Al entrar al Santuario descubrimos que el Gordo Joey había muerto. Y Daryl había escapado. La ira de Negan que hasta entonces había permanecido contenida se abrió paso como un huracán. Saber que Sherry se había largado tampoco ayudó en lo absoluto.

Me da un walkie para "comunicarse conmigo" y para "estar enterada de los movimientos de sus hombres". Sin mucho más que decirme se va a una reunión para arreglar las cosas, dejándome sola en la habitación.

Al rato de mirar el techo como una idiota sin nada que hacer, el walkie comienza a sonar. Sonrío sin pensar al escuchar la voz de Negan.

- Para cualquiera que apreciara a ese cabrón obeso tanto como yo, quiero decir unas palabras - hace una pausa - Joey el Gordo no era el tío más duro del mundo, pero era fiel - chasquea la lengua - ¡Y tenía mucho sentido del humor! De hecho hace unos días bromeábamos sobre el sexo oral con Lucille. NADA - hace hincapié en la palabra - Será igual ahora que está muerto. Sin Joey el Gordo, Joey el flaco es solo...Joey - suspira - Es una puta tragedia. Así que guardemos un minuto de silencio.

Cuando termina de hablar, me doy cuenta de que estoy sonriendo como una estúpida, tirada en la cama, simplemente por escuchar su voz. Me levanto rápidamente, pasándome la mano por la cara y transformando mi expresión en una seria. Esto no me está pasando. Es imposible. Es surrealista.

Quizá le estoy dando demasiada importancia a una estupidez. Mucha gente sonríe de forma estúpida al escuchar la voz de un tipo sexy. No tiene que significar necesariamente que...No. Puede que Negan me atraiga irremediablemente, es normal con esa sonrisa, esa mirada, esa voz grave que te llega al alma. Es normal que, por pura cuestión química y biológica, me...guste. Sí. Es un tipo malo, los tipos malos atraen pero no necesariamente enamoran.

"Enamoran"

Empiezo a caminar por la habitación desesperada.

No.

No.

Me lleva ¿cuánto? ¿cincuenta años?

"Eso es una tremenda exageración. Es como el profesor Laufeyson o...algo parecido"

Asesinó a sangre día a Glenn y Abraham.

"Como los conocía tanto..."

¡Maggie estaba embarazada! Iba a perder al bebé.

"Él no lo sabía"

Asesinó a Olivia y a Spencer.

"Y me gustó. Me gustó que matase a ese cobarde, que me hiciese espaguetis, que me cuidase la pierna. Fue maravilloso"

Él roba. Le quita a los demás lo que encuentran.

"Él sobrevive. ¿Quién puede juzgar eso?"

Es un asesino.

"Todos lo son"

- ¡NO ESTOY ENAMORADA DE ÉL! - exclamo agarrándome la cabeza para intentar acallar mis pensamientos.

Unos golpes en la puerta me sacan de mi ensoñación. La abro tratando de controlar mis nervios y mi respiración. Me encuentro con Frankie y Tanya.

- Hola - saludo, dejándoles pasar - ¿Necesitáis algo?

- Nos hemos enterado de que Negan te ha dado una habitación - comenta Frankie, tomando la iniciativa como siempre - Y hemos venido a verla - se sienta en la cama de Carl sin pedir permiso siquiera. Tanya es más reservada y permanece de pie.

- Pues ya veis, no es gran cosa - la interrupción de ambas me tranquiliza un poco. Aún así tengo que respirar una o dos veces antes de poder hablar.

- ¿Conoces a Eugene? El nuevo - me pregunta Tanya sonriente. Frunzo el ceño. No me convence demasiado su actitud.

- Prácticamente no lo conozco. Cuando estuve en Alexandría cruzamos unas palabras, pero solía hablar más con otras personas - comento sentándome, analizándolas - ¿Por qué?

Frankie me mira unos segundos antes que contestar.

- Esta noche Negan nos ha ordenado ir con él - la miro confusa - Ya sabes, a Amber, Tanya y a mí.

Sigo confusa, no entiendo nada.

- Creía que Negan no era de los que disfrutaba compartiendo.

- Oh no - Tanya se ríe - No nos ha mandado para eso, simplemente para hacerle compañía, que se sienta cómodo esta noche, nada más. Últimamente no viene mucho.

- Por no decir que en los últimos días no ha aparecido. Mejor para nosotras - mis ojos brillan. ¿No ha ido con ellas? - Estará ocupado con todo eso de los escapes. Escucha - Frankie se pone en pie - Hemos oído que ese tipo es listo. Queremos convencerle de que nos haga un pequeño favor.

- No sé qué tipo de favor podéis esperar de Eugene, no tiene mucha sangre en las venas - elevo los hombros.

- Uno simple. ¿Crees que sabrá hacer cápsulas de veneno? - pregunta Tanya, aunque antes de que pueda seguir Frankie la interrumpe.

- No nos has contado qué tal va tu relación con Negan - cambia de tema. Me centro en ella. ¿Se creen que soy estúpida o algo parecido? La palabra veneno se ha quedado clavada en mi mente nada más pronunciarla.

- Igual - miento.

- Siempre se quedaba contigo después de que nos fuésemos a nuestros respectivos cuartos.

- Le gusta alardear de tenerme quietecita - bufo - No lo soporto. Se dedica a ponerme motes estúpidos - ciertamente no soporto eso - a molestarme y a recordarme que él está por encima de toda ley. Supongo que le divierte.

- Es inaguantable ¿eh? - Frankie sonríe.

- Es el mismo cerdo que asesinó a mis amigos. Yo... - me muerdo el labio - Sigo buscando la oportunidad para irme, que baje la guardia. Parece que está funcionando.

Frankie sonríe, acercándose a Tanya.

- Como iba diciendo - comenta Tanya - ¿Crees que sabrá hacer cápsulas de veneno? Siento haber sido tan directa sin preguntarte qué hay de tu vida... - se excusa. Como si no supiese que eso era un interrogatorio.

Me acaricio la nuca, pensativa.

- ¿Para qué queréis saber eso?

- Vamos a matar a Negan - comenta Frankie con un brillo peligroso en los ojos.

Me quedo estática unos segundos tratando de asimilar esas palabras. Matar a Negan. Trago saliva y me centro, sonriendo. Realmente este hombre tiene amenazas de muerte todos los días.

- No es mala idea - sonrío - Pero Eugene no es estúpido. Negan le aterra. No las hará.

- Hemos pensado en eso - interviene Tanya - Como Negan nos ha mandado a las tres, Amber estará cabizbaja - Frankie asiente.

- Luego le contaremos a Eugene todo lo sucedido con Mark y el deseo de Amber por suicidarse. Ya sabes, le consume la culpa y todo eso.

Abro la boca sorprendida. Menudas arpías.

- Así no vais a conseguir nada. Esas cosas se fabrican en función del peso de la persona y Amber, definitivamente, no pesa lo mismo que Negan - y puedo decirlo por experiencia. Ese tipo casi me aplasta cuando cayó encima mía al apartarle de Carl.

- Le pediremos dos.

Me quedo unos segundos pensativa. Un pensamiento terrible aparece en mi cabeza como un letrero con luces de neón.

"Puede funcionar"

Sí, puede funcionar, Negan puede morir.

- ¿Y bien? - pregunta Tanya, mirándome.

- Puede funcionar...

La puerta se abre de sopetón, sin llamar ni pedir permiso. Negan se queda unos segundos atónito, mirando sorprendido a las dos mujeres que no deberían estar ahí.

- - me atraganto un poco. ¡CONTRÓLATE CUERPO! Parezco una adolescente. No es como si estuviese enamorada de él, he llegado a la conclusión de que no lo estoy. Nop. Por suerte mi tartamudeo puede deberse al hecho de que estábamos planeando su asesinato.

- Ahora que hemos comprobado que sabes mi nombre y lo dices tan seductoramente que me la levantas hasta el cielo - me sonrojo, mirando avergonzada a Tanya y Frankie. Le miran asqueadas, claramente creyendo mi versión de "odio a Negan porque me lanza comentarios" - ¿Me vas a dejar pasar a tu puta habitación o me quedo en este pasillo de mierda mirándote? No me importa mirarte, el punto está en el pasillo de mierda.

Me aclaro la garganta, recomponiéndome. Estar enamorada de él...es decir, no estar enamorada de él no es excusa para parecer imbécil. Odio a los imbéciles y no quiero auto-odiarme o algo así.

- Pues no veo que necesites permiso, porque has abierto la puerta como te ha dado la gana.

Negan se ríe, pasando al interior y manteniendo la puerta abierta.

- Bueno chicas, no esperaba veros aquí - Tanya y Frankie se tensan - Creí que habíamos hablado de estar con el nuevo ¿no? Y joder, estoy de un humor de perros para que encima vosotras no me obedezcáis.

- Ya nos íbamos - Frankie sonríe, incómoda - Estábamos hablando con María. No sabíamos que se había hecho tan tarde ya.

Agarrando a Tanya de la mano, ambas salen de allí cerrando la puerta. Les lanzo una última mirada de socorro para ser más convincente.

- He ordenado a alguien que venga a quitar la cama del crío pero ¡joder! - rueda los ojos - Es imposible que se te haga caso en este lugar.

- ¿Qué tal la reunión? - más vale sacar un tema de conversación. Es mejor que estar mirándole el culo.

- Como la mierda - suspira dejándose caer en la cama de Carl. Se acaricia la frente. - Como cuando te lanzaste aquella noche encima de mí completamente iracunda ¿recuerdas? Cuando maté a tus amiguitos. Me destrozaste la cara de un puñetazo y luego me diste un golpe con la cabeza. Ahora vivo en una mezcla de tus sentimientos aquella noche y mi dolor físico.

- Quizá te venga bien un masaje de Frankie - me obligo a decir, acercándome a él. - Puedo ir a por ella...

- O tuyo - me agarra de la muñeca y tira de mí, dejando que caiga sobre él - Me has vuelto a salvar la vida, puede llegar a convertirse en una puta costumbre visto lo visto.

- ¿Salvarte...?

- Cuando has gritado mi nombre en Alexandría - su mano baja por mi espalda hasta toparse con la libreta. Frunce el ceño - ¿Qué mierda es esto? - me yergo un poco, sacándola de debajo de mi camiseta.

- Mi libreta - la lanzo a mi cama sin preocuparme demasiado y vuelvo a acurrucarme contra él. - Ahí solía escribir mis sueños - bostezo, es tarde - Ya sabes, frases que quería cumplir y esas tonterías - estoy tensa, muy tensa. No puedo evitar que mi corazón lata más rápido a su lado.

- Ah, eres de las soñadoras - sonríe entretenido, ruedo los ojos. Yo no me clasificaría a mí misma como soñadora, aunque es posible que tenga un deje de fantasiosa. Negan me pasa el brazo por la nuca, acariciándome el pelo y apegándome hacia él.

Cierro los ojos unos segundos, disfrutando de las caricias. Es una sensación nueva, especial, tan tremendamente agradable...quizá sí estoy enamorada de Negan. Para qué negármelo a mí misma.

Cuando noto que su respiración comienza a ser regular me obligo a abrir los ojos para mirarle.

- Negan - le muevo un poco, me mira - ¿Qué haces?

- Trataba de dormir - bosteza.

- ¿¡Aquí!? - me mira confuso, no entendiendo muy bien el problema.

- Me he duchado contigo metida en la bañera. ¿Esto te sigue pareciendo demasiado íntimo cariño? - mis mejillas enrojecen. Su tono se suaviza - Solo quiero tener la noche en paz después de este día de mierda, un poco de calor.

- Tienes a tus mujeres para eso - bufa - Y no es que me parezca...íntimo - me excuso. Él vuelve a cerrar los ojos, acurrucándose. Echo un vistazo a sus pies y veo que no tiene los zapatos puestos. ¿Cuándo se los ha quitado? - No puedes dormir con quien te dé la gana, es peligroso.

Me da un beso, divertido. Es distinto a los demás. Ahora que no tiene barba está suave.

- ¡Es verdad, es peligroso! - exclama - Oh, acabo de perder un miembro, qué dolor - ironiza sonriente - es mi polla, por si no lo has pillado. Se ha puesto tan dura que...

- Deja los chistes guarros, hablo en serio Negan.

En ese momento abre los ojos, centrándose en mí.

- ¿Qué pasa?

Oh Señor, me siento como una chivata en este momento pero realmente no quiero que muera. Él no merece morir. Me ha demostrado ser un buen hombre y yo...yo... le quiero. No puedo quedarme sin hacer nada, no puedo...

...

Le quiero.

- Prométeme - eleva una ceja, comprendiendo que la situación realmente va en serio - que cuando te diga esto no harás nada - me sonríe, entretenido - Vale, sé que parecerá raro pero...no podría perdonármelo ¿está bien? Un secreto entre nosotros.

- No puedo prometer eso sin saberlo - se acerca a mí - venga, dímelo. Sabes que soy un tipo comprensivo. No voy a salir de aquí iracundo preparado para darle sangre a Lucille, ahora mismo me siento relajado. Podré escucharte antes y decidiré después si tengo que reventar cabezas o no ¿te parece bien?

Bueno, al menos no promete sin pensar y la verdad es que me siento con capacidad de convencerle.

- Bien - cojo aire, cerrando los ojos - No duermas con ninguna de tus mujeres.

Él cierra los ojos, mordiéndose el labio para no reírse. Al final no puede evitar soltar una carcajada.

- Negan - le llamo seria. Me mira divertido - No es por...

- Porque estés celosa, ya - me abraza, imposibilitándome hablar.

Cojo aire, mirándole enfadada.

- Van a pedirle a Eugene que fabrique veneno para matarte mientras duermes - la sonrisa de Negan desaparece - Ale, ya lo he dicho. Ahora vuelve a decirme que es por celos pedazo de...

- Explícate.

Suspiro. Vaya, ahora le interesa.

- Frankie y Tanya no han venido para tener una charla de chicas - Negan permanece en silencio - Me han preguntado si Eugene sabría hacer cápsulas de veneno lo que es una ironía porque yo sí sé... ¡Pero no las haría!

- Ya lo sé. - me tranquiliza - Permíteme preguntarte yo, ¿será tan jodidamente estúpido como para hacerlas?

No sé si perturbarme ante ese hecho. Él lo sabe. Confía en mí. Me obligo a seguir.

- Tratarán de engañarle. Le dirán que son para Amber porque no soporta la depresión del plachazo de Mark y tal - ¿Desde cuándo me he vuelto tan cínica?

- Y pensar que a ti te llaman víbora - bufa, destensándose - Estaré atento, no les haré ni diré nada. De todas formas hoy pienso quedarme aquí y mañana nos vamos a Hilltop - sonrío ampliamente - Envenenarme - se ríe - Me han intentado matar de muchas formas pero, ¿envenenarme? Es un insulto.

Ambos nos quedamos en silencio mientras Negan sigue con sus caricias.

- Nunca duermo con mis mujeres - habla de nuevo, captando mi curiosidad - No sé por qué. Desde el inicio de todo esto...Nunca.

- ¿Y por qué ahora quieres dormir conmigo? - hay veces que no entiendo a este hombre.

- Eres cómoda - bosteza, empujándome a un lado. Caigo al colchón de cara, de una forma bastante cómica. Cuando me yergo, Negan se ha quitado la camiseta y la ha lanzado a una esquina de la habitación. Vuelve a tumbarse y a girarse hacia mí cuando termina.

.Mires directamente María.

- Negan - entreabre un ojo bufando, parece que se está hartando de charlar - ¿Qué sientes exactamente hacia...mí?

Frunce el ceño, pasándome el brazo por detrás y acercándome a él.

- Ummm - sonríe de medio lado. Me preparo para un comentario sarcástico que no llega - Confío en ti, que ya es decir mucho - entierra su cara en mi cuello, acurrucándose. - Me gustas. Me gusta estar contigo, es cómodo. No es como el sexo con mis mujeres - arrugo la nariz - Es cálido. Y quiero estamparte contra la pared, por supuesto.

Vaya. Quiere estamparme contra una pared pero... ¡LE GUSTO!

- A mí también me ...agradas. No eres un cerdo aplasta-cabezas como pensaba, eres...inteligente. Comprensivo y paciente. Un capullo cuando quieres pero se puede confiar en ti - entreabre un ojo - Yo también confío en ti.

Me acerco a él y le doy un beso en los labios que se puede definir como tierno y me apoyo sobre su pecho.

- Buenas noches María - me besa en la frente, apoyando su cabeza sobre la mía con una sonrisa.

- Buenas noches Negan.