Fairy Tail (フェアリーテイル Fearī Teiru?, lit. Cola de Hada) es un manga de aventuras, fantasía y acción escrito e ilustrado por Hiro Mashima, y publicado por primera vez el 23 de agosto de 2006 en la revista Shōnen Magazine, de la editorial japonesa Kōdansha. Los personajes del manga, así como sus historias, magias, etc. Pertenecen a Hiro Mashima. Los personajes y magias originales son de mi propiedad.

En el año X792, en el gran Reino de Fiore ocurrió una gran guerra donde el enemigo principal fueron el mago oscuro, Zeref y el rey dragón, Acnologia. Varios gremios de todo el reino participaron en la guerra para derrotar a esos dos formidables enemigos. Uno de esos gremios fue Fairy Tail, un fuerte gremio de magos que tenía lazos de amistad más fuertes que nadie. Gracias a la fuerza de esos lazos, los magos fueron capaces de derrotar a Zeref y Acnologia y traer una ligera paz al mundo. Esa paz duro veintes largos años.

En el año X812, los jóvenes hijos de los magos que participaron en esa feroz guerra junto con otros jóvenes se encontraban en proceso de experimentar sus propias aventuras. Una de esas aventuras fue derrotar al rey de los dragones, Acnologia y a su gremio, Seven Satan; sin mencionar que también habían salvado al mundo de un hombre llamado Calm y su grupo, Unique Oracion, que querían aniquilar a la humanidad con el arma de los Nirvit, Hea.

Pero a pesar de todas las victorias que tenía el lado de la luz, la oscuridad todavía existía en el mundo. Lo que significaba que una nueva amenaza siempre estaría presente en las vidas de los jóvenes magos de la Cuarta Generación de Fairy Tail, y mucho más cerca de lo que ellos pensaban.

Fairy Tail: Una Aventura Eterna

Tercer Arco

Capítulo 1/74: ¡Quien Eres Tú!

Dos meses después de la derrota de Unique Oracion…

El nuevo rumbo que tomara esa historia comienza en un recto camino a través de una bella pradera bañada por la brillante luz del sol y que era uno de los tantos caminos que llevaban a la hermosa y extensa ciudad de Magnolia, que era una de las tantas ciudades que formaban parte del basto Reino de Fiore. Por ese largo y recto camino, se encontraban avanzando a un paso normal un total de seis personas.

La mayoría de esas personas eran jóvenes de 18 años pero había un ser que ni siquiera era humano sino que era un pequeño ser felino de pelaje color azul, grandes ojos color negro, una pequeña mochila verde colgando de su espalda, unas grandes alas pegadas a su espalda y que le permitían volar, y la marca del gremio Fairy Tail grabada en su espalda con gran orgullo y felicidad. Aquel ser de la raza Exceed se encontraba aguantando su risa mientras volaba porque seguía viendo como tres jóvenes que le acompañaban caminaban de forma débil debido a sus mareos.

-¿C-Como se encuentran, chicos?- Preguntaba Happy mientras se aguantaba sus fuertes risas.

-¡S-Si lo sabes, no preguntes y además mientras te ríes!- Respondieron furiosos los tres jóvenes mareados.

Esos tres jóvenes que se encontraban con náuseas y acababan de gritar eran en realidad usuarios de la magia perdida para matar dragones, en otras palabras; eran Dragon Slayer de la Cuarta Generación debido a que habían heredado las magias de sus respectivos padres al momento de su nacimiento. Aquel que poseía el título de Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación era un joven de 18 años con puntiagudos cabellos color rosado y ojos color marrón de filoso aspecto.

Y su tonificado cuerpo se encontraba siendo vestido con una bufanda blanca, un chaleco negro con un faldón, un pantalón blanco que llegaba un poco debajo de las rodillas y unas sandalias negras, sin mencionar que poseía la marca de Fairy Tail en su robusto hombro derecho y en color rojo. Mientras que el que era conocido como el Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación también era un joven de 18 años pero que poseía un cabello puntiagudo, corto y desordenado de color albino y unos afilados ojos de color azul.

Su marca de Fairy Tail se encontraba en su cuello en color azul oscuro y la vestimenta que cubría su muy bien ejercitado cuerpo era una camisa negra, unos jeans de aspecto rasgado de color gris y unos zapatos deportivos de colores negros y blancos. Mientras que el último mareado joven ahí presente y que era el Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación, esta vez era un joven de 13 años de largos cabellos de color verde atados con una cinta en forma de la cola de un lobo y con unos filosos ojos de color café.

Además de que ese joven poseía un par de colmillos rojos pintados en cada mejilla, una muy afilada lanza colgando de su espalda con una cuerda y la marca verde de Fairy Tail en su antebrazo derecho; su joven pero bien ejercitado cuerpo estaba vestido con una camisa blanca sin mangas bajo una chaqueta verde de mangas cortas junto con unos jeans grises de look un poco rasgados y unos tenis blancos.

-¿P-Porque demonios teníamos que coger un maldito carruaje para llegar a Magnolia?- Preguntaba con furia y mareos el joven pelirosado que recibía el nombre de Tsuna Dragneel.

-E-Es verdad…No había necesidad de hacerlo. La misión término siendo en una pequeña ciudad cerca de aquí. En una h-hora hubiéramos llegado al gremio caminando…- Hablo de igual manera el joven albino que poseía el nombre de Marcus Strauss Dreyar.

-Y-Yo apoyo…a estos dos. ¿Por qué demonios tuvimos que abordar esa máquina demoniaca que los seres de la superficie llaman transporte y que me causa tantas nauseas cuando la toco?- Preguntaba también el joven Nirvit que había estado viviendo bajo tierra dos meses atrás, Roku.

-El viaje en carruaje fue un simple castigo para todos ustedes- Respondió con seriedad una joven ahí presente.

-¡Si! ¡Castigo!- Apoyo otra joven ahí presente pero más pequeña.

La primera persona que hablo fue una hermosa, voluptuosa y aun así bien ejercitada joven de 18 años de edad que poseía unos bellos ojos de color marrón y unos largos cabellos de esplendido color escarlata a excepción de unos pocos mechones delanteros que poseían un puro color azul. Esa joven se mantenía vistiendo una camisa blanca bajo una chaqueta de cuero marrón, una falda corta de color azul y unas botas marrones, sin mencionar que su marca de Fairy Tail se encontraba en su pierna izquierda y era de color rojo azulado.

Mientras que la segunda persona que hablo era una linda joven de 13 años de edad con largos cabellos de colores rubios y bellos y alegres ojos de color marrón. La vestimenta de esa jovencita estaba basada en una blusa rosada sin mangas, una falda corta de color azul, unas sandalias negras, un cinturón que cargaba un pequeño bolso lleno de llaves de color dorado y su marca de Fairy Tail se encontraba en su mano derecha en color amarillo.

-¡¿Castigo?! ¡¿Por qué?! ¡La misión salió perfecta!- Exclamaba Tsuna molesto y ya casi recuperado.

-¡¿Cómo que perfecta?! ¡La misión era solamente recuperar el tesoro del cliente que había sido robado por una banda de ladrones, pero por culpa de ustedes tres esa misión que se suponía que tenía que ser simple se volvió todo un caos que involucro la destrucción de esa ciudad y nos quitó bastante de la recompensa!- Regaño con severidad la joven de cabellos escarlata que poseia el nombre de Alicia Scarlet, hija de la séptima maestra de Fairy Tail.

-¡¿Nosotros tres?! ¡Espera un momento, Alicia! ¡El que inicio una pelea con esos bastardos ladrones en vez de seguir el plan de infiltrarnos a su base y tomar el tesoro robado del cliente fue este cabeza con cabeza de carbón! ¡Yo no tuve nada que ver!- Se defendía Marcus culpando al mago de fuego que caminaba a su lado.

-Pero si no recuerdo mal, cuando Marcus trato de detener a Tsuna de ir a pelear con los ladrones, ambos empezaron a discutir para luego terminar comenzando una pelea entre ambos que no solamente advirtió a los ladrones de nuestra presencia- Comento Happy pensativo.

-Además que la mayoría de la destrucción causada a los alrededores fue sin duda causada por los rayos de Marcus-san y el fuego de mi hermano que terminaron compitiendo entre ellos tras discutir- Apoyo la pequeña joven maga celestial ahí presente y que poseía el nombre de Lucia Dragneel.

-Ustedes que técnicamente son mi familia, ¿De qué lado están?- Preguntaba Tsuna al escuchar las palabras de su compañero y hermana menor.

-Espera un momento, ¿Y yo que tengo que ver en ese asunto? Estoy muy seguro que yo no tuve nada de la culpa de empezar la batalla con esos ladrones- Preguntaba Roku defendiéndose.

-Eso es verdad. Pero, ¿De quién es la culpa que el cliente nos redujera de gran manera nuestra recompensa que luego termino siendo usada para pagar la destrucción que Tsuna y Marcus causaron?- Contesto Alicia con sarcasmo.

-¡Tch! ¡¿Todavía lo recuerda?!- Reacciono el peliverde molesto.

-Pero quien hubiera pensado que ese "tesoro" que nos pidió recuperar el cliente serian una colección de raras piedras preciosas- Comento Happy mientras volaba.

-Es cierto. El apetito de Dragon Slayer de Roku no pudo resistirse a comer algunas de esas rocas al momento de verlas. Es igual que mi hermano en ese punto- Apoyo Lucia entre risas.

-No me compares con ese idiota- Dijo Roku levemente molesto por ese comentario.

-Maldito mocoso, ¿Le dices idiota al tipo que te ha dejado vivir en su casa durante estos dos meses que has estado en el gremio? Me dan ganas de golpearte- Dijo el pelirosa molesto mientras apretaba el puño.

-Nada de peleas. Tenemos que apurarnos a llegar al gremio. Aparte de su de castigo, esa fue otra razón de tomar un carruaje que nos dejó más cerca de Magnolia- Dijo Alicia seriamente.

-¿Eh? ¿Por qué?- Preguntaba Marcus con confusión.

-¿Cómo que porque? No me digan que lo olvidaron. Mi madre me pidió que si podíamos, termináramos rápido la misión para que pudiéramos venir a ayudar a decorar el gremio. Es por eso que escogí para nosotros una misión sencilla y cerca de Magnolia- Respondió la joven de cabellos escarlatas y azules.

-Ah, es verdad. Las decoraciones para el día de hoy- Recordó el joven albino tranquilamente.

-Así es. Tal vez si decoramos y limpiamos el gremio de una manera perfecta, mi madre no nos regañara por esta misión- Explico la peliescarlata con felicidad.

-Ya veo. Ella esta apurada por regresar al gremio no por responsabilidad, sino por miedo a la maestra. Bueno es entendible- Pensaba Roku al observar nerviosa a Alicia.

-Parece que es difícil para Alicia-san ser la hija de la maestra- Pensaba Lucia haciendo lo mismo.

-Pobrecita- Pensó Happy de igual manera.

-Oye, ¿De qué están hablando ustedes? ¿A qué decoraciones se refieren?- Preguntaba Tsuna confuso al escuchar esa conversación.

-Como siempre si no se trata de comida, peleas o algo que quemar no le prestas atención. Estamos hablando de las decoraciones para la fiesta de hoy, idiota- Respondió Marcus.

-¿Una fiesta? ¿Por qué?- Preguntaba Tsuna todavía confuso.

-Oye, Tsuna, no me digas que no recuerdo que día es hoy- Dijo Alicia un poco asombrada.

-¿Hoy? ¿Acaso estamos en una día especial?- Preguntaba el Dragon Slayer todavía sin obtener una respuesta clara.

-Por supuesto que es un día especial, Tsuna-Hablo Alicia-Hoy…es el fin del año-

Unos minutos más tarde…

-Bienvenidos, chicos- Dijo una sonriente mujer de largo cabello albino.

Luego de recorrer en pocos minutos el largo camino que los termino llevando al centro de la ciudad de Magnolia que era el lugar en donde se encontraba el edificio de su gremio y tras recibir unas cálidas palabras de bienvenida por parte de la madre de Marcus, Mirajane Strauss Dreyar, los jóvenes estaban tanto impresionados como felices. Sobre todo Tsuna ahí presente que se sorprendió de gran manera al ver el interior del gremio decorado con una gran cantidad de distintas clases de globos y telas que decían "Feliz Año Nuevo".

-¡¿Qué?! ¡¿Ya paso un año completo?! ¡¿En un par de días?!- Reacciono Tsuna con enorme sorpresa.

-¡¿Cómo que en un par de días, idiota?! ¡Paso un año completo! ¡¿Cómo rayos funciona tu sentido del tiempo?!- Dijo Marcus con sorpresa ante las palabras del pelirosado.

-Aunque sinceramente yo también me sorprendí con el avance tan rápido del tiempo. Sera porque casi todo este año hemos estado ocupados entrenando duramente después del asunto con Acnologia e incluso más duro luego del asunto con Calm- Comento Alicia con leve alegría.

-¡Es verdad! ¡Yo ahora puedo invocar a tres espíritus a la vez y por bastante tiempo!- Decía Lucia con orgullo.

-No presumas- Comento Roku ignorándola.

-¡Y yo puedo revivir al menos cinco pescados en solo cinco segundo!- Comento Happy igual de orgullo.

-¿Eso es algo que vale presumir?- Reaccionó Roku de la misma manera.

-¡Oh, ustedes! ¡¿Ya regresaron de su misión?!- Dijo una voz femenina.

Al escuchar una femenina voz con una forma de hablar un poco masculina, esos jóvenes magos en la entrada de Fairy Tail voltearon sus miradas para ver que entre todos los miembros de Fairy Tail que estaban ocupados con distintas decoraciones u limpiezas en el interior del gremio, habían dos jóvenes que se encontraban inflando una gran cantidad de globos.

La persona que había hablado era una hermosa pero ruda joven de 18 años que poseía un largo cabello café atado en una cola de caballo, unos alegres ojos de color negro y que vestía con una chaqueta verde cerrada y de mangas largas dobladas, un pantalón gris y unas botas marrones, sin mencionar que su marca de Fairy Tail se encontraba en su antebrazo derecho en un color gris tenue.

Y ayudando a esa chica a inflar los globos, se encontraba a su lado una bella joven de 18 años con una figura voluptuosa y curvilínea que poseía una larga cabellera de color azul oscuro al igual que sus tranquilos ojos, sin mencionar que vestía con un largo vestido-abrigo de color azul claro de mangas largas, unas medias largas de color negro y unas botas marrones, mientras que su marca de Fairy Tail se encontraba en su pierna derecha y era color azul marino.

-¡Oh, Sonia, Raine!- Dijo Tsuna con alegría al ver a las dos muchachas.

-¡Hola! ¡En serio regresaron rápido de su misión! ¡Sin duda son todos unos hombres!- Comento la joven pelicafe que poseía el nombre de Sonia Strauss.

-Me alegra verlo de regresar a salvo, Tsuna-sama. También a ustedes Alicia-san, Marcus-san, Roku-kun, Lucia-chan y Happy- Dijo con una sonrisa la joven peliazul oscuro que poseía el nombre de Raine Loxar Fullbuster.

-Gracias-Respondió Alicia con una sonrisa mientras en realidad pensaba- De nuevo recibió a Tsuna con un simple saludo en vez de lanzarse a él como hacia siempre desde su infancia. Aunque durante estos dos meses Raine ha actuado casi tan alegre como siempre, se puede notar que todavía le afecta cualquier asunto que ocurrió entre ella y Leo Vastia de Lamia Scale. Bueno, no como si yo pudiera hacer algo para evitarlo-

-Y díganme, el motivo por el que regresaron tan rápido de su misión, debió ser porque tomaron una fácil de cumplir, ¿Verdad?- Preguntaba Sonia con interés.

-¡¿Eh?!...P-Pues…en realidad… ¡Prometí que iba a ayudar en la cocina! ¡Hablamos luego!- Exclamo una nerviosa Alicia huyendo inmediatamente hacia la cocina del gremio.

-Vaya, ella evito completamente la pregunta, aunque eso obviamente me da una respuesta. Ustedes terminaron provocando un desastre, ¿Verdad?- Dijo la pelicafe no tan sorprendida.

-Más o menos. Pero fue todo de Tsuna y Marcus- Respondió Roku tranquilamente.

-Pero no tienen que preocuparse por los regaños de la Maestra. Ella ahora no se encuentra aquí- Agrego Raine a la conversación.

-Es verdad. Así que ustedes vivirán un par de horas más. Aprovéchenlas bien- Dijo Sonia entre risas.

-¿Eh? ¿No está? Entonces, ¿Nos ordena limpiar y decorar el gremio a nosotros mientras ella sale a quien sabe dónde? ¡No es justo! ¡Es una Maestra bastante floja!- Comento Tsuna furioso.

-Sera mejor que te calles, Tsuna. Aunque este a más de diez mil kilómetros, estoy muy seguro que la maestra te escuchara si hablas mal de ella y luego te usara como muñeco de pruebas para probar el filo de sus espadas- Comento Marcus dirigiéndose a ayudar a limpiar al gremio.

-¡No hay forma que ella pueda oírme a tal distancia! ¡Podría llamarla tonta, estúpida y vieja y ella todavía no se daría cuen…!-

-Marcus tiene razón. Ella incluso una vez nos descubrió a Natsu y a mí tratando de robar dulces de su oficina cuando ella estaba unas veinte cuadras del gremio tan solo con oír el sonido de nuestras pisadas. Ese es un día que personalmente quisiera olvidar- Apoyo un aterrado Happy para que luego Tsuna inmediatamente tapara su propia boca con horror.

-¿Y a donde fue la maestra?- Preguntaba Lucia con interés.

-Creo que al consejo mágico a preguntar por Jellal. Aunque Erza sabe que él está ocupado con asuntos secretos para el consejo, al parecer han pasado varios días sin que ella supiera algo de él y eso la preocupo bastante- Respondió Mirajane tras escuchar la preguntaba mientras limpiaba.

-¡Por supuesto que está preocupada… ¿Qué esposa no quiere pasar el año nuevo con su esposo?! ¡Es como si yo pasara un año nuevo sin una cerveza en la mano!- Comento una animada Cana mientras tenía un enorme barril de cerveza entre sus brazos.

-Cana-san, recuerde que ellos no son legalmente esposa y esposo para no crear una relación especial entre el gremio y el consejo mágico. ¡Aunque ellos son igualmente de felices que una de esposos igual que nosotros, ¿Verdad, Gray-sama?!- Decía una Juvia con ojos de corazón corriendo a abrazar a su esposo.

-¡Ustedes dejen de beber y hacer estupideces y pónganse a ayudar con las decoraciones y la limpieza!- Exclamo Gray bastante molesto.

-¡Es cierto! ¡Tu cerebro de carbón, deja de chismear y ponte a trabajar!- Dijo una voz masculina dirigida al joven pelirosa ahí presente.

Al escuchar esa voz masculina, Tsuna levanto la mirada y pudo ver que en el segundo piso del gremio se encontraban algunos miembros del gremio colgando globos y otras decoraciones, y entre esas personas se encontraba el que le había hablado. Esa persona se trataba de un joven de 18 años con un cuerpo un poco musculoso, una larga cabellera negra atada en una cola de caballo, unos afilados ojos de color marrón rojizo, un rostro lleno de piercings, su marca negra de Fairy Tail sobre su hombro izquierdo y que vestía con una camisa negra sin mangas, unos jeans blancos y unos tenis negros.

-¡Oh, Ryos!- Reacciono el mago de fuego al ver al Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación.

-¡Nada de "Oh, Ryos" y ponte a trabajar! ¡Necesitan ayuda para sacar algunos ingredientes y bebidas del almacén del gremio, así que ve a ayudar!- Grito el joven de nombre Ryos Redfox, mostrando así sus afilados dientes.

-Sí, si- Contesto Tsuna ignorando mayormente al pelinegro.

-¡Tu deja de ladrar ordenes como si fueras el jefe de alguna construcción y ven a ayudarme a colgar estos carteles, tonto hijo! ¡Es agotador crear clavos y martillar al mismo tiempo!- Grito Gajeel molesto con su hijo.

-¡Pero si tú estás haciendo lo mismo conmigo, tonto viejo!- Contesto Ryos de la misma manera.

-Vamos, cálmense- Trataba Levy de calmar la situación entre su hijo y esposo.

-¿Dónde quedaría bien este cartel?- Se preguntaba Pantherlily ignorando aquella situación tranquilamente.

Y así mientras Marcus, Lucia, Roku y Happy ayudaban a limpiar el gremio; Raine y Sonia ayudaban a inflar globos, Ryos ayudaba a colgar carteles de "Feliz Año Nuevo" y Alicia ayudaba en la cocina; el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación no tuvo nada más que hacer que dirigirse tranquilamente al almacén debajo del gremio para tomar algunos ingredientes y bebidas para luego llevarlas a la cocina.

Pero justamente cuando el mago de fuego iba a bajar las escaleras hacia el almacén, un ser que estaba subiendo esas mismas escaleras término tropezando con el debido a que su vista estaba cubierta con una gran cantidad de cajas que ese ser cargaba y que ahora estaban a punto de caer por los suelos. Pero antes de que esto pasara, Tsuna sus altas velocidad y fuerza para apilar el total de seis cajas entre sus brazos.

-Oye, ¿Estas bien? Deberías fijarte por donde vas- Comento Tsuna mientras cargaba fácilmente esas grandes cajas.

-Lo siento. Es que estaba apurada porque esas cajas pesaban mucho…- Hablo el ser que se tropezó con el Dragon Slayer.

Tras escuchar las palabras de ese ser que le tropezó que resultó ser una chica, Tsuna se sorprendió levemente al ver quien era. Resulto ser una hermosa, voluptuosa y curvilínea joven de 18 años de edad que poseía un largo cabello de color negro que llegaba hasta su espalda y con unos bellos ojos de color café y con su vestimenta basada en una blusa con botones de color blanco y de mangas cortas, junto con unos jeans de color azul y unas lindas sandalias negras. Sin mencionar que su marca de Fairy Tail se encontraba en su mano derecha y en color rosado.

-¡Serena!- Nombro Tsuna al ver a la chica pelinegra.

-… ¡Tsuna! ¡Me alegro de verte de regreso tan rápido, ¿Terminaron con éxito la misión?!- Reacciono con felicidad al ver al mago de fuego, la demonio de Zeref de nombre, Serena Axel.

-¡Por supuesto! ¡Nos enfrentamos a un gran número de sujetos y no dejamos a ninguno de esos bastardos en pie!- Respondió el pelirosa con gran orgullo y felicidad.

-¿Eh? ¿No era una simple misión de recuperación? Bueno, considerando que eres tú no me sorprende nada que la misión tomara ese rumbo. En cualquier caso, gracias por atrapar esas cajas de ingredientes, ¿Quieres que te ayude cargando algunas?- Preguntaba la pelinegra amablemente.

-No te preocupes, esto no es nada. Cambiando de tema, ¿No estas sorprendida de que ya pasara un año? Yo sí. Ni siquiera me percate. Supongo que tengo que mirar el calendario más seguido. Ahora que lo pienso, en solo cuatro meses más ya habrá pasado un año completo desde que uniste al gremio. Ese día también tenemos que hacer una fiesta- Comento Tsuna con alegría.

-Si…Aunque ahora mismo solo puedo recordar estos dos últimos meses- Dijo Serena mostrando una leve sonrisa.

-¡Ah, lo siento mucho! ¡Se me olvido por completo tu amnesia como siempre! ¡Es que te comportas como la Serena de siempre!- Dijo Tsuna de repente con gran nerviosismo y arrepentimiento.

-Y como siempre te digo, no te preocupes por eso. Sinceramente eso último me hizo algo feliz. Y aunque solo hayan pasado dos meses, con la ayuda de todos siento como si de verdad los hubiera conocido por un año completo o incluso más. Bueno, será mejor que llevemos esos ingredientes a la cocina antes de que Evergreen-san y los demás se enojen- Contesto la chica con amnesia mientras se dirigía nuevamente al interior del gremio.

-Si…- Le respondió un sonriente Tsuna siguiéndola mientras en realidad pensaba con seriedad-…Así es. Han pasado dos meses completos, y ella no muestra ninguna señal de recordar los seis meses que paso en el gremio o que ella es una demonio de Zeref. Sin mencionar que Porlyusica-san dijo que durante los exámenes médicos semanales que ella le hace desde que perdió la memoria, el cuerpo de Serena todavía no muestra señales de volver a ser de un demonio o tener poder de maldición. Aunque por alguna razón, tampoco tiene poder mágico y por eso no puede aprender alguna otra magia. Ella se mantiene en Fairy Tail trabajando como una mesera y aunque eso parece hacerle feliz…todavía puedo notar la leve tristeza en sus ojos por querer recordar quien es en realidad-

Con esos pensamientos bien grabados en su cabeza pero al mismo tiempo pendiente y alegre por la fiesta de fin de año que habría en el gremio, Tsuna no pudo hacer nada más que mostrar una gran sonrisa en su rostro mientras se dirigía a ayudar con las decoraciones a Serena, Marcus, Alicia, Lucia, Roku, Happy, Raine, Ryos, Sonia y a todos sus demás compañeros de Fairy Tail. Y así el tiempo en el gremio de Fairy Tail fue pasando rápidamente mientras sus miembros colgaban una gran cantidad de globos, carteles y cintas, limpiaban cada parte que podían hasta dejarla reluciente y llenaban las mesas con grandes cantidades de deliciosa comida recién cocinada. Todas esas actividades provocaron que las horas parecieran minutos para los magos de Fairy Tail y hasta el punto que la última noche de ese año ya empezaba a invadir a la amplia ciudad de Magnolia.

Momentos más tarde…

-¡SALUD!-

Eso era lo que gritaban varios miembros de Fairy Tail mientras chocaban sus copas llenas de alcohol con gran felicidad, la cual se debía a que todos ellos por fin habían terminado de poner hermosas decoraciones en el interior y exterior del edificio de su gremio. Y ahora mismo, todos ellos disfrutaban alegremente mientras veían esas decoraciones en su gremio, bebían un satisfactorio alcohol, olían o comían la deliciosa comida, charlaban gratamente entre ellos, y todo mientras eran bañados por la hermosa luz de la luna llena al igual que cada familia en la ciudad de Magnolia.

-¡Esto es realmente delicioso!- Comento Tsuna mientras metía grandes porciones de comida en su boca al igual que muchos otros.

-¡Es verdad! ¡Ya sabía que mi mama y mi tía Mira cocinaban bien, pero la comida que hizo Alicia también es deliciosa!- Apoyo Sonia también mientras comía descontroladamente.

-Ellos tienen razón. Todos los años que te hemos conocido y todas las fiestas de fin de año que hemos tenido desde niños y esta es la primera vez que probamos tu comida y es realmente exquisita. Sabes cocinar bastante bien, Alicia- Dijo Marcus mientras le sonreía a la peliescarlata que le contesto también con una sonrisa.

-Gracias. Mi padre me enseñó a cocinar estos últimos meses en su tiempo libre y pensé en probar mis habilidades aquí- Respondió Alicia con leve vergüenza por los comentarios de sus amigos.

-Eso lo explica. Para ser sincero, por un momento pensé que tú tenías las mismas habilidades culinarias que la Maestra. Si eso resultaba ser cierto, dudo que pudiéramos estar conscientes en estos momentos- Dijo Ryos mientras comía.

-Es verdad. La comida de Erza no solamente sabe horrible sino que además causa extraños en la gente. Una vez comí un plato de pescado que ella me había preparado, y estuve en coma hasta que Wendy regreso de una misión de una semana y me curo- Comento Happy mientras devoraba sus pescados.

-Comer su comida sería peor que cualquier cosa que ella nos hiciera- Apoyo Tsuna a su lado.

-Entonces, ¿Qué tal si les preparo unos platillos especiales para felicitarlos por los resultados de su última misión?-

Escuchando esa simple voz; Tsuna, Ryos y Happy se detuvieron de llevar comida a sus bocas y pudieron sentir como un enorme escalofrió recorrió sus respectivas columnas vertebrales. Con ese profundo miedo, los tres poco a poco se dieron la vuelta solo para ver como detrás de ellos se encontraba rodeada por un aura asesina, una hermosa mujer mayor pero de joven apariencia con un largo cabello escarlata, ojos marrones, vestida con la parte superior de una armadura Cross-Heart, una falda azul, guantes de hierro, botas marrones y con la marca de Fairy Tail en su brazo derecho y en color azul.

-¡MAESTRA!- Reaccionaron Tsuna, Ryos y Happy con gran terror para luego salir corriendo mientras Erza les lanzaba espadas a cada uno.

-¡Madre!- Reacciono Alicia con sorpresa y leve terror al ver la maestra del gremio y su madre.

-Bienvenida, Maestra- Recibió Mirajane mostrando una sonrisa.

-¡¿Lograste traer a tu hombre?! ¡Entonces vengan ambos a beber!- Gritaba Cana borracha como siempre.

-Eso no podrá ser. No logre traer a Jellal. Lamento no haber podido ayudar con las decoraciones- Dijo Erza tranquila pero con arrepentimiento.

-No se preocupe por eso, Erza-san. En todo caso, ¿Por qué Jellal-san no pudo venir hoy? ¿Acaso está ocupado con algo?- Preguntaba Juvia con interés.

-Al parecer. En el consejo mágico me dijeron que Jellal se encuentra en una misión que requirió a alguien de su talento, pero eso fue todo. Obviamente no querían compartir mucha información con alguien que no es parte del consejo, pero no puedo evitar preocuparme por el- Contesto la peliescarlata algo pensativa.

-No te preocupes, Erza. Estamos hablando de uno de los anteriores miembros de los 10 magos santos y el hombre digno de ser el esposo de la invencible Titania. El seguramente está bien- Comento Evergreen tratando de animar a su amiga.

-Es verdad, madre. Mi padre seguramente está bien y estoy muy segura que en donde sea que este, a él le gustaría que se celebramos el año nuevo con personas igual de importantes que el cómo nuestro gremio- Decía Alicia empujando levemente a su madre hacia la mesa llena de sus compañeros del gremio.

-Bueno…supongo que tienen razón. Vamos a celebrar. ¡Denme algo de alcohol!- Dijo Erza mostrando una sonrisa.

-¡Todo menos eso!- Decía Alicia nuevamente llena de miedo.

Mientras había algunos miembros de Fairy Tail que trataban de detener a su maestra de probar mucho alcohol, otros ya borrachos que la incitaban y otros que solamente se concentraban en seguir aquella alegre festín; la mayoría no le notaba prestaba a atención a cierta joven maga de hielo y maga ahí presente. Estando sentada en una de las mesas llenas de deliciosa comida, Raine no dejaba de mirar con tristeza, confusión y algo de sonrojo en sus mejillas una lacrima de comunicación que había entre sus manos.

-Ah- Suspiraba Raine tristemente.

-Los suspiros de una joven con confusos sentimientos de amor- Susurro cierta joven maga celestial que apareció al lado de Raine sorprendiéndola de gran manera.

-¡L-Lucia-chan, ¿Qué estás diciendo?! ¡Es más, ¿Desde cuándo estas ahí?!- Preguntaba Raine con sorpresa.

-Eso no es lo importante ahora. Raine-san, ¿Por qué mira tanto esa lacrima de comunicación? ¿Acaso piensa llamar a alguien para desearle un feliz año nuevo?- Preguntaba Lucia con interés.

-B-Bueno…sí. Ya sabes, Raine pensaba que sería bueno llamar a Lisa-san, Sorano-san, Ur-san o a Sophia-san para desearles un feliz año. Por supuesto que iba pedirles a todos que también la saludaran. Después de todo, también son nuestros amigos- Contestaba la maga de hielo algo nerviosa.

-Ya veo. En realidad, es una buena idea. ¿Pero qué hay de Leo-san? ¿Acaso no deberíamos saludarlo a él también? ¿O es que acaso Raine-san quería hablar a solas con Leo-san?- Preguntaba Lucia algo picara.

-¡¿Eh?!...B-Bueno…Raine…- Hablaba la peliazul con tartamudeo nervioso y con el sonrojo de su rostro aumentado cada vez más.

-¡Lucia-chan, ¿Podrías ayudarme con algunas cosas?!- Dijo Serena de repente.

Con la interrupción de la joven de largos cabellos negros, la cual tomo por su blusa a la pequeña joven de cabellos rubios para llevársela a rastras de ahí, la joven de largos cabellos azules nuevamente se quedaba mirando en solitario aquella lacrima de comunicación entre sus manos. Pero Raine la observaba con más nerviosismo y vergüenza, mientras Serena luego de alejarse lo suficiente, puso los oídos de Lucia muy cerca de sus labios.

-¿Qué es lo que estabas haciendo, Raine-san?- Preguntaba Serena a susurros.

-¿Eh? ¿A qué se refiere, Serena-san? No estaba haciendo nada. Solamente trataba de infundir algo de valor en Raine-san para que llamara a Leo-san- Contesto en susurros la joven maga celestial.

-Leo…Me dijeron que él es un amigo de la infancia de Raine y que durante la misión donde yo perdí la memoria, él posiblemente le confeso sus sentimientos, pero que Raine se ha sentido confusa debido a que le gusta Tsuna…En cualquier caso, debemos dejar que ella se encargue sola de esto. Eso es lo que todo decidimos- Decia la pelinegra a oídos de la pequeña rubia.

-Sí, sí. Entonces, no hay problema si te apoyo a ti, ¿Verdad, Serena-san?- Preguntaba Lucia con una pícara sonrisa.

-¿Eh? ¿A qué te refieres?- Preguntaba Serena con confusión.

-No te hagas la tonta, Serena-san. Hoy es la noche de año nuevo. Es la atmosfera perfecta para que una chica o un chico confieses sus sentimientos- Comento Lucia soltando unas ligeras risas.

-¡¿Eh?! ¡¿Q…?! ¡¿Qué estás diciendo, Lucia-chan?! ¡Yo no planeo confesarme a nadie! ¡Hmp!- Exclamo una Serena toda roja para luego alejarse lo más que pudo de esa pequeña joven que seguía riéndose.

-En serio es linda. Pensar que incluso luego de perder la memoria, sus sentimientos por mi hermano no cambiaron. ¡Bueno, me podido divertir mucho estos dos meses jugando con esos sentimientos de Serena-san, pero creo que ya es hora de que hagan un avance!- Pensaba Lucia mientras aguantaba lo más que podía sus picaras risas.

-¿Qué le pasa? Sus risas dan miedo- Pensaba Roku muy tranquilo mientras comia y observaba a la joven maga celestial a distancia.

Y así el tiempo simplemente continuo avanzando en aquel festivo gremio en el centro de la ciudad de Magnolia. Aquella fiesta en la que se encontraban los magos de Fairy Tail era tan animada que para ellos, horas en realidad parecían pasar como si fueran simples minutos. Muy pronto, solo faltaban menos de treinta minutos para que un nuevo año comenzara oficialmente en todo el Reino de Fiore, y los miembros de Fairy Tail esperaban ansiosos ese momento mientras celebraban.

-¡Viva! ¡Falta poco para que pruebe el primer sorbo de alcohol de un nuevo año!- Exclamaba Cana con gran felicidad mientras continuaba bebiendo encima de un pequeño monte de barriles de alcohol vacíos.

-¿Se diferenciara de todas las que has bebido hasta ahora?- Preguntaba con sarcasmo Elfman que bebía a su lado.

-En serio ha pasado un año completo…-Pensaba Tsuna mientras bebía-…ahora que lo pienso, estos dos últimos meses me he concentrado tanto en entrenar y en el asunto de la amnesia de Serena que no he buscado o seguido alguna pista sobre el paradero de mi viejo. Ese maldito en serio no se ha comunicado conmigo o con Lucia luego de lo de Acnologia. Nuestra mama está en una gira, y aun así ella nos envía una carta de vez cuando. Ese maldito viejo inútil, la próxima vez que lo vea, definitivamente lo voy a vencer-

-Oye, Tsuna-

Escuchando a alguien diciendo su nombre, el joven de puntiagudos cabellos rosados paro de beber y procedió a darse la vuelta solo para ver como detrás de él se encontraba una joven de largos cabellos negros, ojos cafés y con unas mejillas levemente sonrojadas.

-Serena, ¿Qué pasa?- Preguntaba el pelirosa con interés.

-B-Bueno…Tsuna… ¿Podrías venir a pasear conmigo por un momento?- Preguntaba la pelinegra con vergüenza.

-¿Eh?- Reacciono Tsuna al principio confundida.

Sin razón para negarse, tanto el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación como la demonio creada por Zeref salieron del gremio, mientras todos los demás magos de Fairy Tail ni les prestaban atención debido a que seguían con una animada fiesta. Pero aquellos que pudieron ver como esos dos se retiraban, no hicieron nada más que mostrar una leve sonrisa en sus rostros para luego continuar festejando.

El tiempo siguió avanzando y todos los relojes de la amplia ciudad de Magnolia estaban cada vez más cerca de indicar la hora que daría comienzo al nuevo año. Faltando poco para eso, Tsuna y Serena paseaban por las distintas calles de Magnolia que se encontraban bellamente decoradas, llenas de nieve debido a la época del invierno y solitarios debido a que la mayoría de la gente se encontraban en sus hogares con su familia. Pero incluso paseando uno al lado del otro tranquilamente, tanto Tsuna como Serena poseían pensamientos peculiares en sus respectivas cabezas.

-¡¿Q-Que demonios estoy haciendo?! ¡Maldición, a pesar que fui yo quien lo invito a pasear, casi no hemos hablado de nada! ¡En primer lugar, ¿Por qué demonios lo invite a pasear?! ¡Todo esto es culpa de Lucia-chan! ¡¿Por qué me deje convencer de una niña de trece años?!- Pensaba Serena nerviosa pero tratando de verse normal.

-Esta oscuro y no hay nadie en esta calle. Seguramente si la empujas a un rincón oscuro, tu princesa no opondrá a todo lo que quieras hacerle, Tsuna- Decía la voz dentro de la cabeza de Tsuna y perteneciente a su segunda personalidad que se hacía llamar, Bizarro.

-¡Cállate, Bizarro! ¡Eso no va pasar!- Exclamaba Tsuna seriamente ya que era capaz de comunicarse con su otra personalidad con sus pensamientos.

-E-Esto…Tsuna…- Hablo Serena de repente con nerviosismo.

-S-Si… ¿Qué pasa, Serena?- Preguntaba Tsuna mostrando una leve sonrisa.

-Bueno…tengo algo que decirte…-Hablaba Serena sonrojada mientras en realidad- ¡Maldición! ¡No tengo nada de qué hablar o para alargarlo, así que solamente le diré todo lo que siento! ¡Pero estos malditos nervios me lo dificultan! ¡Deja de latir, corazón!-

-¿Qué tienes que decirme? Y además, ¿Por qué pareces un tomate?- Preguntaba Tsuna observando el rostro sonrojado de Serena.

-E-Eh…V-V-Veras Tsuna…Y-Yo…a-aunque solo recuerdos estos dos últimos meses…- Hablaba una pelinegra avergonzada.

-¡Ah! ¡Ah!-

-¿Eh?- Reacciono Tsuna abriendo levemente su mirada con asombro al escuchar un extraño sonido.

-…C-Cada vez te veo o h-hablo contigo…M-Mi corazón…V-Veras…lo que trato de decir…E-Es que yo…Tu…-

-¡Atrás, Serena!- Exclamo de repente el pelirosa colocándose delante de la nerviosa pelinegra.

-¡¿Eh?!- Reacciono la joven con amnesia al ser interrumpida.

En el simple momento en que el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación se colocó apurado en frente de su compañera con una seria mirada en su rostro, ambos luego observaron con sorpresa como de un callejón que conformaba esa calle en la que ambos estaban, salió corriendo un ser para luego tropezar y caer con algo de brusquedad al suelo. Ese ser que trataba de levantarse del suelo con algo de cansancio, resultaba ser una persona, al parecer un adolecente, que cubría toda su apariencia con una larga capa marrón y una capucha para su rostro.

-Ah…Ah…- Respiraba con cansancio ese ser encapuchado.

-¿Eh? ¿Una persona?- Reacciono Serena al ver ese encapuchado que habia salido de un callejón con gran velocidad.

-Si. Podía escuchar su agitada respiración y apresuradas pisadas. Parece estar corriendo hacia aquí…No… ¡Ten cuidado!- Exclamo de repente un serio Tsuna.

Ahora con ese fuerte grito, el puntiagudo pelirosado inmediatamente se impulsó con gran velocidad hacia el ser encapuchado e inmediatamente lo sujeto entre sus brazos para luego continuar avanzando. Haciendo eso, Tsuna y el encapuchado lograron esquivar un gran rayo de energía azul que salió disparado de aquel callejón de donde este último había salido y que termino chocando con un edificio de la ciudad, destruyendo por completo con una gran explosión.

-¡Ah! ¡¿Qué rayos está pasando?!- Preguntaba Serena asustada mientras se cubría de la explosión.

-No venia hacia nosotros…Te estaban persiguiendo, ¿Verdad?- Dijo Tsuna con seriedad cargando al encapuchado entre sus brazos.

-S-Si…- Hablo el encapuchado mientras pensaba-… ¿Logro esquivar ese ataque a pesar de que no lo había visto? Y con la enorme velocidad con la que logro alcanzarme…que reflejos tiene este tipo… ¿Eh?...Esperen un momento…Este chico…-

Pero antes de que aquel encapuchado pudiera concretar bien sus pensamientos; Tsuna, Serena y el encapuchado fijaron sus miradas nuevamente hacia el callejón en el momento en que escucharon múltiples pisadas provenir de él. Los tres jóvenes terminaron viendo como de ese callejón surgieron tres hombres, todos vestidos con abrigos rojos, guantes y botas negras, y con sus rostros cubiertos con máscaras de cráneos.

Lo único que diferenciaba a esos tres hombres enmascarados con musculosos cuerpo era que uno de ellos cargaba con una gran y afilada espada medieval entre sus manos, otro portaba un par de pistolas y el ultimo tenía un bastón de madera con una lacrima mágica incrustada en la parte superior y que liberaba algo de humo, indicando que había disparado recientemente. Esos tres hombres miraban fijamente a Tsuna y al encapuchado entre sus brazos.

-Mira, ese tipo con capa sigue vivo. Fallaste completamente y terminaste destruyendo completamente una casa. Si las autoridades vienen por esa explosión, será tu culpa- Comento el enmascarado con una enorme espada.

-Cállate. No fue mi culpa. Es culpa de ese chico con cabello rosado. El quito al bastado con capa del camino de mi disparo- Dijo el enmascarado con un bastón mágico.

-Oye, mocoso, será mejor entregues a nuestra presa. Hazlo si no quieres salir lastimado- Decía el enmascarado con pistolas.

-¿Salir lastimado? ¿Por ustedes? Eso sí que es gracioso. Pero dejando eso de lado, ¿Por qué demonios dispararon un arma mágica de tal nivel en una ciudad habitada? Aunque ya confirme que no había nadie con mi olfato, ¿Qué hubiera pasado si esa casa que destruiste hubiera estado habitada?- Preguntaba Tsuna molesto mientras colaba en el suelo al encapuchado.

-¿Ah? A nosotros no nos importa tal cosa como eso. A nosotros solo nos importa la gran recompensa que nos dará la gente que quiere que matemos a ese bastardo- Contesto el enmascarado con pistolas.

-Es verdad. Así que como ya te dijimos, entréganos nuestra presa si no quieres lastimado. No habrá una tercera advertencia- Dijo el enmascarado con la enorme espada.

-Haznos caso, mocoso. Sería algo bastante estúpido si salieras lastimado solo por querer hacerte el héroe- Dijo el enmascarado apuntando su bastón mágico hacia el pelirosado.

-¿Algo estúpido? Eso es lo que hicieron ustedes al hacerme enojar- Dijo el mago de fuego mientras se podía de pie.

-¡Espera! ¡Sé que eres hábil, pero esos tres son miembros de un gremio de mercenarios! ¡Es peligroso enfrentarse a los tres al mismo tiempo! ¡Escapemos de aquí!- Exclamaba el encapuchado con preocupación.

-¿Peligroso?-Hablo Tsuna- No tienes que preocuparte, amigo. Ahora que estoy más que encendido… ¡El peligroso soy yo!-

Exclamando esas palabras, el joven de puntiagudos cabellos rosados con unos serios y afilados ojos marrones inmediatamente empezó una veloz carrera hacia los tres musculosos hombres con máscaras de cráneos y armas en sus manos, los cuales mostraron sonrisas de arrogancia ante ese acto del joven.

-¡Muchacho estúpido! ¡Pudiste escapar tranquilamente con tu novia, pero ahora morirás probando la magia de fuego de un arma mágica de alto nivel!- Exclamo el enmascarado con un bastón mágico entre sus manos.

Con una enorme sonrisa de placer en su rostro, ese enmascarado apunto la lacrima de su bastón mágico hacia el joven de cabellos rosados que corría hacia él y esa misma lacrima inmediatamente se tornó de un rojo intenso para luego disparar de repente una enorme ráfaga de candentes llamas que no tardaron mucho en envolver a Tsuna en una gran explosión. Ante eso; los enmascarados lucían complacidos, el encapuchado asustado y Serena por su parte, mostraba una sonrisa.

-¡Para que aprendas, mocoso! ¡Quémate! ¡Eso te enseñara a respetar a tus…!-

Pero antes de poder continuar hablando orgulloso, aquel enmascarado al igual que el resto de los presentas comenzaron a escuchar un peculiar sonido, más específicamente, un sonido parecido a alguien sorbiendo algo con la boca. Poco a poco, los enmascarados y el encapuchado se dieron cuenta que ese sonido de alguien sorbiendo provenía del gran cumulo de llamas creado por la explosión anterior, las cuales estaban reduciendo a gran velocidad.

En pocos segundos, los tres tipos con máscaras de cráneos y el ser cubierto con una capucha y capa se sorprendieron de gran manera al ver como todas las llamas provocadas por esa colosal explosión anterior habían desaparecido tras entrar a sorbos en la boca del joven de puntiagudos cabellos rosados quien se encontraba completamente ileso y con su puño derecho cubierto en unas ardientes llamas color carmesí.

-¿Magia de fuego de alto nivel? No bromees. Estas asquerosas llamas no están ni cerca de considerarse alto nivel- Comento Tsuna con una leve sonrisa de confianza.

-¡¿Qué?! ¡¿Se comió el fuego…y además puede expulsar fuego de su cuerpo?!- Reaccionó el encapuchado con gran sorpresa.

-¡Esta ileso! ¡Este maldito es un mago!- Exclamo el enmascarado con pistolas con gran sorpresa.

-¡¿Eh?! ¡M-Maldito…sabía que esa marca en tu hombro me lucia familiar…a pesar de que eres un mocoso, tu eres un mago de Fairy Tai…!-

Antes de que el enmascarado que portaba un bastón mágico entre sus manos pudiera continuar hablando, Tsuna se posiciono en frente de el en cuestión de segundos e inmediatamente apretó su puño derecho con una notable fuerza al mismo tiempo que lo revestía con unas ardientes llamas de color carmesí.

-¡Karyu no Tekken!-

Gritando el nombre de uno de sus hechizos más básicos, el pelirosado clavo un potente puño en llamas en el medio del rostro de aquel enmascarado en frente de él; rompiendo su máscara de cráneo en varios, causándole algunas quemaduras, clavándolo con tremenda fuerza en el suelo de concreto que se agrieto de gran manera al momento del impacto y dejándolo inconsciente al instante.

-¡No te atrevas a decir el nombre de mi gremio con una asquerosa boca como la tuya!- Exclamo un serio Tsuna.

-¡M-Maldito!- Grito con miedo el enmascarado con una gran espada.

Aquel tipo de mascara de cráneo lleno de miedo, con gran rapidez ondulo su colosal espada con un cortante filo hacia el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación quien no se movió ni un centímetro de su posición. En los siguientes segundos tras hacer eso, ese enmascarado se percató que el joven que había atacado seguía completamente ileso y tras observar su espada, él se sorprendió de gran manera al ver como toda la hoja de acero de esta se había en metal derretido que caía al suelo.

-¡¿Qué?! ¡¿Derritió mi enorme espada en un instante?!- Reacciono el enmascarado con gran sorpresa.

-¡Por supuesto! ¡Si quieres córtame, consigue espadas tan buenas como las de la maestra!- Exclamo un sonriente Tsuna.

Tras decir esas palabras, el mago de fuego clavo una tremenda patada en el estómago desprotegido de aquel enmascarado que lo había atacado, el cual aparte de quedar inconsciente al instante también terminando volando varios metros hacia atrás hasta impactar con brutal fuerza en la pared de algún edificio de la zona. Pero mientras eso ocurría, el último enmascarado retrocedió velozmente para luego comenzar a disparar frenéticamente contra el mago de Fairy Tail.

-¡Comete esto, maldito monstruo!- Dijo el enmascarado con gran furia.

Gritando esas palabras, el hombre con la máscara de cráneo siguió disparando a diestra y siniestra de sus pistolas una innumerable cantidad de balas que impactaban ferozmente en la espalda desprotegida del pelirosa. Pero sin importar la cantidad de balas que aquel enmascarado disparara, no podía escuchar ni un grito de dolor o ver alguna gota de sangre de su enemigo, el cual lentamente volteo el rostro hacia atrás y enseño una aterradora mirada en sus ojos.

-Maldito, ya deja de hacer eso. Si sigues haciendo eso, esas balas terminaran causándome comezón en la espalda- Decía Tsuna tranquilamente mientras las balas seguían impactando en su espalda.

-¡¿Q-Que rayos?! ¡¿Las balas no le afectan?!- Pensaba ese enmascarado lleno de terror-… ¡E-Espera! ¡Yo sé quién eres! ¡Cabello rosado, una bufanda blanca, magia de fuego y un miembro de Fairy Tail…T-Tu eres el legendario…Salamand…!-

Antes de que esa simple frase llena de rabia fuera completada por los labios de ese último enmascarado, Tsuna abrió sus marrones ojos con gran furia y de repente cubrió sus brazos con unas colosales llamas al mismo tiempo que comenzaba a girar a una gran velocidad.

-¡Karyu no Yokugeki!-

Nuevamente gritando el nombre de uno de sus hechizos más básicos mientras giraba a una impresionante velocidad, Tsuna termino creando con las llamas de sus brazos, dos grandes olas de fuego que no solamente envolvieron al enmascarado con pistolas sino también a sus dos compañeros inconscientes y tirados en el suelo. Aquellas grandes llamas levantaron a los tres a una gran altura en el altura y aparte de dejarlos inconscientes, también le causo severas quemaduras y convirtió todas sus ropas y armas en cenizas.

Y tras la desaparición de esas llamas, los tres sujetos terminaron cayendo completamente inconscientes y desnudos en distintas partes de la ciudad con gran fuerza y causando una vasta destrucción. Mientras que Tsuna se quedó quieto en su posición con una seria expresión en su rostro, con Serena mirándole con orgullo y al ser encapuchado mirándole con impresión.

-No te atrevas a compararme con el inútil de padre- Comento Tsuna con seriedad.

-¡I-Increíble! ¡Se encargó de esos tres mercenarios con una extrema facilidad! ¡Pero…!- Pensaba aquel encapuchado con sorpresa.

-Te excediste bastante, Tsuna. Pero de todas formas, buen trabajo. Esos tres tipos se lo tenían merecido- Comento Serena mientras se acercaba a su amigo.

-Y que lo digas. Oye, tú, ¿Estas bien? ¿No saliste herida?- Preguntaba Tsuna a aquel encapuchado.

En el momento en que el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación le dirigió la palabra a ese ser encapuchado, este en vez de responder, se puso de pie y comenzó a acercarse con tranquilos pasos a esos dos magos de Fairy Tail. Pero cada vez que ese misterioso ser acercaba hacia aún más hacia ellos, Tsuna y Serena se percataron con sorpresa y confusión como las mejillas de ese ser eran cubiertas por unas descendientes lágrimas que caían del suelo y que surgían de sus ojos que se mantenían cubiertos por esa capucha marrón.

-¿Está llorando?- Dijo Serena con confusión.

-Oye, ¿Qué te pasa? ¡No me digas que de verdad te herí! ¡Lo siento mucho!- Decía Tsuna con preocupación.

-N-No es eso…es…es que estoy feliz- Respondió el encapuchado tras acercarse a los dos jóvenes.

-¿Feliz?- Repitió el pelirosa confuso.

-Al principio pensé que solo tenías su rostro…pero tu voz, tu personalidad…es completamente igual. Tú en serio… ¡Eres Tsuna!- Exclamo de repente el encapuchado.

Con esa repentinamente exclamación, el ser cubierto con una capa y capucha marrón inmediatamente se impulsó hacia el sorprendido joven de cabellos rosas y lo envolvió con sus brazos en un fuerte abrazo al mismo tiempo que las lágrimas seguían cayendo de sus ojos. Con ese abrazo, Tsuna evidentemente se sorprendió, pero se sorprendió aún más al sentir como el pecho de ese encapuchado era bastante grande pero al mismo tiempo suave y blando.

-¡¿Eh?! ¡¿Eres una mujer?!- Reacciono Tsuna sorprendido al sentir el pecho de esa joven con capucha.

-¡¿Qué?! ¡T-Tu entiendo que estés agradecida, pero llorar y abrazar a este tipo creo que ya es algo exagerado! ¡Deberías soltarlo! ¡Es un idiota y un pervertido!- Decía Serena con sus mejillas sonrojadas al ver como esa joven abrazaba al pelirosa.

-¡Oye, puedo escucharte!- Dijo Tsuna ante esos comentarios.

-¡N-No me importa! ¡No me importa nada de eso! ¡Solamente…estoy feliz de verte de nuevo, Tsuna!- Decía aquella joven encapuchada con felicidad.

-¿Eh? ¿Otra vez? ¿Acaso la conozca? Además esta voz y aroma…sin duda me parecen familiares…no más que eso…- Pensaba el pelirosa mientras era abrazado por esa joven.

-¡Estoy en serio feliz…pero hay algo realmente importante que tengo que decirte a ti y a todo el mundo!- Dijo aquella joven encapuchada de repente.

Con aquellas palabras; la misteriosa joven adolecente dejo de abrazar a Tsuna, limpio sus lágrimas lo más que pudo y luego inmediatamente, retiro la capucha que cubría su rostro revelando así su largo cabello negro que llegaba hasta su espalda y sus bellos ojos cafés que mostraban una gran seriedad. Esa apariencia, esa simple apariencia que podría tener cualquier chica impresiono a Tsuna y a Serena de una manera de la nunca antes habían estado.

-¡E-Esto…es Imposible!- Reacciono Serena con enorme impacto.

-¡¿Q-Quien eres…Tu?!- Preguntaba Tsuna en el mismo estado de shock.

-Mi nombre es Serena Dragneel, y necesito la ayuda de Fairy Tail-

Una nueva aventura inicia con un misterioso y sorprendente encuentro…

Continuara…

Saludos, compañeros.

Feliz año nuevo a todos quien siguen mi historia. Espero que hayan disfrutado este nuevo capitulo que es el inicio del ultimo arco de mi fanfic.

Matane.