Al final solo suelta una carcajada.
- Dwight, llévate a Daryl - levanta un dedo, recordando algo - ¡Ah! Y enciende la caldera. Es hora de un breve deja vu. Vamos chico.
Hace un gesto con la mano para que nos deje pasar, conmigo aún bien agarrada. Carl nos sigue con un suspiro, lanzándole una última mirada a Daryl. Alargo el brazo para coger a Lucille.
Negan nos abre paso a su habitación, lanzando el pañuelo rojo que llevaba en el cuello a la cama sin demasiado cuidado. Deja pasar a Carl, cierra la puerta y se sienta en el sofá, arrastrándome con él. Carl no nos quita la mirada de encima. Negan, notándolo, me pasa el brazo por los hombros. Yo dejo a Lucille en el suelo, al lado del sofá.
- ¿De verdad todas esas mujeres son...?
- ¿Mías? - pregunta Negan, colocando su mano en mi nuca. Me entra un escalofrío de desagrado. ¿Besa a quien le da la gana y me toca como si fuese de su posesión? Miro hacia la pared - Sí. Siempre quise tirarme a un montón de tías, por qué conformarme con una, por qué cumplir las normas de siempre - le hace un gesto para que deje la bandeja en la mesa.
- Yo solo tendría una mujer porque solo tendría ojos para ella. Solo la amaría a ella. - Carl deja la bandeja. Negan se queda unos segundos estático. Luego se acomoda en el sofá, echando la cabeza hacia atrás.
- Siéntate. Menudas mierdas te enseña tu padre. - cuando Carl vuelve a obecederle. Negan se echa hacia delante - Empecemos.
- ¿Empezar qué?
- Me gustaría conocerte un poco mejor Carl - me suelta, entrelanzando sus dedos, estudiando al niño.
- ¿Por qué? - el chico me mira de reojo antes de volver su mirada a Negan.
- Adívinalo. Tú eres listo - le halaga - De hecho voy a decirte lo inteligente que eres por si no te has dado cuenta. Yo suponía que un crío de tu edad estaría sentado de morros, sin hacer nada más que quejarse por perderse el baile de fin de curso, pero tú - ladea la cabeza mordiéndose el labio - Tú decides salir de caza. Has dado conmigo, te has cargado a dos de mis hombres, casi me vuelas la cabeza y eres listo como para saber que no voy a dejar que esto quede así.
Me tenso junto a Negan. Él lo nota y me echa un vistazo.
- Por suerte para ti María es TREMENDAMENTE insistente y yo soy un tipo complaciente cuando quiero - vuelve a pasarme el brazo por los hombros, riéndose - No puedo...¡Es como hablar con un regalo de cumpleaños! - me aprieta el hombro mirando a Carl - Tienes que quitarte eso de la cara, ¡quiero valorar mi regalo!
- No.
- ¡Dos hombres! - esta vez sí grita enfadado. Le coloco la mano en el muslo, acariciándole. No sé a quién odio más, si a Negan o a mí misma - - repite menos iracundo. Al menos las caricias funcionan - ¿Acaso quieres que me cabree de verdad?
Carl se quita el sombrero y luego empieza a desatarse la venda. Negan se quita con los dientes uno de los guantes y coloca la mano sobre la mía. Le miro iracunda pero su atención está centrada en Carl. No aparto la mano. No me voy a jugar la seguridad del muchacho.
- ¡ ! ¡Eso es asqueroso! ¡No me extraña que lo lleves tapado! - se acerca para mirarlo con más atención, acariciándome la palma de la mano con el pulgar - ¿Has visto cómo es? - Carl empieza a llorar, tratando de que no se le note - ¿Te has mirado al espejo? Se te ve la cuenca vacía... - comenta fascinado - Quiero tocarlo - Las lágrimas de Carl caen por su cara ya sin tapujos. Aparto la mano y la mirada. No aguanto más. Negan me mira a mí y luego al chico de nuevo.
- Vaya... - se acaricia el mentón, echándose hacia atrás - Joder chico - pasa a acariciarse el labio inferior con el pulgar - Es que... - su voz se apacigua - es fácil olvidar que eres...solo un crío. No pretendía herir tus sentimientos yo...solo te tomaba el pelo ¿eh?
- No pasa nada - Carl se aparta las lágrimas de los ojos.
- Oye, bromas aparte - le señala -Estás alucinante así. Yo no me taparía eso. Puede que a las chicas no les guste pero te aseguro que NADIE se meterá contigo teniendo esa pinta, en serio.
- A mí me gusta - intervengo por primera vez mirando altiva a Negan. Él eleva las cejas con una sonrisa.
- Mierda chico, voy a tener que arrancarme un ojo también joder - me sonríe - tu amiga es una chica jodidamente difícil de impresionar. Ahora incluso me estoy poniendo celoso.
Carl deja de llorar, sonriendo un poco. Me relajo. Negan sonríe de medio lado.
- ¿Qué haces para entretenerte? - prosigue con su interrogatorio, viendo que se ha calmado la cosa - ¿Te gusta la música? - se queda en silencio mirándole - Quiero que cantes para mí - miro a Negan, levantando una ceja. Carl reacciona igual.
- ¿Qué?
- ¡Sí! Has matado a dos de mis hombres con un fusil así que tienes que darme algo a cambio - da un golpe sobre la mesa. Me lanza una mirada - Dame a Lucille María, encanto.
Cojo al dichoso bate y se lo pongo en la mano.
- Gracias - vuelve a girarse hacia Carl - Cántame algo.
- Eh... Yo...no recuerdo ninguna canción - se echa el flequillo sobre su cuenca vacía para taparla.
- ¡Mentira! - da un golpe con Lucille en la mesa - ¿Tu madre qué te cantaba? - la mirada de Carl se endurece. Le doy un golpe a Negan en el hombro y me mira sin comprender qué ha hecho mal esta vez. - o tu padre cuando íbais en coche.
Negan se pone en pie, amenazándole con Lucille.
- Empieza. . -al ver que no responde, insiste - Vamos chico - Carl está temblando con la mirada perdida, al igual que estaba Negan al mediodía. ¿No tiene un poco de empatía?
Carl empieza a cantar mientras Negan comienza a mover a Lucille, haciendo algunos movimientos bruscos.
- Sí... - susurra cuando el chico termina de cantar, sentándose en la mesa - A Lucille le encanta que le canten. Es lo único que le gusta más que hacer puré de sesos - se queda pensativo - ¿tu madre te cantaba eso? ¿Dónde está ahora? - Carl niega - Joder - aparta la mirada unos segundos - Muerta ¿eh? - su voz se apacigua - ¿Y tú lo viste?
- Le disparé - explica Carl, mirando al suelo - Antes de que... - su voz se convierte en un susurro.
- No me extraña que seas un futuro asesino en serie - comenta con una sonrisa. Se acerca a él - Eso es un ejemplo de broma de hombres por cierto.
- Broma de hombres poco empáticos - aclaro mientras Negan se levanta. Me tiende la mano para levantarme y me agarra otra vez.
- Hoy está juguetona, ignora sus comentarios venenosos - me da un beso en la mejilla antes de que pueda apartarla - Vamos chico, ya estará lista.
- ¿Estará lista el qué?
- La placha - le guiña el ojo.
Después de disfrutar de la crueldad de Negan mientras le plancha la cara a un chico de más o menos mi edad, Carl y yo acabamos en su cuarto otra vez, sentados en el mismo sitio, esperando a que a Negan le dé por hablar después de que Carl le haya pedido que se tire por la ventana para no tener que matarle.
- Mira chico, es demasiado tarde para lo que quiero hacer contigo - echa un vistazo por la ventana. Tocan a la puerta - ¡Pasa gordo Joey! - el hombre obedece - Venga, llévate el chico a su cuarto, que se asee - me levanto instantáneamente. Negan me detiene - Verás Carl, voy a ser claro con mis intenciones - el chico le mira, aún sin la venda - Yo me voy a quedar aquí con María - me señala - Mientras tú te vas a un precioso cuarto que he preparado para que pases la noche.
Carl le mira con los dientes apretados.
- Si haces algo que no me guste o agredes a más de mis hombres - comienza - haré un puré de sesos con la preciosa cara de María, lo que sería un desperdicio, y otro menos agradable con Daryl ¿entiendes? - Aguanto la respiración, Carl asiente - Si te portas bien y te acuestas sin hacer nada que pueda joderme, cuando termine mi charla con María dejaré que ella baje y duerma contigo en la cama de al lado - sonríe. Dejo escapar la respiración que había estado conteniendo, cerrando los ojos - ¿Qué te parece el trato? Ten en cuenta que me has amenazado y me has pedido que me tire por la ventana.
Carl asiente.
- Me...me parece bien.
- ¿Vas a ser un buen chico? - Carl vuelve a asentir. - Así me gusta muchacho - se muerde el labio pensativo - El gordo Joey te llevará también algo de comer.
- Gracias - sisea Carl de mala gana. Negan sonríe.
- Joder muchacho, de nada - le da una palmada en la espalda complacido - últimamente sois muy agradecidos conmigo, eso me gusta. Mucho - se acaricia el labio, echando de nuevo un vistazo por la ventana - No tardaremos chico - da una palmada en el aire que hace que me sobresalte - Hagamos algo. Como me han gustado tanto tus agradecimientos - se gira, acercándose a la televisión. Coge un DVD y se lo tiende al muchacho - voy a dejarte esta peli para que la veas mientras esperas a tu ángel guardián.
Dándole una última palmada en el hombro, Carl sale de allí siguiendo al gordo Joey y cerrando la puerta tras él. Negan se gira hacia mí.
- Al fin - echa la espalda hacia atrás - El momento que he estado esperando todo este jodido día de mierda - me sonríe, acercándose - Nuestro momento para charlar.
- ¿No prefieres ir a tirarte a Sherry? - Negan se pasa la lengua por el labio, sonriente - ¿Por qué sonríes? No es, que yo sepa, una propuesta divertida. Estoy segura de que ambos os lo pasaréis mejor.
Me levanto, paseándome por la habitación tratando de no mirar a Negan.
- Yo no estoy tan seguro - mira la cama de reojo - ¿Quieres que nos tiremos en la cama? Es muchísimo más cómoda - me guiña el ojo pícaro.
- Vete a la mierda Negan.
- Vamos - se sienta - hoy me has increpado mucho. He sido un tipo jodidamente paciente - se recuesta, cerrando los ojos - De hecho creo que no he sido tan amable en siglos.
- ¿Amable es hacer a Carl llorar? - entreabre un ojo.
- Podría haberle sacado las entrañas por matar a mis hombres, deberías darme las gracias pero joder, te perdono - coloca las manos bajo su cabeza - Entiendo que estés celosa.
Elevo los brazos. Se acabó esta conversación. Me largo hacia la puerta, ignorándole completamente. Negan silba.
- Hablo en serio con eso de que tenemos que hablar María - en su tono ya no hay diversión - te agradecería que te sentases. Hoy he tenido un día de mierda con eso de plancharle la cara a Mark por follarse a mi esposa, la intrusión del niño y tu mierda de sándwich.
- ¿Qué vas a hacer con él?
Me señala el sillón frente a él sin abrir los ojos. Bufo, vuelvo atrás y me siento de mala gana. Entreabre un ojo para comprobar que estoy sentada.
- Voy a mandarlo de vuelta a Alexandría. Mañana, tú y yo, vamos a llevarlo de vuelta a casa - abro la boca sorprendida.
- ¿Y? - No puedo creer que no haya sangre de por medio. ¿Lo va a devolver? ¿Sin más? Un sentimiento de agradecimiento se instala en mí, pero no se lo hago notar.
- ¿Y? - repite burlón. Se yergue, sentándose para poder mirarme. - Y saludaré a Rick joder. Le he extrañado como la mierda - ambos nos quedamos en silencio. Yo mirando a la pared y él mirándome. Siento su mirada taladrándome - ¿Tanto me odias por lo de hoy? - al no obtener respuesta se pone en pie, acercándose a mí - mírame - me agarra el mentón y gira mi cara para encontrarse con mi mirada.
- ¿Qué narices quieres ahora Negan?
- Quiero que me mires mientras tenemos esta conversación - se deja caer en el sofá de nuevo, pensativo - Quítate los pantalones.
Le miro sorprendida.
- No pienso...
- Quítate los pantalones María.
Ante ese tono no puedo decir que no, no con Carl y Daryl en ese mismo edificio. Me quito las botas sin mirarle, traganto con fuerza. Luego me quito los pantalones, lanzándoselos.
Él se pone en pie, dejando los pantalones sobre el sofá y se acerca a mí, agachándose. Cierro los ojos. Negan me acaricia el muslo y dejo caer una lágrima de dolor.
- ¿Te duele? - chasquea la lengua - Por supuesto que te duele joder - le miro. No esperaba que se acordase de mi pierna, creía...soy una idiota. Me levanta la pierna, apoyándola en su hombro para tener mejor visión - Mierda María, yo no soy médico - baja la pierna, suspirando - Tú eres la que sabe de estas cosas. Te la he aplastado antes, no soy imbécil. Ahora está peor.
- Agua fría - respondo simplemente.
- ¿Me permites cogerte? - asiento, mirando hacia otro lado. Negan me lleva en volandas hasta la bañera. - Pon la pierna bajo el grifo - obedezco. Abre el chorro del agua y lanzo un suspiro de alivio. Me apoyo en Negan instintívamente para no caerme. - Hoy me has salvado la vida María - cuando le miro me acaricia la mejilla - Me has salvado la vida - repite.
- ¿Y? - ruedo los ojos - Si Carl te hubiese matado tus hombres le habrían destrozado.
- ¡No me jodas! - el hinchazón va bajando - ¿Tan rápido piensas en situaciones de estrés? No sé qué te ha hecho saber que el chico estaba en el camión pero han sido segundos. ¡Segundos! No se te ha podido ocurrir eso. Y para colmo te he terminado de destrozar la pierna.
- ¿Y qué problema hay con que te haya salvado la vida? Muchos de aquí te salvarían.
- ¿Salvarme? - pregunta, ayudándome a salir de la bañera - ¿Ayudarme? Me matarían ellos mismos con gusto - me acerca a él - Me respetan por la ley del miedo. Quiero pensar que me ayudarían, pero no soy un iluso.
Le aparto de un empujón, apoyándome en la mampara para no caerme.
- No me toques - siseo venenosa, caminando como puedo hacia la salida del baño. Mi memoria tiene grabado a fuego el beso a Sherry. El "te amo" de Amber. - No soy tu maldito juguete.
- Si fueses mi maldito juguete - se cruza de brazos, mirando el golpe de mi pierna - No toleraría tus gilipolleces, aunque admito que me divierten.
- ¿Esperas que te confiese mi amor eterno? - asiente. Ruedo los ojos - Actúo por instinto. Por suerte mi instinto no se parece en nada al del resto del mundo y aún le doy a la vida el valor que merece.
Al notar que me está escuchando con bastante atención prosigo.
- Nuestros enemigos no son los vivos. Las personas no son esclavos - elevo los brazos - En esta mierda de mundo se ha perdido eso. Supongo que yo no he visto lo suficiente para perder mi conciencia pero de verdad que no quiero que desaparezca. Eso es lo que me hace humana - me restriego los ojos - Yo no quiero convertirme en alguien fuerte.
- La gente débil muere.
- Prefiero morir si eso significa morir siendo quien soy ahora - me mira sorprendido - Hace tiempo, cuando era pequeña, escribí mis sueños, metas o como quieras llamarlo en una libreta. Ahora escribiría ese. Quiero seguir teniéndole miedo a la oscuridad, quiero seguir ayudando, quiero seguir confiando en la buena voluntad de las personas.
Se hace un breve silencio, con mi respiración un tanto agitada después de confesar todo eso. Quizá solo quiero hacerle entender que hay algo más en la vida aparte de poder. Si no es así, quizá no merezca la pena seguir viviendo.
- Eso ha sido jodidamente intenso ¿eh? - me tiende la mano, se la acepto. Tira de mí y me apoya contra él - Joder, no me creo que le tengas miedo a la oscuridad.
- ¿Con eso te has quedado? - me coge en brazos, llevándome a la habitación.
- Soy un hombre simple - A mi parecer, es de todo menos simple. Me deja en el suelo junto a la estantería mientras se acerca al armario. - Ten - me lanza unos boxers - Vas a dejarme sin ropa interior - se ríe mientras me los pongo - Así no te rozarán la herida. Mañana pasaremos por el médico antes de ir a Alexandría.
Curioseo un poco los libros de Negan mientras él se me acerca por detrás. Hay bastantes. No sabía que era de los que leían, realmente no parece del tipo intelectual.
Entonces mis ojos se fijan en un cuaderno negro colocado en una esquina. No...no es posible. Lo perdí. No puede...Oh Señor. Alargo la mano para cogerlo y lo ojeo.
- ¿Qué haces? - doy un bote al sentir la voz de Negan justo a mis espaldas. Lanzo un quejido de dolor por el esfuerzo.
- ¡Me has asustado! - le pego con el cuaderno, sobándome la pierna con la mano libre - Esto - le muestro la libreta - Es mío.
Eleva los hombros.
- No es nada interesante, solo tiene un montón de frases tontas tachadas - me pongo roja de la ira - Te lo puedes quedar si tanto cariño le tienes, soy de los que consienten - me guiña el ojo.
Me coge en volandas antes de que pueda contestar y se dirige hacia la salida.
- ¿Puedes abrirme la puerta cielo?
- No me llames cielo - abro la puerta, abrazando con fuerza mi libreta. Maldito idiota. Creía que la había perdido.
- Por supuesto princesa - cierra de una patada. Es la segunda vez que se pasea conmigo en brazos por el Santuario.
- No me llames princesa.
- Por supuesto cariño - bufo - Oye, controla al chico ¿quieres? No os voy a encerrar pero tampoco quiero una matanza como la de Rick ¿te parece?
Suspiro.
- Sí, claro.
- Eso es lo que me gusta oír - se para frente a una puerta, dejándome en el suelo. Elevo las cejas, esperando a que haga algún comentario.
- ¿Qué? - se acerca un poco a mí, me echo para atrás.
- De verdad tenía ganas de un beso esta noche, uno como el de la otra vez. Me puso como una piedra - me sonríe de medio lado, paseando su mirada por mis labios - Pero supongo que sigues celosa.
- No estoy...
- Ya - le quita importancia con la mano - Pensé que merecía la pena por molestar a Dwight pero ahora realmente no lo veo tan necesario.
Abro la puerta. Me mira con ojos de cachorro. Cierro los ojos, tratando de no ceder, antes de suspirar.
- Buenas noches Negan.
Le cierro la puerta en la cara. ¿De verdad creía que le iba a besar después de todo lo de hoy? Y ya no solo por el resto de sus mujeres, ya por esconder MI preciosa libreta. Casi me lo puedo imaginar con cara de estúpido detrás de la puerta. Encuentro a Carl sentado en su cama frente a la televisión, viendo una escena bastante violenta. No le doy importancia y me tumbo en mi cama, tremendamente cansada, tanto física como psicológicamente.
- ¿Te ha hecho algo? - me pregunta, apagando la tele. Lanzo la libreta a la mesita de noche. El chico se levanta, acercándome una bandeja de sopa ya fría - Te lo han traído a ti también.
Cojo la cuchara y me la tomo rápidamente.
- A pesar de comportarse como un verdadero idiota, no es de esos - respondo, dejando la bandeja a un lado.
- ¿Qué va a hacerme? - me quito la coleta y las botas.
- Nada - me tumbo - Mañana te llevaremos a casa.
Viendo que no estoy ahora mismo para muchas charlas, Carl apaga la luz.
- Jesús venía conmigo - le presto atención - Quería sacarte de aquí, comprobar que estabas bien... Él se tiró del camión cuando estábamos al llegar, yo fui el imprudente. Posiblemente se volvió hasta tener otra oportunidad por mi culpa. Quería que lo supieses.
No puedo evitar llorar ante esa noticia. ¿Qué me estoy perdiendo del mundo exterior estando ahí encerrada bajo los comentarios de Negan?
- Buenas noches María
"Buenas noches María" De alguna forma recuerdo aquella noche, esa en la que le besé en la frente. Su mirada, la forma en la que susurró mi nombre...
- Buenas noches Carl - respondo, pasándome la mano por la frente - Mañana todo esto se habrá acabado.
