Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Capitulo 29: ¡Tres Llamas!
Con seis satanes derrotados, solo quedaba un enemigo en la isla, y ese era el Maestro de Seven Satan, Acnologia. El mago de clase SS de Fairy Tail, Natsu Dragneel se encuentra en una encarnizada batalla contra el antiguo rey dragón en el séptimo piso de su base, mientras que al mismo tiempo intentaba destruir el alma de Zeref que se encuentra en esa misma habitación.
Durante esa feroz batalla, se logro ver el gran proceso del fuego de Natsu, que había superado al de Igneel y Acnologia revelo su maligna magia de Dragon Slayer de la Oscuridad. Esta era una batalla entre los magos más fuertes en esa isla.
Pero aun con todo su poder, Natsu se había quedado a la merced de Acnologia solo por unos momentos pero esos momentos eran suficientes para que el Maestro de Seven Satan acabara con la vida de su enemigo. Justo cuando parecía que la derrota de Natsu era definitiva, algo inesperado ocurrió.
El desconocido y casi indestructible séptimo piso había sido invadido por el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación, Tsuna Dragneel que logro salvar la vida de su padre justo a tiempo. Padre e hijo estaban por fin luego de 12 largos años, cara a cara.
El Dragon Slayer de la Cuarta Generación impacto un fuerte puñetazo en medio del rostro de Acnologia que debido a su gran sorpresa no pudo defenderse a tiempo y termino siendo lanzado con una tremenda fuerza contra el muro de concreto contrario al lado de su enemigo causando una enorme nube de polvo.
Tsuna aterrizo en el suelo de pie mientras sus nudillos en su puño derecho mostraban unas pequeñas marcas de sangre tras haber realizado un ataque con tal fuerza.
-Así que aquí es donde te escondías, maldito- Comento Tsuna con una seria mirada.
Al haber llegado a ese piso, Tsuna observo a su alrededor y aparte de los múltiples escombros del techo no logro observar nada más que ese extraño cofre en el centro de la habitación. Además Tsuna había contado siete pisos exactamente.
-Qué extraño. Rin dijo que esta base tenía un total de seis pisos, pero yo estoy seguro que conté siete. ¿Qué está pasando?- Preguntaba un pelirosa confundido.
-Es un piso oculto a los demás miembros de Seven Satan. Acnologia lo hizo para ocultar el alma de Zeref. No esperaba que llegara alguien más aparte de mí, pero era lo que esperaba de ti…Tsuna-
Esa voz masculina a espaldas del joven pelirosa lo hizo abrir los ojos con una gran sorpresa. Esa voz no lo había sorprendió porque fuera una voz enemigo o porque fuera una voz aliada a sus espaldas. Eso voz sorprendió a Tsuna debido a que era una voz que no había escuchado hace mucho tiempo.
Para poder confirmar la identidad de esa voz, Tsuna con rapidez empezó a darse la vuelta. Pero para el joven pelirosa, dar un simple giro parecía que tomara años y años debido a la desesperación que sentía al querer saber la identidad de la persona a sus espaldas.
El joven Tsuna al fin se había dado la vuelta y al ver al hombre a sus espaldas, el Dragon Slayer no tenía palabras para describir los sentimientos que sentía al momento de ver a la persona que había buscado desde el momento en que se unió al gremio.
-Hola, Tsuna. Ha pasado tiempo, puedo ver que sin duda te has convertido en todo un mago de Fairy Tail- Dijo Natsu con una gran sonrisa.
Tan solo con oír esas palabras, ver ese puntiagudo y desordenado cabello rosa, la marca de Fairy Tail carmesí en su hombro derecho y además esa sonrisa más cálida que el sol, Tsuna no pudo evitar que las lagrimas empezaran a caer de sus ojos y pasaran por sus sonrojadas mejillas.
-Papa…- Dijo Tsuna con sus ojos llenos de lágrimas.
Al ver la reacción de su hijo en frente de el, Natsu solo mostraba una sonrisa mientras hacia su mayor esfuerzo para evitar que las lagrimas cayeran de sus ojos debido a que el también sentía una gran emoción.
Tsuna mientras lloraba coloco su mano derecha para ocultar sus ojos y para evitar seguir llorando pero era inevitable y solamente consiguió empapar su mano con sus propias lágrimas repletas de gran emoción y alegría.
-Oye, vamos se que estas alegre, pero este no es el lugar…-
Pero antes de poder seguir hablando, Natsu se quedo callado al sentir un dolor aplastante en la zona de su estomago. Ese dolor había sido provocado debido a un fuerte golpe proveniente de un lloroso Tsuna.
-¡Fueron 12 años!- Exclamo un Tsuna furioso mientras las lagrimas seguían cayendo de sus ojos- ¡12 años sin verte! ¡No sabía dónde estabas, y tampoco sabía dónde empezar a buscarte! ¡Pero sabía que cuando te encontrara esto sería lo primero que haría, maldito viejo!-
-P-Parece que no has crecido solamente de altura…Tu fuerza también ha crecido…- Dijo Natsu un poco dolido por el fuerte golpe.
-Este golpe también fue por ocultarme tantas cosas… ¿Por qué no me dijiste quien era mi tío? ¿Por qué no me dijiste que era mitad demonio? ¿Por qué no me dijiste quien eras en realidad cuando luche contra ti en el torneo?- Preguntaba Tsuna con seriedad.
-¿Acaso…hubieras cambiado si te lo hubiera dicho?- Pregunto Natsu separándose de su hijo.
-Nada hubiera cambiado- Tsuna miro a su padre a la cara con un serio rostro- No me importa si soy sobrino de Zeref, no es mi familia. No me importa si soy mitad demonio ya que siempre seré Tsuna de Fairy Tail. Y tampoco me hubiera importado que tú fueras el tipo enmascarado igual hubiera intentando darte una paliza…Solamente estoy enojado...por haber estado tan cerca de ti y no saber nada al respecto-
-Ya veo…- Natsu coloco su mano derecha sobre la cabeza de su hijo-…Lo siento, Tsuna, pero era una misión. Pero te prometo que cuando volvamos escuchare todas lo que quieras decir-
-Más te vale. O si no me asegurare de darte otro golpe, maldito viejo- Contesto Tsuna con una sonrisa.
Tanto el hijo como el padre mostraban una sonrisa al estar frente a frente y haber resorbido algunos de puntos realmente importantes para ellos.
-Por cierto, Tsuna…tengo algo para ti- Dijo el pelirosa mayor.
Tras esas palabras, Natsu metió su mano derecha dentro de su abrigo, y Tsuna se sorprendió realmente cuando observo como su padre mostro en su mano derecha un pedazo de tela blanca con marcas de escamas, en otras palabras, la querida de bufanda de ambos.
-¿Mi bufanda?- Reaccionó Tsuna sorprendido.
-Sí. La encontré cuando venía a esta habitación. Supuse que los soldados que te trajeron aquí te la habían quitado cuando te encerraron. Pensé entregarte para poder escuchar la respuesta que me darías… ¿Por fin puedes entenderme, Tsuna?- Pregunto Natsu de manera muy seria.
-¿Mi respuesta?- Repitió el pelirosa.
Ante lo que dijo su padre, Tsuna recordó lo ellos dos se habían dicho en su despedida de hace 12 años. Si cuando se volverían a encontrar Tsuna todavía no entendía porque su padre tuvo que abandonar a su familia por una simple misión, podía regresarle la bufanda pero si lograba entenderlo, haría todo lo contrario.
El Dragon Slayer de la Cuarta Generación bajo la mirada y se quedo callado por unos momentos hasta que de repente, Tsuna levanta su mano derecha y con firmeza toma la bufanda en manos de su padre.
El pelirosa más joven no tardo en colocar la bufanda blanca alrededor de su cuello mientras una pequeña ráfaga de aire que invadió la habitación agitaba parte de la tela blanca.
-¡Yo puedo entender!- Exclamo Tsuna con seriedad- ¡Ahora puedo entender que la sangre no forman una familia! ¡Tú tuviste que irte porque los miembros de Fairy Tail…tu demás familia confiaban en ti para cumplir esa misión, y tú no podías decepcionarlos! ¡Ahora yo siento lo mismo! ¡Para no defraudar a los miembros de mi familia, destruiremos el alma de Zeref y regresaremos a casa!-
-¡Bien dicho!- Comento Natsu con una sonrisa- Por cierto, Tsuna…-
Natsu noto que además de la bufanda alrededor de su cuello, su hijo no llevaba nada más que un pantalón gris. La apariencia de Tsuna en frente de el, hizo que Natsu recordara la apariencia de cierto mago de hielo con el peleaba demasiado.
El mago de clase SS de repente, saco de su abrigo, una chaqueta de color negro con mangar largas, confundiendo a Tsuna un poco.
-¿Una chaqueta?- Reaccionó Tsuna confuso.
-La encontré en el mismo lugar donde estaba tu bufanda…- Hablo Natsu-…Supuse que cuando los soldados te quitaron tu bufanda, también te quitaron la ropa solo por si acaso traías armas oculta…Póntela-
-Está bien…pero, ¿Por qué? No es como si estuviera totalmente desnudo- Pregunto un pelirosa confundido.
-Lo sé, pero con esa apariencia que traes me recuerdas demasiado a un shogun de calzoncillos que me hace enojar demasiado…- Contesto Natsu soltando un suspiro de enojo.
En otro lugar…
En el interior de la gran ciudad de Magnolia, de una de las tantas casas que conformaban, una pareja de magos de hielo y agua iban saliendo de su hogar para dirigirse a su gremio, pero justamente en ese momento…
-¡ACHU!- Estornudo Gray de repente.
-¿Está bien, Gray-sama? ¿Se estará resfriando?- Preguntaba Juvia preocupada por su amado.
-No seas tonta, ¿Cómo yo, un mago de hielo, puede resfriarse? Seguramente hay alguien por ahí hablando a mis espaldas…Además este no es el momento para enfermarme- Dijo Gray seriamente mientras limpiaba su nariz.
-Tiene razón. Según nos dijeron, Jellal-san por fin ha terminado los preparativos para llevarnos a ese lugar- Dijo Juvia también con seriedad.
-Si…Tenemos que apresurarnos para poder ir a ayudarlos. Tengo un muy mal presentimiento- Exclamo el mago de hielo empezando a caminar por la calle.
-Sí. Juvia también tiene un mal presentimiento…Pero antes de eso, deberías regresar unos momentos a la casa, Gray-sama- Comento la maga de agua con una gota de sudor bajando por sus mejillas.
-¿Eh? ¿Por qué? ¡Tenemos que apresurarnos!- Pregunta el pelinegro confundido.
-Ya lo sé, y no es que a Juvia le moleste…pero Gray-sama…- Hablo la peliazul con las mejillas levemente sonrojadas.
Gray noto las mejillas sonrojadas de su esposa, y además observo como las demás personas que pasaban a su alrededor no dejaban de fijar su mirada sobre él. Los hombres que pasaban a su alrededor lucían confundidos, las jóvenes chicas tenían ojos de encantadas, y las madres procedían a cubrir los ojos de sus niños.
Al notar todas esas reacciones, el mago de hielo decidió bajar la mirada y se sorprendió por algo que le pasaba muy seguidamente.
-¡Maldición!- Grito un desnudo Gray.
De regreso en la isla…
Tsuna tomo la chaqueta negra que le había dado y decidió ponérsela. Con la chaqueta negra de mangas largas, la bufanda blanca y los pantalones grises, Tsuna ya no estaba casi desnudo, pero había algo que incomodaba al pelirosa.
-Aquí hay algo mal…- Murmuro el pelirosa malhumorado.
El Dragon Slayer cubrió ambos puños con un par de ardientes llamas y esas llamas las extendió por ambos brazos. El calor provocado por el poderoso fuego calcino por completo ambas mangas de la chaqueta, enseñando los tonificados brazos del pelirosa pero más importante la marca de Fairy Tail en su hombro derecho.
-¡Así está mucho mejor!- Exclamo un sonriente Tsuna enseñando su marca.
-No podría estar más de acuerdo- Apoyo Natsu también sonriendo.
-Entonces, viejo, ¿Tú eras la misteriosa voz que me llamo aquí?- Preguntaba Tsuna.
-¿Voz? ¿De qué estás hablando?- Reaccionó Natsu confundido.
Ante la reacción de su padre, Tsuna logro deducir que él no era la misteriosa voz en su cabeza que lo llamaba hacia ese lugar, Pero si su padre no fue la voz que había escuchado, quien era entonces.
Pero de repente, todas las preguntas que tenia Tsuna, el decidió dejarlas para otro momento debido a una abrumadora presencia y a un letal instinto asesino que había invadió la habitación completamente.
-Que conmovedora reunión tenemos aquí. Pero parece que tanto el padre como el hijo se olvidaron de mi presencia-
Natsu y Tsuna, ambos magos de fuego al momento de escuchar esas palabras y esa terrorífica voz, con un rostro muy serio procedieron a darse la vuelta y observaron como la nube de polvo en la pared del lado contrario a ellos se había despejado y en el centro de ella se encontraba un peliblanco con una seria y temible mirada apuntada a los magos de Fairy Tail.
-Lograste llegar a este piso…Debo admitir que es posible que te subestimara, Tsuna Dragneel…aunque solo un poco- Dijo Acnologia con un tono burlón.
-Maldito…- Hablo Tsuna al lado de su padre-…Por cierto, viejo. ¿Es cierto que este desgraciado antes era un dragón?-
-Al parecer ya te has encontrado antes con el…Si, este tipo antes era un dragón. Ese brazo derecho, y todas las cosas que ha dicho hasta ahora son prueba de eso… ¿Por qué preguntas? ¿Tienes miedo?- Preguntaba el pelirosa mayor.
-No…es todo lo contrario…- Tsuna procedió a encender su puño derecho-… ¡Me muero de la emoción!-
Al notar la emoción que mostraba el Dragon Slayer más joven en esa habitación, Acnologia lo logro evitar mostrar una leve sonrisa en frente de sus enemigos.
-Ya veo…- Hablo Acnologia-…Así que ahora será un trabajo en equipo de padre e hijo contra mí… ¡Entonces que así sea! ¡Matare a tu padre justo en frente de ti y después te convertiré en el nuevo cuerpo de Zeref, Tsuna Dragneel!-
Al momento de exclamar esas serias palabras, todo el cuerpo de Acnologia fue cubierto por una gran aura mágica de color negro que desataba una onda de choque que invadía toda la habitación y debido al gran agujero en la parte superior del cuarto, el poder hacía temblar toda la base.
Con todo ese poder tan cerca de él, una persona generalmente estaría aterrada pero Tsuna en vez de eso, coloco una seria mirada que estaba más determinada que nunca y esa determinación se reflejaba en las poderosas llamas de sus puños.
Natsu que se encontraba al lado de Tsuna, fijo su mirada en su hijo y al observar la gran determinación reflejada en sus ojos y llamas, el pelirosa mayor mostro una sonrisa y no tenía ninguna duda en luchar al lado de su hijo para derrotar a su enemigo.
-¿Ya estas encendido, Tsuna?- Preguntaba Natsu sonriente.
-No me subestimes, papa…- Tsuna choco sus puños con gran fuerza-… ¡Yo estoy mucho más que encendido!-
La batalla del padre y el hijo contra el rey de la oscuridad estaba a punto de comenzar.
Mientras tanto…
A las afueras de la base, en el centro de la ciudad de la isla, se encontraban un grupo de ciertas personas reunidas. Un joven de cabello blanco que se había desmayado por falta de sangre y que estaba acostado en el suelo de repente abrió los ojos con gran sorpresa.
Al momento de abrir los ojos, el joven albino estaba un poco confundido y su vista era un poco borrosa, pero logro observar que varias personas estaban a su alrededor.
-Al fin despertaste, Marcus…- Dijo Ryos con una leve sonrisa en su rostro.
-En serio nos diste un buen susto, primo- Dijo Sonia que también sonreía.
Al oír esas voces, la vista del joven albino se aclaro y logro observar que a su lado se encontraban su amigo Ryos, y su prima, Sonia, además que también estaban Happy, Charle, Wendy, Alicia, Raine, Erik y su hija Sophia.
-Todos…- Murmuro Marcus todavía un poco confuso.
El Dragon Slayer de Rayo tras recuperar la conciencia, intento moverse y tomar una posición para estar sentado en el suelo, pero justamente en ese momento sintió un dolor punzante en la zona de su abdomen.
-Intenta no moverte mucho, acabo de curarte pero el dolor durara por un rato más- Advirtió Wendy preocupada.
-Sí, gracias, Wendy-san…Es cierto, yo perdí contra Alexander y él me atravesó…incluso usando mi Satan Soul…- Decía Marcus apretando sus puños con fuerza debido a la frustración.
-Lo importante es que saliste de ahí con vida, Marcus. No tienes nada de qué arrepentirte- Decía Alicia con su mano sobre el hombro de su amigo.
-Alicia…- Reacciono Marcus.
Pero el joven albino observo la apariencia de sus compañeros en ese preciso momento. Marcus observo como las ropas de Alicia, Raine y Wendy tenían varios raspones al igual que sus cuerpos.
-Al juzgar por sus apariencias ustedes también estuvieron muy ocupadas…- Comento Marcus seriamente.
-Solo un poco…- Respondió la chica peliescarlata con una sonrisa.
-¿Un poco? No bromees, niña- Hablo Erik- Cuando encontramos a esta chica en la zona este de la isla, todo el lugar estaba totalmente en ruinas. No sé qué clase de batalla de tuvieron pero seguramente fue a un nivel realmente alto-
-¿Pero lograste ganar contra tu oponente, Alicia?- Preguntaba Marcus preocupado.
-No estoy totalmente segura…pero creo que logre ganar- Respondió Alicia un poco pensativa.
-¿A qué te refieres con que "crees"?- Preguntaba Sonia confusa.
-Es que cuando encontramos a Alicia, ella estaba totalmente sola. No había rastros de alguna otra persona en ese lugar- Respondió Sophia con seriedad.
-Eso también pasó con nuestra enemiga- Hablo Raine- Después de que Wendy-san la derrotara, no encontramos ningún rastro de ella por ningún lado-
-Yo use mi arte secreta para derrotarla, pero estoy más que segura que no use el poder necesario para desintegrar todo su cuerpo- Comento Wendy seriamente.
-¿Tal vez escaparon? Si recuerdo bien una de nuestros enemigos tiene la habilidad de transportarse a ella y a sus aliados- Sugirió Charle.
-Diane…Si ella todavía estaba consiente tal vez lo hicieron, pero ella no parecía el tipo de persona que simplemente escaparía- Comento Alicia un poco dudosa.
-La chica llamada Sara tampoco parecía ese tipo de persona…Mostraba un gran odio y no pareciera que se iba a rendir hasta que me matara- Dijo la Dragon Slayer del Cielo también dudosa.
-¿Deberíamos volar por la ciudad y buscarla?- Preguntaba Happy.
-Eso no será necesario- Hablo Sonia con seriedad- Si sus enemigas eran miembros de los siete satanes, Ryos y yo sabemos lo que les paso-
-¿En serio?- Reaccionó Alicia curiosa.
-En realidad…- Empezó a hablar Ryos.
En ese momento, El Dragon Slayer de Hierro procedió a contar lo que había pasado tras su batalla contra el miembro de Seven Satan, Ren. Ryos conto que los miembros de Seven Satan tras quedar realmente débiles, pierden el control de sus maldiciones y terminan muriendo a merced de ellas.
Tras esa revelación, los demás miembros de Fairy Tail junto con Erik y Sophia colocaron una seria mirada tras conocer que había pasado con Diane y Sara.
-Entonces murieron… ¿Por qué esas personas aceptarían un poder que podría matarlos a tal grado que puede desaparecer sus cuerpos completamente?- Se preguntaba Wendy un poco triste.
-No lo sé… Pero seguramente es debido a su pasado...Durante nuestra batalla Diane decía que ella odiaba a las personas de elite como yo…Mientras decía esas palabras podía ver un gran odio en su mirada…Un odio a tal grado que no le importaba sacrificar su cuerpo para saciarlo…- Dijo Alicia muy seriamente.
Pero mientras sus compañeros hablaban, Marcus noto algo raro en su cuerpo y ropa. El joven albino observo el agujero en su ropa provocado cuando Alexander lo atravesó con su ataque. Pero Marcus noto algo raro en su abdomen al mirar a través de ese agujero.
El mago de rayo levanto su camisa y observo que el lugar donde Alexander lo había herido había sido curado pero la cicatriz tenía un extraño aspecto para esa clase de herida. En vez de parecer un lugar que había sido atravesado, parecía que una herida de quemadura.
-¿Qué es esto? ¿Una quemadura?- Reacciono Marcus sorprendido.
-¿Qué pasa con esa reacción? ¿Acaso no recuerdas lo que paso para obtener esa quemadura?- Comento Ryos.
Con lo que dijo el pelinegro, Marcus recordó que Rin lo había quemado con su fuego para cicatrizar la herida y traerlo hasta el lugar donde se encontraba ahora.
-Es cierto que Rin me quemo…- Dijo Marcus empezando a calmarse.
-Fue una decisión un poco extrema pero fue lo mejor, Marcus-san- Hablo Raine preocupada- Si te hubieran traído desde la base hasta aquí con esa clase de herida, hubieras muerto por perder tanta sangre-
-Si…Tienes razón…- Hablo Marcus un poco aliviado y preocupado.
Tras recordar al Devil Slayer de Fuego, Marcus también empezó a recordar imágenes de su gran batalla contra Alexander y también recordó la gran y ardiente furia que había mostrado uno de sus compañeros de gremio, uno con un cierto cabello rosa.
-Por cierto… ¿Qué paso con Tsuna? ¿Derroto a Alexander?- Preguntaba Marcus muy serio.
Ante la gran seriedad que mostraba Marcus al hacer esa pregunta, los demás miembros del gremio no tuvieron otra opción que responder.
-Sinceramente no lo sabemos…Pero tenemos un buen presentimiento- Contesto Sonia con una sonrisa.
-Sí. ¡Jamás había visto a ese tipo tan enojado! ¡Es imposible que pierda!- Exclamo Ryos sonriente.
-¡Aye, sir! ¡Hace poco visto una enorme explosión salir del coliseo! ¡Seguramente era Tsuna!...aunque las llamas eran blancas…- Dijo Happy determinado pero confundido.
-¿Llamas blancas?- Pensaba Wendy confundida.
-Erik-san… ¿Usted no puede usar su magia para ver si Tsuna-sama está bien?- Preguntaba Raine preocupada.
-Por desgracia ahora mismo no puedo- Hablo pelirojo molesto- Luche contra tantos soldados en el puertos que use demasiado poder mágico…no tengo lo suficiente para escuchar a tal distancia-
-Aunque con éxito logramos sacar a todos los civiles de la isla. Así que nuestro poder mágico fue bien gastado- Dijo Sophia sonriente.
-Eso es algo bueno. Ahora no podrán usar los sacrificios necesarios para darle al Alma de Zeref la fuerza necesaria para revivir en otro cuerpo- Comento Alicia.
-Pero eso no significa que podemos relajarnos…- Dijo Marcus con seriedad.
El joven albino con una seria mirada empezó a levantarse del suelo, pero eso provocaba un dolor aun mayor en la zona de du abdomen pero el simplemente resistió ese dolor para poder ponerse de pie.
-¿Qué estás haciendo, Marcus-kun? Todavía no estás listo para poder moverte- Decía Wendy preocupada.
-No se preocupe, Wendy-san. Ya estoy bien…- Marcus procedió a apuntar una seria mirada con dirección hacia el coliseo sobre la montaña en el centro de la isla- ¡Además todavía nos falta algo para cumplir nuestra misión! ¡Tenemos que ir con Tsuna y los demás de inmediato!-
Ante las palabras que había dicho el Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación, los demás jóvenes magos a su alrededor no dudaron ni un segundo en seguir esa orden con gran determinación en sus miradas.
-¡Tienes toda la razón! ¡Si no me equivoco, todavía falta el Maestro de Seven Satan!- Exclamo Alicia al lado de Marcus.
-¡Natsu-san dijo que el maestro era el Rey Dragón, Acnologia! ¡No podemos relajarnos, será una batalla difícil!- Dijo Sophia con seriedad.
-¡Con que otra vez tendré que luchar contra ese maldito monstruo! ¡Ahora podrá sentir el nuevo poder de mi veneno!- Dijo Erik un poco entusiasmado.
-Me da igual quien sea ese Acnologia, ¡Lo aplastare con mi hierro!- Exclamo Ryos con gran determinación.
-¡Yo lo hare probar el poder de mi Beast Soul al máximo!- Dijo Sonia sonriente.
-¡Yo también estoy lista para luchar! ¡Esta vez no dejare que lastime a nadie!- Dijo Wendy también llena de determinación.
-¡Tsuna-sama está en la base con Sorano-san, Serena-san y Lisa-san, cuatro mujeres, tenemos que apresurarnos! ¡Raine no dejara que le sea infiel!- Exclamo la peliazul con gran determinación.
-También esta su hermana menor, pero, ¿En serio es eso lo que te preocupa?- Preguntaba Charle confusa.
-¡Aye, sir! ¡Vamos!- Exclamo Happy extendiendo sus alas y volando con dirección hacia sus compañeros.
De regreso…
-¿Ya estas encendido, Tsuna?- Preguntaba Natsu sonriente.
-No me subestimes, papa…- Tsuna choco sus puños con gran fuerza-… ¡Yo estoy mucho más que encendido!-
La batalla del padre y el hijo contra el rey de la oscuridad estaba a punto de comenzar. El fuerte poder que expulsaba el aura oscura que rodeaba el cuerpo de Acnologia era tan fuerte que agitaba los cabellos rosados de ambos magos de fuegos a varios metros de él.
Pero los pelirosas no se dejaban intimidar tan fácilmente y con rapidez, los dos magos de Fairy Tail cubrieron sus cuerpos con unas fuertes llamas de increíble tamaño. El poder de las llamas de ambos rivalizaba con el poder que expulsaba la oscuridad de Acnologia. La batalla estaba a punto de empezar, pero antes…
-¡Esperen un momento!-
Los tres Dragon Slayers a punto de empezar a luchar se sorprendieron por esa voz y aun mas cuando de repente del gran agujero del techo descendió una enorme esfera de fuego con un tono un poco oscuro.
La enorme esfera de fuego con un tono oscuro y que se agitaba debido a pequeñas brisas de aire, comenzó a despejarse y todos los presentes en ese cuarto observaron como dentro de la colosal esfera de fuego se encontraba una persona. Era un hombre joven de cabello blanco y con una seria mirada apuntaba justamente hacia el maestro de Seven Satan.
-Un séptimo piso…Así que es donde ocultaban el alma de Zeref- Comento Rin al observar a su alrededor.
-Rin…- Dijo Tsuna al ver a su actual aliado.
-Este tipo…es el Devil Slayer que lucho contra Tsuna en el segundo día del torneo… ¿Qué hace aquí?- Pensó Natsu confundido.
-Pensé que era alguien importante pero solamente es Rin…- Hablo Acnologia-… Recibí informes de los soldados de que te habías escapado del calabozo y te habías aliado con las demás basuras de Fairy Tail, pero sinceramente pensé que los estaban usando para escapar y ya los hubieras traicionado cuando salieras de la base…-
-Para serte sincero yo también pensé eso mismo…pero hubo un cambio de planes, Maestro- Comento Rin con una sonrisa.
Ante la sonrisa que mostraba su antiguo subordinado, Acnologia noto un ligero cambio en la mirada de ese joven Devil Slayer.
-Sus ojos que antes reflejaban un odio puro…Hay algo diferente en el…- Pensó el peliblanco al ver a Rin.
-¡Oigan! ¡Hermano! ¡Rin-san!-
Esa voz femenina que vino desde el enorme agujero en el techo, logro que una vez más todos los hombres que se encontraban en ese cuarto fijaran su mirada hacia arriba y esta vez todos observaron como descendían un par de chicas.
Todos observaron como esa voz provenía de una niña rubia que estaba en la espalda de una chica de cabello blanco que además de la pequeña niña también cargaba a otras dos chicas en cada brazo. Esa chica era Serena en su forma demoniaca que volando con sus alas de energía cargaba a Lucia, Sorano y Lisa.
-Lamento tener que hacer nos cargue, Serena-sama- Dijo Sorano lamentándose.
-No te preocupes- Hablo la chica demonio- Cuando estoy es mi forma de demonio tengo una gran fuerza, así que ustedes no pesan nada-
-Así que somos tan pesadas que necesitas una gran fuerza para cargarnos…no sé porque pero me siento un poco ofendida- Comento Lisa.
Todos los hombres en esa habitación observaban a las chicas descender hasta el suelo en los brazos de esa persona o cosa con aspecto de demonio, aunque algunos solo mostraban una sonrisa.
-Chicas, que suerte que están bien- Dijo Tsuna con una sonrisa sin preocupaciones.
-¡¿Cómo que suerte, idiota?! ¡Si yo no pudiera volar nos hubiéramos estrellado con el suelo desde una gran altura!- Grito Serena muy molesta.
-¡Es cierto! ¡Si vas a destruir el suelo, avisa con anticipación, maldito!- Grito Lisa también muy molesta.
-Oigan, chicas...al lado de Tsuna-sama…- Hablo Sorano observando alrededor.
Las jóvenes magas observaron que aparte de Tsuna, había otro hombre con la marca de Fairy Tail en esa habitación y que además mostraba una gran similitud con el Dragon Slayer de la Cuarta Generación. Tres de las cuatro chicas reconocieron al instante a ese hombre.
-¡Natsu-san! ¡Así que aquí es donde estaba!- Dijo Lisa al ver al mago de fuego.
-¡Papa!- Dijo Lucia feliz.
-¿Papa? ¿Así que ese hombre es el padre de Tsuna y Lucia? ¿Ese es el hombre que antes era el demonio más fuerte de los libros de Zeref?- Se preguntaba Serena al ser la primera vez que veía a Natsu.
Mientras Serena descendía en suelo con las demás chica, tanto Natsu como Acnologia se mostraban un poco sorprendidos al ver la verdadera apariencia de esa chica que antes lucia muy normal.
-Serena Axel…Esa es la verdadera apariencia de uno de los demonios de Zeref…Ese es el poder que derroto a uno de los seres mitad demonio que yo cree- Reacciono Acnologia al ver a Serena.
Natsu miraba con gran seriedad la apariencia de Serena y sabia muy bien que eso no era un Take Over. Ese cabello blanco, los ojos de color rojo sangre, las grandes garras en pies y manos, los colmillos en sus dientes, las alas de energía, y las marcas negras y rosas presentadas por toda la piel de la chica. Pero miraba más fijamente la marca de su gremio en la mano derecha de la señorita.
Gracias a que había investigado todos los libros de su hermano mayor durante esos 12 años, Natsu sabía exactamente qué es lo que era Serena.
Después de aterrizar en el suelo y soltar a las chicas que venían con ella, Serena decidió volver a su apariencia humana y todos observaron como Natsu se le quedaba mirando de una manera muy seria.
-Mucho gusto, Natsu-san…- Serena hizo una reverencia y hablo de una manera un poco nerviosa-…Soy Serena Axel, una maga de Fairy Tail…Se que es la primera vez que nos vemos pero tengo que decirle algo sobre mi verdadero ser…yo…-
-Mucho gusto, Serena…no tienes que explicarme nada…- Hablo Natsu con una sonrisa-…Me importa un bledo tu pasado… ¡Si tienes esa marca en tu mano derecha, eres una compañera!-
Antes esas palabras por parte del mago de clase SS, Serena levanto la mirada y estaba muy sorprendida para después mostrar una cálida sonrisa. Todos los demás amigos de Serena también mostraban una sonrisa ante la reacción de la pelinegra.
Al único que no le interesaban ese tipo de cosas era a Rin que ahora solamente tenía su fijaba sobre el mago de clase SS de Fairy Tail ya que era la primera vez del joven en ver al todo conocido Natsu Dragneel.
-Con que este es "Salamander" Natsu Dragneel, también conocido como END…debo admitirlo…el está en otro nivel. Tan solo con estar cerca de él puedo notar la enorme diferencia entre nosotros…aunque en otros aspectos, es demasiado parecido a su hijo- Pensó Rin mirando al pelirosa mayor.
-Parece otra vez se olvidaron completamente de mi presencia. Creo que empiezo a sentirme un poco ofendido…-
Ante esa voz, una vez mas todos los jóvenes magos colocaron unas serias miradas y la fijaron sobre el hombre de cabello blanco que se encontraba del otro lado de la habitación contraria a ellos. Las chicas que habían acabado de llegar al cuarto se sorprendieron al ver a ese hombre.
Sorano, Lisa y Lucia que era la primera vez que veían al antiguo rey dragón notaron un gran y temible poder expulsado de esa aura negra que cubría todo el cuerpo de su enemigo.
-Q-¿Qué pasa con ese tipo?...Este poder es realmente temible y además todo su cuerpo huele a pura sangre…- Dijo Lisa un poco asustada.
-Y-Yo también puedo sentirlo…la magia de esta persona expulsa pura maldad- Dijo Sorano con la misma reacción que su amiga.
-¡Acnologia!- Exclamo Serena al ver al temible hombre por segunda vez.
-¡Ese tipo da miedo!- Dijo Lucia realmente asustada así que se apresuro a esconderse detrás de su padre y hermano.
Acnologia se quedo mirando a la pequeña niña rubia por unos segundos, mientras esta se quedaba oculta detrás de Natsu y Tsuna. El peliblanco logro notar una gran similitud entre la pequeña niña y una maga celestial que lucho contra él junto con otros magos de Fairy Tail hace mucho tiempo.
-Esa niña...Si no me equivoco hace rato te llamo "Papa", Natsu- Comento el peliblanco de manera curiosa.
-¡No la mires tanto, maldito!- Exclamo Tsuna furioso.
-¡Quédate atrás, Lucia!- Dijo Natsu en frente de su hija para protegerla.
-S-Si- Contesto la niña rubia de manera tímida.
-Ya entiendo…tuviste otra cría…- Hablo Acnologia-…Aunque a diferencia de su hermano, esa niña no parece haber obtenido genes demoniacos, es completamente humana y además puedo sentir una gran poder de magia celestial…Debe ser por parte de su madre. Aunque si no tiene potencial para ser el cuerpo de Zeref, no me importa. Eso significa que puedo matarla solamente para aumentar tu sufrimiento…Natsu-
-¡Yo no te lo permitiré!- Exclamaron al unisonó tanto el padre como el hermano de Lucia.
Para apoyar esas palabras, los dos Dragon Slayers de Fuego cubrieron todo su cuerpo con unas poderosas llamas que se unieron y aumentaron su tamaño y se convirtieron en un colosal muro de fuego en frente de las chicas detrás de ellos.
Ante esa respuesta por parte de Tsuna y Natsu, Acnologia solamente mostro una leve sonrisa que después se convirtió en una gran risa de burla mientras de repente la energía que cubría su cuerpo aumento su poder a un nivel increíble.
-¡¿Qué no me lo permitirán?! ¡¿Olvidaron quién soy?! ¡Soy Acnologia, y dos simples llamas no pueden detenerme!- Exclamo un peliblanco lleno de furia.
El peliblanco piso con gran fuerza y de inmediato empezó a tomar una gran cantidad de aire mientras la oscuridad que cubría su cuerpo rápidamente empezó a concentrase alrededor de su boca en forma de un gran tornado.
-¡Yamiryu no Hoko!-
Liberando un fuerte alarido, Acnologia disparo una enorme ráfaga de llamas oscuras directamente desde su boca. Esa enorme cantidad de energía oscura que destruía el suelo mientras avanzaba mostraba un tamaño mayor que el muro de fuego de Tsuna y Natsu. Natsu que había visto antes ese ataque, pudo notar que la fuerza era mayor al del anterior.
El pelirosa mayor sabia que el poder combinado de las llamas de su hijo y las suyas no sería suficiente para detener por completo ese colosal ataque así que pensó en usar más poder, pero de repente pasó algo que sorprendió a Natsu.
-No son solo dos… ¡Son Tres Llamas!-
Después de que todos habían escuchado esas palabras, se sorprendieron porque el muro de fuego formado por Natsu y Tsuna había aumentado su poder y tamaño de repente y logro calcinar con gran éxito la gran ráfaga de oscuridad dirigida a ellos.
-¡¿Qué?! ¡El poder del muro de fuego aumento! ¿Fue Natsu o Tsuna? ¿O es que acaso…?- Acnologia pensaba seriamente.
El poder de ese muro de fuego había aumentado repentinamente, pero ese incremento de poder y tamaño no había venido por parte de Natsu ni de Tsuna. Todos los presentes observaron muy sorprendidos como ese gran muro de fuego había aumentado su tamaño debido a que otro hombre que expulsaba grandes llamas por todo su cuerpo se había unido a los otros dos magos de fuego.
-¡Rin!- Reaccionó Serena sorprendida detrás del muro de fuego al igual que las demás chicas.
-Rin…- Dijo Tsuna con leve sonrisa en su rostro.
-Este chico logro sacar una gran cantidad de poder aun más rápido que yo…Tal vez perdió contra Tsuna, pero es muy talentoso- Pensó Natsu con también una sonrisa en su rostro.
-Así que ahora te unes a ellos como una tercera llama…- Hablo Acnologia muy seriamente-…Pensé que habías cambiado, pero estoy sorprendido por esta decisión tuya, Rin-
-Lamento decepcionarlo, Maestro. Pero esta mi decisión, ¡No dejare que revivas a Zeref y llenes este mundo con la oscuridad de los demonios!- Respondió Rin con gran determinación en su mirada.
-Esas palabras que dices me sorprendes a un mas, ¿Acaso no lo recuerdas? Aunque ya no tenga a END dentro de el, Natsu todavía tiene genes demoniacos, Tsuna es un ser mitad-demonio y Serena es un demonio de los libros de Zeref…Tú dices que quieres evitar que este mundo se llene de demonios, pero, ¿Trabajas con los demonios para evitarlo? ¿Tú que odias a los demonios? No es propio de ti- Dijo Acnologia con gran seriedad.
-Tienes toda la razón, Maestro…-Hablo Rin cerrando sus ojos-…Yo odio a los demonios…Por esa razón me uní a este gremio…-
Flashback
Hace 10 años…
En una mañana, en un pequeño pueblo cercano a un bosque realmente muy alejado de Magnolia, o mejor dicho, un antiguo pueblo. Ahora mismo ese lugar eran solamente ruinas de varias casas y negocios destruidos además de un centenar de cadáveres de varias personas por doquier. Ese pequeño pueblo era el lugar donde antes estaba Red Lizard, el antiguo gremio de Rin Hellbrand.
Al día siguiente de esa terrible noche cuando los miembros del gremio se mataron entre ellos y a la ciudad, los miembros del consejo enviaron a una unidad para que se encargara de los cadáveres y que trataran con las personas de los demás pueblos cercanos que vieron lo que sucedió.
Mientras recogían los cuerpos de todas víctimas de ese suceso y lo empacaban en bolsas, algunos miembros de la unidad del consejo se la pasaban hablando de lo que había ocurrido.
-Cuando hay más cadáveres, hay más trabajo, ¿Qué rayos paso aquí para que hubiera tantas víctimas?- Preguntaba uno de los hombres que levantaban los cuerpos.
-¿Acaso no lo sabes? Las personas que pasaban cerca del pueblo, antes de escapar, observaron cómo la gente del mismo pueblo y del gremio se mataban entre si uno tras otro, parecía que si estuvieran encantados…es algo muy raro- Respondió una mujer del consejo.
-¿Encantados? ¿Habrá sido un mago de algún gremio oscuro?- Preguntaba otro miembro del consejo.
-Nadie lo sabe, pero sea como sea, es algo realmente cruel, no puedo creer que no sobreviviera nadie- Comento otro hombre de la unidad.
-En eso te equivocas, sobrevivió un pequeño niño del gremio del pueblo- Hablo otro miembro de la unidad- Ahora mismo estas atendiendo sus heridas en la carpa de los heridos. También está el capitán para hacerle algunas preguntas cuando despierte-
-Nuestro capitán sí que es frio, preguntarle cosas a un niño que perdió a sus compañeros en una sola noche es un poco cruel- Comento otro hombre.
-El lo hace porque quiere que no se vuelva a repetir algo así. En realidad es una buena persona, recuerden que ayudo contra la derrota de Zeref y Acnologia hace 10 años y por esa razón lo ascendieron tan rápido y por cierto, hablando del rey de roma…- Dijo una mujer rápidamente comenzando a trabajar al ver a cierto hombre.
Los miembros de la unidad comenzaron a trabajar con gran rapidez al ver como un hombre mayor pero con apariencia joven de cabello azul y que vestía las ropas del consejo empezaba a acercarse a ellos con un serio rostro.
-¿Qué es lo le pasa, Capitán Jellal? Parece más serio que de costumbre, ¿No estaba en la carpa medica cuidando al niño que sobrevivió?- Preguntaba una mujer de la unidad.
-Es por ese niño que estoy tan serio, cuando salí de las carpas por unos momentos, ese niño escapo. ¡Búsquenlo de inmediato!- Ordeno Jellal con gran seriedad.
-¡Entendido!- Respondieron todos los miembros de la unidad separándose por varios lugares.
-Yo que tenía planeado llevarlo a Fairy Tail para que lo cuidaran…Debería agradecer que tengo una hija en vez de un hijo…- Comento Jellal soltando un suspiro.
Los soldados se separaron por diferentes lugares del pueblo en ruinas buscando al pequeño niño, pero ya era demasiado tarde. El niño de 8 años y cabello blanco de nombre Rin ya se había adentrado en el profundo bosque y se encontraba en un barranco observando por última vez la imagen de su pueble en ruinas.
-Mi pueblo…Mi gremio…Mi familia… ¡Todo desapareció! ¡Todo por su culpa!- Exclamo un furioso Rin con sus ojos llenos de lagrimas.
Tras esas palabras llenas de furia y odio, el niño peliblanco tras ver la imagen del pueblo devastado con gran rapidez empezó a correr con dirección hacia el bosque y se adentro dentro de él solamente para seguir corriendo sin ninguna dirección en mente
-¡Te encontrare, Serena! ¡Te encontrare y te matare!- Pensaba Rin mientras las lagrimas seguían cayendo por sus ojos durante su carrera.
El pequeño niño que vestía una camisa blanca y pantalones grises y que además todo su cuerpo estaba cubierto de vendas, continúo corriendo y corriendo con esos sentimientos de odio bien grabados dentro de su pecho y dentro de sus lágrimas que caían por sus mejillas.
Pero mientras corría y seguía repitiendo la idea de matar a su compañera que conoció hace 2 años, el pequeño Rin no logro evitar recordar todas las cosas que vivió con la chica que encontró en el bosque justamente hace dos 2 años. El chico dejo de correr y de repente se arrodillo en la tierra en medio del bosque mientras clavaba sus uñas en el suelo y las lagrimas caían con más fuerza.
-¡Maldición!- Gritaba Rin con las lagrimas todavía cayendo por sus ojos- ¡¿Por qué Serena?! ¡¿Por qué lo hiciste?! ¡¿Por qué no nos dijiste quien eras?! ¡¿Por qué no nos dijiste que eras?! ¡Eres solo un maldito monstruo que fingió ser nuestra compañera! ¡Hubiera preferido que me hubieras matado cuando nos conocimos en vez de fingir ser nuestra amiga! ¡Pero ahora para vengar a mis verdaderos amigos…Cumpliré mi promesa…no…la sobrepasare! ¡Matare a todos los malditos demonios! ¡A todos! ¡No dejare que nadie vuelva a pasar por este sufrimiento, nunca más!-
Con esa determinación de odio firmemente grabada en su cabeza, el niño siguió golpeando el suelo con gran fuerza solamente para saciar su frustración mientras una gran cantidad de lágrimas proveniente de sus ojos caían en ese mismo suelo.
-Parece que estas sufrimiento…chico…-
Esa voz de repente hizo que el niño se detuviera y también al poder sentir una presencia tan poderosa que hizo que todos los animales salvajes a las cercanías fueran al lado contrario a esa sensación, Rin levanto una mirada de asombro y temor y observo como dentro de los arbustos había una silueta de alguna persona.
Rin se levanto del suelo y retrocedió un poco mientras esa silueta se acercaba mas y mas, hasta que se acerco lo suficiente para ver que era un hombre con su cuerpo cubierto con una gran capa negra y con su rostro también cubierto con una capucha del mismo color.
-¡¿Quién eres?! ¡¿Un miembro del consejo?! ¡Yo no pienso ir a ningún lado con ustedes!- Exclamo Rin mientras retrocedía.
-Cálmate, chico. No soy un miembro del consejo. Solamente soy un hombre que fue atraído por tu odio y dolor que fluye en el aire…- Respondió ese hombre encapuchado.
-¡Me da igual quien seas, me das escalofríos, anciano! ¡Vete!- Exclamo Rin furioso mientras secaba sus lágrimas.
El joven peliblanco rápidamente apunto sus manos hacia el hombre encapuchado y en ese mismo momento una pequeña esfera de fuego fue disparada de las manos de Rin con dirección hacia ese hombre.
Pero el hombre saco su brazo derecho cubierto con escamas negras de su capa y con gran facilidad usando la palma de esa misma mano detuvo la diminuta esfera de fuego que no le hizo nada de daño.
-¿Con que usas magia de fuego, chico? Podrías serme de utilizar si te domestico un poco- Comento ese hombre encapuchado.
-¿Pero qué demonios?- El peliblanco observo el brazo derecho del hombre- ¿Qué demonios pasa con ese brazo? ¿Acaso eres un maldito demonio igual que ella?-
-¿Demonio? No te preocupes- Hablo el hombre- No soy un demonio. Este brazo es sola una sombra del magnífico ser que antes fui. Ahora solamente soy un hombre que busca a gente que quieran cumplir sus deseos y ambiciones de odio por cualquier costo…gente como tú, chico-
-Maldito… ¿Quién eres, anciano?- Pregunto Rin seriamente.
El hombre se quito la capucha negra del rostro y revelo su largo y puntiagudo cabello color blanco, su piel morena y su aterradora y afilada mirada con ojos color dorado.
-Mi nombre es Acnologia, aunque tú me conocerás desde ahora como Maestro, Rin Hellbrand- Exclamo el hombre con gran seriedad.
-¿Qué? ¿Por qué debería conocerte así?- Preguntaba el niño peliblanco.
-Porque tú tienes una meta-Hablo Acnologia-…la meta de matar a una persona que te quito algo querido para ti pero para eso necesitas poder…Sígueme y gracias al odio y sufrimiento dentro de ti, yo te daré ese poder…-
Tras decir esas palabras el hombre que cabello blanco se dio la vuelta y empezó a caminar alejado del pequeño niño. Rin se quedo la espalda de aquel hombre por unos minutos sin tener claro lo que quería pero después comenzó a caminar justamente detrás de ese hombre sin decir ninguna palabra.
-Serena…Demonios…Para matarlos necesito poder… ¡Y lo obtendré a cualquier costo!- Pensó Rin apretando sus puños con gran fuerza.
Acnologia y Rin, el hombre y el niño, ambos juntos siguieron caminando un largo camino durante 2 días completos sin decir ninguna sola palabra entre ellos. Después de esos 2 días, ambos por fin llegaron al lugar donde Rin obtendría poder.
Era un gran castillo de piedra con una gran puerta de acero. Esa guarida se encontraba entre un par de enormes montañas ocultas por una densa neblina.
-Ya llegamos. Este es una de las tantas guaridas de mi gremio…o mejor dicho nuestro gremio, Rin- Dijo Acnologia en frente del castillo.
-Me da igual lo que sea, si aquí puedes darme poder entonces está bien- Contesto Rin muy serio.
Pero el niño peliblanco observo como de repente la puerta de hierro de ese castillo comenzó a abrirse y la persona responsable de ese asomo la cabeza y Rin se sorprendió al ver a una niña de cabello color purpura.
-¡Mi señor!- Dijo la niña pelipurpura muy feliz al ver a Acnologia.
La niña de la misma edad de Rin salió del castillo seguido por mas mocosos de su edad, una niña pelinegra, un niño pelicafe y otro pelimarron. A parte de la edad, lo que todos compartían eran sus apariencias de chicos pobres. Los cuatro chicos de 8 años se acercaron a Acnologia se arrodillaron en frente de el.
-¡Bienvenido, nuestro Señor!- Dijeron los cuatro niños al unisonó.
-¿Niños? ¿No dijiste que este lugar era un gremio? Parece más una guardería- Comento Rin al ver a los niños.
-Tal vez…- Hablo Acnologia con una leve risa-…Sin duda son niños al igual que tu, Rin. Pero ellos al igual que tu tienen un gran odio por diferentes cosas de su pasado. Todos decidieron seguirme para obtener poder para saciar su odio y cumplir una meta en específico…Son iguales a ti, Rin-
-Si tú lo dices…- Respondió Rin nada interesado.
-¡Oye, tú! ¡El niño al lado del maestro! ¡No le hables de esa manera a nuestro señor, muestra más respeto, mocoso!-
Para observar de donde provenía esa voz, Rin fijo la mirada en la entrada del castillo y observo que ahí se encontraba otro niño de su edad de cabello negro y con la misma apariencia de pobre que los demás niños.
-Tal vez quieras oblígame, mocoso- Comento Rin de manera burlona.
-Maldito…- Murmuro el niño pelinegro de manera furiosa.
-Cálmate, Alexander. El apenas acaba de llegar a nuestro gremio, así que no está acostumbrado a las reglas. Con el pasar de los años empezara a respetarme al igual que ustedes- Dijo Acnologia al pequeño niño pelinegro.
-¿Eso significa que es un nuevo compañero para nuestro gremio? ¡Qué bien! ¡Mi nombre es Ren, llevémonos bien!- Dijo el niño pelimarron sonriendo.
-¡Yo soy Sara!- Dijo la niña pelinegra jugando con par de hilos en sus manos.
-¡A mi conocen por el gran apodo conocido como el coleccionista del inframundo pero para aquellos seres que quieren saber mi nombre terrenal no es ninguna más que el grandioso Victor! ¡Mucho gusto, maldito cerdo irrespetuoso!- Comento el niño pelicafe con un libro en sus manos y haciendo una extraña pose.
-¡Yo no tengo necesidad de presentarme ante el! ¡El parece ser el tipo de persona que se cree la gran cosa! ¡Odio a los tipos así!- Exclamo la niña pelipurpura de nombre Diane.
-Espero que te lleves bien con tus nuevos compañeros, Rin- Comento Acnologia dirigiéndose al interior de la base.
-¿Compañeros? Mis compañeros murieron, yo no tengo esa clase de cosas nunca más- Susurro Rin muy serio.
Mientras el pequeño Rin fue rodeado por los demás niños del gremio que querían saber más de él, Acnologia entro de la base y a su lado se encontraba el pequeño Alexander que lucía muy serio al lado de su maestro.
-¿Así que ese es el último miembro de los siete satanes? ¿Está seguro que cumple los requisitos, mi señor?- Preguntaba Alexander muy serio.
-No te preocupes, Alexander- Hablo Acnologia mientras caminaba- Es posible que ese chico tenga un odio aun mas grande que el tuyo…A ese niño se le fue arrebato algo querido para él y esa clase de odio es el más fuerte que ahí. Para cumplir su objetivo, el necesita poder y por esa razón me obedecerá-
-Si usted lo dice está bien. Entonces comenzare los preparativos para el ritual para convertirlo en un ser mitad-demonio como nosotros, mi señor- Dijo Alexander.
-No lo hagas, o mejor no quiero que Rin se entere de nada de nuestros experimentos con los demonios o el hecho de que los demás niños y tú son seres mitad demonio. Ese chico tiene un gran odio por los demonios también. Tenemos que mantenérselo oculto al menos hasta el momento en que comencemos nuestro plan para revivir a Zeref. - Dijo Acnologia con gran seriedad.
- ¿Hasta entonces? Mi señor es posible que ese plan se ponga en marcha dentro de 10 años, ¿Es posible ocultárselo por tanto tiempo? Aunque parecía irrespetuoso no creo que sea tan idiota- Advirtió Alexander un poco sorprendido.
-Ya te que no te preocupes, Alexander-Hablo Acnologia- Como ya te dije ese chico posee un odio mayor que el tuyo y que el de los demás chico. Personas con un gran odio como ese son fáciles de teñir de cualquier color. Mientras quiera poder para conseguir su venganza, será mi títere-
10 años después…
En una sala de entrenamiento de unas de las tantas guaridas del gremio oscuro de nombre Seven Satan, había más de un centenar de hombres todos seriamente heridos y algunos muertos en un terreno que parecía haber sido quemado en su totalidad.
En el centro de ese campo lleno de cadáveres, solo había una persona con vida, era un joven peliblanco de 18 años de edad que vestía con una chaqueta negra, pantalones grises y unas botas marrones. Debajo de chaqueta el joven no tenía ninguna otra prenda, por lo cual en su tonificado pecho desnudo se podía ver un tatuaje con aspecto demoniaco, ese tatuaje era la marca de Seven Satan.
Un hombre mayor con cabello blanco y cubierto por una larga capa negra de nombre Acnologia se acerco a ese joven en el centro del campo de batalla, el joven peliblanco al observar al hombre acercarse rápidamente se arrodillo en el suelo haciendo una reverencia.
-Mi Señor, me honra con su presencia, ¿Pero que hace aquí?- Preguntaba ese joven peliblanco.
-Quise ver con mis propios ojos que tan avanzado ibas con la magia de Devil Slayer. Este paisaje responde mis preguntas. Te has vuelto muy poderoso, Rin- Dijo el Maestro de Seven Satan.
-Todo gracias a usted, Maestro. Gracias al poder que me dio por fin podre matar al demonio que me arrebato todo con mis propias manos- Dijo Rin con una sonrisa en su rostro.
-Podrás hacer más que eso, Rin- Hablo Acnologia- Muy pronto comenzaremos los preparativos para comenzar el Torneo del Rey Demonio y buscar un recipiente apropiado para el alma de Zeref. Estoy más que seguro que Fairy Tail enviara a cierto mago con genes demoniacos a detenernos y tú podrás matarlo con tu magia-
-Sí, gracias por confiar en mí, pero mi señor, ¿Esta seguro que tenemos que regresarle la vida a ese mago oscuro para cumplir nuestras metas?- Pregunto el peliblanco arrodillado.
-Ya te lo explicado varias veces, Rin. Cuando revivamos a Zeref, usaremos un hechizo especial para tenerlo bajo nuestro control. Con el gran poder que él tiene el podrá hacer realidad nuestros deseos. El será capaz de regresarte a los seres queridos que perdiste y además te dará aun más poder para matar a cualquier demonio libre en este mundo, ¿Acaso no es eso lo que deseas? ¿No quieres saciar tu odio por una vez por todas?- Explico Acnologia muy serio.
-Si…-Hablo Rin muy serio-…eso quiero… ¡Y matare a cualquier persona para conseguir lo que quiero!-
Fin del Flashback
-…Pero ahora es diferente…He entendido algo…- Hablo Rin abriendo los ojos y apuntando una seria mirada a Acnologia en frente de el.
-¿Has entendido algo? ¿Qué es lo que has entendido para que trabajes con los seres que mas odias?- Preguntaba el antiguo Maestro del joven.
Con esa pregunta por parte de su antiguo maestro, Rin ahora fijo la mirada primero sobre Tsuna, y recordó como ese chico pelirosa lo trataba como un amigo y que además también recordó la furia de ese ser mitad-demonio cuando vio herido a su compañero. Luego el peliblanco observo a Natsu y aunque ese hombre era END, el joven recordó que estaba luchando para proteger a sus seres queridos.
Por último el Devil Slayer fijo su mirada sobre Serena detrás del muro de llamas, y recordó algunos momentos de su infancia muy felices al lado de la chica, también recordó el sufrimiento que ella sentía al ver a Marcus herido y como ella lo había amenazado si lo mataba. Con todos esos recuerdos dentro de su mente Rin fijo su mirada una vez sobre Acnologia.
-¡He entendido que los demonios también pueden ser humanos! ¡Y que los humanos también pueden ser demonios! ¡Yo jure que iba a matar a todos los demonios y el demonio más poderoso no es END…Eres tú, Acnologia! ¡Voy a librar a este mundo de tu existencia!- Exclamo Rin con gran seriedad.
Ante la respuesta daba por el Devil Slayer en esa habitación, todos se quedaron muy asombrados por la determinación que mostraban sus ojos y las grandes llamas que expulsaba de su cuerpo.
-Rin…- Susurro Serena muy sorprendida.
-¡Bien dicho, Rin! ¡Pero no te adelantes! ¡Yo seré quien calcine a este tipo!- Exclamo Tsuna con una sonrisa mientras chocaba sus puños.
-¡No me subestimes, Tsuna! ¡Este tipo es fuerte! ¡Nosotros tres nos haremos cargo de el!- Dijo Natsu con la misma determinación que su hijo.
-¡Más vale que sigan mi ritmo, hadas!- Dijo Rin lleno de determinación.
Dos Dragon Slayers y un Devil Slayer que usaban los mismos elementos estaban en frente del antiguo rey dragón que tenía una seria mirada al observar a sus oponentes, pero de inmediato esa mirada fue cambiada por una sonrisa que el peliblanco no podía evitar debido a la emoción que sentía.
-Como quieran. Así tendré un poco mas de diversión… ¡Vengan, insignificantes llamas! ¡Los destruiré!- Exclamo Acnologia seriamente.
-¡Eso ya lo veremos! ¡Vamos, Tsuna, Rin!- Dijo Natsu lleno de determinación.
-¡Sí!- Respondieron al unisonó ambos magos de fuego.
Continuara…
