Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Segundo Arco
Capítulo 20/59: ¡Los Nirvirts!
Luego de varios sucesos en la subterránea verdadera ciudad de los Nirvits como la captura de la fuente de poder para Hea que era Serena que termino convirtiéndose en un libro, la aparición del Rey Celestial en la ciudad, una breve lucha entre Calm y Tsuna en el castillo en el centro de la ciudad y la revelación de la hermandad entre Calm y Macbeth; varias batallas en grupo comenzaron en la ciudad.
Una de esas batallas fue la de Ryos, Sonia, Sophia y Pantherlily contra un monstruoso y furioso Ikari, el cual buscaba matar a una herida Lucia, que termino escapando junto con Happy. Durante esa batalla, Ryos termino comiendo el veneno de Sophia y se transformó en el Dragón de Hierro Venenoso, lo cual le dio una gran ventaja en la batalla. Y con ese nuevo poder, Ryos fue capaz de llevar a Ikari a otra locación en la ciudad.
Todos los integrantes de esa batalla terminaron reuniéndose con Alicia, Raine, Marcus, Lisa, Sorano, Ur, Frosch y Lector que habían terminado de vencer a Mushi. Pero estando ahí, cada uno de esos heridos magos término siendo derrotados por la demoniaca fuerza de un enojado Ikari y estaban a punto de ser llevados a los calabozos del castillo, como prisioneros.
Y al mismo tiempo que todo eso pasaba, Tsuna había terminado siendo lanzado por Calm a unas subterráneas cavernas debajo de la mismísima ciudad de los Nirvits. Estando en esas cavernas, el mago de fuego logro descubrir algunas cosas sobre el misterioso ser que habitaba dentro de su mente, pero más importante, termino encontrándose con un misterioso joven que poseía un sorprendente poder.
…Continuación…
-¡Karyu no Hoko!-
El joven mago de Fairy Tail expulso de su interior a través de sus labios, una enorme ráfaga de intensas llamas carmesí que avanzaban velozmente hacia el misterioso joven de cabellos verdes. Evitando estar sorprendido, ese joven rápidamente se movió de su actual posición y cayo rodando al suelo, pero por suerte logro esquivar por muy poco la gran cantidad de candentes llamas que terminaron chocando contra una de las paredes de la caverna.
-¡¿Lo viste, mocoso?! ¡A pesar de que eres fuerte para ser un mocoso, tú no vas a poder vencerme con una simple lanza! ¡Cualquier otro día estaré dispuesto a probar fuerzas contigo, pero ahora mismo estoy ocupado! ¡Así que será mejor que te vayas…a tu ca…!-
Comenzando a tartamudear, Tsuna dejo de hablar debido a que con sus marrones ojos pudo ver algo que simplemente no podía creer. El misterioso joven de cabellos verdes y ojos cafés, en vez de estar asustado o temeroso al ver el rugido de fuego del pelirosa en frente de él, él se puso de pie y piso con firmeza para luego comenzar a comenzar a tomar una gran cantidad de aire a través de sus labios y que llegaban hasta sus pulmones.
Pero no era solamente aire. Por tan sorprendente que pareciera, por los labios de ese joven también comenzaron a entrar grandes cantidades de un terroso polvo que surgía del sucio suelo de la cueva por sí solo. Luego de tomar lo suficiente dentro de sus mejillas pintadas, ese misterioso joven comenzó a dirigir su cabeza hacia adelante al mismo tiempo que comenzaba a decir las siguientes palabras…
-¡Keiburyu no Hoko!-
Junto con esas palabras y el fuerte sonido del bramido de alguna clase de bestia, ese joven expulso de su boca una colosal tornado hecho al parecer de una gran cantidad de una terrosa arena que al mismo tiempo rotaba en su interior una gran cantidad de afiladas rocas. Con poder ver lo que hizo ese joven y lo que se dirigía a él, Tsuna no podía evitar sorprenderse debido a que ese joven había hecho lo que él hizo hace unos segundos.
-¡Imposible! ¡¿Un rugido?! ¡Ese mocoso… ¿Es un Dragon Slayer?!- Reacciono Tsuna con enorme impresión.
-¡Muévete, Tsuna!-
Ante el levantamiento que dio el otro ser que habitaba dentro de su mente, el joven de cabellos rosados puntiagudos dejo su impresión ante el ataque de su oponente de lado y rápidamente comenzó a mover su cuerpo hacia un lado. Gracias a eso, Tsuna fue capaz de esquivar el potente tornado de arena y pedazos afilados de tierra que termino pasando a su lado. Aunque el ataque del misterioso joven termino golpeando fuertemente una de las paredes de la caverna, Tsuna se percató que poseía un pequeño corte en su tobillo, posiblemente de haber rozado ese ataque.
-Logro cortarme…-Pensaba Tsuna observando la sangre salir del leve corte en su tobillo-…Ese ataque...era un tornado de arena, polvo y trozos de roca. Esa magia… ¡Es la misma magia que yo uso! ¡Magia Asesina de Dragones! ¡Pero nunca había escuchado de un Dragon Slayer que controlara los elementos de la tierra! ¡¿Quién es este mocoso?! –
-¡Pregúntate eso después! ¡Ahora estas en medio de una batalla, mira al enemigo, Tsuna!-
Una vez más, ante el grito que dio la voz dentro de su cabeza, Tsuna dejo las demás cosas de lado y se centró en el peligro en el que se encontraba ahora. Tsuna pudo ver con sus marrones ojos como el misterioso joven de cabellos verdes se dirigía con gran velocidad hacia él, y mientras avanzaba, el levanto su brazo izquierdo y apretaba con fuerte firmeza su puño y mientras lo hacía, ese mismo puño comenzaba a ser rodeado por un brillo marrón.
En vez de quedarse quieto, Tsuna también comenzó a correr con dirección hacia su oponente y mientras avanzaba, levanto su puño derecho y lo revistió en unas candentes llamas en aumento. Mientras tanto, el puño izquierdo del misterioso joven de cabellos verdes dejo de brillar y se pudo apreciar como el brazo del joven, desde el codo hacia la mano, ahora en vez de piel estaba hecha de un duro material parecido a piedra de montaña.
-¡Keiburyu no Goken!-
-¡Karyu no Tekken!-
Estando lo suficientemente cerca, ambos usuarios de magia asesina de dragones terminaron chocando bruscamente sus respectivos puños revestidos con llamas o un material rocoso. Luego de un fuerte impacto que término mandando a ambos Dragon Slayers a volar a lados contrarios después de liberar una leve onda expansiva en la caverna, Tsuna noto como su puño sangraba levemente como si hubiera golpeado algo de gran dureza.
Mientras que el serio joven de cabellos verdes había notado como su puño izquierdo que estaba antes revestido con un duro material rocoso, poseía unas quemaduras de diminuto tamaño. Clavando los dedos de sus manos y pies en el suelo, ambos jóvenes de diferentes edades lograron detener sus avanzares y luego pasaron a mirarse uno al otro con seriedad y ferocidad.
-Este mago…posee habilidades similares a las mías. Además...No recuerdo haberlo visto junto a los otros magos. Bueno, da igual. Si él es un mago… ¡Es un enemigo!- Pensó ese misterioso joven con seriedad.
-Es serio tiene mucha fuerza si me hizo retroceder. ¡¿Quién es este mocoso?!- Pensaba Tsuna con seriedad.
-Ya deja de hacerte la misma pregunta una y otra vez. Si nos está atacando es un enemigo, así que derrótalo de una vez. Ni siquiera estas tratando de luchar en serio. ¡¿No que tenías prisa por salvar a Serena?!-
-¡La tengo! ¡Pero no por eso voy a lastimar seriamente a alguien que no conozco, y es un mocoso! ¡¿Y a ti que te pasa?! ¡Generalmente me estarías diciendo que use mi Devil Dragon Force o algo así para matar a mi oponente!- Gritaba Tsuna con enojo.
-¿Eh?- Menciono el joven peliverde al ver a su oponente hablar solo.
-Parece que ya me conoces muy bien, pero te equivocas. Si usas el Devil Dragon Force, yo tomare el control de tu cuerpo y a mí solo me emociona luchar con personas que en realidad valgan la pena. Este mocoso por tan fuerte que sea a su edad, no es rival para mí o para ti, así que mátalo derrotadlo, me da igual, pero termina aquí y vamos a patearle el trasero a Calm-
-¡Maldito, hablando como si fueras el jefe! ¡Recuerda de quien es este cuerpo, maldita voz! ¡Yo seré quien derrote a Calm sin tu ayuda! ¡Pero por el momento, vamos a encar…!-
Pero antes de poder terminar su conversación con la misteriosa voz dentro su cabeza, del suelo de la caverna debajo de los pies de Tsuna, comenzaron a surgir de repente y con gran velocidad, una significativa cantidad de pequeños pilares hechos de rocas que se entrelazaron entre si y aprisionaron el cuerpo del distraído mago de Fairy Tail. Tratando de romper los pilares hechos de piedra, Tsuna se percató de la gran dureza de estos.
-¡¿Pero qué demonios?! ¡¿De dónde salieron estas cosas tan duras?!- Preguntaba Tsuna tratando de romper los pilares de roca.
-Creo que son una cortesía de nuestro pequeño amigo-
Para verificar lo que decía el otro ser dentro de su cuerpo, Tsuna fijo sus ojos marrones en el joven de cabellos verdes que tenía unos metros en frente y pudo apreciar como este se encontraba agachado y con su mano derecha enterrada en el suelo. Al siguiente segundo, el misterioso joven saco la mano del suelo y comenzó a sujetar su lanza con gran firmeza al mismo tiempo que comenzó a correr con gran velocidad con sus descalzos pies hacia el retenido Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación que tenía en frente.
-¡Maldición, no lograre romper todos los pilares a tiempo para moverme!- Pensaba Tsuna en apuros.
-¿Seguro que no quieres acabar esto carbonizando al mocoso con un rugido a toda potencia? Parece que estamos en aprietos-
-¡¿Cómo que estamos?! ¡Este es mi cuerpo!- Dijo Tsuna lograron romper algunos pilares.
-También es el mío…en parte. Si tú mueres, yo muero contigo aunque no quiera. En cualquier caso, apúrate y haz algo-
-¡No tienes que decírmelo!- Exclamo Tsuna logrado liberar su brazo derecho de los pilares.
-¡Ya deja de hablar solo y paga por tus pecados con tu vida! ¡Muere, Mago!- Grito con furia el misterioso joven.
Cuando el misterioso y furioso joven de cabellos verdes y afilados ojos cafés grito aquellas palabras, la velocidad con la que corrían sus pies aumento de una manera que superaba la velocidad con la que un apurado Tsuna se liberaba de los pilares de rocas. Mientras más avanzaba y con menos distancia entre el mago de fuego y el, el misterioso joven comenzó a apuntar el lado filoso de su lanza hacia adelante y así tan solo faltaban unos centímetros para que esa misma lanza pudiera atravesar el cráneo del pelirosa.
-¡Detente, Roku!-
-¡¿Eh?!- Reaccionaron los dos Dragon Slayers presentes.
En el mismísimo momento en que una misteriosa, grave, seria y masculina voz grito las palabras "¡Detente, Roku!", la punta de la afilada lanza que sujetaba el joven de cabellos verdes y ojos cafés se detuvo con tan estar un centímetro del espacio de carne entre los marrones ojos de un paralizado Tsuna. Después de eso, tanto el misterioso joven como el joven de cabellos rosas apuntaron respectivamente una sorprendido y seria mirada hacia el lado de la caverna de donde vino esa voz.
Ambos jóvenes pudieron apreciar como en el principio de una las cuevas de la caverna, se encontraba de pie un hombre de baja estatura y edad mayor que poseía unos ojos rojos y una larga cabellera, bigotes y barba de color blanco. Ese hombre de edad mayor tambien poseía por su frente y cerca ojos, tatuajes en forma de líneas en pintura roja y su vestimenta era la misma que la del joven de cabello verde, excepto por algunas cosas.
En la cabeza de ese anciano se encontraba colgando alguna clase de corona hecha con pedazos de metal elástico, coloridos diamantes pequeños y plumas de diferentes colores; en sus muñecas había pulseras de tela negra que colgaban unos coloridos cristales de diminuto tamaño y en su mano derecha, ese anciano sujetaba para caminar un bastón de madera con una bola de cristal incrustada en la parte superior. Ese anciano poseía una seria expresión mientras observaba a los dos jóvenes que tambien lo observaban.
-¿E-Eh? ¿Quién es ese viejo?- Se preguntaba Tsuna con confusión debido a su situación.
-¡¿J-Jefe Koraku?! ¡¿Qué está haciendo aquí?!- Reacciono el peliverde con enorme impresión.
-A detener lo que estabas a punto de hacer, Roku. Baja tu lanza. Ese joven…no es un enemigo- Dijo hombre mayor que al parecer poseía el nombre de Koraku.
-¡¿Qué?! ¡¿Cómo puede decir eso, Jefe Koraku?! ¡Él es un mago, Jefe! ¡Claramente debe ser uno de los tipos que nos expulsaron a la fuerza a nuestra ciudad! ¡Obvio es un enemigo!- Exclamaba el joven que respondía al nombre de Roku con furia.
-¿Los tipos que los expulsaron de su ciudad? ¿De qué está hablando este mocoso?- Pensaba Tsuna para luego decir- ¡Oye, mocoso! ¡No sé de qué estás hablando, pero ese anciano tiene razón! ¡Yo no soy tu enemigo! ¡Ni siquiera te conozco!-
-¡Cállate, mago! ¡Como si fuera a creer tus mentiras!- Dijo Roku sin quitar su lanza del rostro del pelirosa.
Apretando los músculos en sus piernas y brazos con gran presión, el joven de cabellos rosas que poseía la marca de Fairy Tail en su hombro derecho logro convertir en simples escombros a la prisión de pilares que retenía los movimientos de su cuerpo y luego de hacer eso, uso su mano izquierda para apartar la lanza de un sorprendido joven de cabellos verdes del frente de su rostro.
-No sé cuál es tu problema, mocoso. Pero deberías aprender a confirmar si alguien es tu enemigo antes de atacarlo con intención de matar, o sino no serás más que un asesino- Dijo Tsuna con una gran seriedad reflejada en su mirada.
-¡¿Qué?! ¡¿Logro romper mi prisión de piedras?!- Pensaba Roku con enorme impresión.
-Oh, nada mal- Pensó Koraku con una leve sonrisa en su barbudo rostro.
-Escuchen, no se quienes sean, pero ahora mismo no tengo tiempo para conocer a unos extraños. Necesito averiguar cómo salir de estas cavernas para ir a rescatar a una persona importante para mí y a patearle el trasero a unos tipos desagradables, así que nos vemos- Dijo Tsuna para comenzar a caminar con dirección a una de las tantas cuevas en la caverna.
-Si te cas por ti solo a divagar por ahí, tardaras varias horas en salir de estas cavernas, joven-Hablo el anciano- Seguramente para cuando encuentres la salida, ya no haya nadie a quien rescatar o patear el trasero. Además, dudo mucho que logres alguna de las dos en el estado actual que te encuentras, joven mago dragón-
Ante todas las palabras que surgían de los viejos labios del hombre mayor que respondía al nombre de Koraku; el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación dejo de caminar sin rumbo, se dio la vuelta y apunto la seria mirada de sus ojos marrones hacia el anciano.
-¿A qué te refieres con eso, anciano?- Preguntaba Tsuna con una intensa curiosidad.
-Si vienes conmigo, yo te diré el camino para salir de estas cavernas y regresar a la ciudad en donde se encuentras tus aliados y enemigos. Y además…responderé tus preguntas sobre aquel otro ser que habitaba dentro de tu cuerpo- Dijo el anciano con gran seriedad en su tono.
Con la respuesta que el anciano había dado, una gran sentimiento de sorpresa había infundida a Tsuna a abrir sus marrones ojos de gran manera, pero no era solamente él. Incluso el extraño ser que habitaba en el alma del joven de cabellos rosas presento leves rastros de sorpresa y curiosidad.
-Oh, que sorpresa. Parece que aquí tenemos un anciano un poco curioso-
-Anciano… ¿Cómo es que tú sabes eso?- Preguntaba Tsuna con seriedad.
-Si quieres saber la respuesta a esa pregunta, ven conmigo, joven. Y no solamente esa. Preguntas sobre la amenaza a la que te enfrentas, preguntas sobre cómo llegar a la ciudad, preguntas sobre el rescate de tu compañera, preguntas sobre nosotros, preguntas sobre tus enemigos, preguntas sobre ti mismo; prometo que las responderé todas…solamente tienes que seguirme- Dijo el anciano también con seriedad.
Dichas esas palabras, el hombre mayor de cabelleras blancas se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia el interior de la cueva por donde había llegado a esa zona de la caverna. Ante lo que había escuchado, el joven de cabellos verdes que estaba ahí presente, se apresuró a colocarse en frente del anciano para detener su avanzar.
-¡Espere un momento, Jefe Koraku! ¡¿No estará pensando en permitir que este mago vaya a nuestra aldea o sí?! ¡¿Es que ya se le olvido que pasó la última vez que nosotros nos encontramos con magos?!- Preguntaba Roku con ira en su mirada.
-Por supuesto que no se me ha olvidado. Y tampoco se me ha olvidado que te dije que este joven no es nuestro enemigo. Es por eso que voy a llevar a este joven a nuestro actual escondite. Es posible que nuestro encuentro con este joven no sea casualidad, sino una obra del mismo destino. Es posible…que él sea la clave para volver a nuestro hogar- Respondió Koraku igual de serio.
-¡¿A qué se refiere con eso?!- Pregunto de nuevo Roku con la misma actitud.
-Al igual que le dije a ese joven, si quieres saber la respuesta, sígueme, Roku. Todo se aclara en aquel lugar- Respondió el anciano.
Y tras hablar, el serio anciano comenzó a mover sus seniles piernas y el bastón que sostenía en su mano para mantenerse de pie hacia adelante y empezó a adentrase cada vez más profundo en aquella cueva. Sin poder hacer nada lo que quería, el joven de cabellos verdes solamente se quedó viendo la espalda del anciano que se alejaba por unos segundos, luego apunto una furiosa mirada al mago de cabellos rosas que estaba a sus espalda, crujo los dientes y después simplemente comenzó a seguir al hombre que él llamaba "Jefe".
Mientras que el mago de Fairy Tail ahí presente solamente se limitó a observar como los misteriosos joven y anciano se alejaban al mismo tiempo que unos confusos pensamientos se revolvían en su cabeza. Tsuna podía escoger ir al rescate de su amada compañera pero sin rumbo ni esperanza de que podría salir de las cavernas y llegar a tiempo a la ciudad o podría escoger confiar en unos completos desconocidos, los cuales uno de ellos trato de matarle, y confiar en que ellos les diría donde estaba la salida de esas cavernas hacia la ciudad y que responderían todas sus preguntas.
-Solo espera un poco más, Serena…- Pensó un serio Tsuna mientras apretaba con fuerza sus puños.
Tomada su decisión, el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación comenzó a caminar por la misma cueva por la que avanzaban el misterioso joven de cabellos verdes, ojos cafés y magia mata dragones y el misterioso hombre mayor que era rodeado por una gran cantidad de sorpresas.
…Al mismo tiempo…
En la subterránea, antigua y verdadera ciudad de los Nirvits, o mejor dicho, en el gran castillo dorado que había en el centro de esta; se encontraban frente a frente, los magos de Unique Oracion, Calm y Hana, y los magos de Fairy Tail y el consejo mágico, Leo y Macbeth. Luego de una breve charla entre los dos supuestos hermanos que estaban ahí presentes, Calm le dio la orden a su segunda al mando de que capturara a Macbeth mientras que Leo tenía que ser eliminado.
-No te preocupes, te lo contare todo, mi hermano menor. Pero como es una larga historia, será mejor que hablemos dentro. Hana…- Hablo Calm de repente.
-¿Si, Calm-sama?- Pregunto la joven que ayudaba al líder de Unique Oracion a mantenerse de pie.
-Captura a mi hermano y llévalo a dentro junto con nosotros- Ordeno el serio hombre de cabellos plateados.
-Entendido. ¿Y qué hago con el otro intruso?- Pregunto la maga de plantas.
-Elimínalo- Dio Calm como seria respuesta.
-Como usted ordene, mi señor- Respondió Hana con gran seriedad en su roja mirada.
-¿Eliminarme? Parece que ustedes me están subestimando demasiado. ¿Creen que no voy a resistirme?- Contesto un serio Leo con otra pregunta.
-Da igual si te resistes o no. Aparte del humano que manipula el fuego o Serena, es imposible que alguno de ustedes pueda superarme, incluso en mi estado actual. Solamente déjame mostrártelo- Dijo Hana con inexpresividad mientras ayudaba a su líder a mantenerse de pie.
Mientras que con su mano derecha ayudaba a un herido y cansado Calm a mantenerse de pie, la inexpresiva joven de cabellos purpuras y ojos rojos apunto su mano izquierda con dirección al joven de cabellos blancos que estaba a algunos metros en frente de ella y estaba al lado del hombre de largos cabellos negros y blancos. En ese mismo momento, una gran cantidad de enormes raíces surgieron del suelo dorado de la planta alta del castillo y rápidamente comenzaron a estirarse con dirección a Leo y Macbeth.
En vez de presentar sorpresa en su rostro por la magia que usaba la maga de Unique Oracion, el joven alquimista de hielo que trabajaba para el gremio de Lamia Scale, con una expresión de seriedad y ferocidad en su mirada, apunto su mano derecha hacia adelante y en la palma de esa misma mano, un circulo mágico de color azul invernal apareció. De ese mismo circulo, una gran y helada ventisca de nieve surgió con dirección a las plantas controladas por Hana.
-¡Congélense!- Exclamo Leo con seriedad.
En el momento en que la helada ráfaga nevada que surgía del círculo mágico alcanzo la distancia de las grandes raíces de madera que surgían del suelo, que avanzaban hacia Leo y Macbeth y que eran controladas por Hana; la superficie de esas raíces comenzó a ser cubierta por una leve capa de hielo que crecía a cada segunda hasta que eventualmente, cada raíz de gran tamaño estaba cubierta completamente por un frio y duro hielo y debido a eso, no podían moverse.
-¡¿Las congelo?!- Reacciono Hana con leve sorpresa a pesar de su inexpresividad.
-Te dije que me estaban subestimando. Más vale que creas que el cabeza de flama es la única amenaza para esa magia de plantas que usas- Comento Leo con seriedad.
-Ya veo. En eso tienes razón. Nunca pensé que también tuvieran un mago de hielo de su lado. Sin duda no hay peor enemigo para mi Arca de Árbol que el fuego o el hielo. Pero…tengo una forma de lidiar con tu magia- Dijo la pelipurpura con seriedad.
-No estoy tan herido como parezco. Puedo caminar por mi cuenta, Hana. Tú concéntrate en eliminar a ese mago y capturar a mi hermano- Dijo el serio Calm soltando a Hana y caminando por su cuenta.
-Entendido. Se lo agradezco, Calm-sama. Pero por favor no se preocupe. Me encargare de ese sujeto y atrapare a su hermano en tan solo unos segundos, pero no puedo asegurar que su hermano salga ileso- Comento Hana con inexpresividad.
-Si…no tienes que preocuparte por eso- Contesto el peliplateado con seriedad.
-Parece que también me están subestimando a mí y piensan que tampoco voy a oponer resistencia. Aunque en una época fuiste mi hermano, ahora mismo eres un ser que intento matar a millones de personas usando a Hea y no puedo permitir que eso pase. Te detendremos…aunque tengamos que matarte- Dijo Macbeth con gran seriedad.
-¡No se atrevan a amenazar a Calm-sama en mi presencia!- Grito la maga de plantas con ira.
Con una expresión de leve ira en su rostro que usualmente mostraba inexpresividad, Hana apunto sus manos con dirección al mago de hielo de Lamia Scale y el mago oscuro que trabaja para el consejo. En ese mismo instante, afiladas y numerosas raíces comenzaron a salir del suelo dorado de la planta alta del castillo que estaban a los pies de la joven de largos cabellos purpuras y enfurecidos ojos rojos.
-¡Ramas Sicas!-
Con ese grito por parte de Hana, las afiladas raíces que estaban enterradas en el suelo a sus pies comenzaron a ser disparadas con gran fuerza y velocidad en forma de puntiagudos ramas de corteza de árbol y con dirección a los principales enemigos de la usuaria de ese hechizo. En respuesta a ese ataque, un calmado y serio Leo se apresuró a colocar su puño derecho sobre la palma abierta de su mano izquierda para que luego ambos fueron cubiertos por una gélida aura azul.
-¡Ice Make: Turtle!-
Extendiendo ahora sus dos manos hacia adelante, el joven de cabellos blancos logro crear con hielo en frente de él y Macbeth, un gran muro con forma de caparazón de tortura que sirvió como escudo en contra de las constantes raíces que Hana lanzaba en su contra. Pero mientras un gran caparazón de hielo protegía a Leo y Macbeth del letal impacto de las afiladas raíces, ninguno de ellos pudo notar como Hana de repente movía una de sus manos como si estuviera atrapando algo en ella.
En ese mismo momento, desde el suelo dorado debajo de los pies de un serio Macbeth que se encontraba del lado seguro del caparazón de tortuga de hielo, una enorme raíz de árbol surgió con gran velocidad y con una velocidad y fuerza superior, enredo todo el cuerpo del hombre de cabellos blancos y negros de una forma que retenía sus brazos y piernas. Ante eso, tanto Leo como Macbeth estaban muy sorprendidos.
-¡¿Qué?!- Reacciono Macbeth con dolor y sorpresa.
-¡Macbeth-san!- Grito Leo con sorpresa.
El joven mago de Lamia Scale rápidamente trato de estirar sus manos hacia el aprisionado Macbeth para congelar la raíz que lo había atrapado, pero antes de que pudiera llegar, esa misma raíz, se enterró a ella misma y con Macbeth en el mismo gran agujero en el suelo por el que había salido. Ante lo que había pasado, Leo se apresuró a deshacer el muro de hielo que lo protegía luego de que gran ráfaga de raíces disparadas en su dirección había sido parada.
Realizando esas acciones, Leo ahora pudo observar con furia como la raíz que había atrapado a Macbeth ahora había surgido del suelo que se encontraba al lado de los pies una inexpresiva Hana.
-Lograron atrapar a Macbeth-san. Maldición, esta mujer nos engañó fingiendo que nos atacaba, pero su verdadero objetivo era capturar a Macbeth-san- Pensó Leo con frustración.
-¡Maldita…!- Hablo Macbeth mientras era retenido.
Siendo estrujado con enorme firmeza y dolor por una larga, flexible y dura raíz; Macbeth comenzó a rodear su cuerpo con una oscura aura mágica pero justamente en el momento en que iba a lanzar un ataque desde su mano derecha, la afilada parte superior de la raíz que lo retenía, por control de Hana, se colocó a centímetros de su cuello.
-Aunque seas el dicho hermano de Calm-sama, si tratas de lastimarlo o tratas de usar magia, yo te matare sin pensarlo dos veces- Advirtió Hana volviendo a su inexpresividad.
Debido a esa fiera advertencia de la maga de Unique Oracion, Macbeth no tuvo más opción que hacer desaparecer el poder mágico que lo rodeaba. Tras eso, Hana realizo un chasquido con sus dedos. Eso al parecer provoco que la raíz que retenía al mago del consejo pasara a convertirse sorprendente en varios raíces entrelazadas que terminaron en transformándose en un hombre de madera y hojas de gran tamaño que sujetaba a Macbeth con largas raíces que eran sus dedos.
-Mi soldado de raíz te vigilaran. Pero no creas que son simples marionetas. Ellos se mueven según mis pensamientos. Así que no les tardaría nada en matarte- Explico Hana con seriedad.
-Ya basta de amenazas, Hana. Si lograste capturarlo, vamos a dentro del castillo. Deseo ver cómo va la activación de Hea- Dijo Calm con seriedad.
-Entendido, Calm-sama- Contesto la leal Hana con inexpresividad.
-¡Esperen un segundo, insolentes! ¡No hablen como si yo no…!-
Pero justamente en el momento en que Leo iba a decir su siguiente palabra amenazadora, él se percató con enorme impresión como en el aire a su alrededor, repentinamente comenzaron a aparecer y desaparecer una incontable cantidad de pequeños destellos pero lo que él no había notado, es que esos destellos comenzaron a aparecer en el mismo momento en que Hana apunto uno de los dedos de su mano izquierda hacia él.
-¡Bravi!-
Cuando Hana susurro esa palabra con un significativo tono, todos los incontables destellos que estaban alrededor del joven mago de Lamia Scale pasaron a convertirse en una gran suma de grandes explosiones ardientes de poder mágico de la tierra. Sin poder nada más que cubrirse a tiempo, Leo término siendo golpeado brutalmente por las explosiones creadas por su enemiga y debido al poder de ellas, el termino siendo lanzado por los aires fuera del castillo para luego comenzar a caer con dirección a la lejana superficie de la ciudad.
-¡AAAAAAAAAHHH! ¡Macbeth-san!- Grito Leo mientras caía y tratando de agarrarse sin éxito del borde de la planta alta del castillo.
-¡Leo!- Grito Macbeth preocupado.
Antes de poder decir otra palabra, el soldado hecho de duras raíces que sujetaba a Macbeth, uso su mano derecho para cubrir con firmeza los labios del hombre de cabello blanco y negro que retenía. Luego de hacer eso; Calm, Hana, el soldado de raíces y un obligado y silenciado Macbeth comenzaron a dirigirse hacia la gran puerta que llevaba al interior del castillo.
-Me gustaría confirmar la muerte de ese humano, pero no tenemos tiempo, ¿Verdad, Calm-sama?- Dijo Hana nuevamente con inexpresividad.
-Si. Da igual si ese humano murió por la caída o no, todos los intrusos morirán cuando estén Hea sea activada. En cualquier caso, vámonos. Deseo ver cómo va el proceso de Yoku con Hea y además…tenemos mucho que hablar, ¿Verdad, Hermano?- Comento Calm con seriedad observando a Macbeth retenido.
-Maldición…Leo…- Pensaba Macbeth con frustración y preocupación.
Sin nada que los detuviera, los dos miembros de Unique Oracion ahí presentes comenzaron a dirigirse a la gran puerta de acero que llevaba al interior del castillo junto con el soldado de raíces que retenía a un mago que trabajaba para el consejo. Pero mientras todos ellos habían logrado pasar la gran puerta que luego se cerró, no habían podido notar que en la mitad de una de las paredes exteriores del gran castillo dorado en el centro de la ciudad se encontraba algo pegado.
O mejor dicho, alguien. Esa persona no era nadie más que joven de cabellos blancos que pertenecía al gremio de Lamia Scale y usando su magia de hielo, había logrado crear unas garras de hielo en sus manos y pies que le permitieron adherirse con fuerza a los muros exteriores y dorados del gran castillo dorado en donde se encontrada.
-Ah…eso es estuvo cerca…No me esperaba que aquella mujer también tuviera alguna clase de magia explosiva. Debido a eso, se terminaron llevando a Macbeth-san…que fallo. Pero tendré que lamentarme más tarde. Ahora tengo que concentrarme en rescatar tanto a Macbeth-san como a Serena antes de que Hea sea puesta en marcha…espero que los demás no tarden mucho en llegar aquí- Pensó Leo para luego ver algo realmente interesante.
Estando sujetado firmemente con sus garras de hielo en manos y pies a la pared exterior del gran castillo, Leo pudo observar que en los suelos alrededor del castillo, se encontraban caminando dos seres. Uno era una mujer herida de largos cabellos turquesa y el otro era un hombre de cabellos naranjas que poseía un cuerpo lleno de varias marcas de quemaduras y lleno de colosales músculos. Ninguno de esos dos miembros de Unique Oracion había visto al mago de Lamia Scale que estaba sujetado a gran altura de la pared del castillo.
-¿Quién son esos?-Pensaba Leo- ¿Más enemigos? La mujer no me parece haberla visto antes, pero por su aspecto, diría que lucho contra alguien. Y ese hombre de grandes músculos…también posee varias heridas, pero…me parece conocido… ¡¿Eh?!-
De repente, el joven de cabellos blancos pudo presenciar algo que lo sorprendió aún más que aquellas dos personas. Leo pudo ver como en brazos de aquel musculoso ser de puntiaguda cabellera naranja, estaban siendo cargados unos lastimados e inconscientes jóvenes y seres felinos que poseían marcas de Fairy Tail, Lamia Scale y Sabertooth en diferentes zonas de sus respectivos cuerpos.
-¡¿Qué?!-Pensaba Leo con impresión- ¡Raine-san y Ur! ¡¿Todos fueron capturados por el enemigo?! ¡Maldición, las cosas no podrían ir peor! ¡Tengo que rescatarlos!...pero, no importa lo heridos que estén esos sujetos, no creo que pueda yo solo con esos dos si ellos lograron derrotar y capturar a todos mis compañeros. Maldita sea, si el cabeza de flama estuviera aquí podríamos rescatarlos. La única vez que quiero ver el rostro de ese tipo, y ahora anda desaparecido. ¡¿Dónde está ese idiota?!-
…Mientras tanto…
En una de las tantas oscuras cuevas que había en las cavernas debajo de la subterránea ciudad de los Nirvits, avanzaban con tranquilidad un trio de personas. El guiador de ese grupo era un hombre mayor de cabellos blancos, ojos rojos y que poseía el nombre Koraku; y detrás de él se encontraba siguiéndolo un joven de puntiagudos cabellos rosas y afilados ojos marrones que poseía el nombre de Tsuna Dragneel; y detrás de él, se encontraba mirándolo con malicia un joven de cabellos verdes, afilados ojos cafés y que al parecer se llamaba Roku.
-Maldito mago, maldito mago, maldito mago…- Repetía en susurros un molesto Roku mientras se fijaba en Tsuna que caminaba delante de él.
-¡Oye, mocoso! ¡Entiendo que no te agrado, pero deja de susurrar insultos mientras me miras con esa mala cara o de verdad te golpeare, seas un mocoso o no!- Exclamo Tsuna con una vena de rabia sobresalía de su cabeza.
-¡Inténtalo si puedes, mago! ¡Y ya no me llames mocoso! ¡Mi nombre es Roku, recuérdalo y muéstrame respeto!- Contesto el peliverde con furia.
-Ya, ya. Cálmense los dos. Agradecería que dejaran de pelear mientras nos dirigimos a nuestro destino- Comento Koraku mientras caminaba tranquilamente.
-¡Díselo a este mocoso, anciano! ¡Él es que empieza todo mirándome de esa forma!- Dijo el pelirosa molesto.
-¡Ya te dije que mi nombre es Roku, maldito mago! ¡Y más vale que muestres más respeto cuando te dirijas al Jefe Koraku y no lo llames "anciano"! ¡El Jefe Koraku es la única razón por la que no te aplasto con una tonelada de rocas en este instante, maldito mago!- Grito el joven mago de tierra con ira.
-¡Tu cállate, mocoso! ¡Y para que sepas, yo también tengo un nombre que es Tsuna Dragneel! ¡Si quieres que te llame por tu nombre, llámame por el mío y deja de llamarme "mago" que haces que suene como si fuera alguna clase de monstruo o algo parecido!- Dijo el mago de fuego en el mismo tono.
-¡Lo digo de esa forma porque es como decirse esa despreciable palabra! ¡Ustedes los magos no son más que monstruos que gozan de la guerra y destrucción!- Comento Roku furioso.
-¡¿Ah?! ¡¿Qué estás diciendo?! ¡Tú también eres un mago, mocoso insolente!- Dio como respuesta un molesto pelirosa.
-¡¿Qué?! ¡¿Cómo te atreves a decir eso?! ¡Yo no soy como tú, no soy un mago!- Grito Roku con una gran furia en su mirada apuntando su lanza al pelirosa.
-¡Claro que lo eres! ¡Yo te vi usar magia antes! ¡Tú usas magia asesina de dragones al igual que yo, así que obviamente eres un Dragon Slayer asa que por lo tanto, eres un mago, niño imbécil!- Contesto Tsuna con leve confusión y gran ira.
-¡No tengo idea de lo que hablas, maldito mago, pero nunca vuelvas a decir que soy igual a ti! ¡Mis poderes me fueron entregados por nuestro gran guardián para proteger a mi pueblo de cualquier amenaza! ¡Yo no soy nadie más que el protector mi pueblo, Roku!- Exclamo el peliverde con intensidad.
-¿Qué? ¿Gran Guardián? ¿Protector? ¿De qué rayos está hablando este mocoso?- Decía Tsuna con confusión.
-Ya les dije que se calmaran y dejen de estar peleando. Joven, todas tus preguntas serán contestadas cuando lleguemos a nuestro destino, incluidas tus pregunta sobre Roku. Solamente tienes que esperan unos momentos más- Dijo el anciano con tranquilidad mientras avanzaban.
-Oye, anciano, agradezco que me digas donde está la salida de estas cavernas, pero estoy apurado, así que si vas a decirme algo, ¿No podrías decírmelo mientras avanzamos?- Preguntaba Tsuna con un poco de desesperación.
-Podría hacerlo, pero te entenderás mejor las cosas si vamos al lugar al que te llevare. Allá podrás descansar al menos un poco- Respondió Koraku tranquilamente.
-¡Te estoy diciendo que estoy apurado, anciano! ¡No tengo tiempo para tomarme un descanso, hay alguien muy importante para mí que me está esperando, así que tengo prisa!- Dijo Tsuna levantando su tono.
-¿Y crees que podrás hacer algo en el estado en que se encuentra tu mente y cuerpo?-Hablo Koraku- Tienes que tranquilizarte, joven. Cuando tu mente llena de preguntas logre estar despejada y tu cuerpo cansado recupere sus fuerzas perdidas, ten por seguro que lograras tu cometido. Además, haz estado corriendo y luchando todo el día, así que un poco de relajación no te vendría mal, ¿No crees?-
-S-Si…- Contesto Tsuna con frustración mientras pensaba- Maldición, este anciano de alguna forma me hace enojar con todo ese misterio. Además, ¿Cómo puede saber tantas cosas sobre mí? Él sabe que he estado luchando todo el día y además conoce sobre esa molesta voz en mi cabeza. ¿Acaso lee la mente?-
-Solo para que sepas, no leo la mente- Comento el anciano.
-¡Pero acabas de leer mi mente, ¿Verdad?!- Pensó Tsuna con impresión mientras una gota de sudor bajaba por su cabeza.
-Sin duda es un anciano un poco peculiar y molesto. ¿Seguro que no quieres asesinarlo a él y al mocoso? Ahora es tu oportunidad-
-¡Tu cierra la boca o con lo que sea que hables!- Grito Tsuna molesto.
-¿Ah? ¿A quién crees que le hablas de forma tan insolente, mago?- Preguntaba Roku amenazando con su lanza.
-E-Eh…No te preocupes, solamente hablo conmigo mismo- Trato de disimular el pelirosa.
-No te preocupes, joven. La espera de tu otro ser y la tuya no fue en vano. Ya falta poco para llegar a nuestro destino. Mira, ya podemos ver la luz de la salida- Dijo Koraku con una leve sonrisa en su larga barba.
-¿Luz?- Repitió Tsuna con interés.
Volviendo a fijar su mirada de ojos marrones hacia adelante, Tsuna fue capaz de ver el final de la cueva por la que avanzaba y justamente como dijo el anciano que le guiaba, se podía apreciar una calida y brillante luz. Tras eso, Tsuna continúo avanzando tranquilamente al igual que el anciano delante de el y el joven a su espalda, hasta que eventualmente los tres lograron llegar al final de la cueva. Pero en el momento en que llegaron a su destino, el mago de Fairy Tail no podía evitar sorprenderse por lo que presenciaban sus ojos.
-¡¿Q…?!- Divagaba Tsuna con sorpresa.
Estando parado en la salida de la cueva por donde antes caminaba, Tsuna presencio como ahora se encontraba en una zona de las cavernas que poseía un gran ancho y altura, pero más importante, se encontraba iluminada por unas cálidas antorchas que estaban colgadas en los rocosos techos y paredes de esa zona. Sin mencionar que los suelos de esa zona se encontraban llenos por una incontable cantidad de cabañas hechas con rocas o madera y también por anchas tiendas de tela.
Y dentro de esas casas de diferentes formas y tamaños, y también por fuera de estas; increíblemente había una gran cantidad de hombres, mujeres, niñas y niños que poseían vestimentas parecidas a las de Roku y Koraku y que también tenían tatuajes de pinturas en diferentes partes de sus cuerpos. Todas esas personas se concentraban en vivir sus alegres vidas en sus casas y con sus amigos, mientras Tsuna solamente se quedaba con un rostro de impresión ante lo que veía.
-¡¿Q-Que es esto?! ¡¿Un pueblo?! ¡Con razón se me hacía raro que comenzara a percibir varios aromas, pero nunca me imaginé que hubiera algo como esto en unas cavernas como estas! ¡¿El mocoso y tú también viven aquí, anciano?!- Reacciono Tsuna con enorme impresión.
-Si. Roku, yo y todos nuestros camaradas vivimos en estas cavernas, es difícil, pero no las arreglamos. Aunque no siempre fue así. Ya ha pasado un mes desde que nuestra amada ciudad nos fue arrebatada a la fuerza por Calm y sus seguidores- Dijo Koraku de repente.
-¿Qué? ¿Calm? ¿Tú también lo conoces? ¿Y a que te refieres con que les arrebato su ciudad?- Preguntaba Tsuna con confusión.
-¿Cómo que ha que me refiero? Me refiero justamente a lo que quise decir. Calm y aquellos quienes le sirven nos expulsaron de nuestra ciudad y nos obligaron a vivir debajo de las cuevas que había bajo nuestro pueblo, lo hicieron como alguna clase de compasión. Todo para usar nuestra ciudad oculta del mundo exterior para esconderse y para utilizar a Hea, el arma que inventamos haces tantos años…nuestra mayor desgracia- Explico Koraku con frustración.
-¿Qué ustedes crearon Hea y que la ciudad en donde Calm y sus compañeros se escondían era su ciudad? Lo que dices no tiene nada de sentido, anciano. Esa ciudad y Hea fue creada hace miles de años por una raza extinta…o creo que eso dijeron mis amigos. Esto… ¿Cuál era el nombre de esa raza…? ¿Cuál era…?-
-Los Nirvits. En otras palabras, nosotros. Nosotros somos esa raza extinta de la que estás hablando, joven. Nosotros somos los Nirvits- Dijo Koraku con seriedad.
-Ah…Ya veo… ¡¿EEEEEEHHH?!- Reacciono Tsuna de repente- ¡Espera un momento, anciano! ¡¿Cómo que ustedes son los Nirvits?! ¡¿No están muertos?! ¡¿O es que son fantasmas?! ¡Si es así dime, ¿Cómo se siente atravesar una pared sin destruirla?!-
-Aparte de ser un mago, es un idiota- Comento Roku observando al pelirosa.
-Bueno, calma, joven. Responderé tus preguntas así que no tienes que ponerte tan eufórico. Primero, vayamos a un lugar en donde podamos hablar y descansar. A diferente tuya, yo no soy tan joven, así que me haría bien sentarme- Dijo Koraku comenzando a caminar.
Olvidando por un momento sus tantas preguntas de confusión, Tsuna comenzó a seguir al anciano de varios cabellos y a él lo comenzó a seguir nuevamente el joven de cabellos verdes que poseía el nombre de Roku. Adentrándose a los caminos que había entre las tantas casas que había en ese pueblo de las cavernas, Tsuna se percataba que los habitantes de ese pueblo comenzaron a fijar sus miradas sobre él. Algunas miradas eran de confusión, otras de leve miedo y también había algunas que transmitían ira como la de Roku.
-¿Qué es esto? Apenas me van viendo, pero pareciera como si todos quisieran comenzar una pelea conmigo- Dijo Tsuna fijándose en los alrededores.
-Es porque ellos saben que tú no eres como nosotros. Tú eres un mago, lo cual te hace un enemigo- Comento Roku mientras seguía a Tsuna.
-Roku, ya te dije que este joven no es nuestro enemigo. Muy pronto el pueblo y tú lo entenderán. Yo puedo sentirlo- Dijo Koraku con seriedad mientras avanzaba.
Ignorando las malas miradas de los habitantes de aquel subterráneo pueblo en donde se encontraba; el mago de fuego, el mago de tierra y el anciano siguieron caminando hasta que al final se detuvieron en frente de una gran tienda de tela que se encontraba en el centro de la ciudad.
-Llegamos. Ven conmigo, joven. Podremos hablar con tranquilidad en mi tienda. Tu espera aquí afuera, Roku. Quiero hablar con este joven a solas- Dijo Koraku con seriedad.
-¡¿A solas?! ¡Pero Jefe Koraku, no importa la confianza que tenga, ¿Cómo quiere quedarse a solas con este mago?! ¡Podría intentar asesinarlo!- Exclamaba Roku con enorme preocupación.
-Por supuesto que no hare tal cosa- Comento Tsuna con seriedad.
-Ya oíste. Así que no te preocupes, Roku, yo estaré bien. Tu solo espera aquí afuera- Dijo Koraku comenzando a entrar a la tienda.
-¡Pero…! Está bien. Si usted lo dice, lo obedeceré, Jefe Koraku. ¡Pero si detecto que algo está mal, no dudare en entrar y matar a este inmundo mago con mis propias manos!- Respondió Roku amenazando con su lanza al pelirosa.
-Bueno, generalmente quisiera darte un buen golpe en tu cara, mocoso…pero, solamente te preocupas por tus seres queridos, así que fingiré que no escuche esas últimas palabras- Comento Tsuna tranquilo.
-¿Eh?- Murmuro Roku con confusión y muy leve sorpresa.
Terminada la conversación, Tsuna se limitó a entrar en la gran tienda en la que el anciano que seguía había entrado. Al hacerlo, el joven pelirosa pudo ver que en el interior de esta había algunas cajas apiladas una encima de otra, el suelo de la caverna estaba cubierto con una gran alfombra roja y en el centro de la tienda había dos cojines, uno en frente del otro, y en uno de esos dos cojines, estaba sentado el anciano conocido como Koraku.
-Siéntate, joven- Pidió el anciano tranquilo.
Obedeciendo con tranquilidad, el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación se sentó en el otro cojín que había en el suelo. Tras hacerlo, Tsuna luego se percató que en frente de él, de repente se encontraba una par de antorchas encendidas que eran sujetadas por las vejetes manos de Koraku.
-Cómelas, joven. Tú comes fuego para recuperar tus energías, ¿Verdad?- Preguntaba Koraku con confianza.
-¡Si! ¡Gracias, anciano! ¡Hace tiempo que no como nada, así que estoy hambriento!- Respondió Tsuna con alegría, tomando las antorchas y comenzando a comer el fuego como si se tratara de espagueti- Pero, anciano, ¿Cómo es que sabes tantas cosas sobre mí? ¿De verdad no lees la mente?-
-De verdad no lo hago. Yo puedo saber cosas sobre la gente gracias a esto-Koraku enseño el bastón que traía en mano-Es difícil de explicar, pero solo digamos que la lacrima que está en esta bastón, es una lacrima especial que me permite sentir y saber algunas cosas sobre la gente que conozco. Es una antigua herramienta mágica que ha pasado de generación en generación de cada Jefe que ha tenido nuestra raza. Y hablando de eso, creo que comenzare la explicarte todo lo que está pasando, pero antes de eso tengo que preguntarte, ¿Sabes lo que es el ethernano, joven?-
-¿Ether…nano? Creo que era algo relacionado con la magia…no estoy seguro sobre esa clase de cosas- Contesto Tsuna mientras absorbía el fuego de las antorchas de una manera que pudiera disfrutar su sabor.
-Ya me lo esperaba. Tu pareces del tipo que persona que hace las cosas por instinto y no pensándolo. Para explicarte de manera sencilla…el ethernano es una energía invisible que está en la atmosfera. Los humanos tenemos la capacidad de almacenar esa energía en nuestros cuerpo para luego expulsarla en forma de una energía diferente…en otras palabras, el ethernano es lo que permite a los humanos usar magia- Explico el anciano.
-Ya veo. ¿Y eso que tiene que ver con la conversación?- Pregunto Tsuna mientras comía fuego.
-Como dije, los humanos tienen la capacidad de absorber el ethernano en sus cuerpos y convertirlo en magia…pero, Los Nirvtis…son la excepción-Hablo Koraku- Nosotros, los Nirvits, somos humanos que nacimos con cuerpos que son incapaces de absorber el ethernano de la atmosfera…es decir, no podemos usar magia, no importa cuanto lo intentemos. Pero al mismo tiempo, los Nirvits nacimos con algo que la mayoría de los humanos no tienen…una inteligencia sobrehumana y un talento nato para la creación-
-¿Qué rayos? ¿Cómo que los humanos no tienen eso? Cualquiera puede ser inteligente y construir cosas, ¿Verdad?- Comento Tsuna terminando de comerse las llamas.
-Puede ser, pero los Nirvits son diferentes. Un niño Nirvit puede poseer la inteligencia de un adulto normal tan solo a unos meses de su nacimiento. Pero como decía; no poder usar magia y una increíble inteligencia les dio a los Nirvits una perspectiva de la vida que los demás humanos no tenían. Los primeros Nirvits juzgaron que los humanos poseedores de cuerpos capaces de usar magia eran seres que amaban la violencia y derramamiento de sangre debido a las guerras y batallas que había en su tiempo. Debido a eso, Los Nirvits se alejaron del resto de la humanidad, y con su inteligencia construyeron una ciudad más avanzada que ninguna otra ciudad de esa época y lo hicieron en un lugar que ningún ser que quisiera las cosas que ellos construían pudieran encontrarlos…debajo de la misma tierra. Con el pasar de los años, los Nirvits no fueron más que un mito y los que los conocían…dijeron que se habían extinto hace mucho, mucho tiempo, pero en realidad…hemos estado viviendo debajo de ellos todo este tiempo- Explico Koraku con seriedad.
-Ya veo…así que en realidad nunca estuvieron muertos. Pero espera un momento, anciano. Tú dices que los Nirvits no pueden usar magia, pero ese mocoso insolente uso magia. Yo lo vi. Él es un Dragon Slayer igual que yo- Dijo Tsuna tras devorar por completo el fuego de las antorchas.
-Roku…es un poco especial-Hablo Koraku- Aunque los Nirvits se alejaban de la humanidad que usaba magia, de vez en cuando se encontraban con humanos que eran capaces de usar magia pero que odiaban el estado caótico del mundo debido a las condiciones de sus vidas pobres. Debido a la manera en que pensaban, los Nirvits permitieron que esos humanos vivieran con ellos con la unica condición de que no usaran o aprendieran magia jamás. Roku es descendiente de esos mismos humanos y por eso es un Nirvit capaz de usar magia-
-Ya entiendo. Pero eso no todavía no explica cómo puede usar magia mata dragones. ¿Acaso utiliza una lacrima?- Preguntaba el pelirosa.
-No, Roku es un puro Dragon Slayer-Continuo hablando el anciano- Durante uno de nuestros viajes al exterior para buscar provisiones, los Nirvits de hace algunos años nos encontramos con un ser herido…un dragón. Ese dragón no era como los dragones comunes que odiaban a los humanos, en realidad había estado luchado contra un grupo de dragones que quería matar a unos humanos y por eso acabo herido. Por buena fe, los Nirvits llevamos a ese dragón a nuestra ciudad subterránea y lo atendimos. Con el pasar de los tiempos, ese dragón se acostumbró a nuestra ciudad y decidió quedarse como nuestro gran guardián que nos protegía de los desastres naturales que ocurrían bajo la tierra, y nosotros lo aceptamos de buena gana. Pero justamente cuando nuestro gran guardián estaba cerca de su lecho de muerte, para continuar con la protección de nuestro pueblo, decidió que uno de nosotros debía heredar sus poderes y convertirse en un nuevo gran guardián, en otras palabras, debería convertirse en un Dragon Slayer. Los Nirvits sin tener opción debido a esa época de terremotos…aceptaron-
-Entonces… ¿Ese mocoso fue el que heredo los poderes de ese dragón?- Pregunto Tsuna con interés.
-No, fue su padre. Su padre heredo los poderes del gran guardián de los Nirvits y se convirtió en el Dragon Slayer de las Cavernas. Cuando Roku nació, él también podía usar la magia de mata dragones de las cavernas sin que su padre tuviera que enseñársela- Explico el anciano tranquilamente.
-Entonces ese mocoso no solamente es un Dragon Slayer al igual que yo, sino que también pertenece a la Cuarta Generación- Pensó Tsuna para luego decir- Entonces eso quiere decir que ahora tienen a dos Dragon Slayers entre ustedes, ¿Verdad? El mocoso y su padre-
-Por desgracia…no. El padre de Roku…murió tratando de proteger nuestro pueblo cuando Calm y sus seguidores llegaron a nuestra ciudad. Ahora mismo…Roku es el único protector de nuestro pueblo. Esa también es la razón por que el odia tanto a los magos. Ante sus ojos, cualquiera que utilice magia es igual a los seres que asesinaron a su padre- Dijo Koraku seriamente.
-¡¿En serio?! ¡No tenía idea de que ese mocoso hubiera sufrido algo como eso! ¡Maldición, ahora me dan más ganas de patear el trasero de Calm! ¡Ahora sí que estoy más que encendido!- Exclamo Tsuna chocando sus puños furiosos.
-Siendo sinceros, joven…Calm no tuvo nada que ver con la muerte del padre de Roku, sino uno de sus sirvientes…creo que uno que posee el nombre de Ikari. En realidad, Calm parecía desear no derramar ninguna sola gota de sangre…esa fue la razón por que nos permitió a mí y a mi pueblo vivir en las cuevas, en vez de matarnos como haría cualquier otro conquistador. En el fondo de su ser…Calm parece ser alguna clase de pacifista- Dijo Koraku con seriedad.
-¡¿Qué rayos estas diciendo, anciano?! ¡¿Cómo ese bastardo va hacer un pacifista?! ¡¿Es que acaso no te das cuentas de las cosas que ha hecho, está haciendo y hará?! ¡Les quito su ciudad, mato a gente de tu pueblo, ataco la prisión del consejo, libero criminales peligrosos…lastimo a un ser amado para mi…Y ahora quiere usar Hea para eliminar a toda los humanos en la tierra! ¡¿Cómo puedes llamar pacifista a alguien así?! ¡Él no es más que hombre que usa excusas como salvar la tierra para cometer un sin número de asesinatos y apoderarse de la tierra para luego llenarla con los sirvientes que el crea!- Exclamo Tsuna intensamente.
-Con que te conto su plan…pero, lo que Calm dice no son excusas-Dijo Koraku volviendo a mostrar el bastón que sostenían sus manos- Te lo dije, ¿Verdad? Este bastón me permite saber algunas cosas sobre la gente que conozco…y Calm no fue la excepción. Cuando lo vi por primera vez pude sentirlo…el no él es un asesino a sangre fría como los enemigos que te has encontrado antes, joven. Calm…el en realidad ama la vida y la paz desde lo más profundo de su alma, pero es debido a ese amor y preocupación que cree que la raza humana es una amenaza-
-¿Una amenaza?- Repitió Tsuna confuso.
-Joven, a pesar de tu aspecto, no creo que tú no te des cuenta de la historia de la humanidad. Cada vez que la tierra y la vida en esta en peligro de ser destruida, el factor principal siempre es uno…los humanos. Nosotros los humanos causamos guerras, conflictos, enfermedades, caos, muerte y quien sabe cuántas desgracias más sobre la tierra y otras formas de vida, incluso para nosotros mismos. Debido a eso, Calm quiere eliminarnos y crear una mejor humanidad. Si lo piensas bien…sus acciones tienen un poco de sentido- Dijo el anciano cerrando sus ojos.
-¡¿Cómo qué sentido?! ¡Pueda que los humanos seamos asesinos y esa clase de cosas, pero no puedes decir simplemente que todos son así! ¡Hay humanos inocentes e indefensos que en toda su vida no le han hecho daño a nadie! ¡Aunque los planes de Calm sean para proteger la tierra, no puede simplemente eliminar miles de vidas para salvar a una sola! ¡Digas lo que digas, yo lo detendré!- Exclamo el mago de fuego determinado.
Ante lo que decía el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación que el poseía en frente, el anciano jefe de los los Nirvits no pudo evitar mostrar una leve sonrisa bajo su barbudo rostro para luego volver a abrir sus ojos.
-Eres un buen chico…Si, tienes razón. No importa la razón, no podemos dejar que miles…no…millones de vidas mueran sin haber cometido ni un solo pecado. Esas fueron las mismas razones por la que los Nirvits jamás activamos a Hea luego de que el mago oscuro, Zeref nos convenciera de haberla construido…si tan hubiéramos podido destruirla, lo hubiéramos hecho…pero bueno, el pasado no puede cambiarse- Dijo Koraku con seriedad.
-¡Bien, entonces si estás de acuerdo conmigo, háblame de esta extraña voz que tengo dentro de mi cabeza y dime como salir de estas cavernas! ¡Tengo que apresurarme y detener a Calm! ¡Él podría activar a Hea en cualquier momento!- Dijo Tsuna seriamente.
-¿Qué? Eso es imposible. Yo te traje aquí para que nos ayudaras a recuperar nuestra ciudad, pero no tenía idea que de Calm ya tuviera el poder para activar Hea. Más bien, ¿Cómo pudo activarla? La única forma de activar Hea es usando un poder extinto. Un poder mágico que solamente el mago oscuro podía crear, ¿Cómo es que Calm lo obtuvo?- Preguntaba Koraku con impresión.
-¡Es algo muy difícil de explicar y no tengo tiempo, anciano!-Hablo Tsuna- ¡No te ofendas, pero yo no te seguí para saber cosas sobre tu pueblo o para buscarle sentido a las estupideces que está haciendo Calm! ¡Yo te seguí porque quería que me dijeras la forma de salir de estas cavernas y que me hablaras sobre esta cosa que está dentro de mí y la forma de eliminarla! ¡Odio admitirlo, pero Calm es fuerte! ¡Para derrotarlo y rescatar a mi compañera necesito un gran poder que está dentro de mí, pero no puedo usar ese poder si esa voz sigue dentro de mi cabeza! ¡Por favor, dime como sacar esa voz de mi cabeza!-
-¿Qué? ¿Están hablando de mí? ¿Ese anciano ya dejo de contar historias? Me había dormido por accidente-
-¡¿Tu duermes?!- Dijo Tsuna molesto.
-Calma, joven-Hablo Koraku- Aunque Calm posea el poder para activar Hea, dudo mucho que él tenga la forma de activarlo de inmediato. Todavía tenemos algo de tiempo, así que usémoslo bien. Si de verdad para detener a Calm necesitas ese poder que está dentro de ti, te ayudare con ese misterioso ser que habita dentro de ti. Para hacerlo, usare esto-
Dichas esas palabras, el anciano mostro la palma de su mano derecha a Tsuna y este logro observar con un poco de sorpresa como en el interior de esa palma, sobresalía una pequeña piedra de colores verdes.
-¿Una piedra?...No… ¿Una lacrima?- Formulaba Tsuna confusa.
-Si. Esta lacrima es también uno legendario objeto creado por los primeros Nirvits. Esta lacrima tiene la capacidad de permitirme analizar el ethernano de tu cuerpo y ver qué hay de malo con él y con tu alma- Explico Koraku.
-¿Analizar mi ethernano?- Preguntaba el pelirosa.
-Si. El ethernano o poder mágico de un mago es parecido a la misma sangre. Usando los objetos correctos, puede analizarse y verificar si está infectado o dañado de alguna forma. La única explicación de que otra alma ocupe tu cuerpo, tome control de él y sea capaz de usar tu magia es porque algo debe haberle pasado al ethernano de tu cuerpo recientemente. Entonces, ¿Lo entendiste? Voy a comenzar el proceso- Dijo Korakuo seriamente.
-S-Sí. Adelante- Dio Tsuna como respuesta un poco dudoso.
-Ten cuidado, Tsuna. Este anciano podría estar usando excusas para tocarte indecentemente. Si te descuidas, podrías terminar perdiendo la oportunidad de tener tu primera vez con Serena-
-¡¿Q…?! ¡Cállate!- Grito Tsuna con leve sonrojo.
Ignorando la charla que mantenía el joven de cabellos rosas con la otra alma dentro de su cuerpo, el anciano Nirvit solamente se limitó a colocar la lacrima que estaba incrustada en el centro de su mano derecha en el musculoso y expuesto pecho de Tsuna al mismo tiempo que cerraba sus ojos para concentrarse. Aunque para Tsuna, Koraku solamente se quedaba con su mano en el pecho y con sus ojos cerrados, el en realidad podía sentir como un ardiente e intenso poder mágico corría por el cuerpo del pelirosa pero en esos mismo momentos, noto algo lleno de oscuridad y terror que lo hizo abrir sus ojos rojos con gran sorpresa.
-¡¿Q-Que esto?!- Reacciono Koraku con impresión.
-¡¿Eh?! ¡¿Qué pasa, anciano?! ¡Esa reacción tuya da miedo!- Preguntaba Tsuna ante la impresión del jefe Nirvit.
-J-Joven…Tu…Posees dos tipos de ethernano dentro de tu cuerpo- Respondió el anciano impresionado sorprendiendo así al pelirosa en frente de él.
-¿Qué? ¿Dos tipos de ethernano?- Decía el pelirosa confuso.
-Si…-Explicaba Koraku- Dentro de tu cuerpo corre una enorme cantidad de ethernano que posee un colosal poder que expresa una fuerte sensación de un gran calor cálido, un ánimo intenso y un deseo protector; Sospecho que ese es tu ethernano. Pero al mismo tiempo, dentro de tu cuerpo hay una diminuta parte de ethernano que a pesar que no posee un gran poder, expresa una fuerte sensación de una temible oscuridad, una enorme sed de sangre y el deseo de destruir todo; Sin duda ese ethernano pertenece a otra persona-
-¡¿A otra persona?!- Reacciono Tsuna sorprendido.
-Esto comienza a ser muy interesante. Parece que seguir a este vejete no fue una pérdida de tiempo después de todo-
-¡Entonces, la persona a la que le pertenece ese otro ethernano dentro de mí, ¿Es la molesta voz que está dentro de mi cabeza y se apodera de mi cuerpo?!- Preguntaba ahora Tsuna.
-No, no creo que lo sea-Hablaba Koraku- Aunque ese otro ethernano dentro de tu cuerpo sea incomparablemente oscuro, todavía es muy pequeño y débil como para poder apoderarse de tu cuerpo. Pero puedo notar que está creciendo lentamente. Creo que ese ethernano debió crecer lo suficiente como para cruzarse con una milésima parte de tu propio ethernano. El cruce de dos energías diferentes dentro de tu cuerpo debió crear alguna nueva forma de vida que combinaba las sensaciones de esos dos ethernanos que hay dentro de tu cuerpo…en otras palabras, creo otra personalidad dentro de ti. Una personalidad que combinaba el calor de tu ethernano con la oscuridad del otro ethernano en tu cuerpo-
-Con que así es como nací. Que siente algo raro escuchar esto, ¿Verdad?-
-¡Se siente molesto! ¡¿De quién es el otro ethernano que está dentro de mi cuerpo?! ¡En primer lugar, ¿Cómo rayos hay otro ethernano dentro de mi cuerpo?!- Preguntaba Tsuna con gran ira.
-La más lógica explicación para ser el culpable debe ser alguno de los enemigos que has enfrentado en el pasado, joven. Pero para que lograra infectar el ethernano de una persona con el suyo propio, el culpable debe ser alguien que poseyera un poder mágico más allá de la imaginación humana y una maldad sin límites. Y juzgando por el crecimiento del ethernano oscuro, debió ser alguien con que lucharas hace cinco o seis meses atrás. Dime, joven, ¿Has luchado con alguien as…?-
Antes de que el viejo jefe de los Nirvits pudiera formular bien su pregunta, él se quedó mudo al observar con sus rojos ojos como el joven de cabellos rosados que tenía en frente ahora poseía sus afilados ojos marrones muy bien abiertos y llenos de alguna clase de terror que también provocaba que el joven temblara levemente.
-¿Hace seis meses?...Imposible…No puede ser…No puede ser que sea el…- Susurraba un Tsuna aterrado.
-¿Qué pasa, joven? ¿Recordaste algo?- Preguntaba Koraku confuso.
-Ac..no…- Murmuraba el pelirosa débilmente.
-¿Qué? ¿Qué es lo que estás diciendo, joven?- Preguntaba el anciano con gran interés.
-¡Acnologia! ¡Ese otro ethernano que está dentro de mi solamente puede pertenecer a el!- Dijo Tsuna con intensidad.
-¡¿Qué dijiste?! ¡¿A Acnologia?! ¡¿Te refieres al dragon de la desesperación y rey de los dragones, Acnologia?! ¡¿Tú luchaste contra él?!- Preguntaba Koraku con gran impresión.
-Si…Hace seis meses, yo termine luchando contra Acnologia y logre derrotarlo…pero desde que el murió muchas cosas han comenzado a pasarme. Mis compañeros me dicen que me he vuelto más violento, tengo sueños en donde Acnologia aparece y dice que me arrastrara a la oscuridad y además la maldita voz dentro de mi cabeza dice que el comenzó a tener conciencia desde que comenzó a tener ese sueño. El único ser que le puede pertenecer ese oscuro ethernano que hay dentro de mí…es a Acnologia- Dijo Tsuna apretando sus puños con gran odio e ira.
-No puedo creerlo-Hablo el anciano- El rey de los dragones aún vivía y que tu hayas podido vencerlo…eres un joven increíble. Pero si lo que dices es verdad, no hay duda de que ese ethernano dentro de tu cuerpo debe pertenecer a Acnologia. Además, si Acnologia te infecto con su ethernano antes de morir…eso significa que planeaba revivir en ti, joven-
Con las últimas palabras que el anciano hombre de nombre Koraku había dicho, el mago de Fairy Tail que poseía una furiosa mirada caída, una vez más volvió a abrir sus marrones ojos con una enorme sorpresa para luego apuntarlos hacia el hombre que le había dado la noticia.
-¡¿Qué dijiste?! ¡¿Revivir?! ¡¿A qué te refieres con eso?!- Preguntaba Tsuna con enorme interés.
-Bueno…puede que revivir no sea la palabra exacta- Decía Koraku un poco tranquilo.
-¡Me da igual cuales sean las palabras exactas, explícame a te refieras con eso, anciano!- Exclamo Tsuna fuertemente.
-Escucha bien, joven-Hablo Koraku- Recuerdas que hace unos minutos dije que ese ethernano oscuro estaba creciendo, ¿Verdad? Pues si ese ethernano crece hasta el punto en que tu propio ethernano desaparezca, tú mente y alma, y también las del el otro ser que habita en tu cuerpo… desaparecerán junto con él para ser remplazados por la mente y alma del verdadero ser al que le pertenecía ese ethernano-
-¿Remplazados?- Repetía Tsuna con confusión.
-Si-Continuo hablando el peliblanco- Tus pensamientos, tus acciones, tu personalidad, tu voluntad…todos ellos pasaran a ser las mismas que Acnologia poseía debido a que cada uno de ellas está grabada en su ethernano. No es como si Acnologia fuera a regresar de la muerte, más bien…es como si tú te transformaras en un segundo rey de los dragones y de la destrucción misma…un segundo Acnologia-
Una vez más, el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación abrió sus ojos con una colosal sorpresa ante tales palabras que había dicho el anciano jefe de los Nirvits. Pero esta vez, en vez de quedarse sorprendido y tembloroso en el suelo, el joven de cabellos rosas paso de estar sentado en una cojín sobre un rocoso suelo cubierto con una gran alfombra a estar firmemente de pie con sus puños apretados y con una furiosa expresión en su rostro.
Pero él no era el único que poseía una gran cólera. Al escuchar las palabras del anciano a través de los oídos de Tsuna, el otro ser que habitaba en su cuerpo también pudo experimentar una sensación de gran ira.
-No me gusto eso que acabo de escuchar-
-¡¿Qué me convertiré en otro Acnologia?! ¡Ni de broma! ¡Me niego rotundamente a eso!- Exclamo Tsuna con gran fuerza.
-Creo que por fin estoy completamente de acuerdo contigo, Tsuna. Yo me niego completamente a desaparecer-
-¡Yo no soy Acnologia, yo soy Tsuna Dragneel de Fairy Tail y siempre será así! ¡Por favor, anciano, dime como eliminar este ethernano de mi cuerpo!- Preguntaba Tsuna fieramente.
-Lo siento mucho, joven, pero no tengo idea de cómo hacer eso. Yo te dije que respondería tus preguntas sobre que era aquel ser que estaba dentro de tu cuerpo…pero no tengo idea de cómo hacer que desaparezca. Al menos no ahora. Puede que con el tiempo logre saberlo…pero ahora mismo, no es el momento para eso- Dijo Koraku con seriedad.
-¡¿Qué no es el momento?! ¡Claro que es el momento, anciano! ¡Tengo que rescatar a una compañera y detener a Calm, así que tengo que eliminar ese ethernano dentro de mí lo más rápido posible!- Exclamaba Tsuna con intensidad.
-Es por esa misma razón que no tenemos tiempo para eso, joven-Hablo seriamente el anciano poniéndose de pie- Escucha, a pesar de haber pasado seis meses, el ethernano de Acnologia dentro de tu cuerpo solo se ha extendido una milésima parte. Eso significa que se extiende de una manera sumamente lenta, por cual tenemos tiempo suficiente para averiguar la forma de eliminarlo. Pero para detener a Calm y sus secuaces, y además rescatar a tu compañera…hay un tiempo limitado y muy poco. Ya hablamos lo suficiente y recuperaste tus energías…así que, joven… ¿Podrías prometerme que detendrás a Hea, recuperas nuestra ciudad y vencerás a Calm?-
Ahora, antes la pregunta que le había formulado el anciano en frente de él, Tsuna olvido todo el asunto de Acnologia por unos minutos y bajo la mirada. Luego, el pelirosa levanto una mirada de afilados ojos marrones llenos de una ardiente determinación y choco sus puños con gran fuerza para luego decir su respuesta que claramente era…
-¡Por supuesto!- Hablo Tsuna- ¡Sin duda derrotare a Calm, detendré sus ridículos planes, recuperare su ciudad y rescatare a Serena! ¡Como Mago de Fairy Tail, lo juro!-
…En otro lugar…
De regreso en la subterránea verdadera ciudad de los Nirvits, o más específicamente; en uno de los tantos pasillos que había en el interior del gran castillo dorado que se encontraba en el centro de la ciudad de los Nirvits, avanzaban tranquilamente un cierto grupo de personas. Ese grupo estaba conformado por un hombre de largos cabellos plateados y una seria expresión que poseía el nombre de Calm.
Otra persona era una inexpresiva mujer joven de largos cabellos purpura claro que poseía el nombre de Hana. El tercero era un hombre de largos cabellos blancos y negros de nombre Macbeth, y que lucía molesto debido a su situación. Y el ultimo ahí presente, era un ser que estaba hecho por grandes raíces entrelazadas y que se movía por si solo al mismo tiempo que sujetaba las manos de Macbeth y cubría su boca con sus manos-raíces.
Mientras avanzaba, el líder de Unique Oracion volteo su seria mirada hacia el mago del consejo que estaba caminando de manera forzada por el soldado mágico de raíces que era controlado por su segunda al mando. Al hacer eso, él pudo notar como su supuesto hermano menor poseía una leve expresión de sufrimiento.
-Hana, descubre la boca de Macbeth. Parece que tiene problemas para respirar- Dijo Calm mientras caminaba.
-Como usted ordene- Respondió la inexpresiva mujer.
En el momento en que la maga de plantas contesto, el soldado de raíces que ella controlaba quito su mano-raíz de la boca de Macbeth, y este pudo respirar de manera alterada junto con un poco de toz.
-Ah…Ah… ¿Se supone que tengo que agradecerte?- Preguntaba Macbeth con un toque de sarcasmo.
-Por supuesto que no. Los hermanos menores no tienen que agradecerle a sus hermanos mayores debido a que es su deber cuidarlos- Dijo Calm como respuesta mientras avanzaba.
-Sinceramente, con todo lo que estás haciendo y planeas hacer…no puedo verte como el hermano que eras para mí- Dijo Macbeth seriamente.
-Lo mismo se podría decir de ti. Antes tu hubieras estado de acuerdo a lo que yo estoy haciendo y hare. Despues de todo, es para obtener un mundo lleno de una paz y calma eterna…un mundo donde podamos dormir tranquilamente, ¿No crees?- Dijo el líder de Unique Oracion con seriedad.
-Creo que los dos cambiamos...Pero en cualquier caso, ¿Para qué me trajiste contigo? Ahora mismo soy tu enemigo. Lo lógico sería eliminarme al instante- Comento Macbeth mientras era forzado a caminar-
-Opino lo mismo- Dijo Hana inexpresivamente.
-Como dije, quería hablar contigo, Midnight- Hablo Calm- ¿O es que ahora respondes a tu verdadero nombre, Macbeth? En cualquier caso, ¿Qué tiene de malo que quiere contarle una historia a mi hermano menor?-
-¿Una historia?- Repitio Macbeth con confusión.
-Si. Para que entiendas mis razones…Te contare que me paso luego de que Brain te dijera que yo morí…Te contare la historia de cómo en convertí en lo que soy-
…La historia de Calm es revelada…
Continuara…
Hola, amigos, hace tiempo que no saludo.
Bueno, aquí les traigo un segundo capitulo en la misma semana como una compensación al no haber publicado un capitulo la semana anterior. Tambien les digo que dentro de poco volveré a entrar a clases y es muy posible que empiecen los retrasos de publicación de capítulos. En cualquier caso, espero que disfruten el capitulo.
Matane.
