Fairy Tail: Una Aventura Eterna

Segundo Arco

Capítulo 26/65: ¡Depender de Otros!

Faltando muy poco tiempo para que Hea se activara; los jóvenes magos pertenecientes a los gremios de Fairy Tail, Sabertooth, Lamia Scale, al consejo mágico e incluso a la raza Nirvit invadieron el gran castillo dorado que se encontraba en el centro de la subterránea ciudad con el fin de derrotar y detener los planes del autonombrado grupo Unique Oracion y más importante para ello, rescatar a sus compañeros, Macbeth y Serena.

Y así fue como los heridos y cansados pero determinados jóvenes magos de distintas afiliaciones empezaron una feroz batalla en el primer piso del gran castillo contra los poderosos cuatros magos de Unique Oracion, al menos hasta que algo inesperado ocurrió para ambos lados. Los suelos, techos y paredes de todos los pisos de ese castillo comenzaron a moverse por sí mismos y cambiaron por completo la estructura del castillo, provocando que los jóvenes magos y los magos de Unique Oracion se separaran en distintos grupos.

En los nuevos pisos y pasillos que habían surgido en aquel castillo; Tsuna y Leo aparecieron en el misma amplia habitación que Calm y Yoku y empezaron una dura batalla contra ellos; mientras que Raine, Ur y Macbeth habían quedado cada uno en solitarios pasillos y cada uno comenzó a avanzar sin saber exactamente su dirección; y Alicia, Lisa, Sorano, Pantherlily y Sophia se encontraban en una habitación de gran ampliad donde luchaban duramente contra Hana, la cual estaba más que decidida a vencerlas para ir a buscar a Calm.

Y por último; en otra habitación que poseía un gran ancho, alto y largo se encontraban juntos Ryos, Sonia, Lucia, Lector, Frosch, Marcus y Roku en frente de un serio Ikari, el cual nuevamente se había transformado para derrotar rápidamente a los jóvenes magos y luego ir en la búsqueda de Yoku, con la sospecha de que el había sido el perpetrador de lo que le paso al castillo, pero él no contaba con la gran determinación que poseía el joven Nirvit ahí presente por derrotarlo.

Continuación…

-Ya veo. Con que una magia que le hace ganar más poder conforme su ira…que despreciable. Hasta ahora esa es la magia que más he despreciado, pero no es el momento de hablar de eso. Si de verdad esta cegado por tanta ira, tal vez mucho más fácil insertar nuestros ataques en el- Comento Roku colocándose de pie y sosteniendo su lanza con firmeza.

-No es tan fácil como piensas, mocoso. A pesar de estar segado por esa ira, ese bastardo tiene unos reflejos, velocidad y agilidad comparable con esa gran fuerza que tiene ahora- Dijo Ryos seriamente.

-Y aunque logres dañarlo a pesar de todo eso, este tipo tiene una resistencia al daño increíblemente alta. Aunque claro, solo si logras causarle daño a esa piel tan dura que cubre su cuerpo musculoso. Ahora su piel es casi tan dura como el diamante- Comento Sonia al peliverde.

-¿Casi tan dura como el diamante? Que estupidez-Hablo Roku con seriedad- El diamante no es más que otra clase de roca. Y yo devoro rocas-

Después de decir esas palabras que demostraban su gran determinación por derrotar al enemigo que tenía en frente, el joven de cabellos verdes que pertenecía a la antigua raza de los Nirvits comenzó a avanzar hacia adelante hasta posicionarse un poco delante de los jóvenes magos de Fairy Tail y luego apunto su lanza hacia su enemigo de Unique Oracion con una gran seriedad en su mirada.

-¡Da igual en que se base su magia, cuanta fuerza tenga, cuan dura su piel, o que tan grande sean sus habilidades! ¡Yo lo derrotare! ¡Ese es mi deber!- Exclamo Roku con gran seriedad y ferocidad en su afilada mirada de ojos cafés.

-¡¿Qué?! ¡¿Derrotarme?! ¡¿Un mocoso como tú?! ¡¿Quieres hacerme enojar aún más?! ¡Te matare!- Gritaba Ikari con una ira sin comparación.

-¡Hm!...En eso tienes razón, un simple mocoso no puede derrotarte…por eso… ¡Lo admito!- Exclamo Roku repentinamente.

-¿Eh? ¿Lo admites? ¿De qué demonios estás hablando?- Preguntaba Ikari con un poco de confusión.

-¡Admito que no soy niño, pero tampoco soy un Nirvit normal! ¡Y tampoco soy un guardián con poderes concedidos por un dios protector! ¡Si quiero derrotarte…aceptare lo que soy, aunque me desprecie por eso!- Hablo Roku seriamente- ¡Yo…Yo soy Roku… un Nirvit que usa magia! ¡Y tal como dijo Tsuna, soy un Dragon Slayer! ¡Y este Nirvit que usa magia para matar dragones…por su padre, por su ciudad, por su raza, por este mundo…Te derrotara, Ikari!-

-¡Oh! ¡Tienes unas grandes agallas mocoso…Puede incluso tengas más agallas que aquel tipo que se llamó así mismo el guardián de los Nirvits que yo mate cuando nos apoderamos de esta ciudad…si no me equivoco era tu padre, ¿Verdad?!- Comentaba el monstruoso Ikari mostrando una aterradora mirada con sus ojos en blanco.

-¡Tch! ¡Maldito…!- Respondió un molesto Ikari apretando sus puños para contener su furia.

-¡Pero da igual si tienes agallas o si eres un Nirvit con magia o si eres un guardián o si eres un asesino de dragones o lo que sea que te hagas llamar! ¡¿Crees que un maldito enano como tu puede derrotarme?! ¡Ni en un millón de años! ¡Lo único que hizo tu pequeño discurso fue hacerme enojar más!- Gritaba el puntiagudo pelinaranja mientras amenazaba enseñando los colosales músculos que conformaban su cuerpo.

-¡Hm! ¿Con ni en un millón de años, eh? ¡Ya lo veremos!- Exclamo un serio Roku apuntando la lanza que sujetaba en su brazo derecho hacia su enemigo.

-¡Espera un momento, mocoso! ¡Recuerda que nosotros todavía estamos aquí!-

-¡Si! ¡Y también tenemos asuntos muy importante con ese monstruo de músculos de ahí!-

Al escuchar ese par de voces masculinas, el Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación volteo levemente la mirada hacia y pudo ver con una seria mirada como de su lado derecho se encontraba el albino Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación que estaba al lado de una herida joven pequeña de cabellos rubios que era ayudada a estar de pie por un par de Exceeds mientras que de su lado izquierdo se encontraba a su lado el pelinegro Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación que estaba al lado de un joven de largos cabellos cafés.

-Ustedes…- Reacciono Roku con leve sorpresa.

-¡Como hombres no podemos dejar que un simple niño pelee solo!- Dijo Sonia chocando sus puños.

-¡Si! ¡Además tu dijiste que somos aliados, y los aliados se ayudan entre sí!- Comento Lucia muy seria.

-¡S-Si!- Apoyo un serio Lector a pesar de estar levemente asustado mientras sostenía a Lucia por la espalda.

-¡F-Frosch piensa lo mismo!- Dijo el gato verde en el mismo estado.

Ante todas las palabras que habían dicho los magos de Fairy Tail y los dos exceeds de Sabertooth, Roku dejo una leve expresión de sorpresa en su rostro para que luego fuera cambiada por la seria mirada de siempre, pero con el toque que él sonreía levemente sin que nadie lo notara y mientras recordaba las palabras de cierto mago de fuego de cabello rosado.

-Con que este es el otro lado de los magos de los que me hablaste…no me desagrada…Pero…- Pensaba el peliverde mientras apartaba la sonrisa de su rostro.

Sin ningún previo aviso, aquel joven de cabellos verdes levanto su afilada lanza por encima de su cabeza para luego clavar la afilada punta de esta en el suelo de concreto que pisaban sus pies, sorprendiendo a todos los magos presentes ahí. Y en el momento que Roku realizo tal acto, un colosal muro fue formado por unas enormes, anchas y lizas piedras que surgieron del suelo detrás de él y del suelo que estaba en frente de los magos de Fairy Tail, que solamente tuvieron tiempo de sorprenderse.

Aquel colosal muro de grandes y resistentes rocas siguieron surgieron del suelo hasta elevarse lo suficiente para conectar con el alto techo de la habitación y sin dejar ningún espacio que dejara entrar a los magos de Fairy Tail a ese lado donde se encontraban un serio joven Nirvit y un enojado Ikari, que estaba levemente confundido por lo que había pasado.

-…Yo debo derrotar a Ikari. Es lo único que puedo hacer como guardián de los Nirvits…y como su aliado- Pensó Roku con gran seriedad mientras sacaba su lanza del suelo.

-¡¿Q…Que rayos?! ¡¿Un muro?!- Reacciono Marcus con impresión.

-¡Oye, mocoso! ¡¿Qué demonios es lo que planeas al hacer esto?!- Gritaba Ryos con enorme furia.

-Ustedes busquen la salida de este lugar y váyanse a buscar el núcleo de Hea. El jefe Koraku me dijo que si su núcleo es destruido, Hea no podrá activarse. Ustedes váyanse, yo me encargare de este tipo tan molesto- Dijo Roku seria y fuertemente del otro lado del muro.

-¡¿Qué?! ¡¿Estás loco, mocoso?! ¡Tú no puedes derrotar a un monstruo como ese tu solo! ¡Nosotros no nos iremos a ninguna parte!- Gritaba Marcus nerviosamente.

-Este no tiene que ver con que si puede o no puedo derrotarlo…tengo que hacerlo, o mejor dicho, es lo único que puedo hacer-Hablo Roku- Luego de superar la muerte de mi padre, me di cuenta de algo al ver Calm luego de un mes…me di cuenta de algo que no percate la primera vez que lo vi. Calm…posee un aterrador poder…un poder que yo no poseo…yo no puedo derrotarlo. Pero como guardián de los Nirvits no puedo rendirme sin hacer nada. Lo único que puedo hacer ahora, es vencer a este hombre…incluso si muero en el intento. Así que por favor, váyanse y destruyan a Hea…salven mi ciudad y al mundo…Magos de Fairy Tail-

-T-Tu-Hablo Sonia-… ¡¿Crees que aceptaremos ese discurso como excusa para tu suicido, mocoso?! ¡Hacer algo como eso…No es de Hombres!-

Tras gritar esas furiosas palabras, la joven de largos cabellos cafés y series ojos apretó con gran fuerza su brazo derecho, y mientras lo preparaba para dar un golpe, lo transformo con su magia en el enorme y musculoso brazo derecho de un gorila de pelaje negro. Y usando ese mismo brazo, Sonia impacto un brutal impacto en el muro de rocas que Roku había creado para separarlos. Pero al hacer eso, la pelicafe noto como no había logrado causar ni un solo raspón a esas rocas.

-¡¿Qué?! ¡¿No lo rompí a pesar de la fuerza de mi Take Over?!- Reacciono Sonia con enorme impresión.

-No gastes fuerzas inútilmente. Las rocas que yo uso no son rocas normales. Son las rocas para vencer dragones- Dijo Roku con seriedad.

-¡Por favor, déjanos luchar a tu lado! ¡No tienes que hacer esto solo!- Gritaba Lucia mientras golpeaba el muro con las pocas fuerzas que le quedaban.

-Te equivocas completamente en eso, niña. Tengo que hacer esto solo…con mi poder. Ustedes usen su poder para acabar con los ridículos planes de Calm…Váyanse- Dijo el peliverde en un serio tono.

-Pensé dejarlos terminar su conversación como un último deseo…Pero usar la palabra ridículo en una oración que incluye el nombre de Calm-sama… ¡Eso es algo completamente imperdonable, maldito mocoso Nirvit!-

-¡¿Eh?!- Reacciono Roku con impresión.

Al escuchar la voz de su iracunda voz de su enemigo a una distancia tan corta, el joven de largos cabellos verdes en forma de cola de lobo rápidamente se dio la vuelta y abrió sus afilados ojos cafés al presenciar como ahora en frente de él se encontraba el gigantesco Ikari, el cual hacia permanecer a sus músculos y fornidos brazos por encima de su cabeza al mismo tiempo que apretaba con gran fuerza sus dos puños.

-¡AAAAAAAHHH!- Grito el pelinaranja furioso.

Rugiendo con enorme fuerza desde lo profundo de su garganta, el musculoso miembro de Unique Oracion descendió sus dos brazos con gran velocidad y fuerza con la intención de aplastar al joven mago Nirvit, pero el termino causando gran destrucción en el suelo debido a que el Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación se había movido velozmente de su posición y ahora se encontraba a unos metros del lado derecho de Ikari al mismo tiempo que recolectaba una gran cantidad de aire y polvo en sus mejillas.

-¡Keiburyu no Hoko!-

Al mismo tiempo que gritaba el nombre de su ataque y liberaba el gruñir de alguna clase de bestia, Roku disparo a través de su boca, un enorme tornado formado por un viento y polvo marrón que giraba a veloz velocidad y poseía en su interior afilados pedazos de rocas, y que avanzaba con gran rapidez hacia el musculoso Ikari, el cual no pudo hacer nada más que recibir el brutal ataque que no tardo en convertirse en una enorme explosión de tierra y polvo.

Tras el exitoso impacto de su rugido, Roku mostro una leve sonrisa de confianza por unos segundos, pero aquella sonrisa se dispersó al igual que el polvo que cubría aquella zona en el momento en que el mago Nirvit observo con sus ojos cafés como el musculoso y enorme miembro de Unique Oracion se encontraba perfectamente bien y con una mayor ira que antes.

-¡Tch! ¡Maldición, no funciono! ¡Sin duda es como dijeron esos magos, no solo aumentaron sus músculos! ¡Su velocidad y resistencia son más altas que antes!- Pensó Roku con frustración.

-¡MOCOSO!- Gritaba Ikari lleno de furia.

Mientras gritaba furiosamente, el musculoso pelinaranja comenzó a correr velozmente contra el joven de cabellos verdes y cuando estuvo lo suficientemente cerca, empezó a lanzar una destructiva seria de enormes puñetazos en la dirección de su enemigo. Pero increíblemente, un serio Roku lograba esquivar cada golpe que lanzaba el musculoso miembro de Unique Oracion con la gran rapidez y agilidad que poseía su cuerpo de corto tamaño, pero le costaba bastaste esquivar esa enorme serie de ataques.

Pero incluso con esa gran dificultad y luego de varios segundos esquivando esos enormes, fuertes y veloces golpes de Ikari; Roku hayo la oportunidad perfecta para sostener con gran firmeza la afilada lanza que cargaba con su mano derecha y dirigir la punta de esta hacia el abdomen ancho y desprotegido abdomen de su oponente. Pero en el momento en que la punta de la lanza que había atravesado el duro suelo anteriormente hizo contacto con la piel de Ikari, Roku se sorprendió de gran manera al percatarse que esta no se clavaba en el a pesar de lo fuerte que la empujaba.

-¡¿Qué?! ¡¿No puedo atravesarlo con una lanza hecha de metal Nirvit?! ¡¿Qué tan dura es su piel?!- Reacciono Roku con enorme sorpresa.

-¡¿Tratas de herirme con un palo?! ¡Me estas subestimando demasiado, maldito mocoso!- Grito Ikari iracundo.

Gritando aún más furiosamente que antes y mientras Roku se encontraba en un gran shock por su ataque fallido, Ikari aprovecho para impactar un tremendo golpe en el lado derecho del joven mago Nirvit que aparte de hacerlo liberar algunos hilos de sangre por su boca y romperle algunos huesos, lo mando a volar con enorme velocidad por los aires de esa zona hasta que se estrelló con gran brutalidad en la pared del lado derecho de esa habitación y causo una enorme montaña de polvo.

Tras unos varios segundos, esa colosal nube de polvo se despejo poco a poco y dejo ver como un enorme y fragmentado cráter que se había formado en la pared del lado derecho de la habitación y en el interior de ese cráter, se encontraba un enterrado joven de cabellos verdes y afilados ojos cafés que poseía varios raspones ensangrentados y que también poseía hilos de sangre saliendo de sus labios.

-¡A-Ah!- Escupía Yoku algunas gotas de sangre- ¡S-Su fuerza sin duda aumento mucho…me rompió algunos huesos con tan solo ese ataque…! ¡P-Pero todavía sigo consiente…lo que significa que su fuerza no es tan grande como creí! ¡Todavía puedo luchar!-

-¡¿Qué?!-Pensaba Ikari algo sorprendido- ¡¿No lo mate con ese golpe?! ¡Imposible! ¡Creí que había usado la fuerza necesaria para que su cuerpo se aplastara por completo contra la pared! ¡¿Acaso ese chico poseía tal resistencia…o a mí me falto fuerza?! ¡Maldita sea! ¡No tengo tiempo para hacerme estar preguntas! ¡Tengo que apresurarme en matar a este mocoso para ir a buscar a Calm…antes de que ese infeliz de Yoku haga otro movimiento!-

Con esos claros pensamientos en sus respectivos cabezas, el mago de grandes músculos e una incomparable ira empezó a correr velozmente hacia el joven mago Nirvit, el cual había salido del cráter en la pared creado por su anterior choque y resistiendo el dolor de sus recientes heridas, también comenzó a correr en dirección hacia su enemigo. Y cuando ambos oponentes estuvieron frente a frente nuevamente, Ikari empezó a lanzar unos consecutivos y poderosos golpes mientras que Roku no hacía más que esquivarlos con gran agilidad y de vez en cuando atacaba con su lanza, aunque no tuviera mucho efecto en su enemigo.

Cuando Ikari aumentaba la velocidad y fuerza de sus golpes, Roku retrocedía rápidamente pero después de unos segundos, volvió a avanzar y repetía el mismo proceso con el musculoso mago de Unique Oracion. Los dos oponentes siguieron haciendo esa rutina una y otra vez durante varios segundos, y cada vez que el joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación volvía a acercarse a su enemigo, él podía notar como la dificultad con la esquivaba sus golpes disminuía levemente.

-Puedo ver…puedo ver claramente de donde vienen cada uno de sus golpes. Pero es extraño. Más que acostumbrarme al ritmo de sus ataques, pareciera como si la velocidad de este tipo estuviera disminuyendo poco a poco- Pensaba un concentrado Roku mientras esquivaba los ataques de su enemigo.

-¡¿Qué demonios está pasando?! ¡¿Por qué demonios no puedo aplastar a esta maldita cucaracha?!- Se preguntaba Ikari con gran ira cada vez que lanzaba un golpe con sus grandes brazos.

-Bueno, cualquiera que sea la razón, no puedo relajarme. Tengo que estar completamente concentrado en derrotar a este tipo. No dejare que vuelva a lastimar a nadie…al igual que hizo con mi padre…- Pensaba Roku mientras recuerdos comenzaban a llegar a su cabeza.

FLASHBACK

Un mes atrás…

Antes de los jóvenes magos de Fairy Tail, Sabertooth, Lamia Scale y del consejo mágico llegaran; la subterránea, antigua y secreta verdadera ciudad de la raza Nirvit poseía un aspecto y fragancia muy distinta a la actual. Esta ciudad poseía un enorme ancho y sus horizontes estaban basados en enormes paredes de piedra que llegaban hasta el luminoso cielo azul artificial que iluminaba a la subterránea ciudad.

Esa misma ciudad estaba basada en enormes, altos y anchos edificios o casas además de las distintas calles que había entre las estructuras construidas con bloques de color dorado. En el centro de esa ciudad había un enorme castillo medieval construido con bloques de color dorado y por otras partes de la ciudad habían bosques formados por anchos y verdes árboles y arbustos llenos de frutas o vegetales. Pero todo eso no era lo que hacía distinto a la subterránea ciudad de los Nirvits antes de que los jóvenes magos llegaran, sino otra cosa.

Lo que diferenciaba a esa ciudad con su actual aspecto, era que en algunas casas o edificios y en la mayoría de las calles que conformaban a esa bella ciudad, se encontraban una incontable cantidad de gente de vestimentas parecidas, con tatuajes de pintura en distintas partes de su cuerpo y llenos de felicidad mientras hacían vivían sus respectivas vidas. Los hombres de esa ciudad vestían sin camisa y con pantalones cortos por debajo de faldas hechas de paja y las mujeres vestían con largos vestidos de tela de colores muy parecidos entre ellos.

Algunas personas simplemente se encontraban en sus casas con sus respectivas familias, otras estaban en los grandes edificios construyendo toda clase de objetos mágicos con sus propias manos y herramientas, y la mayoría simplemente se la pasaba en las calles caminando con alegría, hablando con sus amigos, durmiendo cerca de las fuentes u observando jugar a las felices niñas y niños; pero entre todas esas personas que pertenecían a la raza Nirvit, habían un cierto joven que corría con alegría entre las calles llenas de gente igual de complacida.

Ese joven de largos cabellos verdes atado en forma de cola de lobo y afilados ojos de color marrón parecía poseer unos 13 años de edad y parecía vestir con las mismas ropas que vestían los otros hombres Nirvit, con la diferencia que el poseía pulseras de paja en sus muñecas y tobillos además de un par de colmillos pintados en sus ambas mejillas con pintura roja. Aquel joven de cabellos verdes seguía corriendo por distintas calles de la ciudad con una gran sonrisa en su rostro, y esa sonrisa creció aún más cuando observo las siluetas de dos personas que se encontraba hablando cerca de unas tantas fuentes de la ciudad.

-¡Jefe Koraku! ¡Papa!- Gritaba un alegre Roku al ver a las dos personas a las que trataba de llegar.

Ante las palabras que había gritado el joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación, esas dos personas a las que él se acercaba detuvieron su conversación y voltearon su mirada hacia su dirección. Una de esas personas era un anciano de baja estatura, ojos de color rojo, una cabellera y barba de color blanco canoso, tatuajes lineales en su rostro con pintura roja, sujetaba en su mano derecha un bastón con un cristal incrustado en parte superior y una vestimenta igual a la de Roku.

Y la persona que estaba al lado de ese anciano que poseía el título de jefe de los Nirvits y el nombre de Koraku, era un hombre desconocido como de una edad alrededor de 30 años que poseía una apariencia basada en un cabello corto de color verde con una apariencia lisa, unos afilados ojos de color marrón, tenía un cuarteto de colmillos pintados en sus dos mejillas, tenía un cuerpo bien ejercitado, sostenía una punzante y cortante lanza en su mano derecha y vestía las mismas ropas que todos los demás hombres Nirvits. Al ver al joven Roku acercarse corriendo a su posición, el anciano Koraku y el hombre de nombre desconocido se sorprendieron levemente.

-Oh, parece que tenemos algo de compañía inesperada- Comento Koraku tranquilamente.

-¡¿Roku?!- Reacciono el hombre de cabellos verdes que responde a la palabra de "Papa" dicha por Roku.

-¡Jefe Koraku! ¡Papa! ¡Van a salir al exterior a buscar alimentos, ¿Verdad?! ¡Déjenme ir con ustedes!- Pedía el joven peliverde con gran emoción.

-Parece que tenemos a un invitado muy animado, ¿No crees, Ryuga? Bueno, era de esperar de tu hijo- Le hablo un tranquilo Koraku al hombre de cabellos verdes que era el supuesto padre de Roku.

-Por favor no hable como si fuéramos a llevarlo con nosotros, Jefe Koraku-Hablo el hombre de nombre Ryuga- Roku, ¿Acaso no te dije que hoy tenías que limpiar por completo nuestra cada luego del desastre que causaste ayer mientras entrenabas?-

-¡Ya lo hice! ¡La limpie por completo!- Respondió un emocionado Roku.

-¡¿Qué?! ¡¿En serio?! ¡¿Tan rápido?!- Reacciono Ryoga con sorpresa.

-¡Si! ¡Eso significa que estoy libre, lo que significa que puedo ir con ustedes al exterior, ¿Verdad?!- Decía Roku con emoción.

-No adelantes los hechos, Roku. Todavía no te he dado ningún permiso- Contesto Ryoga sin mucho ánimo.

-Parece que tienes muchas ganar de ir al exterior, Roku. ¿Por qué el tan repentino interés en el mundo más allá de nuestra ciudad?- Preguntaba con interés el jefe de los Nirvits.

-Bueno…es que como sabe mi Jefe Koraku, mi madre murió hace poco a causa de una enfermedad…pero antes de que eso pasara ella me contaba historias sobre el mundo del que los Nirvits nos ocultábamos-Hablaba Roku- Ella me decía que el mundo de la superficie poseía un cielo real y no uno artificial, que había bosques muchos más profundos y con toda clase de animales, hermosos lagos e inmensos mares, enormes montañas que alcanzaban las nubes y además que había personas que podían usar poderes especiales como los que tenemos yo y papa, les llaman Magos. ¡Yo sin duda quiero ver esa clase de mundo, así por favor llévenme con ustedes, por favor!-

-Roku…- Nombraba el padre de este con algo de duda sobre la decisión que debía tomar.

-Parece que no va rendirse hasta que le demos permiso. Bueno, creo que no sería tan malo llevarlo por un rato, ¿No crees lo mismo, Ryoga?- Comento Kokaku sonriendo.

-No usted también, Jefe Koraku- Reacciono Ryoga algo frustrado.

-¡Si el Jefe Koraku me deja ir, eso significa que puedo, ¿Verdad, papa?! ¡Déjame ir!- Pedía el joven peliverde con gran emoción.

-Rayos…Bueno, creo que si el Jefe Koraku te da permiso, no tengo más opción que…-

Pero antes de que el padre del Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación pudiera dar una respuesta apropiada a su emocionado hijo; El, el anciano a su lado, el joven que estaba en frente de él y todas las demás personas que vivían en esa subterránea y oculta ciudad se sorprendieron en gran medida al escuchar y ver una colosal explosión que había provenido de uno de los tantos bordes de la ciudad.

-¡¿Qué?!- Reacciono Ryoga dando la vuelta y observando la enorme explosión.

-¡¿Una explosión…aquí en la ciudad?!- Reacciono Roku de la misma manera.

-¡¿Qué está pasando?!...¡Ryoga, mira!- Exclamo un sorprendido Koraku apuntando la mirada hacia delante de él.

Al escuchar las palabras del anciano jefe de los Nirvits, Ryoga y su hijo que seguía ahí presente dirigieron la mirada hacia la misma dirección que él y quedaron sorprendidos al igual que el resto de la gente de la ciudad al momento en el que vieron que los suelos de esa zona se arrastraba un hombre de la raza Nirvit con cabellos marrones y ojos verdes que poseía una gran cantidad de heridas sangrantes en todo su cuerpo.

-J-Jefe Koraku…Ryoga-san…- Decía ese herido hombre mientras se arrastraba por los suelos y escupia varias gotas de sangre.

-¡T-Tu…eres uno de los guardianes de la entrada B, Shinra! ¡Que terribles heridas!- Reacciono Ryoga corriendo a tomar a su compañero entre sus brazos con mucho cuidado.

-R-Ryoga-san…rápido…t-tiene que apurarse a ir a la entraba B…- Murmuraba el tal Shinra con gran dolor y dificultad.

-¡No hables! ¡Estás muy herido, tenemos que atenderte rápido!- Decía Ryoga con preocupación.

-P-Por favor, no se preocupe por mi…tiene que ir a la entrada B cuanto antes…e-en la entrada B…en la ciudad… ¡Hay intrusos!- Grito Shinra con las pocas fuerzas que le quedaban y mirando al peliverde con gran seriedad.

-¡¿Eh?!- Reacciono Ryoga con enorme impresión.

Luego de que aquel herido hombre de cabellos marrones gritara esas firmes palabras hacia el hombre de cabellos verdes que lo sostenía entre sus brazos, este hombre se sorprendió increíblemente y luego de dejar a su lastimado compañero acostado en el piso, comenzó a correr velozmente en dirección hacia el lugar de la ciudad en donde esa explosión había azotado mientras era seguido por su hijo y el anciano jefe de la ciudad Nirvit. Pero mientras ellos avanzaban, en esa zona de la ciudad, grandes cosas pasaban.

-¡No se muevan!- Gritaban los guardias Nirvits de esa zona de la ciudad.

Gritando esas firmes palabras con gran valentía y algo de nerviosismo; aquellos hombres Nirvits de distintas apariencias, pero de vestimentas y tatuajes iguales y con cuerpos bien ejercitados, apuntaban las afiladas puntas de las respectivas lanzas que sostenían con gran fuerza en sus manos hacia una gran nube de humo provocado por la explosión anterior que contenía en su interior a un peculiar grupo de personas, las cuales comenzaron a salir de esa misma nube caminando poco a poco hacia adelante.

-Vaya, creo que me pase un poco con esa explosión de luz- Comentaba una voz masculina que salía de ese humo.

La persona que había hablado recientemente mientras apartaba el humo de su rostro era un joven hombre como de 18 años de edad que poseía un desordenado y puntiagudo cabello de color marrón que tenía algunos mechones por su frente y oídos, y sus ojos eran de color negro un poco brillante. Ese hombre vestía con un suéter verde de mangas largas, unos jeans blancos y unos zapatos deportivos marrones.

-No digas mentiras estúpidas, Usoka. Tu sabes perfectamente que te pasaste con esa explosión de luz- Dijo una voz femenina que salía de esa misma nube.

Quien había hablado esta vez era una bella mujer de largos cabellos color turquesa en coletas amarrados con cintas negras, ojos azul oscuro y que vestía con un vestido blanco con falda rosa y botas grises.

-¿Estúpidas mentiras? Eso es algo ofensivo, Mushi. Yo solamente trataba de iluminar ese oscuro camino- Comento Usoka con una leve sonrisa.

-Lo que me importa cómo te sientas. En primer lugar, ya faltaba poco para llegar a la ciudad, asi que no faltaba que iluminaras el camino. Por tu culpa ahora estamos rodeados de guardias- Contesto Mushi con enfado.

-Ustedes dos no actúen tan relajados. Estamos siendo amenazados con armas- Dijo otra voz que surgía de esa nube de humo.

Esta vez la voz que había hablado permanecía a un delgado joven masculino con una apariencia basada en puntiagudos cabellos naranjas, serios ojos cafés y vestimenta con una camisa negra sin mangas, pantalones largos marrones y zapatos deportivos negros.

-No deberías ser tan exigente, Ikari-kun. No es tan malo estar un poco relajado- Hablo otra voz masculina saliendo de esa humo.

-¡Oh, las lanzas de esos tipos son geniales! ¡Parecen caballeros antiguos!- Comento otra voz del mismo lugar.

La primera persona que había hablado era un sonriente joven de cortos cabellos rubios, afilados ojos rojos y que vestía con una sudadera negra con capucha por encima de un suéter gris, unos jeans azules y unos zapatos deportivos negros. Y la otra persona era un joven de cortos cabellos negros y ojos del mismo color que vestía con una gruesa armadura masculina de color negro, una capa roja en su espalda y botas marrones.

-Deberían escuchar lo que dice Ikari y no actuar tan relajadamente, Yoku, Kenshin-Hablo una inexpresiva voz- En cualquier caso, ¿Qué desea que hagamos, Calm-sama? ¿Quiere que contraataquemos?

La persona que preguntaba en un tono tan faltante de emociones era una bella joven de largos cabellos purpuras atados en una cola de caballo que llegaba hasta la espalda, inexpresivos ojos rojos y con vestimentas basadas en un suéter negro de mangas largas y un cuello un poco alto, junto con unos jeans un poco ajustados de color azul oscuro y unos zapatos deportivos de color marrón.

Y la persona a la que esa inexpresiva joven le había hablado, era el último ser que faltaba por salir de aquella densa nube de humo con gran tranquilidad y también era el líder del grupo que más adelante seria conocido como Unique Oracion. Ese ser era un serio e imponente hombre de largos cabellos color plateado y ojos de frio como negro, y que tapaba su cuerpo con una larga capa de color negro de los hombros para abajo.

-Ni tú ni los otros hagan algo por el momento, Hana. Solamente quédense quietos hasta que yo cambie de opinión- Respondió el serio Calm.

-Como usted desee- Contesto la inexpresiva segunda al mando.

-¡Malditos, les he dicho que no muevan!- Grito nuevamente uno de los tantos guardias Nirvits que rodeaban a los siete seres que surgían de ese humo y le apuntaban con sus lanzas.

-¡¿Maldito?! ¡¿Te atreves a llamar a Calm-sama de esa manera?!- Reacciono Hana con gran ira a punto de hacer surgir gigantescas raíces del suelo.

-Les he dicho que no hagan nada, Hana-Hablo Calm para luego caminar un poco hacia el frente- Por favor, bajen sus armas, raza Nirvit. Prefería que una raza como ustedes que se ocultaron del mundo porque odiaban la violencia no la use. Lo único que yo deseo es que me permitan hablar con el hombre que ustedes consideran su líder-

-¡No hables como si tu tuvieras la ventaja aquí! ¡Claramente nosotros somos más, y podemos vencer…!-

-Cálmense, todos. Yo concuerdo con ese hombre sobre el caso de no usar la violencia-

Al escuchar la voz que interrumpía el guardia que hablaba fuertemente; todos los guardias y los miembros de Unique Oracion ahí presentes voltearon la mirada con algo de sorpresa y seriedad y pudieron ver como aparte de una gran cantidad de gente que había llegado a esa zona de la ciudad por la conmoción, pudieron ver como Roku, Ryoga y más importante, Koraku, habían llegado a escena.

-¡Jefe Koraku!- Reaccionaron los guardias Nirvits al ver como el anciano se acercaba.

-¿Jefe? Entonces, ¿Tu eres el líder en esta ciudad?- Preguntaba Calm con gran seriedad.

-Así es. Mi nombre es Koraku, y soy el décimo líder que la raza Nirvit ha tenido desde que decidieron los mismos decidieron apartarse del mundo al ocultar su ciudad bajo tierra. ¿Podría preguntar quién eres tú?- Se presentó y preguntaba el serio anciano.

-Es un gusto en conocerlo, Koraku. Mi nombre es Koraku, y estos seres que están detrás de mí son mis subordinados. Primero déjeme decirle que lamento esta forma de presentarme en tan antiguo lugar- Contesto el peliplateado con seriedad.

-Por el momento no te preocupes por eso. Y dejando de lado el modo en que encontraste esta ciudad subterránea… ¿Podría preguntar qué haces tú y tus subordinados aquí, Calm?- Preguntaba Koraku en un tono muy serio.

-Con que directo al grano, ¿Eh? Bueno…si buscas una respuesta clara de mis intenciones…Lo que yo busca al invadir esta ciudad…Es la paz- Respondió Calm severamente.

-¿La paz?- Repitió Koraku con confusión.

-Sí, la paz. Busco eliminar todo el virus del caos de este mundo y volverlo uno donde exista una calma eterna que solo merecerán aquellos seres vivientes que realmente merezcan vivir. ¿Entiendes lo que quiero decir?- Preguntaba Calm luego de su explicación.

-No. Lamento decir que no tengo ni idea de lo que ha…-Hablaba Koraku hasta abrir los ojos con sorpresa al llegar un pensamiento a su cabeza-…Espera un momento…al venir a nuestra ciudad a buscar la paz…no te referidas… ¡¿A eso?!-

-¡¿Eso?!- Repitió Roku en su cabeza al escuchar las palabras de un impactado anciano.

-Parece que sabes perfectamente de lo que hablo, Koraku. Si. Lo que yo busco es aquella legendaria arma que los Nirvits construyeron hace años con la cooperación del mago oscuro, Zeref. Aquella arma que tenía el poder de eliminar a toda la raza humana en cuestión de segundos- Decía Calm seriamente.

-¡¿Qué?! ¡¿Arma?!- Pensaba un sorprendido Roku al escuchar las palabras del peliplateado.

-¡Espera, Calm! ¡Esa atrocidad de la que hablas jamás existió! ¡Solamente son rumores que la gente invento sobre nuestra raza! ¡Los Nirvits somos seres que buscan la paz del mundo! ¡Por eso nosotros jamás crearíamos algo que causaría muertes a nivel global! ¡Así que vete de nuestra ciudad!- Exclamaba Koraku con gran fuerza.

-¿Algo que causa muertes? A pesar de ser un Nirvit, creo que se equivoca, Koraku-Hablo Calm- Justamente porque los Nirvits son seres que buscan la paz, es que crearon aquella arma. Es porque ustedes saben al igual que yo que la humanidad es la principal causa de caos y muerte en este mundo y mientras ella exista, la paz será imposible. Así que por el bien del mundo…Dígame donde esta esa arma, Koraku-

-¡Ya te dije, que esa cosa no existe! ¡Vete de nuestra ciudad, Calm!- Gritaba Koraku severamente.

-Con que no existe, ¿Eh?-Hablo Calm- Pues esta ciudad subterránea habitada por una raza extinta hace cientos de años tampoco existía y solamente eran rumores que la gente contaba, pero aquí están en frente de nosotros. Por esa misma razón lamento decir que no te creo cuando dices que tal arma no existe, Koraku. Y si tú que eres el jefe de esta raza no quiere decirme donde está, no tengo más opción que buscarla por mí mismo…incluso si tengo que destrozar esta ciudad a cientos de escombros-

-¡Maldito! ¡No pienso dejarte amenazar a mi ciudad de esa forma!- Exclamo Ryoga furiosamente poniéndose delante de Koraku y sus camaradas Nirvits.

-¡Ryoga!- Reacciono Koraku con sorpresa.

-¡Lo lamento mucho, Jefe Koraku! ¡Pero está claro que este sujeto quiere destruir nuestra ciudad, y yo como el gran guardián de los Nirvits no puedo permitirlo! ¡Vamos, todos!- Dijo Ryoga ferozmente sosteniendo su respectiva lanza con fuerza.

-¡Sí!- Respondieron los otros guardias Nirvits ahí presentes.

-¡Papa!- Decía un alegre Roku al ver la valentía de su padre.

-Parece que ninguno de ellos tiene intenciones de hablar pacíficamente- Comento Kenshin observando la situación.

-¿Ya podemos actuar, Calm-sama?- Preguntaba Hana con seriedad.

-Negativo. Todos ustedes quédense atrás. Si yo me encargo de todos, causaremos menos daños en la ciudad y a los no luchadores- Dio como respuesta el serio peliplateado.

-¡Pero, Calm-sama…!-

-He dicho que yo me encargare de todo. Ustedes quédense atrás- Interrumpió Calm a una preocupada Mushi.

-S-Si- Contesto la peliturquesa con algo de tristeza.

-Calm-sama sí que es estricto cuando quiere- Comento Yoku sonriente.

-¡¿Tu solo contra todos nosotros?! ¡No deberías subestimar a los Nirvits de esa forma! ¡Vamos, compañeros!- Exclamo Ryoga con enorme determinación.

-¡Sí!- Le respondieron los demás guardianes Nirvits.

Tras las firmes palabras que habían exclamado esos varones Nirvits ahí presentes, todos ellos se apresuraron a posicionarse en frente de Calm, el cual estaba delante de sus subordinados. Manteniendo rodeando al líder de Unique Oracion, la mayoría de los guardias Nirvits apuntaron la punta de sus respectivas lanzas hacia él y las mismas puntas de esas lanzas comenzaron a rodearse con una celeste y fuerte energía mágica. Y mientras sus compañeros hacían eso, Ryoga por su parte reunió una gran cantidad de aire y polvo en sus mejillas.

-¡Shin Keiburyu no Hoko!-

-¡AAAAAAAHHH!- Gritaron los demás guardianes Nirvits.

Gritando con enorme fuerza desde lo profundo de sus respectivas gargantas, cada uno de los guardianes Nirvits hizo que la punta de sus lanzas dispara un poderoso rayo de energía mágica, mientras que Ryoga por sí mismo, impresionantemente expulso de su boca un colosal tornado de arena y con pedazos de afiladas rocas volando y girando en su interior. Ese colosal tornado de arena y rocas y todos esos disparos de energía volaban rápidamente hacia Calm, el cual tranquilamente solo se limitó a levantar su mano derecha hacia adelante.

-Dark Repulse…-

Con esas dos simples palabras que Calm dijo con una tranquilidad que superaba los límites de esa situación, de la mano derecha que el había extendido hacia adelante fue expulsada una enorme y poderosa onda de energía oscura mágica que se extendía hacia adelante con gran velocidad hasta el punto que hizo contacto con todos los ataques de los Nirvits y fácilmente los destruyo todos, pero eso no era todo. Esa poderosa onda de magia oscura siguió extendiéndose hasta golpear con gran fuerza a todos los guerreros Nirvits que atacaron a Calm y hacerlos volar violentamente por los aires hasta que quedaron rodando bruscamente por los suelos o chocando destructivamente con algún edificio de los alrededores.

Al ver como los seres que debían proteger su ciudad estaban entre escombros de los edificios o severamente heridos en los suelos de la ciudad y mientras Calm y sus seguidores estaban perfectamente ilesos, la gente de la raza Nirvit que estaba por los alrededores quedo tremendamente impactada y gritando con gran terror.

-¡AAAAAAAHHH!- Gritaban los aterrados Nirvits comenzaron a alejarse de la zona corriendo a gran velocidad.

-¡Papa!- Grito Roku con preocupación- ¡Eso que acaba de hacer ese hombre de cabello plateado… ¿Era la magia de la que me hablaba mi madre?! ¡¿Ese es un mago?!-

-¡Ryoga! ¡Todos!- Reacciono Koraku en la misma situación.

-¡I-Imposible!… ¡¿Nos derroto a todos con un solo ataque?!- Reacciono Ryoga muy herido mientras trataba de levantarse del suelo pero sin mucho éxito.

-¡Oh, eso fue algo increíble de ver!- Hablaba Kenshin con emoción- ¡Calm-sama sin duda es increíble, pero, ¿Vieron las lanzas de esos tipos?! ¡Estaban lanzando rayos! ¡Y además, uno de ellos disparo un tornado de su boca! ¡Fue genial!-

-Qué extraño. Creí haber leído en los pergaminos que nos trajeron a esta ciudad que los Nirvits era humanos creados por dios que no podían usar magia debido a que sus cuerpos no podían absorber el ethernano en el aire- Comento Hana algo confusa.

-Entonces si no pueden usar magia, ¿Cómo hicieron todo eso?- Se preguntaba Ikari con interés.

-Yo también leí esos pergaminos y decían que los Nirvits remplazaron su falta de magia con su increíble intelecto que le permita construir herramientas mágicas increíbles. Esas lanzas deben ser partes de esas herramientas, pero no puedo explicar lo del tipo que lanzo tierra de su boca- Explico Yoku con interés.

-Yo sin duda pude sentir que lo hizo ese tipo fue magia. Entonces, esos pergaminos que leyeron, ¿Nos dijeron mentiras sobre los Nirvits?- Preguntaba Usoka con curiosidad.

-Bueno, no hay que preocuparse si usan magia o no. Calm-sama les mostro lo increíble que es- Comento Mushi con emoción al ver a su líder.

-Ahora que todos sus protectores están derrotados y como ninguno de ustedes quiere hablar sobre la posición del arma, parece que no tenemos más opción que buscarla por nosotros mismos. Les sugiero que si no quieren terminar al igual que estos hombres, se queden en sus hogares y nos dejen tranquilos. Como una raza que desea la paz…no deseo hacerles nada de daño. Entonces…vamos- Hablo Calm con tranquilidad.

-Sí, señor- Contestaron los subordinados Calm a su propio ritmo.

Dichas esas palabras, cada uno de los miembros del grupo que un futuro se autonombraría Unique Oracion, comenzaron a avanzar hacia adelante tranquilamente mientras los asustados hombres y mujeres de la raza Nirvit se apartaban de sus caminos por simple miedo. Pero mientras Calm y sus seguidores se alejaban, ninguno de ellos pudo notar que un cierto hombre de cabellos verde que pertenecía a los Nirvits que habían sido heridos hace poco empezó a usar sus lastimados brazos y piernas para levantarse.

-¡Y-Yo…Yo como gran guardián de los Nirvits…No puedo permitir que entren a esta ciudad, Magos!- Grito Ryoga con enorme fuerza.

Con ese repentino grito desde lo profundo de su garganta y que puso alerta a un sorprendido Roku, un asombrado Koraku y a las perplejas personas Nirvits que habitaban esa misma ciudad; Ryoga uso toda la fuerza que pudo sacar de su herido cuerpo para sostener con enorme firmeza la lanza que se encontraba en su mano derecha para luego dar un gran salto directamente hacia Calm que se encontraba de espaldas hacia él.

Sosteniendo con firmeza esa lanza y apuntando la afilada punta de esta hacia su objetivo que era el líder de Unique Oracion, Ryoga estaba a unos pocos segundos y centímetros de atravesar el cuerpo de este pero antes de que eso pudiera pasar, Roku mas que nadie pudo ver que simplemente lo dejo perplejo.

-¡AH…!- Grito Ryoga de repente.

Koraku, los guardines y ciudadanos Nirvits, y principalmente Roku se quedaron perplejos al ver lo que la razón por la que Ryoga desato ese grito de gran dolor en cuestión de segundos. Ryoga ahora mismo poseía se encontraba levantado sobre el suelo debido a que su pecho ensangrentado estaba siendo atravesado letalmente por la mano derecha de un delgado joven de puntiagudos cabellos naranjas, serios ojos cafés y que se había posicionado detrás de Calm en cuestión de nano-segundos cuando ese Nirvit trato de lastimar a su líder.

-No dejare que pongas un solo dedo sobre Calm-sama, humano- Dijo Ikari con gran seriedad mientras atravesaba el pecho de Ryoga.

-¡AHH…!- Gritaba Ryoga con gran dolor mientras sentía como su vida disminuía.

-¡PAPA!- Grito Roku con gran fuerza mientras las lágrimas comenzaban a salir de sus ojos de una manera sumamente rápida.

-Ikari, creí haberles dicho que hicieran nada hasta que yo les diera la orden. Yo fácilmente pude haberme encargado de ese hombre sin necesidad de matarlo- Dijo Calm con seriedad y tranquilidad mientras miraba a su subordinado.

-Lamento mucho si desobedecí sus órdenes y lo obligue a ver algo que va completamente contra su naturaleza, Calm-sama. Pero no podía arriesgarme a que este humano lo lastimara. Mi cuerpo se movió por su cuenta. Si quiero darme un castigo, lo entenderé completamente- Respondió Ikari mientras sacaba su mano derecha del cuerpo de ese Nirvit.

Diciendo esas palabras con gran seriedad hacia su líder, el joven de cabellos naranjas saco su mano del cuerpo de Ryoga, dejando que este simplemente cayera al suelo desangrándome con gran velocidad. Con ese cuerpo en el suelo, Calm bajo levemente la mirada hacia él y pudo ver como un llorón y desesperado joven de cabellos verdes, ojos cafés y que poseía gran similitud con el hombre herido corría rápidamente hacia ese mismo hombre.

-¡PAPA! ¡PAPA!- Gritaba Roku con gran cantidad de lágrimas en sus ojos mientras trataba de usar sus manos para tapar el gran agujero en el pecho de su padre.

-Ro…ku…- Fue todo lo que pudo decir Ryoga antes de que sus ojos se quedaran frios como el más gélido hielo.

-¡PAPA, DESPIERTA, PAPA! ¡AAAAAHH!- Gritaba Roku acostando su rostro de lágrimas en el ensangrentado cuerpo de su padre.

-¡Ryoga…!- Nombraba Koraku con gran remordimiento observando su cuerpo muerto.

-Que niño más molesto. ¿Debería eliminarlo también para que se reúna con su padre?- Preguntaba Ikari con seriedad.

-No hagas nada más hasta que yo de la orden, Ikari. Simplemente vayámonos a buscar el arma- Contesto el serio peliplateado volteando la mirada hacia delante nuevamente.

-Como usted desee- Dio el pelinaranja como respuesta.

-¡Malditos magos, ¿creen que los dejare ir luego de que le hicieron a mi padre?! ¡Los matare a todos!- Gritaba Roku furiosamente tomando la lanza de su padre y tratando de ir hacia sus enemigos, pero cierto anciano sujeto el cuerpo del joven con gran fuerza evitando que este avanzara.

-¡Detente, Roku! ¡Tu padre no querría que tu vida acabara tan rápido! ¡Respeta su deseo!- Decía Koraku mientras usaba toda la fuerza que podía para detener al triste y vengativo joven.

-¡Suélteme, Jefe! ¡Yo los matare!- Gritaba Roku furiosamente tratando de liberarse sin causarle daño al anciano.

-Aunque estos seres son muy molestos. ¿Seguro que no desea que los eliminemos, Calm-sama?- Preguntaba Hana inexpresivamente oyendo los gritos del joven y viendo el desprecio y terror en los ojos de los demás Nirvits de los alrededores.

-Ya he dicho que no, Hana. Aunque es cierto que son molestos y puede que este no sea el primer intento de asesinato sorpresa que ellos intenten…así no podremos buscar en paz el arma, pero en realidad no deseo eliminar a esta raza que tiene el mismo deseo de paz que yo- Hablaba Calm- Ah, ya se. Si no me equivoco, debajo de esta ciudad hay un enorme grupo de cavernas, ¿Verdad? Koraku…lleva a tu gente a vivir a esas cuevas. Les daremos tres días para que tomen los suministros necesarios para sobrevivir-

-¡¿Q…?!- Reacciono Ryoga con enorme impacto ante las palabras de Calm.

-¡¿Qué ha dicho?!- Murmuraba un ciudadano Nirvit.

-¡¿Nos hará vivir en las cavernas?!- Murmuraba otro ciudadano.

-¡¿Nos quiere quitar nuestra ciudad?! ¡¿Nuestros hogares?!- Murmuro otro ciudadano.

-¡Maldito monstruo!- Grito otro ciudadano.

-¡¿Qué fue lo que dijiste, maldito?! ¡¿Cómo te atreves a decirnos tal cosa?! ¡Nosotros jamás te entregaremos nues…!-

Pero antes de Roku que se encontraba lleno de odio y tristeza incontrolables pudiera terminar de hablar de manera tan errática hacia Calm y sus subordinados, el joven Dragon Slayer de las Cavernas de las Cavernas termino desmayándose de repente debido a que en la parte trasera de su cuello fue impactado un ligero pero efectivo golpe por parte de serio anciano que sujetaba su cuerpo.

-Lo siento mucho, Roku…pero no pienso perder a dos guardianes…a dos seres queridos en el mismo día-Hablaba Koraku- Calm…aceptaremos tu propuesta. Por favor, ya no lastimes a nadie-

-Lo prometo. Fue una buena decisión, Koraku. Como dije tienen tres días para abandonar la ciudad. Nosotros nos quedaremos en aquel castillo que se encuentra en el centro de la ciudad- Dijo Calm comenzando a alejarse de esa zona y seguido por sus subordinados.

-Con que en el castillo…solo espero que no encuentren a Hea…pero más importante, rezo para que no encuentren la forma de activarla…- Pensaba Koraku con un gran arrepentimiento.

Un mes después…tres días antes de la llegada de los jóvenes magos…

Ahora, tras casi un mes luego de esos eventos; la antigua raza de los Nirvits se encontraba viviendo en pequeñas tiendas de tela o paja que conformaban ahora a su pueblo que se encontraba posicionado en una cueva iluminada con brillantes antorchas y que poseía un gran ancho y altura. Y mientras la mayoría de los Nirvits se encontraban conviviendo en los interiores de sus respectivas tiendas o cabañas; un joven Nirvit de cabellos verdes, ojos cafés y con una lanza en su mano derecha se encontraba posicionado en frente de una lápida que poseía las palabras "Ryoga, valiente guardian Nirvit, amado amigo y padre" y que estaba posicionado un poco lejos de ese pueblo.

En otras palabras, era un serio Roku que se encontraba observando la tumba de su padre. Y mientras el Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación se encontraba haciendo eso, a sus espaldas comenzó a acercarse un serio anciano de cabellera y barba canosa que era ayudado a caminar con un bastón.

-¿Otra vez aquí, Roku?- Pregunto Koraku al ver al joven.

-¿Hay algo malo en que quiera estar con mi padre?- Respondió Roku con sarcasmo.

-Para nada- Contesto Koraku al sarcasmo.

-¿Sabe algo, Jefe Koraku?- Hablo Roku- Esto es algo muy irónico. El mismo día que deseaba ir al mundo más allá de mi ciudad, termine yendo a un lugar más debajo de mi ciudad y los magos a los que tanto deseaba ver…los desprecio desde lo profundo de mi alma-

-Roku…entiendo que estés lleno de tristeza y odio por lo ocurrido por tu padre…pero no puedes dejarte guiar por esos sentimientos o si no terminaras sufriendo aún más- Decía Koraku con gran seriedad.

-No tiene que decírmelo, Jefe Koraku-Hablo Roku seriamente- Sin mi padre, yo soy el único Nirvit con la capacidad de usar los poderes místicos que dejo nuestro dios guardián, en otras palabras, soy el gran guardián de los Nirvits. No puedo permitirme actuar como un niño llorón que extraña a su padre. Pero precisamente que soy el gran guardián de los Nirvits…no puedo quedarme sin hacer nada…ya ha pasado un mes y desde entonces he entrenado para volverme mucho más fuerte…lo suficientemente fuerte para matar a cualquier mago que vuelva a ver en frente de mi-

-Que desgracia-Pensaba Koraku- El joven Roku que antes tenía ojos llenos de felicidad y alegría ha sido remplazado por uno completamente diferente. ¿Sera otra de las consecuencias de haber creado esa terrible maldición conocido como Hea? Solamente espero que dios se apiade de nosotros…y nos mande un poco de esperanza que los planes de Calm pueden ser detenidos-

FIN DEL FLASHBACK

-¡…Para que algo como eso no se repita! ¡Te derrotare, Ikari! ¡Es todo lo que puedo hacer!- Pensaba Roku seriamente mientras esquivaba con agilidad los ataques de su musculoso enemigo.

-¡MALDITO INSECTO!- Grito Ikari con incomparable furia.

-¡¿Eh?!- Reacciono Roku con impresión.

En el momento en que su enemigo dio ese fuerte grito lleno de una enorme ira, el joven Nirvit pudo notar que de todos los golpes que había logrado esquivar hasta ahora con una increíble velocidad y agilidad, el siguiente puñetazo de gran tamaño que se dirigía hacia el poseía una velocidad mucho mayor y estaba apretado con una fuerza mucho más grande. Al notar eso, Roku se apresuró a dar un amplio brinco hacia atrás.

Y haciendo eso, el joven de cabellos verdes pudo ver con gran impresión como el colosal puño de Ikari termino impactado bruscamente en la zona del suelo en donde él estaba antes y eso provoco que en ese pedazo del suelo fuera formado en cuestión de segundos un profundo y fracturado cráter que siguió extendiéndose hasta fracturar de gran manera las dos paredes de esa zona de la habitación.

-¡I-Increíble! ¡Destruyo una gran parte del suelo de un solo golpe! ¡Si yo hubiera recibido eso, estaría derrotado sin duda! ¡¿Qué fue lo que paso de repente?! ¡¿Sus habilidades aumentaron?!- Pensaba Roku con impresión observando la extensa destrucción.

-¡Ya deja de moverte, maldito insecto, me haces enojar!- Gritaba Ikari de manera errática.

-¿Enojar?-Pensaba Roku atento a su enemigo- ¡Es verdad! ¡Esos magos me lo dijeron! ¡Mientras más se enoja, más poder obtiene! ¡Eso significa que no importa cuánto me acostumbre a sus movimientos, estos aumentaran! ¡Tengo que aprovechar que puedo seguirle el ritmo, y atacarle con todo lo que tengo!-

Con ese claro pensamiento moviendo su cuerpo, el serio Roku clavo la punta de su lanza en el suelo y luego paso a cruzar sus dos firmes brazos en forma de "X" y mientras hacía esto, pequeñas cantidades de arena y polvo comenzaron a girar velozmente a su alrededor en forma pequeños tornados.

-¡Keiburyu no Tatsumaki!-

Gritando el nombre de su hechizo, el joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación extendió sus dos brazos hacia adelante con gran fuerza y eso al parecer provoco que de la arena y polvo del suelo que tocaban sus pies surgieran de repente un gigantesco par de tornados de arena, polvo y tierra que giraban velozmente y siguieron avanzando hasta encerrar por completo al musculoso Ikari que se encontraba levemente confundido y sorprendido por su situación.

-¡¿Qué rayos es esto?! ¡¿Arena?!...¡Duele!- Dijo Ikari de repente al notar que los pedazos de tierra que estaban dentro de ese tornado que lo encerraban, comenzaron a ser disparados a su cuerpo como veloces balas.

-¡Y eso no es todo!- Exclamo Roku ferozmente.

Mientras Ikari se encontraba encerrado en ese gigantesco par de tornados de arena que al mismo tiempo le disparaban una gran cantidad de pequeñas piedras que le causaban leves daños a los enormes músculos que conformaban su cuerpo, Roku paso a agacharse y a colocar la palma de sus manos en el suelo, el cual comenzó a fragmentase en ese mismo momento.

-¡Keiburyu no Shageki!-

Cuando el joven de cabellos verdes paso a gritar esas fuertes palabras, el suelo que tocaban las palmas de sus dos manos se fragmento aún más y con una mayor velocidad para que luego gigantescos pedazos de piedras fueran disparados como misiles hacia el musculoso Ikari que no pudo hacer nada más que ser impactado por gigantescas y duras rocas una tras otra debido a que los tornados de arena y piedra le impedían su vista y su libre movimiento.

-¡Maldito mocoso desgraciado, ya deja de lanzar tantas rocas!- Gritaba Ikari furioso mientras trataba de cubrirse sin mucho éxito de las rocas tanto grandes y pequeñas que golpeaban seguidamente su colosal cuerpo encerrado entre tornados de arena.

-¡Todavía no!-Exclamo Roku- ¡Esto no es todo el poder que puede poseer el dragón de las cavernas, Ikari! ¡Ahora…Te devorare!-

Exclamadas esas determinadas palabras, Roku ahora paso a apuntar sus dos manos directamente hacia a Ikari e inclino un poco cada uno de sus diez dedos, provocando que sus manos formaran una imagen parecida a una mandíbula. Y al parecer, ese movimiento de manos que Roku hacia provoco que el concreto que conformaba el suelo que tocaban los pies de Ikari, el que seguía siendo atacados por enormes rocas y pequeñas piedras, comenzara a tomar una nueva forma.

-¡Keiburyu no Agito!-

Dado ese grito lleno de gran fuerza, el joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación pego las dos palmas de sus manos una contra la otra y eso ahora provoco que dos gran grandes mandíbulas hechas puramente de piedra surgieran del suelo de los dos lados de Ikari y lo aplastaran al unirse, como si dieran un gran mordisco. Tras todo eso, Roku ya no podía ver ni oír nada de Ikari que se encontraba aplastado entre dos gigantescas mandíbulas de piedra.

Y tras usar todo esos fuertes hechizos unos tras otros, el joven mago de tierra de corta edad no pude evitar caer arrodillado en el suelo mientras se sujetaba de su lanza para no caer desmayado y respiraba de una manera agitada y cansada con algo de sudor reflejado en su frente.

-Ah…Ah…-Hablaba Roku cansadamente- Creo que esta es la primera vez que uso tantos ataques uno tras otros…aunque era de esperar…sin contar la batalla sin terminar que tuve contra Tsuna cuando nos conocidos…esta podría ser la primera batalla real que tengo…pero eso no importa…yo…yo…Gan…-

-¡No ganaste, maldito mocoso!-

Una vez, un joven de largos cabellos verdes atados en forma de cola de lobo y afilados ojos cafés que se encontraba levemente feliz al saber de su victoria se quedó tremendamente impactado al escuchar esa voz familiar y llena de incalculable ira. Al levantar la mirada hacia el gigantesco par de mandíbulas que conformaban su último ataque, Roku estuvo asombrado al ver que esas mismas mandíbulas pasaron a convertirse en una enorme explosión de polvo y tierra provocado por la persona que se suponía había sido aplastado por esas mandíbulas.

Poco a poco el denso polvo disperso en el aire se despejaba y eso permitía a un cansado y sorprendido Roku observar como paso a paso se le acercaba lentamente un ser de puntiagudos cabellos naranjas, enfurecidos ojos blancos, afilados colmillos, vistiendo solamente unos pantaloncillos desgarrados y con colosales músculos conformando casi todo su cuerpo hasta que finalmente se quedó en frente de él respirando de una manera tanto tranquila como furiosa.

-N-No puede ser… ¡¿Sobreviviste a cada uno de esos ataques?!- Reacciono Roku realmente sorprendido al ver a Ikari en frente de él.

-Por supuesto que lo hice-Hablaba Ikari severamente- ¿Acaso no escuchaste cuando esos insectos más grande que tú te dijeron que los vencí a todos ellos con esta forma? Si puedo derrotar a esos insectos que son más grandes que tú, ¿Creíste que no iba a poder derrotarte a ti? ¿Creíste que si lo deseabas lo suficiente ibas a poder vencerme? ¡Eres un tonto, maldito mocoso! ¡Desde el principio nunca tuviste posibilidades de vencerme!-

-¡E-Esto es imposible…! ¡¿Yo no puedo ganar…?!- Murmuraba Roku con enorme frustración apretado sus puños contra el suelo.

-¡Por supuesto que no! ¡Tú solo eres una maldito sabandija que solo sirve para hacerme enojar! ¡Tu padre pudo volver a ponerse de pie luego de recibir un ataque de Calm-sama, lo que significa que no era un debilucho cualquiera! ¡Pero tú no podrías ni soportar ni un solo golpe de mi señor! ...Ah, pero creo que estoy hablando más de lo que debería…se me olvido por un momento que estoy ocupado…Bien… ¡Terminare todo esto de una vez!- Exclamo Ikari seriamente.

-¡Maldición! ¡Maldición! ¡Maldición! ¡Yo no sirvo para nada! ¡No pude hacer nada para salvar a mi ciudad…no pude hacer nada para vengar a mi padre…y no pude hacer nada para ayudar a las personas que llame aliados…Soy patético…No merezco ser el guardián de los Nirvits…No…Yo nunca lo fui realmente…solamente…soy un niño tonto que no puede hacer nada por si solo…y por eso…va a morir…!- Pensaba Roku apretando sus puños y dientes con enorme tristeza y arrepentimiento.

Mientras el triste joven de la raza Nirvit pensaba esas arrepentidas palabras, el musculoso miembro de Unique Oracion que se encontraba de pie en frente de él, levanto su enorme pie derecho y lo posiciono en el aire por encima de su joven enemigo arrodillado en el suelo en frente de él.

-¡Te aplastare como el insecto que eres, maldito mocoso! ¡Y solamente para que lo sepas, luego de que mate a los demás intrusos, a Yoku y que los planes de Calm-sama se cumplan, yo mismo iré a matar a los Nirvits que están en las cavernas de esta cueva solamente para asegurarme que no habrá ningún otro imbécil que se atreva a oponerse a Calm-sama, como tú o los demás insectos! ¡Adios!- Grito Ikari furiosamente.

-¡…Solo…!- Pensó un triste Roku al final mientras cerraba sus ojos.

Y así, Roku simplemente se encontraba arrodillado en el suelo lleno de frustración, con los ojos cerrados intentando no soltar muchas lágrimas y esperando a que ese segundo terminara para que el colosal pie de Ikari aplastara todo su joven cuerpo de 13 años, pero Roku jamás pude sentir que ese momento llegara posiblemente a dos razones. Era posible que Roku ya estuviera muerto y él ni siquiera lo supiera, o era también posible que tuviera algo que ver con el fuerte sonido de choque que escucho en frente de él.

-¡No vas a morir…!-

-¡…Y tampoco estas solo!-

-¡¿Eh?!- Reacciono de repente Roku abriendo sus ojos con enorme sorpresa.

Al escuchar unas familiares voces tanto de hombre como de mujer, el antes desesperado y frustrado Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación levanto la mirada con enorme sorpresa para ver como el enorme pie de Ikari que se suponía que debía aplastarlo como un insecto, ahora era frenado con gran fuerza por un par de brazos de hierro pertenecientes a un joven de cabello negro con piercings y a otro par de brazos de gorila perteneciente a un joven de largos cabellos cafés.

-¡Ustedes…!- Reacciono Roku con asombro al ver a Ryos y Sonia deteniendo la pierna de Ikari con sus respectivos brazos fortalecidos con sus respectivas magias.

-¡Los otros malditos insectos!- Fue como reacciono Ikari enfurecido al ver a esos dos.

-¡Sonia!- Nombro Ryos fuertemente.

-¡Sí!- Respondió la usuaria de Take Over sonrientemente.

Tras esa señal entre ellos, el joven de cabellos negros y la joven de cabellos cafés usaron sus respectivos brazos de hierro y de gorila para sujetar con gran fuerza el pie derecha de un enfurecido Ikari para luego empujarlo con la misma fuerza hacia atrás, y este al estar solamente en un pie no pudo evitar perder un poco el equilibrio de su gran cuerpo. Pero mientras se volvía a poner en equilibrio al colocar sus dos pies en el suelo, Ikari abrió levemente sus blancos ojos al percatarse como a unos metros sobre él se encontraba suspendido en el aire un serio joven de cabellos albinos y ojos azules que cargaba su mano derecho con unos mágicos y potentes relámpagos crecientes.

-¡Rairyu no Narukami!-

Gritando el fuerte nombre de su hechizo, el joven de nombre Marcus apunto su mano derecha cargada con brutales relámpagos hacia el musculoso Ikari que estaba debajo de él y eso provoco que un colosal rayo saliera disparado de esa misma mano y electrocutara fuertemente a ese miembro de Unique Oracion ahí presente, pero eso más que causarle daño, solamente provoco que comenzara a gritar de una furiosa manera.

-¡AAAAAAAAHHH! ¡Malditos insectos infelices, los voy a destruir!- Gritara Ikari lleno de rabia.

-¡Tch! ¡Con que no funciono!- Reacciono Marcus con leve frustración mientras volvía a caer al suelo.

-¡Entonces probemos un acercamiento más directo! ¡Gee hee!- Dijo un valiente Ryos mientras mostraba una gran sonrisa.

-¡Hombre!- Grito Sonia con gran ánimo.

Y así, los animado, serios y determinados jóvenes magos de Fairy Tail comenzaron una carrera hacia el monstruoso y furioso miembro de Unique Oracion que estaba ahí presente solamente para empezar a atacarlo físicamente con todos sus golpes cargados con su más fuerte magia. Pero mientras el albino mago de rayos, el pelinegro mago de hierro y la pelicafe usuaria de Take Over luchaban contra aquel musculoso pelinaranja, el joven Nirvit de cabello verde que antes estaba sumido ahora se encontraba estupefacto ante la situación que presenciaba.

-¿P-Pero…Como…?- Murmuraba Roku sorprendido.

-¿Estas sorprendido?-

Nuevamente, una voz familiar provoco que el joven de largos cabellos verdes atado en una cola de lobo abriera con sorpresa sus afilados ojos cafés, el cual rápidamente se dio la vuelta para ver de dónde venía esa voz de tono femenino y joven. Y al hacerlo, el joven Nirvit observo como a su lado se encontraba sentada en el suelo una herida pero sonriente joven de largos cabellos rubios, ojos marrones y ropas un poco raspadas que además estaba acompañada por un exceed rojo con un chaleco azul y uno verde vestido como rana rosada.

-¡Niña! ¡Y también esos gatos! ¡¿Qué rayos hacen aquí?!- Preguntaba Roku con gran sorpresa al ver a Lucia, Lector y Frosch.

-¿Te refieres al muro que pusiste para alejarnos? Bueno, es que yo tengo una cierta amiga masoquista vestida de sirvienta que nos ayudó a pasar ese muro por debajo, eso es todo- Contesto Lucia mostrando felizmente la llave dorada de Virgo.

-¡No es eso! ¡Te estoy preguntando que rayos hace aquí cuando les dije y les di la oportunidad de irse de aquí y buscar el núcleo de Hea! ¡¿Es que acaso no me escucharon?!- Gritaba Roku furiosamente.

-¿Eh? Pues si te estuchamos, ¿Pero es que acaso no recuerdas que nosotros te dijimos que no nos iríamos a ninguna parte y tú no nos escuchaste? Alguien que no escucha a los demás no tiene derecho a ladrar órdenes- Respondió Lucia en un tono un poco burlón.

-¡No juegues conmigo, mocosa! ¡¿Es que acaso no entienden que pasaría si Hea llegara a activarse?! ¡La humanidad moriría! ¡Es una situación realmente grave!- Exclamo severamente el peliverde.

-Pues para nosotros…abandonar a un compañero es una situación igual de grave- Respondió Lucia con una seria mirada.

-¡Eso es verdad!- Apoyo Lector alegremente.

-¡Frosch piensa lo mismo!- Dijo el gato verde igualmente.

-Ustedes… ¡Entiendan que no es tiempo de esa cosa del compañerismo! ¡Además, esto…derrotar a Ikari…es algo que tengo que hacer solo! ¡Así que váyanse!- Grito Roku todavía muy severo.

-¿Por qué? ¿Por qué tienes que luchar solo contra él?- Preguntaba la joven Dragneel con seriedad y confusión.

-¿Qué por qué? ¡Porque es mi deber como hijo y como Nirvit! ¡Vengar a mi padre…y derrotar a Ikari es lo único que puedo hacer! ¡Como guardián de los Nirvits, no puedo depender tanto de otras personas! ¡Eso está mal! ¡Tengo que derrotarlo yo solo!- Respondió el serio Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación.

-¡Tú eres el que está mal! ¡Depender de otras personas no es nada malo!- Grito Lucia de repente.

-¡¿Eh?!- Reacciono Roku con asombro ente ese repentino tono de la rubia.

-¡Escucha bien…eh…Roku, ¿Verdad?!- Hablo Lucia severamente- ¡Yo entiendo perfectamente lo que sientes ya que yo sentí hace tiempo lo mismo! ¡Te sientes patético y odiado al saber que no puedes hacer nada por ti mismo y tienes que depender que otros harán lo que tú deberías hacer! ¡Esa sensación…es algo realmente frustrante, pero…mi hermano una vez me dijo que eso no es algo malo! ¡Él me dijo que confiar en mis compañeros para que ganen, les da a ellos más fuerza…y esta sensación de debilidad…nos permite avanzar para volvernos más fuertes y amables…Así que eso de depender de los demás…no es nada malo!-

-¡¿Ah?! ¡Ya te dije que no juegues conmigo! ¡No importa lo que digas, yo tengo que hacer esto solo! ¡Entiéndelo!- Grito Roku como respuesta a las palabras de Lucia.

-¡Tu entiéndelo! ¡No tienes que hacerlo solo, sino todo lo contrario! ¡Tienes que confiar en nosotros, Roku!- Exclamo una seria Lucia con una determinada mirada apuntada al testarudo mago Nirvit.

Mientras esos dos jóvenes discutían entre ellos; Marcus, Ryos y Sonia luchaban ferozmente contra un musculoso e iracundo Ikari que dejaba de lanzar una gran serie de golpes, patadas o alguna otra clase de ataque físico con sus colosales extremidades a los magos de Fairy Tail. Pero durante esa contiendo, los tres jóvenes magos decidieron dar un gran salto hacia atrás para tomar distancia de su enemigo y eso los volvió a posicionar al lado de los dos jóvenes de 13 años ahí presentes.

Al notar la gran determinación de hacerlo entrar en razón reflejado en los marrones ojos de aquella joven de cabellos de largos cabellos rubios y cuerpo muy lastimado, Roku sentía un extraño sentimiento de razón pasando a través de su mente. Y al ver el serio rostro que poseían los otros tres magos de Fairy Tail ahí presentes, ese sentimiento aumento en Roku. Y sin sentir más que ese sentimiento, Roku apretó sus dientes y puños con frustración por varios segundos para luego simplemente soltar un gran suspiro de rendición.

-¡Maldición! ¡Hablar con una niña como tú no me llevara a ninguna parte! ¡Como dije, estamos en una situación grave, no podemos perder el tiempo hablando! ¡Así que simplemente me rindo contigo!- Exclamo Roku de repente.

-¿Eh?- Reacciono Lucia con leve confusión.

Tras esas repentinas palabras que confundieron a la joven maga de espíritus celestiales, el joven Nirvit con una seria expresión en su rostro, se aseguró de sujetar firmemente su lanza, sacarla del suelo y luego colocarse al lado de los tres jóvenes magos de Fairy Tail que enfrentaban a Ikari, los cuales apuntaron una seria mirada hacia su dirección.

-¡Aunque realmente me gustaría vencer a este bastardo por mí mismo, el tiempo es crucial si queremos detener a Hea! ¡Por eso dejare mi orgullo de Nirvit de lado por un momento, así que ayúdenme a derrotar a este tipo, magos de Fairy Tail!- Exclamo Roku ferozmente.

-¡Bien!- Dijo Lucia entre risas de felicidad al ver como hizo que el peliverde entrara en razón.

-Mocoso…no eres nada honesto, ¿Verdad? Bueno, por el momento no importa. Claro que te ayudaremos a patearle el trasero a este tipo- Contesto Ryos con una gran sonrisa.

-Aunque igual íbamos a hacerlo dijeras lo que dijeras. Después de todo es para lo que cruzamos ese gran muro que tú pusiste en primer lugar- Comento Marcus a la conversación.

-¡AAAAAAHHH! ¡Los matare, malditos humanos insignificantes! ¡Los matare! ¡Los aplastare! ¡Los hare maldito picadillo por todo lo que hicieron!- Rugía Ikari furiosamente mientras se encontraba a algunos metros de los magos y mientras sus ya colosales músculos aumentaban aún más.

-¡AAAHH! ¡Se está haciendo más grande!- Dijo Frosch asustado.

-¡Parece estar muy enojado con nosotros por haberlo atacado antes y ahora por ponernos a ignorarlo!- Comento Lector en el mismo estado.

-Si…pero a pesar de todo el poder que ese tipo posee por esa gran ira, ¿No notan algo extraño?- Pregunto Sonia mirando fijamente a Ikari.

-¿Eh? ¿Extraño? ¿A qué se refiere, Sonia-san?- Respondió Lucia con otra pregunta.

-Bueno, como explicarlo…es que este tipo parece mucho más enojado que la primera vez que lo nos enfrentamos a él, pero por alguna razón siento que el poder que posee es mucho menor que el de antes. ¿Ustedes no sienten lo mismo?- Explico la pelicafe seriamente.

-Ahora que lo dices, tienes razón. Ahora puedo esquivar sus golpes mucho más fácilmente a pesar de que todavía estoy muy herido. ¿Qué significara esto? ¿Se está debilitando?- Se preguntaba Marcus al apoyar lo que dijo su prima.

-¡Gee hee! ¡Si lo está haciendo y la razón es mi veneno!- Exclamo Ryos de repente con una gran sonrisa algo malévola y sorprendiendo de repente a sus compañeros.

-¡¿Qué?! ¡¿Su veneno?!- Repitió Marcus con confusión y sorpresa.

-¿Veneno? ¿No se está refiriendo al veneno de Sophia-san?- Dijo Lucia al recordar a la Dragon Slayer de Veneno de la Cuarta Generación.

-¡No, estoy hablando de mi veneno!-Hablo el pelinegro con piercings- ¡Cuánto luche contra ese sujeto en la ciudad, yo lo ataque con una gran cantidad de veneno lo que debió debilitar su cuerpo, pero no parecía tener efecto! ¡Pero ahora me doy cuanta! ¡No es que no le afectara sino que él lo estaba resistiendo! ¡Ese bastardo resistió los daños del veneno que había entrado en su cuerpo pero parece que por fin empieza a llegar a su límite!-

-¡Ya veo! ¡Por eso se está moviendo más lento, el veneno le empieza a hacer daño!- Comento Sonia algo impresionada.

-¡Si! ¡Significa de es nuestra oportunidad de atacarlo con todo y que lo sienta! ¡Y me refiero…con todo!- Exclamo Ryos con alegría algo aterradora.

Tras decir esas determinadas palabras con una gran sonrisa en su rostro lleno de piercings, el Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación comenzó a apretar fuertemente cada uno de los músculos que conformaba su atlético cuerpo y a pisar con tal firmeza que el suelo que tocaban sus pies con botas comenzó a agrietarse. Y haciendo eso, Ryos provoco que su poder mágico comenzara a aumentar rápidamente y que su cuerpo comenzara a rodearse un aura de colores verdes y morados rojizos.

-¡Modo Dokutetsuryu!-

En el momento que el joven de largos cabellos grito esas palabras, sus filosos ojos de color marrón pasaron a ser totalmente blancos y con una gran sonrisa de excitación en su rostro que mostraba sus dientes con forma de colmillos, su cuerpo empezó a cambiar. La piel de Ryos que conformaba todo su cuerpo y que se encontraba debajo de su rasgada ropa comenzó a ser recubierta por unas relucientes y resistentes escamas hechas de hierro que poco a poco empezaron a tomar un color más rojizo y toxico y además a expulsar un humo venenoso de color morado.

Cuando el hijo adolecente de Gajeel Redfox y Levy Redfox activo el modo en que cruzaba los poderes de un dragón de hierro y un dragón de veneno; Sonia que ya lo había visto no se sorprendió para nada, pero Marcus, Lucia, Lector, Frosch y Roku eran una historia totalmente diferente.

-¡¿Qué demonios…?! ¡Ese mago es un Dragon Slayer al igual que yo… ¿Pero está usando dos elementos distintos?! ¡¿Cómo?!- Reacciono Roku con gran sorpresa.

-¡Increíble! ¡Ryos-san está haciendo lo mismo que hizo mi hermano con la luz de Lisa-san y Marcus-san con las sombras de Sorano-san! ¡Aunque ahora parece un monstruo!- Comento Lucia igual de sorprendida.

-¡E-Eso… ¿Es el veneno de Sophia?! ¡¿Lo comiste?! ¡¿Cómo rayos sobreviviste?!- Preguntaba Marcus sorprendido al ver el aspecto de su compañero.

-¡Idiota, no me subestimes! ¡Mis órganos de hierro no iban a morir por un poco de veneno! ¡Y además, no podía permitirme perder ante ti o el cabeza de flama! ¡Ahora soy más fuerte que ambos!- Dijo el Dragon Slayer de Hierro Venenoso con gran confianza.

-¡Hmp! ¡Sí, claro! ¡Todavía no me llegas ni a las suelas de los zapatos! ¡Deja mostrártelo!- Respondió Marcus mostrando una leve sonrisa.

Luego de esa conversación entre los dos jóvenes magos de Fairy Tail, ahora fue el joven albino quien comenzó a apretar fuertemente los músculos de su lastimado cuerpo y a pisar con gran firmeza el suelo que tocaban sus pies. Y haciendo eso, el cuerpo de Marcus comenzó a ser rodeado por una enorme aura de color dorado que pronto se convirtió en un aura de colosales relámpagos, pero eso no era todo.

-¡Modo Raieiryu!-

Mientras más crecían los relámpagos que recubrían el cuerpo del hijo adolecente de Laxus Dreyar y Mirajane Strauss Dreyar, poco a poco la piel de este mismo joven comenzó a ser recubiertas en algunas partes de su rostro, brazos y torso comenzaron a ser revestidas por unas escamas de color tan negro como una sombras, al mismo tiempo que sus afilados ojos azules se volvían blancos y sus dientes se volvían tan filosos como los de Ryos.

-¡¿Q…?! ¡¿El también puede usar dos elementos?! ¡¿Qué rayos?! ¡¿Es este el poder de los Dragon Slayers que viven en la superficie?!- Reacciono Roku aún más sorprendido al ver el modo de Dragón Rayo Sombra de Marcus.

-¡Bien, Ryos y yo lo atacaremos con todo el poder mágico que nos queda y quiero que ustedes nos sigan! ¡¿Entendido?!- Explico con severidad el joven mago de rayo y sombra.

-¡Si! ¡Le mostraremos a ese imbécil quien son los más hombres aquí!- Exclamo una determinada Sonia chocando sus puños.

-¡Vayan con todo!- Apoyo un animado Lector.

-¡Frosch piensa lo mismo!- Dijo el gato verde como siempre.

-¡Acabemos con esto de una vez por todas! ¡¿Estás listo, Roku?!- Pregunto una sonriente Lucia mirando al joven Nirvit.

-¡S-Si! ¡Vamos!- Contesto el peliverde cambiando por su sorpresa por gran seriedad y pensando- ¡Con que depender de otros no es tan malo, ¿Eh?! ¡Es realmente raro…las palabras de esta niña son extrañas pero me llenan de confianza…es como si hablara con Tsuna!-

-¡LOS MATARE, HUMANOS!- Grito Ikari con su ira al fin al límite y sus músculos más grande que nunca.

Y ese brutal grito que el musculoso e iracundo miembro de Unique Oracion dio fue la campana que hizo que los cuatro magos de Fairy Tail, los dos exceeds de Sabertooth y el joven mago Nirvit comenzaran a avanzar velozmente hacia el para terminar por fin esa batalla. La primera que hizo un movimiento fue la joven Dragneel, que luego de que los dos gatos con alas de Sabertooth la tomaran por su rasgada camisa y la levantaran por los aires de esa amplia habitación, tomo una de sus llaves doradas y la extendió hacia adelante para que luego esta comenzara a destellar.

-¡Hirake! ¡Hakuyokyu no Tobira! ¡Aries!-

Justamente en el momento en que la llave dorada de Lucia brillo por unos segundos, en una zona del suelo de esa amplia habitación había aparecido de repente una hermosa, voluptuosa y tímida joven de cabellos rosados hasta al cuello, con cuernos de cabra en su cabeza, ojos marrones y un corto vestido de lana blanca con guantes y botas que hacían juego.

-¡Lo siento!- Fue lo que dijo el espíritu celestial de la constelación de Aries al aparecer.

-¡Por favor, Aries, ciega a ese tipo con tu lana!- Dijo Lucia estando varios metros sobre el suelo con ayuda de Lector y Frosch.

-¡Entendido! ¡Lo siento!- Respondió Aries de tímida forma.

Al escuchar las órdenes de la dueña de su llave, la tímida joven de cabellos rosados y cuernos de carnero en su cabeza, extendió su mano derecha hacia adelante y de esta repentinamente empezó a ser expulsada una enorme, extensa y esponjosa lana de color rosado. Esa misma lana rosada siguió creciendo de las manos de Aries hasta que finalmente llego hasta el musculoso Ikari y lo rodeo por completo como un inmenso mar creciente.

-¡¿Qué es esto?! ¡Ya dejen de molestarme con estupideces, malditos magos!- Grito Ikari al ver como una lana rosada recubrió todos sus alrededores.

Lleno de furia incontrolable, el musculoso pelinaranja empezó a lanzar una fuerte y veloz ráfaga de golpes al aire que lo rodeaba dentro de esa inmensidad de lana rosada y haciendo, el creaba fuertes ondas de viento que despejaban esa misma lana a su alrededor con gran velocidad. Ikari siguió lanzando golpe tras golpe hasta que el ultimo trozo de lana se despejo como pelusa, pero luego de lanzar ese último golpe, él se sorprendió al ver lo que había en frente de el ahora.

-¡¿Qué?!- Reacciono Ikari con impresión.

-¡Sorpresa!- Dijo Marcus aumentando el poder de sus rayos y sombras.

Con el Dragon Slayer de Rayos y Sombras de la Cuarta Generación lanzándose hacia él, Ikari inmediatamente dejo su estado de sorpresa de lado y volviendo a ser apoderado por su enorme ira, dirigió su enorme puño derecho hacia el albino mago de Fairy Tail. Pero en el momento en que el puño de su enemigo hizo contacto con él, Marcus transformo todo su cuerpo en una negra sombra que se pegó al cuerpo de Ikari.

-¡¿Qué rayos…?!- Trataba de hablar Ikari al ver la sombra que pasaba por su sombra.

Siendo una sombra que estaba pegada al cuerpo de su enemigo, Marcus giro varias veces por el brazo de Ikari para luego pasar hacia su musculoso torso y hacer lo mismo, después a sus dos piernas y finalmente terminar girando velozmente por su todo su brazo izquierdo. En forma de una sombra, Marcus siguió haciendo lo mismo una y otra vez en el cuerpo de Ikari, el cual trataba de tomar a ese misma mancha negra y quitarla de su cuerpo, pero no era más que in intento inútil.

-¡Maldición! ¡Quítate de encima!- Gritaba Ikari tratando de quitar el cuerpo de sombra de Marcus de su musculoso cuerpo.

-¡Como quieras!- Respondió el mago de rayo y sombras en su actual forma.

Después de haber dado esa respuesta, Marcus en forma de sombra de forma se posiciono en la espalda de Ikari para luego volver a su forma física. Pero en el segundo en que el mago de Fairy Tail hizo tal acto, el enorme miembro de Unique Oracion ahora se encontraba totalmente inmóvil debido a que las extremidades de todo su cuerpo se encontraban amarradas entre ellas y al suelo por unas múltiples cuerdas hechas de solidas sombras y que expulsaban leve chispas.

-¡Raieiryu no Shibari!-

Cuando un serio Marcus dijo el nombre de su nuevo hechizo de magia mata-dragones de rayos y sombras, todas las sólidas sombras en forma de cuerdas entrelazadas que sujetaban el cuerpo de Ikari liberaron unos brutales rayos que electrocutaron dolorosamente a esa misma persona que inmovilizaban. Y tras eso, las sombras que inmovilizaban a Ikari se desvanecieron en el aire, pero este seguía quieto debido ahora por las fuertes descargas eléctricas que acababan de atacar a su cuerpo.

Pero con un musculoso Ikari en un momentáneo estado de shock eléctrico, la hermosa pero poco femenina hija de Elfman Strauss y Evergreen Strauss aprovecho para posicionarse en frente de este y de inmediato comenzar a cambiar su cuerpo con una brillante luz que era la luz de su Take Over.

-¡Beast Soul: Gorila Woman!-

Nombrando su hechizo y con esa luz blanca comenzando a desvanecerse de todo su cuerpo, una seria Sonia había obtenido la bestial apariencia de un musculoso y enorme gorila de pelaje negro con algunos cabellos cafés en la parte superior de su cabeza y trapos marrones tapando sus partes privadas. Con el poder un enorme gorila, Sonia comenzó a usar sus colosales puños para liberar una feroz ráfaga de golpes en todo el cuerpo de un paralizado Ikari.

Sonia siguió lanzando golpe tras golpe al colosal cuerpo de Ikari, pero este comenzó a recuperar la iracunda razón y el movimiento de su enorme cuerpo al percatarse de cómo cada ataque que lanzaba esa bestial maga de Fairy Tail le empezaba a crear un poco de daño que se iba sumando entre sí.

-¡Maldita…Ya es suficiente!- Grito Ikari al recuperar el movimiento.

-¡Ryos, tu turno!- Grito Sonia de repente.

Con ese grito que la joven gorila de pelaje negro y cabello café había dado, Ikari volvió a cambiar por unos segundos su enorme ira por una confundida sorpresa y Sonia rápidamente aprovecho esos pocos segundos para usar sus pies para dar un enorme salto que lo posiciono por encima de su enemigo y quedar suspendida en el aire sobre este, además que su cuerpo una vez comenzó a brillar.

-¡Beast Soul: Spider Woman!-

Ahora con ese hechizo que Sonia acababa de usar, su colosal cuerpo de Gorila fue cambiado por el cuerpo de una joven adolescente pero con leves cambios. Todo ese cuerpo se encontraba lleno de pelaje de araña color marrón, Sonia poseía un total de seis brazos, múltiples ojos y un par de tenazas en lugar de una boca normal. Con esa nueva apariencia, la joven de cabellos cafés disparo una enorme telaraña de su actual boca y esta telaraña cayo por completo sobre Ikari.

Esa misma telaraña se pegó por completo al musculoso cuerpo de Ikari e impidió que se moviera por libertar al menos hasta el siguiente segundo que Ikari la rompiera con facilidad. Pero en ese solo segundo que el miembro de Unique Oracion se tardó en destruir la telaraña que impedía el movimiento de su cuerpo, el joven mago de Fairy Tail que era también el Dragon Slayer de Hierro Venenoso se posiciono velozmente en frente de él y de inmediato su metálico y toxico brazo derecho empezara adquirir una forma más afilada y larga.

-¡Dokutetsuryuken!-

Dando ese brutal grito desde lo más profundo de su garganta de hierro, Ryos uso su robusto y metalico brazo derecho que poseía ahora la forma de una afilada y larga espada de hierro revestida en uno toxico veneno en forma de humo rojizo para realizar un extenso y profundo corte en el musculoso y colosal torso de Ikari, que no pudo moverse por esa telaraña. Con ese feroz movimiento por parte de Ryos, Ikari llano gritaba de ira sino de dolor por el enorme y ensangrentado corte que había aparecido en su cuerpo.

-¡AAAAAAHH…! ¡M-Maldito!- Gritaba Ikari al mismo tiempo que escupía gotas de sangre.

-¡Ese fue un ataque con toda mi magia, maldito monstruo!-Hablo Roku- ¡Eso multiplicara el veneno en su cuerpo! ¡Ataca a la herida con toda la magia que te queda…!-

¡…ROKU!- Grito Ryos y los demás magos de Fairy Tail y Sabertooth ahí presentes.

En el mismísimo segundo que unos serios Marcus, Lector, Frosch, Lucia, Sonia y Ryos dieron ese repentino grito, este último rápidamente se alejó lo más que pudo de Ikari para que así; un joven de cabellos verdes que era tanto un Nirvit como un mago que usaba la antigua magia de mata-dragones de las cavernas se posicionara en frente de un herido Ikari y comenzara a apretar su puño derecho con toda la fuerza, magia y sentimientos que le quedaban.

-¡Metsuryu Ougi!-

Con las palabras que el joven de largos cabellos verdes atados en forma de cola de lobo y afilados ojos cafés había dado, su apretado puño derecho fue cubiertos en cuestión de nano-segundos por una enorme aura mágica de color marrón roca que iba en crecimiento y que poco a poco comenzó a cambiar a color blanco azulado. Pero no era solamente esa aura mágica lo que cubrió el brazo de ese joven mago Nirvit.

La piel de ese apretado puño y brazo derecho que pertenecía a ese joven mago de trece años y que estaba cubierta además por una enorme aura mágica blanca azulado comenzó a ser cambiada por una piel normal por una piel hecha de un material brillante pero reluciente y sin impurezas o rasguñas. En otras palabras, el brazo de ese joven ahora estaba hecho de diamante.

Con ese nuevo brazo; Roku lo apretó aún más, lo lanzo hacia atrás y luego comenzó a dirigirlo hacia adelante, justamente hacia el enorme corte envenenado que poseía el musculoso cuerpo que pertenecía al hombre que paso a su padre, todo mientras gritaba con colosal fuerza de su garganta y almas las siguientes palabras…

-¡Keiburyu Kyouka: Hishigata no Gekitetsu!-

...Un golpe que posee todo lo que tiene…

Continuara…