Fairy Tail: Una Aventura Eterna

Segundo Arco

Capítulo 23/62: ¡Seré Yo!

Luego de una breve batalla contra Calm en el castillo que se encontraba en el centro de la ciudad de los Nirvits, Tsuna termino siendo lanzado a unas cavernas que estaban debajo de la subterránea ciudad y estando ahí se terminó encontrando repentinamente con un joven que usaba magia mata-dragones de cavernas y también con un anciano que le mostro que la raza de los Nirvits seguía viva y que Calm y sus seguidores les había quitado su ciudad y hecho vivir en las cavernas.

Después de que ese anciano de nombre Koraku le explicara a Tsuna la situación de los Nirvits, las razones de Calm y también que era el extraño ser que habitaba en su cuerpo; El mago de fuego junto con el joven de nombre Roku tomaron un camino que los llevaría devuelta hacia la ciudad y de regreso a la batalla. Mientras que en ese castillo, Calm le había contado a Hana y Macbeth su pasado y luego gracias a Yoku, supieron que solo faltaban 30 minutos para que Hea se activara gracias al poder del libro de Serena.

Y luego de que Calm se enterara de la muerte de sus subordinados, Kenshin y Usoka, él fue a recuperarse a la sala del trono junto con Hana y Macbeth, mientras que Yoku y Mushi se quedaron en ese piso para recuperar las heridas de la controladora de insectos, pero al final ella fue asesinada por su mismo compañero que absorbió su poder. Y después de varios minutos de ese evento, Yoku e Ikari mantuvieran una feroz conversación sobre las lealtades del rubio hacia Calm.

Pero justamente cuando esa feroz conversación iba a pasar a una confrontación entre dos miembros de Unique Oracion, el castillo que era usado como su base comenzó a ser víctima del contraataque de los jóvenes magos antes cautivos.

Continuación…

-Yo no creo en coincidencias, Yoku. Tú y yo vamos a ir a ver a Calm-sama ahora mismo y aclararemos esto- Dijo Ikari con seriedad en su mirada.

-Está bien, está bien. Si es para que me dejes tranquilo, eso haremos. Pero…Hipotéticamente hablando, ¿Qué pasaría si yo fuera un traidor…Ikari-kun?- Preguntaba Yuko ocultando su roja mirada bajo una sombra de su cabello.

-En ese caso… ¡Te mataría aquí mismo!- Exclamo Ikari con una letal mirada en su mirada café mientras sus músculos comenzaban a aumentar.

-¿Y si yo…fuera más fuerte que tú, Ikari-kun? ¿Qué harías?- Preguntaba Yoku mostrando una escalofriante pero seria y placentera mirada en sus ojos rojos al mismo tiempo que una leve cuchilla de solida sangre comenzaba a salir de su mano de manera oculta.

-¡¿Qué estas di…?!-

Pero antes de que el joven de cabellos naranjas pudiera terminar esas firmes palabras que formaban parte de la letal conversación que tenían él y su peligroso compañero en ese último piso perteneciente al gran castillo dorado en donde se encontraban, algo repentino para ambos ocurrió. De repente, un fuerte sonido que provenía desde muy lejos invadió esa habitación y tanto Ikari como Yoku ahí presentes abrieron sus ojos con gran sorpresa y comenzaron a observar a sus alrededores.

-¡¿Qué?! ¡¿Qué fue eso?!- Preguntaba Ikari mientras observaba como la habitación temblaba levemente.

-No lo sé. Pero voy a averiguarlo. Parece haber venido del primer piso- Dijo Yoku haciendo aparecer en frente de el una pantalla y teclado hechos nada mas de energía misma.

Oprimiendo varios botones en el teclado de energía que tenía en frente, Yoku fue capaz de observar a través de la pantalla de energía las imágenes del piso del primer piso del gran castillo dorado en el centro de la ciudad de los Nirvits en donde se encontraban el y su grupo pero esas imágenes parecían distintas de lo habitual. El joven rubio pudo observar con su roja mirada que antes donde se encontraba la gran puerta principal ahora no había más que una enorme cortina de polvo y en su interior, poco a poco comenzaban a verse unas siluetas humanoides.

-Tiene que ser una broma…- Comento Yoku con gran impresión.

-¡¿Qué está pasando, Yoku?!- Preguntaba Ikari severamente.

-La base…Nosotros… ¡Estamos bajo ataque!- Exclamo Yoku con gran firmeza.

Mientras tanto, en el primer piso del gran castillo dorado en el centro de la ciudad del castillo, o más específicamente, en la nube de polvo que estaba en la zona de ese piso en donde antes había una gran puerta, había unas siluetas humanoides que eventualmente lograron salir de ese polvo caminando hacia adelante. Esas personas no eran nadie más que unos serios, heridos y determinados jóvenes de distintas apariencias y gremios pero con un objetivo en común.

-¡Vamos, chicos! ¡Completemos nuestra misión y rescatemos a nuestros compañeros!- Exclamo una seria Alicia comenzando a avanzar.

-¡Sí!- Respondieron los jóvenes magos de Fairy Tail, Lamia Scale, Sabertooth y del consejo comenzando a avanzar.

Con esa determinación y valentía moviendo sus acciones; los jóvenes magos de distintos gremios comenzaron a avanzar por ese ancho y alargado pasillo del gran castillo dorado en donde habían entrado, sin saber que ellos estaban siendo vigilados por unas invencibles cámaras en las paredes del castillo y siendo vistos en una pantalla de energía que estaba en el último piso del castillo por un joven de cabellos rubios y uno de cabellos naranjas, ambos de Unique Oracion.

-¡¿Los intrusos?! ¡Maldición, ¿Lograron escapar de la celda?! ¡Pero si se supone que era aprueba de magia y además ellos también tenían esposas anti-magia, entonces, ¿Cómo?!- Se preguntaba Ikari con sorpresa e ira.

-¿Are? ¿Escapar? Que extraño, Ikari-kun. ¿No se supone que Mushi-chan y tu eliminaron a la mayoría de los intrusos?, Entonces, ¿Cómo es que tantos de esos mismos intrusos están invadiendo nuestra base ahora?- Preguntaba Yoku con un tono un poco burlón.

-Ya deja el acto, Yoku. Apuesto que tu sabias desde el principio que esos intrusos estaban encerrados en una de las celdas exteriores del castillo, ¿Verdad?- Dijo Ikari con una mala mirada hacia su compañero.

-¿Are? ¿Lo sabias? Bueno, dejando de ese asunto de lado, ¿Qué hacemos? ¿Quieres seguir aquí hablando si yo puedo ser un traidor o vamos ambos a detener a las personas que quieren interrumpir con los planes de Calm-sama? Es tu decisión, Ikari-kun- Decía el rubio mientras sonreía.

-¡Tch! ¡Por el momento seguiré confiando en ti, Yoku! ¡Pero si llego a ver qué haces algo sospecho, no dudare en acabar contigo al igual que acabare con los intrusos! ¡¿Entendido?!- Exclamo Ikari seriamente.

-Sí, sí. Estoy a tus órdenes, Ikari-kun- Respondió el rubio todavía sonriendo.

-¡Vamos!- Dijo el pelinaranja comenzando a correr hacia la salida de esa habitación.

Pero mientras el delgado y serio joven de cabellos naranjas salía de esa habitación que era el último piso del castillo con una gran velocidad, el no pudo notar como el joven de cabellos rubios que se suponía que le iba a seguir el paso, de repente rodeo su cuerpo con una aura mágica de color carmesí intenso y con esa aura rodeando su cuerpo, el levanto su mano derecha hacia un lado. De la palma de esa misma mano, un pequeño agujero se formó en ella y por ese agujero comenzaron a salir toneladas de sangre mientras Yoku con un serio rostro solo dijo unas palabras…

-¡Blood Clone!-

Cuando el avaricioso rubio dijo esas palabras exactas, las toneladas de sangre que salían de la palma de su mano hacia el suelo, poco a poco comenzaron a adquirir forma por si sola. Esas grandes cantidades de sangre al principio tomaron la forma de un sólido esqueleto humanoide de color rojo, pero luego tomaron la forma de varios órganos en el interior de ese mismo esqueleto, y después tanto los órganos como los huesos fueron revestidos por una capa de carne hecha de sangre y finalmente todo ese ser fue recubierto por una capa de piel multicolor que tomaban la forma y vestimenta del mismísimo Yoku.

En otras palabras, era un clon perfecto del joven rubio hecho totalmente de sangre y ese mismo clon volteo su mirada de ojos rojos y con una sonrisa en su rostro hacia el verdadero Yoku, el cual también lo miraba con la misma expresión.

-¿Are? ¿Qué es lo quieres de mí, original?- Preguntaba el clon de sangre.

-Como puede ver, Ikari-kun comienza a sospechar seriamente de mí, así que mientras yo estoy a su lado, tú tienes que poner en funcionamiento "Eso" ¿Entendido?- Contesto Yoku a su clon.

-¿Eso? Ya veo. Pero, ¿Estás seguro, original? ¿Qué esos intrusos ataquen la base no será un problema para los planes que tienes?- Preguntaba el clon con confusión.

-Es todo lo contrario, mi apuesto amigo. Si activemos "Eso" en este momento, tendré mas oportunidades de robar el poder de Hana-chan y Ikari-kun cuando estén cansados por luchar contra los intrusos o quien sabe, cuando pierdan. Además, esto también me permitirá probar esa carta de triunfo que he estado guardando contra Calm antes de que Hea pueda activarse- Explico el rubio original con gran placer.

-Ya entiendo. Bueno, en ese caso me pondré a trabajar- Respondió el clon de Yoku alejándose de su creador.

-Si. Yo iré a fingir que ayudo a Ikari-kun con esos intrusos antes de que nuestra diversión comience- Dijo Yoku con una sonrisa mientras comenzaba a correr hacia la salida de la habitación y a seguir el mismo camino que tomo su compañero de cabellos naranjas.

Y así el avaricioso y traidor joven de cabellos rubios y ojos rojos comenzó a avanzar junto con un serio y delgado joven de cabellos naranjas y ojos cafés hacia el primer piso que era el lugar en donde se encontraban ahora mismo los jóvenes magos que eran sus enemigos. Pero antes de que los jóvenes magos hubieran comenzado su ataque hacia el gran castillo dorado que servía como base para el grupo de Unique Oracion, algo ocurría en otro de los pisos de ese mismo castillo.

Ese piso era una amplia habitación que poseía un limpio suelo lleno de cerámicas, estaba iluminada por antorchas en las paredes, tenía varios pilares de piedra y en el centro de la habitación había un trono de piedra que estaba siendo ocupado por un serio hombre de largos cabellos plateados que ocultaba su mirada de ojos negros bajo una sombra de su cabello y que vestía con una larga capa negra que ocultaba el resto de su apariencia.

Ese hombre que lideraba a Unique Oracion solamente se quedaba callado mientras estaba sentado en ese trono de piedra y era observado fijamente por un hombre de largos cabellos negros y blancos que estaba arrodillado en el suelo a unos metros delante del trono debido a que lo obligaba un gran hombre hecho solamente de raíces que era controlado por una inexpresiva maga de plantas que no se encontraba en ese cuarto por el momento.

-No ha dicho ni una sola palabra desde que entramos a esta habitación-Pensaba Macbeth-La supuesta muerte de sus subordinados si debió afectarle, no importa lo serio que quiera actuar. No importa si dice que ha cambiado, una parte del hermano mayor que yo conocí deben estar todavía en él. Él no puede evitar apegarse a la gente que se comporta de forma tan leal y amigable con el…después de todo…también es humano-

Pero de repente, los pensamientos del mago de ilusiones fueron interrumpidos cuando tanto el como el silencioso y serio Calm escucharon el sonido de la puerta de la habitación abrirse. Al voltear las miradas hacia la dirección de la puerta, ambos observaron que por ella había entrado a la habitación una bella pero inexpresiva joven de largos cabellos color purpura claro y con unos tranquilos ojos de color rojo.

Esa joven ahora se encontraba vistiendo con un vestido de color morado con una chaqueta de color negro de mangas largas y unas botas de color marrón. Sin mencionar que esa joven que usaba magia para controlar plantas y árboles traía entre sus dos manos una bandeja de plata que traía un vaso de vidrio con agua en su interior y a su lado un sobre plástico con un polvo de color gris en su interior.

Al ver entrar esa bella joven de expresión inexpresiva, el líder de Unique Oracion al fin levanto la mirada, enseñando así sus serios ojos de color negro.

-Con que eres tú, Hana. ¿Te cambiaste de ropa?- Pregunto el hombre peliplateado a su segundo al mando.

-Si. Es que mis prendas anteriores quedaron desechas tras mi batalla contra Serena…es decir, la fuente de poder de Hea, Calm-sama. ¿Es que…acaso le molesta?- Preguntaba Hana con leve timidez.

-No, es todo lo contrario. Ayuda a relajar mi mente. En cualquier caso, ¿Trajiste una mayor porción de mi medicina como te pedí?- Preguntaba Calm tranquilamente.

-Si. Aquí la tengo- Respondió la pelipurpura claro con un leve sonrojo en sus mejillas.

Ignorando por completo al hombre que trabaja para el consejo que se encontraba arrodillado en el suelo debido al soldado de raíces que ella controlaba, Hana avanzo hacia adelante hasta posicionarse al lado del trono en donde se encontraba su amado líder sentado y estando allí, Calm tomo con una de sus manos, el sobre que contenía ese polvo gris y lo puso todo en su boca para luego beber profundamente vaso de agua hasta que no quedaba ni una gota. Todo mientras Macbeth miraba con confusión a unos metros en frente de ellos.

-¿Medicina? ¿Para qué es eso, hermano?- Preguntaba Macbeth seriamente.

-¿Eh? ¿Esto? No es más que una poderosa medicina que ayuda contra las personalidades múltiples. Esta medicina me ayuda a mantener bajo control al Zero que hay en mi mente- Explico Calm igual de serio.

-¿Mantener bajo control?- Repitio el peliblanco y negro con confusión.

-Si-Hablo Calm-Aunque el proceso al que me sometió Brain por más de 40 ayudo para que mi cuerpo se adaptara al gran poder de Zero, todavía no podía controlar de todo el pedazo de su personalidad que hay dentro de mí. Por esa razón cree una medicina que me ayuda a mantenerlo bajo a control. Igual que Brain controlaba a su Zero con la ayuda de enlace a los miembros de Oracion Seis, yo lo controlo con esta medicina. Al menos hasta encontrar una forma de deshacérseme de el permanentemente. Pero cuando cumpla mi sueño de un mundo pacifico, tendré mucho tiempo para hacer…-

Pero antes de que Calm pudiera de terminar esa oración, repentinamente un fuerte temblor y sonido de explosión invadieron por completo ese cuarto. El temblor que agitaba la habitación fue tan repentinos que Hana termino soltando la bandeja de plata que traía en sus manos y Calm hizo lo mismo con el vaso de vidrio que término rompiéndose al chocar contra el suelo de cerámica de la habitación.

-¡¿Eh?!- Reacciono Macbeth sorprendido.

-¡¿Q-Que?!- Reaccionaba Hana de la misma manera.

-¡¿Qué está pasando?! ¡¿De dónde vienen esos temblores?!- Preguntaba Calm severamente al ver temblar la habitación.

Cuando el líder de Unique Oracion lanzo esas preguntas de sus labios; de repente en frente de él, la segunda al mando que estaba a su lado y su hermano menor que estaba a unos metros de su posición; Apareció sin aviso una flotante pantalla de energía mágica que mostraba la imagen de un joven de cabellos rubios y ojos rojos que pertenecía al grupo Unique Oracion y poseía el nombre de Yoku.

-¡Yoku, ¿Qué está ocurriendo?! ¡¿Qué son esos temblores que invaden el castillo?!- Preguntaba Calm levantándose de su trono.

-¡Pues parece que tenemos problemas, Calm-sama! ¡Los intrusos han comenzado a atacar nuestra base directamente!- Respondió la imagen de Yoku en la pantalla de energía.

-¡¿Eh?!- Reacciono Macbeth abriendo los ojos con leve sorpresa para luego mostrar una sonrisa oculta.

-¿Qué? ¿Los intrusos? ¿Cuántos son?- Pregunto Hana ante lo que dijo su compañero.

-Pues no he llegado al primer piso en donde se encuentran, pero según puedo ver a través de las cámaras ocultas en el castillo…creo que hay trece intrusos- Explico el rubio en pantalla.

-¿Qué? ¿Trece? Eso no tiene sentido. Mushi e Ikari dijeron que habían eliminado a la mayoría de los intrusos, pero esa es casi la misma cantidad de intrusos que invadieron la ciudad desde el principio-Dijo Hana con confusión.

-Lo lamento, Hana-chan, pero yo no soy el correcto para contestar esa incógnita. En todo caso, Ikari-kun y yo nos dirigimos al primer piso a detener a los intrusos, así que voy cortando. Bye-bye- Dijo Yoku antes de cortar la comunicación y hacer desaparecer la pantalla de energía.

-Mushi e Ikari tendrán muchas cosas que explicar. ¿Qué hacemos, Calm-sama?- Preguntaba Hana a su señor.

-Solo hay una cosa que hacer, Hana-Hablo Calm-Eliminar a los intrusos. No dejare que nadie intervenga en mi sueño ahora que falta tan poco para que este se cumpla. Yo mismo iré a la batalla-

Mientras tanto…

En una de las tantas largas y anchas cuevas que había en las cavernas que se encontraban debajo de la subterránea ciudad de los Nirvits, avanzaban corriendo con una gran velocidad dos jóvenes de diferentes edades pero que poseían magias perdidas especializadas en luchar y matar dragones.

Uno de esos jóvenes era un joven de 18 años con un puntiagudo cabello rosa, afilados ojos marrones, una bufanda blanca, que vestía con un chaleco negro abierto sin mangas con bordes amarillos, pantalones blancos con un faldón negro, unas sandalias marrones y poseía una la marca de cierto gremio en su hombro derecho en un ardiente color rojo.

Y el otro joven era un joven de 12 años de edad con un largo cabello verde atado en una cinta en forma de cola de lobo, unos afilados y brillosos ojos cafés, unos tatuajes de colmillos rojos en sus mejillas, traía una lanza en su mano derecha y vestía nada más unos cortos pantalones negros que estaban debajo de lo que parecía ser una falda hecha de paja y amarrada con una cinta gris en la cintura al igual que en sus tobillos y muñecas.

El joven mayor era un fiero mago de Fairy Tail mientras que el más joven era un miembro de la tribu de los Nirvits. Ambos eran jóvenes de diferentes edades y orígenes pero aun así avanzaban por esa cueva con gran velocidad con la intención de unirse a la batalla y derrota del grupo de Unique Oracion liderado por Calm.

-Maldición, esta cueva es más larga de lo que pensé que sería. Oye, Roku, ¿No puedes hacer algo con tu magia de tierra? ¿No puedes mover el suelo para ir más rápido o hacer la cueva más pequeña o algo así?- Preguntaba Tsuna al peliverde que corría a su lado.

-No soy ninguna clase de dios para hacer esa clase de cosas, así que sigue corriendo. Además, ya te dije, mago. Yo no uso magia como tú. Mis poderes me fueron heredados por mi padre y sus poderes le fueron entregados directamente por el dios dragón protector de los Nirvits, ¿Entendiste, Mago?- Respondió Roku de mala gana.

-Y ya yo te dije que esa es magia. La misma magia mata-dragones que yo uso…Es cierto. El anciano dijo que tú eras un Dragon Slayer de las Cavernas, entonces, ¿Qué es lo que comes, Roku?- Preguntaba ahora el pelirosa mientras avanzaba.

-¿Qué que como? Pues rocas de cuevas o de bosques, en realidad cualquier clase de rocas- Contesto el peliverde corriendo al mismo ritmo.

-¿Rocas? ¿Y saben bien?- Preguntaba Tsuna un poco hambriento.

-Quien sabe. Nunca me he quedado a pensar en su sabor. Solamente las devoro y ya. ¿Y cómo rayos sabes que yo como el elemento en que transformo mi cuerpo para recobrar mis energías, Mago?- Preguntaba Roku con leve ira.

-Pues ya te dije que porque tú y yo usamos la misma magia o poder o como quieras llamarle. ¡¿Y además cuanto tiempo continuaras llamándome "Mago?! ¡Ya te dije que mi nombre es Tsuna Dragneel! ¡Pensé que ya lo habíamos aclarado, maldito mocoso!- Gritaba Tsuna con enojo.

-¡Si, si, Mag…Digo, Tsuna! ¡Solamente cállate y sigue corriendo! ¡¿No recuerdas que tenemos prisa?!- Decía Roku con ira.

-¡Claro que lo recuerdo y estoy corriendo lo más rápido que puedo mientras ahorro energías para patearle el trasero a Calm! ¡Pero recuerda que tú y yo seremos compañeros temporales, así que no está mal que nos conozcamos un poco, ¿No crees?! ¡¿Así que no sería bueno que me expliques porque rayos hablas de los magos como si fueran alguna clase de villanos o monstruos?!- Preguntaba Tsuna con curiosidad mientras corría.

-¡¿Qué porque?! ¡Pues porque son villanos obviamente! ¡La única razón que colaboro contigo es porque eres un villano que comparte mi objetivo de derrotar a Calm, no te considero mi amigo ni nada de eso!- Respondió el peliverde con rudeza.

-¡¿Eh?! ¡¿Por qué demonios dices que los magos son villanos?!- Preguntaba Tsuna ahora con más confusión.

-¡Porque sé que lo son!-Hablaba Roku con ira- ¡Yo siempre me pregunte porque los Nirvits no podíamos usar magia, pero ahora lo sé! ¡La magia no es más que algo maligno y aquellos que la emplean, o sea los magos, son aún peores! ¡Calm y sus seguidores son la mismísima prueba viviente! ¡Los primeros magos que vi en mi vida me enseñaron la increíble maldad que ellos representaban al invadir nuestra ciudad y robárnosla, matar a mi padre y ahora mismo me lo muestran al tratar de usar un arma prohibida que los Nirvits antiguos crearon para matar a la humanidad debido a que un mago los engaño para hacerlo! ¡Si los magos no son la representación de la maldad, ¿Entonces qué son?!-

Ante cada palabra que había salido de los labios de aquel joven de cabellos verdes y ojos cafés, el joven de puntiagudos cabellos rosas no apartaba su mirada de afilados ojos marrones de el mientras ambos avanzaban velozmente hacia adelante. Al notar como el mago de fuego lo miraba tan fijamente, el peliverde no evitar crujir sus afilados levemente mientras un trio de sobresalientes venas salía de su frente.

-¡¿Por qué rayos me miras de esa manera, Mago?! ¡Te voy a golpear!- Grito Roku con enojo.

-Tu…te pareces a Calm- Dijo Tsuna con gran tranquilidad mientras Roku en cambio abrió sus ojos cafés con gran sorpresa y sobretodo, ira.

-¡¿Q-Que dijiste?! ¡¿Cómo te atreves a decir algo así?! ¡¿Quieres que te mate?! ¡¿En qué demonios me parezco al hombre que se atrevió a quitarme la ciudad a mi pueblo?! ¡Explícate, maldito mago!- Gritaba Roku con enorme ira poseyéndolo.

-No te lo tomes mal, Roku. No es que tu fueras malvado o algo por el estilo de ese desgraciado de Calm. Es solo que con todas las cosas que dijiste…recordé algo que dijo el anciano cuando hable con él en su carpa- Decía Tsuna muy calmado mientras corría.

-¿El anciano? ¿Te refieres al Jefe Koraku?- Preguntaba el peliverde ahora un poco calmado.

-Si-Hablo Tsuna mientras avanzaba- Él me dijo que Calm quiere eliminar a la humanidad con Hea debido a que el cree que es lo correcto y eso es debido a que el solamente conoce la maldad y caos de nosotros los humanos posiblemente por algo que debió pasar en su pasado. Es por eso que digo que te pareces a él. Debido a que solo has conocido el lado oscuro de la magia y los magos crees que todos son así. Si tan solo juzgas a todos por las acciones de una persona…eventualmente te convertirás en alguien totalmente igual a Calm que busca destruir la oscuridad con más oscuridad-

-¡Como si eso fuera a pasar! ¡Aunque odie a los magos, no busco destruirlos a todos! ¡Ahora mismo a los únicos magos que me importan destruir son Calm y sus seguidores, eso es todo! ¡¿Y a ti que rayos te pasa con esa forma de hablar de nuestro enemigo, Mag…Digo Tsuna?! ¡¿Es que ahora te apiadaras de Calm porque tuvo un pasado difícil que lo convirtió en lo que es?!- Exclamo Roku firmemente mientras corría.

-Claro que no pienso apiadarme de el ni nada por el estilo. Sean cual sean sus motivos o pasado o lo que yo piense al respecto, el lastimo a personas importantes para mí y eso no puedo dejarlo pasar a la ligera. ¡Yo le pateare el trasero y detendré su plan! ¡Y además me asegurare de recuperar su ciudad, se lo prometí al anciano después de todo!- Contesto Tsuna con gran determinación en su mirada.

-¡Hmp! ¡Di lo que quieras, pero yo sé el que derrote a esos tipos! ¡Es mi deber como Guardián de los Nirvits después de todo!- Dio como respuesta el joven de cabellos verdes.

-¡Pues entonces será un competencia para ver quien le patea el trasero primero! ¡Y sobre lo que dije ante no te preocupes, Roku! ¡Tú sin duda no te convertirás en alguien como Calm!- Dijo el mago de fuego.

-¿Eh? ¡Eso es más que seguro, pero, ¿Por qué estas ahora tan seguro?!- Preguntaba el Dragon Slayer de las Cavernas mientras corría.

-¡Porque yo me asegurare de eso! ¡Mientras derrotamos a Calm y a sus compañeros, me asegurare de mostrarte el lado bueno de los magos y la magia, Roku!- Exclamo el pelirosa enseñando una sonrisa con sus colmilludos dientes.

-¡¿Eh?!- Reacciono el peliverde con gran sorpresa.

-¡Bueno, ya hablamos suficiente! ¡Sera mejor que aceleremos el paso si queremos llegar lo más rápido posible a derrotar a esos imbéciles!- Dijo Tsuna con emoción que luego se esfumo al escuchar una voz no deseada.

-Parece que puedes ser genial cuando te lo propones, ¿Verdad, Tsuna? Apuesto que ya estas más que encendido, ¿Estoy en lo cierto?-

-¡Si! ¡Puedes aseg… ¿Tu de nuevo, maldito?! ¡¿Ahora no solo me robas el cuerpo si no también las frases?!- Reacciono el pelirosa con sorpresa y enojo.

-Cálmate, cálmate, Tsuna. Ya deberías ir acostumbrándote a estas charlas entre nosotros, pero en todo caso, esa determinación tuya de ir a la batalla me gusta mucho, así que he pensado revelarte un pequeño secreto que se sobre Calm-

-¿Qué? ¿Un secreto sobre Calm? ¿De que estas hablando?- Preguntaba Tsuna con confusión.

-Escucha, Tsuna. La segunda vez que tú luchaste contra Calm, algo raro le paso luego de que yo tomara el control de tu cuerpo y le causara un daño considerable con el poder que me otorgaba el Devil Dragon Force-

-¿Eh? ¿Algo raro?- Repetía el pelirosa con más determinación.

-A pesare de que estaba mal herido y cansado luego de que lo golpeara con el arte secreta, poco a poco el poder mágico de Calm comenzó a crecer de una manera gigantesca y maligna y así fue como nos mandó a estas cavernas desde un principio, pero eso no fue todo. Al igual que yo hice contigo…algo poseyó el cuerpo de Calm. Un segundo ser que habita dentro de el al igual que yo habito dentro de ti-

-¿Alguien como tu poseyó a Calm?- Reacciono Tsuna con sorpresa y confusión.

-Si. Mientras yo te poseo mientras tú usas tu Devil Dragon Force, ese ser dentro de Calm parece poseerlo cuando él se encuentra debilitado y parece que a Calm no le gusta nada. Ese ser dijo que él era el segundo o nuevo Zero o algo por el estilo-

-¿Zero? Que extraño. Pero con que a esto se refería cuando me dijo que él y yo tenemos algo en común la primera vez que luche contra él. Pero me da igual. Sea Calm o Zero, yo lo derrotare y salvare a Serena- Dijo Tsuna mientras corría.

-Supuse que dirías eso, pero no pareces entender la situación, Tsuna. Aunque tu poder normal se compara mucho con el poder normal de Calm, cuando ese Zero se apodera de su cuerpo, su poder mágico se eleva a un nivel casi comparado al de Acnologia. Aunque hayas entrenado durante estos seis meses, tu poder mágico y físico normal todavía no está al nivel para enfrentar esa clase de poder por ti solo…claro, al menos que uses el gran poder que está en tu ADN de demonio, Tsuna-

-Quieres decir… ¿Qué no ganare al menos que use de nuevo mi Devil Dragon Force…o que no ganare si no te dejo usar mi cuerpo?- Preguntaba Tsuna con un serio tono.

-Podrías decir que es son misma cosa. Tú necesitas el poder del Devil Dragon Force para derrotar a Calm y salvar a Serena y yo necesito tu cuerpo para poder disfrutar de una batalla de gran placer, entonces, ¿No crees que todo se resolverá más fácil si dejamos de pelear entre nosotros y cooperamos, Tsuna?-

-¡Pues claro que no, maldito susurrador! ¡Yo derrotare a Calm y salvare a Serena con mi propio poder y el de mis compañeros! ¡Y si de verdad hace falta el poder de mi Devil Dragon Force para cumplir esos dos objetivos, solamente tengo que derrotarte a ti también! ¡No dejare que vuelvas a tomar mi cuerpo!- Exclamo el pelirosa con gran firmeza.

-Bueno, también supuse que dirías algo como eso. Pero dejarme recordarte un par de cosas, Tsuna. Como te dije, cada vez que usas tus poderes de Devil Dragon Force yo me hago más fuerte dentro de tu mente, lo cual significa que incluso si logras vencerme por el control de tu cuerpo cuando uses ese poder, yo solo me volveré más fuerte y tendré muchas más oportunidades de robarte tu cuerpo incluso si no estás usando ese poder. Y también esta lo que dijo ese anciano de los Nirvits sobre el ethernano de Acnologia en tu interior-

-¿Qué rayos pasa con eso? El anciano dijo que aunque el asqueroso ethernano de ese tipo está dentro de mí, el ritmo con el que crece es sumamente lento y que teníamos mucho tiempo para solucionarlo. Ahora mismo el tipo que quiero derrotar es Calm y no Acnologia- Explico Tsuna mientras avanzaba.

-No deberías relajarte tanto sobre ese asunto, Tsuna. Tu mejor que nadie debería saber la suerte que tu posees. Tengo el presentimiento que ese ethernano…no crecerá tan lento como dijo el anciano. Pero si no quieres cooperar conmigo, solamente esperare a que la desesperación se apodere de ti y tú pidas mi ayuda. Estaré observando este espectáculo en silencio desde el mejor puesto…tu mente, Tsuna-

-¡Si lo vas a hacer en silencio, adelante! ¡Observa todo!-Hablaba Tsuna- ¡No caeré en ninguna desesperación, e incluso si lo hago, saldré de ella sin tu ayuda, maldito susurrador! ¡Salvare a Serena y derrótate a Calm por mi cuenta!-

Luego de esa conversación, el determinado Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación no dijo ni una sola palabra mientras avanzaba velozmente por esa cueva y tampoco escucho más el sonido de la voz del misterioso ser que habitaba dentro de él. Pero mientras dos estaban hablando entre ellos, no notaron que el joven niño de los Nirvits de cabellos verdes atado en forma de cola de lobo y afilados ojos cafés los estuvo mirando de manera confundida mientras avanzaba por su cuenta en silencio.

-Al fin se cayó-Pensaba Roku mientras corría- Justamente después de actuar un poco genial, este mago comenzó a hablar nuevamente solo…como pensé, es el extraño. Pero qué raro, ¿Por qué será que cuando hablo y camino al lado de este mago…puedo sentir un gran valor y determinación y además pensar sin duda que venceremos a Calm y recuperaremos mi ciudad aunque sé que todavía no tengo el poder suficiente para vencerlos? ¿Qué clase de mago…persona eres, Tsuna Dragneel de Fairy Tail?-

Al mismo tiempo…

Los jóvenes magos que pertenecían a los gremios de Fairy Tail, Sabertooth, Lamia Scale y trabajaban para el consejo mágico se encontraban avanzando con gran velocidad a pesar de sus heridas por el ancho y largo pasillo de bloques e iluminados con antorchas que era el primer piso del gran castillo dorado que se encontraba en el centro de la ciudad de los Nirvits y que era la base de operaciones del grupo, Unique Oracion.

-Qué extraño. Ya ha pasado un tiempo desde que entramos aquí y no ha habido ninguna respuesta. Tampoco escucho a nada ni a nadie acercarse- Comento Sophia corriendo al igual que los demás.

-Es verdad. Para ser sincera, pensé que en el instante que derribamos esa puerta, nos iban a atacar con algunas trampas como las que había en la ciudad- Apoyo Ur estando pendiente de sus alrededores.

-Tal vez no hayan trampas en este castillo, pero no es razón para relajarnos. En algún punto nos encontremos con nuestros enemigos, así que sugiero que encontremos a Macbeth-san y Serena lo antes posible- Comento Leo seriamente.

-Leo-sama tiene razón. Yo puedo sentir el aroma de algunas personas-sama en distintos pisos que están dirigiéndose con rapidez hacia aquí- Dijo Sorano mientras corría.

-¿Personas-sama?- Repitió Lily con confusión mientras volaba con sus alas.

-¿Eh? ¿Acaso ya recuperaron por completo sus olfatos, Sorano-san?- Preguntaba Raine con interés.

-¿E-Eh? S-Si…lo acabo de notar- Contesto la pelinegra corto un poco tímida.

-¡Oh, yo también lo noto! ¡Puede sentir el aroma de dos personas acercándose desde un piso más bajo y también el de otras tres personas en un piso un poco más cercano, ahí se encuentra el aroma de Macbeth-san!- Dijo Lisa con algo de sorpresa.

-Lo que sea que estaba bloqueando nuestros olfatos en la ciudad, no debe funcionar aquí dentro. Eso es bueno para nosotros- Afirmo Marcus corriendo.

-¿Y qué hay del aroma de Serena? ¿No lo detectan?- Preguntaba Alicia con gran interés.

-Creo que yo la huelo, pero…se siente algo diferente…- Respondió Ryos dudoso.

-¿Diferente? ¿A qué te refieres con eso?- Preguntaba Sonia con confusión.

-Sin duda es el olor de Serena, pero más que sentirse como un ser vivo…se siente más con un objeto que tiene impregnado un poco de su aroma…y además a cada minuto se vuelve más difícil de rastrear…como si estuviera desapareciendo- Contesto el Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación.

-¿Cómo un objeto? Ahora que recuerdo, Tsuna nos había dicho que Serena se había convertido en un libro luego de que Calm le atacara- Comento Sonia pensativa.

-Eso explicaría porque su aroma es un poco distinto, pero no porque rayos está comenzando a desaparecer. Si sigue así no podremos rastrearla- Dijo Ryos con frustración.

-Seguramente debe ser algo que le están haciendo esas personas. Son gente realmente despreciable- Comento Lector mientras volaba.

-¡Frosch piensa lo mismo!- Apoyo el gato verde también mientras volaba.

-¡Tenemos que apresurarnos en encontrarla!- Comento Ur con preocupación.

-¡¿Y qué hay de Tsuna-sama?! ¡¿No pueden sentir nada de su exquisito olor?!- Preguntaba Raine con preocupación sin notar la leve ira que sentía el otro mago de hielo ahí presente.

-Lo lamento, Raine-sama, pero no sentimos el aroma de Tsuna-sama por ninguna parte de este castillo- Contesto Sorano un poco decepcionada.

-Como pensábamos, Tsuna no se encuentra aquí- Comento Sophia mientras avanzaba.

-No te preocupes si Tsuna no está aquí, Raine. Seguramente nos reuniéremos con Tsuna cuando la situación lo amerite. Ahora mismo debemos enfocarnos en encontrar una forma de ir a los demás pisos y buscar a Serena y Macbeth-san. Eso es lo que Tsuna también haría- Dijo Alicia mostrando una sonrisa confiable.

-Pero conociéndolo, el no buscaría una forma de bajar, sino que crearía su propia forma al comenzar a hacer agujeros en el suelo- Menciono Marcus entre leves risas al igual que algunos de sus compañeros.

-Considerando nuestra situación, no es tan mala ide… ¡Todos, retrocedan!- Grito Lisa de repente.

Justamente en el momento en que la Dragon Slayer Blanca de la Cuarta Generación dio ese repentino grito a todo pulmón, ninguno de sus compañeros magos pudo ignorarlo, así que rápidamente, cada uno de ellos dejo de avanzar y dieron un gran salto hacia atrás. En el momento en que ellos hicieron eso, pudieron observar con gran sorpresa como la zona del suelo en donde antes se encontraban ahora se encontraba llena de un nubloso polvo que se creó en el momento en que unos objetos chocaron contra el con gran fuerza y velocidad desde una dirección desconocida.

Cuando los jóvenes magos tocaron el suelo y cuando la nube de polvo que se había formado en frente de ellos fue despejada lentamente por unas débiles brisas de viento, cada uno de los jóvenes y Exceeds ahí presentes pudieron ver que ahora en el suelo en frente de ellos se encontraban enterradas las afiladas puntas de unas incontables lanzas hechas de un duro y brillo metal de color rojo sangriento.

-Un poco más y esas lanzas nos hubieran atravesado. Nos salvaste, Lisa-chan- Dijo Sorano con una sonrisa.

-No hay de qué. Pero parece que ya se acabó el tiempo en que podemos relajarnos. Esta atenta, Sorano-chan. Y Lector y Frosch, manténganse atrás- Dijo la rubia de Sabertooth atenta a sus alrededores.

-¡Ok!- Respondió Lector retrocediendo.

-¡Frosch también!- Dijo el gato verde siguiéndolo.

-Pero me sorprende que no hayamos escuchado algún dispositivo que lanzara tal cantidad de lanzas. ¿Cómo fue que te diste cuanta, Lisa?- Preguntaba Pantherlily tomando su forma de batalla y agrandando su espada.

-Yo no escuche nada. Es que esas lanzas…tienen un olor muy notable- Contesto Lisa un poco atemorizada.

-¿Raro?- Repitió Sonia con confusión.

-Yo también lo noto-Hablo Ryos- Esas lanzas…no parecen estar hechas de ningún material metálico…el material que las forma…huele a pura sangre-

-¡Increíble, increíble! ¡¿Lograron detectar el ataque de mis lanzas usando sus narices?! ¡Sin duda, los Dragon Slayers son fascinantes!-

-¡¿Eh?!- Reaccionaron todos los jóvenes magos con sorpresa.

Luego de que los jóvenes magos escucharan esa voz que ya los había sorprendido bastante, se sorprendieron aún más cuando pudieron ver con sus respectivos ojos como las incontables lanzas de un metal rojo que estaban enterradas en el suelo, repentinamente se volvieron un líquido de color sangre que por sí solo comenzó a levitar con gran velocidad hacia una dirección desconocida. Y esa dirección desconocida resulto ser el interior de un brazo que pertenecía a una de las dos personas que se encontraban ahora en frente de los jóvenes magos.

La persona que había hablado recientemente y que había introducido en su cuerpo el líquido rojo en que se habían convertido las lanzas rojas era un joven sonriente de cortos cabellos rubios, afilados ojos color rojo sangre y que vestía con una sudadera negra con capucha por encima de un suéter gris, unos jeans azules con un estilo un poco rasgado y unos zapatos deportivos negros.

Y al lado de ese sonriente joven rubio, se encontraba firmemente de pie un joven delgado con unos puntiagudos cabellos naranjas, unos serios ojos color café y que se vestía con una chaqueta marrón cerrada, sin mangas y con capucha junto con unos pantalones negros largos un poco abultados y unas botas marrones. Al ver a ese hombre delgado que fue quien los derroto a la mayoría de ellos junto a otro persona, los jóvenes magos sabían muy bien que esos dos seres eran miembros de Unique Oracion y sus enemigos.

-¿Q-Que rayos fue lo que paso? ¿Las lanzas se convirtieron en sangre y entro al cuerpo de ese tipo con ojos de zorro?- Reaccionó Sonia con sorpresa.

-Entonces, ¿el delgado usa una magia de músculos y el tipo que sonríe usa alguna clase de magia para hacer armas con su sangre? Que más raras usan estos magos- Comento Leo algo sorprendido.

-Pero es extraño. Estaba seguro que nuestros enemigos más cercanos, estaban al menos dos pisos debajo de nosotros, entonces, ¿Cómo estos tipos aparecieron aquí?- Preguntaba Marcus con confusión.

-¿De verdad creyeron que sus olfatos de dragón habían vuelto así de fácil? Pues lo lamento, porque no es así. En la ciudad había un gas que negaba sus olfatos, pero aquí dentro ahí un gas que los confunde. Así que les sugiero que no confíen mucho en sus narices, Dragon Slayers- Contesto Yoku confiado.

-¡Eso me da igual! ¡No necesito mi nariz! ¡Solamente necesito mis puños y ojos para poder aplastarlos, en especial a ti, maldito flacucho! ¡Esta vez no terminara como la última vez!- Exclamo Ryos rudamente mientras chocaba sus puños revestidos con escamas de hierro.

-Lo mismo digo, humano creado por dios-Hablo Ikari seriamente- Esta vez no te encerrare en una celda, sino que aplastare cada hueso y órgano en tu cuerpo. Y esta vez ni siquiera tendré que usar mi magia. En el estado que todos ustedes están, mi fuerza normal…basta para atravesarles el cráneo con uno solo de mis dedos-

Después de haber dichos esas serias palabras, Ikari apretó con gran fuerza los músculos de sus dos piernas y utilizando la demoniaca fuerza que estas dos poseían, el pelinaranja se impulsó de un salto hacia adelante y en tan solo un segundo, se encontraba en medio del aire que estaba en frente del Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación al mismo tiempo que apretaba su puño derecho con una gran fuerza.

-¡Muere, Humano!- Pensaba Ikari a punto de lanzar un golpe al cráneo de Ryos.

-¡No te lo permitiré!-

-¡¿Eh?!- Reacciono Ikari con leve sorpresa.

En el momento en que el pelinaranja escucho esa voz masculina que le resultaba levemente familiar, él se percató con gran sorpresa que ya no podía lanzar un ataque al mago de hierro que se encontraba en frente de él. Y eso se debía a que ahora su brazo derecho y una parte de su cuerpo se encontraba en el interior de un pedazo grande hielo que estaba conectado al suelo y había surgido de las manos de un joven de cabellos blancos y afilados ojos verdes al lado de Ryos.

-¡¿Qué?!- Murmuro Ikari impactado.

-¡Ahora!- Grito Leo ferozmente.

-¡AAAAAAAAAAAHHH!- Gritaban tanto Ryos como Sonia desde lo profundo de su garganta.

Con el miembro de Unique Oracion inmovilizado en frente de ellos, tanto el joven de largos cabellos negros como la joven de largos cabellos cafés dieron un profundo grito de determinación al mismo tiempo que apretaban con gran fuerza sus respectivos puños derechos y comenzaban a cambiarlos con sus respectivas magias de Dragon Slayers y Take Over.

-¡Tetsuryu no Go Ken!-

-¡Beast Arm: Black Bear!-

Ryos recubrió su musculoso brazo derecho con unas duras escamas de hierro mata-dragones mientras que Sonia transformo el suyo en el musculoso brazo derecho de un oso de pelaje azabache y luego ambos dirigieron con gran aceleración un golpe en dirección al pelinaranja prisionero en hielo. Ante lo que se dirigía hacia él, Ikari de inmediato uso su único brazo derecho para recibir los dos golpes en conjunto de los magos de Fairy Tail y aunque no salió herido de gravedad, el fuerte impacto hizo que el hielo que lo retenía se partiera y luego el saliera volando hacia atrás.

Clavando fuertemente sus dedos en manos y pies en el suelo de ese piso del castillo, el joven de cabellos naranjas logro detener su avanzar y ahora estaba de pie justamente en el mismo lugar de donde había saltado hacia sus enemigos desde un principio. Y estando ahí, Ikari pudo observar mejor al joven de cabellos blancos levemente puntiagudos y afilados ojos verdes que lo había congelado antes de atacar.

-Tu…-Hablo Ikari furioso-…Fuiste el otro mago de hielo que me enterró debajo de los escombros de un edificio y luego escaparon de mí. No recuerdo que tu estuvieras entre los tipos que encerramos en la celda…Ya entiendo. Fuiste tú, ¿Verdad, Maldito? Tú los liberaste a ellos de sus celdas, aunque es imposible que pudieras congelas o romper la celda debido a que está hecha a prueba de magia-

-Con mi magia de creación no tuve que destruir nada. Puedo crear todas las llaves que sean necesarias para una celda como esa- Respondió Leo mostrando una sonrisa.

-Con que usaste esa magia de hielo para liberar a tus compañeros…la misma magia de hielo que tú y esa bruja de cabello azul usaron para lanzarme a una casa como si fuera una piedra. Tú y ella fueron los primeros que me hicieron enojar, lo cual significa que serán los primeros en desaparecer- Dijo Ikari con un instinto asesino en su mirada.

-¡Por favor, si vas a insultar a Raine, al menos mírala a la cara!-

-¡¿Eh?!- Reacciono el pelinaranja nuevamente con sorpresa.

Al escuchar esa voz femenina, tanto Ikari como Yoku que estaba a su lado se dieron la vuelta rápidamente y observando con impacto como detrás de ellos se encontraban unas jóvenes magos de cabellos azules, escarlatas, rubios, negros y rosados todas usando sus respectivas magias. Raine juntaba sus manos y las rodeaba con una gélida azul, Alicia apuntaba la palma de su mano izquierda hacia sus enemigos al mismo tiempo que la, Ur invocaba unas espadas de energía rosada a su alrededor y Lisa y Sorano reunían una gran cantidad de aire en sus mejillas.

-¡Ice Make: Cannon!-

-¡Tenkuu no Tenohira!-

-¡Maguilty Sodom!-

-¡Hakuryu no Hoko!-

-¡Eiryu no Hoko!-

La peliazul creo un cañón de hielo y disparo un gran disparo de gélida energía magia, la peliescarlata con un mechón azul lanzo un rayo de luz dorada de la palma de su mano, la pelirosada con un mechón blanco dirigió sus espadas de energía hacia sus enemigos, y las dos Dragon Slayers de Sabertooth dispararon sus respectivos rugidos de sombra y luz blanca. Con todos esos ataques dirigiéndose hacia ellos al unísono, Yoku solamente se limitó a levantar su mano derecha hacia adelante al mismo tiempo que un pequeño agujero se formaba en la palma de su mano.

-¡Solid Blood Wall!-

Pero antes de que pasara algo luego de que el joven rubio dijera esas palabras con gran tranquilidad; todos los feroces ataques de las magas de Fairy Tail, Sabertooth y Lamia Scale impactaron unísona y fuertemente contra sus objetivos y causaron una gran explosión junto con una enorme nube de polvo en todo ese piso.

-¡Bien! ¡Un ataque directo! ¡Como se esperaba de todas ella, aun heridas, son increíbles!- Comento Lector con gran felicidad.

-¡Frosch piensa lo mismo!- Apoyo el gato verde igual de feliz.

-¡¿Lo lograron?!- Preguntaba Pantherlily todavía en guardia.

Para responder a las alegrías y preguntas de esos Exceeds, todos los jóvenes magos fijaban sus miradas en el lugar en donde el ataque de las magas había impactado y veían como poco a poco el humo se comenzaba a despejar. Pero al hacer eso, se sorprendieron bastante. Luego de que el humo de la explosión se dispersara por completo, los jóvenes magos observaban con sorpresa como los dos miembros de Unique Oracion se encontraban ilesos al mismo tiempo que estaban detrás de un gran muro hecho de un metálico material rojo sangre que poseía algunas grietas.

-¡¿Qué?! ¡¿Se protegieron?!- Reacciono Ur con gran sorpresa.

-¡Maldición! ¡Un muro rojo igual que las lanzas que nos atacaron antes… ¿Fue ese tipo de cabellos rubios?! ¡Parece que su magia le permite crear objetos usando su sangre! ¡Es parecida a la magia de creación de Leo y Raine!- Pensaba Alicia observando lo que bloque su ataque y el de sus compañeras.

-Oh, estoy sorprendido. Lograron causarle grietas a mi muro de sangre sólida y eso es algo muy difícil de hacer. Ya entiendo cómo le causaron tantos problemas a mis compañeros- Comento Yoku entre risas.

-¡No deberías estar tan confiado en una batalla, ojos de zorro!-

-¿Ojos de zorro?- Reacciono Yoku un poco confuso al escuchar esa voz.

Tras escuchar esa voz, el joven rubio se dio la vuelta de manera muy tranquila pero solo lo hizo para observar como detrás de el ahora se encontraban un joven de cortos cabellos de color albino y una joven de largos cabellos color morado rojizo, los cuales se encontraban apretando sus respectivos puños izquierdos con gran poder al mismo tiempo que los revestían con unos respectivos rayos de gran ferocidad y una venenosa nube color rojo toxico.

-¡Rairyu no…!-

-¡Dokuryu no…!-

-¡…Tekken!-

Gritando al unísono el nombre de sus hechizos de magia mata-dragones de rayo y veneno, tanto Marcus como Sophia impactaron un doble golpe que cruzaba feroces rayos y un toxico veneno en el rostro descubierto del miembro rubio de Unique Oracion y debido a eso, este salió volando con gran velocidad hacia atrás hasta chocar bruscamente contra una de las paredes de ese piso y levantar una gran nube de polvo.

-¡Si, esta vez si no tuvo tiempo de bloquearlo!- Comento Lisa con alegría.

-¡Bien hecho, Marcus-sama, Sophia-sama!- Felicito Sorano igual de alegre.

-¿Crees que lo logramos derrotar con eso?- Preguntaba Sophia con seriedad.

-No creo que lo hayamos vencido, pero al menos debimos causarle algo de da…-

Pero antes de poder terminar esa oración, el Dragon Slayer de Rayo y la Dragon Slayer de Veneno, ambos de la Cuarta Generación, abrieron sus ojos con sorpresa al ver como de la gran nube de polvo que se había formado por el impacto en la pared, salió caminando con gran tranquilidad un joven de cabellos rubios y afilados ojos rojos; el cual no poseía ni un solo moretón, corte o leve rasguño en su cuerpo.

-Eso dolió mucho, ustedes. ¿Qué hubieran hecho si mi dentadura perfecta quedaba arruinada con ese golpe?- Hablaba Yoku con sarcasmo mientras acomodaba levemente su mandíbula golpeada y sin heridas.

-¡¿Qué?! ¡¿Esta sin heridas?!- Reacciono Marcus sorprendido.

-¡Imposible! ¡Yo estoy segura que sentí como le causamos daño, entonces, ¿Cómo rayos esta ni un solo rasguño?!- Se preguntaba Sophia impactada.

-Copiando tus palabras, no deberían estar tan confiados en una batalla-

Esta fue la joven de largos cabellos morados rojizos que trabajaba para el consejo mago que al escuchar esa voz detrás de ella, se dio la vuelta y pudo observar que a sus espaldas ahora se encontraba un serio y delgado joven de puntiagudos cabellos naranjas y ojos cafés, el cual se encontraba apretando su puño izquierdo con gran fuerza y estaba a punto de impactar un brutal golpe contra la maga de veneno, pero…

-¡Hirake! ¡Shishikyu no Tobira! ¡Loke!-

Junto con ese tanto fuerte como débil grito de voz femenino, un fuerte destello dorado apareció en el espacio entre Ikari y Sophia y luego ese brillo fue cambiado por un ser masculino que vestía con un elegante traje negro con corbata roja, unos puntiagudos cabellos naranjas con orejas de gato y con sus ojos ocultos detrás de unos lentes transparentes; el cual de inmediato impacto un fuerte puñetazo revestido con una destellante luz dorada en la mejilla del miembro de Unique Oracion que tenía en frente.

-¡¿Qué demonios?!- Reacciono Ikari tras recibir el golpe.

-¡Hola, nos volvemos a ver!- Comento el espíritu celestial de la constelación del león con una sonrisa.

Tras recibir ese fuerte golpe por parte del líder de los doce espíritus celestiales del zodiaco, el delgado joven de puntiagudos cabellos naranjas no pudo evitar salir volando hacia atrás; pero clavando los dedos de sus manos y pies nuevamente en el suelo para detener su avanzar, Ikari luego apunto una mirada tanto seria como furiosa de sus ojos color café hacia el responsable de ese golpe.

-Tú eres…ese espíritu celestial con el que luche antes…eso significa…- Hablo Ikari desviando la mirada.

Tanto Ikari como todos los jóvenes magos que pudieron escuchar esa femenina voz gritar "¡Ábrete! ¡Puerta del León Dorado!" dirigieron las direcciones de sus miradas hacia el lugar de donde había provenido esa voz y quedaron un poco sorprendidos. Todos pudieron ver como en aquel piso del castillo se encontraba también una joven niña de 12 años de edad con un largo pero sucio y desordenado cabello rubio, unos ojos marrones que le costaba abrir y poseía una camisa blanca, una falda corta con algunas llaves doradas atadas a su cinturón y estaba descalza, sin mencionar que cada una de sus prendas estaban sucias y rasgadas.

Esa joven rubia que poseía la marca de Fairy Tail en su mano derecha y sostenía la llave dorada de Loke en ella, se encontraba toda llena de suciedad y graves heridas tantos externas como internas, pero aun así mostraba un serio rostro mientras un alado exceed de pelaje azul con algunas heridas en su piel le ayudaba a mantenerse de piel al sostenerla por su espalda.

-¡…La maldita mocosa!- Dijo Ikari con gran furia que se notaba en sus puños y dientes apretados y las venas en su frente.

-¡Lucia-chan!- Dijeron algunos jóvenes felices al ver a la joven Dragneel.

-¡Happy!- Dijeron los exceeds al ver al felino azul.

-H-Hola, todos…espero que no importa que llegamos un poco tarde…nos costó un poco…e-entender la situación- Comentaba Lucia con una sonrisa un poco difícil de mostrar.

-No te esfuerces mucho hablando, Lucia. Todavía estas muy malherida. Solamente concéntrate en la puerta de Loke, y yo me encargare en mantenerse de pie- Comento Happy cargando a la joven rubia de Fairy Tail.

-Súbete a mi espalda. Así podrás descansar un poco mejor- Dijo el musculoso Lily tomando a la niña y subiéndola en su espalda con ayuda de sus robustos brazos peludos.

-G-Gracias, Lily- Dijo Lucia sonriendo a pesar de sus heridas.

-Tampoco te preocupes mucho por mantener mi puerta abierta, Lucia. Yo puedo manejármelas por mí mismo también- Comento Loke sin apartar la vista de su enemigo.

-¿Are? ¿Una niña que no puede mantenerse de pie, otro gato parlante y un apuesto chico con orejas de gato? Estos intrusos sí que han recibido unos refuerzos un poco extraños, ¿No crees, Ikari-kun?- Comentaba Yoku observando la situación con una sonrisa.

-No te confíes tanto, Yoku. Esa niña puede invocar a muchos insectos que molestan mucho…pero en su estado, lo dudo. De todas formas, apresuremos en matarlos a todos- Respondió Ikari seriamente.

-Ikari tiene razón, Yoku, hazle caso. Y no te preocupes, ustedes también están recibiendo refuerzos-

Nuevamente, al escuchar una femenina voz invadir ese piso en donde se encontraban todos, tanto Ikari como Yoku y los jóvenes magos ahí presentes voltearon sus miradas hacia la dirección de donde había provenido. Y al hacer eso, todos pudieron ver como a esa escenario se acercaban caminando normalmente una bella pero inexpresiva joven de largos cabellos purpuras claro, ojos rojos y vestida con un vestido de color morado con una chaqueta de color negro de mangas largas y unas botas de color marrón.

Y al lado de esa controladora de plantas se encontraba un serio hombre de largos cabellos plateados y unos calmados ojos de color negro que tapaba toda su apariencia con una larga capa negra que solamente dejaba ver sus botas que también eran de color negro azabache.

-¡Calm-sama!- Dijo Ikari al ver a su líder.

-¿Calm? ¿Este tipo es el Calm del que nos habló el cabeza de flama? Ya veo. Parece que no decía estupideces. Ese desgraciado tiene un poder mágico más grande que el de los demás- Pensaba Ryos al observar al líder de sus enemigos.

-Otra vez esos tipos, y Macbeth-san ya no encuentra con ellos. ¿Lo habrán encerrado en alguna parte?- Pensaba Leo con seriedad.

-Pero si Calm-sama y Hana-chan han venido a ayudarnos. Esto será más fácil entonces- Comento Yoku acercándose a su líder.

-Calm-sama, por favor, no hay necesidad se esfuerce con tales insectos como estos. Solo deje que nosotros nos encargamos- Dijo Ikari arrodillándose ante su líder.

-No trates de convencerme, Ikari. Mi sueño está a unos pocos minutos de cumplirse, y si tengo que ensuciarse las manos para que un montón de niños no interrumpan en ese proceso, lo hare sin dudarlo- Contesto Calm con gran seriedad.

-El poder mágico de ese hombre es muy alto. Incluso le recuerdo a Raine un poco a Acnologia. Además esa chica que está a su lado…- Comento la maga de hielo con seriedad.

-Sí, es Hana. La chica con la que nos encontramos antes en el pueblo de la superficie- Dijo Alicia igual de seria al ver la pelipurpura.

-¡Tch! ¡Pensar que teníamos a un enemigo en frente de nosotras, y lo único que hicimos fue hablar y bañarnos con ella! ¡Ese descuido no para nada de hombres!- Decía Sonia frustrada.

-No pienses en eso ahora, Sonia. El pasado en el pasado esta. Lo único en que debemos concentrarnos en el derrotar a nuestros enemigos y salvar a nuestros compañeros- Hablo firmemente la maga de cabellos escarlatas y un mechón azul mientras pensaba- Pero esto puede que sea algo complicado. Dejando de lado a los otros tres, el poder mágico de ese tipo Calm está en un nivel del nuestro. Si estuvieras a Wendy-san a nuestro lado para que curara nuestras heridas al igual que hizo cuando luchamos contra Acnologia tal vez pudiéramos ganarle, pero ahora mismo estamos todos heridos y cansados y el que posee su poder mágico casi completo es Leo. Debo de admitir…que estamos en una situación muy mala-

Ahora mismo; todos los jóvenes miembros de Fairy Tail, Sabertooth, Lamia Scale y que trabajaban para el consejo que estaban en ese piso del castillo, se encontraban lado al lado mientras apuntaban unas serias miradas a todos los miembros de Unique Oracion que estaban en frente de ellos y que al igual de ellos, se encontraban lado a lado. Pero el serio silencio que había en esa área fue despejado, cuando Calm comenzó a dar unos pasos hacia delante.

-Con que estas son las caras de todos los seres que han tratado tan fuertemente de impedir mis planes para salvar a la tierra…y también las de aquellos que se atrevieron a acabar con las vidas de mis subordinados-Dijo el peliplateado con una gran intensidad asesina en su mirada.

-¡¿Eh?!- Reaccionaron algunos magos al sentir el deseo asesino de Calm a través de su mirada y prominente poder mágico.

-¿Las vidas de sus subordinados? Se refiere a los tipos llamados Kenshin y Usoka, ¿Verdad?- Comento Marcus seriamente.

-Así que el líder también cree que nosotros los matamos, pero dejarme decirte una cosa clara. ¡Nosotros no hicimos tal cosa!- Dijo Alicia firmemente.

-¿"Qué no hicieron tal cosa"? ¿De verdad creen que voy a cre…?-

-Si vas a decir que estamos diciendo excusas, ni te molestes. Esa chica de los insectos ya nos lo dijo lo suficiente- Interrumpió Sonia a Calm.

-¿Chica de los insectos? ¿Se refieren a Mushi? Por cierto, ¿Dónde está ella? ¿No debería estar aquí apoyándonos?- Preguntaba Hana con inexpresividad.

-Ella…- Hablaba Ikari para luego ver por unos segundos a su compañero rubio con un poco de duda-…Simplemente no puedo apoyarnos en estos momentos. Te lo explicare luego-

-¿Eh?- Reacciono la pelipurpura ante la respuesta del pelinaranja.

-Lamento si suena ofensivo, pero ahora mismo nos da igual si piensan que nosotros asesinaron a sus compañeros ni tampoco sus muertes. Lo único que nos importa en este momento es detener tus retorcidos planes y más importante, nuestros compañeros. Para rescatarlos… ¡Los derrotaremos sin duda!- Declaro Alicia con gran firmeza en su mirada al igual que todos sus compañeros.

-Oh, debes poseer una gran valentía dentro de ti para hacer tal declaración ante tu enemigo, jovencita. Pero, ¿Cómo planean respaldar esa declaración en el estado en que se encuentran?- Preguntaba el mago oscuro seriamente.

-¡¿Qué?!- Dio como respuesta la peliescarlata con un mechón azul con leve sorpresa.

-Es bastante obvio que ustedes apenas pueden mantenerse en pie con todas esas heridas. Aunque puedan les quede poder mágico para poder usar sus magias, con sus cuerpos en esos estados no podrán detenerme-Hablo Calm- Para que una persona logre cumplir sus objetivos, se necesita más que simple determinación. Se necesita poder…un poder como el que yo poseo. Este despreciable poder que yo no quería corre por mis venas, y aunque este poder me ha traído un gran sufrimiento…ahora mismo es lo que me permitirá salvar a la tierra al usarlo para destruirlos a ustedes e impedir que detengan la activación de Hea, aunque claro…no es que puedan detenerla-

-¡Maldito! ¡No te creas tanto! ¡Estas heridas no son más que simples rasguños! ¡Nosotros te patearemos el trasero!- Grito Ryos con furia.

-Maldito humano, ¿Cómo te atreves a hablarle así a Calm-sama?- Decía Hana con furia en sus ojos rojos.

-Me asegurare de arrancar esa despreciable lengua de tu boca y luego te romperé las piernas para hacer que te inclines para pedirle perdón al nuevo dios de este mundo, desgraciado- Dijo un serio Ikari apretando sus puños.

-No se preocupen por esas palabras, Ikari, Mushi-Hablo Calm- Hay que felicitar su valentía a pesar de su estado. Adelante. Si quieren tratar de detenerme, no los culpare. Aunque no me guste, los eliminare a ustedes con mis propias manos para que este mundo obtenga una hermosa y eterna paz llena de calma. Entonces, ¿Quién de ustedes me atacara primero? ¡¿Quién de ustedes será el que me detendrá de salvar este mundo del virus que es la humanidad, moco…?!-

Pero antes de que el serio líder de Unique Oracion pudiera terminar su frase llena tanto de una siniestra determinación como de gran instinto asesino, el junto con cada persona que se encontraba también en ese piso comenzaron a escuchar un raro sonido en sus respectivos oídos. Tanto los jóvenes magos como sus enemigos de Unique Oracion podían presenciar en sus oídos el fuerte sonido de algo desquebrajarse poco a poco, en especial Calm.

Cada vez que ese sonido se hacía cada vez más fuerte, el tranquilo pero serio hombre de largos cabellos plateados y ojos negros empezó a notar de donde provenía ese extraño sonido y no era ningún lugar que debajo de él. Al descubrir de donde provenía ese sonido, el líder de Unique Oracion bajo la mirada y pudo presenciar con leve sorpresa y confusión como una porción del suelo a sus pies comenzaba a fracturarse lenta y levemente.

-¡¿Qué es es…?!-

Pero nuevamente Calm no pudo completar la oración que salió de sus labios, pero esta vez no porque escuchara un extraño sonido, sino porque las fracturas del suelo que estaban bajo sus pies fueron cambiadas repentinamente por un colosal agujero que se formó de un segundo a otro y que venía acompañado por un colosal pilar de un ardiente fuego carme que traía en su interior la silueta de un objeto que lo golpeo con enorme fuerza en su barbilla y lo levanto por los aires.

Ante tal acto que había pasado en frente de sus ojos, cada mago ahí presente abrió sus ojos con colosal sorpresa en especial cuando las candentes llamas que formaban ese pilar comenzaron a despejarse y revelaron que lo que había impacto en la barbilla fuertemente en la barbilla de Calm no era un objeto. En realidad era una rodilla que pertenecía a un feroz mago mata-dragones de fuego de Fairy Tail que poseía un puntiagudo cabello rosa, afilados ojos marrones que reflejaban una gran furia, una bufanda blanca, un chaleco negro abierto sin mangas con bordes amarillos, pantalones blancos con un faldón negro y unas sandalias marrones.

-¡Yo Seré!- Grito Tsuna con gran ferocidad desde lo más profundo de su garganta.

-¡Tsuna!- Dijeron con felicidad los jóvenes magos.

-¡Hermano!- Dijo Lucia con felicidad y mostrando una sonrisa.

-¡Tsuna-sama!- Dijo Raine en el mismo estado.

-¡Ese cabeza de flama! ¡Tch, sí que le gusta hacer entradas presumidas!- Pensó Leo mostrando una sonrisa.

-¡Calm-sama!- Gritaron Hana e Ikari con preocupación.

-¡Oh!- Actuó Yoku sorprendido al mismo tiempo que mostraba una leve sonrisa de fascinación.

Luego de recibir ese ardiente rodillazo en su mejilla sin aviso, el líder de Unique Oracion estaba a punto de caer al suelo en donde se encontraba sus subordinados pero logro dar un giro y caer de pie mientras apuntaba una mirada llena de desprecio al Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación, el cual termino cayendo firmemente en la zona del suelo en donde se encontraban el resto de sus compañeros.

-O-Otra vez tu…Perro con Rabia- Dijo Calm con gran ira en su voz.

-¡Pues por supuesto que soy yo otra vez, maldito! ¡Hasta que no rescate a Serena y te patee el trasero, veras mi rostro por un largo rat…!- Pero repentinamente un par de golpe revestidos con hierro y rayos noquearon el cráneo del pelirosa- ¡Eso duele, malditos! ¡¿Qué rayos creen que hacen, Ryos, Marcus?! ¡Estaba a punto de decir algo genial!-

-¡Cállate! ¡Nosotros somos los que hacemos las preguntas aquí, maldito! ¡¿Dónde demonios estabas?!- Gritaba Marcus con rabia.

-¡Eso es! ¡Cuando el Bigotes te lanzo a este castillo pensé que ya le habías pateado el trasero a este tipo, pero cuando vinimos aquí él no está solamente ileso sino que además tú no estabas por ninguna parte! ¡¿Es que acaso ese idiota te venció y tu corriste con el rabo entre las patas?!- Decía Ryos igual de molesto.

-¡Pues por supuesto que no, yo no soy como ustedes! ¡Es solo que pasaron algunas cos…!- Pero nuevamente el mago de fuego no pudo hablar bien pero esta vez por ser rodeado por los brazos de una amorosa peliazul- ¡¿Ahora que estás haciendo tú, Raine?! ¡Suéltame!-

-¡Es que Raine está muy feliz de verlo sano y salvo, Tsuna-sama!- Decía la maga de hielo con gran cariño al pelirosa, el cual volvió recibir un golpe en la cabeza pero que venía esta vez por el otro mago de hielo presente.

-¡Eso duele, maldito cubo de hielo! ¡¿Por qué demonios lo hiciste?!- Gritaba el pelirosa con rabia.

-¡Es mi forma de saludarte y recordarte que estamos en medio de una batalla, maldita cabeza de flama!- Dijo Leo igual de furioso.

-Estaba celoso seguramente- Pensó Ur al ver la reacción de su hermano gemelo.

-E-Eh…- Reaccionaba Calm con una gota de sudor en su mejilla al ver a los jóvenes magos.

-¡¿Esta bien, Calm-sama?!- Preguntaba Hana con gran preocupación mientras se colocaba al lado de su amo.

-Si. Esto no es nada para mí ahora que tengo mi poder mágico completamente recuperado- Contesto Calm con seriedad.

-¡Ese maldito humano! ¡Lo hare pagar por cometer tal acto!- Decía Ikari llena de rabia mientras comenzaba a aumentar el tamaño de sus musculosa.

-Pero eso sí que fue una sorpresa-Hablo Yoku- Ese humano no solamente fue capaz de golpear a Calm-sama, sino que además salió repentinamente del suelo, pero se supone que estamos en el primer piso. Que extraño. Si él estaba escondido en algún otro piso, yo estoy seguro que lo hubiera detectado cuando estaba en el laboratorio. Entonces, ¿Cómo lo hizo?-

-Es que nosotros acabamos de entrar en el castillo por unas cuevas que estaban debajo de él. Pero en el momento en que ese tipo sintió el aroma de Calm, se impulsó con sus llamas desde el último piso hasta aquí. Para ser sinceros, yo también me sorprendí mucho por lo que hizo-

-Ah, ya veo. Gracias por la explicación… ¿Eh? ¿Quién dijo eso? Preguntaba el rubio al escuchar esa respuesta.

Al momento en que el joven rubio, sus compañeros de Unique Oracion, y los jóvenes magos de diferentes gremios escucharon esa voz masculina pero juvenil invadir esa zona, todos ellos apuntaron sus miradas hacia el agujero en el suelo por donde había surgido el joven de cabellos rosas desde un principio. Al hacer eso pudieron ver que de ese agujero salió de un gran salto una persona que cayó de pie en suelo de ese piso del castillo.

Esa persona no era más que un joven Nirvit usuario de magia mata-dragones de cavernas de 13 años de edad con un alargado cabello verde atado en forma de cola de lobo, unos serios ojos cafés apuntados a los magos de Unique Oracion, una lanza en su mano derecha, unos colmillos rojos pintados en sus mejillas y vestido solamente con unos cortos pantalones negros que estaban debajo de lo que parecía ser una falda hecha de paja y amarrada con una cinta gris en la cintura al igual que en sus tobillos y muñecas.

En el momento en que ese joven de cabellos verdes toco el suelo del primer piso del gran castillo dorado en donde se encontraban todos, los jóvenes magos se sorprendieron al ver a alguien que no reconocían y los miembros de Unique Oracion se sorprendieron al ver un rostro levemente familiar.

-¡Oh, Roku! ¡Llegas tarde! ¡¿No pudiste seguirme el ritmo?!- Comentaba Tsuna con un toque un poco burlón.

-Cállate. ¿Cómo le seguiría el ritmo a un imbécil que empieza a atravesar el techo de repente?- Respondió el peliverde con sarcasmo.

-¿Quién ese niño que acompaña a mi hermano? Sí que viste con unas prendas raras- Pensaba Lucia montada en la espalda de Pantherlily.

-Tu eres…ese niño Nirvit. Maldición, ¿Por qué demonios no se quedaron en esas cavernas como se los permitió Calm-sama?- Preguntaba Ikari con rabia en su mirada.

-Porque no voy a permitir que hagan lo que quieran con nuestra ciudad y la historia de los Nirvits. Y me alegra que me recuerdes. Ya que yo también te recuerdo muy bien a ti… ¡Ikari!- Respondió Roku con ferocidad.

-¿Ikari? Ya veo. Ese flacucho de ahí…es el que mato a su padre- Pensó Tsuna al escuchar la conversación.

-¿Su ciudad? ¿Y lo acaba de llamar Nirvit? Tsuna, ¿Quién es ese niño?- Preguntaba Alicia con gran curiosidad.

-¿Eh? Pues…es algo difícil y largo de explicar, pero por el momento digamos que es nuestro compañero. Su nombre es Roku y es mi amigo- Respondió el mago de fuego mostrando una sonrisa.

-¿Tu amigo?- Repitió Sonia con confusión.

-Yo no soy amigo. Solamente somos dos personas aliadas debido a que tienen un objetivo en común. ¡Vencer a Calm y a cada persona que le siga!- Exclamo Roku apuntando su lanza contra sus enemigos.

-¿Vencer a Calm-sama? ¡Tienes muchas agallas para decir esas palabras en frente de nosotros, mocoso! ¡Me asegurare de arrancártelas junto con cada uno de tus órganos!- Dio un furioso Ikari como respuesta.

-¡Cualquier persona sea niño, niña hombre o mujer, si trata de lastimar a Calm-sama, yo los destruiré!- Dijo Hana comenzando a sacar algunas raíces del suelo.

-Las cosas comienzan a ponerse muy divertidas- Penso Yoku enseñando una sonrisa.

-¡Oh, oh! ¡Parece que tenemos algunas personas muy fuertes aquí! ¡Pues por mi bien! ¡Ya estoy más que encendido!-Hablo Tsuna chocando sus puños ardientes- ¡Vengan aquí, imbéciles! ¡Si es para salvar a esta ciudad…al mundo…y a Serena, les pateare el trasero a cada uno de ustedes!-

Con todos los jóvenes magos reunidos, el combate final contra los magos de Unique Oracion, comienza…

Continuara…