Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Segundo Arco
Capítulo 29/68: ¡Paz!
Faltando muy poco tiempo para que Hea se activara, los jóvenes magos empezaron su batalla final contra los magos de Unique Oracion en el gran castillo dorado en el centro de la subterránea ciudad de los Nirvits. Pero debido a ciertas complicaciones por parte de Yoku, todos los magos en el castillo terminaron dispersados en diferentes grupos o solitarios en pasillos o amplias habitaciones de ese mismo castillo.
Raine, Ur y Macbeth se encontraban en diferentes y solitarios pasillos; Mientras Alicia, Pantherlily, Sophia, Lisa y Sorano luchaban en equipo contra Hana; Roku, Ryos, Lucia, Marcus, Sonia, Lector y Frosch lograron derrotar a Ikari, el cual luego había terminado siendo asesinado y absorbido por el clon de sangre de Yoku con el que se había encontrado; Todo mientras Tsuna y Leo luchaban en equipo contra Calm y el verdadero Yoku, hasta que el mago de fuego y su compañero exceed decidieron abandonar aquella habitación para ir a buscar el libro de Serena y a sus demás compañeros.
Y luego de que el líder de Unique Oracion decidiera seguir el paso de aquellos dos miembros de Fairy Tail, Leo enfurecido al escuchar todo lo que había hecho Yoku por la misma boca de este, empezó un serio combate contra él. Tanto el mago de hielo como el mago de sangre mostraron lo mejor de su magia en aquel encarnizado combate, pero al final el ganador fue el joven mago de Lamia Scale, o al menos eso parecía.
…Continuación…
-¡Raine-san!- Dijo Leo con felicidad al ver a la maga de hielo de Fairy Tail.
-¿Eh?... ¡Leo-kun!- Reacciono Raine de igual manera al ver al mago de hielo de Lamia Scale y acercándose a su posición.
-¡Me alegra mucho verla! ¡¿No está herido o sí?! ¡¿Estuvo luchando con algún enemigo?!- Preguntaba el peliblanco con preocupación.
-Raine no está herida, así que no te preocupes. Cuando las paredes del castillo se empezaron a mover, Raine se encontraba sola en uno de los pasillos del castillo, así que comencé a buscar a los demás. ¿Y qué hay de ti, Leo-kun?- Preguntaba ahora la peliazul.
-Como puede ver, tenía algunos problemas con cierto imbécil pero ya los resolví. Aunque no fue nada fácil- Respondió el peliblanco apuntando con la mirada a los dos seres congelados en esa amplia habitación.
-Ya veo. Me alegra que estés bien al final. ¿Y no tienes ninguna pista de donde podrían estar los demás, Leo-kun?- Preguntaba ahora la maga de hielo.
-Yo termine en esta habitación con el cabeza de flama, pero para poder buscar Hea y a los demás, él y Happy se fueron, pero por desgracia Calm comenzó a perseguirlos. En realidad, yo estaba a punto de ir a seguir el mismo camino que ellos tomaron- Contesto Leo apuntando al agujero que había en el techo de la habitación.
-Ya entiendo. En ese caso, vamos rápido. Si Tsuna-sama está en peligro, Raine sin duda tiene ir a ayudarlo. Tu opinas lo mismo, ¿Verdad, Leo-kun?- Dijo Raine con gran decisión.
-Si…Vamos, Rai…-
Pero antes de que la respuesta de Leo pudiera ser completada, tanto el cómo Raine se sorprendieron de gran manera al escuchar un repentino sonido que se formaba en esa habitación en donde solo estaban los dos. Los dos magos de hielo rápidamente voltearon sus miradas hacia la dirección en donde ese sonido había provenido solo para ver con aun más sorpresa como el Yoku de hueso y carne que estaba congelado en hielo se había logrado liberar. Aunque solamente de su cintura para arriba debido a que sus piernas todavía estaban congeladas y pegadas al suelo.
-¡ESTO TODAVIA NO TERMINA!- Grito Yoku furiosamente.
-¡¿Qué?! ¡¿Se liberó del hielo?! ¡Imposible! ¡Pero él dijo que ese cuerpo era un cascaron vacío!- Reacciono Leo con enorme sorpresa al igual que Raine.
-¡Durante tu batalla contra mi cuerpo de sangre no pudiste notar que logre introducir solo un poco dentro de mi cuerpo real!-Exclamo Yoku- ¡No es lo suficiente como para dejarme sobrevivir, pero si lo suficiente para vivir el suficiente tiempo para acabar con tu vida! ¡O aún mejor…con lo que tú quieres!-
Dichas esas palabras, la parte superior del cuerpo de Yoku no perdió el tiempo y rápidamente disparo de la palma de su mano derecha una afilada lanza de sangre que volaba por los aires de la habitación con una única dirección, el pecho desprotegido de Raine, la cual no tuvo tiempo de reacciono debido a tan repentino momento. Y en el siguiente segundo luego de que eso pasara, todos observaban como había una gran cantidad de sangre volando por los aires.
Ante lo que había pasado; Yoku poseía una gran y macabra sonrisa de placer en su rostro, Leo tenía sus ojos verdes bien abiertos y llenos de impacto, mientras que Raine, fue la más afectada al como las numerosas gotas de sangre del ser atravesado por la lanza de Yoku caían en su rostro. La maga de hielo de Fairy Tail simplemente estaba en shock al ver como la lanza disparada por el enemigo atravesaba el cuerpo de su mejor amigo de la infancia.
-¿E-Esta bien…Raine-san?- Dijo un moribundo Leo con hilos de sangre saliendo de su boca.
-¡LEO-KUN!- Grito Raine con numerosas lágrimas comenzando a surgir de sus ojos.
-¡¿Ah?! ¡¿Protegió a la chica con su propio cuerpo?! ¡Bueno, no importa! ¡Ahora mismo lo único que deseo es ver a alguien morir!- Pensó Yoku con gran éxtasis al ver las acciones de sus enemigos.
-¡AH!- Gritaba Leo mientras escupía grandes cantidades de sangre por su boca.
A pesar de estar liberando grandes cantidades del líquido rojizo que se movía por sus venas a través de su boca y en forma de fuertes tosidos, Leo resistió el tremendo dolor que sentía su cuerpo, y apretando sus dientes, empezó a levantar sus dos brazos. Con sus dos manos, el joven de cabellos blancos tomo con firmeza un lado de la lanza de solida sangre que estaba enterrado en el centro de su pecho y salía por su espada, y luego la jalo hasta el punto de sacarla por completo, solamente para después lanzarla lo más posible de su posición actual.
Aquella lanza de sangre cayó al suelo de concreto de la amplia habitación solamente para después volverse nuevamente sangre liquida que se evaporo en el aire, mientras que el joven mago de hielo de Lamia Scale no pudo evitar caer de cara a ese mismo suelo de concreto mientras se desangraba tanto por los agujeros tanto como el que estaba en su pecho como el que estaba por su espalda.
Todo mientras la maga de hielo de Fairy Tail que estaba detrás de Leo liberaba tanto imparables lágrimas de sus ojos azul oscuro como fuertes gritos de su boca y el mago de sangre de Unique Oracion que estaba congelado de la cintura para abajo poseía una gran sonrisa en su rostro mientras observaba esa desagradable escena.
-¡Leo-kun!- Gritaba una aterrada Raine llena de lágrimas en su rostro.
Dado ese fuerte grito, la joven de largos cabellos azul oscuro se apresuró a colocarse al lado del herido joven de cabellos blancos, se arrodillo a su lado, luego le dio la vuelta para que su rostro estuviera boca arriba y después utilizo sus dos manos para cubrir el agujero ensangrentado que este tenía en el centro de su pecho.
-¡N-No te preocupes, Leo-kun! ¡Te juro que estarás bien!- Exclamo Raine haciendo lo mejor que podía con sus manos para que la sangre no saliera de la herida de su amigo, pero sin mucho éxito.
-R-Raine-san…- Nombraba un herido Leo apenas consiente y con sus ojos verdes muy borrosos.
-Es inútil, maga de hielo-chan-Hablo Yoku- ¿Acaso crees que el lugar en donde lo ataque fue solo casualidad? Me temo que no. Yo apunte perfectamente a ese punto. Tal vez no haya golpeado ningún órgano vital, pero la lanzo atravesó una zona del cuerpo en donde el desangramiento será más rápido, lo cual hará que el termine muriendo en cuestión de minutos, cubras la herida o no. Debes creerme. Después de todo, yo mejor que nadie conozco los lugares en donde se concentra mejor la sangre del cuerpo. Jaja…-
Pero antes de poder seguir hablando y riendo tanto alegre como arrogantemente, Yoku se percató que en el siguiente segundo su cuerpo se había partido a la mitad por sí solo. El torso con brazos y cabezas todavía vivos de Yoku cayeron de espalda al suelo mientras sus piernas y entrepiernas siguieron congeladas y paradas rectamente en el suelo al que estaban pegadas. Ante eso, el joven rubio ahora tirado en el suelo solo apretaba sus dientes con frustración.
-¿Are? ¿M-Mi cuerpo se partió? Maldición. Eso significa que perdí todo de la cintura para abajo, eh-Pensaba Yoku- Es todo por ese maldito mago de hielo. El hielo con el que congelo mi cuerpo era tan frio que mato a las células en unos pocos segundos. Tuve suerte de liberar al menos la mitad de mi cuerpo, o si no ya estaría muerto. Pero en todo caso, debido a que casi toda mi sangre estaba en mi cuerpo de sangre que ahora también está congelado, voy a morir dentro de poco debido a la poca sangre en mi sistema…pero todavía me falta crear más caos para mi avaricia. Empezando por esta exquisita escena-
Con esos pensamientos dentro de su cabeza, el joven rubio de afilados ojos rojos y que solamente poseía un cuerpo de la cintura para arriba observaba con gran placer como la joven de largos cabellos azul oscuro y ojos del mismo color y llenos de lágrimas que se desbordaban por sus mejillas usaba sus dos manos para cubrir el profundo agujero en el pecho de su amigo herido y en un proceso de desangrado muy rápido.
-¡No para! ¡No para! ¡La sangre no deja de salir!- Pensaba una desesperada Raine- ¡¿Qué debería hacer Raine?! ¡La sangre sale demasiado rápido! ¡Leo-kun morirá desangrado antes de que pueda darle un tratamiento apropiado a sus heridas! ¡¿Debería cubrir sus heridas con hielo?! ¡No puedo! ¡Leo-kun no posee casi nada de poder mágico, lo que provoca que él no pueda evitar que sus células se congelen con el frio con su magia! ¡Maldición! ¡¿Qué debería hacer Raine?! ¡Yo…No quiero que Leo-kun muera!-
Pero la joven maga de hielo de Fairy Tail se olvidó momentáneamente de aquellos tristes y desesperados pensamientos cuando ella pudo sentir como sus dos manos, las cuales estaban ahora llenas de sangre proveniente de la herida que trataba de cubrir en el cuerpo de su amigo tirado en el suelo, fueron cubiertas por el leve contacto de otra mano que se posiciono sobre ellas. Ante eso, Raine se apresuró a girar su mirada para poder ver que esa mano no pertenecía a nadie más que al joven peliblanco que ella trataba de salvar, y el cual estaba apenas consiente, pero sonriente.
-Leo-kun…- Reacciono Raine un poco sorprendida al ver la sonrisa del peliblanco.
-P-Por favor, Raine-san…No puedo d-decir que estoy bien…pero sin duda, lo que me está doliendo más en este momento…y eso es ver como usted llora con tal tristeza…así que por favor, podría dejar de llorar, ¿Bien?- Decía un moribundo Leo con gran amabilidad y sonrisa en su rostro.
-S-Si… ¡Lo entiendo! ¡Pero tú por favor, no hables o muevas, Leo-kun! ¡Estás perdiendo mucha sangre, así que debes usar la menor fuerza que puedas!- Exclamo Raine tratando de limpiarse las lágrimas de sus ojos para complacer a su amigo, pero en ese mismo momento sintió como la mano de este joven sujeto con más firmeza las suyas sorprendiéndola.
-Lo siento mucho, Raine-san. Pero no planeo obedecerla esta vez. Si de verdad este es mi final, me iré haciendo algo que siempre quise hacer…y eso es sostener su mano, Raine-san- Respondió Leo todavía sonriendo y sorprendiendo a su amiga.
-¿Eh? ¿Qué estas dici…?... ¡No! ¡No es el momento justo para esto, Leo-kun! ¡Estas herido! ¡Tú podrías morir…!-
-¡…Es porque podría morir que es el momento justo para esto, Raine-san!- Exclamo un herido Leo interrumpiendo a Raine y sorprendiéndola- ¡Durante años, muchos años he querido un montón de cosas, pero no tenía el valor para decirlas, pero ahora mismo la muerte me da la valentía para decirlas! ¡Pero esa misma muerte solamente me permite decir una de las tantas cosas que quiero decirle, y esa cosa es… ¿Podría contestar mi pregunta de antes, Raine-san?!-
-¿Eh? ¿Pregunta?- Repitió la peliazul con gran confusión en ese momento.
-S-Si…-Hablo Leo-la pregunta que le hice cuando llegamos a esta ciudad…antes de que todas estas molestas batallas empezaran…Raine-san, usted…Tsuna Dragneel… ¿Le gusta…o lo ama?-
Al momento de escuchar las palabras que surgieron de los labios ensangrentados del joven de cabellos blancos y afilados ojos verdes que estaba tendido en el suelo, Raine no pudo evitar sorprenderse levemente pero de inmediato volvió a poner una seria expresión mientras hacía presión en la profundo herida que el joven mago de hielo de Lamia Scale poseía tanto en su pecho como en su espalda.
-¡Por favor, por favor, Leo-kun, no te muevas! ¡En serio podrías morir!- Exclamo Raine haciendo todo lo que podía para que parara la hemorragia de su amigo.
-Raine-san…se lo ruego…solamente contésteme…- Pedía un moribundo Leo.
Observando los ojos tanto borrosos como tristes del joven de cabellos blancos, la joven de largos cabellos azul oscuro mordía sus labios y temblaba durante todo el proceso de hacer presión en la herida de ese mismo joven de cabellos blancos, pero al final la maga de Fairy Tail nuevamente empezó a liberar una gran cantidad de lágrimas de sus ojos azul oscuro las cuales corrían por sus mejillas sonrojadas.
-¡Yo…Yo…No lo sé! ¡N-Nunca…nadie me había preguntado tal cosa…así Raine simplemente no sabe la diferencia en gustar o amar a alguien! ¡Pero lo que Raine si sabe es que Tsuna-sama es alguien muy importare para ella y le tiene un gran cariño!- Exclamaba la maga de hielo entre fuertes gritos y lágrimas.
-¿Importante? ¿Cariño?...Jaja…Creo que con eso me basta como respuesta…significa que tal vez…tengo una pequeña oportunidad…- Comentaba Leo entre débiles risas a pesar de su cuerpo desangrado de gran manera.
-¿Oportunidad? ¿De que estas hab…?-
Pero antes de que la maga de hielo pudiera seguir hablando, sus manos repentinamente fueron quitadas del cuerpo de su amigo de la infancia y en el siguiente segundo ella sin duda fue testigo de algo que la dejo sin palabras. De un instante, Leo se había levantado del suelo a pesar de sus heridas y de inmediato el aprovecho esos pocos momentos de fuerza para pegar su frente con la de Raine al mismo tiempo que no apartaba la mirada de ella y sonreía alegremente.
A pesar del deplorado estado en que se encontraba, el joven mago de Lamia Scale sonreía con gran felicidad al tener su frente pegada con la frente de la joven maga de Fairy Tail, sus ojos frente a los de ella y mirándose fijamente, sus labios a solamente unos centímetros de los suyos y pasando sus manos por las mejillas sonrojadas de esta para limpiar cuidadosamente sus lágrimas. Todo mientras Raine estaba en un estado de shock ante las acciones de Leo, en especial después de que él dijo…
-Yo te amo, Raine-san- Dijo Leo sin una pizca de duda.
-¿E-Eh?- Reacciono Raine con enorme confusión y sorpresa expresada en su rostro en estado de shock y lleno de lágrimas.
-¡Yo la amo! ¡Siempre la he amado!-Hablaba Leo- ¡Desde el momento en que la vi por primera vez cuando nuestros padres nos presentaron mis ojos estaban cautivados por su belleza, al entrenar a su lado y viendo cómo se esforzaba tanto en mejorar mi corazón simplemente no dejada de latir tan rápido, y cada vez que hablaba de ese cabeza de carbón mis oídos no paraban de doler! ¡Todo por esos sentimientos que yo tengo por usted, Raine-san!-
-¿Q-Que estás diciendo, Leo-kun?- Todavía estaba Raine en estado de shock.
-¿No me escucho? Entonces, lo repetiré las veces que sea necesario. Ye te amo…Raine-
Dichas esas palabras, Leo empezó a acercar aún más su rostro con el de Raine provocando que sus labios solo estuvieron a unos pocos centímetros de hacer contacto, o al menos eso era lo que parecía. Pero en realidad, en esos mismos segundos, los ojos verdes del joven de cabellos blancos se volvieron aún más borrosos y pálidos de lo que ya estaban y el termino cayendo nuevamente hacia el duro suelo de concreto, ahora en un estado de inconsciencia.
Todo mientras la joven de cabellos azules y ojos del mismo color se quedaba sentada en el suelo en un estado de shock mientras sus mejillas estaban llenas de lágrimas que surgían de sus ojos y leves sonrojos, y ahora gotas de sangre que había rebotado en el suelo hacia ella y que provenía de nadie más del herido joven mago de Lamia Scale.
-¡LEO!- Grito Raine de repente saliendo de su shock.
De nuevo pero hora dando más gritos de desesperación y con más lagrimas saliendo de sus ojos, Raine se apresuró a volver a colocar sus manos en las heridas de su amigo ahora inconsciente para evitar que la sangre saliera pero era demasiado tarde debido a que ahora ambos jóvenes magos de hielo estaban tumbados en un enorme charco de sangre que estaba tendido en el suelo. Y mientras Leo estaba en las puertas de la muerte y Raine lloraba imparablemente, el mago de sangre que solamente poseía la mitad de su cuerpo y estaba tumbado en el suelo observaba todo con un retorcido placer.
-¡Despierta, Leo-kun! ¡Leo-kun!- Gritaba Raine fuertemente mientras lloraba.
-Vaya, vaya. Esa sin duda fue una conmovedora escena, pero parece que este es el final de tu camino…mago de hielo-kun. Una muerte horrible sin tener lo que quieres. Debiste ser más avaricioso mientras estabas vivo- Comentaba Yoku mientras observaba la situación tanto con tranquilidad como con placer.
-¡Despierta…por favor, despierta, Leo-kun!-Hablaba la peliazul entre llantos- ¡Yo…Yo todavía no he respondido…Raine todavía no ha respondido a tus sentimientos! ¡Así que te lo ruego…despierta y escúchame, Leo-kun!-
-¿Leo? ¡¿Estás aquí, Leo?! ¡Leo!-
-¡¿Eh?!- Reacciono tanto Raine como Yoku.
El sonido de una femenina y familiar voz invadió aquella amplia habitación sorprendiendo de repente a la maga de hielo llena de lágrimas y al mago de sangre que solo poseía la mitad de su cuerpo y provoco que ambos seres de inmediato voltearon sus respectivas miradas hacia la dirección de la que había provenido. Al hacerlo, tanto Yoku como Raine observaron que por el gran agujero que había en una de las paredes de la habitación y que conectaba con la habitación de al lado, se había presentado otra persona a esa escena.
Raine y Yoku observaron que esa persona no era nadie más que una bella pero poco herida joven de 18 años con un largo cabello de color rosado claro pero con algunos cabellos blancos en su fleco, hermosos ojos de tono verde, vestía con ropas un poco rasgadas y sucias basadas en una chaqueta roja de mangas largas y abierta sobre una blusa verde sin mangas que revelaba un poco de escote y colgaba un listón naranja en el centro, además también una falda corta de color rojo, unas medias largas de color negro y unas botas anaranjadas; Sin mencionar que esa joven portaba la marca anaranjada de Lamia Scale cerca de su pecho.
-Ur…san…- Nombro una triste Raine al ver a otra amiga de su infancia.
-¿Otra invasora?- Pensó Yoku al ver a la pelirosa.
-¿Eh? ¿Raine? Bueno, me alegro de verte bien, pero pensé que aquí estaba… ¡¿Leo?!- Reacciono Ur con impacto al ver al peliblanco tirado inconsciente en un charco de su propia sangre.
En el segundo en que sus ojos verdes se fijaron en el deplorable estado en el que se encontraba su hermano gemelo, la joven maga de Lamia Scale inmediatamente comenzó a correr para luego estar sentada al lado de su cuerpo. Estando en esa posición, Ur se quedó con sus ojos bien abiertos al ver la gran cantidad de sangre que decorada el suelo donde ahora yacía sentada, al ver a Leo inconsciente en el suelo y con una profunda herida que comenzaba en su pecho y terminaba en su espalda, y al ver el rostro de Raine lleno de lágrimas y algunas gotas de sangre.
-C-Cuanta sangre…R-Raine… ¡Raine, ¿Qué rayos fue lo que paso?! ¡¿Qué le paso a Leo?!- Preguntaba Ur con enorme preocupación.
-L-Leo-kun…-Hablaba Raine con dificultad al tratar de recordar esa terrible escena.
-Si de verdad quieres saberlo, fui yo quien lo hice. Trate de atravesar a esa chica llorona pero el mago de hielo-kun se interpuso para protegerla. Fue una escena que sin duda conmovió mi corazón. Después todo, había mucha sangre en los aires- Respondió Yoku a la pregunta de Ur con gran placer.
-Tu, eres el tipo de la sangre… ¡Maldito, ¿Tú fuiste quien le hizo esto a Leo?!- Preguntaba una enfurecida Ur observando a Yoku tirado en el suelo y con solo la mitad de su cuerpo.
-Pues sí. Si quieres golpearme como venganza te sugiero que lo hagas rápido. Moriré dentro de poco- Comento el rubio tranquilamente.
-¿Golpearte? Yo no quiero eso. Lo que yo quiero en realidad en enterrarte mis espadas sensoriales hasta el punto que tus nervios de dolor ya no sientan nada, pero por desgracia evitare eso ya que necesito ahorrar mi poder mágico…para salvar a mi querido hermano gemelo- Dijo Ur de repente con gran seriedad en su mirada.
-¡¿Qué?!- Reacciono Yoku de repente con gran sorpresa.
-¿Eh? ¿S-Salvar…?- Reacciono Raine de igual manera.
Tras haber dicho aquellas palabras que sorprendieron tanto al mago de sangre de Unique Oracion como a la maga de hielo de Fairy Tail, la joven maga sensorial de Lamia Scale, la que poseía una expresión muy seria a pesar del aspecto de su hermano inconsciente y tirado en suelo, pego con fuerza la dos palmas de sus manos y en ese mismo instante, todo su cuerpo fue cubierto por una gran aura mágica de un puro color mágico. Observando Yoky y Raine se sorprendieron aún más, en especial el joven mago de sangre ya que podía sentir una extraño sensación de la prominente aura mágica que rodeaba el cuerpo de la maga de Lamia Scale que parecía tratar de concentrarse.
-¡¿Qué es esta sensación?!...Es un poder mágico parecido al que expulsa mi Arco de Sangre…no puede ser… ¡¿Una magia perdida?!- Pensaba Yoku con sorpresa al observar el poder mágico de la pelirosa.
-¡¿Qué es esto?! ¡Esta sin duda es una sensación muy diferente de la magia que usa Ur-san, y mucho más poderosa! ¡¿Acaso ella puede usar otra magia aparte del Maguilty Sense?!- Pensaba Raine en el mismo estado.
-¡Raine, sujeta a Leo con fuerza! ¡Rápido!- Ordeno una seria Ur de repente.
-¿Eh? ¿Qué lo sujete? ¡E-Entendido!- Respondió la peliazul poniéndose seria también.
A pesar de estar todavía afligida por un gran dolor en su pecho, la joven maga de hielo de Fairy Tail al saber que había chances de salvar a su amigo se apresuró en limpiar sus lágrimas y a cambiarlas por una seria mirada en sus ojos azul oscuro para después acercarse al cuerpo inconsciente de Leo y sujetarlo firmemente por alguna razón. Mientras que la joven maga de Lamia Scale ahí presente aumentaba el poder mágico que la rodeaba y poco a poco empezaba a abrir un espacio entre las palmas de sus manos.
-¡Es la primera vez que usare esta magia para algo como esto…no…en realidad es la primera vez que usare esta magia fuera de un entrenamiento, pero aun así, le ruego a dios o cualquiera que pueda escucharme que permita que esta magia funcione! ¡Que esta magia me permita salvar a Leo! ¡Arca del Tiempo!- Pensaba Ur con una seria mirada.
Con esos claros pensamientos en su cabeza, Ur hizo que en el espacio que había entre sus manos apareciera un pequeño pero visible circula mágico que color blanco como el aura que rodeaba su cuerpo, y luego Ur hizo que ese círculo mágico se posicionara sobre el agujero que tenía Leo en su pecho y por donde había salido toda esa sangre que decoraba el suelo. En el momento en que la pelirosa hizo tal acción, Raine y Yoku abrieron sus ojos con gran sorpresa al ver lo que pasaba.
Poco a poco, toda la sangre que estaba dispersa por los suelos de la habitación en forma de un gran charco comenzó a disminuir y a regresar al cuerpo de Leo a través de la herida de la que habían surgido para variar, al mismo tiempo que el joven de puntiagudos cabellos blancos gritaba con gran dolor y estremecía su cuerpo de un lado para otro, la cual era la razón por la que la joven de largos cabellos azules lo sujeta con firmeza.
-¡AAAAAAAAHH! ¡AAA…AHH…!- Gritaba Leo con gran dolor.
-¡R-Resiste, Leo-kun!- Decía Raine mientras sujetaba al peliblanco.
-¡Solo un poco más! ¡Aguata el dolor, Leo! ¡Raine, cuando toda la sangre vuelva a entrar en el cuerpo de Leo, quiero que atiendas su herida rápidamente! ¡No podre mantener esta magia mucho tiempo!- Explico Ur con algo de dificultad.
-¡E-Entendido!- Respondió Raine de misma manera debido a que le costaba un poco mantener al joven de cabellos blancos en el suelo.
-¡¿Q-Que demonios está haciendo esa mujer?!-Pensaba Yoku sorprendido ante lo que veían sus ojos- ¡¿La sangre está volviendo al cuerpo de ese bastardo de hielo?! ¡¿Acaso ella puede usar la misma magia que yo?!...No…si así fuera ella no diría que tienen que atender la herida luego de que la sangre vuelva al cuerpo de ese bastardo, entonces, ¿Aquella magia solo le permite regresar la sangre a su cuerpo?...¿Regresar?...Es verdad. Yo leí una vez una magia que permite tanto regresar como adelantar ciertas partes del tiempo… ¿Ella podría estar usando esa magia para regresar el tiempo a antes de que sangre comenzara a salir del cuerpo de ese bastardo de hielo?-
Cada persona ahí presente tenía sus propias teorías o preocupaciones sobre lo que estaba pasando, pero de igual manera el tiempo fue avanzando y eventualmente toda la sangre que estaba dispersada de gran manera por el suelo de concreto había regresado al cuerpo de Leo, el cual seguía sintiendo un gran dolor. Y en cuando eso paso, Raine se apresuró a arrancar un pedazo de tela de su vestido y a usarlo como vendaje para cubrir tanto herida en el pecho de Leo como la herida en su espalda.
Tomo algunos minutos y algo de dificultad, pero Raine al final logro usar pedazos de telas de su vestido para cubrir con firmeza las dos heridas que poseía todavía un inconsciente pero adolorido Leo. Tras eso, una Ur llena de sudor desactivo de inmediato su magia perdida para luego empezar a respirar con gran dificultad mientras Raine observaba con felicidad como Leo estaba inconsciente en el suelo pero ahora sin desangrarse.
-Ah…Ah…-Respiraba Ur con gran cansancio.
-Leo-kun está bien. Raine se alegra mucho- Comento la peliazul con algunas lágrimas de felicidad.
-Bueno…no está muerto, pero tampoco está muy bien todavía. Lo único que hicimos fue parar el sangrando. Tenemos que atenderlo apropiadamente en cuento podamos- Dijo la pelirosa con blanco con seriedad y cansancio.
-S-Sí. Es verdad. ¿Está bien, Ur-san?- Preguntaba la maga de hielo con preocupación.
-E-Estoy bien, solo un poco cansada. Esa magia ejerce una gran cantidad de mi poder mágico y además todavía no estoy acostumbrada a usarla. En cualquier caso, me…pregunto si en este castillo habrá algún lugar donde podamos atender a Leo- Contestaba Ur con cansancio.
-Lo hay en realidad. Dentro de mi laboratorio hay algunas medicinas antiguas y cosas asi, aunque en realidad yo nunca las he utilizado. Sin mencionar que no tengo idea en donde mi laboratorio ahora debido a la reestructuración del castillo- Comento Yoku de repente con gran tranquilidad sorprendiendo a Raine y Ur.
-¡T-Tu…!- Hablo Ur con odio al ver al ser como solo un cuerpo de la cintura para arriba.
-Por favor no te confundas, maga del tiempo-chan-Hablo Yoku felizmente- No es que me importa lo que le pase a ese bastardo de hielo, al menos no ahora. Sinceramente, al ver como estabas salvando a ese tipo me dieron ganas de usar la última sangre que estaba en mi sistema para lanzarte una lanza de sangre a ti también, pero antes de hacerlo, recordé algo. Recordé que no había necesidad de matarte o preocuparme si ese tipo moría o no. Después de todo, todos dentro de unos pocos momentos, va a mor…-
Ante de que aquella oración que el joven de cabellos rubios y afilados ojos rojos de zorro pudiera ser terminada, todo lo que a él le quedaba de cuerpo fue encerrado por completo en una enorme torrente de gélido y duro hielo que fue creado y lanzado de la helada mano de una joven maga de hielo de Fairy Tail de largos cabellos azules y ojos del mismo color que reflejaban además una fría seriedad y odio.
-¡Cállate! ¡Raine no quiere escuchar más despreciables palabras salir de la boca del ser que lastimo a Leo-kun!- Exclamo la maga de hielo seriamente.
-¡¿Are?! ¡¿Me congelo?!-Pensaba Yoku todavía vivo dentro de ese enorme pedazo de hielo- ¡Maldición, se me había olvidado que esta mujer también era una maga de hielo! ¡Demonios, ya no tengo fuerzas para volver a salir! ¡P-Pero no crean esto ha acabo, bastardos! ¡Todos ustedes, dentro de unos momentos van a morir, porque después de todo…!-
Pero mientras Ur y Raine se quedaban al lado de un inconsciente Leo y con un derrotado Yoku congelado en un gran torrente, había otras cosas que ocurrían en el interior de ese enorme castillo dorado en el centro de la subterránea ciudad de los Nirvits. Comola batalla de Alicia, Pantherlily, Sorano, Lisa y Sophia contra Hana o la búsqueda de Hea y sus demás compañeros por parte de un solitario Macbeth al igual que el grupo conformado por Ryos, Marcus, Lucia, Sonia, Lector, Frosch y Roku.
Sin mencionar que por uno de los tantos pasillos de ese gran castillo avanzaba volando con gran velocidad con sus blancas alas un exceed de pelaje azul y grandes ojos negros que poseía la marca de Fairy Tail en su espalda al igual que un pequeño bolso verde, además, ese exceed entre sus patas cargaba a un cierto joven de puntiagudos cabellos rosados, afilados ojos marrones, vestido con una bufanda blanca y ropas negras y que poseía la marca de Fairy Tail en su hombro derecho.
-¡Tsuna, ¿Estás seguro que este es el camino correcto?!- Preguntaba Happy mientras volaba.
-¡Por supuesto! ¡Es débil, pero puedo reconocer el aroma de Serena viniendo de esta dirección! ¡¿Alguna vez mi olfato nos ha decepcionado?!- Respondió un sonriente Tsuna con otra pregunta.
-¡Por supuesto que no!- Respondió Happy con una sonrisa.
-¡Entonces, acelera, Happy! ¡Así nos encontraremos más rápido con Serena!- Dijo el pelirosa igual de sonriente.
-¡Aye, Sir!- Apoyo con alegría el exceed azul.
Esa leve conversación provoco que Happy aumentara la velocidad de su vuelo por ese largo pasillo mientras cargaba al Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación con sus patas y por el chaleco negro que vestía este. Pero al igual que varias veces anteriores durante esa misión, el joven de cabellos rosados fue sorprendido inesperadamente debido a cierto ser…
-Oh, se nota que están llenos de determinación. Pero, ¿Qué pasaría si ese olor que captas es el de un cadáver pudriéndose?-
-¡¿Eh?!- Reacciono Tsuna con sorpresa al escuchar a esa voz parecida a la suya y dentro de su cabeza.
-¿Pasa algo, Tsuna?- Preguntaba Happy al ver la reacción de su compañero.
-No. Solo fue mi imaginación. No te preocupes, Happy y sigue volando- Contesto Tsuna algo serio pero todavia sonriente.
-A-Aye- Respondió el felino azul en la respuesta del pelirosa.
-¿No le dirás a tu querido compañero de toda la vida sobre mi o sobre el ethernano de Acnologia en tu interior y el riesgo sobre que se apodere de tu mente? Sinceramente, creo que estoy algo ofendido-
-…- El joven de puntiagudos cabellos rosas no decía nada ante aquella voz en su cabeza y solo seguía dejando que Happy lo cargara mientras permanecía una seria expresión en su afilada mirada.
-¿No vas a hablarme? Bueno, es tu problema. Solo deje momentáneamente mi voto de silencio para repetirte lo que te dije antes, Tsuna. Si quieres rescatar a tu princesa y derrotar tanto a Calm como a ese Zero que vive dentro de él, debes usar tu Devil Dragon Forces. En otras palabras, debes dejarme pelear a mí usando tu cuerpo. Tu sabes que esa esa es la única forma de ganar, Tsuna-
-"Única forma de ganar" no es algo que este en el vocabulario de un mago de Fairy Tail- Susurro el mago de fuego seriamente.
-¿Eh? ¿A qué te refieres co..?-
Pero antes de que el felino azul con alas pudiera terminar de formular su pregunta, una repentina y enorme explosión de llamas negras fue provocada en una de las paredes que conformaban el pasillo por donde volaba y eso al mismo tiempo provoco que el perdiera el equilibrio y su concentración por unos segundos. Tras recuperar su equilibrio, mientras seguían volando y avanzando, tanto Tsuna como Happy voltearon su mirada hacia atrás y observaron la provocación de la explosión.
Ambos observaron con sorpresa y odio como a unos metros detrás de ellos pero acercándose se encontraban acercándose corriendo a gran velocidad un hombre de mirada de ojos negros que expresaba gran seriedad e imponencia sin mencionar que tenía una larga cabellera de color plateado y vestía con una larga capa negra que tapaba el resto de su cuerpo aparte de sus botas marrones.
-Oh, hablando del diablo-
-¡Calm!- Dijo Tsuna con rabia al ver a su enemigo.
-¡¿Nos estaba siguiendo?!- Reacciono Happy al ver al líder de Unique Oracion.
-¡No permitiré que un perro con rabia como tu intervenga en que este precioso mundo obtenga una eterna calma!- Exclamo Calm con gran severidad.
Exclamadas con fuerza aquellas palabras, el hombre de largos cabellos plateados reunió una gran cantidad de magia oscura en una de sus dos manos y luego empezó a disparar una frenética ráfaga de rayos de energía oscura de distintas velocidad y tamaños. Todos aquellos rayos de energía oscura terminaban chocando contra las paredes y suelo de aquel pasillo causando grandes explosiones debido a que los dos magos de Fairy Tail esquivaban velozmente gracias a la gran agilidad de vuelo del felino azul.
Y mientras esquivaban ese gran número de explosiones de energía oscura mágica, los dos miembros de Fairy Tail seguían avanzando con velocidad por ese pasillo gracias al veloz vuelo de Happy y era igual para el líder de Unique Oracion que mientras disparaba continuamente rayos oscuros de sus manos, avanzaba con el rápido correr de sus piernas. Pero mientras Tsuna y Happy avanzaban y esquivaban los ataques de Calm, el pelirosa ahí presente acumulaba una gran cantidad de aire en sus mejillas.
-¡Karyu no Hoko!-
El feroz mago asesino de dragones expulso de su boca una enorme ráfaga de llamas carmesí que al momento de hacer contacto con el suelo de concreto provoco una colosal explosión que le impidió al líder de Unique Oracion tanto seguir disparando rayos de energía oscura de sus manos como seguir avanzando por ese largo pasillo.
-¡Tch!- Reacciono Calm ante las enormes llamas que tapaban su camino.
-¡Si! ¡Eso lo retrasara algunos segundos! ¡Acelera al máximo, Happy!- Dijo Tsuna tras lanzar su rugido.
-¡Entendido! ¡Aquí Va…! ¡¿Eh?! ¡Tsuna, mira adelante!- Grito Happy de repente.
Ante el grito que la había dado su felino compañero que le ayudaba volar, el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación se apresuró a dirigir su mirada de afilados ojos marrones hacia adelante y al hacerlo pudo ver que unos metros adelante, en una dos paredes que conformaban ese pasillo por donde avanzaba, se encontraba una enorme puerta de hierro que posiblemente llevaba a una habitación del castillo.
-¿Una puerta?... ¡Eh! ¡Ahí es, Happy! ¡Ahí es donde se encuentra el aroma de Serena! ¡Vamos a derrumbar esa puerta!- Exclamo Tsuna al observar la enorme puerta de hierro en la pared.
-¡Aye, Sir!- Contesto el serio Happy acelerando.
Acercándose más y más a aquella enorme puerta de hierro, Happy aumentaba en gran medida la velocidad de su vuelo mientras que el joven de cabellos rosas que cargaba entre sus patas empezaba a rodear todo su cuerpo con unas cadentes llamas. Gritando con gran fuerza en un tono unísono y combinando una gran velocidad y ardientes llamas, Tsuna y Happy embistieron con gran fuerza bruta aquella puerta provocando que esta saliera volando por los aires luego de doblarse y quemarse.
Tras hacer eso, los dos magos de Fairy Tail observaron cómo se encontraban ahora en una amplia habitación de ancho y altura, que poseía en sus paredes una gran cantidad de antorchas para iluminar y un igual número de celdas, y además había en varios secciones de esa habitación grandes mesas llenas de libros u objetos de laboratorios tanto normales como mágicos. Sin mencionar que Tsuna y Happy observaron mayormente y con una gran sorpresa como en el centro de esa habitación había una colosal lacrima de color negro que estaba conectada tanto al alto techo de la habitación como a su suelo de concreto y además empezaba a destellar fuertemente un brillo rosas y relámpagos del mismo color.
-¿Q-Que eso? ¿Una lacrima? Esta expulsando un extraño poder mágico- Comento Happy algo temeroso al ver la enorme lacrima llena de energía.
-¡¿A quién le importa eso?! ¡Mira, Happy!- Dijo Tsuna con gran felicidad.
Al escuchar las palabras del mago de fuego que sonaba muy feliz, Happy apunto su gran mirada de ojos negros hacia la misma dirección que él estaba mirando y pudo ver como encima de una mesa de piedra que surgía del suelo de la habitación se encontraba únicamente un grueso libro de aspecto antiguo y cubiertas de color marrón y que además poseía en el centro de la portada delantera escrita en letra negra, una gran S.
-¡Ese es libro de Serena! ¡Al fin lo enco…!-
Pero antes de poder continuar hablando con felicidad, el joven de puntiagudos cabellos abrió sus ojos con sorpresa al ver algo de lo que no se había percatado. Tanto Tsuna como Happy observaron que al libro de Serena que estaba sobre la mesa de piedra habían conectado algunos cables y esos cables estaban conectado de su otro a la gran lacrima en el centro de la habitación y que cada vez destellaba con más fuerza una demoniaca energía rosada acompañada con rayos del mismo color.
Sin mencionar que encima de ese mismo libro de Serena se encontraba posicionada en el aire sobre él, una pantalla mágica que poseía en su interior un reloj que marcaba únicamente "00:00:10" e iba en retroceso.
-¿Un cronometro mágico? ¿Para que faltan diez segundos?- Se preguntaba Happy con preocupación al ver el reloj.
-¡Apresurémonos y tomemos a Serena, Happy! ¡Tengo un mal presentimiento!- Exclamo de mago de fuego repentinamente.
-¡S-Si!- Contesto el felino azul algo sorprendido.
Con ese grito por parte del mago de fuego, Happy estaba a punto a volar rápidamente hacia la mesa de piedra en donde estaba posicionado el libro de Serena mientras que el cronometro que estaba encima de el contaba únicamente con siete segundo. Pero antes de que pudieran acercarse, los dos magos de Fairy Tail terminaron siendo cubiertos por las enormes llamas negras de una explosión de energía oscura que había sido creada justamente en su posición.
Y que había sido lanzada de las manos que pertenecían únicamente al imponente hombre de cabellos plateados, ojos negros y líder de Unique Oracion que se encontraba a unos metros detrás de ellos.
-Tú no harás a nada con el demonio de Zeref. Aquel libro está ayudando a salvar el mundo de la humanidad. No permite que interrumpas su honorable sacrificio- Dijo Calm con gran seriedad.
Pero incluso luego del ataque y palabras de un imponente Calm, un poco herido pero serio Happy salió volando con enorme velocidad de aquella acumulación de llamas negras mientras cargaba a un igual de serio Tsuna, y luego ambos se dirigieron únicamente hacia su querida compañera en forma de libro mientras que en el reloj mágica encima de ella solo quedaban cinco segundos. Faltando cuatro segundos, Happy aceleraba más para acotar la distancia con el libro de Serena y Tsuna preparaba su mano derecha.
Faltando tres segundos, Happy estaba a un solo metro de llegar a aquel libro sobre la mesa de piedra y Tsuna estiro su brazo derecho hacia adelante al mismo tiempo que preparaba su mano para sujetar algo. Con tan solo dos segundos en el cronometro, ahora unos pocos centímetros separaban a la mano de Tsuna del libro de Serena. Y justamente cuando un solo segundo se marcaba en el cronometro, Calm nuevamente empezó a acumular magia oscura en sus manos.
-¡No te lo permitiré!- Exclamo Calm a punto de volver a atacar.
-¡Serena!- Pensaba Tsuna únicamente.
Pero antes de que el líder de Unique Oracion pudiera lanzar un ataque o que el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación pudiera tomar el libro de Serena entre los dedos de su mano derecha, de un nano-segundo a otro, las blancas alas de Happy simplemente se desvanecieron y debido a la alta velocidad con la que él estaba volando, él y su pelirosa compañero terminaron cayendo bruscamente al suelo de aquella habitación y rodearon dolorosamente hasta que fueron parados al chocar fuertemente con una de las paredes de esa misma habitación.
-Ah…D-Duele…ya no tengo poder mágico… ¡Ah, Tsuna! ¡¿Qué paso con el libro?!- Preguntaba Happy ignorando de inmediato su propio dolor.
-N-No te preocupes, Happy…- Susurraba el pelirosa.
Levantándose del suelo, mostrando una gran sonrisa, giñando un ojos y subiendo sus brazos, el joven mago de fuego de Fairy Tail enseño que entre sus los dedos de su mano derecha ahora estaba sujetado con gran firmeza el libro marrón con una letra S en la parte delante y que era además la última de los demonios creados por Zeref y una joven maga de Fairy Tail.
-…Serena ya está con nosotros- Dijo Tsuna con una gran sonrisa.
-¡Si! ¡Ya tenemos a Serena! ¡Ahora solo tenemos que descubrir como devolverla a la normalidad!- Decía Happy mientras brincaba con gran velocidad.
-¡Sí!- Apoyaba Tsuna mostrando una gran sonrisa.
-Creo que es muy pronto para celebrar, Tsuna-
-¡¿Eh?!- Reacciono el mago de fuego de repente.
Al escuchar las palabras de aquella voz dentro de su cabeza, Tsuna se sorprendió de gran manera, pero no solamente por eso. La razón de la sorpresa del mago caza dragones era porque él pudo sentir como su cuerpo, conformado en parte por algunas células de demonio por parte de su padre, fue invadido por una horripilante sensación. Confiando temerosamente en aquella sensación, el joven de puntiagudos cabellos rosas poco a poco comenzo a darse la vuelta.
Haciendo eso, el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación no solo pudo ver como el rostro de Calm estaba decorado ahora con una gran sonrisa sino que también observo como la enorme lacrima en el centro de la habitación estaba liberando una luz y rayos rosados más fuertes que antes. Pero sin duda, lo que sorprendió mas al mago de Fairy Tail fue como el cronometro que estaba visible en la pantalla mágica y que marcaba "00:01" cuando él puso sus manos sobre el libro de Serena ahora marcaba únicamente "00:00" y decía sobre ese número "Hea: Carga Total".
-N-No…No puede ser…- Hablaba Tsuna tartamudo debido a su impresión.
-Me temo que si puede ser, Tsuna. Antes de que pudieras tomar ese libro…el tiempo ya había acabado-
-Al fin…Al fin… ¡Al fin!...-Hablaba Calm con regocijo-… ¡Al fin…La Paz llegara a este mundo!-
…Hea ha sido activada…
Continuara…
