Hola! Bien! Finalmente llegamos al final! No estoy muy convencida ya que he tenido poco tiempo para acabarlo y he ido muy a piñón... aun así, espero que lo hayais disfrutado hasta el final y pronto nos veremos!
Capitulo 24 : Felicidad
Tomoe jadeó mientras apoyaba la mano en un bambú. Sesshomaru tenía un corte limpio en la pierna, logrando manchar el pantalón blanco, pero su compostura se mantuvo intacta.
'Me dirás dónde está mi hijo, ahora' gruñó. Tomoe sonrió pese las heridas. Sesshomaru no era del todo paciente, pero había logrado no matarlo con tal de saber la localización de su hijo. No estaba muerto, Tomoe no olía a su sangre.
'Ni aunque me tortures, perro' limpiándose la sangre de la boca con la manga de su kimono, levantó el hacha, creando una energía rojiza. 'Te mataré a ti, mataré a tu hijo y luego me llevaré a Kagura'
Sesshomaru resopló. 'Eres insoportable'
'¡Padre!' abrió los ojos y tanto él como Tomoe giraron la cabeza hacia Shiromaru. Vio a Kane en sus brazos e inconsciente sus hombros se relajaron.
'¡Tú!' gritó Tomoe, saltando hacia él. Shiromaru desenvainó a Kazen y bloqueó el ataque mientras Sesshomaru corría a ayudar a su hijo. '¡Tu eres el otro bastardo de esa perra!'
Tomoe esquivó el ataque de ambos, saltando hacia atrás. Sesshomaru se colocó frente sus hijos.
'Shiromaru, vete a casa' ordenó sin dejar de mirar al demonio zorro.
'Asi me gusta' sonrió Tomoe, levantando el hacha hacia arriba, cargándola de energía maligna. '¡Os enviaré a los tres al infierno!'
'No creo'
Sintió un dolor agudo en ambos brazos y notó como ambas extremidades caían frente él, el hacha aún agarrada en las manos. Tomoe, aún en estado de shock miró hacia atrás.
'Madre' susurró Shiromaru muy sorprendido.
Kagura caminó con dificultad, aún con la marca del arañazo en el ojo y el cabello suelto. Tomoe gritó de dolor mientras sus dos brazos yacían en el suelo, mutilados. Cerró el abanico y caminó hasta quedar frente a él. Tomoe levantó la mirada, los ojos azules la miraron con rabia.
'No tocaras a mis hijos nunca más' escupió, mirándolo estoicamente.
'¡Cállate!'
'Tu ambicioso deseo de tenerme te ha llevado de nuevo al infierno' murmuró Kagura, frunciendo el ceño, abriendo el abanico. 'Si no hubieras vuelto a buscarme, tal vez, Tomoe, no hubieras muerto de nuevo'
Con un movimiento de abanico, un corte limpio aterrizó sobre su cuello.
Sesshomaru se acercó a su mujer, envainando a Bakusaiga en su funda. Miró el cadáver que empezaba a desintegrarse en una niebla negra hasta que sólo quedaron cenizas que se las llevó el aire. Kagura suspiró y se giró hacia sus hijos. Shiromaru sonrió un poco de lado y su madre lo imitó, recogiendo a Kane.
'Gracias, cielo' le besó suavemente en la frente y miró a Kane, quien levantó las manos. Una mirada amarga apareció en el rostro de Kagura al ver las heridas en Kane, pero suspiró internamente de alivio al no notar nada grave.
'Vámonos' murmuró su marido, haciendo un ademán con la cabeza. Ambos asintieron.
'Me alegro que estés bien, madre' susurró. Kagura le sonrió de nuevo, abriendo su pluma.
'Sube, Shiro. Volvamos a casa'
Kagura arropó a Kane sobre una pequeña cama a ras del suelo, justo al lado de la suya que compartía con Sesshomaru. Shiromaru se sentó en uno de los cojines junto con su padre en la misma habitación. En el viaje de vuelta a casa Shiromaru había preguntado a su madre sobre todo lo ocurrido con Tomoe.
'Me sorprende que pudiendo no haya atacado a Kane' habló el hermano mayor. Kagura suspiró mientras se levantaba, una venda alrededor de su ojo derecho.
'A mí también'
Sesshomaru cerró los ojos unos segundos. Era verdad en el fondo; cuando Tomoe se había encontrado con Kagura y Kane, podría haber matado al pequeño allí mismo y raptar a Kagura. Pese a eso, tan solo la atacó y se llevó al bebé.
'Si ese bastardo hubiera matado a Kane y se hubiera llevado a Kagura, todo mi ejército hubiera ido a matarlo. No tenía aliados, hubiera perdido igual.' argumentó Sesshomaru. Kagura miró el suelo con algo de tristeza.
'Quería matarte a ti antes que atacar a Kane' habló ella 'por eso lo abandonó en un bosque mientras luchaba contigo'
'Iluso al creer que podría vencerte, padre'
Sesshomaru y Kagura miraron a su hijo con las cejas hacia arriba. Shiromaru sudó frío. ¿Había dicho algo malo? Tragó saliva con dificultad y elevó una de las comisuras hacia arriba, en un intento de media sonrisa.
'B..bueno, me refiero a que...ya sabes..' balbuceó.
Kagura ahogó una carcajada y Sesshomaru rodó los ojos ante la risa de su mujer. Shiromaru observó algo confuso. Su madre movió la mano en el aire.
'No seas tan pelota con tu padre, que se lo cree' mirando de reojo a su marido, se dirigió a su hijo. 'Recuerdos de tiempo atrás' sonrió. Shiromaru parpadeó, confuso.
'No entiendo nada' bufó el mayor.
'Cuando conocí a tu padre solía elogiar bastante su poder y apariencia' Kagura guiñó el ojo hacia su hijo, consciente de que su marido lo estaría escuchando. Shiromaru parpadeó.
'Con tal de derrocar a Naraku hubieras hecho cualquier cosa' murmuró Sesshomaru cerrando los ojos. Kagura levantó una ceja.
'¿No fue eso lo que te atrajo más de mí?' preguntó con un tono coqueto.
'No del todo' Kagura levantó las cejas, ahora curiosa.
'¿Y qué fue, pues?'
Shiromaru se frotó la cara, claramente avergonzado. ¿Por qué tenían que hablar de romances entre ellos justo ahora? Levantándose en silencio, dejando a la pareja a solas, salió de la habitación. Kagura gateó hacia su marido hasta colocarse frente a él. Levantando los brazos, los colocó en sus hombros y Sesshomaru posó una mano en su cadera.
'¿Qué buscas?' preguntó mirándola a los ojos, después de haberse asegurado que Kane siguiera durmiendo. Kagura sonrió seductoramente.
'¿Qué fue lo que más te llamó la atención?' repitió. Sesshomaru se encogió de hombros, cerrando los ojos. Kagura frunció un poco el ceño y colocó su mano en la mandíbula de él, atrayéndolo hacia ella. 'Eh'
Sesshomaru la atrajo hacia ella, sentádola sobre uno de sus muslos, mientras la besaba suavemente. Notó como los brazos se le relajaban y como la mano que tenía en su mejilla lo acercaba hacia ella. Sonriendo sobre el beso, Sesshomaru bajó la mano de la cadera para apoyarla en uno de sus glúteos. Ella jadeó y él le mordió el labio inferior.
'Hey, no has contestado a mi pregunta' Kagura se separó un poco, algo avergonzada y Sesshomaru suspiró.
'¿De qué sirve decírtelo después de estos años?'
'¡Bueno! Ahora me ha entrado curiosidad.' bufó, cruzándose de brazos. Sesshomaru rodó los ojos, pero no separó la mano que aferraba a su mujer por la cadera. Hablar de sensibilidades emocionales no era el tema favorito de Sesshomaru, pero Kagura era una mujer insistente y muy poco paciente.
'Tu cabezonería' Kagura frunció el ceño y su marido sonrió mientras entrecerraba los ojos '¿Contenta?'
'No es muy agradable de oír después de tantos años' ella frunció un poco la nariz. Sesshomaru le quitó con suavidad la venda de su ojo derecho. Aún tenía el ojo un poco inflamado y la marca de las uñas estaba convirtiéndose en una cicatriz para luego camuflarse en su piel. Pasó el pulgar sobre una de las marcas y la oyó suspirar.
Jamás le elogiara ni le diría lo mucho que la quería. Aspectos puntuales como el nacimiento de Shiro y Kane fueron los únicos donde las palabras salieron de sus labios. Kagura tampoco se esperaba que lo hiciera, pero estaba orgullosa de haber producido sentimientos tan poco naturales en Sesshomaru.
Se sentía preciosa y valiosa a su lado. Y Sesshomaru la amaba por ello. No se arrepintió en ningún momento de tenerla de compañera, porque al fin y al cabo había conseguido una mujer que lidiara con él, que fuera lo suficientemente hermosa a sus ojos y lo suficientemente fuerte como para poder cuidar a sus dos herederos.
Adoraba su orgullo, su mal carácter y su poca paciencia. Y amaba sus labios, su sarcasmo y su ternura maternal.
Y ella lo sabía.
'
