Fairy Tail: Una Aventura Eterna

Tercer Arco

Capítulo 11/84: ¡Ese Nombre!

Ante la inminente invasión del ejército de magos de Helland, Spriggan Tail en el Reino de Fiore dentro de un año completo, los magos de Fairy Tail y varios otros gremios de magos empezaron rigurosos viajes de entrenamiento lejos de sus hogares y amigos, pero ese año por fin ha concluido. Los jóvenes magos de la cuarta generación ha vuelto a reunirse felizmente y se sorprendieron por algunos cambios en ellos como la nueva semejanza de Alicia con su madre, la cicatriz de Marcus en su ojo derecho, el nuevo habito de Raine, que Serena volvió a tener sus poderes de demonio y la recuperación del brazo derecho de Tsuna.

Pero la felicidad de los jóvenes magos no continuo por mucho ya que después de la explicación de Serena "Sena" Dragneel sobre los doce generales de Spriggan Tail, la invasión de este ejercito de magos empezó sobre la ciudad de Magnolia y sobre todas las demás ciudades del Reino de Fiore. Estando en el frente exterior de su ciudad; Tsuna, Ryos, Happy, Lily, Sonia, Lucia, Roku, Raine y los demás magos de Fairy Tail y del consejo mágico enfrentaban a los numerosos soldados de Spriggan Tail; Marcus, Alicia, Sophia, Lisa, Sorano y Sena se dirigían al lugar a donde serían enviados al mundo paralelo, Helland.

Pero durante la feroz batalla que se llevaba en el frente de Magnolia; todos se sorprendieron ante la repentina aparición de uno de los doce generales de Spriggan Tail, más específicamente, la llamaba Devil "El Demonio de Dios", la cual inmediatamente empezó un enfrentamiento con la maestra de Fairy Tail, Erza Scarlet. Y segundos más tarde, ante una petición de Mest, Raine llego a una ciudad de Fiore que estaba bajo el ataque de numerosas fuerzas de Spriggan Tail.

Pero estando en esa ciudad de nombre desconocida e inundada por el caos de la guerra, la joven maga de hielo y agua no solamente termino encontrándose con su joven amigo de la infancia que la había confesado sus verdaderos sentimientos, Leo Vastia, sino que tanto ella como Leo se encontraban ahora en frente del general de Spriggan Tail apodado "El Carcelero de Nieve", Icicle.

Continuación…

-¡¿Q-Que…!? ¡¿Raine-san y yo…estamos temblando del frio?! ¡Aunque somos magos de hielo de un alto nivel, ¿Estamos temblando como unos simples novatos en una pista de hielo?! ¡¿Por qué?! ¡¿Q-Que es…este poder mágico que envuelve a toda la ciudad?!- Se preguntaba un asustadizo Leo.

-¡E-Este poder mágico…que hace temblar a Leo-kun y a Raine de un puro frio…no hay duda! ¡P-Pertenece a un mago de hielo…! ¡P-Pero que haya un mago de hielo con tal maligno y semejante poder mágico…solo puede ser uno…! ¡Una de las personas de la que Sena-san hablo…!- Pensaba Raine llena de miedo.

Comenzando a ganar nuevamente un control sobre sus propios cuerpos, tanto Leo como Raine empezaron a darse la vuelta poco a poco, y haciendo esto, ambos presenciaron que en el centro de la basta de la ciudad que era un campo de batalla y que también era el centro del terrorífico y escalofriante poder mágico invisible que rodeaba a toda esta en forma de una densa neblina, se encontraba una silueta humanoide.

Con el pasar del tiempo, esa silueta que avanzaba normalmente hacia unos temblorosos y paralizados Raine y Leo se terminó identificando como un hombre adulto. Un hombre que se mantenía vistiendo con un abrigo de color azul oscuro que mantenía un falso emplumado de color negro en su cuello y sus muñecas, unos pantalones del mismo color, unas botas negras, un cinturón de plata alrededor de su rostro, y sobre todo, un casco de caballero platino cubriendo toda su cabeza y rostro. Al ver esa apariencia junto con ese bestial poder mágico que emitía, Raine solo tenía una idea de quien era ese hombre que se les acercaba a Leo y a ella.

-Vaya, vaya. Esto es una sorpresa. Quien diría que encontraría con unos magos de hielo tan jóvenes y tan poderosos en esta ciudad llena de debiluchos y a la que vine solamente para escapar de mis deberes. Esto debe ser el destino, ¿No creen?- Decía ese hombre enmascarado observando tanto a Raine como a Leo.

-¡¿Q-Quien es este sujeto?! ¡S-Su poder mágico no es el de alguien normal…!- Pensaba Leo observando a aquel misterioso ser.

-¡N-No hay duda…! ¡Un poder mágico de tal nivel y que emite la sensación de un mago de hielo junto con una gran crueldad…! ¡Este hombre solo puede ser uno de los doce generales de los que Sena-san nos contó…El Carcelero de Nieve…!- Pensaba Raine asustada pero ferozmente al ver al hombre enmascarado con un casco.

-Soy Icicle. Es un gusto, magos de Earthland- Saludaba el General de Spriggan Tail.

Solamente escuchando como el hombre de abrigo azul oscuro y casco plateado que estaba en frente de Leo y de ella se presentó así mismo al decir su nombre, la sensación de miedo y nerviosismo que Raine sentía en esos momentos se multiplico en gran medida debido a que sus sospechas de que ese hombre que era uno de los doce Generales de Spriggan Tail habían sido confirmadas claramente.

Mientras que Leo por su parte también podía sentir como su miedo y nerviosismo seguía aumentando y hacía temblar su cuerpo bien entrenado, pero todo era debido a la misma razón de antes, el monstruoso poder mágico que surgía del llamado Icicle a unos metros en frente de él, y que se presentaba ante sus verdes ojos levemente filosos como una densa y fría neblina de puro color azul blanquecino.

-¿I-Icicle?! ¡No reconozco el nombre, pero este poder mágico es sin duda el de alguien peligroso! ¡Raine-san, puede que esto suene bastante patético luego de todo el entrenamiento que sufrimos en aquellas montañas con nuestros padres, pero nuestra mejor opción es huir! ¡Es obvio que no somos rivales para este sujeto sea quien sea!- Susurraba Leo tratando de aguantar su gran miedo todo lo que pudo.

-S-Si…P-Pero Raine no cree que sea tan fácil escapar de este hombre…la parte de "Carcelero" de su apodo debe tenerlo por alguna buena razón…Debemos tener cuidado, Leo-kun…no hagas nada precitado- Susurraba la joven de largos y ondulados cabellos azul oscura tanto asustada como seriamente.

-¿Eh?- Reacciono el llamado Icicle en silencio y a metros de distancia de los jóvenes.

-¿"Carcelero"? Raine-san… ¿Usted conoce a este tipo?- Preguntaba el joven de puntiagudos cabellos blancos con leve confusión.

-Solo por las palabras de una amiga. Este hombre es Icicle y es apodado "El Carcelero de Hielo". Es uno de los doce generales de Spriggan Tail. En otras palabras, es uno de los más fuertes de nuestros enemigos en esta guerra- Respondió Raine en susurros y bastante seria.

-¡¿Uno de los más fuertes?! ¡Maldición!- Susurro el joven mago de hielo con miedo y furia.

-Oh, estoy algo sorprendido. Quien diría que los jóvenes de este mundo paralelo supieran mi identidad. Sinceramente es algo vergonzoso que mi fama sea tan grande. Pero dejándome a mí de lado, ¿Qué tal si hablamos un poco de ustedes ahora, jóvenes?- Comento el llamado Icicle tranquilamente.

-¡¿Eh?! ¡¿Nos oyó a tal distancia?!- Se sorprendió Raine levemente.

-¿A qué demonios se refiere este tipo con que quiere hablar de nosotros?- Preguntaba Leo con confusión.

-Ustedes fueron los que crearon un gran bloque y águilas de hielo que derrotaron a mis soldados, ¿Verdad? Eso significa que son magos de hielo al igual que yo. Si es así, ¿Por qué no tenemos una pequeña pelea para ver quien es mejor? ¿Qué dicen? ¿Están interesados?- Preguntaba el General de Spriggan Tail ahí presente.

-¡¿Qué?! ¡¿Nos estas ofreciendo pelear?!- Reaccionaron tanto Leo como Raine con asombro.

-Así es…-Hablaba Icicle-…Verán, se suponía que no debería estar en esta guerra ya que yo tengo un cierto deber que cumplir en mi mundo. Pero debido a que tenía tanta curiosidad por ver este mundo arder por una guerra contra nuestro ejército, decidí venir en secreto a este mundo, y es por eso que estoy en esta ciudad. Ya que es una ciudad que no tiene ningún enemigo importante, nadie notara mi presencia si oculto mi poder mágico. Pero al ver como nuestros soldados se divertían tanto destruyendo a los que protegían esta ciudad de debiluchos, yo también comencé a tener ganas de divertirme. Pero por desgracia, aquí no hay nadie hasta que valga la pena…hasta que aparecieron ustedes claro. ¿Y qué dicen ahora? ¿Quieren divertirse conmigo en una batalla entre magos de hielo?-

-¡¿Divertirse?! ¡¿Hablas de diversión en una guerra que ustedes mismos comenzaron, maldito loco?! ¡No bromees! ¡Esto es un campo de batalla en donde tus hombres hacen todo lo posible para cumplir tus órdenes de conquista y en donde nuestros compañeros hacen todo lo posible y más para defender nuestro mundo, nuestro hogar! ¡No es un maldito patio de juegos en donde puedas venir a divertirte, maldito desgraciado!- Grito Leo superando su miedo con una gran furia.

-¡Es verdad! ¡Si nosotros vamos a luchar, no será por una desquiciada diversión! ¡Sera para proteger a nuestros compañeros y reino al derrotarte!- Exclamo Raine de igual manera.

-¿Eh, serio? Pensé que con solo escuchar la palabra "diversión" unos jóvenes como ustedes se animarían a demostrar su fuerza, pero parece que son más maduros de lo que parecen, ¿Verdad? Bueno, me da igual cuales sean sus motivaciones mientras estén dispuestos a entretenerme con una buena batalla. Entonces, adelante, atáquenme con todo lo que tengan. Les estoy dando la oportunidad de comenzar- Dijo el llamado Icicle de forma tanto tranquila como amenazante.

-¡¿Qué?! ¡¿Nos dejara atacar?! ¡¿No se defenderá o atacara primero?!...¡¿Qué deberíamos hacer, Raine-san?! ¡¿Lo atacamos o deberíamos aprovechar para huir?!- Preguntaba Leo con sorpresa y confusión.

-Con el poder mágico que tiene este hombre, Raine duda mucho que tengamos una oportunidad de escapar. Pero si tenemos una minina posibilidad de hacerle daño, debemos aprovecharla. Debemos atacarlo con lo mejor que tenemos. Leo-kun…sé que tú y yo ahora mismo estamos confundidos sobre que somos, pero por favor…sigamos luchando juntos- Pedía la joven maga de hielo con leve seriedad.

-¿Qué está diciendo, Raine-san? Sea cual sean sus sentimientos por mí, yo nunca dudare en protegerla o luchar a su lado- Dijo Leo seria como sonrientemente a la joven a su lado.

-Leo-kun… ¡Entendido! ¡Vamos!- Exclamo una decidida peliazul oscuro.

-Hmp, que jóvenes…- Susurro el llamado Icicle al ver la conversación de los jóvenes magos de hielo.

Cambiando momentáneamente sus confusos sentimientos uno por el otro por una firme determinación de compañerismo, unos serios Leo y Raine inmediatamente procedieron a rodear sus respectivos cuerpos con unas potentes auras mágicas, ambas de frio color azul blanquecino y un poco oscuro, la cuales lograron despejar de su alrededor la densa neblina azul oscuro que yacía a sus alrededores y que en realidad el poder mágico que provenía del General de Spriggan Tail que estaba a unos metros en frente de ellos en aquella ciudad invadida por la batalla entre varios magos de distintos gremios y del consejo mágico contra los soldados de ejército más fuerte de Helland.

-¡Ice Make:…!-

Levantando con sus voces feroz y unísonamente esas palabras, tanto Raine como Leo colocaron sus respectivos puños derechos sobre las palmas de sus respectivas manos derechas y redirigiendo las poderosas y heladas auras mágicas que rodeaban sus cuerpos hacia alrededor de sus manos, inmediatamente las dirigieron en direccion hacia el enmascarado general de Spriggan Tail que estaba a unos metros en frente de ellos, y el cual no se movía ni un solo centímetro de su posición y solamente soltaba leves risas bajo su casco de plata.

-¡…Cannon Parade!-

-¡…Snow Superior Dragon!-

Gritando fuertemente al unísono sus dos respectivos hechizos al mismo tiempo que tendían sus manos hacia adelante; Raine creo en el suelo a su alrededor un total de diez grandes cañones de hielo, los cuales inmediatamente dispararon con gran poder unas grandes ráfagas de hielo y nieve hacia su objetivo, mientras que Leo por su parte creo un enorme y largo dragón de picosos trozos de hielo, que era superior a su versión anterior ya que aparte de ser más grande poseía unas grandes alas de hielo en su espalda, las cuales extendió para volar velozmente hacia la misma dirección que el ataque de Raine, el llamado Icicle.

Sin que nada o nadie los detuviera, las enormes y numerosas ráfagas de nievo y hielo disparadas de los diez cañones de hielo de Raine y el gigantesco dragón volar hecho del mismo elemento terminaron impactando con extrema fuerza en la misma área en la que se encontraba el general de Spriggan Tail tranquilamente parado, y terminaron creación una gran explosión de hielo, nieve y polvo que termino envolviendo toda esa zona del suelo junto con un fuerte sonido de choque.

Pero incluso tras ver como sus poderosos hechizos de magia de creación de hielo habían impactado sin interrupciones contra su objetivo, la joven maga de Fairy Tail y el joven mago de Lamia Scale no pudieron alegrarse ni por un momento, ya que ellos sabían claramente que un sujeto que poseía tal nivel de poder mágico no sería derrotado tan fácilmente. Aunque todavía les quedaba la pequeña esperanza de haberlo lastimado al menos un poco.

Y cuando unas notables brisas de viento invadieron la parte central de esa ciudad que era un vasto campo de batalla entre magos de distintos mundos y despejaron la gran nube de polvo que habían causados los hechizos de los jóvenes magos de hielo ahí presentes, Leo y Raine volvieron a ser invadidos por fuertes sensaciones de miedo, sorpresa e ira al ver como sus poderosos ataques no solamente no habían causado ni un pequeño rasguño en el cuerpo del llamado Icicle, sino que siquiera habían dejado alguna marca de impacto en sus alrededores o al menos un trozo de su existencia.

-Esos fueron unos magníficos ataques, y magia también. Es magia para crear objetos inanimados y animados con hielo, ¿Verdad? Es algo sumamente impresionante que ustedes puedan crear esa clase de cosas con su magia a una edad tan temprana. Ahora que lo pienso, el Emperador también hablo de unos jóvenes valientes y poderosos que conoció la última vez que vino a este mundo. Parece ser que Earthland está llena de una juventud prometedora. Es una pena que no hayan nacido en Helland. Seguramente serían unos soldados perfectos para nuestro ejército- Comentaba Icicle totalmente tranquilo.

-¡Tch! ¡¿Está totalmente ileso?! ¡Aunque ya lo suponía…sigue siendo bastante frustrante!- Decía Leo apretando sus puños furiosos.

-¡Pero hay algo extraño! ¡No hay ninguna marca o algún trozo de hielo de nuestros ataques! ¡¿En serio los recibió o hizo algo para defenderse?!- Reaccionaba Raine con impresión y confusión.

-¿Quién sabe? ¿Por qué no vuelven a atacar para saberlo? Pero sugiero que ahora sea un ataque mucho más fuerte, lo suficiente como forzarme a contraatacar. Si es que pueden claro. Ya sé. ¿Tal vez deba matar a uno de ustedes para aumentar los esfuerzos del otro? ¿Qué dicen?- Dijo Icicle como si fuera algo totalmente normal.

-¡¿Eh?!- Reaccionaron los dos jóvenes magos de hielo con sorpresa ante esas palabras de su enemigo.

-¿A que es una buena idea para motivarlos? Apuesto que si uno de ustedes muere, el otro entrara en una colosal rabia y usara hasta la última gota de su poder mágico para tratar de matarme. Estoy seguro que eso sería algo bueno de ver. Entonces, ¿A quién de ustedes mato? ¿A ese chico tan atractivo? ¿O a la hermosa señorita?- Preguntaba Icicle en un serio y amenazante tono mientras apuntaba una de sus manos hacia los dos jóvenes magos.

-¡Maldito…!- Reaccionaba Leo con enorme ira en su mirada de ojos verde.

Y en el simple segundo después de que el apodado "Carcelero de Nieve" dijera esas últimas palabras y el joven mago de hielo perteneciente a Lamia Scale las escuchara, Raine se sorprendió en gran manera y Icicle levemente al ver como un Leo que poseía unos ojos verdes llenos de rabia, puños y dientes fuertemente apretados y pies pisando firmemente el suelo bajo sus zapatos ahora se veía rodeado por una fría y poderosa aura mágica de blanquecino color azul que era mucho más fuerte que antes y tal nivel que llenaba aquella zona con gélidos vientos.

-¡…Si te atreves a tocar al menos un solo trozo de cabello de Raine-san, te destruiré completamente! ¡Me da igual que tan poderoso seas, yo te fabricare una tumba de hielo aquí mismo!- Exclamo Leo con enorme furia representada en su mirada y gran poder mágico.

-¡Leo-kun…!- Reacciono Raine con asombro al ver el potente poder mágico que surgía del joven a su lado.

-Oh, vaya…- Hablaba Icicle-…Todavía no he hecho nada, y ese joven logro aumentar su poder mágico de golpe con solo escucharme decir que mataría a esa jovencita. Es algo sorpresivo. Debe importarle mucho. No se parecen, así que no deben ser hermanos o parientes. Pero esta clase de reacción no es solamente por una simple amistad… ¿Acaso es amor? Ja, que lindo es ser tan joven y tener las hormonas tan agitad…Espera un momento…Tu… ¿Dijiste Raine?-

-¡Yo voy a matarte aquí mismo y ahora!- Gritaba Leo con enorme furia.

-¡ICE MAKE:…!-

Usando hasta la última gota de fuerza de su garganta para gritar las palabras clave de su hechizo al mismo tiempo que redirigía todo el enorme poder mágico que le rodeaba a sus dos manos unidas en la misma posición de siempre, Leo dirigió estas hacia el único enemigo que le importaba en aquel feroz campo de batalla, el apodado "Carcelero de Nieve". Pero justamente en el momento en que el furioso joven de puntiagudos cabellos blancos estaba a punto de liberar uno de sus ataques más fuertes, él se encontró completamente rodeado por una muy neblina de color azul blanquecino que apareció repentinamente al mismo tiempo que Icicle había levantado su brazo derecho.

Y en cuestión de segundos, aquella neblina que había cubierto a un muy enfurecido Leo se dispersó con las finas ráfagas de viento en aquella ciudad invadida por la guerra entre mundos, y cuando esto paso, Raine ahí presente no pudo hacer nada más que abrir sus ojos azul oscuro con plena sorpresa, hacer temblar sus manos y pupilas con gran shock, y dejar sus labios totalmente secos y en silencio.

Y la razón para la reacción era bastante simple así como muy impactante. La joven maga de hielo de Fairy Tail mantenía esa clase de expresión en su bello rostro debido a que sus temblorosos y asustados ojos de color azul oscuro observaban claramente como un Leo que antes estaba poseído por una gran furia y manifestaba un gran poder mágico ahora mismo se encontraba completa y totalmente congelado de pies a cabeza, sin una sola abertura o mostrar alguna señal de vida. Y todo mientras Icicle se mantenía quieto, serio y con su brazo derecho levantado y con pequeños rastros de la misma fría neblina que había rodeado al joven mago de hielo de Lamia Scale anteriormente.

-¡L-L-Leo-kun…!- Grito Raine al ver a su amigo completamente congelado.

-Raine…Raine…ese nombre… ¿Le pertenece a esa chica?...ahora que lo pienso…tú te pareces a ella…No es una locura si lo pienso claramente…- Susurraba Icicle levemente.

-¡Leo-kun…Leo-kun…! ¡¿Ese tipo lo hizo?! ¡¿Logro congelar a Leo-kun en tan solo un segundo?! ¡Raine apenas pudo reaccionar! ¡Maldición, no hay tiempo para buscar la razón! ¡Leo-kun, espera! ¡Raine va a sacarte de ahí inmediatamente!- Grito la joven peliazul oscuro con gran preocupación.

Superando su gran miedo y sorpresa con gran preocupación y determinación por salvar a su amigo de la infancia, la joven de largos y ondulados cabellos azul oscuro se acercó hacia un completamente congelado y quieto joven de puntiagudos cabellos blancos y rodeando sus manos con una fría aura de poder mágicos, inmediatamente las coloco sobre el cuerpo criogenizado de este para así poder usar el dominio del elemento de hielo de su magia para poder descongelarlo.

Pero incluso usando una gran porción de su gran poder mágico y con el pasar de varios segundos, una desesperada Raine pudo notar claramente como no importa que tanto esfuerzo pusiera en su magia, el gélido hielo que mantenía totalmente congelado a Leo no mostraba ni una minina señal de derretirse o cambiar de forma. Literalmente, los esfuerzos de la joven maga de hielo de Fairy Tail de salvar a su amigo eran inútiles.

-¡¿P-Porque?! ¡¿Por qué Raine no puede descongelar el hielo?! ¡Ni siquiera puede cambiar su forma! ¡¿Por qué?!- Se preguntaba la maga de hielo en desesperación.

-No gastes tus esfuerzos, señorita. No importa cuánto de tu poder mágico pongas en tratar de descongelar aquel hielo, no podrás hacerlo. Aunque ambos usemos magias de hielo, mi nivel de poder magia y la naturaleza de mi magia son muy diferentes a la tuya. Estamos en niveles completamente diferentes- Dijo Icicle en un serio tono.

-¡¿Eh?! ¡T-Tu…tú fuiste quien le hizo esto a Leo-kun, ¿Verdad?! ¡Por favor! ¡Descongélalo! ¡Si sigue así mucho tiempo, Leo-kun morirá de verdad!- Suplicaba la joven maga de hielo en el mismo estado.

-Bueno, eso es verdad. Estando congelado por mi hielo, no importa que tanto se esfuerce ese joven mago de hielo, el eventualmente moriría por un frio extremo. Tal vez solo siga vivo dos o tres minutos más- Comento el general de Spriggan Tail.

-¡Si es así, descongélalo ahora mismo! ¡Tú puedes hacerlo, ¿Verdad?! ¡Si no Raine te obligara a hacerlo a la fuerza!- Exclamaba una furiosa peliazul oscuro colocándose en posición de lucha.

-¿Me obligaras a hacerlo a la fuerza? Señorita, si quieres amenazar a alguien, primero debes demostrar ser que eres peligrosa para esa persona. Es obvio que ese no es el caso contigo y conmigo. Además, yo quería que ese muchacho que parecía estar tan interesado en ti desapareciera, ya que quiero hablar contigo en privado, solo nosotros dos- Dijo Icicle seriamente.

-¿Eh? ¿Hablar en privado? ¿Nosotros dos?- Repetía Raine con confusión.

-Así es. Quería preguntarte… ¿Es cierto que tu nombre es Raine? ¿Raine Fullbuster o algo así?- Pregunto repentinamente el poderoso ser enmascarado.

-¿Eh?...S-Si…Yo soy Raine Loxar-Fullbuster. P-Pero… ¿Cómo tú sabes el apellido del padre de Raine?- Preguntaba la maga de hielo con aun más confusión que antes.

-¿Padre?...Ya veo…Entonces si eres la hija de ese hombre…o al menos su versión de este mundo…- Pensó Icicle en silencio mientras apretaba sus puños fuertemente.

-¿Q-Que está pasando?...- Pensaba la joven maga de Fairy Tail-… ¿Por qué este hombre hizo le hizo esa clase de pregunta a Raine? ¿Y cómo conoce parte de su apellido? ¿Sera porque Spriggan Tail investigo sobre su gremio como dijo esa mujer llamada Devil? ¡De cualquier manera, eso no importa ahora! ¡Raine tiene que descongelar a Leo-kun antes de que su tiempo se acabe! ¡Tal vez logre descongelar o deshacer ese hielo si incapacito a su creador! ¡P-Pero es cierto que Icicle y Raine están en niveles totalmente diferentes! ¡Si Raine quiere tener oportunidades de vencerlo, debo usar mi as bajo la manga ahora mismo! ¡Mi papa me dijo que no usara este poder por mucho tiempo y al menos que fuera totalmente necesario! ¡Este parece ser el momento indicado…Ya que Raine quiere salvar a alguien importante para ella!-

Manteniendo esas determinadas palabras en su cabeza, una seria Raine piso firmemente el suelo y apretó fuertemente sus puños al mismo tiempo que volvía a rodear todo su cuerpo con una potente aura mágica de color azul gélido y que aparte de ser mucho más poderosa que antes, llenaba toda aquella zona central de aquella gran ciudad llena de magos de distintos mundos luchando entre sí con unos fríos vientos, los cuales volvieron a atraer la atención del llamado Icicle.

-¿Todavía quiere intentar luchar contra mí? Que chica tan testaruda… ¿Eh? ¿Qué es esta sensación en el aire? ¿Qué está haciendo?- Se preguntó Icicle al notar algo extraño en los fuertes vientos helados que surgían del gran poder mágico que rodeaba a Raine.

Estando rodeada por ese gran y gélido poder mágico, una seria Raine repentinamente uso su mano izquierda para levantar la larga manga derecha perteneciente al vestido-abrigo que cubría su cuerpo, y haciendo esto, ella enseño la piel de su brazo derecha a Icicle, el cual mostro leves señales de sorpresa bajo el acero de su casco plateado ya que sus ojos vieron algo sin duda sorprendente.

Al mismo tiempo que el gran poder mágico que rodeaba la joven maga de Fairy Tail iba disminuyéndose levemente, los largos y ondulados cabellos azules de esta comenzaron a agitarse levemente para luego ganar un aspecto más puntiagudos y levantado, sin mencionar que una clase de gruesas y lineales marcas negras empezaban a aparecer en la superficie de su brazo derecho.

Poco a poco, esas líneas negras en el brazo derecho de Raine perdieron su forma y se convirtieron en grandes marcas del mismo color que se fueron extendiendo poco a poco hasta cubrir todo su brazo derecha, luego parte de su torso y pecho debajo de su vestido y eventualmente, el lado derecho de su rostro. Ante ese repentino cambio que había sufrido la joven maga de hielo en frente de él, Icicle no pudo evitar estar sorprendido, al menos un poco.

-¿Qué es esto? Esas marcas negras en tu cuerpo y además un repentino aumento en tu poder mágico…pero eso no es todo…yo lo siento. La naturaleza de tu magia de hielo…ha cambiado, ¿Verdad? ¿Qué fue lo que hiciste, señorita?- Preguntaba Icicle en un serio todo.

-¿Te diste cuenta?...- Hablo Raine seriamente-…Así es. Raine ha cambiado la naturaleza su magia tal como has dicho. Estas marcas en su cuerpo son la representación de ese cambio. Estas marcas representan la magia perdida que el abuelo de Raine descubrió hace mucho tiempo y que luego se la entregó a su padre, y que ahora el me la ha pasado a mí para derrotar a gente como tú. Es una magia de hielo hecha específicamente para derrotar a demonios…-

-…Magia de Devil Slayer de Hielo, ¿Verdad, señorita?- Confirmaba el serio Icicle.

-¡Si! ¡Esta es la nueva magia de Raine! ¡Y si no quieres ser su primera víctima, descongela a Leo-kun ahora mismo!- Exclamo Raine seriamente.

-Señorita, ya te lo dije. Si quieres amenazarme, primero tienes que demostrar ser un peligro para mí. Pero por suerte, tengo curiosidad de ver las capacidades de esta nueva magia tuya. Te daré otra oportunidad para atacarme. Pero será la última…hace haz tu mejor intento…Raine- Dijo el general de Spriggan Tail.

-¡Tch! ¡Incluso luego de mostrarle este poder, el sigue siendo bastante confiado en su fuerza! ¡Pero da igual! ¡Raine aprovechara ese gran orgullo suyo para poder derrotarlo y liberar a Leo-kun!- Pensaba la ahora Devil Slayer de Hielo con gran seriedad.

Con aquellas firmes palabras grabadas en lo más profundo de su persona, Raine rodeo todo su cuerpo y alrededor con una fría aura mágica y vientos helados al mismo tiempo que levantaba su azabache brazo derecho por encima de su cabeza y abría la palma de esa misma mano. Y haciendo eso, la joven maga de hielo provoco que una gran acumulación de nieve y vientos helados se reunieran en la cima de su extremidad derecha, para que luego ella gritara…

-¡Hyoma Zero no Rasen!-

Y gritando fuertemente el nombre de su hechizo al mismo tiempo que redirigía la dirección de su azabache brazo y mano derecha hacia su frente, la joven de largos cabellos azul oscuro provoco la creación de una colosal espiral hecha de nada mas de filosos y enormes trozos de hielo de un color azul un poco oscuro, la cual avanzaba destructivamente por los suelos de concreto de esa zona de la ciudad y con dirección hacia el quieto general de Spriggan Tail ahí presente.

Pero cuando aquella enorme espiral de hielo estaba a punto de estrellarse bestialmente en su contra, Icicle procedió a levantar sus dos manos envueltas en una leve pero poderosa y fría aura mágica de color azul oscuro y con ellas, logro detener el poderoso avance de la enorme espiral de hielo y sin siquiera moverse de su posición. Pero incluso tras increíble hazaña de su enemigo, Raine siguió agregando poder mágico a su ataque de magia mata-demonios y controlarla para que siguiera avanzando.

Ante eso, el poderoso mago de hielo adulto de Spriggan Tail no pudo evitar notar que a pesar de la gran firmeza con la que sus pies con gruesas botas pisaban el suelo bajo ellos, poco a poco su bien ejercitado cuerpo era empujado hacia atrás por la gran fuerza en aumento que poseía la colosal espiral de hielo controlada por la joven maga de hielo de Fairy Tail. Pero luego de varios segundos, esa batalla de empuje y resistencia habia terminado sorprendentemente.

Raine abrió sus bellos ojos azul oscuro con colosal sorpresa al ver como la enorme espiral de hielo que había sido creada con la magia perdida de Devil Slayer repentina fue totalmente convertida en unos pequeños trozos de hielo que cayeron numerosa y simplemente por el suelo y también una densa neblina helada que se dispersaba por las brisas del viento. Y todo posiblemente debido a Icicle que se mantenía quieto en su posición mientras volvía a bajar sus manos que ya no tenían nada que detener.

-¡¿Q-Que?! ¡I-Incluso usando la magia perdida que mi papa me entrego… ¿No sufrió daño?! ¡¿Cómo?! ¡¿Cómo su magia de hielo es mayor que la de Raine tan fácilmente?!- Reaccionaba la joven Devil Slayer en estado de shock.

-Vaya…- Hablo Icicle-…Ese último ataque sí que fue mejor que los anteriores. Si no hubiera puesto un poco más de esfuerzo en destruirlo, posiblemente hubiera recibido un daño bastante feo. Te felicito, señorita. Has logrado impresionarme de una manera que nadie ha podía hacer en varios años. Pero…ha terminado la hora de los juegos-

-¡Tch…! ¡Raine no permitiré que esto termine así! ¡Definitivamente te derrotare, para así salvar a Leo-kun!- Exclamaba la peliazul oscuro con gran decisión.

Todavía con aquella gran determinación grabada en su interior a pesar de sus múltiples ataques fallidos, una seria y feroz Raine volvió a envolver su atractivo cuerpo con una gran y muy fría aura mágica de color azul blanquecino. Estando envuelta en esta poderosa aura, la joven Devil Slayer de Hielo procedió a pisar con gran firmeza el suelo, apretar sus puños con gran fuerza, recolectar una gran cantidad de aire en sus mejillas y después impulsarse hacia el frente repentinamente…

-¡Hyoma no Gekiko!-

Junto con esas furiosas palabras que pertenecían al nombre de un hechizo, Raine libero de su boca en forma de un gran disparo, una enorme ráfaga de nieve que fue solidificando en un duro y helado hielo mientras avanzaba hacia su único objetivo, el general de Spriggan Tail ahí presente. Pero ante el feroz ataque que venía en su dirección, Icicle levanto su brazo derecho y el dedo índice de su mano derecha hacia la dirección de este para luego rodearse a sí mismo con una ligera pero muy fría capa de poder mágico azulado oscuro para después susurrar levemente...

-…Ice Slave-

Luego de que el serio y calmado ser de casco plateado dijera esas dos simples palabras con un frio tono, un muy fino rayo de energía azul fue disparado repentinamente de la punta de su dedo índice y con una extrema velocidad y facilidad, término atravesando aquella enorme ráfaga de hielo que Raine había disparado ferozmente de su boca. Ese fino rayo de energía azul siguió avanzando hacia adelante a través del interior de esa enorme ráfaga de hielo, hasta que termino saliendo por su parte trasera y eventualmente, colisiono con el expuesto cuello de Raine.

-¡¿Q…?!- Reacciono Raine ante lo que había pasado.

Ante la sorpresa de lo que había pasado, la joven de largos cabellos azul oscuro termino deshaciendo la enorme ráfaga de hielo que había lanzado de su boca y se concentró en el repentino rayo de energía azul que había colisionado con su cuello. Se observó cómo ese rayo de energía azul se había convertido en cuestión de nanosegundos en un delgado grillete de hielo que rodeaba el cuello de Raine y que se encontraba conectado a una larga cadena del mismo duro elemento y que estaba conectada a la mano derecha de un calmado Icicle.

-¡¿Q-Que es esto?! ¡¿Una cadena de hielo?! ¡¿Qué planeas hacer con Raine?!- Preguntaba la peliazul oscuro furiosa tratando de liberarse de esa creación de hielo en su cuello.

-Solamente es un regalo de mi parte. Digamos que te ayudara a ser menos testadura y más tranquila y obediente… ¿Verdad que tengo razón, Raine?- Respondió Icicle en un placentero tono.

En el simple momento en que el general de Spriggan Tail dijo esas normales palabras, algo sumamente extraño le ocurrió a Raine. En los siguientes segundos, se presenciaba claramente como la joven usuaria de magia mata-demonios repentinamente dejo de forcejear con el grillere de hielo que rodeaba su cuello y como poco a poco, las marcas negras que representaba su uso de magia de Devil Slayer y que cubrían su brazo derecho, parte de su pecho y torso y el lado derecho de rostro poco a poco se fueron desvaneciendo.

Después se observaba como el bello de rostro paso a poseer una expresión fría y sin emociones, y sus hermosos ojos de color azul oscuro tomaron un aspecto mucho más pálido y sin mostrar ninguna clase de sentimiento. Tras todo eso, la cadena de hielo que conectaba el grillete de hielo que rodeaba el cuello de Raine a la mano de Icicle simplemente se deshizo, pero el grillete alrededor del cuello de la joven maga de hielo se mantuvo.

-Si…Usted tiene razón, Icicle-sama- Contesto Raine sin ninguna emoción más que frialdad.

-Bien. Parece que tus emociones y voluntad están perfectamente congeladas. Desde ahora, serás mía, Raine, ¿Entendiste?- Dijo Icicle acercándose a la maga de Fairy Tail sin ningún peligro.

-Si…Icicle-sama- Contesto la hipnotizada Raine de igual manera que antes.

-Parece que te estas divirtiendo mucho aquí, Icicle. A pesar de que toda esta ciudad es un campo de batalla-

-¿Eh?- Reacciono el general de Spriggan Tail al escuchar esa voz familiar para él.

Dándose la vuelta tras escuchar unas palabras dichas por una familiar voz femenina, el ser que enmascaraba su rostro con un casco de caballero plateado presencio como aparte de él, de la controlada Raine y del congelado y posiblemente muerto Leo, en aquella zona de la ciudad de Fiore que era un campo de batalla entre magos de distintos mundos se encontraba cierta mujer adulta.

Aunque a pesar de ser una mujer adulta, ella tenía la estatura y constitución de un joven como de 13 años de edad. Poseía unos cabellos de color rubio claro que poseía un estilo ondulado y un largo que casi rosaba al suelo. Y su vestimenta estaba basada en un vestido de colores negros y blancos de varios volantes que combinaban, claramente un claro estilo de Loli Gótica. Pero sin duda, lo más notable de esa mujer fue como sus pies estaban totalmente descalzos, y como su rostro era cubierto por una máscara de color blanco que poseía la insignia de Spriggan Tail graba en su centro con colores rojos.

-Miracle…- Nombro Icicle al ver a esa mujer enmascara aparecer ante él.

-¿Qué pasa, Icicle? ¿Te sorprenderme verme aquí?- Preguntaba la general de Spriggan Tail que poseía el apodo de "La que Crea la Victoria".

-Para nada. Es todo lo contrario. Sabía muy claramente que tú ibas a ser la primera en descubrir que vine a este mundo y en venir a buscarme. Aunque no sé si esa son las palabras correctas ya que técnicamente, no estás aquí. Esta tu que está en frente de mí, es una de tus ilusiones, ¿Verdad?- Contesto el llamado Icicle.

-Obviamente…- Hablo la llamada Miracle-…Aunque soy uno de los generales de Spriggan Tail, mi principal rol es la de ser la estratega de nuestro ejército. Mi deber no es estar en el campo de batalla, es darles órdenes a nuestros soldados para que puedan dañar a nuestro enemigo de la manera más rápida y perfecta posible. Digamos que soy quien mueve a los peones y demás piezas de un juego de ajedrez. Los ataques que planeo y los sacrificios que elijo siempre son los que nos llevan a la victoria absoluta. Aunque no creo que sirva decirle esto a alguien que no se toma en serio su propio rol-

-¿Qué estás diciendo? Yo también me tomo mi rol bastante en serio- Dijo el enmascarado apodado el "Carcelero de Nieve".

-Si eso fuera cierto, tu estarías en Helland cumpliendo ese rol ya que eres el único de los doce generales que puede hacerlo, en vez de estar aquí jugando con unos jóvenes que es obvio que están muy lejos de tu nivel- Comento la llamada Miracle seriamente.

-Sí, sí. Ya voy de regreso a Helland así que deja de molestar tanto, Miracle. Vamos, Raine- Dijo Icicle empezando a caminar para alejarse de aquel lugar.

-Sí, Icicle-sama- Respondió fríamente la joven con un grillete de hielo alrededor del cuello para luego seguir a aquel general de Spriggan Tail.

-¿Te vas a llevar a esa joven de Eathland? ¿Conque propósito?- Preguntaba Miracle con confusión al ver como la joven de cabellos azul oscuro seguía al ser de casco plateado.

-Tengo mis razones. ¿Por qué preguntas? ¿Acaso tienes sentimientos ocultos por mí y tienes celos? Lo siento, pero aunque luzcas como una niña, yo sé que eres mucho mayor que yo, Miracle. Y a mí no me interesan las ancianas- Dijo entre risas el llamado Icicle.

-No digas estupideces. No me importa lo que hagas con esa chica de este mundo mientras mantengas su voluntad congelada y bajo control con tu Ice Slave. Pero si está en nuestro mundo y se convierte en una amenaza, será mejor la que elimines inmediatamente. Aunque nuestro ejército es invencible, no necesitamos más enemigos- Dijo Miracle en un serio.

-Sí, si- Respondió Icicle casi sin importancia.

-Por cierto, ¿Y qué hay de ese joven que está congelado en tu hielo? ¿No vas a terminar de matarlo?- Preguntaba la enmascarada de largos cabellos rubio claro observando el cuerpo congelado de Leo.

-¿Qué estás diciendo, Miracle? Ese joven está muerto- Dijo Icicle ante las palabras de su compañera general de Spriggan.

-Te equivocas, Icicle, él todavía está vivo, incluso dentro de un hielo que tú creaste. Aunque es débil, puedo sentir todavía su poder mágico- Dijo la mujer de mascara blanca observando al adolecente congelado.

-¿Qué?...Ahora que lo dices…es verdad…sigue vivo. Estoy sorprendido. Es un mago de hielo más poderoso de lo que creí si él ha logrado sobrevivir tanto tiempo dentro de mi hielo. Pero bueno, no importa cuánto se resista, ese jovencito eventualmente morirá. Ahora, si me disculpas, como tú dijiste, tengo que regresar a mi rol. Ven conmigo, Raine- Dijo Icicle nuevamente sin importarle.

-Entendido, Icicle-sama- Respondía la maga de Fairy Tail totalmente sin voluntad.

-Es un irresponsable incluso para algo tan fácil como quitar una vida. Bueno, si el Emperador se entera de esto, yo simplemente fingiré que no se nada- Dijo la llamada Miracle con cansancio.

Terminada aquella conversación entre los dos de los doce generales de Spriggan Tail, se apreciaba como repentina el cuerpo de joven de 13 años que poseía la enmascarada de nombre Miracle se desvanecía de aquella escena como si fuera un simple espejismo. Mientras que el hombre enmascarado con un casco de plata que poseía el nombre de Icicle se alejaba más y más de esta mismo escenario con una caminata a una dirección desconocida, y todo, mientras Raine le seguía sin oponer ninguna resistencia debido al control que le incitaba aquel grillete de hielo alrededor de su cuello.

Pero luego de varios minutos de que aquellos dos generales de Spriggan Tail y la joven maga de Fairy Tail desaparecieran de escena, algo repentino ocurrió con el ser completamente congelado en un gélido hielo que era Leo. Se podía apreciar como en la zona del torso de este joven mago de Lamia Scale completamente congelado habían aparecido de la nada, unas pequeñas grietas que poco a poco se iban haciendo cada vez más largas, grandes y profundas.

Y con el pasar de los segundos, eventualmente esas grietas en el hielo que mantenía totalmente preso a Leo se extendieron por todo su cuerpo congelado para que después, pequeños trozos fueron despegándose unos tras otro para caer al suelo de concreto. Luego, con bastante esfuerzo, el llamado Leo Vastia logro romper todo el hielo agrietado que le cubría y debido a la gran fuerza y resistencia que uso su atlético y joven cuerpo, el termino cayendo arrodillo al suelo y lleno de cansancio demostrado a través de su agitada respiración.

-M-Maldición…-Pensaba Leo con una respiración agitada-…E-Eso estuvo cerca…si hubiera tardado solamente un segundo más tarde en reaccionar al ataque de ese tipo enmascarado…seguramente no hubiera podido adaptar mi cuerpo para que resistiera tal nivel de frio. T-Todavía tengo los huesos entumecidos, no controlo bien mi cuerpo, mis sentidos no funcionan bien…y me muero de frio…yo…un mago de hielo que se ha entrenado en climas helados desde que era pequeño…tengo frio…Soy realmente patético. Debido a este incompetencia…Raine-san…-

-¡Leo! ¡Leo! ¡¿Estas por aquí, Leo?!-

-¿Eh?- Reacciono un cansando Leo al escuchar esa voz familiar para él.

Al escuchar una familiar voz femenina en el área del centro de una ciudad de Fiore, que al igual que muchas otras, que era un feroz campo de batalla de magos de distintos gremios y del consejo mágico contra los soldados de Spriggan Tail y que era el lugar en donde él se encontraba arrodillado de cansancio y frustración, Leo volteo la mirada y observo como a él se le acercaba apuradamente una bella, voluptuosa y curvilínea joven de 19 años.

Esa joven poseía un gran parecido a Leo, aunque con toques femeninos que la volvían bastante hermosa. Ella poseía un largo y ondulado cabello atado en forma de cola de caballo y de color rosa claro a excepción de unos pocos en su frente que poseían un color blanco, unos preciosos ojos verdes y que cubría su atractivo cuerpo con una chaqueta femenina de color rojo con algunos bordes amarillos y que estaba abierta, sobre una blusa verde sin mangas, que revelaba un poco de escote y tenía un pequeño listón amarillo en el centro. También tenía una falda corta de color rojo, unas medias largas negras y unas botas anaranjadas. Sin mencionar que del lado derecho de su pecho se encontraba la marca de Lamia Scale en color anaranjado.

-Ur…- Nombraba Leo al ver a su hermana gemela acercarse a su posición.

-¿Leo? ¡Leo!- Reacciono la llamada Ur corriendo rápidamente para posicionarse al lado de su familiar arrodillado cansadamente en un suelo lleno de trozos de hielo-…¡Me alegro que te encuentres bien! ¡Sentí un enorme y maligno poder mágico viniendo de esta dirección mientras luchaba en lado este de la ciudad, y luego recordé que tu habían hacia el centro, así me apure a venir también para ver si estabas bien! ¡¿Qué fue lo que paso, Leo?! ¡Te ves terrible!-

-Ur…Ur…yo…soy patético…por mi culpa…Raine-san…- Hablaba Leo clavando fuertemente la punta de sus dedos en el suelo de concreto mientras sus levemente filosos ojos verdes empezaban a liberar leves lágrimas.

-¡¿Eh?! ¡O-Oye, ¿Qué te pasa, Leo?! ¡¿Estas llorando?! ¡C-Cálmate y dime que fue lo que paso! ¡¿Qué fue lo que paso con Raine?!- Preguntaba Ur con confusión y sorpresa ante las acciones de su hermano gemelo.

-Por mi culpa…por culpa de mi debilidad…Raine-san…se ha ido con ellos- Decía Leo con enorme frustración.

Mientras tanto…

De regreso en el frente exterior de la ciudad de Magnolia que seguía rodeada circularmente por varios muros de hierro y una gran barrera mágica creada y controlada por Freed, la feroz batalla entre numerosas fuerzas de distintos mundos continuaba al igual que en muchos otros lugares del basto Reino de Fiore. Tsuna, Serena, Roku, Lucia y Ryos se esforzaban junto con los magos veteranos de su gremio y los soldados del consejo mágico para vencer a una gran parte de los numerosos caballeros negros armados, golems de piedra, vehículos de guerra mágicos y gigantes armados que pertenecían a las fuerzas del ejército de magos de Spriggan Tail.

Pero sin duda, ningún otro combate en aquel colosal campo de batalla causaba tal impresión y destrucción como el que ocurría entre dos poderosas magas adultas que respectivamente ocupaban el puesto de séptima maestra de Fairy Tail y un General de Spriggan Tail. Se apreciaba claramente como la mujer con una máscara plateada y de largo y abultado cabello blanco que poseía el nombre de Devil "El Demonio de Dios" chocaba ferozmente las garras de sus guantes de acero con las casi indestructibles hojas de acero que poseían las espadas que sostenía la llamada Erza Scarle "Titania, quien ahora mismo portaba la apariencia que le daba la Armadura de Rueda del Cielo.

-¡Ah!- Forcejaban duramente las dos poderosas magas en sus empujes una contra la otra y a tal grado que creaban una fuerte onda de choque que era sentido por todos aquellos que yacían a sus alrededores en aquel campo de batalla.

Luego de un par de segundos forcejeando, las dos magas se despegaron y saltaron a lados contrarios con bestial velocidad. Pero mientras retrocedía, en un solo instante, Erza invoco más de cien filosas espadas flotantes a su alrededor, y como si fueran misiles, las disparo todas con una inhumana velocidad con dirección a la llamada Devil. Pero ante lo que se dirigía a su dirección, Devil se envolvió completamente en una neblina de puro color negro que había surgido gracia a su magia oscura.

Y en cuestión de segundos, la general de Spriggan Tail había desaparecido completamente de su posición como si de niebla se tratara. Y luego de que las cientos de espadas pertenecientes a la séptima maestra de Fairy Tail terminaran impactaron ferozmente con numerosos soldados de Spriggan Tail a los alrededores, Devil reapareció detrás de ella tras desenvolverse en una neblina mágica de color negro para después dirigir una de sus filosas garras rodeadas en una prominente magia oscura hacia su dirección.

-¡Te tengo!- Exclamo Devil con gran emoción macabra.

Pero antes de que la garra de acero envuelta en una poderosa magia oscura perteneciente a su enemiga llegara hasta ella, en cuestión de fracciones de segundos, Erza logro darse la vuelta al mismo tiempo que envolvía momentáneamente todo su cuerpo en una brillante luz que termino cambiando la reveladora y reluciente armadura de alas plateadas que era la Armadura de Rueda del Cielo por una gruesa armadura de cubría todo el cuerpo con un duro acero, que poseía las dos mitades de un gran escudo en cada brazo y que tenía el nombre de Armadura de Adamantino.

Juntado los dos grandes pedazos de adamantino en sus dos brazos para formar un enorme escudo en frente de ella, la séptima maestra de Fairy Tail logro bloquear con éxito la enorme ráfaga de energía oscura que había disparo Devil desde el guante de acero en su mano derecho, la cual termino despejandose en varios pequeños rayos de energía mágica oscura que golpeaban aleatoriamente a varios magos del consejo mágico, magos de Fairy Tail o soldados de Spriggan Tail.

Tras su ataque fallido, Devil volvió a alejarse de su oponente de gran manera. Pero con la general de Spriggan Tail retrocediendo, la llamada Titania volvió a envolver su atractivo cuerpo con una brillante luz que termino cambiando su resistente Armadura de Adamantino por una armadura de cuerpo completo de color dorado, de aspecto bárbaro, de grandes guantes y botas, que venía equipada con una gran lanza y que poseía el nombre de Armadura de Gigante.

-¡AAAAAHHHH!- Gritaba furiosamente la séptima maestra de Fairy Tail.

Gritando con gran fuerza, pisando con tal firmeza que fracturaba de gran manera el suelo bajo sus botas doradas e impulsándose hacia delante de una manera que creaba fuertes corrientes de aire a su alrededor, Erza disparo con gran poder de sus manos aquella gran lanza que era sostenida entre ellas, la cual también se impulsaba como un misil gracias a un de propulsores a sus lados, con dirección a la único general de Spriggan Tail ahí presente.

Pero la diabólica enmascarada de largos y abultados cabellos blancos no se movió ni un centímetro de su posición, y pisando con gran firmeza, ella uso sus dos manos cubiertas por guantes de acero con garras para sostener la hoja de la gran lanza disparada por Erza y detener el destructivo avance de esta, y para luego estrujarla fuertemente con ambas, y destruirla en varios trozos que cayeron al suelo.

Tras eso, la séptima maestra de Fairy Tail no hizo nada más que apuntar una seria mirada de sus bellos ojos marrones hacia la general de Spriggan Tail quien también apuntaba la dirección de su mirada tras aquella mascara plateada hacia ella y quien por el momento se mantenía quieta. Y todo, mientras varios magos de Fairy Tail, del consejo mágico y soldados de Spriggan Tail dejaban de luchar momentáneamente para quedarse viendo con impresión a aquellas dos poderosas magas.

-¡I-Increíble! ¡Esta batalla está genial! ¡Yo también quiero unirme!- Exclamaba Tsuna con brillosos ojos llenos de emoción.

-¡No molestes a la Maestra, Tsuna! ¡Y ven a ayudarme por aquí!- Gritaba Serena mientras seguía luchando contra varios soldados.

-¡Maldición, esto es realmente emocionante! ¡Estoy completamente excitada! ¡Eres tan increíble como dicen los rumores en tu mundo, Erza-chan! ¡Hace mucho tiempo que no me sentía tan ansiosa por desbaratar a alguien con mis manos!- Exclamaba Devil en un emocionante frenesí.

-¿Es ese un halago? Bueno, yo también tengo que admitir que aparte de tu locura, eres bastante impresionante como maga. Pero aunque seas una gran oponente, yo te detendré para poder proteger el hogar de mi familia. Ya sea derrotándote en batalla o de otra manera- Dijo una seria Erza mientras volvía a portar su apariencia de siempre.

-¡Si! ¡Bien, bien! ¡Amenázame más! ¡Muéstrame más valentía! ¡Enséñame tu inquebrantable determinación por proteger a esa familia tuya! ¡Todo eso hará que la satisfacción que obtendré al matarte será mil veces mejor, Erza Scarlet!- Gritaba Devil con gran excitación.

-Parece que al igual que Icicle, tu también te estas divirtiendo mucho en este mundo, Devil-

-¡¿Eh?!- Reaccionaron tanto Erza como Devil con sorpresa al escuchar esa voz femenina.

Junto con algunos magos de Fairy Tail que luchaban ferozmente en aquel campo de batalla que era el frente exterior de la protegida, extensa y solitaria ciudad de Magnolia, Erza y Devil se sorprendieron levemente al ver como en el espacio que las separaba repentinamente había aparecido una clase de silueta humanoide que poco a poco se iba aclarando más y más. Eventualmente esa silueta tomo la forma de una adulta con cuerpo de una joven de 13 años, que tenía largos y ondulados cabellos rubio claro, que vestía con un vestido de su talla de estilo Lolita Gótica, tenía sus pies descalzos, y que poseía una máscara blanca con la marca de Spriggan Tail cubriendo su rostro.

-¡Miracle!- Nombro Devil con un tono de molestia al ver a la otra General de Spriggan Tail.

-¿Eh? ¿Miracle? Si no mal recuerdo…ese nombre es nombre de otro de los generales de los que Sena nos habló…- Comento un serio Roku mientras batalla contra sus numerosos enemigos.

-¡¿Eh?! ¡¿Otra General?! ¡Pero si la Maestra ya estaba bastante ocupado con una! ¡¿Ahora que vamos a hacer?!- Decía Lucia llena de miedo.

-¡Si ese es el caso, será mejor que nosotros también nos unamos a la batalla!- Dijo un determinado Ryos.

-Espera, no hagas nada innecesario, Ryos. La Maestra no está en peligro ni nada de eso- Dijo Gajeel seriamente a su hijo.

-¡¿Eh?! ¡¿Qué estás diciendo, viejo?! ¡Ni siquiera la Maestra podría con dos de esos tipos a la vez!- Gritaba el Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación molesto.

-No, Gajeel tiene razón. No hay peligro. Esta persona…no es real. Es solo una ilusión. Aunque no puedo detectar que alguien esté usando esa clase de magia en las cercanías. Eso significa que tiene la habilidad para invocar ilusiones incluso a una gran distancia. Eso es sin duda sorprendente- Respondía la seria séptima maestra de Fairy Tai.

-Vaya, ¿Algunos que pudieron darse cuenta que soy una ilusión? Parece que este mundo posee unos magos más interesantes de los que pensé- Pensaba Miracle en silencio al escuchar las palabras de los magos de Fairy Tail.

-¡Miracle, maldita! ¡¿Qué rayos haces viniendo aquí a interrumpir mi pelea?! ¡Me estoy divirtiendo mucho así que largo de aquí!- Gritaba Devil furiosamente.

-Si quieres que me vaya eso hare, pero personalmente le reportare al Emperador que no quisiste cumplir las órdenes que el encomendó ya que preferiste quedarte jugando con una maga notablemente fuerte de Earthland, ¿Esta bien?- Respondió Miracle calmadamente.

-¡¿Q…?!- Reacciono Devil con leve miedo.

-¿Ordenes?- Repitió Erza con confusión.

-Ordenes… ¿Te refieres a esas órdenes que comenzarían cuando tu encontraras cierta información?- Preguntaba Devil en un tono más calmado.

-Parece que tu homicida cerebro por fin activo su sentido de la razón. Así es. He encontrado esa información y la he enviado a tu ultima flota en el cielo. Yo enviare a algunas de mis tropas para que ayuden a tus tropas a tomar esta ciudad, así que será mejor que vayas rápido a las coordenadas que están en tu flota, y cumplas con las órdenes del Emperador al igual que los demás harán, Devil. Creo que ambas sabemos…que al no le gustan los fallos- Dijo Miracle antes de que su cuerpo ilusorio se desvaneciera de aquel feroz campo de batalla.

-¡Tch! ¡Esa maldita de Miracle, juro que algún día la matare por creerse tan sabelotodo…!- Se quejaba Devil para luego observar a su oponente-…Lo siento mucho por esto, Erza-chan, pero parece que tendremos que posponer el descubrimiento del sabor, sensación y color de tus tripas para más tarde. Tengo órdenes después de todo-

-¡¿Qué?! ¡¿Te retiras?!- Reacciono Erza con sorpresa al igual que muchos.

-Sí, aunque no es porque quiera. Aunque quisiera quedarme aquí y pelear contigo hasta rebanarte en pequeños y hermosos trozos de carne ensangrentada, las órdenes del Emperador son prioridad para mí. Nos vemos- Se despedía Devil raramente calmada.

-¡Espera! ¡No te dejare ir! ¡Aunque no quieras luchar, yo tengo que detener aquí para que esta guerra que ustedes empezaron pueda terminar lo más pronto posible! ¡Además, me dirás cuáles son esas órdenes de la que estaba hablando tu compañera! ¡Sea lo que sea, no puede ser bueno!- Exclamo una seria Erza apuntando una filosa espada que apareció de la nada en sus manos cubiertas por guantes de acero a su enemiga.

-¿Eh?-Hablo Devil-… ¿Quieres saber mis órdenes?...En realidad…No sería tan mala idea. Está bien voy a decirles cuales son las ordenes que dio mi Emperador. Esas órdenes son…ganar esta guerra…matando su razón para luchar, magos de Earthland-

Un misterioso plan por parte del enemigo empieza a moverse…

Continuara…