Fairy Tail: Una Aventura Eterna.

Capítulo 38: ¡Gracias!

La batalla definitiva entre el bien y el mal se llevaba a cabo en una isla en medio del mar. Tsuna con el poder del Fairy Cross y el poder mágico de varios poderosos magos del pasado combatía ferozmente contra Acnologia que mezclo su propio maligno y gran poder con el todo el poder que contenía el alma de Zeref.

Pero incluso con poderes tan fuertes, Tsuna poco a poco comenzó a debilitarse y Acnologia tuvo la oportunidad de acabar con su vida, pero por gran suerte, Serena apareció milagrosamente para salvar la vida de su preciado amigo. Pero no falto mucho para que nuevamente la vida de ambos jóvenes magos de Fairy Tail estuviera en peligro con uno de los poderosos ataques de oscuridad del antiguo rey dragon.

Cuando parecía que la vida de Tsuna y Serena estaba a punto de acabar, Rin apareció inesperadamente sacrificando su vida para salvar la de su vieja amiga. Antes de morir, Rin en su lecho de muerte le dejo todo su poder mágico a Tsuna, y este con gran ira y tristeza por la muerte de su amigo despertó un gran poder en su ser que le permitió superar en gran medida el poder del maestro de Seven Satan.

Para cumplir su promesa de acabar con Seven Satan de una vez por todas, el joven y demoniaco mago de Fairy Tail está dispuesto a acabar esta larga lucha contra el rey de la oscuridad de una vez por todas.

Después de un choque de magias que llego hasta la atmosfera y causo desastres naturales por todo el mundo, en una isla casi destruida y áspera, Tsuna y Acnologia, ambos muy cansados y heridos y separados por un espacio de 20 metros, estaban a punto de decidir el ganador de su lucha, no con otro choque de magias, sino con un golpe normal y definitivo entre ambos.

-¡ACNOLOGIAAAAAA!-

-¡TSUNAAAAAAAAAA!-

El grito unísono de sus nombres fue la campana para que el choque final entre la llama del bien y la oscuridad del mal comenzara de una vez por todas. El determinado Tsuna, y el enfurecido Acnologia, ambos comenzaron a mover velozmente un pie en frente del otro, avanzando con toda la velocidad que pudieron sacar de sus heridos cuerpos, los dos Dragon Slayers empezaron a correr por ese suelo áspero y en dirección uno contra el otro.

Avanzando velozmente en esa dirección de 20 largos metros y pisando con tal firmeza que cada vez que sus pies tocaban el suelo dejaban grietas en esa tierra sin vida que era la superficie de la isla, el joven mago de Fairy Tail y el maestro de Seven Satan, ambos con un tiempo unísono mientras corrían a gran ritmo, comenzaron a levantar levemente sus respectivos puños derecho, ya que este choque que iba a suceder no iba a ser un choque de magias o maldiciones, iba a ser un simple cruce de golpes y el ganador seria el que atacara primero.

Correr 20 simples kilómetros no eran nada para esos dos magos, no interesaban si sus cuerpos estaban heridos o no, para ellos toda esa distancia pasaban en unos pocos segundos. Pero por alguna razón, no interesaba si avanzaban a la máxima velocidad que podían sacar sus piernas, parecía que para llegar a su enemigo pasara una eternidad de tiempo. Posiblemente esa extraña lentitud podía significar que para ambos Dragon Slayers terminar esta larga pelea era tan importante que sus sentidos del tiempo estaban siendo afectados.

Parecían que tardaban minutos, horas, días, semanas, meses, años, siglos en llegar uno contra el otro pero incluso si tardaban un milenio completo en terminar esa lucha tanto Tsuna como Acnologia ya habían decidido que esto iba a llegar a su final. El bien y el mal, la luz ardiente y la temible oscuridad, el ying contra el yang, comienzo y final, hadas y satanes, no interesaba como los llamaran lo único definitivo es que esto sería el final.

Para el joven de cabello rosa con ojos marrones y para el hombre con largo cabello blanco con ojos de color dorado parecía que habían pasado varias eras pero Serena que era la única testigo de aquel veloz avanzar de ambos podía confirmar que solo habían pasado un doceavo de segundos. Pero lo del tiempo era lo de menos, por fin esos dos poderosos magos estaban en frente uno del otro y sin dudar dirigieron sus respectivos puños derechos contra su odiado enemigo.

Ambos puños derechos, igual de musculosos y ninguno cubierto con alguna magia o maldición, fueron dirigidos contra el enemigo del dueño del brazo que los controlaba. Uno era de Acnologia y otro era de Tsuna, los dos puños derechos dirigidos en direcciones opuestas pero no planeaban un choque, sino que en realidad pasaron uno al lado del otro ya que su objetivo era atravesar a su enemigo al igual que Natsu atravesó el pecho del rey de los dragones hace más de 20 años atrás.

Pero no importara lo sorpresivo que fuera, uno de esos dos usuarios de magia, logro mover su puño derecho más rápido que el otro. Y ese no fue nadie más que el rey de la oscuridad, Acnologia. Ese hombre de cabello blanco logro mover su herido cuerpo más rápido que Tsuna, y esto logro que su escamoso y rasguñado puño derecho estuviera mucho más cerca de atravesar el pecho del mago de Fairy Tail.

Incluso con la velocidad con la que su enemigo se movía, Tsuna podía verlo claramente con sus ojos de color marrón. Podía ver como el puño derecho de Acnologia acerco mucho más rápido que su puño a su pecho. Pero no solamente lo vio con gran lentitud, sino que con el paso del siguiente segundo, lo sintió.

El tan determinado mago de Fairy Tail, abrió los ojos con gran sorpresa al sentir y ver como su puño, que ya se encontraba lleno de heridas, ahora había sido atravesado con gran facilidad por el puño azabache del maestro de Seven Satan. Con su impactada mirada fijada en su herida, el pelirosa no tardo tiempo en sentir como una gran cantidad de hilos de sangre caían por su boca y pecho y rosaba la piel de Acnologia, que al parecer lo disfrutaba con un gran placer mostrado en su sonrisa.

-¡AAAAAAAAAHHHH!- Grito Tsuna lleno de un dolor imparable.

-¡TSUNA!- Grito Serena demasiado sorprendida.

-Si…sufre- Susurro Acnologia placentero.

Y así con su puño enterrado profundamente en el ensangrentado pecho de su enemigo, Acnologia procedió a levantar el cuerpo de Tsuna, provocando que los pies de este se apartaran de la áspera tierra que pisaban y sin mencionar que eso también multiplico en gran medida el dolor que el sentía. Pero era más que obvio que mientras Tsuna sufría cada vez más, el placer que sentía Acnologia también crecía, y que estaba presente en la gran sonrisa que mostraba mientras miraba con sus ojos dorados a su derrotado enemigo.

-¡Si! ¡Este es lo que pasa cuando tratas de oponerte a un dios, Tsuna, mueres! ¡Me asegurare de que tus amigos en la otra isla aprendan esta lección llevándoles tu cuerpo muerto para que lo vean! ¡¿Pero al menos puedes oírme?! ¡A pesar de tantas personas que he matado, no estoy muy seguro de cuanto tardar el cuerpo en perder la función auditoria!- Decía Acnologia entre grandes risas placenteras.

-¡M-Mal…di…!- Decía Tsuna difícilmente hablando debido al dolor en su ser.

-¡Maldito! ¡No permitiré que dañes a Tsun…!-

Pero antes de que la preocupada y furiosa Serena pudiera ponerse de pie para salvar a su compañero, el rey de la oscuridad rápidamente levanto su mano izquierda y apunto su dedo angular hacia la demonio de Zeref, disparo un fino rayo de oscuridad hacia ella. Con gran velocidad, ese rayo de oscuridad no tuvo ninguna dificultad callando a la chica pelinegra atravesando la zona del pecho en donde se encontraba su corazón.

Con esa energía de oscuridad saliendo por su espalda, Serena quedo muy impactada con los leves segundos que le quedaban antes de que su corazón se detuviera de latir. Con su detenido corazón detenido, la muerte demonio de los libros de Zeref y maga de Fairy Tail que se encontraba levemente de pie, no pudo evitar que su frio cuerpo cayera bruscamente a la áspera tierra de la superficie de la isla.

Incluso con Acnologia levantándolo desde el profundo agujero con sangre en su pecho, Tsuna no pudo evitar dirigir su borrosa e impactada mirada hacia la dirección en donde se encontraba el cuerpo moribundo de su querida compañera que ya no se encontraba más en el mundo de los vivos.

-¡SERENA!- Grito Tsuna con aun más dolor en todo su ser.

-No te desesperes tanto, Tsuna…muy pronto estarás con ella en el otro mundo- Dijo Acnologia con una gran sonrisa en su escamoso rostro.

Dichas esas palabras de despedida para el mago de Fairy Tail, el placentero maestro de Seven Satan procedió a levantar el mismo brazo con el que mato a Serena y a dirigirlo hacia el pelirosa enterrado en su mano derecha. Tsuna con gran tristeza, miedo y dolor observo como las garras de la mano derecha de Acnologia se acercaba cada vez más y más a su rostro.

-¡AAAAAAAAAAAHHH!-

Liberando ese gran grito que demostraba que estaba atrapado en la desesperación absoluta, de repente Tsuna abrió sus ojos con gran sorpresa y observo como Acnologia que estaba en frente de sus ojos marrones había sido cambiado inesperadamente por un gran espacio negro. Todo eso había pasado porque lo que había visto y sentido Tsuna hasta ahora no había sido más que una ilusión de su subconsciente que hasta ahora se encontraba dormido.

-¿Eh?... ¿Una pesadilla?- Reacciono el pelirosa sorprendida.

Tras identificar lo que había estado pasando, Tsuna se calmó con un intervalo de pocos segundos. Pero mientras respiraba para poder calmarse, el joven de cabellos rosas noto como de repente cada pequero musculo que se movió en ese proceso sufrió unos leves picotazos de dolor.

-¿Qué? ¿Qué…pasa con este dolor?- Preguntaba Tsuna confundido.

Para poder responder su propia pregunta, Tsuna bajo su mirada con una poca dificultad y la apunto hacia su propio cuerpo, solo para sorprenderse nuevamente. El mago de fuego observo como todo su cuerpo, exceptuando la mayor parte de su rostro, estaba cubierto por una gran cantidad de vendas medicinales y la única prenda de ropa que vestía eran unos pantalones largos de color marron, además también noto como él se encontraba acostado sobre una superficie acolchonada, posiblemente una cama.

Viendo todas las vendas que cubrían su piel, Tsuna comenzó a recordar la gran batalla que había tenido, y pensándolo mejor no era tan sorprendente que su cuerpo se encontrara en ese estado. Tras calmarse nuevamente, el joven de cabellos rosas comenzó a moverse, ignorando el leve dolor en su cuerpo, y paso de estar acostado a estar sentado en el borde de esa acolchada cama en la que se había despertado.

Sentado en la cama, Tsuna coloco la planta de sus pies vendados en una superficie metálica que al parecer era el suelo. Estando en esa posición más cómoda para él, el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación comenzó a inspeccionar con su curiosa mirada el lugar donde se encontraba pero un poco difícil ya que ese lugar, que al parecer era un cuarto, estaba muy oscuro y la poca luz que había provenía de unas ventanas circulares en las paredes de la habitación.

Al ver la poca pero brillante luz que entraba por esas ventanas en forma de círculos, el mago de Fairy Tail pudo deducir fácilmente que era de día. Luego comenzó a mirar a sus alrededores y observo como el cuarto donde se encontraba parecía ser una enfermería ya que aparte de la cama en donde estaba sentado, todavía había otras dos. También había varios estantes llenos de múltiples medicinas y había mesas y escritorios con algunas plantas y otras cosas.

Y mientras revisaba la habitación con la mirada, Tsuna noto también como encima de un escritorio al lado de la cama en que estaba sentado, se encontraba en un largo pedazo de tela blanca cuadriculada y perfectamente doblada que tras analizarlo mejor el pelirosa se dio cuenta que era su preciada bufanda.

-¿Dónde estoy? ¿En una enfermería?- Preguntaba Tsuna confundido.

Para poder conseguir más respuesta, el joven pelirosa procedió a ponerse de pie, resistiendo el leve dolor que sentían sus músculos y articulaciones. Tras ponerse de pie, Tsuna tomo su bufanda, la coloco alrededor de su cuello y luego se dirigió a la puerta que posiblemente lo llevaría al exterior de aquella habitación en la que se encontraba. Estando en frente de la puerta, Tsuna tomo la manija y procedió a abrirla.

Con la puerta ya estaba abierta, la poca luz que había en aquella habitación se multiplico a un gran nivel que incluso segó a Tsuna por unos segundos. Pero aunque no pudiera ver, el mago de Fairy Tail todavía podía sentir y oír. Ese joven sentía como las brisas del viento rosaban con su piel vendada y agitaban levemente sus desordenados cabellos de color rosa, y también podía escuchar como las olas del mar se agitaban leve y calmadamente.

-Que buen día-Hablo Tsuna sonriente- ¡Sin duda es genial escuchar el sonido de las olas después de despertarse!... ¿Eh?... ¿Olas?-

La vista del joven se aclaró después de un segundo y observo sorprendido como no se encontraba sobre cualquier superficie metálica, se encontraba sobre una superficie que flotaba sobre el mar, en otras palabras un enorme barco metálico. Al ver en donde se encontraba parado, la gran sonrisa del joven fue cambiado por una mueca de gran terrón.

-¡¿E-Estoy…sobre…un…B-BAR-BARC-BARCO?! ¡NO!-Grito Tsuna con gran terror.

De inmediato el Dragon Slayer de la Cuarta Generación volvió a cerrar sus ojos sin dejar ni un solo espacio abierto y coloco sus vendadas manos sobre sus oídos en mismas condiciones. Todo eso lo hacía porque no quería ni ver ni oír nada que tuviera que ver con una de las pocas cosas que le producía semejante terror, un transporte.

-¡No puede ser! ¡No puede ser! ¡No estoy en un barco! ¡No estoy en un barco!- Repetía una y otra vez aquel asustado joven.

Pero durante sus murmullos de miedo, ese joven de cabello rosa luego abrió los ojos con una gran sorpresa al darse cuenta de algo realmente sorprendente. Ese "algo" fue algo mucho más impresionante que haber obtenido los poderes de los antiguos maestros y el mago oscuro, algo mucho más increíble que haber usado un hechizo legendario de su gremio y algo más sorprendente que haber utilizado el poderoso Devil Dragon Force. Tsuna estaba tan impresionado, porque por primera vez en su vida, no estaba mareado al estar en un barco.

-¿Eh? ¿Qué es esto?- Hablo Tsuna confundido- ¿Estoy…es un barco…y sin marearme? ¿Qué clase de milagro es este? ¿Sera que de verdad morí y ahora estoy en el paraíso? Espera, si estoy en el paraíso, ¿Dónde están los motones de carne que no se hacen polvo no importa a que temperaturas los cocines?-

-¿Qué clase de paraíso es ese, idiota?-

Al escuchar otra voz aparte de la suya, Tsuna se sorprendió nuevamente. Luego tras calmarse completamente la vista del joven de cabello rosa comenzó a aclararse y observo como aparte de él, había muchas más personas en ese barco. Todas esas personas eran los demás magos de Fairy Tail, los magos de Sabertooth y sus aliados por parte del consejo mágico.

Y alrededor de Tsuna, estaban sus jóvenes compañeros de la cuarta generación de Fairy Tail junto con las Hermanas Dragones de Sabertooth y la hija del Dragon Slayer de Veneno de la Segunda Generación. Todos ellos tenían ropas diferentes y al igual que Tsuna, tenían vendas en sus cuerpos, pero no tan extensas como del joven pelirosa que miro muy sorprendido a sus compañeros.

-¡Todos! ¿Están bien?- Pregunto el pelirosa.

-Mucho mejores que tú, venditas- Respondió el joven albino con una leve sonrisa.

Marcus ahora se encontraba vistiendo una chaqueta de mangas largas color azul sobre una camisa negra sin mangas y un pantalón largo de color gris, junto con unas sandalias negras. Además sin mencionar que en su mejilla derecha y algunas porciones de sus brazos estaban cubiertos por vendas.

-Nos alegras que despertaras, Tsuna, nos tenías preocupados- Comento Alicia con una sonrisa.

La joven de cabello escarlata y un mechón azul también poseía una nueva vestimenta. Ahora poseía un suéter negro de cuello un poco alto con unas mangas largas. Acompañado además de una falda azul y unas botas levemente altas de color marrón. Y al igual que el Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación, la hija de la séptima maestra poseía algunas vendas en sus mejillas, frente, piernas y manos.

-¡Aye, sir!- Exclamo Happy muy feliz y también con algunas vendas en su peludo ser.

-L-Lo siento… ¿Eh?... ¡Esperen eso es lo de menos! ¡¿No se dan cuenta en dónde estamos?! ¡Estamos en un maldito marco en movimiento en medio del mar! ¡¿Podrías explicarme como termine encima de esta cosa?!- Gritaba Tsuna confundido.

-Qué hombre más quejoso, y eso que acaba de despertar, ¿Es que acaso no recuerdas nada, Tsuna?- Pregunto Sonia confundida.

La usuario del Take Over de cabello café ahora vestía con una camisa verde con los botones cerrados, excepto algunos que revelaban un poco de su escote, y con ello levantado. También poseía unos pantalones marrones debajo de una falda grises, además tenía unas botas de un marrón más claro. Su frente estaba rodeada de vendas al igual que ambos brazos y su tobillo izquierdo.

-Lo único que recuerdo es que logre derrotar a Acnologia, luego de eso creo que me desmaye- Respondió el pelirosa levemente mareado.

-No podrías tener más razón- Hablo Lisa sonriente- Cuando fuimos a buscarte a aquella isla, tú estabas totalmente inconsciente y muy herido pero parece que lograste la victoria, felicidades, Tsuna-

La maga de Sabertooth de largo cabello rubio ahora se encontraba vistiendo con una camisa roja de mangas largas pero dobladas hasta los codos, y acompaño de una falda levemente corta de color marrón y unos zapatos del mismo color. Y al igual que sus jóvenes compañeros también poseía varias vendas cubriendo sus heridas de la batalla.

-Han pasado tres días desde entonces, Tsuna-sama. Wendy-sama uso su magia curativa para poder curar la mayoría del daño en su cuerpo, pero las heridas eran tan extensas que ella no pudo curarlas todas con su magia así que tuvimos que tratarlas de la forma tradicional, por eso es mejor que no se mueva mucho- Explico la amable Sorano.

La otra joven maga de Sabertooth con un corto cabello negro vestía ahora un suéter blanco con mangas largas junto con una falda larga de color negro, y unas sandalias marrones. Y al igual que los demás, ella también estaba atendida con vendas medicinales sobre las leves heridas en su cuerpo.

-¡¿Tres días?! ¡¿He estado dormido todo ese tiempo?!- Reacciono Tsuna suavemente sorprendido.

-Sí, tienes el sueño realmente pesado. No importa lo que hiciéramos no te despertabas, incluso te tocamos con una varita varias veces para ver si seguías vivo- Dijo Ryos entre leves risas.

El joven de cabello negro ahora vestía con un suéter negro sin mangas junto con unos pantalones blancos levemente rasgados, y unas botas de color marrón metálico. Además poseía unas vendas alrededor de su frente y en ambos musculosos brazos.

-Incluso había algunos que querían pintarte unos pescados en la cara mientras estabas dormido pero como tu compañero no deje que hicieran eso- Comento Happy muy orgulloso de sí mismo.

-Estoy muy seguro que fue al revés- Susurro Sophia con una gota de sudor bajando por su cabeza.

La joven de cabello morado rojizo vestía con un suéter rosado con mangas largas y una falda de color verde que llega hasta las rodillas. En sus pies traía unas botas marrones y como los demás estaba cubierto con algunas vendas.

-Así que han estado cuidándome, pues se los agradezco… ¡Pero hemos olvidado la cosa más importante! ¡¿De dónde rayos salió este enorme barco?! ¡¿Y cómo rayos yo estoy en él y no sentirme mareado?! ¡¿Seguros que no estamos muertos y esto es el paraíso?!- Exclamaba Tsuna lleno de confusión.

-Te estamos diciendo que no te muevas tanto, idiota- Hablo Marcus- Este barco fue llamado por el padre de Alicia para que nos llevara a todos nosotros de regreso a Magnolia, y con respecto a los de los mareos, Wendy-san uso alguna clase de magia que elimino nuestros mareos temporalmente. Por esa razón ni tú ni yo o los otros Dragon Slayers en este barco sufrimos mareos en este momento-

-¿Una magia capaz de eliminar mis mareos? ¡Que magia más hermosa!-Hablo Tsuna lleno de destellos de felicidad- ¡Sí! ¡Ahora sin mis mareos no habrá nadie que pueda derrotarme!-

-¡TSUNA-SAMAAAAAA!-

-¡HERMANOOOOOOOO!-

Seguido de esos dos grandes gritos de euforia con tiempo unísono, Tsuna no solo pudo ver sino que sintió como todo su cuerpo lleno de vendas debido a sus heridas fue sujetado fuertemente por los pares de brazo de dos personas de tamaños diferentes y luego obligado a caer al suelo lo que lo lastimo levemente.

-¡Maldición! ¡Duele!- Pensó Tsuna adolorido.

Estando tirado en el metálico suelo del barco, Tsuna ahora noto como en su torso vendado una persona de su edad y estatura lo sujetaba fuertemente con sus delgados brazos y frotaba su cabeza contra su pecho. Y en su brazo derecho había otra persona sujetada de una edad más joven y una estatura más pequeña. Y lo que ambas personas tenían en común es que las dos lloraban de felicidad mientras estrujaban dolorosa y cariñosamente al joven de cabello rosa.

-¡Tsuna-sama! ¡Raine había estado tan preocupada por usted!- Decía la maga de hielo entre una cascada de lágrimas.

-¡Hermano! ¡Me alegro que estés bien!- Dijo Lucia en mismas condiciones que la peliazul

La feliz Raine también poseía una apariencia cambiada. Ahora vestía con una blusa marrón sin mangas y que revelaba un poco de escote, junto con una falda larga de color azul oscuro y unas botas largas de color marrón. Y en su cabello azul soltado traía un gorro de nieve, sin mencionar que al igual que sus compañeros tenia vendas sobre sus heridas.

La pequeña maga celestial de cabello rubio por su parte, vestía un suéter blanco de mangas largas con bordes negros, y una falda corta de color azul, junto con unas sandalias rosadas. También traía el cinturón donde cargaba sus llaves y tenía vendas sobre sus mejillas y manos.

-L-Lamento haberlas…preocupado…- Dijo Tsuna resistiendo el dolor que le causaban el abrazo de las dos chicas.

-¿Deberíamos decirles que le están causando aún más dolor a Tsuna?- Pregunto Sonia entre susurros en el oído de su primo.

-Si él no se los dice, ¿Por qué lo haríamos nosotros? Vamos a dejar que disfruten un poco más de su momento- respondió Marcus con una leve sonrisa.

Luego de un minuto permaneciendo sujetadas al vendado pelirosa, Raine y Lucia ya casi calmadas se separaron de Tsuna que no dijo nada de los dolores en su cuerpo, aunque una de esas dos chicas tuvo que ser sujetada por el Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación ya que quería seguir frotándose con el mago de fuego.

-¿Ya estás bien, Tsuna?- Pregunto Alicia.

-Si…De alguna forma- Contesto Tsuna ya de pie.

-Lo siento, Hermano. Estaba tan feliz de que estuvieras despierto que se me olvidaron tus heridas- Comento Lucia arrepentida.

-Raine también lo siente. ¡Por favor, Tsuna-sama, como una disculpa apropiada y como felicitaciones por haber vencido a Acnologia, deje que Raine le dé un beso en la mejilla!- Decía la feliz peliazul oscuro mientras era sujetada de su ropa por el serio Ryos.

-No, gracias. Si respondo a una de tus peticiones, estoy muy seguro que después no te detendrías- respondió el serio Tsuna a la maga de hielo.

-Pero yo estoy de acuerdo en que te mereces unas felicitaciones, Tsuna-

Al escuchar esa voz femenina el joven de cabello rosa procedió a voltear su mirada hacia la dirección derecha pero cuando lo hizo ya fue demasiado tarde. Una mano cubierta por un guante de acero y perteneciente a una mujer de largo y hermoso cabello escarlata azoto en la vendada espalda de Tsuna provocando que este sintiera un leve dolor subiendo y bajando por su espina dorsal.

-¡En serio estuviste increíble, Tsuna!- Dijo Erza con una gran sonrisa mientras le daba unas palmadas en la espalda al mago de fuego.

-S-Si…lo...estuve…- Respondió Tsuna resistiendo el dolor entre el temblor de su cuerpo.

-Madre, creo que Tsuna no está en condiciones para recibir palmadas en las espaldas- Comento Alicia con una pequeña gota de sudor bajando por su mejilla.

-¿En serio?- Reacciono la séptima maestra un poco dudosa.

-¡Estupideces! ¡A todo hombre le gusta que le feliciten con una fuerte palmada en la espalda!- Exclamo el varonil Elfman.

Ahora fue el musculoso padre de Sonia quien azoto con una gran fuerza la palma de su mano derecha en la vendada espalda de Tsuna. Cuando llego esa fuerte palmada de felicitación a su espalda, el joven de cabellos rosas nuevamente sintió un gran dolor recorriendo toda su parte trasera.

-¿Eh? ¿Estás bien, Tsuna? Pregunto Lisa curiosa.

-S-Si… ¿Por…que no iba estarlo?- Contesto Tsuna resistiendo el dolor en su espalda.

Tras contestar esa pregunta, Tsuna, aunque no tenía daños graves por la palmada, no pudo evitar comenzar a caer con dirección al metálico suelo, sorprendiendo a todos quienes lo rodeaban. Pero antes de que aquel pelirosa cayera al suelo del barco nuevamente, este se detuvo debido a que alguien sujeto su brazo derecho con una firme suavidad.

-No te muevas tanto, Tsuna. Te ves patético-

Esas palabras provinieron de la persona que había ayudado al joven mago de Fairy Tail, y este levanto la mirada para ver quién era. Esa persona era un hombre maduro con un cabello del mismo color que el de Tsuna, y vestía con unos pantalones blancos, unas botas marrones y una capa roja cubriendo el resto de su cuerpo. Sin mencionar que mostraba una sonrisa tan cálida como el sol.

-Papa…- Murmuro Tsuna tras reconocer al hombre que evito que cayera.

-Vamos, Tsuna, de pie- Hablo Natsu sonriente- ¿No querrás perderte el festín que tenemos aquí? ¿No tienes hambre después de tres días dormidos?-

-Ja…puedes apostarlo…viejo- Respondió el joven pelirosa con una sonrisa en su rostro.

Tras responder, el leve dolor que sentía Tsuna paso con los segundos y eso le permitió ponerse de pie firmemente. Estando ya de pie el joven de cabello rosa y ojos marrones observo como ahora no solo se encontraba rodeado de sus jóvenes compañeros sino que ahora se encontraba rodeado de los demás magos que estaban presentes en ese barco que avanzaba por los mares.

-Dime, ¿Ya puedes ponerte de pie normalmente?- Pregunto Natsu curioso.

-Si. Al principio me costaba pero creo que ya me acostumbre al dolor que siento cuando doy un paso- Contesto Tsuna estirándose un poco.

-¿Se acostumbró al dolor?- Reacciono Kinana un poco confundida.

-No deberíamos sorprendernos tanto. Recuerda de quien es hijo- Comento Erik sonriente.

-Si- Afirmo Sophia con una sonrisa.

-Pero me alegra y sorprende que hayas derrotado a Acnologia, Tsuna. Estoy muy orgulloso de ti- Dijo Natsu colocando su mano sobre el cabello de su hijo y frotando su cabeza.

-D-Detente, viejo…que ya no soy un niño…- Dijo Tsuna levemente sonrojado mientras los demás se reían levemente pero quitando la mano de su padre de su cabeza, Tsuna cambio su sonrisa por una triste expresión-…Era obvio que tenía que derrotar a ese maldito…se lo prometí a ustedes…y a Rin-

Cuando Tsuna menciono el nombre del antiguo miembro de Seven Satan, todos los demás magos que se encontraban a su alrededor cambiaron sus sonrisas por rostros serios y un poco tristes. Ellos hicieron eso porque ya sabían el gran sacrificio que el Devil Slayer de Fuego había hecho para salvar las vidas de Tsuna y Serena en su batalla contra el antiguo rey dragón.

-Sabemos lo que paso, Tsuna-Hablo Natsu muy serio colocando su mano sobre el hombro derecho de su hijo- Sé que debes estar sintiendo muchas cosas ahora, pero pase lo que pase, no pienses que lo que hizo Rin estuvo mal. Fue su decisión. Y si pensaras que no debió hacerlo, estarías ofendiendo su memoria-

-Si…Lo se…pero es difícil- Respondió Tsuna apretando sus puños con frustración.

-Jamás pensé que ese maldi…que ese tipo hiciera algo como sacrificarse por otros. Parece que nunca llegamos a conocer al verdadero Rin Hellbrand- Comento Lisa también triste.

-En realidad Rin-sama era una buena persona- Dijo Sorano en la misma condición que su compañera.

-Algo me dice que ninguno de los siete satanes era una mala persona, solo tuvieron mala suerte. Las desgracias de sus vidas los llevaron a conocer a Acnologia, y este solo los tentó a ceder ante su odio y los utilizo como marionetas- Dijo Alicia pensando en su batalla contra Diane.

-Tal vez…pero hay algunos que prefieren la compañía de alguien maligno, a la fría y oscura soledad- Comento Ryos pensando en su batalla contra Ren.

-No sé si pensar si eso es verdad- Comento el serio Marcus recordando al maligno Alexander.

-Rin-san…- Decía Lucia triste y con algunas lágrimas en sus ojos.

-Pero es bueno saber que Tsuna-sama y Serena-san estén bien- Comento Raine un poco triste y un poco feliz.

-¿Serena? En cierto, ¿Cómo está Serena? ¿Ella está bien?- Pregunto Tsuna sin ver a su querida amiga cerca.

-¿Serena?- Repitió Sonia un poco sorprendida.

-Ella está igual que nosotros, un poco herida pero no tanto como tú. En otras palabras, está bien- Respondió Marcus un poco serio.

-Ya veo, ¿Y dónde está? No la veo por aquí- Dijo Tsuna mirando a sus alrededores.

-Bueno, es el aspecto mental ella no está muy bien- Hablo Alicia un poco seria- Parece que incluso con todo lo que hizo Rin, Serena lo consideraba su amigo y su muerte fue muy dolorosa para ella. Los últimos dos días, ella se mantenía encerrada en su habitación o a veces iba a verte a la enfermería-

-Además después de explicarnos que había pasado, ella casi no hablo y apenas comía, nos preocupaba mucho- Agrego Sophia a la conversación.

-Pero parece que hoy las cosas empiezan a mejorar. Hoy se la paso mayormente en la cubierta del barco y observo el mar. Mira ahí está- Dijo Marcus con una leve sonrisa.

Los compañeros del joven pelirosa abrieron un espacio en el círculo que ellos formaban a su alrededor y con el camino libre, Tsuna logro observo con sus marrones ojos como por los bordes del barco había una joven con su mirada apuntada con dirección al mar de donde los peces a veces salían, y los observaba mientras su largo cabello negro se agitaba levemente con las brisas marinas del viento, y sin mencionar que al igual que todos los jóvenes, ella también poseía una nueva apariencia.

La chica que provenía de uno de los libros de Zeref ahora vestía con una blusa rosa de bordes negros bajo una chaqueta azul de mangas largas. También traía una falda negra un poco corta junto con unas zapatillas de color negro. Además poseía algunos brazaletes en sus muñecas que se agitaban un poco con el rose del viento.

-Serena…- Susurro Tsuna al ver a su compañera.

Los jóvenes y los mayores magos de Fairy Tail, Sabertooth y los miembros del consejo mágico dejaron y vieron como el vendado joven de cabello rosa y poseedor de una bufanda blanca caminara hasta el borde del barco acercándose paso por paso a su compañera, que seguía mirando hacia el mar que se agitaba con fuerza por el movimiento del lineal del enorme barco.

Cuando ya estuvo cerca de su amiga, Tsuna se colocó a su lado y ahora ambos seres con genes demoniacos estaban mirando el mar mientras se apoyaban con sus manos en el barandal del barco. Pero el joven de cabello rosa en vez de estar mirando al mar, su vista estaba fijada en Serena que estaba a su lado. Tsuna logro notar como los ojos negros de la chica lucían un poco borrosos y eso era una clara señal de la tristeza que sentía.

Tras reconocer la tristeza de su compañera, Tsuna dejo de mirarla y ahora si fijo su vista en el mar. Luego fue Serena quien se movió ligeramente y dirigió su borrosa y triste mirada de ojos negros hacia el vendado joven de cabello rosa que se encontraba a su lado ya que apenas había notado que él estaba ahí.

-Buenos días, Tsuna. ¿Ya te sientes mejor?- Pregunto Serena nuevamente mirando el mar.

-Más o menor, pero aun siento dolor hasta en las uñas de mis pies y manos. Aunque cada herida valieron la vena. Cumplí lo que dije- Dijo Tsuna calmado.

-¿Hablas de la promesa que le hiciste a Rin? ¿La de acabar con Seven Satan?- Preguntaba la pelinegra igual de calmada.

-Si…tras derrotar a Acnologia ya no queda ninguno de los siete satanes pero si lo pienso mejor todavía me faltan todos los soldados que estaban bajo sus órdenes- Menciono el pelirosa pensativo.

-No te preocupes por eso- Hablo Serena- Sin su maestro o alguno de sus generales para darles ordenes, cada uno de los soldados que estaban ocultos en la isla se entregaron sin dar resistencia. Ahora mismo se encuentran en un calabozo en el interior del barco, y cuando lleguemos a Magnolia el Consejo Mágico los pondrá en prisión-

-Ya veo. Por cierto, Serena, ¿Cómo estás?- Pregunto Tsuna observando el mar.

-Si te refieres a mis heridas, no son tan graves como las tuyas. Con la magia de Wendy-san y poniéndoles algunas vendas, mis heridas ya estarán curadas para cuando lleguemos a Magnolia- Contesto la chica demonio.

-¿En serio? Es bueno saberlo, pero, ¿Cómo estas…de corazón?- Pregunto Tsuna muy serio.

Cuando su amigo pregunto eso, Serena no pudo evitar mover ligeramente sus parpados ya que ella sabía a lo que él se refería. A continuación la chica pelinegra apoyo su frente contra sus dos brazos cruzados que se encontraban apoyados en el barandal del barco. Eso lo hizo para que no se notaran como algunas lágrimas surgían de sus ojos, pasaban por sus mejillas sonrojadas y caían al metálico suelo.

-En ese aspecto…no estoy muy bien- Contesto Serena llorando levemente en silencio.

-Es por lo de Rin, ¿Verdad?- Menciono el pelirosa mirando todavía el mar.

-S-Si…-Hablo Serena entre su leve llanto-…Aun con todo lo paso hace 10 años…aun con lo que paso durante los días del torneo…incluso como me trataba mientras trabajábamos como aliados…yo lo consideraba mi amigo…mi primer amigo…su muerte…me duele-

-Si, a mí también me duele…el me agradaba- Menciono Tsuna con los ojos un poco temblorosos.

-Sabes…yo pensaba que después de todo lo había pasado…yo iba a proponerle a Rin que se uniera a nuestro gremio…pensaba que tal vez él podría ser un mago de Fairy Tail y pudiéramos volver a ser iguales que los días de antes…ambos seriamos compañeros del mismo gremio…es posible que él me hubiera dicho que no, pero aun así quería que pasara…- Decía Serena con una leve sonrisa entre sus lágrimas.

-Si eso hubiera pasado…el sería un gran mago de Fairy Tail…no…Lo es… ¡Rin Hellbrand es un mago de Fairy Tail es este momento!- Dijo Tsuna muy serio observando el pleno cielo.

-¿Eh? ¿Qué estás diciendo, Tsuna? ¿Qué Rin era un mago de Fairy Tail?- Reacciono Serena levemente sorprendida.

-¡Si! ¡Rin era un mago de Fairy Tail, y lo sigue siendo, ya que él está con nosotros aquí!- Exclamo Tsuna con su mano derecha golpeando levemente la zona de su pecho.

-¿En nuestro…corazón?- Murmuro la pelinegra todavía un poco confusa.

-¡Eso es correcto! ¡La vida de Rin esta guardada en nuestros corazones! ¡Así que desde ahora tenemos que vivir mucho más fuerte por el! ¡Así que sonríe, Serena! ¡Estoy más que seguro que tu amigo no le gustaría que tu estés triste por el!- Dijo el mago de fuego mostrando una gran sonrisa a su amiga.

-Tsuna…- Murmuro Serena muy impresionada.

Al escuchar las palabras dichas por su compañero, Serena procedió a levantar su cabeza y apunto sus ojos de color negro llenos de lágrimas en dirección al cielo lleno de nubes. Mirando a aquellas nubes que se movían calmadamente en el cielo, Serena muy calmada observo como la imagen de Rin apareció en ese espacio azul. Pensando en su fallecido amigo, Serena coloco un rostro serio y después con su mano izquierda limpio las lágrimas en sus ojos.

-Rin…Tsuna tiene razón…tu recuerdo…tu voluntad está grabada fuertemente en mi corazón…mientras eso permanezca ahí, tu estarás a mi lado…como mi amigo…y como un compañero de Fairy Tail- Pensó Serena mostrando una sonrisa.

-¿Ya te sientes mejor, Serena?- Pregunto Tsuna mientras sonreía.

-Sí, de alguna forma…- Hablo Serena tambien sonriente y un poco sonrojada-…En serio, por alguna razón cada vez que hablo contigo me siento mejor, es como si tu…-

-¡Oigan, ustedes! ¡Si ya terminaron de hablar, vengan a comer de una vez!-

Al escuchar ese llamado por parte de Marcus y proveniente desde atrás de ellos, Tanto Tsuna como Serena procedieron a darse la vuelta y ambos observaron como en el centro de la cubierta del barco, todos los demás magos ahora estaban sentados sobre una gran tela que cubría el metal a sus pies y además sobre esa gran manta había una gran cantidad de comida, la cual algunos ya tenían en sus manos y bocas.

-¡Ya vamos!- Respondió Tsuna para luego volver a la pelinegra a su lado- Vamos, Serena, me muero de hambre-

-Sí, yo también- Contesto la chica demonio sonriendo y con sus mejillas un poco sonrojadas.

Y así el joven lleno de vendad y la chica pelinegra que ya se encontraba tan feliz como siempre se dirigieron con el resto de sus compañeros a disfrutar de una placentera comida. Pero cuando Serena y Tsuna llegaron ahí, se sentaron y la hora de comer comenzó, esa zona de calma no tardo en convertirse en gran zona de guerra.

-¡Oye, maldito pedazo de carbón! ¡Deja de comer tanto pollo, ya casi te lo acabas todo tu solo!- Exclamo Marcus furioso.

-¡Cállate, chispitas! ¡Tras dormir tres días me he perdido 15 comidas completas, tengo que recuperar energías!- Contesto Tsuna con su boca llena de carne de pollo frito.

-¿Cómo es que puedes sacar ese cálculo tan rápido?- Preguntaba Serena confusa.

-Él ha contado 5 comidas por día, pero siendo él no me sorprende que sea verdad- Contesto Alicia observando a sus compañeros.

-¡Tsuna-sama, si quiere comer deje que Raine le de comer en la boca! ¡Por favor diga "ah"!- Dijo la maga de hielo con corazones volando por todo su ser mientras sostenía un pedazo de carne entre los palillos en su mano.

-Raine ya deja de hacer esas cosas con el hijo de ese idiota flameante- Dijo Gray observando un poco molesto lo que hacía su hija.

-¡Gray-sama, abra la boca para que su esposa, Juvia, le de comer en la boca! ¡Por favor diga "ah"!- Menciono la maga de agua en la misma condición que su hija.

-¡Tu deja de darle esa clase de ejemplos! ¡Yo puedo comer por mí mismo!- Reacciono el seminegro desnudo ante lo que hacía su esposa.

-¡Bien, Salamander! ¡Ha pasado tiempo desde que no te veo, así que compitamos aquí mismo! ¡Veamos quién de nosotros puede comer más!- Exclamo Gajeel sonriente.

-¡Como quieras, cabeza de hierro! ¡Viajando por todo el mundo he comida toda de cosas que han vuelto mucho más fuerte mi estómago! ¡Te mostrare los resultados de mi entrenamiento!- Exclamo Natsu determinado.

-¡Un Hombre debe comer mucho!- Grito el varonil Elfman entrando a la competencia.

-¡Pues adelante, yo me apunto! ¡Los derrotare a todos!- Grito Ryos haciendo lo mismo.

-¡Adelante, debiluchos! ¡Les demostrare que yo soy más hombre que todos ustedes!- Agrego Sonia llena de determinación.

-¡Adelante, Natsu!- Apoyo Happy al lado de su primer compañero.

-Es como si los viejos y nuevos tiempos se hubieran unido- Comento Pantherlily al lado del Exceed azul.

-Ellos sin duda son el ejemplo viviente de "tal palo, tal astilla"- Comento Charle observando la situación.

-Es verdad…- Apoyo Levy bebiendo un poco de té.

-En realidad es muy nostálgico- Menciono Wendy sonriendo.

-Por cierto, Wendy, ha pasado un tiempo desde que te vimos. Como unos siete meses, ¿Verdad?- Comento Mirajane al lado de la peliazul.

-Si recuerdo bien, unos días después de convertirte en una maga de clase-S, te fuiste para cumplir tu primera misión en esa categoría. Dime, ¿Lograste cumplir la misión?- Pregunto Laxus al lado de su esposa.

-¡Si! Fue un poco difícil pero al final la complete. Luego unos días después recibí una carta por parte de Natsu-san diciéndome que viniera al Torneo del Rey Demonio, y Charle y vinimos lo más rápido que pudimos para ayudar- Respondió la Dragon Slayer del Cielo.

-¡Bien por ti, Wendy! ¡Sin duda has madurado, en especial de cuerpo! ¡Deja que Onee-san compruebe si te has cuidado bien físicamente!- Dijo la borracha Cana moviendo sus manos hacia los atributos de la peliazul.

-¡Espere, Cana-san! ¡Por favor, detenga...! ¡Ah!- Grito la voluptuosa maga del cielo intentando huir sin éxito de la pervertida maga de cartas.

-¡Qué bien se siente estar de regreso con todos los del gremio! ¡Ya había olvidado como se siente comer con todos ellos por estar de gira con mi mama!- Menciono la feliz Lucia mientras comía.

-¿Estás diciendo que ellos siempre son así?- Preguntaba Sorano con una gota de sudor bajando por su mejilla.

-De alguna forma ya me lo imaginaba…no los llaman "el gremio más ruidoso de Fiore" por nada- Comento Lisa entre risas.

-Y eso que no los han visto durante el Festival de Magnolia, ¡Son realmente intensos!- Comento Sting con una gran sonrisa.

-Es lo mismo al final de cada uno de los Grandes Juegos Mágicos, incluso han llegado a ser regañados por la Reina Hisui por celebrar tan fuerte- Comento Rogue mientras comía calmadamente.

-Si no hicieran eso no serían Fairy Tail- Agrego Yukino al lado de su esposo.

-Todo esto me trae varios recuerdos- Comento Lissana entre risas.

-A mí también- Menciono Kinana en la misma situación.

-Si no me equivoco, mi mama antes era una miembro de Fairy Tail, ¿Verdad?- Preguntaba la curiosa Sophia durante su alimentación.

-Sí, pero abandono a estos ruidosos para casarse con un tipo de oídos sensibles. Que chica más extraña- Dijo Sorano también conocida como Angel con un tono burlón.

-Puedo escucharte, maldita. Nadie te pidió tu opinión- Comento el molesto Erik.

-Eso es amor, ¿Verdad?- Dijo Richard sonriente y con un aura rosada llena de corazones.

-No estoy muy seguro…- Comento Sawyer al lado del amoroso pelinaranja de gran tamaño.

-Ha pasado un tiempo desde que estamos todos juntos. Es como antes de que todos trabajáramos para el consejo mágico- Dijo el calmado y sonriente Macbeth mientras sostenía una bebida en sus manos.

-Sí, Crime Sorciere está reunido de nuevo- Comento Meredy sonriente.

Y así los magos de Fairy Tail, los magos de Sabertooth y los miembros del consejo que antes conformaban el gremio independiente Crime Sorciere siguieron celebrando, algunos de manera calmada y otros de una manera salvaje, mientras se encontraban en la cubierta de ese gran barco que seguían moviéndose por los amplios mares para llegar al puerto de Magnolia.

-Por cierto, viejo- Hablo Tsuna a su padre que se encontraba a su lado, y ambos con grandes pedazos de pollo frito en ambas manos- Veo que tú o los otros viejos tampoco están mareados, ¿Wendy-san también uso su magia con ustedes?-

-¡No me subestimes, Tsuna! ¡Yo he entrenado por varios años para evitar sufrir mareos al estar encima de un transporte! ¡Si cayera derrotado por un transporte, no merecía llamarme un Mago de Clase SS!- Dijo Natsu muy orgulloso de sí mismo.

-¡Mi papa es increíble!- Dijo Lucia muy feliz mientras se encontraba al lado de su papa.

-¿Lo que está diciendo es verdad?- Preguntaba Serena a susurros al oído de Alicia.

-Para nada. Cuando el barco llego a recogernos, él se quejó de que no iba a subirse hasta que Wendy-san usara Troia en el- Contesto la peliescarlata de mechón azul también en susurros.

-Entonces solo está guardando las apariencias…- Susurro la pelinegra entre risas mientras una gota de sudor bajaba por su mejilla.

-Pero ahora que me doy cuenta, hoy ya se cumplen tres días completos desde que dejamos la isla. Hemos pasado mucho tiempo navegando- Dijo Alicia mientras comía un pedazo de pastel con fresas.

-Es verdad. ¿Aún falta mucho para que lleguemos a Magnolia, Jellal?- Preguntaba Erza mientras comía lo mismo que su hija.

-No. Seguramente llegaremos en un par de horas al puerto de Magnolia, ¿Por qué preguntas? ¿Estas apurada?- Pregunto Jellal al lado de su amada.

-No…es que cuando me fui, deje a cargo a Wakaba y a Macao a cargo pero me temo que con esos dos viejos dando órdenes, cuando regrese el gremio tendrá un fuerte olor a alcohol- Contesto la séptima maestra con una leve gota de sudor bajando por su mejilla.

-Un par de horas…- Pensaba Serena un poco seria.

Cuando el padre de Alicia menciono que solo faltaban un par de horas para llegar a Magnolia, la demonio de Zeref que se encontraba entre los magos que seguían comiendo, parecía que estaba perdida en sus pensamientos. Luego debido a una leve brisa del viento, Serena movió su cabeza un poco hacia la derecha y por casualidad logro ver con su mirada como a la lejanía se encontraba unas formaciones de tierra llena de árboles, y ella sabía que esa tierra formaba parte del reino de Fiore.

Aunque le faltaban un par de horas para llegar a Magnolia, el barco ya se encontraba cerca de la tierra que conformaba parte del Reino de Fiore, y al saber eso Serena coloco un rostro un poco serio ya que ella había tenido una idea que quería hacer realidad.

-Eh…Jellal-san, lamento las molestias, pero me preguntaba si el barco podría acercarse a la tierra más cercana, y si es así, ¿Podría por favor dejarme ahí?- Pregunto Serena un poco apenada.

-¿Eh? Claro que podría acercarse, pero, ¿Podría saber porque quieres bajarte del barco, Serena?- Pregunto el peliazul un poco confuso.

-Es que hay algo que quiero hacer antes de llegar al gremio- Contesto Serena un poco triste.

-¿Serena?- Reacciono Tsuna al ver como actuaba su amiga.

Para cumplir la petición de la chica de cabello negro, el barco se desvió un poco de su ruta hacia Magnolia, y avanzando por los mares, se posiciono en frente de la isla de Fiore más cercana. Estando el barco detenido, las personas que se encontraban en el procedieron a bajar el puente en dirección hacia la playa de la isla conectada además a un profundo y floreciente bosque. Y por el puente del barco, Serena que sostenia una mochila entre sus manos, bajo con mucho cuidado y luego se quedó en la playa de aquella isla mientras todos los demás magos que se encontraban en el barco la observaban.

-¿Estas segura que no quieres que te esperemos, Serena?- Pregunto Erza desde el borde del barco al igual que los demás magos en él.

-Estoy segura. Puede que me tarde en lo que voy a hacer, así que será mejor que ustedes sigan dirigiéndose hacia Magnolia. Cuando cumpla mi objetivo, me dirige a Magnolia a pie, así que por favor no se preocupen- Explico Serena estando en tierra.

-Ya veo- Hablo la séptima maestra- Es cierto que desde estas islas podrías llegar a Magnolia a pie, pero eso te llevaría como minino un día, ¿Estas completamente segura de esto?-

-Sí, muy segura. Aunque me tarde, lo que voy a hacer es algo muy importante para mí- Contesto Serena mostrando una sonrisa-

-¡Entonces también es algo importante para mí! ¡Deja que te acompañemos, Serena!-

¡Aye, sir!-

Al escuchar ese par de voces, Serena un poco sorprendida observo como del puente del barco bajaron dos seres. Una era un joven de cabellos rosas y ojos marrones todo cubierto de vendas, pero ahora vestido con un chaleco negro sin mangas y con bordes amarillos, un pantalón blanco que llegaba hasta los tobillos y un par de sandalias negras, sin mencionar que alrededor de su vendado cuello también había una bufanda de cuadros de un puro color blanco y en sus dedos llenos de vendas también traía una mochila con algunas de sus cosas.

Además por su espacio aéreo, lo acompañaba un Exceed de color azul y grandes ojos negros que solo vestía una mochila de color verde amarrada alrededor de su cuello y tenía sus emplumadas alas de color blanco extendidas y eso le permitía volar.

-¡Tsuna! ¡Happy!- Reacciono la pelinegro levemente sorprendida.

-A donde sea que vayas, iremos contigo, Serena. Después de todo, somos compañeros- Dijo Tsuna sonriente.

-¡Aye! ¡Además como tus Senpais de Fairy Tail, no podemos dejar que nuestra Kouhai ande sola por el bosque!- Comento Happy mientras volaba.

-No tienen que hacerlo, en serio, además, Tsuna, ¿Puedes moverte tanto con todas esas heridas?- Preguntaba la pelinegra preocupada.

-¡No te preocupes! ¡Además yo me curo mejor estando en movimiento, y no acostado en una cama de enfermería!- Respondió el pelirosa mostrando sus afilados dientes en su gran sonrisa.

-No eres el único que piensa así, Tsuna. Nosotros también vamos-

Ahora Serena, Tsuna y Happy dirigieron sus miradas hacia atrás de ellos para ver de dónde provinieron esas palabras, y observaron conjuntamente como al final de puente se encontraba la persona que las había dicho, Marcus. Y al lado del joven albino también se encontraban Alicia, Raine, Ryos, Sonia, Lucia, Lisa y Sorano. Todos ellos con una sonrisa en sus rostros y sosteniendo sus respetivas mochilas que traían los objetos que necesitaban.

-Todos…- Reacciono Serena aún más sorprendida.

-Todos nosotros salimos juntos de Magnolia, así que será mejor que regresemos todos juntos, ¿No creen?- Comento Serena con una sonrisa.

-Yo apoyo eso- Dijo Sonia muy determinada.

-Lo mismo digo- Apoyo Ryos sonriente.

-Raine también piensa eso…además que no quiere que Serena-san y Tsuna-sama vayan solos al bosque- Susurro la maga de hielo mientras sonreía.

-¡Yo también quiero acompañar a mi hermano y Serena-san!- Comento la pequeña maga celestial muy contenta.

-Es divertido estar con ustedes, así que nosotras también vamos- Dijo Lisa mostrando su sonrisa.

-Yo pienso lo mismo, ¿Están de acuerdo, Padre, Madre, Lissana-sama, y Maestro?- Pregunto Sorano contenta mientras miraba a los demás magos de Sabertooth permanecer en el barco.

-¡Si! ¡No se preocupen, pueden ir con ellos!- Respondió Sting sonriente.

-Solo tengan cuidado, y no hagan nada para meterse en problemas- Dijo Lissana observando a las dos jóvenes.

-Las estaremos esperando en el gremio con una gran fiesta por completar una misión tan importante- Comento Rogue con una leve sonrisa en su rostro.

-Si. Cuídense, Lisa-sama, Sorano- Dijo Yukino con una sonrisa en su bello rostro.

-¡Sí!- Dieron como respuestas las sonrientes Hermanas Dragones.

-Bueno, ahora que estamos todos juntos, ¿Nos vamos, Serena? Tú nos guías- Dijo Tsuna con una sonrisa hacia su compañera.

-Si…Vamos- Respondió Serena con una sonrisa en su hermoso rostro y sus mejillas levemente sonrojadas.

Sin poder o querer evitarlo, Serena, Tsuna y sus jóvenes compañeros comenzaron a caminar todos juntos para adentrase dentro del profundo y floreciente bosque sobre aquella tierra, mientras que el barco que los dejo ahí, levanto su puente, comenzó a moverse nuevamente en dirección hacia Magnolia. Pero mientras la gran máquina de metal se alejaba de la isla, apoyados de los barandales al borde de la cubierta del barco, se encontraba todos los magos que todavía estaban en él.

Todos los magos encima del barco en movimiento, tenían sus miradas llenas de orgullo fijadas en los jóvenes en la tierra que se aventuraron dentro de aquel bosque. Y mientras los observaban, algunos no pudieron evitar ver la joven imagen de ellos mismos reflejada en sus hijos y haciendo eso mostraban una sonrisa.

-En serio, todos esos jóvenes son iguales a sus padres, en especial tu hija, Juvia. Se parece mucho a ti- Comento Meredy al lado de la maga de agua.

-¿Si? Pues Juvia cree que Raine se parece mucho a Gray-sama- Respondió la peliazul claro al lado de la pelirosa.

-Bueno, también se parece mucho a Gray, es especial en el uso de su magia. Cuando mi hijo regresa a casa tras entrenar con Raine, se la pasa hablando de lo increíble que es. Habla tanto de ella que molesta un poco a su hermana- Comento Meredy con una sonrisa.

-Han pasado tantos años desde que no veo a ninguno de ellos…y ahora puede ver como todos han madurado y son un gran equipo- Comento Natsu con una sonrisa mientras observaba la isla donde se quedaron los jóvenes.

-No podrías tener más razón, Natsu-Hablo Erza muy orgullosa- Durante esta misión ellos han crecido como grandes magos y magas, y su gran aventura apenas acaba de comenzar. Derrotar a Acnologia solo fue el primer paso,...muy pronto, ellos llegaran a superarnos-

-Con respecto a la derrota de Acnologia, quisiera preguntarle algo, Erza-san- Dijo Sophia inesperadamente.

Y así el mago de clase SS y la séptima maestra de Fairy Tail procedieron a dirigir sus miradas, que pasaron de ser unas miradas de orgullo a unas de curiosidad, hacia la chica de cabello morado rojizo que se encontraba detrás de ellos con una expresión un poco seria en su rostro.

-Si no me equivoco, tu eres la hija de Erik y Kinana, ¿Verdad? ¿Qué pasa?- Pregunto la mujer con armadura de manera educada.

-Bueno, es que hay algo que me ha estado molestando un poco desde que dejamos la isla-Hablo Sophia- Y eso es que cuando Tsuna estaba luchando contra Acnologia, usted menciono que él era único que podía luchar contra Acnologia en su estado actual…esas palabras… ¿Eran ciertas?-

Ante la pregunta formulada por la Dragon Slayer de Veneno de la Segunda Generación, la mujer de cabello escarlata movió levemente sus parpados debido a la sorpresa de la pregunta y a cualquiera que estuviera acerca al parecer tomo curiosidad por la charla de las dos mujeres.

-¿A qué te refieres? ¿Estás diciendo que lo que yo dije era mentira?- Pregunto Erza un poco confusa.

-No…sin duda Tsuna se volvió muy fuerte y derroto a Acnologia…pero quisiera saber…Usted que es una maestra gremio, además que estaba acompañada de varios magos de clase S y de un mago de clase SS…en serio… ¿No hubieran podido derrotar a Acnologia todos juntos y…evitar lo que le paso a Rin?- Preguntaba la pelipurpura rojiza.

A lo que pregunto la hija de Erik y Kinana, la mujer llamada Titania se quedó callada por unos momentos con una medio triste expresión reflejada en sus ojos además que los otros magos de clase S y el mago de clase SS que escuchaban la conversación tenían la misma expresión en sus ojos. Luego Erza se dio la vuelta y dirigió su mirada hacia el mar que se agitaba formando leves olas.

-Eso es el pasado, Sophia. Ya no podemos saber si lo que dices es verdad…pero así han sido las cosas…- Contesto la séptima maestra apretando su puño derecho con fuerza.

-Tal vez…todos nosotros juntos hubiéramos derrotado a Acnologia si hubiéramos luchado al máximo…aunque algunos de nosotros hubiéramos caído…pero como dijo la maestra, eso es el pasado- Comento Gray muy serio.

-Además, aunque nosotros les ayudamos, no era nuestro deber terminar con esta misión…El mismo Tsuna lo dijo…Era su misión…lo mismo pasa con Rin…aunque nosotros hubiéramos intervenido o no…esta fue su decisión- Dijo Natsu muy serio observando el amplio cielo.

Mientras ese barco llego de magos seguía avanzando por el mar con dirección hacia Magnolia, en un camino en el interior de uno de los tantos bosques del gran reino de Fiore, caminaban calmadamente un grupo de jóvenes magos y un Exceed, todos ellos guiados por una chica joven que también era uno de los demonios de los libros escritos por el mago oscuro más grande de todos.

Los jóvenes magos y el Exceed, siguieron caminando y caminando, aunque uno de ellos volaba, por el camino en el interior de bosque lleno de diferentes y bellas plantas además de insectos, aves y otros animales. Todos ellos avanzaban tranquilamente, mayormente se la pasaban hablando entre ellos, a veces descansaban por un corto periodo de tiempo, pero sin duda disfrutaban la compañía de cada uno.

El grupo de magos siguieron avanzando a través del profundo bosque, pero luego de un total de 6 horas tras dejar el barco en donde iban sus padres y superiores, los jóvenes por fin llegaron al lugar a donde Serena los había guiado. Tras salir del profundo bosque por donde estuvieron caminando por un rato, los magos de Fairy Tail y Sabertooth llegaron a un lugar muy diferente en donde se encontraban.

El lugar a donde Serena los había llevado resulto ser un pueblo en medio del bosque. Ese pueblo aunque no era tan grande como Magnolia o Crocus, si era muy basto. Había una gran cantidad de casas de bloques muy bien construidas, y la misma cantidad de tiendas de comida, fruta, ropa u otras cosas. Sin mencionar que en ese pueblo había una gran cantidad de personas viviendo felizmente con sus familias y amigos.

-¿Un pueblo? ¿Aquí es donde querías venir, Serena?- Pregunto Tsuna un poco confuso.

-Si. Este lugar…este pueblo es un lugar muy importante para mí- Contesto la pelinegro sonriendo.

-Bueno, puedo entender porque te gusta. Aunque sea pequeño, se siente tanta vida como en Magnolia- Comento Marcus observando las felices personas del pueblo.

-Si. Irradia la felicidad de las personas que viven aquí- Agrego Alicia haciendo lo mismo que el joven albino.

-¿Y bien, Serena? ¿Tenías algo que hacer en este pueblo? ¿O solo querías venir a visitarlo?- Pregunto Lisa curiosa.

-Los dos. Hay algo que tengo que hacer en este lugar. Vamos, yo los llevare a donde tenemos que ir- Explico la chica demonio un poco seria.

Nuevamente los jóvenes magos, guiados por Serena, comenzaron a avanzar y se adentraron al interior de los que ellos describían como "un pueblo lleno de vida". Caminando recta y calmadamente por el pueblo, los magos de Fairy Tail y el par de magas de Sabertooth pudieron apreciar mucho mejor los hogares, los abastecimientos y las familias que se encontraban ahí.

Caminando por el pueblo mientras disfrutaban de el al mismo tiempo, el grupo de jóvenes magos al final llegaron al lugar a donde Serena los había llevado. Ese lugar resulto ser el centro del pueblo, y en esa zona se encontraba algo un poco extraño. Eso resulto una gran roca muy limpia enterrada en una tierra llena de un hermoso pasto verde con algunas coloridas flores. Pero sin duda lo más curioso era como encima de la roca había un total de 41 velas de cera y cada una de ellas estaba encendida, además de que en el centro de la roca había un pequeño clavo enterrado que sostenía una cuerda atada a un letrero que decía "En honor al gremio del pueblo, Red Serpent"

Al ver ese pequeño altar en el centro del pueblo, Serena lucía un poco triste mientras lo miraba mientras que los demás magos lo miraban de una forma un poco sorprendente y confusa, excepto uno de ellos, el cual era Tsuna que cuando vio el letrero que tenía el nombre de "Red Serpent" recordó algunas cosas que le había contado su compañera demonio.

-Red Serpent…ese nombre…- Pensó Tsuna un poco serio.

-¿Qué es esto? ¿Un altar?- Reacciono Ryos un poco confuso y sorprendido.

-¿Aquí es donde quería venir, Serena-sama?- Preguntaba Sorano curiosa.

-Si. Este es el lugar- Contesto Serena levemente triste.

-Parece alguna clase de altar para alguien o algo… ¿Este lugar es importante para ti, Serena?- Pregunto Sonia tras inspeccionar el lugar con su vista.

-Sí, muy importante…en este pueblo y en este lugar…es donde estaba antes mi antiguo gremio, Red Serpent- Contesto Serena muy tranquila mientras apretaba levemente sus puños.

Cuando escucharon la respuesta dicha por la chica de genes demoniacos, los magos a su alrededor se sorprendieron un poco ya que ahora sabían la relación de su compañera con ese extraño altar lleno de velas encendidas.

-Entonces…si en este lugar estaba el antiguo gremio de Serena-san…eso significa que…- Murmuraba Raine sorprendida.

-…También era el lugar en donde estaba el antiguo gremio de Rin…Era el gremio en donde estaban ambos- Termino Alicia la frase.

-¿Aquí había un gremio? ¿Pero porque ahora solo hay una roca con muchas velas?- Pero cuando Lucia formulo esa pregunto recibió un leve golpe en la cabeza por parte del joven albino- ¡Duele! ¿Por qué hizo eso, Marcus-san?-

-Lo siento, pero tienes que mostrar un poco de respeto, Lucia. Esto es un altar…para los muertos, ¿Verdad, Serena?- Menciono Marcus un poco serio.

-Si. Tienes razón, Marcus- Contesto Serena un poco triste.

-Pero… ¿No que el consejo había ocultado todo lo relacionado con ese…accidente?- Menciono Lisa un poco penosa.

-Se llevaron los cuerpos de las víctimas, y evitaron que la noticia se expandiera a las grandes ciudades, pero no pudieron deshacerse de todo- Hablo Serena- Los pocas personas que sobrevivieron a esa masacre, en vez de irse a otra lugar decidieron reconstruir el pueblo. Luego de dos años, los sobrevivientes regresaron a este horrible lugar al esplendor que tenía antes. Y así este pueblo se fue haciendo más poblado, y para honrar las vidas perdidas en aquella tragedia, los ciudadanos pusieron este altar lleno de velas. Cada vela está encendida con una llama mágica que tarda años en extinguirse, además que cada uno de ellas representa la vidas que se perdieron-

-Cuarenta y un velas en total… ¿Ese fue el total de víctimas?- Pregunto el joven albino un poco triste.

-Si. Esas velas también significan que las almas de todas esas personas todavía permanecen en este lugar, y cuidan al pueblo. Y seguirán representando eso mientras sigan encendidas- Explico la chica demonio con una leve sonrisa en su rostro.

-Es una bella historia…Aunque ellos no sigan aquí, todavía son el gremio que protegen al pueblo- Comento Sorano con una leve sonrisa.

-¿Y para esto querías venir aquí, Serena? ¿Para visitar a tu antiguo gremio?- Pregunto Tsuna un poco serio.

-Más o menos. Durante los últimos 10 años, yo he venido a este lugar al menos una vez cada mes…pero es la primera vez acompañada de otras personas, y también es la primera vez que voy a hacer esto- Comento la pelinegra un poco triste y un poco feliz.

-¿Esto?- Reaccionaron los magos confusos.

Luego todos los compañeros de Serena observaron como ella a continuación metió su mano derecha dentro de la mochila que sujetaba con su mano izquierda. Y de esa mochila, la joven de cabello negro saco una vela de cera igual a las que se encontraban encima de la gran roca que hacia como altar.

-¿Una vela? ¿Para qué es eso, Serena-san?- Pregunto Lucia curiosa.

-Esta vela representa una nueva alma bondadosa que se unirá a los miembros de Red Serpent como protectores de este pueblo- Respondió Serena observando muy feliz esa vela que tenía en sus manos.

-Esa alma…es la de Rin, ¿Verdad?- Menciono Tsuna mostrando una sonrisa.

-Si. Solo pensé que él también hubiera querido que al menos un fragmento de su alma descansara en el mismo lugar en donde se encuentran las almas de su gremio…su verdadero gremio- Contesto Serena con una leve sonrisa en sus bellos labios.

Tras contentas la pregunta del Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación, la contenta Serena procedió a avanzar y posicionarse en frente del altar de Red Serpent. Luego la demonio de los libros de Zeref, con mucho cuidado, coloco esa importante vela en el centro de las demás velas que se encontraban encima de la gran roca en el centro del pueblo y después de hacerlo retrocedió al sitio en donde estaba antes.

-Ya la coloque en su sitio, ahora solo falta encenderla- Comento Serena muy feliz.

-Necesitamos un encendedor o un fosforo, ¿Verdad?- Menciono la hija del maestro de Sabertooth.

-Tenemos al mejor encendedor aquí mismo. ¿Nos haces los honores, Tsuna?- Preguntaba la hija de la séptima maestra de Fairy Tail con una sonrisa en su rostro.

-¡Por supuesto!- Contesto el joven de cabello rosa muy determinado.

Dada su respuesta, ahora fue el pelirosa con su cuerpo totalmente vendado de pies a cabeza, quien procedió a avanzar hacia el altar. Cuando estuvo en frente del altar, Tsuna levanto su dedo índice y lo recubrió de unas leves llamas carmesí. El mago de fuego acerco con mucho cuidado esa leve flama en su dedo hacia la mecha de la vela apagada, pero justo antes de que Tsuna la tocara algo extraño paso. La vela de repente se encendió sola y mostro una pequeña pero duradera llama de un tono oscuro.

Tsuna que fue el único lo suficientemente cerca para ver como la vela se encendía antes de que el pusiera su dedo en ella, se sorprendió pero trato de que sus compañeros detrás de suyo no se dieran cuenta. Tras quedarse contemplando por unos segundos esa llama de tono oscuro que había encendido la vela, Tsuna comparo esa llama con la llama producida por otro mago, y tras pensarlo, el mago de Fairy Tail simplemente mostro una sonrisa.

-¿Ha pasado algo malo, Tsuna-sama? Se tardando un poco- Comento Raine levemente preocupada.

-No, no pasa nada malo. La vela ya está encendida- Respondió Tsuna sonriente.

Con la vela encendida, Tsuna retrocedió y se posiciono al lado de Serena. Ahora los jóvenes magos observaban con unas leves sonrisas en sus rostros, las 42 velas encima de aquella roca que representaba que 42 personas protegían ese cálido y feliz pueblo desde el paraíso en donde se encontraban.

-Ahora Rin se encuentra con su verdadero gremio y rodeado de sus verdaderos amigos- Dijo Tsuna con una gran sonrisa en su rostro.

-¡Sí!- Apoyo la feliz Serena.

-Bueno, se está haciendo un poco tarde para caminar por el bosque…con las heridas que tenemos, será mejor que todos nosotros nos quedemos en una posada del pueblo- Comento Marcus sabiamente.

-¡Buena idea, primo! ¡Y ya que fue tu idea, ¿Qué tal si tú pagas?!- Dijo Sonia en un tono burlón mientras sonreía.

-¡Como si eso fuera a pasar! ¡Todos pagaran su propia habitación!- Respondió el joven albino muy molesto.

-¡Vamos!...Si aceptas, te prometo que le tomare fotos a Alicia mientras duerme y te las daré a ti- Susurro Sonia al oído de su primo.

-¡¿Qué?!...Si c-crees…que ca-caere en eso…estas muy equivoc…cada- Respondió Marcus todo rojo y entre temblores de debilidad.

-No sé de qué están hablando ustedes, pero se ve que Sonia está ganando- Dijo Ryos con una gota de sudor bajando por su mejilla.

-Sonia solo está bromeando, Marcus. Todos nosotros ayudaremos a pagar- Comento la justa Alicia.

-S-Si…ya lo sé…- Contesto el joven albino con vapor saliendo de su cabeza.

-Lo que sea que ella te dijo, se ve que no lo tomaste como una broma- Dijo Lisa evaluando la situación.

-Marcus-sama esta todo rojo- Comento Sorano entre leves risas.

-¡Vamos, Serena!- Llamo Tsuna a su compañera mientras él y los demás comenzaban a alejarse del altar.

-¡Si! ¡Ya vo…!-

Pero antes de que la chica demonio pudiera contestar correctamente, una leve brisa de viento que incluía algunas hojas del bosque rozo sus ojos y provoco que parpadeara levemente. Cuando hizo, Serena observo muy sorprendida como ahora en frente de sus ojos de color negro se encontraba algo totalmente increíble.

Serena observo como el altar lleno de un total de 41 velas encendidas se convirtió con esa ráfaga de viento misterioso en una gran cantidad de personas que tenían sus cuerpos rodeados por un aura fantasmal. Esa gran cantidad de hombres y mujeres en el mismo lugar en donde estaba el altar para Red Serpert, hicieron que la joven pelinegra se sorprendiera en gran medida, pero sin duda lo que más la sorprendió fue como en frente de todas esas personas había un pequeño niño como d años con un cabello blanco y ojos grises, y que además mostraba una gran y cálida sonrisa.

-Serena…Gracias- Dijo el alma de Rin.

Cuando el pequeño niño dijo esas palabras, otra leve brisa del viento provoco que esa gran cantidad de espíritus desapareciera y que volviera la gran roca llena de varias velas encendidas, pero la reacción de la chica demonio permaneció. Serena estaba totalmente quieta con sus ojos abiertos por la gran sorpresa, y en ese estado la chica hizo lo más que pudo para que sus lágrimas no salieron. Pero lo que no pudo evitar fue que sus labios formaran una gran sonrisa de felicidad.

-¡Serena! ¿Qué pasa? Te dejaremos atrás- Gritaba Tsuna a su quita compañera.

-¡Si! ¡Ya voy!- Respondió esta vez Serena muy feliz.

La joven de cabello y ojos negros procedió a dirigirse con el resto de sus compañeros que la esperaban para ir a buscar un lugar donde dormir. Tsuna que se encontraba quieto mientras observaba a Serena acercarse, de repente sintió algo que lo sorprendió. El joven de cabello rosa sintió como de repente en su hombro derecho lleno de vendas fue tocado por lo que parecía ser una mano.

-Más vale que cuides a Serena, Tsuna. Si alguna vez ella se siente sola, yo volveré y te daré una paliza-

-¿Eh?- Reacciono Tsuna sorprendido.

Al sentir esas palabras al borde de su oído y una mano rozando levemente su hombro vendado, el mago de fuego de inmediato giro la mirada para ver de quien era esa voz pero se sorprendió al ver que no había nadie a su lado o detrás de él. Pero tras pensarlo un poco, Tsuna reconoció a la única persona a la que le pertenecía esa voz y que le importaba tanto el estado de aquella chica con genes demoniacos, y de inmediato mostro una gran sonrisa.

-¡Si! ¡Me asegurare que eso jamás pase! ¡Lo prometo!- Dijo Tsuna con una gran sonrisa en su rostro.

Continuara…