Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Segundo Arco
Capítulo 24/63: ¡No los Perdonare!
Luego de haber encerrado a la mayoría de sus enemigos, todos los miembros de Unique Oracion se reunieron en el interior del gran castillo dorado que estaba en el centro de la subterránea verdadera ciudad de los Nirvits que era su base, y ahí, muchos eventos comenzaron a ocurrir. Aparte del hecho que Hea iba a activarse en 30 minutos y que Calm se enteró de la muerte de sus subordinados, Yoku secretamente había asesinado a Mushi para absolver su poder con su magia de sangre al igual que hizo con Kenshin, Usoka e incluso Jiemma.
Y justamente cuando un serio Ikari iba a comenzar un conflicto contra Yoku por severas sospechas que tenía contra él; los jóvenes magos que trabajaban para los gremios de Fairy Tail, Sabertooth, Lamia Scale y el consejo mágico empezaron un ataque contra el castillo donde se refugiaban sus enemigos con los objetivos de detenerlos y rescatar a Macbeth, que era el hermano menor de Calm y Serena, que era la fuente de poder de Hea.
Estando en el primer piso del castillo, los jóvenes magos comenzaron a encontrarse con los miembros de Unique Oracion que quedaban hasta que llego su líder, Calm. Pero a esa escena aparte de unos heridos Happy y Lucia, también aparecieron repentinamente el Dragon Slayer de Fuego y el Dragon Slayer de las Cavernas, ambos de la cuarta generación, dando así el inicio a la batalla final entre ambos bandos.
…Continuación…
-Pero eso sí que fue una sorpresa-Hablo Yoku- Ese humano no solamente fue capaz de golpear a Calm-sama, sino que además salió repentinamente del suelo, pero se supone que estamos en el primer piso. Que extraño. Si él estaba escondido en algún otro piso, yo estoy seguro que lo hubiera detectado cuando estaba en el laboratorio. Entonces, ¿Cómo lo hizo?-
-Es que nosotros acabamos de entrar en el castillo por unas cuevas que estaban debajo de él. Pero en el momento en que ese tipo sintió el aroma de Calm, se impulsó con sus llamas desde el último piso hasta aquí. Para ser sinceros, yo también me sorprendí mucho por lo que hizo-
-Ah, ya veo. Gracias por la explicación… ¿Eh? ¿Quién dijo eso? Preguntaba el rubio al escuchar esa respuesta.
Al momento en que el joven rubio, sus compañeros de Unique Oracion, y los jóvenes magos de diferentes gremios escucharon esa voz masculina pero juvenil invadir esa zona, todos ellos apuntaron sus miradas hacia el agujero en el suelo por donde había surgido el joven de cabellos rosas desde un principio. Al hacer eso pudieron ver que de ese agujero salió de un gran salto una persona que cayó de pie en suelo de ese piso del castillo.
Esa persona no era más que un joven Nirvit usuario de magia mata-dragones de cavernas de 13 años de edad con un alargado cabello verde atado en forma de cola de lobo, unos serios ojos cafés apuntados a los magos de Unique Oracion, una lanza en su mano derecha, unos colmillos rojos pintados en sus mejillas y vestido solamente con unos cortos pantalones negros que estaban debajo de lo que parecía ser una falda hecha de paja y amarrada con una cinta gris en la cintura al igual que en sus tobillos y muñecas.
En el momento en que ese joven de cabellos verdes toco el suelo del primer piso del gran castillo dorado en donde se encontraban todos, los jóvenes magos se sorprendieron al ver a alguien que no reconocían y los miembros de Unique Oracion se sorprendieron al ver un rostro levemente familiar.
-¡Oh, Roku! ¡Llegas tarde! ¡¿No pudiste seguirme el ritmo?!- Comentaba Tsuna con un toque un poco burlón.
-Cállate. ¿Cómo le seguiría el ritmo a un imbécil que empieza a atravesar el techo de repente?- Respondió el peliverde con sarcasmo.
-¿Quién ese niño que acompaña a mi hermano? Sí que viste con unas prendas raras- Pensaba Lucia montada en la espalda de Pantherlily.
-Tu eres…ese niño Nirvit. Maldición, ¿Por qué demonios no se quedaron en esas cavernas como se los permitió Calm-sama?- Preguntaba Ikari con rabia en su mirada.
-Porque no voy a permitir que hagan lo que quieran con nuestra ciudad y la historia de los Nirvits. Y me alegra que me recuerdes. Ya que yo también te recuerdo muy bien a ti… ¡Ikari!- Respondió Roku con ferocidad.
-¿Ikari? Ya veo. Ese flacucho de ahí…es el que mato a su padre- Pensó Tsuna al escuchar la conversación.
-¿Su ciudad? ¿Y lo acaba de llamar Nirvit? Tsuna, ¿Quién es ese niño?- Preguntaba Alicia con gran curiosidad.
-¿Eh? Pues…es algo difícil y largo de explicar, pero por el momento digamos que es nuestro compañero. Su nombre es Roku y es mi amigo- Respondió el mago de fuego mostrando una sonrisa.
-¿Tu amigo?- Repitió Sonia con confusión.
-Yo no soy su amigo. Solamente somos dos personas aliadas debido a que tienen un objetivo en común. ¡Vencer a Calm y a cada persona que le siga!- Exclamo Roku apuntando su lanza contra sus enemigos.
-¿Vencer a Calm-sama? ¡Tienes muchas agallas para decir esas palabras en frente de nosotros, mocoso! ¡Me asegurare de arrancártelas junto con cada uno de tus órganos!- Dio un furioso Ikari como respuesta.
-¡Cualquier persona sea niño, niña hombre o mujer, si trata de lastimar a Calm-sama, yo los destruiré!- Dijo Hana comenzando a sacar algunas raíces del suelo.
-Las cosas comienzan a ponerse muy divertidas- Pensó Yoku enseñando una sonrisa.
-¡Oh, oh! ¡Parece que tenemos algunas personas muy fuertes aquí! ¡Pues por mi bien! ¡Ya estoy más que encendido!-Hablo Tsuna chocando sus puños ardientes- ¡Vengan aquí, imbéciles! ¡Si es para salvar a esta ciudad…al mundo…y a Serena, les pateare el trasero a cada uno de ustedes!-
-¡Aye, Sir!- Grito Happy con la misma mirada que su compañero.
-¡Y este idiota no es el único que piensa así! ¡Recuerden que nosotros todavía estamos aquí! ¡Gee hee!- Exclamo Ryos con una sonrisa mientras que también chocaba sus puños revestidos en escamas de hierros.
-No dejaremos que usen a nuestra compañera para sus estúpidos planes- Apoyo un serio Marcus expulsando algunos feroces rayos de su cuerpo herido pero estable.
-¡Sin duda, los detendremos!- Dijo una Alicia igual de seria y determinada con una espada ya sujetada entre sus manos.
-¡Raine no podría estar más de acuerdo con Tsuna-sama y sus amigos!- Apoyo una serie maga de hielo preparando su magia de creación.
-¡Yo digo lo mismo!- Exclamo una seria Lucia montada en la espalda de un igual de serio y determinado Pantherlily.
-¡Los venceremos, idiotas! ¡Somos hombres después de todo!- Dijo una sonriente Sonia sonando sus nudillos.
-S-Somos mujeres en realidad… ¡Pero estoy de acuerdo con Sonia-sama y los demás! ¡Rescataremos a Serena-sama y Macbeth-sama sin dudarlo!- Exclamo una Sorano tanto tímida como llena de gran determinación.
-¡Así se habla, Sorano-chan! ¡Yo pienso completamente igual! ¡Ustedes serán la comida de estas tigres de aquí!- Dijo una sonriente y confiada Lisa.
-¡Eso es! ¡Serán testigos del gran poder de las Hermanas Dragones de Sabertooth!- Apoyo un animado Lector.
-¡Frosch piensa lo mismo!- Dijo el gato verde con gran ánimo.
-Bueno, nuestra misión en detenerlos después de todo. Así que prepárense- Dijo una seria Sophia.
-¡Lamia Scale también tiene mucho que mostrar, ¿Verdad, Leo?!- Dijo una Ur llena de animosidad mientras rodeaba su cuerpo con una fuerte aura de poder mágico rosado.
-No actúes tan animada. Esto no es una competencia, sino un combate real…pero… ¡Estoy de acuerdo!- Exclamo Leo preparando su magia de hielo.
-¡Les hare pagar por todo lo que han hecho!- Dijo un serio Roku apuntando su lanza contra su enemigo, Unique Oracion.
-Hm. Pues vengan si quieren, humanos-Hablo un serio Calm-Yo los destruiré en nombre de la paz del mundo-
Después de todas esas palabras, cada persona que usaba magia en ese piso poseía unas determinadas y series miradas en sus respectivos ojos debido a sus propios y diferentes objetivos. Cada joven mago de Fairy Tail, Sabertooth, Lamia Scale y que trabaja para el consejo estaban parados uno al lado del otro con unas feroces miradas en sus ojos apuntados únicamente a sus enemigos que estaban parados a unos metros en frente de ellos, los miembros de Unique Oracion, los cuales también estaban haciendo exactamente lo mismo que sus jóvenes enemigos.
Leves brisas levantaban pequeñas nubes de polvo del suelo de ese piso del castillo mientras ni un solo sonido lo invadía, excepto uno. El fuerte y unísono sonido de varios poderes mágicos de gran nivel elevándose rápidamente y todos esos poderes mágicos provenían de cada uno de los magos ahí presentes. Por varios segundos, ese sonido fue lo único que invadió esa zona del castillo hasta que fue roto por completo por la fuerte voz de un único mago.
-¡VAMOS!- Grito Tsuna desde lo profundo de su garganta y ardiente alma.
En el momento en que el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación dio semejante grito, el mismo y todos sus decididos compañeros comenzaron a avanzar velozmente hacia adelante con cada uno de los miembros de Unique Oracion como objetivo. Pero al mismo tiempo, cierta joven de largos cabellos purpuras claro que estaba del lado de Unique Oracion comenzó a mover los dedos de sus manos de varias formas.
-¡No los dejare avanzar!- Exclamo Hana con gran seriedad.
Luego de haber dicho esas palabras con una gran seriedad, Hana provoco con su magia perdida que varias raíces de gran tamaño y filo salieran de los suelos del primer piso del castillo y se alargaran con gran velocidad directamente hacia los jóvenes magos, los cuales algunos se impresionaron ante tal magia.
-¡¿Qué rayos?!- Reacciono Sonia con impresión.
-¿Plantas gigantes salieron del suelo? ¿Esa es su magia?- Pensaba Alicia al ver las grandes raíces.
-¡No molestes, chica clorofila!- Exclamo Tsuna con gran furia.
Sin nada de miedo o impresión por el ataque de su enemiga, el feroz joven de puntiagudos cabellos rosas siguió avanzando al mismo tiempo que extendió sus dos brazos hacia adelante provocando así que una gran cantidad de un ardiente fuego se dispersara hacia adelante como si fuera una gran ola. Aquellas candentes llamas fácilmente quemaron por completo las raíces, permitiendo el avance de los magos y frustrando a la pelipurpura.
-¡Maldición!-Pensaba Hana- ¡Se me olvidaba que las plantas de mi Arca de Árbol no tienen efecto contra este humano y sus asquerosas llamas! ¡Además que no puedo invocar muchas raíces debido a que dañaría la estructura del castillo! ¡Pero…!-
Cuando la gran cantidad de ondulantes y ardientes llamas de Tsuna se despejaron por completo tras volver simples cenizas a cada una de las raíces que iban a atacarle a él y a sus compañeros, el pelirosa abrió sus afilados ojos marrones con leve sorpresa que ahora en frente de él se encontraba de repente, un delgado joven con puntiagudos cabellos naranjas y serios ojos marrones sin mencionar que mantenía su puño derecho apretado con gran fuerza.
-¡Muere, Humano!- Dijo Ikari con gran severidad.
El serio miembro de Unique Oracion se apresuró a lanzar un poderoso puñetazo hacia el joven pelirosa, pero este ante eso se apresuró a cruzar sus fornidos brazos para bloquear con éxito el repentino impacto. Pero la fuerza de Ikari era de tal grado, que Tsuna no pudo evitar salir volando por los aires y chocar bruscamente con el techo del pasillo creando así un pequeño cráter lleno de polvo.
-¡¿Qué…?! ¡Ese flacucho tiene una demoniaca fuerza!- Reacciono Tsuna resistiendo el leve dolor del choque.
Pero después de que el pelinaranja mandara al mago de fuego contra el techo, él se percató con leve sorpresa como hacia a él habían saltado un par de seres peculiares. Uno era un hombre mitad vaca con grandes músculos y una colosal hacha de doble filo entre sus manos y el otro era un felino de pelaje negro con forma humanoide y gran musculatura sin mencionar una gran espada entre sus manos-patas.
-¡Te tenemos, maldito!- Exclamo Pantherlily con ferocidad.
-¡Te hare pagar por todo lo que le hiciste anteriormente a Lucia-chan!- Grito el espíritu celestial de tauro con enorme ira.
-¡Cuento con ustedes, Lily, Tauro!- Animo una herida Lucia ayudada a estar de pie por Happy, Lector y Frosch.
-¡AAAAAAAAHH!- Gritaban los dos animales humanoides.
Con gran ferocidad en su rugir, el espíritu celestial y el felino humanoide dirigieron sus dos respectivas armas de gran tamaño y filo hacia el delgado miembro de Unique Oracion, pero este no parecía ni un poco alterado debido a una sola razón. Utilizando las desnudas manos de sus delgados brazos, un serio y calmado Ikari detuvo con facilidad los dos ataques de Pantherlily y Tauro con cada una de sus manos.
-¡Tch, ¿Otra vez con sus manos desnudas?!- Pensó Tauro con enorme frustración.
-¡Y lo hizo sin siquiera usar esa magia con la que aumenta sus músculos! ¡Maldito monstruo!- Pensó Lily con el mismo sentimiento.
-Como si un par de animales mal disciplinados fueran a lastimarme- Comento Ikari con gran calma mientras sujetaba firmemente las dos armas de los seres humanoides.
-¡Pero si pudieron distraerte, imbécil!-
-¡Trata de bloquear esto ahora!-
-¿Hm?- Contesto Ikari al escuchar esa voz.
Mientras todavía sujetaba las dos respectivas armas de Lily y Tauro que seguían empujando para tratar de ganar el combate de fuerza pero sin mucho éxito, Ikari cambio la dirección de sus ojos cafés al escuchar esas voces que le sonaron tan familiares. Observando por su lado derecho, Ikari vio acercarse velozmente a un joven de largos cabellos negros, unos afilados ojos marrones y varios piercings en su rostro el cual apretaba con fuerza su puño derecho al mismo tiempo que cambiaba de forma.
Y por su lado izquierdo, el pelinaranja pudo ver como corría hacia su dirección con gran velocidad, una bella joven de largos cabellos cafés y unos determinados ojos de color negro, la cual al mismo tiempo recubría su cuerpo con un gran brillo blanco y comenzaba a cambiar de forma.
-¡Tetsuryukon!-
-¡Beast Soul: Lizard Woman!-
Gritando los nombres de sus respectivos hechizos, Ryos transformo su brazo derecho en un largo bastón de hierro que se alargaba con una recta dirección hacia Ikari, y Sonia en cambio se transformó en una gran mujer mitad lagarto que poseia unos grandes músculos escamosos para luego apuntar un fuerte puñetazo hacia la mismo dirección. Al estar bloqueando todavía los ataques de Lily y Tauro, Ikari no podía hacer nada para evitar el acercamiento de esos dos magos de Fairy Tail.
Pero a pesar de eso, el joven de puntiagudos cabellos naranjas no mostraba ni una sola señal de preocupación. Y para respaldar esa gran confianza calmada que lo invadía, Ikari, sin soltar las respectivas armas de Tauro y Lily, dio un leve salto y abrió el espacio que había entre sus piernas mientras estaba en el aire. Haciendo eso, un serio Ikari uso las plantas de sus dos pies con botas para bloquear firmemente tanto el bastón de hierro de Ryos como el puño de lagarto de Sonia. Ante tal hazaña, ninguno de los magos de Fairy Tail ahí presente evito sorprenderse.
-¡¿Con sus…?!- Hablo Ryos sorprendido.
-¡¿…Pies?!- Termino Sonia la oración en el mismo estado.
-¿Creyeron que sus ataques en equipo volverían a funcionar? Me subestiman demasiado- Comento un serio Ikari bloqueando todos los ataques.
-No te están subestimando. Después de todo, su ataque combinado funciono. Ya no tienes extremidades con que protegerte, ¿Verdad?-
-¡¿Eh?!- Reacciono Ikari al escuchar esa voz.
Al escuchar nuevamente una repentina voz que no provenía de ninguno de sus atacantes, Ikari abrió sus ojos cafés con leve sorpresa mientras los dirigía hacia adelante. Al hacerlo, el pelinaranja observo que en el espacio que había en la distancia que poseían Lily y Tauro, los cuales seguían empujando sus respectivas armas sujetas por el joven, ahora se encontraba un joven de cabellera verde en forma de cola de lobo, afilados ojos cafés y vestidos con las ropas de los Nirvits.
Ese joven que poseia una feroz mirada en su afilados ojos cafés, repentinamente enterró su apretado puño izquierdo en el suelo del pasillo y al siguiente segundo lo saco, pero ese puño lucia muy distinto de antes. Ahora el puño izquierdo del joven Nirvit se encontraba revestido completamente por una gran cantidad de rocas pegadas, las tomaban perfectamente la forma de una gran mano apretada en forma de puño.
-¡Keiburyu no Dai Kobushi!-
Gritando con ferocidad el nombre del hechizo de su magia mata-dragones de cavernas, Roku impacto un fuerte golpe con su puño izquierdo recubierto de varias rocas de gran dureza en el pecho y cara de Ikari, el cual simplemente no pudo golpear el fuerte ataque que recibió su cuerpo al tener todas sus extremidades ocupadas. Tras recibir el golpe del Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación, Ikari salió volando hacia atrás, pero de inmediato clavo sus dedos en el suelo para detener su avanzar para después una enfurecida mirada a sus enemigos.
-¡Maldito mocoso Nirvit!- Dijo Ikari con unas venas de ira prominentes en su frente y un leve hilo de sangre saliendo de sus labios.
-¿Solamente un corte en el labio? Como pensé, tu maldita piel es demasiada dura- Comento un serio Roku mientras las rocas que cubrían su brazo izquierdo volvían a caer al suelo.
-¡Oh! ¡Ese niño que trajo mi hermano es muy fuerte!- Comento Lucia muy alegre.
-¡Aye!...Pero esa magia que acaba de usar…- Decía Happy con leve confusión.
-Oye… ¿Acaso cuando ataco dijo "Dragón de las Cavernas"?- Preguntaba Sonia un poco dudosa.
-Mocoso, ¿Tu eres un…?-
-¡Les diré lo mismo que les dije a Tsuna!-Hablo Roku interrumpiendo a Ryos- ¡Yo soy Roku, el guardián de los Nirvits y este poder me fue entregado por nuestro gran guardián! ¡Yo no soy un mago! ¡Soy un enemigo de Calm y sus subordinados! ¡Y como les dije antes…soy su aliado! ¡Así que dejen las preguntas para después y sigamos atacando!-
-¡¿Qué?! ¡Eres un mocoso muy grosero…pero…No me desagrada eso, maldito! ¡Primero le pateare el trasero a ese imbécil flacucho y luego te enseñare algunos modales, mocoso!- Exclamo Ryos con una sonrisa de emoción mientras revestía sus puños en escamas de hierro.
-¡Eres todo un hombre, mocoso!- Apoyo Sonia a su manera con una gran sonrisa.
-¡Malditos humanos, no actúen tan relajados solamente por un golpe! ¡Yo los convertiré en insectos aplastados!- Grito Ikari con enorme furia corriendo nuevamente hacia sus enemigos.
-Voy a apoyarte, Ika…-
Pero antes de que Hana que estaba a unos metros detrás de Ikari pudiera terminar aquella oración, ella abrió sus ojos color rojo con leve sorpresa para luego levantar apresuradamente su mirada. Al hacer eso, la joven de largos cabellos purpuras se percató que a varios metros por encima de ella, se encontraban suspendidas en el aire, unas jóvenes de respectivos cabellos rubios, negros y morados rojizos, las cuales reunían una gran cantidad de aire en sus mejillas.
-¡Hakuryu no…!-
-¡Eiryu no…!-
-¡Dokuryu no…!-
-¡…Hoko!-
Liberando al mismo tiempo los fuertes gruñidos de un dragón, las tres jóvenes Dragon Slayers lanzaron de sus respectivas bocas unas grandes y poderosas ráfagas de luz blanca, solidas sombras y un rojizo veneno; las cuales se entrelazaron entre si e impactaron explosivamente en la zona del suelo en donde estaba parada la controladora de plantas de Unique Oracion. Luego de que esos rugidos impactaron de manera unísona contra su objetivo; Lisa, Sorano y Sophia cayeron nuevamente al suelo de pie y miraban fijamente la densa nube de humo que habían dejado sus ataques combinados.
-¿Lo logramos?- Preguntaba Sorano con enorme preocupación y curiosidad.
Para responder a la pregunta que había hecho la Dragon Slayer de las Sombras de la Cuarta Generación, todas las jóvenes magas que habían atacado seguían mirando fijamente esa gran nube de humo que habían creado sus respectivos ataques hasta que finalmente se despejo por completo. Pero en ese mismo, las Dragon Slayers se sorprendieron porque presenciaron que a pesar de que sus rugidos unísonos habían creado un enorme cráter en el suelo de ese pasillo, en el no había ni una sola señal de Hana.
-¡¿Qué?! ¡¿No está?!- Reacciono Lisa sorprendida.
-¡¿A dónde pudo ir?!- Preguntaba Sophia dirigiendo su mirada en varias direcciones.
Ante tal pregunta que había hecho la Dragon Slayer de Veneno de la Cuarta Generación, ella y las dos magas de Sabertooth se sorprendieron en el momento en que una gran cantidad de grandes y largas raíces surgieron del suelo debajo de sus pies y de inmediato las rodearon y comenzaron a estrujar sus cuerpos con gran fuerza, impidiendo así sus movimientos y causándoles un enorme dolor a sus cuerpos ya heridos.
Y unos segundos después de eso, un gran árbol surgió del suelo en frente de las tres Dragon Slayers retenidas por fuertes raíces y del interior de ese árbol, salió caminando con gran calma, una joven de largos cabellos purpuras y unos ojos color rojo, la cual observa la situación de sus enemigas con una gran inexpresividad en su rostro.
-Aparte del mago de fuego y del mago de hielo, no debo preocuparme que mi magia no funcione con ustedes. Les ahorrare el sufrimiento y las aplastare- Comento Hana con una gran inexpresividad en su rostro.
Pero antes de la maga de plantas pudiera cometer tal acto, cada una de las grandes, largas y fuertes raíces que sujetaban y lastimaban enormemente a Lisa, Sorano y Sophia; fueron totalmente cortadas en varios pedazos por una gran cantidad de afiladas espadas hechas únicamente de una sólida y poderosa energía mágica rosada que fueron creadas y controladas por una joven de largos cabellos rosados con un mechón blanco en el frente y ojos de color verde que se encontraba a unos metros detrás de las Dragon Slayers ahora libres.
-¡¿Qué?! ¡¿Corto mis raíces?!- Reacciono Hana con leve sorpresa.
-¡No deberías subestimarnos de esa manera! ¡Vayan, chicas!- Animo Ur alegremente.
-¡Si! ¡Gracias, Ur!- Agradeció Lisa a la maga de Lamia Scale.
Estando ya libres; la joven de cabellos rubios, la joven de cabellos negros y la joven de cabellos morados rojizos comenzaron a cubrir sus apretados puños con sus respectivos elemento mata-dragones al mismo tiempo que entablaron una veloz carrera con dirección a la miembro de Unique Oracion ahí presente, la cual comenzó a invocar a varios raíces del suelo a su alrededor y dirigirlo en la misma dirección en que se encontraban sus enemigos.
Pero mientras la maga de veneno del consejo mágico, las dos magas de luz y sombra de Sabertooth y la maga de sentidos mágicos de Lamia Scale luchaban ferozmente contra la maga de plantas de Unique Oracion, otra batalla comenzaba en ese piso del castillo. Tras haber saltado con gran fuerza desde el techo, un fiero joven de puntiagudos cabellos rosas volaba directamente hacia el líder de Unique Oracion que estaba completamente tranquilo.
Mientras descendía con gran velocidad hacia el calmado hombre de cabellos plateados, el pelirosa reunía en sus dos manos una gran cantidad de llamas que luego el junto en forma de un gran orbe y además, un joven de cabellos albinos se colocó a unos metros del lado derecho de ese mismo hombre de cabellos plateados y comenzó a reunir una gran cantidad de brutales rayos entre sus manos. Mientras que del lado izquierdo de ese mismo hombre, un joven de cabellos escarlatas y azules invocaba varios círculos mágicos a sus espaldas.
-¡Karyu no Koen!-
-¡Rairyu Hotengeki!-
-¡Grand Chariot!-
Una gran cantidad de veloces rayos de luz dorada salieron disparados uno tras otro de los siete círculos mágicos que se encontraban a espaldas de Alicia, mientras que Marcus lanzo de entre sus manos una colosal lanza hecha totalmente de unos feroces relámpagos y Tsuna por su parte, lanzo una gigantesca esfera de sus ardientes llamas carmesí. Todos esos ataques de diferentes direcciones iban dirigidos hacia un tranquilo Calm, el cual rodeo todo su cuerpo con una oscura aura mágica que seguía aumentando.
-¡Dark Repulse!-
En el momento en que el peliplateado dijera esas dos simples palabras con una gran tranquilidad, la oscura aura mágica que rodeaba su cuerpo pasó a convertirse en una gran onda de energía mágica que se expandió hasta golpear y deshacer por completo a cada uno de los ataques de los magos de Fairy Tail y siguió expandiéndose hasta hacer contacto con esos mismos magos. Cuando esa oscura onda de energía hizo contacto con ellos, Marcus y Alicia salieron volando hacia atrás y rodando bruscamente por los suelos, mientras que Tsuna volvió a ser lanzado hacia el techo de ese piso del castillo.
Pero en vez de chocar nuevamente contra el techo de concreto, el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación dio varios en medio del aire y al momento de hacer contacto con el techo, salto desde el para descender nuevamente hacia su principal enemigo, Calm. Cayendo a una gran velocidad, Tsuna revistió su pierna derecha con unas explosivas llamas y al ver lo que planeaba su enemigo, Calm levanto su brazo derecho y lo revistió con un intenso poder mágico oscuro.
Cuando estuvo lo suficiente cerca del líder de Unique Oracion, el joven de puntiagudos cabellos rosas aprovecho la altura en la que se encontraba para usar su pierna derecha inmersa en un ardiente fuego carmesí para lanzar una patada de guadaña hacia un serio Calm, el cual uso su antebrazo derecho revestido en un intenso y maligno poder mágico para bloquear ese mismísimo ataque. En el momento en que ambos oponentes hicieron contacto con sus ataques, una fuerte onda de choque y varias rupturas en el suelo a los pies de Calm invadieron esa zona.
-¡¿Dónde está Serena, Calm?!- Grito Tsuna en medio del choque.
-¿Serena? Oh, ese libro. Pues si tuviera que darte una respuesta diría…que está ayudando a traer paz a este mundo al sacrificarse para activar Hea- Dijo Calm con gran seriedad.
-¡Porque tú la estas obligando a hacerlo, maldito!- Exclamo el mago de fuego con enorme ira.
Luego de esa leve conversación entre los dos magos, Calm extendió su brazo derecho obligando a Tsuna a ser lanzado varios metros hacia atrás, pero este de inmediato clavo los dedos de sus manos en el concreto del suelo para detener su avanzar y de inmediato comenzó a correr nuevamente hacia la misma dirección de antes. Con cada paso que le acercaba a Calm, un enfurecido Tsuna aumentaba el poder de las llamas que comenzaron a revestir a su apretado puño derecho.
-¡Karyu no Tekken!-
Impulsándose desde el suelo, el puntiagudo pelirosa dirigió su candente y poderoso puño derecho hacia el serio rostro de Calm, el cual ya se preparaba para contraatacar con su magia oscura. Pero antes de que el líder de Unique Oracion pudiera usar un hechizo de su magia o que el mago de Fairy Tail impactara su puño de fuego en su objetivo, la misteriosa voz de alguien intervino de repente.
-¡Blood Whip!-
En el preciso momento en que esas dos simples palabras dichas por una voz masculina invadieron el aire del pasillo del castillo, el puño derecho de Tsuna revestido en candentes llamas fue detenido a unos pocos centímetros del serio rostro de Calm debido a que el brazo derecho del pelirosa ahora se encontraba sujetado firmemente por alguna clase de látigo de color rojo sangre.
Ante lo que había pasado, un furioso Tsuna desvió la mirada hacia la dirección en que provenía ese látigo color sangre y pudo ver que este surgía del interior de la palma de un joven de cortos cabellos rubios y unos afilados ojos rojos que lucían fascinados con la situación actual.
-¡¿Quién eres tú, desgraciado cara de zorro?!- Preguntaba Tsuna con gran furia al ver como su golpe fue detenido.
-Yoku…- Nombro Calm con leve sorpresa al ver a su subordinado.
-Lo siento, pero no dejare que lastimes a Calm-sama, Humano-kun-Dijo Yoku con una sonrisa mientras en realidad pensaba-Después de todo, todavía necesito que fingir que estoy de su lado-
Luego haber dicho esa oración y pensado esas palabras, el sonriente y avaricioso joven de cabellos rubios paso a jalar fuertemente el látigo hecho de sangre sólida que surgía directamente de un pequeño agujero en la palma de su mano, y al hacer eso también jalo con gran fuerza al Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación, el cual no pudo evitarlo a tiempo. Manejando ese látigo de sangre, Yoku provoco que Tsuna impactara brutalmente contra una de las paredes del pasillo, quedando así envuelto en gran cantidad de polvo. Pero en el siguiente segundo, ese mismo látigo de sangre fue cortado en dos por una afilada espada de hielo que luego se enterró en el suelo tras ser lanzada.
-¿Are?- Reacciono Yoku con más confusión que sorpresa.
Para saber quién había cortado el arma creada con su sangre a la mitad, el rubio volteo la mirada hacia otro lado y observo como a unos metros en frente de su posición se encontraba una joven vestida con un vestido largo azul con botas largos que poseía unos largos cabellos azul oscuro y ojos del mismo color, los cuales expulsaban una gran seriedad y ferocidad apuntada hacia el avaricioso miembro de Unique Oracion.
-¡Raine no permitirá que lastimen a Tsuna-sama en frente de sus ojos!- Exclamo la maga de hielo de Fairy Tail con gran seriedad.
-¿Are?-Hablo Yoku- ¿Acaso eres una joven enamorada? ¡Qué lindo! Pues…si de verdad estas enamorada de este hombre…puedes morir primero que el-
Tras haber dicho esas palabras que poseían tanto sarcasmo como instinto asesino, Yoku hizo que en la piel de su mano izquierda apareciera un pequeño agujero por el cual grandes cantidades de su sangre comenzó a salir y a tomar forma, y en ese mismo momento, Raine junto sus dos manos en la clásica posición que siempre las ponía y las rodeo de una fría aura mágica de color azul invernar.
-¡Blood Spiral!-
-¡Ice Make: Nebula!-
Levantando la palma de su mano izquierda hacia adelante, Yoku provoco que de esta fuera lanzada con gran fuerza una enorme, veloz y fuerte espiral de sangre tanto sólida como liquida que destruía el suelo por el que pasaba. Mientras que Raine por su parte, creo y lanzo de sus manos una colosal espiral de hielo que también avanzaba con gran velocidad y poder. Ambos ataques terminaron chocando con gran fuerza y siguieron empujándose con un enorme poder que invadía el pasillo en forma de ondas de choque y chispas.
Pero mientras los dos fuertes y colosales ataques de sangre y hielo seguían enfrentándose ferozmente por sus respectivos creadores, Yoku paso a abrir sus rojos con leve sorpresa al percatarse de repente como a su espalda se encontraba ahora de pie un serio joven de leves puntiagudos cabellos blancos y un poco afilado ojos verde, el cual poseía la misma posición de manos que Raine.
-¿Are? ¿Era una trampa?- Reacciono Yoku con un poco de sarcasmo.
-¡No permitiré que dañes a Raine-san!- Exclamo Leo con gran firmeza.
-¿Are? ¿En serio? Pues en serio es lindo ser joven. El amor está en el air…-
Antes de que un sonriente y relajado Yoku pudiera terminar aquella oración que contenía su clásico sarcasmo, todo su cuerpo fue víctima de un brutal impacto que le causo múltiples heridas, un gran dolor y lo hizo chocar sin contención contra la pared izquierda del pasillo y que fue provocado por los grandes brazos de un enorme gorila hecho únicamente de un frio hielo y que era controlado y fue creado por el mago de Lamia Scale ahí presente.
Luego de que eso ocurriera, los dos magos de hielo se colocaron uno al lado del otro mientras observaban con seriedad la gran nube de polvo que había causado el fuerte choque del joven rubio contra la pared de concreto. Y los dos magos de hielo siguieron poseyendo esas expresiones cuando pudieron ver como de la nube de polvo salió caminando con gran tranquilidad ese mismo joven rubio, el cual no poseía ni una sola herida mientras estiraba un poco sus brazos.
-Que crueles son ustedes. Eso dolió mucho- Comento con sarcasmo Yoku y con una sonrisa que no expresaba nada de dolor.
-¡Esta ileso!- Dijo Leo apretando sus puños con frustración.
-Es igual que cuando Marcus-san y Sophia-san lo atacaron. Él debe poseer alguna clase de habilidad de curación- Comento Raine seriamente.
-¡Pero esa clase de habilidad seguramente debe tener un límite! ¡Raine-san!- Exclamo el peliblanco juntando sus manos.
-¡Si! ¡Vamos, Leo-kun!- Respondió la peliazul oscuro haciendo lo mismo.
Tanto la maga de hielo de Fairy Tail como el mago de hielo de Lamia Scale colocaron su puño derecho encima de la palma de su mano izquierda y recubrieron ambas con sus respectivos poderes mágicos en forma de unas gélidas auras de diferentes tonos de azul. Después de hacer eso, ambos magos apuntaron las palmas de sus manos hacia adelante.
-¡Ice Make Unison: Armored Rhino!-
Justamente en el momento en que Leo y Raine gritaron en unísono aquellas palabras, en frente de ellos fue creado solamente con hielo, un enorme rinoceronte el cual además se encontraba vistiendo una armadura que estaba hecha únicamente con hielo también. Aquella gélida criatura, por órdenes de los dos magos de hielo, comenzó a correr con gran velocidad hacia el rubio miembro de Unique Oracion, el cual lucia más fascinado que nervioso o asustado.
-¿Are? ¿Ambos crearon la misma cosa con hielo para aumentar el poder de su ataque? ¡Qué increíble! ¡Ustedes deben conocerse desde hace tiempo para saber que debían crear sin siquiera hablarlo!- Comento el rubio con una gran sonrisa.
Comentadas esas palabras, Yoku, el cual todavía sonreía, se apresuró a extender la palma de su mano hacia adelante y en esta repentinamente volvió a aparecer un pequeño agujero, el cual era un camino para que toneladas de sangre roja saliera del cuerpo de Yoku y comenzaran a tomar una delgada forma.
-¡Blood Lance!-
El avaricioso miembro de Unique Oracion termino disparando de la palma de su mano, una gran cantidad de afiladas lanzas rojas que se habían formado de su sangre salificada. Aquellas lanzas rojas que avanzaban por los aires, con una gran fuerza y velocidad, fácilmente atravesaron y destruyeron con facilidad al rinoceronte con armadura de hielo que se dirigía hacia Yoku, y siguieron de largo hacia los dos magos de hielo de Fairy Tail y Lamia Scale, los cuales se apresuraron a volver a colocar sus respectivas manos en su clásica posición de creación.
-¡Ice Make:…!-
-¡…Shield!-
-¡…Turtle!-
Raine creo en frente de ella un enorme escudo hecho solamente de un gélido y solido hielo mientras que Leo hizo lo mismo en frente de él, pero en vez de un escudo, era el enorme caparazón de una tortuga. Ambas defensas de hielo al momento del impacto de las veloces lanzas de sangre, fueron fácilmente atravesadas por estas pero sirvieron para detenerlas a unos centímetros de que llegaran a los dos magos de hielo.
-N-No puede ser… ¿Las lanzas atravesaron nuestros escudos?- Reacciono Raine con leve sorpresa.
-¿Cómo es posible que unas lanzas de simple sangre puedan atravesar nuestro hielo con tanta facilidad?- Se preguntaba Leo con gran curiosidad.
Para intentar responder su pregunta, el joven de cabellos blancos trato de tocar la lanza de sangre que estaba atravesando su escudo de hielo en frente de él, pero antes de esto ocurriera, esa misma lanza y todas las demás pasaron de estar en un estado sólido a volverse a volverse un líquido rojo que velozmente regresaba al interior de la mano de Yoku, el cual seguía mostrando una sonrisa mientras que Leo en cambio abrió sus ojos con leve sorpresa.
-¡¿Qué?! ¡¿Volvió a regresar la sangre a su cuerpo?! ¡¿Por qué lo hizo?! ¡Si podía controlar su sangre a esta distancia, él pudo haberla usado para matarnos en este mismo momento! ¡Pero, ¿Por qué no lo hizo!?- Se preguntaba Leo con gran curiosidad y atención.
-¡¿Are?! ¡¿Esos montones de hielo detuvieron mis lanzas?! ¡Bien!- Hablaba Yoku con emoción- ¡Ustedes sí que son interesantes! ¡Primero un humano logra golpear a Calm-sama, y ahora ustedes aparecen ante mí! ¡Sí que me sorprenden, humanos, son sorprendentes! ¡Sigan haciéndolo! ¡Sigan sorprendiéndome! ¡Lo que yo avaricio ahora…es algo que me sorprenda y haga latir mi corazón!-
Con esa gran emoción recorriendo su cuerpo, Yoku comenzó a correr velozmente hacia unos atentos Raine y Leo para seguir continuado así su combate, y el no era único que hacia eso. Aquel primer piso del gran castillo dorado que se encontraba en el centro de la ciudad subterránea de los Nirvits ahora mismo era el escenario para feroces combates entre los jóvenes magos de Fairy Tail, Sabertooth, Lamia y el consejo mágico contra los poderosos miembros de Unique Oracion.
Pero estando tan concentrados en sus respectivas e intensas batallas, la mayoría de los magos ahí presentes no pensó ni por un segundo que podría haber una o más personas en alguno de los otros pisos y en realidad así era. Dos pisos debajo del piso del castillo en donde ocurrían los feroces combates entre magos, en una oscura y amplia habitación que se basaba principalmente en varios pilares y un trono de piedra en el centro de ella, se encontraba un solo hombre de largos cabellos blancos y negros.
Ese hombre que vestía con ropas negras y un largo abrigo amarillo se encontraba inmóvil y apresado contra una de las paredes de la pared debido a que cada una de sus extremidades y torso se encontraban rodeadas por unas firmes y duras raíces de árbol que habían sido puestas ahí por cierta maga de plantas que pertenecía a Unique Oracion.
-Hace un rato que escuche varias explosiones y temblores. ¿Ya comenzaron a luchar?-Pensaba Macbeth- Bien. Eso significa que puedo liberarme de estas raíces sin preocuparme que ese tal Hana me descubra o me detenga. Mientras ella y mi hermano están ocupados luchando contra los demás, yo regresare al laboratorio de antes y tomare a Serena para luego destruir el núcleo de Hea. Solamente espero que no haya nadie más ahí, o tendré que luchar. Y chicos…buena suerte-
Después de pensar ese plan y palabras de ánimo hacia sus compañeros de misión, Macbeth comenzó a deshacerse de las raíces que apresaban su cuerpo con su magia oscura y reflexión para luego encaminarse hacia el último piso del castillo que era laboratorio del que estaba hablando, sin saber que ahí se encontraba una persona. Esa persona en realidad era un joven de cortos cabellos rubios y afilados ojos rojos. En otras palabras, era el mismísimo Yoku o mejor dicho, su clon.
Estando completamente solo en aquel laboratorio, el ser constituido solamente de sangre tanto sólida como liquida se encontraba usando sus dedos para apretar con gran velocidad varios de los botones de al menos tres teclados de energía mágica que flotaban en frente de él y por debajo de unas pantallas de energía que mostraban varias dibujos y planos. Y el clon de Yoku hacia eso mientras la colosal lacrima negra en el centro de la habitación seguía absorbiendo el poder de maldición del libro que era Serena a través de unos cables pegados a ambos.
Y sin mencionar que incluso ese laboratorio que era el último piso del gran castillo dorado era invadido por los fuertes temblores que eran causados por las intensas y múltiples batallas entre magos que ocurrían en el primer piso de ese mismo castillo.
-Vaya, vaya. Mi original y los demás sí que deben estar causando mucho alboroto en el primer piso si este último está temblando tanto. Si esto sigue así, puede que yo quede bajo escombros antes de terminar lo que mi original me pidió- Hablaba el clon de Yoku el cual luego mostro una gran sonrisa al ver como en una de pantallas de energía que flotaba en frente de él se mostró un cronometro en retroceso- ¡Oh, listo! ¡Vaya, lo puse a funcionar antes de lo que creí! ¡Realmente soy increíble! Bueno, dejemos las felicitaciones para cuando me reúna con mi original. Tengo que salir de aquí antes de las cosas se pongan interesantes. Según lo que puedo ver…-El clon de Yoku ahora miro el libro de Serena puesto en una mesa de piedra y con su poder siendo drenado por el nucleó de Hea-…creo que me quedan como 15 minutos antes de que Hea se active…eso alcanzara para que mis planes se cumplan-
Después de hablar consigo mismo diciendo esas palabras, el clon de Yoku de manera muy relajada, se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la puerta del laboratorio, o al menos eso era lo que parecía. Antes de poder llegar a la puerta, el clon de Yoku se transformó por completo en un líquido charco de sangre que por sí sola se filtró por las grietas entre los bloques de los suelos hasta que no quedo ni una sola gota.
Y mientras el clon de sangre de Yoku desaparecía de aquel último piso del castillo, en una de las pantallas de energía que él había dejado flotando ahí se encontraba un cronometro de tiempo que marcaba un solo minuto y que iba en retroceso. Y regresando al primer piso del castillo, las diferentes batallas de los magos ahí presentes se intensificaban aún más, en especial de cierto joven de cabellos rosas contra un hombre de cabellos plateados.
Ese enfurecido Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación se apresuró a acercarse lo más posible a su adversario para de inmediato comenzar a lanzar una feroz ráfaga de golpes llenos de gran poder, velocidad y revestidos con intensas llamas. Ante eso, el calmado hombre de cabellos solamente se limitó a crear en frente de él, un escudo de energía oscura que recibía cada uno de los impactos candentes lanzados por los pelirosa.
Aquel escudo de energía que el hombre de largos cabellos plateados había creado, era lo suficientemente fuerte para soportar cada uno de los golpes que lanzaba el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación, pero aun así, el no desistió. Con gran furia y determinación poseyéndolo, el mago de fuego siguió lanzando feroces puñetazos de fuego hacia el escudo de energía oscura, lo cual provocaba algo de ira floreciente en el líder de Unique Oracion.
-¡AAAAAAAAAHHH!- Gritaba Tsuna con gran fervor.
-Ya deja de gruñir, perro- Dijo Calm con enorme seriedad.
Tras haber dicho esas palabras, un serio e imponente Calm hizo que el escudo de energía oscura que lo defendía se convirtiera en extensa y poderosa onda de energía oscura que golpeó fuertemente al mago de fuego de Fairy Tail y aparte de hacerlo dejar de atacar, provoco que fuera lanzado hacia atrás con gran poder. Pero el pelirosa rápidamente volvió a clavar sus manos en el suelo para detener su avanzar y luego apuntar una enfurecida mirada a su atacante.
-¡Hasta que me devuelvas a Serena y patee tu trasero, seguiré gruñendo cuantas veces sea necesario!- Exclamo Tsuna con determinación.
Un Tsuna lleno de valor ardiente rápidamente se apresuró a apretar cada musculo de su cuerpo y recubrir al mismo con unas colosales y potentes llamas carmesí al mismo tiempo que comenzaba a correr velozmente hacia adelante para tomar impulso.
-¡Karyu no Kenkaku!-
Pisando con tal grado el suelo que causo algunas grietas, el joven de cabellos rosas se impulsó hacia delante de un gran y con ayuda de sus propias llamas para dirigiese volando hacia un tranquilo y serio Calm, el cual apunto su mano derecha hacia el mago de fuego que se acercaba hacia él y la revistió con una energía oscura en crecimiento.
-¡Dark Gravity!-
En el momento en que el serio líder de Unique Oracion dijo esas dos palabras con gran firmeza, una clase de onda oscura rodeo sus alrededores y cuando Tsuna entre en ellos, el simplemente no pudo avanzar más. La potente gravedad que había alrededor de Calm provoco que el joven mago de fuego cayera al suelo en frente de su enemigo y quedaba aprisionado contra él. Con Tsuna en el suelo en frente de él, Calm hizo que la gravedad aumentada solamente se centrara en el mago de Fairy Tail dificultando más su levantamiento.
-¡M-Maldición…mi cuerpo…esta pesado…!- Comentaba Tsuna con frustración y tratando de levantarse.
-Deberías dejarte matar sin oponente, perro-Hablo Calm con seriedad- Ya no tendrás tanta suerte como la última vez. Mi poder mágico se ha regenerado por completo lo cual significa que no tienes oportunidad de ganarme-
-¡Yo no diría eso, imbécil! ¡No eres el único que recupero sus energías desde nuestro último combate!-Hablo Tsuna mostrando una sonrisa- ¡Gracias a las llamas que me dio el anciano en su pueblo…Yo estoy al máximo!-
Exclamando aquellas palabras con enorme ferocidad, el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación apretó su puño derecho con una colosal fuerza, igual de colosal que las llamas carmesí que le revestían y como si la gravedad fuera igual de pesada que una pluma, él se puso de pie y arremetió un tremendo golpe en la barbilla del hombre de largos cabellos plateados que estaba en frente de él, provocando que este despegara un poco sus pies del suelo.
-¡Que molesto!- Dijo Calm con leve furia.
Para responder a esa acción por parte del mago de Fairy Tail, un molesto líder de Unique Oracion impacto una patada de brutal poder en el abdomen desprotegido de Tsuna provocando ahora que este saliera volando varios metros hacia atrás. A pesar de resistir el dolor, antes de que Tsuna pudiera clavar sus manos en el suelo para detener su avanzar, termino chocando bruscamente contra otro mago que se había alejado un poco de su respectiva batalla.
El joven de puntiagudos cabellos rosados y afilados ojos marrones termino rodando violetamente por el suelo durante varios segundos junto con el joven de cabellos blancos y afilados ojos verdes con el que había chocado y cuando al fin se detuvieron, ambos pasaron a verse uno al otro de una enojada manera.
-¡Oye, cubo de hielo! ¡No te metas en las peleas de otro! ¡¿Eres un idiota?!- Le gritaba Tsuna al mago de Lamia Scale.
-¡Esa debería ser mi frase, cabeza de flama! ¡¿Qué clase de estúpido choca contra otra persona en medio de su propia pelea?!- Respondió Leo al mago de Fairy Tail.
-¡Ya te dije que fuiste tú quien me choco a mí! ¡Ahora cállate o te pateare el trasero a ti antes que a Calm!- Dijo un molesto pelirosa chocando su frente contra la del peliblanco.
-¡Ya te dije que esa debería ser mi frase, descerebrado!- Dijo Leo enfurecido respondiendo al choque de frentes.
-¡Oigan, Tsuna, Leo, no se pongan a pelear entre ustedes en este momento! ¡Estamos en medio de una batalla!- Decia Alicia a los dos jóvenes.
-¡Oh, Tsuna-sama, a Raine le alegra que usted este bien! ¡Debería agradecerle a Leo-kun por atraparlo en medio del aire para que no se lastimara!- Comento la maga de hielo de Fairy Tail con felicidad.
-¿Atrapar? Tu solo ves lo que quieres ver, ¿Verdad, Raine?- Le decía Ur con una leve gota de sudor en su mejilla.
-¡Tch! Por el momento estoy más concentrado en patearle el trasero a Calm que a ti, así que te dejare ir. Pero no te pongas más en mi camino, cubo de hie…-
Pero antes de que el mago de fuego pudiera terminar de hablar, el repentinamente casi cae al suelo cuando su equilibrio se vio desbalanceado por un repentino temblor que él pudo sentir al igual que todos los demás. Todos los magos de Fairy Tail, Lamia Scale, Sabertooth, del consejo mágico e incluso los de Unique Oracion dejaron sus respectivas luchas unos contra otros al poder ver y sentir de repente como toda la zona del primer piso del castillo empezó a temblar fuertemente.
Pero no era solo ese nivel del castillo, sino todo el castillo en si el que empezó a temblar de repente y a cada segundo más fuerte que antes. Cada joven mago y exceed que estaba en el primer piso sin duda estaban confundidos y sorprendidos por ese temblor tan de repente y lo mismo pasaba con los miembros de Unique Oracion, al menos con tres de ellos.
-¿Eh? ¿Qué está pasando?- Se preguntaba Calm observando el temblor del pasillo.
-¿¡Qué diablos pasa ahora?!- Preguntaba Marcus con impresión.
-¿El castillo está temblando?- Comento Happy con confusión.
-¡Oye, chica clorofila! ¡¿Qué están planeando ahora?!- Grito Lisa a una inexpresiva Hana.
-¿Qué que planeamos? No digas mentiras, humana. Esto es claramente obra suy…-
Pero un segundo antes de que la inexpresiva maga de plantas pudiera terminar aquella frase, ella y el resto de los magos presentes observaron algo aún más sorprendente y confuso que el temblor que invadía el castillo. Al bajar la mirada, Hana abrió sus ojos rojos con sorpresa al ver como la sección del suelo en la que ella estaba de pie se separó del resto y comenzó a moverse por sí sola y lo mismo pasaba con las secciones del suelo que pisaban los demás magos.
Como si fueran alguna clase de bloques, el suelo que pisaban los magos de distintas organizaciones o gremios se separaban y movían por si solos en distintas direcciones como arriba o abajo, derecha o izquierda.
-¡¿Q-Que es esto?!- Decía Lucia con terror sujetando fuertemente de la porción moviente del suelo en donde ella estaba parada.
-¡¿El suelo se está moviendo?!- Comento Sorano con impresión y confusión.
-E-Esto me recuerda a un transporte…- Dijo Tsuna con fuertes nauseas.
-¡¿Qué rayos le está pasando al castillo?!-Hablaba Ikari- ¡Oye, Yok..!-
Justamente en el momento en que el joven de puntiagudos cabellos naranjas y ojos cafés le dirigía la palabra a su compañero de cabellos rubios y ojos rojos, el noto algo que lo sorprendió aún más que todo lo que pasaba en el castillo. Ikari noto que en vez de poseer alguna expresión de confusión o sorpresa, Yoku se encontraba sonriendo con un enorme placer que también se reflejaba en su afilada mirada.
-¡Yoku, mald…!-
Pero nuevamente Ikari no pudo terminar de hablar debido a que esta vez, una enorme pared surgió del espacio que había entre las porciones divididas del suelo y Yoku se encontraba del otro lado al igual que Calm. Una gran cantidad de paredes siguieron surgieron del techo y suelo de ese pasillo y comenzaron a separar tanto a los jóvenes magos como a los magos de Unique Oracion. Tsuna que estaba en una de las porciones del suelo dividido fue testigo de cómo varias paredes le negaron la vista de sus compañeros.
-¡Todos!- Exclamo el pelirosa al ver las múltiples paredes.
De un segundo a otro, el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación noto como la porción del suelo que tocaban sus pies comenzó a moverse de derecha a izquierda y de arriba hacia abajo hasta que al final lo lleva a un nuevo destino. Tsuna repentinamente se encontraba en un pasillo de gran altura, largo y ancho con paredes, techos y suelos de concreto. Literalmente era igual a donde estaba antes, pero la diferencia era que no estaban sus compañeros.
-¡¿Qué rayos?! ¡¿Ahora dónde estoy?! ¡¿Dónde están todos?!- Preguntaba Tsuna con gran fuerza.
-¿Tsuna…?-
Al escuchar esa familiar voz, el joven de cabellos rosas rápidamente se dio la vuelta y pudo ver como a sus espaldas ahora se encontraba tirado en el suelo un ser felino de pelajes azul y grandes ojos negros que cargaba en su espalda una mochila verde y estaba un poco herido.
-¡Happy!- Dijo Tsuna con alegría.
-¿Eh?... ¡Tsuna!- Reaccionó Happy igual de alegre al ver a su principal compañero.
-¡Me alegra de que estés aquí bien! ¡¿Y los otros?! ¡¿No están contigo?!- Preguntaba el pelirosa con interés.
-N-No. En un momento estaba sujetando a Lucia y de repente todo el lugar comenzó a moverse como si tuviera vida propia. Trate de volar para ir con los demás, pero las paredes que aparecieron no me lo permitieron- Contesto el exceed azul con tristeza.
-¡Tch! ¡¿Significa que nos separamos?! ¡¿Qué demonios fue lo que paso?!- Preguntaba Tsuna con frustración.
-Seguramente fue alguna trampa del enemigo. Ellos debieron querer que nos separáramos para que fuera más fácil vencernos-
-¿Eh?- Reaccionaron los dos miembros de Fairy Tail ahí presentes.
Al escuchar esa voz masculina, Tsuna y Happy voltearon la mirada y pudieron ver como en esa zona también los acompañaba un joven poseía un cabello corto de color blanco tanto un poco puntiagudo como un poco bajo, unos ojos verdes que poseían un aspecto levemente afilado, que vestía con una camisa negra, unos jeans grises, unos zapatos deportivos negros, un collar de plata alrededor del cuello y tenía la marca de Lamia Scale en su antebrazo.
-¡Cubo de hielo!- Dijo Tsuna con leve sorpresa.
-¡Leo! ¡¿También fuiste traído aquí?!- Nombro Happy con la misma reacción.
-Si. Trate de ir a las porciones del suelo en donde estaban Ur y Raine-san pero termine cerca del suelo en donde estaba este tipo de aquí. Para mi desgracia- Contesto el peliblanco con un poco de decepción.
-Eso debería decir yo. Pero en cualquier caso, debemos seguir buscando a Serena. Seguramente los demás están bien…pero, Serena…- Hablo Tsuna apretando sus puños con frustración.
-Sí, lo sé. Iremos a buscarla. No podemos dejar que los planes del enemigo de separarnos nos distraigan- Comento Leo con seriedad.
-Déjenme informarles, que esto no lo planeamos nosotros-
Una vez, una repentina voz familiar provoco que los tres seres ahí presentes abrieran sus ojos con leve sorpresa. Al voltear la mirada rápidamente; Leo, Tsuna y Happy observaron que a unos metros en frente de ellos se encontraban de pie; un serio hombre de largos cabellos plateados, ojos negros y vistiendo una larga capa negra que le cubria el resto del cuerpo y a su lado un joven rubio de ojos rojos que vestía con una sudadera negra con capucha por encima de un suéter gris, unos jeans azules y unos zapatos deportivos negros.
-¡Calm!- Exclamo Tsuna con furia.
-¡Ese tipo de la sangre!- Dijo Leo con seriedad.
-¡¿Ellos dos también terminaron aquí?!- Se preguntó Happy con temor.
-¡Oye, ¿Acabar de decir que lo que acaba de ocurrir no lo planearon ustedes?! Entonces, ¿Qué fue lo que paso?!- Preguntaba Leo muy serio.
-Eso es lo que a mí me gustaría saber. ¿Podrías explicarme lo que le paso al castillo, Yoku?- Preguntaba Calm con seriedad a su subordinado que tenía al lado.
-Lo lamento mucho, Calm-sama, pero creo que no tengo las respuestas que busca. Lo mejor que puedo decir es que debe ser alguna clase de medida de seguridad que crearon los Nirvits para que no entraran intrusos…pero es solo teoría-Dijo Yoku sonriente mientras en realidad pensaba- ¡Claramente es mentira! ¡Este es el sistema de cambio del castillo que mi clon activo en el laboratorio! ¡Esta función hace que todo el castillo cambie su estructura por una completamente nueva! ¡Nuevos pisos, pasillos y salas! ¡Todo! ¡Con esta función activada, separe a Ikari y Hana de Calm para que así mi clon pudiera absorber sus fuerzas cuando estuvieran débiles! ¡Además, así podre usar ese otro secreto que tengo guardado para ti, Calm!-
-¡Bueno, parece que tendré que seguir con mi plan original! ¡Patearte primero el trasero, Calm!- Dijo un feroz Tsuna chocando sus puños.
-Ese sigue sí que está ansioso por seguir luchando. Pero antes de que empecemos a comunicarnos con la violencia, ¿Podría hacerles una pregunta, humanos magos?- Comento Yoku de repente.
-¿Eh? ¿Pregunta?- Repitió Leo con confusión.
-¿Yoku?- Nombro Calm con confusión.
-Ustedes… ¿Por qué rayos siguen luchando? ¿Qué es lo que quieren?- Hablo Yoku sorprendiendo a todos los presentes.
-¡¿Qué?! ¡¿Qué que queremos?!- Reacciono Tsuna con sorpresa y algo de ira.
-Si-Hablo Yoku- ¿Cuál es el punto de seguir luchando a estas alturas? Solo faltan menos de 15 minutos para que Hea se active y mate a toda la humanidad. ¿Creen que podrán derrotarnos y encontrar el núcleo de Hea en ese tiempo tan corto? Y aun si lograran hacer todo eso, ¿Qué rayos harán para detener Hea y con ese sucio libro que usamos para activarla? ¡La humanidad está muerta hagan lo que hagan! ¡Y ese libro, ya está más que muerto!-
-¡¿Q…?! ¡¿Muerto dices?!- Repetía Tsuna apretando sus puños con enorme furia.
-Ya deja de hablar, Yoku. Si ellos quieren seguir luchando, que luchen. De todas maneras, ellos y sus compañeros van a morir. Por nuestras manos o el poder de Hea…es lo mismo para ellos- Comento Calm seriamente.
-¿Nuestros compañeros van a morir?- Repitio Leo con la mirada oculta bajo su cabello blanco.
-Bueno, Calm-sama, si usted lo dice. Entonces, ¿Comenzamos con luch…?-
Pero antes de que Yoku pudiera terminar su hablar, algo sin precedentes le paso a él y a Calm de repente. De un segundo a otro, el mago controlador de sangre pudo sentir claramente como el centro de su cuerpo fue víctima del fuerte impacto provocado por un firme puño revestido con alguna clase de piel de un gélido hielo mientras que el mago de oscuridad pudo sentir exactamente lo mismo excepto que el impacto fue provocado por un puño rodeado de un abrasador calor.
-¡Aquellas que dicen que mis compañeros van a morir…NO LOS PERDONARE!- Gritaron al unísono unos furiosos y serios Tsuna y Leo luego de impactar feroces golpes en sus respectivos enemigos.
Luego de ser golpeado por Tsuna, Calm salió volando por los cielos de la zona siendo seguido por una ardiente estela de fuego al igual que Yoku salió volando por los cielos de la zona siendo seguido por un rastro de fríos fragmentos de hielo. Al final, los dos miembros de Unique Oracion cayeron al suelo bruscamente para luego ver a los responsables de sus daños con una molesta mirada.
-¡¿Q…Que?! ¡¿Nos golpearon!? ¡No pude verlos!- Pensaba Yoku con gran impresión.
-M-Malditos humanos…- Comento Calm con leve ira.
-¡Escuchen bien, imbéciles!- Hablo Tsuna firmemente- ¡A mí no me importa si faltan 15 minutos o segundos! ¡Yo sin duda rescatare a Serena, detendré Hea y cumpliré todos mis demás objetivos!-
-¡Y nuestros compañeros o la humanidad no morimos! ¡Eso es una certeza!- Apoyo Leo con gran firmeza.
-¡Por esa misma razón!- Hablaron Tsuna y Leo- ¡Les patearemos el trasero sin lugar a dudas!-
…Magias diferentes, personalidades distintas, pero voluntades iguales…Tsuna y Leo se lanzan al ataque…
Continuara…
