Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Segundo Arco
Capítulo 22/61: ¡Aliado o Enemigo!
Luego de que la mayoría de los jóvenes magos de Fairy Tail, Sabertooth, Lamia Scale y del consejo mágico fueron derrotados cruelmente por el poderoso miembro de Unique Oracion, Ikari, él y su compañera Mushi, procedieron a llevar a todos a unos calabozos en el gran castillo dorado en el centro de la subterránea ciudad de los Nirvits que era su base. Al mismo tiempo, Calm y Hana habían tomado como rehén a Macbeth, y mientras todos ellos avanzaban al lugar donde Yoku experimentaba con el libro de Serena, Calm comenzó a contar su pasado a su dicho hermano menor.
El líder de Unique Oracion revelo que hace 40 años; el, un joven Macbeth y muchos otros niños habían sido víctimas de crueles experimentos por parte de unos científicos que trabajaban para el consejo mágico y para poder liberar a sus jurados hermanos menores de esa clase de sufrimiento, un joven Calm hizo un trato con el líder de los experimentos, Brain. Ese experimento consistía en transferir una parte de la mente y poder de Zero dentro de Brain a la mente de ese joven Calm.
Pero debido a un fallo de cálculo, el experimento salió mal y para poder contener que ese joven Calm ahora poseía, Brain lo encerró en una clase de capsula especial durante más de 40 años. Luego de haber contado su historia; Calm, Hana y Macbeth llegaron a los laboratorios de Yoku, y este les informo a ellos que si el núcleo de Hea seguía absorbiendo el poder del libro que poseía el libro creado por Zeref, en otras palabras, Serena; Hea podría activarse en treinta minutos.
Y mientras todo eso pasaba, en el pueblo de los Nirvits que vivían en las cavernas debajo de su propia ciudad arrebatada, el jefe de la raza Nirvits que poseía el nombre de Koraku le había mostrado el camino hacia la ciudad al Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación, y ahora este junto con una gran determinación de salvar a un ser querido y el Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación como aliado, se dirigía nuevamente al campo de batalla.
…Continuación…
Al escuchar el sonido de la gran puerta de la habitación abrirse, ese joven rubio que pertenecía a Unique Oracion se dio la vuelta para ver como entraban un serio hombre de largos cabellos plateados junto con una inexpresiva mujer de largos cabellos purpuras claros que además estaban acompañados de un ser hecho de raíces de árboles y un hombre de largos cabellos blancos y negros.
-Pero si es Calm-sama. Me alegra verlo bien luego de que Hana-chan me hubiera dicho que estaba enfrentándose a un intruso que estaba dándole problemas, aunque por su aspecto, parece que la paso muy mal, ¿Verdad?- Comentaba el joven rubio con una sonrisa.
-Deja tus absurdos comentarios para después, Yoku. Vengo a ver cómo va tu proceso con Hea. Si no me equivoco, Hana te entrego la fuente de poder para que la activaras, ¿Verdad?- Dijo Calm seriamente.
-Si lo hizo, pero antes de eso, Calm-sama, ¿Podría decirme quien es ese caballero que los acompaña? No recuerdo haberlo visto antes- Preguntaba Yoku con curiosidad.
-Eso no es de tu incumbencia, Yoku. Obedece y dime va como el proceso con Hea- Respondió el peliplateado severamente.
-Tan estricto como siempre, Calm-sama- Comento el rubio en un tono un poco burlón.
-No seas irrespetuoso, Yoku. Contesta la pregunta que te hizo nuestro señor, o te hare responderla- Dijo Hana con un inexpresivo rostro.
-Sí, sí. No tienes que ser tan violenta, Hana. Para ser sincero, esa clase de emociones son extrañas en ti. Pero si quieren saber cómo va Hea, solo tienen que mirar hacia adelanta- Dijo Yoku mostrando una sonrisa.
Con Yoku dándose la vuelta, todos las demás personas que estaban en esa habitación pudieron ver algo sorprendente. Calm, Hana y Macbeth pudieron presenciar como en una pequeña plataforma de piedra que surgía del suelo se encontraba simplemente acostado un libro de costados marrones que tenía en frente una gran letra "S" en color negro azabache, y ese libro se encontraba pegado de largos cables que estaban conectados a una colosal lacrima negra que estaba conectado tanto al suelo como al techo de la habitación.
Se podía presenciar como alguna clase de electricidad de color rosado surgía del libro que estaba postrado en la mesa de piedra y a través de los cables que tenía conectadas, pasaba hacia la gran lacrima negra en el centro de la habitación. Al ver eso, Calm y Hana poseían sus serias e inexpresivas como siempre, mientras Macbeth mostraba gran impresión.
-¿Q-Que es esa colosal lacrima?- Preguntaba el mago de ilusiones sorprendido.
-Ese es el núcleo de Hea- Respondió la maga de plantas ahí presente.
-Si. Y como pueden ver, el núcleo de Hea está absorbiendo el peculiar poder mágico que posee ese libro creado por el mago oscuro, Zeref y cuando lo haya absorbido todo, podremos activarla y cumplir su sueño, Calm-sama- Explico Yoku tranquilamente.
-¿El libro creado por Zeref? ¡No puede ser…Ese libro… ¿Es Serena?! ¡Es tal como dijo Tsuna, Serena se convirtió en un libro! ¡Para ser sincero, me costaba un poco creerlo! ¡Maldición, pensar que tengo a una de las integrantes del grupo que yo tenía que dirigir en frente mío y no puedo rescatarla! ¡Que fracaso de líder soy!- Pensaba Macbeth con gran frustración.
-Ya veo. Entonces, ¿Cuánto tiempo falta para que podamos activar Hea, Yoku?- Preguntaba Calm ahora.
-Bueno, si todo sigue sin problemas como ahora-Hablo Yoku-Hea podrá activarse en 30 minutos o menos-
Ante las palabras que había dicho el sonriente joven de cabellos rubios, Hana y Calm mantenían sus serios e inexpresivos rostros a pesar de tal noticia pero Macbeth en cambio presentaba una gran sorpresa en su rostro.
-¡¿30 minutos?! ¡¿Solo eso falta para que Hea pueda activarse?! ¡Esto es malo! ¡Tenemos muy poco tiempo! ¡No sé si los demás están en camino o si no están enfrentándose a otro enemigo, así que yo debo de hacer algo ahora mismo aunque me quite la vida en el intento! ¡Si esa gran lacrima de ahí es el núcleo de Hea, lo atacare con toda la magia que me queda!- Pensaba Macbeth con gran seriedad.
Con ese claro pensamiento dentro de su cabeza, el hombre de largos cabellos blancos y negros rápidamente se apresuró a comenzar a reunir una oscura aura de magia oscura alrededor de su cuerpo, pero antes de pudiera lograr un poder notable, el soldado hecho con puras raíces que sostenía sus manos, apretó sus muñecas a tal nivel que los huesos en sus brazos comenzaban a tener graves fracturas, pero eso no fue todo.
Al notar lo que trataba de hacer el hombre que trabaja para el consejo mágico que estaba ahí de manera obligada por ellos; Calm volteo levemente la mirada hacia él, Hana hizo lo mismo pero ella se preparaba para sacar una magnitud de asesinas raíces afiladas del suelo a su alrededor y Yoku solamente afilaba su mirada de ojos rojos con leve interés.
-¿Are? Aunque no sé muy bien quien es ni porque está aquí, parece que nuestro invitado tiene un interés en Hea que no nos favorece en nada en nosotros, ¿Verdad, Calm-sama, Hana-chan?- Comento Yoku mientras sonreía.
-Ya te lo dije varias veces, humano creado por dios. Si te tratas de hacer algo innecesario, te matare sin dudarlo aunque seas el hermano de Calm-sama- Dijo Hana inexpresivamente pero al mismo tiempo severamente.
-Deberías escuchar y quedarte ahí tranquilo, Macbeth. Aunque seas un hermano menor que no veo desde hace varios años, si tratas de interponer en mi deseo de adquirir un mundo lleno de calma eterna utilizando a Hea, yo mismo no dudare ni un segundo en eliminarte- Dijo Calm tranquilamente pero con una asesina mirada en sus ojos negros.
Junto con esas palabras que habían dicho cada uno de los miembros de Unique Oracion que el tenia ahí en frente, además que también podía sentir sus poderes mágicos crecer de manera notable, Macbeth no pudo hacer nada más que apretar sus dientes y puños con frustración mientras disminuía su poder mágico ya acumulado.
-Maldición, aunque pudiera lanzar mi mayor y mejor hechizo al núcleo de Hea, alguno de ellos lo bloquearía sin problemas. No solamente es esta mujer llamada Hana y mi hermano mayor, sino que ese joven también posee un gran poder mágico. Lo único que puedo hacer ahora es rezar para que los jóvenes lleguen aquí y cambien por completo esta situación antes de que Hea termine de absorber el poder de Serena- Pensaba Macbeth esperanzado.
Pero mientras el hombre de cabellos blancos y negros pensaba esas palabras en esa seria atmosfera que era creado por Calm, Hana y Yoku, repentinamente cada uno de los seres ahí presentes pudieron escuchar el sonido de la gran puerta de acero que daba entrada a ese laboratorio abrirse. Ante eso, cada uno de ellos se dio la vuelta y pudieron ver con sus respectivos ojos que dos personas entraron a la habitación.
Una era una bella pero sería mujer de largos cabellos color turquesa y ojos de color azul oscuro que vestía con un rasgado vestido blanco y falda rosa junto con unas sucias botas grises sin mencionar que poseía algunas moretones y cortes en su cuerpo. Y el otro era un serio joven de puntiagudos cabellos naranjas y ojos cafés y que solamente vestía con unos rotos, sucios y agrandados pantalones marrones, y debido a eso se podía apreciar que su delgado cuerpo expuesto estaba lleno de morados moretones, cortes y de una gran cantidad de marcas de quemaduras.
-¡Maldita sea, la mujer de los insectos y otro más! ¡La situación cada vez empeora más!- Pensó Macbeth al ver a la mujer controladora de insectos.
-Ahora aparecieron Ikari-kun y Mushi-chan, y al igual que Hana-chan y nuestro querido Calm-sama, ustedes traen un look muy poco higiénico y saludable. Esos intrusos deben ser muy duros si lograron dejarlos a todos en ese estado- Comentaba Yoku con un leve tono burlón.
-Cállate, Yoku. Tú te quedaste encerrado así que no tienes ni un poco derecho a criticarnos, maldito… ¿Eh? ¡Ese es uno de los intrusos! ¡¿Qué está haciendo aquí?!- Dijo Mushi molesta al ver al hombre que antes enfrento.
-No pierdas la calma, Mushi. Aunque sea uno de los intrusos, este hombre está aquí por deseos de Calm-sama, así que no hagas nada para herirlo al menos que sea necesario, ¿Entendido?- Respondió Hana inexpresivamente.
-¿De Calm-sama? ¿Eso es verdad?- Preguntaba la peliturquesa un poco sorprendida.
-Si. Pero más importarte, Mushi, Ikari, si ustedes volvieron aquí, ¿Eso significa que lograron eliminar a todos los intrusos como les pedí?- Preguntaba Calm seriamente.
-¡S-Si! ¡Entre Ikari y yo eliminamos a la mayoría de los intrusos y en cuanto curemos nuestras heridas y recuperemos nuestro poder mágico le prometo que saldremos a cazar a los pocos que quedan, Calm-sama!- Contesto Mushi levemente contenta y sorprendiendo de gran manera a Macbeth ahí presente.
-Ya veo. Buen trabajo- Dijo Calm simplemente cerrando los ojos con mucha tranquilidad.
-Gracias, Calm-sama- Dijo Mushi haciendo una pequeña reverencia con alegría.
-¡¿Qué dijo?! ¡¿Qué los eliminaron?! ¡Eso no puede ser! ¡Es imposible que esos jóvenes sean asesinados por simplemente dos personas! ¡Seguramente ahí alguna explicación para lo que están diciendo estos tipos!- Pensaba Macbeth impresionado.
-Para ser la primera vez que le miente a Calm-sama, es mejor de lo que esperaba-Pensaba Ikari ahí presente muy serio-Parece que ella es igual a los insectos que trae en su interior. Pero en cualquier caso, espero que Calm-sama no se entere que los intrusos están encerrados en una de las celdas exteriores del castillo…al no le gustaría que planeáramos torturarlos más tarde. Lo que me preocupa de verdad es Yoku…el no solamente puede saber que los intrusos están en el castillo, sino que además hay algo que me preocupa sobre el últimamente-
-En cuanto a los intrusos que quedan, Mushi e Ikari quédense aquí y dejen que Kenshin y Usoka se encarguen de ellos. Solamente espero que lleguen antes de que pongamos a Hea en funcionamiento- Dijo Calm tranquilamente.
Al escuchar las palabras que habían salido de los labios de su líder, Mushi e Ikari ahí presentes no pudieron evitar abrir sus respectivos ojos con leve sorpresa mientras que Yoku, sin que nadie se diera cuenta, coloco en su rostro una sonrisa placentera que luego borro.
-Calm-sama…Acaso… ¿Usted todavía no sabe lo de que Kenshin y Usoka?- Preguntaba Mushi con un poco de impresión.
-¿Eh?- Reacciono Calm con leve confusión.
¿A qué te refieres con eso? ¿Qué le paso a Kenshin y Usoka?- Preguntaba Hana con curiosidad.
-Con que tú tampoco lo sabes, Hana. Es que…-
-Por favor no continúes, Ikari-kun. Yo fui quien descubrió esta tragedia, así que yo soy quien debe decírselo a nuestro señor- Interrumpió el joven rubio ahí presente al pelinaranja.
-Ya dejen todo este misterio y díganme de lo que están hablando. ¿Qué fue lo que ocurrió con Usoka y Kenshin?-Preguntaba Calm con un severo tono.
-Bueno, no sé cómo tomaran esta noticia, así que solo lo diré-Hablo Yoku con una seria mirada-Hana-chan…Calm-sama…Tanto Kenshin-kun como Usoka-kun…están muertos. Ambos fueron asesinados por un par de intrusos luego de perder sus respectivas batallas-
En el momento en que el joven de cabellos rubios que estaba en frente de ellos saco esas palabras exactas de su boca que trataba de ocultar una sonrisa maliciosa lo más posible; Hana y Calm, e incluso el mismísimos Macbeth abrieron sus ojos con gran sorpresa mientras Ikari y Mushi apretaban sus puños y dientes con gran ira y frustración. Luego de varios segundos, Macbeth y Hana siguieron con aquellas expresiones de sorpresa en su rostro mientras que Calm pasó a ocultar su mirada debajo de la sombra que provocaba el fleco de su larga cabellera plateada.
-No puede ser…Kenshin…y Usoka… ¿Murieron?- Murmuraba Hana sin poder creérselo.
-¡Espera! ¡Eso no puede ser! ¡No importa que tan fuerte o cruel sea su enemigo, ninguno de esos jóvenes podría quitarles la vida sin ra…!-
Pero antes de que Macbeth pudiera continuar defendiendo a los jóvenes magos que conocía, el soldado de raíces que sostenía sus manos, comenzó a apretarlas con enorme fuerza de nuevo e incluso se pudo escuchar el sonido de unos huesos rompiéndose, pero eso no fue todo. Hana repentinamente movió algunos de los dedos de su mano izquierda y eso al parecer provoco que del suelo surgiera una alargada raíz con un afilado aguijón que fue colocado a centímetros del cuello de Macbeth.
-¡Cállate, humano creado por dios o te matare! ¡Ahora mismo no quiero escuchar ninguna excusa que trate de salir de tu boca!- Exclamo Hana molesta y mostrando sus rojos ojos llenos de algunas lágrimas.
-¡Oh!- Murmuro Yoku con emoción al ver a la pelipurpura clara.
-¡¿Hana está molesta?! ¡No puedo creerlo! ¡Es la primera vez que la veo mostrar emociones!- Reacciono Mushi sorprendida.
-Detente, Hana. Mientras no trate de usar magia, no le hagas nada a Macbeth- Dijo Calm de repente con sus ojos ocultos por la sombra de su cabello.
-¡Pero, Calm-sama, a pesar de su relación con este humano, el sigue siendo uno de los intrusos que…!-
-Te dije que te detuvieras, Hana. Obedece- Interrumpió Calm a Hana con gran tranquilidad pero al mismo tiempo severamente.
-S-Si, Calm-sama…- Contesto Hana frustrada mientras retiraba aquella afilada raíz del cuello de Macbeth.
-Dime, Yoku… ¿Eso es completamente verdad? ¿Encontraste los cuerpo o algo que lo confirme?- Preguntaba Calm ocultando su mirada.
-Por desgracia, no. Pero no importa cuánto use los sensores que hay en toda la ciudad, no logro rastrear nada sobre el poder mágico o ADN de Kenshin o Usoka. Es imposible que ellos salieran de la ciudad sin que yo lo detectara tampoco…así que la única explicación es…que están muertos. No qué clase de magia o métodos usaron esos despreciables humanos creados por dios…pero no dejaran nada de sus cuerpos- Respondió el rubio con un leve tono serio.
-Si Kenshin y Usoka de verdad ya no volverán, solo podemos continuar con la activación de Hea. Lo haremos no solamente para obtener un mundo de paz, sino también como un honor a su memoria-Hablaba Calm- Mushi e Ikari, si de verdad lograron eliminar a los intrusos, quédense aquí a que Yoku cure sus heridas con su magia. Todos nosotros debemos estar en el mejor estado para recibir al nuevo mundo que crearemos. Por esa misma razón, yo iré a descansar en la sala del trono. Macbeth vendrá conmigo y Hana…tráeme mi medicina lo más pronto posible, y que una porción mucho más grande de lo normal-
Después de haber dado todas esas órdenes; Calm, todavía con su mirada oculta en las sombras de su cabello, simplemente se dio la vuelta y camino hasta la gran puerta que era la salida de esa habitación hasta que tanto el junto con Macbeth y el soldado de raíces que lo sujetaba salieron de ahí. Pero hasta que su líder salió de esa habitación, cada uno de los miembros de Unique Oracion ahí presentes se quedó viendo como él se alejaba fríamente.
-¿Soy yo...o Calm-sama lucia…como si tratara de ocultar su dolor?- Comento Mushi un poco confundida.
-Por supuesto que lo estaba ocultando-Hablo Hana- Seguramente a él debe causarle mucho dolor las muertes de nuestros compañeros, pero él no puede permitirse perder los estribos por eso. Debido a que si lo hiciera, el otro lado de nuestro señor tomaría más fácilmente control de su cuerpo, en especial ahora que su poder mágico está en plena recuperación. En cualquier caso, debemos cumplir las órdenes de Calm-sama para no molestarlo más-
-Si. Tienes razón. Además no debemos olvidarnos que todavía quedan unos pocos intrusos por ahí libres- Dijo Ikari seriamente.
-¿No saben cuentos quedan?- Pregunto Hana con interés.
-Si mi memoria no me falla; quedan un mago de hielo, una mocosa que usa magia celestial y un gato azul que la acompaña. Ellos tres son los únicos que no logramos encontrar- Respondió el pelinaranja.
-También creo que falta un tipo de cabellos rosados que usa una potente magia de fuego y una tipa de cabellos negros que usa como arma un bastón- Agrego Mushi recordando.
-Sobre el tipo de cabellos rosas, no se preocupen. Calm-sama se encargó de el personalmente, y Sere…digo la mujer de cabellos negros tampoco es una amenaza de la debamos preocuparnos. Y en cuanto a los demás intrusos…no debemos preocuparnos tampoco. Cuando Hea sea activada, ellos morirán si no están dentro de este castillo- Respondió la joven de largos cabellos purpuras.
-Entonces, ¿Qué hacemos nosotros ahora?- Preguntaba Mushi un poco molesta.
-Lo que Calm-sama dijo. Yoku, cura las heridas de Ikari y Mushi con tu magia y yo iré a llevarle su medicina de Calm-sama para que pueda controlar mejor su doble personalidad. Luego de eso…todos debemos prepararnos para el nuevo mundo al que entraremos cuando Hea se active y la humanidad creada por dios sea eliminada- Dijo Hana inexpresivamente.
Luego de haber explicado todo eso, al igual que Calm, Hana simplemente salió de la habitación mientras todos los demás miembros de Unique Oracion se quedaron en ella mientras observaban como ella se iba.
-¡Maldición, ¿Quién se cree ella para poder darnos ordenes?!- Decía Mushi molesta al pensar en Hana.
-En la segunda al mando por el mandato de Calm-sama, Mushi-chan. Así que técnicamente puede darnos ordenes, ¿Recuerdas?- Comento Yoku en un tono burlón.
-¡Cállate, Yoku!- Respondió la peliturquesa con ira.
-Ya dejen de pelear. Hana, tiene razón. Debemos estar en el mejor estado si queremos recibir al nuevo mundo que creara Calm-sama, así que Yoku cura las heridas de Mushi primero- Dijo Ikari para luego comenzar a caminar hacia la puerta.
-¿Are? ¿Y que hay contigo, Ikari-kun? ¿No quieres que cure tus heridas con mi magia? Siendo sinceros, tú tienes un peor estado que Mushi-chan- Comento Yoku al ver pelinaranja.
-No me subestimes, Yoku. Esta clase de heridas no son nada para mí. Iré a cambiarme de ropa. Yo vendré más tarde, así que cura a Mushi mientras tanto- Dijo el delgado joven con seriedad.
-Que rudo eres, Ikari-kun- Dijo el rubio con un ligero tono de sarcasmo.
-Oh…Yoku…- Hablo Ikari antes de salir de la habitación.
-¿Are? ¿Qué pasa, Ikari-kun?- Pregunto el rubio al escuchar su nombre.
-Cuando vuelva…-Hablo Ikari-tengo varias cosas que hablar contigo-
Luego de haber dicho esas palabras con un serio y amenazante tono, el delgado joven de cabellos naranjas simplemente salió de la habitación mientras el joven de cabellos rubios y ojos rojos al que le hablo respondió a esas palabras mostrando una leve sonrisa y afilando un poco su avariciosa mirada.
-Aunque Ikari-kun es bastante rudo y genial…a veces es un poco raro, ¿No crees, Mushi-chan?- Comentaba Yoku mientras sonreía.
-No lo sé. En cualquier caso, apresúrate y cúrame con tu magia, Yoku. Quiero estar en el mejor estado que se pueda para poder cumplir unos asuntos que quiero terminar antes de Hea se active- Dijo la peliturquese ahí presente.
-¿Asuntos que quieres terminar? Solo por casualidad, Mushi-chan. Esos asuntos que tienes…No tendrán que ver con una de las prisiones exteriores del castillo que fue abierta hace poco, ¿Verdad?- Menciono el joven rubio mientras mostraba una maliciosa sonrisa.
Ante lo que dijo el joven de cabellos rubios y afilados ojos rojos que ella tenía en frente, la maga controladora de insectos no pudo evitar afilar levemente su mirada de ojos azul oscuro y apretar un poco sus puños heridos y dientes.
-Yoku… ¿Y que si es así? ¿Qué es lo que harás?- Respondió Mushi al comentario del rubio.
-¿Yo? Pues por supuesto que no voy hacer nada, así que relájate. Para serte sincero, disfruto un poco engañar a Calm-sama. En cualquier caso, empecemos a curar tus heridas, Mushi-chan. Siéntate ahí- Hablo el rubio sonriente.
El joven rubio sonreía mientras apuntaba uno de los dedos de su mano derecha hacia una amplia mesa de piedra que había surgido del suelo de la habitación luego de que el oprimiera algunos botones de un teclado de energía mágica que había aparecido en frente de él. Y así, Mushi comenzó a dirigirse a sentarse en la mesa de piedra que su compañero le había indicado, pero mientras avanzaba, ella no pudo evitar apuntar su mirada hacia una de las tantas celdas que habían en las paredes de aquel cuarto.
Más específicamente, no podía dejar de ver la celda en donde antes estaba encerrado un demoniaco hombre musculoso que era antes conocido como el anterior maestro del gremio del Reino de Fiore, Sabertooth.
-Por cierto, Yoku. Hay algo que he querido preguntarte- Dijo la peliturquesa mientras se sentaba en la mesa de piedra que le indico el rubio.
-¿Are? ¿Tú también, Mushi-chan? Parece que todo el mundo tiene asuntos conmigo el día de hoy. ¿Qué es lo que quieres?- Preguntaba Yoku con interés mientras manoseaba algunos papeles que estaban en las demás mesas que había en la habitación.
-El hombre que tu trajiste de la prisión del consejo mágico que atacamos cuando buscábamos los mapas para encontrar la ciudad de los Nirvits… ¿Dónde está?- Respondió Mushi con una pregunta que poseía un serio tono.
-¿Te refieres a Jiemma-kun? El murió- Contesto Yoku tranquilamente.
-¿Murió?- Repitió la peliturquesa confusa.
-Si-Hablo Yoku- Mientras ustedes estaban allá afuera luchando con los intrusos, yo decidí pasar mi tiempo investigando el peculiar poder mágico que poseía mi musculoso amigo Jiemma-kun, pero parece que su cuerpo no pudo soportar los experimentos y simplemente murió. Fue algo decepcionante, pero fue algo inevitable. Simplemente me deshice de su cuerpo luego de investigarlo lo suficiente. Y Mushi-chan, ¿Para qué preguntas? A ti normalmente no te interesa nada de lo que yo haga y solamente tratas de ganas la atención de Calm-sama, pero ahora le mientes a Calm-sama y preguntas sobre mis sujetos de prueba… ¿Paso algo que deba saber?-
-Nada interesante. Es solo…que cuando luchaba con los intrusos, dos de ellas dijeron algo que me dio curiosidad- Decía la peliturquesa con la mirada baja.
-¿Algo que te dio curiosidad? ¿Qué fue lo que dijeron?- Reacciono Yoku con un tono un poco confuso.
-Ellas dijeron…que nosotros habíamos matado a ese hombre con alguna clase de bomba que pusimos en su interior…que lo hicimos creer que era nuestro aliado y lo matamos- Dijo Mushi seriamente.
-¿Are? ¿Qué clase de bromas son esas? Jiemma-kun murió solamente porque no pudo soportar el cómo jugué con su cuerpo, no por alguna clase de bomba o algo por el estilo. En serio, esos humanos creados por dios sí que dicen toda clase de mentiras, ¿Verdad, Mushi?- Contesto el rubio mientras reia.
-Yo no creo que hayan sido mentiras, Yoku. La furia de esas humanas por la muerte de ese individuo era la misma que yo sentía por la muerte de Kenshin y Usoka…además, ¿Cómo esos intrusos sabían que teníamos a ese hombre aquí con nosotros?- Preguntaba Mushi insistente.
-Quien sabe. Tal vez el consejo mágico se los informo cuando mandaron a esos intrusos a buscarnos, ¿No crees?- Contesto el joven rubio con poco interés.
-Eso no tiene sentido. Cuando atacamos la prisión del consejo, varios criminales humanos escaparon aparte de ese hombre. Es imposible que ellos supieran que ellos supieran que teníamos a ese hombre encerrado aquí, así que Yoku, ¿Podrías decirme que hacia ese hombre fuera de su celda? ¡¿Fuera del castillo?!- Preguntaba la peliturquesa severamente.
-Ya te dije que no lo sé, Mushi-chan. Tal vez poseia alguna clase de magia de clon…-
-¡No trates de mentirme con esa estúpida sonrisa que pones siempre, Yoku!-Hablo Mushi- ¡Yo no voy a creer más tus mentiras! ¡Tú liberaste a ese prisionero, ¿Verdad?! ¡¿Con que objetivo?!-
-Bueno, tal vez lo libere…pero solamente fue para que nos ayudara a eliminar a los intrusos que estaban en la ciudad. ¿No crees que fue una buena idea?- Decía Yoku sin arrepentimiento.
-¡Pues por supuesto que no!-Hablo la maga de insectos- ¡Ese hombre estaba en prisión por ser peligroso incluso para los mismísimos humanos creados por dios! ¡¿Cómo dejaste que esa clase de hombre anduviera libre?! ¡No solamente pudo hacer algo para arruinar los planes de Calm-sama, sino que además pudo hacer el perdiera su tranquilidad y fuera poseído por su otro lado! ¡¿Sabes en el peligro que pudiste ponernos a todos y a nuestro plan?!-
-No tienes que alterarte tanto en tu estado, Mushi-chan. ¿De verdad pensaste que haría tal cosa contra Calm-sama? Aunque me guste decirle algunas mentiras, eso que dices ya es pasarse de la raya. Al final de cuentas, Jiemma-kun termino muriendo por la bomba de sangre que puse dentro de el antes de que lo dejara salir, así que nada salió mal para nosotros, ¿Verdad? No hay nada porque enojarte- Decía Yoku dirigiendo su mirada hacia Mushi que estaba sentada en la mesa de piedra.
-¡Claro que lo hay! ¡Aunque haya muerto, haberlo liberarlo fue un enorme engaño a Calm-sama! ¡Esta vez te pasaste de la raya, Yoku!- Dijo Mushi con un enojado tono.
-¿Un enorme engaño a Calm-sama? No quiero escuchar eso de ti, Mushi-chan. Después de todo, ¿Tu no estas cometiendo un engaño igual de grande al decirse a Calm-sama que los intrusos están eliminados cuando en realidad están encerrados en una prisiones exteriores del castillo?- Dijo Yuko con una temible sonrisa y mirada decorando su rostro.
-¡¿Q…?! ¡Con que si lo sabias todo desde el principio, maldito!- Respondió Mushi con ira ante las palabras de su compañero.
-Por supuesto que lo sabía. Mientras este en esa habitación, yo sé todo lo que ocurre en el castillo. Pero como te dije antes, Mushi-chan. No voy a hacer nada, así que relájate. Si tú guardas mi secreto, yo guardo el tuyo, ¿Ok?- Comento el rubio malévolamente.
-S-Si…- Contesto Mushi con leve terror.
-Bien, ya que todo está arreglado, terminemos con la charla y comenzamos con el tratamiento de tus heridas, Mushi-chan. Voy a usar mi magia de sangre contigo. Puede ser un poco doloroso, así que resiste, ¿Ok?- Dijo Yoku con una amigable sonrisa mientras se acercaba a su compañera.
-Si. Solamente hazlo. Quiero irme de tu aterrador lado lo más rápido posible, así que apresu…-
Pero en el momento en que esa herida joven de largos cabellos turquesas y bellos ojos azul oscuro trato de terminar su siguiente dialogo, ella sintió y vio algo que simplemente no podía creer. De un segundo a otro, grandes cantidades de sangre comenzaron a salir a través de la boca de una adolorida Mushi en el mismo momento en que una indescriptible sensación de dolor punzante invadió toda la zona de su abdomen. Para saber que causaba ese dolor, la peliturquesa bajo lentamente su mirada y se quedó perpleja al descubrir que pasaba.
Mushi se quedó impresionada al mismo tiempo que la sangre salía de su boca a montones al ver con sus ojos como una gran porción de la zona de su abdomen había sido atravesada por completo por una mano derecha que pertenecía a la única otra persona que se encontraba en esa habitación. Más específicamente, al joven de cabellos rubios y ojos rojos que mostraba una placentera sonrisa mientras atravesaba a su compañera de Unique Oracion.
-¡¿Q-Que…estás haciendo…Yoku?!- Reacciono Mushi entre su insoportable dolor.
-¿Cómo que, que estoy haciendo, Mushi-chan? Ya te lo dije. Que voy a curar tus heridas y sería un poco doloroso…así que, Mushi-chan… ¡Resiste!- Exclamo Yoku con un gran placer en su mirada.
Cuando el joven rubio grito esas placenteras palabras para él, repentinamente cada una de las venas que poseía el brazo con el que atravesaba el ensangrentado y adolorido cuerpo de la joven de cabellos turquesas fue remarcado a través de su piel y lo mismo paso con cada una de las venas en el cuerpo lastimado de Mushi. Poco a poco se pudo apreciar como alguna clase de energía mágica pasaba a través de las venas de Mushi hacia el brazo de Yoku y al mismo tiempo, el cuerpo de la peliturquesa se iba haciendo más y más delgado.
-¡M-Mis fuerzas…están desapareciendo… ¿Qué estás haciéndome, Yoku?!- Gritaba Mushi con gran ira y dolor mientras trataba inútilmente de sacar el brazo del rubio de su cuerpo lastimado.
-¿Cuantas veces tengo que decírtelo, Mushi-chan? Estoy tratando tus heridas. ¿Acaso no sientes como el dolor es cada vez menor?- Respondió Yoku amigablemente.
-¡Eso es porque estoy muriendo, bastardo! ¡Además…mis fuerzas… ¿Me la estas robando?! ¡¿Desde que cuando puedes hacer eso, maldito?!- Gritaba Mushi forcejeando sin mucho éxito.
-¿Qué desde cuándo? Pues desde siempre. Bueno, ya que estas a punto de morir, si quieres podría contarte algunas peculiaridades sobre mi magia que ni tú o cualquiera conoce- Comento el rubio sonriente.
-¡¿Peculiaridades?!- Repitió Mushi con gran confusión entre su dolor.
-Veras, yo le dije a todos que mi magia perdida, Arco de Sangre, me permite aumentar y controlar la sangre de mi interior para crear armas o ataques, mejorar o cambiar mis propiedades y las habilidades físicas de mi cuerpo y también curar mis heridas o la de las demás personas al controlar la carne y glóbulos de su cuerpo. Pero…eso no es todo lo que puede hacer mi magia-Hablo Yoku- Una de las mejores habilidades de mi magia es que me permite absorber el poder mágico y físico de las personas cuando absorbo grandes cantidades de la sangre que corre por sus venas, órganos y carne. En otras palabras… ¡Si mato personas al desaparecer por completo sus cuerpo, yo me hago mucho más poderoso!-
-¡Yoku…bastardo!... ¡¿Eh?! ¡¿Dijiste…al desaparecer por completo sus cuerpos?! ¡¿Maldito…acaso tu…a Kenshin y a Usoka?!- Tartamudeaba Mushi mientras perdía cada vez más fuerzas y carne.
-¡Ups! ¡Parece que acabo de revelar algo que suponía que debía ser secreto, pero supongo que a una futura muerta no le servirá nada esa información! ¡Si! ¡Yo mate a Kenshin y Usoka para poder hacerme con la fuerza de ambos! ¡Luego de que ambos perdieran contra esos intrusos, no fue muy difícil que mi clon que estaba libre por la ciudad absorbiera a ambos y me trajera sus fuerzas!- Exclamo Yoku con gran felicidad.
-¡¿Clon?!- Volvió a repetir la peliturquesa adolorida.
-¡Si! ¡Es otra de las habilidades de mi magia! ¡Puedo crear un clon de mí mismo hecho totalmente con carne y grandes órganos! ¡Esa es la única manera de salir de aquí sin que el idiota de Calm se dé cuenta!- Explico el excitado joven rubio.
-¡Y-Yoku… ¿Cómo te atreves…a cometer tales actos de traición a Calm-sama y a nuestros hermanos?! ¡Nosotros…Kenshin, Ikari, Usoka, Hana, yo y tú…Todos nosotros fuimos creados por y para Calm-sama! ¡Él es nuestro dios! ¡Existimos únicamente para cumplir sus deseos y oraciones!- Gritaba Mushi con casi todo su cuerpo comenzando a desaparecer y a liberar los insectos que vivían en su interior.
-¡Te equivocas!-Grito Yoku- ¡Yo solamente existo por mí y para mí! ¡Solamente existo para llenar la infinita avaricia que hay dentro de mí desde el momento en que nací! ¡Todos los demás…no me importan!-
-¡YOKUUUUUU…!-
Gritando el nombre del compañera que la estaba traicionando, la hermosa joven de largos cabellos turquesas y bellos ojos azul oscuro que pertenecía a Unique Oracion y poseía el nombre de Mushi desapareció completamente mientras cada gota de sangre que había en sus órganos, carne y venas fueron al interior del brazo derecho de aquel joven rubio, el cual podía sentir como sus fuerzas aumentabas.
Al final, lo único que quedo de Mushi fueron unos pocos huesos que cayeron sin freno en la mesa de piedra y al suelo y una gran cantidad de diminutos insectos que se dispersaron por diferentes zonas de la habitación y el resto del castillo. Mientras que Yoku simplemente se concentró en calmarse, tomar un pañuelo blanco que estaba en los bolsillos de sus jeans y luego voltear para poder ver como el libro de Zeref que era una maga de Fairy Tail llamada Serena seguía proporcionándole energía a traves de unos cables a la gran lacrima negra en el centro de la habitación que era en realidad el núcleo de Hea.
-Bueno, sumando el poder que absorbí del gusano de sangre que puse dentro de Jiemma-kun para asesinarlo para que no hablara más, ya tengo el poder mágico y poder físico de cuatro increíbles magos, pero todavía siento que me falta mucho más poder para oponerme a Calm. En cualquier caso, solo resta que absorba el poder de Hana-chan y Ikari-kun y que Hea esté completamente cargada para que las cosas se pongan realmente divertidas- Pensaba Yoku sonriente mientras limpiaba la sangre que había quedado en sus manos.
…Mientras tanto…
En una de las paredes que conformaban el gran exterior del enorme castillo dorado que se encontraba en el centro de la subterránea y verdadera ciudad de los Nirvits, se encontraba una amplia pero sucia celda que estaba llena de un cierto grupo de heridos jóvenes de edades casi parecidas pero con diferentes marcas de gremios en distintas partes de su cuerpo. Una de esas personas encerradas en la celda era una herida pero aun bella joven de largos cabellos azul oscuro, ojos del mismo color y que vestía con un largo vestido azul con un chal, botas marrones y largas y un gorro azul, cada prenda poseía suciedad y estaba levemente rota.
Sin mencionar que aquella joven de cabellos azules ondulados poseía la marca de Fairy Tail en su pierna derecho en un tranquilo azul marino y lo más importante, se encontraba desmayada en el suelo de esa celda, pero poco a poco comenzó a abrir los ojos. Cuando abrió suficiente sus ojos para ver a su alrededor, esa maga de Fairy Tail paso de estar acostada en el suelo a estar sentada en el mientras trataba de aclarar su mente confundida.
-¿Q…? ¿Qué lo que le paso a Raine…?- Se preguntaba la maga de hielo con gran confusión.
-Parece que por fin despertaste-
-¿Eh?- Reacciono Raine al escuchar la voz.
Al escuchar esa femenina voz dentro de su rango de oído, la alquimista de hielo levanto su confundida mirada hacia delante de ella y pudo ver que ella no era la única que estaba encerrada en aquella celda. Las palabras que había escuchado Raine provenían de una bella pero muy herida joven de largos cabellos escarlatas con un leve mechón azul en el frente, ojos de color marrón, que vestía con unas rasgadas vendas cubriendo su pecho y un roto pantalón japonés de color rojo con llamas amarillas, y que también poseía la marca de Fairy Tail en su pierna izquierda de un color rojo azulado.
Y esa joven peliescarlata que estaba sentada en el suelo de la celda a unos metros de su compañera de Fairy Tail, no era la única ahí. Raine observo que ella se encontraba de jóvenes de distintas edades, apariencias y gremios pero todos llenos de heridas tanto leves como graves y todos eran sus compañeros que sonreían al verla despertar.
-Alicia-san…Todos…Raine se alegre mucho de ver…-
Pero antes de poder continuar hablando, la joven de cabellos azules se percató de algo raro en ella. Raine bajo la mirada y pudo ver como las dos muñecas de sus brazos se encontraban unidas a través de un grilletes negros de acero que también poseían las muñecas de todos sus compañeros ahí presentes.
-¿Q-Qué es esto? ¿Grilletes?- Decía Raine confundida.
-Si. Y unos que anulan la magia al parecer- Explico Marcus ahí presente.
-La mujer de los insectos y su amigo musculoso debieron ponérnoslos cuando nos trajeron aquí- Dijo Ryos trataron de romper los grilletes pero sin mucho éxito.
-¿Y dónde rayos estamos exactamente? ¿En una prisión?- Preguntaba Lisa confusa.
-Parece ser una simple celda, pero al parecer no estamos dentro del castillo- Respondió Sophia pudiendo ver los edificios que rodeaban al castillo del otro lado de los barrotes de la celda.
-Si estamos en una celda, ¿Ryos-sama no podría tratar de comerse los barrotes?- Preguntaba Sorano con interés.
-¡Oh, esa es una buena idea!- Dijo Lector con alegría.
-¡Frosch piensa lo mismo!- Apoyo el gato verde igual de alegre que siempre.
-Lamento desilusionarlos, ¿Pero de verdad creen que no intente eso cuando me desperté?- Respondió el pelinegro seriamente.
-Sea de lo que están hechos estos grilletes o los barrotes de la celda, no es hierro. Pero tampoco es algún material débil. No importa cuanto lo golpeemos, no se rompen- Dijo Pantherlily igual de serio.
-Aunque tampoco es que estemos en el mejor estado, nosotros. Ese tipo lleno de músculos nos rompió algunos huesos cuando nos derroto. Para ser sincero, yo misma estoy sincera de que nos despertáramos tan pronto y que podamos movernos casi bien- Dijo Ur estirándose un poco para hacer pasar el leve dolor que sentía.
-¡No es que nos venciera, es solo que ese bastardo musculoso nos atacó cuando estábamos débiles!- Dijo Sonia un poco molesta.
-¡Es cierto! ¡Si yo no hubiera estado débil tras haber usado mucho del poder de veneno de Sophia, seguramente me hubiera podido encargar de ese bastardo sin importar cuantos músculos tuviera!- Apoyo Ryos igual de molesto.
-¿El poder del veneno de Sophia? ¿De que estas hablando?- Preguntaba Marcus curioso.
-¡Te lo demostrare más tarde a ti y al cabeza de flama! ¡Quedaran tan impresionados que ambos van a tener que alarme con una canción!- Respondió Ryos sonriendo.
-Concéntrense luego en sus competencias de niños, ahora mismo debemos descubrir como poder salir de aquí- Dijo Sophia en un serio tono.
-Sophia tiene razón. Si lo que me explicaron es cierto, tenemos que apresurarnos en rescatar a Serena antes de ese tipo Calm la use para poder activar Hea- Explico Alicia igual de seria.
-¿Eh? ¿Y que hay con Tsuna-sama? ¿Acaso no fueron a rescatar a Serena-san, Ryos-kun?- Preguntaba Raine preocupada.
-Lo hicimos, pero cuando ese tipo gigante con bigotes apareció en el centro de la ciudad, ese tipo fue en su dirección porque estaba preocupado por su hermana menor, así que Sonia, Lily, Sophia y yo le seguimos mientras Macbeth-san y Leo continuaron con dirección al castillo- Respondió el Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación.
-Pero luego de que comprobara que Lucia-chan estuviera bien, Tsuna hizo que el Bigotes lo lanzara por los aires directamente al castillo y después de ver una gran explosión de sus llamas venir de ahí, no supimos nada de el- Dijo Sonia uniéndose a la conversación.
-Dudo mucho que este muerto o derrotado, pero ya que no escuchamos ninguna explosión fuertes ruidos venir del castillo creo que Tsuna no está en su interior- Dijo Pantherlily analizando la situación.
-Entonces eso podría significar que Macbeth-san o mi hermano tampoco están en el interior del castillo luchando contra esos tipos- Agrego Ur a la conversación.
-Y no debemos olvidar que todavía no sabemos nada de Lucia-chan o Happy-kun- Dijo Lector preocupado.
-Maldición. Parece que no somos nosotros los que tenemos mayor ventaja en esta batalla, ¿Verdad?- Comento Lisa con frustración.
-No importa si tenemos ventaja o no, sea como sea, tenemos que rescatar a nuestra compañera y derrotar al enemigo. Esa es la misión que nos han encomendado tanto gente que ha confiado en nosotros como nosotros mismos- Dijo Alicia con gran seriedad y determinación en su mirada.
-Alicia-san tiene razón. No podemos rendirnos solamente porque los imbéciles que nos enfrentan tienen un poco más de ventaja que nosotros, ¿Entendido?- Apoyo Marcus con la misma mirada en sus ojos.
-¡Sí!- Respondieron los demás ahora igual de determinados.
-Raine solamente espera que Tsuna-sama, Leo-kun y los demás estén bien- Comento la maga de hielo de Fairy Tail con gran preocupación en su mirada.
-No tiene que preocuparse, Raine-san. La cabeza de ese cabeza de flama es tan dura que dudo que haya al menos una sola persona que pueda dañarlo, así que seguro está bien-
-¡¿Eh?!- Reacciono Raine y todos los demás al escuchar esa voz.
Cuando escucharon esa masculina voz que les sonaba tan familiar, cada joven mago y Exceeds que estaba encerrado en esa celda en el exterior del castillo, dirigieron sus miradas hacia los barrotes de esta y no solamente observaron que la puerta estaba abierta sino que en el borde de esta se encontraba un joven que mostraba una confiable sonrisa a sus compañeros, amigos y familia.
Ese joven poseía un cabello corto de color blanco tanto un poco puntiagudo como un poco bajo, unos ojos verdes que poseían un aspecto levemente afilado, que vestía con una camisa negra, unos jeans grises, unos zapatos deportivos negros, tenía la marca de Lamia Scale y en su mano derecha sostenía la llave de las celdas formadas totalmente de un sólido y gélido hielo.
-¡Leo-kun!- Dijo Raine con alegría.
-¡Leo!- Dijo la pelirosa con blanco al ver a su hermano gemelo.
Al observar a ese joven de cabellos blancos en la puerta abierta de la celda en donde se encontraban, tanto la joven de cabellos azules de Fairy Tail como la joven de cabellos rosados y unos blancos de Lamia Scale se levantaron del suelo y fueron en su dirección. Pero mientras avanzaba, Raine se tropezó con una piedra y debido a lo débil que estaba, estaba a punto de caer, pero ante eso, Leo rápido se acercó para detener su caída al tomarla en sus brazos.
-¡¿Estas bien, Raine-san?!- Pregunto Leo con preocupación mientras tenia a la peliazul oscuro en sus brazos y pecho.
-S-Si…Raine solamente está un poco cansada…Gracias, Leo-kun- Agradeció la maga de hielo sonriéndole al mago de Lamia Scale.
-N-No se preocupe, Raine-san- Contesto Leo un poco nervioso.
-Por cierto, Leo-kun, ¿No sabes si Tsuna-sama está bien?- Pregunto Raine de repente.
Al escuchar el nombre del Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación en esa clase de situación de los labios de la joven por la cual el sentía unos fuertes sentimientos, Leo no pudo evitar colocar una expresión de leve sorpresa combinada con frustración pero al observar la expresión que poseía esa misma joven que tenía en sus brazos, el volvió a mostrar una amigable sonrisa como siempre.
-Yo no sé dónde se encuentra ese tipo, pero no se preocupe, Raine-san-Hablo Leo con una sonrisa- Es como le dije, ese tipo tiene una cabeza tan dura que no hay nadie que pueda causarle una herida, así que no hay nada que preocuparse. Seguramente ese tipo aparece tarde o temprano haciendo tanto ruido como siempre, usted está de acuerdo conmigo, ¿Verdad, Raine-san? Después todo, es el hombre del que está enamorado, así que debe conocerlo mejor que yo, ¿No es verdad?-
-Leo-kun… ¡Sí! ¡Raine cree que tienes toda la razón! ¡Seguramente Tsuna-sama aparecerá como siempre para ayudarnos a salvar a Serena-san!- Dijo la peliazul oscuro sonriendo por las palabras de su amigo.
-Si…Seguramente lo hará- Dijo Leo sonriendo de manera un poco forzada.
-Esto…lamento interrumpir este momento tan íntimo para ustedes, pero Leo… ¿Podrías comenzar a quitarnos estos grilletes?- Pregunto Ur que tenía la vista fijada en los dos magos de hielo al igual que todos los jóvenes magos que estaban en esa celda.
-¡Ah! ¡S-Si, lo siento!- Respondió Leo con gran nerviosismo y vergüenza mientras en realidad pensaba- ¡Maldición, estaba tan contento de tener a Raine-san tan cerca que se me olvido que no estábamos solos!-
-¿Momento intimo? ¿A qué se referirá Ur-san con eso?- Pensaba Raine en su cabeza con confusión.
…Mientras tanto…
De regreso en el último piso de gran castillo dorado en donde se refugiaban los miembros del grupo autonombrado, Unique Oracion, nuevamente solo se encontraba una persona. Esa persona no era nadie más que el joven de cabellos rubios y ojos rojos que había matado sin duda a su compañera controladora de insectos, y que todavía se encontraba limpiando la sangre de sus manos mientras miraba con placer como el poder de maldición que poseía el libro de Zeref que era Serena era absorbido a través de cables por la gran lacrima en el centro de la habitación que era el núcleo de Hea.
Pero de repente, el joven rubio cambio el objetivo de su mirada cuando escucho el sonido de las grandes puertas de la habitación abrirse. El rubio se dio la vuelta y pudo ver como ahora en la habitación se encontraba un delgado joven de puntiagudos cabellos naranjas con una seria mirada café y que vestía ahora con una chaqueta marrón cerrada, sin mangas y con capucha junto con unos pantalones negros largos un poco abultados y unas botas marrones.
-¡Oh, pero si es Ikari-kun! ¡Y con un nuevo look! ¡Te ves genial! ¿Vienes a que cure tus heridas ahora?- Dijo Yoku con un leve tono burlón.
-Si…pero, Yoku…- Hablaba Ikari pero observando algo raro.
Estando en el borde de la entrada a esa habitación, el serio joven de cabellos naranjas podía observar casi todo el interior de esa habitación, y por esa misma razón el noto algo extremadamente raro. Al observar esa habitación que estaba llena de calabozos en las paredes, antorchas, el núcleo de Hea y de mesas repletas de objetos de laboratorios, pergaminos y libros antiguos, Ikari pudo notar que solamente había uno de sus compañeros cuando debería haber dos.
-… ¿Dónde está Mushi?- Pregunto Ikari con seriedad y severidad en su tono.
-¿Are?...Bueno…es algo difícil decir esto…pero acaba algo realmente repentino con Mushi-chan, Ikari-kun- Dijo Yoku apartando la mirada levemente.
-¿Algo repentino? ¿Qué fue lo que le paso a Mushi, Yoku?- Pregunto Ikari con gran severidad.
-Mushi-chan…murió- Respondió Yoku con una mirada que reflejaba un poco de placer en sus ojos rojos.
Ante esas palabras que habían salido de los labios de su compañero de Unique Oracion, el joven de cabellos naranjas no pudo evitar abrir sus ojos color café con gran sorpresa pero luego de unos segundos lleno de impacto, el volvió a colocar una mirada aún más seria en sus ojos apuntados hacia el joven de cabellos rubios ahí presente.
-¡¿Qué clase de broma es esta, Yoku?! ¡¿Qué Mushi está muerta?! ¡¿Cómo rayos quieres que te crea si apenas han pasado unos minutos desde que salí de esta cuarto y a Mushi con vida?!-Preguntaba Ikari con gran enojo.
-Es lamentable, pero es la verdad, Ikari-kun. Mushi-chan murió mientras trataba de curar sus heridas. Fue algo sorprendente para mí. Estoy tratando de recuperarme del shock de ver a mi compañera morir ante mis ojos para luego ir a avisarle a Calm-sama de esto, si es que encuentro las palabras para decírselo claro- Decía Yoku tratando de ocultar su sonrisa lo más posible.
-Pues para mí no te vez nada como alguien que tratara de recuperarse de un shock, Yoku. Muéstrame su cuerpo. Si de verdad murió aquí, ¿Dónde está el cuerpo de Mushi, zorro avaricioso?- Preguntaba el pelinaranja severamente.
-Pues pasa lo mismo que con los cuerpos de Kenshin-kun y Usoka-kun. No sé qué clase de magia usaron los humanos creados por dios que lucharon con ella, pero el cuerpo de Mushi simplemente se desintegro en frente de mí sin que yo pudiera hacer algo con mi magia de sangre. Lo único que quedaron fueron unos pocos huesos de su cuerpo, ¿Los ves?- Respondió Yoku observando los huesos que estaban sobre la mesa de piedra que surgía del suelo.
-¿Solamente sus huesos?...Yoku, como dije…tengo varias cosas que tengo que hablar contigo- Dijo Ikari con una seria mirada.
-¿Are? ¿Qué pasa con el repentino cambio de tema, Ikari-kun? ¿Es que te importan más esas cosas que la muerte de Mushi-chan?- Preguntaba el rubio con toque sarcástico.
-Claro que me importa la muerte de Mushi, pero porque me importa, tengo muchas más razones para hablar seriamente contigo en este instante, Yoku- Contesto el pelinaranja severamente.
-No entiendo que quieres decir con eso, Ikari, pero vayamos al punto. ¿Qué quieres hablar contigo con tanto desespero?- Preguntaba el rubio quitando por unos instantes su sonrisa.
-Yoku, tu… ¿Eres aliado o enemigo de Calm-sama?- Preguntaba Ikari con gran seriedad.
Ante la seria pregunta que le presento el delgado joven de cabellos naranjas, el joven rubio de ojos rojos mostro un poco de sorpresa y duda en su mirada pero por supuesto, trato de disimularla lo más posible mostrando su clásica sonrisa de confianza y leve burla.
-¿Are? ¿Qué rayos pasa con esa pregunta, Ikari-kun? Por unos momentos…me pareció oír que dijiste que yo podría ser un enemigo de Calm-sama… ¿Cómo puedes hacerme tal pregunta?- Contesto Yoku con una preguntaba.
-¿Cómo que como, Yoku? Desde que todos nosotros fuimos creados tu siempre has sido misterioso y un poco irrespetuoso con Calm-sama…pero desde que llegamos a esta ciudad, el misterios que te rodea a crecido de tal manera que he llegado a pensar levemente…que eres un traidor a la causa de Calm-sama, Yoku- Dijo Ikari con un serio rostro.
-¿Are? ¿Un traidor? ¿Yo? Es bastante ofensivo, Ikari-kun -Hablo Yoku con leve seriedad- ¿Y qué te hace pensar eso, Ikari-kun? Desde que fui creado por Calm-sama al igual que todos ustedes, no he hecho nada más que ayudarlo a conseguir lo que él quiere. Incluso ahora, lo ayude a localizar la fuente de poder de Hea e incluso la voy a poner en funcionamiento por él, ¿Cuáles de mis acciones te hacen creer que soy un traidor?-
-Es cierto que a simple vista, cada una de tus acciones parecen ser que son para beneficiar a Calm-sama pero la activación de Hea también podría ser para tu beneficio, ¿Verdad? Después de todo…tu nombre es Yoku- Dijo Ikari seriamente.
-¿Are? ¿Y que tiene mi nombre que ver con todo este asunto de la traición ahora, Ikari-kun?- Preguntaba Yoku levemente confundido.
-Veras, todos nosotros, por órdenes de Calm-sama o por nosotros mismos, escogimos un nombre que nos representara como somos o al menos una pequeña parte de nuestro ser-Hablo Ikari-Yo escogí Ikari por la gran ira que hay dentro de mí, Mushi escogió el suyo por su magia de insectos, Kenshin por su amor a las cosas de caballeros, Usoka por su habito de decir mentiras, Hana por su amor a las flores y plantas y tu escogiste Yoku…por tu avaricia, ¿Verdad? Tienes el deseo de poseer en tu interior-
-¿Y que hay con que sea un poco avaricioso, Ikari-kun? Querer cosas no hace que yo sea un traidor a Calm-sama- Comento el rubio comenzando a enojarse.
-Ese es el asunto, Yoku. Desde que fuimos creados, nunca te he visto querer realmente algo…excepto una vez. La vez cuando salimos al mundo por primera vez, ¿Recuerdas?- Menciono el pelinaranja.
-Por supuesto que recuerdo-Hablo el rubio- Para que entendiéramos sus razones de usar Hea para eliminar a la humanidad creada por dios, Calm-sama nos llevó a un pueblo en las montañas. En ese pueblo no vimos más que pobreza en cada esquina, hombres y mujeres peleándose y matándose entre sí por cosas sin sentido que causaban la falta de comida, medicinas y muchas cervezas; niños robando a adultos tanto vivos como muertos y muchas atrocidades más. Cuando todos nosotros vimos todo eso, sabíamos que lo hacia Calm-sama…era lo correcto-
-Si. Cuando todos nosotros vimos el infierno que era la humanidad sentimos asco y queríamos ayudar a Calm-sama a librarse de su maldad…pero tú, Yoku…no pareciste que sentiste nada de eso- Dijo Ikari todavía con seriedad.
-¿Are? ¿Y a que te refieres con eso?- Preguntaba Yoku con leve seriedad.
-Ese día…yo te vi…En la mirada de zorro que posees parecía haber placer al ver el caos y muerte que era la humanidad creada por dios. En ese momento, lo entendí…entendí porque escogiste el nombre de Yoku…es por lo que tu avaricias no es algo físico…sino algo intangible pero visible…el caos, dolor y sufrimiento. Eso es lo que a ti te gusta. Por esa misma razón…el mundo de calma eterna que quiere crear Calm-sama, debe molestarte, ¿Verdad, Yoku? Tú debes querer usar Hea para causar más caos y muerte- Explico el joven de cabellos naranjas.
-Te la has pasado diciendo un montón de cosas interesantes, Ikari-kun. Pero no son más que cosas que no tienen sentido. En especial esa cosa de creer que yo soy un traidor solo porque mi nombre es avaricioso- Dijo Yoku mostrando una sonrisa levemente siniestra.
-Es que no es solo por nuestros nombres, Yoku. Es por las muertes de nuestros compañeros…que solo tú supieras de las muertes de Kenshin y Usoka…es algo realmente misterioso. Y que ahora tu solo seas el testigo de la muerte de Mushi…te hace aún más sospechoso- Exclamo Ikari firmemente.
-Esas no son más que coincidencias, Ikari-kun. La culpa de las muertes de nuestros compañeros caídos no pertenece a nadie más que a los despreciables humanos creados por dios que tú y Mushi-chan eliminaron, ¿Verdad?- Comento Yoku apartando la mirada mientras sonrisa.
-No creo que las cosas fueran así-Hablo Ikari- Recuerda que Mushi vigilo con sus insectos a esos humanos cuando lucharon con el Wyvern Terrestre en la cueva que los trajo a esta ciudad y aprendió que clase de magias usaban. ¿No crees que si esos humanos usaran magia que mata a los seres vivos la hubieran usado desde un principio para matar a ese Wyvern y también a nosotros cuando nos enfrentamos a ellos?-
-Tal vez quien usaba esa magia no estaba entre ellos en ese momento o fuera alguna de los humanos que todavía anda libre por ahí. Ya te lo dije, Ikari-kun. Lo que pasa a mí alrededor no son más que coin…-
-Yo no creo en coincidencias, Yoku. Tú y yo vamos a ir a ver a Calm-sama ahora mismo y aclararemos esto- Dijo Ikari con seriedad en su mirada.
-Está bien, está bien. Si es para que me dejes tranquilo, eso haremos. Pero…Hipotéticamente hablando, ¿Qué pasaría si yo fuera un traidor…Ikari-kun?- Preguntaba Yuko ocultando su roja mirada bajo una sombra de su cabello.
-En ese caso… ¡Te mataría aquí mismo!- Exclamo Ikari con una letal mirada en su mirada café mientras sus músculos comenzaban a aumentar.
-¿Y si yo…fuera más fuerte que tú, Ikari-kun? ¿Qué harías?- Preguntaba Yoku mostrando una escalofriante pero seria y placentera mirada en sus ojos rojos al mismo tiempo que una leve cuchilla de solida sangre comenzaba a salir de su mano de manera oculta.
-¡¿Qué estas di…?!-
Pero antes de que el joven de cabellos naranjas pudiera terminar esas firmes palabras que formaban parte de la letal conversación que tenían él y su peligroso compañero en ese último piso perteneciente al gran castillo dorado en donde se encontraban, algo repentino para ambos ocurrió. De repente, un fuerte sonido que provenía desde muy lejos invadió esa habitación y tanto Ikari como Yoku ahí presentes abrieron sus ojos con gran sorpresa y comenzaron a observar a sus alrededores.
-¡¿Qué?! ¡¿Qué fue eso?!- Preguntaba Ikari mientras observaba como la habitación temblaba levemente.
-No lo sé. Pero voy a averiguarlo. Parece haber venido del primer piso- Dijo Yoku haciendo aparecer en frente de el una pantalla y teclado hechos nada mas de energía misma.
Oprimiendo varios botones en el teclado de energía que tenía en frente, Yoku fue capaz de observar a través de la pantalla de energía las imágenes del piso del primer piso del gran castillo dorado en el centro de la ciudad de los Nirvits en donde se encontraban el y su grupo pero esas imágenes parecían distintas de lo habitual. El joven rubio pudo observar con su roja mirada que antes donde se encontraba la gran puerta principal ahora no había más que una enorme cortina de polvo y en su interior, poco a poco comenzaban a verse unas siluetas humanoides.
-Tiene que ser una broma…- Comento Yoku con gran impresión.
-¡¿Qué está pasando, Yoku?!- Preguntaba Ikari severamente.
-La base…Nosotros… ¡Estamos bajo ataque!- Exclamo Yoku con gran firmeza.
Mientras tanto, en el primer piso del gran castillo dorado en el centro de la ciudad del castillo, o más específicamente, en la nube de polvo que estaba en la zona de ese piso en donde antes había una gran puerta, había unas siluetas humanoides que eventualmente lograron salir de ese polvo caminando hacia adelante. Esas personas no eran nadie más que unos serios, heridos y determinados jóvenes de distintas apariencias y gremios pero con un objetivo en común.
-¡Vamos, chicos! ¡Completemos nuestra misión y rescatemos a nuestros compañeros!- Exclamo una seria Alicia comenzando a avanzar.
-¡Sí!- Respondieron los jóvenes magos de Fairy Tail, Lamia Scale, Sabertooth y del consejo comenzando a avanzar.
…Comienza el contraataque…
Continuara…
Hola, amigos fanfickers.
Les hablo ahora porque quiero informales que la próxima semana(Solamente es un tal vez no es definivo) es posible que no haya capitulo debido a que estare ocupado con deberes escolares, en cualquier caso, disfruten el capitulo.
Matane.
