Fairy Tail: Una Aventura Eterna.
Segundo Arco.
Capítulo 6/45: ¡Pasado, Presente y Futuro!
La Cuarta Generación de Fairy Tail junto con las jóvenes magas de Sabertooth, los jóvenes magos de Lamia Scale, y los magos del consejo tras seguir una pista sobre el grupo de criminales, los cuales atacaron la prisión del consejo y robaron unos antiguos pergaminos, terminaron adentrándose a un lugar muy sorprendente. El grupo de magos termino llegando a la subterránea, perdida, antigua y verdadera ciudad de la inteligente pero extinta raza de los Nirvit.
Estando en esa ciudad, el grupo de 14 personas y cuatro magos se dividió en varios grupos para buscar por distintas zonas de toda la ciudad, pero ellos no sabían que en castillo dorado en el centro de la ciudad se encontraban ocultos otro grupo de personas. Hen, Mushi, Ikari y Usoka que eran miembro del grupo de criminales, que se había autollamado Unique Oracion, por órdenes de su líder, Calm, fueron a dirigirse a eliminar a los intrusos.
Yoku y Hana, que también eran miembros del grupo de criminales, se quedaron en el castillo junto con su líder para que pudieron localizar y traer la extraña fuente de poder mágico que necesitaba el arma más peligrosa creada por los Nirvit y que podría acabar con todo la vida humana en la tierra, Hea. Y así, en diferentes zonas de la ciudad de los Nirvit ya habían comenzado varias batallas, tanto magos contra magos como magos contra trampas ocultas, pero en todo caso, la batalla entre ambos bandos ya había comenzado.
Hana obedeciendo las órdenes de su líder, se dirigió hacia el lugar en donde se encontraba Yoku. Bajando las largas escaleras en espiral durante un buen rato, la joven inexpresiva de cabello purpura claro, eventualmente llego en frente de la gran puerta de madera que era la entrada al último piso del dorado castillo en el centro de la verdadera ciudad de los Nirvit.
Hana abrió la puerta sin esfuerzo, y cuando lo hizo observo como en el centro de la habitación se encontraba el joven rubio que ella buscaba, y el cual nuevamente se encontraba apretando distintos botones de aquel tablero de energía flotante en frente de las tres pantallas hechas de la misma energía y efectos. Cuando, Hana entro a la habitación, Yoku fijo su mirada en ella e hizo desaparecer tanto el tablero como las pantallas.
-Hola, Hana-chan, ¿Vienes a ver cómo estoy?- Preguntaba Yoku sonriente.
-Como si eso fuera a pasar, ¿Qué eran esos tableros y pantallas que desaparecieron? ¿Qué estabas haciendo con ellos?- Preguntaba Hana en un tono serio.
-No te preocupes, no estaba haciendo nada sospechoso. Solo usaba el sistema de seguridad de la ciudad para distraer a los intrusos de los que Mushi, Ikari, Usoka y Hen no pueden encargarse por el momento. Después de todo, el enemigo posee un mayor número que nosotros, ¿No deberíamos tener un poco de ventaja?- Contesto el joven rubio con una sonrisa.
Cuando su compañero dijo esas palabras exactas, Hana no pudo evitar dirigir levemente su mirada de inexpresivos ojos rojos hacia el lado izquierdo de la habitación. La joven logro observar como en una de las celdas en donde anteriormente había un musculoso prisionero, ahora ya no había nadie. Luego, dirigió su fría mirada hacia el joven rubio en frente de ella.
-Yoku…el prisionero que trajiste… ¿Dónde está?- Preguntaba Hana seriamente.
-¿Are? Ahora que lo mencionas, me doy cuenta de que no está en su celda…tal vez se escapó mientras no estaba viendo- Dijo Yoku con una falsa sonrisa.
-Maldito… ¿Acaso lo has liberado por la ciudad sin permiso de Calm-sama?- Preguntaba Hana con un tono de ira.
-¿Yo? Como crees, Hana-chan, eso es imposible…pero…-Yoku de repente se acercó a la pelipurpura claro y susurro en un siniestro tono-…No importa si se escapó por su cuenta o yo lo libere, será mejor que no le digas esto a tu querido Calm-sama. Tú ya debes haber notado que a pesar de la medicina que le ayuda a mantenerse en control, él está teniendo problemas para controlar a su otro "yo". Sera mejor que no le cuentes nada que podría alterarlo. Hasta la más pequeña molestia para sus preciados planes podría provocar algo que nos mataría a todos y lo haría sufrir mucho. ¿No lo crees así…Hana-chan?-
Ante aquellas palabras que el joven rubio susurro en su oído, Hana no pudo evitar apretar tanto sus puños como sus dientes con ligera fuerza pero con gran frustración.
-Por el momento voy a ignorar lo de ese prisionero, nos encargaremos de ese desagradable humano más tarde-Hablo Hana actuando tan inexpresiva como siempre y alejando a Yoku-He venido aquí por órdenes de Calm-sama. Dime, ¿Cómo vas con la localización de la fuente de poder para Hea? ¿Ya las localizado?-
-En realidad, si lo he hecho. Hace unos momentos la lacrima radar me ha dado la localización exacta de la fuente más cercana de ese extraño poder mágico que necesitamos. Ha sido más rápido de lo que esperaba, y no te vas a creer el lugar en donde esta- Dijo Yoku sacando de su bolsillo una pequeña lacrima.
-Ya deja todo el misterio, y dime donde esta para ir a buscarlo. Mientras más rápido yo traiga esa fuente de poder para Hea aquí, más rápido se cumplirá el deseo de Calm-sama- Exclamo Hana seriamente-
-Sí, si-Hablo Yoku sonriente-La fuente de poder mágico para Hea…está aquí en la ciudad de los Nirvit…y está moviéndose-
Ante lo que acababa de mencionar aquel joven sonriente de cabello rubio que sostenía en su mano derecha una pequeña lacrima verde que mostraba un pequeño destello amarillo en el centro, la inexpresiva chica de cabello purpura claro y ojos rojos no pudo evitar sorprenderse levemente.
-¿Qué dijiste? ¿Esa fuente de poder mágico que es tan importante…está en la ciudad? Y además… ¿Se mueve?- Preguntaba Hana con un poco de sorpresa pero todavía muy inexpresiva.
-Si. Para serte sincero yo también estoy un poco sorprendido, Hana-chan-Hablo Yoku- Posiblemente la fuente de poder mágico es alguien o algo vivo que se está moviendo por la ciudad de los Nirvit. Yo pensaba que un poder mágico tan extraño y puro que era compatible con el núcleo de Hea seria alguna clase de objeto mágico o algo parecido, pero parece que me equivoque. Si tuvieras más información sobre esta clase de poder mágico, lo entendería. Tal vez antes de libe…digo, antes de que se escapara, debí preguntarle más al grandote sobre porque la mitad de su poder mágico es diferente al de los demás humanos creados por dios-
-A mí no me sorprende que ese poder mágico este en un humano creado por dios, lo que me sorprende es que se esté moviendo por la ciudad…Eso significa que la persona a la que le pertenece ese poder mágico está en esta antigua ciudad. Es imposible que sea alguno de nuestros compañeros…eso significa que la fuente de poder que necesita Hea es de…- Comento Hana lentamente y con un poco de duda.
-Eso es correcto. Debe de venir de alguno de los intrusos que acaban de llegar a la ciudad de los Nirvit. Sin duda es una increíble casualidad que esa fuente poder viniera tan cerca de nosotros, ¿Acaso el destino estará de nuestra parte?- Decía Yoku con un tono sarcástico.
-Quien sabe. Pero en todo caso, dejémonos de sorpresas. Dime rápido donde puedo localizar al ser que posee ese poder mágico, mientras más rápido lo capturemos más rápido se cumplirá el deseo de Calm-sama- Exclamo la seria pelipurpura claro.
-Sí, sí, lo sé. Toma- Dijo el rubio entregando en las manos de Hana, la lacrima verde que el poseía en sus manos y la cual liberaba un leve destello- El destello en esa lacrima te indicara la posición de la fuente de poder. Parece estar como a uno 20 o treinta minutos desde aquí. Te sugiero que te apresures, Hana-chan. Sería malo que nuestros queridos compañeros o las trampas de la ciudad acabaran con el objeto que cumplirá el deseo de Calm-sama de una vez por todas, ¿No crees?-
-No tienes que decírmelo-Contesto la seria Hana guardando la lacrima dentro de su bolsillo y dándose la vuelta para dirigirse hacia la salida de esa habitación, pero mientras lo hacía no podía evitar pensar-La fuente de poder mágico para que Hea funcione es uno de los magos intrusos…Sera posible que…No, eso no importa para nada. Sea quien sea o lo que sea que se interponga en mi camino, yo haré lo que sea para cumplir los deseos de la persona que me dio todo. Por Calm-sama…acabare con quien sea-
Pero mientras aquella chica de cabello purpura claro e inexpresivos ojos rojos se salió de aquella habitación, no noto como la sonrisa del joven que se quedó en esa habitación ahora parecía mucho más perversa que las veces anteriores.
-Que bien…Que suerte tengo que la fuente de poder para Hea se encuentre tan cerca de aquí…cuando lo tenga en mis manos, estaré más cerca de llenar mi gran avaricia de caos. Pero antes de eso, necesito completar algunos pasos más sobre mi plan. Es bueno que el primer paso de mi plan ya está en la ciudad. Espero que no decepciones, mi grandote amigo- Susurraba Yoku con un serio pero sonriente rostro.
…En el exterior de la verdadera ciudad de los Nirvit…
Mientras que en diferentes zonas de la ciudad ocurrían diferentes eventos que provocaban fuertes explosiones de diferentes elementos, la destrucción de varios edificios antiguos, el levantamiento de grandes y densas nubes de polvo y humo, e incluso tornados de insectos, había un cierto relajado joven de cabello negro, ojos rojos y que vestía con una armadura que se encontraba corriendo apresuradamente por las pocas calles inhabitadas de la verdadera ciudad de los Nirvit. Esa persona no era nadie más que el miembro del grupo de criminales que había inventado el nombre de Unique Oracion, Hen.
Mientras corría a gran velocidad por las calles de la verdadera ciudad de los Nirvit, aquel joven de cabello negro dirigía su mirada a cada casa, callejón o esquina con la que se encontraba. Parecía que estaba buscando algo, aunque no con mucho éxito. Además, Hen no podía evitar ver también como en distintas zonas de la ciudad ocurrían distintas explosiones y destrucciones.
-¡Maldición! ¡Con todas esas explosiones por ahí parece que los demás se están divirtiendo! ¡Yo también quiero divertirme luchando contra alguien fuerte, pero todavía no me la he encontrado! ¡Espero de verdad que esa persona se encuentre entre los magos de Fairy Tail!- Comentaba Hen quejoso.
-¡AAAAAAAAHHHHH! ¡SABERTOOOOOH!
-¿Eh?- Reacciono Hen de repente.
Cuando el joven con armadura escucho ese repentino y brusco grito de una profunda voz masculina, él se detuvo y levanto la mirada rápidamente. Hen termino observando como desde el techo de uno de los edificios al lado izquierda de la calle en donde él se encontraba hasta el techo de uno de los edificios del lado derecho de esa misma calle, había saltado de repente una sombra de gran tamaño.
Ese joven de cabello negro y ojos rojos que se encontraba con una expresión de gran sorpresa en su rostro, solo pudo observar como ese ser que había saltado de edificio a edificio era de gran tamaño y musculatura y el resto de su cuerpo solo se veía borroso. Ese ser masculino, tras haber aterrizado en el techo del edificio al que había saltado, solamente siguió saltando de edifico en edificio mientras que Hen siguió quedándose ahí en el suelo con gran impresión.
-Q-¿Qué era eso? ¿Una persona? ¡Qué grande era! ¿Acaso era uno de los intrusos?…pero creo que me parece un poco conocido…como si lo hubiera visto antes…Bueno, no importa. No era la persona que estoy buscando, así que no me interesa. ¡Tengo que seguir buscándola a ella para poder sentir como es una verdadera batalla entre caballeros!- Dijo Hen volviendo a colocar una sonrisa.
Ignorando lo que había pasado, el alegre miembro de Unique Oracion volvió a su veloz caminar por la calles de la subterránea ciudad de los Nirvit para poder buscar a aquella persona de la que tanto hablaba. El joven pelinegro comenzó a dirigirse a una de las tantas zonas de la ciudad en donde ocurrían fuertes explosiones de una feroz batalla, pero en esas explosiones se incluían fervientes destellos de luz y brutales relámpagos.
En esa zona se encontraban los jóvenes magos de Fairy Tail, Marcus Strauss Dreyar y Alicia Scarlet los cuales se encontraban luchando contra un fuerte y molesto joven de cabello marrón que pertenecía al grupo de ladrones y que poseía el nombre de Usoka. Ese joven de sonriente expresión se encontraba retrocediendo a gran velocidad debido a que Marcus, rodeado de feroces relámpagos, avanzaba al mismo ritmo de velocidad y lanzaba una gran seria de golpes y patadas, las cuales Usoka se concentraba en esquivar sin dificultad.
-¡Ya deja de moverte tanto, maldito!- Exclamaba Marcus furioso mientras lanzaba sus ataques.
-Como quieras- Respondió Usoka mientras esquivaba.
El pelimarron, como él dijo dejo de retroceder y esquivar y en cambio, con gran rapidez, dio un gran salto que lo posiciono en un instante por encima del relampagueante joven de cabello albino. Estando en el aire, Usoka junto sus manos y entre ellas apareció una brillante esfera hecha de luz que además era de un gran tamaño.
-¡Glow Explosion!-
El usuario de magia de luz, rápidamente lanzo su poderoso y veloz ataque en dirección al Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación en tierra, pero este con una mayor rapidez, retrocedió y logro esquivar esa esfera de luz de gran tamaño, la cual termino colisionando contra el fragmentado y antiguo suelo de la ciudad y causo otra fuerte explosión que lleno el escenario de un denso pero leve humo.
Usoka, todavía suspendido en el aire, apretó levemente y con frustración su dentadura debido al fracaso de su ataque pero casi de inmediato volvió a colocar una sonrisa. Pero de repente mientras estaba en el aire, el joven de cabello marrón volteo la mirada hacia atrás y observo como a sus espaldas se encontraba una bella pero feroz joven de cabello escarlata con un mechón azul en el fleco y que además en sus manos sostenía una afilada espada de acero.
Alicia con velocidad y fuerza dirigió aquella espada hacia su enemigo, pero Usoka con rapidez se dio la vuelta en medio del aire y extendiendo su mano izquierda hizo que en ella apareciera una leve pero brillante luz que parecía que estaba cambiando de forma. Esa luz en su mano termino tomando la forma de una espada, la cual Usoka uso para bloquear la espada de acero en las manos de la hija de la séptima maestra de Fairy Tail.
Tanto Alicia como Usoka, empujando sus respectivas espadas uno contra la otra, terminaron eventualmente cayendo al suelo, ambos de pie y cuando lo hicieron, de inmediato retrocedieron a lados opuestos, pero sin apartar sus feroces miradas uno del otro. Marcus con rapidez se posiciono al lado de su compañera y ahora los dos magos de Fairy Tail se encontraban mirando a su enemigo y este obviamente les respondía de la misma manera.
-Este tipo…convirtió la luz en un objeto sólido y la utilizo para bloquear mi ataque…Se nota que es una magia de luz de gran nivel- Comento Alicia seriamente.
-Si- Apoyo Marcus igual de serio.
-¿Eso creen? Yo creo que ni siquiera he usado ni la mitad de mis verdaderas habilidades- Comento Usoka con una sonrisa.
-Que casualidad…- Dijo Alicia levantando hacia Usoka la espada entre sus manos mientras mostraba una sonrisa-…Nosotros tampoco nos hemos puesto serios todavía-
-Se nota en la mirada que eres fuerte, chica. Apuesto que cuando el venga hacia aquí estará muy complacido de verte. Aunque ya yo estoy complacido viéndote, belleza- Comento Usoka sonriendo.
-Esa maldita sonrisa tuya empieza a molestar de una gran manera, maldito. Tómatelo en serio- Dijo Marcus con una seria y feroz mirada.
-No tienes por qué ser tan feroz, chispitas. Acaso… ¿Estas celoso?- Dijo el pelimarron en un pícaro tono.
-¡Cállate!- Grito el albino furioso y un poco sonrojado.
-Espera un momento, ¿Dijiste cuando el venga? ¿Quién va a venir? ¿Compañeros tuyos?- Preguntaba con curiosidad la peliescarlata con un mechón azul.
-Quien sabe. Ese tipo es distraído y un poco tonto y se pierde con mucha facilidad, así que dudo que llegue aquí pronto o que incluso llegue. Pero tonto o no, es un muy buen amigo así que hasta que él llegue, me encargare de ustedes dos- Contesto Usoka cubriendo nuevamente sus manos con una brillante luz.
-¿Estás seguro que no será al revés?- Preguntaba Marcus recubriendo su cuerpo con leves rayos.
-Eso ya lo veremos. Pero debido a que son dos contra uno…es posible que yo pierda- Respondió el pelimarron colocándose en posición de lucha.
-Estas mintiendo, ¿Verdad?- Comento la seria Alicia.
-Averigüémoslo- Dijo Usoka seriamente.
El usuario de magia de rayo y la usuaria de la magia de las estrellas y espadas continuaron su feroz lucha contra el usuario de la poderosa magia de luz, pero ellos no eran los únicos en esa ciudad que se encontraban en una feroz lucha. En otra de las calles de la subterránea, antigua y verdadera ciudad de los Nirvit se encontraban un chico peliblanco y una chica peliazul oscuro, ambos magos de hielo, que combatían arduamente contra un delgado y calmado pero fuerte joven de cabello naranja.
En esa calle que tenía un aspecto destruido, tanto Leo como Raine tenían sus dos manos juntas y colocadas en su clásica pose de creación. Con sus manos en esa posición, fueron cubiertas de inmediato con una fría aura de diferentes tonos de azul. Luego, el mago de Lamia Scale y la maga de Fairy Tail dirigieron sus manos hacia el joven de cabello naranja que solo se encontraba ahí parado a algunos metros delante de ellos, y sin mostrar ninguna preocupación.
-¡Ice Make:…!-
-¡…Snow Tiger!-
-¡…Cannon!-
Raine creo entre sus manos una gran bazooka de hielo que disparo rápidamente una enorme ráfaga de ese mismo elemento, y Leo por su parte creo y lanzo de sus manos un enorme tigre hecho de hielo que corría por si solo hacia adelante. Ambos gélidos y poderosos ataques iban dirigidos hacia el delgado miembro de Unique Oracion, el cual no mostraba nada de reacción al ver los hechizos de ataque provenientes de sus enemigos.
De repente, Ikari acumulo un gran cantidad de fuerza en su mano izquierda, esa misma mano la levanto para después bajarla con gran velocidad y poder, y por último, enterrar la mitad de todos sus dedos en el suelo a sus pies. Ese joven de cabello naranja, sin mostrar ninguna dificultad, levanto una gran parte del concreto a sus pies y lo uso como escudo contra la bestia y el disparo de hielo de sus enemigos.
El gran tigre de hielo y la enorme ráfaga de ese mismo elemento terminaron colisionando fuertemente contra la gran piedra que Ikari sostenía en su mano izquierda. Tanto la gran roca como las dos creaciones de hielo terminaron destruyéndose entre sí debido al choque, y cuando lo hicieron levantaron una enorme y densa pantalla de humo entre el mago de Unique Oracion y los magos de Fairy Tail y Lamia Scale. El joven de cabello naranja, con gran rapidez, se impulsó hacia adelante y atravesó el humo con facilidad.
Esa acción lo había posicionado en frente de unos sorprendidos Leo y Raine, los cuales de inmediato trataron de retroceder. Pero antes de que los magos de hielo lo hicieran, Ikari dirigió un veloz golpe con sus dos puños hacia ellos. Leo y Raine no tuvieron tiempo para esquivar los ataques, sí que cruzaron sus brazos en frente de ellos y recibieron los fuertes impactos. El peliblanco y la peliazul oscuro terminaron siendo empujados con gran brutalidad hacia varios metros atrás, pero eventualmente se detuvieron y quedaron uno al lado del otro y dirigiendo sus miradas hacia el calmado pelinaranja.
-Raine-san, ¿Esta bien?- Preguntaba Leo sin apartar la mirada del enemigo.
-Sí, no te preocupes, Leo-kun. Raine cubrió sus brazos con una cubierta de hielo para que el daño no fuera tan fuerte. ¿Y tú como estas?- Contesto la peliazul mientras de la parte de sus brazos donde había ocurrido el golpe, el hielo se caía.
-Estoy bien. Parece que los dos tuvimos la misma idea- Respondió Leo mientras los pedazos de hielo caían de sus brazos.
-Este sujeto es demasiado fuerte. Estamos teniendo problemas con él, a pesar de que no está usando magia. Tal vez deberíamos ponernos un poco más serios- Susurro Raine seriamente.
-Créeme cuando digo que yo quisiera poner a este tipo dentro de una tumba de hielo lo más rápido posible, pero si nos ponemos serios y usamos todo nuestro poder puede que el también lo haga y alarguemos mucho esta lucha. Lo que necesitamos hacer no es vencerlo, sino alejarnos de el para ir a reunirnos con nuestros compañeros. He visto varias explosiones y humo en diferentes partes de la ciudad, lo cual significa que nuestros compañeros también se encontraron con molestias. No podre luchar bien hasta saber que Ur está bien. Sé que ella no está sola, pero no puedo evitar preocuparme- Explico Leo igual de serio.
-Raine lo entiende perfectamente. Yo también estoy preocupada por Tsuna-sama y los demás. Entonces, ¿Qué es lo que haremos?-Dijo la maga de hielo mientras en realidad pensaba-Yo sé que Tsuna-sama no será derrotado tan fácilmente, ¡Pero lo que me preocupa es que el este a solas con Serena-san!-
-En vez de lanzar puros ataques combinados, coordinémonos en equipo. Seguramente si coordinamos mejor nuestros movimientos, al menos uno de nosotros debería golpearlo- Dijo Leo muy serio.
-Entendido. Ya que hemos entrenado juntos desde niños, esto será fácil para nosotros- Apoyo Raine con una sonrisa.
-Oigan, malditos…-Hablo Ikari de repente-…No crean que voy a esperar que terminen su charla para continuar la pelea. Si no van a atacarme, yo los atacare a ustedes-
Tras decir esas palabras, el serio Ikari se acercó a una de las grandes pero antiguas casas que decoraban esa callen. Estando en frente de esa casa, el pelinaranja hundió con gran fuerza la punta de sus dedos en ella para después, con una fuerza aún más grande, despegarla del piso sin siquiera sudar. Luego, Ikari lanzo esa misma casa entre sus manos con dirección hacia los dos sorprendidos magos de hielo.
Pero tras recuperarse de la gran sorpresa al ver nuevamente la brutal fuerza de ese delgado joven, la joven maga de Fairy Tail con una determinada mirada, junto sus manos en su clásica posición, estas se cubrieron de una gélida aura azul y luego ella coloco las dos manos en el suelo en frente de sus pies.
-¡Ice Make: Rampart!-
De inmediato, en frente de los magos de hielo fue creado un enorme muro de hielo que fue lo suficiente duro y grande para resistir el fuerte impacto de la gran casa de concreto lanzada por Ikari. Después de eso, Leo con velocidad y fuerza, dio un gran salto que lo posiciono por encima del gran muro de hielo creado por Raine. Estando por encima de ese muro, el joven de cabello blanco junto sus manos y estas se recubrieron de su clásica aura azul.
-¡Ice Make: Eagle!-
El joven mago de Lamia Scale creo en sus manos un total de 10 águilas de hielo, las cuales, agitando sus gélidas alas y siendo controladas por su creador, fueron dirigidas con una afilada rapidez en dirección hacia el mago de Unique Oracion. Ikari, tras ver el ataque de su enemigo, apretó sus puños y con una velocidad y fuerza superior, lanzo una ráfaga de golpes contra esa parvada de aves congeladas.
Luego de que cada una de las diez águilas de hielo fueron reducidas a simples escombros del mismo elemento por los feroces y duros puños del joven de cabello naranja, este solamente se le quedo viendo al frustrado joven de cabello blanco que estaba por encima de ese muro de hielo que todavía no se había derretido o destruido.
-Ese ataque no funciono la primera vez, y mucho menos funcionara una segunda, ¿Acaso es que la furia se apodero de ti y no te deja pensar con claridad o es que acaso eres idiota?- Preguntaba Ikari calmadamente.
-Ninguna de las dos. Yo sé perfectamente que ese ataque no funcionaría para hacerte daño, pero si para distraerte- Respondió Leo mostrando una sonrisa.
-¿Qué?-Reacciono Ikari con leve sorpresa.
Después de haber observado la sonrisa de Leo, Ikari abrió levemente sus ojos con una reacción de sorpresa y luego procedió a rápidamente darse la vuelta. Al momento de girar su mirada con dirección hacia atrás, el pelinaranja pudo observar como detrás de él, se encontraba cierta joven de cabello azul oscuro, la cual tenía sus manos juntadas y cubiertas con una gélida aura del mismo color que su largo cabello.
-¡Ice Make: Ice Hammer!-
Con gran velocidad, Raine creo y sujeto entre sus manos un enorme martillo de hielo el cual poseía afilados pichos hechos del mismo elemento. Con gran rapidez y fuerza, la peliazul oscuro mientras liberaba un gran grito, dirigió aquel martillo de hielo hacia Ikari, el cual no tuvo tiempo para esquivar y termino recibiendo el feroz impacto del ataque en el lado izquierdo de su delgado cuerpo. El fuerte ataque mando a volar al pelinaranja con un gran poder.
El feroz ataque de la joven maga de Fairy Tail hizo que el mago de Unique Oracion terminara atravesando varias casas del lado izquierdo de la antigua calle en donde estaba antes. Sin poder evitarlo, el pelinaranja siguió atravesando y atravesando antiguos edificios de concreto hasta que eventualmente se detuvo al chocar contra una casa que al momento del choque se volvió grandes escombros que cayeron sobre él y levanto una leve nube de polvo.
Desde su posición, Raine y Leo, el cual había bajado del muro de hielo y se había colocado al lado de la maga de Fairy Tail, podían observar la nube de polvo a la lejanía y que era el lugar en donde ahora se encontraba su enemigo.
-Bien hecho, Raine-san. Fue un gran ataque- Dijo Leo con una sonrisa.
-Gracias, pero no lo hubiera logrado sin tu ayuda, Leo-kun- Comento Raine regresando la sonrisa.
-En todo caso, con ese tipo lejos de aquí, podremos ir a buscar a los demás. Apresurémonos- Exclamo el serio peliblanco de Lamia Scale.
-¡Si! ¡Vamos a buscar a Tsuna-sama y los demás lo más rápido posible!- Apoyo Raine igual de seria.
-Maldición, no importa cuánto tiempo pase, jamás seré capaz de acostumbrarme a esas palabras- Pensó el disgustado Leo mientras sentía nuevamente como su corazón era atravesado por una flecha.
Los dos magos de hielo comenzaron a avanzar velozmente en dirección a uno de las zonas de la antigua ciudad de los Nirvit de donde provenían más explosiones, lo cual era un indicativo de una batalla. Pero mientras el mago de Lamia Scale y la maga de Fairy Tail se alejaban, no notaron como en la lejana zona en donde había un montón de grandes escombros apilados, esos escombros comenzaron a caerse al suelo debido a que alguien los estaba apartando. Cuando algunos de los escombros cayeron al suelo, en el interior de ese desastre se podían ver el brillo de unos afilados ojos color café.
-Esos malditos…me las van a pagar…- Susurraba Ikari levemente molesto.
Mientras que los dos magos de hielo se alejaban de su batalla contra el fuerte miembro de Unique Oracion, en el centro de la amplia y subterránea ciudad, el cual estaba atrapado dentro de colosal tornado hecho de millones de insectos, también había otra feroz batalla. En el interior de ese tornado de insectos, se encontraban Macbeth y Sophia, ambos corriendo velozmente por el poco espacio que había en el interior de ese tornado, y lo hacían porque una gran cantidad de insectos los perseguían.
Todos los millones de insectos que conformaban ese gran tornado y también los que perseguían a los magos que trabajaban para el consejo, todos surgían y eran controlados por una mujer de cabello turquesa y ojos azul oscuro, la cual se encontraba sentada muy calmamente en el techo de uno de los edificios en el interior de ese tornado. En la piel de los brazos de esa mujer llamada Mushi, había unos leves agujeros que eran por donde salían la gran cantidad de insectos de color negro y ojos rojos, pero tras abrirse por leves momentos, esos mismos agujeros se cerraban por si solos en pocos segundos.
Tras haber corrido un buen rato junto con Sophia, Macbeth se detuvo y dirigió su mirada y la palma de su mano en dirección a aquella gran cantidad de insectos que los perseguían. En la palma de la mano izquierdo de ese hombre de cabellos negros y blancos, de repente apareció una energía de color verde oscuro de gran tamaño y poder.
-¡Dark Rondo!-
El usuario de magia oscura y magia reflectora, lanzo de su mano izquierda varias veloces ráfagas de esa energía verde que él había invocado. Esos feroces disparos de magia oscura fueron dirigidos nada menos que a las toneladas de insectos que perseguían a Macbeth y Sophia, los cuales recibieron directamente el ataque. Algunos de esos insectos se quemaron y murieron al recibir el ataque de magia oscura, mientras que los que sobrevivieron comenzaron a volar alrededor de su ama, Mushi, la cual no lucia muy complacida con lo que acababa de pasar.
-La magia oscura de ese tipo…me molesta- Pensó Mushi molesta.
-Macbeth-san, ¿Vio eso?- Pregunto Sophia a lado del pelinegro y blanco.
-Si. Esta vez hubo algunos insectos que sobrevivieron a mi Dark Rondo a pesar de que yo les día todos. Parece que poco a poco, mi magia comienza a ser menos efectiva contra esos insectos- Respondió Macbeth seriamente.
-Mi magia no les hace nada, absorben el poder mágico, comienzan a no ser afectados por su magia y además salen del cuerpo de una persona… ¿Qué rayos pasa con esos insectos? No son normales- Comento frustrada la pelipurpura rojiza.
-Creo que establecimos hace tiempo ese punto. Esos insectos posiblemente están desarrollando alguna clase de resistencia hacia mi magia oscura. Esa debe ser la razón por la que son inmunes a tu veneno- Explico Macbeth seriamente.
-¿Qué? ¿A qué se refiere?- Reacciono Sophia con confusión.
-Esa mujer dijo que ella nos estuvo vigilando desde que entramos a la cueva, lo cual significa que debió haber visto nuestra batalla contra el Wyvern y sabe que magias usamos para vencerlos, y de alguna manera consiguió unos insectos que fueran inmunes a tu magia y posiblemente también a mi magia de reflexión. Por esa razón los insectos no son inmunes a mi magia oscura ya que yo no la use en la batalla contra el Wyvern- Contesto el mago ilusionista.
-Pero ahora que la vieron esa mujer debe estar invocando insectos que sean resistente a la magia oscura, ¿Verdad? ¿Cómo rayos venceremos a un enemigo la cual nuestra magia no afecta?- Dijo Sophia con frustración.
-Sus insectos tal vez sean inmunes a mi magia, pero ella no. Solo tenemos que conseguir una oportunidad para atacarla directamente sin que pueda defenderse con sus insectos- Susurro Macbeth calmadamente.
-Entendido-Contesto Sophia de la misma manera.
-La hora de la charla se ha acabado. Han hecho bien analizando a mis bellos insectos e ideando un plan, pero no crean que les va funcionar, basuras- Dijo Mushi de repente estando sentada en los bordes del techo de un edificio en el interior del tornado.
-¡¿Qué?! ¡¿Nos escuchó?! ¡¿Desde allá?!- Reacciono Sophia con gran sorpresa.
-Yo no diría que fui yo quien los escuche directamente, sino el- Dijo Mushi con una sonriente.
Cuando la joven de cabello turquesa dijo esas palabras, Sophia comenzó a sentir algo muy diminuto caminando por su hombro. La joven de cabello purpura rojizo decidió voltear la mirada hacia su lado derecho y cuando lo hizo observo con sorpresa como un insecto de color negro y ojos rojos se había posicionado en su hombro. Ese mismo insecto de repente comenzó a agitar sus alas con gran velocidad y luego el comenzó a volar hasta que se posiciono sobre el hombro izquierdo de su dueña, Mushi.
-Maldición, ¿Nos escuchó con ese insecto?- Decía Sophia con gran furia.
-Así es. Debo admitir que estoy un poco sorprendida de que ustedes hayan descubierto tanto sobre mis insectos en tan poco tiempo, pero no crean que adoptar resistencia a magias y absorción de poder mágico son sus únicas habilidades- Comento Mushi sonriente.
Tras decir eso, Mushi levanto sus dos brazos y nuevamente en la piel de ambos se formaron varios pequeños agujeros por los cuales una gran cantidad de insectos comenzaron a salir volando. Aquellos insectos que la peliturquesa acababa de invocar de su cuerpo, todos fueron dirigidos en dirección hacia Sophia y Macbeth en el suelo. Ambos trataron de correr, pero aquellos insectos que habían sido recién invocados poseían una mayor velocidad que los anteriores. Sorprendentemente todos esos insectos en vez de volar alrededor de los magos del consejo, simplemente comenzaron a aterrizar y quedarse quietos en el antiguo suelo a sus pies.
-¿Qué? ¿Se detuvieron?- Preguntaba Sophia confusa.
Pero con esos insectos en el suelo a sus pies, Macbeth pudo fijar mejor su vista en ella para observar mejor su apariencia. El pelinegro y blanco observo como todos esos insectos en el suelo poseía un color rojo, diminutos ojos negros, pequeñas antenas en sus cabezas y además la parte posterior de su cuerpo era de un tamaño más grande que sus cuerpos, además esa parte parecía como echo de un material trasparente.
-Esos insectos… ¿Luciérnagas?- Preguntaba Macbeth un poco sorprendido.
-Correcto, y unas luciérnagas muy brillantes para que sepan- Dijo Mushi sonriente.
A continuación, Mushi levanto su mano derecha y chasqueo los dedos de esa mano. En ese momento, todas las partes posteriores de los cuerpos de esas luciérnagas en el suelo comenzó a liberar una brillante luz roja que parpadeaba sin parar y que sorprendía a los dos magos que trabajaban para el consejo que estaban atrapados en un espacio entre todos esos insectos.
-¡Baku Mushi!-
Cuando la peliturquesa dijo esas dos palabras exactas, todas las luciérnagas de repente comenzaron a liberar fuertes destello de color rojo que no tardaron en convertirse en grandes explosiones de candente de energía que cubrió tanto a Macbeth como a Sophia que lucían muy sorprendidos y no tuvieron tiempo de defenderse. Todas las cientos de luciérnagas se convirtieron en cientos de explosiones de energía que surgían una detrás de otra.
Por varios minutos, ocurrió una gran explosión tras otra gran explosión hasta que eventualmente todas las luciérnagas explosivas se agotaron. Luego de que la gran marejada de llamas se extinguiera solo quedaba una enorme y densa nube de humo en esa zona del antiguo suelo en el interior de ese gran tornado de insectos. Luego, la calmada y complacida Mushi pasó de estar sentada en el techo de un edificio a estar de pie en el suelo de la calle en el interior del tornado de insectos.
La joven de cabello turquesa se quedó unos segundos en frente de aquella densa nube de humo de gran tamaño hasta que una leve brisa de aire que simplemente la despejo. Cuando la nube de humo ya no estaba, Mushi comenzó a caminar hasta adelante hasta que ella encontró y se puso en frente de los quemados e inconscientes cuerpo de Macbeth y Sophia que estaban tirados en quemado y agrietado piso en donde había ocurrido la explosión. Observando a los vencidos magos del consejo, Mushi no pudo evitar coloco una sonrisa.
-Ya van dos menos. Si logro encargarme tan fácilmente de la mayoría de los intrusos que hay en la ciudad, seguramente Calm-sama me apreciara más. Puede que incluso se dé cuente que yo soy mucho mejor que esa idiota de Hana, y me nombre a mí su segundo al mando- Pensaba Mushi con gran felicidad.
La usuaria de los insectos, se concentró y con facilidad deshizo el gran tornado que encerraba la zona. Luego, todos esos millones de insectos entraron al cuerpo de Mushi a través de los agujeros de su piel que aparecieron y después desaparecieron. Tras deshacer el tornado de insectos y también reunir a los mismos, la peliturquesa se agacho en el suelo y dirigió su mano hacia el cuerpo de Macbeth para confirmar su muerte.
Pero cuando la mano de Mushi toco de tocar el pecho del inconsciente y quemado Macbeth, ella se quedó muy sorprendida al ver como su mano atravesó el pecho de ese hombre tirado en el suelo. Solo para confirmar que eso estaba pasando, Mushi trato de tocar tanto el cuerpo de Macbeth como el de Sophia con sus manos pero siempre pasaba lo mismo, sus manos pasaban a través de ellos como si fueran fantasmas.
-¡¿Qué rayos está pasando aquí?!- Preguntaba Mushi con furia.
-Las cosas no salieron como planeaste. Pareciera que estas teniendo una pesadilla, ¿No crees?-
-Pues prepárate porque está a punto de ponerse peor-
Al momento de escuchar esas oraciones dichas por una seria voz masculina y una determinada voz femenina, Mushi procedió darse la vuelta y observo con gran sorpresa como detrás de ella se encontraban el serio Macbeth, que tenía rodeado de su mano izquierda con una aura de color verde oscuro, y Sophia, que tenía rodeado su puño con una toxica y ardiente energía de color rojo-morado.
-¡Black Wave!-
-¡Dokuryu no Tekken!-
El usuario de magia oscura lanzo de su mano una ráfaga de energía verde mientras que la Dragon Slayer de la Cuarta Generación dirigió ese feroz golpe revestido con veneno hacia adelante, ambos ataques iban dirigidos hacia la sorprendida Mushi a unos pocos centímetros en frente de los dos magos del consejo. La peliturquesa saco de sus brazos una leve cantidad de insectos y los coloco en frente de ella para usarlos como escudo. Pero debido a la poca distancia entre ellos, los ataques de los magos del consejo golpearon tanto a los insectos como a Mushi.
El fuerte impacto de los ataques lanzo a la dolida joven de cabello turquesa con gran fuerza a colisionar contra la dura pared de una de los edificios que decoraban esa zona, provocando que esta se agrietara un poco. Resistiendo el dolor en su cuerpo, Mushi dirigió con un poco de dificultad su mirada de ojos azul oscuro hacia adelante, y observo como los inconscientes y quemados Macbeth y Sophia tirados en el suelo resultaron ser simples ilusiones que se deshicieron mientras que los verdaderos Macbeth y Sophia estaban bien y mostrando leves sonrisas.
-M-Malditos…lograron escapar de mi explosión y colocaron cadáveres falsos para que yo baja la guardia…Se me olvido que usaste ilusiones también con el Wyvern…- Dijo Mushi con furia y con algo de dificultad.
-No exactamente. Yo use mi magia de reflector para reflectar la luz y crear ilusiones-Contesto Macbeth sonriente.
-¿Controlar la luz para crear ilusiones? Así que él puede hacer lo mismo que el- Pensó Mushi frustrada.
-Maldición, no pudimos derrotarla con un solo golpe. Hubiera sido mejor que hubiésemos usado nuestros mejores ataques para acabarla de una vez por todas- Dijo Sophia frustrada.
-Si hubieras usado mucho poder mágico, ella lo hubiera detectado y hubiera invocado una mayor cantidad de insectos que son inmunes a nuestros ataques. Creeme, esta fue la mejor decisión- Explico Macbeth calmadamente.
-Sí, lo entiendo. Tal vez no la derrotamos, pero la lastimamos y logramos salir de ese molesto tornado de insectos- Comento la pelirojiza sonriendo.
-Tienes razón. Dime, sin el zumbido de todos esos insectos, ¿Ya puedes escuchar algo?- Pregunto el pelinegro con blanco.
-Sí, puedo escuchar-Hablo Sophia concentrándose- Logro escuchar las voces de todos nuestros compañeros. Parece que todos ellos también se encuentran ocupados por unas molestas cosas, pero todos están bien hasta el momento. También logro escuchar las voces de al menos tres personas que no reconozco…tal vez sean los compañeros de esta mujer-
-Ahora que estamos fuera de ese tornado, puedo observar que todos están muy ocupados-Dijo Macbeth observando las explosiones y grandes cantidades de humo provenientes de diferentes lugares de la verdadera y subterránea ciudad de los Nirvit- Tenemos que apresurarnos a encárganos de esta mujer e ir a reunirnos con los demás-
-No digan cosas que no pueden cumplir basuras…- Dijo Mushi recuperada del dolor y mostrando una sonrisa-…Ahora que se atrevieron a golpear…no solamente hare que mis insectos tomen su poder mágico hasta que mueran, sino que hare que devoren hasta al más minino pedazo de hueso y carne de sus cuerpos, malditos-
Ahora estando fuera de ese tornado de insectos, Macbeth y Sophia iban a continuar su batalla contra Mushi, la cual ahora se encontraba muy enfurecida. Mientras tanto, en otra zona de la ciudad se encontraban cientos de marionetas con apariencias humanas de distintas formas y tamaños pero hechas de acero, con una lacrima en sus pechos y cada una con diferentes armas en sus manos. Todas esas marionetas mágicas que formaban parte del sistema de seguridad de la antigua y verdadera ciudad de los Nirvit solo se mantenían enfocados en un objetivo.
Todas esas marionetas mágicas dirigían sus ataques con espadas, lanzas, hachas, puños metálicos y de gran tamaño, e incluso pistolas, todos contra cuatro seres no metálicos ni rígidos que se encontraban también en esa zona de la ciudad. Esos seres eran un joven de cabello negro y piercings en el cuerpo, una animada joven de cabello café, una joven de cabello rosa con un leve mechón blanco en su fleco y por último, un musculoso, alto y serio gato de color negro que vestía con unos pantalones grises y sostenía una gran espada en sus manos.
Esos seres que respectivamente formaban parte de Fairy Tail y Lamia Scale, lanzaban ferozmente varios ataques con sus magias y armas para contrarrestar los ataques lanzados por los cientos de marionetas que los rodeaban y también para eliminar a tantas como pudieran. El feroz joven de cabello negro rápidamente hizo que su brazo izquierda se convirtiera en una afilada espada de hierro, y luego junto con el musculoso gato negro a su lado, oscilaron fuertemente sus espadas hacia adelante y la fuente ráfaga de viento creada por ambas mando a volar a varias de las marionetas.
-¡¿Eso es todo lo que tienen, basuras?!- Exclamaba Ryos furiosamente.
-¡Necesitaran más que simples muñecos si quieren detenernos!- Apoyo Pantherlily de la misma manera.
El Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación comenzó una feroz lucha de cuerpo a cuerpo contra aquellas marionetas, al igual que su musculoso compañero Exceed. Ryos usando su espada de hierro y Lily utilizando su gran Musica Sword, ambos fácilmente lanzaban por los aires y destruían a aquellas marionetas que los atacaban con sus afiladas armas. Mientras tanto, las marionetas mágicas que sostenían pistolas en sus manos, disparaban rápidamente varias balas en dirección a una sonriente chica de cabello café que corría en dirección a esas mismas marionetas mientras al mismo tiempo, se concentraba en esquivar ágilmente los disparos.
Pero mientras corría, esquivaba y se acercaba cada vez más y más al grupo de marionetas que le disparaban sin dudar, repentinamente el cuerpo de esa chica comenzó a liberar un fuerte brillo blanco que bloqueaba su apariencia pero mientras ese brillo se mantenía, el cuerpo de esa chica parecía que comenzaba a cambiar.
-¡Beast Soul: Tigress!-
En el momento en que Sonia grito el nombre de su hechizo, el brillo que cubría su cuerpo había desaparecido, pero se podía ver como su apariencia había cambiado. La piel de la pelicafe ahora era peluda y de color naranja con afiladas rayas negras, sus ojos seguían siendo de color negro pero ahora poseían un aspecto bestial y afilado al igual que sus dientes, sus ropas ahora se basaban en pequeñas telas marrones que cubrían su pecho y entrepierna, ella ahora también poseía una cola de gato y afiladas garras negras en manos y pies.
Con esa nueva apariencia, la animada pero sería Sonia también gano una mayor velocidad y agiladas que le permitió esquivar aún más fácilmente todas las letales balas que le disparaban esas marionetas. Con gran rapidad, Sonia no tuvo dificultad para colocarse entre ese grupo de marionetas que le disparaban, y usando sus afiladas garras en manos y pies, la pelicafe comenzó a cortarlas fácilmente.
Tras haber convertido a la mayoría de esas marionetas en simples pedazos de acero tirados en el suelo, Sonia se apresuró a colocar en cada una de sus manos una de las pistolas que usaban esa marionetas, y luego dirigio su bestial mirada hacia una joven de cabello rosado pero con un mechon blanco en el frente y que se encontraba rodeada por algunas de esas marioentas que cargaban alas y lanzas en sus manos.
-¡Ur!- Grito Sonia seriamente.
La mujer tigre, tras haber gritado el nombre de la maga de Lamia Scale, lanzo las dos pistolas en sus manos hacia la posición en donde ella se encontraba. Esa joven logro observar con sus ojos de color verde oscuro como las pistolas que la usuaria de Take Over había lanzado se dirigían hacia ella, y con rapidez, ella las tomo para después dirigir la mira hacia las marionetas que la atacaban. Con una seria expresión, Ur apretó el gatillo de las dos armas en sus manos y dirigió todos los disparos hacia las marionetas que le atacaban.
Aunque no le hicieron mucho daño, los constantes disparos de esas pistolas alejaron a las marionetas lo suficiente para que la pelirosada con un mechón blanca retrocediera hasta unir su espalda con la espalda de la mujer tigresa de cabello café.
-Gracias por las pistolas, Sonia- Dijo Ur mientras seguía disparando a las marionetas.
-No hay de qué, pero, ¿No sería mejor usar tu magia contra estos pedazos de hojalata?- Preguntaba Sonia con su pie de tigre sobre la cabeza rota de una de las marionetas.
-Créeme que quisiera usarla, pero mi Maguilty Sense es inservible contra muñecos sin dolor como estos- Contesto la hermana gemela de Leo mientras seguía disparando.
-Qué mala suerte. Deberías aprender otra magia para este tipo de momentos, Ur- Sugirió la pelicafe.
-Lo estoy haciendo, pero por desgracia todavía no la he completado- Contesto Ur para después darse cuenta que ya no podía disparar- Maldita sea, se acabaron las balas-
-No te preocupes por eso, Ur- Dijo Ryos acercándose a las dos magas mientras devoraba la cabeza metálica de una de las marionetas- Nosotros bastamos para encargarnos de esas molestias-
-Es verdad. Tú quédate detrás de nosotros y todo estará bien- Apoyo el serio Lily también uniéndose al grupo.
-¡Los convertiré en más basura de lo que son! ¡Gee hee!- Exclamo Ryos soltando una peculiar risa y chocando sus metálicos puños.
Mientras ese grupo de tres magos y un Exceed se dedicaban a acabar con todas las marionetas mágicas que seguían siendo un gran número que los rodeaba, en otra parte de la ciudad, había otros miembros del grupo de jóvenes magos que eran molestados por la seguridad del subterráneo hogar de los Nirvits. Algunos miembros de ese grupo eran Lucia y Happy, que se encontraban en una zona de la ciudad en donde varios cañones mágicos de gran tamaño salían del techo de las casas en la zona y también del antiguo suelo de la misma.
Esos grandes cañones disparaban una tras otra, grandes ráfagas de energía magia en dirección hacia Lucia, Happy y cualquier cosa que se interpusiera en su camino. La maga celestial solo podía esquivar esas grandes ráfagas de energía porque el Exceed azul la cargaba por la espalda y con sus alas blancas, ambos volaban por los cielos de una manera muy asustada pero rápida. Pero mientras ellos se mantenían en el aira, en el suelo se encontraba corriendo hacia los cañones, el espíritu celestial de la constelación del león, Leo también conocido como Loke.
El pelinaranja con orejas de gato en su cabeza, y que usaba lentes y vestía con traje corría en dirección hacia esos grandes cañones mágicos que disparaban hacia la dueña de su llave y también a su amigo gatuno, aunque también le disparaban a él, pero el hábilmente esquivaba. Mientras esquivaba, Loke se acercaba más y más a los cañones en el suelo de la zona, y cuando estuvo lo suficientemente cerca de ellos, cubrió sus puños con una brillante luz dorada.
-¡Regulus Hammer!-
El espíritu celestial de la constelación lanzo un fuerte puño rodeado con esa brillante luz dorada en dirección a los cañones mágicos en frente de él, y con facilidad los convirtió en escombros. Pero Loke no tardo en sorprenderse al ver como a unos pocos metros en frente de él, del suelo había surgido otro par de cañones que estaba a punto de disparar. Sin tener tiempo de atacar, Loke se apresuró a ocultarse en un callejón entre unas casas y desde ahí pudo observar los continuos y veloces disparos de esos cañones y sentir el poder las explosiones provocados por ellos.
-Maldición, cada vez que destruyo uno de esos cañones, ya aparecen otros dos. Que seguridad más molesta- Pensaba Loke disgusto.
-¡Cuidado, Loke! ¡A tu izquierda!- Gritaron Lucia y Happy de repente.
-¿Eh?- Reacciono el pelinaranja con sorpresa.
Ante esa advertencia por parte de sus compañeros, Loke volteo su mirada hacia su lado izquierdo y observo como dentro del callejón en donde él se encontraba, del suelo había surgido un gran cañón mágico, el cual estaba a punto de disparar. Cuando el cañón libero esa destructiva y grande ráfaga de energía, Loke ya había dado un gran salto que le permitió esquivarlo, pero una parte de su traje se había quemado un poco. El espíritu de cabello naranja aterrizo de pie en el suelo, y de inmediato, comenzó a correr veloz y ágilmente para esquivar el resto de las ráfagas de energía que los cañones seguían disparando. Mientras tanto, Lucia siendo cargada por Happy, no parecía muy feliz.
-Loki está teniendo problemas- Comento Happy triste.
-¡No será así por mucho, le enviare ayuda!- Exclamo la seria niña rubia.
Tras esa exclamación, la maga celestial se apresuró a tomar entre los dedos de su mano izquierda, la llave dorada que lucía como un hacha de su cinturón. Luego, la seria Lucia levanto esa llave por encima de su cabeza y esta comenzó a brillar fuertemente, para que después la usuaria de espíritus celestiales dijera…
-¡Hirake! ¡Kyngyukyu no Tobira! ¡Tauro!-
Cuando la joven Dragneel dijo esas palabras, en la zona del cielo en frente de ella y de Happy apareció repentinamente un fuerte brillo dorado parecido al de la llave dorada, pero luego esa misma luz cayó con gran firmeza en el suelo de esa zona de la ciudad. Cuando el brillo dorado se despejo, se observó cómo había aparecido un musculoso hombre-vaca que vestía solamente unos calzoncillos azul oscuro y entre sus robustas manos cargaba una gran hacha de doble filo.
-¡Bien! ¡Voy a aplastar esas molestias!- Exclamo Tauro al momento de aparecer.
Con gran ánimo, el espíritu celestial de la constelación del toro agito su hacha con tal fuerza hacia adelante que creo una gran onda de choque que basto para hacer escombros a los cañones mágicos que le disparaban a Loke. Esa oportunidad le permitió a los dos espíritus celestiales juntarse uno al lado del otro para luego observar como más cañones surgían del suelo.
-Gracias por la ayuda, Tauro- Dijo Loke con una sonrisa.
-No hay porque agradecer. No puedo permitir que un compañero muera, eso pondría triste a la linda Lucia-chan. Aunque no tenga un buen cuerpo como Lucy-san, Serena-san o el resto de las chicas de Fairy Tail, ella sigue siendo nuestra dueña y amiga. No podemos permitir que este triste ni disgustada- Respondió el hombre vaca con una sonrisa.
-Estoy de acuerdo. Además tampoco puedo permitirme morir hasta ver como Lucia-chan pasa de ser una simple niña pequeña a una bella señorita. Me pregunto si será tan bella como Lucy lo es ahora- Apoyo Loki igual de animado.
-¡Ya entendidos que solo soy una niña nada sexy, asi que ustedes dos dejen de hablar de eso y pónganse a hacer algo con esos cañones!- Grito Lucia molesta y sonrojada mientras era sostenía por Happy.
-¡Entendido!- Respondieron los dos espíritus celestiales de la niña rubia.
Mientras tanto, por los bordes de la antigua ciudad de los Nirvit, el hermano mayor de la joven Dragneel se encontraba luchando ferozmente contra cientos de marionetas mágicas armadas con diferentes armas y era acompañado por la demonio de los libros de Zeref que pertenecía a Fairy Tail, al igual que él y que usaba un bastón de platino para luchar y trasmitir el poder de su maldición del caos. Con varias marionetas mágicas y armadas dirigiéndose hacia él, Tsuna hizo aparecer en sus dos manos dos grandes esferas de fuego ardiente, luego junto ambas manos juntando al mismo tiempo las colosales llamas que había en ellas y formando una más grande.
-¡Karyu no Koen!-
El furioso joven de cabello rosa rápidamente lanzo esa enorme esfera de llamas carmesí en dirección a las marionetas mágicas de acero y con armas que se dirigían hacia el con la intención de atacarlo, y cuando estas recibieron el fuerte ataque del Dragon Slayer, fueron reducidas a simple metal quemado. Pero casi de inmediato, otro grupo de marionetas armadas con afiladas lanzas y espadas dieron un gran salto en dirección a la espalda del joven pelirosa de Fairy Tail.
El joven con la bufanda blanca al percatase de sus enemigos a sus espaldas, con gran rapidez procedió a darse la vuelta y mientras lo hacía, nuevamente cubrió sus dos puños con unas intensas llamas de ardiente color carmesí, y al mismo tiempo comenzó a girar a gran velocidad sobre sí mismo.
-¡Karyu no Yokugeki!-
Los constantes y veloces giros de Tsuna hicieron que cuando las llamas en sus manos se extendieran de una manera cortantes y flexible, formaran un gran tornado de fuego a su alrededor, el cual sirvió como un gran escudo para protegerse del ataque de todas esas marionetas mágicas y quemar a la mayoría en unos pocos instantes. Cuando el tornado se deshizo, Tsuna sin dudarlo, con emoción y con todas sus extremidades recubiertas en fuego se dirigió hacia el gran número de marionetas que quedaban para empezar una batalla cuerpo a cuerpo.
-¡Vengan por mí, malditos!- Exclamaba Tsuna con gran emoción mientras se dirigía hacia las marionetas.
El Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación no era el único en esa zona que luchaba ferozmente contra las marionetas. Cierta joven de largo cabello negro se encontraba rodeada por detrás, por delante y por los lados por aquellas marionetas mágicas hechas de acero. Cinco de esas marionetas dirigieron un ataque con lanzas y espadas hacia la chica pelinegra, pero esta velozmente se agacho para esquivar el ataque y luego con el bastón de platino que sostenía entre sus manos conecto varios golpes a las marionetas que le rodeaban.
Aunque los constantes golpes con su bastón causaban grietas y rompimientos en las marionetas que la rodeaban, Serena sabía que necesitaba usar algo más poderoso para acabar con ella. Por esa razón, la chica demonio hizo que en una de las puntas de su bastón apareciera una energía mágica de color rosado la cual no tardo en transformarse en una gran llama del mismo color.
-¡Chaos Spheres!-
Serena agito su bastón hacia adelante, y ese movimiento provoco el lanzamiento de la esfera de llamas rosadas demoniacos que se encontraba en él. Con gran velocidad, esas llamas demoniacas rosadas impactaron el suelo a los pies de un gran número de marionetas y en ese momento, la esfera se convirtió en una explosión demoniaca de gran nivel que rompió y destruyo a un gran número de marionetas. Luego de que ambos magos con genes demoniacos acabaran con un buen número de marionetas, Tsuna y Serena se acercaron y unieron sus espaldas, y desde esa posición en donde se encontraban podían ver cómo mientras más marionetas destruían, mas marionetas venían a la zona desde diferentes lugares.
-Maldición, esto no tiene fin. No importa cuántas destruyamos, surgen más en cuestión de segundos- Comento Serena frustrada.
-Pues que vengan las que quieras, no importa cuántas sean, yo las convertiré en cenizas- Respondió Tsuna chocando sus ardientes puños.
-Supuse que dirías eso…Oye, Tsuna, ¿Crees que los demás estarán bien? ¿No deberíamos ignorar a estas cosas e ir a buscarlos?- Preguntaba la pelinegra preocupada.
-¡Ellos estas bien! ¡Si están siendo molestados por pequeñeces como estas, no tendrán ningún problema! ¡Incluso ese idiota de Leo no morirá tan fácilmente…créeme, lo intente!- Contesto el pelirosa con una sonrisa.
Ante la respuesta de su ardiente y confiado compañero, la demonio de los libros de Zeref mostro una cálida sonrisa y se sonrojo levemente en sus mejillas. Luego ambos magos de Fairy Tail volvieron a sus posiciones de lucha mientras observaban como las marionetas comenzaban a rodearlos.
-¡Bien! ¡Vamos a acabar con todas estas muñecas!- Dijo Serena muy animada.
-¡Así se habla!- Apoyo Tsuna de igual manera.
El Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación y la demonio de los libros de Zeref continuaron su batalla contra las cientos de marionetas mágicas que le rodeaban. Mientras tanto, en otra parte de la ciudad se encontraba el último grupo de magos que era atacado por el sistema de seguridad de la verdadera ciudad de los Nirvit.
En aquella zona de la ciudad que estaba rodeada por cañones que salían de los techos de las casas y los suelos de las calles y que disparaban grandes ráfagas de energía hacia sus objetivos marcados, las magas de Sabertooth, Lisa y Sorano corrían veloz y ágilmente para esquivar esas destructivas rafas de energía. Durante todo el tiempo que había pasado, las dos jóvenes Dragon Slayers ya habían destruido la mayoría de los cañones que le disparaban, mientras que sus compañeros Exceeds, Lector y Frosch se escondían en un callejón de la ciudad y observaban a sus compañeras.
Esquivando las constantes ráfagas de energía destructiva que disparaban los grandes cañones que quedaban, que eran como unos cinco que se encontraban sobre un par de techos en los edificios de la zona, Lisa y Sorano avanzaban rápidamente y cuando ya estuvieron a la distancia suficientes, ambas dieron un gran salto que las posiciono por encima de los cañones. Estando en el aire, Lisa rápidamente cubrió su puño derecho con una cegadora luz blanca en forma de orbe, mientras que Sorano por su parte, cubrió cada uno de sus dedos con unas cortantes sombras.
-¡Hakuryu no Tekken!-
-¡Eiryu no Niju Zangeki!-
Cuándos ambas Dragon Slayers de la Cuarta Generación descendieron y se colocaron en frente de esos cañones, la joven rubia lanzo un fuerte puño rodeado de una brillante y calcinadora luz blanca hacia uno de los cañones y luego hizo lo mismo con otros dos, convirtiendo a los tres cañones en simples escombros. Mientras que la joven de corto y negro cabello, corto en varios pedazos a los dos cañones restantes con las afiladas sombras que se presentaban en sus dos manos.
-¡Bien!- Comento Lisa sonriente y alegre.
-Esos eran los últimos- Menciono Sorano también sonriendo.
Luego de haber acabado con esos últimos cañones mágicos en la zona, Sorano y Lisa bajaron del techo del edificio en donde se encontraban los cañones y se colocaron en el suelo de la calle para caminar en dirección a sus compañeros Exceeds que salieron del callejón y corrieron muy alegres hacia las dos chicas.
-¡Buen trabajo como siempre, Lisa, Sorano! ¡Ustedes sin duda son las mejores!- Decía Lector muy alegre.
-¡Frosch piensa lo mismo!- Apoyo el gato verde igual de alegre como siempre.
-Por supuesto que lo somos, somos magos de Sabertooth después de todo- Contesto Lisa muy confiada.
-Lector-sama, ahora que no hay nada que nos moleste, ¿Podría volver a elevarse para ver qué pasa en la ciudad?- Preguntaba Sorano educadamente.
-Lo hice mientras estábamos en el callejón, Sorano-Hablo Lector-Al parecer el tornado de insectos que estaba en el centro de la ciudad desapareció pero aun así hay varias explosiones y derrumbes en diferentes lugares. Creo que hay es donde deben estar nuestros compañeros-
-¿El tornado de insectos desapareció? ¿Qué es lo que pasara ahí?- Se preguntaba la pelinegra curiosa.
-Tornado de insectos o no, si nuestros amigos están ahí, debemos ir- Dijo Lisa muy seria.
-Ahora que los insectos no están, te has puesto muy valiente y decisiva en ir a esa zona de la ciudad, ¿Verdad, Lisa-chan?- Comentaba Sorano con una sonrisa y entre leves risas.
-¡N-No te burles, Sorano-chan, ya te dije que tuve una experiencia traumática con insectos! ¡Pero en todo caso, vamos!- Dijo Lisa un poco apenada.
-Está bien. Lector-sama, Frosch, por favor- Pidió Sorano amablemente.
-Lo sabemos- Respondió el leal Lector.
-Si- Apoyo Frosch con sus manos sobre su cabeza.
El Exceed rojo vestido con un chaleco azul y el Exceed verde vestido como rana rosada, ambos extendieron sus emplumadas alas blancas y levantaron un ligero vuelo. Los dos Exceed de Sabertooth se posicionaron atrás de sus respectivas compañeras con la intensión de tomarlas por la espalda y todos juntos alzarse en vuelo, pero antes de que eso pudiera pasar, repentinamente una enorme explosión de gran tamaño y poder ocurrió en el centro de aquella zona de la ciudad. Aunque la explosión de energía era de un gran tamaño, no golpeo directamente a los miembros de Exceeds, pero provoco una enorme onda expansiva que los golpeo bruscamente sin mencionar los escombros de tierra que saltaron por los aires.
-¡AAAHHH!- Gritaron todos los magos de Sabertooth con gran dolor.
La fuerte onda expansiva de la explosión mando a Sorano y Lisa a rodar bruscamente por el suelo provocándose que se llenaran de polvo y de leves raspones, pero a los frágiles Lector y Frosch, la onda expansiva los mando a volar con gran fuerza a chocar contra la dura pared de uno de los edificios de la zona de en donde se encontraban. Los dos Exceeds se encontraban inconscientes, llenos de raspones que liberaban pequeños hilos de sangre en sus torsos, brazos y frente y sus emplumadas alas ahora estaban ligeramente rasgadas y dobladas.
-¿Q-Que…fue eso?- Preguntaba Lisa con dificultad.
-Acaso… ¿Faltaron más cañones por destruir?- Preguntaba Sorano de la misma manera.
Pero sin preocuparse por esas preguntas, las dos Dragon Slayers a lo primero en que dirigieron sus borrosas miradas fue a la posición en donde se encontraban sus compañeros gatunos. Cuando ambas chicas observaron a los lastimados e inconscientes Frosch y Lector, ellas abrieron sus ojos con gran sorpresa.
-¡Lector!- Grito Lisa con preocupación.
-¡Frosch!- Grito Sorano de igual manera.
Las dos magas de Sabertooth procedieron a ponerse de pie y estaban a punto de dirigirse hacia donde estaban los dos Exceeds, pero antes de que pudieran hacerlo, ellas comenzaron a escuchar fuertes pisadas que resonaban en los alrededores de aquella zona en donde estaban. Lisa y Sorano, ambas con sorpresa, dirigieron sus miradas de ojos color azul y marrón, respectivamente, y observaron cómo esas firmes pisadas provenían del interior de la enorme y densa nube de humo que se encontraba en la zona en donde había ocurrido la repentina explosión que la había formado.
Por cada pisada que se escuchaba cada vez más y más fuertes, la joven rubia y la joven de cabello negro podían observar como en esa nube de humo se comenzó a observar la silueta de una persona de gran tamaño y que caminaba hacia adelante.
-Cuando vi las explosiones de luz blanca y sombras provenir de esta zona tenia mis sospechas…pero al escuchar los nombres de esos molestos animales, sé que ustedes están aquí…Sting…Rogue?- Dijo una seria voz masculina provenir del interior de esa nube de humo.
-¿Qué? ¿Sting y Rogue? ¿Nuestros padres?- Pensó Sorano un poco sorprendida al escuchar esos nombres.
-¡¿Quién eres, maldito?! ¡¿Tú fuiste quien lanzo esa maldita explosión?!- Preguntaba Lisa con gran furia.
-¡¿Qué quién soy?! Sé que han pasado 20 años, pero es imposible que ustedes me hayan olvidado, ¿verdad?- Dijo aquel hombre entre el humo.
Tras decir esas palabras, ese hombre de gran tamaño dio los últimos pasos hacia adelante y exitosamente salió de la cortina de humo que bloqueaba su apariencia. Ahora se podía observar como esa persona si era un hombre de gran altura, musculatura y edad. Ese hombre poseía un puntiagudo y sucio cabello y barba de color claro, grandes ojos blancos rodeados de sombrillas negras, y unas puntiagudas orejas de gran tamaño también.
Ese hombre vestía un manto atado a la cintura junto a unos pantalones oscuros y lleva vendajes en sus brazos, no utiliza calzado llevando sus pies al descubierto. Y además, el musculoso torso y espalda de ese ser poseía un gran tatuaje negro con la forma de un sol en su pecho que desencadena alrededor de su espalda varios grabados. Pero ese hombre que poseía un serio rostro, al ver a las dos jóvenes en frente de él, abrió los ojos con ligera sorpresa.
-¡¿Qué?! ¡¿Niñas?! ¡Ustedes no son Sting y Rogue!- Exclamo con furia el barbudo ser al ver a la rubia y la pelinegra.
Pero el hombre entre su ira al ver con más atención, logro notar como ambas niñas, respectivamente, se parecían mucho a los Dragones Gemelos de Sabertooth. Además tras una mejor observación, también noto como la enojada joven rubia poseía la marca de Sabertooth en color blanco en su hombro derecho y la calmada pero también enojada joven también poseía la marca de Sabertooth, pero en color negro y en su antebrazo izquierdo.
-Esperen un momento…Estas niñas poseen la marca de Sabertooth, además yo sé que reconocí las magias de Dragon Slayers de Sting y Rogue viniendo de este lugar, sin mencionar que esos gatos de allá son sus mascotas… ¡¿Quiénes son ustedes, mocosas?!- Preguntaba con furia ese demoniaco ser.
-¡No me llames mocosa, maldito! ¡Y yo pregunte primero! ¡¿Quién eres?! ¡¿Por qué nos atacaste?! ¡¿Y porque demonios conoces a nuestros padres?!- Gritaba Lisa muy furiosa.
Al momento en que ese hombre de gran tamaño y musculatura escucho las palabras de la Dragon Slayer Blanca de la cuarta generación, el abrió los ojos con gran sorpresa.
-¿Qué dijiste? ¿Padres? ¿Ustedes…son hijas de Sting y de Rogue?- Decía ese hombre estupefacto pero de repente comenzó a reír de una placentera manera mostrando sus afilados dientes- ¡Ya veo! ¡Eso lo explica todo! ¡Pensaba llevar mi venganza contra los malditos Dragones Gemelos pero parece que el destino esta de mi parte para hacer más que eso! ¡Los hare sufrir matando a sus débiles hijas!-
-¿Qué? ¿Venganza? ¿Contra nuestros padres?- Reacciono Sorano con sorpresa.
-¡Ya deja de actuar tan alegre y contesta mi pregunta, maldito! ¡¿Quién demonios eres?!- Exclamaba Lisa furiosa.
-¿Acaso no me conoces? Son magas de Sabertooth, ¿Y saben nada sobre mí? ¿O es que sus padres jamás le dijeron nada?- Preguntaba ese hombre con una sonrisa.
Pero de repente, en la parte de la zona en donde se encontraban los lastimados e inconscientes Exceeds, uno de ellos comenzó a moverse ligeramente. Lector logro abrir los ojos con un poco de dificultad y apenas podía ver borrosamente con ellos. Pero el felino rojo, al momento de abrir los ojos logro mirar primordialmente a ese hombre que se encontraba en frente de Sorano y Lisa. Al principio lo veía borroso, pero tras verlo mejor, Lector reconoció a esa persona y abrió sus ojos con una enorme sorpresa.
-¡I-Imposible…Tu…!- Decía Lector mal herido.
Cuando lograron escuchar la débil voz de ese Exceed, Lisa, Sorano e incluso el musculoso hombre con barba voltearon sus miradas hacia su dirección.
-¡Lector! ¡¿Estas bien?!- Reacciono Lisa con alegría.
-Lector-sama, ¿Acaso conoces a esta persona?- Preguntaba Sorano al ver la reacción del Exceed.
-E-Él es… ¡Maestro Jiemma!- Reacciono Lector con gran sorpresa.
-¿Qué? ¿Maestro…Jiemma?- Reacciono la pelinegra confusa.
-¡¿Tú conoces a este tipo, Lector?! ¡¿Y porque demonios lo llamas "Maestro?!- Preguntaba Lisa sin apartar la mirada de ese aterrador ser.
-Ese hombre… ¡Era el maestro de Sabertooth antes de Sting-kun!- Respondió el felino rojo sorprendiendo de gran manera a las dos magas mata-dragones.
-¡¿Qué?! ¡¿El maestro de Sabertooth…antes de mi papa?! ¡Eso es imposible!- Exclamo Lisa con gran sorpresa.
-¡Es verdad! ¡Mi padre me dijo que el único maestro que ha tenido Sabertooth es Sting-sama!- Dijo Sorani igual de sorprendida.
-¡Eso es una mentira, mocosa! ¡El único maestro que ha tenido Sabertooth, soy yo, Jiemma! ¡Lo que dirige ese debilucho Sting no es más que una triste sombra del verdadero Sabertooth!- Exclamo Jiemma con gran seriedad.
-¡Lo que ese hombre dirigía no se podía llamar gremio! ¡Actuaba como un tirano, gobernando a todos con miedo y poder! ¡Si alguien no cumplía lo que él ordenaba o el no consideraba a alguien digno para llevar la marca de Sabertooth, lo expulsaba del gremio o puede que incluso peor!- Respondió Lector adolorido.
-¡Eso es un gremio, Basura!-Hablo Jiemma- Hacer que los cielos rujan... hacer hervir la tierra... volver silenciosos los mares. Eso es lo que un poderoso gremio hace. Eso era Sabertooth, antes de que el maldito de Sting me quitara mi lugar como maestro y me dejaran pudrirme en prisión por más de 20 años. Pero ahora gracias a los desgracias que atacaron la prisión del consejo, me libere y poder efectuar mi venganza. ¡Es obra del destino que me hayan traído a esta ciudad y que ustedes hayan venido aquí también! ¡El destino quiere que yo vuelva a gobernar Sabertooth!-
-¡Tal vez el destino lo quiera, pero nosotras o algunos de los otros miembros de gremio, no lo quieren!- Exclamo Lisa seriamente.
-¡Es verdad! ¡Además no permitiremos que olvides que lastimaste a Lector y Frosch, y si estas relacionado con los criminales que buscamos, te detendremos aquí!- Exclamo Sorano igual de seria.
-Malditas mocosas, son tan irrespetuosas como sus padres-Hablo Jiemma-Si quieren luchar contra mí, que así sea. De todas maneras, planeaba matarlas para hacer sufrir a sus padres cuando yo fuera a Sabertooth a reclamar mi legítimo puesto como maestro. Eliminándolas primero a ustedes un nuevo pasado, presente y futuro iluminara a Sabertooth, ¡Mi Sabertooth!-
…Para decidir el futuro de Sabertooth, el presente se enfrenta al pasado…
Continuara…
Holaa todos, lamento las tardanzas con los capítulos nuevos, pero debo admitir que como he empezado la universidad estoy un poco ocupado con tareas, informes, exposiciones y otras cosas. He estado tan ocupado que estoy comenzando a perder mi inspiración, y por eso me cuesta pensar los nuevos capítulos pero no se preocupen prometo que no voy a abandonar esta historia, como hacen la mayoría de los que se hacen llamar "Fanfickers".
En todo caso, espero que disfruten el capitulo.
