Fairy Tail: Una Aventura Eterna.

Segundo Arco.

Capítulo 5/44: ¡Avaricioso!

Los jóvenes magos de la cuarta generación de Fairy Tail, junto con Lisa y Sorano de Sabertooth, Leo y Ur de Lamia Scale y Sophia y Macbeth del consejo, fueron enviados a una misión que se basaba en la búsqueda y captura de unos fuertes criminales usuarios de magia que le habían causado varios problemas al consejo, pero que en realidad habían robado unos pergaminos que indicaba la existencia de un arma muy peligrosa.

Esos pergaminos indicaban la existencia de la verdadera ciudad de una antigua raza llamada los Nirvit, los cuales crearon esa arma que podría aniquilar toda la vida en la tierra en un instante. Tsuna y los demás magos buscaron por varios lugares y se encontraron con misteriosas personas sin saberlo, pero eventualmente encontraron algo muy extraño dentro de una extraña cueva.

Ese algo eran unas antiguas y largas escaleras debajo de la tierra de la cueva. El grupo de magos decidió embarcarse en la dirección en que llevaban esas escaleras y cuando llegaron al final se sorprendieron. Ese grupo de magos termino llegando a una ciudad subterránea que parecía ser la verdadera ciudad de los Nirvit. Estando ahí, los magos se separaron en grupos para investigar la ciudad, pero no sabían el peligro al que se acercaban.

-¡Lamentamos interrumpir su momento, tortolitos! ¡Pero ya no están solos!-

Al momento de escuchar ese repentino grito que interrumpió su conversación, tanto Leo como Raine afilaron sus miradas y las levantaron hacia arriba para observar como esas voces habían provenido de encima de uno de los antiguos edificios que decoraban la calle de la verdadera ciudad de los Nirvit. Los dos magos de hielo observaron como uno de esos dos seres vestía con una brillante armadura con capa y el otro era un pelinaranja delgado.

-¡¿Qué?! ¡¿Dos hombres?!- Reacciono Raine con gran sorpresa al igual que Leo.

-Hen… ¿Para qué rayos gritaste? Si no lo hubieras hecho hubiéramos acabado con ellos por sorpresa y rápido- Preguntaba Ikari tranquilamente.

-¡Yo no quiero eso! ¡Los caballeros acaban honorablemente con sus enemigos mirándolos a la cara y en un combate justo!- Exclamo Hen orgullosamente.

-Otra vez tú y tus caballeros, pero ya no importa discutir sobre eso. Por cierto, creí que eran un total de 18 intrusos pero aquí hay solo dos, ¿Dónde están los demás?- Pregunto el calmado pelinaranja.

-Mushi dijo que ellos se separaron en varios grupos para investigar la ciudad, pero eso es bueno para nosotros. Asi será más fácil enfrentarlo y eliminarlos- Contesto el pelinegro tranquilamente.

-¿Eliminarnos? ¿Es posible que estos dos tipos sean…?- Repitió Leo para después gritar- ¡Ustedes, ¿Quiénes son?!-

Ante el grito repentino del joven de cabello blanco en el suelo, los dos hombres sobre el techo de un pequeño edificio antiguo dirigieron su mirada hacia él, pero cierto joven de cabello negro, ojos rojos y vestido con armadura de repente mostro una alegre sonrisa.

-¡Me alegra que preguntes, joven!- Exclamo de repente Hen- ¡Nosotros somos los fieles sirvientes del hombre que será el salvador del mundo entero! ¡Nosotros somos aquellos que se esfuerzan ferozmente para cumplir el noble deseo de una persona! ¡Somos aquellos que viven solo por una sola oración! ¡La oración de Calm-sama! ¡Somos Unique Oracion!-

En el momento en que el joven con armadura dijo esas palabras, aunque Leo y Raine no cambiaron sus afiladas, atentas y fieras miradas o expresiones, el joven de cabello naranja con un inexpresivo rostro dirigió la mirada hacia su compañero.

-¿Unique…?- Comenzó Raine confusa.

-¿…Oracion?- Termino Leo en el mismo estado.

-¿Unique Oracion? ¿Qué es eso, Hen?- Preguntaba Ikari con curiosidad y un poco de confusión.

-¿Como que es? ¡Es el nombre de nuestro de nuestro gremio o grupo o lo que sea que tengamos! ¡Pero a que es genial, ¿Verdad, Ikari?!- Menciono Hen con una gran sonrisa de emoción mientras miraba a su compañero.

-Bueno…no es malo, pero tampoco tan genial que digamos. Se nota que es muy simple…que no lo pensante muchpo, ¿Verdad?- Contesto el pelinaranja tranquilamente mientras veía al emocionado pelinegro.

-¡¿Eh?! ¡¿Verdad?! ¡Pero si Usoka me dijo que era muy genial!- Exclamo el hombre con armadura muy emocionado.

-Hen, ¿Cuándo entenderás que ese tipo es un total y obvio mentiroso? Su nombre lo dice todo…Pero eso ya no importa-Hablo Ikari dirigiendo su mirada hacia los dos jóvenes en las calles de la ciudad de los Nirvit- Da igual como se llame nuestro grupo, Calm-sama lo dijo. Todos los gremios los cuales usan la magia para hacer el mundo un lugar peor desaparecerán de este mundo, pero por el momento, comencemos eliminando a aquellos dos-

-¡Sí!- Apoyo el sonriente pelinegro.

Ante lo que dirigieron los miembros del grupo que al parecer se llamaba Unique Oracion, los dos magos de hielo no apartaron la mirada de ellos y se colocaron en posición de lucha.

-¿Qué los gremios del mundo van a desaparecer del mundo? Y además, ¿Van a eliminarnos? ¿Quiénes son estas estas personas?- Preguntaba Raine confusa.

-Ya tengo una idea de quienes son… ¡Oigan, ustedes dos! ¡¿Su grupo o como quieran que lo llamen, fueron los que atacaron la prisión del consejo y robaron los pergaminos del arma?!- Grito Leo seriamente.

-¿Eh? Si, fuimos nosotros. Esos pergaminos eran algo muy importante para que Calm-sama cumpla su deseo, así que los tomamos- Contesto Ikari con gran seriedad y ferocidad en su mirada al igual que el sonriente Hen.

-Ni siquiera se molesta en negarlo, pero, ¿Quién será ese "Calm-sama"?- Susurraba la peliazul oscuro seriamente.

-Quien sabe…por la forma en la que hablan de él, tal vez sea su líder, pero antes de saber de él tenemos que encárganos de estos tipos. Si nos emboscaron a nosotros, pueden que también pase con los demás. Tenemos que apresurarnos en reunirnos- Respondió en susurros el serio Leo.

-¡Es verdad! ¡Puede que Tsuna-sama esté en peligro, Raine tiene que apresurarse en verlo!- Exclamo la seria peliazul oscuro apretando sus puños con fuerza.

- ¡Lo menciona justo en este momento!- Pensó el peliblanco con gran disgusto y desagrado para después decir seriamente-…Maldición, aunque me molesta, no es momento para pensar en eso, para ser sincero yo también estoy preocupado un poco por Ur… ¡Así que vamos, Raine-san!-

-¡Si, Leo-kun!- Respondió la fiera Raine.

Con gran determinación en sus miradas, los dos magos de hielo colocaron sus manos en su clásica posición y estas no tardaron para ser cubiertos con una fría aura azul. Luego, con tiempo unísono, Leo y Raine apuntaron sus gélidas manos hacia adelante, con dirección al techo del antiguo edificio en donde se posicionaban los dos miembros de Unique Oracion.

-¡Ice Make:…!-

-¡…Lance!-

-¡…Eagle!-

Respectivamente, afiladas y largas lanzas junto con veloces águilas, ambas de hielo, fueron creadas y disparadas de las manos de Leo y Raine. Ambos ataques se dirigieron velozmente en dirección a sus objetivos, pero tanto Hen como Ikari al ver las creaciones de hielo, procedieron a saltar muy alto y en direcciones opuestas. Eso provoco que las filosas lanzas de hielo de Raine chocaran fuertemente con el antiguo edificio de la ciudad de Nirvit, pero las águilas de hielo de Leo, no.

Ese total de seis águilas de hielo, siendo controladas por el mago de Lamia Scale, se dividieron en dos grupos y comenzaron a perseguir tanto a Hen como Ikari. El joven con armadura termino cayendo en el lado derecho de la misma calle de la ciudad en que estaban Leo y Raine, mientras que el delgado joven de cabello naranja termino aterrizando en el lado izquierdo. Ambos observaron como las águilas de hielo se dirigían hacia ellos, pero no lucían nada nerviosos.

Hen, mientras sonreía, extendió la palma de su mano derecha cubierta con un guante metálico y cuando lo hizo, en esa misma mano procedió a aparecer repentinamente un leve brillo blanco y sorprendentemente ese brillo blanco termino transformándose en una filosa espada de caballero hacha de acero, la cual el pelinegro sostenía con fuerza. Con esa espada en su mano, Hen velozmente corto en varios pedazos a las águilas de hielo.

Ikari por su parte, cuando las águilas de hielo estuvieron a punto de golpearlo, apretó ambos puños con gran fuerza y con una velocidad y poder impresionantes, golpeo a todas las creaciones de hielo transformándolas en añicos. La maga de Fairy Tail y el Mago de Lamia Scale, rápidamente pegaron sus espaldas, lo cual les permitió que cada uno de ellos pudiera fijar sus miradas en uno de sus enemigos.

-Invoco una espada… ¿Acaso usa Re-equipar? Además parece que posee grandes habilidades blandiéndola…Parece que este tipo no está vestido de caballero por nada- Pensó Raine seriamente mientras observaba al sonriente pelinegro a unos metros en frente de ella.

-Este tipo…aunque no parece tener nada de musculatura, destruyo mis águilas simplemente con sus puños. Parece que posee una gran fuerza física ya que ni siquiera sentí magia en sus ataques- Pensó Leo seriamente mientras observaba al pelinaranja delgado a unos metros en frente de él.

-Hielo…Parece que ambos usan magia de creación- Comento Ikari tranquilamente.

-Si…- Hablo Hen con disgusto- Maldición. Estos tipos parecen ser fuertes, pero no son la persona que estoy buscando-

-¿La persona que está buscando?- Reacciono Raine con confusión.

-¡Oye, Ikari! ¡No te molesta que te deje estos dos tipos a ti, ¿Verdad?! ¡Yo sé que tú puedes encárgate de ellos tu solo, así que yo iré a buscarla a ella antes de que Mushi y Usoka los encuentren!- Dijo el animado pelinegro mientras hacía desaparecer su espada.

-Claro que puedo con ellos yo solo, pero, ¿Estás seguro de desobedecer las órdenes de Calm-sama de eliminar a todos los intrusos solo porque tú quieres encontrar a una persona específica?- Preguntaba el serio pelinaranja.

-No estoy desobedeciendo sus órdenes, solo le estoy dando prioridad a otros objetivos. Te prometo que si la próxima persona es alguien más aparte de la persona que estoy buscando la matare rápidamente, así que nos vemos- Dijo Hen sonriente para después dar un gran salto que lo haría pasar por encima de uno de los antiguos edificios de la ciudad.

-¡No escaparas! ¡Raine no permitirá que vayas a lastimar a sus amigos!- Exclamo la peliazul oscuro con gran determinación en su mirada.

Dichas esas palabras, la joven maga de hielo de Fairy Tail junto sus manos y con gran rapidez las dirigió con dirección hacia Hen, el cual estaba suspendido en el aire debido a su salto sobre el no tan alto edificio de la verdadera ciudad de los Nirvit.

-¡Ice Make: Hammer!-

Cuando la joven de cabello azul grito el nombre de su hechizo, por encima del joven de cabello negro con armadura termino apareciendo repentinamente un gran martillo de hielo, el cual comenzó a caer justamente hacia su objetivo. Pero antes de que el martillo de hielo de gran tamaño impactara contra Hen, Ikari apareció en medio del aire y con una fuerte patada destruyó fácilmente esa creación de hielo. Eso le permitió al joven de cabello negro irse sin problemas mientras que el joven de cabello naranja aterrizo en el suelo sin ninguna dificultad mientras Leo y Raine estaban muy impresionados por eso que acababan de ver.

-No puedo creerlo…apareció en medio del ataque de Raine repentinamente y además no tuvo problemas para destruirlo…- Reacciono la maga de hielo con gran impresión.

-Oigan, ustedes, ¿Acaso no escucharon? Dije que me encargaría yo solo de ustedes, así que no me ignoren. Si lo hacen puede que me enoje, y créanme cuando les digo…que no quieren verme enojado- Dijo Ikari con gran seriedad.

-Maldito, no te atrevas a amenazarnos ni a subestimarnos si crees que puedes derrotarnos tu solo. Te derrotaremos a ti primero, y luego iremos por tu compañero. Después de todo, aún tengo una gran cantidad de ira que sacar contra ustedes- Contesto el peliblanco en esa calle con gran ferocidad en su mirada.

-Sí, puedo notar tu ira, joven. Y algo me dice que la razón de tu ira no es porque sea tu enemigo, sino porque Hen y yo interrumpimos un momento muy importante para ti con esa chica a tu lado, ¿verdad?- Comento Ikari un poco calmado.

-¿Momento importante para mí?- Murmuro Leo abriendo sus ojos con un poco de confusión.

FLASHBACK

-Raine-san, ¿A usted le gusta Tsuna o lo ama?- Pregunto Leo con gran seriedad en su mirada.

-Qu… ¿Qué si Raine le gusta Tsuna-sama o lo ama?... ¿Cuál es la diferencia, Leo-kun?- Preguntaba Raine con gran sorpresa.

-Hay una gran diferencia-Hablo el serio Leo- Si usted ama a Tsuna, eso significa que esos sentimientos no cambiaran o serán remplazados. Pero si a usted solamente le gusta…eso significaría sus sentimientos pueden cambiar… ¿Verdad, Raine-san?-

Al momento en que el joven de cabello blanco que estaba parado a unos metros detrás de ella dijo esas palabras, Raine abrió sus ojos con gran sorpresa mientras sus azules y largos cabellos se agitaban levemente por una pequeña pero fuerte brisa de viento y sus mejillas se tornaban levemente en un sonrojado tono rosado.

-Leo-kun… ¿Por qué sacas este tema tan de repente?- Preguntaba Raine en estado de Shock.

-Es que…Raine-san…a usted yo…-

FIN DEL FLASHBACK

-¡AH!- Reacciono Leo de repente tornándose todo de color rojo- ¡T-T-Te equivocas, M-Maldito! ¡E-E-Eso no…era nada importante!-

-Si tú lo dices…- Respondió Ikari tranquilamente mientras veía sin sorpresa al enrojecido y avergonzado peliblanco.

-Por cierto, Leo-kun, sé que este no es el mejor momento, ¿Pero qué era lo que iba a decirle a Raine?- Pregunto la peliazul oscura curiosa.

-¡No era nada, en serio! ¡Por favor centrémonos en la batalla, Raine-san!- Respondió el peliblanco todo nervioso y sonrojado.

-Si…- Dijo Raine con un poco de curiosidad.

-Me sorprende que esa chica no se dé cuenta de los obvios sentimientos de ese chico…para ser sincero creo que me da un poco de lastima por el- Pensó el joven pelianaranjado para después decir seriamente-…En todo caso, no interesa lo que yo piense. Ustedes tienen que morir…por Calm-sama-

Pero mientras que Leo y Raine estaban a punto de entrar en un feroz combate contra el calmado pero fiero Ikari, en otra de las calles de la verdadera ciudad de los Nirvits, la cual se encontraba muy alejada de la posición de los magos de hielo, se encontraban tanto el Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación junto con la usuaria de la magia de cuerpo celestial y re-equipar. Ambos solo se encontraban quietos mientras fijaban sus miradas hacia el centro de la ciudad.

-Oye, Marcus, ¿Tu también escuchaste lo mismo que yo?- Preguntaba Alicia un poco seria.

-Si. Escuche como el sonido de un choque en aquella dirección, ¿Qué crees que será?- Respondió y pregunto el serio joven albino.

-No lo sé…pero sin duda tengo un mal presentimiento. ¿No puedes detectar a nadie en esa dirección, Marcus?- Pregunto la peliescarlata con un mechón azul.

-No, no puedo detectar el olfato de nadie viniendo de aquella dirección. Pero más bien, ni siquiera puedo detectar tu olor a pesar de que estas en frente mío- Contesto Marcus seriamente.

-¿Qué? ¿Por qué?- Reacciono Alicia con sorpresa.

-No lo sé…pero seguramente algo o alguien está impidiendo que yo o los otros Dragon Slayers podamos usar bien nuestros olfatos para que no podemos reunirnos- Explico el mago de rayos.

-¡Bravo! ¡Tenemos a un chico muy listo entre nosotros!-

Al momento de escuchar esa repentina voz masculina, Marcus y Alicia abrieron sus ojos con gran sorpresa pero no solamente por esa voz. Debido a que sus altos sentidos de peligro se agitaron con fuerza, los dos jóvenes magos de Fairy Tail con gran rapidez y fuerza se impulsaron hacia sus respectivos lados derechos. Luego justamente en la zona del piso en donde ellos estaban antes, repentinamente cayo con gran fuerza una pequeña esfera de luz que al momento del choque contra el concreto causo una explosión de gran tamaño.

Tras esa explosión, tanto Marcus como Alicia para frenar su impulso colocaron sus manos en el suelo y tras detenerse, ambos dirigieron sus miradas en la dirección de donde había prevenido ese ataque. El joven albino y la joven peliescarlata observaron cómo encima de los escombros de un antiguo monumento que había en esa calle, ahora se encontraba un joven de cabello marrón muy sonriente y que de sus manos se liberaban leves rastros de humo.

-¡¿Un enemigo?!- Reacciono Alicia con sorpresa.

-¡¿Quién eres, maldito?!- Pregunto Marcus con gran ira.

-Ya que preguntas de esa manera tan amable, te responderé…Soy quien los asesinara- Contesto Usoka mientras sonreía.

Cuando el joven de cabello marrón dijo esas palabras, en sus dos manos comenzaron a reunirse diminutas estelas de luz dorada que eventualmente terminaron formando dos grandes esferas de esa misma luz. Usoka, con esas esferas de luz en sus manos, dio un gran salto para después lanzar la magia que se presentaba en sus manos en dirección a ambos magos de Fairy Tail. Marcus y Alicia, con rapidez se movieron de su posición y logrando esquivar el ataque de su repentino y misterioso enemigo, y además observaron cómo esas dos esferas de luz impactaron contra el suelo causando dos grandes explosiones como las de antes.

Después de haber visto esas explosiones, Alicia y Marcus fijaron sus serias miradas en el joven relajado de cabello marrón y ojos de color negro, el cual había aterrizado de pie en el suelo a unos metros de los dos magos de Fairy Tail.

-Eso con lo que nos atacó… ¿Fue magia de luz?- Se preguntaba Alicia muy atenta.

-Eso creo. Creo que hubiera sido mejor que este tipo se encontrara con mi prima, pero ya que eso no pasó…nosotros nos encargaremos de ti- Dijo Marcus con gran seriedad mientras apretaba sus puños.

-Apuesto que eres uno de los criminales que ataco la prisión del consejo, ¿Verdad? Esa es la única respuesta lógica para que nos atacaras y para que otra persona aparte de nuestro grupo este en esta antigua ciudad- Menciono Lisa seriamente.

-¡Nuevamente, Bravo! ¡Esa chica de ahí también es muy lista! ¡Sin duda ustedes dos forman una pareja estupenda!- Dijo Usoka muy feliz mientras aplaudía de una manera sarcástica.

-¡¿Pare…?! ¡Te equivocas, maldito! ¡Alicia y yo no formamos una pareja!- Respondió Marcus todo nervioso.

-¿Cómo que no, Marcus? Somos una pareja, ¿Verdad?- Dijo Alicia muy tranquila.

-¡¿EEEEHHH?! ¡¿Nosotros una pareja?! ¡¿Qué estás diciendo, Alicia?!- Reacciono el joven albino con gran sorpresa y sonrojo.

-¿Cómo que de qué? Nos pusieron como una pareja para investigar, ¿Acaso no lo recuerdas?- Respondió la hija de la séptima maestra con un poco de confusión.

-Ah…te refieres a eso…Tienes razón- Dijo Marcus entre leves risas de depresión.

-¿Are?...Parece que acabo de notar algo interesante…- Pensó Usoka para después decir en un asustado tono-… ¡Esperen un momento! ¡¿Van a luchar los dos al mismo tiempo?! ¡Eso no es justo! ¡No podre contra ambos!-

-¿Eh? ¿Qué te pasa? Ahora actúas todo asustado- Dijo Alicia preparada para luchar.

-No se preocupen…es solo una simple mentira…no pude evitar hacerlo-Hablo Usoka-...Pero ahora…comencemos el espectáculo-

De repente, el mentiroso miembro de Unique Oracion apareció en frente de Marcus con una gran velocidad e igual de rápido lanzo un puñetazo al joven albino con su puño derecho. Pero Marcus, aún más rápido que su enemigo, dio un gran salto que le permitió esquivar el golpe. Alicia por su parte, rápidamente se posiciono detrás de Usoka y en su mano izquierda hizo aparecer una afilada espada de acero. Con aquella espada, la joven de cabello escarlata y un mechón azul trato de cortar al joven de cabello marrón.

Pero antes de que el ataque de Alicia conectara, Usoka dio un gran salto que le permitió esquivarlo. La sorprendida Alicia y el atento Marcus, que ya había aterrizado en el suelo, observaron cómo su pelimarron enemigo, estando en el aire, nuevamente hizo que en sus dos manos aparecieran dos grandes esferas de luz dorada, pero estas eran de un tamaño muy superior a las anteriores.

-¡Glow Explosion!-

Diciendo el nombre de su hechizo, Usoka disparo esas dos grandes esferas de luz hacia sus objetivos en el suelo. Marcus al ver como esas esferas de luz de gran tamaño, rápidamente hizo que en su mano derecha se reunirán ferozmente unos poderosos relámpagos. Mientras que Alicia velozmente dirigió su palma izquierda en dirección al ataque de su enemigo, y en ese instante una luz dorada rodeo su mano.

-¡Rairyu Hotengeki!-

-¡Tenkuu no Tenohira!-

El joven albino lanzo de su mano derecha una gran ráfaga de relámpagos los cuales poseían la afilada forma de una lanza, mientras que la peliescarlarta con un mechón azul disparo de su mano izquierda una ráfaga de una luz estelar de gran tamaño. Los dos ataques de los magos de Fairy Tail chocaron respectivamente contra el ataque del mago de Unique Oracion. El fuerte choque de las magias provoco nuevamente una fuerte explosión en aquella zona de la ciudad.

La explosión de magias causo una densa nube de humo en esa zona pero cuando esta se despejo, los dos magos de Fairy Tail, los cuales una expresión muy seria, ahora conectaban sus miradas con la mirada del relajado y sonriente Usoka, el cual había aterrizado de pie en el suelo a unos cuantos metros en frente de ellos.

-Debo admitir que estoy un poco impresionado…parece que el consejo mágico no mando debiluchos a enfrentarnos como aquellos guardias de la prisión. Pero la que más me sorprende eres tú, chica- Comento el pelimarron sonriente.

-¿Yo?- Reacciono Alicia con confusión.

-Si. Hace un rato invocaste una espada, ¿Verdad? Además ese cabello escarlata…puede que seas la persona que nuestro alegre caballero está buscando- Respondió Usoka igual de sonriente.

-¿Alegre caballero? ¿De qué estás hablando?- Preguntaba la peliescarlata con un mechón azul.

-¡Si tienen un asunto con Alicia, tendrán que pasar por mi primero, malditos!- Exclamo Marcus seriamente colocándose en frente de su compañera.

-Marcus…- Susurro Alicia un poco sorprendida.

-No te preocupes, chico rayo…Esa era mi intención desde un principio- Respondió Usoka un poco serio.

Mientras tanto, más o menos por el centro de la verdadera, antigua y subterránea ciudad de los Nirvit se encontraban el calmado Macbeth y la atenta Sophia. Los dos magos que trabajaban para el consejo podían escuchar las fuertes explosiones que veían de diferentes lugares de la ciudad y sin ellos saberlo, eran provocadas por las feroces luchas de Alicia y Marcus contra Usoka y la de Raine y Leo contra Ikari. Actualmente, Macbeth y Sophia tenían sus miradas fijadas en una estela de humo que alcanzaba el artificial cielo azul y que comenzaba en una zona a los bordes de la ciudad.

-Humo y fuertes explosiones… ¿Acaso será una batalla? ¿Alguien se habrá encontrado con el enemigo?- Preguntaba Macbeth a su compañera.

-Eso creo. Puedo escuchar las voces de Marcus, Alicia, Leo y Raine…creo que ellos se encuentran luchando contra unos fuertes oponentes…pero no puedo escuchar bien…hay algo que no me deja escuchar bien- Contesto la pelimorada rojiza mientras trataba de concentrarse.

-¿Algo? ¿No sabes qué es?- Preguntaba el mago de ilusiones.

-No estoy segura…escucho como un fuerte zumbido por los alrededores que no me deja escuchar las demás cosas…pero no puedo localizar de qué lugar viene exactamente- Contesto Sophia con sus ojos cerrados para poder concentrarse más.

-Creo que yo puedo localizar el lugar de ese zumbido. Abre los ojos, Sophia- Dijo Macbeth tranquilamente.

-¿Eh?- Reacciono Sophia con confusión.

Cuando la Dragon Slayer de Veneno de la Cuarta Generación abrió sus ojos, observo como ella, el calmado Macbeth y una leve zona en donde estaban parados ahora estaba totalmente encerrada dentro de un nada transparente tornado de gran tamaño y el cual estaba totalmente hecho con lo que al parecer eran insectos. Los dos magos del consejo podían escuchar como de ese tornado provenían fuertes zumbidos que eran producidos por el batir unisonar de las alas de los millones de insectos.

-¿Qué rayos es esto? ¿Un tornado de…Insectos?- Preguntaba Sophia con gran confusión.

-Eso parece. Es posible que los estén controlando con magia para encerrarnos…la pregunta es, ¿Quién es quién los controla?- Preguntaba Macbeth con gran seriedad.

-Aquí está tu respuesta, humano creado por dios-

Al momento de escuchar esa voz femenina, ambos magos por parte del consejo mágico procedieron a levantar sus miradas en la dirección de donde había venido. Sus miradas fueron dirigidas hacia el techo de uno de los antiguos edificios que había dentro de ese tornado de insectos. En ese techo se encontraba sentada y con las piernas cruzadas una bella y seria mujer de cabello turquesa y ojos color azul oscuro.

-Una mujer… ¿Ella es quien controla todos esos insectos?- Preguntaba Sophia sorprendida al ver a la mujer.

-Eso creo…esta parece ser una magia muy interesante. Voy a suponer que tú eres parte del grupo que ataco la prisión del consejo y robo los pergaminos que indicaban la existencia de esta ciudad… ¿Me equivoco?- Menciono Macbeth con una leve sonrisa.

-No te equivocas, mis compañeros y yo hicimos todo eso y lo haríamos de nuevo si es lo que quiere Calm-sama- Respondió Mushi muy tranquila.

-¿Calm-sama?- Repitió Macbeth con curiosidad.

-Voy a suponer que ese tal Calm, que es algo como su líder, te envió a ti y a tus compañeros para la clásica de orden de "eliminen a los intrusos" ¿Verdad? Apuesto que tus compañeros están molestando a los míos y eso es lo que causa tantos fuertes sonidos por la ciudad. Si es así, tu solo viniste aquí a una cosa, ¿No?- Dijo Sophia seriamente.

-Si…para eliminarlos. Eres una chica muy lista, Sophia- Dijo la peliturquesa mostrando una sonrisa.

-¿Qué? ¿Sabes mi nombre?- Preguntaba la pelimorada rojiza con impresión.

-Por supuesto que se tu nombre y el de tus compañeros también. Después de todo, mis lindos insectos no les han quitado la vista de encima desde que comenzaron a acercarse a la cueva en donde pusimos al Wyvern. Debo admitir que estoy un poco impresionada de que lo hayan derrotado- Contesto la miembro de Unique Oracion muy tranquila.

-Maldición, nos han estado vigilando sin que nosotros lo supiéramos. Parece que Ur y Serena tenían razón…esos insectos eran muy molestos- Comento Sophia con frustración.

-Exactamente. Gracias a que los he visto luchar antes será fácil eliminarlos, y asi yo me podre ganar un poco del aprecio de Calm-sama, el cual Hana no merece- Dijo Mushi un poco molesta.

Tras dichas palabras, la joven de cabello turquesa, de repente procedió a levantar su brazo derecho hacia adelante. En la misma piel de ese brazo, misteriosa y repentinamente aparecieron ligeros agujeros deformes, pero sin duda lo más sorprendente fue como de esos agujeros comenzaron a surgir un centenar de insectos, todos de un color azabache y con pequeñas alas que se movían a gran velocidad produciendo un leve zumbido.

Cuando esos insectos, que eran diferentes a los que conformaban el gran tornado que conformaba la zona, salieron del cuerpo de la calmada Mushi, ellos a continuación se dirigieron a toda velocidad en dirección a los dos magos del consejo en el suelo de las calles, los cuales estaban muy sorprendidos por lo que acaba de ocurrir.

-¡¿Pero qué rayos?! ¡¿Los insectos salen de su cuerpo?! ¡Qué asco!- Exclamo Sophia asqueada.

-¡No es momento para esas cosas, Sophia! ¡Atenta! ¡Vienen hacia nosotros!- Dijo el serio Macbeth retrocediendo unos pasos atrás.

-¡Si! ¡Lo sé!- Respondió la determinada pelimorada rojiza.

Los dos magos del consejo comenzaron a retroceder velozmente para tomar distancia de los negros insectos que se acercaban volando a ellos con gran velocidad. Mientras retrocedían, Sophia de inmediato cubrió sus manos con una flameante sustancia de un toxico color morado y rojo.

-¡Dokuryu no Hogo!-

Sophia con rapidez movió sus brazos hacia adelante y en forma de cruz, y eso provoco que la energía venenosa que en sus manos se presentara se extendiera y formara una gran muralla de veneno, con la cual los insectos azabaches chocaron. Pero Sophia abrió los ojos con gran sorpresa al ver como esos mismos insectos terminaron saliendo del lado en que ella estaba del escudo veneno. Luego en unos instantes, la joven maga de veneno se encontraba rodeada de pies a cabeza por un centenar de insectos voladores, y mientras lo era, también podía sentir como sus fuerzas se agotaban más a cada segundo.

-M-Maldición…estas plagas…están absorbiendo….mi poder mágico…- Decía Sophia con dificultad siendo obligada por su debilidad a arrodillarse en el suelo.

-¡Dark Rondo!-

Cuando se escuche el nombre de ese hechizo dicho por una voz masculina seria, de repente todos los insectos que cubrían a Sophia fueron golpeados y eliminados por diminutas pero múltiples y poderosas ráfagas de energía verde. Al ver como sus insectos fueron eliminados, Mushi un poco molesta fijo su mirada de ojos azules oscuro en la dirección en que había venido esa magia y observo que el que la había lanzado había sido el calmado Macbeth, el cual se acercó a su compañero.

-La magia que uso ese hombre…fue magia oscura-Pensaba Mushi- ¿Así que puede usar otra magia aparte de la magia de reflector que uso contra el Wyvern? Esto es molesto. Bueno, era de esperar que no lucharan en serio contra un lagarto superdesarrollado. De todas maneras, tengo que apresurarme en eliminar a estos tipos, antes de que sus compañeros que no están luchando se vean atraídos por la batalla. Si se reúnen, será un problema eliminarlos a todos-

-¿Estas bien, Sophia?- Pregunto Macbeth calmadamente.

-Si…Gracias, Macbeth. Por favor, tenga cuidado con esos insectos…al parecer pueden absorber el poder mágico de su objetivo- Respondió Sophia un poco debilitada.

-Entendido. Pero, ¿Qué fue lo que paso antes? Tu veneno debió haber aniquilado a esos simples insectos en el momento en que los toco, pero ellos lo atravesaron sin ningún efecto- Comento el pelinegro con blanco curioso.

-Yo tampoco sé lo que paso…Pero parece que esos insectos tienen más trucos escondidos que simplemente absorber el poder mágico…Tenemos que tener mucho cuidado- Dijo Sophia colocándose de pie y lista para luchar.

-¿Tener cuidado? Eso es imposible para ustedes…-Hablo Mushi- En este mundo…no hay ningún ser viviente que no pueda ser tocado por un insecto-

Mientras que Macbeth y Sophia estaban a punto de comenzar su batalla contra Mushi en la leve zona de la ciudad que estaba atrapada en el interior de un tornado de insectos, los demás magos en la subterránea ciudad y que no se encontraban en luchas, ya no avanzaban. Uno de esos grupos de magos era el que estaba conformado por Sonia, Ryos, Ur y Pantherlily. Cada uno de ellos podía escuchar o el sonidos de las explosiones o el fuerte zumbido provocado por el batir de las alas de los millones de insectos.

-Desde hace un rato hay varios sonidos fuertes por toda la ciudad… ¿Qué serán?- Preguntaba Ur curiosa.

-Si me preguntan suena como que hay varias personas que se están divirtiendo como todos unos hombres- Dijo Sophia sonriente.

-¿Divirtiendo?- Repitió la pelirosa con un mechón blanco con confusión.

-Se refiere hay gente luchando, la pregunta es, ¿Quiénes serán? ¿No puedes saberlo por el aroma, Ryos?- Preguntaba Pantherlily tan serio como siempre.

-No, no puedo. Por alguna razón no puedo detectar ningún aroma…ni siquiera los de ustedes que están tan cerca de mí. Es posible que algo o alguien hayan hecho algo para que no se sientan los aromas- Contesto Ryos un poco disgustado.

El Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación no sabía cuánta razón tenía con respecto a lo de los aromas en el aire. Sin ellos saberlo, detrás de algunas rocas, arboles e interiores de las casas de la ciudad de los Nirvir, habían crecido repentinamente unas extrañas flores que al momento de florecer liberaban un extraño humo invisible que nadie podía ver. Pero además también había diminutos insectos volando por diferentes zonas de la ciudad, mientras que de la parte posterior de su cuerpo soltaban un gas también invisible por el aire.

-Pero dejando de lado el asunto de los aromas, ¿Deberíamos ir en la dirección en que vienen esos fuertes sonidos?- Preguntaba Sonia con los brazos cruzados.

-Creo que deberíamos ir…si no me equivoco, creo que algunos de los sonidos provienen de la dirección en que fueron Raine y Leo- Comento la hermana gemela del mago de hielo de Lamia Scale.

-Yo también creo que deberíamos ir…pero solo por si acaso, revisa lo que está pasando desde el aire, Lily- Dijo Ryos seriamente.

-Entendido- Contesto Lily extendiendo sus alas.

Pero antes de que el enano Exceed negro pudiera alzarse en vuelo, todos los miembros de ese grupo se quedaron quietos al escuchar algo realmente raro a su alrededor. Ellos escuchaban el sonido de lo que al parecer eran varios y fuertes pasos tocando el antiguo suelo de la ciudad de los Nirvit y además acercarse más y más a su posición actual.

-Ese sonido… ¿Pasos?- Comento Ur atenta.

-Se siente como si alguien se acercara hacia acá…Y parece que son muchos- Dijo Sonia seriamente.

-¡Todos prepárense!- Grito Lily igual de serio.

Después de gritar esas palabras, de repente todo el cuerpo del pequeño Exceed negro comenzó a brillar con intensidad. Mientras era cubierto por ese brillo, el cuerpo de Lily comenzó a cambiar. Se pudo observar como el comenzó a crecer en altura y ancho. Su cuerpo se volvió mucho más musculoso y robusto. Cuando el brillo ceso, Pantherlily se había transformado en un musculoso hombre-pantera que llevaba puesto unos pantalones grises. Además la pequeña espada que Lily cargaba en su espalda, cuando la tomo con sus manos, esta se volvió de un gran tamaño y filo.

Rápidamente, ese grupo de magos junto sus espaldas y tenían sus afiladas y atentas miradas dirigidas a todas las calles que los rodeaban y que eran de donde provenían esos sonidos. Tras unos minutos Ryos, Ur, Sonia y Lily observaron como de los callejones y esquinas que rodeaban la zona de la ciudad en donde ellos estaban surgieron los provocadores de las múltiples y firmes pisadas en el suelo. Resultaron ser unos extraños seres humanoides que al parecer estaban hechos de un material parecido al acero.

Esos seres humanos hechos de acero eran de distintas formas y tamaño, algunos eran altos, otros bajos, algunos delgados y otros musculosos y de gran tamaño, pero lo que todos tenían en común era unas lacrimas brillantes en sus pechos y algunos símbolos en las diferentes partes de su cuerpo. Todos esos centenares de seres humanoides de acero estaban cubiertos del cuello para abajo con unas túnicas negras y además en sus manos tenían toda clase de armas como espadas, escudos, lanzas e incluso pistolas.

Al ver como todos esos seres humanoides de acero aparecieron y no tardaron en rodear sus rutas de escape, el grupo de magos no pudo evitar sorprenderse.

-Q-¿Qué son esas cosas?- Preguntaba Ryos sorprendido.

-Parece que son alguna clase de marionetas mágicas de gran tamaño o algo así. Tal vez son alguna forma de defensa que tenían los Nirvit cuando vivían aquí- Sugirió Ur igual de sorprendida.

-¡¿Pero porque rayos se activan ahora?! ¡¿Y porque vienen hacia nosotros?! ¡Si no hemos hecho nada!- Exclamo Sonia furiosa.

-Tal vez el enemigo sea quien los esté usando para intentar eliminarnos- Respondió el musculoso Lily.

-¡Pues que sigan intentando! ¡Unos simples muñecos no van a detenernos!- Dijo Ryos sonriendo confiadamente.

-¡Si! ¡Necesitan otros mil de estas basuras para al menos hacerme sudar!- Apoyo Sonia igual de confiada.

-Mi magia no es muy buena contra seres no vivientes que no tienen sensaciones…y todavía no he perfeccionado muy bien esa otra magia…pero hare lo que pueda- Dijo Ur seriamente.

-¡Vamos!- Exclamo el serio Pantherlily.

Los cuatro fuertes magos con gran entusiasmo y seriedad se lanzaron al combate contra las armadas y grandes marionetas mágicas que los rodeaban. Mientras tanto, en otra zona de la ciudad se encontraban detenidos, un cierto Exceed azul y una pequeña niña rubia, ambos magos de Fairy Tail.

-Oye, Happy, ¿Soy yo o desde hace un rato se escuchan varios sonidos fuertes por toda la ciudad?- Preguntaba Lucia confusa.

-Creo que si…suenan sonidos como de explosiones y choques… ¿Alguien se encontrara luchando?- Preguntaba Happy un poco preocupado.

-¡No puede ser…tal vez…!- Dijo Lucia de repente muy nerviosa.

-¿Qué pasa, Lucia?- Preguntaba Happy preocupado.

-¡Tal vez de que Leo-san confesara sus sentimientos Raine-san, esta los rechazo debido a que está enamorada de mi hermano y dentro de su ira, Leo-san fue a buscar pelea con mi hermano!- Exclamo la maga celestial sorprendida.

-No creo que eso sea lo que esté pasando…más bien, creo que dejaste volar demasiado tu imaginación...tal vez ya leíste demasiado de las novelas de tu madre- Comento Happy con una gota de sudor bajando por sus peludas mejillas.

-¿Y qué es lo que tu sugieres que sea, Happy?- Preguntaba la niña rubia curiosa.

-Yo tampoco lo sé, pero creo que será mejor que vayamos a ver- Dijo el Exceed azul sacando sus alas.

Happy se posiciono detrás de la hermana menor de su compañero para tomarla por la parte trasera de su ropa y alzar vuelo, pero tras escuchar un extraño sonido, los dos miembros de Fairy Tail dirigieron sus miradas hacia un par de casas de la ciudad que estaban en frente de ellos. Cuando lo hicieron, Lucia y Happy observaron como de repente en el techo de aquellas casas habían aparecido unos cañones de gran tamaño que tenían su mirada apuntada hacia ellos.

La niña rubia y el gato azul alado luego observaron como en la punta de esos dos cañones que lucían muy tecnológicos y un poco antiguos, comenzó a reunirse brillantes estelas de poder mágico en el aire y formaron una esfera de energía de gran tamaño.

-¿Eh?- Reaccionaron Happy y Lucia inexpresivos.

Ese par de grandes cañones dispararon hacia los dos miembros de Fairy Tail en el suelo, dos grandes y destructivas ráfagas de energía mágica. Lucia y Happy al ver esa destructiva energía acercarse a ellos, no pudieron evitar asustarse. Con rapidez, el Exceed azul tomo a la niña rubia por su espalda y ambos se elevaron rápidamente, logrando esquivar las ráfagas de energía que terminaron chocando contra el suelo causo un enorme hoyo que asusto aún más a Lucia y Happy.

Los dos cañones en el techo de esas casas, como si tuvieran vida propia, redirigieron su mirada hacia la zona del aire en donde estaba volando Happy que cargaba a Lucia, y además en otras en otros techos de otras casas que estaban en la cercanía de esa zona, también procedieron a aparecer más de esos tecnológicos cañones de gran tamaño. Todos los cañones disparaban con ritmos diferentes, grandes y veloces ráfagas de energía mágica, las cuales Happy y Lucia muy asustados esquivaban.

-¡¿Qué rayos está pasando?! ¡¿Por qué hay cañones escondidos en los techos de las casas?! ¡¿Y porque nos están disparando?!- Preguntaba Lucia aterrada mientras era sujetada por Happy.

-¡Y yo que sé! ¡Estoy ocupado intentado no morir!- Exclamo el asustado Happy esquivando las ráfagas de energía lo más rápido que podía.

-¡Vámonos a buscar a mi hermano, Happy! ¡Sácanos de aquí!- Dijo Lucia aún más asustada al ver como uno de esos rayos paso muy cerca de su rostro.

-¡AYE, SIR!- Contesto el Exceed con todas sus fuerzas.

Happy, cargando a la asustada Lucia, comenzó a volar a toda velocidad a una dirección que los alejaría lo más posible de aquella zona llena de disparos, pero antes de que pudiera alejarse lo suficiente, uno de los cañones en tierra disparo una ráfaga de energía, que aunque no le dio directamente a ninguno de los dos miembros de Fairy Tail, los rozo y la fuerte agitación provoco que ambos comenzaran a caer.

-¡Happy!- Grito Lucia mientras caía.

-¡Lucia!- Grito Happy mientras caía.

El Exceed azul tardo unos segundos en volver a estabilizarse y sacar sus alas, y cuando lo hizo, se dirigió volando a toda velocidad para rescatar a su compañera, pero esta ya estaba muy cerca del suelo y parecía que Happy no iba a llegar a tiempo. Pero antes de que Lucia tocara el antiguo pero duro concreto, una de sus llaves doradas comenzó a brillar fuertemente por sí sola, y ese brillo se extendió por todo el cuerpo de la pequeña niña de doce años.

Cuando ese brillo ceso, Happy observo sorprendido como Lucia ya no se encontraba cayendo, sino que se encontraba entre los cómodos brazos de un joven vestido con un traje negro con corbata roja, que usaba lentes y que poseía un cabello de color naranja, puntiagudo y que en algunas partes parecía tener orejas de gato. Lucia, que tenía sus ojos cerrados debido al miedo, procedió a abrirlos y cuando vio a la persona que la había salvado se alegró mucho al igual que el Exceed azul en el aire.

-¡LOKIIII!- Gritaron Happy y Lucia con gran tanta felicidad que incluso soltaban una cascada de lágrimas por sus ojos.

-Parece que tenemos una peligrosa situación aquí. ¿No estas herida, Lucia?- Preguntaba el espíritu celestial de Leo sonriente.

-¡Gracias a ti! ¡Muchas por aparecer!- Decía Lucia abrazando al espíritu celestial, y sin que este lo supiera secando sus lágrimas y mocos en su ropa.

-Como siempre apareciendo en los momentos justos, Loke. Esa habilidad de venir al mundo humano por su cuenta sin duda es útil…- Dijo Happy relajado pero después se dio cuenta de cómo los cañones siguieron disparando frenéticamente, y el volvió a volar rápidamente para esquivarlos- ¡Ayúdenme!-

-¡Loki, por favor, ¿podrías destruir esos cañones?!- Preguntaba la seria Lucia bajando de los brazos de su espíritu.

-¡Por supuesto que lo hare!-Hablo Loki-¡No puedo dejar ileso aquello que trata de lastimar a la dueña de mi llave e hija de la antigua y sexy dueña!-

-Voy a fingir que no escuche eso… ¡Así que ve, Loki!- Ordeno Lucia apuntando su dedo hacia los cañones.

Sin dudar y con sus firmes puños siendo cubiertos por la brillante luz dorada de Regulus, el espíritu celestial de la constelación del león comenzó a avanzar velozmente en dirección a los cañones mágicos que trataban de lastimar a sus compañeros de Fairy Tail. Mientras tanto, en una de las calles de la subterránea ciudad de los Nirvit se encontraban detenidas de su caminar las hermanas dragones de Sabertooth y sus confiables compañeros Exceed.

-Esos sonidos de hace rato… ¿Eran cañones?- Preguntaba Sorano confusa.

-Lo eran. Sin duda ese era el sonido del disparo de unos cañones, y a juzgar por el fuerte sonido, eran unos muy grandes. Además desde hace un rato se escuchan fuertes explosiones desde varias zonas de la ciudad. Creo que nuestros amigos se encontraron con unas personas no tan amistosas- Contesto Lisa seriamente.

-¿Serán los criminales?- Menciono Sorano seriamente.

-Tal vez…Pero en todo caso, debemos apresurarnos en ir a ver al menos una de esas zonas. Si nuestros compañeros se encuentran ahí, pueden que estén en problemas y pueden necesitar nuestra ayuda- Dijo la rubia con gran seriedad.

-¡Frosch piensa lo mismo!- Apoyo el gato verde sonriente.

-¡¿Pero qué rayos eso?!- Dijo de repente el sorprendido Lector que se encontraba volando unos metros por encima de sus compañeros y con su mirada apuntada hacia otra dirección.

-¿Eh? ¿Ocurre algo malo, Lector-sama?- Preguntaba Sorano levantando la mirada.

-Te ves muy nervioso, Lector. ¿Acaso viste algo interesante?- Preguntaba Lisa también levantando la mirada.

-¡No es nada interesante, sino asqueroso! ¡En el centro de la ciudad hay muchos insectos que están formando un tornado muy grande!- Contesto el gato rojo mientras volaba.

-¿Muchos insectos formando un tornado? Eso sin duda es extraño. Dirijámonos allá primero- Sugirió la pelinegra del grupo seriamente.

-¿Qué? ¿Quieres ir a un lugar lleno de insectos, Sorano-chan? ¿Es que acaso no te da asco?- Preguntaba Lisa como un poco aterrada.

-Claro que me da…pero somos magas de Sabertooth, ¿Verdad? No podemos dejarnos asustar por algo como eso. Pero, ¿Qué te pasa a ti, Lisa-chan? ¿Acaso le tienes miedo a los insectos?- Preguntaba Sorano con una pequeña sonrisa.

-C-Claro que no tengo miedo…es solo que tuve una experiencia traumática con insectos y lo sabes- Respondió la chica rubia desviando la mirada.

-Sí, lo sé. Es imposible olvidarlo-Hablo Sorano entre leves risas- Como olvidar que cuando eras niña y practicabas tu magia por primera vez, fuiste rodeada de pies a cabeza por insectos ya que ellos al parecer creían que eras una luz muy grande. Fue muy gracioso-

-¡N-No te rías!- Dijo Lisa apenada y un poco molesta.

-Lo siento, lo siento. Pero en cualquier caso, Lisa-chan…Tenemos que ir a ayudar a nuestros amigos. Tendrás que aguantar un rato esa "experiencia traumática"- Dijo la seria Sorano mientras sonreía.

-S-Si…lo sé. Vamos- Respondió Lisa quejosa pero determinada.

-¡Sí!- Apoyaron los sonrientes y serios compañeros Exceeds de las chicas Dragon Slayers.

Pero antes de que los miembros de Sabertooth pudieran comenzar a avanzar, todos ellos se percataron como de repente como en cada uno de los techos de las antiguas casas que decoraban aquella calle de la antigua ciudad de los Nirvit, aparecieron al menos un par de grandes cañones, los cuales tenían sus punterías apuntadas a Lisa, Sorano, Frosch y Lector.

-¡¿Qué?!- Reaccionaron los miembros de Sabertooth con gran sorpresa

Todos esos cañones, de inmediato dispararon feroces y grandes ráfagas de energía mágica, y todos los disparos iban dirigidos a los seres en aquella calle, los cuales comenzaron a esquivarlos rápidamente. Sorano y Lisa, mientras sostenían a sus respectivos Exceeds, corrían a toda velocidad por aquella calle para tratar de alejarse de los cañones pero las ráfagas de energía que causaban fuertes explosiones en diferentes lugares no se los permitían.

-¡¿Qué rayos está pasando?! ¡¿De dónde rayos salieron esos cañones?! ¡¿Y porque nos están disparando?!- Preguntaba Lisa furiosa mientras cargaba a Lector y al mismo tiempo esquivaba difícilmente las ráfagas mágicas disparadas por los grandes cañones.

-¡Eso cañones…tal vez sean…alguna forma de defensa de la ciudad…!- Contesto Sorano en la misma situación que su compañera.

-Es bueno saberlo… ¡Pero eso todavía no explica porque rayos esas cosas nos están atacando si nosotros no hemos hecho nada!- Exclamo Lisa aún más furiosa.

-¡Eso no lo sé, pero será mejor que hagamos algo respecto a esos cañones, Lisa-chan!- Dijo la seria Sorano mientras esquivaba los disparos mágicos con el asustado Frosch entre sus brazos.

-¡Si! ¡Aplastémoslos!- Apoyo Lisa con gran determinación.

Las dos magas de Sabertooth estaban dispuestas a acabar con aquellos cañones mágicos que las atacaban, mientras tanto, había un último grupo de magos que no tenía problemas hasta ahora pero que habían detenido su caminar en dirección al gran castillo de oro que había en el centro de la ciudad.

Por los bordes de la subterránea, antigua y verdadera ciudad de los Nirvit, se encontraban Serena y Tsuna que podían observar desde su posición como desde distintas zonas de la ciudad se elevaba hacia el artificial cielo un denso humo negro, proveniente de las explosiones que ocurrían en distintos lugares.

-Todo ese humo y destrucción… ¡¿Qué rayos está pasando?! ¡Los demás… ¿Estarán bien?!- Preguntaba Serena con preocupación.

-Seguramente lo están…no…Yo sé que lo están. Todos ellos son fuertes- Contesto Tsuna seriamente.

-Sí, tienes razón. Y dime, ¿Qué deberíamos hacer ahora, Tsuna?- Preguntaba la pelinegra un poco dudosa.

-¡Pues obviamente iremos a los lugares de donde vienen esas explosiones! ¡No sé lo que están haciendo, pero seguramente se están divirtiendo! ¡No voy a dejar que ellos sean los únicos que se entretengan!- Contesto el animado pelirosa con gran emoción en su mirada.

-No creo que se estén divirtiendo en este momento…Pero tienes razón, debemos ir allá- Apoyo Serena con una sonrisa.

Tras decidirlo, los dos seres con genes demoniacos en su interior estaban a punto de avanzar con dirección hacia la zona de donde provenían las explosiones más cercanas, pero antes de que pudieran hacer eso, algo los detuvo. Tsuna y Serena observaron como de los callejones que decoraban la calle en donde ellos se encontraban, de repente comenzaron a salir seres humanoides de distintas tamaños y formas y que traían diferentes tipos de armas entre sus manos. Esas marionetas eran las mismas que molestaban al grupo de Ryos, Ur, Sonia y Lily.

No tardo mucho para que los sorprendidos Tsuna y Serena estuvieran atrapados en un pequeño círculo formado por los cientos de marionetas mágicas de acero que cargaban armas entre sus manos, tenían una lacrimas activas en sus pechos y vestían túnicas negras.

-Pero que… ¿Marionetas mágicas? Y además son muchas…- Comento Serena pegando su espalda con la de Tsuna.

-Me da igual lo que sean, no parecen que vengan solamente a saludar- Dijo Tsuna con una fiera mirada.

-I-Intrusos…Eliminar…Intrusos…- Decían algunas de esas marionetas mágicas con algo de dificultad.

-En eso te apoyo. Tal vez sean alguna clase de seguridad antigua de los Nirvit…tal vez los demás también se encuentran luchando contra estas cosas. Parece que no quieren que nadie esté en esta ciudad y quieren intentar sacarnos…de la mala manera- Sugiero la seria Serena tomando el bastón de platino que colgaba de su cinturón, y el cual volvió a su tamaño normal de lucha.

-¡Pues que lo sigan intentando!- Dijo el sonriente Tsuna mientras rodeaba su puño derecho de candentes llamas- ¡Un montón de basura antigua no va a detenerme! ¡Ya que son marionetas espero que me entretengan un buen rato ya que ya estoy más que encendido!-

El Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación, sin dudarlo y con gran emoción se lanzó a luchar contra aquellas marionetas mágicas de acero. Y por supuesto, la demonio de los libros de Zeref, usando su bastón que le permitía usar el poder de su maldición sin transformarse, fue a apoyarlo. Así, cada uno de los magos de Fairy Tail, Lamia Scale, Sabertooth, y del consejo se encontraban en una intensa lucha.

Mientras tanto…

En el último piso del castillo dorado en el centro de la ciudad, se encontraba un cierto joven rubio que era miembro del grupo recientemente nombrado Unique Oracion. En las paredes de ese piso habían algunas celdas con barrotes, también había varias mesas con aparatos mágicos y científicos y muchos libros, además en el centro de esa amplia habitación se encontraba posicionada una enorme lacrima de color negro conectada tanto al antiguo techo como al viejo y sucio suelo.

A unos metros delante de esa enorme lacrima, se localizaba el joven rubio estando de pie y que se encontraba haciendo algo muy raro. Ese joven de nombre Yoku se encontraba moviendo sus dedos a una gran velocidad debido a que oprimía lo que parecían ser los botones de un tablero totalmente hecho de energía mágica de color amarilla. Ese tablero se encontraba flotando en frente de unas tres pantallas circulares que también flotaban mágicamente.

De dos de esas pantallas se podían ver lo que parecían ser el interior y el funcionamiento de las marionetas mágicas y los cañones mágicos que había en distintas zonas de la verdadera ciudad de los Nirvit. Y en la tercera pantalla mágica flotante se podían apreciar las imágenes en movimiento de los magos en la ciudad que luchaban ferozmente contra los distintos sistemas de seguridad que se encontraban en la subterránea ciudad. Observando esas imágenes y oprimiendo los botones del tablero de energía, el joven rubio no podía evitar sonreír.

-Esto es increíble-Hablo Yoku- Los Nirvit sí que tenían un gran talento para crear cosas increíbles. No solamente fue Hea, el sistema de seguridad de la ciudad a pesar de cientos de años sin usarse, sigue funcionando de un modo sorprendente. Tal vez no los elimine, pero la seguridad de la ciudad distraerá lo suficiente a los demás intrusos de los que mis compañeros no pueden encargarse por el momento. Pero debo admitir…que tener el control sobre un poder así…se siente bien-

-Oye, mocoso-

-¿Eh?- Reacciono Yoku un poco sorprendido.

Al momento de escuchar esa voz, el joven de cabello rubio volteo la mirada hacia el lado izquierdo de la oscura habitación apenas iluminada por antorchas, y observo como esas palabras habían provenido de una de las celdas en aquella pared. Más específicamente, habían provenido del grande y musculoso hombre de ojos blancos que ocultaba el resto de su apariencia en las sombras dentro de la celda.

-¡Ah, tu! ¡Me había olvidado que estabas ahí encerrado!- Dijo Yoku mostrando nuevamente su sonrisa.

Al darse cuenta nuevamente de la existencia del hombre que él había traído ahí desde la prisión del consejo mágico y tras colocar toda la seguridad de la ciudad de los Nirvit en modo automático, Yoku dejo de oprimir los botones del tablero mágico de energía flotante, el cual desapareció junto con los monitores de energía, y se posiciono en frente de aquella celda.

-Desde hace un rato estas dejaste de gritar y de golpear los barrotes, ¿Qué es lo que te pasa, amigo? ¿Ya te cansaste de insultar y de tratar de escarpar?- Preguntaba el rubio en un tono sarcástico.

-No me llames amigo, desgraciado. Yo…quiero hacer un trato contigo- Dijo ese hombre encerrado y oculto entre las sombras en un serio tono.

-¿Un trato? ¿Qué clase de trato?- Preguntaba Yoku curioso.

-Pero solo para confirmar…unos momentos atrás, una mujer que era tu compañera dijo que habían entrado unos intrusos a esta ciudad subterránea en donde estamos, ¿Verdad? ¿Y que dos de esos intrusos eran miembros de Sabertooth acompañados por dos gatos que también eran miembros?- Preguntaba el hombre todavía muy serio.

-¿Sabertooth? Si…recuerdo que Mushi dijo que algunos intrusos pertenecían a ese gremio. Ahora que lo recuerdo, tú tienes un profundo pasado y rencor con ese gremio, ¿Verdad?-

-Maldito…No solamente me encerraste aquí, ¿Sino que también investigaste sobre mi pasado?-

-Pero no te enojes. Solamente lo hice para ver si podía averiguar porque la mitad de tu poder mágico es diferente de los humanos. Después de todo si no hubiera sido por ti, posiblemente no hubiéramos averiguado como funciona Hea. Pero dejando eso de lado, ¿Para qué quieres confirmar si hay magos de Sabertooh aquí en la ciudad? ¿Tienen que ver con trato?-

-Tienen mucho que ver…Dos miembros de Sabertooth acompañados por gatos…sé muy bien quienes son. Quiero que me liberes de esta celda, pero no te preocupes no te hará nada a ti o a tus compañeros. Lo que quiero es que me digas la posición de esos magos de Sabertooth y me dejes salir del castillo para ir a matarlos yo mismo-

-Que proposición más interesante, pero se te olvido una cosa, grandote, ¿Qué ganaría yo dejándote salir de aquí? Aunque ahora estén ocupados, mis compañeros eventualmente se ocuparan de las magas de Sabertooth, así que no necesitaran tu ayuda. Además si te libero solamente por mi cuenta, puede que Calm-sama se enoje conmigo-

-Tu compañera también dijo que en los intrusos también había magos de Lamia Scale y Fairy Tail, ¿Verdad? No deberían subestimarlos. Puede que tu grupo que no es muy grande tenga problemas para encargarse de ellos, así que necesitaran toda la ayuda que puedan. Además…algo me dice que a ti te gustaría causar problemas que molesten a ese hombre al que tú llamas Calm-

-¿Are? ¿Estás diciendo que a mí me gustaría causarle problemas a Calm-sama? ¿Qué te hace decir eso?-

-Cualquiera que te mire bien a esos ojos de zorro tuyos se daría cuenta. A ti no te gusta estar bajo órdenes de ese hombre…Parece que le tienes odio. Se nota que eres una persona que solo disfruta cumpliendo sus propios objetivos y deseos-

-Que cruel eres, amigo…pero no puedo decir que no tienes razón. Pero te equivocas en una cosa…yo no le tengo odio o ira a Calm-sama…más bien, no me importa nada referente a ese hombre o al resto de mis "hermanos"…-

Mientras hablaba, el sonriente Yoku saco de su bolsillo una llave un poco oxidada y la cual inserto en el interior de la cerradura de la celda en donde estaba encerrado el sombrío hombre de gran tamaño. Con la llave en el interior de la cerradura, el joven de cabello rubio comenzó a girarla lentamente.

-…Es solo que desde el momento en que fui creado, he sentido algo raro…-Hablo Yoku-…Sentía como en mi interior había un vacío. Sentía que me faltaba algo que llenara ese vacío. Asi que para eliminar esa sensación, busque algo que llenara el vacío. Aprendí de las emociones, aprendí una magia muy poderosa, aprendí cada cosa que había en los libros antiguos que el hombre llamado Brain poseía, aprendí el funcionamiento de las cosas creadas por los Nirvit…pero aun así…nada llenaba el vacío. Pero el día en que primera vez salí al exterior sin permiso…sentí que esa sensación se llenaba-

-¿Qué? ¿Salir al exterior lleno el vacío que sentías?- Preguntaba el hombre encerrado curioso.

-No, eso no fue-Continuo hablando Yoku- Cuando regrese a la base desde el exterior, Calm-sama y mis compañeros se enojaron conmigo por salir sin permiso al exterior y me regañaron bastante. Pero cuando observe las caras de disgusto que poseían mis compañero y Calm-sama que siempre lucia calmado…por primera vez desde que fue creado, el vacío en mi pecho había desapareció. En ese momento lo comprendí…lo que yo quería en realidad. Cuando una persona sufría…llenaba mi vacío. El disgusto, la tristeza, el odio, el miedo y la ira de los demás…eran mi alegría y placer…-

El joven de cabello rubio que se encontraba sonriendo placenteramente término de girar la llave en la cerradura, y en ese momento se escuchó el sonido de la celda abrirse. Con la celda abierta, el musculoso hombre de ojos blanco procedió a caminar hacia adelante para salir.

-…Descubrí que yo no era más que un joven avaricioso por caos-Hablo Yoku- También descubrí que los planes de "paz eterna" de Calm-sama no concordaban conmigo para nada. Yo tenía unos planes preparados para oponerme a Calm-sama cuando el momento lo requiriera…pero gracias a esos intrusos, tendré que adelantar un poco antes esos planes, pero no por eso van a dejar de ser menos divertidos para mí. El primer paso para mi plan…serás tú, grandote-

Mientras tanto, en otra de las habitaciones del castillo en el centro de la ciudad de los Nirvit. Esa habitación era la más o menos iluminada habitación central llena de cerámica en paredes, suelos y techos y con seis grandes pilares decorándola, sin mencionar que en el centro de la habitación había un trono de piedra, en el cual estaba sentado la única persona en esa habitación. Esa persona era un hombre de largos cabellos plateados y cubierto con una capa negra, en otras palabras, era Calm.

Pero estando sentado en ese trono, Calm parecía un poco diferente a antes. Sus profundos y tranquilos ojos de color negro estaban siendo cubiertos por una leve sombra producida por el fleco de su plateado cabello, su frente y mejillas estaban un poco cubiertas por un sudor de nerviosismo, sus manos puestas en los extremos del trono se encontraban un poco temblorosas, y a pesar de estar completamente solo en la habitación, sus labios se movían como si estuviera hablando con alguien.

-Detente…- Susurraba Calm débilmente.

-…De..de…-

-Detente…- Repitió Calm un poco más fuerte.

-…Destru…Des…-

-Ya deja de decir eso…- Dijo el peliplateado en un tono un poco nervioso.

-…Destruir…Destruir todo…-

-Ya no lo digas…- Dijo Calm apretando con su mano los extremos del trono con tal fuerza que comenzaba a agrietarlos.

-Destruir todo…Destruye todo…-

-¡Ya cállate!-Exclamo Calm con gran fuerza-Yo no hare eso…yo soy esa clase de persona…Yo…Yo soy…-

Pero el líder del grupo llamado Unique Oracion dejo de hablar cuando escucho como de repente la gran puerta de madera de la habitación comenzaba a abrirse. Calm levanto su mirada de ojos negros hacia la puerta, y observo como por esta, una bella joven de largo cabello purpura claro e inexpresivos ojos rojizos había entrado a la habitación. Mientras esa chica se posicionaba unos metros en frente del trono, Calm de inmediato volvió a colocar su tranquila expresión de siempre.

-Hana… ¿Ha que has venido?- Preguntaba Calm a la chica a unos metros de su trono.

-No hay una razón especifica…pero lo he escuchado hablando agitadamente hace unos segundos, ¿Acaso ha pasado algo malo, Calm-sama?- Preguntaba Hana tan inexpresiva como siempre.

-No…nada especial, solamente tuve un contratiempo, pero no hay nada de qué preocuparse. Pero ya que estas aquí, Hana, ve a ver si Yoku ya ha localizado la posición de la fuente de poder mágico que necesitamos para Hea- Dijo Calm seriamente.

-Como usted ordene, Calm-sama- Contesto la pelipupura claro haciendo una leve reverencia y luego dándose la vuelta.

La usuaria de maga controladora de plantas comenzó a caminar nuevamente hacia la puerta, y cuando se posiciono en frente de ella y estaba a punto de abrirla, Hana con una mirada un poco baja nuevamente se dio la vuelta y dirigio su mirada de ojos rojos hacia su líder.

-Calm-sama…en serio, ¿Usted se encuentra bien?- Pregunto Hana en un tono preocupado.

-Sí, lo estoy. No tienes que preocuparte, Hana…pero, gracias- Contesto Calm sorprendentemente mostrando una leve sonrisa.

Ante la respuesta de ese hombre de cabello plateado, Hana no pudo evitar sonrojarse levemente en sus mejillas pero al mismo tiempo apretó su puño derecho con frustración, sin que su líder se diera cuenta. Después de eso, la inexpresiva chica de cabello purpura claro simplemente salió de la habitación, pero cuando lo hizo, Calm con un poco de duda saco de su bolsillo derecho un pequeño frasco, el poseía en su interior un líquido de color azul.

Tras quitar apresuradamente la tapa de ese frasco entre sus manos, Calm rápidamente se bebió de un sorbo todo el líquido que había en él. Después de eso, el peliplateado no podía evitar respirar de una manera un poco agitada mientras de sus labios colgaba un leve hilo de ese líquido azul.

-Maldición, esta medicina que tranquiliza la mente es tan asquerosa como siempre-Pensaba Calm mientras respiraba agitadamente-Pero asquerosa o no, beberé incluso más de lo necesario si me permite seguir siendo quien soy. No puedo permitir que vuelva a pasar lo mismo por lo que Brain me encerró 40 años dentro de esa maldita capsula, lo que hizo que tuviera que separarme de esa persona…y sobre todo, no puedo permitir que los esfuerzos de esa chica…de todos mis subordinados por ayudarme a lograr mi objetivo sean en vano. Yo sin duda…salvare este mundo de los humanos-

Mientras tanto, Hana obedeciendo las órdenes de su líder, se dirigió hacia el lugar en donde se encontraba Yoku. Bajando las largas escaleras en espiral durante un buen rato, la joven inexpresiva de cabello purpura claro, eventualmente llego en frente de la gran puerta de madera que era la entrada al último piso del dorado castillo en el centro de la verdadera ciudad de los Nirvit.

Hana abrió la puerta sin esfuerzo, y cuando lo hizo observo como en el centro de la habitación se encontraba el joven rubio que ella buscaba, y el cual nuevamente se encontraba apretando distintos botones de aquel tablero de energía flotante en frente de las tres pantallas hechas de la misma energía y efectos. Cuando, Hana entro a la habitación, Yoku fijo su mirada en ella e hizo desaparecer tanto el tablero como las pantallas.

-Hola, Hana-chan, ¿Vienes a ver cómo estoy?- Preguntaba Yoku sonriente.

-Como si eso fuera a pasar, ¿Qué eran esos tableros y pantallas que desaparecieron? ¿Qué estabas haciendo con ellos?- Preguntaba Hana en un tono serio.

-No te preocupes, no estaba haciendo nada sospechoso. Solo usaba el sistema de seguridad de la ciudad para distraer a los intrusos de los que Mushi, Ikari, Usoka y Hen no pueden encargarse por el momento. Después de todo, el enemigo posee un mayor número que nosotros, ¿No deberíamos tener un poco de ventaja?- Contesto el joven rubio con una sonrisa.

Cuando su compañero dijo esas palabras exactas, Hana no pudo evitar dirigir levemente su mirada de inexpresivos ojos rojos hacia el lado izquierdo de la habitación. La joven logro observar como en una de las celdas en donde anteriormente había un musculoso prisionero, ahora ya no había nadie. Luego, dirigió su fría mirada hacia el joven rubio en frente de ella.

-Yoku…el prisionero que trajiste… ¿Dónde está?- Preguntaba Hana seriamente.

-¿Are? Ahora que lo mencionas, me doy cuenta de que no está en su celda…tal vez se escapó mientras no estaba viendo- Dijo Yoku con una falsa sonrisa.

-Maldito… ¿Acaso lo has liberado por la ciudad sin permiso de Calm-sama?- Preguntaba Hana con un tono de ira.

-¿Yo? Como crees, Hana-chan, eso es imposible…pero…-Yoku de repente se acercó a la pelipurpura claro y susurro en un siniestro tono-…No importa si se escapó por su cuenta o yo lo libere, será mejor que no le digas esto a tu querido Calm-sama. Tú ya debes haber notado que a pesar de la medicina que le ayuda a mantenerse en control, él está teniendo problemas para controlar a su otro "yo". Sera mejor que no le cuentes nada que podría alterarlo. Hasta la más pequeña molestia para sus preciados planes podría provocar algo que nos mataría a todos y lo haría sufrir mucho. ¿No lo crees así…Hana-chan?-

Ante aquellas palabras que el joven rubio susurro en su oído, Hana no pudo evitar apretar tanto sus puños como sus dientes con ligera fuerza pero con gran frustración.

-Por el momento voy a ignorar lo de ese prisionero, nos encargaremos de ese desagradable humano más tarde-Hablo Hana actuando tan inexpresiva como siempre y alejando a Yoku-He venido aquí por órdenes de Calm-sama. Dime, ¿Cómo vas con la localización de la fuente de poder para Hea? ¿Ya las localizado?-

-En realidad, si lo he hecho. Hace unos momentos la lacrima radar me ha dado la localización exacta de la fuente más cercana de ese extraño poder mágico que necesitamos. Ha sido más rápido de lo que esperaba, y no te vas a creer el lugar en donde esta- Dijo Yoku sacando de su bolsillo una pequeña lacrima.

-Ya deja todo el misterio, y dime donde esta para ir a buscarlo. Mientras más rápido yo traiga esa fuente de poder para Hea aquí, más rápido se cumplirá el deseo de Calm-sama- Exclamo Hana seriamente-

-Sí, si-Hablo Yoku sonriente-La fuente de poder mágico para Hea…está aquí en la ciudad de los Nirvit…y está moviéndose-

La oscuridad comienza a tomar ventaja sobre la luz…

Continuara…

Lamento las tardanzas con este capítulo, es que estaba ocupado con asuntos personales, en todo caso, espero que disfruten lo disfruten.