Capítulo 9. Transición
Cuando Hermione despertó, lo hizo deseando que todo lo vivido durante ese día, no fuese más que un mal sueño. Se levantó de su cama y se dirigió hacia la sala. Allí se encontraban las chicas, acompañadas por Blaise y Neville, quien debía haber llegado mientras ella se encontraba en su estado de inconciencia. Sólo bastó ver sus rostros para asimilar que no se trataba de un sueño. Suspiró profundamente y caminó hacia ellos.
- ¡Mione! ¿cómo estás, pequeña? Vine apenas me enteré de lo ocurrido. De verdad, lo siento mucho.
- Gracias Neville – contestó sonriendo tristemente - ¿Dónde están los demás?
Harry acompañó a Ron al ministerio, para hacer todos los trámites referentes a las víctimas del ataque – Decía Pansy, de forma pausada, ya que temía que en cualquier momento Hermione se derrumbaría nuevamente.
- Oh, entiendo. ¿Y Theo?
- Verás castaña – Blaise se dirigió a ella con una pequeña sonrisa – Theo… Theo debía dar curso urgente a unos trámites legales que tus padres le habían encargado que hiciera en caso de… Eehh... en caso de que algo les pasara.
- Bien – Hermione lucía alarmantemente tranquila. Su rostro no expresaba emociones, y sus ojos habían perdido su brillo – Chicos, si me disculpan unos minutos, debo hacer una llamada – Y tomando su celular caminó hacia la ventana, dando la espalda a sus amigos – Buenos días Natalie, me podrías comunicar con mi abuela Charlotte, por favor. ¡Gracias! – Sus amigos no le quitaban la vista de encima – Hola abuelita, siento llamarte por malas noticias, pero debes venir urgente a Londres… Son papá y mamá… Oh abuelita… ellos… fueron víctimas de un ataque y… Por Merlín, abuelita… ellos no lo lograron… ellos no sobrevivieron – Hermione guardó silencio por un par de minutos – Gracias abuelita, sí, esperaremos por ti… sí abuela, yo también te amo abuela, adiós – Y diciendo esto último cortó la llamada.
- ¿Te sientes bien, Mione?
- Estaré bien Ginny, estaré bien. Chicos, ¿alguno de ustedes podría recoger a mi abuela en el aeropuerto esta tarde, por favor?
- Yo lo haré Hermione
- Gracias Blaise… Y chicos… gracias por todo. Sólo les pido que me ayuden a mantener todo esto en completo hermetismo. No quiero que nadie se entere. Mis padres eran muggles y no necesito a medio mundo mágico tras de mí – Y se quedó pensativa por unos instantes, para luego ponerse rápidamente de pie – Esto… esto no fue un simple ataque mortífago, sabían que mis padres estarían ahí, y fueron por ellos.
- Hermione… creo que el dolor te hace especular sobre supuestos sin fundamentos.
- Oh no Neville, creeme, cuento con fundamentos suficientes – Y recordando su última conversación don Daphne Malfoy, regresó a su habitación.
Aquellos días transcurrieron con rapidez. Los trámites del ministerio, el reconocimiento de los cuerpos, los trámites legales en el mundo muggle y finalmente el funeral de los señores Granger. A pesar de ser el día más triste en su vida, Hermione no derramó una sola lágrima, estaba segura que, de una u otra forma, Daphne Malfoy estaba involucrada en la muerte de sus padres y debía averiguarlo.
Su decisión fue respetada y nadie en el mundo mágico se enteró de que en aquel atentado habían resultado muertos los padres de su heroína de guerra. Sólo sus amigos y su abuela, estuvieron en su compañía el día del funeral, o por lo menos eso es lo que ella creía, porque aquel día en el cementerio, oculto tras unos árboles, hubo un par de ojos grises que la acompañaron desde la distancia, y jamás la perdieron de vista.
- Abuela, creo que es hora de que descanses. Por favor, ve a mi habitación y recuéstate por unas horas – Hermione miraba a la anciana con cariño, y la guiaba hacia su cuarto.
- Oh querida, sabes que normalmente no te haría caso, pero de verdad, esta pobre vieja necesita de ese descanso. ¡Hasta luego jovencitos! Gracias por acompañarnos hoy.
- ¡Hasta luego señora Leblanc! – Dijeron todos al mismo tiempo.
Unos minutos después, Hermione volvió a la sala con sus amigos.
- Vaya Mione, jamás mencionaste que fueras una Leblanc – Decía una risueña Pansy – Y tu abuela es nada más que Charlotte Leblanc, heredera de una de las casas más antiguas y poderosas de Francia.
- Sí Mione, si todo el mundo hubiese sabido que eras una Leblanc, nadie se habría atrevido nunca a insultarte en la escuela – Continuó una divertida pelirroja.
- Bueno chicas, ya saben, humildad griffindor, ante todo – Dijo en una pequeña sonrisa – Escuchen todos, necesito darles una noticia.
- Somos todo oídos Mione – Harry la observaba con atención.
Theo tomó su mano y le sonrió dulcemente, infundiéndole ánimos para continuar.
- Bien, chicos. Antes que nada, necesito que me juren que nada de lo que conversaremos ahora, saldrá de esta sala.
- Tienes nuestra palabra Mione – Dijo Harry, solemnemente – Y creo que hablo por todos los aquí presentes – Y con gesto de interrogación, se giró para observar a todos los presentes, quienes asintieron al mismo tiempo.
- Ok… creo que con eso estará bien. Ahora, necesito que me pongan toda su atención y que, por favor, no me interrumpan… en especial tú, Ron – Pidió mientras le dirigía una severa mirada al pelirrojo – Anoche, mi abuela y yo tuvimos una conversación importante. Si conocen a la gran Charlotte Leblanc, deben también estar informados del imperio empresarial que conforma nuestro patrimonio – Todos asintieron – Bien, la salud de mi abuela está un poco desmejorada y ella considera que ha llegado el momento de un recambio. Chicos, mi abuela me pidió que me acepte hacerme cargo de los negocios familiares…
- Vaya Mione, eso es genial – Decía una entusiasmada pelirroja – Pero… ¿qué harás con tu trabajo en el ministerio?
- No volveré al ministerio Ginny, me haré cargo de Leblanc y Asociados, y para eso he decidido radicarme en Francia – Soltó Hermione con seriedad – Así, estaré cerca de la abuela, y podré ayudarla con los negocios.
- ¿Estás segura Hermione?... Tú… ¡tú no puedes abandonarnos! – Exclamó Ron.
- Vamos Ron, no los abandonaré. Sólo estaré en Francia, y ustedes podrán usar un traslador en cualquier momento. Además, me visitarán cada vez que quieran, no piensen que dejaré que me olviden tan fácilmente.
- Bueno leona, por lo visto, lo tienes todo planeado ¿no? – Acotó Blaise con una mirada calculadora.
- Soy la bruja más inteligente de nuestra generación Blaise, recuérdalo – Contestó la castaña, con una mirada retadora.
- Hermione… Ehh… y ¿qué pasará con Draco? – Todos se quedaron en silencio, y la castaña cambió su mirada a una fría y su rostro a uno totalmente serio.
- Draco Malfoy ya no es mi asunto, Pansy. Él puede ser feliz con Astoria Greengass o con quien sea. No quiero saber nada de él, y tampoco quiero que él vuelva a saber de mí – La castaña destilaba resentimiento en cada palabra – Son mi círculo de confianza chicos, y espero no haberme equivocado.
- Tranquila leona, puedes confiar en nosotros.
- Gracias Blaise. Y ahora, una última cosa… Hermione Granger jamás abandonará Londres. Quien viajará a Francia con Charlotte Leblanc, será su nieta Jane Leblanc.
- ¿Por qué Mione?
- Simplemente Harry, porque necesito comenzar de nuevo, y no dejaré que la insulsa e idiota Hermione Granger me acompañé hasta Francia. Investigaré quién está detrás de la muerte de mis padres, Harry… y cuando lo sepa, usaré todo el poder Leblanc para vengarme del culpable.
- Vamos Hermione, no podrás ocultarte eternamente, eres una heroína de guerra… ¡Por Merlín, no hay mago o bruja que no te reconozca!
- Lo sé Neville, pero… hay hechizos, ¿sabes? – Y se aplicó un hechizo no verbal sobre sí misma.
Su cabello se volvió más largo y liso. Su castaño pasó a unos tonos mucho más claros, casi rubios. Sus ojos avellana seguían siendo del mismo color. Si bien, los cambios eran mínimos, estaban ahí, y de verdad parecía otra Hermione, parecida, muy parecida sí, pero también muy distinta.
- Bien amigos, ¡vengan aquí y obséquienme un abrazo! – Y con esto, un pacto tácito de protección se selló entre leones y serpientes.
10 MESES DESPUÉS.
DIARIO EL PROFETA
MALFOY & GREENGASS CORPORATION BUSCA ALIANZA CON IMPORTANTE FIRMA FRANCESA
Para nadie es un secreto que de la mano de Draco Malfoy, el conglomerado más importante del Londres Mágico y muggle, ha logrado alcanzar números nunca antes vistos. Tanto así, que han decidido expandir sus negocios más allá de nuestras fronteras. Nuestras fuentes confirman que van tras un gigante francés, cuyo nombre aún se desconoce. El patriarca Malfoy, ha declarado con orgullo lo contento que se encuentra con los resultados obtenidos por su hijo, y confía en que las negociaciones previas lleguen a buen puerto. Por el momento, no contamos con más datos respecto de la nueva gran alianza que busca conseguir el joven Malfoy, pero es sabido por todos que para el antiguo slytherin, no hay negocios difíciles.
P.P.
Negocios y Sociales
Lo sé... lo sé! Este capítulo es un poco corto en relación a los anteriores, pero como su nombre lo dice, sólo había un tema a tratar, la transición de Hermione. Ahora muchas cosas cambiarán para Hermione y Draco. Por otro lado, sé que deben haber notado la falta de un especial personaje dentro del círculo de fuego de Mione, que aún no ha aparecido en escena. Pero ya saben, todo tiene un motivo de ser.
Agradezco todos sus reviews, aunque algunos no puedo contestarlos porque al parecer no tienen cuenta en FF. Alguien me dijo que ya era suficiente sufrimiento para Hermione, quizás tengas razón, pero era necesario para dar pie a cómo continuará la historia. Lo que no haré bajo ningún punto de vista, es que Hermy pierda su bebé. Noooo... no es necesario ser crueles.
HM35: Gracias por tu mensaje. Siempre he dicho que las críticas, buenas o malas, siempre serán bien recibidas mientras sean constructivas. Me alegra que la historia te guste, y sí, pasará un rango de tiempo antes de que Hermione y Draco vuelvan a verse, pero definitivamente, no serán años. Deben verse, después de todo, son nuestros dulces protagonistas.
