Fairy Tail: Una Aventura Eterna.
Segundo Arco.
Capítulo 2/41: ¡Nuevos Compañeros!
Los jóvenes magos de los gremios llamados Fairy Tail y Sabertooth fueron enviados a uno misión de infiltración en donde terminaron enfrentándose a un gremio oscuro llamado Seven Satan y que era liderado por el antiguo rey dragón, Acnologia. Esa misión estuvo llena de feroces batallas y distintos dolores pero al final la nueva generación de la era de la magia logro triunfar contra el mal y derrotar a los siete satanes, incluyendo a su maestro. Luego de esa misión, los jóvenes magos volvieron a sus respectivos gremios y continuaron con sus vidas.
Tras seis meses después de ese evento, los jóvenes de la cuarta generación de Fairy Tail se habían fortalecido en gran medida y como siempre se encontraban causando destrozos durante sus emocionantes aventuras. Después de su última misión en la ciudad de Oak, los jóvenes magos de Fairy Tail regresaron a su gremio en la ciudad de Magnolia y cuando pensaron que iban a ser terriblemente castigados por la séptima maestra, Erza Scarlet, ocurrió algo completamente inesperado.
La maestra de Fairy Tail les dijo a esos jóvenes que el consejo les había encargado una nueva misión en donde trabajarían nuevamente con los magos de Sabertooth, la hija de Erik y un par de magos del gremio llamado Lamia Scale. Los jóvenes sin dudar aceptaron la petición y así fue como una nueva ruta se abrió en su largo camino de aventuras, sin saber los nuevos desafíos que les esperaban.
-¡¿Ya regresaron Alicia y los demás?!- Grito Erza al momento de salir de su habitación.
-¡Ya es muy tarde!- Reaccionaron todos los jóvenes de la cuarta generación al escuchar la voz de Titania.
Erza con un serio rostro, a continuación se lanzó desde el segundo piso al primero y aterrizo de pie con gran firmeza. Luego la seria y aterradora mujer de cabello escarlata rodeada de pies a cabeza con una mortífera aura carmesí comenzó a avanzar lentamente con dirección a los asustados jóvenes magos de Fairy Tail, los cuales ahora estaban una formación de fila, es decir, uno al lado del otro ya que sabían que era imposible escapar de aquella mujer.
-H-Hola…Madre…Y-Ya regresamos- Tartamudeo Alicia debido al gran terror que sentía al igual que los demás.
-Sí, bienvenidos. Y díganme, ¿Cómo les fue en la misión? Espero que no hayan destruido nada- Menciono Erza con una seria y aterradora mirada y tono.
-¡No se preocupe, Maestra! ¡Todo salió perfectame…!-
-¡No mientas!-
Tsuna termino siendo la primera víctima de la séptima maestra, ya que por parte de su metálico y fuerte puño derecho, el pelirosa recibió un fuerte golpe en su cabeza que lo derribo, lo hizo estrellarse de cara contra el suelo y sin mencionar que le causo un chichón tan grande que podría compararse con una pelota. Debido a eso, todos los jóvenes estaban aún más asustados pero no perdieron la poca compostura que les quedaba ya que podían adivinar que ese bocón Dragon Slayer sería el primero en recibir un castigo.
-¡En serio, muchachos! ¡Aprendan a contener su fuerza! ¡Debido a todos los destrozos que causaron el gremio tiene mucho porque pagar!- Exclamo Erza enseñando la larga cuenta en papel que incluso llegaba hasta el suelo.
-¡Maldición! ¡Se nos olvidó detener al cartero que enviaba las cuentas de la ciudad!- Pensaron todos los jóvenes muy arrepentidos.
-Ahora por eso… ¡Prepárense para su castigo!...- Grito la aterrador Titania invocando un par de grandes espadas en sus manos.
-¡AAAAAAAAHHHH!- Gritaban asustados los jóvenes cerrando sus ojos y cubriéndose con sus brazos.
-…O al menos es lo que me gustaría decir- Dijo Erza de repente.
Ante las siguientes palabras de la madre de Alicia, todos los jóvenes de la cuarta generación, incluyendo Tsuna que ya se había recuperado de ese letal golpe, abrieron los ojos lentamente y bajaron sus brazos con mucho cuidado para observar como la aterradora aura asesina de color carmesí había desaparecido del cuerpo de Erza al igual que las espadas que ella había invocado. Ahora tras liberar un pequeño suspiro, la séptima maestra estaba calmada y con un serio pero no aterrador rostro.
-Sé que es repentino ya que acaban de volver de una, pero voy a encárgales una nueva misión- Dijo Erza seriamente.
-¿Eh?- Dijeron todos los jóvenes en tono unísono.
-¿Qué nos vas a encargar una nueva misión? Entonces, ¿No estas enojada, Madre?- Preguntaba Alicia un poco confusa.
-Obviamente lo estoy pero si van a esta misión es mejor que estén en su mejor estado, y si los castigos es muy seguro que estén en cama durante varios días. Además esta misión no se las estoy encargando yo, sino que viene de parte del consejo- Explico la peliescarlta muy seria.
-¿Eh? ¿Por parte del consejo?- Repitió Raine igual de confusa que los demás jóvenes.
-Si- Hablo Erza- Después de su desempeño en la misión de Seven Satan, al parecer el consejo se impresiono con su poder y astucia a pesar de su edad. Así que quieren encomendarles una nueva misión al grupo de jóvenes magos que la realizo. Aunque esta misión viene más por parte de Jellal para que el consejo vea a Fairy Tail con mejores ojos, aunque el también debería saber que la opinión del consejo no nos importa-
-¡Y dígame, Maestra! ¡En esa misión, ¿Podremos luchar con gente fuerte?!- Preguntaba el joven pelirosa del grupo muy emocionado.
-Eso no lo sé. Pero al parecer es una misión para investigar a unos criminales desconocidos que le han causado problemas al consejo desde hace uno meses atrás. Y entonces, ¿Todos ustedes aceptan la misión?- Pregunto Erza sonriendo levemente.
-¡Por supuesto que yo la acepto! ¡Espero que esos supuestos criminales sean fuertes! ¡Estos últimos seis meses he estado entrenado duramente para cuando me encuentre con el inútil de mi padre, y necesito a alguien para probar mi fuerza!- Exclamo Tsuna con una determinada sonrisa mientras chocaba sus puños con gran fuerza.
-Tú no eres el único que ha entrenado estos últimos seis meses, Tsuna. Todos nosotros nos hemos fortalecido para cuando el momento lo requiera y parece que ese momento ahora- Dijo Marcus mostrando una sonrisa.
-Tienes razón, y siendo una petición de mi padre no podemos rechazarla- Apoyo Alicia también mostrando una sonrisa.
-Obviamente yo también voy…además prefiero esto al castigo de la maestra- Susurro Serena muy feliz.
-¡Aye, Sir!- Dijo Happy muy contento.
-Suena interesante, así que por supuesto que yo voy- Dijo Ryos mostrando una gran sonrisa de emoción.
-¡Yo también iré!- Contesto Lucia muy animada.
-¡Raine seguirá a Tsuna-sama a cualquier lugar que él vaya!- Exclamo la maga de hielo cubierta de corazones de emoción.
-¡Por supuesto que yo también voy, si no lo hiciera no sería un hombre!- Contesto la emocionada Sonia.
-Pero si eres una mujer…- Susurro la pelinegra de la cuarta generación con una gota de sudor bajando por su mejilla para después recordar algo- Maestra, usted dijo que la misión era para todo el grupo de jóvenes magos que participaron en esa misión…eso significa, ¿También irán Lisa y Sorano?-
-Sí, las Hermanas Dragones de Sabertooth también irán. También ira la hija de Erik y Kinana, y al parecer se incorporaran al grupo dos nuevos miembros provenientes de Lamia Scale- Informo la séptima maestra.
-¿Lamia Scale? ¿Acaso serán ellos dos?- Se preguntaba Raine en sus calmados pensamientos.
-¿Así que nuestra prima y su compañera también vendrán?- Menciono Sonia contenta.
-Hace que tiempo que no las vemos, me pregunto si ellas también habrán entrenado- Dijo Marcus también contento.
-No importa cuántos miembros sean o si hayan entrenado, ¡Yo solo basto para encargarme de unos criminales de pacotilla!-Luego el Dragon Slayer encendió en llamas su puño derecho debido a su emoción- ¡Estoy más que encendido!-
…Más tarde ese mismo día…
Después de haber confirmado que irían a la nueva misión que les había encargado el consejo mágico, los jóvenes y los demás magos del gremio solamente disfrutaron el resto del día como siempre lo hacían ya que la misión empezaría al día siguiente. Y aunque no fueron castigados físicamente, los jóvenes magos fueron regañados por varios gritos de la mujer conocida como Titania. Y así, el gremio de Fairy Tail siguió tan alegre como siempre.
Tras una alegre velada en el gremio que duro hasta el anochecer en Magnolia, algunos de los miembros se quedaron emborrachados en los suelos y mesas pero la mayoría se dirigieron en dirección a sus hogares, en especial los jóvenes magos ya que mañana empezaría una importante misión para ellos. Una de las personas que salió del gremio para dirigirse a su casa fue una cierta bella chica demonio de largo cabello negro.
Serena camino por las solitarias calles de la ciudad de Magnolia que eran iluminadas por las luces de los faroles en las esquinas y por el brilla de las estrellas en el oscuro cielo. La pelinegra siguió caminando y caminando hasta llegar en frente de un edificio que se encontraba encima de una colina no tan lejos del edificio del gremio. Ese edificio era la residencia en donde vivían las chicas de Fairy Tail llamado Fairy Hills.
La joven de cabello negro entro en el edificio y de inmediato se dirigió al segundo piso que era el lugar en donde se encontraba su cuarto. Su cuarto no era tan grande ni tan pequeño, era una habitación de un tamaño normal. La habitación de Serena poseía una cama muy cómoda cubierta con sabanas rosadas y almohadas del mismo color, un escritorio que tenía algunas plantas en masetas, libros, lápices, luces y otra clase de cosas. También había un closet más o menos grande que estaba lleno de la ropa y zapatos de la chica.
La joven maga de Fairy Tail, sin dudarlo entro en su habitación y cerró la puerta. Luego se quitó sus zapatos y coloco su bastón en la pequeña mesa de noche que estaba al lado de su cama, después simplemente se estiro debido al cansancio que sentía.
-Qué día más largo y agotador- Pensaba Serena- Me alegro que la Maestra no nos castigó debido al asunto de Oak, pero me pregunto si de verdad fue buena idea aceptar otra misión por parte del consejo. Si esta misión resulta tan difícil como la anterior…es posible que… ¡No! ¡No tengo que pensar negativamente! ¡Todo saldrá bien! ¡Ahora a dormir para el agitado día que me espera mañana!-
Con sus pensamientos ordenados, Serena comenzó a desvestirse comenzando por su camisa para darse un baño, colocarse su pijama y dormirse. Pero justamente cuando la chica demonio estaba desbotonando los botones del pecho de su camisa, ella noto algo raro en el ambiente de su habitación. Serena volteo la mirada hacia detrás de ella y observo como en un pequeño mueble que estaba en una esquina de su habitación se encontraba sentado un cierto joven de cabello rosa que sonreía alegremente mostrando sus filosos dientes.
-Hola, Serena- Saludo el mago de fuego al ver a su compañera.
-Ah, solo es Tsuna…-Hablo Serena sonriente solo por unos momentos-… ¡¿Eh?! ¡¿Tsuna?!-
De repente el poderoso Dragon Slayer sentía un gran dolor al ser aplastado contra la pared de la habitación debido a un fuerte pie derecho que pisaba su rostro y que pertenecía a Serena la cual estaba tan enfadada que sus ojos y dientes tenían un aspecto muy afilado.
-¡¿Qué estás haciendo, Serena?!- Preguntaba Tsuna difícilmente debido al pie de la chica en su rostro.
-¡Esa debería ser mi línea, maldito pervertido! ¡¿Se puede hacer que demonios haces en mi habitación?! ¡En primer lugar, ¿Cómo demonios entraste?!- Exclamaba Serena muy furiosa.
-Por la ventana- Contesto el pelirosa aprisionado.
-¡Esa respuesta te hace a un más sospechoso, maldito! ¡¿Acaso viniste a espiar?!- Preguntaba ahora la furiosa pelinegra.
-¡No! ¡Solo vine a saludar!- Contestaba el adolorido mago de fuego.
-¡Que saludar ni que nada! ¡Si esa hubiera sido la razón, ¿Por qué no dijiste nada y te quedaste callado justo cuando yo me quitaba la ropa?!- Preguntaba Serena con gran ira.
-Ese fue el ADN masculino tomando el control de mi cuerpo. Fue inevitable- Contesto Tsuna muy serio.
¡A eso se le llama ser un pervertido, maldito hombre!- Grito Serena golpeando la cabeza de Tsuna con el bastón de platino que ya tenía en sus manos provocando que este cayera al suelo de cara con un enorme chichón saliendo de su cabeza.
-Ya tranquilícese un poco, Serena-san. La idea de venir aquí fue mía así que no se enoje tanto con mi hermano-
-¿Eh?- Reacciono Serena sorprendida.
La chica demonio paso a estar de furiosa a confundida y sorprendida cuando volteo la mirada y observo como en su cama se encontraba una cierta maga de espíritus celestiales de corta edad y al lado de ella, un Exceed azul, y ambos muy entretenidos observando la graciosa situación de los dos adolescentes.
-Lucia-chan…Happy… ¿Ustedes también están aquí? ¿Por qué?- Dijo la chica pelinegra muy sorprendida.
-Como dijo Tsuna vinimos a saludar- Contesto el alegre gato azul.
-Si esa era la razón pudieron haber esperado en la puerta hasta que yo llegara. Si entran por la ventana parecen unos pervertidos o ladrones- Comento Serena tras soltar un suspiro.
-En realidad esa fue idea de mi hermano y Happy-san- Explico Lucia muy calmada.
-Es que me hacer eso me traía nostalgia- Dijo Happy con una sonrisa de tranquilidad.
-¡Esperen un momento, esto es injusto! ¿Por qué a mí me golpeas pero a ellos dos no les haces nada?- Preguntaba Tsuna levantándose del suelo.
-¡Es porque tú eres un hombre! ¡Tú no deberías estar aquí! ¡Si la maestra te descubre dentro de Fairy Hills, te regañaría a ti y muy posiblemente a mí! ¡Así que vete!- Exclamo la chica demonio muy molesta.
-¡Pero Happy siempre está viniendo aquí, y la Maestra no le dice nada!- Grito el pelirosa apuntando el dedo hacia su compañero.
-Yo soy un gato- Contesto el Exceed azul levantando su pata derecha.
-No tiene que preocuparse tanto, Serena-san- Hablo Lucia sonriente- Aunque la Maestra se encargue del alquiler de Fairy Hills, ella no está muy pendiente de este lugar ya que ella vive en una casa en la ciudad junto con Alicia-san y Jellal-san-
-Además este lugar ya no esta tan lleno como estaba antes. Casi todas las chicas del gremio tienen familia y viven todos en sus casas dentro de la ciudad. Y las pocas chicas que viven aquí están en misiones o durmiendo borrachas en otra parte, así que no hay de qué preocuparse- Explico el tranquilo Exceed azul.
-Aun así me preocupo. No deberían asustar de esa manera a una chica tan delicada como yo- Dijo Serena cansada.
-Una chica que aplasta a un hombre contra una pared no tiene nada de delicada- Susurro el quejoso pelirosa en la habitación.
-¿Acaso dijiste algo?- Preguntaba Serena muy molesta sosteniendo su bastón.
-N-Nada…- Contesto Tsuna desviando su leve temerosa mirada.
-¿Y podrían explicarme de una vez porque están aquí?- Pregunto Serena nuevamente.
-¡Ya dijimos que vinimos a saludar! ¡Además pensé que sería divertido pasar la noche con Serena-san!- Contesto la pequeña maga celestial saltando alegremente en la cama.
-Si ese es el caso, Lucia-chan puede quedarse conmigo a dormir, pero Tsuna y Happy lárguense de aquí y váyanse a dormir a su casa. Mañana comenzara una misión muy importante- Dijo Serena tanto alegre como muy molesta.
-Sí, si- Dijeron tanto Tsuna como Happy dirigiéndose a la ventana de la habitación.
-¿Por qué por la ventana de nuevo?- Pensaba la pelinegra con una pequeña gota de sudor bajando por su mejilla.
Y así la pequeña usuario de espíritus celestiales y la demonio de los libros de Zeref se quedaron a dormir en el mismo cuarto, mientras que el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación y su compañero Exceed se fueron a su casa a dormir, o al menos eso es lo que las dos chicas creyeron.
Al día siguiente…
Ya había amanecido en la ciudad en donde residió el gremio de Fairy Tail, Magnolia. Como alrededor de las 09:00 AM, la luz del sol entrando por las ventanas y el sonido del despertador en la mesa de noche al lado de la cama, hizo que ña soñolienta Serena comenzara a abrir los ojos. La pelinegra, bostezando levemente, paso de estar acostada a estar sentada en su cómoda cama de sabanas rosas. Después de bostezar por unos segundos, la recién despertada se estiro sus brazos un poco para alejar un poco más el sueño que le quedaba.
-Que bien dormí- Pensaba la chica contenta mientras se estiraba.
Tras estirarse, la chica demonio noto con sus ojos marrones como en un mueble muy acolchonado en su habitación se encontraba acostada y muy dormida una pequeña niña de 12 años que tenía bajando por su boca un pequeño hilo de baba. Y además entre sus dos brazos, esa niña tenía abrazado levemente un pequeño gato de pelaje azul que al igual que ella estaba muy bien dormido y también con un hilo de baba cayendo por sus labios.
-Miren todos…mis grandes pechos…- Murmuraba Lucia dormida.
-Charle…gracias por todos estos pescados…- Decía Happy en el mismo soñoliento estado.
-Que linda se ve Lucia-chan durmiendo, y parece que cree que Happy es un oso de peluche. Supuse que Tsuna y él no se irían -Pensaba Serena muy contenta para después darse cuenta de algo sorprendente-…Esperen un momento. Si Happy está aquí es más que seguro que Tsuna también está pero no lo veo por ninguna parte. Además estaba seguro que Lucia-chan estaba en la cama conmigo porque pude sentir como alguien más se movía…pero si Lucia-chan está dormido en ese mueble…¿Quién durmió a mi lado en mi cama?-
La chica pelinegra ya tenía una idea de quien se trataba, pero solo para esperar equivocarse, Serena, con mucha lentitud, comenzó a darse la vuelta y cuando lo hizo su cara de tranquilidad se volvió una de gran shock. La chica demonio observo como del otro lado de su cama se encontraba acostado y dormido cómodamente un joven de cabello rosa que al igual que su compañero y hermana menor soltaba un hilo de baba por sus labios sin mencionar que roncaba levemente.
-Si…nadie puede conmigo…miren como mi papa y la maestra están tirados en el suelo…soy el más fuerte…- Hablaba Tsuna profundamente dormido.
-¡Maldito! ¡Aparte de que te metiste a mi cuarto sin mi permiso, te dormiste en mi cama y estas soñando cómodamente! ¡De estas no escaparas, desgraciado pervertido!- Pensaba Serena con sus venas de ira siendo bien visibles en su frente.
La joven de cabello negro tomo su bastón nuevamente y lo levanto ya que tenía la clara intención de despertar al Dragon Slayer con un fuerte y furioso golpe. Pero justo antes de impactar el bastón de platino el cráneo del dormido joven pelirosa, Serena se detuvo al momento de ver el dormido rostro de Tsuna. Viendo ese rostro tan calmado, la expresión furiosa de la joven pelinegra cambio levemente al mismo tiempo que sus mejillas se tornaron un poco rojas. Después Serena simplemente soltó un suspiro y coloco el bastón en la mesa de noche al lado de su cama.
-Maldición…Con ese rostro que es tan diferente al que el siempre muestra no puedo golpearlo- Susurro Serena con una leve sonrisa y sus mejillas sonrojadas- Lo golpeare cuando se despierte. Deberías agradecer que no hay nadie más ni en mi cuarto ni en Fairy Hills, porque si no habríamos varios malentendidos-
Pero justamente en el momento en que la chica demonio dijo esas palabras, la puerta de su habitación debido a que la perilla de la puerta había sido girada por una mano que pertenecía a una bella joven de largo cabello escarlata con un mechón azul que venía acompañada por una chica de un largo cabello café atado en una cola de caballo y otra de un largo y suelto cabello de color azul oscuro. Todas vestidas con sus respectivas ropas, maletas y marcas de Fairy Tail.
-Hemos venido a recogerte para la misión, Serena- Dijo Alicia al momento de entrar en la habitación de la chica.
-Así que despiértate, dormilona- Bromeo Sonia al lado de la hija de séptima maestra de Fairy Tail.
-Por apresúrese, Serena-san. Raine quiere ir a ver a Tsuna-sama lo más rápido..po..sible-
La razón por la que la maga de hielo no pudo hablar bien al final de su frase fue porque ella al igual que Alicia y Sonia se quedaron totalmente paralizadas al ver como en la cama de la habitación se encontraba dormido y roncando un cierto Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación y al lado de él estaba una cierta chica demonio que debido a la entrada inesperada de las tres chicas estaba con sus ojos y bocas muy abiertos y con su cara totalmente sonrojada y sudorosa.
-Serena…- Hablo Alicia congelada.
-…Y Tsuna…- Hablo Sonia impactada.
-…En la misma cama- Hablo Raine con sus ojos totalmente en blanco.
-N-No…esto…N-No es lo parece…- Tartamudeaba Serena muy nerviosa y toda roja mientras veía a sus compañeros.
-¡Lamentamos las molestias!- Exclamaron Alicia y Sonia cerrando la puerta con gran rapidez mientras que Raine solo se quedó totalmente callada y paralizada con sus ojos en blanco y su cuerpo rodeaba de una clara aura de depresión.
-¡NO MALINTERPRETEN LA SITUACION!- Grito Serena con una gran desesperación y vergüenza.
…Momentos más tarde…
Después de varias explicación y darle una paliza a cierto joven pelirosa, ambas dadas por Serena, todos los jóvenes de la cuarta generación de Fairy Tail, cada uno con sus respectivas mochilas y maletas, junto con un alegre Happy que caminaba a sus alrededores, se dirigieron a la estación de trenes de la ciudad de Magnolia, ya que tenían que dirigirse a la ciudad en donde se reunirían con los demás miembros que participarían en la misión encargada por el consejo. Además en ese grupo de jóvenes magos también los acompañaba el serio Pantherlily que caminaba al lado de Ryos, ya que no tenía nada que hacer.
Pero mientras avanzaban con dirección a la estación, los jóvenes hombres del grupo no podían evitar sus risas al ver como la cara de su compañero de rosado cabello estaba llena de moretones dejados ahí por los puños, pies y el bastón de una furiosa Serena.
-¡Demonios! ¡Tu rostro…Tu rostro…Tsuna!- Decía Marcus entre risas imparables.
-¡Si me preguntas tuvo una gran mejora!- Exclamo Ryos entre fuertes risas que mostraban sus filosas risas.
-¡Opino lo mismo!- Apoyo Happy cubriendo su boca con sus dos patas para que no escucharan sus risas.
-Es inevitable no burlarse de una cara como esa- Comento Pantherlily tan serio como siempre.
-¡Cállense, idiotas o los calcinare!- Dijo el furioso pelirosa con su cara llena de moretones.
-¡Lo que te paso es culpa tuya, Tsuna! ¡También es un recordativo para que jamás vuelvas hacer algo como eso!- Dijo Serena molesta y un poco sonrojada mientras avanzaba.
-¡Eso es verdad, Tsuna-sama! ¡Usted no debe entrar a las habitaciones de las chicas así como así, pero si se trata del cuarto de Raine puede entrar todas las veces que desee!- Dijo la maga de hielo rodeada de corazones.
-No, eso jamás pasara- Contesto el pelirosa ignorando la emoción de la peliazul oscuro.
-¡¿Qué?! ¡¿Por qué no?!- Preguntaba Raine totalmente desconsolada.
-¡Eso porque si entro a tu cuarto estoy más que seguro que después no me dejarías ir!- Contesto molesto el mago de fuego.
-Pero no deberías alterarte tanto por lo ocurrido, Serena. En realidad entrar a las habitaciones de otras personas en algo muy común en Tsuna- Comento Alicia con una sonrisa mientras caminaba.
-¿Eh? ¿En serio?- Reacciono Serena levemente sorprendida.
-Si lo es. Cuando éramos pequeños, Tsuna siempre se metía a nuestros cuartos a través de la ventana y sin permiso. A nosotros nos dijeron que eso era algo muy común en su familia- Contesto Sonia mientras avanzaba.
-¿Y acaso no les molesta que un tipo como este haga algo así?- Preguntaba Serena a sus compañeros.
-¿A qué te refieres con "un tipo como este?- Reacciono Tsuna un poco ofendido.
-En realidad no. Como nos conocemos desde pequeños nos hemos acostumbrado a esta clase de cosas. Incluso Marcus yo hacíamos lo mismo cuando éramos pequeños- Menciono la peliescarlata con un mechon azul.
-Pero si no mal recuerdo, Marcus generalmente solo se metia al cuarto de Alicia, ¿Verdad, primito?- Dijo Sonia en un tono picaro y burlon.
-¡Cállate!- Contesto el joven albino con sus mejillas levemente sonrojadas.
-Pero siéndote sincera es la primera vez que veo que Tsuna se mete en la cama de otra persona- Comento Alicia con una sonrisa.
-¡Eso solo demuestra que es un pervertido!- Exclamo Serena furiosa.
-¡Ya deja eso de una vez! ¡Te juro que fue un accidente!- Grito el pelirosa igual de furioso.
-¿Cómo que accidente? ¿Cómo te metes a una cama donde otra persona está durmiendo accidentalmente?- Preguntaba Lily curioso.
-¡Eso quisiera saber! ¡Juro que yo me había dormido en el sillón junto con Happy pero cuando desperté estaba en la cama de Serena! ¡Es un total misterio!- Dijo Tsuna molesto intentando recordar la noche anterior.
-Sí, es un misterio- Comento Lucia desviando su mirada y entre leve risas.
-Lucia… ¿Tu no habrás tenido algo que ver o sí?- Preguntaba Tsuna con unas cuantas venas de ira sobresaliendo de su frente.
-N-No como crees, Hermano- Dijo la nerviosa niña rubia desviando la mirada.
-Es verdad, Tsuna. Deja de echarle la culpa a otros y admite que eres un pervertido- Dijo Happy volando mientras se reia levemente.
-¡Malditos! ¡Apuesto a que fueron ustedes!- Pensó Tsuna muy furioso apretando su puño derecho con severa fuerza.
Los jóvenes magos de la cuarto generación de Fairy Tail siguieron hablando y avanzando hasta que eventualmente llegaron a la estación de trenes de la ciudad de Magnolia. Cuando llegaron, de inmediato, y a pesar de las quejas de tres ciertos Dragons Slayers, se montaron al tren que iba destinado a la ciudad de Oshibana. Aguantando en el tren los mareos de los tres usuarios de la magia mata dragones por más de 30 minutos, los jóvenes magos al final llegaron a su destino.
Después de llegar a la estación de la ciudad de Oshibana, los jóvenes y el Exceed luego se dirigieron a la salida de la ciudad ya que según la carta del consejo, ahí es donde se encontrarían con la persona que los comandaría en esta importante misión. Los magos caminaron y caminaron hasta que llegaron a la entrada y salida de Oshibana que era representada por un muro arqueado. Cuando los magos de Fairy Tail estaban acercándose a ese muro, observaron que en él había apoyado un hombre que estaba de brazos cruzados y una calmada expresión.
Ese hombre era de una edad madura pero de un aspecto joven y bien ejercitado. Su cabello era tan largo que llegaba hasta su cuello y era dividido en dos colores. Negro en la parte superior y blanco en la parte inferior. Sus fríos y calmados ojos eran de color negro. Su vestimenta estaba basada en un traje blanco en todo el cuerpo que tiene una raya marrón en cada pierna y un cuello granate. Llevaba también un chaleco negro y una chaqueta de color marrón claro con blanco como la piel, los bordes de la parte superior.
Mientras los jóvenes magos de Fairy Tail avanzaban el poco camino que les quedaba para llegar a la salida de Oshibana, ese hombre que tenía apoyada su espalda sobre el muro de la ciudad, levanto su mirada y fijo sus negros ojos sobre ellos.
-¿Eh? ¿Quién ese tipo?- Preguntaba Ryos mientras se acercaba.
-No lo sé, pero nos está mirando. Da un poco de miedo- Comento Lucia ocultándose detrás de su hermano menor.
-Me parece un poco familiar…- Menciono Alicia observando al hombre.
-A Raine también - Apoyo la maga de hielo.
-¿Eh? ¿Ese no es…?- Pensaron Happy y Pantherlily al ver al hombre.
Los magos de Fairy Tail siguieron avanzando hasta que al fin se posicionaron en el gran agujero que estaba en el muro que estaba alrededor de la ciudad que funcionaba como una entrada y salida de ella, pero cuando lo hicieron el calmado hombre que estaba apoyado en ese mismo muro comenzó a caminar y se colocó en frente de ellos, sorprendiéndolos.
-Si no me equivoco…ustedes son los jóvenes magos de Fairy Tail, ¿Verdad?- Hablo ese hombre de repente.
-Sí, ¿Y tú quién eres?- Pregunto Tsuna con un tono un poco grosero.
-¿No me recuerdan? Bueno es algo normal ya que ustedes y yo no hablamos mucho durante ese viaje. Además yo no soy alguien que se quede mucho tiempo en los recuerdos de las personas- Contesto ese hombre de cabellos negros y blancos.
-¿Eh?- Reacciono Tsuna al igual que los demás magos de Fairy Tail.
-El nombre de ese hombre es Macbeth-san. Es quien nos dirigirá en esta misión y también es un amigo de Jellal-san y de mi papa-
Al momento de escuchar esa voz femenina, los magos de Fairy Tail se dieron la vuelta y observaron cómo esas palabras habían provenido de una persona que se estaba acercando a ellos y que venía acompañada de otros dos seres. La persona que había hablado resulto ser una bella joven como de 18 años de edad con un cuerpo voluptuoso, bien ejercitado y curvilíneo. Su cabello era corto y puntiagudo y era de un color purpura pero un poco rojizo. Sus ojos eran de un color azul verdoso y de aspecto levemente filoso. Ella vestía con una blusa verde bajo una chaqueta de cuero negro la cual estaba abierta, también llevaba una falda corta blanca y botas marrones. Sin mencionar que en sus manos traía una mochila llena con sus pertenecías.
-¡Sophia!- Nombro Alicia al ver a la hija de Erik y Kinana.
El nombre de esa chica era Sophia, y aunque no pertenecía a ningún gremio trabajaba a veces para el consejo mágico. Esa joven era una Dragon Slayer de Veneno de la Cuarta Generación aunque también podía usar magia auditiva para escuchar los pensamientos de los demás. A esa joven la acompañaban otras dos chicas de 18 años de edad con maletas en sus manos y que pertenecían a uno de los gremios más fuertes de Fiore, el cual nombre en español era "Dientes de Sable".
Una de esas chicas poseía una larga cabellera rubia un poco clara y un poco puntiaguda, y sus afilados pero hermosos ojos eran de color azul. Ella vestía con un chaleco azul con bordes exteriores de oro y bordes internos cubiertos por un prominente recorte de pelo gris sobre una blusa color crema y sin mangas. Sus brazos estaban cubiertos por unos oscuros guantes azules que llegan a la altura de sus bíceps, sus bordes superiores están adornadas por bandas de color gris que cuelga de varios centímetros, y lleva además unos jeans blancos con unas botas negras. Y en su hombro derecho se encuentra la marca de su gremio en color blanco.
La otra chica a su lado, tenía un cabello negro levemente puntiagudo pero bien peinado y que llegaba hasta su cuello y además un fleco tapaba uno de sus ojos, los cuales eran de un bello y profundo color marrón. Su vestimenta estaba basada en una gran túnica marrón que llega hasta su cintura y cubre sus hombres, y debajo de esa túnica llevaba un vestido negro con bordes blancos y dorados que terminaba en una falda corta, y en sus piernas llevaba una medias y botas blancas de colores negros y marrones. La marca de su gremio era de color negro y se encontraba en su antebrazo izquierdo.
-¡También están Sorano-san y Lisa-san!- Dijo Raine alegre igual que los demás al ver a las dos magas.
El nombre de la chica rubia era Lisa Eucliffe, una Dragon Slayer Blanca de la Cuarta Generación, y la chica de cabello negro se llamaba Sorano Aguria Cheney, y era una Dragon Slayer de las Sombras que también pertenecía a la Cuarta Generación. Ellas dos eran jóvenes magas de Sabertooth, y formaban un equipo tan poderoso y famoso que la gente las conocía como las "Hermanas Dragones". Al ver a esas tres chicas acercarse al punto de reunión, los magos de Fairy Tail alegres se acercaron a ellas al igual que el calmado Macbeth.
-Ha pasado tiempo, todos- Dijo Sorano amable y alegremente al ver a sus amigos.
-Si. No nos hemos visto desde lo ocurrido en aquella misión, ¿Cómo han estado desde entonces?- Preguntaba Serena amablemente.
-Aunque es difícil olvidar una experiencia tan aterradora como enfrentarse a Acnologia, estamos bien. ¿Y ustedes?- Respondió y pregunto Sophia.
-Estamos igual. Ha ustedes también las han escogido para esta misión, ¿Verdad?- Comento la peliescarlata con un mechón azul.
-¡Por supuesto! ¡Necesitan las grandes habilidades de una maga de Sabertooth para que esta misión se realice como se debe! ¡He estado entrenado duramente estos seis meses para derrotar a cualquiera que me enfrente! ¡Yo espero que ustedes no hayan flojeado todo este tiempo, hadas!- Dijo Lisa alegre y confiada.
-¡No nos subestimes, tigre! ¡Todos nosotros nos hemos vuelto más fuertes que antes!- Dijo Sonia igual de confiada mientras sonreía.
-Así es, primita. Cada uno de nosotros nos hemos entrenado para no volver a perder contra nadie, y eso te incluye a ti por supuesto- Comento Marcus sonriente y en tono desafiante.
-¿En verdad? ¡Entonces no tendrás problemas en demostrármelo, ¿verdad?!- Pregunto la joven rubia en desafiante tono mientras hacía sonar sus nudillos.
-¡Por supuesto que no! ¡Te lo demostrare donde sea y cuando sea!- Respondió el joven albino haciendo lo mismo que su prima.
-¡Pues adelante! ¡Te machacare aquí y ahora, chispita!- Exclamo Lisa con ganas de luchar.
-¡Solamente inténtalo, lucecita!- Contesto Marcus levemente molesto.
-¡Yo los calcinare a los dos!- Dijo el mago de fuego del grupo metiéndose a la discusión.
-¡Yos los aplastare con mi hierro!- Comento Ryos animado apretando sus puños.
-A ustedes les da igual de que se trate, si es una pelea se unen, ¿verdad?- Comento Serena con una gota de sudor bajando por su mejilla al ver lo que hacían el joven pelirosa y el joven pelinegro.
-¡Animo, Tsuna!- Apoyo el animado compañero Exceed del Dragon Slayer de Fuego.
-Sin duda eres hijo de Gajeel- Comento Lily al ver al primogénito de compañero.
-Aunque Tsuna-kun, Ryos-kun, y Marcus-kun sean fuertes, es imposible que le ganen a Lisa. Ella es realmente fuerte, y se volvió más fuerte con estos seis meses de entrenamiento. Ella es invencible-
-¡Frosch piensa lo mismo!-
-Esas voces…- Murmuraron Happy y Pantherlily al escuchar esas palabras de peculiares voces masculinas.
Los dos Exceed de Fairy Tail observaron cómo detrás de las piernas de las dos magas de Sabertooth, se encontraban dos seres mininos y masculinos al igual que ellos. Uno era un gato de pelaje rojo con una parte inferior rosa al igual que las patas y la punta de la cola, poseía grandes ojos de color negro, sus orejas eran grandes y puntiagudas, en su cara sobresalen dos gruesos mechones correspondientes a sus pómulos. Llevaba un chaleco azul con tres botones oscuros, desabrochado y sin mangas. Además debajo de ese chaleco, en su espalda, lleva la marca de Sabertooth.
El otro gato era de color verde, tenía grandes ojos redondos y oscuros, cada uno completo con un par de pestañas prominentes en su parte superior, y sus mejillas estaban adornadas por manchas redondas alargadas. Su marca de Sabertooth también se encontraba en su espalda, y por alguna razón la totalidad del cuerpo de ese gato, a un lado de su cara y la cola, estaba cubierta por un traje de rana de color rosa, con manchas oscuras en la mayor parte de él, excepto el vientre completamente plano, manos palmeadas, y una capucha que cubre la parte superior de su cabeza, que toma la forma de una cabeza de rana, con dos ojos grandes, redondos y oscuros.
-¡Frosch! ¡Lector!- Dijo Happy contento al ver a los dos Exceed.
El nombre del Exceed rojo era Lector y el Exceed verde era Frosh, ambos eran miembros de Sabertooth y compañeros de las Dragon Slayers de la Cuarta Generación, Lisa y Sorano, aunque antes eran compañeros de los padres de ambas. Cuando Happy y Lily reconocieron a los seres femeninos al igual que ellos, se acercaron a los dos.
-Hola, Happy-kun, Lily-kun. Ha pasado tiempo- Saludo Lector al ver a los Exceed de Fairy Tail.
-Sí que lo ha pasado. Veo que ustedes están bien- Contesto Happy al ver a los Exceed de Sabertooth.
-¿Vinieron a acompañar a hijas de Sting y Rogue?- Preguntaba Lily.
-Así es-Hablo Lector- Ahora que Sting-kun es el Maestro de Sabertooth no sale muy seguido a misiones, y aunque me gusta estar a su lado, a veces me aburro. Por esa razón, Sting-kun…eso no. Por esa razón, el maestro me pidió que acompañara a Lisa en esta misión para entretenerme un rato. Y como Rogue y Yukino salieron a una misión juntos, Frosch no quiso quedarse solo y vino a acompañar a Sorano-
-¡Frosh piensa lo mismo!- Exclamo feliz el gato verde vestido de rana rosada.
-Pero ya que están aquí déjenme hacerles una pregunta. Este paisaje… ¿no les trae recuerdos?- Pregunto el Exceed negro del grupo observando como sus compañeros Dragons Slayers se encontraban animados y a punto de luchar entre ellos.
-¡Aye, sir!- Contesto Happy muy de acuerdo.
-¡Tiene toda la razón, Lily-kun!- Dijo Lector contento.
-¡Frosch piensa lo mismo!- Dijo el Exceed verde nuevamente.
-Pero yo sigo pensado que Lisa es la más fuerte- Comento Lector muy confiado y con sus brazos cruzados.
-Sorano es más fuerte- Menciono Frosh sonriendo como siempre.
-¿Qué están diciendo? Obviamente el más fuerte aquí es Ryos- Dijo Lily seriamente.
-Parece que solo hay una forma de averiguar quién es el más fuerte… ¡Acábalos, Tsuna!- Grito Happy animadamente incitando más la lucha entre los cuatro Dragon Slayers.
-Tendrán que averiguar eso más tarde. Vamos a comenzar la misión ahora-
Todos los jóvenes magos al igual que los Exceeds voltearon sus miradas y observaron que la persona que había hablado resulto ser el serio y calmado hombre de cabellos blancos y negros que había sido el primero en llegar al lugar de la reunión.
-Por cierto, Sophia, ¿Tú conoces a este tipo?- Preguntaba Tsuna apuntando su dedo al calmado hombre.
-Tú dijiste que él era un amigo de mi padre y Erik-san, ¿verdad?- Menciono Alicia confundida.
-Así es. Su nombre es Macbeth-san y nos dirigirá en esta misión. ¿Acaso ustedes no lo recuerdan?- Preguntaba Sophia curiosa.
-¡Ya me acuerdo! ¡Este señor estuvo con nosotros cuando luchamos contra Acnologia!- Dijo Lucia al reconocer al pelinegro y blanco.
-¡Es verdad! ¡Tú eras el tipo que usaba ilusiones o pesadillas o algo así!- Reconoció Sonia al ver al hombre.
-Lamento mucho no haberlo reconocido antes, Macbeth-san- Dijo Alicia apenada al igual que la mayoría del grupo.
-No te preocupes por eso. Ahora que todos están aquí podemos comenzar la misión- Contesto Macbeth calmadamente y con una pequeña sonrisa.
-Tal vez su apariencia de algo de miedo, pero es una persona realmente amable. Es muy diferente de Erik-san- Pensó Serena al ver la calmada reacción del hombre.
-Serena-san…es de mi padre de quien está pensando- Pensaba Sophia con una pequeña gota de sudor en su cabeza al escuchar los pensamientos de la pelinegra.
-Espera un momento, ¿Acaso no faltan dos miembros más para que la misión comience?- Preguntaba Ryos.
-Es verdad. Todavía no han llegado los dos magos de Lamia Scale- Comento Marcus notorio.
-No deben preocuparse por ellos. En realidad los dos magos de Lamia Scale comenzaron esta misión ayer. Ellos ahora deben estar investigando una zona en donde se sospecha que podrían estar los criminales que buscamos. Ahora mismo nos vamos a ir a reunir con ellos- Explico Macbeth calmadamente.
-Ya veo. Asi que ellos ya han comenzado- Pensó Raine alegre.
-En todo caso, debemos apurarnos. Los carruajes nos están esperando- Informo Macbeth muy serio.
-¿Carruajes?- Repitió Lucia confundida.
Tras decir esas palabras, Macbeth se dio la vuelta y todos los jóvenes magos y Exceed apuntaron sus miradas en la misma dirección que él, y por eso todos pudieron ver como al otro lado de entrada de Oshibana se encontraban detenidos un par de dos carruajes más o menos grandes y en cada uno de los carruajes, en sus respectivos frentes, había amarrados un par de cabellos marrones.
-¡¿Mas transportes?!- Reaccionaron sorprendidos todos los Dragon Slayers del grupo que no habían superado sus mareos del tren.
Minutos más tarde…
A pesar de las objeciones de algunos miembros del grupo, todos los magos y Exceeds se subieron en los carruajes y estos de inmediato comenzaron a avanzar velozmente debido a los caballos que lo impulsaban, y ahora estos carruajes iban avanzando agitada y rápidamente por un recto camino a través del bosque. Ya que eran muchas personas para un carruaje, el grupo de jóvenes magos y Exceeds se dividieron en dos grupos y cada grupo se subió a un carruaje.
En un carruaje, el cual era el que iba más adelantado, iban muy tranquilos Macbeth, Serena, Lucia, Alicia, Raine, Sonia y como eran pequeños y no ocupaban mucho espacio, los Exceeds. Y para su desgracia, Tsuna, Marcus, Ryos, Lisa, Sorano, y Sophia iban en el carruaje que iba un poco más atrás. A pesar de la corta distancia entre los carruajes y el feroz y fuerte sonido que hacían al avanzar, en el primer carruaje podían escuchar las quejas de mareos de los Dragons Slayers en el segundo carruaje.
-¡BAJENOS DE ESTA MONSTRUOCIDAD!- Gritaban entre mareos los usuarios de la magia asesina de dragones mientras que el carruaje en donde ellos estaban se movía a alta velocidad.
Debido a ese grito, todos los que estaban en el carruaje más adelantado, excepto Macbeth que estaba muy tranquilo, se quedaron con una gota de sudor bajando por sus cabezas.
-Parece que mi hermano y los demás la están pasando mal- Comento Lucia entre risas escuchando los gritos por la ventana del carruaje.
-Sin duda lo están. ¿Por qué será que los Dragon Slayers se marean cuando suben a un transporte?- Preguntaba Sonia confundida.
-Es uno de los misterios de la vida- Comento Happy tranquilo pero contento.
-Es tu compañero quien esta haya sufriendo, pero tu pareces muy feliz, Happy, ¿No crees que deberías ir a acompañarlo?- Dijo Serena al ver al tranquilo Exceed.
-No estás viendo lo que en realidad está pasando, Serena. Tsuna no está sufriendo, sino que está entrenando. Si él logra aguantar todo este tiempo en ese carruaje él solo, se volverá mucho más fuerte- Contesto Happy seria y confiadamente.
-Yo también creo eso. Sera un buen entrenamiento para Ryos- Comento Pantherlily al lado de Happy.
-Yo también lo creo. Esta experiencia hará que la increíble hija del maestro de Sabertooth, Lisa Eucliffe, supere su única debilidad…Los transportes- Dijo Lector sabiamente al lado de Lily.
-¡Frosch piensa lo mismo!- Apoyo el Exceed verde al lado de Lector.
-A me suena como una excusa para no mancharse de vómitos- Dijo la pelinegra con una gota de sudor bajando por su mejilla.
-Macbeth-san, ¿No cree que fue un poco cruel dejar a todos los Dragon Slayers en un carruaje? Todos ellos sufren mareos- Preguntaba Alicia dudosa.
-¿Tú crees? Yo creo que fue una buena decisión. A mí y estoy seguro que a ustedes no les gusta llenarse de vómitos- Respondió Macbeth tranquilamente y sin remordimientos.
-Este hombre…tal vez no lo demuestre, pero sin duda es poco malo. Se nota que es amigo de Erik-san…- Pensaba Serena levemente sorprendida.
-Raine quería cuidar a Tsuna-sama mientras estaba débil- Comento la maga de hielo deprimida.
-¿Entonces porque no te subiste al carruaje junto con el?- Preguntaba Serena.
-¡Raine está dispuesta a resistir los mareos y vómitos de Tsuna-sama, pero no de los demás! ¡Este vestido es nuevo!- Exclamo indecisa la peliazul oscuro.
-¡Decídete!- Grito Serena para después calmarse y solamente ver por la ventana del carruaje- Me pregunto cuanto faltara-
Como media hora después…
Después de un largo rato avanzando, esos dos carruajes ya comenzaban a llegar a su destino. Los que estaban en el carruaje que había llegado primero al destino, se bajaron y observaron cómo era el lugar en donde se encontraban. Macbeth, Serena, Lucia, Alicia, Sonia, Raine y los cuatro Exceeds observaron que el lugar en donde se habían detenido era un pequeño pueblo que estaba en una zona entre dos profundos bosques. Ese pueblo no era muy grande pero tampoco muy pequeño. Estaba lleno de casas de concreto, negocios y algunos centros de entretenimiento. Además había toda clase de gente y animales.
-¿Este es el lugar en donde se sospechan que están los criminales? Parece un pueblo normal- Comento Lucia al bajarse del carruaje.
-Tal vez por eso sea perfecto como escondite- Agrego Sonia seriamente.
-Macbeth-san, ¿Este es el lugar donde nos reuniremos con los magos de Lamia Scale y donde se esconden los criminales?- Preguntaba Serena curiosa.
-No. Ellos en realidad están dentro de un bosque cerca del pueblo, pero el carruaje no puede entrar ahí. Por esa razón comenzaremos a caminar desde aquí al punto de reunión con ellos- Respondió el pelinegro y blanco muy calmado.
-Por cierto, Macbeth-san, hay una cosa que he querido preguntarle- Dijo Alicia más o menos seria.
-¿Eh? ¿Qué cosa?- Preguntaba el mago de ilusiones.
-Quisiera saber, ¿Quiénes son estos supuestos criminales que vamos a buscar? Aunque le hayan causados problemas al consejo, me sorprende que reúnan un grupo tan grande de magos solo para encargarse de ellos, ¿Hay otra razón al buscar estos criminales?- Preguntaba la peliescarlata con un mechón azul seriamente.
-Se nota que eres la hija de Jellal y Erza. Eres muy lista. Como quieras, te contare la verdad sobre esta misión- Hablo Macbeth- La verdad es que los criminales que buscamos es muy posible que sean un gremio oscuro-
-¿Un gremio oscuro? ¿Qué les hace pensar eso?- Preguntaba Raine curiosa.
-Es porque ellos son un grupo de magos poderosos y que usan unas magias desconocidas, y eso lo sabemos porque no solamente le causan problemas al consejo mágico, sino que atacaron a uno de sus sedes- Dijo el pelinegro y blanco sorprendiendo a las magas y a los Exceeds.
-¿Atacaron a una de sus sedes?- Repitió Lily sorprendido.
-No tenía idea de eso, ¿Cuál y cuándo?- Preguntaba Alicia sorprendida.
-Como unos tres meses atrás, un grupo de magos muy poderosos atacaron la prisión del consejo mágico. A pesar de las barreras que la protegían y todos sus guardias, esos magos no tuvieron problemas para entrar y matar y lastimar a varias de las personas que trabajaban ahí. Aunque por supuesto, los superiores del consejo mantuvieron esto en secreto para no alterar a las personas y para mantener su estatus obviamente. Incluso Jellal no lo sabía, hasta hace poco- Explico Macbeth seriamente.
-No me lo creo. Pero, ¿Qué motivos podrían tener atacar la prisión del consejo?- Preguntaba Lector sorprendido y confuso.
-No lo sé con exactitud, pero Jellal tiene sus sospechas. Esos magos liberaron a algunos criminales pero eso no era lo más trágico. En realidad el consejo utilizaba la prisión para mantener algunos archivos secretos muy antiguos y peligrosos. Jellal cree que ese grupo de magos robo unos manuscritos que podrían indicar la existencia y la ubicación de un arma muy peligrosa- Dijo Macbeth.
-¿Un arma muy peligrosa? ¿Qué tan peligrosa?- Preguntaba Serena un poco asustada.
-Es un arma que podría…eliminar la vida en el mundo en un instante- Respondió el mago de ilusiones sorprendiendo a todos a su alrededor.
-¡¿Eliminar la vida en el mundo?!- Reacciono Lucia sorprendida y temerosa.
-Pensar que existe un arma así- Menciono Raine muy impactada.
-¡Si esa arma de verdad existe debemos apresurarnos en encontrar a los tipos que robaron esos pergaminos!- Exclamo Sonia muy seria.
-Lo haremos, pero no debemos cometer errores. Los magos que atacaron la prisión del consejo no son tontos. Ellos deben saber que en algún momento el consejo enviara a su gente para recuperar los pergaminos del arma y evitar que la encuentren. Por esa razón es posible que esos magos estén vigilando las zonas tanto cercanas como lejanas a su base. Debemos hacer todo lo posible para no llamar mucho la atención para que no nos descubran- Dijo Macbeth seriamente.
-Es un muy buen punto. Debemos actuar como si fuéramos simples turistas- Dijo Lily igual de serio.
-Aunque nuestro gremio no es el mejor para no llamar la atención, en especial con cierto tipo en nuestro grupo- Comento Serena dudosa del plan.
-No te preocupes, Serena. Tsuna sabe ser discreto cuando se lo propone, además después de pasar tanto tiempo en un carruaje tan veloz y agitado, estará mareado por un rato- Dijo Happy muy seguro.
-Hablando del rey de roma, el otro carruaje ya está llegando- Informo Sonia tras ver el carruaje.
Todas las chicas, el hombre de cabello negro y blanco y los cuatro Exceeds observaron como el segundo carruaje se acercó al primero a una gran velocidad y después se detuvo. Estando detenido en frente de ese pueblo y del primer carruaje, las puertas del segundo carruaje se abrieron. De ese carruaje, junto con un desagradable olor a vómito, bajaron los mareados Marcus, Ryos, Sorano, Lisa y Sophia. Pero todos notaron como de ese grupo de magos anti-dragones faltaba un cierto joven de cabello rosa.
-Maldición…fue horrible…- Dijo Sorano apenas poniéndose de poner de pie.
-Va…mos…Sorano…esto…no es nada…- Menciono Lisa tratando de hacerse la fuerte.
-S-S-Si…resiste más…niña…- Comento el mareado Ryos cubriendo su boca para no vomitar.
-N-No se hagan…los fuertes…se nota…que no…resistieron…ese maldito...ca…rruaje- Dijo Marcus con una mirada borrosa y piernas débiles.
-T-Tú no eres…nadie para hablar…puedo escuchar…tus ganas de vomitar…- Dijo Sophia en el mismo estado.
-Se nota el malestar en su rostro. Parece que no la pasaron nada bien- Dijo la pequeña maga celestial del grupo al ver los Dragon Slayers.
-¡Frosch piensa lo mismo!- Apoyo el gato verde muy animado.
-Oigan, soy yo, ¿O no falta una persona?- Menciono Alicia al notar la presencia de cierto mago de fuego.
- Es verdad, ¿Dónde está Tsuna-sama?- Preguntaba Raine curiosa.
En el momento en que la joven de cabello azul oscuro menciono el nombre del Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación, los otros cinco Dragon Slayers de la Cuarta Generación del grupo lograron olvidar sus vómitos y sus ojos se abrieron ligeramente como si les hubieran preguntado algo realmente sorprendente.
-No lo veo por ninguna parte. No me digan que no se quiso subir al carruaje solo por sus estúpidos mareos- Decía Serena un poco molesta.
-Con respecto a Tsuna-sama…Hay algo que tenemos que contarles- Dijo Sorano tímidamente.
-¿Algo que contarnos? ¿Qué cosa?- Preguntaba Alicia curiosa.
-Es que pasó algo imprevisto…- Dijo Lisa entre leves risas.
FLASHBACK
Hace 15 minutos atrás…
Estando tan solo como unos 15 minutos en el segundo carruaje que había salido un poco después del primer carruaje pero que avanzaba muy velozmente por el recto camino en medio del bosque y que se agitaba de arriba hacia abajo y de derecha a izquierda debido a las rocas y palos que había en él, El Dragon Slayer de Fuego, Rayo, Hierro, Luz Blanca, Sombra y Veneno, todos de la cuarta generación, tenían sus caras con un terrible tono verde y morado, sus mejillas llenas de vomito que trataban de aguantas y con sus afilados ojos llenos de lágrimas de sufrimiento.
Debido a los agitados movimientos del carruaje a toda velocidad, los Dragon Slayers no tenían fuerzas suficientes para mantenerse quietos ya que estaban muy mareados y eso provocaba que se fueran de un lado a otro en esa pequeña cabina. El mareado y débil Tsuna chocaba con Marcus, Marcus chocaba con Ryos, Ryos chocaba con Lisa, Lisa chocaba con Sorano, Sorano chocaba con Sophia y así sucesivamente.
-¡Ba…jenme…de…esta monstruosidad…!- Decía Tsuna furioso y muy mareado chocando contra Marcus.
-¡M-Ma…dito carbón…ten cuidado…!- Respondió el mareado joven albino entre sus mareos.
-¡Esa…de-debería ser mi frase…! ¡Ya dejen de…chocar…contra mí!- Decía Ryos furioso y con ganas de vomitar.
-¡D-Demonios!...Me da igual…si ese tipo Macbeth es nuestro…capitán…o lo que sea…Cuando salga…de…es-este carruaje…lo hare…pagar…- Decía Lisa con su rostro en un tono verdoso.
-L-Lisa-chan…no…deberías hacerlo…N-No creo que Macbeth-sama…nos haya su…bir a propósito…- Dijo la amable y mareada Sorano.
-Oja…la…pudiera decirte…que no lo hizo…pero recuerda…que yo escucho los pensamientos…Sorano…- Dijo Sophia cubriendo su boca para no vomitar.
-M-Maldición…ya no lo soporto…me bajare…de esta cosa…- Exclamo Tsuna mareado pero determinado.
Con esa firme voluntad, el pelirosa entre sus imparables mareos comenzó a arrastrase difícilmente a través del corto suelo del carruaje en veloz movimiento. Tsuna hizo todo lo posible para no chocar contra sus mareados compañeros en el alborotado carruaje y poder llegar a la puerta de este. El mago de fuego tirado en el suelo del carruaje comenzó a levantar difícilmente su mano derecha ya que estaba a solo centímetros de la puerta pero justamente cuando iba a abrirla algo repentino paso.
Debido a que el carruaje pasó por encima de una roca de más o menos gran tamaño durante su veloz avanzar, este reboto leve pero fuertemente. Ese fuerte reboto provoco que los mareos de los Dragon Slayers se volvieran más fuertes y además hizo que una de las puertas se abriera repentinamente. Esa puerta fue la que Tsuna estaba a punto de abrir, y debido a que sus fuertes mareos le hacían quedar sin fuerzas y además por un leve empujón accidental de sus compañeros, el joven pelirosa salió volando afuera del carruaje.
La fuerza de su lanzamiento fue tan grande que lo hizo llegar al profundo bosque por donde avanzaba el carruaje que no se detuvo, y sin mencionar que la zona por donde había caído estaba empinada. Por esa razón, el mareado Dragon Slayers de Fuego de la Cuarta Generación comenzó a girar frenéticamente y en caída por ese empinado bosque.
-¡AAAAAHHHH!- Gritaba Tsuna mientras rodaba por el barranco en el bosque sin poder detenerse.
Pero aunque el pelirosa se había caído del carruaje que no se detenía, los otros Dragon Slayers estaban demasiado mareados y débiles para poder hacer algo, quejarse o sin siquiera haberlo notado hasta mucho más tarde.
FIN DEL FLASHBACK
-¡¿DEJARON QUE TSUNA CAYERA POR UN BARRANCO?!- Reaccionaron todas las chicas y Exceeds que estaban en el primer carruaje muy sorprendidos.
-¡Fue un accidente! ¡Un accidente!- Decía Lisa muy apenada y nerviosa.
-¡Es verdad! ¡Estábamos muy mareados y débiles como para haberlo evitado!- Se excusaba Marcus muy molesto consigo mismo.
-¡Además es culpa de ese idiota por tratar de bajarse de un vehículo en movimiento!- Exclamo Ryos furiosa.
-¡Cállate, Ryos-kun, es su culpa! ¡Por su culpa Tsuna-sama podría estar tirado en bosque solo, herido, hambriento, y a punto de morir! ¡¿Qué es lo pasara con Raine si Tsuna-sama se vuelve un náufrago en el bosque?!- Gritaba la maga de hielo muy desesperada.
-¡No lo hagas sonar como si lo hubiéramos hecho caer a una isla desierta en medio del mar!- Dijo Sophia un poco molesta.
-Esto es malo. Es muy posible que Tsuna se halla enfurecido por caer en el bosque y puede que termine incendiándolo. Eso sería malo para nuestra misión- Comento Alicia pensativa.
-Tsuna jamas haría algo como eso…creo…tal vez…- Dijo Happy más o menos serio.
-¡Acabas de dudar de tu compañero por un momento, ¿Verdad?!- Exclamo Serena con una gota de sudor bajando por su mejilla.
-En todo caso, no tenemos que alterarnos. Tal vez no esté tan lejos de aquí como pensamos. Sophia, ¿Sabes dónde está Tsuna?- Pregunto Macbeth a la maga de veneno y magia auditiva.
-Más o menos. Creo que puedo escucharlo. Esta dentro del bosque con dirección al sur y moviéndose. No está muy lejos de aquí, tal vez llegara a nuestra posición dentro de algunos minutos- Informo la pelipurpura rojiza.
-Creo que será mejor que vayamos a buscarlo para asegurarnos que no cometa ninguna locura- Dijo Marcus sabiamente.
-Espero que mi hermano este bien- Menciono Lucia preocupada.
-No te preocupes. Él es hijo de tu padre así que seguramente está bien, aunque por esa misma razón me da algo de miedo dejarlo sin supervisión. Si está en el bosque tal vez haya una posibilidad de que se encuentre con los magos de Lamia Scale que están revisando la zona- Dijo Macbeth con una leve sonrisa.
-Espero que así sea- Dijo Serena un poco preocupada.
…Mientras tanto…
Los compañeros del Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación tenían toda la razón, él se encontraba caminando por el profundo bosque lleno de árboles, arbustos, lianas, insectos, y otras cosas. Pero tras haber rodado por varios minutos en la empinada colina que lo hizo llegar hasta ahí, la apariencia de Tsuna se había visto levemente cambiada. Debido a que caída termino en un profundo baño en un pegajoso charco de lodo, la ropa, algunas partes de su cuerpo y su rosado cabello se habían manchado de ese mismo lodo.
Pero sin importarle, Tsuna ya recuperado de sus mareos comenzó a avanzar a través del bosque. El joven manchado de lodo paso a través de árboles y arbustos, pero no se dio cuenta que mientras lo hacía algunas hojas verdes iban pegándose en su cabello y ropa debido a la pegajosa sustancia lodosa que lo cubría.
-¡Esos malditos!-Hablo Tsuna quejoso y molesto- ¡Cuando les vea las caras los hare pagar por lanzarme al bosque!...Aunque debo admitir que es mejor estar aquí que en esa monstruosidad de transporte-Mientras avanzaba Tsuan movía su nariz levemente-Según el leve rastro de olor…creo que me encontrare con los demás si sigo por este camino…¡Pero con tantas hierbas e insectos muertos en este bosque no puedo oler bien! ¡Creo que incendiare un par de árboles para hacerles una señal!…aunque tal vez sea una mala idea hacer eso en un bosque… ¡No! ¡Seguramente todo saldrá bien!-
El joven de cabello rosa y cubierto de lodo incendio su mano derecha en leves llamas y justamente cuando iba a poner en marcha su supuesto confiable plan, Tsuna quito su sonrisa y coloco un serio rostro ya que los leves movimientos de su aguda nariz habían detectato un extraño olor a sus alrededores.
-Este olor… ¡¿De quién es?!- Pensaba Tsuna seriamente.
Tras detectar mejor ese cercano y desconocido olor, Tsuna rápidamente se dio la vuelta y logro observar con sus afilados ojos marrones como algunos arbustos comenzaban a moverse misteriosamente y la razón era porque había algo dentro de ellos. El joven cubierto de hojas y lodo en su mayoría observo como de esos arbustos de repente había salido una persona como de su estatura y edad.
Esa persona era un joven de 18 años con un cuerpo ejercitado y atlético. Ese joven poseía un cabello blanco corto y puntiagudo con algunos mechones en su frente y sus ojos eran un poco afilados y de color verde oscuro. Su vestimenta estaba basada en una camisa negra de mangas largas y sin cuello junto con unos jeans grises con un aspecto un poco rasgado y zapatos deportivos negros. Además alrededor de su cuello traía un collar platino que tenía un pendiente de cruz. Sin mencionar que en el antebrazo derecho de ese joven, se encontraba un cierto tatuaje de color verde, que parecía la marca de un gremio.
Cuando este joven de cabello blanco y el joven de cabello rosado lleno de lodo y hojas se vieron las caras, se sorprendieron levemente por la presencia de cada uno en ese profundo bosque cercano a un pueblo. Pero tras unos segundos, los dos jóvenes quitaron sus expresiones de eleve sorpresa y las cambiaron por expresión de seriedad y ferocidad en su mirada.
-¿Un hombre? ¿Quién será? Sus ropas no parecen de alguien que viviría en el bosque- Pensaba Tsuna seriamente.
-¿Quién rayos es este tipo? Esta todo sucio y lleno de hojas. No parece una persona normal- Pensaba ese joven de cabello blanco igual de serio.
-Espera un momento. Macbeth dijo que esta zona podría ser un lugar en donde se encuentran esos criminales que le causan problemas al paisaje… ¿Acaso será el uno de ellos?- Pensaba Tsuna curioso.
-Esa apariencia toda sucia y esa cara…sin duda no es buena persona. Tal vez sea un bandido de esta zona… ¡O también es posible que sea un secuaz de los que atacaron la prisión del consejo!- Pensó el joven peliblanco con gran determinación.
-Si es así… ¡Lo detendré aquí mismo!- Pensaron los dos jóvenes al unísono.
-¡¿Tú quién eres?!- Preguntaron de repente los dos jóvenes en el bosque apuntando su dedo uno contra el otro.
-¡¿Ah?! ¡No me copies, idiota! ¡Contesta la pregunta!- Exclamo Tsuna furioso.
-¡Yo no tengo que contestar las preguntas de alguien como tú! ¡Tú eres quien debe contestar mi pregunta, así que hazlo!- Contesto seriamente ese joven peliblanco.
-¡Esa es mi línea, idiota! ¡Yo pregunte primero!-
-¡¿Qué?! ¡¿Acaso eres un niño?! ¡Era de esperar tal grado de estupidez de un villano!-
-¡¿A quién llamas villano, maldito?! ¡Aquí el único villano eres tú, ojos filosos!-
-¡Tú los tienes más filosos que yo, idiota! ¡Se nota que eres un idiota a tal grado que no recuerdas tu propio nombre, así que olvida esa pregunta! ¡Solamente no te muevas y déjate capturar!-
-¡Como si me fuera a dejar capturar por un idiota con cabello del mismo color que el excremento de una paloma! ¡Tú eres el que debe entregarse!-
-¡Ya deja de repetir todo lo que digo, maldito! ¡Además tú eres la última persona que puede criticar la apariencia de otra! ¡Tu cabello sí parece excremento!-
-¡¿Qué dijiste, maldito?! ¡Te voy a calcinar!-
-¡Maldición! ¡Se nota que no eres alguien con quien se pueda hablar…así que te capturare a la fuerza!-
Cuando el joven de cabello blanco dijo esas palabras, el cerro sus ojos e hizo algo que el joven lleno de lodo y hojas no se esperaba. Ese joven peliblanco cerro sus ojos como si se estuviera concentrando, piso con firmeza con sus piernas levemente separadas y procedió a colocar sus dos manos en una extraña posición. El joven cerro su mano derecha formando un puño y ese mismo puño lo coloco encima de su mano izquierda que estaba abierta en forma de palma.
Cuando el joven de cabello blanco adopto esa pose, su cuerpo repentinamente fue cubierto por un aura de color azul invernal que expulsaba una leve sensación de frio. Al ver lo que el otro joven estaba haciendo, Tsuna se sorprendió en gran medida porque esa pose y fría aura le pareció muy familiar.
-¡¿Qué?!...Esa pose…esta sensación… ¡No puede ser…!- Pensó Tsuna muy sorprendido.
De repente, el joven de cabello blanco abrió sus ojos con gran ferocidad y extendió sus dos manos abiertas hacia adelante, más específicamente, hacia el joven cubierto con hojas y lodo. Cuando hizo eso la fría aura que cubría su cuerpo se concentró en sus dos manos.
-¡Ice Make: Eagle!-
Cuando el joven de cabello blanco grito esas palabras, en sus manos se formaron varias esferas de un sólido hielo que apareció de repente y que de inmediato adoptaron la forma de varias águilas, que volaron con gran velocidad en dirección al lodoso Tsuna, el cual estaba muy sorprendido al descubrir que ese joven era un mago de elemento gélido.
-¡¿Hielo?! ¡No hay duda! ¡Esa pose y magia…Es la misma que la de Raine y su padre!- Reacciono Tsuna con gran sorpresa.
Tras esa revelación, el mago de fuego no se quedó quieto, sino que piso con gran firmeza y dio un gran salto que le permitió esquivar esas veloces águilas de hielo. Pero estas, siendo controladas por la persona que las creo, comenzaron a ascender y a dirigirse nuevamente hacia su objetivo. Tsuna en medio del aire, en vez de quedarse sin hacer nada, comenzó a tomar una gran cantidad de aire que lleno sus mejillas.
-¡Karyu no Hoko!-
Tsuna lanzo de su boca una gran ráfaga ardiente de llamas carmesí con dirección hacia abajo, y que logro impactar y derretir por completo a aquel grupo de águilas de hielo. Ese ataque por parte del joven lleno de lodo y hojas sorprendió al joven de cabello blanco ya que el también había descubierto que su enemigo podía usar una ardiente magia.
-¡¿Qué?! ¡¿Lanzo fuego…de su boca?! ¡¿El también es un mago?!- Reacciono aquel joven sorprendido.
Tras haber calcinado por completo a esas águilas de hielo, Tsuna cayó al suelo de pie firmemente y de inmediato dirigió hacia el otro joven en el bosque una feroz mirada de sus ojos marrones además de una desafiante sonrisa que enseñaba sus filosos dientes.
-¡Estoy más que encendido, maldito! ¡Te voy a calcinar por ese ataque!- Dijo Tsuna furioso.
De inmediato, el Dragon Slayer comenzó a correr a una velocidad y logro posicionarse en frente del mago de hielo, e igual de rápido que sus pies, comenzó a lanzar una veloz ráfaga de puñetazos a su enemigo. Pero ese joven de cabello blanco no solamente tena una gran magia de hielo, sino que poseía unos altos reflejos ya que lograba esquivar todos los ataques joven lleno de hojas y lodo con gran rapidez.
Estando unos segundos esquivando los golpes de Tsuna con gran velocidad y un poco de dificultad, el joven de cabello blanco repentinamente lanzo un patada con su pierna derecha. Pero Tsuna reacciono velozmente y bloqueo la patada que iba dirigida a su estómago con sus dos brazos, pero el fuerte impacto lo lanzo unos metros hacia atrás. El mago de hielo aprovecho y nuevamente junto sus manos que se vieron recubiertas por una fría aura.
-¡Ice Make: Snow Tiger!-
De las manos de ese joven de cabello blanco ahora se formó y salió disparado hacia adelante, un tigre dientes de sable hecho totalmente de hielo y de un gran tamaño. Esa criatura helada avanzo velozmente con sus cuatro patas y con dirección hacia el joven lleno de suciedad, el cual cuando vio con lo que ataco su oponente, apretó su puño derecho con gran fuerza y lo revistió con un intenso fuego.
-¡Karyu no Tekken!-
Estando a la distancia suficiente, el feroz Tsuna impacto un ardiente golpe en el frente de la cabeza de aquel tigre de hielo que no pudo superar el poder y velocidad de ese joven Dragon Slayer. El fuerte golpe del joven lodo hizo que el tigre de hielo se quebrantara por completo para después explotar en pequeños fragmentos que caían como nieve además que había dejado una pequeña nube azul que cubría los alrededor de la persona que lo hizo explotar.
El mago de hielo que había lanzado a ese tigre, tenía un rostro muy serio mientras se le quedaba viendo a la nube azul de polvo que cubría los alrededores de su enemigo. Y cuando una pequeña brisa de viento despejo esa nube, los dos magos elementares se quedaron viendo, uno al otro, con gran ferocidad y seriedad.
-Expulsa fuego tanto del interior como del exterior de su cuerpo…La magia de este idiota no es una magia normal-Pensaba el mago de hielo- Parece ser del mismo tipo Slayer que usa Chelia-san. Macbeth-san dijo que los tipos que atacaron la prisión del consejo eran magos poderosos con magias extrañas…Este idiota concuerda con esa descripción. No creo que sea un simple secuaz…Debe ser parte de los principales magos que atacaron al consejo. ¡Si es así, no puedo ser amable con el! ¡Usare mi verdadero poder!-
-Este tipo es una molestia pero es muy fuerte… ¡Hace tiempo que no luchaba contra alguien como él! ¡Desde ahora voy a luchar en serio!- Pensaba Tsuna mientras mostraba una sonrisa.
-¡Voy a derrotarlo!- Exclamaron los dos jóvenes ferozmente.
El joven de cabello blanco una vez junto sus manos en la misma pose de siempre y estas rápidamente se vieron cubiertas por una fría aura azul en espiral que iba aumentando su tamaño y poder continuamente. Esto era una señal que indicaba que ese joven estaba vez iba a crear algo de gran tamaño. Tsuna por su parte, apretó con gran fuerza la mayoría de sus músculos y al mismo tiempo recubrió todo su cuerpo con unas feroces y grandes llamas carmesí las seguían aumentando su poder conforme al tiempo.
La ropa y bufanda de Tsuna obviamente era resistente a su ardiente fuego pero algunas cosas que cubrían su cuerpo no lo eran. Las ardientes llamas que cubrían todo el cuerpo de Tsuna hicieron que el pegajoso lodo marrón y las hojas pegadas a él comenzaran a quemarse. Cuando el lodo y las hojas se quemaron, nuevamente se pudo ver el puntiagudo cabello rosa de ese mago de fuego al igual que la marca de Fairy Tail en su hombro. Pero el mago de hielo ni siquiera le prestó atención debido a que su atención estaba centrada en la batalla.
-¡AAAAAAAHHHH!- Gritaban los dos jóvenes aumentando el poder de sus magias.
Cuando la magia de hielo del peliblanco y la magia de fuego de pelirosa llego a un nivel realmente alto, los dos jóvenes comenzaron a avanzar hacia adelante velozmente, en otras palabras, comenzaron a avanzar uno contra el otro para un fuerte choque de magias.
-¡Karyu no…!-
-¡Ice Make...!-
-¡Ya deténganse, ustedes dos!-
-¿Eh?- Reaccionaron los dos jóvenes.
Cuando los dos magos elementales escucharon esas palabras dichas por una voz femenina, ambos apartaron la ferocidad de sus miradas y abrieron los parpados con un poco de sorpresa. Al mismo tiempo, los dos jóvenes cancelaron sus respectivas magias y pisaron con gran firmeza para detener su avanzar, pero no por la voz sino por otra cosa. Los dos observaron cómo desde arriba y en la misma zona en donde ellos iban a colisionar, cayeron y se enterraron un trio de grandes espadas.
Pero estas espadas eran diferente a la mayoría. Esas espadas en vez de estar hechas de acero o alguna clase de metal, estaban hechas con una energía mágica de color rosado. Por esa misma razón, esas espadas se desvanecieron en unos segundos dejando sorprendidos a los dos jóvenes de magias elementales.
-¿Qué fue eso? ¿Espadas…mágicas?- Se preguntaba el joven pelirosa muy sorprendido.
-¡Eso eran Espadas Sensoriales…eso quiero decir…!- Pensaba el mago de hielo no tan sorprendido.
-¡En serio, ¿Qué parte no entiendes de no llamar mucho la atención?! ¡Hasta que hayamos localizado a los objetivos, no deberías usar tu magia! ¡¿Podrías explicarme qué demonios haces, Leo?!-
Tanto Tsuna como el joven de cabellos blancos al escuchar esa voz, ambos voltearon la mirada hacia la derecha y observaron como de las sombras causadas por algunas arboles del bosque salió otra persona. Esa persona era una bella joven como de 18 años con un cuerpo más o menos desarrollado y bien ejercitado y sin mencionar que se parecía mucho al joven de cabellos blancos. Esa joven tan parecida al mago de hielo, a diferencia de él, ella poseía un largo cabello de color rosado claro atado en una cola de caballo y que llegaba hasta su espalda. Aunque algunos mechones puntiagudos en su frente eran de color blanco al igual que el cabello del joven.
Sus hermosos y un poco afilados ojos eran de un color verde oscuro, nuevamente igual que el mago de hielo. Esa chica vestía con una chaqueta femenina de color rojo con algunos bordes amarillos, de mangas largas y estaba abierta, sobre una blusa verde sin mangas, que revelaba un poco de escote y tenía un pequeño listón amarillo en el centro. También tenía una falda corta de color rojo, unas medias largas negras y unas botas anaranjadas. Además cerca de su pecho se podía observar cómo se encontraba una peculiar marca en color anaranjado que posiblemente era la marca de algún gremio y que era la misma que el joven de cabello blanco poseía en su antebrazo derecho.
Al ver esa chica, Tsuna se sorprendió por su presencia mientras que el joven de cabellos blancos que se parecía mucho a ella, solo tenía un serio y un poco molesto rostro.
-¿Una chica? ¿Acaso será compañero de este tipo?- Se preguntaba Tsuna al ver a la pelirosa clara con mechones blancos.
-No intervengas, Ur. Este no es el momento para ser sigilosos. He encontrado a uno de los desgraciados que atacaron la prisión del consejo y voy a capturarlo- Exclamo seriamente aquel mago de hielo.
-¿Eh?- Reacciono Tsuna molesto.
-¿De los que atacaron la prisión del consejo?- Repitió la chica pelirosa al escuchar esas palabras.
La bella joven dirigió su mirada hacia el otro joven que estaba en esa zona en el bosque, el cual estaba muy enojado, y observo como este poseía un puntiagudo cabello rosa pero sin duda lo que más impresiono a aquella chica, fue la marca de color rojo intenso que se presentaba en el fornido hombre derecho de ese joven.
-Esa marca…- Reacciono la chica al ver al pelirosa.
-¡Oye, tu, idiota! ¡¿Dijiste que yo ataque al consejo?! ¡No mientas! ¡Es cierto que aparte del papa de Alicia, esos tipos del consejo no me caen muy bien, pero jamás los he atacado, aunque no es que me falten las ganas! ¡Aquí el único que le causa problemas al consejo, eres tú! ¡Por eso voy a capturarte!- Exclamo Tsuna furioso.
-¡¿Qué dijiste?! ¡No mientas! ¡Tu cara de monstruo indica que tu culpabilidad! ¡Tú eres el que ataco el consejo, así que no trates de echarme la culpa!- Grito el mago de hielo muy enojado.
-¡¿A quién le llamas monstruo, malditos ojos afilados?!- Contesto Tsuna aún más furioso.
-¡Que tú los tienes más afilados que yo, idiota!- Respondió el peliblanco con venas de ira en su frente.
-Es raro ver a mi hermano perder la calma. Generalmente siempre se mantiene frio y tranquilo. Este tipo debe ser especial, después de todo esa marca…- Pensaba la chica en la misma zona que los dos jóvenes para después decir-… ¡Oye, tu! ¡¿Eres un mago de Fairy Tail?!-
-¡¿Eh?!- Reacciono el peliblanco sorprendido.
-¿Eh? Si lo soy- Contesto Tsuna muy calmado y con un poco de indiferencia.
-¡¿Qué dijiste?!- Reacciono aún más sorprendido el mago de hielo.
-¡Lo sabía! ¡Esa marca en tu hombro indica que eres un mago de Fairy Tail! ¡Además ese cabello rosa y esa bufanda, eres justamente como ella te describe tan seguido!- Hablo la chica pelirosa con una sonrisa.
-¿Ella?- Repitió el pelirosa confundido.
-¡¿Que este idiota es de Fairy Tail?!- Pensó el mago de hielo muy sorprendido y enojado- ¡Maldición, debido al lodo y las hojas no vi la marca de su hombro!...Espera un momento… ¿Un mago de Fairy Tail con cabello rosa, una bufanda blanca y que expulsa fuego de su cuerpo?...Este tipo es demasiado joven para ser el legendario Salamander…pero entonces eso significaría…que este tonto… ¡No, no, no, no! ¡Es imposible que este tipo sea el mismo del que ella siempre habla! ¡Eso no es posible!-
-¿Podrías decirnos tu nombre, por favor?- Preguntaba la chica amablemente.
-Claro. Mi nombre es…-
-¡TSUNA!-
Al escuchar ese grito por parte de una voz femenina, los tres jóvenes en esa zona del bosque voltearon la mirada hacia la izquierda y observaron como de las sombras causadas por los árboles y arbustos salió una bella chica de cabello negro que venía acompañada de un grupo de jóvenes y gatos. Para ser más específicos eran Serena, Marcus, Alicia, Lucia, Raine, Sonia, Ryos, Lisa, Sorano, Sophia, Macbeth, Happy, Lily, Lector y Frosch. Al ver a sus compañeros Tsuna se alegró y mostro una sonrisa, mientras que la chica y el chico que se parecían entre si actuaron un poco sorprendidos.
-¡Todos! ¿Lograron encontrarme?- Dijo Tsuna feliz al ver a sus compañeros.
-Por supuesto. ¿Cómo no te encontraríamos si te la pasas causando explosiones en el bosque? Solamente tuvimos que seguir los fuertes sonidos- Contesto Marcus de brazos cruzados.
-¿Por qué estabas usando tu magia, Tsuna? Pudimos ver una explosión de llamas mientras nos acercábamos- Preguntaba Alicia curiosa.
-Pero por alguna razón sentimos algo diferente en ella…algo como frio- Menciono Sonia a la conversación.
-¡Eso es culpa de este tipo!- Exclamo Tsuna apuntando el dedo hacia el joven peliblanco en frente de él.
Cuando Tsuna apunto su dedo en dirección al mago de hielo, los magos de Fairy Tail, Sabertooth y del consejo observaron a ese joven de cabellos blancos y también vieron a la joven de rosados cabellos largos con un fleco blanco, y notaron también que los dos se parecían mucho. Pero aunque la mayoría de ese grupo desconocía la identidad de esos dos jóvenes, cierta maga de hielo de Fairy Tail al ver a esos dos jóvenes se sorprendió al principio y mostro una sonrisa, y los dos jóvenes que al parecer eran hermanos, también se sorprendieron al ver a la chica peliazul oscuro.
-¡Leo-kun! ¡Ur-san!- Nombro Raine muy contenta al ver a los dos magos.
-¡Raine!- Dijo la chica pelirosada igual de feliz al ver a la maga de hielo.
-¡Raine-san!- Dijo el joven peliblanco con sus mejillas levemente sonrojadas al ver a la chica.
La maga de hielo se acercó a los dos hermanos que al parecer se llamaban Leo y Ur, y esto sorprendió a la mayoría de los jóvenes y Exceeds, aunque no parecía que sorprendiera al mago de ilusiones del grupo.
-Ha pasado tiempo desde que no nos vemos, Raine- Menciono la chica pelirosa de nombre Ur.
-Es cierto. Ha Raine le alegre de que estén bien- Contesto la peliazul oscuro contenta.
-H-Ha nosotros también nos alegra de que tu estés bien, Raine-san- Comento el joven de cabello blanco de nombre Leo que estaba un poco apenado.
-¿Eh? ¿Estas personas conocen a Raine-san?- Preguntaba Lucia confundida.
-Oye, Raine, ¿Podrías explicarme que está pasando? ¿Conoces a estos tipos?- Preguntaba Tsuna un poco grosero.
-Es verdad, Tsuna-sama ni los demás los conocen, así que permitan que Raine presente- Hablo la maga de hielo- Ellos son Leo Vastia-kun y Ur Vastia-kun. Los dos son hermanos gemelos y pertenecen a Lamia Scale. El padre de ellos y el de Raine son muy buenos amigos y desde que éramos pequeños nos han entrenado juntos a Leo-kun y a mí en el uso del Ice Make. Por esa razón los conozco-
-¿Tsuna-sama?... ¡¿Así que este idiota cabeza de carbón es el maldito Tsuna-sama del que Raine-san está hablando?! ¡Es imposible que a Raine-san le guste este tipo!- Pensó Leo con gran ira.
-Tenía razón, este tipo es el famoso Tsuna-sama del que Raine está enamorada. Si es así, mi hermano no se llevara muy bien con el…creo que mejor no hubiéramos venido- Pensó Ur con una gota de sudor bajando por su mejilla.
-¿Vastia? ¡Son los hijos de Lyon!- Menciono Happy al escuchar el apellido de los gemelos.
-¿De Lyon-san? Eso significa que son hijos de Mredy-san, ¿verdad?- Preguntaba Sophia curiosa.
-Si. Ellos son nuestros padres. Pero nosotros decidimos estar en el gremio con nuestro padre que trabajando en el consejo junto con nuestra madre, aunque no es que ella le moleste- Contesto Ur amablemente.
-¿Ellos son magos de Lamia Scale? Y si están aquí… ¿Significa que ellos son quien nos acompañaran en nuestra misión?- Preguntaba Lisa curiosa.
-Eso es lo que significa. Ellos dos serán sus nuevos compañeros en esta misión. Espero que se lleven bien con ellos- Dijo Macbeth con una leve sonrisa.
-Eso es imposible- Contesto Tsuna seriamente.
-En eso estoy de acuerdo- Contesto Leo con la misma expresión.
Todos los presentes, a excepción de Raine, notaron como entre los ojos del mago de hielo de Lamia Scale y el mago de fuego de Fairy Tail, estaba ocurriendo un choque de relámpagos que indicaban la ira que estos dos se tenían. Ese escenario les dejaba una gota de sudor bajando por sus cabezas a la mayoría de los jóvenes y Exceeds.
-Parece que Tsuna-sama y Leo-sama no tuvieron un no muy buen primer encuentro- Menciono Sorano observando.
-Si…eso parece- Apoyo Ryos no tan sorprendido.
-¡Frosch piensa lo mismo!- Dijo el Exceed verde igual de contento.
-Pero me pregunto si será por sus magias opuestas…- Hablo Lector.
-… O por algo mucho más personal- Hablo Pantherlily.
-Cual sea la razón, si ellos siguen con ese comportamiento durante toda la misión…no importan que tan fuertes sean los enemigos, seguro se llevaran una sorpresa al ver a nuestro equipo- Dijo Serena entre leves risas.
…Hace 5 meses…
…Tres días después de la muerte de Brain…
En una zona misteriosa y montañosa del extenso Reino de Fiore, se encontraba una cierta persona caminando rectamente a través de rocoso suelo del interior de una larga, ancha y un poco mojada cueva. Esa persona era el misterioso y tranquilo hombre que había matado al anterior líder del ya disuelto Oracion Seis y que además se había autodenominado como Calm, pero ahora el poseía un apariencia un poco diferente. Sus rasgos físicos seguían igual, pero ahora poseía una vestimenta distinta.
El hombre de largo cabello plateado y tranquilos ojos ahora vestía con un abrigo de colores militares que estaba abierto por el centro y que estaba encima de un suéter negro sin mangas ni cuello. También poseía un poco abultado pantalón gris junto con unas botas negras. Además traía sobre todo una larga capa de color negro que llegaba hasta el suelo. Sin mencionar que en su mano derecha traía un libro que se encontraba leyendo mientras caminaba y en su mano izquierda traía unos frascos llenos de un líquido rojo, posiblemente sangre.
Calm siguió caminando y caminando por esa cueva mientras leía el libro en su mano derecha. Pero tras un rato, el llego una zona de la cueva diferente al resto de esta. El suelo de esa zona de la cueva estaba lleno de un total de seis agujeros más o menos grandes y que estaban conectados entre sí a través de unos líneas en el suelo y además que cada uno de esos agujeros estaba lleno con un líquido azul parecido a agua pero que no era agua. Estando en esa zona, Calm bajo su libro y se posiciono en frente de uno de esos agujeros en el suelo.
-Aunque Brain era un inútil, debo admitir que los libros antiguos que colecciono eran realmente increíbles-Hablo Calm- Gracias a las antiguas magias y hechizos de los que hablan estos libros, podre conseguir fieles sirvientes que me ayudaran a llevar a este mundo a la calma eterna. Ya todo está preparado, lo único que falta…es sangre mezclada de diferentes personas-
Cuando el hombre de cabello plateado dijo esas palabras, procedió a levantar su brazo izquierdo y a quitarles las tapas a todos los francos llenos de sangre que poseía en esa misma mano. Luego con mucho cuidado, Calm derramo la sangre dentro de esos frascos en el agujero lleno de agua en el suelo que estaba en frente de él. Cuando la sangre cayó dentro de ese agujero lleno de agua, esta se tornó roja y lo mismo pasó con los otros cinco agujeros ya que todos estaban conectados.
Después de unos segundos, repentinamente el agua ensangrentada dentro del agujero en frente de Calm comenzó a agitarse levemente para después aumentar su movimiento en gran medida. Luego de esa misma agua comenzaron a salir burbujas de aire y por última y más sorprendente, de esa agua había salido un brazo humano lleno de sangre que se movía por su cuenta.
-Si…está funcionando…yo he creado a un ser humano tal como decía en esos libros…No ha sido dios quien te ha dado la vida ni tampoco algún padre o madre…Fui yo… ¡Ahora sal! ¡Muéstrate ante tu creador!- Exclamo Calm seriamente.
Tal como Calm dijo, el ser humano que estaba dentro de ese agujero lleno de agua ensangrentada, con un poco de dificultad para controlar sus movimientos, salió al exterior y lleno de sangre por todo su cuerpo se mantenía arrodillada en el rocoso suelo de la cueva. A pesar de que su cuerpo estaba cubierto con agua ensangrentada, se podía notar que esa persona era un ser femenino debido a su pecho y su cuerpo curvilíneo. Esa mujer arrodillada en el suelo levanto la mirada y se pudo observar que sus ojos eran bellamente marrones.
-Q-Quien…soy…- Decía ese ser femenino difícilmente.
-¿Apenas haz nacido y ya puedes hablar? Se nota que eres inteligente…Serás una buena compañera- Hablo Calm-…Tu eres…un ser viviente…Un ser humano que fue creado por mi…pero no te preocupes, no voy controlar tu vida…al contrario…te voy a dar una vida…una vida llena de calma y tranquilidad…pero darte eso necesito de tu ayuda…Te explicare todo a tu y a tus hermanos más tarde pero necesitan aprender más…Por el momento lo único que te daré será un nombre-
-N-Nombre…- Decía esa mujer llena de sangre.
-Eso es, un nombre. Un nombre es aquello que te representa tal como tú eres…Así como yo me llamo Calm, tu, mi primera vida floreciente tendrás un nombre que te representa tal como tú eres…Si…tu nombre será…-
Las fuerzas de la luz y la oscuridad de la nueva generación… ¡Se reúnen!
Continuara…
