Fairy Tail: Una Aventura Eterna.

Un día en la ciudad de Hargeon, joven llamado Tsuna Dragneel, cuando se encontraba en una misión para su gremio y al mismo tiempo personal, se encontró con una maga independiente llamada, Serena Axel. Al principio estos dos eran completos extraños uno para el otro, pero con el tiempo, estos se hicieron amigos y como por obra del destino, Serena decidió unirse a Fairy Tail.

Pero poco tiempo después de eso, a los jóvenes de Fairy Tail junto con otros aliados se les fue encargado la misión de entrar a un torneo que eventualmente los llevaría a combatir contra el gremio oscuro que buscaba el revivir de Zeref y que era dirigido por el antiguo rey dragón, Acnologia, Seven Satan. Durante esta misión, los jóvenes magos iban a soportar difíciles batallas mentales y físicas contra ellos mismo al igual que contra difíciles adversarios.

Aunque eventualmente, todos juntos como un alma y un solo cuerpo, los jóvenes de la siguiente generación se enfrentaron al mismo enemigo contra el que lucharon sus padres, Acnologia. Pero al final, Tsuna, ayudado por el poder de los fantasmas del pasado, fue capaz de derrotar al rey de la oscuridad de una vez por todas.

Pero a pesar de su victoria, los jóvenes de Fairy Tail no estaban totalmente felices porque para alcanzar esa victoria, uno de sus compañeros llamado Rin Hellbrand había tenido que sacrificar su vida. Les costó aceptarlo, pero los jóvenes de Fairy Tail y Sabertooth al final sabían que lo que le había pasado a su amigo era irremediable, pero también sabían que no importa cuánto tiempo pasara, la voluntad de Rin estaría grabada en sus corazones mientras ellos continuaran avanzando en su gran aventura que durara eternamente.

Capítulo 39: ¡Eterna!

Esta historia comienza en largo y rector camino que se encontraba en medio de un profundo y hermoso bosque que traía en si varios animales muy tranquilos y varias bellas flores. Y por ese mismo camino a través del bosque, se escuchaban los pasos del caminar de lo que al parecer eran varias personas. Con el pasar de los segundos se descubrió que esa gran cantidad de pasos provenían de un grupo de jóvenes chicas y chicas que avanzaban por el camino.

Ese conjunto de tres chicos jóvenes y siete jóvenes caminaban calmadamente a través del bosque mientras hablaban entre ellos. Y sin mencionar que ocho de esos 10 jóvenes tenían grabados en diferentes partes de su cuerpo, las marcas de Fairy Tail, mientras que las otras dos tenían la marca de Sabertooth. Además que aparte de los jóvenes magos, por ese camino también avanzaba un feliz gato azul, que en vez de caminar volaba con las alas blancas que salían de su espalda.

Los nombres de 10 jóvenes y el Exceed eran Tsuna, Serena, Marcus, Alicia, Ryos, Raine, Sonia, Lucia, Sorano, Lisa y Happy. Tras hospedarse una noche en una posada en la ciudad en donde estaba la tumba de Rin, al día siguiente los jóvenes magos partieron con dirección a sus hogares, aunque eso ya había sido dos días atrás. Con dos días de una larga caminata, los jóvenes magos ya se encontraban más o menos cerca de las ciudades en donde estaban sus respectivos gremios.

-Estando en un bosque tan amplio como este, se puede notar la belleza de la naturaleza, ¿No creen?- Comento Alicia muy calmada mientras observaba las flores y mariposas a las cercanías.

-¡Alicia tiene razón! ¡Sin duda lugares llenos de una naturaleza tan bella como esta son perfectos para lunas de miel o tener una casa llena de niños, ¿No cree lo mismo que Raine, Tsuna-sama?!- Dijo la esperanzada maga de hielo rodeada de corazones.

-Sí, sí muy bonito, pero este bosque está lleno de excremento de animales y además los mosquitos no dejan de molestarme… ¡Ah, maldición…creo que me acabo de tragar uno!- Respondió el ignorante Tsuna entre escupidas.

-Se nota que tu no estas hecho para apreciar la naturaleza…- Comento Serena entre un leve suspiro.

-¿Qué significa eso?- Pregunto el pelirosa un poco confundido.

-Que eres idiota, hermano- Contesto Lucia con una sonrisa.

-Muy idiota- Agrego Marcus levemente serio.

-Y de los más grandes- Apoyo Ryos de acuerdo con los otros.

-Malditos…Se pasan de la raya- Dijo Tsuna con una leve vena de ira proviniendo de su frente.

-Maldición, ¿Cuánto falta para llegar? Me estoy cansando de caminar tanto- Dijo Lisa quejosa.

-Ya estamos cerca, solo resiste un poco más, Lisa-chan- Respondió Sorano muy calmada caminando al lado de su compañera.

-No sé si mis pies resistirán. Oye, Sonia, ¿No podrías convertirte en un caballo en llevarme?- Pregunto la rubia con una sonrisa.

-Si podría hacerlo, pero no lo hare. Comportare como un hombre y camina por ti misma- Contesto la prima de la maga de Sabertooth un poco seria.

-Pero si soy una mujer igual que tú…- Comento Lisa con una leve gota de sudor bajando por su mejilla.

-¿Por qué Sonia-sama siempre habla como si fuera un hombre tan varonil?- Pregunto Sorano levemente curiosa.

-Es el ADN de su padre haciendo efecto, no te preocupes- Contesto Happy volando al lado del grupo de magos muy tranquilo.

-Oigan, miren-Hablo Alicia-Ya se puede ver el final del camino-

-¿En serio?- Preguntaba Tsuna curioso.

Todos los magos que caminaban a través de ese camino fijaron sus miradas hacia delante de ellos, y observaron que lo que dijo la hija de la séptima maestra de Fairy Tail, no era mentira. Observaron cómo un poco más adelante del camino se encontraba una luz que posiblemente significaba la salida de aquel profundo, basto y hermoso bosque en donde habían estado caminando por al menos dos horas.

-¡Voy a ver!- Exclamo Tsuna sonriente comenzando a correr hacia aquella luz al final del bosque.

-¡Espera, Tsuna! ¡No te alejes tanto!- Dijo Serena sin que el pelirosa le hiciera caso.

-Ese tipo jamás cambiara. Siempre es tan intenso- Comento Ryos con una leve risa.

-Es igual a su padre y ahora podemos confirmarlo- Dijo Marcus también sonriendo.

Y así el joven de cabello corrió velozmente por ese camino que se encontraba en medio del bosque, pero cuando llego al borde del camino, ese bosque había terminado. El camino continuaba bajando un poco profundo barranco con pasto y ahí también era el final del profundo bosque, sin mencionar que en ese barranco se encontraba Tsuna mostrando una amplia sonrisa que enseñaba sus afilados colmillos y mientras sus filosos ojos de color marrón observaban una hermosa ciudad que estaba a la lejanía.

-¡LLEGAMOS!- Grito el mago de fuego al ver la ciudad de Magnolia.

Al ver la amplia ciudad de Magnolia que todavía estaba un poco lejos, el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación mostraba una gran felicidad mientras las brisas del viento agitaban levemente su cabello rosa y la luz del sol rosaba su piel, la cual ya no estaba totalmente vendaba. Tras dos días, las heridas de Tsuna se habían curado en gran medida y ahora las únicas vendas que tenía eran algunas que se encontraban en sus dedos y muñecas, sin mencionar que ahora el pelirosa poseía una pequeña cicatriz en el lado derecho de su frente que no se notaba tanto por los mechones de su cabello.

-No grites eso antes de tiempo, idiota. Todavía nos falta camino que recorrer- Dijo Marcus a varios pasos detrás de Tsuna.

Los demás jóvenes solo tardaron unos segundos antes de alcanzar al joven de cabello rosa y salir del bosque para posicionarse en ese acantilado, pero cuando lo hicieron también mostraron una sonrisa al fijar sus miradas en la gran ciudad de Magnolia, y aunque todavía estaba un poco lejos eso no les preocupaba.

-Ya se puede Magnolia. Por alguna razón se siente nostálgico- Comento Sonia sonriente.

-Si, a pesar de que solo han pasado algunos días, se siente como si hubiera pasado mucho más tiempo- Agrego Ryos también mostrando una sonrisa.

-Tal vez para ustedes, pero ya que yo estuve de gira con mi mama, para mi este paisaje si es nostálgico- Dijo Lucia un poco quejosa.

-Es verdad, ¿La madre de Lucia-sama y Tsuna-sama es Lucy Dragneel-sama, la famosa escritora?- Confirmaba Sorano curiosa.

-Siéndote sincera, Lucia-chan, entiendo que tú seas hija de una persona que escribe libros tan increíbles, pero, ¿Estas segura de que Tsuna es tu hermano? ¿No será que algunos de ustedes es adoptado?- Preguntaba Lisa en tono bromista y un poco serio.

-Malditas, ¿Se les olvido que estoy a unos centímetros de ustedes?- Dijo Tsuna con un par de venas de ira prominentes en su frente.

-Lucy-san…Ahora que lo pienso, Ello no estuvo en la isla con nosotros, ¿Por qué será?- Pensaba Serena en silencio.

-No se preocupe, Tsuna-sama, para Raine usted siempre será alguien increíble- Dijo la peliazul lanzándose al pelirosa para darle un fuerte y amoroso abrazo.

-¡Si, si, gracias, pero no hace falta que seas tan pegajosa!- Exclamo Tsuna un poco fastidiado mientras alejaba a Raine con sus brazos y los demás a su alrededor solo se reían levemente.

-Bueno, será mejor que nos pongamos en marcha, mi madre y los demás ya deben estar en el gremio esperándonos- Dijo Alicia.

-Sí, ya quiero llegar. Después de dos días comiendo pescados y frutas, me caería bien alguno de los platillos de mi mama- Comento Marcus muy calmado.

-¡Es verdad, tenemos que apresurarnos! ¡Con el glotón de mi papa ahí, él se terminara comiendo y bebiendo todo lo que hay en la despensa antes de que nosotros pongamos un solo pie en el gremio!- Dijo Tsuna muy preocupado.

-¿Eso es lo que te preocupa? ¿Crees que Natsu-san haría algo así?- Preguntaba Serena con una pequeña gota de sudor bajando por su mejilla.

-Recuerda que ese hombre es el padre de este chico, así que no lo digas como si fuera algo tan sorprendente, Serena…- Respondió Happy volando al lado de la pelinegra.

-Tienes un buen punto…- Dijo la demonio de Zeref entre leves risas.

Bajando el acantilado sin dificultad, los jóvenes magos continuaron avanzando calmadamente a través de ese camino que ahora en vez de estar en medio de un profundo bosque, se encontraba en medio de un corto y limpio pasto que seguía hasta Magnolia. Los jóvenes siguieron caminando y caminando tranquilamente, a pesar de la desesperación de cierto mago de fuego, y tras una hora llegaron a una zona en donde el camino se dividía en dos. El lado derecho del camino llevaba hacia la ciudad de Magnolia, mientras que el lado izquierdo solamente seguía y seguía, posiblemente llevaba a otro pueblo o ciudad.

Los magos de Fairy Tail sabían que tenían que ir por el camino de la derecha para llegar a la ciudad donde se encontraba su gremio, Magnolia, pero la razón por la que se detuvieron es porque sabían que había dos de sus compañeras que no pertenecían a Fairy Tail, sino que pertenecían a otro gremio que se encontraba en otra ciudad y también sabían que este era el momento de la despedida.

-El camino se divide en dos…- Dijo Marcus un poco serio.

-Ya estamos cerca de Magnolia. Muy pronto llegaremos al gremio- Comento Ryos.

-Habla por ti, a Sorano-chan y a mí todavía nos falta recorrer un largo camino para llegar a nuestro gremio- Dijo Lisa un poco quejosa.

-Hasta aquí es donde seguimos juntos, magos de Fairy Tail- Dijo Sorano al lado de su compañera.

Al escuchar esas palabras, los jóvenes magos de Fairy Tail y el Exceed del mismo gremio fijaron sus miradas en la Dragon Slayer Blanca y en la Dragon Slayer de las Sombras, ambas de la cuarta generación, y que pertenecían además al gremio llamado Sabertooth. A pesar de que sabían que su separación era inevitable, los magos de Fairy Tail no podían evitar estar un poco tristes al separarse de esas dos magas de Sabertooth, en especial después de la inolvidable aventura que vivieron como un equipo.

-Esta es la despedida. Fue genial hacer equipo con ustedes y espero que en el futuro se repita- Dijo Alicia levantando su mano derecha para dar un apretón de manos.

-Lo mismo digo, Alicia-sama, y espero que esa petición se cumpla- Respondió Sorano dándole un apretón de mano a la chica de cabello escarlata y un mecho azul.

-Más les vale que cuando lleguen a su gremio se pongan a entrenar para que yo no tenga que salvar tantas veces sus traseros, hadas- Bromeo Lisa sonriendo.

-No seas tan arrogante, niña- Respondió Ryos con una leve risa.

-Además, estoy muy seguro que esa frase me corresponde a mí, pequeña gata. ¿Acaso no recuerdas quien te salvo en la zona comercial de la isla?- Contesto Marcus un poco molesto pero sonriente.

-Hasta la próxima, primita- Dijo Sonia con una leve sonrisa en su rostro donde también había unos ojos un poco tristes.

El joven albino, la joven pelicafe y la joven rubia a continuación chocaron sus puños con una leve suavidad mientras sonreían, ya que ese choque unísono de puños era su despedida como un trio de primos que eran.

-Raine en serio disfruto estos momentos en donde formamos equipo- Comento la maga de hielo sonriendo.

-Por favor, saluden a Yukino-san por mí y a todos los demás de Sabertooth- Dijo Lucia sonriéndole a las dos magas de Sabertooth.

-Sí, me asegurare de hacerlo- Respondió la amable y alegre pelinegra de Sabertooth.

-Por cierto, Tsuna, más vale que no desperdicies el poder que te di. Sera mejor que entrenes diariamente el modo del Dragón de Llamas Blancas- Dijo Lisa sonriéndole al pelirosa.

-¡Puedes apostarlo! ¡La luz blanca que yo creo incluso superara la tuya!- Exclamo Tsuna determinado.

-Yo también digo lo mismo, Marcus-sama. Y aunque no le recibió en las mejores condiciones, espero que el poder de las sombras le sea útil- Dijo Sorano un poco apenada.

-Es muy útil en realidad, gracias, Sorano- Respondió el joven albino mostrando una amable sonrisa.

-¡Pero no se confíen tanto ustedes dos solo porque poseen dos atributos! ¡En algún momento serán ustedes quienes serán superados por la luz y sombra de las Hermanas Dragones!- Dijo la rubia de Sabertooth mostrando una sonrisa desafiante.

-¡Puedes intentarlo! ¡En los siguientes Grandes Juegos Mágicos, decidiremos quién de nosotros es el mejor Dragon Slayer!- Exclamo Tsuna ante el desafío.

-¡Yo apoyo eso!- Agrego Ryos sonriente.

-¡Sí!- Apoyo Marcus de la misma manera.

-¡Aye, sir!- Grito Happy muy contento.

-Eso será algo interesante de ver, estoy ansiosa- Dijo Serena entre algunas risas de felicidad.

-¡Sin duda!- Apoyaron Lucia, Alicia, Raine y Sonia de la misma manera que la pelinegra.

Y así tras hablar un rato, todos los magos, tanto de Fairy Tail como de Sabertooth, con una gran sonrisa en sus rostros, chocaron sus puños con un tiempo unísono y estaban seguros que un futuro, todos ellos volverían a formar equipo. Después de eso, los jóvenes magos de Fairy Tail siguieron caminando por el camino que los llevaría a la ciudad en donde se encontraba el edificio de su gremio, Magnolia. Mientras que Lisa Eucliffe y Sorano Aguria Cheney, ambas magas de Sabertooth, siguieron por el otro camino que eventualmente las haría llegar a su gremio.

-Si fue una gran aventura, ¿No crees, Lisa-chan?- Comento Sorano mientras avanzaba.

-Sí, la pase mejor de lo que pensé. Fairy Tail es un gremio muy interesante- Respondió la rubia sonriendo.

-Oye, Lisa-chan…- Hablo Sorano un poco pensativa-…Hace tiempo, tú dijiste que tu padre siempre hablaba de un gremio que se consideraban a ellos mismos como familia y que tenían unos lazos más fuertes que nadie…dime, ¿Tú crees que ese gremio sea…?-

-Sorano-chan…- Hablo Lisa interrumpiendo a la pelinegra-…Yo se la pregunta que vas a hacer, y para contestarla, yo tengo que hacerte una pregunta a ti… ¿Acaso lo dudas?-

Con la gran sonrisa que Lisa mostraba al responder esa pregunta, Sorano también sonreía y así las dos magas solo siguieron por ese camino que las llevaría a su gremio que era tan unido como aquel gremio con el nombre "hada" en él, Sabertooth.

Mientras tanto, después de otra hora caminando por ese recto camino, los jóvenes magos de Fairy Tail nuevamente pusieron sus pies en el piso que pertenecía a la ciudad en donde se encontraban su lugar de trabajo y sus hogares, la gran ciudad de Magnolia perteneciente al Reino de Fiore. Los magos de Fairy Tail observaron con sus miradas mientras caminaban, aunque había uno que volaba con un par de alas emplumadas, como la gente de la ciudad disfrutaba su tiempo libre en los parques, caminando por las calles o en sus casas, mientras que otras personas trabajaban esos establecimientos. A pesar de que solo estuvieron fuera de la ciudad por unos días, ese paisaje les resultaba nostálgico.

Esos jóvenes magos tras pasar la entrada de la ciudad, continuaron caminando rectamente hacia adelante. Pasaron por calles al lado del puerto lleno de barcos y pescadores, al igual que calles entre grandes edificios y casas, e incluso pasaron por una calle al lado de un gran lago que pasaba por la ciudad. Pero al final tras caminar por varios minutos, los magos llegaron al centro de Magnolia en donde se encontraba un amplio y alto castillo que tenía en varias de sus torres, unas banderas que tenían grabadas en ellas el mismo símbolo que tenían grabados los jóvenes en diferentes lugares de sus cuerpos. La marca de Fairy Tail.

-Al fin estamos de regreso en el gremio. ¿Ahora está bien si lo digo?- Pregunto Tsuna al joven albino a su lado.

-Sí, adelante- Contesto Marcus con una leve risa.

Con la respuesta daba por el Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación, el joven de cabello rosa sonrió para después comenzar a tomar una gran cantidad de aire que lleno toda su boca.

-¡LLEGAMOS!- Grito Tsuna con gran felicidad.

-Bueno, ahora parece que no podremos llegar de sorpresa- Comento Alicia quitando las manos de sus oídos al igual que los demás.

-Entiendo que estés emocionado, pero, ¿Era realmente necesario gritar eso?- Preguntaba Serena.

-¡Por supuesto! ¡Si no gritara con suficiente fuerza no sería un grito de guerra!- Respondió el pelirosa sonriente.

-¿Grito de guerra?- Reacciono Sonia confundida.

-¿Para qué rayos necesitas un grito de guerra para entrar al gremio?- Preguntaba Ryos confundido y molesto.

-¡Lo necesito para que mi viejo sepa que estamos aquí, y que se prepare por si se comió toda la comida del gremio!- Respondió Tsuna con sus puños apretados y listos para luchar.

-¿Hablas en serio con respecto a eso?- Reacciono Serena con una gota de sudor bajando por su cabeza.

-Algo me dice que lo único que quieres es luchar con Natsu…- Comento Happy muy seguro.

-Mi hermano jamás cambiara…- Dijo Lucia entre leves risas.

-¡Tiene razón, Lucia-san! ¡Y eso es lo genial de Tsuna-sama, y hace que Raine lo ame más!- Comento la peliazul oscuro toda encantada.

-No puedo evitar estar un poco de acuerdo con eso…- Susurro cierta pelinegra levemente.

-¿Eh? ¿Dijiste algo, Serena?- Pregunta la hija de la séptima maestra al lado de la chica demonio.

-No, nada- Respondió Serena mostrando una sonrisa y con sus mejillas un poco sonrojadas.

-¿Qué más estamos esperando, chicos?- Hablo Tsuna desesperado- ¡Vamos a entrar de una vez!-

Con ese gran aviso, el desesperado joven de cabello rosa coloco sus manos en ambos lados de la gran puerta de madera que era la entrada al castillo del gremio, y de inmediato, con una gran fuerza, empujo las puertas y las abrió con gran facilidad. Cuando hizo eso, Tsuna como el resto de los jóvenes, se esperaban el clásico paisaje de Fairy Tail, que era una gran cantidad de hombres y mujeres peleando, bebiendo, comiendo y a veces todo al mismo tiempo. Pero en vez de eso, los jóvenes magos escucharon el débil sonido de unas pequeñas explosiones no dañinas y con sus ojos observaron como el espacio por encima de ellos se llenó de varios papeles de colores.

-¡¿Eh?!- Reaccionaron todos los jóvenes magos sorprendidos.

Los jóvenes de la cuarta generación fueron cubiertos levemente por aquellos confetis de varios colores, y al mismo tiempo observaron que los responsables de haber lanzado esos pedazos de papel multicolor fueron todos los demás miembros de Fairy Tail, los cuales tenían una gran sonrisa mientras observaban a los jóvenes entrar al gremio. Los jóvenes magos también observaron cómo el interior del gremio, ambos pisos, estaban cubiertos por globos y cintas de diferentes colores y como las mesas estaban llenas de una gran cantidad de deliciosas comidas.

-¡Bienvenidos!- Gritaron en unísono y muy felices todos los miembros de Fairy Tail que se encontraban dentro del gremio.

-¿Eh?- Repitió Tsuna en un gran estado de confusión.

-¿Bienvenidos…? ¿Qué es esto?- Preguntaba Alicia sorprendida.

-Tal como pueden ver, es una fiesta de bienvenida- Hablo Erza acercándose a los jóvenes- La preparamos mientras ustedes estuvieron afuera. Nos llevó algo de tiempo pero afortunadamente terminamos a tiempo-

-¿Una fiesta de bienvenida? No es como si nos hubiéramos ido por tanto tiempo- Comento Sonia un poco sorprendida.

-Eso no importa. Una fiesta es una fiesta, así que acéptenla-

Ahora los jóvenes magos voltearon sus miradas y observaron cómo se les acerco un hombre mayor pero de aspecto joven de cabello rosa, ojos marrones y como estaba sonriendo mostraba sus dientes afilados, parecidos a colmillos en realidad. Además vestía con un abrigo rojo largo que solo poseía su manga izquierda larga, mientras que en el lado izquierdo no había, y eso permitía ver que en el musculoso brazo derecho de ese hombre se encontraba la marca de Fairy Tail en color rojo. Sin mencionar que también vestía con un pantalón blanco junto con unas botas marrones.

-¡Papa!- Dijeron Tsuna y Lucia al ver a su padre.

-Hola, chicos. Díganme, ¿Hicieron ese asunto que Serena quería hacer?- Preguntaba el mago de clase S a los jóvenes.

-Si…Por cierto, viejo, quisiera hacerte una pregunta- Contesto Tsuna viendo a su padre.

-¿Eh? ¿Qué?- Dijo Natsu curioso.

-¿Por qué demonios estas atado con una cuerda?- Pregunto el joven pelirosa al ver como su padre tenía amarrado todo su torso, junto con sus brazos, con una larga cuerda que era sujetada por los extremos por Laxus y Gajeel que estaban a su lado.

-Eso es porque este tipo en el momento de poner un pie en el gremio, casi se come toda la comida que tenemos- Dijo Gajeel muy molesto.

-Para detenerlo tuvimos que amarrarlo con una cuerda resistente al fuego- Dijo Laxus de la misma manera.

-¡Lo sabía!- Reacciono Tsuna con gran ira.

-Dejando eso a un lado…Esta celebración tiene otro objetivo muy importante, ¿Lo recuerdas, Tsuna?- Pregunto Natsu con una sonrisa.

-¿Otro objetivo?... ¡Es verdad, poco se me olvida!- Exclamo Tsuna de repente.

Tras reconocer lo que quería decir su padre, Tsuna con una sonrisa pasa a conectar su mirada con la mirada de Marcus que sonrió ya que también sabía a lo que se refería el mago de clase SS. El joven de cabello rosa hizo lo mismo con Alicia, Raine, Lucia, Happy, Sonia y Ryos, que respondieron a la señal. Tras eso, todos los jóvenes magos, menos Serena, se alejaron de la entrada y se posicionaron cerca del resto de los magos de Fairy Tail, confundiendo a la demonio de los libros de Zeref.

-¿Eh? ¿Qué es lo que pasa, chicos?- Preguntaba la pelinegra confundida.

Serena noto como todos sus compañeros se habían alejado de ella y ahora formaban parte del resto del grupo de magos que tenían sus miradas fijadas en la entrada del gremio en donde ella estaba, sola, pero eso no iba a durar mucho. La séptima maestra de Fairy Tail, Erza Scarlet ahora dio un par de pasos hacia adelante y con un rostro muy serio, se posiciono en frente de la chica pelinegra que era uno de los demonios pertenecientes a los libros escritos por el mago oscuro más grande de todos.

-Serena Axel…- Hablo Erza con gran seriedad y un firme tono.

-¡S-Si!- Respondió la pelinegra un poco temerosa.

-…Cuando te uniste al gremio tu dijiste que eras una maga independiente que usaba su poder mágico en un bastón llamado Queen Change, y que así luchabas, además también dijiste que nunca antes habías pertenecido a un gremio, ¿Me equivoco?- Menciono la peliescarlata seriamente.

-Yo…dije eso, pero…- Murmuraba Serena apretando sus puños con gran arrepentimiento.

-Pero, cuando Tsuna y tú se fueron a otra isla junto con Acnologia, el resto de tus compañeros que contaron una historia diferente. Me dijeron que tu antes habías pertenecido a un gremio junto con un joven llamado Rin, y que además…Eres en realidad un demonio de los libros de Zeref que usa maldiciones- Dijo Erza de repente.

Al momento en que la mujer llamada Titania hizo esa revelación, Serena con la mirada baja sintió un leve dolor y arrepentimiento atravesando su pecho cuando los magos de Fairy Tail que no sabían esa información se sorprendieron y comenzaron a susurrar con respecto a ella.

-La razón por la que estoy diciendo esto es porque quiero escuchar la verdad proveniente de ti, Serena. Así que dime, ¿En verdad eres un demonio de los libros de Zeref?- Pregunto la séptima maestra seriamente.

Cuando Serena escucho esa pregunta, ella no pudo evitar dudar en contestar, ya que esta no era la primera vez que alguien le preguntaba que si era un demonio. Ella recordó en como antes las personas le temían y despreciaban solamente porque ella no era como ellos, y tampoco pudo evitar pensar que si contestaba la pregunta, los jóvenes y adultos de Fairy Tail que eran sus compañeros y que la trataban con tanta gentileza, amabilidad y compañerismo harían lo mismo.

Pero tras un segundo, Serena abandono todos esos pensamientos y levanto la mirada que ahora estaba llena de seriedad. Ella hizo eso porque más que dudo, ella tenía esperanza de que por primera vez en su vida ella tendría personas que la aceptaran tal como ella es, Serena Axel, una demonio de los libros de Zeref y usuaria de la maldición del caos.

-Sí, si lo soy- Respondió Serena con gran seriedad.

Al escuchar la respuesta de la chica pelinegra, los pocos miembros del gremio que no sabían la verdad sobre Serena se sorprendieron en gran medida, mientras que las personas que ya lo sabían solamente permanecieron quietos con un serio rostro, en especial un joven de cabello rosa que sabía lo difícil que era para esa chica decir esas palabras en frente de tantas personas.

-Me arrepiento mucho de no haberles decirles quien soy cuando me uní al gremio, y si quieren expulsarme, lo entenderé totalmente. Pero quiero que sepa que me alegro mucho ser una maga de Fairy Tail, al menos por…-

Pero antes de poder continuar hablando, Serena noto como en su hombro izquierdo fue puesta una mano y de inmediato la chica pelinegra volvió a levantar la mirada y observo como esa mano pertenecía a la séptima maestra de Fairy Tail, la cual mostraba una amigable sonrisa.

-Por favor, no te preocupes, Serena, no te vamos a expulsar. Solo te pregunte esto, porque lo que vamos a hacer ahora se lo dedicaremos a la verdadera Serena Axel, una maga y compañera de nuestro gremio- Explico Erza sonriente.

-¿Lo que van hacer?- Repitió Serena un poco sorprendida.

Dicha esas palabras, Erza se alejó un poco de Serena y se posiciono junto con el resto de los magos de Fairy Tail que tenían sus miradas y sonrisas apuntadas a la entrada del gremio en donde se encontraba de pie la chica con genes demoniacos. Y luego todos los magos de Fairy Tail, menos Serena, comenzaron a tomar una gran cantidad de aire que lleno sus mejillas y estaban a punto de liberarlo en un gran grito.

-¡BIENVENIDA A FAIRY TAIL, SERENA!-

Cuando todos sus compañeros gritaron esas palabras, Serena abrió los ojos con gran sorpresa y sintió como todo su cuerpo fue llenado con gran calidez. Con ese sentimiento moviéndose por todo su ser, la chica demonio no pudo evitar que sus pupilas de color café comenzaran a moverse tambaleantemente mientras sus globos oculares comenzaran a derramar lágrimas de felicidad que pasaban por sus mejillas sonrojadas y al final caían al suelo de madera del gremio.

-¡Si! ¡Gracias!- Respondió Serena con gran felicidad usando sus manos para intentar evitar que las lágrimas cayeran por sus manos.

Al observar la gran felicidad que Serena mostraba al haber escuchado esa palabras de bienvenida, todos los magos estaban muy felices también, en especial los jóvenes de la cuarta generación de Fairy Tail.

-¡Bien! ¡Es hora de que comience la fiesta de bienvenida de la nueva maga de Fairy Tail! ¡Empecemos esta fiesta!- Grito Tsuna con gran felicidad.

-¡Sí!- Respondió el resto del gremio muy contestos.

Y con esa señal, el gremio de la ciudad de Magnolia, Fairy Tail, volvió a su estilo de siempre. Todo el mundo dentro de ese gremio comenzaron a charlar entre ellos, beber, comer, algunos bailaban incluso, y de vez en cuando comenzaba una pequeña lucha que lanzaba por los aires las mesas, sillas, vasos, platos y a veces a otros miembros del gremio. Ese alocado estilo de fiesta, era sin duda el estilo de Fairy Tail.

Aunque la mayoría de los miembros del gremio solamente se sentaron en la sillas alrededor de varias mesas llenas de una gran cantidad de múltiples y deliciosas comidas preparadas por la habilidosas mujeres pertenecientes a Fairy Tail.

-¡Espero que disfruten la comida, todos! ¡La hicimos con mucho cariño para Serena y ustedes!- Dijo Mirajane con una hermosa sonrisa.

-¡Pues gracias por la comida!- Exclamo Tsuna muy contento tomando un gran pedazo de carne que cubría un plato entero y llevándolo a su boca con afilados colmillos…digo, dientes.

-¡Maldito, ten un poco más de modales!- Grito Ryos furioso al ver como Tsuna a su lado lo salpicaba de migajas tras devorar ese gran pedazo de carne de tan solo dos mordidas.

-¡Ryos tiene razón, Tsuna, muestra más educación! ¡Si tu mama te viera ahora se decepcionara mucho!- Comento Natsu haciendo lo mismo que su hijo pero con dos pedazos de carne.

-¡Tú no eres quien para hablar, Salamander! ¡¿De quién crees que aprendió tu hijo a comer así?!- Dijo Gajeel de la misma manera que su hijo.

-¡Tsuna-sama, por favor deje que Raine le limpie las migajas de la boca!- Comento la alegre y enamorada maga de hielo con una servilleta en su mano.

-Raine, no creo que a tu padre le gusta que hagas esa clase de cosas con Tsuna-kun en frente de el- Dijo la madre de la chica intentando calmar a su hija.

-Creo que ya ni siquiera tratare de evitarlo…Dejare que haga lo que quiera por el día de hoy- Dijo Gray enojado pero ignorando la situación.

-¡Gray-sama es tan buen padre!, ¿Dejaría que su Juvia le limpiara las migajas de comida de la cara?- Preguntaba la esposa del mago de hielo rodeada de corazones.

-Sí, sí- Contesto el peliazul oscuro sin siquiera oponer resistencia o ira.

-Entonces, padre, ¿Significa que tengo tu permiso para casarme con Tsuna-sama?- Preguntaba Raine toda emocionada.

-Sí, s… ¡Claro que no!- Exclamo Gray de repente muy molesto.

-¡Esta comida es muy deliciosa!- Comento Lucia muy contenta mientras comía de una manera muy diferente de la forma de comer de su padre y hermano.

-Sí, es verdad- Menciono Serena comiendo de una manera educada.

-Y hay una gran cantidad. Sé que ustedes llegaron al gremio dos días antes que nosotros, pero, ¿En serio lograron hacer todo esto en tan solo dos días?- Preguntaba Alicia mientras comía.

-Bueno es que en realidad antes de que llegáramos, cierta persona ya tenía casi todo el gremio preparado. Al parecer Natsu le mando una carta para avisarle porque- Contesto Evergreen la pregunta.

-¿Cierta persona? ¿Acaso esa persona está aquí? ¿Quién es?- Preguntaba Serena curiosa.

-Por desgracia ella no pudo estar aqui debido a que tuvo que atender una firma de autógrafos programada para hoy, pero ella es…-

-¡Bien, escuchen todos!- Grito Sonia de repente interrumpiendo a Mirajane.

Todos en el gremio, ahora fijaron sus miradas en Sonia para ver porque había gritado tan de repente, y la razón fue porque la joven usuaria del Take Over ahora la presentadora y arbitro de una competencia de fuerza entre Gray y Natsu, los cuales ahora ya no estaban comiendo, sino que ahora tenían sus respectivos brazos derechos encima de un barril de cerveza y estaban listos para comenzar una competencia, mientras todos los demás magos de Fairy Tail tenían sus miradas fijadas en ellos.

-¡Bien, es hora de ver quien de estos dos magos es más hombre! ¡De un lago el mago de hielo, Gray Fullbuster! ¡Y del otro lado, el Dragon Slayer de Fuego de la primera generación, Natsu Dragneel!- Presento Sonia muy animada.

-¿Estás seguro de esto, shotgun calzoncillos? ¿Estás seguro que quieres ser humillado frente a tu esposa e hija?- Pregunto Natsu en un tono burlón mientras aplicaba más fuerza al brazo competidor.

-¡Sigue hablando, maldito carbón humano, y tu serás quien pierda! ¡Te enseñare lo fuerte que me he vuelto durante todo este tiempo!- Respondió furioso el pelinegro semidesnudo.

-¡¿Y a mí que me importa?! ¡Tal vez ahora tú seas un mago de clase S, pero yo soy un mago de clase SS! ¡Un cubo de hielo como no podrá vencerme!- Contesto Natsu con venas de furia presentes en su frente.

-¡Solo un idiota cabeza de flama como tú se deja llevar por los rangos!- Contesto Gray en el mismo estado que su rival.

Mientras que el mago de hielo y el mago de fuego se insultaban entre si mientras aplicaban más fuerzas a sus respectivos brazos competidores, todos los demás magos de Fairy Tail solamente se posicionaban alrededor de los dos participantes y animaban a su favorito. Incluso algunos dejaron de comer solo para ver quién de los dos ganaban, y por su puesto para apostar quien ganaría.

-¡Animo, papa!- Dijo Lucia muy contenta mientras veía a su padre.

-¡Si pierdes con ese tipo helado, seré yo quien te de una paliza, viejo inútil!- Grito Tsuna a su padre.

-¡Adelante, Natsu-san!- Apoyo Marcus que le había apostado al mago de fuego.

-¡Más vale que no pierdas, Gray!- Apoyo Laxus que había apostado por el mago de hielo.

-¡Gray-sama tiene todo el apoyo de Juvia!- Grito la enamorada y animada esposa del mago de hielo.

-¡¿Qué es lo que hará, Raine?!- Pensaba la peliazul es un silencio sufridor- ¡Raine quiere apoyar a su padre, pero también quiere apoyar al padre de Tsuna-sama, pero si lo hago puede que mi madre y mi padre se enojen con Raine, pero si apoyo a mi padre es posible que Natsu-san no le dé su bendición a Raine para casarse con Tsuna-sama! ¡¿A quién tiene que apoyar Raine?!-

-¡Animo a los dos, Natsu-san, Gray-san!- Grito Wendy participando en la competencia.

-¿Por qué animas a esos dos con sus tonterías infantiles?- Preguntaba Charle al lado de su compañera mientras bebía un té muy tranquila.

-Es porque es divertido, me trae recuerdos del pasado y me da satisfacción que el gremio no cambie- Contesto la peliazul con una sonrisa.

-Si tú lo dices- Comento Charle volviendo a beber su te.

-Ya que estas tan animada, ¿Qué tal si participas en las apuestas, Wendy? Puedes escoger una de las cuatro opciones- Preguntaba Cana la cual la encargada del dinero de las apuestas.

-¿Cuatro opciones?- Reacciono la Dragon Slayer del Cielo un poco sorprendida.

-Si- Hablo Cana levemente borracha-La primera opción es por Natsu, la segunda opción es por Gray, la tercera es un empate y la cuarta es que Erza interrumpirá y los golpeara a los dos-

-Ya veo…pero no gracias, Cana-san, no me siento cómoda apostando- Contesto la Dragon Slayer del Cielo con una gota de sudor bajando por su mejilla.

-Vamos, Wendy, es solo por diversión- Dijo Happy que se acercaba a Cana mientras cargaba entre sus peludas manos azules una pequeña pero robusta bolsa de jewels.

-¿Tú vas a participar en las apuestas? ¿Vas a apostar por la victoria de Natsu?- Preguntaba Charle curiosa.

-Como compañero de él y de su hijo, mi decisión es más que obvia- Hablo Happy con un destello en sus grandes ojos- ¡Todo mi dinero a la cuarta opción!-

De regreso hacia los principales competidores, Natsu y Gray, ambos estaban aplicando tanta fuerza a sus brazos competidores encima de ese barril, que incluso cada una de sus venas era visibles a través de la piel puesta en sus respectivos brazos derechos. Mientras que Sonia, que era la réferi de la competencia, tenía ambas manos puestas sobre las sujetas manos de Gray y Natsu, lo cual era un indicativo de que la competencia de fuerza estaba a punto de empezar.

-¿Ya están listos, Gray-san, Natsu-san?- Preguntaba la pelicafe mientras sujetaba las manos de ambos magos.

-¡Listo!- Respondió Natsu ferozmente.

-¡Listo!- Respondió Gray de la misma manera.

-Bien…Entonces… ¡Empiecen!- Grito Sonia emocionando a los espectadores que eran los demás miembros del gremio.

Con lo que dijo la hija de Elfman y Evergreen, la competencia había empezado, pero por desgracia al momento de empezar también termino. Cuando Natsu y Gray comenzaron a empujar sus respectivas manos al lado opuesto de su rival, la fuerza que aplicaron fue tan grande que destruyo el barril donde estaban sus codos, y eso provoco que ambos magos cayeran hacia adelante y chocaran sus cabezas con severa fuerza. Luego tras unos segundos, esa supuesta "amistosa competencia" no tardo en convertirse en una de las clásicas peleas entre esos dos magos de elementos opuestos.

-¡¿Qué demonios crees que estás haciendo, maldito cabeza hueca?! ¡No pegues tu cabeza llena de piejos a la mía!- Exclamo el mago de hielo muy molesto sujetando al pelirosa mayor por el cuello de su abrigo.

-¡Esa es mi frase, maldito cubo de hielo! ¡¿O es que acaso el golpe te daño aún más tu gélido cerebro?!- Contesto el Dragon Slayer lleno de ira.

-¡Es mejor tenerlo dañarlo, en vez de no tenerlo además de una cabeza tan dura como el hierro como la tuya, y sin mencionar ese maldito cabello que me lastima los ojos!- Dijo Gray con las venas de ira.

-¡Te hare tragarte tus palabras, asqueroso degenerado exhibicionista!- Dijo el mago de clase SS con más ira que antes.

Después de unos segundos insultándose entre ellos, Natsu y Gray comenzaron una de sus clásicas peleas al igual que cuando eran jóvenes. Además con el pasar del tiempo, los demás miembros del gremio también se unieron a esa pelea, aunque eso era también era parte del ritmo de Fairy Tail. Eran pocos los magos que no se unieron a la divertida pelea que lanzaba mesas, sillas e utensilios por los aires del gremio, y entre esos pocos, estaban Serena y Alicia que se quedaban viendo la infantil lucha con unas pequeñas gotas de sudor bajando por sus mejillas.

-Me gustaría decir que esto es inesperado…pero ya estoy completamente acostumbrada- Comento Serena para después soltar un leve suspiro.

-Ni me lo digas. Recuerda que yo he vivido con esto desde mi niñez, por sé que mi madre va a detener la lucha en cualquier momento- Dijo la joven peliescarlata con un mecho azul.

Alicia dirigió su mirada en dirección en donde estaba su madre creyendo que ella se dirigía a detener la pelea presente en el gremio, pero cuando la vio se encontró con algo muy diferente a lo que esperaba. La usuario de magia de cuerpo celestial observo como la bella mujer de largo cabello escarlata que vestía una armadura junto con ropa normal, tenía sus mejillas totalmente sonrojadas y sus dientes tenían un aspecto más filosos, sin mencionar que a sus pies había una gran cantidad de botellas de cristal vacías.

-¡A, Maldición! ¡Quiero más alcohol, tráigame más alcohol, Elfman, Gajeel!- Gritaba Titania mientras sujetaba en su mano derecha a un gordo pelinegro y en su mano izquierda un delgado pelinaranja.

-Pero si soy Jet…-Dijo el pelinaranja mientras desataba de sus ojos una cascada de lágrimas.

-Y yo Droy…- Comento el pelinegro en el mismo estado.

-¡¿Esta borracha?!- Reacciono Alicia con gran sorpresa al ver el estado de su madre.

Ahora además de un gran número de magos peleando por simples estupideces se había sumado una alocada mujer borracha que atacaba a cualquiera que se le acercara con las filosas espadas que sujetaba en sus manos.

-Parece que no importa lo fuerte que sea la maestra, no maneja muy bien el alcohol, ¿Verdad?-Dijo Serena entre leves risas para luego observar como Alicia se escondía bajo una de las mesas del gremio-… ¿Qué estás haciendo, Alicia?-

-Escondiéndome…Te sugiero que hagas lo mismo, Serena- Contesto Alicia temerosa.

-¿Eh? ¿Por qué?- Preguntaba la pelinegra confusa.

-Créeme, hazlo…Tu nunca has vito a mi madre cuando bebe de más…es aterradora…- Dijo la peliescarlata recordando malos momentos.

-¿La aterradora maestra…es aún más aterradora?...Hazme un espacio- Dijo la chica demonio haciendo caso al aviso.

Y así el interior de ese gran castillo en el centro de Magnolia, se convirtió en un alocado campo de batalla en donde luchaban graciosamente los magos de Fairy Tail. Los sonidos de choques y explosiones provenientes del gremio resonaban por toda la ciudad, pero a los habitantes ni les molestaban los fuertes sonido ya que después todo ya estaba acostumbrado tras pasar tantos años con ese gremio en su ciudad.

La alocada batalla entre los magos de Fairy Tail en el interior del gremio continúo y continúo por varias horas hasta que incluso la ciudad de Magnolia se tornó de una bella noche. Tras un rato alguno de los magos decidieron calmase y solo se concentraron en comer, beber y hablar con los demás, pero todavía algunos que preferían combatir entre ellos. Entre los calmados magos de Fairy Tail, una cierta chica demonio decidió tomar un poco de aire, así que camino hasta llegar a un barcón en el segundo piso que era bañado por la luz provocada por la hermosa luna llena que flotaba en el cielo nocturno.

Estando ya en el barco, la hermosa chica de cabello negro camino hacia adelante hasta llegar hasta el barandal de mármol del barcón, y apoyar sus dos brazos en él. Estando en esa posición la demonio de los libros de Zeref solo se concentró en mirar las hermosas estrellas del cielo por unos segundos y después bajo su mirada para ver las calles de la amplia ciudad de Magnolia, que eran alumbradas por los faroles de las esquinas.

-Que bella vista…- Dijo la joven de cabello negro muy calmada.

-¿Qué estás haciendo, Serena?- Dijo una voz repentina.

Serena volteo su mirada y observo como el joven de cabello rosa que era el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación, al igual que ella, también se encontraba en ese barcón en el segundo piso del gremio.

-Tsuna…- Hablo Serena-…No, nada, solamente necesitaba un poco de aire, ¿Y tú? Es raro que no estés en la pelea que se está formando allí dentro, ¿Acaso te rendiste?-

-Como si eso fuera a pasar. Es solo que el idiota de Marcus me mando volando hasta aquí, y antes de poder regresarle el favor, te vi aquí y entro curiosidad- Contesto el pelirosa un poco molesto.

-Ya veo, ¿Quieres unirte?- Pregunto Serena con una sonrisa.

-¿Eh?...Claro porque no- Dijo Tsuna muy calmado.

El joven de cabello rosa que sorprendentemente se encontraba muy calmado y así el dio unos pasos hacia adelante, y estando lo suficientemente cerca, apoyo sus dos brazos en el barandal del barcón, justo al lado de Serena. Y así ambos seres de genes demoniacos fijaban sus miradas en la bella ciudad, y en las familias y felices personas que paseaban por las calles. Serena lucia contenta mientras veía ese paisaje, mientras que Tsuna solo lo mirada de manera cansada e incluso bostezaba de vez en cuando.

-Que bella es la ciudad de noche, ¿No te parece?- Comento Serena mientras sonreía.

-Si tú lo dices…pero a mí me parece igual que siempre- Respondió el pelirosa de manera un poco floja.

-Si no puedes apreciar la belleza sin duda eres un tonto…- Hablo Serena soltando un suspiro de decepción, pero después la chica observo al joven pelirosa a su lado y mostro una leve sonrisa-…Tsuna…Gracias-

-¿Eh? ¿Qué te pasa tan de repente? ¿Por qué me das las gracias?- Reacciono el mago de fuego un poco confundido.

-Por ser mi amigo…por esta fiesta…por todo…Yo siempre pensé que alguien como yo no merecía ser feliz…pero parece que me equivoque- Dijo Serena mirando las estrellas del cielo.

-No tienes que darme las gracias por ser tu amigo, Serena…además esta fiesta no fue solo mía, fue de todos los magos de Fairy Tail…fue de tus compañeros, y te aseguro que desde ahora tu siempre serás feliz…se lo prometí a él y a mí mismo- Dijo Tsuna mientras pensaba en un cierto Devil Slayer.

-Si…pero para serte sincera, ¿Quién hubiera pensado que un idiota que interrumpió una de mi misiones más importantes seria la persona que me guiaría a tanta felicidad?- Dijo Serena entre risas de felicidad.

-Pudiste haber omitido la parte de "idiota", ¿Sabes?- Dijo Tsuna un poco disgustado y con una gota de sudor bajando por su mejilla.

-Lo siento, lo siento…pero aunque digas que no quieres un "gracias"…yo creo que te mereces una pequeña muestra de agradecimiento- Dijo Serena con sus mejillas un poco sonrojadas.

-¿Eh?- Reacciono Tsuna confundido.

El mago de fuego no sabía a lo que se refería su compañera a su lado, pero tampoco noto como Serena de repente comenzó a acercarse su rostro al rostro de Tsuna a su lado, ya que ella tenía la intención de conectar sus bellos y calidos labios con la mejilla de ese joven. Esa acción por parte de la chica demonio era su forma de mostrar agradecimiento a su amigo…y posiblemente algo más. Los labios de Serena ya estaban a centímetros de la mejilla de Tsuna, que estaba a punto de voltear la mirada para ver a lo que se refería su amiga.

Pero de repente una mesa que girada a gran velocidad por los aires, proveniente de la lucha que había en el gremio, entro por la entrada del barcón, y se estrelló y rompió justo en la cabeza del joven pelirosa que se encontraba apoyado del barandal. Ese acto hizo que Serena se detuviera de lo que iba a hacer y se sorprendiera de repente, mientras que Tsuna se dio la vuelta en dirección a la entrada del barcón mientras en su ser se presentaba una gran ira que dejaba las prominentes venas en su frente.

-¡Malditos! ¡¿Quién lanzo esa mesa?!- Grito Tsuna con gran ira encendiendo en llamas su puño derecho.

El furioso Dragon Slayer de inmediato entro de nuevo al interior al gremio, y con rapidez y poder se lanzó de regreso a la lucha, mientras que Serena que seguía en ese barcón, se sorprendió por lo paso. Tras considerar lo que iba hacer, la chica demonio se quedó con los ojos bien abiertos por la gran sorpresa pero después se calmó y solamente mostro una sonrisa mientras su mirada apuntaba ahora al interior del gremio en donde se encontraban sus compañeros de Fairy Tail.

-Que se le va hacer… Hablo Serena con una leve y cálida sonrisa formada por sus labios-…Han pasado 15 días desde que me uní a Fairy Tail y mi opinión sobre este gremio sigue siendo la misma-…Es un poco interesante-

Al día siguiente…

Tras un día y noche entera peleando y festejando, aunque para ellos era la misma cosa, todos los magos de Fairy Tail presentes en el gremio habían dormido ahí. Algunos de los miembros durmieron cómodamente acomodados juntos a sus familias, otros junto a sus amigos, algunos de una manera desordenada sobre mesas y sillas, también algunos que durmieron felizmente sobre un montón de botellas de cervezas vacías, e incluso había algunos cuantos que durmieron felizmente y morbosamente junto con una escoba.

Incluso Serena había terminado dormida en el gremio, y comenzaba a despertar cuando la luz del sol entraba por las ventanas del castillo. De manera soñolienta, la chica de largo cabello negro comenzó a abrir los ojos y se percató que había dormido sobre una de las mesas del gremio, aunque no le tomo importancia. Poniéndose de pie sobre el suelo, Serena se estiro y bostezo levemente para poder librarse del sueño que le quedaba.

-Buenos días, todos…- Dijo Serena sabiendo que no era la única que había dormido en el gremio.

Pero tras decir esas palabras, la chica demonio noto que a pesar que había un gran desorden en el gremio, aparte de ella, no había ningún otro miembro.

-¿Eh? ¿Dónde están todos? ¿Se habrán ido a sus casas?- Se preguntaba la pelinegra confundida.

-Parece que ya despertaste. Buenos días, Serena-

La demonio de los libros de Zeref para descubrir de donde vino esa fina voz, se dio la vuelta y observo como encima de una de las mesas del gremio, se encontraba un Exceed macho de color azul que cargaba en su espalda una mochila de color verde y que levantaba su pata derecha como señal de saludo.

-Happy…Buenos días, oye, Happy, ¿Podrías decirme donde están todos? Aquí dentro no hay nadie- Dijo Serena al ver al gato azul.

-No te preocupes, Serena. Todos los demás están reunidos afuera del gremio y yo vine para ver si ya habías despertado- Contesto Happy.

-Ya veo… ¿Dijiste que todos están afuera del gremio? ¿Por qué razón?- Preguntaba Serena confundida.

-¡Eso es porque hoy es el día! ¡Un día que muchos hemos esperado!- Contesto Happy tan feliz que incluso bailaba alegremente.

-¿El día…?- Reacciono la pelinegra confusa.

-Es verdad. Tú fuiste la primera en dormirse, así que no viste lo que paso- Dijo el Exceed azul.

-Ya deja de misterios, y dime, ¿Qué quieres decir cuando dices que hoy es "el día"?- Pregunto Serena nuevamente.

-Está bien-Hablo Happy- Ayer en la noche cuando tú ya estabas dormida, todos seguían tan animados como siempre. Natsu que se encontraba hablando con Gray, Erza y otros, les informo que mañana se iría a una nueva misión que no sabe cuánto tardaría, pero en ese instante Tsuna intervino y le reclamo que no podía irse hasta que ambos lucharan. Natsu decía que no sabía si tendría tiempo ya que era una misión muy importante entregada por el consejo, además también quería hacer tiempo para ver a cierta persona. Pero Tsuna siguió insistiendo e insistiendo, y al final su padre cedió. Así que Natsu le dijo que mañana, cuando se encontraran ellos dos lucharían-

-Pero eso fue ayer…eso significa…- Hablaba Serena sorprendida.

-¡Aye, sir! ¡Hoy es el día en que Tsuna y Natsu van a luchar de una vez por todas!- Exclamo Happy muy contento mientras sacaba sus alas y comenzaba a volar.

-Tsuna y su padre van a luchar… ¿lo harán en frente del gremio?- Pregunto Serena por última vez.

-¡Aye! ¡Aunque Natsu dijo que tendría que atender unas cosas primero, pero dijo que Tsuna lo esperara en frente del gremio! ¡Vamos, Serena!- Dijo Happy volando hacia la puerta del gremio.

-¡Sí!- Respondió la animada pelinegra.

Con rapidez, el gato alado y la chica demonio se apresuraron a estar en frente de la puerta del gremio y cuando la cruzaron, Serena que apenas se había despertado hace poco, observo como en el frente del gremio se encontraban el resto de todos los magos de Fairy Tail y estaban formando un amplio circulo, y en el centro de ese círculo se encontraba Tsuna parado firmemente mientras su mirada estaba llena de determinación.

Cuando Serena salió del interior del gremio hacia el exterior, los miembros de la cuarta generación, exceptuando por Tsuna y Lucia, que formaban parte de ese amplio círculo que servía como un ring de lucha, voltearon las miradas y observaron a la pelinegra recién despertada.

-Serena, buenos días- Saludo la amable Alicia.

-Buenos días, todos… ¿Van a ver la pelea entre Tsuna y Natsus-san?- Pregunto la pelinegra al ver a sus amigos.

-Parece que ya te enteraste de la noticia. Si, obviamente vinimos a verla. No podemos perdernos este evento único en la historia- Respondió Marcus sonriente.

-Sin duda lo es. Me sorprende mucho que la maestra les permitiera luchar en frente del gremio, aunque tanto el padre como el hijo podrían terminar destruyendo la ciudad- Comento Sonia con un tono bromista.

-Yo no creo ni Tsuna-sama ni Natsu-san lleguen a tales extremos, pero solo por si acaso la maestra dijo que los iba a detener por si se pasaban de la raya- Menciono Raine que sorprendente estaba calmada.

-Aunque haya dicho eso, no creo que mi madre intervenga. Ella sabe lo importante que es esta lucha para Tsuna y también para Natsu-san- Dijo la hija de la séptima maestra mostrando una sonrisa.

-Pero, ¿ustedes no creen que vaya a pasar lo mismo que paso durante el torneo? Que ese debilucho sabía que no era rival para el tipo enmascarado que término siendo su viejo- Preguntaba Ryos de brazos cruzados.

-No creo que vaya a pasar lo mismo. ¡Desde que paso eso, Tsuna lucho contra los miembros de Seven Satan y se volvió mucho más fuerte! ¡Sin mencionar que está lleno de determinación!- Contesto Happy creyente en su compañero.

-Yo también creo eso…por cierto, ¿Y Lucia-chan? No la veo por aquí- Dijo Serena tras observar que la pequeña maga celestial no se encontraba en las cercanías.

-Ella dijo que tenía que hacer algo pero que volvería enseguida- Contesto el joven albino del grupo.

-Y dime, Serena, ¿Vas a entrar en las apuestas para ver quién gana?- Pregunto Sonia sonriente.

-¡Tomo mi amor y dinero están junto a Tsuna-sama, y Raine confía en que el ganara!- Dijo la maga de hielo rodeada de corazones.

-Yo creo que su padre le dará una buena lección- Dijo Ryos con una gran sonrisa.

-Eh…No, mejor no…- Contesto Serena con una pequeña gota de sudor bajando por su mejilla, aunque algo como eso no debería sorprenderle-…Voy a desayunar en una cafetería que está cerca y observare la lucha desde, espero que no les moleste-

-No te preocupes, puedes ir, nosotros nos quedaremos aquí- Contesto Alicia sonriente.

Y así, la chica demonio comenzó a caminar en dirección a una cafetería que se encontraba a las cercanías del gremio, pero mientras avanzaba tranquilamente, Serena volteo levemente la mirada y logro observar por un pequeño espacio entre los magos de Fairy Tail que eran los espectadores, al Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación y al verlo pudo notar la gran determinación ardiente que se presentaba en sus afilados ojos de color marrón. Cuando vi esa determinación que se mostraba en los ojos de su compañero, Serena simplemente no pudo evitar sonreír y sonrojarse levemente.

-Tsuna…tu ojos están llenos de confianza en tu victoria…y también llenos de felicidad ya que por fin le mostraras a tu papa cuanto creciste de verdad…Buena suerte, te estaré apoyando con todas mis fuerzas- Pensó Serena sonriendo.

Tras pensar esas palabras, la demonio de los libros de Zeref continúo su caminar y logro llegar a la cafetería que se encontraba muy cerca del edificio del gremio. Serena entro a la cafetería, pidió un café junto con algunas galletas para su desayuno, y después fue hace las mesas en frente de la cafetería, ya que ella quería comer mientras observaba el combate entre los dos hombres Dragneel.

Pero tras salir de ese establecimiento con su pedido en las manos, la pelinegra observo como todas las sillas alrededor de las mesas en frente de la cafetería estaban ocupadas y eso impedía que ella se sentara.

-Esto es un problema, todas están ocupadas. Parece que tendré que comer de pie en frente del gremio- Pensó Serena tras observar el escenario.

-¡Oye, tu! ¡Aquí hay una silla libre, ven y siéntate!-

Serena se sorprendió un poco por ese repentino aviso, y observo como esas palabras habían venido de una mujer sentada sola en una de las dos sillas que rodeaban una de las tantas mesas del frente de la cafetería.

Esa señorita era de una edad madura pero de aspecto muy joven. Poseía una larga cabellera rubia atada en una cola de cabello que llegaba hasta su cuello pero con algunos flecos en su frente, y también tenía unos hermosos ojos marrones pero eran levemente tapados por unos lentes de color negro y en forma de corazón que decoraban su bello rostro. Vestía con una blusa rosa con bordes levemente negros por debajo de una chaqueta abierta y corta de color azul celeste con mangas largas y un doblado cuello. Por debajo de la cintura tenía una falda de color marrón decorada con un par de cinturones de cuero negro.

Y en sus lindas piernas de señorita que se encontraban cruzadas mientras ella estaba sentada en la silla, se encontraban unas sandalias largas de color marrón. Además sus muñecas estaban decoradas con algunos lindos brazaletes de diferentes colores, cubriendo sus dos manos había un par de guantes de cuero marrones sin puntas, lo cual revelaba sus dedos y uñas pintadas de color rosa. Y además en su dedo central había un anillo dorado lo que indicaba posiblemente aquella mujer estaba casada.

Serena con su pedido en sus manos, se acercó a la mesa en donde estaba sentada sola esa bella señorita y estando más cerca observo como ella se encontraba leyendo un libro mientras en la mesa se encontraba una taza de té caliente.

-Eh…pero, ¿Acaso no está ocupada?- Pregunto Serena muy educada.

-No te preocupes. Mi esposo se acaba de ir, así que puedes sentarte- Contesto la rubia sonriendo.

-Entonces…Gracias- Dijo la pelinegra un poco apenada.

Con el permiso de la señorita, Serena se sentó en la silla y coloco su café y sus galletas en la mesa, para después comenzar a comer mientras que la mujer rubia solo leía tranquilamente. Lo minutos continuaron pasando tranquilamente, y Serena ya se había comido todas las galletas que había ordenado y ahora le quedaba su café, pero mientras lo bebía no quitaba la mirada del frente del gremio en donde seguían todos los miembros reunidos.

-Yo me desperté hace poco así que no he esperado mucho, pero me pregunto cuanto tiempo llevaran esperando los demás a Natsu-san- Pensaba Serena mientras bebía su café.

-Ese grupo de magos que estaban allá reunidos… ¿Son tus compañeros?- Pregunto de repente la señorita en la misma mesa que Serena.

-¿Eh?...Si…Yo también soy una maga de Fairy Tail- Contesto Serena al principio un poco sorprendida pero después alegre mostro su marca de Fairy Tail en su mano derecha.

-Ya veo… ¿A ti te alegra tenerlos a tu lado?- Pregunto de repente esa señorita.

Serena se sorprendió al escuchar esa clase de pregunta de los labios de una mujer que apenas acababa de conocer, pero después la joven de cabello negro le mostro una cálida sonrisa a la bella mujer rubia que le hizo esa pregunta.

-¡Si! ¡Ellos son mi razón de vivir!- Contesto Serena sonriendo cálidamente.

-Buena respuesta…- Hablo la mujer cerrando su libro y poniéndose de pie mientras sonreía levemente-…A igual que como me dijo el, tienes un grandes sentimientos y eso te harán una gran maga de Fairy Tail...Espero que nos veamos más adelante en el futuro, Serena-

Tras decir esas palabras, la famosa escritora simplemente camino hasta alejarse de la cafetería, mientras que Serena solamente continuo sentada en la silla mientras bebía calmadamente su café. Pero después se detuvo tras notar algo misterioso en esa mujer de cabello rubio.

-Era una mujer muy bella, pero además me parecía ligeramente familiar…además… ¿Yo le dije mi nombre?- Pensaba la chica demonio un poco confusa.

-¡Todos, miren! ¡Natsu ya viene!-

No se sabe muy bien quien grito esas palabras, pero de inmediato todos los miembros del gremio, incluida Serena, voltearon sus miradas hacia varios metros en frente del gremio y observaron como la silueta de alguien comenzaba a acercarse lentamente. Por la luz del sol no podían ver bien su rostro pero por la forma de esa silueta todos determinaron que no era nadie más que el mago de clase SS de Fairy Tail, Natsu Dragneel.

-¡Papa…si vino!- Pensó Tsuna muy emocionado y apretando sus puños con una severa fuerza.

-Natsu-san…- Susurro Serena al ver la silueta.

Al ver esa persona acercarse más y más al frente del gremio, cada mago con la marca de Fairy Tail estaba realmente emocionados ya que iban a presenciar un combate épico entre padre e hijo. Serena, Marcus, Alicia, Happy y todos los demás magos estaban llenos de desesperación porque ya querían que la batalla comenzara, pero el más impaciente de aquellos magos, era Tsuna que había esperado este momento por varios años.

Por más de 10 años, desde que era un niño, Tsuna le había guardado un gran rencor a su padre por no haberle escrito ni una sola carta o mandarle alguna señal que indicara que él estaba vivo, y cuando tuvo la edad para realizar misiones, el joven Dragon Slayer de Fuego se hizo la promesa que encontraría a su padre y le mostraría todo el rencor que le había acumulado golpeándolo en la cara. Pero la razón por la luchaba ahora mismo no era esa, sino una muy diferente.

Ahora mismo Tsuna quería luchar contra su padre porque se dio cuenta que a pesar de que le guardaba a su padre un gran rencor, él quería demostrarle de verdad cuanto había crecido durante todos estos años que no estuvo, quería enorgullecerlo. Si, Tsuna luchaba porque la forma en que su padre y él se demostraban su orgullo y cariño uno por el otro era chocando sus ardientes puños.

-Papa…ahora te mostrare que me convertido en un verdadero mago de Fairy Tail… ¡Estoy más que encendido!- Pensó Tsuna sonriente mientras cubría su puño derecho con ardientes llamas carmesí.

Todos muy emocionados observaban como el Dragon Slayer de Fuego de la primera generación se acercaba más y más, paso por paso, pero mientras lo hacía, todo el mundo comenzó a notar algo raro. Mientras avanzaba, todos los magos de Fairy Tail comenzaron a notar como la silueta de Natsu se hacía cada vez más pequeña. La luz del sol comenzaron a ser cubierta por unas pasajeras y densas nubes y eso permitió ver que el rosado y puntiagudo cabello de Natsu, ahora era rubia y se encontraba muy bien peinado.

-¡¿eh?!- Reaccionaron todos los magos de Fairy Tail sorprendidos.

De repente, cada mago del gremio de Magnolia se fijaron mejor como esa silueta no era la de Natsu, sino de otra persona. Por su impaciencia, todos creyeron que esa persona era el musculoso y mayor mago de fuego, pero tras observar mejor se dieron cuenta que en realidad era la silueta de una persona de baja estatura y de edad joven, que no tenía mucha musculatura y que poseía un bien arreglado cabello rubia. Sin mencionar que en vez de caminar tranquilamente, esa joven corría apresuradamente.

-¡HERMANO!-

-¡¿Lucia?!- Reacciono Tsuna realmente sorprendido.

Si, esa persona que se acercaba apresuradamente al gremio era en realidad la hermana pequeña de Tsuna y hábil maga de espíritus celestiales, Lucia Dragneel, que además en su mano izquierda sostenía un pedazo de papel que al parecer era una clase de carta. De inmediato, Tsuna, Serena y todos los demás magos de Fairy Tail se apresuraron a acercarse también a la pequeña maga celestial, y cuando todos estuvieron lo suficientemente cerca, Lucia dejo de correr y doblo las piernas levemente mientras respiraba agitadamente.

-Her…mano…- Decía la pequeña niña rubia muy sudada y cansada.

-Cálmate, Lucia. Parece que has corrido mucho será mejor que descanses- Dijo Tsuna al ver el estado de su hermana menor.

-Pero, hermano…tienes que leer esto…- Dijo Lucia levantando su mano izquierda en donde sujetaba esa misteriosa carta.

-¿Eh? ¿Una carta?- Reacciono Tsuna confundido para después tomar la carta.

El joven de cabello rosa procedió a abrir la carta y al abrirla noto como en ella había unas palabras escritas con una ortografía realmente horrible pero él no lo creyó así ya que esa letra se parecía mucho a la suya. Pero dejando la letra de lado, Tsuna comenzó a leer las palabras en la letra y cuando la termino por completo, el abrió los ojos con una gran sorpresa y apretó los bordes del papel con fuerza.

Al ver la reacción presente en el rostro de Tsuna, los jóvenes y mayores magos de Fairy Tail que estaban a su alrededor se sorprendieron.

-¿Qué pasa, Tsuna?- Pregunto Serena preocupada.

-Es una carta de mi papa…- Respondió Tsuna impactado y sorprendiendo en gran medida a todos a sus alrededor.

-¿Qué dijiste? ¿Una carta de Natsu-san?- Preguntaba Marcus sorprendido.

-Si. Me preguntaba porque mi papa se estaba tardando tanto en venir así que fui a nuestra casa para ver si estaba allá, pero al llegar me encontré con esa carta dejada en frente de la puerta- Contesto Lucia que ya se había recuperado del cansancio.

-¿Y qué es lo que dice, Tsuna?- Pregunto Alicia.

En vez de responder la pregunta con palabras, Tsuna con la mirada oculta bajo el fleco de su rosa cabello, les entrego la carta a sus compañeros. Alicia fue quien tomo la carta, pero todos los magos querían saber que decía, pero era más que obvio que no todos podían ver claramente al mismo tiempo. La mayoría de los magos de inmediato comenzaron a leer la carta y no tardaron en darse cuenta que si pertenecía al Dragon Slayer de Fuego de la primera generación.

-Que letra más pésima…- Comento Ryos al ver la escritura.

-Si. No es lo que se esperaba del esposo de una famosa escritora de libros…- Dijo Sonia con una pequeña gota de sudor bajando por su mejilla.

-Pero sin duda esa es la letra de Natsu- Afirmo Erza muy seria.

-Eso significa que la carta si fue escrita por el padre de Tsuna-sama- Comento Raine un poco triste.

-Pero eso quiere decir…Que no vendrá- Dijo Alicia tristemente.

-Que no vendrá…eso significa que la promesa que hizo con Tsuna…- Susurro Serena muy triste mientras observaba al joven pelirosa al igual que los demás.

Todos los magos presentes en frente del gremio apuntaron sus miradas hacia Tsuna, que con su mirada baja y oculta bajo su rosa cabello, solamente se limitó a morder sus labios y apretar sus puños con severa fuerza. Los magos de Fairy Tail entendían que esa reacción era normal para Tsuna ya que él había esperado ese momento desde hace varios años. Pero el joven mago de fuego no iba a durar así para siempre.

De repente, el Dragon Slayer de Fuego de la cuarta generación levanto su mirada que poseía una gran ira y la apunto con dirección al cielo. También levanto sus puños cerrados con gran fuerza por encima de su cabeza, y abriendo su boca para tomar una gran cantidad de aire se pudieron presenciar mejor sus afilados dientes parecidos a colmillos.

-¡MALDITO VIEJOOOOO! ¡NO TE DEJARE ESCAPAR!- Grito Tsuna con todas sus fuerzas.

-¿Eh?- Dijeron algunos magos de Fairy Tail en estado de shock.

Algunos de los miembros del gremio de Magnolia se sorprendieron en gran medida al ver la reacción del joven Dragneel. Sin duda podían notar que estaba enojado porque su padre se había ido, pero esa no la clase de enojo que ellos esperaban. Más que enojo, Tsuna solo se pasaba pisando en el suelo repetidamente y con severa fuerza como un niño quejoso.

-¡Maldito e inútil viejo! ¡Sin duda no te dejare huir tan fácilmente! ¡Te encontrare y pateare el trasero!- Decía Tsuna muy enojado.

-¿Qué le pasa? Está enojado pero no de la forma que yo creí que estaría- Comento Cana asombrada.

-Si me lo preguntas…yo diría que está un poco feliz- Comento Laxus sonriente.

-Tsuna… ¿Podría leer esa carta?- Pregunto Serena siendo una de las personas que no leyó la carta.

-Adelante- Contesto Alicia pasándole la carta.

La hija de la séptima maestra le entrego la carta de Natsu a la demonio de Zeref, y cuando ella tomo la carta entre sus manos, de inmediato procedió a leerla. Al principio a Serena le costó un poco entender la muy mala ortografía del padre de su compañero, pero tras haber entendido pudo leer perfectamente las palabras escritas en esa hoja de papel que tenía entre sus manos.

-Tsuna…Lo siento mucho pero por desgracia tuve que salir en camino a la misión otorgada por el consejo mágico antes de lo previsto. Créeme cuanto te digo que yo también tenía ganas de luchar contra ti hoy mismo…he visto que te has vuelto más fuerte en varios aspectos y eso hace que este encendido…Pero no quiero que creas que esto significa que ya no lucharemos. Yo te prometí que la próxima vez que nos veamos lucharíamos, así que ven a buscarme, Tsuna, estaré listo la próxima vez que nos veamos a las caras. Yo sé que conseguirás encontrarme porque… ¡Eres un verdadero mago de Fairy Tail!-

Tras leer esa carta, Serena mostro una sonrisa porque ya entendía la razón de la reacción del pelirosa. Serena entendía que Tsuna estaba enojado porque su padre se había ido nuevamente, pero no estaba triste, en realidad estaba feliz. El joven mago de fuego estaba feliz porque su padre le había dicho que iban a luchar y que el también estaba emocionado por eso. Con esas palabras por parte del hombre que más quería enfrentar, Tsuna simplemente no podía esperar a volverlo a ver.

-Vaya…sin duda son padre e hijo- Susurro una feliz Serena.

-¡No dejare que ese maldito viejo se escape! ¡Iré a buscarte ahora mismo!- Menciono Tsuna lleno de enojo- ¡Vamos a buscarlo, Happy!-

-¡Aye, sir! ¡Vamos, compañero!- Contesto el contento Exceed azul con alas.

-¡Mi papa es un Dragon Slayer así que sabe ocultar su olor para que yo no lo rastree! ¡Tú eras el compañero de mi viejo, ¿Alguna idea de donde pudo haber ido?!- Pregunto el determinado pelirosa.

-Me alegra que preguntes, Tsuna. Visualice que esto iba a pasar, así que tome una misión que podría llevarnos a donde un lugar donde han visto muy seguido a Salamander- Contesto Happy sacando de su mochila el papel de la petición.

-¡Bien, Vamos! ¡Podemos ir, ¿Verdad, Maestra?!- Pregunto el emocionado pelirosa a la peliescarlata con armadura.

-Pueden ir pero más vale que no destruyan nada y se metan en problemas con el consejo- Contesto Erza muy seriamente pero sonriente.

-¡Entendido! ¡¿Me acompañan, Marcus, Alicia?!- Pregunto el sonriente mago de fuego al joven albino y a la joven de cabello escarlata con un mechón azul.

-Por supuesto que vamos. Si no fuéramos no dejarías de meterte en problemas- Contesto el hijo de Laxus Dreyar y Mirajane Strauss Dreyar, Marcus Strauss Dreyar.

-Después de todo somos un equipo- Dijo la hija de la séptima maestra de Fairy Tail, Erza Scarlet y Jellal Fernandez, Alicia Scarlet.

-¡Raine también acompañara a su amado a Tsuna-sama!- Dijo la emocionada y enamorada maga de hielo que era la hija de Gray Fullbuster y Juvia Loxar Fullbuster, Raine Loxar Fullbuster.

-¡Yo también iré! ¡Parece algo interesante para perder el tiempo! ¡Gee hee!- Dijo sonriente el hijo de Gajeel Redfox y Levy Redfox, Ryos Redfox.

-¡Igual yo! ¡Necesitaran la ayuda de un verdadero hombre, aunque sea una mujer!- Dijo en tono bromista la hija de Elfman Strauss y Evergreen Strauss, Sonia Strauss.

-¡To tambien voy! ¡Mi hermano no es único que quiere ver a nuestro papa!- Dijo la sonriente hija menor de Natsu Dragneel y Lucy Dragneel, Lucia Dragneel.

-¡Aye, sir!- Dijo Happy nuevamente porque estaba muy emocionado.

Y así los jóvenes de la cuarta generación procedieron a seguir al poderoso Dragon Slayer de Fuego de la cuarta generación en su aventura en busca de su padre. Mientras que una cierta chica demonio proveniente de los libros de Zeref pero maga de Fairy Tail se le quedo viendo a ese grupo de sonrientes jóvenes que avanzaban en dirección hacia la salida de Magnolia mientras que ella sonreía muy felizmente también.

-¡¿Qué te pasa, Serena?! ¡¿Acaso no eres parte de nuestro equipo?! ¡Ven!- Grito el joven de cabello rosa mientras observaba a su querida compañera de cabello negro.

-¡Si, ya voy!- Respondió la contenta pelinegra.

Con esa respuesta, la chica demonio muy feliz comenzó a avanzar hacia adelante, pero al momento en que dio su primer paso hacia adelante, sintió como algo muy pequeño, veloz y brillante paso a través de su cabello. Con esa repentina sensación, Serena muy sorprendida, de inmediato se dio la vuelta y con sus ojos de color café observo algo que la sorprendió en gran medida.

La demonio de los libros de Zeref observo que ese "algo" que había pasado cerca de su negro cabello, era una pequeña luz dorada que voló en dirección al cielo. Pero a pesar de que estaba un poco lejos, Serena logro observar que dentro de esa luz dorada había al parecer algo con una forma humanoide. También pudo ver que poseía un pequeño par de alas muy lindas y al parecer una clase de cola. Al ver ese diminuto ser volador, Serena se sorprendió porque tenía una idea de lo que era.

-¡¿Qué pasa, Serena?! ¡Te dejaremos atrás!- Dijo de repente el sonriente y determinado hijo mayor de Natsu Dragneel y Lucy Dragneel, Tsuna Dragneel.

Al escuchar la voz de su querido compañero que la estaba esperado junto con los demás jóvenes magos de Fairy Tail, Serena nuevamente se dio la vuelta y fijo su mirada en ellos para después mostrar de nuevo su encantadora sonrisa.

-¡Más vale que no se vayan sin mí! ¡Ya voy!- Contesto Serena muy feliz corriendo en dirección hacia sus amigos.

Mientras corría con dirección a las personas que la aceptaron tal como ella es, Serena al mismo tiempo dejaba fluir sus pensamientos con respecto a esa pequeña luz como si se trataran de un cálido viento.

-Ese pequeño luz que vi con mis propios ojos… ¿Acaso era un hada? Sinceramente, no lo sé…ni tampoco quiero saberlo…y eso es porque quiero que el misterio de Fairy Tail…su aventura…siga siendo tal como es…Eterna…y ahora mismo solo tengo una pregunta, ¿Hacia dónde es nuestra siguiente aventura?-

FIN DE ESTE ARCO.

Continuara…

¡Hola, mis compañeros Fanfickers!

Perdón por haberme tardado tanto en subir el capítulo pero tenía asuntos personales que no podía ignorar. Espero que disfruten este nuevo episodio que es el último del arco con que se empezó esta historia. Quiero agradecerles mucho a las personas que siguieron esta historia del comienzo mi historia y quiero que sepan que el siguiente arco no los decepcionara, y quiero que sepan que el siguiente arco no solo tendrá acción sino que estará más centrado en las relaciones de los jóvenes de la nueva generación.

También quiero informales que aunque algunos de ustedes me pidieron que usara sus Oc(No sé muy bien cómo se escribe) quiero que sepan que por desgracia ya tengo todos los personajes que necesito para el siguiente arco. Pero quiero agradecerle a algunas personas que me dieron ideas, y que sepan que en el siguiente arco se sumaran dos nuevos miembros de la siguiente generación y también que el próximo enemigo será inventado por mí.

Bueno yo me despido dejándoles el nombre del próximo capítulo que publicare:

Episodio 40: ¡Calma!

Matane, Minna.