Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Segundo Arco
Capítulo 27/66: ¡Traidor!
Faltando poco tiempo para que Hea se active usando como fuente de poder el libro en que Serena se había convertido; los jóvenes magos de Fairy Tail, Sabertooth, Lamia Scale, del consejo mágico y de la raza Nirvit habían invadido el gran castillo que se encontraba en el centro de la subterránea ciudad de los Nirvits y que era usado como base para los magos de Unique Oracion, y empezaron una feroz batalla contra ellos en el primer piso de ese mismo castillo.
Pero todos los feroces combates que se llevaron a cabo en ese piso fueron interrumpidos cuando una trampa activaba por Yoku se activó y cambio toda la estructura del castillo, separando así tanto a los magos legítimos como a los magos oscuros en diferentes grupos en diferentes pisos. Tsuna y Leo contra Calm y Yoku; Raine, Ur y Macbeth quedaron en solitarios pasillos; Alicia, Lisa, Sorano, Pantherlily y Sophia contra Hana; Mientras que Ryos, Sonia, Marcus, Lucia, Lector, Frosch y Roku quedaron en el mismo piso y habitación que Ikari.
Durante la batalla de este último grupo, Roku hizo que los magos de Fairy Tail y los exceeds de Sabertooth se separaran de el para que el solo pudiera enfrentar a Ikari, el cual nuevamente había adquirido su monstruosa, musculosa y furiosa forma. Pero mientras luchaba, el joven Nirvit no pudo evitar recordar la muerte de su padre y justamente cuando iba a morir por el miembro de Unique Oracion ahí presente, los jóvenes magos de Fairy Tail lo salvaron y lo convencieron de derrotar juntos a su mismo enemigo.
…Continuara…
-¡Beast Soul: Spider Woman!-
Ahora con ese hechizo que Sonia acababa de usar, su colosal cuerpo de Gorila fue cambiado por el cuerpo de una joven adolescente pero con leves cambios. Todo ese cuerpo se encontraba lleno de pelaje de araña color marrón, Sonia poseía un total de seis brazos, múltiples ojos y un par de tenazas en lugar de una boca normal. Con esa nueva apariencia, la joven de cabellos cafés disparo una enorme telaraña de su actual boca y esta telaraña cayo por completo sobre Ikari.
Esa misma telaraña se pegó por completo al musculoso cuerpo de Ikari e impidió que se moviera por libertar al menos hasta el siguiente segundo que Ikari la rompiera con facilidad. Pero en ese solo segundo que el miembro de Unique Oracion se tardó en destruir la telaraña que impedía el movimiento de su cuerpo, el joven mago de Fairy Tail que era también el Dragon Slayer de Hierro Venenoso se posiciono velozmente en frente de él y de inmediato su metálico y toxico brazo derecho empezara adquirir una forma más afilada y larga.
-¡Dokutetsuryuken!-
Dando ese brutal grito desde lo más profundo de su garganta de hierro, Ryos uso su robusto y metalico brazo derecho que poseía ahora la forma de una afilada y larga espada de hierro revestida en uno toxico veneno en forma de humo rojizo para realizar un extenso y profundo corte en el musculoso y colosal torso de Ikari, que no pudo moverse por esa telaraña. Con ese feroz movimiento por parte de Ryos, Ikari llano gritaba de ira sino de dolor por el enorme y ensangrentado corte que había aparecido en su cuerpo.
-¡AAAAAAHH…! ¡M-Maldito!- Gritaba Ikari al mismo tiempo que escupía gotas de sangre.
-¡Ese fue un ataque con toda mi magia, maldito monstruo!-Hablo Roku- ¡Eso multiplicara el veneno en su cuerpo! ¡Ataca a la herida con toda la magia que te queda…!-
¡…ROKU!- Grito Ryos y los demás magos de Fairy Tail y Sabertooth ahí presentes.
En el mismísimo segundo que unos serios Marcus, Lector, Frosch, Lucia, Sonia y Ryos dieron ese repentino grito, este último rápidamente se alejó lo más que pudo de Ikari para que así; un joven de cabellos verdes que era tanto un Nirvit como un mago que usaba la antigua magia de mata-dragones de las cavernas se posicionara en frente de un herido Ikari y comenzara a apretar su puño derecho con toda la fuerza, magia y sentimientos que le quedaban.
-¡Metsuryu Ougi!-
Con las palabras que el joven de largos cabellos verdes atados en forma de cola de lobo y afilados ojos cafés había dado, su apretado puño derecho fue cubiertos en cuestión de nano-segundos por una enorme aura mágica de color marrón roca que iba en crecimiento y que poco a poco comenzó a cambiar a color blanco azulado. Pero no era solamente esa aura mágica lo que cubrió el brazo de ese joven mago Nirvit.
La piel de ese apretado puño y brazo derecho que pertenecía a ese joven mago de trece años y que estaba cubierta además por una enorme aura mágica blanca azulado comenzó a ser cambiada por una piel normal por una piel hecha de un material brillante pero reluciente y sin impurezas o rasguñas. En otras palabras, el brazo de ese joven ahora estaba hecho de diamante.
Con ese nuevo brazo; Roku lo apretó aún más, lo lanzo hacia atrás y luego comenzó a dirigirlo hacia adelante, justamente hacia el enorme corte envenenado que poseía el musculoso cuerpo que pertenecía al hombre que paso a su padre, todo mientras gritaba con colosal fuerza de su garganta y almas las siguientes palabras…
-¡Keiburyu Kyouka: Hishigata no Gekitetsu!-
Gritando con una colosal fuerza esa combinación de palabras que era el nombre de su arte secreta para matar dragones y con un brazo antes hecho de carne y hueso convertido ahora en un brazo hecho interior como exteriormente con diamante de una increíble dureza, Roku piso el suelo con tal firmeza este se fracturo y la planta de sus descalzos pies sangrara levemente mientras dirigía ese mismo brazo transformado hacia un solo objetivo, el corte ensangrentado y envenenado en el ancho torso de Ikari.
Y al estar solo a centímetros de ese objetivo, el feroz joven que pertenecía a la raza Nirvit no tuvo nada ni nadie que evitara que su poderoso puño de diamante se clavara con una destructiva fuerza y empuje en el musculoso y enorme pecho descubierto y herido del hombre de cabellos naranjas que pertenecía al grupo autonombrado Unique Oracion, el cual en ese momento tras recibir ataque tras ataque no podía hacer nada más que escupir grandes gotas de sangre.
-¡AAAAHH!- Gritaba Ikari por el enorme dolor.
-¡AAAAAAAAAHH!- Gritaba Roku por su gran esfuerzo.
Ambos enemigos gritaban fuertemente desde lo profundo de sus respectivas gargantas pero por motivos muy diferentes cada uno. Ikari gritaba por el increíble dolor que sufría su cuerpo y que también aumentaba aún más su enorme ira, y Roku gritaba por el gigantesco esfuerzo que hacía pasar su pequeño cuerpo de trece años para que su puño de diamante se clavara aún más y más en el pecho cortado, ensangrentado y envenenado de su enemigo. Luego de varios segundos, Roku ya había clavado su puño de diamante en el cuerpo de Ikari a tal grado que este no podía verse, mientras que ese mismo Ikari comenzó a ser arrastrado poco a poco hacia atrás.
E Ikari, en el momento en que se dio cuenta de cómo poco a poco su enorme cuerpo era arrastrado hacia atrás, el uso su incontrolable ira para soportar el increíble dolor y la fuerza de sus colosales músculos para detener su movimiento pisando con una enorme firmeza. Y Roku no tardó en darse cuenta que no importa cuánto clavara su puño en el herido pecho de Ikari, este ya no retrocedía o gritaba con dolor.
-¡Maldición, ¿Está logrando resistirlo?!- Reacciono Roku sin terminar de empujar.
-¡HASTA AQUÍ LLEGASTE, MALDITO MOCOSO!- Exclamo Ikari levantando sus brazos para aplastar al peliverde mientras su brazo estaba clavado en su cuerpo.
-¡Ve, Roku! ¡Derrótalo!- Gritaron de repente los magos de Fairy Tail y Sabertooth ahí presentes.
-¡Maldita sea! ¡Toda mi fuerza y la que ellos me brindan…hacia mi brazo derecho! ¡Vamos! ¡AAAAAAAAAHHH!- Continúo pensando y gritando Roku sin nada de duda o debilidad.
-¡MUERE!- Grito Ikari bajando sus brazos con gran velocidad para aplastar a su joven enemigo.
Era solo cuestión de segundos para que los colosales puños de un furioso Ikari aplastaran el joven cuerpo de Roku que ya estaba bastante herido y cansado, pero eso no le importaba al Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación ahí presente. El joven Nirvit solo veía con sus ojos cafés como su puño de diamante seguía enterrado en el pecho herido de su enemigo y escuchaba con sus oídos como las fuertes voces de sus aliados lo apoyaban.
Y concentrándose en tan solo esas dos cosas, Roku siguió gritando lo más fuerte que pudo para que su joven cuerpo de trece años de edad sacara aún más fuerza de la podía ejercer.
-¡AAAAAAAAAHHH!- Rugía Roku ferozmente.
Ese enorme y feroz grito que podía compararse con el rugir de alguna clase de bestia y el cercano sonido de varios huesos rompiéndose fue lo único que pudo escuchar Roku al mismo tiempo que c sus serios, feroces y filosos ojos de color café pudieron ver como por fin Ikari había escupido enormes cantidades de sangre a través de su boca para luego salir volando hacia atrás con una fuerza increíble que provenido del puño de diamante del joven Nirvit ahí presente.
Los jóvenes magos presentes en aquella habitación de gran ampliad pudieron ver con gran sorpresa como el musculoso y enorme miembro de Unique Oracion voló por los aires con una subliminal fuerza hasta que finalmente hizo un destructivo contacto con una de las paredes de la habitación y la destrozo por completo, pero eso no fue todo. Un herido Ikari atravesó la pared y llego hasta otra habitación solitaria y siguió volando por los aires hasta chocar con la pared de esa habitación y volverla a atravesar.
Sin nada que lo detuviera, Ikari siguió atravesando pared tras pared y habitación tras habitación ganando aún más daño y con cada pared que atravesaba, su cuerpo poco a poco volvía a la normalidad. Tras atravesar una incontable cantidad de paredes y habitaciones, Ikari ya no podía ser localizado por la vista de los miembros de Fairy Tail, Sabertooth y la raza Nirvit, los cuales se habían quedado en la habitación principal de la batalla y por varios segundos, todos ellos se quedaron en silencio hasta que todos gritaron con gran fuerza…
-¡Bien!- Gritaron los magos de Fairy Tail y los exceeds Nirvit con gran alegría y orgullo.
-Ah…Ah…P-Para que aprendas…maldito…- Susurro Roku con gran cansancio mientras su brazo derecho volvía a convertirse en pura carne herida y huesos rotos.
Luego de decir esas palabras con una gran debilidad, el joven de largos cabellos verdes atados en una cola de lobo no pudo evitar comenzar a caer, pero antes de que este pudiera tocar el suelo, todo su cuerpo fue sostenido por las heridas manos de una cierta joven de trece años con largos cabellos rubios, ojos marrones y con la marca de Fairy Tail en su mano derecha, la cual también era ayudada por sus compañeros de Fairy Tail y Sabertooth.
-¿Estas bien, Roku?- Preguntaba Lucia preocupada mientras ayudaba al peliverde a no caer.
-S-Si, solamente estoy cansado…y además creo que no seré capaz de usar mi brazo derecho por un rato…- Contesto el joven Nirvit con cansancio.
-Era de esperar. Parece que te sobrepasaste con ese ataque final. Eres todo un hombre- Comento Sonia con una sonrisa.
-Sinceramente estoy sorprendido que un mocoso como tu conociera un arte secreta. Bien hecho- Comento Roku igualmente.
-Mi padre me enseño la forma de ejecutarla…pero esta es la primera vez que la uso…fue una increíble suerte que lograra salirme a la perfección…Ah…en cualquier caso…no podemos perder el tiempo hablando…Hea podría activarse en cualquier momento…tenemos que buscar la salida de este lugar…y encontrar el núcleo de Hea para poder destruirlo lo antes posible…- Dijo Roku demostrando su gran cansancio.
-Es verdad. ¿Puedes caminar?- Pregunto Marcus con seriedad.
-S-Si…Vamos- Contesto el peliverde de la misma manera que antes.
-No mientas. Apenas puedes hablar bien- Dijo Lucia en un tono un poco regañón.
-No quiero escuchar eso de ti…Yo solamente estoy cansado, tu estas llena de heridas…mocosa…- Dijo Roku todavía cansadamente pero ahora un poco molesto.
-¡Vamos, vamos, no tienen que empezar a discutir, jóvenes! ¡Frosch y yo podemos ayudarlos a caminar a ambos! ¡¿Verdad, Frosch?!- Dijo Lector animadamente.
-¡Sí!- Apoyo Frosch de igual manera.
-Bien, hagan eso. Tenemos que apurarnos en ir a buscar a Hea y también ver si podemos encontrar a los demás. Estoy algo preocupado- Dijo Marcus seriamente.
-Seguramente ellos están bien. Son nuestros compañeros después de todo, ¿Verdad?- Comento Sonia con una sonrisa ante las palabras de su primo.
-Compañeros, eh…- Pensó Roku en silencio al escuchar esa palabra.
Y tras esa leve conversación, los jóvenes magos empezaron a avanzar velozmente hacia el primer agujero que el choque de Ikari contra la pared había creado para luego seguir por uno de los pasillos que poseía la nueva estructura del gran castillo en donde se encontraban. Pero mientras avanzaban, el silencio que mantenía ese pequeño grupo fue interrumpido cuando uno de ellos dijo unas repentinas palabras que eran…
-¡Nombres!- Dijo Roku de repente mientras volaba con ayuda de Lector, el cual se sorprendió al igual que los demás presentes.
-¡¿Eh?! ¡¿De que estas hablando tan de repente?!- Preguntaba Ryos con un poco de molestia.
-¡Díganme sus nombres! ¡Es molesto y confuso llamarlo a todos ustedes magos, asi que díganme sus nombres para diferéncialos!- Explico Roku con mejillas levemente sonrojadas por vergüenza.
Observando el rostro levemente avergonzado con mirada desviada que poseía Roku tras esas palabras que había dicho, los magos de Fairy Tail y los dos exceeds de Sabertooth guardaron silencio con un sorprendido rostro mientras avanzaban a la salida de esa habitación, hasta que en el siguiente segundo todos mostraron risas y sonrisas de diferentes tamaños.
-¿Cómo que confuso? Apuesto que preguntas nuestros nombres porque pensante que los compañeros deben conocer sus nombres, ¿Verdad? En serio no eres nada honesto- Comento Lucia entre risas mientras era cargada por Frosch que volaba con sus blancas alas.
-¡¿Q…?! ¡¿Acaso lee la mente?!- Reacciono Roku con sorpresa y molestia.
-Bueno, pero él tiene razón. Mi nombre es Marcus Strauss Dreyar de Fairy Tail- Se presentó el joven albino mientras mostraba con orgullo la marca de su gremio en su cuello.
-Y yo soy su prima y compañera del mismo gremio, Sonia Strauss, mucho gusto- Dijo la pelicafe sonriente mostrando la marca en su antebrazo derecho.
-Del mismo, Ryos Redfox- Dijo el serio mago de hierro enseñando la marca de su hombro izquierdo.
-Yo soy Lector de Sabertooth- Se presentó el exceed rojo que cargaba al joven peliverde.
-Yo soy Frosch- Dijo el gato verde con ánimo que cargaba a la joven rubia.
-Y yo soy Lucia Dragneel de Fairy Tail, es un gusto, Roku- Se presentó la maga celestial mostrando la marca de en su mano derecha y una gran sonrisa.
Luego de haber escuchado todos los nombres de sus actuales, el joven de cabellos verdes volvió a colocar su seria mirada de colores cafés hacia ellos y trato de hacer todo lo posible para ocultar la leve sonrisa que se mostraba en su rostro.
-Si…Es un gusto- Contestó el joven Nirvit con leve amabilidad.
Después de que el joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación conociera el nombre de sus actuales compañeros, ese grupo logro salir de esa amplia habitación donde estuvieron batallando y ahora avanzaban por varios pasillos de ese gran castillo en donde se encontraban con el objetivo de encontrar a sus demás compañeros y al núcleo de Hea. Pero mientras ese grupo avanzaba sin algún destino claro, otras personas y grupos se encontraban con sus respectivas acciones en los demás pisos que poseía la nueva estructura del gran castillo que se encontraba en el centro de la subterránea ciudad de los Nirvits.
Como por ejemplo; en diferentes pasillos de gran ancho y largo y que se encontraban en diferentes pisos que había dentro de ese enorme castillo, se encontraban avanzando solitaria pero velozmente una joven maga de hielo y agua de Fairy Tail en uno de esos pasillos, en otro se encontraba una usuaria de magia perdida del gremio Lamia Scale y en otro se encontraba un mago de magia oscura que trabajaba para el consejo mágico, y todos ellos, a pesar de estar en diferentes pisos y pasillos, pudieron escuchar el fuerte sonido de las paredes siendo atravesadas por la derrota de Ikari.
-¿Que fue ese sonido? ¿Una explosión? ¿O Raine lo habrá imaginado?- Pensaba la joven de cabellos azul oscuro mientras corría por el pasillo en donde se encontraba.
-¿Qué rayos fue ese ruido? ¡Rayos! ¡Estar sola en un lugar tan oscuro me hace tener un poco de miedo! ¡Espero encontrar a los demás rápido!- Pensaba Ur mientras corría por el respectivo pasillo en donde quedó varada.
-¿Qué habrá ese sonido? Se escuchó como una explosión lejana. Agradecería que Sophia estuviera aquí, pero mejor de los lamentos para después, y acelero el paso. Ya falta muy poco para que Hea se active. Tengo que encontrar ese laboratorio de antes rápido- Pensaba un apurado y serio Macbeth mientras avanzaba por ese y más pasillos solitarios.
Y mientras esos tres magos de diferentes afiliaciones avanzaban velozmente por los respectivos pasillos en donde habían quedado varados, en otro de los pisos nuevos que poseía la nueva estructura del castillo había una habitación de gran ampliad, largo y altura y que era usada como campo de batalla para un combate entre dos magos de Fairy Tail, dos magos de Sabertooth y una maga del consejo mágico contra una miembro de Unique Oracion, el dicho combate habia quedado pausado con una gran explosión.
El feroz choque entre el gran poder mágico que rodeaba el cortante filo de la Benizakura de Alicia y la enorme explosión provocada por la magia de Arca de Árbol de Hana había creado una colosal explosión de energía mágica que había cubierto a ambas magas, pero en el siguiente segundo, las dos salieron apresuradas de aquella explosión que había herido levemente sus cuerpos. Alicia salió disparada al lado de la habitación donde se encontraban el resto de sus compañeros mientras que Hana salió disparada al lado contrario.
-¡¿Esta bien, Alicia-sama?!- Preguntaba Sorano con preocupación al ver las quemaduras que poseía la peliescarlata el lado izquierdo de su torso ya muy herido.
-S-Si…Duele un poco, pero no es nada que no pueda manejar. Y parece que los mismo para ella- Respondió la hija de la maestra de Fairy Tail fijando su mirada de ojos marrones en la distante maga de plantas que poseía algunas quemaduras en su brazo y pierna derecha.
-Al menos logramos herirla un po…¡¿Eh?! ¡Todos, retrocedan!- Grito Sophia de repente.
Ante ese repentino grito que había dado la Dragon Slayer de Veneno de la Cuarta Generación, las demás magas ahí presentes abrieron sus ojos con gran sorpresa para luego dar un gran salto hacia atrás. Y lo hicieron justo a tiempo para lograr esquivar la gran cantidad de enormes raíces que habían surgido a través del suelo que tocaban sus pies y que eran controladas por las manos en movimiento de la maga de Unique Oracion que estaba a una gran distancia de sus enemigos.
-¡Tch! ¡Falle!- Pensó Hana con frustración.
-¡Nos atacó al instante incluso tras ser herida!- Comento Pantherlily con sorpresa mientras esquivaba las raíces.
-¡Maldición! ¡Esta chica no pierde el tiempo, pero nosotros tampoco!- Dijo Lisa ferozmente.
En el momento en que la seria y determinada Dragon Slayer Blanca de la Cuarta Generación dijo esas palabras llenas de ferocidad, ella ya había rodeado su cuerpo con una luminosa y poderosa aura de color blanco puro y además ya poseía una gran cantidad de aire reunida en sus mejillas.
-¡Hakuryu no Hoko!-
Estando todavía suspendida en el aire y gritando fuertemente el nombre de su ataque, la rubia maga de Sabertooth disparo de su boca un colosal rayo de energía mágica de puro color blanco que al momento de impactar contra las numerosas raíces que controlaba Hana, las calcino de gran manera. Y tras eso, una cierta joven de largos cabellos morados rojizos aprovecho para avanzar velozmente hacia la controladora de las raíces mientras cubría sus manos con una toxica nube de color rojo.
-¡Dokuryu no Yokugeki!-
Agitando con fuerza sus manos hacia la joven de largos cabellos purpuras claros que estaba a unos metros en frente de ella, Sophia lanzo un enorme par de ráfagas de humo venenoso que avanzaba con gran velocidad hacia su objetivo. Pero evitar el contacto con esa gran nube de veneno, Hana se apresuró a mover sus brazos de una forma que surgiera del suelo en frente de ella un enorme muro de raíces que recibió el veneno en vez de ella.
Y luego de haber bloqueado esa ráfaga de veneno con unas raíces que comenzaron a descomponerse poco a poco, una seria Hana se apresuró a darse la vuelta para ver con sus ojos rojos como a su espalda se encontraba la Dragon Slayer de las Sombras de la Cuarta Generación que estaba a unos pocos segundos de atacarla con su magia.
-¡¿Se dio cuenta?!- Reacciono Sorano con sorpresa.
-¡No me subestimen!- Exclamo Hana seriamente.
Tras haber dicho esas palabras, la segunda al mando de Unique Oracion provoco en pocos segundos que del suelo que tocaban los pies de Sorano surgiera un enorme puño formado por entrelazadas raíces e impactara brutalmente contra la joven maga de Sabertooth mandándola así a colisionar bruscamente contra el techo de concreto de la amplia habitación donde estaban todas.
-¡Ah!- Grito Sorano con dolor mientras escupía algunas gotas de sangre.
Pero luego de que la maga de plantas había atacado fuertemente a la maga de sombras, ella abrió sus ojos con leve sorpresa al percatarse de unas presencias cercanas a ella. Al voltear la mirada hacia su derecha, Hana observo como se acercaba con velocidad la determinada hija de la séptima maestra de Fairy Tail que sujetaba con firmeza una afilada espada y al voltear esa misma mirada hacia su izquierda, ella observo como se acercaba con misma velocidad un humanoide felino de pelaje negro con grandes músculos y altura que sujetaba su enorme espada con gran fuerza.
-¡Lily!- Nombre una seria Alicia.
-¡Sí!- Respondió el musculoso exceed.
Con esa señal entre ellos, los dos miembros de Fairy Tail, con un tiempo y ritmo unísono, dirigieron sus respectivas espadas de diferentes tamaños hacia su mutuo objetivo que era la maga de plantas de Unique Oracion, la cual antes de que las dos espadas hicieran contacto con ella, extendió su brazo derecho hacia Alicia y su lado izquierdo hacia Pantherlily para que luego el aire que rodeaba a ambos comenzara a ser cubierto por pequeños destellos.
-¡Bravi!-
Con esa simple palabra dicha con gran exclamo, Hana creo un par de grandes explosiones de energía mágica que golpeo de brutal manera tanto a Alicia como a Pantherlily y los obligo a ser lanzado sin freno y con gran fuerza hacia las respectivas paredes de concreto del lado de la habitación en donde se habían posicionado. Luego de que Alicia chocara con gran fuerza contra la pared del lado derecho de la habitación, Lisa y Sorano se apresuraron a ponerse a lado.
Mientras que Lily termino chocando igual de fuerte con la pared del lado izquierdo de la habitación, para que luego Sophia se pusiera a su lado. Y luego de reagruparse en dos pequeños grupos, todos los jóvenes magos apuntaron sus serias miradas a la seria Hana, que ahora se encontraba protegida por grandes raíces que surgían del suelo a su alrededor y se movían a su alrededor como tentáculos protegiendo su cuerpo.
-¿Estas bien, Lily?- Preguntaba Sophia con preocupación apartar la vista de su enemiga.
-Sí, no es nada grave. Por cierto, ¿No te parece que ahora nos está atacando de una forma diferente?- Preguntaba Lily de igual manera.
-Sí, antes nos atacaba con puras raíces, pero ahora parece que ahora si está usando sus mejores movimientos para eliminarnos lo más rápido posible, parece que esta apurada- Contesto la maga de veneno.
-¡¿Qué fue ese sonido de antes?!- Pensaba Hana sin apartar una seria mirada de su rostro- ¡Sin duda escuche el sonido de alguna clase de temblor y parecía provenir de algún otro lugar que de esta habitación! ¡Además creo que escuche la voz de Ikari gritando! ¡Maldición, tengo que terminar rápido esto y descubrir que está pasando y más importante, buscar a Calm-sama!-
Y así, la batalla en esa habitación y piso del castillo continuaba mientras había otras personas en otros pisos, pasillos y habitaciones de ese castillo que poseía una nueva estructura. Ahora mismo, había una persona que se encontraba solitario en uno de los oscuros pasillos del castillo que además poseía una gran destrucción a su alrededor. Esa persona no era nadie más que el joven de cabellos naranjas que poseía el nombre de Ikari, debido a su magia de ira.
Luego de haber recibido el poderoso impacto de la arte secreta del joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación, Ikari había sido lanzado con una gran fuerza a atravesar pared tras pared del castillo en donde se encontraba hasta que luego de un minuto completo, el finalmente se detuvo al quedar en un solitario pasillo que estaba muy lejana a su antigua posición y quedando enterrado debajo de un montón de escombros.
Pero estando todavía consiente, el joven pelinaraja se las arregló para salir de ese montón de escombros que atrapaban a su delgado cuerpo lleno de una gran cantidad de heridas y luego con una enorme dificultad, Ikari había empezado a avanzar por ese pasillo en soledad. Pero debido a que poseía una gran cantidad de heridas, el delgado joven no podía mover ni sus piernas o su brazo derecho, así que solo le quedaba arrastrarse por el suelo ayudado de su único brazo casi sano.
-¡Maldición! ¡Maldición! ¡E-Esos malditos humanos!-Hablaba un molesto e herido Ikari mientras se arrastraba por el suelo- ¡Maldita sea! ¡Si no fuera por ese maldito veneno que todavía había en mi sistema, esos bastardos jamás m-me hubieran dejado en esta forma! ¡La próxima vez que los veo les mostrare un verdadero reino de terror!...Bueno, por el momento esos malditos humanos no importan…todavía me queda el suficiente poder mágico para transformarme al menos una vez más…tengo que aprovecharlo bien para eliminar a Yoku cuando lo encuentre. Estoy más que seguro que él es el responsable de lo que le paso al castillo…apuesto que el planeaba algo más con esto que solamente separarnos de Calm-sama…Ese desgraciado de Yoku…Le obligare a decirme todo lo que planeaba hacer antes de matarlo-
-¡Me siento halago! ¡No sabía que yo te interesara tanto, Ikari-kun!
-¡¿Eh?!- Reacciono Ikari con sorpresa al escuchar esa voz tanto burlona como familiar.
Fijando rápidamente su mirada de ojos cafés hacia adelante, el herido y delgado joven de puntiagudos cabellos naranjas observo con asombro y gran furia como de una de las esquinas que estaban conectadas a ese pasillo por donde arrastraba su lastimado cuerpo, surgió caminando con tranquilidad y una gran sonrisa en su rostro un joven de cortos cabellos rubios, afilados ojos rojos y que vestía con una sudadera negra con capucha por encima de un suéter gris, unos jeans azules y unos zapatos deportivos negros.
-¡Yoku!- Nombro Ikari con ira y sorpresa al ver a su avaricioso compañero.
-¡Aunque técnicamente soy su clon, pero creo que es la misma cosa! ¡¿Cómo estas, Ikari-kun?!- Comento el clon de Yoku al presentarse en frente del pelinaranja.
-¡Maldito…!- Exclamaba un enfurecido Ikari.
Diciendo esas palabras con una creciente ira que se formó al tener al sonriente joven rubio en frente de él y sin interesarle nada lo herido que estaba su cuerpo, Ikari inmediatamente empezó a transformar el tamaño de los delgados músculos que conformaban su cuerpo por unos músculos de gran tamaño. Pero antes de que estos pudieran alcanzar un tamaño considerable, la transformación de Ikari fue detenida por un enorme dolor que el sintió de repente y que se había formado debido a que su único brazo sano ahora era atravesado por una afilada lanza hecha de solida sangre y que era sostenida por la mano un sonriente Yoku.
-¡AAAAAAAAHHH!- Grito Ikari con gran dolor.
-No deberías hacer eso, Ikari-kun. Como el encargado de curar las heridas de nuestro grupo debo impedir que uses tu magia en el estado que está tu cuerpo. Sería muy peligroso, ¿No crees?- Dijo el clon de Yoku mientras clavaba más la lanza que sujetaban sus manos en el brazo de un muy adolorido pelinaranja.
-¡Ah…Yoku, tu…!- Trataba Ikari de hablar con el enorme dolor que sentía su delgado cuerpo.
-Pero esto es realmente una sorpresa para mí, Ikari-kun-Hablaba Yoku con alegría- Quien diría que mientras iba en camino a dirigirme con mi original, me encontraría contigo y además en un estado tan lamentable. ¿Cómo fue que terminaste tan herido y arrastrándote por el suelo? ¿Acaso fueron los intrusos? Si es así ten por seguro que me reiré mucho de ti, Ikari-kun. Después de todo, se supone que tú, yo y Hana-chan somos los sirvientes más fuertes de Calm-sama. No se supone que perdamos ante la despreciable humanidad que será eliminada cuando Hea se activada, ¿No es así?-
-¡YOKU!- Grito Ikari de repente desde lo profundo de su garganta con enorme ira reflejada en su mirada.
-¿Are? ¿Qué pasa con ese tono y mirada, Ikari-kun? Pareces molesto conmigo por alguna razón- Comentaba el clon de Yoku mientras sacaba su lanza de sangre de la mano del pelinaranja y la devolvía al interior de su cuerpo en forma líquida.
-¡Ya deja esa actitud tan estúpida tuya! ¡Ya me tiene harto toda esta maldita falsa!- Exclamo Ikari realmente furioso.
-¿Are? ¿Falsa? ¿De que estas hablando, Ikari-kun?- Preguntaba el rubio en un tranquilo tono.
-¡Yo lo sé todo! ¡Yoku, tu…tú fuiste el que le hizo esto al castillo, ¿Verdad?! ¡Tú fuiste quien nos separó de Calm-sama, ¿Verdad, Yoku?!- Gritaba el pelinaranja demostrando la gran furia de su mirar.
-¿Al castillo? ¡Ah, te refieres al programa de re-construcción! ¡Si, yo fui quien lo active! ¡Era un programa que tenía el grabado el castillo para modificar por completo su estructura y confundir a los invasores si alguna vez era atacado! ¡¿A que es algo genial?! ¡Los Nirvits en serio son grandes genios para hacer algo como esto!- Contesto Yoku con una amistosa y animada sonrisa.
-¡Te dije que dejaras esa maldita farsa, Yoku! ¡¿Cómo te atreves a decir todas esas palabras con una sonrisa, maldito?! ¡Al admitir que tú fuiste quien le hizo esto al castillo y nos separó de nuestro señor, Calm-sama, es un claro acto de traición, maldito desgraciado!- Gritaba Ikari lleno de ira incontrolable.
-¿Acto de traición?-Hablo el clon de Yoku- Ah, ya entiendo. Toda esta furia que sientes es por la conversación que tuviste antes con mi original, ¿Verdad? Esa conversación de que si yo era un aliado o enemigo de Calm-sama. Ahora que recuerdo, tú y yo no pudimos terminar de hablar debido a que la invasión de los humanos creados por dios nos interrumpió, pero ahora volvemos a estar solos, así que creo que podemos terminar ahora aquella conversación. Bueno, para resumir todo…-
Antes de que aquella frase por parte del sonriente joven de cabellos rubios cortos y afilados ojos rojos con forma de zorro pudiera ser terminada y oída por los oídos de un furioso Ikari tendido y herido en el suelo concreto de aquel pasillo, este paso a tener sus ojos cafés llenos de una gran ira a una increíble sorpresa y enorme dolor que provenía de ningún otro lugar que de su espalda que había atravesada con enorme facilidad por la mano derecha del clon de sangre de Yoku.
-¡Ah!- Grito Ikari escupiendo una gran cantidad de sangre.
-…Si. Tú tienes razón, Ikari-kun. Yo soy un traidor a Calm-sama- Dijo Yoku con gran tranquilidad mientras las venas del interior de su mano derecha comenzaban a marcase a través de su piel mientras esta estaba en el interior del cuerpo de un herido Ikari.
-¡Y-Yoku…tu…!- Trataba de hablar Ikari con un enorme dolor poseyéndolo y escupiendo una gran cantidad de sangre.
-Por favor ahórrate saliva, Ikari-kun. Apuesto que ya se lo que vas a decir-Hablo Yoku sonriente- Seguramente preguntaras "¿Por qué haces tal cosa?" o "¿Es que acaso no recuerdas que nosotros fuimos creados para servir a Calm-sama?" o alguna otra de las cosas que Mushi dijo justamente que también la absorbiera al igual que hare contigo. Pero la diferencia de lo que paso con Mushi y lo que te pasara a ti es que tú ya sabes la razón por la que hago todo esto, ¿Verdad, Ikari-kun? Después de todo, tú mismo dijiste antes que yo soy alguien avaricioso por el caos-
-T-Te equi…vocas…maldito…eso no era lo que yo iba a decir…no iba a gastar mis últimas fuerzas…en preguntas que y-ya yo se…lo que te iba a preguntar… ¿E-Es que si tu recuerdas…el nombre que Kenshin le dio a nuestro grupo?- Pregunto con tranquilidad un moribundo Ikari.
-¿Are? ¿Nombre? Ah, es verdad. Ese idiota le dio un nombre a nuestro grupo antes de que lo matara también…si no mal recuerdo…era…Unique Oracion, ¿Verdad?- Respondió el rubio calmadamente mientras su mano derecha seguía atravesando el cuerpo del pelinaranja tendido en el suelo.
-S-Si…sinceramente, me gusto ese nombre…un grupo de personas que viven únicamente para cumplir la sagrada oración de una sola persona que para ellos es su dios…sin duda, esa descripción nos representaba a la perfección…pero, Yoku…tu jamás perteneciste a esa descripción, ¿Verdad?- Dijo el pelinaranja con una vista muy borrosa.
-Eso es correcto. Yo no vivo para cumplir las oraciones de otra persona, sino las mías propias. Pero en serio estoy sorprendido. El Ikari-kun que yo conozco siempre está enojado o serio, pero ahora que estas ante las puertas de la muerte…pareces muy tranquilo- Comento el clon de Yoku sonriente.
-P-Pues como dije…no quiero mis últimos fuerzas en esa clase de cosas…pero hay algo que sin duda…quiero preguntarte…Yoku… ¿Qué es lo que planeas hacer?- Preguntaba Ikari con una seria mirada en sus moribundos ojos cafés.
-Oh, ahí está el Ikari-kun que yo conozco. Bueno, como vas a morir, no creo que importe, así que te concederé tu último deseo-Hablo el rubio- Lo que yo quiero hacer primero es poseer el suficiente poder para matar a Calm yo mismo y para eso necesito el poder mágico de Hana-chan y el tuyo junto con todos los demás que ya he absorbido a través de su sangre, y luego de que cumpla esa ambición, me concentrare únicamente en llenar mi avariciosa de caos usando a Hea para mi propio beneficio-
-¿A Hea?- Repitió Ikari con confusión.
-Si. Sinceramente, mi avaricia se parece un poco al deseo de paz de Calm. Lo que yo planeo hacer con Hea es usarla para destruir el sesenta por ciento de la humanidad en vez de a toda ella- Dijo el rubio con una gran sonrisa de excitación.
-¿S-Solamente…el sesenta?- Preguntaba el pelinaranja moribundo con gran confusión.
-¡Si! ¡Luego que esa cantidad de humanos creados por dios allá hizo destruida, el cuarenta por ciento que quedo estará sumado en caos y terror por tantas muertes sin razón y sin duda se hundirán en una eterna desesperación! ¡Una desesperación que yo planeo observar desde primera fila! ¡Y luego de que mi avaricia se allá llenado con ese caos, volveré a usar Hea para destruir al resto de la humanidad para después usar las magias que uso Calm para crearnos a nosotros, y crear una nueva humanidad para el mundo! ¡Yo les enseñare la luz y la esperanza como si fuera su dios y cuando estén en llenos de felicidad, volveré a usar Hea para volver a matar al sesenta por ciento y ver como el resto es devorado por la oscuridad! ¡Y repetiré el proceso una y otra vez para que mi avaricia jamás encuentre su límite hasta el día que muera! ¡¿Qué me dices, Ikari-kun?! ¡¿A que es un plan exquisito?! ¡¿Fantástico?! ¡¿Milagroso?!- Explicaba Yoku con una enorme felicidad y euforia.
Ante que cada una de las palabras que habían salido de la eufórica y sonriente boca del joven rubio que atravesada la espalda de su delgado cuerpo ya muy herido con su mano derecha, el joven de cabellos naranjas no dijo ni una palabra ni demostró ninguna emoción fuerte a través de su mirada de ojos cafés hasta que luego de unos segundos, su seria cara fue cambiada por una repentina sonrisa que luego empezó a incluir unas fuertes risas que sorprendieron de gran manera al mago de sangre ahí presente.
-¡Jajajajaja!- Se reí Ikari a pesar de su situación.
-¿Are? ¿Se está riendo?- Reacciono Yoku con leve asombro.
-¡Jajaja…ah…Yoku…tu…en serio estás loco…pero dejarme decirte unas palabras antes de que yo muera…!-Hablo Ikari con una sonrisa-¡Tu maldita avaricia jamás pondrá vencer la determinación por la paz que posee Calm-sama! ¡Calm-sama es el salvador de este mundo, Yo…!-
Pero antes de que esa simple frase fuera completada; todos los órganos, sangre y carne de Ikari pasaron a entrar en el cuerpo de sangre del clon de Yoku a través de su brazo derecho y en forma de un líquido rojo que transmitía un gran poder mágico. Lo único que había quedado de ese ser que poseía una gran lealtad a su líder eran unos pocos huesos que cayeron al suelo de concreto, mientras Yoku, con una expresión muy seria en su rostro, observaba la palma de su mano derecha que todavía tenía algo de sangre de su antiguo compañero.
-Tan leal como siempre, ¿Verdad, Ikari-kun? Bueno, creo que seguiré buscando a mi original...Pero este día sí que ha estado lleno de sorpresas…creo que fue la primera vez que lo vi sonreír de esa manera- Hablaba Yoku con una mirada de emociones desconocidas oculta bajo la sombra de su rubio cabello.
Luego de que otro de sus compañeros fuera asesinado por sus propias manos y magia, aquel clon de Yoku hecho solamente de sangre tanto liquida como solida se quedó en aquel solitario pasillo en silencio por algunos minutos más mientras que en otros lugares de ese colosal castillo todavía quedaban algunos magos que tenían sus propios asuntos que resolver en el lugar en donde ellos habían quedado.
En otra de las habitaciones de gran ampliad y altura que poseía ese enorme castillo, se encontraban batallando con gran ferocidad un Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación de Fairy Tail y un mago creador de animales de hielo de Lamia Scale contra un usuaria de magia oscura y un usuario de magia de sangre, ambos seres pertenecientes al autonombrado grupo Unique Oracion.
Actualmente, un furioso y determinado joven de puntiagudos cabellos color rosa lanzaba una destructiva ráfaga de puños bañados en candentes llamas carmesís hacia el serio e imponente hombre de cabellos plateados que estaba en frente de él y que contraatacaba con su propia ráfaga de puños bañados en una oscura energía, mientras que cierto joven de cabellos blancos un poco puntiagudos disparada de sus manos unas veloces y afiladas águilas hechas de un gélido hielo y que chocaban destructivamente contra las lanzas de solida sangre que surgían de la mano derecha de cierto joven de cortos cabellos rubios. Todo mientras cierto Exceed azul observaba la batalla desde una distancia segura.
-¡AAAAAHHH! ¡Maldito!- Gritaba Tsuna con gran furia mientras lanzaba una gran serie de golpes a un serio Calm.
-¡Ya es suficiente, perro!- Exclamo el imponente líder de Unique Oracion con gran severidad.
Tras decir esas palabras llenas de seriedad, el tranquilo pero severo hombre de largos cabellos plateados y ojos negros termino su intercambio de golpes con el mago de fuego de Fairy Tail al impactar en el estómago de este una fuerte patada que aparte de hacerlo escupir algunas gotas de sangre, también lo mando a volar varios metros hacia atrás, algo de lo que se percató el mago de hielo de Lamia Scale.
-¡Cabeza de flama!- Reacciono Leo al ver como su compañera de batalla volaba por los aires de la amplia habitación.
Al observar esa escena con sus levemente afilados ojos verdes, el hijo de Lyon Vastia y Meredy Vastia dejo de lado su choque de magia de hielo con la magia de sangre del verdadero Yoku ahí presente y empezó a correr velozmente hacia el lugar del suelo en donde Tsuna iba a terminar cayendo para de inmediato crear con su magia una enorme montaña de hielo que sirvió como amortiguador del choque del joven mago de fuego de Fairy Tail.
-¡Oye, ¿Estas consiente, cerebro de carbón?!- Preguntaba Leo al acercarse a la montaña de nieve que el había creado.
-¡Si! ¡Esa patada no fue nada para mí!- Respondió el animado pelirosa saliendo de la nieve que comenzaba a derretirse debido al gran calor que expulsaba su cuerpo.
-Ya veo. Entonces, yo ya me acostumbre a los movimientos del tipo de la sangre, ¿Qué hay de ti?- Preguntaba el serio peliblanco volviendo a fijar la mirada en sus enemigos.
-Lo mismo. Si ellos tratan de contraatacar creo que podre adivinar su siguiente movimiento- Contesto Tsuna con una sonrisa de confianza.
-¡Entonces, vamos a comenzar con el plan! ¡¿Tú también estás listo, Happy?!- Preguntaba el serio Leo al exceed azul a sus espaldas y a las de Tsuna.
-¡Aye! ¡Vamos a hacer esto!- Respondió Happy con seria confianza mientras empezaba a extender sus blancas alas.
-Están hablando mucho. Parece que tienen alguna clase de plan. Sera mejor que tenga cuidado, Calm-sama- Comento Yoku observando a los jóvenes magos a la distancia.
-Si. Lo mismo va para ti, Yoku- Contesto el serio Calm.
Tras esas respectivas conversaciones que habían tenido los cuatro magos presentes en esa amplia habitación de concreto, la feroz batalla que se llevaba a cabo ahí se reanudó nuevamente con Tsuna y Leo, los cuales habían empezado a correr veloz y unísonamente hacia los dos miembros de Unique Oracion que tenían a unos metros de distancia de su posición. Y mientras corría, el joven pelirosa de esos dos jóvenes lado a lado se adelante al joven peliblanco y de inmediato lleno el interior de la palma de su mano derecha con una colosal y ardiente llama.
-¡Karyu no Hiren!-
Diciendo el nombre de su hechizo, Tsuna lanzo como si fuera una pelota, una prominente flama carmesí que provenía de la palma de su mano derecha y que iba volando hacia los tranquilos pero serios Calm y Yoku, el cual este último, al ver la gran llama que volaba a su dirección, extendió su mano derecha hacia adelante, abrió la palma de su mano para que una gran cantidad de sangre comenzara a salir a través de su piel.
-¡Solid Blood Wall!-
Con esas tres palabras que había dicho el joven de cabellos rubios, la gran cantidad de sangre que salía del interior de su cuerpo y a través de su mano derecha comenzó a tomar a solidificarse y a tomar la sólida forma de un enorme muro de color rojo que sirvió como escudo para bloquear la enorme esfera de fuego que Tsuna había disparado.
-Después de haber evitado y bloqueado una gran cantidad de tus ataques más fuertes, ¿Crees que una pequeña esfera de fuego nos lastimara, Dragon Slayer-kun?- Preguntaba sarcásticamente un sonriente Yoku.
-¡Entonces, ¿Qué te parece esto, bastardo de sangre-kun?!- Respondió Tsuna mientras sonreía.
Dada esa respuesta, el sonriente Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación reunió una gran fuerza en sus dos piernas para poder dar un prominente salto que lo posiciono en el aire sobre el gran muro de sangre y también sobre los dos miembros de Unique Oracion que este protegía. Y ahora estando en el aire, Tsuna apretó con gran fuerza sus dientes y músculos para luego rodear todo su cuerpo de una gran cantidad de enormes y poderosas llamas al mismo tiempo que comenzaba a recolectar una gran cantidad esas mismas llamas y aire en el interior de sus mejillas.
-¡Karyu no…!-
-¡…Hoko!-
-¡…Koen!-
-¡…Yokugeki!-
-¡…Ame!-
Una colosal ráfaga de llamas disparada del interior de su boca, una enorme esfera de fuego creada entre sus manos, una extensa oleada de un candente fuego lanzada de sus brazos y al final una frenética lluvia de ardientes flamas disparada una tras otra de sus manos fueron los ataques que un feroz Tsuna suspendido en el aire libero sobre los dos magos de Unique Oracion, los cuales no pudieron hacer nada más que recibir esa ardiente lluvia de ataques de fuego y quedar atrapados en una explosión de llamas crecientes.
-¡Todavía no he terminado!- Exclamo un serio pelirosa.
Para respaldar esas palabras, el joven de puntiagudos cabellos rosados estando todavía suspendido en el aire, siguió disparando con gran fuerza y velocidad de sus manos esfera de fuego tras esfera de fuego hacia la enorme marea de llamas donde sus dos enemigos yacían encerrados y que seguía aumentando su tamaño y poder. Tsuna siguió haciendo eso por varios minutos hasta que de pronto se detuvo y cubrió sus dos manos con unas ardientes llamas que se movían de manera circular.
-¡Guren: Bakuenjin!-
-¡Blood Dome!-
Con esas palabras gritadas por dos voces diferentes, Tsuna lanzo ahora de sus manos y con un movimiento sincrónico una enorme espiral de candentes llamas y que creaba una gran serie de mini-explosiones en su interior hasta que colisiono con fuerza con la gran reunión de llamas donde estaban enterrados Yoku y Calm y la convirtió en una gigantesca explosión de fuego para que luego Tsuna pudiera caer de pie en el suelo mientras miraba con orgullo su obra.
-¿Qué te pareció eso?- Hablo Tsuna con una sonrisa.
-Estuvo mucho mejor que los anteriores ataques…-
Al escuchar esa molesta y conocida voz venir del interior de la enorme explosión de fuego que el había creado con sus consecutivos ataques, Tsuna quito la sonrisa que el poseía en su rostro al ver con sus marrones ojos como esas mismas llamas se despejaban y dejaban ver a unos ilesos Yoku y Calm, los cuales se encontraban parados tranquilamente en el interior de un extenso domo hecho de una sólida sangre que provenía del interior del rubio en el interior de ese mismo domo.
-…Si no hubiera usado mi defensa que supera a mi Muro de Sangre Solida, Domo de Sangre, Calm-sama y yo hubiéramos recibido un daño bastante feo- Termino Yoku de hablar mientras hacía volver a la sangre al interior de su cuerpo.
-¡Tch! ¡Con que no funciono!- Dijo el pelirosa con frustración.
-En serio eres un perro rabioso y sin cerebro, humano. Con un ataque tan frenético como ese no has hecho más que gastar magia inútilmente- Comento Calm mientras reunía magia oscura en su mano derecha para lanzar su siguiente ataque.
-Yo no diría eso. Después de todo, aparte de segarlos le dio suficiente tiempo a ese cubo de hielo para que hiciera lo suyo- Dijo Tsuna nuevamente colocando una leve sonrisa en su rostro.
-¡¿Eh?!- Reaccionaron Calm y Yoku con gran sorpresa.
Ante las palabras que había dicho el joven mago de Fairy Tail con una sonrisa en su rostro, los dos miembros de Unique Oracion se sorprendieron de gran manera por la enorme confusión que sintieron pero todo se aclaró cuando lograron sentir una poderosa presencia a sus espaldas. Dándose la vuelta con rapidez, Calm y Yoku miraron con asombro como a unos metros de ellos se encontraba el joven mago de Lamia Scale que poseía sus dos manos en la clásica posición que solía ponerlas y cubiertas con una gélida aura de color que era más grande que lo usual.
-¡Ice Make: Whale!-
Con la posición de manos de un serio Leo, el gran y gélida aura mágica que rodeaba a estas y las palabras que el había gritado al aire; En el aire que estaba encima de los dos magos de Unique Oracion no tardo en formarse de la nada, una gigantesca ballena que no estaba formada por nada más que un resistente hielo y que iba dirigida a caer sobre Yoku y Calm, los cuales nuevamente se apresuraron a ser cubiertos por el domo de sangre del rubio ahí presente para no terminar aplastados por esa enorme ballena de hielo.
-¡¿Qué?! ¡¿Una ballena?!- Dijo Calm al ver la criatura de hielo que caía sobre el domo de sangre que lo salvaba de ser aplastado por esa misma criatura.
-Sin duda es más grande que todo lo has creado hasta ahora, pero por ser grande no significa que vaya a herirnos, mago de hielo-kun- Comento Yoku mientras fortalecía el domo de sangre que lo salvaba de ser aplastado por la ballena de hielo.
-¡Su objetivo no es herirlos, sino detenerlos! ¡Además, no está sola!- Exclamo Leo con sus manos todavía en su pose de creación.
Diciendo esas palabras, el joven de cabellos blancos y levemente afilados ojos verdes aumento el aura mágica que rodeaba a sus dos manos y al mismo tiempo, una densa y gélida neblina blanco azulado comenzó a rodear a la gran ballena de hielo que aplastaba a sus enemigos protegidos por un domo de sangre.
-¡Ice Make:…!-
-¡…Rhino!-
-¡…Elephant!-
-¡…Hippopotamus!-
-¡…Serpent!-
Un gran rinoceronte, un enorme elefante y un colosal hipopótamo; todos hechos de un gélido hielo azul fueron cayendo uno tras otro sobre la gran ballena también hecha de hielo y que estaba haciendo gran presión sobre el domo de sangre que protegía a los dos magos de Unique Oracion presentes en esa habitación, y al final todos esos animales fueron unidos uno sobre otro por una larga serpiente que también estaba hecha de hielo.
-¡¿Mas animales?!- Dijo Calm con sorpresa al ver a los colosales animales de hielo uno sobre otro y unidos por una larga serpiente.
-¡E-Este maldito! ¡¿Esta aumentando el peso?!- Decía Yoku con gran dificultad para mantener que el domo de sangre soportara todo esa carga de animales.
-¡Ahora, Tsuna, Happy!- Ordeno el mago de Lamia Scale aumentando el poder de sus creaciones.
-¡Entendido! ¡Vamos, Happy!- Respondió el mago de fuego observando a su felino compañero.
-¡Aye, sir!- Contesto el azul exceed de Fairy Tail comenzando a tomar vuelo.
Con esa señal que había dado un serio Leo que mantenía ocupado a los miembros de Unique Oracion con sus gigantescas criaturas de hielo, Happy despego del suelo que tocaban sus patas con gran velocidad para ir de inmediato a sujetar a Tsuna por la parte trasera de su chaleco negro para que luego ellos dos comenzaran a volar directamente hacia el techo de la habitación. Y mientras más se acercaban a este, Tsuna aumentaba más el tamaño y poder de las llamas que cubrían su puño derecho.
-¡Karyu no Tekken!-
Volando con gran velocidad con la ayuda de Happy que lo sostenía a través de su ropa, el violento joven que cubría su cuello con una bufanda blanca uso su apretado puño derecho revestido en un ardiente fuego carmesí para golpear con gran fuerza una zona del techo de esa amplia habitación en donde se encontraban y crear así un amplio agujero que conectaba con uno de los nuevos pasillos que poseía ese gran castillo en donde estaban.
-¡Bien! ¡Ahora váyanse! ¡Yo me encargare de estos tipos aquí! ¡Más vale que la próxima vez tengas a Serena, Raine-san y a todos los demás a tu lado y Hea haya sido detenida, maldito cerebro de flama!- Grito Leo con gran fuerza al ver el agujero que Tsuna había creado.
-¡Puedes contar conmigo! ¡Rescatare a Serena, encontrare a todos y detendré a Hea para luego volver y salvar tu trasero que aprieto que sé que estarás, maldito cubo de hielo! ¡Más te vale no morir! ¡Vamos, Happy!- Exclamo Tsuna con una sonrisa.
-¡Aye, sir! ¡Máxima Velocidad!- Respondió un serio Happy pasando a través de ese agujero en el techo con Tsuna para luego empezar a volar veloz y rectamente por ese pasillo en donde estaban.
-¡Maldición! ¡¿Hicieron todo esto para poder escapar e ir a buscar a Hea y a ese libro que estamos usando como fuente de poder?!- Reacciono Yoku con sorpresa y frustración mientras mantenía su domo de sangre para evitar ser aplastado por los animales de hielo.
-No permitiré que se salgan con la suya tan fácil, humanos creados por dios- Dijo Calm con gran seriedad.
Observando como el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación y su compañero exceed se retiraban con velocidad de aquella zona, el serio líder de Unique Oracion reunió en la palma de su mano derecha en cuestión de nano-segundos una gran cantidad de energía oscura mágica y luego apunto esa misma mano derecha hacia la parte superior del domo de sangre en donde se refugiaba junto con Yoku de los colosales animales de hielo que trataban de aplastarlos.
-¡Darkness Storm!-
Nombrando su hechizo de magia oscura, Calm disparo de la palma de su mano derecha una incontable cantidad de esferas de energía oscura que se elevaron con gran velocidad hasta la parte superior del domo de sangre que mantenía Yoku y luego siguieron de largo para impactar con explosiva fuerza en las creaciones de hielo de Leo hasta convertirlas en nada más que granizo y niebla dispersa por todo la habitación.
-¡¿Qué?! ¡¿Atravesó mi domo de sangre…?!- Hablo Yoku sorprendido.
-¡¿…mis creaciones con tanta facilidad?!- Reacciono Leo con la misma pregunta y sorpresa que el mago de sangre.
-Iré a perseguir a ese perro antes de que pueda llegar a la posición donde está el núcleo de Hea a través de fuerte olfato. Yoku, tu quédate aquí y encárgate de ese mago de hielo- Explico Calm seriamente observando el agujero por donde los dos magos de Fairy Tail se habían ido.
-S-Si, puede dejármelo a mí, Calm-sama- Contesto Yoku todavía algo sorprendido por el poder de su líder.
Dada esa respuesta por parte del rubio con afilados ojos rojos, el serio líder de Unique Oracion comenzó a acumular una gran cantidad de fuerza física en sus dos piernas y luego piso con tal firmeza que fragmento el suelo que tocaban sus pies con botas y con el fin de dar un salto de tal altura y velocidad que lo iba a hacer llegar sin problemas a ese agujero en el techo. Pero a unos segundos de que el peliplateado llegara a ese pasillo por donde Tsuna y Happu habían ido, el peliblanco ahí presente empezó a correr velozmente.
-¡No te lo permitiré!- Exclamo Leo mientras avanzaba a gran ritmo.
Tras acercarse lo más que pudo a la posición de Calm en esos pocos segundos, el mago de Lamia Scale también dio un gran salto y con la intención de sostener alguna de las piernas del líder de Unique Oracion para evitar que se elevara y azotarlo contra el suelo. Pero a unos centímetros que esto pasara, Leo fue detenido en medio del aire al momento de sentir como su pierna izquierda fue sujetada por algo.
-¡Blood Whip!-
Al escuchar esa voz decir el nombre de un hechizo, Leo dirigió una frustrada y molesta mirada hacia abajo para poder ver como su pierna izquierda se encontraba amarrada fuertemente por un sólido pero flexible látigo de color rojo y que conectada a la palma de la mano derecha de un sonriente Yoku, solo para que el siguiente segundo ese mismo látigo que sujetaba su pierna lo obligara a ser azotado con gran fuerza contra el suelo de concreto. Todo mientras Calm logro alcanzar el piso sobre esa habitación en donde estaba antes para empezar de inmediato a correr por la misma ruta que Tsuna y Happy habían tomado.
-¿Are? ¿Es que acaso no escuchaste, mago de hielo-kun? Dije que yo me encargaría de ti. Así que por favor deja que Calm-sama haga lo suyo, ¿Ok?- Dijo Yoku mientras su látigo de sangre volvía al interior de su brazo.
-M-Maldito…- Dijo Leo con gran desprecio por el mago de sangre y mientras se ponía de pie.
-Pero en serio, Calm-sama es realmente fuerte. Aunque estábamos en el interior, el atravesó mi domo de sangre como si fuera nieve. Parece que todavía me falta recolectar mucho más poder si quiero matarlo- Dijo Yoku tranquilamente mientras Leo abrió sus ojos con una enorme sorpresa.
-¡T-Tu… ¿Q-Que acabas de decir?! ¡¿A-Acaso tu…?!-
Pero antes de que el mago de Lamia Scale pudiera terminar de hablar, el observo algo que lo sorprendió aún más que las palabras que su enemigo había dicho. Leo pudo ver con sus ojos verdes como de las grietas en el suelo que rodeaba a Yoku a unos metros de distancia de su posición, empezaron a surgir grandes cantidades de sangre que se elevaba por si sola y cuando ya había una cantidades realmente notables, otra cosa empezó a salir.
Toda esa sangre que había surgido del suelo al lado de Yoku que lucía muy tranquilo con lo que pasaba, comenzó a entrelazarse y a endurecerse para adquirir una sólida forma. Esa sangre se entrelazo, reunió y solidifico hasta que formaron un esqueleto humano con huesos de color rojo, luego esos huesos fueron llenados por distintos órganos y venas del mismo color, después todo fue recubierto por masas musculares de carne y al final esa misma carne fue recubierta por piel de colores normales.
Al final, esas grandes cantidades de sangre que habían surgido del suelo habían adquirido la forma de un joven rubio con cabellos cortos, afilados ojos rojos y ropa también hecha de sangre con la apariencia de una sudadera negra con capucha por encima de un suéter gris, unos jeans azules y unos zapatos deportivos negros. En otras palabras, ahora en esa habitación en donde estaban un sorprendió Leo y un sonriente Yoku, había un segundo Yoku que se estiraba tranquilamente.
-¡¿Qué?! ¡¿Ahora…hay dos bastardos de sangre?! ¡¿Qué demonios pasa?!- Se preguntaba Leo con impresión al ver a dos rubios con la misma expresión sonriente en su rostro.
-¡Maldición, que dolor! ¡Volverse sangre y pasar por las grietas del suelo sí que deja una sensación incomoda en el cuerpo!- Comentaba el clon de Yoku mientras estiraba su cuerpo.
-¡Oh, clon! ¡Me alegro de verte a salvo y también que hayas logrado encontrarme a pesar de la nueva estructura del castillo! ¡Se nota que soy increíble!- Dijo el verdadero Yoku al ver a su clon.
-¡¿Qué?! ¡¿Clon?! ¡¿Es un clon suyo?!- Pensaba Leo al escuchar las palabras de uno de los dos Yoku.
-Dejemos los halagos para después, original. Por lo que puedo ver tú no estás solo en este lugar, por lo que sería bueno que nos volviéramos a juntar para que tengas todo tu poder- Dijo el clon de Yoku mirando a Leo por unos momentos.
-Bueno, creo que tienes razón. Hagámoslo- Respondió el verdadero Yoku comenzando a levantar su brazo derecho.
-Ah, por casi se me olvida, pero quiero que sepas que me encontré con Ikari-kun mientras me dirigía hacia aquí. Y además estaba totalmente herido y arrastrándose por el suelo. Al parecer los intrusos con los que termino luchando lo vencieron- Explico el segundo rubio.
-¿Dijo…Ikari? Si no me equivoco, los demás dijeron que un tal Ikari había sido quien los había vencido cuando estaban en la ciudad y luego los encerró en esa celda de la cual yo los libere. ¿Lo vencieron? ¡No sé quién fue quien lo hizo, pero bien hecho!- Pensó Leo con una sonrisa al escuchar la conversación de los dos Yoku.
-¡¿Are?! ¡¿En serio?! ¡¿Derrotaron a Ikari-kun?! Yo tenía bastantes dudas que si lo lograrían, pero parece que subestime a estos intrusos. Entonces, ¿Qué hiciste con Ikari-kun?- Preguntaba ahora el verdadero rubio con curiosidad.
-Por supuesto…-Hablo el clon-…Lo mate y luego lo absorbí-
Ante las siguientes palabras que habían surgido de la boca sonriente del clon de sangre de Yoku, el mago de hielo de Lamia Scale que escuchaba la conversación no pudo evitar abrir sus ojos verdes con enorme sorpresa nuevamente mientras que el verdadero Yoku coloco una gran sonrisa de placer en su rostro de ojos rojos de zorros afilados.
-¡¿Q…Q-Que dijo?! ¡¿Lo mato?! ¡¿A su compañero?!- Reacciono Leo al escuchar esas palabras.
-¡Bien hecho, clon! ¡Entonces, hagamos esto! ¡Quiero saber cómo se siente el poder de Ikari-kun corriendo por mis venas!- Dijo el verdadero Yoku con gran placer.
-Sí, si- Respondió el clon.
Tras esa conversación entre ellos, los dos Yokus ahí presentes uno en frente del otro, levantaron sus respectivos brazos derecho y pegaron las palmas de sus manos derechas. Al momento de hacer eso, el clon hecho solamente de sangre tanto sólida como liquida volvió a ser solamente eso, sangre, y como si se tratara de una aspiradora, entro en el cuerpo de Yoku a través de un pequeño agujero en su mano derecha.
Luego de que la última gota de sangre que conformaba a su clon entrara nuevamente en su cuerpo, el avaricioso joven de cabellos rubios continúo sonriendo con gran placer mientras rodeaba su cuerpo con una sangrienta aura de color rojo y apretaba con fuerza los músculos que conformaban su cuerpo creado por Calm.
-¡E-Esto! ¡Se siente genial!-Hablo Yoku con placer- ¡El poder mágico de Ikari-kun sin duda es fantástico! ¡Si comparo este poder con los que absorbí anteriormente, esos poderes parecen los poderes de magos novatos! ¡Con que esta es la diferencia entre la buena calidad y los platillos de tercera mano! ¡Es simplemente fantástico! ¡Si el poder mágico de Hana-chan es igual de grande, seguramente cuando la absorba tendré el suficiente poder para matar a Calm!-
-¡Oye, tú!-
-¿Are?- Reacciono Yoku olvidándose momentáneamente de su placer.
Escuchando esa voz, Yoku olvido por unos momentos la agradable sensación que recorría su cuerpo y volteo su mirada de ojos rojos en la dirección que había provenido solo para poder ver como a unos metros de él se encontraba firmemente de pie un joven de cabellos blancos y ojos verdes llenos de ira que apretaba su puños y dientes con gran furia.
-Ah, mago de hielo-kun. Perdón. Estaba tan emocionado por obtener este nuevo poder que se me olvidó por completo que tú estabas ahí, ¿Acaso te sentiste ofendido?- Dijo Yoku con una sonrisa un poco burlona.
-¡Deja de decir estupideces y contéstame, bastardo! ¡Lo que dijo ese clon tuyo…que él había matado a ese tipo llamado Ikari…que tú lo habías matado… ¿Era cierto?!- Preguntaba Leo con tremenda seriedad.
-¿Are? Pues sí. Era cierto- Contesto Yoku sin ninguna dificultad.
-¡Maldito… ¿Acaso no era tu compañero?!- Preguntaba Leo con aun más furia en su mirada.
-Si. Lo era. ¿Y?- Reacciono Yoku con gran calma.
-¡Maldito bastardo! ¡¿Cómo puedes decir "¿Y?" con tanta facilidad?! ¡¿Cómo puedes matar a tus compañeros sin sentir nada?!- Gritaba Leo con enorme furia.
-Pues es muy sencillo en realidad. Después de todo, esta ya es la cuarta vez que mato a un compañero. Aunque creo que la primera vez tampoco sentí nada. Debe ser que mi avaricia por sus poderes borra todas mis demás emociones- Respondió el rubio sonriendo amistosamente.
-¿La Cuarta?...Acaso…Acaso las muertes de tus otros compañeros de las que ustedes nos culpaban… ¡¿Tú las causaste?!- Volvió a preguntar el furioso mago de Lamia Scale.
-¿Are?-Hablo Yoku tranquilamente- ¿Te refieres a las muertes de Kenshin y Usoka? Sí, yo también los mate. Fue bastante sencillo luego de que tus compañeros los debilitaron. Y por si tienes curiosidad, también mate a Mushi, aquella controladora de insectos con la que tus compañeros lucharon también. Pero…estoy algo confundido ahora. ¿Por qué luces tan molesto cuando te digo que los mate? Nosotros somos tus enemigos, mago de hielo-kun. Tu deberías estar feliz de saber de sus muertes, ¿Verdad?-
-¿Feliz? No lo creo. Mi misión era derrotarlos y capturarlos, no matarlos. Además, ¿Recuerdas lo que ese cabeza de flama y yo dijimos anteriormente?- Preguntaba Leo seriamente.
-¿Are? ¿Qué cosa?- Preguntaba Yoku con curiosidad.
-Tu sabes-Hablo Leo- Sobre que ni él ni yo perdonaríamos a aquellos que dicen que nuestros compañeros van a morir. Pues algo que me dice el también estaría de acuerdo con estas siguientes palabras. Aquellos que traicionan a sus compañeros con tanta facilidad, solamente no puedo perdonarlos, sino que además tengo que golpearlos hasta que me sienta satisfecho. ¡Y ese es tu caso, maldito bastardo!-
-¡Oh, que genial! ¡Esa sin duda es una declaración muy osada!...Pero, ¿No creerás que puedes vencerme o si? ¿Por qué crees que te estoy contando todo que hice? Eso es porque vas a morir aquí y ahora, mago de hielo-kun. Aparte de recuperar gran parte de poder mágico al volver a fusionarme con mi clon, ahora tengo aún más poder mágico que antes gracias al haber absorbido a Ikari-kun. En otras palabras, desde el principio no he luchado con todo mi poder- Explico Yoku con una sonrisa.
-Pues es lo mismo para mí, bastardo-Hablo Leo- Desde que empezamos a luchar no he luchado en serio, pero para poder derrotarte, voy a luchar con todo lo que tengo. Hace tiempo que no hago esto, pero… ¡La situación lo amerita!-
Con esas palabras que el joven mago de hielo de Lamia Scale había dicho, el a continuación paso a colocar su mano derecha sobre su pecho solo para que en el siguiente segundo, Yoku se sorprendiera de una manera increíble. En el momento en que el tiempo avanzo en esa habitación de gran ampliad, una camisa negra volaba por los aires de esta mientras un serio Leo ahora vestía solamente con unos jeans grises y zapatos deportivos negros mientras sus bien ejercitados pecho, abdomen, espalda, bíceps y tríceps eran expuestos.
-¿Are? ¿Se está desnudando? ¿Por qué?- Reacciono Yoku con gran sorpresa ante esas acciones del mago de hielo.
-¡Ahora voy a ponerte en una tumba de hielo, maldito bastardo!- Exclamo Leo con gran ferocidad.
…Con seriedad y ferocidad, Leo está a punto de enfrentar a un avaricioso ser…
Continuara…
