Llegaron de la incursión sin el mayor tipo de problema. Todos los nuestros estaban vivos y todos los Salvadores...muertos. Incluido Negan. No es que su muerte me apene. En general la muerte de cualquier ser humano nunca es motivo de alegría. Debo admitir, más para mis adentros que para el mundo, que ese hombre me hacía vibrar. Era especial. Rick, por ejemplo, mira el mundo como se debe mirar: una apocalipsis. Un lugar donde lo único que importa es sobrevivir y para sobrevivir es necesario hacer actos inhumanos. En sus ojos se ven meses de tormento y dureza.
En los de Negan no se veía eso. El hombre, de alguna extraña forma, se divertía. Como si todo esto fuese un enorme juego de niños.
Esa despreocupación le ha llevado a la muerte.
No debería, pero quizá deba dar las gracias por su muerte. No he vuelto a soñar con él, quizá simplemente fue la culpabilidad aunque... culpabilidad o no fue raro. No soñé con Simon, por ejemplo...aunque Simon no tiene esa sonrisa ladeada ni esa mirada juguetona.
- ¡María! - observo a Carl subir al muro donde me encuentro con la pistola en el cinto y el arco en la mano. No conozco demasiado al niño como a casi nadie de Alexandría pero unos días atrás estuve jugando con él a disparar flechas a la televisión y pareció gustarle, así que me saluda cuando nos vemos. Daryl lo considera una buena forma de educación aunque yo no lo tengo del todo claro.
- Ey chico - saludo, apoyando el arco sobre el muro. Veo un muerto acercarse, nada peligroso. Andrea se encarga de él en pocos segundos. Me cae bien esa chica. No es una incompetente. Quizá podamos hacernos buenas amigas si ninguna de las dos muere.
- Te necesitan en la enfermería ya - frunzo el ceño.
- ¿Ha ocurrido algo con Denise? - el chico me mira confuso.
La gente de Alexandría es consciente de que yo tengo conocimientos médicos en caso de que suceda alguna emergencia pero lo poco que sé lo he aprendido o por mi cuenta o con unas breves enseñanzas de Harlan. En definitiva, nada útil. Mis conocimientos bailan por mi cerebro pero no tengo práctica...es por eso que me dedico a la valla y Denise a la enfermería. Y por lo que nunca estoy en la enfermería ni me requieren allí.
- ¿No lo sabes?
- ¿Saber?
- Asesinaron a Denise ayer. Daryl y Rosita volvieron por la noche y... - niega. Yo parpadeo sorprendida por la noticia. ¿La asesinaron? ¿Los infectados? - Nada se puede hacer ya - me mira serio - Maggie se encuentra mal. No sabemos si su bebé está en peligro. Te necesita ya.
Oh Señor. ¿Voy a asistir en un parto? No soy capaz de asistir en un parto.
Con un asentimiento agarro mi arco y me lo coloco en la espalda, bajando rápidamente de la valla y corriendo hacia la enfermería. Escucho las pisadas de Carl a mi espalda. Entro sin llamar, encontrándome a media Alexandría ahí metida.
- Vale, está bien. Todos fuera excepto su marido y quienes puedan contarme algo de provecho... Y los que tengan que tomar decisiones - no voy a echar a Rick, qué narices. Que cargue con el muerto de la responsabilidad, yo no soy un líder, nunca he tenido madera. Me gusta que me digan lo que tengo que hacer. Dejo mi arco apoyado contra la esquina.
Veo salir entre otros a Abraham, Rosita, Eugene... No tengo tiempo para nimiedades. Me acerco a Maggie rápidamente. Está blanca como el papel y no aparta los ojos de Glenn.
- Vale, no voy a entrar en pánico - miro a mi alrededor. Se han quedado solo Rick y Daryl - ¿Qué sucede?
- Ha sangrado - es lo único que dice Glenn.
- Bien. Necesitaré asistencia para el parto y...
- María - interrumpe Rick - El bebé no tiene más de tres meses. Está abortando.
Ahora la que se queda blanca soy yo. Tartamudeo un poco entrando en estado de shock. Va a perder al bebé y va a ser en parte por culpa de mi incompetencia.
- Vale, aborto espontáneo - cierro los ojos - Antes de trece semanas de gestación - susurro, observando la página del libro frente a mis ojos. Bendita curiosidad. Bendita memoria. Y pensar que le presté más atención de la debida a esa página en concreto porque tenía miedo de que en un futuro me ocurriese - Expulsar el tejido - abro los ojos - Maggie ábrete de piernas.
Rick y Daryl se giran mientras que Glenn agarra la mano de su esposa. No con poca dificultad Maggie me obedece.
- Rick - le llamo, observando a mi primer paciente - Yo voy a darle tiempo pero no voy a poder hacer nada más por ella. Tiene que ver a Harlan. Hay que ir a Hilltop ya.
Sin mucho que añadir Rick sale a prepararlo todo. Daryl permanece en la sala después de que el propio Rick se lo pidiese.
- Vale... - tras echar un vistazo la tapo con una toalla - Creo - esa palabra no parecer convencer a Glenn - que no ha perdido todo el tejido que debe estas últimas semanas. Se puede deber a una mala alimentación. Voy a tratar de detener la hemorragia y prevenir una infección. Yo no tengo suficientes conocimientos para llevar a cabo la operación que Maggie necesita. Como digo solo puedo darle tiempo hasta llegar al doctor. ¿Antibióticos?
- Denise comentó que quedaban unos cuantos - me responde Daryl, acercándose a un estante. En pocos segundos me lo trae y se lo doy a Maggie. Rick entra en ese momento.
- La furgoneta está en la puerta.
- Bien. - me paso la mano por la nuca - En principio puedes andar pero no debes. Es mejor que te carguen hasta allí y vayas tumbada todo el trayecto hasta Hilltop.
Glenn y Rick no necesitan mucha más información para actuar. Cargan a Maggie y la llevan a la furgoneta.
Daryl apoya su mano en mi hombro. Levanto la mirada del suelo para clavarla en él.
- Lo has hecho bien.
Asiento mientras aparta la mano de mí. Que Daryl diga eso es que me ha notado a punto de perder los nervios.
Ruego a Dios que lleguemos a tiempo.
Rick, Aaron, Abraham, Sasha, Eugene, Carl, Glenn, Daryl, Michonne, la propia Maggie y yo somos los que nos subimos a la furgoneta. Andrea no está muy contenta con Rick por dejarla atrás, pero creo que ha terminado por entenderlo. En mi opinión no considero necesario un ejército para escoltar a Maggie, eso solo aviva el estrés pero para Rick la seguridad es lo primero.
- Qué cojones - escucho maldecir a Abraham que es el que va al volante. Me mantengo junto a Maggie.
- ¿Qué pasa? - pregunta Rick acercándose al frente.
- Enemigos - es la simple respuesta del soldado. Lanzo un suspiro al aire. Quizá Rick tuviese razón después de todo.
Se hace un silencio incómodo en la furgoneta. ¿Enemigos? Ya creía que no quedaban enemigos nuestros.
- ¿Vamos a por ellos? - escucho de nuevo a Abraham.
- No - es la simple respuesta de Rick.
Él y otros cuantos cogen armas, mientras que el resto nos quedamos dentro con Maggie.
- Esto es increíble joder - se queja Daryl, recostándose en uno de los asientos - Creí que nos habíamos cargado a todos esos cerdos.
- ¿Son Salvadores? - pregunto, colocando mi mano sobre la frente de Maggie. Está ardiendo.
- Eso parece - gruñe, cruzándose de brazos. - ¿Tienes armas para luchar? - me levanto una de las mangas de la camiseta. Empieza a hacer frío y una camiseta de tirantes no era muy efectivo. Le muestro dos hojas ocultas en cada brazo. - ¿Qué?
- Me gustaba el assassin creed. Me hice una friki antes de los zombies y en Hilltop cogí cuero para hacerme unas de verdad. Por suerte me acordaba - se las muestro - ¿No son fantásticas? Estas maravillas pueden salvarme la vida. También tengo en las botas, en el cinturón... Nunca se sabe. Es más por la sensación de seguridad.
Rick entra de nuevo a la caravana. Daryl y yo dejamos la charla de armas blancas escondidadas.
- ¿Y bien? - pregunta Glenn sin soltar la mano de su esposa.
- No nos hemos cargado a todos - da un suave golpe contra la pared del vehículo - Tenemos que dar la vuelta y llegar a Hilltop lo antes posible. ¿Es viable un conflicto directo? - me mira.
- No. Maggie no debe soportar emociones fuertes.
Sasha y Eugene discuten posibles rutas con Abraham observando sus movimientos. Me alejo de Maggie con un suspiro y me siento junto a Daryl de nuevo. Sorprendentemente y a pesar de su aspecto inicial es uno de los componentes del grupo que más me agrada. Directo y con un toque sentimental. Nada de frases estúpidas. Parece ser un sentimiento mutuo, pero nunca se sabe con ese hombre.
- Pareces cansada - me comenta mientras volvemos a tener un rumbo.
- Sí - suspiro - Lo estoy. Más por la carga psicológica que implica esto - me echo hacia atrás - Maggie está aguantando mucho.
- Lo conseguiremos. Siempre lo hacemos. - el vehículo vuelve a pararse. Daryl y yo nos miramos.
- Mismo ejército, distintos soldados - comenta Abraham dando la vuelta y siguiendo otra ruta - Son bastantes.
- ¿No los matásteis a todos? - me acerco.
- Al parecer no - Rick no está muy contento con la situación. - Menos mal que Andrea está en casa.
Volvemos a toparnos con cortes en el camino. Uno producido con muertos encadenados protegidos por soldados de los Salvadores y otro por troncos ardiendo en mitad de la carretera. Al final, cuando vemos que empieza a caer la noche, nos detenemos.
- No podremos pasar - gruñe Daryl dando un golpe - ¡Maldita sea!
- Existe una opción viable - todos nos giramos hacia Eugene - Nos encontramos a pocos kilómetros de Hilltop atravesando el bosque según mis cálculos. Yo puedo usar la técnica de distracción apropiada...
- Habla en cristiano hermano - coloco mis manos en las caderas.
- Cogeré la furgoneta - se pasa la mano por la frente - y vosotros llevaréis a Maggie en la camilla.
Rick me mira, buscando mi aprobación médica. Como si yo supiese del todo lo que estoy haciendo.
- Puede funcionar - respondo simplemente.
Al final Eugene se marcha con la caravana junto con Michonne y Daryl. El resto estamos en el linde del bosque, de noche y con una enferma en camilla. Rick, Abraham y Glenn son los que cargan con ella, mientras Sasha, Carl, Aaron y yo nos encargamos de la seguridad. Todo mi cuerpo se tensa completamente llevando en todo momento el arco listo. No es que le tenga miedo a la oscuridad ni mucho menos, simplemente respeto la oscuridad en mitad de un bosque del que pueden salir muertos vivientes a devorarme. Creo que nunca lo superaré.
Carl no parece tener ese problema. Infectado que aparece, infectado al que le revienta la cabeza.
- ¿Qué queda? - pregunto. No creo que esto sea sano para Maggie.
- Poco - es la respuesta de Rick.
Se escucha un silbido y todos nos giramos hacia el sonido. Tenso el arco completamente tratando de controlar los temblores de mi cuerpo. A ese silbido se unen otros provenientes de todas direcciones. Mi respiración se acelera y el miedo me recorre las venas. No se ve absolutamente a nadie, pero los silbidos siguen aumentando.
Vamos a morir aquí.
- ¡Corred! - exclama Rick.
Salimos corriendo en una dirección. Los silbidos prosiguen, aunque parece que van menguando. Yo me mantengo firme mirando al suelo, sin perder de vista ninguna rama con la que pueda tropezar.
Unos faros se encienden frente a nosotros. Me llevo las manos a la cara, tratando de evitar el deslumbramiento. Parpadeo bastante, enfocando la mirada. Cientos de silbidos nos rodean. Agudos, graves, secos... taladrando la noche y nuestros corazones.
Rick está destrozado. Estamos completamente rodeados con nuestra propia caravana frente a nosotros, cortándonos el paso. Mi cuerpo tiembla sin que pueda controlarlo.
Sasha mira a su alrededor pistola en mano sin dejar de girar la cabeza de un lado a otro. Abraham está completamente tenso. Carl se mantiene cerca de su padre, temblando un poco.
Entonces mis ojos se fijan en Eugene tirado en el suelo, llorando. Simon aparece de entre los árboles, justo a su lado.
- ¡Al fin habéis llegado a vuestro destino! - de alguna extraña forma todo mi temblor desaparece y mi cuerpo se relaja un poco. Es una situación tremendamente estresante pero al menos veo a alguien conocido. Un cerdo asqueroso, pero conocido igualmente. Los susurros en la noche ya tienen cara y nombre.
- Podemos hablarlo - ruega Rick sin soltar la camilla.
- Nada de hablar - la voz de Simon deja de ser divertida - Ahora escucharéis.
Con un silbido sus hombres se acercan a nosotros y nos despojan de las armas... o al menos lo intentan. Yo soy un maldito arsenal con patas. No es personal. A Jesús y a mí nos gusta llevar un gran número de objetos punzantes.
- Eh amigo - trato de mostrar una voz firme e irónica, ignorando el miedo de mi cuerpo - Cuidado con dónde pones las manos. ¡Y cuidado con mi arco! Lo amo. No se encuentran muchos de esos últimamente.
Cuando todos han terminado, mi señor quita-armas prosigue con su labor.
- Poneos todos de rodillas - Simon se fija en mí. Yo sigo con las manos en alto mientras el Salvador saca un cuchillo de mi manga - ¿Tanto tardas tío? Date prisa - se fija en el pequeño montón de cuchillos.
- No sé si he terminado señor... - tantea mi estómago y la parte baja de mi espalda, notando el bulto de mi libreta. Siempre la llevo conmigo a todos lados. No le meto una patada porque, admitámoslo, no quiero que me peguen un tiro.
- Pues desnúdate víbora - me sonríe - así aprenderás a no esconder tantos colmillos.
Miro a Simon atónita sin llegar a creer del todo sus palabras. Cuando un hombre me pone una pistola en la nuca termino de convencerme de que va completamente en serio.
Con las manos temblando de nuevo, los labios apretados y los ojos cerrados me quito las botas dejándolas detrás de mí. Luego los pantalones. Luego la camiseta, dejando la libreta sobre la ropa. Puedo notar la mirada de todos los Salvadores puesta sobre mi cuerpo además de la de mis amigos. Una lágrima se me escapa y cae por mi mejilla.
- Suficiente - ordena Simon. - ¿Eso es un cuaderno de dibujo? - lo coge, echándole una ojeada. Me desplomo de rodillas y en ropa interior con la cara roja por la vergüenza - No le queda nada ¿Ves? Así de fácil. ¡Dwight! ¡Trae los regalos!
Miro de reojo a Rick. Él está mirando al frente con la respiración acelerada, posiblemente cerca de un ataque de nervios. Dwight saca a Michonne y a Daryl del camión, colocándolos en las esquinas de la fila también de rodillas. Daryl, que es el que está a mi lado, se acerca instintívamente. Cuando le miro me encuentro su mirada clavada en la mía, completamente iracunda. Su cara, su cuello y sus manos están llenas de sangre, posiblemente suya. Aprieto los puños.
Estoy temblando, no sé si de rabia, de vergüenza o de frío. No aparto mis ojos de los de Daryl, dejando entrever el miedo. El hombre frunce el ceño, acercándose completamente a mí. Nuestros brazos se tocan. Me recuerda a Jesús. Echo tanto de menos a Jesús en este momento.
Simon da dos golpes contra la caravana. La puerta se abre en unos segundos y ahí está él, pasando su mirada juguetona por todos nosotros, con su chaqueta de cuero, su pañuelo rojo y Lucille apoyada contra su hombro.
Negan. Sigue vivo. Por su sonrisa, nosotros no vamos a seguir así demasiado tiempo.
- ¿Ya os habéis cagado? - no grita, no levanta la voz. Simplemente lo dice casi como un susurro. - Vaya vaya - se acerca a nosotros - Me da la impresión de que falta poco. - se queda frente a Carl de pie - Sí...esto va a parecer una cloaca dentro de nada.
Su mirada se cruza con la mía durante unos segundos. No reconozco ninguna expresión en su rostro, simplemente prosigue con su análisis.
- ¿Cuál de vosotros, capullos, es el líder?
Simon señala a Rick mientras Negan camina con parsimonia hacia él. Lanza un suspiro de circunstancia.
- Hola - saluda entretenido. A pesar de su tono juguetón le noto distinto...bastante más cabreado que la última vez que le vi. Mucho más. - Eres Rick ¿no? Soy Negan - se pasa la lengua por el labio inferior sin quitar sus ojos de su presa - Y no me gusta nada que mates a mis hombres.
Rick levanta la mirada, sorprendido. Quizá él también pensaba que Negan era como un ente imaginario.
- Y cuando envié a mis hombres a cargarse a los tuyos por cargaros a los míos - prosigue - Mataste más de mis hombres - le señala - Eso no me gusta...Nada - su tono sigue pacífico, sin gritar, como si realmente no lo necesitase. Por la cara descompuesta de Rick no lo necesita - No tienes ni idea de lo poco que me gusta... PERO - añade - creo que pronto vas a saberlo.
Ante esa frase Rick vuelve a levantar la mirada, encontrándose con una sonrisa ladeada por parte de su adversario.
- Sí... - su sonrisa desaparece - Te vas a arrepentir de haberte enfrentado a mí, amigo - sonríe mostrando los dientes - Porque Rick, hagas lo que hagas lo que está mal es enfrentarse al nuevo orden y el nuevo orden es este. - mueve las caderas un poco hacia delante - Y aunque seas estúpido, cosa que me parece que eres, podrás entenderlo. ¿Preparado? - baja a Lucille de su hombro - empiezo, presta atención.
Coloca el bate de púas justo al lado de la cara de Rick.
- Dame tus cosas... o te mataré - vuelve a sonreír sin apartar la mirada del hombre, como si sus reacciones le resultasen tremendamente hilarantes.
- Hoy ha sido un gran día - comenta paseándose, moviendo su bate junto a él - Hemos invertido mucho para que sepáis quién soy y lo que puedo hacer - se detiene frente a mí - Ahora trabajáis para mí - señala a Rick con el bate, sin apartar sus ojos de los míos y de Daryl. Vuelve su mirada hacia Rick. Daryl me pasa su manta por los hombros. Le miro totalmente agradecida por el gesto. Me tapo un poco. - Sois míos. Sois de mi propiedad.
- ¿No creerás que os iréis sin un castigo? - prosigue - Yo no quiero mataros, quiero que quede claro desde el principio - le señala con el bate. - Quiero que trabajéis para mí y...estando muertos no podréis hacer eso ¿verdad? Así que ahora - se pone serio - voy a pegarle una paliza de muerte a uno de vosotros.
Me refugio aún más en la manta de Daryl, tapando completamente mi cuerpo. Lamento haberle dejado a él con su pecho sangrando al descubierto, es un gesto que no podré compensarle.
Negan le muestra a Rick su bate, agachándose un poco.
- Esta - la coloca frente al hombre - es Lucille. Y os aseguro que es...estupenda.
Negan comienza a pasearse, comentando sobre algunos de los integrantes de la fila.
- Joder chico, llora por lo menos - comenta frente a Carl, poco entretenido al ver su firmeza. Luego pasa a Maggie, que sigue blanca como el papel - Wow, tú tienes una pinta horrible.
Glenn se echa hacia delante, no pudiendo apartar la vista de su esposa.
- Debería hacer que dejaras de sufrir ya - Maggie agacha la cabeza justo cuando Glenn se lanza hacia delante, tratando de llegar hasta Negan, gritando desesperado.
- ¡NO! - la atención de Negan se concentra ahora en Glenn.
- Nop - se rasca el bigote, completamente disconforme - Devolvedle a la fila. - Negan se ríe - Bien escuchad - vuelve a clavar la mirada en mí durante unos segundos, notando la manta que antes no estaba. Sigue con su discurso - Que ninguno de vosotros vuelva a hacerlo o le abriré la cabeza sin hacer excepciones.
Rick se encuentra en estado de shock.
- Es tu hijo ¿verdad? - afirma, mirando a Rick y a Carl. - Está clarísimo, ¡es tu hijo!
- YA BASTA - grita Rick.
- ¡Eh! - Negan vuelve a acercarse a él, cortándole - No me obligues a matar al futuro asesino en serie. ¡No me lo pongas fácil amigo!
Negan comienza a silbar, pasando su mirada por todos nosotros. Un escalofrío me recorre la columna al escuchar ese silbido. Pasa frente a mí sin hacer comentarios, como frente a todos, solo silbando.
¿Cómo pude soñar con él, por muy bonita que sea su sonrisa?
- Tengo una idea - se pasa la lengua por el labio apuntando a Rick con Lucille - Una. Dola - señala a Maggie - Tela - Abraham - Catola - Michonne - Coge - esta vez soy yo. Me mantengo firme aunque sé que mis ojos están llorosos - el tigre - Daryl - por...la cola - Sasha - si...te ruge - Aaron - suéltalo - Rick de nuevo - mi madre - Carl - me enseñó - Michonne - a elegir - Rosita - el mejor - Eugene - de aquí - su bate va rápido, acercándolo aún más a nuestras caras - Y te ha - se para frente a todos - elegido a... - su mirada elige al objetivo - TI.
