Fairy Tail: Una Aventura Eterna

Tercer Arco

Capítulo 8/81: ¡Ha Pasado Tiempo!

El encuentro con Serena Dragneel, el descubrimiento de Helland, la declaración de guerra del ejército de magos llamado Spriggan Tail, la derrota ante el Emperador de Spriggan Tail y dos de sus doce generales, y la petición de la Reina Hisui, incitaron a los jóvenes magos de Fairy Tail a alejarse la ciudad de Magnolia para así poder prepararse para la dura batalla que ocurriría dentro de un año en el basto Reino de Fiore.

Estando en distintas zonas del basto Reino de Fiore con sus respectivas familias o solos; Marcus, Alicia, Raine, Lucia, Ryos, Sonia, Roku, Lisa, Sorano, Leo, Ur y muchos otros magos de otros gremios se entrenaban ardua y ferozmente con el objetivo de hacerse más fuertes. Y era lo mismo para Serena Axel que se había quedado en Magnolia y que en un repentino acto del destino se encontró con el mago oscuro más grande de todos, Zeref, el cual le había rebelado su verdadera identidad y origen como uno de sus demonios y que le ofreció la oportunidad de devolverle sus poderes, lo cual ella acepto tras pensarlo bastante.

Mientras que Tsuna por su parte se entrenaba difícilmente con dos seres que poseían poderes mágicos más allá de la imaginación humana. Y estos eran su padre, Natsu Dragneel y el As de Fairy Tail, Gildarts Clive. Pero sin rendirse ante la diferencia de poder y con el pensamiento de proteger a sus seres queridos al igual que todos sus compañeros en distintas zonas de Fiore, Tsuna siguió entrenándose duramente día tras día. Y así el tiempo paso, un año se completó, y la historia continua para los jóvenes magos…

Continuación…

En el primer día del año X814, el hermoso cielo azul decorado con algunas pocas nubes esponjosas y los radiantes rayos de un brillante y cálido sol ayudaban a mejorar la belleza de la gloriosa ciudad de Magnolia. Pero aunque esta ciudad se encontraba tan hermosa y pacifica como la mayor parte del tiempo, sus numerosas casas, edificios y calles se encontraban en mayor parte vacíos, y esto se debía a que la gente de esta ciudad y muchas otras habían sido evacuadas por los miembros del consejo mágico debido a una guerra entre mundos que estaba bastante cerca.

Pero incluso sabiendo eso, había un lugar que se encontraba en el centro de la ciudad de Magnolia que se encontraba tan animado como siempre, y ese era el edificio perteneciente al gremio de magos, Fairy Tail. Aunque la mayoría de sus miembros se encontraban en distintas partes de Fiore realizando arduos entrenamientos, los magos de Fairy Tail que quedaban mantenían a este tan alegre como siempre. Y en frente del edificio de Fairy Tail se podía apreciar cómo se encontraba de pie cierta persona.

Siendo bañada por cálidos rayos solares, esa sonriente, voluptuosa y bella joven de 19 años edad se mantenía en pie en frente de Fairy Tail mientras sus largos cabellos negros se agitaban con la fresca brisa del viento y sus hermosos ojos cafés no observaban nada más que el horizonte de Magnolia. Vistiendo una blusa blanca por debajo de una chaqueta marrón de mangas largas, una falda de color azul y unas lindas sandalias, esa joven no se movía para nada de su posición y solamente sonreía levemente mientras observaba la dirección en donde se encontraba la entrada a la ciudad y mientras tocaba suavemente con sus mano izquierda, su marca de Fairy Tail que era de color rosado y que se mantenía grabada en su mano derecha.

-Y bien, ¿Quién será el primero en llegar?- Se preguntaba una ansiosa y contenta Serena.

-Esto… ¿Serena-chan? ¿Qué haces aquí afuera?- Preguntaba un viejo Macao saliendo momentáneamente del interior de su gremio.

-En serio nos vendría tu ayuda aquí dentro. Algunos se están alocando aquí dentro, y nos gustaría que nos ayudaras a calmarlos- Decía un viejo Wakaba también saliendo momentáneamente del gremio.

-Generalmente no nos importaría que una buena fiesta si iniciara, pero puede que la Maestra llegue hoy, y…- Hablaba un asustado Macao.

-…No quisiéramos morir antes de la batalla contra los Spriggan- Apoyaba Wakaba en el mismo estado.

-Ah…Entiendo. Ya voy- Contesto la hermosa joven pelinegra mostrándose al principio levemente confundida y sorprendida para la luego mostrar una tierna leve sonrisa.

Tras dar esa respuesta a los dos veteranos de su gremio, Serena volvió a voltear solo por un momento su mirada de bellos ojos cafés hacia el horizonte de la ciudad de Magnolia y con dirección a la entrada a esta, y luego de mostrar una leve sonrisa nuevamente, ella regreso al interior del edificio de su gremio para así calmar el desorden que estaban causando los miembros que quedaban de este. Pero mientras el tiempo para una guerra que ocurriría el primer día de un nuevo año en Fiore avanzaba como el tiempo de cualquier día normal, Serena, la cual actuaba como una agradable mesera para todos los miembros de su gremio, hacia fluir sus pensamientos con total normalidad y estos eran…

-Aunque para mí ha parecido mucho más tiempo, finalmente un año completo ha pasado desde que todos se fueron a entrenar. El gremio sigue tan animado como siempre, pero creo que los veteranos lo mantienen así para que yo no me deprima ya que ahora mismo soy la miembro más joven en estar aquí. Y aunque aprecio sus esfuerzos y trato de mostrar una sonrisa ante ellos cuando hago mi trabajo de mesera, en realidad estoy realmente triste. Principalmente es por la falta de Tsuna y todos los demás que han estado a mi lado desde mi amnesia comenzó y posiblemente mucho antes de eso, pero eso no es todo. Una parte de mi tristeza proviene de saber mi verdadero origen. Soy…un demonio creado por el mago oscuro, Zeref. Sé que fue mi decisión que mis poderes regresaran y se aumentaran gracias al poder del alma de Zeref…pero aun así no he podido evitar sentirme triste y asqueada cada vez que entrenaba para dominar estos poderes durante este largo año…pero aun así…fue para luchar al lado de todos y protegerlos-

Un par de horas después…

Tras haber calmado el alboroto dentro del edificio de Fairy Tail pero sin arruinar el estado de ánimo de todos, la joven que ahora sabía que ella era una demonio de los libros de Zeref volvió a salir al exterior del edificio de su gremio y estando ahí, ella se limpió el poco sudor que había sobre su hermosa piel y luego simplemente soltó un leve suspiro de cansancio, todo para después volver a fijar sus bellos ojos cafés en el horizonte de Magnolia.

-Ah…Ah…Pensar que todos ellos son adultos pero tienen que ser calmados por una adolecente. La Maestra seguramente la tenía difícil- Comentaba Serena levemente cansada.

Luego de haber dicho esas palabras y haber soltado un leve suspiro de cansancio, la joven de largos cabellos negros continúo observando el distante horizonte de su ciudad con una cálida sonrisa decorando su rostro. Pero con el pasar de varios minutos decorados con varias brisas de viento que agitaban levemente sus largos cabellos de color negro, Serena poco a poco empezó a cambiar esos esperanzados ojos cafés por unos llenos de leve tristeza y a quitar esa pequeña sonrisa de su rostro.

-Ya falta poco para que llegue la hora que declaro Spriggan Tail para su llegada, pero aun así…no ha venido nadie todavía… ¿Acaso…están asustados y no vendrán? ¡¿Eh?! ¡¿Qué estoy diciendo?! ¡Es imposible que ellos no vengan o que estén asustados! ¡Ellos se hicieron más fuerte para proteger al gremio y a Fiore! ¡Es imposible que no vengan… ¿Verdad?!...Ellos no abandonarían al gremio…o a mí… ¿Verdad?- Pensaba Serena con gran preocupación mientras mantenía sus ojos cerrados.

-¿Qué pasa, Serena? Te ves preocupada por algo-

En el repentino momento en que una voz femenina resonó al alcance de sus dos oídos, toda la tristeza que invadía a la joven demonio de los libros de Zeref inmediatamente fue despedazada para luego simplemente desaparecer. Dándose rápidamente la vuelta, Serena abrió sus ojos cafés con gran sorpresa y alegría, debido que ante estos ahora se encontraba presenta una hermosa, curvilínea y voluptuosa mujer adulta.

Al igual que la larga cabellera negra de Serena ahí presente en frente del gremio de Fairy Tail, los hermosos largos cabellos color carmesí de esa mujer se agitaban levemente con las refrescantes brisas del viento mientras ayudaban a decorar su rostro sonriente, y que poseía unos preciosos ojos marrones. Esa mujer se encontraba vistiendo con la parte superior de una armadura que le quedaba a la medida y que también poseía unas metálicas hombreras y guantes, sin mencionar que también traía una falda azul y unas botas negras. Y sobre todo, esa mujer poseía la marca de Fairy Tail en su pierna izquierda en un color rojo azulado. Al ver esa persona en frente de ella, Serena sintió con gran felicidad y sorpresa.

-¡¿Maestra?! ¡Me alegra verla después de tanto tiempo…! Pero por un momento llegue a pensar que era…- Hablaba Serena con felicidad.

-¿Maestra? ¿De que estas hablando, Alicia? Mi madre no está aquí-

-… ¿Eh?- Reacciono la pelinegra de repente con confusión.

Escuchando por segunda vez la voz de la llamada Erza Scarlet, Serena se percató que esta era ligeramente más aguda, más juvenil, de lo que debería, por lo cual volvió a apuntar su mirada hacia ella. Haciendo eso, la joven de largos cabellos negros se percató como esta mujer que lucía como la séptima maestra de Fairy Tail, en realidad era una joven adolecente como de 19 años de edad igual que ella. Y aunque su vestimenta lucia igual, Serena observo como los largos cabellos escarlatas de esta joven en realidad poseían en su fleco unos mechones de color azul, y debajo de su ojo izquierdo se encontraba un peculiar tatuaje. Al percatarse de la verdadera identidad de esa joven maga de Fairy Tail, Serena se alegró y sorprendió de igual manera.

-¡¿Eh?! ¡¿Alicia?! ¡¿En serio eres tú?!- Reacciono la joven demonio con gran impacto.

-¿Quién más si no? Me alegro mucho de verte después de tanto, Serena- Respondió sonriente la hija de la séptima maestra de Fairy Tail, Alicia Scarlet.

-¡Yo también!- Dijo una muy contenta Serena lanzándose a abrazar a la peliescarlata, la cual respondió igual de feliz. Pero luego de unos segundos, la pelinegra se alejó por un momento para fijarse la apariencia de su compañera-…Por cierto, Alicia, esta apariencia…-

-Ah, ¿Te refieres a la armadura? Bueno, durante los entrenamientos con mi madre y mi padre mis ropas normales se hacían trizas en tan solo un segundo, así que yo decidí vestir una armadura ligera durante el resto del entrenamiento y digamos que me acostumbre a tenerla siempre conmigo. Mi padre me ha dicho varias veces de camino aquí que me parezco a mi madre- Contestaba Alicia entre algunas risas.

-En realidad, así es. Juraría que en realidad era la Maestra la que estaba en frente de mí. Pero no es solamente por su apariencia, sino por su presencia que era una sumamente fuerte…Alicia, ¿Qué tan parecida te habrás hecho a la Maestra durante este año?- Pensaba Serena seriamente observando a su compañera.

-¿Por qué me miras tanto? ¿Acaso me veo rara?- Preguntaba Alicia algo avergonzada.

-Ah, para nada, ese look te queda bien. Por cierto, ¿Y la Maestra y Jellal-san? ¿Acaso no vienen contigo?- Preguntaba la joven de cabellos negros al observar por los alrededores.

-Mis padres están hablando con los grupos de caballeros del consejo mágico para que Fairy Tail pueda coordinarse bien con ellos durante la batalla contra Spriggan Tail. De esa forma proteger mejor la ciudad- Explicaba la joven usuaria de Re-Equipar y magia de cuerpo celestial.

-Ya veo. Eso significa que ustedes son los primeros en llegar de su entrenamiento- Dijo Serena con una sonrisa.

-Bueno…eso no es completamente cierto- Dijo Alicia algo dudosa.

-¿Eh? ¿A qué te refieres?- Preguntaba la pelinegra confusa.

-Bueno…-

-¡AAAAAAHHHH!-

Escuchando repentinamente un fuerte grito que interrumpió a la joven de largos cabellos carmesí con un mechón azul, tanto ella como la joven de largos cabellos negros a su lado cambiaron la dirección de sus miradas hacia adelante. Haciendo eso, Serena y Alicia observaron con leve confusión y sorpresa como lejanamente en uno de los tantos caminos en Magnolia que llevaban al edificio de Fairy Tail, se encontraba un ser que corría tan velozmente que creaba una enorme nube de polvo a sus pies y que le seguía.

Con cada firme y veloz que sus pies daban, ese ser se acercaba cada vez más y más al edificio del gremio de magos de Magnolia, Fairy Tail, y permitiendo a las dos jóvenes magas que estaban en frente de este observarle cada vez mejor. Se podía ver que ese ser que se acercaba a toda velocidad a Fairy Tail era en realidad una joven adolecente como de 19 años de edad que poseía un largo cabello café atado en una cola de caballo y unos bellos pero fieros ojos negros.

La ropa que esa joven traía estaba basada en un chaleco verde que estaba cerrado, poseía un cuello levantado, mangas largas pero dobladas y un poco de escote. También poseía unos pantalones blancos, unas botas marrones y la marca de Fairy Tail grabada en su antebrazo derecho en color griseo. Y corriendo a increíble velocidad, a pesar de la enorme distancia entre su posición y el gremio de Fairy Tail, esa joven usuaria del Take Over logro llegar al frente de este en cuestión de segundos, para solo gritar una única palabra.

-¡Hombre!- Gritaba fuertemente esa bella joven de actitud varonil repentinamente frenando su carrera al frente del edificio de su gremio.

-¡¿Eh?! ¡¿Sonia?!- Reacciono Serena con bastante sorpresa.

-¡Oh, Serena, cuanto tiempo! ¡Y… ¿Eh?! ¡¿Alicia?! ¡¿Llegaste primero?!- Reacciono Sonia tanto alegre como sorprendida al ver a sus dos jóvenes compañeras.

-Así es. Esta competencia la gano yo- Contesto la peliescarlata con una sonrisa de victoria.

-¿Competencia? ¿De están hablando ustedes dos?- Preguntaba Serena con confusión.

-Como te decía, cuando entramos a Magnolia, mi familia se encontró con la familia de Sonia, y justamente luego de saludarnos, ella me desafío a ver quién llegaba primero al gremio y por supuesto que acepte. Pero cuando empezamos, Sonia repentinamente salió corriendo a no sé dónde, mientras yo seguí el camino recto al gremio y gane- Explicaba la hija de la séptima maestra de Fairy Tail.

-¡No presumas, Alicia! ¡La única razón por la que ganaste es porque quería ver si lograba llegar antes que tú al gremio incluso atravesando cada una de las calles de Magnolia! ¡Si yo hubiera seguido el camino recto, tu serias la perdedora!- Exclamaba la pelicafe furiosa.

-¿Eh? ¿Atravesaste todas las calles de Magnolia?- Repitió Alicia confusa.

-¡Si! ¡Quería probar la nueva velocidad que adquirí entrenando en los bosques! ¡Antes me tardaba más de media hora en recorrer cada una de las calles de la ciudad, pero ahora solo me tarde unos minutos! ¡Me impresione a mí misma! ¡Ahora soy mucho más hombre que antes!- Respondió Sonia con gran orgullo.

-Pero sigues siendo una mujer. Me alegra ver que no has cambiado para nada, Sonia- Comento Serena entre risas.

-¡¿Qué?! ¡¿Qué no he cambiado?! ¡¿Qué estás diciendo, Serena?! ¡Por supuesto que he cambiado! ¡Ahora soy mucho más hombre que antes y eso se nota bastante en el tamaño de mis músculos! ¡¿Acaso no los ves?!- Exclamaba una animada Sonia mientras hacía varias poses para enseñar los músculos de su cuerpo femenino, aunque estos no se notaban casi nada.

-El único cambio que te veo, es que te volviste más ruidosa-

-Y tú volviste más gruñón. Aunque es algo lindo en realidad-

-¡¿Eh?!...¡Y tu volviste mucho, mucho más molesta, maldita mocosa!-

-Dices eso, pero apuesto que te gusta verme, ¿Verdad? Eres todo un Tsundere-

-¡Aye, sir!-

-¡Malditos…!-

Al escuchar ese par de voces masculinas y una femenina y que les resultaban tan familiares; Serena, Alicia y Sonia voltearon sus miradas hacia la misma dirección y pudieron ver que ahora junto a ellas en frente del gremio se encontraban un par de jóvenes como de 14 años de edad, una chica y un chico para ser más exactos, y también un pequeña gato humanoide. El joven que a pesar de su edad, poseía un cuerpo atlético, tenía unos largos y un poco puntiagudos cabellos verdes que eran amarrados con una cinta en forma de cola de lobos, unos filosos ojos de color café y por algún motivo, tenía un par de colmillos pintados en sus mejillas con pintura roja.

Y la vestimenta de ese joven se encontraba basada en una sudadera verde sin mangas bajo una chaqueta marrón abierta y de largas mangas, unos pantalones también marrones, unos zapatos negros y poseía la marca de Fairy Tail en su antebrazo derecho en color verde. Mientras que la animada y linda joven que le acompañaba poseía unos cortos cabellos rubios que le llegaban hasta el cuello y decorado con algunos flecos y tenía unos hermosos ojos de color marrón.

Y su apariencia estaba basada en una blusa blanca que tenía un corazón azul dibujado en el pecho y debajo de una chaqueta negra, una falda corta de color azul, unas lindas sandalias rosadas, un cinturón que cargaba un pequeño látigo de un lado y varias llaves doradas de otro, y la marca de Fairy Tail de color amarillo en su mano derecha. Mientras que el pequeño gato humanoide que volaba sobre esos dos jóvenes con las blancas alas que surgían de su espalda, poseía un pelaje azulado, un chaleco naranja y la marca de Fairy Tail grabada en su espalda. Al ver a esos tres seres, era imposible que Serena, Sonia o Alicia no se alegraran.

-¡Lucia-chan! ¡Roku! ¡Happy!- Nombraba Serena con gran felicidad al ver a los dos jóvenes y al exceed.

-¡Aye! ¡Hola, Serena, Alicia, Sonia!- Respondió un Happy igual de alegre.

-¡Estamos de regreso!- Dijo Lucia mostrando una gran sonrisa de felicidad.

-Como ella dijo- Apoyaba Roku con leve vergüenza.

-¡Bienvenidos!- Dijo la joven demonio con gran alegría.

-En serio ha pasado bastante de que nos los vemos. Casi ni los reconozco, Lucia, Roku. Han crecido bastante durante este año, ¿Verdad?- Dijo Alicia observando la estatura de los dos miembros más jóvenes de su gremio.

-Gracias por el cumplido, pero agradecería que no usara palabras como "Han crecido bastante", Alicia-san. A pesar de que ya tengo 14 años, mi pecho no ha cambiado para nada. Y esto tuve que soportarlo mientras estaba en una playa en donde veía casi todos los días a mi madre en bikini. Maldición, ¿Cómo es que mi mama y yo somos tan diferentes?- Decía una deprimida Lucia que soltaba una cascada de lágrimas de sus ojos.

-Ya, ya- Decía Happy tratando de calmar a la hija más joven de su mejor amigo mientras que Serena y Alicia se reían levemente.

-Por cierto, ¿Qué hacen ustedes dos regresando juntos? ¿Eh, Roku? ¿Acaso estaban en una cita o algo así antes de regresar al gremio? ¡Eres todo un hombre, ¿Verdad, Roku?!- Comentaba Sonia de manera picara al joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación.

-¡Tch! ¡Ya soporte todas las bromas de ese tipo por parte del gato de camino hacia aquí, así que no te les unas, mujer varonil! ¡La única razón por la que estoy con esta molesta mocosa es porque me la encontré cuando ella y al gato andaba divagando por las calles de la ciudad como unos niños perdidos!- Respondía el joven Nirvit con bastante rabia.

-¡No me llames mocosa! ¡Aunque haya pasado un año, los dos seguimos teniendo la misma edad! ¡Y yo no estaba perdida! ¡Happy y yo solamente estábamos paseando para ver si Magnolia había cambiado algo durante todo este tiempo!- Dijo Lucia levemente molesta con el joven peliverde.

-Aunque sigue igual. Pero está demasiado sola. Aparte de los soldados del consejo mágico por los alrededores, no vimos a ninguna persona en la ciudad- Comentaba Happy mientras volaba.

-Eso es porque los soldados del consejo mágico evacuaron a todas las personas de Magnolia que no van en participar en la batalla contra Spriggan Tail a un lugar seguro. E hicieron lo mismo en todas ciudades de Fiore, para que nadie inocente saliera lastimado con esta guerra entre mundos- Explicaba Alicia ahí presente.

-Eso significa que podremos luchar con todo lo que tenemos sin preocuparnos de lastimar a los civiles-

-Podremos volvernos locos-

-Ustedes parecen que en serio están disfrutando esta batalla entre mundos. Y eso que ni siquiera ha comenzado-

Al escuchar de nuevo dos voces masculinas y una femenina, los jóvenes magos de Fairy Tail que se encontraban en frente del edificio de su gremio voltearon la dirección de sus miradas solo para terminar viendo como a sus alrededores se encontrabas dos jóvenes de 19 años y un pequeño gato humanoide. Uno de esos jóvenes era un varón de aspecto rudo y notablemente musculoso que poseía una larga y puntiaguda cabellera negra que llegaba hasta su espalda y estaba amarrada en forma de cola de caballo, unos filosos ojos de color marrón, unos puntiagudos dientes que se notaban en su gran sonrisa y múltiples piercings de hierro decorando su rostro.

Y su vestimenta estaba basada en una bandana roja amarrada alrededor de su frente, una sudadera verde, un largo y abierto abrigo de cuero negro sin mangas, unos jeans grises, unas botas negras, y la marca negra de Fairy Tail en su robusto hombro izquierdo. Mientras que la persona al lado de ese pelinegro; era una hermosa, voluptuosa y curvilínea joven de largos y ondulados cabellos de color azul y unos bellos ojos que poseían el mismo color.

Y ella vestía con un gorro Cossak de color azul oscuro con la imagen de una flor a un lado, un poco ajustado abrigo-vestido de color azul marino que estaba decorado también con un chal a la altura de sus hombros y del mismo color, unas medias altas de color junto con botas largas marrones y la marca de Fairy Tail en su pierna derecha en color azul marino. Y el pequeño gato humanoide que caminaba al lado de esos dos jóvenes, poseía un pelaje negro como pantera, unos pantalones marrones, una pequeña espada colgando en su espalda y la marca de Fairy Tail grabada en su espalda igual que Happy.

-¡Ustedes también vinieron! ¡Ryos! ¡Raine! ¡Lily!- Decía Serena llena de felicidad.

-¡Gee hee!- Rieron tanto Ryos como Pantherlily al ver a sus compañeros.

-¡¿Cómo están, todos?! ¡Raine se alegra mucho de verlos a todos!- Exclamaba la joven maga de hielo con felicidad.

-¡Nosotros también nos alegramos de verlos a ustedes!...Pero, Raine…- Hablaba la joven demonio al principio feliz pero luego en un tono confuso.

-… ¿Qué pasa con esa apariencia?- Termino de preguntar Sonia en el mismo tono de confusión.

-¿Eh?- Reacciono Raine con confusión.

Al notar la miradas de confusión y sorpresa de sus compañeras y la expresión de vergüenza en el rostro de sus compañeros, la joven de larga cabellera azul oscuro procedió a bajar su mirada solo para terminar viendo algo que le provoco un leve sonrojo en sus mejillas. Raine notaba como el vestido-abrigo que ella portaba ahora se encontraba en el suelo, mientras ella ahora solo poseía su sensual ropa interior de color negro.

-¡Ah!- Dijo Raine al notar su desnudez.

-¡Nada de "Ah"! ¡¿Por qué demonios te desnudaste, Raine?!- Preguntaba Alicia con vergüenza y asombro.

-Raine lo siente por sorprenderlos, todos. Es que desde que Raine entreno con sus papa y mama en las montañas, me quito la ropa sin siquiera darme cuenta cuando estoy bastante feliz- Explicaba la peliazul oscuro entre risas.

-Ahórrate las explicaciones, y ponte la ropa de una vez- Dijo Roku tanto enojado como avergonzado mientras trataba de mantener sus ojos cafés cerrados.

-¿Es que acaso no le da vergüenza, Raine-san?- Preguntaba Lucia observando solamente cierta parte del cuerpo expuesto de su compañera.

-En realidad, no tanto como debería. Raine se siente un poco más cómoda así, pero igual me pondré la ropa para no molestarlos, todos- Respondió la sonriente maga de hielo tomando su vestido en el suelo.

-¡Esto es malo! ¡Al fin, al fin Raine termino adoptando el habito de Gray-san de quitarse la ropa!- Pensaba Serena sorprendida igual que muchos otros.

-Aunque pasando tanto tiempo con su padre en las montañas, creo que solo era cuestión de tiempo- Comentaba Pantherlily no tan sorprendido.

-Aye- Apoyo Happy en el mismo estado.

-Dejando este ridículo asunto de lado, me sorprende que todos ustedes llegaran tan rápido. Y yo que quería llegar primero. Maldición- Dijo Ryos quejoso.

-Lo siento mucho, Ryos, pero la primera en llegar fui yo. Suerte para la próximo- Dijo Alicia con orgullo.

-¡Hmp! ¡Solamente porque me retrase por unos segundos!- Exclamo Sonia molesta.

-Lo lamento por ustedes, pero en realidad, el primero en llegar fui yo-

Nuevamente, una voz masculina resonó en cada uno de los oídos de los jóvenes magos que se encontraban en frente del gremio de Fairy Tail y los obligo a cambiar la dirección de sus respectivas miradas. Pero aun mirado en diferentes direcciones a sus alrededores, ninguno de los jóvenes magos logro ver a quien pertenecía esa voz que les resultaba tan familiar. Pero luego del pasar de unos segundos, cada uno de ellos abrió sus ojos con leve sorpresa e inmediatamente levantaron sus miradas.

Dirigiendo sus miradas hacia la parte superior de la torre central que pertenecía al edificio de Fairy Tail, los jóvenes magos pudieron observar con sorpresa como se encontraba cómodamente sentado un joven adolecente de 19 años con un cuerpo atlético, unos cortos, desordenados y puntiagudos cabellos de color blanco albino y unos filosos ojos de color azul, con una cicatriz en forma de rayo atravesando el derecho. Ese joven vestía con una chaqueta playera roja debajo una chaqueta negra con detalles de pelo sintético, unos jeans azules, zapatos negros y portaba con la marca azul de Fairy Tail en el lado derecho de su cuello. Al ver a ese joven sentado en la parte superior, central y exterior del gremio, los jóvenes magos no pudieron evitar sorprenderse y alegrarse al mismo tiempo.

-¡Marcus!- Nombro Serena sorprendida al igual que sus compañeros.

-Hola, todos- Saludo el joven Dragon Slayer de Rayos de la Cuarta Generación con una leve sonrisa en su rostro.

-¡Maldito, ¿Desde cuándo estas ahí?! ¡Mejor dicho, ¿Qué haces ahí sentado?!- Preguntaba Ryos sorprendido.

-Llegue unos minutos antes que Alicia, y decidí sentarme aquí para tener una buena imagen de una Magnolia tan pacifica…porque cuando la batalla contra los de Spriggan Tail, no voy poder darme ese lujo- Contesto Marcus para luego lanzarse desde su posición y aterrizar de pie en el suelo en frente de su gremio con gran facilidad.

-¿Estuvo ahí incluso antes de que todos nos reuniéramos? Es algo un poco increíble. No pude notar para nada su presencia. Parece que Marcus también mejoro cada una de sus habilidades durante su entrenamiento…al igual que todos- Pensaba la joven demonio de Zeref ahí presente con leve impresión.

-Entonces, Marcus, ¿Estabas allá arriba mientras yo alardeaba haber sido la primera en llegar? Esto es vergonzoso- Comento Alicia algo quejosa.

-A-Ah, lo siento mucho, Alicia. Te juro que no era mi intención- Decía entre inocentes risas el joven albino con ahora una cicatriz en forma de rayo atravesando su ojo derecho.

-Aunque parece que Alicia sigue siendo su única debilidad- Pensaba Serena-…En serio, en serio estoy demasiado contenta de verlos a todos de nuevo. Aunque haya pasado un año, todo sigue siendo igual que siempre. Aunque se hicieron más fuertes, siguen siendo los mismos de siempre. Pero aun así…todavía siento algo de soledad dentro de mi…por eso, apresúrate y vuelve aquí…a mi lado…y al de todos…Tsuna-

Manteniendo esas palabras dentro de su cabeza y mostrando una muy feliz sonrisa en su rostro, la joven demonio de los libros de Zeref procedió a entrar al edificio de edificio de su gremio junto con todos sus compañeros recién llegados de su entrenamiento, sorprendiendo y alegrando a todos los miembros que estaban dentro de este.

Con el pasar del tiempo, los miembros veteranos de Fairy Tail también comenzaron a llegar al interior del edificio de su gremio y se unían a la fiesta que los que ya estaban ahí tenían. Todo mientras los miembros de la cuarta generación de Fairy Tail hablaban entre felizmente entre ellos sobre algunas de las experiencias que habían vivido ese largo año en que todos estuvieran separados. Y una de estas "experiencias", sorprendió a todos los jóvenes que la escucharon.

Un par de horas después…

-¡¿Recuperaste tus poderes de demonio?!- Reaccionaron Alicia, Marcus, Sonia, Ryos, Raine, Lucia, Happy y Lily con gran asombro mientras Roku era el único mayormente tranquilo en aquella mesa en donde estaban sentados los jóvenes magos y en donde habían recibido esa información de su compañera de largos cabellos negros.

-Si…- Contesto Serena con una mirada baja que combinaba tanto tranquilidad como leve tristeza.

-¡P-Per…Buen…Q…C-Co…!- Se quedaban la mayoría de los jóvenes sin poder hablar bien debido al shock.

-Creo que lo que ellos quieren decir es, ¿Cómo recuperaste tus poderes de demonio si la última vez que nosotros te vimos tu cuerpo seguía siendo el de humana corriente?- Preguntaba un tranquilo Roku haciendo de traductor.

-¡Si, eso! ¡Pero más importante, ¿Logro recuperar sus recuerdos también, Serena-san?!- Preguntaba Lucia con gran interés al igual que todos los demás.

-¡¿Los recuperaste, Serena?!- Apoyaba Happy con la pregunta.

-Mis recuerdos…No, todavía no, por desgracia. Y aunque es una larga y confusa de como recupere mis poderes de demonio…no…mi verdadero ser, solo digamos que fue gracias a algo que Natsu-san hizo- Respondió la pelinegra mostrando una decidida mirada.

-¿Eh? ¿Algo que hizo mi papa?- Repitió Lucia con leve confusión al igual que los demás jóvenes.

-Si. Gracias a Natsu-san, yo puedo luchar…puedo protegerlos también, todos. Yo también entrene duro todo este año y me volví más fuerte también. Yo también ayudare a derrotar a Spriggan Tail y proteger al gremio y a Fiore- Dijo Serena con gran seriedad y determinación.

-Serena-san…- Nombraba la joven maga celestial con impresión y felicidad igual que los demás jóvenes magos presentes.

-Si esa es tu decisión, no podemos detenerte. Pero por favor ten cuidado y no te fuerces demasiado. No queremos que te vuelva a pasar algo como lo de antes, Serena- Decía una seria Alicia.

-Sí, gracias por su preocupación, pero te recuerdo que yo también soy una maga de Fairy Tail, Alicia. Palabras como "Tener cuidado" y "No esforzarse" no están en mi vocabulario- Dijo la demonio de Zeref mostrando una sonrisa y provocando una también en los rostros de sus amigos.

-Entonces, ¿No puedes transformarte ahora? Sinceramente, toda esta charla, ha provocado que yo también quiera ver este "poder de demonio" del que ustedes hablan. Después de todo, soy el único que no ha visto a Serena como un demonio de los libros de Zeref- Comento Roku repentinamente.

-En serio eres un mocoso sin nada de modales, ¿Verdad? ¿Acaso no sabes lo que es la delicadeza?- Dijo Ryos golpeando levemente la cabeza del joven peliverde.

-Es verdad, Roku, eso no es de hombre. Además, no hay razón para hacer eso ahora- Apoyo Sonia también golpeando levemente la cabeza del joven Nirvit.

-En realidad, no sería una mala idea. Aunque he aprendido a usar mis poderes en mi forma de demonio y los he mejorado, nunca los he usado en una batalla de práctica o real. Ustedes podrían ayudarme a pr…-

Pero antes de la joven de largos cabellos negros pudiera terminar de hablar, ella junto con sus compañeros de la cuarta generación de Fairy Tail y todos los demás miembros dispersados por el edificio de gremio se sorprendieron de gran manera al escuchar repentinamente fuertes sonidos parecido al sonido de explosiones. Saliendo inmediatamente hacia el exterior de su gremio, los magos de Fairy Tail terminaron observando lejanamente, como en varias zonas de su querida y basta ciudad de Magnolia se notaban grandes cantidades de un candente humo posiblemente provocado por explosiones.

-¡Esas señales de explosión… ¿Acaso los de Spriggan Tail ya empezaron su ataque?!- Preguntaba Evergreen con miedo y asombro al igual muchos.

-No. La hora que ellos declararon para su invasión todavía no ha llegado. Además no hay ninguna señal de sus barcos o de ese sistema de tele-transportación que usaron para llegar a nuestro mundo la última vez, ya saben, cuando el cielo se oscuro- Explicaba una seria Erza ahí presente.

-Más bien parece que esas explosiones ocurrieron en el interior de la ciudad. Sera mejor que vayamos a ver. Ya sería el colmo que ocurriera algo más cuando está a punto de comenzar una guerra- Dijo un molesto Laxus.

-Me pregunto si serán de nuevo ellos…- Comentaba Serena levemente.

-¿Ellos…?- Repitió Alicia confusa al escuchar a la pelinegra.

Antes de que Serena pudiera explicar que querían decir sus palabras, la séptima maestra de Fairy Tail había ordenado a varios miembros de su gremio que se dijeran en grupos hacia la zona de Magnolia de dónde provenía aquellas enormes nubes de humo negro candente. Y dirigiéndose velozmente hacia una de estas zonas, los jóvenes miembros de la cuarta generación de Fairy Tail oyeron de los labios de la demonio de los libros de Zeref que les acompañaba, una explicación que nuevamente los sorprendió.

-¡¿Qué?! ¡¿Magos que se oponen a la guerra contra Spriggan Taill?!- Reacciono Marcus sorprendido mientras avanzaba al igual que los demás.

-Así es. Han aparecido varios en distintas ciudades de Fiore y en muy poco tiempo. Al parecer ellos creen que sería inútil luchar contra un ejército completo y tan grande como el de Spriggan Tail, así que en vez de participar en la guerra, ellos decidieron tomar el control de distintas ciudades y ofrecérselas a los Spriggan para que les perdonen la vida cuando su invasión comience. Como hoy es el último día que tendrán para hacer eso, deben estar apurados y han comenzado un ataque de gran escala como este- Explicaba Serena mientras corría junto con sus compañeros.

-¡Entonces, ¿Ofrecerán las vidas de los demás para salvar las suyas?! ¡Son unos malditos cobardes!- Dijo Ryos furioso al escuchar las palabras de la joven demonio.

-¡Si! ¡Esos no son actos de hombre!- Apoyaba Sonia igual de molesta.

-Opino lo mismo. Aunque apuesto que los que hacen estos actos son gente que vivió la guerra de hace 20 años y temen volver a pasar por una experiencia igual, aun así debemos detenerlos. No podemos permitirnos luchar entre nosotros cuando los Spriggan podrían llegan en cualquier momento- Dijo una seria Alicia mientras corría.

-¡Todos, miren!- Dijo Raine observando hacia adelante.

Ante el aviso de la joven maga de hielo, todos los demás jóvenes magos de hielo se fijaron que a unos pocos metros delante de ellos se encontraba uno de los tantos edificios que conformaban a la ciudad de Magnolia y siendo rodeado en el exterior por una gran cantidad de hombres que vestían las ropas de los soldados del consejo mágico. Sin mencionar que ese edificio que esos soldados armados rodeaban, era la una de las fuentes de las grandes cantidades de humo negro candente que se observaban en distintas zonas en Magnolia.

-¡¿Es ese edificio de ahí?!- Preguntaba Roku mientras corría.

-Debe ser. Aunque parece que los caballeros del consejo mágico ya se están encargando- Contesto Happy mientras volaba.

-¡Todos! ¡Prepárense para disparar!- Exclamaba lo que parecía ser el capitán de todos esos soldados del consejo mágico.

Pero justamente en el momento en que los numerosos soldados del consejo mágico prepararon los bastones mágicos que sostenían en sus manos para disparar múltiples ráfagas de energía mágica, una enorme explosión surgió repentinamente del interior gran edificio que todos esos soldados rodeaban y los golpeo ferozmente hasta el punto de provocar que todos ellos cayeran violentamente al suelo de aquella calle, llenos de múltiples y graves heridas, sorprendiendo a los jóvenes magos de Fairy Tail que habían logrado llegar a su posición.

Y luego de que unos segundos de que eso pasara, los jóvenes magos de Fairy Tail presenciaron como del interior del destruido edificio de donde había surgido aquella gran explosión que había golpeado a los miembros del consejo mágico, ahora se encontraban saliendo caminando con total calma, un trio de tres hombres. Esos tres hombres poseían altos y musculosos cuerpos vestidos con ropas de cuero negro y al estilo punk. Sin mencionar que poseían en distintas partes de sus respectivos cuerpos unas marcas de color purpura oscuro que imitaba la forma de una luna siendo atravesada por varias espadas.

-¡Ja! ¡Patético! ¡Son patéticos, consejo mágico!- Exclamaba uno de esos hombres musculosos.

-¡Es verdad!- Apoyaba otro de esos hombres.

-¡Si pelean contra los tipos de Spriggan Tail con ese nivel, seguramente morirán! ¡Es imposible que puedan ganar! ¡Es por eso que deben rendirse! ¡Es mejor ser un sirviente que un cadáver!- Exclamaba el hombre más grande de esos tres seres musculosos y violentos.

-¡Con que son estos tipos los que están causando tanto alboroto…!- Exclamo Sonia chocando furiosa sus puños.

-Sin duda son fuertes. Puedo notarlo en sus poderes mágicos. Uno de ellos parece incluso poseer el nivel de un maestro…- Comentaba Lucia observando a los tres sujetos.

-Si. Pero…esas ropas y marcas en sus cuerpos…Me parecen conocidas por alguna razón…- Dijo Ryos observando también a esos tres sujetos.

-Es porque esas apariencias y marcas son pertenecientes al gremio de magos, Lunar Berseker. Son conocidos por ser un gremio violento y fuerte. Tan fuerte como para quedar en el tercer lugar de los gremios que participaron en los Grandes Sujetos Mágicos del año pasado- Respondió una seria Alicia.

-Ah, ya los recuerdos. Presumían bastante de su fuerza a pesar de que ni Fairy Tail, Sabertooth o alguno de los gremios más fuertes participaron en los juegos de ese año- Comentaba Happy recordando.

-Entonces, no serán tan difíciles. Vamos a encargarnos de ell…-

-¡Desaparezcan!- Grito repentinamente el hombre más grande aquellos tres miembros de Lunar Berseker.

-¡No…!- Grito Serena al mismo tiempo.

Ante el repentino grito que había dado el hombre que parecía ser el líder entre aquellos tres sujetos pertenecientes a Lunar Berseker, los jóvenes magos de Fairy Tail se vieron obligados a retroceder en gran medida, debido a que este hombre extendió su mano derecha repentinamente hacia adelante y creo con su magia unas gigantes múltiples explosiones de energía que se avanzaron destructivamente hacia adelante hasta envolver a los numerosos miembros del consejo que yacían heridos en aquella calle.

-¡Los soldados…estos malditos…!- Hablaba Serena furiosa y perpleja ante lo que habían hecho esos hombres.

-No pierdas la calma, Serena. Los soldados están bien- Dijo un serio Marcus mientras unos pocos rayos surgían de su cuerpo.

-¡¿Cómo puedes decir eso?! ¡¿Acaso no vis…?!-

Pero antes de que la joven demonio de los libros de Zeref pudiera terminar de reclamarle al joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación, ella volteo su mirada de bellos ojos cafés hacia atrás de ella y sus jóvenes compañeros de Fairy Tail solo para terminar viendo con gran sorpresa como cada uno de los heridos soldados pertenecientes al consejo mágico ahora se encontraban tirados en el suelo a su alrededor.

-¡¿Qué?! ¡¿Están vivos?! ¡¿Acaso…Marcus los salvo a todos ellos?! ¡Increíble! ¡¿Qué tan rápido tuvo que moverse para rescatarlos a todos ellos en una sola fracción de segundo?!- Pensaba la joven de largos cabellos negros con impresión.

-¡¿Eh?! ¡Oigan, miren, todos esos debiluchos del consejo están todavía vivos a pesar de haber recibido el ataque del Maestro!- Dijo uno de los miembros de Lunar Berserker con gran sorpresa.

-¡Oh, es verdad, ¿Cómo?! ¡Además, ¿Quiénes son esos mocosos?! ¡Parecen tener las marcas de algún gremio en su cuerpo…!- Hablo otro de los miembros ahí presente.

-¡Esas marcas… ¿Son magos de Fairy Tail?! ¡Qué suerte! ¡Pensaba hacer una visita a su gremio para que así nadie interviniera en nuestra toma de Magnolia para los Spriggan, pero parece que no será necesaria! ¡Si llevo los cuerpos casi muertos de sus mocosos, seguramente el resto de su gremio se rendirá fácilmente sin pelear!- Exclamaba entre risas el miembro más grande de los magos de Lunar Berseker y el que parecía ser su maestro.

-¡Oh! ¡Inténtalo si puedes, maldito imbécil!- Exclamo Ryos lleno de furia y determinación al igual que sus compañeros.

-¡Tienen agallas! ¡Me gusta! ¡Voy a disfrutar matando…!-

Pero antes de ese hombre punk de gran altura y grandes músculos pudiera terminar de hablar, tanto el como los otros dos sujetos que le acompañaban y los jóvenes magos de Fairy Tail ahí presente se quedaron totalmente ante lo que habían visto con sus respectivos ojos. En cuestión de un solo segundo; Serena, Alicia, Sonia, Roku, Lucia, Happy, Raine, Ryos, Pantherlily y Marcus y los tres miembros de Lunar Berserker se quedaron totalmente sorprendidos y sin palabras al ver como en el espacio que los separaba ahora se encontraba cierto ser.

Ese ser que parecía ser un hombre mantenía toda su identidad oculta con una capucha y una larga capa negra que cubría todo su cuerpo desde sus hombros hasta sus tobillos que estaban cubiertos con varias vendas y sus pies que poseían unas sandalias un poco desgastadas. Pero sin importarles mucho su identidad, cada uno de los magos presentes en aquella calle no pudo evitar sorprenderse de gran manera al ver a alguien que apareció de la nada.

-¿Eh?- Reacciono Serena con sorpresa y confusión al igual que todos.

-¿Qué rayos?- Preguntaba Happy con impresión al ver a ese misterio ser.

-¿Quién es ese?- Preguntaba Raine en el mismo estado.

-¡¿Qué rayos?! ¡¿Y tú de donde saliste, maldito fenómeno?!- Preguntaba el maestro de Lunar Berserker con gran rabia al ver al misterioso ser.

-¿Hm? Nadie importante. Solamente alguien que después de estar tanto tiempo lejos de su ciudad, decidió dar un pequeño y tranquilo paseo por ella, solo para terminar encontrándose con un caos provocado por unos magos con un mal sentido de la moda y nada de valentía para luchar contra aquellos que quieren tomar su preciado hogar- Respondió aquel ser que mostraba una leve sonrisa bajo su capucha.

-¡¿Q-Que dijiste?!- Reacciono el Maestro de Lunar Berserker con gran rabia mostrada en las prominentes venas de su frente.

-¡M-Maldito, ¿Quién te crees que eres para hablarle así al maestro y miembros más fuertes de Lunar Berserker?!- Preguntaba rabioso otro de los musculosos seres en frente del encapuchado.

-¡Así es! ¡¿Acaso quieres morir?!- Preguntaba el otro miembro de Lunar Berserker de igual manera que los anteriores.

-No, yo quiero vivir. Vivir larga y felizmente con mis compañeros…con mi familia. Por eso luchare y ganare contra cualquier. Ya sea contra ustedes o contra Spriggan Tail- Respondió aquel misterio ser con capucha.

-¡Ese tipo…!- Reaccionaron los jóvenes magos al escuchar las palabras del encapuchado.

¡Maldición! ¡Si vas a seguir hablando puras estupideces sin sentido mejor desaparece, maldito fenómeno!- Exclamo el Maestro de Lunar Berseker con enorme furia.

Para apoyar sus palabras, el musculoso ser de apariencia punk y que era el maestro de Lunar Berseker, volvió a levantar su mano derecha para usar la misma magia explosiva que derroto a todos los caballeros del consejo mágico. Pero antes de que esto pudiera pasar, los jóvenes magos de Fairy Tail que observaban toda aquella escena, volvieron a sorprenderse al ver que le habia pasado repentinamente a esos tres poderosos miembros de un violento gremio llamado Lunar Berserker.

Antes de que los tres miembros de Lunar Berseker pudieran hacer algo contra aquel misterioso ser con capucha que estaba en frente de ellos, los ojos de cada uno de ellos tomo un pálido color blanco y justamente antes de que los tres musculosos seres cayeran simple pero fuertemente al suelo de aquella calle en donde estaban todos presentes. Ante lo que había pasado, los jóvenes magos de Fairy Tail estaban totalmente sin palabras ya que gracias a su año de entrenamiento, sabían muy bien que había hecho ese misterioso ser con capucha que seguía parado tranquilamente en su posición.

-¿Q…? ¿Se desmayaron? ¿Qué fue lo que paso?- Preguntaba la joven demonio con confusión ante lo que había pasado.

-Ese tipo...- Hablaba Ryos seriamente.

-¿Ese tipo? ¿El de la capucha? ¿El los noqueo a los tres? ¡Increíble! ¡Ni siquiera lo vi!- Hablo Happy con gran sorpresa.

-No. Ese tipo…no hizo nada. No uso velocidad o una fuerza impresionantes o un poder mágico sorprendente…No hizo nada de nada. Con solamente su presencia, obligo a esos tres sujetos a desmayarse- Respondía Roku igual de serio igual que los demás.

-¿Solamente…con su presencia?- Repitió Serena sorprendida mirando fijamente a aquel encapuchado.

-Como se esperaba, ustedes se han dado cuenta. Significa que todos ustedes también han entrenado bastante durante este tiempo, todos- Dijo el misterioso ser procediendo a dirigir su mirada hacia los jóvenes magos de Fairy Tail.

-¿Eh?- Reacciono Serena al escuchar mejor la voz del ser con capucha.

Mientras ese misterioso ser se daba la vuelta hacia los jóvenes magos de Fairy Tail, una repentina pero leve brisa del viento invadía aquella calle de Magnolia y provoco que la capucha de ese ser se cayera y su larga capa negra se abriera. Unos largos y puntiagudos cabellos rosados que llegaban hasta su cuello, unos filosos ojos de color marrón, unos filosos dientes, una gran sonrisa más cálida que el sol, un cuerpo atlético, un abrigo negro sin mangas, unos pantalones blancos, unas sandalias desgastadas, un brazo derecho y mano derecha cubierta completamente en vendas, y una marca roja de Fairy Tail era lo que conformaban a ese misterioso ser.

Y observando a ese ser que era el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación; Marcus, Alicia, Lily, Roku, Ryos y Sonia mostraron leves sonrisas, Lucia y Happy se alegraban en gran medida, Raine una vez volvió a quitarse su vestido-abrigo debido a una gran felicidad y Serena al ver ese ser que no veía desde hace más de un año, pudo sentir como un pequeño sentimiento de soledad que quedaba en su corazón era totalmente borrado, y sintiendo eso, la pelinegra mostraba una leve sonrisa mientras sus ojos café se aguaban con leves lágrimas de alegría.

-¡Hola, todos! ¡Ha pasado tiempo!- Saludaba Tsuna mostrando una gran sonrisa.

-Tsuna… ¿Cómo estás?- Respondía Serena llena de alegría al estar rodeada de todos sus compañeros.

La cuarta generación de Fairy Tail ha vuelto reunirse…

Continuara…

Hola, amigos.

Sé que este capítulo es algo corto comparando los otros capítulos de esta historia, pero espero que igual lo hayan disfrutado. Les hablo para decirles que por desgracia la otra semana no podre subir capitulo por asuntos personales. Lo siento.

Matane