Fairy Tail (フェアリーテイル Fearī Teiru?, lit. Cola de Hada) es un manga de aventuras, fantasía y acción escrito e ilustrado por Hiro Mashima, y publicado por primera vez el 23 de agosto de 2006 en la revista Shōnen Magazine, de la editorial japonesa Kōdansha. Los personajes del manga, así como sus historias, magias, etc. Pertenecen a Hiro Mashima. Los personajes y magias originales son de mi propiedad.

En el año X792, en el gran Reino de Fiore ocurrió una gran guerra donde el enemigo principal fueron el mago oscuro, Zeref y el rey dragón, Acnologia. Varios gremios de todo el reino participaron en la guerra para derrotar a esos dos formidables enemigos. Uno de esos gremios fue Fairy Tail, un fuerte gremio de magos que tenía lazos de amistad más fuertes que nadie. Gracias a la fuerza de esos lazos, los magos fueron capaces de derrotar a Zeref y Acnologia y traer una ligera paz al mundo. Esa paz duro veintes largos años.

En el año X812, los jóvenes hijos de los magos que participaron en esa feroz guerra recibieron una misión que los llevaría a descubrir que el rey dragón, Acnologia, no había muerto y que solo se había convertido nuevamente en un humano. Acnologia se había vuelto muy poderoso durante todos esos años y se hizo incluso más fuerte cuando absorbió los poderes de Zeref. Pero aun así, el rey de la oscuridad termino siendo derrotado por la gran ferocidad que poseían esos jóvenes de la nueva generación.

Y así la oscuridad del pasado se desvaneció. Pero mientras exista la luz existirá la oscuridad. Ahora los jóvenes de la nueva generación que recorren el eterno camino llamado "aventura" tendrán que enfrentarse a un nuevo enemigo. Pero esta vez el enemigo no será una antigua maldad del pasado, sino a la nueva generación de la oscuridad.

Fairy Tail: Una Aventura Eterna.

Seis meses después de la derrota de Seven Satan…

El nuevo rumbo que tomara esta historia comienza en una de las tantas ciudades del vasto Reino de Fiore, también conocido como Ishgal. El nombre de esa ciudad era Oak y estaba situada al noroeste del reino. Siendo de noche, esa ciudad fortificada y que se encontraba rodeaba de bosques, montañas y ríos que fluían cercanamente, ahora era bañaba por la hermosa luz producida por la bella luna llena y brillantes estrellas que flotaban en ese oscuro cielo.

En las calles de la ciudad que se encontraban entre casas, edificios, puestos de trabajos y castillos antiguos, estaban los ciudadanos de la ciudad que disfrutaban el refrescante ambiente de esa noche de luna llena. Las personas disfrutaban el tiempo con sus familias, algunas lo disfrutaban pasando momentos íntimos y románticos con sus parejas, otras se la mantenían divirtiéndose con sus amigos y amigas, y mientras los demás trabajaban felizmente en sus establecimientos. Pero lo que los habitantes de Oak no sabían es que esa agradable velada no iba a durar para siempre.

De repente en la zona alta de la ciudad, siendo también la zona más peligrosa ya que ahí se encontraban todos los delincuentes, ocurrió una gran explosión que causo un fuerte temblor. Todos los ciudadanos de Oak dejaron lo que estaban haciendo y fijaron sus miradas de gran asombro a aquella zona de la ciudad, la cual ahora estaba rodeada de grandes llamas y liberando un humo que se elevaba a los cielos de la noche.

-¡Ha ocurrido una explosión! ¡Todos, aléjense!- Gritaban algunos hombres y mujeres asustados.

-¡¿Qué está pasando?! ¡Esa es la zona donde se reúnen los criminales de la ciudad!- Exclamo una mujer muy sorprendida.

-¡No puede ser… ¿Acaso van a hacerle algo a nuestra ciudad?! ¡Si recuerdo bien ahí hay unos magos oscuros muy fuertes y salvajes!- Grito un hombre asustando.

-¡Sea lo que sea, tenemos que alejarnos!- Sugirió un hombre aterrado.

La gente llena de terror comenzó a alejarse lo más posible de aquella zona sin saber lo que estaba ocurriendo en realidad. En la zona alta y peligrosa de la ciudad, había una gran cantidad de hombres y mujeres cubiertos con capuchas negras y ropas del mismo color. Algunos de esas personas encapuchadas tenían en sus manos bastones mágicos y otras tenían simples pistolas. Pero lo que todos esos encapuchados tenían en común es que disparaban muy frenética y asustadamente de sus bastones o pistolas una gran ráfaga de bolas de fuego y balas en dirección a la gran cortina de fuego que cubría la mayoría de la zona.

-¡No se detengan, cabrones! ¡Sigan disparando!- Ordeno seria y furiosamente un hombre que disparaba bolas de fuego de su bastón mágico.

-¡No tienes que recordárnoslo, maldito!- Respondió enojada una mujer que disparaba las dos pistolas en sus manos.

-¡Maldición! ¡¿Qué demonios era esa cosa?! ¡Por su culpa el bar se llenó de fuego en un instante!- Grito asustado un hombre que disparaba frenéticamente su pistola.

-¡Obviamente era un monstruo! ¡No dejes de atacar, tenemos que asegurarnos que esa bestia y sus compañeros mueran!- Exclamo asustado y furioso otro hombre que disparaba esferas de llamas de su bastón mágico de una manera bastante salvaje.

Los hombres y mujeres encapuchados que supuestamente eran criminales siguieron disparando frenéticamente tanto letales balas de sus pistolas como mortíferas bolas de fuegos de sus bastones mágicos en dirección a esa gran cantidad de llamas que abarcaba mayormente toda esa zona de la ciudad de Oak. Los criminales siguieron atacando y atacando hasta que las balas de las pistolas se acabaron y hasta que los usuarios de magias ya habían llegado muy cerca de su límite. Ahora todos ellos se quedaban mirando era gran cantidad de llamas en donde habían dirigido sus ataques.

-¿Acaso…los habremos matado a todos?- Preguntaba muy cansada una mujer usuaria de magia.

-¡Obviamente lo hicimos! ¡Los matamos!- Exclamo felizmente un pistolero del grupo.

-¡Es verdad! ¡No interesa como incendio el bar en menos de unos segundos, pero nadie podría sobrevivir a una ráfaga de fuego, balas y magia! ¡Todos esos mocosos están muertos!- Exclamo contento uno de los encapuchados.

-¡Los matamos! ¡Los matamos! ¡Los matamos!- Decían muy felices esos criminales.

-¡Oigan, malditos! ¡¿Quién está muerto?!-

-¿Eh…?- Reaccionaron de repentes todos los encapuchados.

Al momento de escuchar esa voz masculina y feroz, todos los criminales dejaron de celebrar y fijaron sus sorprendidas miradas en aquella gran cortina de fuego que cubría casi toda la zona alta de Oak, y aunque pareciera imposible, pudieron observar como dentro de ella al parecer había una borrosa silueta y al mismo tiempo lograron escuchar un extraño sonido parecido a como si alguien estuviera sorbiendo alguna sustancia. Con el pasar de los segundos, los criminales descubrieron sorpresivamente de donde provenía ese extraño sonido.

Ese sonido de alguien sorbiendo provenía de la extraña silueta que estaba entre las feroces llamas que cubrían toda la zona, pero que comenzaban a reducirse misteriosamente mientras la silueta en ellas comenzaba a verse mejor. Después de unos segundos, todas el fuego había desaparecido y los criminales muy sorprendidos observaron como ahora lo único que quedaba en el lugar eran algunos edificios intactos, madera y concretos quemados en el suelo junto con una gran cantidad balas en la misma situación, pero lo más sorprendente sin duda fue como en medio de esa zona quemada había una persona que al parecer se limpiaba la boca como si hubiera comido algo.

Esa persona era un joven como de 18 años de edad, más o menos alto, y con un cuerpo bien ejercitado y un poco musculoso. Su característica más destacada era su puntiagudo rosado cabello que estaba todo desordenado, sus ojos eran de un color marrón con un aspecto filoso y se podía observar que sus dientes eran un poco más afilados que los de una persona normal. Vestía con un chaleco negro cerrado y sin mangas con bordes amarillos, pantalones blancos de bordes negros que llegaban hasta los tobillos, también traía un faldón negro y unas sandalias marrones.

Alrededor de su cuello traía una bufanda de cuadros de color blanco, y sin mencionar que en su fornido hombro derecho había un tatuaje de un color rojo intenso. Ese joven tenía una furiosa expresión en su rostro, con la cual observaba a la gran cantidad de hombres y mujeres criminales que se encontraban en la zona, y cuando todos ellos observaron al joven dejaron de celebrar y pasaron a estar muy asustados y asombrados.

-¡¿Qué?! ¡Ahora las llamas se esfumaron en un instante! ¡¿Qué está pasando aquí?!- Preguntaba sorprendido uno de los criminales.

-¡¿A quién le importa eso?! ¡Mira bien! ¡A pesar de que disparamos nuestras magias y una ráfaga de balas, ese maldito mocoso sigue vivo!- Respondió grosera y furiosamente uno de los tantos hombres.

-¿Balas? ¿Eso significa que estas cosas en el suelo son suyas?- Preguntaba calmadamente ese joven de cabello rosa pateando algunas de las quemadas balas en el suelo a sus pies.

-Las balas que disparamos… ¿Están quemadas?- Reacciono sorprendido uno de los magos.

-¡Eso es imposible! ¡Esas balas no deberían haberse quemado tan fácilmente con esa clase de fuego! ¡Para rostizarlas de ese modo se necesita un fuego muchas veces más caliente!- Dijo muy sorprendido una mujer del grupo de criminales.

Cuando la mujer criminal dijo esas palabras, el joven de cabello rosa mostro una sonrisa y levanto su brazo derecho. Luego en la palma de la mano de ese mismo brazo, de repente apareció una ondulante y gran llama carmesí que emitía un fuerte calor.

-¿Te refieres a un fuego como este?- Dijo el pelirosa en un tono burlón.

-¡¿Qué?! ¡¿Salió fuego de su mano?! ¡Este mocoso… ¿Es un mago?!- Reacciono sorprendido uno de los criminales.

-Con razón la marca en su hombro me pareció peculiar… ¡Es un mago de algún gremio!- Exclamo furioso un hombre con un par de pistolas en sus manos.

-Esperen un momento…Esa marca en su hombro…una bufanda blanca parecida a escamas…además expulsa fuego de su cuerpo…No me digas que este mocoso es…el legendario…Salamander- Decía sorprendido y asustado uno de los criminales.

Cuando ese aterrorizado criminal menciono el nombre de "Salamander", el joven de cabello rosa que estaba a algunos metros en frente de ellos, quito su sonrisa y oculto su mirada bajo su cabello de una extraña manera.

-No se atrevan… ¡A compararme con ese viejo inútil!- Grito el pelirosa con gran furia.

Liberando furiosamente ese feroz alarido, el mago de fuego de inmediato y con gran rapidez comenzó a avanzar con dirección a los criminales que lo habían atacado y mientras lo hacía comenzó a apretar con una severa fuerza su puño derecho y lo revistió con ese mismo fuego carmesí que había sacado antes pero este era mucho más ardiente.

-¡Karyu no Tekken!-

Gritando al parecer el nombre de su hechizo, ese joven de cabello rosa lanzo hacia el hombre que había mencionado el nombre de "Salamander" un feroz puñetazo cubierto de fuego y cuando impacto en la mejilla derecha de aquel hombre y lo lanzo a chocar contra una de las casas de la ciudad, la fuerte onda expansiva alejo a los demás criminales. Pero con rapidez, los criminales que se habían alejado de aquel pelirosa, tomaron sus pistolas y comenzaron a recargarla de nuevas balas.

Con sus afilados sentidos de batallas, ese mago de fuego fue capaz de percibir las intenciones de sus enemigos, y sabiendo lo que ellos planeaban, el pelirosa de inmediato se apoyó con sus manos en suelo y levanto sus dos piernas las cuales de inmediato se rodearon de un intenso y ardiente fuego carmesí.

-¡Karyu no Kagitsume!-

El joven de cabello rosa, estando parado de manos, comenzó a girar rápidamente y eso provoco que el fuego que estaba en sus piernas se extendieron rotatoriamente y se convirtiera en un ardiente tornado. Ese tornado de fuego alejo a los criminales, y aunque no los golpeo, los alcanzo levemente provocando que soltaran algunas de sus balas y algunos soltaron sus armas. Después de unos segundos, el joven dejo de girar y volvió a ponerse de pie.

-¡Estoy más que encendido! ¡Los derrotare a todos, atáquenme con todo lo tengan!- Exclamo determinadamente aquel mago de fuego.

-¡No los aplastes a todos, Tsuna! ¡Necesitamos al menos a uno consiente!-

-¿Eh?- Reacciono el pelirosa confundido.

El joven llamado Tsuna Dragneel, un Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación, levanto la mirada y a apunto en dirección hacia los edificios de la zona que no habían sido calcinados por las anteriores llamas. Encima de esos edificios se encontraban un total de siete jóvenes como de la misma edad del pelirosa y además lo que parecía un gato azul que volaba con un par de alas blancas. Pero la que había hablado resulto una bella joven que se encontraba entre ese grupo.

Esa joven tenía un atractivo cuerpo, voluptuoso y con lindas curvas, y poseía un largo y bello cabello negro que llegaba hasta su espalda y cubría un poco su frente. Sus ojos eran de color café y también eran muy hermosos. Vestía con una camisa blanca de mangas largas, un poco desabotonada revelando un leve escote, también tenía unas falda azul sobre un jeans negros que llegaban hasta sus rodillas, tenía también unos zapatos deportivos rojo-blanco y en su mano derecha tenía la misma marca que Tsuna tenía en su hombro aunque de color rosado. Sin mencionar que sujeta en esa misma mano tenía un bastón hecho al parecer de platino.

-¿Por qué, Serena? ¡Yo quiero calcinar a todos estos tipos!- Grito Tsuna furiosamente.

-¡No puedes hacer eso! ¡Nuestra misión es encontrar al jefe de estos bandidos, y si no está aquí, necesitamos al menos a uno de ellos para que nos digan en donde está su escondite!- Exclamo muy enojada esa chica pelinegra.

Ella era Serena Axel, y aunque parecía una chica normal, en realidad era un demonio creado por el fallecido mago oscuro más grande de todos los tiempos, Zeref, aunque ahora se encontraba en su aspecto humano. También usaba una maldición de nombre Maldición del Caos.

-Creo que será mejor que nos involucremos. Si dejamos que ese cabeza de carbón se encargue de todos ellos, no quedara ni uno solo en pie- Menciono un joven del grupo.

-Tienes un buen punto. Vamos, chicos- Apoyo una de las jóvenes del grupo.

-¡Aye, sir!- Dijo felizmente ese gato azul.

El joven que hablo tenía la misma estatura que Tsuna y también estaba muy bien entrenado ya que era muy musculoso y bien ejercitado. Su cabello era blanco, corto, ondulado y desordenado, y sus ojos eran de color azul y de un aspecto afilado. Sus vestimentas estaban basadas en una camisa negra de mangas largas, con todos los botones cerrados y el cuello levantado y bien doblado. Tenías unos jeans azules un poco rasgados y unos zapatos deportivos marrones. Sin mencionar que en el lado derecho de su cuerpo poseía la misma marca que los otros dos jóvenes pero de color azul oscuro.

La joven era muy hermosa y poseía una larga cabellera de color escarlata que llegaba hasta su espalda, aunque en un fleco en su frente, algunos de sus mechones eran de color azul. Sus ojos eran de un profundo color marrón, y debajo de su ojo derecho había un peculiar tatuaje lineal. Vestia con una blusa blanca sin mangas, bajo una chaqueta de cuero marrón de mangas largas. Tenía además una falda azul oscuro y unas botas marrones. Y su marca del mismo gremio que los anteriores jóvenes, se encontraba en su pierna izquierda y era de color rojo azulado.

Mientras que el gato parlante al parecer era un varon, la mayoría de su pelaje era azul a excepción de su estómago, centro de sus patas y punta de su cola que eran blancos, y sus grandes ojos eran de color negro. Tenía un par de bellas alas emplumadas blancas y la única prenda de ropa que tenía era un bolso verde en su espalda, el cual era el lugar en donde se encontraba su marca de gremio.

El joven albino era Marcus Strauss Dreyar, un Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación que también era usuario de la magia de Take Over, y la joven peliescarlata era Alicia Scarlet, una usuaria de la magia de cuerpo celestial y de la magia de re-equipar, mientras que el gato azul era un Exceed de nombre Happy. Después de lo que dijo Alicia, todos los jóvenes que posiblemente también eran magos bajaron del techo de los edificios en donde estaban y de inmediato se dirigieron al lado del feroz Tsuna para combatir el resto de los criminales.

-¡Acaben con todos esos mocosos!- Ordeno uno de los hombres furiosamente.

-¡Sí!- Apoyaron el resto de los criminales.

Los magos de ese grupo de criminales, tras recuperar sus poderes mágicos, apuntaron un lado de sus bastones mágicos a ese grupo de jóvenes magos, y en ese instante, algunos bastones comenzaron a reunir una energía calorífica muy grande mientras que los demás reunían una feroz energía eléctrica. El joven albino del grupo de jóvenes magos observo a sus enemigos, y logro analizar perfectamente lo que planeaban.

-¡Tsuna!- Nombro el serio Marcus.

-¡Lo sé!- Respondió el pelirosa ferozmente.

-¡Mueran!- Gritaron los criminales.

Algunos de los magos de ese grupo de criminales lanzaron de sus bastones mágicos varias bolas de fuego que se combinaron y formaron una ráfaga llameante, mientras que el resto lanzaron varios relámpagos que se juntaron y se convirtieron en una colosal esfera de devastadores rayos. Marcus y Tsuna, ambos muy serios, en vez de esquivar esos ataques, se pusieron en frente de ellos y abrieron sus bocas. Repentinamente, Tsuna se comía la gran ráfaga de llamas, mientras que Marcus devoro los relámpagos en un instante dejando muy sorprendidos a sus enemigos.

-¡¿Se acaban de comer las llamas y los rayos?!- Actuaron sorprendidos algunos criminales.

-¡¿Qué clase de mocosos son estos?!- Preguntaba aterrado uno de los encapuchados.

Mientras algunos de sus enemigos estaban aterrados, el joven pelirosa y el joven albino se pararon firmemente y comenzaron a tomar una gran cantidad de aire que lleno sus mejillas.

-¡Karyu no…!-

-¡Rairyu no…!-

-¡…Hoko!-

Liberando al mismo tiempo el gruñir de una bestia, Tsuna y Marcus, respectivamente, lanzaron de sus bocas una gran ráfaga de fuego y una feroz descarga de rayos, que impactaron, hirieron y dejaron inconscientes a algunos de sus enemigos en un instante. Tras hacer eso, el pelirosa y el albino corrieron en dirección al resto de sus enemigos para luchar cuerpo a cuerpo, mientras que algunas personas en el grupo se impresionaron por la fuerza de esos dos jóvenes.

-¡Mi hermano y Marcus-san son tan increíbles como siempre!- Dijo una chica del grupo de jóvenes magos.

-¡Aunque Marcus-san es fuerte, Raine cree que Tsuna-sama es más increíble!- Dijo muy feliz otra chica del mismo grupo.

La persona que hablo primero era una chica de una baja estatura, y eso era resultado de que a diferencia de los otros jóvenes del grupo, ella era mucho más joven. Era una niña como de 12 años de edad, por lo cual no estaba totalmente desarrollada, pero era muy linda de todas maneras. Tenía un rubio cabello corto atado en dos trenzas en su cabeza y sus bellos ojos eran de un color marrón. Vestía con una camisa blanca bajo una chaqueta abierta marrón de mangas largas y una falda corta de color naranja y en sus pies traía unas lindas sandalias. Sin mencionar que en su cintura traía un cinturón de cuero que cargaba en él un látigo y al parecer un par de llaves doradas. La marca del gremio se encontraba en su mano derecha y era de color amarillo.

La otra persona que hablo también era una chica pero ella si tenía 18 años al igual que los demás jóvenes. Esa chica que lucía muy feliz observando al mago de fuego, poseía un largo cabello de color azul oscuro y que estaba ondulado de las puntas y sus hermosos ojos de enamorada eran mismo color. Ella vestía con un vestido tipo abrigo de color azul marino que marcaba su atractivo cuerpo con sus atributos y que también traía un chal a la altura de los hombros. Tenía unas botas largas de color marrón y medias largas del mismo color. Además traía en su cabeza, un gorro ruso Cossak que traía unos decorativos en forma de copo de nieve. Y la marca del mismo gremio que los jóvenes, se encontraba en su pierna derecha y era de color azul marino.

La pequeña niña se llamaba Lucia Dragneel, y era una maga de espíritus celestiales además de que era la hermana menor de Tsuna. Mientras que la chica de cabello azul que estaba locamente enamorada del Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación se llamaba Raine Loxar Fullbuster, y es una usuaria de la magia de creación de nombre Ice Make.

-¡Lucia, Raine, no se distraigan! ¡Nosotras no podemos quedarnos quieta todo el tiempo!- Exclamo Alicia muy seria.

-¡Si! ¡Lo sé, Alicia-san!- Respondió Lucia muy determinada.

-Raine también lo sabe, no puedo dejar que Tsuna-sama ensucie sus manos sucios criminales como estos- Dijo la maga de hielo muy seria.

-¡Vamos!- Dijo Serena muy determinada para luchar mientras sujetaba entre sus manos ese bastón de platino.

Las cuatro chicas magas observaron como un gran grupo de esos criminales comenzaron a acercarse frenéticamente a ellas mientras sujetaban en sus manos espadas, hachas, bates, martillos y muchas más armas de combate cercano. Pero mientras los bandidos se acercaban, cierta chica de cabello escarlata piso con firmeza como si preparaba para correr y al mismo tiempo se rodeaba de una leve aura de color dorado.

-¡Meteor!-

Tras gritar eso, Alicia se impulsó hacia adelante y cuando lo hizo provoco que esa aura dorada se hiciera más fuerte y cubriera todo su cuerpo, y sin mencionar que de repente comenzó a volar a gran velocidad como si fuera un meteoro de luz. Con esa gran velocidad poseyendo su cuerpo, la peliescarlata comenzó a moverse entre el gran grupo de bandidos con armas y aunque estos lanzaban ataques para golpear a esa misteriosa luz, fallaban miserablemente.

-¡Maldición! ¡¿Qué pasa con esta luz?! ¡No puedo golpearla!- Grito furioso uno de los criminales lleno de frustración mientras lanzaba frenéticos ataques con su espada.

-¡Es una molestia!- Apoyo otro criminal en la misma situación.

-¡Es inútil! ¡Tipos como ustedes no podrán alcanzar la velocidad de un meteorito!- Dijo Alicia en tono burlón.

La usuaria de magia de cuerpo celestial, tras volar un rato entre los criminales para burlase de ellos, se elevó y se posiciono por encima de ellos. Tras hacer eso, Alicia apunto siete de sus dedos hacia ellos, y cuando lo hizo, las puntas de esos siete dedos comenzaron a desatar un pequeño destello dorado. Al mismo tiempo detrás de esa chica, en el cielo de la noche aparecieron siete círculos mágicos del mismo dorado color que estaban formadas de una forma que parecía la constelación de la Osa Mayor.

-¡Nanatsu no Hoshi no Sabakare! ¡Grand Chariot!-

En ese momento, esos círculos mágicos dorados que se mantenían en el cielo liberaron una feroz lluvia de rayos dorados que caían a gran velocidad en dirección al suelo en donde estaban ese gran grupo de bandidos. Y como si fueran una lluvia de meteoritos, cuando esos destellos dorados tocaban el suelo causaban grandes explosiones que mandaban a volar a la mayoría de los criminales, pero los que lograron esquivar ese ataque siguieron avanzando en dirección a las otras magas.

Pero en vez de quedarse simplemente quieta, Lucia mostrando una sonrisa desafiante, tomo con su mano derecha una de las llaves doradas que había en su cinturón y la levanto, y cuando hizo eso, esa llave dorada comenzó a brillar fuertemente como si fuera una estrella.

-¡Hirake! ¡Jinbakyu no Tobira! ¡Sagitario!-

En ese momento el brillo de la llave dorada que sujetaba Lucia aumento y en un instante se desvaneció. Pero cuando esa luz desapareció, todos observaron como de repente había aparecido un hombre alto de cabello negro y cabeza alargada y delgada. Pero sin duda lo más destacado de ese ser era el enorme disfraz de caballo que llevaba puesto, dejando libre su cabeza y manos. Sin mencionar que por encima de ese disfraz utilizaba ropa estilo medieval, camisa y corbatín rojo bajo un chaleco sin mangas y pantalones cortos a rayas color piel y rojo. Y en espalda llevaba un bolso donde porta sus flechas y en su mano un gran arco plateado.

-¿Necesita mi ayuda, Lucia-dono, Moshi-moshi?- Pregunto ese espíritu celestial en una posición como si fuera un soldado.

-¡Si! ¡Por favor, encárgate de esos tipos!- Pidió la niña rubia muy amablemente mientras apuntaba su dedo hacia aquellos criminales que se dirigían hacia ella.

-¡Entendido! ¡Déjemelo a mí, Moshi-moshi!- Respondió Sagitario tomando algunas flechas de su bolso.

Cuando tomo las flechas con las pezuñas de su traje, el espíritu celestial de la constelación del centauro las posiciono en su arco plateado y las apunto hacia esos criminales encapuchados que se sorprendieron en gran medida al ver ese hombre de disfraz de caballo o por así decirlo.

-¿Qué demonios? ¿Quién en ese tipo vestido como caballo?- Preguntaba uno de los encapuchados que sostenía una espada.

-¡Eso no importa! ¡Rebánalo!- Exclamo furioso otro de los hombres que sostenía una hacha.

Los criminales siguieron avanzando con la intención de herir a las chicas, pero con rapidez Sagitario disparo las flechas que sostenía en su arco y cuando lo hizo, esas flechas se multiplicaron en una gran cantidad e incapacitaron a varios criminales en unos segundos. Pero Lucia y Sagitario no eran los únicos que se encargaban de esos soldados con armas. La maga de hielo del grupo de jóvenes magos se encontraba rodeada de varios criminales, pero ella en vez de estar asustada como una persona normal, estaba muy seria mientras tenía sus dos manos juntas en una extraña forma y rodeaba de una fría aura azul.

-¡Ice Make: Battle Axe!-

Raine dio un giro con su cuerpo al mismo tiempo que apunto sus dos frías manos hacia adelante, y en ese instante, una ráfaga de un cortante hielo en forma circular surgió de las manos de la peliazul oscuro y golpeo fuertemente a los criminales, desarmándolos y mandándolos a volar para que después cayeran al suelo desmayados. Pero algunos cuantos hombres con armas cortantes en sus manos lograron esquivar la gran hacha circular de hielo y levantaron sus armas ya que tenían la intención de cortar a la maga de hielo por la espalda.

Pero antes de que pudieran hacerlo, Raine se dio cuenta de las intenciones de sus enemigos y dándose la vuelta, junto nuevamente sus manos y estas no tardaron en rodearse de una fría aura azul.

-¡Ice Make: Knuckle!-

Raine dirigió sus gélidas manos hacia adelante provocando que del suelo en frente de sus pies surgiera unos cinco gigantes puños de hielo que impactaron fuertemente contra el grupo de criminales y los mandaron a volar. Antes de terminar chocando contra una casa de concreto, ese grupo de criminales atacados por la maga de hielo pasaron por encima de otra zona de batalla en la zona alta y quemada de la ciudad de Oak.

En esa zona, un grupo de criminales, tanto mujeres con pistolas como hombres con espadas, tenían una formación de círculo y en el centro de ese círculo se encontraba acorralada una bella joven pelinegra que estaba en posición de lucha mientras sujetaba fuertemente un largo bastón platino entre sus dos manos.

-Parece que estoy rodeada…- Comento Serena observando la situación en donde se encontraba.

-Estas acabada, señorita. Pero, ¿Qué tal si hacemos un trato?- Dijo uno de los hombres encapuchados que tenía una espada en su mano derecha.

-¿Un trato?- Repitió la pelinegra confundida.

-Si. Ya que eres muy bella, no queremos herirte, así que te propongo que bajes esa arma que tienes en tus lindas manos y te unas a nuestro bando. ¿Qué te parece?- Preguntaba el mismo hombre con una sonrisa de victoria en su rostro.

-¡Oye, maldito! ¡No te dejes convencer por una cara bonita, vamos a matarla!- Regaño una mujer del grupo de criminales con un par de pistolas en ambas manos.

-¡Cállate!- Contesto groseramente la mayoría de los hombres que conformaban el círculo.

-Oh, que amables son, ¿Creen que soy bella y linda?- Preguntaba Serena mostrando una pícara sonrisa a sus enemigos.

-¡Si! ¡Eres una joven realmente…!-

Pero antes de que el hombre de ese círculo de criminales terminara su frase, recibió en su cara una fuerte patada por parte de una veloz y seria Serena que había apareció en frente de el en un segundo, dejando sorprendido a todos los demás hombres y mujeres de ese conjunto de bandidos.

-¡No soporto los halagos de un sucio bandido!- Exclamo seriamente la chica demonio.

-¡Maldita!- Grito furiosa una criminal.

Esa criminal poseía en ambas manos una pistola cargada y con rapidez levanto ambas, y apretando el gatillo disparo una gran ráfaga de balas. Pero Serena al ver lo que hizo su enemigo, con una mayor rapidez comenzó a girar su bastón de platino y la veloz rotación de este detuvo por completo cada una de las balas disparadas de la mujer, dejando a todos aún más impresionados de lo que ya estaban.

-¡¿Qué?! ¡¿Detuvo las balas con un simple bastón?!- Reacciono asombrada la tiradora.

-¡No la subestimes, ella sigue siendo una maga! ¡Acaben con ella!- Ordeno seriamente uno de los hombres del grupo.

Con gran rapidez y furia, un total de cinco hombres levantaron sus filosas espadas y hachas y después las dirigieron en dirección a Serena pero esta con veloces reflejos esquiva cada uno de los ataques. Después la pelinegra, contrataco lanzando dos patadas hacia dos de esos hombres y golpeo violentamente sus caras. Luego a otros hombres les impacto un fuerte codazo dejándolos inconsciente y al último lo azoto contra el suelo tras golpearlo fuertemente con su bastón.

Pero acabar con cinco hombres no hacia una gran diferencia, ya que Serena todavía estaba rodeaba de una gran cantidad de criminales, pero eso no la preocupaba. De repente el bastón platino que Serena sostenía entre sus manos comenzó a ser rodeado por una intensa y flameante aura rosada, y en ese momento, su dueña con un rostro muy serio, comenzó a girar velozmente el bastón como si estuviera planeando algo.

-¡Prueben el poder del caos!- Dijo seriamente esa chica demonio.

Tras decir esas palabras, Serena con gran fuerza golpeo el quemado suelo de la zona con su bastón y cuando lo hizo, se pudo observar como por el suelo apareció y desvaneció una creciente ola de energía rosada que de repente comenzó a salir del suelo.

-¡Chaos Wave!-

Cuando la joven de cabello negro dijo el nombre de su hechizo, por todas las zonas del suelo por donde había pasado esa onda rosada habían apareció olas llameantes de color rosado y de gran poder destructivo que lastimaron, dejaron inconscientes y mandaron a volar a todos los criminales que tenían intención de dañar Serena. Pero todavía había una gran cantidad de enemigos, y tras disiparse esas demoniacas llamas rosadas, Serena no se dio cuenta de cómo algunos criminales estaban a algunos metros detrás de ella y apuntando sus pistolas cargadas a ella.

-¡Muere, maldita! ¡Disparen!- Ordeno un maligno criminal al resto de sus compañeros.

-¡Maldición, me descuide…!- Reacciono Serena sorprendida.

Cuando la pelinegra trato de darse la vuelta y echarse a un lado, ya era demasiado tarde, todos los criminales con pistolas en sus manos habían apretados los gatillos de sus armas y dispararon una gran cantidad de balas que avanzaban a una gran velocidad. Pero de repente una persona se puso en medio del espacio que había entre Serena y las balas en movimiento.

Esa persona era un joven musculo de 18 años de edad que poseía un largo cabello negro puntiagudo atado en una cola de caballo y poseía también unos serios y filosos ojos de color marrón. Sus orejas estaban decoradas con algunos piercings, y vestía con una chaqueta negra sin mangas sobre un suéter de color verde tampoco con mangas. Traía además un pantalón blanco con bordes negros que llegaba hasta los tobillos y unas botas negras con decoraciones metálicas. También tenía un par de guantes marrones sin punta. Ese joven además tenía en su hombro izquierda la misma marca de gremio que los anteriores jóvenes y era de color negro.

-¡Ryos!- Dijo Serena sorprendida.

-¡Quédate atrás!- Ordeno el pelinegro seriamente.

De repente todos los presentes observaron sorprendidos como todas las balas que los criminales habían disparado impactaron ferozmente contra la piel de aquel joven pelinegro. Pero también observaron como todas las balas después cayeron al suelo y lucían aplastadas como si hubieran chocado contra algo realmente duro. Y después miraron detalladamente y vieron como toda la piel de ese hombre se había revestido de un duro hierro con toques escamosos.

-¿Es todo lo que tienes, escoria?- Hablo el pelinegro muy serio.

-¡¿Qué?! ¡¿Su piel es de hierro?!- Reacciono uno de los criminales muy sorprendido.

-¡¿Qué clase de malditos monstruos son estos niños?!- Dijo otro criminal igual de sorprendido.

Ese joven de aspecto rebelde era Ryos Redfox, un Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación aunque también podía usar la magia de Escritura Solida. Ese joven tras haber hablado rápidamente comenzó a tomar una gran cantidad de aire llenando así sus metálicas mejillas.

-¡Tetsuryu no Hoko!-

El joven de largo cabello negro, liberando al mismo tiempo el sonido de una bestia rugiendo, lanzo de su boca un colosal tornado de hierro que colisiono contra varios soldados y tras lastimarlos, los lanzo volando por los aires para que después colisionaran con varios edificios de concreto. Pero todavía había una gran cantidad de criminales.

-Aún quedan algunos- Dijo Serena muy seria.

-Aléjate. Voy a volver a lanzar mi rugido- Informo Ryos igual de serio.

-¡No te atrevas a hacerlo! ¡De esos tipos me encargo yo!-

Tanto Serena como Ryos levantaron la mirada y observaron como la persona que había gritado también salto muy alto y ahora se encontraba descendiendo a gran velocidad. Esa persona era una chica joven como de 18 años de edad muy bella pero un poco musculosa y ruda. Ella tenía un largo cabello de color café atado en una cola de caballo pero con algunos flecos de los dos lados y en su frente, y sus ojos de lindo color negro oscuro. Esa chica vestía con un vestido corto de color verde con botones cerrados, de mangas largas pero dobladas y el cuello levantado. También tenía un pantalón licra de color marrón y unas botas negras. Y su marca del gremio se encontraba en su antebrazo derecho.

-¡Sonia!- Reaccionaron Serena y Ryos al ver a su compañera en el aire.

Si. El nombre de esa chica era Sonia Strauss, una usuaria de la magia de Take Over y era prima de Marcus. Ella ahora se encontraba descendiendo a una gran velocidad y con dirección a un grupo de criminales que al ver a la chica que estaba cayendo del aire, de inmediato tomaron sus pistolas y bastones mágicos y se prepararon para disparar. Pero antes de que ellos pudieran hacerlo, el brazo derecho de Sonia fue rodeado por una intensa luz blanca.

-¡Beast Arm: Black Bear!-

Cuando el brazo de la pelicafe dejo de brillar, todos muy sorprendidos observaron cómo había cambiado a un musculoso tamaño sin mención que estaba rodeado completamente por un pelaje negro. Ese mismo brazo, Sonia lo impacto con gran fuerza en el suelo y causo un leve terremoto que abrió varias grietas en el suelo y además mando a volar por los aires a los criminales que querían dispararle para que después cayeran el agrietado suelo con mucho dolor.

Los jóvenes magos siguieron luchando ferozmente contra todos esos criminales durante un buen rato. Pero después de algunos minutos, todos los criminales habían sido derrotados y se encontraban tirados en el quemado suelo de la zona alta de Oak, mientras que los jóvenes magos se reunieron en el centro de la zona y ahora mismo, cierto joven pelirosa tenía en sus manos a unos de los criminales inconscientes y lo agitaba violentamente.

-¡Habla de una vez, escoria! ¡Dinos donde está tu jefe o si no te calcinare!- Exclamaba Tsuna mientras agitaba a ese criminal de color carbonizado.

-Pero si eso ya lo hiciste, Tsuna- Comento Happy observando la situación.

-Además que ese tipo ya está desmayado, Tsuna. No puede darte ninguna respuesta- Informo Serena a su compañero.

-Maldición, que debiluchos, ¿Y se hacen llamar magos?- Dijo quejoso el mago de fuego para después soltar al delincuente que cayó al suelo de cara.

-Por eso te dije que te contuvieras, idiota. Ahora no hay nadie que nos diga donde está escondido su jefe, y si no lo capturamos no podremos cobrar la recompensa- Comento Serena muy triste y un poco enojada.

-No hables como si todo hubiera sido culpa a mí. Todos ustedes también dejaron en este estado a estos debiluchos- Dijo Tsuna tocando levemente con su pie a uno de los desmayados criminales en el suelo.

-En eso no podemos contradecirlo. Nosotros también nos excedimos un poco- Dijo Alicia un poco arrepentida.

-Decir "un poco" es quedarse corto…- Susurro Happy observando lo destruido que había quedado el campo de batalla.

-¿Y ahora qué hacemos? ¿Seguimos buscando por la zona para ver si hay más criminales que puedan decirnos donde está el tipo que buscamos?- Preguntaba Marcus muy serio.

-¿Pero acaso esta zona no era en donde se reunían todos los criminales de la ciudad?- Preguntaba ahora Raine confusa.

-Lo es. Pero puede que tal vez se hayan escapado algunos- Contesto Ryos.

-Tenemos que apresurarnos en capturar a ese tipo. El cliente de la petición dijo que es posible que el solo durara un día en esta ciudad y después se vaya a otra para reunirse con sus demás lacayos. Cada vez se está haciendo más tarde- Informo Sonia un poco molesta.

-Sonia-san tiene razón. Así que por favor, hermano, si nos volvemos a encontrar con un criminal no lo dejes inconsciente antes de que lo hagamos hablar, ¿Está bien?- Dijo Lucia sonriendo amablemente a su familiar.

-Sí, si…- Contesto el pelirosa mientras se limpiaba las orejas.

-Es en serio, Tsuna, tienes que controlarte. Si hubieras seguido el plan desde un principio en vez provocar a los delincuentes e incendiar el bar, estos tipos nos hubieran dicho la localización de su base y de su jefe hace tiempo- Dijo Alicia levemente enfurecida.

-Ya dejen de quejarse tanto y vámonos- Contesto Tsuna un poco cansado.

-Antes de que se vayan, ¿Podrían explicarme que pasó aquí, jóvenes?-

Al escuchar repentinamente esa voz masculina, todos los jóvenes magos y el Exceed procedieron a darse la vuelta y pudieron observaron como al quemado campo de batalla lleno de desmayados criminales se estaba acercando un hombre adulto muy musculoso que vestía con ropas oscuras, tenía una capa que llegaba hasta sus tobillos y una capucha cubriendo un poco de su serio rostro.

-¿Eh? Oye, viejo, deberías ir a tu casa, esta zona es peligrosa- Dijo Tsuna al ver al hombre.

-No soy tan mayor para que me llames "viejo", joven. Y no me iré hasta que me contestes… ¿Por qué mis hombres están tirados en el suelo?- Dijo ese hombre seriamente.

-¿Tus hombres?...Acaso, ¿Tu eres el jefe de todos estos tipos?- Preguntaba Tsuna mostrando una leve sonrisa.

-Sí, lo soy, ¿Por qué preguntas? ¿Tienes asuntos conmigo?- Preguntaba ese serio encapuchado.

-Sí que los tengo. Tengo un serio asunto llamado "recompensa"- Respondió Tsuna chocando sus puños con severa fuerza.

-Parece que nuestro trabajo se nos ha facilitado. Te capturaremos aquí mismo, Vane- Comento Marcus sonando sus nudillos.

-¿Me capturaran? ¿Acaso son de esos magos de gremio que siempre quieren capturarme por mi gran recompensa? Pero si solo son unos mocosos- Dijo quejoso el criminal de supuesto nombre Vane.

-J-Jefe…Vane…- Hablo de repente uno de los apenas consientes hombres tirados en el suelo.

-Parece que algunos de ustedes siguen consientes- Reacciono Vane muy tranquilo.

-N-Nos alegra…que este aquí…J-Jefe…por favor…acabe con esos…mocosos- Dijo otro de los apenas consientes criminales.

-Mo…cosos…ahora van a ser víctimas…de la poderosa magia…de nuestro Jefe…van a morir…- Exclamo difícilmente una de las apenas consientes mujeres criminales.

-¿En serio? ¿Acaso también eres mago?- Preguntaba el emocionado Tsuna ansioso de una pelea interesante.

-Así es, joven. Con mi poderosa magia de gravedad, yo, el gran Vane, los aplastare a cada uno de uste…-

Pero antes de que ese supuesto poderoso mago pudiera atacar, abrió los ojos con gran sorpresa al ver como en pocos segundos se posiciono en frente de él, un joven de cabello rosa y ojos marrones que mostraba una desafiante sonrisa con sus filosos dientes mientras encendía en llamas su apretado y duro puño derecho.

-¡Karyu no Tekken!-

Gritando el nombre de su ataque, ese mismo joven de cabello rosa impacto un fuerte y ardiente golpe en medio del rostro del musculoso y grande Vane. Ese repentino ataque lo dejo inconsciente en cuestión de segundos, y además lo mando a volar con una increíble velocidad en dirección a una de las pocas casas de concreto que quedaban intactas en la zona. Cuando el lastimado jefe de los bandidos choco contra la casa de concreto, la derrumbo y creo una gran nube de polvo. Pero cuando un ligero viento despejo el polvo, todo el mundo logro ver como Vanes se encontraba tirado entre un montón de bloques, inconsciente y con una quemadura en forma de puño en medio de su cara.

-¡¿DE UN SOLO GOLPE?!- Reaccionaron todos los criminales realmente sorprendidos.

-Que decepcionante, creí que aguantarías más que un golpe, pero no importa. ¡Misión cumplida! ¡Ahora llevémonos a este tipo y volvamos al gremio!- Dijo Tsuna con una gran sonrisa de orgullo.

-¡Espléndido trabajo, Tsuna-sama! ¡Como se esperaba de usted!- Dijo muy emocionada la enamorada maga de hielo.

-Bien hecho, Tsuna. Ya puedo oler la gran recompensa que nos darán por este tipo- Comento Serena muy contenta.

-Eres muy avara, Serena- Dijo Happy volando a su alrededor.

-¡Cállate! ¡Cuando Tsuna, Lucia y tu estén cerca de ser echados de su casa por no pagar la renta, podrás juzgarme!- Contesto la pelinegra molesta.

-¡Derrotaron nuestro jefe con un solo golpe! ...¡¿Quién demonios son esos mocosos?!- Preguntaba uno de los impresionados criminales tirados en el suelo.

-¿Quién somos?- Escucho Tsuna para mirar a ese tipo con un serio rostro- ¡Somos Fairy Tail, Idiota! ¡Recuérdalo!-

Segundo Arco.

Capítulo 1/40: ¡Calma!

Al día siguiente…

Después de haber capturado al criminal que le pedían en su misión, los jóvenes magos de la cuarta generación de Fairy Tail cobraron la gran recompensa con éxito. Pero por desgracia debido a todos los daños provocados en la ciudad de Oak, esa recompensa fue reducida en gran medida. Sin mencionar que para que el padre y la madre de cierta joven de cabello escarlata no se enteraran y los regañaran, ellos tuvieron que salir rápidamente de la ciudad mientras se escondían de los soldados del consejo mágico.

Y así tras pasar la noche entera huyendo, durmiendo en una pequeña posada de un pueblo entre los bosques de Fiore, y pasar un rato en unos carruajes, ahora mismo los jóvenes de Fairy Tail caminaban por un recto camino mientras los bañaba la cálida luz del sol brillante, aunque algunos de los jóvenes no tenían muy buen aspecto ya que lucían molestos y algunos al parecer estaban muy mareados.

-¿Te encuentras bien, Tsuna?- Preguntaba Happy volando al lado de su compañero.

-C-Claro que lo estoy… ¿P-Porque no…lo estaría?- Contesto Tsuna pasando su mano por su regurgitado estómago.

-No sé, ¿Tal vez será por nuestro pequeño viaje en carruaje?- Menciono Sonia con una pequeña y maligna sonrisa.

-E-En todo caso… ¿Por qué tuvimos que tomar…un carruaje?...Pudimos haber llegado a Magnolia a pie…- Preguntaba Marcus que estaba en el mismo estado de mareado que el pelirosa.

-Opino…lo mismo…- Apoyo Ryos con el mismo problema de mareo que los otros dos Dragons Slayers.

-Lo siento por ustedes, Ryos, Marcus, pero por ti no, Tsuna, tú te lo merecías. Tú destruiste la mayoría de la ciudad y por eso nos quitaron casi toda la recompensa para sus reparaciones. El viaje en carruaje fue tu castigo- Informo Serena muy molesta.

-Pero ya les dije que ustedes también tuvieron bastante culpa en eso. Yo vi como noqueabas a varios de esos idiotas con tu bastón y luego destruiste algunas casas con tu maldición- Contesto Tsuna también molesto.

-Nada de excusas, fue tu culpa y punto. Pero ahora no voy a poder pagar el alquiler de este mes en Fairy Hills y tendré problemas con la maestra- Dijo la pelinegra soltando de sus tristes ojos una cascada de lágrimas.

-Lo siento. Pero apuesto que si hubieras usado tu forma de demonio, hubiéramos asustado a esos tipos lo suficiente como para que nos digieran donde estaba su jefe y no hubiéramos destruido la ciudad…tal vez- Menciono Tsuna imaginativo.

-Idiota, Si hiciera eso, ¿qué sentido hubiera tenido que Jellal-san me obsequiara una herramienta mágica que me permite usar mi maldición sin tener que transformarme en demonio?- Contesto Serena mostrando el bastón platino que había tomado un tamaño pequeño y que cargaba en un cinturón alrededor de su cintura.

-Además, Tsuna, si hubieras seguido el plan desde un principio es posible que toda la destrucción de la zona alta de la ciudad se hubiera evitado- Dijo Marcus ya recuperado del mareo al igual que Ryos.

-Es verdad, idiota- Apoyo Sonia a su primo albino.

-Ellos tienen un buen punto, Tsuna-sama- Comento Raine un poco dudosa.

-¿Ves? Hasta Raine piensa lo mismo-Hablo Alicia-El plan era realmente simple. Solo teníamos que entrar al bar, Serena coquetearía un poco con esos borrachos y les sacaría el lugar en donde estaba su jefe-

-Pero tú en vez de eso comenzaste a discutir con los criminales, y cuando uno intento darte un puñetazo, tú lo noqueaste y cuando sus compañeros intentaron ayudarlo, tú incendiaste todo el bar- Dijo Ryos molesto también.

-Cállate, idiotas, no necesito que me lo recuerden. Además no me arrepiento de haberlo hecho, esos tipos me miraban con una mala cara que me molestaba y yo se las arregle con mis puños- Contesto el pelirosa quejoso.

-¿Sera esa la verdadera razón, Tsuna?- Preguntaba Happy en un pícaro tono.

-Es verdad, hermano. Es una gran casualidad que esos tipos te "miraran mal" justo cuando Serena-san iba a coquetear con ellos, ¿No crees lo mismo?- Menciono Lucia en el mismo pícaro tono.

-¡Cállense, ustedes dos!- Exclamo el molesto mago de fuego con sus mejillas un poco sonrojadas mientras que el Exceed azul y la pequeña maga celestial se reían levemente.

-Pero eso ya no importa. Ahora tengo que encontrar otra forma de pagar el alquiler de mi cuarto en Fairy Hills- Dijo Serena para después soltar un suspiro de tristeza.

-No te preocupes tanto, Serena. Estoy segura que aunque te retrases unos meses, mi madre no estará molesta, después de todo siendo la maestra del gremio conoce lo difícil que es estar en un equipo con tantos "arruina misiones"- Comento la hija de la séptima maestra de Fairy Tail mostrando una sonrisa.

-¿A qué te refieres con "tantos", Alicia?- Reacciono Marcus un poco ofendido con ese comentario.

-Nada- Contesto la peliescarlata con un mecho azul con un pequeño tono mentiroso.

-Además, Serena-san, si algún día necesita un lugar donde dormir, en nuestra casa tenemos habitaciones disponibles ya que nuestra mama sigue de gira y ya conoces la situación de nuestro papa- Dijo Lucia sonriente.

-Gracias por la invitación, Lucia-chan, pero estoy seguro que si duermo en la misma casa que Tsuna, cierta persona podría sufrir un infarto o podría intentar hacerme algo muy malo…- Contesto Serena con una pequeña gota de sudor bajando por su mejilla.

-Raine está de acuerdo con eso- Menciono la peliazul oscuro con un aterrador rostro y voz mientras su cuerpo era rodeado de una temible y gélida aura negra.

-En todo caso, esperemos que la maestra no se estere de esta misión. Contando esta ya serian 4 ciudades que destruidos en todo el mes- Dijo Marcus un poco asustado.

-Yo también espero que mi madre tampoco se entere, al igual que mi padre. A pesar de que logramos ocultarnos del consejo mágico que visito la escena del crimen, tengo un muy mal presentimiento…- Comento Alicia recordando lo aterradora que podía a llegar su madre.

Mientras tanto…

En una de las ciudades más antiguas pero poblada del vasto de Fiore llamada Magnolia, se encontraba el gran edificio del famoso gremio llamado Fairy Tail. Se localizaba en el centro de la amplia y hermosa ciudad y más que un edificio, parecía un enorme castillo de varios pisos y torres con techos puntiagudos y anaranjados. Y en el centro del castillo de concreto de gran tamaño, colgaba y se agitaba con la brisa del cálido viento una bandera naranja de gran tamaño que poseía en el centro la marca de Fairy Tail en un ardiente color rojo.

En el interior del castillo, había varios pisos conectados por escaleras. Había varios cuartos para múltiples funciones, el gremio también poseía una piscina y tiendas de souvenirs. Pero todos los miembros del gremio se encontraban reunidos en la sala central del edificio que tenía varias mesas, sillas e incluso un par de bares que estaban llenos de deliciosas bebidas de todo tipo. La mayoría de los miembros de ese ruidoso gremio se encontraban comiendo, bebiendo y celebrando alegremente mientras que algunos otros estaban en diferentes misiones.

Pero en uno de los cuartos del segundo piso del gremio se encontraba una cierta persona. Ese cuarto era la sala del maestro, y no era tan grande pero tampoco tan pequeña, era una habitación de tamaño normal. Ese cuarto estaba decorada con lindas cortinas rojas en las ventanas, algunas plantas en materos en las esquinas, tenía algunos estantes llenos de libros, también tenía algunos muebles, un escritorio lleno de cosas, pero sin duda lo más desatacado de ese cuarto era como en las paredes de madera había colgadas un montón de relucientes espadas de todas formas y tamaños.

Y en esa habitación se encontraba una persona que estaba mirando algunas de las espadas colgadas de la pared de una manera pensativa. Esa persona era una hermosa mujer mayor de aspecto joven y de una voluptuosa y esbelta figura. Ella poseía un largo cabello de color escarlata que llegaba hasta su espalda y sus ojos eran de un bello color marrón. Su vestimenta consistía en una camisa negra de mangas cortas que estaba por debajo de una armadura metálica que también cubría los hombros, manos y brazos de esa hermosa mujer. También llevaba una falda azul que llegaba hasta un poco arriba de las rodillas y unas botas de color negro. Y su sello de Fairy Tail se localizaba en el centro de su brazo derecho y era de un hermoso color azul.

Ella la poderosa séptima maestra del gremio llamado Fairy Tail de la ciudad de Magnolia y también era la persona que era conocido por el apodo de "Titania" al cual muchas personas temian y respetaban, sin mencionar que era la madre de Alicia Scarlet. Ella era Erza Scarlet, la cual ahora mismo al parecer se encontraba muy pensativa mientras observaba algunas de las pocas espadas y demás armas de su colección colgadas de las paredes de la habitación.

-¿Cuál debería escoger?- Se preguntaba Erza pensativa tomando dos espadas en sus manos.

-Maestra, voy a entrar-

Al momento de escuchar esa voz, la bella mujer con ligera armadura procedió a voltear la mirada en dirección a la puerta de la habitación y observo como se abrió y por ella entro una bella mujer mayor pero de aspecto joven que también poseía una voluptuosa y curvilínea figura. Su largo cabello que llegaba hasta un poco más debajo de su cuello era de color blanco y sus bellos ojos que combinaban perfectamente con la linda sonrisa de su rostro eran de color azul. Ella vestia con un largo vestido rojo con algunas cintas rosadas y unas sandalias marrones. Y su marca de Fairy Tail era de color blanco y se encontraba en su pierna izquierda. El nombre de esa mujer era Mirajane Strauss Dreyar, conocida anteriormente como Mirajane "La Demonio".

-Mira, que bueno que estas aquí. Quisiera preguntarte- Dijo Erza al ver a la madre de Marcus.

-¿Eh? ¿Qué cosa?- Reacciono la mujer albina un poco confundida.

-Dime, ¿Cuál de estas dos espadas piensas que es mejor?- Preguntaba Erza mostrándole a su amiga una espada reluciente de color platino en su mano izquierda y en su mano derecha una espada negra de gran tamaño y filo.

-¿Espadas? ¿Para qué quiere saber eso, Maestra? ¿Acaso ira a alguna batalla?- Preguntaba ahora Mirajane ante la pregunta de la peliescarlta.

-No son para una batalla. Estoy intentando decidir cuál espada sería mejor para castigar a Tsuna, Marcus y a los demás por haber destruido una parte de la ciudad de Oak, y dime, ¿Cuál crees que es mejor? ¿O crees que debería usar las dos?- Preguntaba Erza muy emocionada.

-Así que es para eso…Pero, Maestra, ¿No cree que haya al menos una pequeña posibilidad de que esta vez Marcus, Tsuna y los demás no destruyan nada en esta misión?- Comento Mirajane con una leve sonrisa.

-Mirajane… ¿Acabas de escuchar las palabras que salieron de tu boca?- Preguntaba Erza con un serio rostro.

-Si. Las escuche…tal vez tome algo que me cayó mal…pero, Maestra, al menos deberías esperar a tener pruebas del éxito de su misión- Dijo la albina tras soltar un leve suspiro.

-Las tengo. Hace unos momentos llegaron un montón de cuentas para pagar las destrucciones provocadas por la ciudad de Oak. En serio, aunque diga que no se parecen, Tsuna se parece mucho a su padre…aunque yo también tengo que admitir que Alicia saco un poco de mi habito de no poder contener su fuerza. Ahora puedo entender cómo se sentía el tercero pagando todas las destrucciones que provocamos…- Dijo la peliescarlta un poco apenadas al recordar su juventud.

-Tienes razón. Marcus saco el mismo hábito por parte de su papa y mío- Dijo Mirajane sonriente para después abrir sus ojos con leve sorpresa- Es verdad, con toda esta charla se me olvide para que vine. Maestra acaba de llegar una carta para usted- luego Mira enseño el sobre blanco que contenía esa supuesta carta en sus manos.

-¿Una carta? Por dime que no son más cuentas para pagar. Si lo son estoy un poco asustada que cuando esos jóvenes lleguen podría terminar matándolos- Dijo Erza levemente asustada.

-Yo también pensé que eran más cuentas al principio, pero mire mejor la carta, Maestra- Menciono la albino levantando el sobre.

Con lo que dijo la mujer albina, la séptima maestra fijo sus ojos marrones en la carta y observo como en el centro de esta se encontraba un sello de color platino con una del mismo color en medio.

-Ese símbolo… ¿Es una carta del consejo mágico?- Reacciono Erza un poco sorprendida.

-Si. Al principio pensé que el gremio se había metido en problemas, pero cuando el soldado del consejo mágico que trajo la carta me la entrego dijo que venía de parte de Jellal- Explico la mujer albina.

-¿De Jellal? Ahora que recuerdo él ha estado ocupándose de algunos asuntos del consejo así que no le he visto en algunos días, me pregunto que será- Dijo la peliescarlta tomando la carta en sus manos recubiertas por guantes metálicos.

-¿Tal vez sea una carta romántica para su querida amada? Dígame, Maestra, ¿No le gustaría que fuera eso?- Dijo Mirajane en un pequeño tono de burla.

-No seas tonta, Mira. Jellal jamás usaría el símbolo del consejo en algo tan infantil como una carta de amor- Contesto Erza con sus mejillas levemente sonrojadas mientras que en realidad pensaba-Aunque tampoco me molestara que lo hiciera-

La "no" esposa pero si amada de Jellal Fernandez procedió a desdoblar el sobre perfectamente doblado y cuando lo hizo comenzó a leer. Moviendo sus marrones ojos para la lectura de la escritura de la carta, Erza estaba muy pensativa. Pero cuando termino de leer en silencio el contenido de la carta por parte de Jellal, la séptima maestra de Fairy Tail abrió levemente los ojos debido a una pequeña reacción de sorpresa.

-Esto es…- Murmuro Erza muy seria.

Más tarde ese mismo día…

Después de una hora caminando por el camino en medio del bosque, los jóvenes magos de la cuarta generación de Fairy Tail junto con un Exceed llegaron a la amplia y bella ciudad de Magnolia. Entrando a la ciudad y caminando por las calles que ellos ya conocían, los jóvenes no tardaron mucho en llegar al centro de la ciudad en donde se encontraba en gran castillo de su gremio. Y cuando llegaron, cierto joven de cabello rosa coloco sus manos sobre los dos lados de la gran puerta y la empujo con gran fuerza.

-¡Llegamos!- Exclamo Tsuna abriendo las puertas de su gremio.

Cuando ambos lados de la puerta se abrieron, los jóvenes y el Exceed observaron cómo el comedor principal del gremio lleno de largas mesas, sillas y un par de bares a los lados estaban llenos de miembros de Fairy Tail muy alegres que conversaban, bebían, comían, se reían, se emborrachan, dibujaban, bailaban, peleaban, o hacían muchas otras cosas. Ese alocado y alegre ambiente era sin duda el ambiente de Fairy Tail.

Los jóvenes magos procedieron a entrar al gremio y cada uno tomo una diferente dirección, aunque la mayoría se posiciono muy cerca del bar del gremio en donde se encontraban bebiendo alegremente un par de personas. Algunas de esas personas eran un par de viejos hombres, uno de cabello azul purpura y otro con carba en la cabeza pero con una esponjada barba café. Y otra era una mujer mayor pero de aspecto joven y un hermoso cabello marrón y que tenía un voluptuoso cuerpo sin mencionar que solo vestía un pantalón rojo y la parte superior de un biquini, además que entre sus manos tenía un enorme tarro lleno de alcohol.

-Hola, chicos, ya regresaron. ¿Cómo les fue en su misión?- Preguntaba el hombre viejo llamado Macao que sostenía una cerveza en su mano.

-¡Obviamente la completamos!- Respondió Tsuna con una gran sonrisa de orgullo.

-¡Aye, sir!- Apoyo Happy igual de orgulloso.

-¿En serio? ¿Y esta vez no destruyeron nada o sí?- Pregunto ahora el hombre de nombre Wakaba.

-En serio quisiera poder responder que "no lo hicimos"…- Dijo Alicia muy deprimida con un aura negra de pesadez rodeando su cuerpo.

-Tuvimos que entregar casi toda nuestra recompensa para las reparaciones de la ciudad, sin mencionar que nos pasamos toda la noche escondiéndonos para que los soldados de consejo no nos encontraran- Menciono Serena en el mismo estado de depresión.

-¡Ya lo imaginábamos! ¡Ustedes nunca cambiaran!- Dijo un borracho Macao entre varias risas.

-¡Ustedes sin duda se parecen a sus padres!- Comento Wakaba en el mismo estado de risa y borrachera.

-Lo siento, viejos, ¿Podrías repetir eso? No los escuche bien- Dijo el joven pelirosa muy serio y apretando su puño derecho con mucha fuerza al momento de escuchar las palabras de "se parecen"

-¡N-No dijimos nada!- Contestaron ahora asustados los dos ancianos.

-Calma, calma, hermano- Hablo Lucia alegremente tratando de tranquilizar a su hermano mayor.

-Por cierto, ¿Dónde está mi papa? No lo veo por ninguna parte- Pregunto Marcus observando los alrededores del alegre gremio.

-Raine tampoco ve a su padre ni a su madre- Comento la maga de hielo tras observar diferentes lugares del gremio.

-Ni los míos- Dijo Sonia también.

-Tampoco están mi mama ni mi maldito viejo- Menciono Ryos de igual manera.

-Oh, es verdad. Laxus, Gray, Juvia y Elfman se fueron a distintas misiones esta mañana. Recuerden que la mayoría de ellos son Magos de Clase S así que no esperen que vayan a regresar en poco tiempo- Contesto la borracha pero hermosa mujer de nombre Cana.

-Y Evergreen se fue a una misión junto con los otros dos miembros de Raijinshu- Menciono Wakaba.

-Y con respecto a Gajeel, Levy y él se fueron juntos a una misión- Contesto un Exceed de color negro vestido con pantalones verdes que estaba sentado en una de las sillas del bar mientras bebía un jugo de kiwi.

-Lily, ¿Y tú no fuiste con ellos?- Preguntaba el pelinegro al ver al compañero de su padre.

-En realidad yo creo que solo querían una excusa para pasar tiempo los dos solos como esposo y esposa que son, asi que yo me quede aquí- Contesto el Exceed de nombre Panterlily.

-¡¿Y Charle?! ¡¿No sabes dónde está, Lily?!- Pregunto el emocionado Exceed azul pensando en su amada.

-Creo que Wendy y ella se fueron a una misión hace poco- Contesto el Exceed negro para después seguir bebiendo su jugo de Kiwi.

-¡¿Qué?! ¡Ni siquiera tuve la oportunidad de despedirme de Charle…!- Dijo Charle muy deprimido.

-Está bien, está bien- Decía Lucia consolando al Exceed azul pasando su mano por su pelada cabeza.

-¿Y qué hay de mi mama? ¿Acaso ella también se fue a alguna misión?- Preguntaba el joven albino de la cuarta generación.

-No. Mira se encuentra en el segundo piso entregándole una carta del consejo a la Maestra que se encuentra en su cuarto- Explico Cana.

-¡¿Qué?!- Reaccionaron de repente todos los jóvenes magos.

-¡¿Mi madre está en el gremio?! ¡¿Por qué no dijo eso desde el principio, Cana-san?!- Decía la peliescarlata con un mechón azul muy nerviosa y asustada.

-¡Apuesto que esta vieja no recordaba nada tras beber tanto alcohol!- Grito Ryos furioso.

-¡¿A quién le llamas vieja, maldito punk?!- Contesto Cana lanzándole un gran barril vacío al pelinegro con piercings.

-Además, ¿Cana-san dijo que Mira-san le había entregado una carta del consejo a la maestra? ¿Acaso creen que sea sobre lo que paso en Oak?- Se preguntaba Serena muy asustada.

-Pero si hicimos todo lo posible para que el consejo no nos viera…- Contesto Sonia aunque un poco dudosa y asustada.

-Tal vez se hayan enterado de que fuimos nosotros de alguna otra…En todo caso, sugiero que tomemos otra misión y nos vayamos lo más rápido posible de aquí- Dijo Marcus muy nervioso y serio.

-Opino lo mismo. Aun soy muy joven para morir…- Dijo Lucia muy temerosa de la maestra.

-Entonces, vámonos rápido- Dijo Tsuna también levemente asustado.

Y así los asustados jóvenes magos de la cuarta generación estaban a un punto de dirigirse en dirección al tablón donde colgaban las peticiones, pero antes de que pudieran hacerlo lograron escuchar como de repente se abrió una puerta con una severa fuerza y ese sonido provenía del segundo piso del gremio.

-¡¿Ya regresaron Alicia y los demás?!- Grito Erza al momento de salir de su habitación.

-¡Ya es muy tarde!- Reaccionaron todos los jóvenes de la cuarta generación al escuchar la voz de Titania.

Erza con un serio rostro, a continuación se lanzó desde el segundo piso al primero y aterrizo de pie con gran firmeza. Luego la seria y aterradora mujer de cabello escarlata rodeada de pies a cabeza con una mortífera aura carmesí comenzó a avanzar lentamente con dirección a los asustados jóvenes magos de Fairy Tail, los cuales ahora estaban una formación de fila, es decir, uno al lado del otro ya que sabían que era imposible escapar de aquella mujer.

-H-Hola…Madre…Y-Ya regresamos- Tartamudeo Alicia debido al gran terror que sentía al igual que los demás.

-Sí, bienvenidos. Y díganme, ¿Cómo les fue en la misión? Espero que no hayan destruido nada- Menciono Erza con una seria y aterradora mirada y tono.

-¡No se preocupe, Maestra! ¡Todo salió perfectame…!-

-¡No mientas!-

Tsuna termino siendo la primera víctima de la séptima maestra, ya que por parte de su metálico y fuerte puño derecho, el pelirosa recibió un fuerte golpe en su cabeza que lo derribo, lo hizo estrellarse de cara contra el suelo y sin mencionar que le causo un chichón tan grande que podría compararse con una pelota. Debido a eso, todos los jóvenes estaban aún más asustados pero no perdieron la poca compostura que les quedaba ya que podían adivinar que ese bocón Dragon Slayer sería el primero en recibir un castigo.

-¡En serio, muchachos! ¡Aprendan a contener su fuerza! ¡Debido a todos los destrozos que causaron el gremio tiene mucho porque pagar!- Exclamo Erza enseñando la larga cuenta en papel que incluso llegaba hasta el suelo.

-¡Maldición! ¡Se nos olvidó detener al cartero que enviaba las cuentas de la ciudad!- Pensaron todos los jóvenes muy arrepentidos.

-Ahora por eso… ¡Prepárense para su castigo!...- Grito la aterrador Titania invocando un par de grandes espadas en sus manos.

-¡AAAAAAAAHHHH!- Gritaban asustados los jóvenes cerrando sus ojos y cubriéndose con sus brazos.

-…O al menos es lo que me gustaría decir- Dijo Erza de repente.

Ante las siguientes palabras de la madre de Alicia, todos los jóvenes de la cuarta generación, incluyendo Tsuna que ya se había recuperado de ese letal golpe, abrieron los ojos lentamente y bajaron sus brazos con mucho cuidado para observar como la aterradora aura asesina de color carmesí había desaparecido del cuerpo de Erza al igual que las espadas que ella había invocado. Ahora tras liberar un pequeño suspiro, la séptima maestra estaba calmada y con un serio pero no aterrador rostro.

-Sé que es repentino ya que acaban de volver de una, pero voy a encárgales una nueva misión- Dijo Erza seriamente.

-¿Eh?- Dijeron todos los jóvenes en tono unísono.

-¿Qué nos vas a encargar una nueva misión? Entonces, ¿No estas enojada, Madre?- Preguntaba Alicia un poco confusa.

-Obviamente lo estoy pero si van a esta misión es mejor que estén en su mejor estado, y si los castigos es muy seguro que estén en cama durante varios días. Además esta misión no se las estoy encargando yo, sino que viene de parte del consejo- Explico la peliescarlta muy seria.

-¿Eh? ¿Por parte del consejo?- Repitió Raine igual de confusa que los demás jóvenes.

-Si- Hablo Erza- Después de su desempeño en la misión de Seven Satan, al parecer el consejo se impresiono con su poder y astucia a pesar de su edad. Así que quieren encomendarles una nueva misión al grupo de jóvenes magos que la realizo. Aunque esta misión viene más por parte de Jellal para que el consejo vea a Fairy Tail con mejores ojos, aunque el también debería saber que la opinión del consejo no nos importa-

-¡Y dígame, Maestra! ¡En esa misión, ¿Podremos luchar con gente fuerte?!- Preguntaba el joven pelirosa del grupo muy emocionado.

-Eso no lo sé. Pero al parecer es una misión para investigar a unos criminales desconocidos que le han causado problemas al consejo desde hace uno meses atrás. Y entonces, ¿Todos ustedes aceptan la misión?- Pregunto Erza sonriendo levemente.

-¡Por supuesto que yo la acepto! ¡Espero que esos supuestos criminales sean fuertes! ¡Estos últimos seis meses he estado entrenado duramente para cuando me encuentre con el inútil de mi padre, y necesito a alguien para probar mi fuerza!- Exclamo Tsuna con una determinada sonrisa mientras chocaba sus puños con gran fuerza.

-Tú no eres el único que ha entrenado estos últimos seis meses, Tsuna. Todos nosotros nos hemos fortalecido para cuando el momento lo requiera y parece que ese momento ahora- Dijo Marcus mostrando una sonrisa.

-Tienes razón, y siendo una petición de mi padre no podemos rechazarla- Apoyo Alicia también mostrando una sonrisa.

-Obviamente yo también voy…además prefiero esto al castigo de la maestra- Susurro Serena muy feliz.

-¡Aye, Sir!- Dijo Happy muy contento.

-Suena interesante, así que por supuesto que yo voy- Dijo Ryos mostrando una gran sonrisa de emoción.

-¡Yo también iré!- Contesto Lucia muy animada.

-¡Raine seguirá a Tsuna-sama a cualquier lugar que él vaya!- Exclamo la maga de hielo cubierta de corazones de emoción.

-¡Por supuesto que yo también voy, si no lo hiciera no sería un hombre!- Contesto la emocionada Sonia.

-Pero si eres una mujer…- Susurro la pelinegra de la cuarta generación con una gota de sudor bajando por su mejilla para después recordar algo- Maestra, usted dijo que la misión era para todo el grupo de jóvenes magos que participaron en esa misión…eso significa, ¿También irán Lisa y Sorano?-

-Sí, las Hermanas Dragones de Sabertooth también irán. También ira la hija de Erik y Kinana, y al parecer se incorporaran al grupo dos nuevos miembros provenientes de Lamia Scale- Informo la séptima maestra.

-¿Lamia Scale? ¿Acaso serán ellos dos?- Se preguntaba Raine en sus calmados pensamientos.

-¿Así que nuestra prima y su compañera también vendrán?- Menciono Sonia contenta.

-Así que tiempo que no las vemos, me pregunto si ella también habrán entrenado- Dijo Marcus también contento.

-No importa cuántos miembros sean o si hayan entrenado, ¡Yo solo basto para encargarme de unos criminales de pacotilla!-Luego el Dragon Slayer encendió en llamas su puño derecho debido a su emoción- ¡Estoy más que encendido!-

Hace 5 meses atrás…

En algún desconocido del amplio Reino de Fiore. Se desconocía el lugar exacto de ese lugar, pero era el húmedo interior de una oscura, amplia y extensa cueva. Por todas las paredes y suelos de esa cueva no había ni un solo espacio por donde entrara la luz del sol, y solo había unas pequeñas grietas en las paredes y suelos por donde entraban pequeñas gotas de agua que fluían ligeramente. En el interior de esa oscura cueva, en la que no se sabía por dónde acababa o donde comenzaba, había al parecer una cierta persona que caminaba muy lentamente y rectamente por la ella.

Esa persona al parecer era un hombre de una edad muy madura ya que se podían apreciar las arrugas en su piel oscura que además estaba pintada con algunas líneas horizontales y verticales y su largo cabello que llegaba hasta su cuello y pecho era de un anciano color blanco. Ese hombre más o menos delgado solamente vestía con un pantalón gris que estaba un poco desbaratado y roto y también con una enorme capa en el mismo estado y color, además su huesudo pecho estaba rodeado con una gran cantidad de vendas ensangrentadas. Y por último en su mano derecha se encontraba un bastón de madera que al parecer ayudaba a ese hombre anciano a mantenerse de pie y a caminar.

Ese anciano hombre, a pesar de lo difícil que le era mantenerse de pie con las heridas de su pecho y su edad, simplemente siguió avanzando por esa oscura, húmeda y recta cueva que no parecía llevar a ninguna parte. A pesar de eso el hombre siguió avanzando y avanzando hasta que al parecer llego a una zona de la cueva en donde el camino acababa pero en esa zona también había unas mesas llenas de varios libros y pergaminos antiguos, unas máquinas que al parecer funcionaban con lacrimas mágicas y que estaban conectadas por grandes cables a la cosa más impresionante de ese lugar.

En el centro de esa zona rocosa de la cueva había un enorme tuvo conectado al suelo superior e inferior de la cueva. En el interior de ese enorme tuvo de cristal trasparente había una gran cantidad de líquido azul y luminoso pero dentro de ese líquido sorpresivamente había al parecer una persona. Esa persona, debido a que estaba totalmente desnudo, se pudo apreciar que era un hombre como alrededor de unos 20 años de edad. Ese hombre se encontraba al parecer inconsciente dentro de ese tubo lleno de un líquido desconocido y podía respirar solamente por unas mascara de aire alrededor de su boca y nariz que estaba conectada al exterior del tubo.

El hombre anciano de piel morena fijo su mirada en el hombre inconsciente dentro de ese gran tubo de ensayo lleno de líquido y cuando lo hizo mostro una placentera sonrisa.

-Al fin…Al fin ha llegado el momento…Después de tantos años al fin vas a poder despertar para así poder poner este mundo a tus pies…y a los míos- Decía ese anciano hombre muy complacido.

Ese hombre anciano tras decir esas palabras, nuevamente comenzó a caminar difícilmente con su bastón y en dirección a unas de las maquinas conectadas a ese gran tupo en donde se encontraba ese inconsciente hombre. Cuando se posiciono en frente de la máquina, levanto su huesuda mano derecha y comenzó a apretar varios botones en un orden especifico.

-Si tú hubieras estado a mi lado desde el principio…Jellal…Zeref…Fairy Tail y los demás gremios…Incluso esos malditos de Oracion Seis que me traicionaron… ¡Todo el mundo estaría bajo mi control!...Pero no podías hacerlo debido a que tu poder era tan grande que ni tú podías controlarlo…Pero ahora es diferente…Estoy más que seguro que tu cuerpo ha madurado lo suficiente para controlar ese increíble poder…- Murmuraba ese anciano peliblanco muy feliz.

Mientras hablaba, el anciano hombre oprimía velozmente una secuencia de botones y cuando termino de oprimir todos, algo comenzó a pasar. De repente todo el líquido en el interior de ese enorme tubo de ensayo se evaporo en cuestión de segundos. Después él tuvo de ensayo se elevó. Esas dos acciones provocaron que el hombre en el interior del ya desvanecido tubo de ensayo, se desconectara de la máscara de aire en su rostro y cayera duramente en el rocoso suelo de la cueva. Ese hombre totalmente desnudo estaba tirado en el suelo al parecer inconsciente, pero de repente se pudo observar cómo comenzó a respirar y a mover sus dedos y parpados. Tras haberse despertado completamente, ese hombre tosió un poco debido a un poco de agua en sus pulmones y después se puso de pie.

Estando fuera del tubo de ensayo, la apariencia de ese hombre se pudo apreciar mejor. Ese hombre sin duda tenía como unos 20 años edad de edad y su cuerpo estaba bien cuidado y ejercitado ya que tenía unos brazos y piernas levemente musculosas, un pecho fornido y un bien cuidado abdomen. Poseía un poco mojado y largo cabello de color plateado que llegaba hasta su cuello, y sus fríos ojos eran de un profundo color negro. Y debido a que no tenía ropa se podía apreciar como sus brazos y un poco de su pecho estaba cubiertos de cicatrices de cortes.

-Eh… ¿D-Dónde estoy?- Preguntaba ese hombre peliplateado muy confundido pero con una calmada expresión.

-Sin duda has cambiado. Tu forma de hablar es muy diferente-

-¿Eh?- Reacciono ese hombre de cabello plateado.

El recién despertado procedió a darse a voltear la mirada en dirección en donde se encontraba el anciano hombre con bastón en sus manos, vendas ensangrentadas en su pecho y una capa desbaratada cubriendo su espalda. Cuando lo vio, ese hombre de cabello plateado se sorprendió levemente al principio pero después logro reconocer al anciano en frente de él.

-Tú eres…Brain- Dijo el peliplateado observando al anciano.

-Impresionante. Es increíble que me recuerdes después de que haya pas…-

Antes de poder terminar esa oración, el antiguo maestro del ya disuelto gremio oscuro, Oracion Seis, abrió los ojos y la boca con una gran sorpresa al sentir como de repente su pecho y espalda se vio invadido por dolor tan grande que hizo que soltara el bastón de madera que estaba en sus manos. El anciano hombre bajo la mirada con un poco de dificultad y observo como su pecho había sido atravesado por un objeto que había salido por su espalda. Ese objeto en realidad era el fornido brazo derecho de aquel hombre de cabello plateado que poseía una calmada expresión en su rostro.

-Por supuesto que te recuerdo. ¿Cómo no recordaría al hombre que me mantuvo cautivo por más de 40 años?- Hablo ese serio hombre desnudo.

Luego el hombre de cabello plateado, sin ningún remordimiento, saco su brazo ensangrentado del pecho de Brain, y eso provoca que la sangre de este se dispersara por todo el suelo de la cueva en donde el termino cayendo. El antiguo maestro de Oracion Seis, tirado en el suelo, escupía una gran cantidad de sangre y podía sentir como su muerte era inevitable pero con sus pocos segundos de vida levanto su rostro y observo al hombre que lo había atravesado.

-M-Maldito desagra…decido… ¿Es que no…entiendes…que encerrarte en ese tubo…fue por tu bien?...tu no podías controlar tu poder…el poder de la destrucción que tenía tu cuerpo…- Hablaba Brain difícilmente.

-No inventes excusas, Brain-Hablo el hombre- Este gran poder que yo tengo…yo ni siquiera lo quería…tú me lo diste en contra de mi voluntad…y esa maldita maquina en la que me metiste atraso el crecimiento de mi cuerpo de una manera increíblemente dolorosa…durante 40 años no he podido dormir en paz…he estado despierto sin poder ver nada…pero ahora al fin soy libre…y para asegurarme de seguir así…tú tienes que morir-

-Ma-Maldito… ¿Crees…que puedes hacer…este mundo tuyo…sin mi ayuda…?...Necesitas mis conocimientos para…gobernarlo…Me necesitas…- Decía Brain moribundo.

-¿Gobernar? A mí no me importa gobernar este mundo…lo que yo quiero…es llevarlo hacia una calma eterna. Quiero hacer de este mundo, un lugar donde no haya guerras, donde no haya peleas, donde no haya dolor…y para eso…Tú no eres necesario- Exclamo el hombre muy seria y fríamente.

Después de decir esas palabras el hombre de cabello plateado se acercó al moribundo Brain y levanto su brazo derecho. Luego con ese brazo tomo la capa gris que el anciano cargaba en su espalda y después la uso para cubrir su cuerpo desnudo. Tras hacer eso, la mano derecha del hombre de repente fue cubierta con una leve pero aterradora energía oscura de un color morado oscuro. Esa mano luego fue dirigida al ensangrentado anciano en el suelo.

-¡E-Espera…no lo hagas, por favor!-Grito Brain desesperado- ¡Y…Yo…Te di un nombre...Te di una familia…Te salve la vida…Soy tu padre!-

-Te equivocas. Tú no eres mi padre…- Hablo el hombre-…O al menos ese lado de ti no lo es-

-¡NOOOOOOO!-

Ese gran grito de desesperación fue lo último que pudo decir Brain antes de que la energía oscura proveniente del brazo de ese hombre de cabello plateado se extendiera en dirección a él y destruyera por completo todo su cuerpo. Después de que esa oscura energía se desvaneciera, lo único que había quedado del antiguo maestro de Oracion Seis era la marca de su cuerpo en las quemaduras del terroso suelo de la cueva. Después el único hombre que quedaba en esa cueva procedió a caminar hacia adelante.

Ese hombre de cabello plateado que ahora vestía una larga capa gris se posiciono en frente de la mesa que estaba lleno de antiguos libros y viejos pergaminos. Quitando el polvo de algunos libros, el hombre procedió a tomar uno entre sus ensangrentadas y mojadas manos.

-Era un idiota pero tenía algo de razón…Tal vez no quiero gobernarlo…pero para llevar al mundo a la calma eterna necesito conocimiento…y algunas otras cosas- Pensó ese frio hombre- Para hacer realidad lo que yo deseo…necesito saber sobre este mundo…necesito compañeros…necesito ser alguien. Y para ser alguien…necesito un nombre…el muchacho que nombro Brain murió hace mucho tiempo…necesito un nuevo nombre…un nombre que me represente tal como yo soy…Si…mi nombre es…Calm-

La luz y la oscuridad de la nueva generación… ¡Se ponen en marcha!

Continuara…

Hola, mis amigos.

Lamento mucho la tardanza pero espero que disfruten el nuevo capítulo que marca el inicio del segundo arco de mi historia. Disfrútenlo el mismo día que sale el último capítulo de Fairy Tail Zero(Para los que no vieron el manga de Fairy Tail Zero…preparen pañuelos)

Matane