Satan dejo sus pensamientos y retrocedió para poder regenerar su brazo pero Tsuna con una gran rapidez corrió hacia Alexander mientras reunía sus poderosas llamas en su puño derecho.
-¡Karyu no Tekken!-
Alexander no tuvo tiempo de regenerar su brazo a tiempo para defenderse utilizo el otro. El puño de fuego de Tsuna choco contra el musculoso y peludo puño de Alexander. Las llamas en el golpe del pelirosa lograron destruir el otro brazo de Alexander pero al mismo tiempo las llamas de Tsuna habían desaparecido mientras sus ojos volvían a la normalidad.
-Sus ojos…volvieron hacer los de un humano normal. No sé que haya sido eso pero parece que no es consciente de ese gran poder en su interior…- Pensó Alexander seriamente.
Alexander de inmediato regenero sus dos brazos y los transformo en los brazos de un humano normal bien ejercitado. Tsuna de inmediato volvió a lanzar un puñetazo contra Alexander pero esta vez sin estar cubierto de llamas.
El mago de Seven Satan respondió de la misma forma y al momento en que ambos chocaron sus puños con tremenda fuerza, una increíble onda de choque azoto toda la habitación causando un mini temblor.
-No sé como lo hiciste…pero parece que tu fuerza física se ha recuperado en gran parte y tus heridas ya no parecen dolerte tanto… ¿Qué clase de habilidad regenerativa tienes?- Preguntaba Alexander chocando su puño con Tsuna.
-Sinceramente yo tampoco sé que ha pasado…pero… ¡No tengo quejas!- Exclamo Tsuna sonriente.
De inmediato el mago de Fairy Tail y el mago de Seven Satan empezaron a chocar entre ellos una feroz ráfaga de puñetazos sin usar ninguna clase de magia o maldición. Por cada golpe, patada, cabezazo y codazo entre ambos combatientes se causaba una pequeña onda de choque hacía temblar la habitación cada vez mas y mas.
El choque de ataques entre Tsuna y Alexander se detuvo cuando ambos chocaron sus dos puños y al mismo tiempo sus frentes con gran fuerza quedando cara a cara con su expresión de determinación.
-Tu capacidad regenerativa es sorprendente…sinceramente quiero hacer experimentos contigo pero por el momento te tengo una pregunta…Tsuna, ¿Me odias?- Pregunto Alexander durante el choque.
-¿Eh? ¡Eso es más que obvio, desgraciado! ¡Yo te odio!- Respondió El pelirosa.
-Me alegro oír eso- Hablo Alexander- El odio es una cosa más que une un lazo contigo con Seven Satan. Esa es otra razón por la cual unirte a nuestro gremio, Tsuna-
-¡¿De qué demonios estás hablando ahora?!- Pregunto Tsuna confundido.
-A los siete satanes los une una cosa más que ser mitad-demonio…El odio…- Hablo Alexander-…Cada uno de nosotros posee un gran odio que nos proporciona más poder y mas deseo para revivir a Zeref. Rin siente odio contra los demonios que le arrebataron su felicidad. Victor contra las personas que no lo dejaban tomar lo que él quería. Ren sentía odio por el contrario sí mismo al no pertenecer a nada. Diane sentía odio contra las personas de elite que la hacían sentir inferior. Sasha sentía odio contra las personas fuertes que la lastimaban. Y yo…yo siento odio contra la humanidad-
-¿Qué? ¿La humanidad?- Reacciono Tsuna sorprendido.
-¡Sí! ¡Siento odio contra esta maldita humanidad! ¡Esta humanidad que solo sabe matarse, robarse, insultarse, o ignorar lo que realmente importa! ¡Ese es el motivo de todos mis experimentos! ¡Para poder encontrar algo superior a la humanidad! ¡Por esa razón estoy más que seguro que cuando Zeref-sama vuelva a nacer esta asquerosa humanidad desapareces de este mundo!- Exclama Alexander entre risas de placer.
-Odio…- Susurro Tsuna chocando su cabeza contra la de Alexander-…Esa…Esa es la razón por la que ustedes… ¡¿Es por eso que luchan?!-
El mago de fuego una vez rodeo su cuerpo con intensas llamas aunque esta vez sus ojos no habían cambiado. Alexander rápidamente empezó a alejarse pero Tsuna de inmediato empezó a seguirle el paso.
El pelirosa empezó a lanzar una serie de varios ataques revestidos con sus llamas pero Alexander con una gran movilidad y velocidad procedía a esquivarlos sin perder su seria expresión a diferencia de Tsuna que estaba llena de ira.
-¿Estas enojado?- Hablo Alexander mientras esquivaba- ¿Por qué te enojas? ¿Acaso tú no peleas por la misma razón que nosotros? ¿Acaso no luchas por tu odio contra nosotros?-
Alexander dejo de esquivar y lanzo una fuerte patada contra Tsuna pero este utiliza ambos brazos para evitar un poderoso golpe en su cara.
-¡No me compares contigo, maldito! ¡Yo peleo por una razón muy diferente a la tuya!- Respondió el pelirosa.
Tsuna extendió sus brazos apartando el pie de Alexander y este de inmediato empezó a retroceder sin apartar la mirada de Tsuna.
-¿Ahora me estás diciendo que no sientes odio contra Seven Satan?- Preguntaba el pelinegro confundido.
-¡Tampoco me refiero a eso!- Respondió Tsuna.
Alexander no perdió tiempo y después de tomar distancia contra el mago de fuego, convirtió sus brazos en un par de largos y grandes tentáculos que se estiraron contra Tsuna y empezaron una furiosa ráfaga de ataques.
El pelirosa no se quedo quieto y con una gran agilidad procedió a esquivarlos sin apartar su furiosa mirada sobre el pelinegro con tentáculos en vez de brazos.
-Yo te odio y siempre lo hare, pero este asqueroso sentimiento no tiene nada ver con esta batalla…- Hablo Tsuna mientras esquivaba-…Mis seres querido que no pude proteger y los seres queridos que todavía tengo que proteger…Todos ellos…Todos sus sentimientos han llegado hacia mi e iluminan estas llamas que recorren mis puños…Cada uno de esos sentimientos me piden que te derrote para que no lastimes a nadie más…Eso es lo que mueve mis músculos y le da más fuerza a mi magia…¡Esa es mi Razón de Luchar!-
Tras esas palabras, las ardientes llamas llenas de sentimientos cubrieron los dos puños de Tsuna mientras esquivaba los ataques de tentáculos de Alexander.
-¡Karyu no Yokugeki!-
El Dragon Slayer mientras liberaba un grito furioso calcino por completo los tentáculos de Alexander con un ondulante ataque de llamas que sorprendió un poco al mago de Seven Satan.
Pero de inmediato, Alexander apareció en frente de Tsuna con una gran velocidad e impacto una fuerte patada en su abdomen. Ese ataque mando al pelirosa a volar contra la pared de la habitación y el impacto causo una gran nube de polvo que cubría sus alrededores.
-Lindas palabras pero simples emociones humanas no van a vencerme- Exclamo Alexander regenerando sus brazos.
La nube de polvo que cubría al mago de fuego se despejo para ver como este se levantaba del suelo y se colocaba de pie y de inmediato fijo su mirada llena de determinación sobre Alexander el cual observaba los rapones y hilos de sangre que salían de su cuerpo.
-Eso ya lo sé, Alexander…- Tsuna mostro una sonrisa-… ¡Para eso están mis llamas! ¡Para transmitir esas emociones!-
Al mismo tiempo…
Mientras Tsuna y Alexander luchaban furiosamente, en la habitación de al lado se encontraban los demás magos de Fairy Tail y las magas de Sabertooth e incluso Rin todos alrededor de un herido Marcus.
A pesar de haber visto la herida, ninguno de ellos tenía los objetos o la magia para poder atender esa herida. Además no podían pensar bien debido a la habitación que era víctima de leves temblores.
-Ha habido muchos temblores… ¿Son por la pelea de mi hermano?- Preguntaba Lucia preocupada.
-Entiendo tu preocupación, Lucia-chan, pero por ahora tenemos que concentrarnos en atender la herida de Marcus- Dijo Serena ignorando su propia preocupación por el pelirosa.
-Si…lo sé…- Respondió la maga celestial volviendo a fijar su mirada sobre el inconsciente joven albino.
Lo único que podían hacer los magos para evitar que Marcus sangrara en exceso era cubrir la herida con pedazos de sus ropas tanto por el abdomen como la espalda del joven albino. Pero aun así eso no detenía el sangrado.
-¡Maldición!- Hablo Sonia enojada- ¿Qué podemos hacer? Aunque cubramos la herida, eso no detiene el sangrado. Si lo dejamos así al final morirá desangrado-
-No dejaremos que eso pase. Sin duda lo salvaremos- Exclamo Ryos seriamente.
-Pero… ¿Qué podemos hacer por Marcus-sama?- Hablo Sorano preocupada- Aunque el ataque de Alexander no lo atravesó en un órgano vital, estuvo realmente cerca y ninguna de nosotros tenemos alguna habilidad de curación o algo parecido-
-¡Lo sé! ¡Solo tenemos que salir de esta base y llevarlo con Wendy lo antes posible para que lo cure!- Dijo Happy invocando sus alas.
-Lo siento por ustedes, pero eso no funcionara- Hablo Rin de pie al lado de los magos- Creo que ahora mismo estamos en el tercer piso que estaba basado en una gran cantidad de habitaciones y cuando encontremos la salido ese chico ya moriría desangrado. Incluso si atravesamos el techo como la última vez, se desangraría más rápido debido a tantos movimientos. No sé qué clase de habilidad tendrá esa Wendy pero la posibilidad de ese chico de vivir son demasiado escasas-
-¡Maldito! ¡¿Acaso quieres decir que nos rindamos con salvar su vida?!- Exclamo Lisa furiosa.
-Ustedes pueden interpretarlo como quieran. Yo solo digo lo más obvio- Respondió Rin de brazos cruzados.
-Desgraciado…- Dijo Lisa a punto de atacar a Rin si fuera que Sorano coloco su mano sobre el hombro de su compañera.
-Lisa-chan…Debemos concentrarnos en curar a Marcus-sama- Dijo Sorano resistiendo su ira contra Rin.
-¡Ya lo sé!- Se calmo Lisa difícilmente.
-¿Salvarlo? No tienen posibilidades. Ese chico va a…-
-¡No Morirá!- Interrumpió Serena a Rin sorprendiendo a este-… ¡Sin duda lo salvaremos! ¡Nunca jamás dejare que los compañeros de mi gremio mueran! ¡Salvaremos a Marcus!-
Ante las palabras de la chica demonio, Rin no dijo nada y solamente se le quedo viendo a sus ojos llenos de lágrimas. Lagrimas parecida a la noche en que el gremio de ambos jóvenes había sido calcinado por el otro lado de Serena.
-Que estupidez…No puedo creer que sea ella quien diga esas palabras…- Pensaba Rin seriamente-…Ella está sufriendo…Esta sufriendo por que sus compañeros están en peligro…El mismo sentimiento que yo sentí hace tantos años… ¡¿Pero entonces Por qué?!...¡¿Por qué no estoy disfrutando su sufriendo?!... ¡¿Qué demonios es este malestar en mi pecho?!-
El joven peliblanco apretaba su puño con furia mientras se perdía en sus pensamientos confundidos por sus propios sentimientos. Rin apretó su puño derecho con tanta fuerza que incluso salió un pequeño hilo sangre hasta que de repente su puño se encendió en intensas llamas.
Los magos sentados al lado del herido de Marcus se sorprendieron al ver como Rin descruzaba sus brazos mientras su puño derecho se encendía en llamas mata demonios.
-¿Qué es lo que pretendes, maldito?- Preguntaba Ryos preparándose para luchar.
-Apártense, Hadas y Tigres. Yo me encargare de ese tipo- Exclamo Rin seriamente.
-¿Qué? ¿Quieres acabar con la vida de Marcus? ¡No te lo permitiré, maldito! ¡Sabía que no podíamos confiar en ti!- Exclamo Lisa colocándose de pie en frente de Rin para luchar.
-¡No pongas palabras en mi boca, tigre! ¡Lo que estoy diciendo es que voy a encargarme de la herida de ese tipo, así que apártense!- Exclamo El peliblanco seriamente.
Antes las palabras provenientes del antiguo mago de Seven Satan, los jóvenes magos se sorprendieron ya que no esperaban una oración como esa de alguien como él.
-¿Vas a encargarte de su herida?- Reacciono Serena sorprendido.
-¿Qué es lo va a hacer, Rin-san? ¿Acaso posee alguna habilidad curativa?- Preguntaba Lucia confundida.
-No. Y tampoco voy a curarlo completamente- Hablo Rin- Lo que voy a hacer es detener el sangrado de ese tipo cicatrizando el agujero en su cuerpo con mis llamas. Eso detendrá el sangrado y nos dará más tiempo para llegar hacia esa mujer llamada Wendy y que ella termine el trabajo usando las habilidades curativas de las que ustedes hablan-
Ante la propuesta que dijo Rin los magos se sorprendieron aun más de lo que ya estaban.
-¿Cicatrizar su herida? ¡Lo que tú estás diciendo es que vas a quemarlo con tus llamas! ¡¿Está loco, maldito?!- Grito Lisa molesta.
-¡Es verdad!- Exclamo Sonia- Aunque hicieras eso para detener el sangrado, debido a su cansancio de la anterior batalla que tuvo, el dolor causado por tus llamas podría matar a Marcus de todas formas-
-Eso dependerá de su voluntad de querer vivir. ¡Así que apártate!- Ordeno el peliblanco molesto.
-¡No lo hare! ¡No dejare que lastimes a mi primo con esas…!-
Antes de que la chica rubia de Sabertooth pudiera seguir hablando pudo sentir como la mano de alguien sujeto su mano. Lisa al principio pensó que se trataba de Sorano pero poco a poco se dio la vuelta y la respuesta sorprendió a todos los jóvenes.
La persona que había sujetado a Lisa resulto ser el herido Marcus que había recuperado la conciencia.
-D-Deja que lo haga…Lisa…- Dijo el joven albino difícilmente.
-Marcus…- Reaccionó Lisa sorprendida.
-¡¿Qué estás haciendo, Marcus?!- Exclamo Sonia- ¡No debes moverte ni hablar! ¡Estás muy herido y si Rin usa sus llamas para cicatrizar la herida podrías morir!-
-A-Ahora…mismo…- Hablo Marcus con pequeños hilos de sangre cayendo por su boca-…Tsuna está luchando…Yo…no puedo rendirme tan fácilmente… ¡Sin duda viviré! ¡A toda costa!-
-Dejen que Rin lo haga…- Hablo Serena sorprendiendo a todos-…Pero, Rin…Si algo le pasa a Marcus… ¡Sin siquiera dudarlo…Te matare!-
Serena fijo su mirada sobre Rin y este se sorprendió que los ojos demoniacos de esa chica sentada en el suelo mostraran una determinación y frialdad impresionante. Ante esas palabras, el peliblanco simplemente se acerco al joven albino tirado en el suelo y se arrodillo a su lado.
-¿Estás listo, Marcus?- Pregunto Rin aumentando las llamas en su mano derecha.
-S-Solamente…hazlo…rápido…- Exclama el albino mientras se desangraba mas y mas.
-¡No puedo prometer que no te dolerá y tampoco que no voy a disfrutarlo!- Dijo Rin con una sonrisa.
El Devil Slayer coloco su mano cubierta con poderosas llamas sobre el agujero en el abdomen de Marcus y este abrió los ojos debido al gran dolor producido en su piel que empezaba a quemarse a gran velocidad provocando que la herida empezara a cerrarse.
-¡AAAAAAAAAAAAAAHHHH!- Gritaba Marcus lleno de dolor.
El joven albino empezó a agitar sus brazos y piernas mientras gritaba lleno de dolor. De inmediato los demás magos de Fairy Tail y Sabertooth sujetaron sus extremidades para que el proceso de cicatrización terminara lo más rápido posible.
-¡Solo tiene que resistir un poco más, Marcus-san!- Dijo Lucia sujetando la pierna izquierda de Marcus junto con Happy.
-¡Aye, sir! ¡Tú puedes con esto, Marcus!- Apoyo Happy.
-¡No puedes rendirte todavía!- Dijo Ryos sujetando el brazo derecho del albino.
Las llamas de Rin seguían quemando a Marcus hasta que finalmente tanto el agujero en el abdomen como el de la espalda de Marcus se cerraron completamente deteniendo el sangrado. El Devil Slayer apago sus llamas y con cuidado alejo su mano del herido.
Los jóvenes magos soltaron las extremidades de Marcus que había dejado de moverse y luego fijaron sus miradas en el lugar donde antes había una herida. La piel en el abdomen de Marcus ahora era de un color rojizo debido a las altas quemaduras.
-Marcus-san…no se mueve- Dijo Lisa preocupada.
-No te preocupes, mocosa- Hablo Rin colocándose de pie- Sigue vivo. Simplemente volvió a perder la conciencia debido al dolor producidos por mis llamas. Pero aun así perdió mucha sangre y todavía tienes algunas heridas por su batalla contra Alexander así que su vida no está totalmente a salvo-
-Tenemos que llevarlo con Wendy-sama lo antes posible- Dijo Sorano preocupada.
-Sí. Tienes razón- Dijo Ryos seriamente.
El Dragon Slayer de Hierro procedió a tomar a Marcus entre sus brazos y todos se colocaron de pie para salir de esa habitación.
-La manera más fácil de salir de este lugar es destruir el techo, ¿Verdad?- Preguntaba Sonia muy seria.
-¡Aye! ¡Llamamos a este plan "Estrategia estilo Tsuna"!- Dijo Happy animado.
Pero mientras los demás magos se preparaban para destruir el techo encima de ellos, Rin noto como Lisa se acerco a él con una mirada muy seria en sus ojos.
-¿Qué es lo que quieres?- Pregunto el peliblanco seriamente.
-Escucha bien ya que solo voy a decirlo una vez…- La maga de Sabertooth bajo su mirada-…Gracias por salvar la vida de mi primo…y lamento haber creído que ibas a matarlo…Me precipite-
-No tienes que disculparte ni tampoco tienes nada que agradecer…- Respondió Rin apartando la mirada-…La vida de ese tipo todavía no está totalmente asegurada y tampoco lo hice por gusto. Solamente pensé en algo que yo podía hacer y lo hice-
-En algo que tu podías hacer…- Pensó Lisa seriamente
Mientras tanto…
La batalla en la habitación de al lado continuaba. Tsuna y Alexander se habían estado lanzando una gran variedad de ataques uno contra el otro y ahora mismo estaban separados por algunos metros mirándose fijamente.
Tsuna esta arrodillado en el suelo con una gran cantidad de heridas menores y estaba respirando con algo de dificultad. Alexander al contrario no tenía ninguna herida en su cuerpo ya que cada vez que el pelirosa le causaba una herida grave, el usaba su maldición para remplazarla con carne nueva de inmediato.
-Ya te lo dije. Tus simples emociones humanas no van a vencerme- Dijo Alexander con una sonrisa.
-¿Quieres callarte de una vez, maldito parlanchín?- Dijo Tsuna molesto.
-Todavía no es tarde para cambiar de opinión, Tsuna- Hablo Alexander- ¿Seguro que no quieres unirte a Seven Satan?-
-Ya te lo dije…Prefiero morir…- Contesto el pelirosa colocándose de pie.
-Entonces, ¡Que se cumpla tu petición!- Exclamo Alexander seriamente.
El mago de Seven Satan transformo su brazo izquierdo en un colosal tentáculo que fue levantado hacia arriba y de inmediato empezó a descender a gran velocidad para aplastar a Tsuna pero el pelirosa rápidamente cruzo los brazos por encima de su cabeza para bloquearlo.
A Tsuna ya no le quedaba fuerza para esquivar el ataque de Alexander y a pesar de estar bloqueando con sus brazos, Tsuna fue aplastado por ese gigantesco tentáculo que Alexander tenía como brazo.
El pelirosa se encontraba tirado y lastimado en un cráter en el suelo pero de inmediato Alexander tomo a Tsuna con su tentáculo y lo lanzo con una fuerza tremenda contra la pared de la habitación.
Tsuna intento alejarse de la pared y restablecer su posición pero Alexander con una gran velocidad se posición en frente del pelirosa y transformo sus dos brazos en un par de grandes pinzas que sujetaron los brazos de Tsuna con fuerza y lo apresaron contra pared.
-Parece que te queda muy poca fuerza y tu poder mágico se ha agotado completamente. ¿Qué es lo puedes hacer ahora?- Preguntaba Alexander sonriente.
-Todavía me queda un poco de poder…y a esta distancia no puedes esquivarlo o absorberlo…- Exclamo el mago de fuego sonriente.
El Dragon Slayer empezó a reunir aire y fuego en su boca para lanzar su último ataque pero antes de que pudiera liberar su rugido, Alexander hizo aparecer un tercer brazo muy musculoso en su espalda.
Ese brazo con una gran velocidad, coloco la gran palma de su mano sobre el rostro de Tsuna evitando que pudiera liberar su rugido y después ese brazo empezó a aplastar el cráneo del mago de Fairy Tail con una fuerza temible.
-¡AAAAAAAHHH!- Gritaba Tsuna debido al dolor.
-Es una pena que tenga que acabar con un sujeto de experimentos tan exquisito como tu…-Hablo Alexander- …pero has demostrado que tienes un peligroso poder latente dentro de tu cuerpo. Si te dejo con vida serás un peligro tanto para Acnologia-sama como para Zeref-sama…Por esa razón, ¡Acabare contigo ahora, Tsuna Dragneel!-
-¡Hakuryu no Hoko!-
Alexander recibió repentinamente el impacto de un gran y poderoso rayo de luz blanca que lo alejo de Tsuna y lo hizo impactar contra otra pared de la habitación. Tsuna cayó al suelo muy herido y confundido.
Pero el mago de fuego logro voltear la mirada hacia el lugar donde había provenido ese misterioso ataque. Tsuna fijo la mirada en el agujero de la pared donde habían entrado Alexander y el, en ese agujero se encontraba la silueta de una persona.
La borrosa y confundida vista de Tsuna empezó a aclararse y de inmediato reconoció a la chica rubia que había lanzado ese repentino ataque contra el mago de Seven Satan.
-¿Lisa?- Tsuna abrió los ojos por la sorpresa- ¡Lisa! ¡¿Qué estás haciendo aquí?! ¡Les dije que yo me encargaba de este tipo!-
-No te hagas el rudo en el estado en que estas y ni siquiera agradeces después de salvarte la vida, aunque no importa tanto…- Lisa mostro una sonrisa al pelirosa-…He venido aquí a hacer algo que yo puedo hacer, Tsuna-
Tsuna no entendía el significado de esas palabras pero después ambos Dragon Slayers voltearon la mirada hacia una de las paredes de la habitación y observaron como Alexander se alejaba del cráter de la pared causado por el impacto y sin tener ninguna herida sobre su cuerpo.
-Un insecto tras otro. ¿Por qué simplemente no pueden aceptar su muerte como es debido?- Preguntaba Alexander molesto.
-Quien sabe…- Respondió Lisa con un tono burlón.
-Vete…Lisa…Tú no eres rival para el…-Dijo Tsuna intentado ponerse de pie con todas sus heridas.
-No me subestimes tanto, Tsuna- Respondió la maga de Sabertooth.
-Deberías escucharlo, niña- Hablo Alexander seriamente- La única razón por la que Marcus y Tsuna lograron luchar contra mí es porque ambos poseían los poderes de un demonio. Tú por otra parte tienes menos posibilidades que ellos dos-
-¡Yo no soy una simple niña, maldito!- Exclamo Lisa seriamente- ¡Yo soy la Dragon Slayer Blanca de la Cuarta Generación, y la hija de Sting Eucliffe, Maestro de Sabertooth, Lisa Eucliffe! ¡Mi poder no es el de una maga cualquiera!-
Tras esa declaración todo el cuerpo de Lisa se rodeo de una brillante aura mágica de color blanco. Al mismo tiempo en cada una de sus manos empezó a reunirse una fuerte luz blanca que empezó a formar un par de esferas blancas.
Ante ese brillante poder proveniente de Lisa, Alexander se quedo solamente un poco impresionado al igual que Tsuna que seguía muy herido acostado contra la pared.
-Debo admitir que es un gran poder mágico pero tus posibilidades de ganar siguen siendo las mismas. Resígnate, niña- Dijo el pelinegro con seriedad.
-¡No lo sabremos hasta que lo intente! ¡Usare todo mi poder!- Exclamo la chica rubia con seriedad
El poder mágico de color blanco alrededor de Lisa siguió creciendo al igual que las esferas de luz en sus manos. Esas esferas habían crecido hasta volverse de un tamaño comparable con el de Lisa. La Dragon Slayer procedió a unir sus manos uniendo ambas esferas de luz en el proceso.
Las esferas de luz se habían vuelta una sola esfera luz de tamaño colosal. La esfera de luz se comprimió a un tamaño en que podía estar entre las manos de su usuario. Lisa rápidamente apunto esa esfera de luz blanca contra el mago de Seven Satan que estaba de pie a unos metros de ella.
-¡Holy Ray!-
Tras el grito de Lisa, de la esfera de luz fueron lanzados una gran cantidad de rayos de luz, como si fuera alguna clase de lluvia brillante. Todos esos rayos de luz se dirigían hacia Alexander el cual repentinamente empezó a correr.
El hombre pelinegro con una velocidad inhumana esquivo todos los rayos de luz con una gran facilidad. Mientras corría procedió transformar su brazo derecho en un gran brazo realmente musculoso de color negro.
Cuando se había acercado a Lisa, Alexander lanzo un gran puñetazo con su bestial brazo y ese ataque impacto directamente contra la maga de Sabertooth. Al recibir el ataque Lisa escupió una gran cantidad de sangre mientras sentía como algunos de sus huesos se rompían.
La maga de Sabertooth fue lanzada contra otra de las paredes de la habitación y cayo de inmediato al suelo mientras Alexander se le quedaba viendo con una mirada de decepción y al mismo tiempo volvía a transformar su brazo a la normalidad.
-Maldición…duele mucho…- Dijo Lisa herida en el suelo.
-Ese es tu castigo por enfrentarte contra mi- Hablo Alexander- Pero alégrate, no morirás de inmediato. Ya que tú no presentas ninguna amenaza para Acnologia-sama, usare tu cuerpo para experimentar-
-No creo que eso vaya a pasar…Ya que tu morirás aquí…- Dijo Lisa con una sonrisa a pesar de estar herida.
-¿Es que todavía no lo entiendes, niña? Tú no puedes vencerme. La manera en que esquive tu ataque anterior debió haberte enseñado la diferencia entre nosotros- Exclamo Alexander con seriedad.
De repente Alexander escucho algo que lo sorprendió. El mago de Seven Satan logro escuchar como una risa provenía de Lisa que estaba tirada en el suelo de la habitación.
-Maldita…Estando en esta situación, ¿Qué es lo que te resulta tan gracioso?- Pregunto Alexander furioso.
-Perdón…fue lo que acabas de decir…- Hablo Lisa sonriente…- Dime algo…el ataque que había lanzado anteriormente… ¿Quién dijo que era dirigido hacia a ti?-
Ante la respuesta que le había dado Lisa, Alexander abrió los ojos sorprendido y de repente empezó a sentir una poderosa presencia a sus espaldas. Alexander estaba a punto de darse la vuelta pero antes de eso volvió a mirar a Lisa.
-¿Qué fue que hiciste?- Pregunto el pelinegro furioso.
-Yo dije que había venido aquí a hacer algo que yo podía hacer…Eso era darle poder a la persona que va a derrotarte ya que si mi primo puede hacerlo es imposible que él no pueda hacerlo… ¡Después de todo ambos son magos de Fairy Tail!-
Tras las palabras de Lisa, Alexander procedió a darse la vuelta y observo algo realmente impresionante. El pelinegro observo en medio de la habitación una enorme llama muy diferente a que cualquier llama que había visto ya que el color de esta llama era de un color blanco destellante.
-¿Fuego…blanco?- Reaccionó Alexander sorprendido-…Ya veo. Esta maldita niña fingió atacarme a mí pero en realidad lanzo todo su poder mágico hacia Tsuna Dragneel para que este pudiera hacer lo mismo que Marcus hizo con las sombras de su amiga…El se comió la luz blanca-
El mago de Seven Satan observo como dentro de esa gran llama de color blanco empezó a surgir una silueta que poco a poco empezó a aclararse. Ese gran fuego blanco provenía del cuerpo de cierto pelirosa que no tenia camisa dejando ver los cambios ocurridos en su piel.
La piel de Tsuna ahora parecía estar cubierta por alguna clase de escamas blancas solamente en los brazos y caras. Además sus ojos habían cambiado una vez, ahora parecían los verdaderos ojos de un dragón lleno de determinación.
-Este maldito…Se ha convertido en el Dragón de Llamas Blancas- Dijo Alexander realmente sorprendido.
-Gracias, Lisa…He recibido tu fuerza y sentimientos…- Dijo Tsuna con una sonrisa.
-Idiota…Si de verdad quieres agradecerme…Acaba con este tipo…- Dijo Lisa para después desmayarse con una sonrisa en su rostro.
-Si…Esa es mi intención- Respondió el mago de fuego blanco con un rostro de seriedad.
-Debes tener una gran confianza en tu nuevo poder para decir eso tan seriamente- Dijo Alexander listo para luchar.
-Por supuesto que tengo confianza…- Tsuna encendió su puño derecho en llamas confianza-… ¡Este es un poder proveniente de mis compañeros! ¡Te mostrare su poder y acabare con esto de una vez por todas! ¡Alexander!-
Continuara…
