Inuyasha no me pertenece.

Capítulo 17: Reanimación II

Lo primero que sintió al despertar fue un aire frío sobre sus mejillas. Parpadeó lentamente, enfocando. Vio un techo blanco y, inclinando la cabeza hacia su izquierda, la puesta de sol le hizo entrecerrar los ojos. Se incorporó, apoyando un codo sobre las sábanas.

'¿Donde estoy?' Un dolor de cabeza le hizo gemir y se colocó la mano sobre la frente.

'Eres libre, Kagura'

Jadeó de miedo y miró a su alrededor, un sudor frío le recorrió la nuca recordando las palabras de Naraku. Aún temblando se puso la mano en el pecho, notando el suave movimiento de su corazón, ahora acelerado.

'Estoy viva' murmuró, regulando su respiración. 'Viva…¿Pero cómo?' Recordó los tentáculos de Naraku, el campo de flores, el veneno inyectado en su cuerpo... Pero, justo después, ella fue el viento.

Ella debería estar muerta.

Un suave toqueteo en una de las puertas la hizo ponerse alerta. Aún desnuda, se cubrió el pecho con la sábana. La puerta corredera se abrió y Kagura dejó de respirar.

'Ya te has despertado'

'Sessho...maru' el gran demonio entró, sentándose en el suelo, respetando la distancia. A Kagura le temblaron las manos y él lo notó.

'Has dormido durante cinco días' comentó. Ella solo frunció un poco el entrecejo.

'¿Qué está pasando? Yo estaba muerta' dijo 'Naraku me mató'

Sesshomaru la miró fijamente y luego apartó la mirada hacia la puesta de sol que entraba por una de las puertas del jardín.

'Ahora estás viva' susurró él. Ella solo entrecerró los ojos.

'No me digas lo obvio, dime qué ha pasado, porqué he vuelto a la vida'

'No me pareció bien que Naraku acabara contigo' Kagura, confundida, apretó el agarre sobre la sábana que le cubría.

'No tardará en volver para matarme' Sesshomaru la miró de nuevo.

'Naraku está muerto' La boca de la mujer se abrió ligeramente, los hombros le temblaron y, restándole importancia a su desnudez, dejó caer los brazos sobre su regazo, mirando el suelo en silencio. Una media sonrisa apareció en su rostro a la vez que una película aguada sobre sus ojos.

'Muerto…' susurró mordiéndose el labio, dejando ir algunas lágrimas en silencio. 'Naraku está muerto...'

Sesshomaru no habló y Kagura se tapó la cara con las manos, doblando las rodillas hacia su pecho. Tenseiga, pensó ella, atando cabos.

'¿Por qué, Sesshomaru?' murmuró '¿Por qué me has devuelto a la vida?'

'No lo sé' mintió. Kagura suspiró, apoyando la barbilla en sus rodillas, sonriendo levemente. Notó como Sesshomaru se levantaba y caminaba hacia el armario. Le tendió un yukata negro.

'Vístete, traeré algo para comer cuando estés lista'

Y salió de la habitación.

Kagura se levantó con algo de dificultad y procedió a vestirse. Se sentó de nuevo, esta vez sobre un cojín al lado de la mesa de la habitación. Sabía que era el castillo de Sesshomaru, pero no sabía nada de todo lo que había pasado. Ni de Naraku, ni de la panda de InuYasha.

Sesshomaru entró con una bandeja y la colocó sobre la mesa, se sentó frente suyo y se mantuvo en silencio. Kagura empezó a comer. No tenía excesiva hambre, pero agradeció la hospitalidad.

'¿Cuánto hace que Naraku desapareció?'

'Un par de meses más o menos' habló. Kagura asintió. La mejor noticia que podría haber recibido.

'¿Estamos en tu castillo?' Sesshomaru asintió. Dejando los palillos en el bol vacío miró seriamente al gran demonio perro. 'Quiero que me digas porqué me has devuelto a la vida'

Mujer molesta

'No quería que tu muerte fuera en vano'

'¡No estoy hablando de que sea en vano o no!' gritó, molesta. 'deja de evitar mis preguntas, Sesshomaru, quiero saber qué está pasando por tu cabeza' los ojos rojos se posaron sobre las orbes doradas. Ella no era una mujer paciente.

El silencio reinó unos minutos y Kagura se rindió, suspirando.

'Al menos dime qué ha pasado con Naraku' dirigió su mirada a su nuevo brazo 'y como has recuperado tu brazo'

Y Sesshomaru le explicó todo casi a detalle y Kagura escuchó en silencio, interrumpiendo de vez en cuando ante alguna duda. El mero hecho de estar sentada a su lado le hizo sentir una plenitud excepcional y una felicidad irremediable. Sonrió casi sin darse cuenta mientras escuchaba a Sesshomaru hablar.

Deberías hablar más, Sesshomaru. No sabes lo bien que lo haces.

Cuando acabó se levantó.

'Si necesitas cualquier cosa estoy en la habitación de al lado' y salió.

Unas horas más tarde Kagura despertó de nuevo. Después de dormir cinco días no necesitaba descansar más. Vacilante y aburrida se levantó y caminó hasta el jardín, sentándose sobre el pasillo exterior, dejando las piernas colgando. El suave viento de la noche le peinó el cabello que llevaba suelto. Lentamente se acercó a la habitación contigua. Una vela iluminaba la estancia desde dentro. Se paró y tragó saliva antes de picar. La voz de Sesshomaru se avanzó.

'Pasa' abrió la puerta lentamente, viendo al demonio perro sentado y escribiendo sobre un papiro blanco, un cuenco con tinta a su lado. Kagura se sentó a su lado y ambos permanecieron en silencio mientras Sesshomaru escribía. Ella intentó leer, pero sus bajos conocimientos le impidieron entender. Aburrida e impaciente, decidió interrumpir.

'Oye'

'Mh' Un leve sonrojo apareció por sus mejillas, sacudiendo la cabeza mentalmente, inspiró.

'¿Por qué viniste a visitarme cuando me estaba muriendo?' Sesshomaru dejó de escribir y Kagura lo vio cerrar los ojos. Una sonrisa victoriosa apareció en los labios rojos de la mujer.

'Preguntas muchas cosas' murmuró él, mirándola a los ojos. Ella se sintió intimidada.

'Y tú evitas todas las preguntas que te hago' escupió 'Acabo de volver de los muertos, ¡es normal que tenga dudas!' se relajó mientras bajaba la mirada hacia sus manos. 'Es día, dijiste que sabias que era yo. Viniste sabiendo que estaría allí' susurró 'Me es difícil de creer que me devuelvas a la vida y me acojas en tu castillo tan solo porque no querías verme muerta' volvió a mirarlo a los ojos. 'Cualquiera me hubiera dejado allí donde me hubiera encontrado'

'Siempre viniste cuando tenías alguna información sobre Naraku que sirviera en su contra' Kagura frunció el ceño.

'¿¡Y que?!' gritó, claramente molesta '¡Quiero saber porque me tratas así ahora, Sesshomaru! ¡Me pasé mi corta vida pidiéndote ayuda para que me liberarás de Naraku!' Kagura se incorporó, acercándose hasta quedar a su lado de pie. Sesshomaru no levantó la mirada. 'Te supliqué, Sesshomaru. Hubiera hecho lo que me hubieses pedido con tal de no estar atada a él' un dolor amargo creció en su pecho. Le temblaron las manos y se arrodilló a su lado, agarrando su brazo izquierdo. 'No me quisiste ayudar...pero luego viniste. Me devolviste a la vida' su voz se apagó. Cualquier persona que se hubiera atrevido a tocar a Sesshomaru hubiera muerto al momento. Pero él no se apartó.

El hombre mantuvo la mirada fija sobre el papel, Kagura enterró su frente en su hombro, cerrando los ojos. El brazo izquierdo de Sesshomaru le rodeó la cintura y la acercó hacia él, su mano derecha en su cadera. Ella no se sorprendió, colocó sus manos en su espalda, entrelazando los finos dedos entre sus cabellos plateados. Suspiró sobre su cuello y Sesshomaru cerró levemente los ojos.

'Quédate conmigo' susurró.

Kagura jadeó y abrió los ojos sorprendida.

¿Qué?

'Necesito una compañera para mi reinado en el nuevo Oriente' Kagura abrió ligeramente la boca, un sonrojo apareció en sus mejillas. 'No he arriesgado mi vida en el infierno para que únicamente Naraku no se saliera con la suya.'

'¿Me estás obligando a quedarme?' sonrió divertida sobre el hombro del demonio. 'Quiero mi libertad'

'La tendrás' murmuró 'vivirás aquí conmigo y me ayudarás a reinar, podrás irte y volver cuando quieras' notó como la mujer en sus brazos se relajaba.

Colocando una mano en la nuca de la mujer la acercó hacia él. Sesshomaru inclinó la cabeza a un lado, juntando los labios con los de ella. Un escalofrío recorrió su espina dorsal antes de cerrar los ojos, disfrutando el beso.

Sesshomaru sonrió levemente sobre sus labios y Kagura se separó sin mirarlo a los ojos, se cubrió la boca con la manga del yukata y se apartó sin separarse del abrazo. Sesshomaru levantó una ceja, burlón.

'No conozco esta faceta tan tímida'

'Cállate' murmuró, claramente avergonzada. 'Tsk, ¿el gran Sesshomaru todo un romántico?' bromeó ella. Sesshomaru se encogió de hombros. Kagura sonrió. Ella se acercó de nuevo, un poco sorprendida mentalmente por toda la confianza, abrazándolo por la cintura, peinando el cabello plateado con los dedos. Sesshomaru se mantuvo quieto, disfrutando las caricias.

'Gracias' murmuró ella sobre su pecho.

Él apretó el agarre sobre sus caderas.

Uf! Creo que este es uno de los capítulos que más me ha costado escribir. Tanto Kagura como Sesshomaru tienen a no ser nada románticos y realmente es muy dificil describir un encuentro así de empalagoso. Ya que Sessho es el más frío de los dos intento que Kagura tenga la parte blanda en el tema amoroso.

Nos vemos la semana que viene!