Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Segundo Arco
Capítulo 21/60: ¡Origen!
Luego de haber haberse convertido en el Dragon Slayer de Hierro Venenoso gracias al veneno de Sophia, Ryos fue capaz de rivalizar contra el monstruoso miembro de Unique Oracion, Ikari, pero aun así termino perdiendo, pero no fue el único. Una tras otro; Sonia, Raine, Pantherlily, Sophia, Alicia, Marcus, Lisa, Sorano, Ur, Lector y Frosch fueron derrotados por la descomunal y furiosa fuerza de Ikari.
Pero justamente cuando iba a acabar con sus vidas, una lastimada Mushi convenció a Ikari de llevar a todos a una celda en su base para torturarlos y matarlos dolorosamente. Y al mismo tiempo, luego de una pequeña charla; Calm hizo que Hana capturara a Macbeth para llevarlo a el interior del castillo junto con ellos, mientras que Leo termino siendo lanzado por los aires del castillo pero por suerte había sobrevivido para ver como Ikari y Mushi cargaban con sus compañeros derrotados.
Y mientras todo eso pasaba, Tsuna se encontraba en unas cavernas debajo de la ciudad donde tuvo un interesante encuentro con el Dragon Slayer de la Cavernas, Roku, pero no solamente con él. Tras conocer a un anciano de nombre Koraku, el mago de fuego fue llevado a una aldea en las cavernas que era el lugar donde vivían actualmente la raza de los Nirvits, que aparte de haber estado viva todo este tiempo, habían sido despojados de su ciudad por Calm y sus seguidores.
Estando en esa aldea, Koraku le revelo a Tsuna la historia de los Nirvits y como Roku era un Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación, pero más importante, le dijo cosas sobre el otro ser que existía dentro de él y muchas más cosas. Mientras que en el castillo en el centro de la ciudad de los Nirvits, Calm estaba a punto de revelarle a Macbeth y Hana su historia.
Continuación…
De regreso en la subterránea verdadera ciudad de los Nirvits, o más específicamente; en uno de los tantos pasillos que había en el interior del gran castillo dorado que se encontraba en el centro de la ciudad de los Nirvits, avanzaban tranquilamente un cierto grupo de personas. Ese grupo estaba conformado por un hombre de largos cabellos plateados y una seria expresión que poseía el nombre de Calm.
Otra persona era una inexpresiva mujer joven de largos cabellos purpura claro que poseía el nombre de Hana. El tercero era un hombre de largos cabellos blancos y negros de nombre Macbeth, y que lucía molesto debido a su situación. Y el ultimo ahí presente, era un ser que estaba hecho por grandes raíces entrelazadas y que se movía por si solo al mismo tiempo que sujetaba las manos de Macbeth y cubría su boca con sus manos-raíces.
Mientras avanzaba, el líder de Unique Oracion volteo su seria mirada hacia el mago del consejo que estaba caminando de manera forzada por el soldado mágico de raíces que era controlado por su segunda al mando. Al hacer eso, él pudo notar como su supuesto hermano menor poseía una leve expresión de sufrimiento.
-Hana, descubre la boca de Macbeth. Parece que tiene problemas para respirar- Dijo Calm mientras caminaba.
-Como usted ordene- Respondió la inexpresiva mujer.
En el momento en que la maga de plantas contesto, el soldado de raíces que ella controlaba quito su mano-raíz de la boca de Macbeth, y este pudo respirar de manera alterada junto con un poco de toz.
-Ah…Ah… ¿Se supone que tengo que agradecerte?- Preguntaba Macbeth con un toque de sarcasmo.
-Por supuesto que no. Los hermanos menores no tienen que agradecerle a sus hermanos mayores debido a que es su deber cuidarlos- Dijo Calm como respuesta mientras avanzaba.
-Sinceramente, con todo lo que estás haciendo y planeas hacer…no puedo verte como el hermano que eras para mí- Dijo Macbeth seriamente.
-Lo mismo se podría decir de ti. Antes tu hubieras estado de acuerdo a lo que yo estoy haciendo y hare. Después de todo, es para obtener un mundo lleno de una paz y calma eterna…un mundo donde podamos dormir tranquilamente, ¿No crees?- Dijo el líder de Unique Oracion con seriedad.
-Creo que los dos cambiamos...Pero en cualquier caso, ¿Para qué me trajiste contigo? Ahora mismo soy tu enemigo. Lo lógico sería eliminarme al instante- Comento Macbeth mientras era forzado a caminar-
-Opino lo mismo- Dijo Hana inexpresivamente.
-Como dije, quería hablar contigo, Midnight- Hablo Calm- ¿O es que ahora respondes a tu verdadero nombre, Macbeth? En cualquier caso, ¿Qué tiene de malo que quiere contarle una historia a mi hermano menor?-
-¿Una historia?- Repitió Macbeth con confusión.
-Si. Para que entiendas mis razones…Te contare que me paso luego de que Brain te dijera que yo morí…Te contare la historia de cómo me convertí en lo que soy- Dijo Calm con gran seriedad.
-¿Cómo se convirtió en lo que es?- Pensaba Macbeth con confusión.
-Calm-sama, ¿Desee que me retire para que pueda hablar en privado con su hermano? Dejare al solado de raíces para que lo vigile- Preguntaba Hana tímidamente.
-No te preocupes, Hana. También me gustaría que tú escucharas esta historia- Respondió Calm con gran seriedad.
-Sí, usted así lo desea- Contesto Hana de manera seria pero mostrando una leve sonrisa.
-Bien…Hablo Calm-¿Por dónde debería empezar? Ya se… ¿Qué tal si empezamos recordando aquellos tristes días en aquel despreciable lugar?...El centro de investigaciones del Consejo Mágico-
FLASHBACK
…Hace 40 años…
El recuerdo del líder de Unique Oracion comenzaba en un lugar que se encontraba en medio de montañoso y rocoso desierto. Ese lugar era alguna clase de torre de gran ancho y altura que contaba con un gran número de instalaciones y personas en su interior, pero más importante, se escuchaban una gran cantidad de gritos infantiles y dolorosos venir desde su interior.
-A pesar que ese lugar había sido creado por el consejo para estudiar enfermedades relacionadas con magia, no eras más que un lugar en donde niños con altos poderes de poder mágico para su edad eran torturados con crueles experimentos cada día. Pocos eran los niños que lograban mantenerse cuerdos o vivos tras los constantes experimentos, pero aquellos que lo lograban no hacían más que soñar con la libertad o con sus viejas familias. Así éramos nosotros, ¿Recuerdas, Macbeth?-
En uno de los tantos pasillos que poseía ese centro de investigaciones en medio del desierto, se encontraban un total de tres personas. Dos de esas personas eran un par de hombres que vestían de pies a cabeza con trajes blancos junto con unas guantes y botas negras y además que estaban cubriendo sus rostros con máscaras de gas, sin mencionar que la tercera persona ahí presente estaba desmayada y siendo sujetado por sus brazos para ser arrastrado por el suelo por esos mismos hombres.
Esa persona desmayada no era más que un joven niño como de unos 8 años de edad que poseía un negro cabello corto y despeinado. Ese joven que era arrastrado por los dos hombres de blanco, no vestía nada más que un pantalón cortó gris y rasgado, y además que su pequeño cuerpo estaba lleno de una gran cantidad de ensangrentados cortes y raspones. Ese par de hombres enmascarados siguieron arrastrando al joven hasta que eventualmente lograron llegar hasta una zona del pasillo en donde había una amplia celda de su lado izquierdo.
-¡Llegamos, tu hogar dulce hogar!- Dijo uno de los enmascarados con un tono burlón.
-¡Que lo disfrutes!- Exclamo el otro enmascarado con el mismo tono.
Dichas esas palabras y tras abrir las puertas de la celda que estaba en frente de ellos, ese par de hombres no dudaron ni un solo momento en lanzar fuertemente al desmayado joven que cargaban hacia el interior de esa celda. Sin poder evitarlo, el joven callo bruscamente al mugroso suelo de la celda mientras que los hombres que lo lanzaron ahí solamente cerraron las puertas de la celda y se alejaban caminando y conversando tranquilamente.
Pero mientras aquellos hombres se alejaban de la celda, el inconsciente joven que estaba tirado en el suelo de ella comenzó a abrir lentamente sus ojos revelando que estos eran negros al igual que su cabello despeinado. Pero a pesar de que estaba logrando abrir sus ojos, el joven herido no veía nada más que un áspero blanco en donde no había nada ni nadie.
-¿Eh? ¿Dónde estoy?- Pensaba el joven- Ah…da igual... ¿Ya terminaron los experimentos? No siento dolor…pero tampoco puedo mover bien mi cuerpo. Maldición, experimento tras experimento hicieron que comenzara a acostumbrarme al dolor... ¿Hasta cuanto durara esto? Ya no recuerdo cuanto tiempo ha pasado desde que llegue a estas malditas instalaciones…maldita sea, ya ni recuerdo los rostros de mis fallecidos padres…todo por ese asqueroso poder mágico que corre por mis venas. Tal vez solo debería suicidarme para acabar con esto…Si, simplemente tengo que morderme la lengua y desangrarme antes de que alguien llegue…es algo muy fácil. Qué curioso… ¿Por qué no lo habré hecho antes?-
-Her…no…Herma…-
-¿Eh? ¿Una voz? ¿De dónde viene? ¿De quién es?- Pensaba el joven con curiosidad.
-¡Hermano! ¡Hermano!-
-¿Hermano? ¿Me está hablando a mí? Que extraño…No recuerdo tener ningún hermano… ¿Quién me llama de esa forma?- Se preguntaba el joven con confusión.
Poco a poco, el áspero paisaje blanco que apreciaban los negros ojos del lastimado joven pelinegro comenzó a ser cambiado por el interior de la sucia celda en donde se encontraba pero además, también comenzaba a ver la silueta de un ser pequeño que estaba en frente de él y que lo estaba tocando. Eventualmente los ojos del herido joven lograron ver que en frente de él se encontraba un joven como de 6 años de edad, que poseía un negro cabello con una leve parte trasera de color blanco, unos ojos de color negro, que estaba lleno de leve heridos y que tría las mismas prendas que él.
-¡Hermano! ¡Hermano! ¡Despierta, Hermano!- Repetía y repetía con preocupación ese joven de cabellos blancos y negros al mismo tiempo que agitaba levemente el cuerpo del joven mayor que tenía en frente del suelo.
-Ah…eres tu…Macbeth- Dijo el joven de cabellos negros débilmente.
-¡Hermano, Despertaste!- Dijo con alegría el joven que algún día se convertiría en un miembro del gremio oscuro, Oracion Seis luego un miembro de Crime Sorciere y después en un trabajador del consejo mágico.
Tras reconocer el rostro de la persona que lo llamaba "Hermano", el joven de negros cabellos y ojos pasó de estar tirado en el sucio suelo de la celda en donde estaban ambos a estar sentado mientras mostraba una leve sonrisa. Pero en el momento en el que el joven hizo eso, él pudo ver que en frente de él, o mejor dicho, en la celda; no estaban solamente él y un joven Macbeth. En la celda también se encontraban una gran cantidad de jóvenes de diferentes edades menores que el joven pelinegro, pero todos con las mismas prendas y leves rasguños.
-¡Hermano!- Dijeron con alegría todos los infantes.
Sin poder evitarlo, el joven de cabellos negros y ojos del mismo color fue cubierto por una tonelada de abrazos que venían de todos los jóvenes menores que él. Pero mientras era abrazado con gran alegría por todos los jóvenes que lo llamaban "Hermano", el joven pelinegro sonreía levemente mientras sus pensamientos fluían.
-Sí, es por ellos…por ellos no me he quitado la vida aunque tenga que vivir en este espantoso lugar-Pensaba el joven- Por todos los niños que tienen que ser confinados aquí con miedo a los brutales experimentos y sin saber nada del mundo exterior o de sus familias, si están vivas o muertas, si los están buscando o si saben que ellos existen siquiera. Hasta que pueda cumplir mi promesa de sacarlos de este infierno y mostrarles un pacífico mundo lleno de alegría y nada de miedo…seré quien los cuide…seré su hermano mayor-
-Hermano…tu… ¿Estas bien?- Preguntaba un joven Macbeth al joven pelinegro que acaba de abrazar al igual que los demás jóvenes.
-¿Eh? ¿Qué pasa con esa pregunta? Por supuesto que estoy bien, Macbeth. ¿Por qué preguntas?- Respondió y pregunto el hermano de los jóvenes.
-Bueno, es que te estuve hablando por varios minutos y tú no respondías o te movías…así que pensé que tú… estabas muerto- Respondió Macbeth con leve timidez y preocupación.
-¿Qué estás diciendo, Macbeth? Por supuesto que no estoy muerto. Estoy bien. Es solo que los experimentos a los que me sometieron fueron un poco más largos que de costumbre, y me quede dormido por accidente. No hay nada de qué preocuparse- Respondió el joven pelinegro mostrando una sonrisa falsa.
-¿En serio? Que alegría...Pero que envidias que tu envidias que tú puedas dormir bien, hermano- Dijo Macbeth con una leve sonrisa.
-¿Envidia? ¿Por qué? ¿Tú no puedes dormir bien, Macbeth?- Preguntaba el joven con preocupación.
-N-No…cada vez que cierro los ojos para dormir…mi cuerpo siente ese terrible dolor que me hacen pasar los científicos y tengo horribles pesadillas…simplemente no puedo dormir- Respondió el niño de cabello negro y blanco con terror y temblores invadiendo su cuerpo.
-Macbeth…- Nombro el joven con lastima.
Al ver como uno de sus dichos hermanos menores temblaba con miedo, el joven de cabellos negros solamente pudo rodearlo con sus brazos con un cálido brazo, pero eso por supuesto no eliminaba el miedo que el joven Macbeth sentía ni tampoco el de los demás niños que estaban encerrados en esa mugrienta celda o cualquiera de las otras celdas que habían por todas esas instalaciones.
-No es solamente, Macbeth…-Pensaba el joven-…Cada niño que hay encerrado en estos malditos laboratorios no puede ni soñar o siquiera cerrar sus ojos para dormir debido al dolor y miedo que nos hacen pasar aquí…incluso yo. No recuerdo la última vez que pude dormir tranquilamente…Maldición, si tan solo hubiera forma en la que pudiéramos irnos de este lugar…o al menos que estos niños pudieran irse…-
-Y como si dios me hubiera escuchado, llego hacia mí un modo de sacar a los niños de ese lugar…o al menos eso fue lo que pensé-
De un segundo a otro, el momento que tenían esos jóvenes encerrados fue interrumpido cuando todos ellos pudieron escuchar como las puertas de las celdas en donde se encontraban fueron abiertas con una repentina fuerza. Cuando todos los niños ahí presentes fijaron sus miradas de confusión hacia el origen de ese sonido, ellos lograron ver como en el borde de la puerta de las celdas había una gran cantidad de los enmascarados hombres que estaban vestidos de blanco.
-¡Vengan con nosotros, mocosos!- Exclamaron algunos de esos hombres enmascarados.
Bruscamente y sin nada de duda o delicadeza, los enmascarados comenzaron a sujetar firmemente a cada uno de los niños que estaban encerrados en esa celda y aunque estos trataban de liberarse de sus brazos mientras lloraban y gritaban, no era más que un esfuerzo inútil por su parte. Incluso el joven de cabellos negros en quien se centraba ese recuerdo era sujetado por varios enmascarados mientras trataba de zafarse de sus manos.
-¡¿Qué tratan de hacerme, malditos?! ¡Suéltenme!- Gritaba el joven mientras trataba de zafarse pero sin mucho éxito.
-¡Cierra el pico y deja de luchar, maldito mocoso! ¡Te necesitan para un experimento, así que ven con nosotros tranquilamente si no quieres que las cosas se pongan feas!- Dijo uno de los enmascarados mientras él y otros más sujetaban fuertemente las extremidades del joven.
-¡¿Un experimento?! ¡Es imposible! ¡Los experimentos del día de hoy terminaron! ¡¿Qué más van a hacerme?!- Preguntaba el pelinegro con ira y sorpresa.
-¡Maldición, ya cállate! ¡Nosotros somos los que decidimos cuando los experimentos se acaban, ahora ven con nosotros!- Grito otro de los enmascarados vestido de blanco.
-¡Hermano!- Gritaban Macbeth y muchos otros niños asustados y llorando mientras eran sujetados por varios de los crueles hombres enmascarados.
-¡Macbeth! ¡Todos!- Grito el joven al ver el miedo que sentían sus hermanos menores.
Aunque tratara de liberase moviéndose violentamente, las firmes y fuertes manos de los enmascarados que sujetaban sus brazos provocaban que el herido joven de cabellos negros solo pudiera limitarse al ver como los jóvenes que él consideraba sus indefensos y temerosos hermanos menores eran sujetados con gran bruscamente y golpeados si se resistían. Cuando cada uno de los jóvenes era sujetado por uno de los enmascarados presentes, estos comenzaron a sacarlos a rastras de la celda en donde ellos los habían tirado.
Mientras el joven de cabellos y ojos negros era arrastrado por el suelo de las instalaciones hacia una dirección desconocida por aquellos seres blancos y enmascarados, todos los jóvenes que eran menores que el eran llevados a rastras en la dirección contraria por esos mismos seres. En tiempo fue pasando y el joven pelinegro termino perdiendo de vista a los jóvenes menores que él mientras los enmascarados lo arrastraban por el suelo del pasillo por donde avanzaban.
-Malditos… ¡¿Qué quieren hacerme ahora?! ¡¿A dónde me están llevando?! ¡¿Y a donde llevaron a esos niños?! ¡¿Cómo van a lastimarlos ahora, desgraciados?! ¡Respóndanme!- Exclamaba el joven con gran ira.
-¡Sera mejor que cierres ese agujero que llamas boca, mocoso, si no quieres que de verdad te molamos a golpes!- Respondió furioso uno de los enmascarados que sujetaba al niño.
-No lo hagas o te meterás en problemas. El líder de este experimento quiere que el sujeto de pruebas este en las mejores condiciones posibles. Si le hacemos algo a este mocoso, puede que incluso nos mate- Dijo el otro enmascarado calmadamente.
-¡¿El líder del experimento?!- Repitió el joven en su mente con confusión.
-Sí, sí. Lo sé. Pero en serio, ¿Él es el único mocoso con el que puede realizar este experimento? Normalmente cualquiera de los malditos mocosos que está encerrado aquí serviría para los experimentos de nuestro líder- Dijo el enmascarado ya calmado.
-¿Y yo como voy a saber lo que nuestro líder tiene en la cabeza? En cualquier caso, apresurémonos en llevar a este niño al laboratorio o el líder de verdad nos matara- Dijo el otro enmascarado apresurándose junto con su compañero mientras arrastraba al joven pelinegro.
-¡¿De quién están hablando estos tipos?! ¡Yo jamás escuche nada de que en este lugar hubiera un líder!- Pensaba el joven sorprendido.
Sin poder obtener respuesta, el joven de cabellos negros siguió siendo arrastrado por los enmascarados por ese largo pasillo hasta que todos eventualmente lograron llegar a una sala de las instalaciones en donde se encontraban, que poseía un gran ancho y alto. Esa iluminada sala poseía una gran cantidad de grandes cables conectados a las paredes y regados por el suelo, también había una gran cantidad de equipos y además de un gran número de hombres enmascarados.
Y en el centro de esa sala, se encontraban conectadas directamente al suelo un par de camas de acero que estaban llenos con unos cables que estaban conectados a unas máquinas y entre ellos, sin mencionar que cerca de esas camas de acero había un hombre que era el único que poseía unas vestimentas diferentes a los demás enmascarados. Ese hombre era alto y levemente musculoso y poseía un cabello blanco hasta el cuello y una piel oscura y sus vestimentas estaban basadas en pantalones y camisa blanco, botas negras y todo debajo de una larga capa blanco con plumas negras en los bordes.
En el momento en que los enmascarados que arrastraban al joven de cabellos negros por el suelo entraron en la sala, ese hombre de cabellos blancos coloco una sonrisa en su rostro y comenzó a caminar hasta posicionarse en frente de ellos. Cuando ese hombre hizo eso, el joven pelinegro abrió sus ojos con leve sorpresa al ver su rostro.
-Por fin llegaron. Entonces, ¿Este es el joven que posee el mayor poder mágico entre todos los sujetos de prueba que tenemos aquí?- Preguntaba el hombre con un serio tono.
-S-Sí. Es el- Respondieron los enmascarados con leve miedo.
-Ya veo. Es un poco mayor de lo que esperaba, pero no creo que eso sea un problema- Comento el hombre seriamente.
-¡No tiene mascara! ¡¿Quién es este sujeto?! ¡¿Puede que él sea…?!- Pensó el joven para luego decir con furia-Tu… ¡¿Eres el líder de este lugar?!-
-Oh, puedes hablar. Sinceramente, pensé que todos los sujetos de prueba de este lugar habían sentido tanto dolor en los experimentos que habían perdido la habilidad de hablar. Estoy sorprendido- Dijo el hombre con un toque de sarcasmo.
-¡No me llames sujeto de pruebas! ¡Te pregunte si tú eras el líder de este lugar, desgraciado!- Gritaba el joven pelinegro con furia.
-Tienes agallas. Lo soy. Yo soy el hombre que dirige a todos los que trabajan aquí. ¿Hay algún problema con eso?- Respondió y pregunto el peliblanco.
-¡Claro que lo hay! ¡Si tú eres el que dirige todo por aquí, el sufrimiento que sienten los niños que están encerrados aquí es tu culpa! ¡Te hare pagar por todo el dolor que les has causado, maldito!- Grito el joven pelinegro.
Dichas esas palabras con gran furia, el joven de cabellos negros de inmediato trato de abalanzarse con gran fuerza sobre el hombre de largos cabellos blancos, pero su intento de asesinato fue parado sin problemas por los enmascarados de blanco que retenían sus brazos con firme fuerza y que luego pasaron a enterrarlo con gran brutalidad en el suelo de la sala. Mientras el joven trataba de luchar contra los que le retenían, el hombre de cabellos blancos solamente fijaba su mirada sobre él.
-Esto es ciertamente bueno para mí. Como dijeron los cuidadores de las celdas, este joven parece tener alguna clase de papel protector sobre los otros sujetos de prueba que están encerrados aquí. Voy a usarlo como ventaja-Pensó el hombre para luego decir- Preparen al sujeto. Empezaremos el experimento dentro de poco-
-¡Entendido!- Contestaron los enmascarados que retenían al joven pelinegro a la fuerza.
-Ese fue el momento en que conocí al hombre culpable de todas mis desgracias…Brain-
En contra de su voluntad, el joven de cabellos y ojos negros fue arrastrado por el suelo por los enmascarados de blanco hasta que los todos se posicionaron en frente de una de las dos camas de acero que estaban conectadas al suelo en el centro de la sala. A la fuerza, el joven fue acostado en esa fría cama de acero y en ese mismo momento, de la cama de acero surgieron como por arte de magia, una gran cantidad de grilletes conectados a la cama y que apresaron las manos, pies, torso y cuello del joven en tan solo un instante.
Debido a esos grilletes de acero que retenían las partes más movibles de su cuerpo, el joven de cabellos negros no podía moverse ni un centímetro de aquella mesa de acero no importa cuanta lo intentara. Estando el joven inmovible, los demás enmascarados que estaban en esa sala comenzaron a pegar varios cables a su cabeza y cuerpo casi desnudo, y mientras ellos hacían eso, el hombre que algún día se convertiría en el fundador de Oracion Seis se colocó en una posición que el joven pelinegro pudiera verlo claramente.
-¡Maldición, ¿Qué…es lo van a hacerme ahora?!- Preguntaba el joven con ira mientras los enmascarados pegaban cables a su cuerpo retenido.
-No tienes que preocuparte tanto. Si todo sale según mis planes, este será el último experimento por el que tendrás que pasar. Además… ¿No quieres que los demás niños que hay aquí sean liberados?- Pregunto Brain con una leve sonrisa.
-¡¿Qué?! ¡¿Qué es lo que acabas de decir?! ¡¿Qué tienen que ver los demás niños con todo esto?!- Preguntaba el joven pelinegro con gran interés.
-Me alegra que preguntes. En realidad quería ofrecerte un trat…-
Pero de repente, antes de que Brain pudiera terminar su frase, este quito la sonrisa que tenía en su rostro y abrió sus ojos con gran dolor mientras comenzaba a sudar notablemente. Sin poder evitarlo, el hombre de cabellos blancos comenzó a balancearse mareadamente mientras sujetaba su propio rostro con un gran dolor. Al ver lo que ocurría, el joven de cabellos negros se confundió mientras los demás científicos ahí presentes actuaban con terror.
-¡¿Eh?! ¡¿Qué le pasa?!- Se preguntaba el joven confuso.
-¡E-Esto es malo! ¡Está comenzando a perder el control…!- Dijo uno de los enmascarados con miedo.
-¡O-Ocúltense!- Dijo otro de los enmascarados en el mismo tono.
-¡AAAAAAAAAAAAAHHHH!- Grito Brain con gran dolor.
Junto con ese grito, todo el cuerpo adolorido y mareado del futuro maestro de Oracion Seis fue rodeado por una notable aura mágica de un temible color negro que libero una leve onda expansiva que hizo temblar toda la sala y los instrumentos que habían en ella. Mientras todos los enmascarados se escondían con terror, el joven retenido fijaba su mirada de ojos negros en Brain y por solo un segundo logro fijarse en algo sorprendente.
El joven pelinegro pudo ver como por un momento, el cabello blanco de Brain levitaba levemente al mismo tiempo que sus ojos negros se cambiaban a un sangriento rojo y su piel oscura era remplazada por una muy clara. Luego de ese segundo, Brain volvió a la normalidad mientras el poder mágico que rodeaba su cuerpo desaparecía. Después de eso, Brain solamente respiraba agitadamente mientras los enmascarados comenzaban a relajarse.
-Q-Que bien, solamente duro un segundo…- Pensó Brain con disgusto.
-¿Q-Que acaba de pasar? Por un segundo…parecía una persona totalmente distinta…- Reacciono el joven con impresión.
-A-Apuesto que ahora estás pensando que yo parecía alguien diferente por unos momentos…pues tienes razón. Ese no era yo…era otro ser que habitaba dentro de mi cuerpo…Zero- Dijo Brain volviendo a pararse derecho.
-¿Zero?- Repitió el joven confuso.
-Si-Hablo Brain- Zero es otra personalidad que yo poseo. Pero somos muy diferentes. No solamente posee un poder mágico cien veces más fuerte que el mío, sino que su personalidad es completamente contraria a la mía. Mientras yo aprecio el conocimiento, Zero solamente aprecia la destrucción, el caos y la lucha. Es una gran molestia para mí debido a que siempre quiere tomar el control de mi cuerpo. Sinceramente, yo podría eliminarlo si quisiera, pero no puedo hacerlo debido a que su destructivo poder será útil para mí en un futuro. Por eso, para seguir siendo yo y al mismo tiempo dominar a Zero…te necesito a ti, niño-
-¡¿A mí?! ¡¿Para qué?!- Preguntaba el joven con ira.
-Ahora mismo vamos a realizar un experimento que me permitirá transferir el poder mágico y mente de Zero a tu cuerpo. De esa forma no solamente seré libre de Zero para siempre sino que voy a poder entrenarlo como un soldado que me sirva. ¿A qué es fantástico?- Dijo Brain con placer.
-¡Es una maldita locura! ¡¿Crees que le entregare mi cuerpo a esa cosa monstruosa en la que acabas de convertirte hace un segundo?! ¡Nunca lo hare!- Grito el joven furioso mientras trataba liberarse aunque sin mucho éxito.
-Aunque no quieras realizaremos el experimento. Pero en verdad apreciaría que no te resistieras. Si no te resistes hay más posibilidades de que experimento tenga éxito…además, ¿No quieres que los demás niños encerrados sean libres?- Dijo Brain de repente.
-¡¿Qué?! ¡¿Por qué los vuelves a nombrar?! ¡¿Qué tienen que ver mis hermanos menores con este desgraciado experimento?!- Preguntaba el joven con rabia.
-Si aceptas ser el recipiente de Zero sin rechistar, te prometo que sacare a todos los niños de estas instalaciones y nunca más tendrán que sufrir experimentos por nuestra parte. ¿Qué tal? ¿A que es un buen trato?- Dijo el peliblanco mostrando una gran sonrisa.
-¡¿Q…?! ¡¿E-Es serio lo estás diciendo?! ¡¿De verdad los liberaras?!- Preguntaba el joven con gran duda y sorpresa.
-Por supuesto. Si es para librarme de Zero dentro de mi cuerpo, no me importa librarme de unos cuantos sujetos de prueba. Entonces, ¿Tenemos un trato?- Preguntaba Brain con interés.
El joven retenido en la mesa de acero no podía parar de sudar con nerviosismo y tragar saliva debido a la gran duda que le provocaban las palabras de ese hombre, pero al recodar el dolor, miedo y lágrimas que le mostraban los niños que el consideraba sus hermanos menores, la respuesta del joven se volvió tan clara como el agua.
-Está bien-Hablo el joven- Si prometes que liberaras a todo mis hermanos, aceptare convertirme en el cuerpo de ese Zero del que hablas-
-Fantástico. ¡Entonces comencemos con el experimento!- Dijo Brain con gran emoción.
Luego de terminar su conversación con el joven, Brain se dirigió hacia la segunda mesa de acero que había en el centro de esa sala y se acostó para que después comenzaran a pegar cables en su cabeza y cuerpo también. Pero mientras algunos enmascarados de blanco hacían las preparaciones del experimento, otros enmascarados tenían entre ellos una interesante charla.
-¡Oye, ¿Es verdad que el líder planea liberar a todos nuestros sujetos de prueba?!- Preguntaba uno de los enmascarados en susurro.
-¿Eh? Sí, es verdad. En realidad ya todos fueron sacados de este lugar- Respondió otro enmascarado tranquilamente.
-¡¿Qué?! ¡¿En serio?!- Reacciono el enmascarado con sorpresa.
-Si. Cada sujeto de prueba fue enviado a la Torre de Cielo para que sean usados en la resurrección de Zeref. El líder dijo que los sacaría de estas instalaciones, jamás dijo que ellos serían libres- Dio como respuesta el enmascarado calmadamente.
Sin saber que estaba siendo engañado, el joven de cabellos y ojos negros ahora solamente se quedaba quieto en aquella mesa de acero que lo aprisionaba mientras que Brain se acostaba en la otra mesa de acero que estaba a su lado y los hombres enmascarados que estaban en esa sala le pegaban cables al cuerpo y preparaban todas las maquinas necesarias para el experimento. Cuando ya todo estaba listo, los enmascarados tomaron distancia de la zona de la sala en donde estaban las mesas de acero que eran usadas por los cuerpos del joven pelinegro y el hombre peliblanco.
-Bien. Comiencen- Ordeno Brain seriamente.
-Sí, señor- Dieron como respuesta los enmascarados.
En el momento en que Brain dio la orden de comenzar el experimento, todos los enmascarados vestidos de blanco rápidamente empezaron a alejarse lo más posible del centro de la sala que era el lugar en donde estaban las dos camas de acero en donde estaban acostados el joven pelinegro y Brain. Luego, varios de ellos comenzaron apretar varios botones de las maquinas que estaban en esa sala y mientras más botones oprimían, mas luces comenzaban a surgir de los cables que estaban dispersos por toda la habitación.
Todos esos cables, grandes y pequeños, estaban conectados a una máquina que estaba pegada a una de las paredes de la sala al igual que los cables que estaban pegados a los cuerpos y cabezas del joven pelinegro y Brain. Con cada botón que los enmascarados oprimían en las maquinarias que operaban, alguna clase de electricidad pasaba por los cables del suelo hacia la maquina en que estaban conectados y luego era redirigida hacia los dos experimentados.
Luego de varios segundos repitiendo el mismo proceso, el cuerpo retenido de Brain en la cama de acero comenzó a ser rodeado por una oscura aura mágica y esa misma oscura comenzó a pasar por los cables que estaban pegados de su cuerpo hacia los cables que estaban conectados al cuerpo del joven retenido en la otra mesa de acero. Debido a esos cables pegados a su cuerpo, el joven pelinegro fue rodeado por la misma aura oscura que rodeaba a Brain, pero eso no fue todo lo que estaba pasando.
De un momento a otro, el joven abrió sus ojos enormemente y comenzó a gritar desde lo más profundo de su garganta debido a que un indescriptible dolor invadió su cuerpo repentinamente. Aunque el joven tratara de moverse violentamente, los grilletes que lo aprisionaban a la mesa lo impedían. Pero mientras el joven sufría, los enmascarados de blanco seguían oprimiendo los botones en las consolas al mismo tiempo que observaban alguna clase de grafico creciente en las pantallas de estas.
-¡AAAAAAAAAAAAHHH!- Gritaba el joven con indescriptible dolor.
-Parece que el proceso de transferencia de mente en más doloroso de lo que imagine-Pensó Brain mientras apretaba sus puños con dolor para luego gritar- ¡¿Ya comenzó la transferencia?!-
-¡Si, señor!-Hablo un enmascarado.- ¡Un cinco por ciento de la conciencia y poder de Zero ya se han transferido al cuerpo del sujeto de pruebas y sigue aumentando! ¡Ya aumento a diez por ciento…quince…veinte…veinticinco!-
Mientras ese enmascarado seguía diciendo el aumento del proceso de transferencia de mentes, el dolor que sentían los dos experimentados crecía y crecía, pero por supuesto, el dolor que sentía Brain no podía compararse con el dolor que sentía el joven de cabellos negros. Mientras su dolor crecía, al mismo tiempo la apariencia que poseía ese joven comenzó a cambiar. Poco a poco, el cabello negro de ese joven empezó a volverse de un color blanco con unos finos toques plateados.
Sus ojos negros llenos de venas de dolor fueron cambiados por unos globos oculares de color rojo sangriento con unas pupilas negras en el centro, y la piel de su cuerpo herido poco a poco comenzaba a volverse mucho más clara. Estando acostado en la mesa de acero al lado de mesa de acero en la que estaba acostado el joven ahora peliblanco, Brain noto el cambio por el que pasaba su cuerpo y a pesar del leve dolor que sufría, mostro una sonrisa.
-Su cuerpo comienza a parecerse al de Zero. La transferencia está casi completa. Muy pronto tendre un destructivo poder a mi completo servicio- Pensaba Brain con placer.
-¡¿Q-Que es esto?!- Pensaba el joven peliblanco con gran dolor- ¡P-Puedo sentir…como si mi cuerpo y mente se estuvieran haciendo trizas! ¡Maldición, es un dolor insoportable…p-pero debo soportarlo! ¡Por esos niños…por mis hermanos…para que ya no tengan que sufrir…!-
-De…ir…-
-¡¿Eh?! ¡¿Q-Que fue eso?!- Se preguntó el joven adolorido al escuchar unos murmureos al borde sus oídos.
-¡Des…truir…Destruir!-
-¡¿Qué?! ¡¿Quién me está hablando?!- Se preguntaba el joven comenzando a sentir dolor.
-¡Destruir! ¡Debo destruir todo! ¡Quiero convertir a todo y a todos en simples cenizas! ¡No quiero dejar el rastro de nada ni nadie! ¡Quiero destruirlos a todos!-
-¡AAAAAAAAAAAAAHHH!- Volvió a gritar el joven peliblanco con un dolor aún más grande.
De un instante a otro, la temible y oscura aura mágica que rodeaba el cuerpo del joven de cabellos blancos y ojos rojos paso a convertirse en una poderosa onda de energía oscura que provoco un fuerte temblor en toda la sala y causo enormes grietas en las paredes, techos y suelos de estas. Sin mencionar que golpeó fuertemente a Brain, a los enmascarados y a las maquinas que había en esa misma sala haciendo que todos salieran volando por los aires o rodaran bruscamente por un tembloroso suelo.
Tras ser tumbado de la mesa de acero en donde antes estaba y después de rodar con brutalidad y sin control por un fragmentado suelo, el hombre que algún día se convertiría en el maestro de Oracion Seis pasó a apuntar una sorprendida mira hacia el causante de todo el alboroto que ocurría en sus laboratorios.
-¡¿Qué está pasando?!- Preguntaba Brain con gran ira.
Brain y todos los enmascarados que seguían consientes en esa sala, podían observar con gran sorpresa y miedo como el joven de cabellos blancos que antes estaba retenido en una mesa de acero sujeto al piso con unos fuertes grilletes pegada a ella, ahora estaba perfectamente de pie en el suelo bajos sus pies debido a que la mesa que lo retenía ahora había sido completamente destruida. Ese joven estaba rodeado por una densa aura mágica de color negro y ocultaba su mirada en la sombra provocada por su fleco de pelo blanco al mismo tiempo que respiraba de una manera muy frenética.
-Ah…Ah…Yo…Yo… ¡Quiero Destruir!- Exclamo el joven de repente.
Levantando su mirada, enseñando la locura que estaba presentaba y que combinaba perfectamente con su desquiciada sonrisa, el joven comenzó a reír alocadamente mientras levantaba sus manos y de estas disparaba una innumerable cantidad de rayos de energía oscura que chocaban y destruían los suelos, techos, paredes y maquinarias que habían en esa sala, además que también mataban al instante a una gran cantidad de enmascarados al atravesarles el pecho u otras partes del cuerpo.
Con todo lo que pasaba, los enmascarados comenzaron a correr con gran terror al mismo tiempo que trataban de acercarse a las salidas, pero antes de que pudieran hacerlo, la mayoría moría al ser aplastados por grandes escombros de rocas del techo tembloroso o por los rayos que el descontrolado joven mago no para de lanzar de sus manos. Pero ante todo eso, Brain solamente se quedaba en suelo con gran asombro.
-¡¿Qué rayos pasa con ese sujeto de pruebas?! ¡Se suponía que no podía usar nada de magia!- Grito uno de los enmascarados mientras corría aterrado.
-¡Ahora no es momento de hacer preguntas! ¡Corre si no quieres mor…!- Antes de que ese enmascarado pudiera terminar de hablar, un rayo de magia oscura atravesó su cráneo.
-¡Destruir! ¡Los destruiré a todos! ¡HAHAHA!- Gritaba y reía el joven con gran placer.
-¡N-No puedo creerlo!-Pensaba Brain- ¡La mente y poder mágico de Zero se apoderaron del sujeto de pruebas incluso antes de que todo el proceso de transferencia! ¡Maldita sea, pensé que los tranquilizantes que transmitían esos cables en forma de energía mágica servirían para que esto no pasara…pero parece que subestime a Zero! ¡La única opción que me queda es escapar antes de que pue…!-
Pero antes de que pudiera terminar sus pensamientos en paz, Brain logro ver como el joven de cabellos blancos y ojos rojos sangre dejo de lanzar aleatoriamente rayos de energía oscura de sus manos y paso a apuntar una alocada mirada asesina en su dirección.
-Tu…Tu… ¡También quiero destruirte a ti!- Grito el joven con gran placer.
Después de liberar ese grito con un rostro que expresaba una gran ira y placer excitante, el joven de cabellos blancos apunto sus dos manos hacia la dirección en que estaba Brain y comenzó a reunir una gran cantidad de poder mágico oscuro en la palma de estas. Al observar el gran ataque de magia oscura que muy pronto volaría en su dirección, Brain se apresuró a ponerse de pie y estaba a punto de contraatacar, pero antes de que pudiera hacerlo pasó a algo que nadie esperaba.
Repentinamente, el joven de cabellos blancos hizo desaparecer la magia oscura en sus manos debido a que por su boca, oídos, ojos y por diferentes cortes que aparecieron en su cuerpo de un segundo a otro comenzaron a dispararse varios chorros de sangre que provocaron que el joven callera al suelo sin poder oponerse. Ahora mismo, ese joven que antes liberaba una gran destrucción y maldad se encontraba inconsciente en una gran mancha de su propia sangre que estaba toda dispersa por el suelo y que seguía liberándose por diferentes partes de su cuerpo herido.
Luego de que ese poderoso joven mago cayera al suelo inconsciente y ensangrentado, Brain con un serio rostro y cuidadosos pasos se acero a él, al igual que los pocos enmascarados que seguían vivos.
-¿Qué rayos paso? ¿A-Acaso murió?- Preguntaba uno de los enmascarados con terror.
-No está muerto. Todavía puedo sentir un poder mágico viniendo de él, pero no entiendo lo que acaba de pasar. ¿Acaso se hirió a el mismo?- Respondió y pregunto otro de los enmascarados de blanco.
-No, nada de eso. Lo que paso fue que el poder mágico que Zero trato de usar fue demasiado para el cuerpo de este sujeto de pruebas, y su joven cuerpo término pagando el precio. En cualquier caso, ¿Cuánto proceso de transferencia logro hacerse?- Preguntaba Brain seriamente.
-Antes de que las pantallas explotaran, pude ver que el proceso de transferencia de mentes se completó un cincuenta y cinco por ciento- Contesto uno de los enmascarados.
-¡¿Solamente cincuenta y cinco?! ¡Pero con toda la destrucción que creo con esa cantidad de poder, ¿Cuánto poder tiene Zero?!- Comento otro enmascarado con gran impresión.
-Con que cincuenta y cinco…eso significa que una gran parte de Zero todavía habita dentro de mí. Bueno, eso al menos hará que sea más fácil controlarlo…Pero lo malo es que ahora existen dos Zero…uno dentro de mí y otro dentro de este mocoso- Pensaba Brain con frustración.
-¿Qué deberíamos hacer con este sujeto de pruebas ahora? Su poder mágico es demasiado grande para que podamos experimentar con él, ¿Deberíamos eliminarlo?- Preguntaba uno de los enmascarados.
-No-Hablo Brain- Solamente curen sus heridas y denle suficientes sedantes para que este dormido por varios días. Yo personalmente me hare cargo de el-
-Y así fue como comenzó el doloroso proceso de transformación que me hizo lo que soy ahora…ese fue mi origen-
…3 días después…
De repente, el joven de cabellos blancos que antes estaba inconsciente abrió sus ojos que una vez más volvieron a ser de color negro, pero aunque lo hizo, lo que estos observaban no eran más que un azulado color blanco que estaba arriba, abajo, detrás y a los lados de él. El joven ni siquiera podía ver su propio cuerpo siquiera moverlo pero podía sentirlo. El joven sentía como todo su cuerpo estaba flotando en medio de agua y también podía sentir que no estaba vistiendo nada de ropa.
Aparte del agua, la única cosa que el joven podía sentir tocando su cuerpo inmóvil era alguna clase de mascara de gas que cubría su nariz y boca y que le transmitía aire. Pero sin decir menos, el joven también pudo notar como su cuerpo era invadido por un inigualable dolor, pero él no podía demostrarlo debido a que no podía gritar o moverse ni un centímetro dentro de esas aguas que no podía ver con sus ojos.
-¡¿Qué?! ¡¿Qué pasa?! ¡¿Dónde demonios estoy?! ¡¿Por qué no me puedo mover?! ¡¿Por qué no puedo hablar?! ¡¿Por qué rayos me duele tanto el cuerpo?! ¡¿Dónde está todo el mundo?! ¡¿Qué está pasando, maldita sea?!- Pensaba el joven sin poder decir una sola palabra o poder moverse un solo centímetro.
-Parece que ya despertaste, ¿Verdad?-
-¡¿Qué?! ¡¿Una voz?! ¡Espera…esa voz…Es la del líder de las instalaciones! ¡¿Dónde está?! ¡No puedo verlo!- Se preguntaba el joven adolorido con enorme confusión.
Ese joven de cabellos blancos no podía ver nada o moverse debido a una sola cosa, todo su cuerpo estaba encerrado en una gran y alargada capsula llena de agua que estaba conectada a los rocosos suelos y techos de una oscura y subterránea cueva que estaba en los más profundo de unas abandonadas montañas. Y en frente de esa capsula en donde estaba encerrado el joven, se encontraba una sola persona, Brain.
-Apuesto que te estarás preguntando porque no puedes hablar, moverte o ver, o que es ese enorme dolor que invade tu cuerpo, ¿Verdad?- Decía Brain mientras sonreía.
-¡Si! ¡Explícame qué demonios me hiciste, maldito! ¡¿Dónde estás?! ¡¿Y dónde diablos estoy?!- Pensaba el joven debido a que no podía decir nada.
-Primero déjame decirte que algo salió mal en el experimento- Dijo Brain seriamente.
-¡¿Qué?! ¡¿Algo salió mal?!- Reacciono el joven con gran sorpresa.
-Solamente pudimos transferir un poco más de la mitad de la conciencia y poder de Zero a tu cuerpo, además tu cuerpo no pudo soportar el gran poder de Zero y por poco mueres desangrado. Esa es la razón por la que estas en esta máquina. El líquido en el que estas flotando ahora mismo es un líquido especial que hará crecer tu cuerpo de una manera que logre adaptarse al nuevo poder que tienes. Pero por desgracia, ese procedo de crecimiento es tan doloroso que incluso logra negar tus demás sentidos como el hablar o el movimiento. Eso significa que no podrás moverte o hablar hasta que yo decida que tu cuerpo es lo suficientemente apto para controlar al segundo Zero en tu interior y eso pueden ser bastantes años- Dijo Brain con gran placer.
-¡¿Años?! ¡Espera, yo no acepte nada de esto! ¡Libérame! ¡O si es posible simplemente mátame! ¡Hazme caso, maldito!- Trataba de gritar el joven pero era simplemente inútil.
-Bueno, para ser honestos, no sé si quiera puedes escucharme. En cualquier caso, vendré dentro de un mes. Todavía tengo muchas cosas que hacer, así que vendré a verte como dentro de un mes. Seguramente el dolor que siente tu cuerpo deberá volverse algo normal para ti- Dijo Brain placenteramente mientras se daba la vuelta.
-¡Espera! ¡Por favor, por favor, no me dejes aquí con este dolor! ¡Te lo ruego! ¡Solamente mátame! ¡Prefiero estar muerto antes de quedarme así el resto de vida! ¡Por favor, a-al menos…Dime que paso con mis hermanos!- Gritaba el joven peliblanco pero seguía siendo inútil.
Ese joven no podía mover ni uno solo de los músculos de su cuerpo, no podía decir ni una sola oración por su boca, sus negros ojos no podían observar nada más que un paisaje blanco azulado que era el agua en la que flotaba dentro esa capsula en donde estaba su cuerpo juvenil desnudo y no podía sentir nada más que un dolor que hacía que los dolores que el había sentido anteriormente parecieran simples rasguños. Y todo eso pasaba mientras el futuro maestro de Oracion Seis se dirigía a la salida de las cavernas en donde estaban.
-Y eso fue lo que paso desde la última vez que nos vinos, Macbeth. Creyendo que los salvaría a ti y mis otros hermanos…decidí convertirme en un segundo Zero, aunque luego de un tiempo descubrí que Brain los había mandado a todos a la Torre del Cielo…Así que fue todo en vano. Debido a que fui engañado…tuve que sufrir 40 años sin dormir ni una sola noche o día debido al dolor que me causaba la transformación de mi cuerpo para adaptarse al poder de Zero…debido a esos 40 años…me convertí en Calm-
FIN DEL FLASHBACK
Tras haber terminado de contar su historia mientras avanzaban por el pasillo que estaba en el interior del gran castillo dorado que estaba en el centro de la ciudad de los Nirvits; Calm mantenía su serio rostro como siempre, Hana trataba de lucir inexpresiva como siempre pero en realidad apretaba sus puños y dientes con gran frustración mientras que Macbeth no podía hacer nada más que mostrar gran sorpresa en su rostro al mismo tiempo que estaba avanzando por el soldado de raíces que lo obligaba a caminar.
-C-Con que eso fue lo que paso…- Reaccionaba Macbeth con gran impresión.
-Pensar que Calm-sama tuvo que pasar por todo ese sufrimiento. Esto sin duda aumenta mi sufrimiento por los humanos creados por dios- Pensaba Hana mientras apretaba sus puños con leve ira.
-Entonces, Macbeth, ¿Ya entiendes mejor lo que estoy tratando de hacer?- Preguntaba Calm mientras avanzaba.
-Puedo entender el gran cambio en tu apariencia y poder y también puedo entender la razón por la que desapareciste todos estos años, solo eras otra víctima de Brain. Pero no puedo ver nada en tu pasado que explique porque quieres usar Hea para borrar a la humanidad- Contesto el serio hombre de cabellos blancos y negros.
-Con que nada que explique, eh. Entonces déjame explicarlo de esta forma-Hablo Calm- Mientras estaba encerrado en esa maldita capsula, Brain venía casi cada mes y como si estuviera hablando consigo mismo, me contaba cada cosa en la que estaba trabajando y planeaba trabajar. De esa forma yo pude de enterarme de las cosas que pasaron en el mundo aunque no podía verlo. Me entere de la Torre del Cielo, me entere de Jellal Fernandez, me entere que hacia la gente para revivir al mago oscuro, me entere de guerras entre gremios, me entere de Oracion Seis y su ambición con Nirvana para causar destrucción, me entere sobre Grimoire Heart y su deseo del gran mundo mágico, me entere sobre Tartaros y las Faces, me entere sobre Gran Guerra Mágica contra Zeref e incluso me entere sobre la reciente batalla contra Acnologia. Todas las cosas que pude oír de Brain hicieron que me diera cuenta de algo-
-¿Darte cuenta de que?- Preguntaba Macbeth seriamente.
-De que la promesa que yo les hice a ti y a mis otros hermanos sobre mostrarles un mundo lleno de alegría y nada de miedo jamás podría ser cumplido debido a que el mundo solo es caos, destrucción y muerte. Al darme cuenta de eso, decidí hacer solo una cosa en el momento en que Brain me libero. Decidí crear un mundo sin nada de miedo o caos solamente calma y alegría, y para eso tengo que eliminar a todo lo causante de lo anterior, la humanidad. Cuando la humanidad no esté en este mundo, yo creare una nueva humanidad que no cometerá los errores de la anterior. Esa es la única forma de llegar a un mundo lleno de paz- Explico Calm con severidad.
-¡Estas equivocado! ¡Eso no es más que un asesinato masivo de personas inocentes! ¡Tienes que reflexionar, hermano! ¡Todavía no es muy tarde!- Decía Macbeth con preocupación.
-¡Cuida tu lenguaje, insolente! ¡Ahora que sé que no tienes ni una sola relación sanguínea con Calm-sama, me será más fácil eliminarte!- Dijo Hana con leve furia.
-Ya te dije que no te preocupes, Hana. Y Macbeth, yo no tengo que reflexionar sobre nada. El único que reflexionar aquí eres tú. Debe entender que este es el único camino que podemos seguir para obtener un mundo donde podamos dormir tranquilamente- Contesto el líder de Unique Oracion.
-¡Te equivocas, hermano! ¡Este no puede ser el único camino!- Dijo Macbeth con severidad.
-Bueno, no importa si no lo entiendes ahora, Macbeth-Hablo Calm- Cuando estés a mi lado mientras yo y mis sirvientes creemos un nuevo mundo con una nueva humanidad, entenderás que usar Hea fue la decisión correcta. Por el momento, se acabaron las charlas. Llegamos al lugar que quería mostrarte-
-¿Eh?- Reacciono Macbeth con confusión.
Macbeth logro ver que el pasillo por donde Calm, Hana, el soldado de raíces y el habían avanzado terminaba en una pared que poseía en el centro bajo, una gran puerta. Cuando todos pasaron por esa puerta, el hombre de largos cabellos negros y blancos pudo ver que ahora estaban en una amplia habitación que estaba iluminada con antorchas pegadas en las paredes, y en esas mismas paredes habían una gran cantidad de celdas sucias y vacías.
También por diferentes zonas de ese cuarto se encontraban una gran cantidad de mesas de diferentes tamaños, pero todas llenas de libros, pergaminos u objetos científicos y mágicos. Pero más importante; en el centro de esa habitación se encontraba un joven hombre de cabellos rubios cortos, afilados ojos rojos y que vestía con una sudadera negra con capucha por encima de un suéter gris, unos jeans azules y unos zapatos deportivos negros.
Al escuchar el sonido de la gran puerta de la habitación abrirse, ese joven rubio que pertenecía a Unique Oracion se dio la vuelta para ver como entraban un serio hombre de largos cabellos plateados junto con una inexpresiva mujer de largos cabellos purpuras claros que además estaban acompañados de un ser hecho de raíces de árboles y un hombre de largos cabellos blancos y negros.
-Pero si es Calm-sama. Me alegra verlo bien luego de que Hana-chan me hubiera dicho que estaba enfrentándose a un intruso que estaba dándole problemas, aunque por su aspecto, parece que la paso muy mal, ¿Verdad?- Comentaba el joven rubio con una sonrisa.
-Deja tus absurdos comentarios para después, Yoku. Vengo a ver cómo va tu proceso con Hea. Si no me equivoco, Hana te entrego la fuente de poder para que la activaras, ¿Verdad?- Dijo Calm seriamente.
-Si lo hizo, pero antes de eso, Calm-sama, ¿Podría decirme quien es ese caballero que los acompaña? No recuerdo haberlo visto antes- Preguntaba Yoku con curiosidad.
-Eso no es de tu incumbencia, Yoku. Obedece y dime va como el proceso con Hea- Respondió el peliplateado severamente.
-Tan estricto como siempre, Calm-sama- Comento el rubio en un tono un poco burlón.
-No seas irrespetuoso, Yoku. Contesta la pregunta que te hizo nuestro señor, o te hare responderla- Dijo Hana con un inexpresivo rostro.
-Sí, sí. No tienes que ser tan violenta, Hana. Para ser sincero, esa clase de emociones son extrañas en ti. Pero si quieren saber cómo va Hea, solo tienen que mirar hacia adelanta- Dijo Yoku mostrando una sonrisa.
Con Yoku dándose la vuelta, todos las demás personas que estaban en esa habitación pudieron ver algo sorprendente. Calm, Hana y Macbeth pudieron presenciar como en una pequeña plataforma de piedra que surgía del suelo se encontraba simplemente acostado un libro de costados marrones que tenía en frente una gran letra "S" en color negro azabache, y ese libro se encontraba pegado de largos cables que estaban conectados a una colosal lacrima negra que estaba conectado tanto al suelo como al techo de la habitación.
Se podía presenciar como alguna clase de electricidad de color rosado surgía del libro que estaba postrado en la mesa de piedra y a través de los cables que tenía conectadas, pasaba hacia la gran lacrima negra en el centro de la habitación. Al ver eso, Calm y Hana poseían sus serias e inexpresivas como siempre, mientras Macbeth mostraba gran impresión.
-¿Q-Que es esa colosal lacrima?- Preguntaba el mago de ilusiones sorprendido.
-Ese es el núcleo de Hea- Respondió la maga de plantas ahí presente.
-Si. Y como pueden ver, el núcleo de Hea esta absorbiendo el peculiar poder mágico que posee ese libro creado por el mago oscuro, Zeref y cuando lo haya absorbido todo, podremos activarla y cumplir su sueño, Calm-sama- Explico Yoku tranquilamente.
-¿El libro creado por Zeref? ¡No puede ser…Ese libro… ¿Es Serena?! ¡Es tal como dijo Tsuna, Serena se convirtió en un libro! ¡Para ser sincero, me costaba un poco creerlo! ¡Maldición, pensar que tengo a una de las integrantes del grupo que yo tenía que dirigir en frente mío y no puedo rescatarla! ¡Que fracaso de líder soy!- Pensaba Macbeth con gran frustración.
-Ya veo. Entonces, ¿Cuánto tiempo falta para que podamos activar Hea, Yoku?- Preguntaba Calm ahora.
-Bueno, si todo sigue sin problemas como ahora-Hablo Yoku-Hea podrá activarse en 30 minutos o menos-
…Mientras tanto…
Un cierto joven mago de fuego se encontraba ahora mismo en unas cavernas debajo de la subterránea ciudad de los Nirvits, pero más específicamente, se encontraba en una aldea que había sido establecida en esas cavernas por la raza Nirvit que estaban viviendo ahí debido a que grupo, Unique Oracion, les había quitado su ciudad. Ahora mismo, ese mago de fuego se encontraba en el lado sur de la ciudad junto un anciano que era el líder de la raza Nirvit.
Estando en esa parte de la ciudad, el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación pudo observar que ver con gran sorpresa que en la pared que estaba de ese lado de la caverna se encontraba la gran entrada a una alargada cueva que no parecía poseer un final cercano.
-¡Vaya! ¡Que larga cueva! ¡¿De verdad es esta la salida para salir de estas cavernas, anciano?!- Preguntaba Tsuna con gran curiosidad.
-Si. Si avanzas por esta cueva notaras que eventualmente comienza a llevarte hacia arriba, en otras palabras, hacia nuestra ciudad. Seguramente con tus habilidades no tardaras más de 15 minutos en llegar- Respondió el anciano de nombre Koraku.
-¡Bien, gracias, anciano! Pero si sabían cómo salir de estas cavernas, ¿Por qué no las usaron para regresar a su ciudad?- Preguntaba ahora el pelirosa.
-Ya te dije que aparte de Roku, ninguno de nosotros podemos usar magia o habilidades de combate. Aunque hubiéramos regresado, no hubiera nada que pudiéramos ser contra Calm o sus sirvientes. Por eso mismo te pido a ti, joven, que recuperes nuestra amada ciudad y detengas la activación de Hea. Por supuesto, también espero que rescates con éxito a esa compañera de la que me hablaste- Explicaba el anciano de canas blancas seriamente.
-¡Por supuesto, anciano! ¡Puedes estar seguro que hare todo eso y detendré a Calm! ¡Estoy más que encen…!-
-¡Espera!-
Al escuchar como un grito de voz masculina un poco juvenil interrumpió su clásica frase de batalla, tanto el joven de cabellos rosados como el anciano de barbas y cabellera blanca se sorprendieron levemente y voltearon sus miradas hacia atrás. Y así ambos pudieron ver como un joven de 13 años de edad con largo cabello verde atada con una liga en forma de cola de lobo, afilados ojos cafés, que poseía una lanza en sus manos y ropas parecidas al anciano había aparecido detrás de ellos tras haber corrido velozmente hasta ahí.
-¿Qué pasa, Roku?- Preguntaba el líder de los Nirvits seriamente.
-Yo…Yo… ¡Yo también iré! ¡Yo iré junto con ese mago a recuperar nuestra ciudad, jefe Koraku!- Exclamo con gran fuerza el joven peliverde.
-¿Qué estás diciendo, Roku? Al igual que las miles de veces que dijiste que querías ir nuevamente a nuestra ciudad, te dije que no. Aunque tú tengas poderes que los demás Nirvits no tengan, tú eres solo un niño. No puedo permitirte que te expongas a ese peligro, además, puedes que te dejes llevar por la ira debido…a lo que le paso a tu padre- Respondió Koraku igual de serio.
-¡Ya le dije que no me dejare llevar por la venganza, Jefe Koraku! ¡Mi padre se sacrificó tratando de proteger a nuestra gente y no pienso ofender su memoria pensando en algo como la venganza! ¡Más bien, quiero honrarla cumpliendo con el papel del guardián de los Nirvits que él me dejo! ¡No podemos dejar que un simple desconocido luche para recuperar nuestra ciudad! ¡Por favor, déjeme ir, Jefe Koraku!- Explico Roku con determinación en su mirada.
-Ya te dije que no, Ro…-
-Déjalo ir, anciano- Dijo Tsuna seriamente interrumpiendo al anciano.
-¿Qué? ¿Estás de acuerdo luche contra oponentes tan peligrosos como lo son Calm y su gente?- Preguntaba Koraku un poco desconcertado.
-El choco puños conmigo, así que sé que no es un mocoso cualquiera. Además, él tiene el deseo de luchar por sus seres queridos, así que seguramente será mucho más fuerte. Déjalo ir- Dijo Tsuna todavía muy serio.
-Pero…-
-Ya no te preocupes tanto, anciano. Aunque no lo parezca, tengo experiencia como hermano mayor, así que puedo lidiar con niños. Te prometo que cuando lo vuelvan a ver, el estará bien…y lo estará en su ciudad- Dijo el pelirosa mostrando una sonrisa.
-Pe…Ah, el tiempo que tenemos es limitado así que no tengo tiempo de discutir. Está bien, puedes ir, Roku. Pero por favor, ten cuidado. A lo que te enfrentaras no son simples ladrones o bestias como siempre te entrenaste para combatir, serán magos y asesinos reales- Dijo Koraku tras soltar un suspiro.
-¡Si, Jefe Koraku! ¡Le prometo que recuperare nuestra ciudad y estare bien para vivir en ella!- Dijo Roku con una sonrisa para luego correr hacia al lado del mago de Fairy Tail con una seria expresión en su rostro- ¡Entonces, vamos, Mago! ¡Por esta vez confiare en ti solamente porque quiero recuperar mi ciudad, así que mueve las piernas!-
-Sí, sí, mocoso. Pero en cualquier caso, ya deja de llamarme "mago". Por ahora seremos compañeros temporales así que llámame por mi nombre y yo te llamare por el tuyo. Yo soy Tsuna Dragneel, ¿Entendido?- Dijo Tsuna con leves venas de furia en su frente.
Ante las palabras que salían del Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación que tenía al lado, el joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación coloco un rostro un poco molesto pero luego simplemente soltó un suspiro.
-Entendido. Te llamare por tu nombre, así que apresurémonos- Dijo el peliverde con leve disgusto.
-Bien. Así me gusta. Entonces, ¿En que estaba antes de ser interrumpido?...A verdad…-Hablo Tsuna para luego mostrar una gran sonrisa y chocar sus puños revestidos en ardientes llamas- ¡Estoy más que encendido! ¡Vayamos a detener a Calm y a recuperar nuestras cosas queridas, Roku!-
-¡Si! ¡Andando, Tsuna!-.
…Junto con un nuevo aliado, Tsuna se dirige de regreso a la batalla mientras el tiempo hacia el final comienza a avanzar…
Continuara…
