- ¿Tengo cara de bate o qué? - pregunto con un tono menos exigente. Parece un niño que ha perdido a su madre - Negan - sigue con la mirada perdida. Empiezo a preocuparme - ¿Negan? - le agarro del brazo - ¿Estás bien?
Puede ser que tenga razón. Quizá le he envenenado.
- Negan, mírame - le toco la cara. Él parece reaccionar, bajando la mirada para clavarla en la mía - Vale, está bien, tranquilo - le agarro de la mano y le guío al sofá, empujándole un poco para dejarle caer. Me sorprende que se deje hacer - Negan, me estás preocupando, en serio - me agacho frente a él, analizándole - Te juro que no lo he envenenado.
- Yo... - responde, negando un poco. Aprieta los labios con fuerza. ¿Está conteniendo las lágrimas? - Lo siento, no pretendía... no sé por qué...
- Eh, tranquilo - parece que el comentario le ha afectado muchísimo. Jamás le he visto así - No pasa nada, no me importa que me llames como tu..eh...bate - me siento a su lado, pasándole el brazo por los hombros. Señor. Me aparta el brazo.
- No tienes que tocarme si no quieres - es lo único que me dice, clavando su mirada en el bate - Siento eso. Debería haberte escuchado cuando me has dicho que no sabías cocinar.
- Si te toco es porque quiero - paso la mano por su pelo - No es como si pudieses obligarme.
- Lucille era mi mujer, la única que realmente he tenido - frunzo el ceño - murió antes de que todo esto empezase. Yo...la engañaba con otras. Le diagnosticaron cáncer y...viendo lo poco que me quedaba con ella...dejé a las demás - se acaricia la frente, mordiéndose el labio - Me gritó. Me preguntó por qué elegía a la enferma. Me dijo algo parecido...a lo que has dicho tú. No he podido evitar...
Me acerco a él, abrazándole. Creo que se está convirtiendo en una costumbre un tanto peligrosa.
- Está bien, no me molesta siempre que no lo conviertas en una costumbre - bromeo intentando levantarle el ánimo. No sé si es bueno o malo el hecho de que me haya asociado con su mujer muerta a la que engañaba - No quiero que te tomes confianzas y empieces a llamarme Lucille igual que con lo de los besos en la frente.
Sonríe de medio lado.
- Sí - me pasa el brazo por detrás - Te lo acepto - se acerca a la hamburguesa y se la echa a la boca - ummm, creo que no debería quejarme tanto - a pesar del cambio de actitud, su tono sigue siendo...raro en él. Entristecido.
- No hables con la boca llena - le regaño, cogiendo yo mi sándwich y acurrucándome en él. Mi estómago ruge. Le doy un mordisquito y lo suelto rápidamente, obligándome a tragar lo que ya había comido. Negan se ríe.
- Te he dicho que sabía como la mierda. - Qué rápido podemos simplemente olvidar quienes somos y simplemente estar juntos. Olvidar los gritos y olvidar que me he pasado los días trabajando como una mula. Quizá soy imbécil. ¿Cómo se llama el complejo ese del que te atontas con tu captor o lo que sea? No pienso usar la palabra enamoramiento. Por suerte no he llegado ni llegaré a ese nivel - ¿No has comido?
- ¿Cómo quieres que coma? Me has mandado a la cocina por una rabieta - me acurruco más en él. Por mucho que le grite debo admitir que es cómodo estar con él. Me siento bien. Es como una mega almohada calentita y cómoda. Me siento bien con un hombre que disfruta abriendo cabezas con un bate lleno de púas. Debo salir ya de ahí.
- Me puedes comer a mí - me sube sobre él antes de que pueda reaccionar - Sé que te vuelvo jodidamente loca - susurra en mi oído, posando las manos sobre la parte baja de mi espalda. Qué rápido se le ha pasado el berrinche...o quizá simplemente quiere ocultarlo.
- Negan, suéltame - ruedo los ojos tratando de apartarle - No soy Frankie, ni Amber, ni...
Antes de poder quejarme sus labios se acercan a los míos y me besa, lentamente, queriendo disfrutar del momento lo máximo posible. Mis pensamientos caen a la basura y me pego más a él, pasando los brazos por su cuello. Oh Señor. Bendito hombre del demonio. Cuando se separa de mí deja un beso suelto en mi mandíbula y otro en el cuello. Por mucho que me queje sabe que no me estoy apartando...y que no me voy a apartar.
- Uhmmm - ronronea, enterrando su cara en mi cuello de nuevo. Le miro respirando agitadamente y meto las manos en su pelo. Me tumba en el sofá echándose sobre mí. Una sensación cálida se instala en mi estómago. ¿Sensación cálida? ¿¡Qué!?
- Negan - le alejo. Me mira como un cachorro al que le han quitado su juguete - ¿Qué narices haces?
Vuelve a unir sus labios con los míos. Cierro los ojos de nuevo. Me mordisquea juguetón el labio inferior. Y si...y si sí. Y si dejo de pensar en quién es, simplemente... .Suelto un quejido de dolor.
- Nada - se apoya sobre sus manos, alejándose sin dejar de mirarme, buscando el origen de mi queja. Sabe que no me ha mordido tan fuerte- ¿Te he hecho daño? ¿Dónde?
- La pierna - explico sin más. Finalmente se yergue con un suspiro.
- Para qué vas a hacerme caso por una maldita vez. No, tenías que pasar del médico - bufa molesto, aunque rápidamente muestra una sonrisa - Joder, esto ha sido más intenso que bromear con el gordo Joey sobre tener sexo oral con Lucille. Puedes decir todo lo que quieras de mí, pero besos como ese no me lo da ni Frankie, ni Amber, ni Sherry...creo que es por esa lengua tuya.
Miro al bate entrecerrando los ojos. Ahora cobra un nuevo sentido que lo trate con tanto cariño.
- Volviendo al trabajo - se pone en pie, cogiendo a Lucille. Noto que acaricia brevemente la madera, alejando algunos pensamientos. Cierra los ojos antes de mirarme- El otro día estuvimos muy entretenidos con David, pero no te buscaba por gusto - le taladro con la mirada. ¿Cómo puede reponerse de esa manera? O bromear con un asunto como el que tratasen de violarme - Necesito que me hagas un pequeño favor - oh no, no me la va a colar. Ni encantos ni lengua juguetona.
- ¿Está dentro de mis deberes? - sonrío amablemente.
- No, es un favor, es...
- ¿Qué me das a cambio? - Negan gruñe. Yo sonrío más ampliamente - Verá señor, espero una repercusión por mi trabajo. O quizá simplemente pase de hacerte el favor si a lo que te refieres... - levanta una mano, acallándome.
- Primero, escucha - me cruzo de brazos - Daryl es un jodido cabrón duro de roer - ¿No es hueso duro de roer? ¿Es necesario cambiar la palabra "hueso" por la palabra "cabrón"? - Y aunque adoro a la gente así, gasto demasiados recursos.
- ¿Y necesitas...?
- Convencerle de que se comporte TAN BIEN como te estás comportando tú - ladea un poco la cabeza, pasándose la lengua por el labio inferior . Me levanto, apoyando mis manos en las caderas.
- Daryl y yo no somos tan cercanos, nos conocemos desde hace poco.
- Y a pesar de eso pareces tener una gran repercusión en los hombres - ¿Eso ha sido una indirecta? - Vamos, realmente no quiero matarle. Utiliza esa lengua de víbora tuya - impulsa la cadera hacia delante - para convencerle. A base de comentarios - puntualiza - Por supuesto.
- Está bien - accedo - Pero no te prometo nada y le convenceré con mi lengua de la forma que estime oportuna porque...¡Oh! No eres nadie para decirme lo que tengo que hacer - voy hacia la puerta, él me sigue. Entorno los ojos - Nada de besos - amenazo. Por favor que me dé otro.
- Como si no lo hubieses disfrutado - se queja irónico, abriendo la puerta y permitiéndome pasar - Adelante princesa, no creas que te voy a dejar conspirar con tu amigo. Voy contigo. Además, esa amenaza de compartir tu lengua con otros me tiene como un jodido guardián.
- Ya.
Caminamos hacia el exterior del Santuario. Negan me presiona con alguno de sus comentarios e incluso trata de llevarme en volandas usando de excusa mi pierna adolorida. Es como tener que lidiar con una cría de cocodrilo hiperactiva. O con una de tiburón. O bueno, con algo con muchos dientes.
Cuando salgo al exterior encuentro a Daryl con una camiseta roída que tiene en el pecho una letra A de color rojo. Está en el cerco de los caminantes, apaleándolos y controlándolos. No puedo evitar lanzar un grito de desesperación. Negan se ríe.
- ¿Esperas de verdad que contribuya? - le señalo. La mirada de Daryl se cruza con la mía - Mírale.
- No me levantes la voz delante de mis hombres - susurra. No hay ni pizca de diversión en su tono. ¿Me va a venir con mierdas machistas de "yo soy el jefe"? - Al menos no mientras seas una simple obrera - vale, ha arreglado el comentario, se lo concedo. Puedo entender la jerarquía de clases y la necesidad de tener el control en una apocalipsis.
Llega un camión con provisiones. Negan baja las escaleras hacia el patio y yo le sigo.
- ¡Aquí llega el jodido pollo de mi mujer! - exclama disconforme. Un hombre se le acerca y le susurra algo al oído. La cara de Negan se transforma en una mueca de ira - . Si no hubiese tenido un almuerzo EXQUISITO - me echa una mirada de reojo. Ruedo los ojos - Mataría ahora mismo a algún imbécil - le da una palmada en el hombro al hombre - ¡A ti no amigo! Tú has sido un buen chico.
El hombre no parece demasiado convencido porque prácticamente sale corriendo de allí.
- ¿Malas noticias? - pregunto mientras nos acercamos al camión.
- Ni me preguntes - se pone delante - Muy bien, descarguemos esto y llevémoslo todo adentro. - escucho un arma recargándose. Mis sentidos se agudizan. Echo un vistazo a mi alrededor comprobando que ningún Salvador lleva su arma encima mientras Negan sube al camión. - Voy a mancharme las manos y a ayudaros un poco. Estoy de un humor magnífico, en serio. Mi polla está bailando en mis pantalones de felicidad y...
Ni siquiera me lo planteo. No pienso que quizá esté mejor muerto, que así puedo huir. No puedo pensar en nada de eso. Simplemente sé que está en peligro y actúo por instinto. Le agarro de la chaqueta de cuero y tiro de él hacia atrás, cayéndonos ambos contra el suelo. El peso extra de Negan - un gran peso extra, debo añadir - aplasta mi pierna, haciéndome soltar un grito de dolor. Siendo positiva Lucille no se me ha caído en la cabeza.
A la misma vez una figura comienza a disparar desde dentro del camión hacia donde segundos antes estaba la cabeza de Negan.
- ¡Atrás! - Carl sale del camión ¿Carl sale del camión? - ¡Soltad las armas!
Negan rueda sobre mí, permitiéndome respirar. Gracias al cielo. Menudo gordo está hecho.
- Solo quiero a Negan - lo tienes bajo tus pies - Él mató a mis amigos. Solo le quiero a él.
Negan silba desde el suelo con una gran sonrisa, acercándose a mí. Carl baja la mirada y le apunta, pero no dispara, clavando sus ojos en los míos. El hombre se pone en pie y me tiende la mano para que me levante yo también. La acepto.
- ¡Qué sorpresa! - exclama pasándome un brazo por la cintura. Me alejo de él cojeando. No le da la mayor importancia - Eres... - se queda pensativo, buscando la palabra exacta - Adorable - agarra a uno de sus hombres y lo pone frente a él. ¿Me estaba usando de escudo humano como ahora está usando a ese tipo? - ¿Cogiste ese arma porque mola mucho?
La cara de Carl es un poema, totalmente sorprendido por el comentario.
- Seguro que sí ¿Verdad? - asiente, reforzando su idea - Sí. Debo de admitir que me has acojonado chico ¡Casi me vuelas la cabeza! - me mira de reojo. Yo simulo mirar el paisaje. Tampoco quiero que Carl sepa que he sido yo, especialmente yo, la que le ha salvado la vida.
Uno de los hombres se lanza contra Carl y es abatido. El segundo tiene más suerte y consigue quitarle el arma al muchacho. Negan suelta al hombre-escudo. Le agarro del brazo.
- Por favor Negan, es un crío y... - me guiña el ojo. Dwight apunta a Carl con un arma.
- Dwight, aparta - ordena Negan, acercándose al chico - Esta no es forma de tratar a nuestro huésped - le tiende la mano. Noto que Daryl se ha acercado a la reja. - Vamos chico, te enseñaré todo esto. Tienes la misma mirada de desprecio de tu padre solo que es la mitad de dura porque...bueno, te falta un ojo - sonríe juguetón - ¿En serio? ¿De verdad no vas a coger mi mano?
Me acerco a Daryl, que trata de salir del recinto y le detengo. Puede que Negan no le haga daño a Carl pero Daryl...él es otra historia.
- ¡Le acabas de salvar la vida! - me recrime en un susurro. Aprieto los labios.
- Acabo de salvarle la vida a Carl. Si le hubiese matado, lo que podrían hacerle hecho... - se tranquiliza un poco - Relájate. No hagas nada estúpido por favor. Te lo ruego. Arreglaré esto - me quedo unos segundos en silencio, mirando el estado deplorable en el que se encuentra - Daryl...
- Estoy bien - gruñe al notar la preocupación. No es un hombre de muchas palabras - No va a conseguir ni una mierda de lo que quiere - le pongo la mano en el hombro.
- Daryl, no merece la pena, mírate. Hazte el imbécil, aprovecha alguna oportunidad para largarte de este lugar.
- Tienes suerte de tener todavía esa mano, igual que tu amigo Daryl - se gira hacia él, encontrándome a mí al lado. No parece hacerle gracia - ¿Qué tal el trabajo Daryl? ¿A que te gusta? - me mira - Con un solo brazo sería difícil.
Capto la indirecta y me alejo de Daryl, taladrando al idiota de Negan con la mirada. Se lo tolero solo por Carl. Porque, si yo hubiese sido él, le habría destrozado el cráneo al niño con Lucille. Él está siendo paciente. Puedo recompensarle por eso.
Al final Carl termina por coger su mano, poniéndose en pie.
- Te vienes conmigo - mira a Dwight - Dwight chaval, tú coge a Daryl. Llévalo a la cocina y haz algo de comer. - mira al chico - ¡Joder! Hoy no voy a tener tiempo para follarme a ninguna de mis mujeres - mira a Dwight de nuevo, esta vez con un brillo malicioso en los ojos - Bueno, puede que a una - le presiona con una sonrisa.
Le gusta eso, el poder. Demostrarle a los demás que él tiene el control de todo, que puede mangonearlos a su antojo y ellos seguirán lamiéndole el culo. Al final esa actitud de soberbia le traerá la muerte por imbécil. ¿Es necesario restregarle al hombre que ahora su exmujer es suya?
- ¡Eh princesa! - le miro. Me llama princesa más que el resto de motes. No me hace mucha gracia pero es mejor que víbora. Daryl se gira hacia mí, ignorando los empujones de Dwight - Ven aquí - me doy cuenta de que solo está molestando a Daryl. O quizá está molestando a Daryl y probando si hago algo sabiendo que tiene a Carl a su merced. Es imposible averiguar los pensamientos de un sociópata.
Me acerco a él con la mandíbula apretada y cojeando, tratando de controlar el dolor de mi pierna. Negan y su culo gordo han terminado de destrozármela. Él, como no puede ser de otra forma, se da cuenta.
- ¿Qué hará conmigo? - pregunta Carl mientras Negan me agarra de la cintura, ocupándose él de la mayor parte del peso. Le agradezco enormemente que no me haya cogido en volandas. O quizá simplemente lo hace para mostrar superioridad. No lo sé. Me tiende a Lucille y la cojo por el mango.
- Primero - comienza, acercando mi cintura a la suya. Le miro con disconformidad pero me ignora. Puedo notar la mirada de Carl en mí - Ni se te ocurra cargarte la imagen que has dado. Eres un tipo duro, no te asusta nada, no te asustes, eso me decepciona - le agarra del hombro con seriedad. Luego se separa con una sonrisa - Y segundo, ¿De verdad quieres que estropee la sorpresa? - Carl no se inmuta - Que te den chico. ¡En serio! .Den - le pone la mano libre en la espalda y le obliga a caminar delante nuestra.
- Sigue por este pasillo chico y luego sube las escaleras - le va guiando Negan, ayudándome a andar. - Supongo que tú no querrás quedarte en la enfermería - me susurra. Supone bien. Seguimos caminando hacia el harén. Entramos los tres.
- Al chico ni caso - proclama Negan en voz alta, girándose hacia mí mientras Carl mira sorprendido la vestimenta semidesnuda de las chicas - Tú y yo hablaremos más adelante, en cuanto el chaval no esté presente - me susurra.
- ¿Ahora me vas a dar lecciones? - le doy un breve empujón, susurrando también. Creo que aunque hablásemos en voz alta Carl no se daría cuenta. Está bastante ensimismado con la vista.
- Tú y yo vamos a hablar - repite, acariciándome fugazmente la mandíbula con el pulgar en un gesto casi tierno. Nada de lujuria en su mirada. Nada de sonrisas burlonas. Se aparta de mí, dejando que me apoye en la pared. Apoyo el bate a mi lado, usándolo de bastón. Al final voy a cogerle cariño al bate y todo. Es más majo que su dueño - Lo sé - se gira hacia Carl, poniéndole la mano en el hombro para sacarle de la ensoñación - Las mujeres de donde tú vienes se visten como si fueran mecánicas - me echa un vistazo - o cazadoras asesinas.
Lanzo un suspiro.
- Seguro que quieres mirarles las tetas - prosigue. Me muerdo la lengua para no hablar - Tranquilo, ¡No me importa! A ellas tampoco les importa ¡Date un caprichito!
Me fijo en Sherry, que está consolando a Amber. O supongo que la está consolando, porque se la ve bastante disgustada. ¿No le ha gustado la comida otra vez?
- ¿Puedo hablar un momento contigo querida esposa? - señala a Sherry y se la lleva a una esquina, cogiendo una cerveza por el camino. Carl se acerca a mí.
- ¿Estás bien? - me pregunta. Se le ve incómodo. Entiendo cómo se siente y le paso un brazo por los hombros - Me consuela no verte... así.
- ¿Como sus esposas? No soy su esposa, ni su nada. Trabajo, pero estoy bien - le paso la mano por el pelo. El chico aprieta la mandíbula.
- ¿Qué va a hacerme? - bajo la mano de su pelo al hombro.
- Nada físico - creo que le conozco lo suficiente para poder afirmar eso - Pero posiblemente quiera que escarmientes, quizá te haga ver cosas desagradables como...esto - hago un rápido barrido por el harén, viendo a Negan agarrar a Sherry del mentón - Estaré contigo. Le convenceré.
Carl se relaja un poco, aunque de todas formas se mantiene cerca mía. Cuando Negan se aleja de Sherry nos lanza una mirada de reconocimiento, acercándose a Carl y tendiéndole la cerveza. Luego se acerca a Amber.
- Amber, nena, tú sabes que no deseo aquí a nadie que no desee estar ¿verdad? - esta vez sí logro escuchar la conversación, estando más cerca de ambos. Le cojo a Carl la cerveza de la mano y me lanza una mirada agradecida. Por Dios, es solo un niño. No debería estar viendo a mujeres así. - Así que si quieres irte y volver con Marc...pues hazlo. Pero, ¿Qué no puedes hacer?
- ¿En...Engañarte? - oh no, no se ha atrevido. Ya he convivido lo suficiente con ese hombre como para saber lo mucho que odia las violaciones y que le engañen. No necesariamente en ese orden. ¿Eso es lo que le ha dicho el hombre frente al camión?
- Exactamente ESO - exclama - .Engañarme - Carl y yo miramos la escena - Hay muchas chicas que querrían ocupar tu puesto y hay muchos trabajos en los que hay vacantes. ¿Quieres volver con Marc y tu madre? Entonces os daré a todos el mismo trabajo.
- ¡No! - grita ella con mirada asustada - No... Me quedaré yo...lo siento.
- ¿Sabes lo que significa eso? - pregunta Negan, levantándole la cara - Tú sabes lo que significa ¿verdad?
- Yo...sí - le mira - Te amo Negan - los celos me invaden en ese momento. Niego un poco, ignorándolos. ¿Qué narices?
- Ohhhh pues claro que sí cariño - le acaricia la barbilla - No sé por qué lloras. Todo saldrá de maravilla para ti - nos echa un vistazo a Carl y a mí hasta que clava sus ojos en los míos. Se queda unos segundos ahí, mirándome fijamente hasta que se gira hacia Amber de nuevo y le da un beso en la frente. Un beso igual que los que me había estado dando hasta aquel entonces.
Me siento estúpida. Mis celos son estúpidos. Haberle salvado la vida ha sido estúpido.
- Avisa a Carson guapa - le dice a Sherry - ¿Has visto? No he sido duro con ella aunque sí me siento bastante duro ahí abajo - me niego a irme y dejar a Carl solo, aunque ganas no me faltan.
- Eres idiota - le increpa Sherry.
- Ya lo sé - sisea - Pero lo mejor de todo es que te vuelvo loca - le susurra, igual que me susurró a mí - Tú sabes la verdad, igual que yo.
Acerca sus labios a los de Sherry, acariciándolos un poco. Cuando escucho pasos a mis espaldas Negan profundiza el beso. Me siento como una completa imbécil. Mis celos son estúpidos. Yo soy estúpida. Aparto la mirada. Me estoy llamando estúpida demasiadas veces en estos minutos.
Cuando Daryl y Dwight entran, Negan levanta un dedo para pedirles un minuto.
¿De verdad todo eso solo era un juego de poder para él? ¿Cuando me besaba a mí pensaba eso también?
Observo a Daryl, que está ocupado mirando a Carl. Tiene un aspecto horrible, ya no le queda más dignidad para perderla. Le recuerdo aquella noche, cuando estaba semidesnuda, arrodillada y temblorosa. Recuerdo cuando me puso su manta sobre los hombros, tratando de reconfortarme.
Me niego a permitir eso.
Me acerco a Daryl cojeando y sujeto la bandeja con mis manos, poniéndome frente a él. Cuando Negan se separa de Sherry y nos mira pierdo el equilibrio. Daryl tiene que agarrarme del brazo. Apoyo mi peso en él para no caerme. La cara de Negan es inexpresiva.
- Carl, ¿Me sujetas esta bandeja? - pregunta cogiendo una aceituna con un palillo. En cuanto Carl obecede me agarra de la cintura, alejándome de Daryl.
- ¿Por qué lo has traído? - pregunta Daryl con voz ronca y un tanto violenta. Negan ladea la cabeza sorprendido.
- ¡Oye! - se acerca a él, tirando de mí - Lo que discutamos cuando tú no estás aquí no es asunto tuyo - le señala - No me hagas meterle este palillo al chico por el ojo que aún le queda.
Ante esa amenaza me pego a él, consiguiendo que su atención se aleje de Daryl y se centre en mí. Se queda unos segundos callado. Tiene claro que lo he hecho a propósito, alejándolo tanto de Daryl como de Carl. Ahora tiene dos opciones. Aceptar el gesto como algo entretenido y darme el mérito o ponerme en mi lugar cumpliendo su amenaza.
Espero que esté de buen humor.
