Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Tercer Arco
Capítulo 7/80: ¡Quien Sera el Primero!
En el comienzo de un nuevo año, los magos de Fairy Tail al igual que todos los habitantes del Reino de Fiore fueron invadidos por la sorpresa y el miedo al recibir tantas revelaciones. Serena "Sena Dragneel, Helland, el ejercito de Spriggan Tail, la invasión que estos realizarían a Fiore dentro de un año, la derrota de Tsuna, Marcus y Alicia y la petición de la Reina Hisui impulsaron a los magos de Fairy Tail y a muchos otros a volverse mucho más fuertes.
Y para cumplir este objetivo, Tsuna se fue de viaje con su padre, Natsu Dragneel, al igual que muchos otros miembros de la cuarta generación de Fairy Tail que se fueron con miembros de sus respectivas familias. Y si los entrenamientos de cada uno de ellos comenzaron. Estando en distintas localizaciones del amplio Reino de Fiore, los jóvenes magos y sus familias realizaban arduos entrenamientos, excepto dos de ellos.
Estando con su padre, Tsuna no había entrenado ni una sola vez desde que abandonaron Magnolia y eso se debía a que Natsu quería llegar lo antes posible a la cima de una cierta alta montaña y en la que vivía cierto ser que ayudaría con la formación de su hijo. Mientras que en Magnolia, Serena, llena de tristeza por no poder hacer nada para ayudar, toco aquel extraño pedazo de tela negra que Natsu le había dado y al hacerlo, se terminó encontrando con alguien que jamás esperaba…
…Continuación…
-¡Ah, duele! ¡¿Qué rayos…?!- Fue como reacciono la pelinegra ante esa repentina descarga.
A pesar de estar levemente adolorida, Serena fue invadida por una enorme sensación de sorpresa y miedo al ver lo que paso en el momento en que aquel pequeño pedazo de tela negra toco el suelo de su habitación. Estando en el suelo, ese pedazo de tela negra expulso una gran cantidad de materia y energía de colores negros y maligno y que se extendía por el techo y paredes de la habitación hasta el punto de tapar las ventanas y evitar que entrara cualquier tipo de luz solar.
Y Serena temblaba llena de miedo y confusión al ver como en el centro de aquella extraña materia negra que rodeaba cada aspecto de su habitación, se empezaban a levantar unas partes de esta para así entrelazarse entre sí y comenzar a formar alguna clase de forma humanoide, la cual poco a poco empezó a adquirir una piel humana, cabellos y ropa. La joven maga de Fairy Tail no pudo hacer nada más que temblar al ver como toda su habitación se encontraba decorada en alguna extraña materia negra y como en el centro de esta ahora se encontraba un joven adulto de cortos cabellos y tranquilos ojos, ambos de color negro que cubría su cuerpo con abrigos del mismo color.
-Ese Natsu sí que se ha vuelto listo a través de los años. Quien hubiera imaginado que él tendría plan de invocar mi alma al combinar un pequeño fragmento de mi poder mágico pegado a un pedazo de mi ropa junto con el poder de la única de mis creaciones que sigue con vida. Ni siquiera yo lo hubiera considerado ni un segundo- Decía ese misterioso ser entre leves risas.
-¿Q-Qu…? T-Tu… ¿Q-Quién eres?- Preguntaba Serena llena de miedo.
-Ah, mis disculpas por todo este desastre, querida. Si sirve de algo, yo no vine aquí por voluntad propia, sino por la culpa de hermano menor…- Hablaba ese joven de cabellos negros-…Aunque de igual manera, me alegra conocerte en persona al fin…mi más grandiosa creación. Mi nombre es Zeref Dragneel…y podríamos decir…que soy tu padre-
Estando en el centro de su propia habitación de Fairy Hills y la cual estaba rodeada en cada aspecto por una temible energía material de color negro que parecían sombras, Serena no podía evitar sentir un incontrolable miedo. Pero cuando ese hombre de cortos cabellos negros, ojos negros tan tranquilos que eran un poco escalofriantes y una amigable pequeña sonrisa le dijo esas palabras, el miedo que invadía a la joven de largos cabellos negros ahora se había mezclado con una incalculable sensación de miedo que la hacía abrir de gran manera sus temblorosos ojos de color café.
-¿Q-Que dijiste? ¿M-Mi…padre…?- Reaccionaba una sorprendida, tembloroso y tartamuda Serena mientras daba leve pasos hacia atrás en aquella habitación llena de sombras.
-Así es. Aunque no es más que una simple forma de hablar. Más específicamente hablando, yo soy quien te creo, querida. Pero si quieres llamarme "Papa" o "Padre", no me desagradaría- Respondía Zeref con una amigable sonrisa y risa.
-¡¿Ah?! ¡N-No tengo idea de lo que estás hablando! ¡A-Además…tu dijiste…tu nombre… ¿Es Dragneel?!...¡¿Tú tienes algo que ver con Tsuna o Sena?!- Preguntaba Serena con miedo pero severamente.
-No conozco a esa tal Sena de la que hablas, pero si conozco a Tsuna. Él es mi sobrino. Y antes de que preguntes, si, Natsu Dragneel es mi hermano. Mi hermano menor para ser más exactos- Respondió el sonriente pelinegro tranquilamente.
-¡¿Su hermano…mayor?! ¡No sé si creerte sobre eso, pero hay algo de lo sin duda estas mintiendo! ¡¿Tú dijiste que eras…Zeref?! ¡¿El mago oscuro, Zeref?!- Preguntaba Serena de la misma manera que la anterior.
-Si. Ese soy yo, aunque no me guste admitirlo. Pero estoy algo sorprendido. A pesar de tu amnesia, ¿Tú conoces sobre Zeref?- Preguntaba ahora el pelinegro.
-¡Por supuesto! ¡Yo investigue todo lo que pude sobre Fiore, sobre mi hogar, para para saber si lograba recordar algo de mí misma y es obvio que Zeref pertenece a la historia de este reino! ¡Zeref fue quien causo la gran guerra mágica de hace 20 años y fue quien creo los demonio que mataron a tantos magos en esta misma y también fue quien causo mucho más desastre hace cientos de años atrás! ¡Y él está muerto! ¡Fairy Tail lo derroto hace tiempo, así que es imposible que tú seas el!- Exclamaba fuertemente la pelinegra mientras trataba de aguantar su miedo.
-Parece que estas bien informada-Hablaba Zeref-Eso hará mas fácil las explicaciones. Tú tienes razón. Zeref…yo…hice cosas imperdonables a muchas personas con el pasar de muchos años y debido a todas esas cosas…mi muerte fue inevitable. Pero, lo mencione antes, ¿Verdad? El poder que reside en ti, la última de mis creaciones con vida, y una pequeña parte de mi poder mágico que residía en ese pequeño trozo de mi ropa que Natsu te dio, lograron juntarse y formaron una pequeña vía que permitió a mi alma volver temporalmente a este mundo de los vivos. Generalmente esto sería imposible, pero como sabrás, yo no soy un mago corriente. Pero de todas maneras, no tengo mucho tiempo, así que permíteme arreglarte rápidamente…Serena-
-¡¿Q…Que?! ¡Ya te lo dije, no tengo idea de lo que estás hablando! ¡Si de verdad eres Zeref… ¿Quieres conmigo?! ¡¿Por qué me llamas tu última creación?! ¡¿Y a que te refieres con arreglarme?!- Preguntaba Serena con enorme interés y gran miedo de saber la respuesta.
-Ah, es cierto, Tsuna y tus amigos todavía no te han dicho nada…Ese Natsu, aparte de hacerme venir al mundo de los vivos, parece que también me dejo la parte de decirte tu verdadera identidad. Bueno, da igual. De todas manera yo soy bueno en decirle esta clase de cosas a la gente…- Dijo Zeref tras soltar un leve suspiro.
-¡¿Eh?! ¡¿Q…Que quieres decir con eso?! ¡¿Qué no me han dicho Tsuna y los demás?! ¡¿Qué es eso…de mi verdadera identidad?!- Preguntaba Serena con gran intensidad.
-A juzgar por tus intensos ojos ya puedes tenerte una idea de lo que voy a decir…pero aun así…-Hablaba Zeref seriamente-…Escucha bien, Serena. Tú…no eres humana. Tú en realidad eres un ser que yo mismo cree y que tiene la habilidad de generar su propio ethernano, por lo que no tienes que absorber el ethernano que flota en el aire y que en vez de usar magia, usa un poder conocido como Maldiciones. Los seres como tu poseen el nombre de Etherias, pero son mejor conocidos como…Demonios de los Libros de Zeref. Eso es lo que tú eres…Serena Axel-
Al escuchar esas palabras, la enorme sensación de miedo y desesperación que la invadían fueron borradas completamente y remplazadas por una sensación de sorpresa que ella nunca había sentido antes. Estando con sus ojos completamente abiertos y demostrando un claro estado de shock y empezando a liberar algunas lágrimas que se corrían por sus mejillas, Serena cayo arrodillada al suelo de su habitación cubierta todavía por sombras que salían del cuerpo de alma de un serio Zeref.
-Yo… ¿Soy un…demonio…creado por ti?- Hablo una Serena en shock mientras las lágrimas salían de sus ojos cafés.
-Si…-Hablaba Zeref-…Lo siento mucho si es algo que posiblemente nunca querías oír, pero esa es la verdad. Tú eres uno de los muchos demonios que yo cree y use para la guerra mágica de hace 20 años. Pero luego de que Fairy Tail me venciera, yo decidí despedirme de este mundo realizando al menos una sola buena acción, y ahí fue cuando apareciste tú, Serena. Un demonio que se escondió en los bosques ya que no quería pelear…porque apreciaba la vida. Al ver que uno de mis demonios demostraba tal sentimiento…decidí usar lo último de mi poder para transformarte en un humano, pero por desgracia, mi alma fue atrapada por Acnologia y no pude terminar el proceso de transformación. Por eso tus luces como una humana completamente normal y crece como una humana normal, pero que en realidad es un demonio…uno de mis demonios-
-Yo…un demonio de Zeref…pero eso…eso… ¡Eso es imposible! ¡Yo soy una humana! ¡Una humana normal! ¡¿Cómo es posible que yo no sepa lo que soy?! ¡E incluso si yo no lo fuera… ¿Por qué Tsuna y mis amigos no me lo dijeron?!- Preguntaba Serena frenéticamente inundada en lágrimas.
-Seguramente ellos querían evitar que mostraras esta cara que estas mostrando ahora, Serena. Al menos hasta que mostraras la más mínima señal de que tus recuerdos regresaran o que tu cuerpo regresara a la normalidad- Explicaba un tranquilo Zeref.
-¿Eh? ¿Mi cuerpo…regresara a la normalidad?- Repitió una confusa y triste Serena.
-Así es. Ahora mismo tu cuerpo no es el de un demonio, sino el de un humano corriente- Hablaba Zeref-…No estoy seguro que lo causo, pero tu debiste hacer algo que dreno todo el poder demoniaco en tu cuerpo y te devolvió a tu forma original, un libro. Y Tsuna, sin darse cuenta, al parecer te transmitió algo del poder de demonio que corre por sus venas y logro regresarte a tu forma viviente. Pero debido a que el poder de demonio de Tsuna no es totalmente "puro", causo algunos problemas en tu cuerpo y mente. En tu mente fue amnesia y en tu cuerpo fue un cambio a nivel genético. Pero como la persona que te creo, yo puedo arreglarte, Serena-
-¡¿Eh?! ¡E-Eso significa…que tú… ¿Puedes regresarme la memoria?! ¡¿Puedes regresarme los 18 años de mi vida?!- Preguntaba Serena esperanzada.
-De nuevo lo lamento, pero no puedo hacer eso. Solo puedo regresar la genética de tu cuerpo a la normalidad y volverte de nuevo un demonio debido a que yo fui quien te creo. Tus memorias son solo tuyas. Pero estoy seguro que Natsu quiso que yo apareciera aquí para que tú recuperas tus poderes de demonio, Serena- Dijo Zeref con gran seriedad.
-¡¿Natsu?!...Es cierto, él fue quien me dio el pedazo de tu ropa…Pero… ¡¿Por qué él iba a querer que yo volviera a ser un demonio?!...Acaso… ¡¿Para participar en la batalla contra Spriggan Tail?!... Pero… ¡¿Yo puedo ser de ayuda siendo un demonio?! ¡¿Siendo un monstruo que fue creado para matar personas?!- Gritaba Serena apretando fuertemente sus dientes y puños llenos de frustración mientras las lágrimas salían a montones de sus tristes ojos.
-Con un monstruo, eh…-Hablaba Zeref- No se las razones por las que Natsu quiere que vuelvas a ser un demonio, pero estoy bastante seguro de que si el, Tsuna o cualquiera de tus compañeros estuviera aquí, ellos solo te dirían un cosa. Seas humana, demonio o cualquier clase de monstruo, tu…eres una maga de Fairy Tail-
Al escuchar esas firmes y serias palabras del alma del mago oscuro que estaba presente en su cuarto lleno de sombras, la joven de largos cabellos negros nuevamente fue invadida por una enorme sensación sorpresa que la hizo bajar la mirada al suelo y abrir sus ojos cafés llenos de lágrimas de gran manera. Haciendo eso, Serena apretaba fuertemente sus puños hasta el punto de hacerlos sangres y luego volvió a levantar su mirada llena de lágrimas, pero esta vez transmitiendo una gran seriedad.
-¡Zeref…vuelve a convertirme en un demonio!- Exclamo una seria Serena.
-¿Estas segura de eso? Aunque Natsu quiere que pelees, es tu decisión al final de cuentas. Ahora mismo como eres, fácilmente podrías vivir como una humana cualquiera y tener una vida completamente normal- Dijo el joven de cabellos negros.
-Gracias por tu preocupación…pero esto es lo que quiero- Hablaba Serena levantándose del suelo-…Hace tiempo Tsuna me dijo que con memoria o no, él y los demás siempre serán mis amigos. Por aunque yo no lo recuerdo, estoy segura que él me dijo esas mismas palabras que tú me dijiste. Aunque sea un demonio o un monstruo, soy una maga de Fairy Tail…y su amiga. Por eso quiero luchar para proteger a mis amigos…a mi familia…y para eso necesito el poder de demonio…así que Zeref…por favor, regrésame mis poderes-
-Hmp…Si eso es lo que quieres, así será. Pero ahora que tomaste una decisión, quiero decirte que aparte de regresarte tu cuerpo de demonio, también quiero pasarte un poco de mi poder mágico. Así serás mas muerte, rápido, resistente y con un poder de maldición mucho mayor. Y también debido a que no recuerdas nada de estos poderes, deberás trabajar bastante duro para dominarlos y mejorarlos, ¿Esta bien?- Preguntaba Zeref sonriente mientras extendía su mano derecha hacia su creación.
-¡Esta bien!-Hablaba una firme Serena- ¡Todos los demás están entrenando para volverse más fuertes, así que yo no puedo quedarme atrás! ¡Después de todo, soy una maga de Fairy Tail y…Estoy más que encendida!-
…Mientras tanto…
-Déjame ver si entendí…- Hablaba cierto hombre de edad mayor.
En la cima de una muy alta montaña en medio de uno de los tantos bosques profundos que formaban el amplio Reino de Fiore, se podía ver como había una fogata en la que se encontraban sentados a su alrededor, tres ciertos hombre que poseían la marca de Fairy Tail en distintas partes de su cuerpo. Uno de esos hombres era un joven de puntiagudos cabellos rosados, filosos ojos marrones, y faltante de un brazo. Otro era un adulto de puntiagudos cabellos rosados y filosos ojos marrones. Mientras que el ultimo era un hombre de edad mayor con ojos negros y largos cabellos y barba de color naranja y canoso.
-…Unos tipos que provenían de otro mundo llamado Helland y que se hacen llamar Spriggan Tail aparecieron en todas las ciudades y pueblos de Fiore y declararon que dentro de un año ellos vendrán a conquistar nuestro mundo, ¿Verdad?- Decía un Gildarts bastante confuso.
-En resumen, sí. Es por eso que muchos miembros del gremio se pusieron a entrenar. Esa es la razón por que Tsuna y yo vinimos aquí. Seguramente con tu ayuda, podre hacer que Tsuna se vuelva bastante fuerte- Explicaba un tranquilo Natsu.
-Pero estoy algo sorprendido de que tú no sepas nada de esto, anciano. Esto ocurrió hace semanas. ¿Es que tú no bajas nunca de esta montaña para ir a un pueblo o una ciudad? ¿Eres un ermitaño o algo así?- Preguntaba Tsuna con interés.
-¿Sin nada de respeto? Bueno, era de esperar del hijo de Natsu. Y para que sepas, no es que no quiera bajar de esta montaña tan aburrida para ir a ver algunas mujeres hermosas, sino que no puedo. Con la edad que tengo, mi magia de crash ya es demasiado difícil de controlar. Con solo poner un pie en alguna ciudad, yo fácilmente podría destruirla. Yo me alimento de los animales o frutas que hay en los bosques alrededor de esta montaña…Ahora que lo pienso si podría ser un ermitaño- Contesto Gildarts para luego ponerse a pensar.
-Decídelo después. Viajando a este lugar tan olvidado hemos perdido mucho tiempo. Quisiera ponernos a entrenar lo antes posible. Nos ayudaras, ¿Verdad, Gildarts?- Preguntaba un serio Natsu poniéndose de pie.
-¡Si! ¡Al fin! ¡Ahora sí que estoy más que encendido!- Dijo Tsuna gran ánimo.
-Ah…en realidad me gustaría ayudarlos a entrenar, pero verán yo ya estoy muy viejo para esta clase de cosas y sin mencionar que soy un miembro retirado del gremio. Estoy seguro que ustedes dos entrenaran mejor sin alguien como yo molestándolos. Entonces, volveré a dormir tranquilamente. Suerte- Dijo un flojo Gildarts mientras se dirigía animadamente a su casa.
-Ya veo. Es una lástima. Si nos ayudabas a entrenar, yo que pensaba darte unas cartas y fotos que Cana me pidió que te entregara. Bueno, supongo que simplemente las quemare ahora- Dijo un tranquilo pelirosa adulto sacando un gran conjunto de cartas de su mochila.
-¡¿Qué?! ¡¿De Cana?! ¡Para! ¡No las quemes! ¡Natsu, maldito, ¿Cómo te atreves a usar las cartas de amor de una hija a su padre como chantaje?! ¡Eso no es de hombres!- Gritaba un llorón Gildarts mientras se lanzaba hacia Natsu para quitarle esas cartas.
-¡Fue Cana quien me dijo que las usara para esto! ¡¿Y Acaso es de hombres rechazar a tu amigo cuando el necesita tu ayuda?! ¡Púdrete!- Exclama un furioso Natsu peleando contra el otro mago de clase SS.
-¡Idiota, ¿No sabes reconocer una broma?! ¡Por supuesto que les voy a ayudar! ¡Ahora dame las cartas de mi querida Cana-chan!- Exclamaba un desesperado Gildarts luchando contra el adulto mago de fuego.
-¡Tal vez debería quemar algunas para que aprendas a no hacer esa clase de bromas en esta situación!- Fanfarroneaba Natsu mostrando una macabra sonrisa mientras batallaba.
-¡Detente!- Gritaba Gildarts desatando unas asustadas lágrimas.
-Con que él es el viejo de Cana…Ahora entiendo porque ella siempre se quejaba de gran manera de él, cada vez que se emborrachaba. Aunque yo no pueda sentir su poder mágico de igual manera que no puedo sentir el poder mágico de mi viejo y aquel bastardo enmascarado, ¿De verdad será tan fuerte?- Se preguntaba Tsuna observando aquella batalla infantil entre dos adultos.
…Un par de horas después…
En la amplia cima de aquella alta montaña que casi alcanzaba las nubes de un hermoso cielo bañado por la calurosa y brillante luz del sol y que estaba formada por minerales que resistían hasta las magias más poderosas; se podía presenciar como ahora se encontraban Tsuna, Natsu y Gildarts, cada uno con una seria expresión en sus rostros, con sus pies firmes en el terroso suelo y con sus cabellos siendo levemente sacudidos por las leves y frescas brisas del viento.
Los dos magos de clase SS de Fairy Tail, Natsu Dragneel y Gildarts Clive, se encontraban parados lado a lado y solamente separados por algunos metros mientras observaban con sus respectivos y serios ojos a un joven parado a algunos metros en frente de ellos. Tsuna Dragneel se mantenía firmemente de pie mientras la brisa del viento agitaba sus puntiagudos cabellos rosados y su larga manga derecha que cubría su brazo derecho y todo mientras mantenía sus filosos y determinados ojos marrones fijos en sus dos oponentes.
-¿Y qué vas a hacer ahora, Tsuna?- Pensaba un serio Natsu con gran interés.
-Puede sentir un gran poder mágico viniendo de este joven…sin duda es el hijo de Natsu. Pero para que un joven tan fuerte como perdiera un brazo… ¿Qué tan fuerte y cruel será el enemigo? Esto es malo…creo que me estoy emocionando por saberlo, y eso que ya soy un viejo- Pensaba Gildarts mientras mostraba una leve sonrisa.
-Bien. Aquí vamos…Yo en realidad quisiera luchar contra mi maldito viejo, pero quiero ver que tan fuerte es este anciano…- Pensaba un determinado Tsuna.
Manteniendo aquellos pensamientos dentro de su cabeza, un sonriente joven de puntiagudos cabellos rosados inmediatamente comenzó a correr velozmente hacia el hombre adulto de largos cabellos y barba anaranjado al mismo tiempo que empezaba a concentrar feroces llamas en su apretado puño izquierdo. Pero incluso viendo como ese joven que solo poseía un brazo se acercaba veloz y violentamente hacia su posición, Gildarts no se movió ni un centímetro de su posición.
-¡Karyu no Tekken!-
Gritando el nombre de uno de sus ataques más básicos pero no menos poderosos, Tsuna dio un gran salto con dirección hacia el anciano mago de clase SS de Fairy Tail e inmediatamente balanceo su puño izquierdo revestido en colosales y explosivas llamas carmesí hacia él. Pero incluso con el ataque del joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación dirigiéndose hacia él, Gildarts no se movió ni un poco de su posición y solamente dejo que la prominentes llamas del puño de su oponente lo envolvieran en una enorme explosión.
Pero luego de que el ardiente humo y el denso polvo se despejaran, Tsuna se quedó perplejo al ver como su puño izquierdo, el cual había destruido una gran porción del suelo con las llamas que le revestían, ahora se encontraba siendo sostenido con mínima fuerza por la mano derecha del anciano de largos cabellos y barba de color anaranjado canoso y el cual se encontraba parado en la única zona del suelo a su alrededor que no había sido afectado por las llamas del joven pelirosa.
-¡¿Q…?!- Se quedó Tsuna sin palabras mientras su único puño seguía siendo sujetado por su oponente.
-¡Hmp!- Sonreí Natsu levemente mientras observaba aquella batalla.
-No fue un mal ataque, pero aun te falta mucho camino que recorrer, mocoso- Comentaba un sonriente y tranquilo Gildarts.
-¡Tch!- Apretó Tsuna los dientes con frustración.
Liberando su mano izquierda de la mano derecha de un tranquilo Gildarts pero todavía estando a pocos centímetros de este, el feroz joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación dio un pequeño salto y envolvió su pierna derecha en unas poderosas llamas carmesí al mismo tiempo que la dirigía hacia su enemigo. Pero nuevamente sin poder moverse de su posición o mostrar alguna señal de nerviosismo, Gildarts uso la palma de su mano derecha no solamente para detener aquella patada por parte de Tsuna, sino también la estrujo al mismo que las llamas que la rodeaban iban desapareciendo.
Y sujetando su pierna, el retirado mago de clase SS de Fairy Tail levanto al joven de puntiagudos cabellos rosados con una extrema facilidad para luego azotarlo con brutal fuerza en el terroso suelo de aquella montaña en donde estaban los tres hombres. Y el joven mago de fuego no pudo hacer nada para evitarlo y solamente se limitó a sentir un gran dolor recorrer su cuerpo al mismo tiempo que se veía obligado a liberar varias gotas de sangre y saliva de su boca decorada con filosos dientes colmilludos.
-¡Ah…!- Gritaba Tsuna adolorido mientras se veía tendido en el suelo.
-No sé porque, pero siento como una sensación de deja vu- Pensaba Natsu mientras a su cabeza llegaban imágenes de su examen de mago de clase S hace varios años atrás.
-¿Un golpe y una patada es todo lo que tienes, mocoso?- Preguntaba Gildarts sarcásticamente mientras se fijaba en el joven pelirosado tendido en el suelo frente a él.
-¡Ah…Ah…No me subestimes! ¡Apenas voy empezando!- Exclamo furiosa y adoloridamente el joven mago de fuego.
Tras decir aquellas palabras, el joven de puntiagudos cabellos rosados inmediatamente libero su pierna de la mano derecha de aquel hombre de largos cabellos y barba anaranjado canoso, o mejor dicho, este la dejo ir, para que luego el joven mago de Fairy Tail empezara a tomar gran distancia de él, mientras revestía todo su cuerpo en un colosal fuego al rojo vivo. Pero tanto Natsu como Gildarts repentinamente mostraron expresiones de leve sorpresa y confusión al ver como las llamas que envolvían a Tsuna mientras retrocedía no solamente aumentaban su tamaño rápidamente, sino que además empezaban a liberar brillos de color rojo intenso y un brillante blanco.
-¡Modo Hakuenryu!-
Gritando fuertemente esas palabras, el feroz joven de puntiagudos cabellos rosados logro que las enormes llamas carmesí que rodaban todo su cuerpo adquieran un puro blanco y también que liberaran una brillante luz del mismo color. Sin mencionar que sus músculos y filosos dientes aumentaron levemente, al mismo tiempo que varias zonas de su piel color carne iban adquiriendo numerosas escamas de color blanco puro. Esa repentinamente, sorprendió y confuso Gildarts mientras que Natsu solamente mostraba una leve sonrisa de orgullo.
-¿Q-Que rayos? ¿Llamas blancas?...Además su poder mágico aumento ligeramente…- Reacciono Gildarts con leve sorpresa.
-Modo Dragón de Llamas Blancas. Ese poder lo adquirió al comer la luz blanca de la magia de la hija de Sting. Veo que su uso de ella ha mejorado bastante desde la última vez que la vi- Comento un sonriente Natsu.
-¡Por supuesto que sí, maldito viejo! ¡Y ahora veamos si puedes librarte de esto tan fácilmente, anciano!- Exclamo el emocionado Dragón de Llamas Blancas.
Para respaldar esas fieras palabras, el joven Dragon Slayer clavo sus pies con sandalias firmemente en aquel terreno montañoso mientras apretaba fuertemente cada uno de los músculos de su cuerpo y empezaba a recolectar una gran cantidad de aire en sus dos mejillas al igual que una gran cantidad de las brillantes llamas blancas que le rodeaban. Y luego de acumular lo suficiente, Tsuna se balanceo hacia adelante con gran fuerza y velocidad mientras gritaba fuertemente un único conjunto de palabras que eran…
-¡Hakuenryu no Hoko!-
Junto con un fuerte sonido parecido al alarido de una clase de bestia, el joven de puntiagudos cabellos rosados disparo de su boca una colosal ráfaga de brillantes y candentes llamas blancas que destruían todo el terreno por el que pasaban mientras avanzaban velozmente hacia Gildarts, el cual seguía sin mostrar nada de pánico o moverse de su posición. La unica acción que ese retirado mago de clase SS realizo, fue levantar tranquilamente su mano derecha hacia adelante mientras el ataque de Tsuna se acercaba cada vez más y más.
Y justamente en el momento en que esa colosal cantidad de ardientes y brillantes llamas hicieron contacto con la mano derecha de ese anciano de larga cabellera y barba anaranjado canoso, Tsuna se quedó totalmente sin palabras al ver como su ataque no solamente se detuvo en pleno aire, sino que repentinamente fue dividido en numerosos cuadrados de distintos tamaños para luego simplemente esfumarse como polvo.
-¡¿Q-Qué?! ¡¿Mis llamas blancas…desaparecieron?!...No… ¡¿Ese anciano las destruyo?!- Reacciono Tsuna con sorpresa y furia.
-La Magia Crash de Gildarts puede destruir incluso la magia, Tsuna. Tu eres el que no debe subestimarlo- Comentaba Natsu mientras observaba a su hijo a la distancia.
-Aunque como dije antes, no es una magia fácil de usar en especial a mi edad. Deberías agradecer que por el momento eres tan débil y no debo esforzarme tanto. Si hubiera usado solamente un poco más de mi poder en detener ese ataque de antes…te hubiera podido destruir por accidente, Tsuna- Dijo un sonriente, serio y amenazante Gildarts.
-Con que débil, eh…Parece que este anciano es un mago de clase SS después de todo. Si quiero tener una mínima oportunidad de pelear seriamente contra él y mi viejo, debo ir contra con todo lo que tengo aunque vamos empezando el entrenamiento. Tú estás de acuerdo conmigo… ¿Verdad, Bizarro?- Pensaba un serio Tsuna.
-¡Si! ¡Vamos a tener una buena pelea, compañero!- Exclamaba emocionado la otra personalidad de Tsuna que hablaba dentro de su cabeza.
-¡AAAAAAAHHHH!- Gritaban fuertemente Tsuna y su otra personalidad.
Gritando ferozmente y retirando repentinamente las escamas y llamas blancas que formaban parte de su Modo Dragón de Llamas Blancas, Tsuna apretaba fuertemente su único puño y sus demás músculos mientras pisaba con tal firmeza que el suelo a sus pies se fracturaba, su cuerpo se rodeaba de una intensa aura mágica de color rojo carmesí y distintas partes de su piel empezaban a liberar un candente humo. Al ver esa aura mágica que rodeaba al joven mago de fuego, los dos magos de clase SS presentes en la cima de esa montaña volvieron a sorprenderse levemente.
-¡¿Qué está pasando?! ¡El poder mágico está volviendo a aumentarse y ahora mucho más que antes…además, siento como si estuviera cambiando o algo así…!- Pensaba un Gildarts sorprendido.
-Esta sensación que transmite ese repentino aumento de poder mágico…Tsuna…parece que al fin aprendiste a cómo usar el poder de demonio que corre por tus venas…pero eso no es todo…- Pensaba un serio Natsu observando a su primogénito.
-¡AAAAAAHHH!- Seguía gritando el feroz joven de puntiagudos cabellos rosados.
Gritando cada vez más fuerte de manera sincronizada con la enorme aura mágica de color rojo intenso que rodeaba su joven cuerpo bien ejercitado, el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación empezó a realizar unos cambios radicales en su apariencia. Poco a poco, los cabellos rosados de Tsuna se volvían más puntiagudos de lo que ya eran, sus músculos aumentaron levemente de tamaño, sus uñas en manos y pies se volvieron mucho más afiladas al igual que los dientes colmilludos dentro de su boca.
Pero sin duda, uno de los cambios más sorprendentes en este joven mago de Fairy Tail fue como varias partes de su piel ardiente, sobre todo sobre su rostro, fue decorada con unas candentes escamas de dragón de un intenso tono carmesí y el otro cambio fueron sus ojos que tomaron un aspecto mucho más bestial, sin mencionar que uno de ellos adquirió un oscuro color dorado. Esos dos ojos de colores diferentes representaban la unión de Tsuna con su otra personalidad llamada Bizarro y que causaba aquella apariencia que sorprendía tanto a Gildarts como a Natsu.
-Bien… ¿Continuamos?- Hablaba seriamente el joven pelirosado con genes demoniacos corriendo por sus venas.
-Este repentino aumento de poder y esas escamas rojas… ¿Dragon Force?- Preguntaba Gildarts con enorme impresión.
-No. Los Dragon Slayers de la Cuarta Generación no poseen la habilidad de usar el Dragon. Este poder es una habilidad que solo Tsuna posee. El poder de combinar sus poderes de dragón con el poder de demonio que corre por sus venas…Es el Devil Dragon Force, ¿Tengo razón, Tsuna?- Preguntaba un sonriente Natsu.
-¡Si! ¡Y ahora te voy enseñar su poder, maldito viejo, anciano!- Exclamaba un determinado Tsuna mientras cubria su cuerpo escamoso y ardiente con unas colosales llamas de oscuros tonos carmesí.
-Esto parece que será divertido…- Decía la voz de un emocionado Bizarro dentro de la cabeza de Tsuna.
-El poder de un dragón combinado con el poder de un demonio…Pensar que alguien tan joven como él tiene una habilidad como esta. Pero eso no es todo. No sé porque…pero al ver a Tsuna en ese estado…siento como si hubiera dos seres en frente de mi…- Pensaba un serio Gildarts imaginando una extraña sombra a espaldas del joven pelirosado.
-Tsuna…- Pensaba un serio Natsu imaginando lo mismo que el anciano pelinaranjado canoso.
-¡Bien! ¡Ahora voy a atacarlos con todo lo que tenga, así que será mejor que se preparen!- Exclamo un determinado y sonriente mago de fuego a punto de lanzarse al ataque.
-¿Con todo lo que tienes? Entonces como magos y como guerreros, nosotros debemos mostrarte el mismo respeto, Tsuna. ¿No lo crees, Gildarts?- Preguntaba Natsu mostrando una leve sonrisa llena de seriedad.
-Si…Aunque solo será por unos momentos, ya que sería una gran lastima, si toda esta montaña y el bosques a su alrededor desaparecieran por completo- Apoyo un Gildarts igual de seria.
-¿Eh?- Reacciono Tsuna con confusión.
Al escuchar esas palabras salir de una manera confiada de las bocas de los dos magos de clase SS, el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación y la segunda personalidad que lo acompañaba dentro de su mente inmediatamente se confundieron, pero muy pronto aprendieron su significado. De un segundo a otro, Tsuna se vio obligado a pisar y a sujetarse firmemente del terroso suelo bajo sus pies debido a que la alta montaña en la que él se encontraba repentinamente había empezado a temblar de increíble manera.
Y esto ocurría al mismo tiempo que los dos magos de clase SS de Fairy Tail habían cubiertos sus musculosos cuerpos de adultos con unas gigantescas auras de respectivos colores rojo carmesí y blanco puro. Con las largas capas que cubrían sus cuerpos levantándose y agitándose fuertemente, Natsu y Gildarts mantenían sus respectivas miradas ocultas bajo densas sombras creadas por sus largas cabelleras mientras a cada segundo aquellas enormes auras mágicas que rodeaban sus cuerpos adultos bien ejercitados.
Eventualmente, las auras de poder mágico que rodeaban a unos imponentes Natsu y Gildarts se volvieron enormes pilares de energía que alcanzaban los nublosos cielos y que poseían tal poder que fragmentaban de gran manera los rocosos suelos de la cima de esa temblorosa montaña en donde se encontraban. El enorme pilar de brillante aura blanca que rodeaba a Gildarts poseía tal poder que el fuerte terremoto que hacía temblar aquella alta montaña en donde los tres magos de Fairy Tail, se extendió hasta el profundo bosque que le rodeaba y aparte de destruir varias zonas de este, obligaba a varias aves y animales a correr asustadamente hacia la dirección contraria de esa montaña.
Mientras que el brillante pilar de candente rojo carmesí que rodeaba a Natsu poseía un poder comparable al de Gildarts, también expulsaba un incomparable calor que provocaba que las numerosas y densas nubes que cubrían los cielos de esa zona y mucho más allá, al igual que varios lagos a miles de kilómetros de distancia, se secaban en tan solo unos instantes para luego desaparecer completamente sin dejar rastro. Al estar en frente de esos seres de colosales poderes mágicos, Tsuna no podía hacer nada más que mantenerse difícilmente de pie en aquel tembloroso y fracturado suelo de montaña.
-¡¿Q-Que es esto…?! ¡¿E-Esto…es su poder mágico?!...¡S-Se siente como si el aire y el suelo…hubieran desaparecido…y no pudiera respirar ni moverme…!- Era lo único que podía pensar el usuario del Devil Dragon Slayer estando en frente de sus dos oponentes.
-¡¿Qué pasa, mocoso?! ¡¿Por qué te quedas ahí quieto?!- Preguntaba un imponente Gildarts dentro del enorme pilar de energía blanca que era su poder mágico.
-¡¿Acaso no dijiste que ibas a superarme, Tsuna?! ¡Pelea!- Exclamaba un imponente Natsu dentro del enorme y candente pilar de energía rojo carmesí que era su poder mágico.
-¡¿P-Pelear?!-Pensaba Tsuna- ¡¿Yo?! ¡¿Contra ellos?! ¡D-Debe ser una broma! ¡¿C-Como puedo luchar contra alguien que tiene…semejante poder mágico?! ¡A-Aunque yo luche contra Acnologia…y contra Calm…luchar contra estos dos…sería un total suicidio! ¡D-Después de todo, ellos…!-
Con su rostro llenándose cada vez más de sudor causado por un incontrolable pánico y miedo, el joven de puntiagudos cabellos rosados miraba fijamente a los dos seres revestidos en enormes e intensos poderes mágicos, pero al hacerlo, él no estaba viendo a dos magos de Fairy Tail. Con sus ojos marrones y dorados fijos en Natsu, Tsuna no observaba más que un demoniaco dragón de escamas rojas que rugía fuertemente mientras extendía sus alas revestidas en llamas. Y al ver a Gildarts, el no veía nada más que la colosal silueta de un monstruo con grandes garras y colmillos.
-¡…No son humanos!- Pensaba un Tsuna lleno de terror para luego caer arrodillado al tembloroso suelo en un completo estado de shock.
-¿Cayo de rodillas? Bueno, era de esperarse. Parece que Natsu no podrá demostrar el punto que quería- Pensaba Gildarts mientras observaba al joven pelirosa.
-Si. Tú tienes razón, Tsuna. Todavía es demasiado pronto para que puedas pararte en frente de mi o de Gildarts. Aun así, Tsuna, tu…- Pensaba un serio Natsu observando a su hijo arrodillado.
-¡E-Es el fin! ¡Y-Yo no puedo moverme para nada…!- Pensaba un traumado Tsuna mientras las escamas de su Devil Dragon Force poco a poco empezaban a desaparecer.
-Es verdad. Aun con el poder que te ofrece el Devil Dragon Force, ellos están a un nivel muy superior al tuyo, Tsuna. Aunque uno de ellos sea tu padre, seguramente si tratas de luchar, terminaras perdiendo otra extremidad o incluso puede que mueras por la presión- Decía el llamado Bizarro dentro de la cabeza de Tsuna.
-¡¿Puede que muera…?!- Repetía Tsuna para luego clavar su único puño con frustración en el terroso suelo donde estaba arrodillado.
-Así es-Hablaba Bizarro- Y si el poder del líder de Spriggan Tail es igual al de estos dos, es definitivo que tu morirás en el momento en que vuelvas a encontrarte con él o algunos de sus supuestos generales. Tu…y tus compañeros-
-¡¿Eh?! ¡¿Mis…compañeros?!...Es verdad…Mis compañeros…- Pensaba Tsuna repentinamente ocultando la mirada de sus ojos bajo una sombra causada por sus rosados cabellos.
Al momento de escuchar las palabras de la otra personalidad que residía dentro de su cuerpo y que se hacía llamar Bizarro, el joven mago de fuego comenzó a ponerse de pie en aquel tembloroso y fracturado terreno de montaña, para luego apuntar una seria mirada a los dos poderosos magos de clase SS de su gremio. Y a pesar de que sus serios ojos filosos observaban fijamente tanto a Gildarts como a Natsu, Tsuna no veía nada más que la imagen de la máscara del emperador de Spriggan Tail junto con la silueta de sus doce generales desconocidos. Y luego esas imágenes fueron cambiadas por los rostros sonrientes de sus camaradas de Fairy Tail, Sabertooth, Lamia Scale y muchos más.
-Lo siento, todos. Había olvidado la razón por la que habia venido a este viaje con mi padre…- Pensaba un determinado Tsuna.
Con aquellos pensamientos firmemente gradados en sus cabezas, el joven de puntiagudos cabellos rosados sorprendió levemente a los dos magos de clase SS de Fairy Tail, los cuales seguían dentro de sus respectivos poderes mágicos de gran tamaño, al usar su único puño para golpearse fuertemente a sí mismo en el estómago. Y luego de ese golpe que le aparto todo su miedo, Tsuna inmediatamente desato un fuerte grito mientras las ardientes escamas rojas de su Devil Dragon Force volvían a su piel y todo su cuerpo se veía revestido por unas colosales llamas carmesí oscuro, que no se comparaban en nada a los dos poderes mágicos que rodeaban a sus oponentes.
-¡AAAAAAAHHHH!- Gritaba el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación con enorme ferocidad mientras aumentaba el tamaño de las llamas que le rodeaban.
-Aunque el haya logrado superar su miedo, él todavía sabe muy bien que no está nada cerca de compararse a nosotros. Pero aun así, el…- Pensaba Gildarts observando al feroz mago de fuego.
-…El todavía quiere luchar contra nosotros. No por orgullo, no por querer hacerse más fuerte o para demostrar que es el mejor. Sino para poder proteger a sus compañeros. Ese espíritu…- Pensaba Natsu observando orgulloso a su hijo.
-¡..Es el de un verdadero mago de Fairy Tail!- Pensaban los dos magos de clase SS con gran orgullo.
-¡Vengan, monstruos! ¡Estoy mucho más que encendido!- Gritaba Tsuna lanzándose a la batalla contra dos de los más poderosos magos de su gremio.
…Unos minutos después…
-Oh, tu mocoso lo hizo mucho mejor de lo que esperaba, Natsu. Quien diría que lograría superar un miedo tan grande como el suyo en tan pocos segundos- Comentaba Gildarts algo sorprendido.
-Sí, sinceramente, yo también lo estoy-Hablaba Natsu- Yo no solamente quería entrenarlo físicamente, sino también mentalmente. Quería enseñarle que si es por sus seres queridos, él debe enfrentarse a cualquier miedo que tenga, no importa que tan grande sea. Así que buen trabajo, Tsuna-
Tras varios minutos después de haber cancelado las respectivas colosales auras de poder mágico que les rodeaban, Natsu y Gildarts observaban con leves sonrisas en sus rostros, al inconsciente joven de puntiagudos cabellos rosados que se encontraba a unos metros en frente de ellos y que se encontraba tendido en el terroso suelo de aquella montaña y en medio de un pequeño charco de sangre causado por las numerosas y diferentes heridas que cubrían a todo su cuerpo joven.
-Y dime, Gildarts, ¿Qué tal si tenemos un pequeño combate entre nosotros por los viejos tiempos?- Preguntaba un sonriente y emocionado Natsu mientras lanzaba varios golpes al aire.
-Si te das cuenta que tu hijo está casi muerto en frente de nosotros, ¿Verdad?- Preguntaba Gildarts mientras una gota de sudor bajaba por su cabeza.
...Varias horas después…
La profunda noche había llegado al basto Reino de Fiore y las estrellas se encontraban brillando hermosamente en los oscuros cielos por encima de aquella alta montaña en la que se encontraban un joven y dos magos de clase SS de Fairy Tail. Y un poco al borde de la cima de esta montaña, se podía ver como se encontraba tranquilamente sentado y observando el cielo nocturno; joven de puntiagudos cabellos rosados, filosos ojos marrones, que poseía un brazo apuntado del hombro para abajo, que no vestía nada que unos pantalones blancos y que se encontraba totalmente lleno de vendas medicas de la cabeza hasta los pies.
-…- Se mantenía Tsuna en silencio mientras observaba el precioso cielo estrellado de aquella noche.
-¿Te molesta si me siento también?-
Al escuchar esa voz a sus espaldas, el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación volteo la mirada para terminar viendo como a su lado ahora se encontraba un sonriente hombre adulto de largaba y puntiaguda cabellera rosada y filosos ojos marrones, y que al igual que él, no vestía nada más que unos pantalones blancos cortos y poseía una marca roja de Fairy Tail grabada en su hombro derecho.
-Viejo…- Dijo el joven pelirosa al ver a su padre.
-¿Qué haces aquí, Tsuna? ¿No puedes dormir?- Preguntaba Natsu mientras se sentaba en el terroso suelo al lado de su hijo.
-¡Obviamente! ¡¿Cómo rayos voy a poder dormir con todo este dolor y vendas molestándome, maldito viejo?! ¡Me sorprende que pueda moverme!- Exclamaba Tsuna bastante molesto.
-Eso es gracias a un ungüento hecho con unas plantas especiales que crecen únicamente por esta zona y que pusimos debajo de las vendas. Gracias a él, seguramente estarás bien en la mañana para así seguir entrenando- Explicaba el emocionado mago de fuego adulto.
-Dirás para que tú y ese anciano me sigan dejando al borde la muerte, maldito viejo. Verán que muy pronto los hare arrepentirse- Comentaba el joven mago de fuego irritado.
-Estoy ansioso por verlo. Por cierto, Tsuna…hay unas cosas que quiero preguntarte…sobre tu Devil Dragon Force- Dijo Natsu repentinamente mostrándose serio.
-¿Eh?- Se mostró Tsuna con leve sorpresa y confusión.
…Varios minutos después…
-Ya veo…con que eso es lo que pasa…- Dijo Natsu tras escuchar las palabras de su primogénito.
En una pequeña entre padre e hijo, Tsuna le había contado a Natsu todo el asunto del ethernano de Acnologia dentro de su cuerpo y como este iba creciendo poco a poco en medida del crecimiento de su propio poder mágico. También le conto sobre la segunda personalidad que habitaba en su interior que el había denominado Bizarro, y como tenía que compartir su cuerpo con él para poder controlar el poder del Devil Dragon Force. Y le menciono además como el casi se convierte en un clon de Acnologia durante su pelea con el líder del grupo Unique Oracion, Calm.
-…Quien hubiera pensado que ese desgraciado de Acnologia haría tal cosa antes de morir de una vez por todas. Maldición- Comentaba el hombre de largos cabellos rosados con frustración.
-Y que lo digas. Se nota que es un mal perdedor. Aunque creo que él no hubiera podido hacer lo mismo contigo, ¿Verdad, maldito viejo?- Preguntaba el joven lleno de vendas con una leve sonrisa.
-¿Ah?...Con que al fin te diste cuenta, eh- Respondió Natsu para luego soltar un leve suspiro.
-Si. Fue casi instantáneamente al ver ese poder mágico tuyo y también el del anciano. El y tú…cualquiera de los dos hubiera podido luchar solo contra Acnologia incluso luego de que el absorbiera los poderes de Zeref. A diferencia mía, ustedes no hubieran necesitado el poder del Fairy Cross para ser sus rivales, ¿Verdad, viejo?- Preguntaba un serio Tsuna.
-Sí, yo hubiera podido solo contra el-Hablaba Natsu- Y no solamente yo. Posiblemente Erza, Laxus o Gajeel hubieran podido contra él. Pero supongo que todos pensaron lo mismo que yo en aquel momento. Que esa era su misión y que era una experiencia que los haría crecer de varias maneras. Pero tal vez si nosotros nos hubiéramos encargado de Acnologia de una vez por todas en vez de mantener esas ideas en nuestras cabezas, ese joven llamado Rin no hubiera tenido que sacrificarse y tú no estarías pasando por tantos problemas ahora-
-El pasado es pasado. No podemos cambiarlo. Y sacrificarse fue la determinación de Rin por proteger a Serena, no podemos negarla, así que no digas esa clase de cosas, maldito viejo. Y sobre el asunto de Acnologia no te preocupes. Antes de volverme un monstruo que puede lastimar a todos, yo me volveré un mago tan fuerte que derrotara a todos y a todo…incluso al Acnologia dentro de mí. Además, le prometí a Serena que me volvería fuerte y eso es algo que definitivamente no voy a romper- Dijo un serio Tsuna mientras observaba el cielo nocturno.
-Ya veo…entonces no me queda otra que ayudarte a cumplir esa promesa. Ese es la única cosa que puedo darte como padre- Apoyo Natsu también fijándose en el cielo oscurecido junto con su hijo.
-Si…Gracias, papa- Susurro Tsuna colocando una leve sonrisa en su rostro.
Y así, tanto como hijo como para padre, los días de entrenamiento comenzaban y terminaban en un veloz abrir de ojos. Día tras día tras día, un determinado Tsuna se enfrentaba sin miedo a los colosales poderes mágicos que poseían unos imponentes Natsu y Gildarts. Y aunque la mayoría de las veces, el pelirosa terminaba derrotado y muy mal herido, el sentía como poco a poco sus habilidades iban creciendo, pero no era el único.
Estando en distintos lugares del basto Reino de Fiores con sus respectivas familias y acompañantes o estando solos tambien; Marcus, Alicia, Raine, Sonia, Ryos, Lucia y Roku entrenaban arduamente, provocando que sus fuerzas y habilidades fueran creciendo poco a poco. Y era lo mismo para Lisa y Sorano de Sabertooth, Leo y Ur de Lamia Scale, y muchos otros magos de distintos gremios. Todo con el fin de derrotar a Spriggan Tail.
…Mientras tanto en la Ciudad de Magnolia…Un Año Después…
En el primer día del año X814, el hermoso cielo azul decorado con algunas pocas nubes esponjosas y los radiantes rayos de un brillante y cálido sol ayudaban a mejorar la belleza de la gloriosa ciudad de Magnolia. Pero aunque esta ciudad se encontraba tan hermosa y pacifica como la mayor parte del tiempo, sus numerosas casas, edificios y calles se encontraban en mayor parte vacíos, y esto se debía a que la gente de esta ciudad y muchas otras habían sido evacuadas por los miembros del consejo mágico debido a una guerra entre mundos que estaba bastante cerca.
Pero incluso sabiendo eso, había un lugar que se encontraba en el centro de la ciudad de Magnolia que se encontraba tan animado como siempre, y ese era el edificio perteneciente al gremio de magos, Fairy Tail. Aunque la mayoría de sus miembros se encontraban en distintas partes de Fiore realizando arduos entrenamientos, los magos de Fairy Tail que quedaban mantenían a este tan alegre como siempre. Y en frente del edificio de Fairy Tail se podía apreciar cómo se encontraba de pie cierta persona.
Siendo bañada por cálidos rayos solares, esa sonriente, voluptuosa y bella joven de 19 años edad se mantenía en pie en frente de Fairy Tail mientras sus largos cabellos negros se agitaban con la fresca brisa del viento y sus hermosos ojos cafés no observaban nada más que el horizonte de Magnolia. Vistiendo una blusa blanca por debajo de una chaqueta marrón de mangas largas, una falda de color azul y unas lindas sandalias, esa joven no se movía para nada de su posición y solamente sonreía levemente mientras observaba la dirección en donde se encontraba la entrada a la ciudad y mientras tocaba suavemente con sus mano izquierda, su marca de Fairy Tail que era de color rosado y que se mantenía grabada en su mano derecha.
-Y bien, ¿Quién será el primero en llegar?- Se preguntaba una ansiosa y contenta Serena.
…Y así el tiempo pasa y un nuevo capítulo se abre en la vida de los jóvenes magos…
Continuara…
