Fairy Tail: Una Aventura Eterna

Segundo Arco

Capítulo 33/72: ¡Regresa!

Con una activada Hea en el proceso de matar a cada ser humano sobre la tierra; un bestial Tsuna que había sufrido una monstruosa transformación que incluía llamas y escamas negras, batallaba con enorme ferocidad a un poderoso y maligno Zero que había tomado control del cuerpo de Calm. Pero tras varios sucesos, ambos magos recuperaron el control de sus respectivos cuerpos, pero aun así continuaron su lucha por sus propios objetivos.

Usando el poder del Devil Dragon Force gracias a la energía absorbida de Hea y a un acuerdo con su otra personalidad, Tsuna dio una muy buena batalla contra Calm, que usaba todo su poder mágico y habilidades de magia oscura. Combatiendo ferozmente tanto con sus cuerpos como con sus palabras llenas de sus propios ideales, era muy difícil obtener la victoria tanto para el pelirosa como para el peliplateado.

Pero al final, la victoria fue otorgada al mago de Fairy Tail, pero aquella victoria al mismo tiempo termino destruyendo Hea lo cual a su vez, empezó la autodestrucción del enorme castillo en donde estaban todos los jóvenes magos dispersos. Pero incluso estando en medio de esa gran destrucción del castillo en donde estaba; Tsuna le concedió su último deseo a Calm, que era ser colocado al lado del gran y hermoso árbol que era su amada Hana. Y después, el mago de fuego tenía la intención de escapar el castillo junto con un inconsciente Happy, el libro que era Serena y todos sus demás compañeros, pero algo ocurrió…

Continuación…

-Eso…jamás lo sabremos. Pero espero…que tu…y Serena Axel sigan viviendo momentos felices, Tsuna Dragneel- Contesto Calm tras las palabras del pelirosa.

-Vaya, ahora yo soy el sorprendido. Por fin la llamaste por su nombre. Si volvías a decirle "demonio", iba a tener que golpearte- Comento el pelirosa.

-Agradéceselo a Hana…si ella no me lo hubiera dicho, jamás lo hubiera recordado- Dijo Calm seriamente.

-Es cierto. Serena me dijo antes que ella y Hana se habían encontrado antes y que pensaban que serían buenas amigas…Oye, Calm, crees que si nos hubiéramos encontrado antes de todo este asunto de Hea, ¿Hubiéramos sido amigos?- Preguntaba Tsuna mostrando una leve sonrisa.

-Esa pregunta…tendrá que ser respondida en una siguiente vida, Tsuna Dragneel- Contesto Calm cerrando los ojos y colocando una leve sonrisa.

Luego de esa conversación, todo el camino de Tsuna cargando a Calm hacia el hermoso árbol que era Hana fue puro silencio, pero en el posicionarse en frente de ese árbol, el joven mago de Fairy Tail se arrodillo con algo de dificultad y con mucho cuidado, acostó a Calm en el suelo de concreto. Y en ese instante, el hombre de largos cabellos plateados saco todas las fuerzas que pudo para levantar su mano derecha y usarla para tocar una de las raíces de ese árbol formado entre hermosas flores con una leve sonrisa en su rostro.

-Hana…Lo siento…-Pensaba Calm sonriente-…A pesar de tu sacrificio…no fui capaz de traer la calma eterna a este mundo. Pero…creo que en este punto…ese sueño ya no me importa. En este simple momento…solo tengo una única oración…que ruego…sea escuchada por el cruel dios de este mundo. Si. La única oración que poseo ahora es…que donde sea que termine tras cerrar los ojos…pueda estar al menos por tan solo unos segundos…A tu lado-

Los negros ojos del lastimado mago oscuro se cerraron después de que esas palabras y el luego simplemente quedo inconsciente. Pero incluso estando inconsciente, Calm aumento ligeramente el tamaño de su leve sonrisa debido a que él pudo sentir como su mano derecha que estaba tocando una de las raíces de ese árbol que era Hana, era muy ligeramente sujetada por una cálida mano que pertenecía a cierta joven de largos cabellos purpuras.

Y el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación, por su parte, se quedó observando por algunos segundos aquella escena de sus derrotados enemigos pero luego recordó repentinamente, la gran destrucción por la que pasaba esa amplia habitación en donde se encontraba. Tras recordar eso, Tsuna se apresuró a correr en la dirección en donde se encontraban su inconsciente compañero felino y el libro que era un demonio de Zeref.

-¡Tenemos que salir de este castillo rápido!- Pensaba Tsuna apresurado.

Llegando a su objetivo, el pelirosa rápidamente paso a cargar a Happy con su mano izquierda y a sujetar el libro que era Serena con su mano derecha, o al menos, eso era lo que el pretendía. Repentinamente, el joven mago de fuego muy lastimado y bañado en heridas sangrientas, termino cayendo al suelo mientras sujetaba al exceed azul y al libro de Zeref con sus manos, y mientras sus marrones se volvían más y más borrosos.

-¡¿Q-Que…me…pasa?!- Se preguntaba el pelirosa con rabia pero muy débil además.

-Lo siento, Tsuna. Pero parece que ya no tienes nada de fuerzas. Ni siquiera para mantenerte de pie-

-N-No puede ser… ¡Pero…Yo…tengo que salvar a…Happy…Serena…todos…yo…!- Hablaba Tsuna antes de caer inconsciente por completo.

El joven de puntiagudo cabello rosado que pertenecía al gremio de Fairy Tail y el hombre de larga cabellera plateado que era el líder del autonombrado grupo Unique Oracion, ambos completamente inconscientes al lado de los seres que más apreciaban, no podían hacer nada para detener la gran destrucción que se propaga por toda esa habitación en la que se encontraban tirados.

Las paredes y suelos se fracturaban más y más con cada avanzar del tiempo hasta el punto de comenzar a derrumbarse debido a los fuertes temblores que invadían a esa habitación, y por la misma razón, grandes pedazos de escombro que conformaban al techo de concreto de ese mismo cuarto caían sin control. Y ese no era el único lugar en donde eso ocurría. Interior como exteriormente, el castillo temblaba fuertemente y se derrumbaba parte por parte, mientras en su interior los jóvenes magos y exceeds que los acompañaban corrían en busca de una salida.

De regreso en la amplia habitación en donde antes estaba el núcleo de Hea, los suelos se habían fragmentado de una manera que ya no podían soportar ni su propio peso. Los pedazos de concreto que conformaban el suelo empezaran a derrumbarse y a caer a un oscuro vacío de altura desconocida, y también todo lo que había sobre ellos. Los suelos por debajo de Calm y el gran árbol que era Hana también terminando derrumbándose provocando que ambos terminaran cayendo al oscuro vacío sin que pudieran hacer nada debido a sus respectivos estados y hasta quedaron invisibles ante la vista.

Mientras que en la zona en donde estaba tirado el joven mago de fuego de Fairy Tail, el cual incluso estando inconsciente sujetaba ligeramente a un inconsciente y lastimado Happy con su mano izquierda y al grueso libro marrón que era Serena con su mano derecha, grandes rocas comenzaron a caer del techo. Muy pequeñas como extremadamente grandes, las rocas siguieron cayendo una tras otra en aquella habitación casi toda destruida y terminaron cubriendo por completo a los tres miembros de Fairy Tail, evitando que se conociera cual era o seria su destino.

Más tarde…

Sin saber el tiempo exacto que había pasado tras ese último evento, sin saber dónde estaban sus apreciados compañeros y sin saber siquiera donde estaba el mismo; lo único que veían los marrones ojos de un ahora consiente Tsuna era la pura oscuridad que lo rodeaba, lo único que sentía su cuerpo era la sensación de que su espalda estaba acostada en alguna clase de superficie y lo único que escuchaban sus oídos era como unas familiares voces resonaban a su alrededor.

-Oye, ¿Estás seguro que está bien que hagamos esto?- Preguntaba una juvenil voz femenina.

-Por supuesto. Tu hermano y yo hacemos esto cada vez que encontramos a alguien con la guardia baja. Estoy seguro que a él no le importara que se lo hagamos a el también. Además dijiste que estabas aburrida, ¿Verdad? Pues será muy divertido ver su razón cuando despierte- Contesto una voz masculina un poco aguda.

-Bueno… ¡Supongo que tienes razón! Entonces, ¿Qué dibujamos primero? ¿Un enorme bigote?- Sugería la voz femenina ahora llena de emoción.

-Oh, Para alguien que se oponía hace unos segundos, has propuesto algo muy bueno para comenzar. Pero no sería tan gracioso ver a un hombre con un bigote. ¿No te parece mejor varios pelos largos saliendo de su nariz?- Repudio la voz masculina también llena de emoción.

-¡Esa es buena! ¡También sería bueno dibujarle unas enormes cejas que hicieran juego, ¿No crees?!-

-¡En efecto! ¡También unas enormes patillas en sus mejillas!-

-¡Es verdad! ¡¿Y qué tal grandes pelos saliendo de sus oídos?! ¡¿No sería muy gracioso?!-

-¡Eso es fantástico!...Pero, ¿Cómo dibujamos eso?-

-No tenemos que dibujarlo. Solamente le meteremos bastantes pelusas en los oídos para que parezcan pelos. Después de todo, hay muchas por aquí ya que el lugar no se ha limpiado en al menos un mes creo-

-¡Oh! ¡Que magnifico poder para plantear bromas! ¡La estudiante se ha convertido en la maestra!-

-¿Eh? Esas voces…son de…- Pensaba Tsuna tras escuchar esas voces.

Tras escuchar esas voces masculina y femenina charlando a sus alrededores con gran alegría y además a sus propios pensamientos, Tsuna se percató de algo curioso. El pelirosado se percató que él no estaba rodeado en una profunda oscuridad, sino que sus ojos simplemente estaban cerrados por el cansancio y tras darse cuenta de algo tan simple, procedió a abrirlos para observar un paisaje algo confuso y sorprendente.

Abriendo sus filosos y marrones ojos, el puntiagudo pelirosado al principio observaba todo de una manera borrosa pero poco a poco su vista se aclaró y le permitió ver y sentir que al parecer él estaba cubierto ligeramente con una sábana blanca, y acostado en una cómoda cama que estaba posicionada en el interior de lo que parecía ser una casa de techo, paredes y suelo de concreto y que estaba decorada mayormente con varios estantes y escritorios llenos de pequeñas plantas en macetas y medicinas.

Pero sin duda lo que más desconcertó al recién despertado mago de fuego fue como en el lado izquierdo de esa cama donde estaba acostado, se encontraba un pequeño felino humanoide de pelaje azul, grandes ojos negros, con la marca de Fairy Tail puesta en su espalda y rodeado de algunas vendas sobre su cuerpo.

Mientras que de su lado derecho, se encontraba una pequeña joven de lindos ojos marrones, largos cabellos rubios atados ahora en una cola de caballo, vestida con un vestido corto de colores azules y amarillos en patrón de zigzag y sandalias blancas, con varias cubriendo varias partes de su cuerpo y con la marca amarrilla de Fairy Tail en su mano derecha. Y sin mencionar, que ambos seres pertenecientes a Fairy Tail ahora se encontraban con sus miradas apuntadas a un despertado Tsuna y con sus respectivas manos sosteniendo varias marcadores y pelusas.

-… ¿Happy? ¿Lucia?- Identifico Tsuna al ver a su familia.

-¿Tsuna?- Nombro Happy al ver a su compañero.

-¿Hermano? ¡Hermano!- Nombraba Lucia con gran felicidad y con lágrimas en sus ojos mientras se lanzaba a abrazar a su hermano mayor.

-¡Tsuna!- Gritaba el exceed azul en la misma situación que la pequeña joven Dragneel y haciendo lo mismo que ella.

-¡Ah!-Reacciono Tsuna ante los dos repentinos abrazos- ¡Ustedes! ¡Si, si, ya entendí, yo también me alegra de verlos, pero están apretándome demasiado! ¡Además, ¿Qué demonios planeaban hacerme mientras dormía?!...¡Ah, Duele!-

-¡Ah, Lo siento, hermano! ¡¿Te lastimamos?!- Preguntaba la pequeña rubia con preocupación mientras se alejaba levemente junto con el exceed azul.

-Ah…No te preocupes. No fue nada grave- Respondió el pelirosa mostrando una sonrisa.

Tras sorprenderse por ese leve dolor, el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación paso de estar acostado en esa cómoda cama a estar sentado, y en esa posición pudo observar mejor su propia situación. Tsuna observo como aparte de estar vestido solamente con un pantalón blanco y su clásica bufanda alrededor de su cuello, todo su cuerpo y algunas porciones de su rostro estaba envuelto en vendas que no dejaban ni un solo lugar para ver su piel.

-¡¿Q-Que rayos?!- Reacciono Tsuna con gran sorpresa.

-¡¿Quién causa tanto alboroto?! ¡Se supone que este es un lugar para que los heridos descansen!-

Escuchando ese repentino regaño venir del interior, el pelirosado apunto su sorprendida mirada hacia la puerta de madera de esa casa de concreto y observo como por ella entraron dos seres de su edad. Uno era un joven de cortos cabellos de color albino con afilados ojos de color azul, que vestía con una camisa negra sin mangas junto con pantalón gris que llegaba hasta los tobillos y unas sandalias, y que además poseía la marca de Fairy Tail en su cuello y en color azul oscuro, y que al igual que los demás presentes en esa casa, poseía algunas vendas cubriendo las heridas de su cuerpo.

Mientras que el otro ser era una bella y voluptuosa joven de largos cabellos color escarlata con algunos mechones de color azul en la parte delantera junto con unos hermosos ojos de color marrón, que poseía la marca de Fairy Tail en su pierna izquierdo en color rojo azulado, vestía con un corto vestido de color rojo y anaranjados y de estilo un poco indio y que no poseía ni mangas ni tirantes además que era decorado con algunas cintas de tela amarrados a su alrededor y unas sandalias y con varias vendas cubriendo la gran cantidad de heridas en su cuerpo.

-¡Alicia! ¡Marcus!- Dijo Tsuna con sorpresa y leve felicidad al ver a sus compañeros.

-Oh, Tsuna. Ya despertarte. Sinceramente estaba disfrutando bastante esta tranquilidad en el aire, así en realidad en una lástima que despertaras- Comento Marcus en un pequeño tono burlón.

-¡Cállate!- Contesto Tsuna rabioso.

-Solamente es una broma. Nos alegra verte tan energético como siempre, Tsuna- Dijo Alicia sonriente.

-Gracias. Pero, ¿Podrían explicarme que está pasando? ¿Dónde estamos? ¿Y Porque demonios parezco una maldita momia?- Preguntaba Tsuna con rabia confusa.

-¿Eh? ¿Cómo que porque, hermano? Porque estabas todo lleno de heridas- Explico Lucia un poco sorprendida por la pregunta de su hermano.

-¿Eh? ¿Heridas? Bueno, es cierto que me duele un poco el cuerpo, pero no creo que sea tanto para transformarme en una momia. Sin mencionar que hay algunas vendas que me molestan bastante en algunos lugares. Sinceramente el que hizo el trabajo de atenderme, hizo un trabajo terrible- Comento el mago de fuego.

-¿Dijiste algo?- Dijo Alicia con una afilada espada posicionada cerca del cuello del pelirosa.

-N-Nada- Contesto el pelirosa temeroso.

-Pero, Tsuna, ¿En serio te sientes bien? Cuando te encontramos estabas medio muerto. Me sorprende que puedas moverte así de bien luego de solo una noche de descanso. Incluso para ti- Dijo Marcus algo sorprendido.

-¿Cuándo me encontraron? ¿Una noche de descanso? ¿De qué estás hablando? ¿Qué demonios fue lo que paso?- Preguntaba el pelirosa muy confuso.

-Tsuna, ¿Es que acaso no lo recuerdas?- Preguntaba Happy.

-Bueno…recuerdo que estaba luchando contra Calm…pero después de eso, mi memoria esta borrosa- Contesto Tsuna rascándose la cabeza.

-Yo no sé nada sobre tu lucha contra ese tipo Calm, pero sí puedo decirte lo que paso después-Hablaba Alicia seriamente- El castillo en donde estábamos todos, repentinamente empezó a derrumbarse. No se la razón, pero por suerte, casi todos nosotros logramos salir y luego encontrarnos en el exterior, a excepción de ti y de Happy. Todos nosotros los buscamos por debajo de los escombros del castillo por varias horas sin ningún éxito. Si los Nirvits no hubieran aparecido y ayudado, quien sabe cuánto tiempo nos hubiéramos tardado en encontrarlos. Ellos además nos dieron un lugar donde atender nuestras heridas, medicinas, comida para reponer nuestras energías e incluso nos dieron ropas nuevas luego de que las nuestras quedaran destrozadas. Son gente realmente amable-

-Ya veo… ¿Eh?... ¡¿Los Nirvits?!- Reacciono Tsuna sorprendido.

-Parece que ya estás tan energético como siempre, joven mago. Me alegro-

Escuchando nuevamente una voz familiar, Tsuna apunto de nuevo su mirada hacia la puerta de la pequeña choza de concreto y observo como por ella entraron otros tres seres. Uno de ellos era un anciano de larga cabellera y barba blanca, ojos negros, que caminaba con ayuda de un bastón, con marcas de pintura en forma de línea en su rostro y que vestía con ropas de estilo indio. Al lado de ese anciano estaban; un joven de 13 años de edad con largos cabellos verdes en forma de cola de lobo, con afilados ojos cafés y vestimentas de estilo indio, junto con una bella joven adolecente de largos cabellos rosados y algunos mechones blancos, ojos verdes, con la marca de Lamia Scale cerca de su pecho en color naranja, y con ropas iguales a las de Alicia ahí presente.

-¡Roku, Ur! ¡Y también el Anciano de los Nirvit! ¡¿Qué hacen aquí?!- Preguntaba Tsuna sorprendido a ver a todos y molestando al peliverde que acababa de entrar.

-Es gracias a ti y a tus compañeros, joven mago-Hablaba Koraku sonriente- En el momento en que los Nirvits dejamos de sentir un enorme dolor que se transmitía en el aire, supimos que Hea debió ser destruida. Nosotros tomamos eso como una señal para dejar las cuevas y regresar a nuestra amada ciudad. Imagina nuestra sorpresa al ver a Hea hecha escombros y a tus compañeros buscando entre todos esos escombros. Ayudarte a sanar a ti y tus compañeros, es lo menos que podemos hacer para agradecerles lo que hicieron por nosotros-

-No te preocupes por eso. Después de todo, yo te lo prometí, anciano- Dijo Tsuna mostrando una sonrisa.

-¡Oye, Tsuna, maldito! ¡Muestra respeto! ¡Él no se llama "Anciano"! ¡Él es el Jefe Koraku-sama, líder de los Nirvits, recuérdalo bien!- Exclamaba Roku con gran furia apuntando su lanza contra el mago de Fairy Tail herido.

-Vamos, Roku, déjalo. Nuestro joven salvador acaba de despertar, así que no puedes culparlo. Además, ese otro joven mago también parece estar despertando, así que no hagamos tanto ruido- Comento el anciano Koraku riendo levemente.

-¿Otro?- Repitió Tsuna aún más confuso.

Ante las palabras de ese senil hombre Nirvit, el puntiagudo pelirosado volteo la mirada hacia la izquierda para ver como la cama en donde él estaba sentado junto Lucia y Happy, no era la única presente en esa casa. En otra cómoda cama posicionada dentro de esa casa de concreto, se encontraba acostado y cubierto levemente con sábanas blancas; un joven adolecente rodeado en varias vendas médicas, sobre todo en el pecho, con cabellos blancos un poco puntiagudos, la marca de Lamia Scale en su antebrazo derecho y debido que estaba despertando de su sueño, se podían ver sus un poco afilados, ojos verdes.

-Eh… ¿D-Dónde estoy?- Hablaba el mago de Lamia Scale recién despertado.

-¡Cubo de hielo!- Reacciono Tsuna sorprendido al ver ese mago de hielo en la cama de al lado suyo.

-¿Eh?...Esa voz… ¡¿Cabeza de carbón?!- Reacción Leo al escuchar esa voz.

Con algo de sorpresa tras despertar de su sueño, el joven creador de hielo de Lamia Scale apresuradamente paso a sentarse en aquella cama donde estaba acostado y haciendo eso observo como en aquella casa en donde estaba había presentes varios magos de Fairy Tail, un anciano y un joven de la raza Nirvit y además su querida compañera de gremio y hermana gemela.

-¿Eh?... ¿Ur, Marcus, Alicia, Lucia, Happy, cabeza de carbón, Roku…y un anciano? ¿Q-Que está pasando aquí?- Se preguntaba Leo al ver a todos a su alrededor.

-Yo te lo explicare todo, pero por el momento… ¡Me alegro que despertaras, Leo!- Grito Ur con gran felicidad mientras se lanzaba a abrazar a su hermano gemelo lo mas cuidadosamente posible para no lastimarlo.

-Ur… ¡Es verdad! ¡Yo estaba luchando contra el tipo que controlaba la sangre…Yoku…pero él me hirió…!- Balbuceaba Leo recordando mientras observaba su cuerpo vendado.

-Si. Al parecer te causo una herida bastante grave. Pero Ur logro salvarte la vida con unos cuidados de emergencia- Cometo Marcus ahí presente.

-Luego los doctores de los Nirvits, terminaron de curarte apropiadamente, así ya que no estás en peligro. Pero será mejor que no te muevas mucho. Tus heridas podrían abrirse- Explico Alicia sonriente.

-Bueno, lo importante es que estas bien y eso me pone muy contenta. Sin mencionar que Raine estaba muy preocupada al verte a ti y a Tsuna tendidos en camas y muy heridos. Se alegrara al saber que despertaron- Comento Ur con una sonrisa.

-Ya veo. Con que Raine-san estaba preocupad… ¡AAAAAAAAAAAAHHHH!- Grito muy fuerte y repentinamente, sorprendiendo de gran manera a todos los presentes.

-¡¿Qué te pasa, cubo de hielo?! ¡¿Quieres dejarnos sordos?!- Gritaba Tsuna furioso.

-¡¿Eh?! ¡¿Q-Que te pasa, Leo?! ¡¿Te duele algo?!- Preguntaba Ur preocupada.

-¡Y-Yo…Y-Y-Y-Yo-Yo…Yo lo dije!- Pensaba el mago de hielo en shock- ¡Maldición! ¡Pensé que iba a morir así que simplemente le dije a Raine-san todo lo que pensaba en ese momento! ¡Le dije los sentimientos que he tenido desde niño y además me desmaye sin poder escuchar ni una sola palabra como respuesta! ¡¿Qué hare?! ¡¿Qué hare?! ¡¿Qué hare?! ¡¿Qué hare?! ¡¿Qué demonios hare?! ¡¿Cómo voy a poder mirar a Raine-san a la cara ahora?!-

A pesar de estar recién atendido de sus heridas, el joven alquimista de hielo de Lamia Scale se agitaba de derecha a izquierda en posición fetal en aquella cama en donde estaba acostado mientras estaba sonrojada de pies a cabeza y con todos los presentes en aquella casa mirándolo con confusión y una gota de sudor bajando por sus cabezas.

-¿Q-Que le pasa a este tipo? ¿Acaso le metieron una medicina rara o algo así?- Preguntaba Tsuna al ver a Leo.

-No lo creo. Aunque tampoco puedo descártalo- Contesto Koraku en la misma situación.

-Por favor, no se preocupen. Leo, está bien. Solamente esta…pasando por una crisis. Ustedes vayan a disfrutar del banquete. Yo me quedare aquí a acompañarlo- Dijo Ur aparentando una sonrisa mientras en realidad pensaba- ¡Esta reacción…seguramente tiene algo que ver con Raine! ¡¿Qué habrás hecho ahora para terminar así, mi tonto hermano?!-

-¡¿Banquete?! ¡¿Dónde?!- Preguntaba Tsuna babeando.

-Afuera. Los Nirvits lo hicieron como un agradecimiento. Nosotros planeábamos dejarte un poco para cuando despertaras, pero puedes venir si quieres, aunque no sé si tu cuerpo pueda moverse con tus heridas- Dijo la hija de la séptima maestra de Fairy Tail.

-¡Ya les dije que estoy bien, vamos a comer! ¡Me muero de hambre!- Contesto Tsuna levantándose de la cama fácilmente y con una gran sonrisa mientras caminaba hacia la puerta.

-Entonces, vamos. Te enseñaremos que los Nirvits son grandes creadores incluso cuando se trata de la comida- Hablaba Koraku felizmente mientras en realidad pensaba con gran seriedad- ¡Ese joven…¿Cómo puede moverse como si nada?! ¡Todos nosotros lo encontramos lleno de heridas y sangre debido a que uso todo su cuerpo para proteger a ese exceed y al libro de Zeref de ser aplastados por cientos de enormes escombros, y seguramente lo hizo luego de una dura batalla que ya lo había dejado muy herido y sin nada de poder mágico! ¡Pero aun si, luego de una simple noche de descanso, ¿Esta casi ileso?! ¡Que increíble factor curativo posee! ¡Al menos…que no le pertenezca a el!-

Junto con un hambriento y animado Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación, los presentes en esa pequeña casa salieron al exterior, a excepción del alquimista de hielo de Lamia Scale que seguía agitándose en su cama lleno de vergüenza y su hermana gemela, que se quedaba sentada a su cama con gran calma. Pero cuando todos los magos de Fairy Tail y Nirvits salieron de esa casa, Leo dejo de estremecerse y solamente se quedó acostado en la cama mientras cubría su rostro con la sabana de esta.

-¿Ya se fueron todos?- Preguntaba Leo cubierto de pies a cabeza con la sabana.

-Si. Ahora, ¿Podrías explicarme que fue lo que paso con Raine y tú? Aparte de esa obvia reacción que tuviste al recordarla, Raine también ha estado actuando un poco rara. A pesar de estar preocupada por Tsuna y por ti, ella casi no entraba aquí. Parecía estar muy confusa cuando los veía a la cara…a ambos- Explico Ur un poco seria.

-Confusa, ¿Eh?- Repitió el mago de hielo para luego liberar un suspiro.

Mientras los dos hermanos gemelos de Lamia Scale se quedaban conversando, uno de los seres que recién había salido de esa pequeña casa de concreto, ahora se encontraba muy sorprendido y alegre ante lo que veían sus ojos. Tsuna observa con felicidad como las calles de la subterránea ciudad de los Nirvits, las cuales estaban un poco destruidas debido a todas las batallas que habían ocurrido en las últimas horas, ahora se encontraban llenas de gente de la raza Nirvit.

Todas esos hombres, mujeres, niños, niñas, ancianos y ancianas pertenecientes a la raza Nirvit se encontraban caminando de aquí para allá, hablando entre ellos, reparando los daños en las calles y casas, pero principalmente, estaban apilando mesas y sillas de madera unas al lado de la otra mientras llenaban las mesas con toda clase de comidas que liberaban un olor que hacia babear al joven mago de fuego de Fairy Tail que ahora estaba presente en aquella calle.

-¡Todo luce delicioso!- Comentaba Tsuna mientras la baba caía de su boca como cascadas.

-¡Hermano, estas babeando!- Dijo Lucia mientras hilos de baba surgían de su boca.

-Estos dos sin duda son hermanos. ¿Cómo es que no lo vi antes? Ambos me hacen enojar- Pensaba Roku observando a los jóvenes Dragneel.

-¡Oye, Tsuna! ¡¿Ya despertaste?!-

Escuchando una vez voces familiares, el joven de cabellos rosados cambio la dirección de su mirada y termino viendo con alegría como entre todos los Nirvits que estaban ocupados con sus propias tareas, se encontraban sus demás compañeros de Fairy Tail, Sabertooth y del consejo mágico. Ryos, Sonia, Raine, Pantherlily, Lisa, Sorano, Lector, Frosch, Sophia y Macbeh se dirigieron hacia Tsuna a su propio ritmo, permitiéndole a este ver que ellos aparte de poseer ropas al estilo Nirvit, también tenían diferentes cantidades de vendas en sus respectivas heridas.

-¡Oh, chicos! Parece que están todos bien, aunque se ven algo ridículos con esa ropa. No les queda- Dijo Tsuna en un tono burlon.

-¿En serio? ¿Tú nos vas a criticar con esa apariencia que tienes, señor momia?- Contesto Ryos con su clásica furia.

-Bueno, en cualquier caso, nos alegra verte de pie, Tsuna- Dijo Lisa sonriente.

-Así es- Apoyaron Sorano y Lector tambien sonrientes.

-Frosh piensa lo mismo- Dijo el siempre alegre gato verde.

-Oigan, ¿Qué paso? ¿No iban a dibujarle cosas en la cara? Y eso que me esforcé para conseguirle marcadores permanentes de varios colores- Susurraba Sonia cerca de Lucia y Happy.

-Bueno, es que él se despertó antes de que pudiéramos hacer algo- Contesto la joven maga celestial con decepción.

-Aye. Es tanto una alegría como una lástima- Apoyo Happy con la misma actitud.

-Oye, ¿Se dan cuenta que puedo oírlos, malditos?- Comento Tsuna con las venas de furia surgiendo en su cabeza.

-¡Tsuna-sama! ¡Verlo bien en serio tranquiliza el corazón de Raine! Pero, ¿De verdad está bien para estar caminando? ¿No debería permanecer en cama un poco más?- Preguntaba preocupada la maga de hielo.

-¡No te preocupes! ¡Estoy perfecto!- Respondió el pelirosa mostrando una gran sonrisa.

-Ya veo. Por cierto…Leo-kun… ¿Ya despertó también?- Preguntaba Raine con sus mejillas levemente sonrojadas.

-¿Leo? Si, lo hizo. Ahora que lo pienso, Ur dijo que tú estabas preocupada por él, entonces, ¿Por qué no vas a verlo? Aunque te advierto que ese cubo de hielo está actuando algo raro- Contesto Tsuna ante la pregunta.

-No…Raine ira a verlo más tarde- Contesto la peliazul con una mirada desviada y triste que captó la atención de su compañero.

-¿Eh? Oye, Raine, ¿Acaso te pasa al…?-

Pero antes de que el joven de puntiagudos cabellos rosados pudiera terminar de hablar, la atención de sus marrones ojos de aspecto filoso fue captada hacia el centro de la ciudad de los Nirvits. A pesar de su posición, Tsuna pudo observar con leve seriedad como en la parte de la ciudad donde antes se encontraba un enorme castillo, ahora solo se encontraba una enorme pirámide de escombros de concreto de diferentes formas y tamaños, las cuales algunos Nirvits seguían recogiendo.

-Esa montaña de escombros… ¿Es donde me encontraron?- Preguntaba Tsuna con curiosidad.

-Si. Y fue en lo más profundo de ella. Estabas lleno de heridas no solamente por todas las rocas sobre ti, sino también por una batalla que tuviste, ¿Verdad? Y aun sobreviviste. Sin mencionar que cualquier ser humano se hubiera quedado sin aire a esa profundidad. En serio, ¿Qué clase de monstruo eres?- Comentaba Sophia con gran interés.

-Este tipo no es ningún monstruo. Solamente que su cabeza sin cerebro es demasiado dura y le ayudo a resistir todas esas rocas- Dijo Ryos burlón.

-Ya veo. Ahora que lo dices, es una explicación bastante lógica- Apoyo la Dragon Slayer de Veneno de la Cuarta Generación.

-Ser idiota tiene sus ventajas, ¿Verdad?- Agrego Marcus sonriente.

-Nuevamente, ¿Se dan cuenta que puedo oírlos, malditos?- Decía Tsuna con gran furia.

-Por cierto, ¿Por qué la gente Nirvit sigue excavando entre aquellos escombros si ya encontramos a mi hermano y a Happy?- Preguntaba Lucia curiosa.

-Ahora que lo pienso, yo también quiero saber. Si están limpiando, ¿No sería más fácil y rápido destruir todo? ¡Si quieren yo puedo ayudarlos!- Dijo Tsuna emocionado mientras encendía su puño derecho.

-¡Por supuesto que no!- Dijo Alicia severamente mientras golpeaba en la cabeza al pelirosa.

-Los Nirvits accedieron a ayudarnos a buscar a Calm o algunos de sus subordinados- Explico Sophia seriamente.

-¡¿Eh?! ¡¿A Calm y sus subordinados?!- Repitió Tsuna con sorpresa.

-Si. Después de todo, nuestra misión principal es capturarlos por todo lo que hicieron. Para eso fue que nos envió al consejo mágico- Dijo Alicia con seriedad.

-Sinceramente, a mí me gustaría hacerlos sufrir por todo lo que nos hicieron, pero creo que tengo que confórmame con esperar que se pudran en una prisión- Comento Roku con leve rabia.

-No te adelantes. Aunque planeamos llevarlos a prisión, primero debemos confirmar que sigan vivos. Aunque debajo de esos escombros…es algo muy poco improbable al menos que lograran escapar- Dijo Pantherlily dudoso.

-No creo que escaparan. Ryos, Roku, Lucia, Sonia y yo logramos derrotar a Ikari. Conociendo la gran ira que tiene ese tipo, si él todavía hubiera podido moverse tras todo esos ataques, sin duda hubiera venido a vengarse de nosotros. Con todas esas heridas, es imposible que él hubiera podido escapar a tiempo. Y no creo que esa mujer llamada Hana y la otra llamada Mushi sean del tipo que abandonaría el castillo sin primero encontrar a su líder…aunque no sé qué decir sobre el tipo de la sangre- Explico el Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación con seriedad.

-Raine puedo explicar lo que le paso ese tipo. Raine congelo personalmente al sujeto que controlaba la sangre cuando el mismo dijo que solo le quedaban algunos minutos de vida. Además, Ur-san dijo que pudo ver cuando escapábamos como su cuerpo congelado era aplastado por las rocas…el sin duda está muerto- Informo la maga de hielo de Fairy Tail.

-Entonces, ¿Solo estamos buscando a cuatro de ellos? Parece que tendremos que quitar muchas rocas. Qué bueno que todos somos hombres aquí- Comento Sonia con algo de cansancio.

-Hay muchas mujeres aquí, incluyéndote- Dijo Lisa ante las palabras de la pelicafe.

-Aunque no estoy seguro si lograremos encontrarlos. No importa cuánto nos movamos Marcus, Lisa, Sorano, Roku y yo por aquella montaña de escombros. No logramos sentir el olor de esos tipos por alguna parte. No importa que tan profundo estén, deberíamos ser capaces de detectarlos con nuestros olfatos de Dragon Slayer. Después de todo, así fue como encontramos al cabeza de carbón- Dijo Ryos disgustoso.

-E-Es verdad. Y pasa lo mismo con los sujetos que ellos dijeron que asesinamos- Comento Sorano tímidamente.

-¿Se refieren a Kenshin y a Usoka?- Preguntaba la peliescarlata ahí presente.

-Si. No importa cuántos caminemos alrededor de la ciudad, no detectamos el aroma de un cuerpo muerto. Pero vivos o muertos, no logramos sentir el aroma de ninguno de esos canallas. Ni dentro de los escombros, ni alrededor de la ciudad y ni siquiera en las salidas de la ciudad. Nada- Contesto la Dragon Slayer Blanca de la Cuarta Generación con disgusto.

-Entonces, ¿Es como si hubieran desaparecidos? ¿Cómo es eso posible?- Preguntaba Happy confuso.

-¿Tal vez alguno de ellos poseía magia de tele-transportación?- Sugirió Lector pensativo.

-¡Fro piensa lo mismo!- Apoyo el animado gato verde.

-E-En realidad, creo que yo puedo ayudar a explicar esa falta de gente-

Escuchando esa cansada pero sería voz masculina resonar a su alrededor, todos los presentes procedieron a voltear la dirección de sus miradas hacia donde había venido esa voz. Los presentes en aquella animada calle terminaron viendo como entre ellos ahora se encontraba un herido joven de cabellos blancos, ojos verdes y con una gran cantidad de vendas cubriendo su pecho y siendo ayudado a caminar por su hermana gemela de cabellos rosados y blancos.

-Leo-kun…- Reacciono Raine con leve sonrojo al ver al peliblanco.

-Raine-san…- Reacciono Leo con leve sonrojo al ver a la peliazul.

-¡Ah!- Reacciono Raine con leve sorpresa para luego inmediatamente desviar su mirada mientras el sonrojo seguía en sus mejillas, entristeciendo levemente al mago de hielo y también a quien le ayudaba a caminar.

-Vaya, vaya. Se siente el aire tenso entre estos dos. Bueno, es algo que tendré que acostumbrarme ahora que mi hermano confeso sus sentimientos- Pensaba Ur para luego decir- Entonces, Leo, ¿Podrías decirles lo que me dijiste a mí? Sobre los enemigos desaparecidos

-¿Tu sabes algo sobre eso, Leo?- Preguntaba Macbeth con gran interés.

-S-Si…Verán…- Comenzó a hablar Leo nuevamente con su seria actitud.

Con todos los jóvenes magos de Fairy Tail, Sabertooth, del consejo mágico y algunos Nirvits a su alrededor, el herido joven alquimista de hielo de Lamia Scale les conto a todos ellos las revelaciones que le había hecho el avaricioso controlador de sangre contra el que había luchado anteriormente. Leo conto como Yoku revelo haber matado a casi todos sus compañeros para obtener su poder mágico y también como él tenía la intención de traicionar a Calm.

-¡¿Qué?! ¡¿Eso es cierto?!- Reacciono Alicia con gran sorpresa tras escuchar toda la historia contada por el peliblanco.

-Si. Ese bastardo de sangre me dijo en la cara que el mato a cuatro de sus compañeros solamente para obtener su poder. Me enfurece que no pude darle el merecido que se merecía con mis propias manos- Dijo Leo con seriedad.

-Entiendo cómo te sientes. Sangre…ese bastardo seguramente fue el que causo la muerte del maestro Jiemma- Comento Lisa molesta al igual que Sorano.

-Bueno, ese tipo murió, así que no hay nada que podamos hacer para hacerlo pagar. Además, esta información no resuelve el problema que tenemos, sino que solo lo reduce- Comento Ryos rudamente.

-Es verdad. Aunque sepamos que Kenshin, Usoka, Mushi, Ikari y ese tipo Yoku murieron, todavía quedan dos que debemos buscar- Agrego el serio Marcus.

-Calm…Hana…- Pensó Tsuna seriamente.

-Hermano…- Pensaba Macbeth igual de serio que siempre.

-¡Vamos, vamos! ¡De nada servirá pensando de esa manera tan negativa! ¡Los Nirvits seguiremos buscando a Calm y a sus subordinados mientras que todos ustedes se van a comer la comida que tanto nos esforzamos en preparar para nuestros salvadores antes de que se enfrié!- Dijo un animado Koraku apartando a todos los jóvenes de sus serios pensamientos.

-¿Eh? B-Bueno, Koraku-san, agradecemos su amabilidad, pero no se sentiría bien dejarles todo el trabajo a ustedes- Contesto Alicia educadamente.

-¿Pero si estaría bien dejar que la comida se enfrié? Lo siento, Alicia-kun, pero no pienso aceptarlo. Además, esto es lo menos que podemos hacer por nuestros salvadores, así que vayan a comer- Dijo el líder de los Nirvit sonriente.

¡Es una orden del Jefe Koraku, así que vayan a comer!- Exclamaba Roku empujando a algunos de los magos con la punta de su lanza.

-¡Ya detente, maldito mocoso! ¡Parece que quieres enviarnos a la cárcel y no la mesa!- Dijo Ryos furioso.

-Bueno, si vamos a mover todas esas rocas, creo que será mejor que tengamos todas nuestras energías, ¿Verdad?- Comentaba Sonia con una sonrisa.

-No hay manera de negarnos, así que vamos- Cedió Alicia dirigiéndose a la mesa con los demás.

-¡Si! ¡Estoy hambr…!-

Pero antes de poder terminar de hablar, mientras se dirigía a una de las sillas alrededor de las varias llenas de comida, Tsuna repentinamente se sorprendió debido a que su cabeza llegaron los recuerdos que entre todas personas, todavía faltaba una persona muy importante para él. Poco a poco, el mago de fuego recordaba que la imagen de un grueso libro de costados marrones que tenía grabada en el frente, una gran "S" en color negro y que era su amada compañera de gremio.

-¡Es verdad…El libro…!- Susurraba Tsuna lleno de impacto.

-Tsuna-sama, ¿Ocurre algo?- Preguntaba Sorano al ver el pelirosa se quedaba detrás de los demás.

-¡El libro…maldición, se me había olvidado… ¿Dónde está el libro?! ¡¿Dónde está Serena?!- Preguntaba Tsuna severamente sorprendiendo a algunos Nirvits e haciendo que sus compañeros pusieran caras tanto tristes como serias.

-Con que al fin lo recordaste. Esperaba que no lo hicieras al menos hasta que volvieran a sus hogares para poder explicarte la situación con un poco más de calma- Hablaba Koraku seriamente.

-¡¿Qué situación?! ¡¿Algo le paso a Serena?!- Preguntaba el pelirosa muy agitado.

-No le ha pasado nada. Aquí esta- Contesto el anciano sacando el libro que era Serena de un pequeño bolso que el cargaba y mostrándoselo a Tsuna.

-¿Tu lo tenías? Si lo tenías, lo hubieras dicho antes, anciano…pero, ¿Por qué lo tenías tú?- Preguntaba el mago de fuego confuso mientras tomaba el libro entre sus manos.

-Porque tus amigos mis explicaron la situación, Tsuna-kun- Hablaba Koraku- Ese demonio creado por Zeref…es tu compañera de gremio, ¿Verdad? Y de alguna forma se convirtió en el libro que alimento la fuente de poder de Hea. Pues yo con mis bastos convencimientos, trate de regresar a ese demonio a su forma humana mientras tú te encontrabas inconsciente y sanando-

-¡¿Qué?! ¡¿Tú sabes cómo hacer eso?!- Preguntaba el pelirosa sorprendido.

-Teóricamente, debería. Como he dicho, Zeref ayudo a nuestros ancestros Nirvit a construir Hea, pero al mismo tiempo, los Nirvit investigaron todo lo que pudieron sobre el mago oscuro porque sabían que este era el peligroso para el mundo. Una de esas investigaciones de mis ancestros, fueron los demonios de Zeref. Pero aunque estudiara cada una de esas investigaciones, no pude encontrar nada que me dijera como regresar a tu amiga a la normalidad. ¡Lo siento mucho!- Explico Koraku mientras hacia una reverencia hacia Tsuna con gran arrepentimiento.

Al escuchar las palabras que había dicho el líder de los Nirvit en frente de él, Tsuna simplemente se quedó en silencio mientras su mirada de ojos marrones estaba oculta bajo una sombra provocada por su cabello rosado pero mirando a ese libro que tenía entre sus manos. Cada uno de los compañeros de Tsuna ahí presentes poseía una triste o seria mirada al escuchar esas palabras, pero de repente, esa atmosfera fue destruida cuando el pelirosa inesperadamente mostro una gran sonrisa y levanto una feliz mirada.

-¡No tienes que preocuparte por eso, anciano!- Dijo Tsuna con una gran sonrisa.

-¡¿Eh?! ¡¿Qué no me preocupe?! ¡Pero, tu amiga…!- Hablaba Koraku impactando mientras los que ya conocían a Tsuna mostraban una leve sonrisa.

-Serena, regresara. Sea como sea, ella regresara. Ya sea por ti o por otra persona, estoy más que seguro que ella regresara a la forma que todos conocemos y nos mostrara una feliz sonrisa. Pero por el momento…nada me alegra más que tenerla a mi lado. Gracias por cuidarla y tratar de ayudarla. Así que no te preocupes, ya hiciste más que suficiente, anciano. ¡Ahora vamos a comer! ¡Me muero de hambre!- Dijo Tsuna contento avanzando hacia la mesa junto con todos los demás mientras Koraku se quedó en shock por esa respuesta.

-Este chico…en serio es…- Murmuraba Koraku con una leve sonrisa para luego dirigirse a la mesa llena de comida junto a los demás.

Sin nada que decir ante las palabras dichas por Tsuna, el senil líder de los Nirvit solamente se limitó a mostrar una leve sonrisa en su rostro mientras se sentaba en una de las tantas sillas alrededor de las mesas llenas de deliciosa comida al igual que todos los jóvenes magos y casi todo los Nirvits que habitaban esa antigua, extensa y subterránea ciudad. Cada ser en esa ciudad, ahora comía felizmente aquella deliciosa comida y bebidas como parte de esa celebración que iba en crecimiento.

Poco a poco, a ese muy animado banquete se le fueron sumando alegres charlas entre los jóvenes magos y los Nirvit además de bailes, algunas personas cantando, otras compitiendo con pequeñas peleas físicas o de comida y muchas otras cosas. Aunque de vez en cuando Tsuna apuntaba una triste mirada al libro que era Serena y aunque Raine y Leo no intercambiaron ni una sola palabra, aquel festejo no cesaba ni un poco.

Aquel gran festejo que ocurría en cada una de las zonas de esa subterránea ciudad de los Nirvits, había convertido a esta en un lugar muy parecido a cierto gremio que ejercía en la ciudad de Magnolia. Sin mencionar que ese gran festejo duro hasta que ese extenso cielo azul artificial que iluminaba a esa ciudad subterránea con un brillante sol, cambiaba cada vez más y más a un cielo oscurecido decorado además con unas resplandecientes estrellas y luna.

Al día siguiente…

Luego de un disfrutable y largo festejo que los dejo con los estómagos llenos de comida y durmiendo cómodamente en los suelos de concreto de las calles; cada uno de los miembros de Fairy Tail, Sabertooth, Lamia Scale y del consejo mágico se encontraban ahora en los bordes de la ciudad con sus respectivas pertenecías en mano, en frente de los grandes agujeros en las paredes que eran en realidad eran los caminos hacia la superficie y también con cada uno de los Nirvits habitantes de esa ciudad a su alrededor para despedirlos.

-Entonces, ¿De verdad tienen que irse tan pronto?- Preguntaba Koraku con leve tristeza.

-Por desgracia, sí-Hablaba Macbeth seriamente- Debido a que no encontramos los cuerpos de Hana o de Calm o alguna pista de su paradero incluso luego de retirar todos los escombros del castillo y debido a lo que hizo ese sujeto Yoku, debemos suponer que todos murieron. E incluso si alguno de ellos sigue vivo, sin Hea ya no tienen ningún objetivo. Yo debo reporta todo esto al consejo mágico lo antes posible. Pero no se preocupen. Me esmerare en ocultar todo sobre la existencia de los Nirvit o su ciudad-

-Nuevamente, tienen mi agradecimientos, magos. Así que permítanme entregarles esto- Dijo el líder de los Nirvits dándole a Tsuna un pequeño libro de costados negros.

-¿Qué es esto? ¿Un libro? Gracias, anciano…pero yo no soy del tipo que lee mucho- Comento el pelirosa al tomar el libro entre sus manos.

-Me lo imagine, pero no te preocupes. Ese libro no es para ti. En aquel libro escribe todo lo esencial sobre la creación de demonios de Zeref. Si se lo dan a la persona a la que planean darle el libro, seguramente habrá más probabilidades de regresar a su amiga a la normalidad- Explico el anciano sonriente.

-¡¿En serio?! ¡Gracias, anciano!- Dijo Tsuna con felicidad.

-Con esto y las investigaciones que Porlyusica-san le ha hecho Serena durante estos seis meses, tal vez ella encuentre una forma de volverla a la normalidad- Comento Marcus con una sonrisa al igual que los demás.

-¡¿Y qué estamos esperamos?! ¡Vamos!- Dijo Tsuna con gran emoción, listo para volver a la superficie.

-Entonces, este es un adiós, Koraku-sama. Le agradecemos mucho lo han hecho por nosotros- Dijo Alicia educadamente mientras hacia una reverencia hacia los Nirvits al igual que casi todos sus compañeros.

-Nosotros le decimos lo mismo, magos. Y será por toda la eternidad. Rezo para que nuestros caminos algún día se vuelvan a encontrar- Dijo Koraku con seriedad.

-Yo rezo por lo contrario. Estoy bastante bien si no volvemos a vernos las caras por el resto de mi vida…pero…creo que también les tengo que agradecer por salvarnos- Comento Roku con leve sonrojo en sus mejillas.

-¿Qué estás diciendo, Roku? Tú también nos ayudaste. Después de todo, ayudaste a derrotar a ese tipo Ikari, ¿Verdad? Además, lo lamento por ti, pero tu rezo no será escuchado ya que nos volveremos a ver. Todavía tenemos que arreglar ese "asunto" por el que nos acabamos conociendo, ¿Tengo razón?- Dijo Tsuna mientras sonreía y apuntaba su puño derecho hacia el joven peliverde, el cual al principio se sorprendió pero luego respondió mostrando una leve risa.

-Si…supongo que tienes razón. Y sin duda te enseñare que yo soy más fuerte…mago- Dijo Roku mientras chocaba su puño derecho con el del pelirosado.

-En realidad…creo que es demasiado temprano para que te vayas despidiendo de nuestros salvadores, Roku- Dijo repentinamente el líder de los Nirvit.

-¿Eh? ¿A qué se refiere con eso, Jefe Koraku?- Preguntaba el joven peliverde confuso.

-Roku…Tú…Deberías irte con estos jóvenes- Dijo Koraku con gran seriedad.

Aquellas palabras que habían surgido de los arrugados labios del líder de los Nirvits, provocaron de inmediato que el joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación se llenara de una profunda sensación de sorpresa a un mucho mayor de la que sentían los jóvenes magos ahí presentes.

-¿E-Eh? ¿Qué está diciendo, Jefe Koraku? Esa no es una broma muy divertida- Decía Roku tratando de sonreír.

-No es una broma. Roku…como el único Nirvit que puede usar magia, si tú vas con estos jóvenes seguramente seguirás un buen camino…un camino digno de ti- Decía el anciano seriamente.

-¡Por favor, deje de decir tales cosas, Jefe Koraku! ¡¿Cómo podría irme?! ¡Este es mi hogar y todos ustedes son mi familia! ¡Y además no solamente soy un Nirvit desde que nací, sino que soy su Guardián! ¡¿Cómo podría un guardián abandonar a las personas que se supone que debe de cuidar?!- Exclamaba el mago de tierra severamente.

-Es un hermoso pensamiento, Roku. Seguramente tu padre hubiera estado más que orgulloso al escuchar tu fuerte convicción, pero nosotros…los Nirvit…ya no necesitan ningún guardián debido a nosotros también nos iremos- Explico con seriedad Koraku.

Ante esas palabras que dijo Koraku, cada uno de los habitantes Nirvits que estaban presente ahí para despedir a los jóvenes magos, con una seria expresión en sus respectivos rostros, mostraron como cada uno de ellos traían en sus manos unas bolsas llenas de sus respectivas pertenencias, lo cual era un claro indicativo que ya tenían planeado irse de la ciudad.

-¡¿Q-Que es esto?! ¡¿Por qué todos tienen sus cosas como si planearan irse?!- Preguntaba Roku con leve ira.

-Porque planeamos irnos, Roku. Todos nosotros. También tengo tus pertenecías- Dijo Koraku revelando una pequeña bolsa llena con las cosas del joven.

-¡¿Por qué?! ¡¿Por qué decidieron tal cosa sin consultarme?!- Preguntaba el peliverde severamente.

-Porque sabía que te negarías, pero tienes que escucharnos, Roku-Hablaba Koraku- Nosotros los Nirvit decidimos separarnos del resto de los humanos que podían usar magia, porque había perdido la fe en ellos. Pensábamos que ellos eran los causantes de tanto caos en el mundo y esa clase de pensamientos fueron los que nos llevaron a crear Hea…pero esa misma clase de pensamientos fueron los que crearon a gente como Calm. Para prevenir que esa clase de cosas nos pasen en el futuro, todos nosotros, todos los Nirvits, debemos olvidar todo nuestro pasado. Como esta ciudad-

-¿Esta ciudad…?- Repitió Roku confuso.

-Así es. Todos nosotros iremos a la superficie y tomaremos diferentes rumbos para poder vivir en diferentes culturas con el objetivo de comprobar si la humanidad se merece una oportunidad de tener la fe de los Nirvits…y Roku…quiero que tú observes a nuestros salvadores para ver si de verdad son dignos de confianza…aunque creo que ya sabemos la respuesta, ¿Verdad?- Dijo Koraku con una leve sonrisa apuntada a ese joven de 13 años.

-¡P-Pero…!- Trataba de hablar Roku mientras su cuerpo temblaba levemente con tristeza.

-Por favor, Roku…hazlo- Decía Koraku con una triste mirada en sus ojos.

Roku lo sabía. Él sabía que a ese punto, no importa si era el guardián de los Nirvit, debido a que todos los habitantes de su preciada ciudad habían decidido ir a vivir a la superficie. Sabiendo esa cruda verdad para él, Roku no podía evitar temblar de pies a cabeza mientras las lágrimas que salían de sus ojos cafés empezaban a correr por sus mejillas. Pero incluso estando en ese estado, el joven de cabellos verdes con forma de cola de lobo poco a poco levantaba su mano derecha, hasta que está sujeto la bolsa que poseía sus pertenencias al mismo tiempo que rosaba levemente la mano que sostenía esa bolsa.

-Si es una orden del líder de los Nirvit…N-No puedo negarme- Contesto Roku lleno de lágrimas.

-Si…Así está bien- Decía Koraku con unos ojos que reflejaban su gran tristeza al igual que todos los demás Nirvits ahí presentes.

Pero la tembladera que el joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación no podía evitar en su cuerpo fue detenida cuando el sintió como su hombro derecho fue tocado por una mano. Al darse la vuelta, los lagrimosos ojos del peliverde terminaron viendo como esa mano no pertenecía a nadie más que al joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación que poseía una seria mirada y sonrisa en su rostro.

-¡Puedes dejárnoslo a nosotros, anciano!- Dijo Tsuna con una gran sonrisa.

-Si…Lo sé- Contesto Koraku ante esas palabras.

Tras todas esas tristes palabras de despedida, los jóvenes magos de diferentes gremios y afiliaciones junto con un triste Roku empezaron a dirigirse a la superficie a través de camino ascendente en el interior de una cueva en la pared al borde de la ciudad. Y luego de que esos jóvenes desaparecieran de la vista de todos los Nirvits en la ciudad, fue el turno de estos para comenzar a dirigirse hacia la superficie.

Pero en vez de tomar el mismo camino que los jóvenes magos, diferente número de Nirvits tomaron diferentes caminos en otras cuevas que había en diferentes zonas de la subterránea ciudad y que llevaban a diferentes lugares en la superficie del mundo. Todos los Nirvit tomaron diferentes caminos hasta la superficie hasta que aquella ciudad que había durado décadas bajo tierra al fin se encontraba completamente sola, o al menos eso era lo que se suponía.

En aquella extensa ciudad que se encontraba miles de metros bajo la tierra y que se suponía que debía estar completamente vacía ahora que cada uno de sus habitantes se había ido, todavía queda una sola persona. Y esa persona no era nadie más que el ser de mayor edad que era en realidad el serio líder de la raza Nirvit de esta generación.

-Bien…Hablaba Koraku con seriedad-Todos se fueron…así está bien…Pagar por el pecado de crear de Hea es tan solo mío y de mis antepasados…los niños no tienen que preocuparse por estas cosas-

Con esas palabras dichas, Koraku simplemente soltó el bastón que le ayudaba a caminar y este chocando con gran fuerza contra el suelo, rompió la pequeña lacrima que había en su parte superior. Y en el simple momento en que esa pequeña lacrima se hizo añicos contra el suelo, algo sorprendente comenzó a pasar. Cada uno de los edificios que conformaban esa ciudad empezaron a caer uno tras otro, el artificial cielo que iluminaba a la ciudad se desvaneció en cuestión de segundos y a una gran velocidad, el suelo se desquebrajaba y se hundía a sí mismo en la tierra junto con todo aquel que estaba sobre él.

-Los niños…solo deben pensar en el futuro- Pensaba Koraku mientras caía al vacío con una gran sonrisa en su rostro.

Varias horas después…

En la superficie del mundo y por las cercanías de la ciudad de Magnolia, había un profundo y verde bosque que en su interior poseía una pequeña montaña con la profunda entrada a una cueva. De esa oscura cueva, poco a poco empezaron a surgir los jóvenes magos de Fairy Tail, Sabertooth, Lamia Scale, del consejo mágico y de la raza Nirvit; los cuales la mayoría se encontraba levemente sorprendida al ver a sus alrededores.

-¡Oh, es verdad! ¡Termínanos llegando a un bosque y no la oscura cueva por la que llegamos a esa ciudad en primer lugar, es sorprendente!- Dijo Lisa con leve sorpresa al ver a sus alrededores.

-Koraku-san dijo que este camino nos llevaría a un bosque que está muy cerca de Magnolia, pero incluso así me sorprendo. Quien diría que una cueva tan cerca de nuestro hogar seria el camino hacia una ciudad antigua- Comento Alicia con sorpresa.

-No es tan sorprendente. La ciudad de los Nirvits tiene entradas y salidas que podrían llevarte a diferentes lugares del continente en cuestión de pocas horas y por supuesto, están bien ocultas- Contestaba Roku con su seria actitud de vuelta.

-¡Bueno, a mí me da igual el método para llegar mientras no sea en un carruaje o cualquier otro transporte!- Dijo Tsuna contento mientras los Dragon Slayer a su alrededor lo apoyaban asentando con la cabeza.

-¿Carruajes? ¿Qué es eso?- Preguntaba Roku quien nunca antes había visto u oído del transporte llamado carruaje al vivir bajo tierra desde su infancia.

-Es una herramienta letal diseñaba exclusivamente para tortura a los Dragon Slayers. Rezo para que nunca tengas que conoces el terror que provocan- Contesto Tsuna seriamente.

-¿Eh?- Reacciono el peliverde confuso.

-No te preocupes. Solamente ignóralo. Por cierto, ¿Ya estás bien?- Preguntaba Lucia con leve preocupación.

-Si…Estoy bien- Respondió el peliverde con un toque de tristeza en su seria voz.

-Eh…Roku-kun, si no te molesta que te pregunte, ¿Qué harás desde ahora?- Preguntaba Raine con curiosidad.

-¿Eh? Bueno, yo…creo que me uniré a un gremio. Como un Nirvit que puede usar magia…creo que unirme a un gremio de magos es el camino perfecto para que yo pueda observar a la humanidad…seguramente eso es lo que Koraku-sama quería para mí- Respondió el peliverde con seriedad mientras sorprendida levemente a algunos de los magos a su alrededor.

-Esa es una buena idea. Y dime, ¿No quieres unirte a Sabertooth?- Preguntaba Lisa con alegría.

-No te obligare, pero si quieres también podrías a Lamia Scale. Siempre estamos dispuesto a recibir nuevos miembros- Dijo Ur igual de alegre.

-Gracias por las invitaciones, pero…quiero unirme a Fairy Tail. Siento que ahí podre encontrar un camino digno de mí como dijo Koraku-sama…si es que me aceptan- Contesto el joven Dragon Slayer con seriedad.

-Por supuesto. El gremio siempre servirá de guía para alguien que quiera encontrar su rumbo. Seguramente no habrá problemas con que mi madre y los demás te dejen ingresar en el gremio- Contesto Alicia mostrando una sonrisa.

-Ya veo…Gracias- Dijo Roku haciendo una pequeña reverencia.

-Bueno, es una lástima que no tengamos un nuevo miembro, pero de alguna manera siempre supe que terminarías en Fairy Tail- Comento la Dragon Slayer Blanca con una sonrisa.

-Es verdad. Bueno… ¿Cómo decirlo?...Tenias un aura que decía que encajarías perfectamente con los magos de Fairy Tail- Apoyo la Dragon Slayer de las Sombras también sonriendo.

-¡Así es!- Dijo Lector alegre.

-¡Fro piensa lo mismo!- Dijo el gato verde animado como siempre.

-¿Debería tomarme eso como un cumplido?- Pensó Roku al escuchar las palabras de los miembros de Sabertooth.

-Bien, creo ya llego la hora de decir adiós, chicos- Dijo Lisa mientras se estiraba levemente.

-¿Eh? ¿Ya se van?- Preguntaba Marcus al escuchar las palabras de su prima.

-Si. Como las misiones que nos manda directamente el consejo siempre son peligrosas, le prometimos a nuestros padres ir directamente al gremio una vez que la termináramos- Explico Sorano la situación.

-Qué casualidad. Nuestros padres nos hicieron prometer lo mismo, así que también tenemos que irnos- Dijo Ur entre risas.

-Nosotros también tenemos que irnos. Tenemos que reportarnos de inmediato con Jellal y el resto del consejo mágico tras la misión. Me asegurare que todos ustedes reciban su merecida recompensa tras eso- Dijo Macbeth con seriedad pero mostrando una sonrisa.

-Como una trabajadora para el consejo mágico y como amigo, en serio se los agradezco a todos su ayuda- Dijo Sophia haciendo una leve reverencia.

-¡No te preocupes por eso, Sophia! ¡Los verdaderos hombres siempre están dispuesto a enfrentar el peligro, en especial por sus amigos!- Dijo Sonia mostrando una gran sonrisa.

-¡Por cierto, si Serena vuelve a la normalidad, prometan que nos avisaran de inmediato! ¡Después de todo, ella también es nuestra amiga!- Exclamo Lisa seriamente.

-¡Es cierto!- Apoyo Ur totalmente.

-Sí, sí, les avisaremos, así que no se alteren- Contesto Ryos algo disgustoso.

-Hablando de eso, yo me adelantare hacia la casa de Porlyusica-san. Quiero que atienda a Serena lo antes posible- Informo un serio Tsuna con el libro de Serena en sus manos junto con el pequeño libro que le había entregado Koraku y también con un serio Happy sujetándose a su espalda mientras extendía sus blancas alas.

-Entendido. Nosotros iremos al gremio para explicarle la situación a mi madre- Respondió Alicia igual de seria.

-Más vale que le expliques bien la situación a Porlyusica-san o si no ella te golpeara por visitar su propiedad sin permiso- Dijo Marcus con una pequeña sonrisa.

-¡Si! ¡Entonces, me voy! ¡Vamos, Happy!- Dijo Tsuna seriamente.

-¡Aye, sir!- Contesto el exceed azul igual de serio.

-¡Oye!- Grito Leo de repente distrayendo al Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generacion y a su compañero exceed.

-¿Qué quieres, cubo de hielo? ¿No ves que estoy ocupado?- Preguntaba el pelirosa con ira apuntando su mirada al joven vendado.

-Yo…realmente espero que Serena se recupere, Tsuna- Dijo Leo con un serio rostro sorprendiendo levemente al mago de fuego que luego volvió a voltear su rostro hacia adelante.

-¡Idiota! ¡Por supuesto que se recuperara!...Pero, Gracias, Leo- Dijo Tsuna sinceramente provocando que el mago de hielo mostrara una leve sonrisa.

Tras esas palabras, el joven mago de fuego y el exceed azul que le acompañaba, ambos, se fueron volando con gran velocidad hacia otro bosque que estaba en las cercanías de Magnolia y que poseía en una parte en su interior, el hogar de la doctora de Fairy Tail. Luego de que Tsuna y Happy desaparecieran de la vista de todos los jóvenes, estos se despidieron uno de los otros para luego comenzar a tomar diferentes rutas en aquel bosque en donde se encontraban para ir a sus respectivos gremios.

Los jóvenes magos y exceeds de Fairy Tail junto con su nuevo integrante, Roku, se dirigían a la ciudad de Magnolia; los que trabajaban para el consejo mágico se dirigían a la ciudad en el que se encontraba el edificio de este; las jóvenes magas y exceeds pertenecientes a Sabertooth se dirigían a una ruta que las llevaría a la ciudad donde se encontraba su gremio y era lo mismo con los hermanos gemelos que pertenecían a Lamia Scale. Pero mientras avanzaban, un herido Leo que ayudado a caminar por su hermana, volteo la mirada hacia atrás.

Al hacerlo, el peliblanco alquimista de hielo solo se fijaba en como la alquimista de hielo de Fairy Tail se alejaba más y más con dirección hacia su gremio. Tras observar como su amada se alejaba por algunos segundos, Leo simplemente volvió a fijar su mirada hacia adelante. Pero en el momento en que hizo eso, esta vez fue Raine quien voltio su mirada hacia atrás solamente para ver como el joven de Lamia Scale se alejaba por unos segundos, para luego simplemente volver a mirar hacia adelante.

-Leo-kun…Lo siento- Pensaba Raine mientras caminaba hacia su gremio.

-¿Estás seguro que quieres dejar las cosas así, Leo? Tú y Raine no se han dirigido ni una sola palabra desde que despertaste. Si siguen así no podrán hacer nada para arreglar este "asunto"- Dijo Ur mientras caminaba junto con Leo con dirección hacia su gremio.

-No hay nada que hacer…al menos no por ahora-Hablaba Leo No puedo culparla por estar confusa. Aparte que su mejor amigo le confeso sus sentimientos cuando ella ya tiene una persona de la que está enamorada, lo hizo cuando ella creyó que iba a morir. Todo este asunto fue culpa mía por no hablar antes…así que yo decidiré cuando arreglarlo. Y por el momento, Raine-san no tiene que preocuparse por mí…Sino por Serena-

Una hora más tarde…

Luego de haberse separado por completo de los jóvenes magos de Lamia Scale y Sabertooth y los miembros del consejo y tras informarle la situación a la séptima maestra de Fairy Tail, Erza Scalet; Alicia, Marcus, Ryos, Sonia, Lucia, Pantherlily, Raine y Roku ahora se encontraban corriendo velozmente por un profundo bosque que estaba a las afueras de Magnolia y lo siguieron haciendo hasta llegar hasta una zona llena de verde pasto y algunos pocos arboles pero más importante, que poseía en el centro una casa-árbol en donde vivía la doctora de Fairy Tail y que en el pasto frente esta, estaban sentados unos serios Tsuna y Happy.

-¡Tsuna-sama!- Gritaba Raine logrando llamar la atención del mago del fuego y exceed sentados en el pasto.

-¡Oh, chicos! ¿Ya fueron al gremio?- Pregunto Tsuna al ver acercarse a sus compañeros.

-Si. Le hicimos un resumen a mi madre de la misión y de lo que paso con Serena para luego venir corriendo hacia aquí. Pero estábamos tan apurados que ni siquiera tuvimos tiempo de presentar adecuadamente a Roku- Explico Alicia con leve cansancio al igual que todos por esa apresurada carrera.

-Seguramente todos los del gremio y las personas de Magnolia con las que nos cruzamos pensaron que él era un loco pervertido debido a esa dibujos en su cara, su lanza y esa falda que trae- Comento Lucia observando la apariencia del peliverde.

-¡Maldita mocosa, ¿A quién le dices loco pervertido?! ¡Esta es la apariencia de todo guerrero de los Nirvit!- Exclamo Roku furioso.

-Ya veo. Entonces, ¿Todos los guerreros Nirvit eran locos pervertidos?- Preguntaba ahora la inocente joven de cabellos rubios.

-¡Maldita mocosa…!- Pensó Roku con varias venas prominentes en su frente al escuchar las palabras de la joven maga celestial.

-¿Y qué pasa aquí? ¿Le explicaste la situación a Porlyusica-san, Tsuna?- Preguntaba Marcus con interés.

-Si. Le dije sobre como Serena se convirtió en un libro tras convertiste en una clase de monstruo y ser herida por Calm. Luego ella pareció entender el resto de la situación por ella misma, me quito el libro de Serena y el libro que me dio el anciano de las manos y luego se encerró en su casa mientras nos dijo que nos quedáramos a esperar aquí afuera- Contesto el pelirosa disgustoso.

-Ya llevamos esperando alrededor de una hora- Comento Happy con la misma actitud.

-Entonces no nos queda nada más que esperar- Dijo Ryos con seriedad.

Y eso fue exactamente lo que hicieron. Sin tener en cuenta cuantos minutos u horas pasaban, los jóvenes magos pertenecientes a Fairy Tail se quedaron esperando sentados o de pie en frente de aquella casa-árbol, al menos hasta que Porlyusica por fin volvió a salir. En el momento en que la seria señora de edad mayor con rosados cabellos salió de su casa hecha con un árbol, los jóvenes magos se apresuraron a rodearla con caras llenas de sorpresa.

-Con que todos están aquí. Bueno, en esta situación no es algo sorprendente- Dijo Porlyusica avanzando hacia los jóvenes.

-¡¿Qué paso, Porlyusica-san?! ¡¿Logro regresar a Serena a la normalidad?!- Pregunto Tsuna más rápido que cualquier otro.

-Ah…con que directo al punto, eh. Bueno era de esperar del hijo de Natsu…bueno, es porque eres el hijo de Natsu, que cuesta decirte esto…- Hablaba la mujer pelirosa desviando levemente la mirada.

-¡Ya deje de enredar tanto las cosas, y diga lo que paso por favor! ¡¿Dónde está Serena?!- Exclamaba el pelirosa fuertemente.

-Está aquí…- Hablaba Porlyusica mientras sacaba el libro que era Serena de su abrigo rojo-…Ella…Serena…ya no podrá regresar a la normalidad-

Unas simples palabras, unas palabras triviales que cualquier persona en el mundo podría decir fueron suficiente para que cada uno de los jóvenes ahí presentes sintiera como una indescriptible sensación recordar cada parte de sus cuerpos, en especial el joven de puntiagudos cabellos rosados que en el momento de sus agudos oídos escucharon esas combinación de palabras, su cuerpo y mente entraron en un estado total de shock mientras sus labios solamente pudieron decir unas palabras…

-¿Q-Que?- Decía Tsuna en estado de shock.

-¡¿Serena no regresara a la normalidad?! ¡¿A qué se refiere con eso, Porlyusica-san?!- Preguntaba Alicia en shock.

-Exactamente a eso. A pesar de todos mis esfuerzos…Serena no podrá regresar nunca más a la normalidad- Respondió la mujer de cabellos rosados con tristeza.

-¡¿Cómo es eso posible, Porlyusica-san?! ¡¿Qué paso con sus investigaciones y el libro con la información sobre los demonios de Zeref?!- Preguntaba Marcus con sorpresa.

-¡Es verdad! ¡¿Acaso esas dos cosas no deberían ayudar para que Serena-san vuelva a la normalidad?!- Preguntaba Raine en el mismo estado.

-Es cierto que yo durante estos seis meses le he hecho pruebas a Serena por si necesitaba curar su cuerpo de demonio y que aquel libro que Tsuna me entrego tenia gran información sobre los demonios de Zeref, pero incluso juntando ambos no he conseguido como hacer que Serena vuelva a la normalidad…sino todo lo contrario…esa información me permitió confirmar que Serena ya no puede volver- Dijo la doctora de Fairy Tail con disgusto.

-¿Confirmar?- Repitió Happy confuso.

-Si. Con mis investigaciones y el libro que me entrego Tsuna pude confirmar que Serena regreso a su forma original, un libro, debido a que ella agoto por completo su poder de maldición- Dijo Porlyusica seriamente.

-¿Poder de maldición?- Repitió Ryos confuso.

-El poder de maldición es para los demonios de Zeref lo equivalente a lo que el poder mágico es para un mago. Si el poder mágico de un mago llega completamente a cero, este inevitablemente morirá…y podría decirse…que eso fue lo que le paso a Serena- Explico la pelirosa con algo de dificultad.

-¿Morirá? Entonces… ¿Serena está muerta? ¿Eso es lo que tratas de decir…Porlyusica-san?- Hablaba Tsuna en estado de shock sorprendiendo a todos.

-Tsuna-sama…- Hablo Raine con tristeza en su voz al ver al pelirosa.

-Hermano…- Hablo Lucia de igual manera.

-Tsuna…sé que esto es difícil, especialmente para ti…pero…-

-¡Yo no pienso aceptar esa conclusión! ¡Serena…Serena no puede estar muerta! ¡De ninguna manera!- Grito el mago de fuego fuertemente.

-¡Tsuna, tranquilízate!- Decía Sonia tratando de colocar su mano sobre el hombro del pelirosa.

-¡No pienso calmarme!- Exclamo Tsuna con agresividad.

Con esas últimas palabras, el puntiagudo pelirosado quito las manos de apoyo de sus amigos de sus hombros e inesperadamente, luego le arrebato a las manos de Porlyusica el libro que era Serena. Y con ese libro marrón ahora entre sus manos, el furioso Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación decidió empezar a correr con dirección a lo profundo de ese bosque que estaba a su alrededor, sorprendiendo así a sus compañeros, los cuales inmediatamente corrieron detrás de el para detenerlo.

Pero debido a que la mayoría de ellos se encontraban todavía bastantes heridos, ellos no tardaron mucho en perder de vista al mago de fuego. Sin siquiera percatarse hacia donde se dirigía o que sus compañeros ya no estaban detrás de él, el furioso Tsuna solamente siguió corriendo velozmente en aquel bosque mientras sostenía fuertemente el libro de Serena. Pero mientras más avanzaba, el pelirosa empezó a percatarse de las palabras de cierta voz a su alrededor…

-¿Un berrinche? Tu eres un idiota, pero jamás pensé que llegaría el día que te comportarías como un bebe, Tsuna-

-¡Cállate!- Exclamo Tsuna ante las palabras de su voz interior.

-¿Qué rayos tratas de ganar haciendo esto, Tsuna?-

-¡Cállate!- Volvió a repetir un furioso pelirosado.

-Además, desde que Hea logro activarse por completo, debiste esperar que pasaría esto, Tsuna…Hablo de que tu princesa no volvería-

-¡Te he dicho que te calles!- Volvió a exclamar el mago de fuego con ahora más fuerza.

Aquella discusión que Tsuna mantenía furiosamente con el otro ser que habitaba en su interior, provoco que el pelirosa terminara cayendo violentamente al suelo debido a que sus pies tropezaron inevitablemente con la dura raíz de un árbol. Cayendo y rodando fuertemente en una zona del bosque llena de pasto y árboles, Tsuna no pudo evitar que su mano soltara el libro de Serena y que este cayera en el suelo a unos centímetros de su posición.

Tras detenerse de rodar, Tsuna empezó a levantarse levemente para luego observar el lugar donde había caído el libro marrón que era su compañera, solo para luego colocar una mirada llena de frustración tras darse cuenta de sus estúpidas acciones. Con esa mirada fija en sus marrones ojos, Tsuna luego se puso de pie, camino hasta el libro de Serena y luego se arrodillo con fuerza en frente de el al mismo tiempo que clavaba con rabia sus dedos en la pastosa tierra del suelo.

-¿Qué no puedes regresar? Eso no es divertido, Serena, no es nada divertido-Hablaba Tsuna a susurros y de una manera temblorosa-…D-Después de todo…no le has pedido permiso a la maestra ni del gremio. A-Así…que no puedes irte de Fairy Tail todavía. Digo…no n-nos avisaste para nada…no nos d-dejaste hacerte ninguna fiesta de despedida…no nos dejaste decirte las tres reglas fundamentales cuando alguien deja Fairy Tail…n-nos dijiste para donde ibas…y sobre todo…no tienes para nada mi aprobación… ¿E-Escuchaste, Serena?...No lo apruebo…No apruebo que dejes Fairy Tail…No apruebo…que me dejes todavía…así que por favor… ¡Por favor, Regresa, Serena!-

Con esas últimas palabras, el siempre feroz mago de fuego empezó a liberar un fuerte llanto desde lo más profundo de su garganta al mismo tiempo que sus marrones ojos de filoso aspecto empezaban a liberar una gran cantidad de lágrimas. Liberando un fuerte llanto comparable al de un niño pequeño y clavando sus dedos en el suelo como una bestia furiosamente, Tsuna sufría de horrible manera mientras sus lágrimas corrían por sus mejillas y eventualmente, caían sobre el libro en el suelo y sobre el cual poseía el rostro encima.

Pero ese último acto, provoco algo totalmente inimaginable. Con cada simple lagrima que caía sobre aquel libro de Zeref tendido en un suelo lleno de pasto, pequeñas chispas de tonos rosados empezaron a ser liberados de este y eventualmente, esas simples chispas eléctricas pasaron a convertirse en una brillante luz rosada que era liberada de cada una de sus partes y costados. Una luz que los ojos de Tsuna inmediatamente notaron.

-¿Eh? ¿Q-Que esta…?-

Antes de que las palabras llenas de sorpresa de Tsuna pudieran ser terminadas, el pelirosa inesperadamente termino saliendo volando hacia tras con brutal fuerza hasta caer violentamente contra el suelo y debido a que esa luz que liberaba el libro de Serena, repentinamente paso a convertirse en una colosal explosión de demoniaca energía rosada que iba en un rápido crecimiento.

Aquella enorme explosión de energía no tardo nada en convertirse en un destellante pilar de luz rosada que obligo a Tsuna a cerrar sus ojos y que poseía una altura que superaba a cualquier árbol que formaba aquel profundo bosque y que incluso rosaba por muy poco a las nubes del cielo. Aquel pilar de luz era tan brillante y alto que no solamente cada joven mago de Fairy Tail que estaba deambulando en el bosque en busca de Tsuna lo pudo notar, sino también la mayoría de las personas que habitaban la cercana ciudad de Magnolia.

Pero tan repentinamente como ese pilar de luz rosada apareció, también desapareció. Solo hicieron falta unos pocos segundos para que ese colosal pilar de demoniaca luz rosada desapareciera por completo y permitiera al mago de fuego abrir sus ojos llenos de lágrimas una vez. Pero una vez que Tsuna hizo esto, el no tarda nada en quedar nuevamente perplejo ante lo que sus ojos observaban ahora.

El lugar donde antes había un pequeño pero grueso libro y una brillante explosión de luz rosada; era ahora el lugar en donde yacía el cuerpo completamente desnudo y sano de una inconsciente hermosa joven de 18 años de edad y que poseía un largo cabello de color negro que se agitaba ligeramente con las débiles brisas del viento. El Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación al ver a esa persona que no era nadie más que su amada compañera en frente de él, estaba en un completo estado de shock, pero aun si grito una única palabra…

-¡Serena!- Grito Tsuna completamente feliz al ver a la demonio creada por Zeref.

Gritando su nombre, el pelirosa rápidamente corría a la dirección donde se encontraba esa inconsciente joven pelinegra e inmediatamente la sostuvo entre sus brazos vendados antes de que ella pudiera tocar el suelo. Observando su bello rostro, sintiendo el agradable calor que liberaba su cuerpo, sintiendo su piel entre sus brazos y captando su característico olor, Tsuna sabia felizmente que esa persona que había aparecido en frente de él no era nadie más que Serena Axel.

-Es Serena…sin ninguna duda. Ella es Serena…Ha regresado- Decía Tsuna con enorme felicidad.

-Y totalmente desnuda… ¿Por qué no la violas?-

-¡Muérete!- Exclamo Tsuna con furia y sonrojo.

Aquellas palabras que eran intercambiadas entre Tsuna y el ser que habitaba dentro de su cuerpo, al parecer poco a poco empezaron a provocar que la inconsciente Serena recuperara su conciencia, debido a que sus ojos empezaban a ser abiertos revelando que estos seguían cafés como siempre. Al principio sus recién despertados ojos veía todo borroso, pero Serena eventualmente observo como en frente de ella y sujetándola había un sonriente joven de puntiagudos cabellos rosados y marrones ojos llenos de lágrimas de felicidad.

-¡Serena!- Dijo Tsuna feliz al ver despertar a la chica.

-Tu…-

Pero antes de poder terminar de hablar, la joven de cabellos negros aparte de sentir las manos del joven de cabellos rosas tocando su cuerpo, también pudo sentir como múltiples y sensibles partes de su cuerpo eran muy susceptibles a las ligeras brisas del viento. Ante esa sensación, Serena comenzó a bajar sus ojos cafes lentamente solo para terminar observando su cuerpo completamente desnudo y para que después, todo su rostro se tornara de color rojo de vergüenza.

-¡NOOOOOOOO!- Gritaba Serena con leves lagrimas saliendo de sus ojos.

Gritando como toda una chica avergonzada, Serena inmediatamente cruzo sus piernas y cubrió su pecho con sus brazos luego de clavar en la mejilla derecha del joven mago de fuego una tremenda cachetada que termino mandando a este a volar sin control por los aires hasta chocar fuertemente de cara contra un árbol de ese bosque y luego caer sin control al suelo verdoso y pastoso pero aun así bastante duro.

-¡AH…Ah…!- Decía Serena avergonzada mientras cubría su cuerpo desnudo con sus brazos.

-Vaya, vaya. Recibiste una cacheta y sin hacer nada. Debiste de haberle tocado al menos un pecho para que valiera la pena-

-¡Cierra tu boca o con lo que sea que hables!- Dijo Tsuna ante la palabras de su otro mientras sacaba su rostro de la tierra y luego se volteaba nuevamente hacia Serena- ¡Serena, me alegra que despertaras! ¡¿Te sientes bien?!-

-¡Cállate! ¡No mires para acá, maldito pervertido!- Exclamaba Serena furiosa.

-No deberías exagerar tanto. Ni que fuera la primera vez que te veo desnuda. En cualquier caso, tenemos que ir con los demás para que te vean, Serena- Decía Tsuna con gran felicidad.

-¡¿Ah?! ¡¿Para qué me vean?! ¡En serio eres todo un maldito pervertido! ¡¿Y de quien rayos estás hablando?!- Preguntaba la pelinegra al pelirosa.

-¿Eh?- Reacciono Tsuna al notar algo raro en esa última frase.

-¡¿Dónde diablos estoy?!-Hablaba la demonio de Zeref- ¡¿Quién rayos es Serena?! ¡Es más, ¿Quién demonios eres tú?!...¿Eh?...Y-Yo… ¿Quién soy yo?-

Un nuevo problema se ha presentado…

Continuara…

Hola, amigos.

Quiero que lamento mucho subir el episodio de manera tan atrasada, es que tenía unos asuntos obligatorios por así decirlos. También quiero que sepan que no sé cuándo podre subir el próximo episodio debido a que volveré a irme de vacaciones con mi familia y no sé si tendré acceso a una computadora por un tiempo, pero ya veremos, estén pendientes. En cualquier caso, espero que disfruten el capitulo.

Matane.