Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Tercer Arco
Capítulo 22/94: ¡Indestructible!
Una gran cantidad de combates y sucesos han ocurrido desde el inicio de la guerra entre los magos de distintos gremios del mundo de Earthland y el ejército de magos de Spriggan Tail del mundo de Helland, todos involucrando a los magos de Fairy Tail. Como la derrota de Devil en Earthland, la derrota de Icicle en Helland y la victoria de Miracle y sus subordinados sobre Sonia.
Pero más recientemente; el grupo conformado por Roku, Lucia, Lucy y Cana, el cual había sido el grupo que había derrotado a la Mirajane Strauss de Helland conocida como Devil, termino encontrándose con otro general de Spriggan Tail llamado Quake "El Amo de la Tierra" justamente cuando estaban en camino de volver a Magnolia. Y debido a que Roku era el único que podía hacerle frente al poder este enemigo, las demas decidieron retirarse en busca de refuerzos.
Y durante aquel feroz combate que entablo contra el llamado Quake, Roku no solamente termino descubriendo que él era un God Slayer de las Cavernas y que Lucia se había quedado por preocupación, sino que además termino descubriendo la verdadera identidad de su enemigo, la cual lo dejo en un completo estado de shock…
…Continuación…
-Hmp. Tan preocupados y relajados al estar uno al lado del otro…Es bueno ser joven, ¿Verdad?-
Al escuchar nuevamente aquella voz de adulto masculino, tanto Roku como Lucia colocaron en sus rostros una serie mirada y la dirigieron hacia la misma dirección. Ambos jóvenes magos de Fairy Tail observaban como el la nube de polvo que cubría al general de Spriggan Tail a unos metros de ellos se había despejado gracias a la brisas del aire, y como este se encontraba de pie con su armadura platino completamente intacta a excepción de su máscara y casco que ahora yacían tirados en el suelo y hecha pedazos, respectivamente.
-Sí que la hiciste esta vez, mocoso…Ese golpe incluso destrozo mi mascara…Espero que estés listo para probar una muerte peor de lo que yo tenía planeada para ti. Y lo mismo para tu amiguita- Dijo el llamado Quake con rabia en su tono.
-¿Eh?- Reacciono Roku repentinamente.
-Este tipo…- Pensaba Lucia con algo de sorpresa.
Con su casco tirado en alguna parte de aquella zona luego de haber salido volado por los aires y con su máscara completamente destruida por el golpe de su enemigo, tanto Roku como Lucia ahora podían observar el rostro de su enemigo. El llamado Quake parecía tener unos 27 años de edad, poseía unos lisos cabellos verdes decorando su cabeza al igual que unos filosos y serios ojos marrones decorando su rostro, sin mencionar un par de colmillos rojos pintados en sus mejillas.
-…No lo conozco. Bien. Por un momento pensé que iba a ser un doble de Helland de algún miembro de Helland al igual que Devil, pero que bueno que me equivoque. Roku podrá seguir luchando igual sin tener distracciones- Pensaba Lucia relajada.
-N-No puede ser…- Dijo la voz de Roku.
-¿Eh?- Reacciono la joven rubia al notar algo raro.
Al notar algo sumamente extraño en el tono de voz que poseía su amigo y compañero a su lado, la joven maga de espíritus celestiales dirigió su mirada de ojos marrones a su dirección y termino observando algo sorprendente. Lucia presenciaba como el joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación poseía un rostro pálido y unos ojos llenos de una mezcla de sorpresa y terror mientras sus manos temblaban levemente.
-¿Roku? ¡¿Q-Que pasa, Roku?!- Preguntaba Lucia con preocupación.
-¡E-El…!- Tartamudeaba Roku con miedo.
-¿El? ¿Te refieres a Quake? ¿Acaso...Acaso lo conoces?- Preguntaba la joven Dragneel confusa.
-¡El…!- Hablaba Roku- ¡…Es mi Padre!-
En el simple momento en que ella escucho al joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación pronunciar esas últimas palabras con un tono temeroso, unos filosos ojos cafes en absoluto estado de shock y un cuerpo levemente tembloroso, la joven maga de espíritus celestiales abrió sus marrones ojos con gran sorpresa mientras pasaba a dirigir su mirada hacia el serio general de Spriggan Tail a unos metros de su posición.
-¡¿Q-Que?! ¡¿E-Ese hombre…este enemigo…Es el padre de Roku?!- Pensaba Lucia con gran asombro.
-¿Uh? ¿Qué les pasa, mocosos? Pareciera como si hubieran visto un fantasma o algo así- Comentaba el llamado Quake confuso.
-P-Papa…- Seguía murmurando Roku en estado de shock.
-¡A-Ahora que lo veo bien, Roku y ese tipo se parecen! ¡Pero...Así es…No es el padre de Roku! ¡Es lo mismo que con Sena-san y Devil, el podrá tener el rostro del padre de Roku, pero no es el realmente! ¡Es su doble de Helland, de un mundo paralelo!- Pensó la joven rubia para luego colocar su manos sobre los hombros del joven peliverde y empezar a agitarlo- ¡Roku, cálmate y escúchame! ¡No te dejes confundir! ¡A pesar de que tenga su rostro, ese hombre no es tu…!-
-¡Lo sé!- Grito Roku interrumpiendo bruscamente a Lucia-…Lo se…lo es mejor que nadie…pero aun así…-
-Roku…- Reacciono Lucia con lastima y tristeza al ver las reacciones de su compañero.
-Parece que algo les paso luego de ver mi rostro. Pero no crean que los dejare conversar tranquilamente luego de que acaba de hacerme ese mocoso. Los hare pagar- Exclamo Quake amenazantemente.
Pisando con tal firmeza que el suelo terroso bajo sus pies se fragmento de grave manera y extendiendo su mano derecha al mismo tiempo que esta se rodeaba con una arena negra que provenía desde su interior a través de la armadura color platino que le rodeaba, el general de Spriggan Tail paso a gritar con gran fuerza…
-¡Keibujin no Suna Arashi!-
Impulsando su mano derecha hacia adelante con gran poder, el apodado "Amo de la Tierra" termino creando una bestiales vientos que iban mezclados con una extensa y poderosa tormenta de arena color negro que iba dirigida únicamente hacia los dos jóvenes magos ahí presentes. Y con Roku en un estado de shock y con Lucia todavía herida y cansada tras su batalla con Devil, ninguno de los dos jóvenes magos de Fairy Tail pudo evitar ser golpeado brutalmente por aquella poderosa ráfaga de viento y arena negra.
-¡AAAAAHHHH!- Gritaban tanto Roku como Lucia con gran dolor.
Al ser golpeados por aquellos feroces vientos de gran intensidad mezclados con unas fuertes ráfagas de arena color azabache, los dos jóvenes magos salieron volando por los aires con gran dolor y al momento de caer nuevamente al terroso suelo, la joven de largos cabellos rubios y el joven de largos cabellos verdes terminaron rodando brutalmente en dos direcciones separadas por varios metros de distancia.
-¡Ah!- Sollozo Roku justamente al dejar de rodar.
Luego de que su brutal rodar se detuvo, el joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación pudo sentir un gran dolor recorriendo su ya bastante herido y cansado cuerpo de catorce años bien entrenado. Y justo cuando el abrió su filosa mirada de ojos cafés y observo hacia el frente, Roku se olvidó completamente del dolor que sentía y lo cambio por una gran sensación de sorpresa al presenciar al God Slayer de las Cavernas a unos centímetros de él.
-¡T-Tu…!- Hablaba Roku todavía en estado de shock.
-Ni siquiera trataste de evitar mi ataque o proteger a tu amiguita. ¿Qué te pasa, mocoso? Te ves muy diferente a antes. ¿Perdiste la voluntad de luchar o algo así?- Preguntaba Quake con seriedad.
-¡Y-Yo…!- Murmuraba el joven de cabellos verdes en shock.
-¡Tch!- Rechisto el hombre de cabellos verdes molesto.
Con una mirada que mezclaba ira y seriedad en sus ojos marrones, el general de Spriggan Tail pasó a inclinarse ligeramente para luego usar su mano derecha para sostener fuertemente el largo cabello verde en forma de cola de lobo del joven mago de Fairy Tail tirado en el suelo en frente a su posición, jalarlo y obligarlo a ponerse de pie y mirarlo justamente a sus ojos.
-Maldito mocoso, hace un rato que estas con esa estúpida mirada en tus ojos y murmurando un montón de cosas. ¿Qué demonios te paso? Si ya no vas a oponer resistencia, te matare rápido- Preguntaba Quake con ira mientras sostenía al joven por su cabello.
-T-Tú…eres…- Hablaba Roku con dificultad ante su shock y el dolor de su cabello jalado.
-¿Ah? ¿Quieres decirme algo? Habla rápido y fuerte si quieres que te oiga, mocoso- Decía el hombre de cabellos verdes.
-Tu…Eres Ryuga, ¿Verdad?- Dijo Roku muy difícilmente.
-¡¿Q…?!- Reacciono Quake con sorpresa- ¡T-Tu… ¿Cómo sabes mi nombre real?! ¡Aparte del Emperador, nadie conoce el pasado o nombre de los generales de Spriggan Tail, así que, ¿Cómo lo sabes, mocoso?!-
-Lo sabía…no solo tu cara, también tu nombre…Eso significa…Significa que eres un Nirvit, ¿Verdad?- Dijo Roku con tristeza.
-¿Eh? Maldito, ¿Incluso sabes sobre eso?- Preguntaba el hombre verdaderamente llamado Ryuga con ira.
-¿Q…? P-Pero…tú… ¿No dijiste que habías matado a todos los Nirvits? ¿Qué habían sido las primeras personas que habías matado? Porque… ¿Por qué dijiste algo como eso?- Preguntaba Roku lleno de gran confusión.
-¿Qué? ¿Qué porque? Porque lo hice obviamente. Mate hasta al último de los Nirvits que vivía en nuestra ciudad subterránea con mi magia para matar-dioses- Contesto Quake con total calma en su mirada.
-¡¿Q…Que…?!- Reacciono Roku nuevamente en estado de shock ante la calma que tenía el hombre con el rostro de su padre al decir esas palabras.
-¡Tch!- Volvió Quake a rechistar los dientes.
Sosteniendo fuertemente con su mano derecha los largos cabellos verdes que poseía el joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación, el enojado God Slayer de las Cavernas no solo provoco que sintiera un gran dolor sino que además termino despegando sus descalzos pies del suelo para después arrojarlo con gran poder a varios metros de su posición y que eventualmente cayera bruscamente al suelo. Todo mientras la joven maga celestial observaba con dolor desde su posición en el suelo.
-Maldición…Roku…- Decía Lucia con frustración al no poder nacer nada.
-Demonios, no sé qué rayos te paso, pero parece que en ese estado no podrás responder mis preguntas. Bueno, no importa, si no quieres luchar o hablar, simplemente te matare, ¿Estás listo?- Preguntaba el Ryoga de Helland con serio tono.
-¿Cómo…?- Murmuro Roku débilmente desde su posición.
-¿Eh? ¿Dijiste algo?- Pregunto el general de Spriggan Tail con confusión.
-¡Te dije… ¿Cómo?! ¡¿Cómo pudiste matar a todos los Nirvits, tu raza, tu familia y amigos y luego decirlo como si no se tratara de nada?! ¡Si tú eres un Nirvit que puede usar magia, significa que eras su guardián, su protector, tu deber era proteger a tu gente de los enemigos, no matarlos, entonces, ¿Cómo?!- Gritaba Roku furiosa y tristemente mientras numerosas lágrimas surgían de sus ojos cafés.
-…- Se quedaba Quake en silencio al ver la reacción del joven.
-Roku…- Nombraba Lucia con tristeza.
-Vaya, verdaderamente mereces ser llamado el "Guardián de los Nirvits" si te preocupas tanto por una pequeñez como esa. Pero si me preguntas como puede hacer algo como eso…no sabría responderte apropiadamente ya que sinceramente, fue demasiado fácil darles a todos esos cobardes lo que se merecían- Respondió el hombre de cabellos verdes tranquilamente.
-¿Qué? ¿Lo que se merecían?- Repitió Roku en confusión mientras las lágrimas corrían por sus mejillas.
-Así es- Hablaba Quake- No sé cómo serán las cosas en este mundo, pero en Helland, los Nirvits no eran ninguna clase de "Raza Noble". A los Nirvits no solamente les bastaba ocultarse miles de metros bajo tierra para los demas humanos los encontraran y los obligaran participar en sus guerras, sino que también decidieron tener su propio perro guardián en la entrada a la ciudad por su algún día la ciudad era descubierta, y ese perro guardián fui yo. Mis propios padres me ofrecieron a los líderes de la ciudad y estos me obligaron no solamente a soportar un entrenamiento infernal, sino también a aprender una muy difícil magia perdida de antiguos libros casi irreconocibles-
-Magia para matar dioses…- Comento Roku mientras escuchaba la historia.
-Si. Me obligaron a convertirme en el God Slayer de las Cavernas. Y cuando finalmente me convertí en un adulto y mi entrenamiento tanto mágico como físico concluyo, había llegado el momento de cumplir mi rol de guardián de los Nirvits…pero…eso fue lo peor de todo- Decía el general de Spriggan Tail mientras apretaba sus puños.
-¿Lo peor…de todo?- Repetían tanto Lucia como Roku con confusión.
-Ser Guardián de los Nirvits consistía…en no hacer absolutamente nada- Hablaba el Ryuga de Helland- Luego de años y años de sufrimiento para convertirme en un perfecto guerrero y mago, mi único deber era custodiar la entrada a nuestra ciudad subterránea, y nada más. Mientras yo pasaba días, semanas, meses y años custodiando la entrada a una ciudad que supuestamente estaba diseñada para no ser encontrada por nadie, los demas Nirvits vivían felizmente sus vidas como cualquier otra persona. ¿No crees que injusto? Si hacer absolutamente nada era la razón de mi vida… ¿Para qué había sufrido tanto? ¿Para qué había ganado tan maravillosas habilidades que incluso podían matar a los dioses?...Eso es lo que me preguntaba…hasta que el apareció-
-¿El?- Repitió Lucia con confusión.
-No puede ser… ¿El Emperador?- Preguntaba Roku con ira mientras las lágrimas seguían saliendo de sus ojos.
-Correcto- Continuaba hablando Quake- Después de pasar años custodiando una entrada completamente vacía, un ser que no pertenecía a nuestra raza, había llegado a la ciudad de los Nirvits. Yo estaba emocionado. Luego de tantos años, yo iba a ser capaz de probar mis habilidades contra alguien…O eso pensaba. Pero ese intruso, ese hombre que nunca había visto y poseía habilidades más allá de las humanas, me hizo una oferta que nunca podría haber imaginado por mi cuenta-
-¿Q-Que? ¿Qué te hizo una propuesta?...Maldito…- Hablaba Roku rasgando la tierra con sus manos con gran rabia.
-Parece que puedes adivinar cuál fue la propuesta, mocoso- Hablo Quake- Ese hombre que ahora es el Emperador de Helland me pregunto si deseaba pasar el resto de mi vida cuidado a unos cobardes que no tenían las agallas para luchar por sí mismos y me consideraban un simple perro guardián o si deseaba demostrar todo lo que yo era capaz de hacer y tener a los débiles a mis pies en vez de lo contrario. Ante una propuesta así…Ni siquiera tuve que pensarlo. Para ir a un mundo donde podría demostrar mis verdaderas habilidades, abandone todo de mi antiguo ser y me convertí en Quake, uno de los doce generales de Spriggan Tail-
-Y… ¿Y fue cuando mataste a los tuyos, a tu raza?- Preguntaba Roku rabioso y triste mientras comenzaba a levantarse del suelo.
-Obviamente. Te lo dije, tuve que abandonar todo de mi antiguo de mi ser para convertirme en Quake y los Nirvit eran una gran parte de ese problema. Tuve que eliminar a todos aquellos que me consideraban un sirviente para así convertirme en uno de los nuevos líderes de Helland- Respondió el Ryuga de Helland con total calma.
-¿Sirviente? ¡No bromees, tú eras su protector!- Grito Roku furiosamente.
-El único que está bromeando aquí eres tú, mocoso. Ya te dije, que tus Nirvits, no son mi Nirvits, son razas con el mismo nombre pero muy diferentes. A ellos yo no les importaba, así que ellos no me importaban a mí. ¡Entiéndelo de una maldita vez!- Exclamo Quake con gran seriedad.
-¡Lo único que entiendo es que te voy a matar…!-
Pero justamente antes de seguir hablando, el joven Dragon Slayer de las Cavernas apunto su furiosa mirada ante el general de Spriggan Tail que se había ganado toda su rabia y que estaba a unos metros de su posición y volvió a presenciar como este seguía poseyendo el mismo rostro del hombre que lo había cuidado tan felizmente durante casi toda su antes de ser asesinado por el llamado Calm.
Observándolo, el joven de raza Nirvit no pudo evitar retroceder mientras sus filosos ojos cafés llenos de ira eran remplazados por unos ojos llenos de tristeza y frustración, lo cual simplemente provocaba rabia y decepción en el general de Spriggan Tail y tristeza en la maga de espíritus celestiales ahí presente.
-Yo…yo no puedo…Sé que no es mi padre…pero su rostro…simplemente no puedo…- Pensaba Roku tristemente mientras apretaba sus puños con gran frustración.
-Roku…En serio… ¿No puedes luchar?- Pensaba Lucia invadida por la tristeza.
-Ah,- Suspiro Quake con decepción- Parece que no importa cuanta ira tengas contra mí, simplemente has perdido toda intención de luchar. Entonces, como dije antes…Muere-
Terminando la conversación con aquellas palabras de serio tono y aumentando la presión con la que sus pies cubiertos por su armadura de color platino pisaban la tierra bajo ellos, el apodado "Amo de la Tierra" provoco que esta cambiara su color marrón terroso por un denso color azabache carbón al mismo tiempo que el apuntaba su mano derecha contra el joven mago de tierra a unos metros de distancia de su posición.
-¡Keibujin no Shageki!-
Diciendo en firme tono el nombre de su hechizo, el general de Spriggan Tail provoco que la negra tierra que pisaban sus revestidos pies repentinamente empezara a disparar como si de balas se trataran, pequeñas pero múltiples y muy duras rocas azabaches con dirección hacia el joven mago de Fairy Tail a unos metros de su posición. Y sin voluntad de esquivar o contratacar, Roku simplemente termino recibiendo los múltiples impactos de aquella lluvia de rocas en su ya muy herido cuerpo.
-¡Ah!- Gritaba Roku mientras era golpeado por aquellas rocas negras con velocidad de balas.
-¡Roku!- Gritaba Lucia llena de preocupación.
Y sin oponer ninguna clase de resistencia a aquella intensa lluvia de piedras negras, el joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación fue empujado poco a poco hacia atrás por cada doloroso golpe que recibía su cuerpo de catorce años bien ejercitado. Y justamente en el momento en que aquella lluvia de pedradas termino, Roku presencio como el God Slayer de las Cavernas había aparecido frente a su posición.
-¡Keibujin no Goken!-
Usando un fuerte grito para decir el nombre de su hechizo, el serio hombre adulto de cabellos verdes inmediatamente paso a cubrir su firmemente apretado puño derecho con una capa de arena negra que surgió desde el interior de él y que rápidamente se endureció hasta compararse con la dureza de una enorme roca, para después instantáneamente impactarlo en el desprotegido pecho del joven frente a su posición.
-¡Ah!- Grito el joven de largos cabellos verdes nuevamente con mucho dolor.
Escupiendo grandes cantidades de sangre a través de su doloroso sollozar al mismo tiempo que sentía como varios de los huesos de su torso se desquebrajaban, el joven mago de Fairy Tail termino saliendo volando a una gran altura justamente luego de recibir aquel feroz golpe de su enemigo. Y mientras Roku se mantenía con gran dolor a una gran altura en el aire, Quake paso a apuntar su mano izquierda contra él.
-¡Keibujin no Hashira!-
Liberando firmemente aquellas palabras, Quake provoco que de la azabache tierra que pisaban sus piernas cubiertas por su armadura platino al igual que todo su cuerpo, fuera creado un enorme y cuadricular pilar de pilar hecho de una dura piedra negra que seguía aumentando su altura de una rápida manera para después doblarse como si de goma se tratara e impactar fuertemente a Roku en medio del aire y clavarlo con un brutal poder en la tierra a unos pocos metros de su atacante.
-¡Ah! ¡Ah!- Escupía sangre Roku mientras se mantenía hundido en un pequeño cráter en el suelo.
-No se está defendiendo para nada… ¡Maldición, si solo me quedara algo de poder mágico…! ¡Roku, por favor, pelea!- Pensaba Lucia mientras yacía en el suelo.
-Qué extraño…- Pensaba Quake seriamente-…Si este mocoso realmente perdió toda su voluntad de luchar y defenderse a sí mismo, los anteriores ataques debieron de ser suficiente para acabar con su vida. Entonces, ¿Cómo es que este maldito mocoso sigue vivo? ¿Se está defendiendo de alguna manera? Y no es solamente que no muere. Todavía puedo sentir como el controla una parte de la tierra para que yo no pueda crear montañas…Es sumamente extraño. Se deja golpear, pero se niega a morir. Me permite atacar, pero no al máximo. ¿Acaso es alguna clase de estrategia?-
-Ah, que dolor…- Pensaba un adolorido Roku-…Simplemente desearía morir para ya no tener que sentir tanto dolor…pero entonces, ¿Por qué no he muerto? ¿Por qué mi cuerpo sigue haciendo un esfuerzo para que no ser asesinado por los ataques de ese tipo? ¿Por qué no libero mi control de la tierra y lo dejo usar sus mejores ataques?...Aunque ya no puedo luchar debido a que este tipo se parece a mi padre… ¿Por qué no me he rendido por completo?-
Aunque la debilitada joven maga de espíritus celestiales y el joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación yacían tirados en el suelo mientras sus pensamientos fluían en sus cabezas, el God Slayer de las Cavernas pensaba seriamente mientras caminaba tranquilamente hasta posicionarse al lado de su joven oponente y luego tomarlo dolorosamente por sus largos cabellos verdes nuevamente y obligarlo a mirarlo nuevamente a su cara.
-…- Se quedaba Roku en silencio mientras su enemigo lo obligaba a estar de pie al jalarle de su cuero cabelludo.
-No hay duda. Tus ojos no poseen ni una sola pizca de voluntad de lucha. Pero si es así, entonces… ¿Por qué te niegas a morir, mocoso? ¿Acaso estas planeado algo? ¡Contéstame!- Exclamaba Quake furiosamente.
-Yo…- Susurraba el joven de raza Nirvit muy débilmente.
-¡Tch!- Rechistaba el hombre de raza Nirvit de Helland- Parece que hablar contigo en ese estado sigue siendo inútil. Bueno, no importa. Si no dejas que mi magia acabe con tu vida, entonces simplemente usare mis puños. No es una forma divertida de acabar con esta lucha, pero parece ser la única forma de acabar con tu vida ahora mismo. ¡Prepárate!-
Tras terminar de hablar y aumentando la fuerza con la que su mano derecha jalaba y apretaba el largo cabello verde del herido joven Dragon Slayer de las Cavernas, el God Slayer de las Cavernas inmediatamente paso a usar su muy firmemente apretado puño izquierdo para liberar una sucesiva y poderosa ráfaga de golpes en el indefenso rostro de este.
Recibiendo un poderoso golpe una y otra vez por los duros y fuertes puños de Quake que se encontraban revestidos por los guantes de su resistente armadura de color platino, Roku sentía el grave dolor de su cráneo fracturándose poco a poco, de su cerebro retumbando de lado a lado y de la piel de su rostro recibiendo varios moretones de distintas formas y sangrando tanto por su frente como sus labios. Y todo mientras Lucia observaba con gran horror desde su posición.
-Yo… ¡No puedo seguir viendo!- Pensaba Lucia con lágrimas en sus marrones ojos para gritar fuertemente- ¡Roku, tienes que luchar, lucha! ¡Tienes que reaccionar de una vez! ¡Ese hombre…ese hombre que está lastimando tan horriblemente…no es tu padre!-
Justamente en el momento en que la debilitada maga de espíritus celestiales grito aquellas palabras mientras yacía tirada en el suelo, el general de Spriggan Tail repentinamente detuvo su ráfaga de golpes al rostro del joven mago de Fairy Tail al que le jalaba el cabello y luego tanto el como el joven mago apuntaron sus miradas hacia su lejana dirección.
-Lucia…- Pensó un herido Roku al ver a la joven maga celestial con una expresión de tristeza.
-¿Qué demonios…fue lo que dijo esa mocosa?- Pensaba Quake con una expresión de sorpresa.
Luego de haber escuchado de una debilitada y triste Lucia que yacía en el suelo a algunos metros de su posición, Quake soltó los largos cabellos verdes de Roku que sostenía su mano derecha y provoco que este cayera nuevamente al suelo, y después empezó a dirigirse a la dirección de la joven maga de Fairy Tail ahí presente. Y tras posicionarse en frente de Lucia; Quake pasó a tomarla fuertemente por el cuello y alzarla altamente mientras la estrangulaba.
-Maldita mocosa, ¿A qué te referías con lo que dijiste antes? ¿Qué fue eso de que yo no soy su padre? Contéstame- Preguntaba Quake furioso mientras estrangulaba a la joven rubia.
-¡P-Púdrete, desgraciado!- Respondió Lucia mientras le costaba respirar.
-Oh, vaya- Hablaba el hombre de cabellos verdes- A pesar de no tener casi nada de poder mágico, tus ojos muestran más voluntad de lucha que los de aquel mocoso. Te doy un poco de respeto por mostrar resistencia en tu posición. Pero… ¡Te dije que me contestaras!-
Pero mientras se encontraba estrangulando a la joven maga celestial para que contestara su pregunta, el general de Spriggan Tail apunto su serio y molesta mirada de ojos marrones hacia el herido joven mago mata-dragones para comprobar si la voluntad de luchar volvía a sus ojos al ver a su compañera herida. Y aunque el no vio lo que quería, Quake termino notando algo en Roku que no había notado durante todo el combate.
Quake había notado como Roku y el poseían una increíble semejanza. Ambos poseían cabellos verdes, ojos iguales con una leve diferencia en el color, tenían unos rasgos faciales bastantes iguales, ambos eran magos de tierra y ambos eran pertenecían a la raza Nirvit aunque de mundos diferentes. Al juntar aquel parecido a las palabras que Lucia había dicho anteriormente, Quake soltó a la joven maga celestial que estaba siendo estrangulada entre sus dedos y repentinamente formo una leve sonrisa en su rostro al mismo tiempo que leves risas.
-Ya veo…con que de ese se trataba…Jaja… ¡Jajajaja!- Reía Quake con gran placer.
-¡¿Eh?!- Reacciono el herido Roku con confusión.
-¡No puede ser… ¿Ya se dio cuenta?! ¡Maldición!- Pensaba Lucia con frustración.
-La razón por la que no quieres luchar…Es porque tengo el mismo rostro que tu padre, ¿Verdad?- Hablaba Quake provocando nuevamente un fuerte shock en Roku-…Esa reacción…Tengo razón, ¿Cierto? Oh, vaya. Seguramente mi doble de Earthland…tu padre murió, y simplemente perdiste completamente tu voluntad de herirme al ver que tengo el mismo rostro de un hombre que te amo y cuido durante toda su vida, ¿Verdad? ¡Jajaja! ¡Antes dije que el destino era algo irónico, pero esto es solo cruel! ¡Si tengo el rostro de tu querido padre…entiendo porque no querrías lastimarme, mocoso! ¡Pero por desgracia para ti…yo nunca tuve hijos, por lo que para mí no eres más que un enemigo que debo destruir!-
Manteniendo aquella cruel sonrisa de placer en su rostro, el general de Spriggan Tail volvió a dirigir su mirada hacia la debilitada joven maga de espíritus celestiales que estaba a centímetros de su posición y una vez más pasó a sujetarla de su cuello y a estrujarlo con una gran fuerza. Y todo mientras el herido joven Dragon Slayer de las Cavernas observaba impotente desde su posición tirado en el suelo.
-Bueno, si esa la razón principal por la que ya no deseas luchar contra mí, creo que no hay nada que pueda hacer. Solamente matare a tu noviecita y luego a ti para acabar con todo este asunto de una vez por todas- Exclamo Quake con seriedad mientras estrangulaba a la joven rubia.
-¡R-Roku…t-tienes que levantarte…Roku…!- Decía Lucia muy difícilmente mientras era estrangulada y forcejeaba inútilmente.
-Lucia…-Pensaba Roku herido para apretar fuertemente sus puños con gran frustración- Maldición… ¡Maldición! ¡¿Por qué?! ¡Yo se claramente que esa basura de mago que habla cruelmente y disfruta matando a sus enemigos no es mi padre, no lo es, pero…cuando veo su rostro…los recuerdos de mi padre llegan a mi cabeza y simplemente…no puedo hacer nada…Entonces…¿Todo acabara aquí…por eso…? Por mi estúpida tristeza… ¡¿No podre proteger a nadie?!-
Manteniendo aquellos odiosos pensamientos dentro de su cabeza, el joven de largos cabellos verdes cerró sus filosos ojos cafés con gran tristeza y frustración ya que no podía seguir presenciando como su querida amiga sufría a manos de su enemigo. Pero cerrando sus ojos, Roku pudo sentir como una serie de lejanos recuerdos empezaban a llegar a lo más profundo de su conciencia.
FLASHBACK
…Hace 4 años…
A varios metros de la superficie de la tierra en donde habitaban la mayoría de los humanos, se encontraba oculta en una muy amplia cueva, la antigua pero enorme y prospera ciudad de la raza Nirvit. Hombres y mujeres, niños y niñas, ancianos y ancianas; todos pertenecientes a la antigua de los Nirvits, se manteniendo viviendo felizmente en aquella amplia y muy prospera ciudad subterránea.
Pero mientras todos los demas habitantes de aquella ciudad se mantenían en las diferentes calles de está viviendo sus respectivas vidas, había dos Nirvits que se encontraban en alguna clase de ring de lucha hecho por bloques y que estaba algo alejado del resto de la ciudad.
Más específicamente hablando; eran un joven niño de filosos ojos cafés y un hombre adulto de filosos ojos marrones, ambos con cortos cabellos verdes, con colmillos rojos pintados en sus mejillas y ambos se mantenían vestidos con nada más que cortos pantalones negros debajo de unas pajas de paja al igual que unos brazaletes que se encontraban en sus respectivos tobillos y muñecas.
-¡Ah, perdí!- Decía el joven ahí presente mientras se dejaba caer cansadamente al suelo de aquel lugar.
-Vamos, Roku, no me digas que ya estás cansado. Ni siquiera ha pasado una hora. Vamos, sigamos- Dijo el hombre adulto ahí presente seriamente.
-Sí, papa…- Hablaba un joven Roku-…Pero… ¿Estos entrenamientos diarios son realmente necesarios? Tengo solamente diez años. Todavía falta mucho tiempo para que te releve como el Guardián de nuestra raza, papa-
-Vamos, no te quejes. Mientras más experiencia en combate y habilidades tengas cuando te conviertas en guardián, nuestra ciudad estará más segura, ¿No crees?- Comento el hombre llamado Ryuga, que era el padre de Roku.
-Ah…- Suspiraba el joven Roku para después levantarse del suelo y decir- ¡En primer lugar, ¿Por qué tengo que convertirme en el guardián de los Nirvits?! ¡¿Por qué tú no puedes seguir siendo nuestro guardián para siempre, papa?! ¡Tú eres súper fuerte! ¡Nadie puede vencerte! ¡Contigo nuestra ciudad siempre ha estado a salvo, ¿Verdad?!-
-Bueno…es cierto. Pero, Roku, algún día tu padre se volverá un viejo realmente débil que no podrá proteger a nadie con su fuerza. En ese momento es cuando tú tendrás que proteger a toda nuestra raza. Además, nunca se sabe que situaciones podría depararnos el futuro- Dijo el padre del joven amablemente.
-¿Situaciones?- Repitió el niño de diez años confuso.
-Ah…Por ejemplo, digamos que una temible persona invade nuestra ciudad y esa persona posee un poder para controlar mentes y me toma bajo su control. Dime, si yo estoy bajo el control del enemigo, ¿Quién protegerá a nuestra querida raza, Roku?- Preguntaba Ryuma sonriente.
-Bueno…eh…no lo sé…- Contesto Roku con tristeza.
-¿Como que no lo sabes?- Ryuma coloco su mano sobre la cabeza de su hijo- Tu obviamente, Roku. Tú debes proteger a los Nirvits si yo no puedo-
-¿Eh? ¿Yo?- Reacciono el joven con confusión.
-Así es. Aunque no seas oficialmente el guardián, tienes la magia que heredaste de mi cuando naciste. Y si tienes este poder, tienes el deber de proteger a nuestra raza, Roku, a nuestros seres queridos, ¿Entendiste?- Explicaba el hombre adulto seriamente.
-¡Sí!...Pero…si eso de verdad pasa… ¿Tendré que luchar contra ti, papa? ¿Tendré que lastimarte?- Preguntaba el pequeño Roku con tristeza.
-Si…tendrás que hacerlo- Hablaba Ryuma seriamente- Y eso es porque aunque yo sea tu padre, tú tienes el deber sagrado de proteger a los Nirvits, ¿Entiendes? Aunque sea difícil enfrentar a un ser querido, siempre debes proteger a aquellos a lo que tienes el deber de proteger, siempre, Roku-
FIN DEL FLASHBACK
-Siempre…- Pensaba Roku con sus ojos cerrados mientras yacía tirado en el suelo.
-Bueno, ¿Algunas palabras finales para tu amigo, mocosa?- Preguntaba el llamado Quake mientras estrangulaba a la debilitada y herida joven maga celestial.
-R-Roku…Le… ¡Levántate!- Grito Lucia con sus últimas fuerzas mientras era estrangulada fuertemente.
-…- En silencio, un joven de cabellos verdes abrió sus ojos de color café.
Y en ese simple momento, el general de Spriggan Tail pudo sentir algo tanto repentina como claramente. El apodado "Amo de la Tierra" pudo sentir como un impacto de monstruoso poder conecto con el lado derecho de su cabeza y no solamente lo obligo a apartar su mano del cuello de la joven maga de espíritus celestiales, la cual termino cayendo nuevamente al suelo, sino que también lo mando a volar varios metros a la dirección contraria de dónde provino.
Pero clavando con gran fuerza sus pies cubiertas por las botas que formaban parte de la armadura de color platino que cubría todo su cuerpo, el hombre adulto de cortos cabellos verdes no tuvo problemas en frenar su avanzar para después apuntar una furiosa mirada de ojos marrones hacia su antigua posición.
-¡¿Qué demo…?!-
Pero antes de poder terminar de hablar mientras resistía el fuerte dolor de su cerebro retumbando y piel lastimada por aquel brutal impacto, el Ryuma de Helland termino observando el causante de este con sus propios ojos. El llamado Quake observaba como a pesar de tener un cuerpo muy mal herido y un rostro dañado por múltiples moretones, el llamado Roku se mantenía de pie al lado de la posición en donde se encontraba su compañera de gremio y mientras su puño derecho deshacía su piel de dura roca.
-Mocoso…- Dijo Quake con disgusto al observar a su joven oponente nuevamente de pie.
-Roku…- Nombraba Lucia con felicidad al ver a su amigo.
-No me importa…- Hablaba Roku-…No me importa lo que me pase a mí…pero…todavía hay cosas que tengo que proteger…y aunque tú seas…aunque tengas el mismo rostro, nombre y voz de mi padre…No dejare que las dañes…ese es mi deber…¡Siempre será mi deber!-
-No tengo idea de lo que estás hablando, pero parece que la voluntad de luchar finalmente volvió a ti. Ahora morirás como un guerrero en vez de un cobarde. Pero sea cual sea, me asegurare que sea bastante dolorosa como venganza por aquel golpe, mocoso- Contesto Quake sonriente.
-Inténtalo si es que puedes. Ya me harte de ganar tiempo. Me asegurare de destrozar esa cara tuya para que ya no contamines la memoria de padre, bastardo- Dijo Roku con seria actitud.
-Oh, ¿En serio? ¡Comprobemos esas palabras!- Grito Quake furiosamente.
Diciendo aquellas palabras mientras rodeaba su cuerpo armado con una fuerte aura mágica de color negro al mismo tiempo que pisaba con gran firmeza la tierra bajo sus pies, el God Slayer de las Cavernas termino provocando que una gran porción de esta se volviera totalmente negra una vez más para después comenzar a absolver una gran cantidad de polvo proveniente de este a través de un gran respiro.
-¡Keibujin no Dogo!-
Fragmentando en gran manera el piso azabache bajo sus pies con su fuerte mantener en él, el general de Spriggan Tail termino lanzando del frente de su boca un enorme tornado de arena negra que rotaba violentamente en su interior filosos pedazos de roca del mismo color y que avanzaba destructivamente hacia los dos magos de Fairy Tail ahí presentes. Y ante eso, el joven Dragon Slayer de las Cavernas ahí presente se apuró en moverse solamente unos centímetros de su posición.
Más específicamente hablando, Roku se apresuró en colocarse en frente de la posición en donde se encontraba la muy herida y debilitada Lucia, la cual yacía tendida en el suelo. Y realizando esta acción, el joven de largos cabellos término recibiendo el brutal impacto de aquel tornado de arena y rocas azabache, para que después tanto él y la joven rubia a sus espaldas fueran cubiertos por una densa y grande nube de polvo negro. Algo que Quake observo claramente.
-¿El mocoso uso su propio cuerpo para proteger a su amiga? ¡Imbécil, usando como escudo, es completamente imposible que puedas tener alguna oportunidad de vence…!-
Pero antes de poder continuar hablando, los ojos marrones de Quake terminaron captando algo sumamente sorprendente para ellos. Justamente en el momento en que las brisas del viento despejaron completamente la nube de polvo azabache que cubría a sus enemigos, Quake presencio como ambos se encontraban completamente intactos tras su ataque, y como el más importante de ellos había sufrido un serio cambio.
-¡Metsuryu Ougi! ¡Hashigata no Hakari!-
Diciendo aquellas palabras con un serio y determinado tono, Roku le enseño a Quake que estaba a unos metros delante de él y a Lucia que estaba a su espalda como su torso, brazos, piernas e incluso cabeza se encontraban completamente revestidas en una piel de brilloso diamante. Literalmente, todo el herido pero bien ejercitado cuerpo de Roku se encontraba ahora cubiertas por unas escamas de diamante que dejaron sin palabras a los demas presentes en aquella zona.
-¿Toda su piel…?- Hablaba Lucia en shock.
-¿…Es de diamante?- Pensaba Quake en el mismo estado para después colocar una expresión de enojo- ¡I-Imposible! ¡Una cosa es su puño… ¿Pero todo su cuerpo?! ¡Esa una técnica demasiada avanzada, incluso para mí, pero este mocoso…!-
-Pensar que el hechizo que estuvo practicando durante todo un año logro funcionar justamente en este momento…No voy a poder mantenerlo por mucho…así que… ¡Terminare esto rápido!- Pensaba un determinado joven Nirvit.
Manteniendo esas palabras firmemente grabadas en su mente, un serio Roku arranco los pedazos que quedaban de su destrozada sudadera verde y chaqueta marrón al igual que sus zapatos negros y quedándose solamente con los muy rasgados pantalones marrones, avanzo con una bestial velocidad hacia su enemigo. Apareciendo en frente de Quake en cuestión de nanosegundos, el joven de largos cabellos verdes no dudo ni un segundo en atacarlo.
Apretando fuertemente su puño derecho de diamante al igual que todo su cuerpo, el joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación inmediatamente lo dirigió al desprotegido abdomen de su enemigo. Y en el momento en que ese puño diamante impacto con brutal fuerza en la zona abdominal de la armadura platino que cubría su cuerpo, Quake no solamente presencio como esta se fracturo de grave manera sino que además sintió el grave dolor traspasando su cuerpo y saliendo por su espalda en forma de onda sónica.
-¡Ah!- Sollozaba el general de Spriggan Tail mientras la sangre salía disparada de su boca.
-¡Todavía no termino!- Exclamo un feroz Roku.
Dando un ligero pero potente salto, el joven de largos cabellos verdes impacto un fuerte golpe con su puño de diamante izquierdo en la barbilla del herido hombre adulto de cortos cabellos verdes. Y mientras estaba suspendido en el aire por su salto, Roku dio un veloz giro para impactar una potente patada con su pierna de diamante izquierda en el lado izquierda del rostro de Quake, provocándole más daño.
-¡Ah!... ¡M-Mocoso, no me subestimes!- Grito Quake con enorme ira.
Soportando el profundo dolor de su cerebro retumbando y piel lastimada, el furioso general de Spriggan Tail inmediatamente apretó potentemente su puño derecho al mismo tiempo que lo recubría de una capa de dura roca negra para después dirigirlo velozmente al joven mago de Fairy Tail suspendido en el aire frente a él. Pero en el segundo en que su golpe se conectó fuertemente contra las escamas de diamante que cubrían a Roku, Quake presencio como la dura roca que cubría a este junto con parte de su armadura se destrozaron al instante.
-¡¿Qu..?! ¡¿Mi tierra de dios…se destrozó?!- Reacciono Quake con asombro.
-¡Tú eres el que me subestima a mí!- Exclamo Roku seriamente.
Estando todavía suspendido en el aire frente a su enemigo, el joven de raza Nirvit utilizo sus dos pies de diamante para impactar una poderosa patada doble en el rostro desprotegido de este. Una patada doble tan potente que el hombre de raza Nirvit de Helland termino saliendo volando varios metros hacia atrás para eventualmente caer duramente al suelo al mismo tiempo que su joven enemigo.
-¡M-Maldición!-Pensaba Quake con dolor e ira- ¡Las escamas de ese mocoso no es solamente diamante…es diamante para matar dragones! ¡Posiblemente sea cien veces más duro que el diamante normal! ¡Ni siquiera mi tierra para matar dioses puede destrozar su piel…pero…no creas que tú eres el único con un truco bajo la manga!-
Poniéndose nuevamente de pie mientras seguía soportando el grave dolor que sentía su cuerpo tras todos los golpes de su juvenil enemigo, el general de Spriggan Tail paso a rodear todo su ser con una poderosa aura mágica de color negro al igual que con unos tempestuosos y poderosos vientos arenosos de puro color azabache. Unos vientos arenosos tan poderosos, que Roku se apresuró a colocarse en frente de Lucia que seguía tendida en el suelo.
-Esta sensación… ¿Qué está haciendo?- Preguntaba Lucia con confusión y temor.
-No lo sé…Pero tengo un mal presentimiento- Contesto Roku dudosamente.
-¡Si tú te proteges con diamante con el poder de los dragones…yo te destruiré con el diamante con el poder de los dioses!- Pensaba Quake sonriente.
Provocando una vez más que la tierra bajo sus piernas se volviera completamente de un puro color negro, el God Slayer de las Cavernas luego provoco que una gran cantidad de arena del mismo color surgiera de este y comenzara a flotar a su alrededor. Y tras unos pocos nanosegundos, aquellos montones de arena negra que flotaban en el aire alrededor de Quake comenzaron a juntarse para formar un total de cuatro figuras.
-¡Mensujin Ougi! ¡Hashigata no Godan!-
En el momento en que el God Slayer de las Cavernas proclamo el nombre de su hechizo, el joven Dragon Slayer de las Cavernas y la joven maga de espíritus celestiales presenciaron con asombro los montones de arena negra que flotaban alrededor de este ser eventualmente termino tomando la forma de cinco balas que seguían flotando a su alrededor, pero eso no fue todo lo que había ocurrido.
La arena de puro color azabache que formaba a las cinco balas que flotaban alrededor del general de Spriggan Tail rápidamente se endureció hasta pasar a ser una dura aleación de roca. Y esa aleación de roca siguió endureciéndose hasta aquellas cinco balas que estaban bajo el control de Quake pasaron a estar formadas por una levemente brillosa y reflectante aleación de diamante, diamante de un puro color azabache.
-Oye…E-Esas balas… ¿No son…?- Hablaba Lucia con temor.
-De diamante. Diamante negro- Termino Roku la oración con enojo mezclado con seriedad.
-¿Sorprendido?- Hablaba Quake- Tal vez no pueda usarlo de la misma forma que tú lo usas, pero también puedo formar diamante. Y no cualquier diamante, mocoso, diamante para matar dioses. Es mil veces más duro que el diamante para matar dragones que cubre tu cuerpo. En el momento en que estas balas impacten contra mí, esta batalla habrá terminado-
-¡No te lo permitiré!- Grito Roku ferozmente.
Inmediatamente, el Dragon Slayer con un cuerpo cubierto completamente en una piel de diamante empezó a avanzar con una bestial velocidad hacia su enemigo con la intención de acabar la batalla con un último golpe. Pero antes de que este joven de catorce años llegara a su posición en cuestión de nanosegundos, el God Slayer ahí presente provoco que cuatro de las cinco balas que le rodeaban salieran disparadas hacia él.
Con una velocidad que simplemente sobrepasaba a la de cualquier ojo humano, aquellas cuatro balas formadas por una aleación de diamante negro viajaron por el aire hasta que eventualmente terminaron colisionando y atravesando la piel de diamante que cubría el cuerpo del joven mago de Fairy Tail. Sus dos brazos y dos piernas. Cuando el diamante y piel de sus extremidades fueron atravesadas por estas cuatro balas, Roku no solamente sintió un inimaginable dolor, sino que todo su cuerpo salió volando hacia atrás por los poderosos impacto de estas.
-¡AAAAHHHH!- Grito el joven de raza Nirvit con gran dolor.
-¡Roku!- Gritaba Lucia con gran preocupación.
-¡Este es el final! ¡Muere!- Gritaba Quake con gran placer.
Tras decir aquellas últimas palabras, el general de Spriggan Tail procedió a disparar a aquella ultima bala de diamante negro que flotaba a su alrededor, lo cual era un gran placer para él y un gran horror para Lucia, pero para Roku era algo diferente. A pesar de que su cuerpo estaba gravemente herido y la última bala que estaba destinada a acabar con su vida se acercaba en cuestión de nanosegundos, el joven de raza Nirvit sentía claramente como todo a su alrededor pasaba con una increíble lentitud, incluso su lanzamiento por aire.
-Ah…- Pensaba Roku en su trance-…Que dolor…no solamente las balas que atravesaron mis brazos y piernas...puedo sentir todo el dolor que se ha acumulado en mi cuerpo durante esta batalla…maldición, desearía que esa bala llegara rápido y acabara con todo de una vez…eso es… ¡Algo que no permitirme pensar! ¡Yo…Yo…tengo todavía tengo un deber que cumplir! ¡No puedo permitirme caer ahora! ¡Porque si lo hago…No podre protegerla!-
Manteniendo aquellas determinados palabras en lo más profundo de su ser, el joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación puso todas las fuerzas que pudo sacar en aquellos nanosegundos en abrir su boca. Pero antes de que pudiera hacer cualquier cosa, la última bala de diamante negra termino llegando al centro de la cabeza de Roku e impacto completamente contra ella.
En el justo momento en que eso ocurrió, un gran placer invadió al apodado "Amo de la Tierra" al mismo tiempo que un enorme terror invadía a la joven maga celestial. Pero la sensación que ambos seres sentían se esfumó completamente cuando algo que simplemente no esperaban llego a conectar con sus respectivos oídos.
-¡Ghua!-
-¡¿Eh?!- Reaccionaron tanto Lucia como Quake con asombro.
Tanto el general de Spriggan Tail como la joven maga de Fairy Tail lo habían escuchado claramente, el grave sonido de alguien tragando algo. Al escuchar tal cosa en tal situación, era imposible que ninguno de los dos no estuviera invadido por la confusión. Pero esa sensación de confusión que tanto Lucia como Quake sentían se esfumo completamente ante la sensación de asombro causada por lo que vieron sus ojos.
El furioso God Slayer de las Cavernas y la increíblemente feliz joven maga de espíritus celestiales terminaron presenciando como el Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación que estaba a punto de caer al suelo tras recibir la última bala de diamante negro en el centro de su cabeza ahora se encontraba firmemente de pie mientras una sonrisa invadía su rostro y sus mejillas se movían como si estuviera masticando algo.
-¡I-Imposible!- Decía el general de Spriggan Tail con gran rabia mezclada con su asombro.
-¡Roku! ¡¿Estas bien?!- Preguntaba Lucia mientras las lágrimas de felicidad salían de sus ojos.
-Obviamente. Ya te lo dije antes a ti también. No me subestimes, maldita mocosa- Contesto un serio Roku mientras masticaba.
-¡¿C-Como…Como estas vivo?! ¡Es imposible que mi bala fallara! ¡A-Además, pude sentir como tu poder mágico se esfumo por un segundo! ¡E-Entonces, ¿C-Como est…?! ¿Eh? Tu… ¿Qué estas comiendo?- Preguntaba el hombre de cabellos verdes cortos con confusión al ver mejor a su enemigo.
-¿Quieres saber?-Hablo Roku- Te lo enseñare…Mira bien, ¿Entendido?-
Tragando el misterioso contenido que había en su boca al mismo tiempo que pisaba la tierra bajo sus pies con gran firmeza y apretaba con gran fuerza, Roku provoco que la piel de diamante que se fragmentando tras los impactos de bala en sus extremidades repentinamente se auto-reparara. Y después, de un segundo a otro, todo el cuerpo del joven de largos cabellos verdes libero un potente brillo blanco que segó a los otros dos magos presentes.
Pero en el siguiente segundo en que aquel brillo ceso y Quake y Lucia volvieron a abrir sus respectivas miradas, ambos se quedaron literalmente sin palabras ante lo que ahora veían sus miradas. Se observaba claramente como toda la piel de diamante que cubría el herido pero bien ejercitado de Roku no solamente se había reconstruido completamente, sino que ahora poseía tanto brillosas partes blancas como reflectantes partes negras.
-¿Piel de diamante…blanco…y negro?- Reacciono Lucia con total asombro.
-¡E-Esto es…imposible, absolutamente imposible! ¡T-Tu…esa apariencia… ¿Te comiste mi bala de diamante negro?! ¡¿Absorbiste los minerales del diamante con los poderes de los dioses y los mezclaste con tus poderes de dragón?! ¡E-Eso…no es posible! ¡No para un maldito mocoso para ti!- Exclamaba Quake con gran ira y temor mezclados.
-Entonces, ¿Qué es esto?- Preguntaba Roku mientras enseñaba la piel de diamante blanco y negro que cubría su puño derecho.
-¡¿Eh?!- Reacciono el Nirvit de Helland con temor.
-¿No lo sabes? Entonces, te lo diré- Hablaba Roku- Lograr absolver los poderes de un dragón y dios en mi cuerpo es algo que logro hacer porque tengo algo que debo proteger… ¡En otras palabras, es el verdadero potencial del verdadero Guardián de los Nirvits y de mis compañeros de Fairy Tail! ¡Es algo que algo que tú, un guardián fallido, nunca tendrá o entenderá!-
Luego de gritar aquellas determinadas palabras en un serio tono, el joven mago de Fairy Tail que poseía una piel de diamante que mezclaba los poderes para matar un dragón y los poderes para matar un dios inmediatamente uso una bestial velocidad para inmediatamente posicionarse en frente del general de Spriggan Tail que poseía el mismo rostro que su fallecido padre.
-¡Te lo dije, que destrozaría esa cara tuya para que ya no contaminaras la memoria de mi padre, maldito bastardo!- Exclamo Roku con gran ferocidad.
-¡D-Demonios!- Pensaba Quake aterrado- ¡T-Tengo que hacer algo…si me golpea…! ¡No…con una piel de diamante que contiene los poderes de un dragón y un dios…en este momento…este mocoso…es completamente…indestructible!-
Saltando con leve fuerza para lograr posicionarse justamente en el aire en frente de su temeroso enemigo, el joven Dragon Slayer de las Cavernas con los poderes de un God Slayer de las Cavernas apretó con increíble firmeza su puiño derecho cubierto por una piel de diamante blanco y negro al igual que todo el resto de su cuerpo al mismo tiempo que usaba lo más profundo de su ser para gritar con gran fuerza…
-¡Ryujin no Hishigata Tetsui!-
Usando lo más profundo de su garganta para gritar el nombre del ataque que combinaba magia para matar dragones con magia para matar dioses, Roku no dudo ni un momento en impactar su apretado puño de diamante negro y blanco en el rostro del hombre con la misma cara que su padre fallecido con una brutal fuerza. Y al momento en que este golpe impacto contra su rostro, Quake pudo sentir claramente la enorme presión que este ejercía sobre él.
Junto con su cráneo fragmentado extensamente, su cerebro retumbando fuertemente y la piel de su cara siendo dañada gravemente; el general de Spriggan Tail termino saliendo volando por los aires con una fuerza de nivel bestial y cayendo brutalmente a la tierra con la misma fuerza y estando completamente inconsciente, todo debido al potente puño de diamante del joven mago de Fairy Tail.
Observando con su filosa mirada de ojos cafés como su enemigo se encontraba tendido a unos metros de su posición con un rostro invadido por un amplio moretón y sangre y en un estado de completa inconciencia, Roku respiraba cansadamente mientras la piel de diamante negro y blanco que cubría todo su cuerpo poco a poco se iba desmoronando al mismo tiempo que el cansado al suelo.
-Yo…Yo…- Susurraba Roku cansadamente.
-¡Ganaste, Roku!- Gritaba Lucia con enorme felicidad.
Escuchando claramente la muy feliz voz de la joven maga de espíritus celestiales, el joven Dragon Slayer de las Cavernas luego pudo sentir como ella se balanceo sobre él para así darle un fuerte abrazo decorado con su alegre risa. E increíblemente, Roku no se enojó para nada con Lucia rodeándolo con sus brazos felizmente, sino que solamente se limitó mostrar una leve sonrisa que la joven maga celestial no notaba por su gran felicidad.
-¡Ganaste, Roku! ¡Eres increíble, totalmente increíble!- Exclamaba Lucia con gran felicidad mientras abrazaba al joven de largos cabellos verdes.
-Sí, sí, no seas tan ruidosa que incluso me duelen los oídos...-Hablaba Roku-…Ahora…con esto…-
-¿…Ha terminado?-
Justamente en el momento de escuchar aquella simple voz masculina invadir sus oídos, un terror sin precedentes invadió tanto a Lucia como a Roku e inmediatamente los hizo despejarse de cualquier otro pensamiento. Levantando sus miradas, ambos jóvenes magos de Fairy Tail terminaron presenciando como el apodado "Amo de la Tierra", el cual poseía una cara destrozada y llena de sangre, se presentaba repentinamente frente a ellos mientras sus ojos marrones mostraban un intenso odio e ira.
-¡Por supuesto que no ha terminado, malditos mocosos!- Gritaba Quake lleno de furia.
-¡I-Imposible!- Exclamo Lucia al ver nuevamente a su enemigo.
-¡¿Sigue consiente?!- Reaccionada Roku al ver lo mismo.
-¡Mueran!-
Gritando ferozmente aquellas palabras mientras su mirada de ojos marrones se mantenía plagada de odio, Quake inmediatamente paso a convertir su mano derecha en una lanza de roca negra gracias a su magia para matar dioses, y luego empezó a dirigirlo hacia los dos temerosos magos de Fairy Tail en frente de su posición con una bestial velocidad. Pero justamente en aquel proceso, los filosos ojos cafés de Roku notaron algo.
El joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación pudo observar con su súper desarrollada mirada como el God Slayer de las Cavernas detuvo el avanzar de la filosa lanza de roca negra que era su brazo derecho solamente por una pequeña fracción de nanosegundo, seguramente por el gran daño que el golpe de diamante había causado en todos sus sentidos.
-¡M-Maldición…!- Pensaba Quake en esa pequeña fracción de nanosegundo.
-¡¿Se detuvo?! ¡Ahora!- Pensó Roku al mismo tiempo en esa diminuta porción de tiempo.
Aprovechando aquella pequeña fracción de nanosegundos, el joven de largos cabellos verdes se concentró en sacar toda la fuerza tanto física como mágica que su herida cuerpo de catorce años seguía conteniendo e inmediatamente paso a ponerse de pie al mismo tiempo que su usaba su mano derecha para desviar la lanza de roca negra que era el brazo de Quake de la dirección en donde se encontraban Lucia y el.
Para después pasar a extender los cinco dedos de su mano izquierda y recubrirlos con una dura y filosa piel de diamante al mismo que lo dirigía al desprotegido pecho de su enemigo. Aquella fracción de nanosegundos que parecían horas para el Dragon Slayer de las Cavernas y el God Slayer de las Cavernas terminaron finalmente cuando este último pudo sentir una extraña sensación invadir su pecho.
-¿Eh?- Reacciono Quake repentinamente con confusión.
-¿Qu…?- Reaccionaba Lucia al apenas ver lo que sucedió.
-Ah…Ah…- Respiraba Roku con gran cansancio.
Con su mente completamente despejada de la ira u odio al sentir un leve dolor recorrer todo su cuerpo, el general de Spriggan Tail se percató que unos pequeños hilos de sangre surgían de su boca. Ante esto, Quake bajo su mirada para ver si encontraba la razón de esto, y al hacerlo, sus ojos de color marrón algo que lo dejo simplemente sorprendido.
El general de Spriggan Tail que era apodado como "El Amo de la Tierra" presenciaba con asombro como la fracturada armadura de color platino que cubría su cuerpo y también la musculosa piel de este, ambos habían sido atravesado por los cinco dedos de la mano izquierda del llamado Roku, que en ese justo momento estaban conformados por una piel de diamante y poseían una filosa forma.
-No…puede ser…- Murmuraba el hombre adulto de cortos cabellos verdes mientras la sangre salía en forma de hilos de su boca.
-Roku…- Nombraba Lucia al ver lo que su compañero había hecho.
-Lo siento…pero si de verdad no piensas rendirte…esta es la única forma que me queda para proteger a aquellos a los que tengo que proteger…- Dijo Roku en serio tono.
Después de escuchar las palabras del joven mago de Fairy Tail, el general de Spriggan Tail empezó a retroceder, y al hacerlo retiro los cinco dedos de diamante de su enemigo de su pecho, aunque esto solo provoco un mayor desangrar de su corazón a través de esa herida. Eventualmente, el apodado "Amo de la Tierra" termino cayendo arrodillado al suelo mientras se seguía desangrando y al mismo tiempo que los dos jóvenes magos ahí presentes lo miraban con muy poca lastima.
-C-Con que esto…es todo lo que yo podía hacer…creo…que puedo decir…que estoy satisfecho…- Decía un moribundo Quake.
-Maldito, incluso en la muerte… ¿Solamente te importa saber que tan fuerte eras? ¿No hay nada más que te importe?- Preguntaba Roku molesto.
-Particularmente…no…creo que no…Pero, ¿No te algo extraño?...Tanto en tu mundo como en el mio…los Nirvits se alejaron del resto de la humanidad porque odiaban las luchas que ellos causaban…e irónicamente…el que estaba destinado para protegerlos…adora luchar… ¿No es realmente extraño?- Preguntaba Quake con una leve sonrisa.
-Ante mis ojos, no, no lo es. Y eso es porque…Tú no eres un Nirvit- Contesto Roku seriamente.
-Hmm…Si…No lo soy…pero al menos…no como Nirvit, sino como tu enemigo…déjame darte un consejo, a ambos…- Hablaba el general de Spriggan Tail débilmente.
-¿Un Consejo?- Repitió Lucia con confusión.
-Ríndanse…- Hablaba Quake-…N-No importa si me vencen a mi o al resto de los generales…el Emperador es alguien…algo que simplemente nadie puede derrotar. Podría ser lo más cercano que encontraras a un dios…o al mismo diablo. Solo ríndanse. Esta guerra…no pueden ganarla-
-Hm…Una de tus compañeras nos dijo algo parecido cuando la vencimos…pero es igual. No importa si nos enfrentamos a un dios o al mismo diablo. Nosotros no dejaremos de defender este reino. Es nuestro hogar. Es lo que debemos proteger. Esta guerra…la ganaremos- Respondió Roku con seriedad.
-Eh…-Sonrió Quake levemente-Desde el infierno veré si será cierto o no…por el momento…simplemente dormiré-
Después de haber dicho esas últimas palabras, el hombre que era el Nirvit llamado Ryuma del mundo paralelo de Helland pero que se hacía llamar Quake "El Amo de la Tierra" cayo de cara al suelo mientras la herida que tenía su corazón seguía liberando varios litros de sangre. Y en el siguiente segundo, Lucia y Roku observaron con asombro como el cuerpo moribundo de su enemigo se enterró así mismo en la tierra hasta desaparecer de su mirada.
-Su cuerpo… ¿Se hundió en la tierra?- Hablo Lucia con gran confusión.
-Ese maldito uso lo último de poder mágico que le quedaba para poder enterrar su propio cuerpo. Supongo que no quería que sus enemigos sintieran lastima por el o algo así...- Contesto Roku algo serio y triste mientras pensaba- Pero que dos de nuestros más fuertes enemigos hayan dedicado sus últimos segundos de vida para advertirnos del Emperador… ¿Quién diablos es el?-
Estando ahora en silencio, el Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación paso a apuntar su levemente seria mirada de filosos ojos cafés hacia su mano izquierda que había vuelto a la normalidad. Aparte de las heridas que esta mano poseía, Roku solamente se concentraba en la sangre que bañaba sus dedos. Aunque sabía que era la sangre de su enemigo, el joven peliverde también sabía que era la sangre de un hombre que poseía el mismo rostro, nombre y voz que su padre.
Observando esa sangre, era imposible que Roku no sintiera leve tristeza. Pero en el siguiente segundo, el joven de raza Nirvit miro con algo de asombro como la sangre que cubría su mano derecha comenzó a ser limpiada por un pedazo de tela que yacía en las manos de otra persona. Volteando su mirada, Roku observo que esa persona no se trataba de nadie más que de una sonriente joven de catorce años con largos cabellos rubios, ojos marrones y ropas rasgadas y sucias.
-No te molesta que te limpio esta mancha, ¿Verdad?- Decía Lucia con una cálida sonrisa.
-Ah…No, no me importa. Gracias. Pero, ¿Ese no es pedazo de tu ropa?- Preguntaba Roku tras ver mejor el pedazo de tela que limpiaba su mano.
-No te preocupes por eso. De todas formas esta ropa ya está hecha toda sucia y rasgada. Aunque no creas que no me deberás nada. Tendrás que venir conmigo de compras cuando todo este asunto de la guerra termine, ¿Entendido?- Decía con leve firmeza la joven Dragneel.
-¿Eh? Sí, sí, como tú digas. Estoy demasiado cansado como para llevarte la contraria ahora. Iré contigo si quieres- Respondió el joven Nirvit con flojera.
-También tendrás que invitarme a comer- Decía Lucia sonriente.
-Claro. No me importa- Contesto Roku de la misma manera que antes.
-Y también tendrás que comprarme un nuevo pastel que salió en mi tienda favorita. Vale 80,000 Jewels- Seguía hablando Lucia.
-Esta bi… ¡Por supuesto que no está bien! ¡No te aproveches, maldita mocosa! ¡Y eso es muy caro por un pastel!- Gritaba Roku con sorpresa y leve ira.
Con unas preciosas risas decorando sus labios, la joven maga celestial retiro sus manos de las manos del joven Dragon Slayer luego de terminar de limpiar la sangre que decoraba su mano izquierda. Pero justamente antes de que sus manos se alejaran de las suyas, Lucia pudo sentir claramente como una de estas ahora pasó ser sujetada con gentil firmeza por la mano izquierda de Roku.
Al notar eso, la joven maga de espíritus celestiales volteo la mirada hacia el joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación y observo como el la miraba con una cálida sonrisa grabada en sus labios. Observando eso, Lucia no pudo evitar abrir sus ojos marrones con leve sorpresa al mismo tiempo que sus mejillas mostraban un pequeño sonrojo. Y mirando mutuamente, ambos jóvenes de catorce años comenzaron a disminuir la distancia entre ellos.
Con el avanzar de los segundos, ambos jóvenes acercaban sus rostros poco a poco al mismo tiempo que lentamente cerraban sus respectivos ojos. Literalmente, Roku y Lucia estaban a pocos centímetros y nano segundos de que sus labios se juntaran, cuando…
-¡MALDITOS MOCOSOS!-
Justo al momento de escuchar un atemorizante grito de ira liberado por una conocida voz femenina, tanto Roku como Lucia abrieron sus ojos con gran sorpresa y presenciaron como un vehículo mágico en forma de una gran camioneta a todo terreno se frenó en frente de su posición para que después saliera de repente saliera de su interior una cierta maga adulta que usaba cartas como su magia.
-¡¿Cana-san?!- Reacciono Lucia con sorpresa al igual que Roku.
-¡¿Cómo se atreven a preocuparnos así, malditos niños?!- Exclamo Cana con gran furia.
Sin siquiera esperar una respuesta, la adulta usuaria de cartas inmediatamente impacto un par de severos golpes en las cabezas de ambos jóvenes de catorce años y los hizo caer al suelo con un enorme par de chichones sobresaliendo de estas.
-¡Maldita borracha, ¿No ves que estamos heridos…?!- Susurraba Roku con ira mientras se retorcía en el suelo.
-¡C-Cana-san, ¿Por qué?!- Preguntaba Lucia con dolor.
-¡¿Cómo que porque?! ¡¿Cómo te atreves a engañarnos a remplazarte con uno de tus espíritus?! ¡Casi nos da un infarto cuando Géminis desapareció por completo! ¡Regresamos aquí para ver que te había pasado!- Gritaba la maga de cartas con gran ira.
-Ah, es cierto…Se me había olvidado que Géminis había tomado mi forma para engañar a mi mama y Cana-san. Debió desaparecer cuando me desconcentre…lo siento mucho…- Decía la joven rubia con arrepentimiento.
-¡¿Crees que un simple "lo siento" te salvara de esto?! ¡Una cosa es que Roku se quede aquí a luchar ya que casi no tenía heridas y tenía todo su poder mágico, pero tú estabas herida y cansada, pudiste haber muerto!- Gritaba Cana con gran furia.
-Vamos, vamos, Cana, lo importante es que ellos están bien… ¿Están bien, verdad?- Preguntaba una preocupada Lucy mientras salía del vehículo.
-Si…no se preocupe, Lucy-san. Estamos bien. Solamente heridos y cansados- Contesto el joven de largos cabellos verdes mientras pasaba a estar sentado en el suelo.
-Dirás muy heridos. Tan solo mira todas esas heridas que tienes. Por cierto, ¿Dónde está ese tipo de los Spriggans?- Preguntaba Cana con confusión mientras observaba a sus alrededores.
-Ah, es verdad…estaba tan preocupada por Lucia y Roku que me olvide completamente de él. Pero ahora no siento nada de su monstruoso poder mágico, ¿Acaso se fue…?- Preguntaba Lucy con confusión.
-Bueno, el…- Hablaba Roku con una mirada baja.
-Roku lo derroto- Contesto Lucia con leve seriedad en su seriedad.
-¡¿Eh?!- Reaccionaron Cana y Lucy con gran sorpresa al escuchar la seria respuesta de la joven maga de espíritus celestiales.
-…- Se quedó el joven de largos cabellos verdes al escuchar como su amiga contesto en su lugar y después solo sonrió levemente.
-¡O-Oye, E-Están bromeando, ¿Verdad?! ¡Creí que solo ibas a distraer a ese tipo mientras íbamos a buscar refuerzos, pero, ¿En serio lograste vencerlo?! ¡¿Tu solo, Roku?!- Reaccionaba Cana con gran impresión.
-Bueno, es una larga historia…pero sí. Estamos a salvo. Ahora creo que no podre luchar más durante bastantes horas- Afirmo Roku seriamente.
-I-Increíble…Que haya logrado vencer a tal enemigo el solo…este joven…es más fuerte de lo que yo y Cana creíamos…- Pensaba Lucy igual de impresionada que la maga de cartas.
-Pero en cualquier caso, ¿Por qué tenían que llegar en un momento tal inoportuno, Mama, Cana-san? Roku por fin había superado su lado tsundere y estaba a punto de robarme mi primer beso- Comentaba Lucia con decepción.
-¡¿Q…?!- Reacciono Roku repentinamente con sorpresa y sonrojo invadiendo su rostro.
-Ah… ¿En serio?- Preguntaba tanto Cana como Lucy observando al joven Nirvit con repentino interés.
-¡N-N-N-No, no es eso! ¡Y-Yo solamente…le iba a limpiar algo del ojo, si, solamente eso! ¡Vamos, maldita mocosa, no digas cosas que no son verdad!- Exclamaba Roku levantándose mientras su cara se tornaba en un puro color rojo vergüenza.
-Vamos, vamos, que no te de vergüenza ahora, si incluso me tomaste de la mano y todo. ¡Adelante, continuemos donde nos quedamos, no me importa que nos estén viendo!- Decía Lucia tratando de lanzarse al joven peliverde.
-¡C-Cállate, maldita mocosa! ¡Estás loca!- Exclamaba Roku con sonrojo en sus mejillas mientras esquivaba a la joven rubia.
-Es cierto, Lucia, detente ahora mismo- Dijo Cana en serio tono de repente.
-¿Eh? ¿Q-Que se detenga? ¡Ah, gracias al cielo! ¡Parece que este mujer no están sin vergüenza como creí!- Pensaba el joven Nirvit con alivio.
-¡Dejen que busque una cámara que tengo por aquí en alguna parte! ¡Seguramente Natsu querrá ver las evidencias del hombre que profano a su querida hija!- Decía Cana revisando el baúl del vehiculo mágico.
-¡Maldición, me equivoque completamente!- Pensaba Roku con venas de furia saliendo de su frente.
-Bueno…creo que solo puedo decir…Bienvenido a la familia, Roku- Sonreía Lucy amablemente.
-¡No usted también, Lucy-san!- Hablaba Roku aún más molesto y decepcionado.
-¡Dime, Roku, ¿Quieres que te algunos consejos de cómo hacer sentir bien a una mujer?! ¡Te dejare mis sabias palabras a un precio razonable!- Susurraba Cana al oído del joven.
-¡No necesito tus estúpidos consejos, ¿Y además me cobras?!- Hablaba el joven Dragon Slayer con gran enojo.
-Quiero que el primero sea un niño- Comentaba Lucia sonriente.
¡¿El primer que…?! ¡Maldición, ya déjenme tranquilo!- Gritaba Roku bastante enojado, pero por alguna razón, levemente feliz en su interior.
…Mientras tanto…
En otra zona algo desértica rodeada por grandes montañas y profundos bosques pertenecientes al amplio Reino de Fiore que se encontraba en estado de guerra, otro vehículo mágico que adoptaba la forma de una gran camioneta de todo terreno se había frenado de repente y sus puertas se abrieron para que un total de tres personas que se mantenían en su interior comenzaran a bajarse.
Una de estas personas era una hermosa, voluptuosa y curvilínea joven de 19 años de edad con unos largos cabellos negros, unos bellos ojos de color café, que poseía la marca rosada de Fairy Tail en su mano derecha y que se mantenía vestida con una blusa blanca por debajo de una chaqueta marrón de mangas largas, una falda de color azul y unas lindas sandalias de color marrón.
Otro ser que había salido de este vehículo mágico; era un pequeño gato con leve forma humanoide y que poseía un pelaje de color azul estomago blanco, ojos negros, la marca verde de Fairy Tail en su espalda y cubierta por una pequeña mochila verde, y que en vez de salir caminando del vehículo, voló con las blancas alas que surgieron de su espalda.
Y el ultimo ser en salir de ese mismo vehículo fue joven de 19 años de edad con unos puntiagudos y desordenados cabellos rosados, unos filosos ojos marrones, una bufanda blanca cubriendo su cuello, la marca roja de Fairy Tail en su hombro derecho, con un brazo y mano derecha cubierta completamente en vendas y un bien ejercitado cuerpo vestido con un chaleco negro sin mangas, unos pantalones blancos y unas sandalias.
Aunque este último joven, más que salir de aquel vehículo mágico en donde se encontraba, termino cayendo del interior de este hacia el terroso suelo de aquella zona con unos ojos que reflejaban un claro mareo.
-¡¿Eh?! ¡¿Estamos en el suelo?! ¡Viva, por fin llegamos, pero más importante, salimos de ese endemoniado vehículo! ¡Pareciera como si llevara semanas de tortura ahí dentro!- Exclamaba Tsuna derramando cascada de gran felicidad de sus ojos.
-Bueno, yo también admito que me maree un poco y me alegro de por fin llegar. Serena no sabe manejar- Comentaba Happy mientras volaba.
-Ustedes, cállense. Solamente nos tardó una hora en llegar aquí y no pueden culparme por manejar mal, era la primera vez que lo hacía. En cualquier caso, apurémonos en ir al bunker en donde están ocultos los ciudadanos- Decía Serena algo seria.
-Es cierto. Dime, Tsuna, ¿No detectas el olor de nadie?- Preguntaba Happy con interés.
-No, para nada. Aunque los trajes y vehículos de esos tipos de los Spriggans tienen alguna forma de evadir el olor de los Dragon Slayers. No podemos confiar en mi nariz esta vez. Apurémonos y vayamos al bunker, Happy, Serena- Respondió Tsuna con seriedad.
-¡Aye, sir!- Apoyaba Happy decididamente.
Estando todos de acuerdos; el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación, la joven que era realmente uno de los demonios de los libros de Zeref y el Exceed varón inmediatamente empezaron a avanzar con dirección a la montaña de aquella zona en donde se encontraba oculto uno de los tantos enormes búnkeres que mantenían ocultos a algunos de los millones de cuídanos del basto Reino de Fiore.
Con la velocidad que poseían, aquellos tres magos de Fairy Tail solamente tardaron unos pocos minutos en llegar al camino que llevaba a la entrada del enorme bunker que ellos fueron asignados a proteger y en otros pocos minutos, ellos encontraron la enorme puerta de acero que se encontraba a un costado de una de las tantas montañas de la zona y que era la entrada a su objetivo.
-¡La encontramos!- Pensó Happy con felicidad.
-¡Por favor…!- Pensaba Serena apurada.
-¡…Que todos sigan a salvo!- Pensaba Tsuna de igual manera.
Abriendo inmediatamente aquella puerta de acero; Tsuna, Serena y Happy observaron con enorme alivio como el amplio y ancho interior de aquel bunker cubierto como una montaña se encontraba lleno de una incontable cantidad de personas que pertenecían a diferentes ciudades de Fiore, que esperaban que la guerra en su reino acabara y que se sorprendieron al ver a los seres de Fairy Tail, o al menos eso era lo que ellos esperaban ver. Pero lo que vieron aquellos tres magos de Fairy Tail era totalmente indescriptible para ellos.
-¡¿Q-Que…?!- Reaccionaba Tsuna con un profundo shock.
-¡Ah!- Reacciono Serena con temor mientras sus ojos se ponían algo lagrimales y sus labios eran tapados por sus manos.
-¡N-No puede ser…!- Hablaba Happy en el mismo estado de los anteriores.
Tsuna, Happy y Serena observaron con sus respectivos ojos en completo estado de shock como el amplio y ancho interior de aquel bunker se encontraba completamente lleno de muerte. Sus paredes, pisos e incluso techo poseían litros y litros de sangre en su mayoría. Miles de cadáveres y fragmentos desprendidos de estos de niños, adultos e incluso ancianos yacían a montones por los suelos. Y el puro color a putrefacción invadia todo el aire de ese lugar.
Era un paisaje tan horrible que causaba un imparable temblor en Tsuna y Happy mientras que Serena caía arrodillada al suelo mientras se cubría sus ojos llenos de lágrimas con sus dos temblorosas manos. Los tres magos de Fairy Tail habían presenciado como las personas que a ellos les habían encargado proteger ahora yacían completamente muertas en el lugar en donde se suponía que estarían seguras.
-N-No puede ser…-Hablaba Serena entre las múltiples lágrimas de tristeza que surgían de su mirada.
-Las personas que teníamos que proteger…- Hablaba Happy cayendo al suelo y también empezó a liberar lágrimas de sus ojos en estado de shock.
-¿E-Están…muertas…?- Hablaba Tsuna en estado de shock-…E-Eso…no puede ser posible…no puede ser…no puede ser…simplemente… ¡No puede ser posible que esto esté pasa…!-
-Ghua-
Pero justamente antes de dejar toda su enorme ira explotar, los monstruosamente agudos oídos del joven Dragneel captaron un realmente peculiar sonido presente en aquella horrible situación. Tsuna podía escuchar claramente como alguien se encontraba masticando y tragando con placer. Al seguir el sonido, la mirada en estado de shock del joven de puntiagudos cabellos rosados termino observando una misteriosa silueta en lo más profundo del bunker lleno de sangre y cadáveres.
-¿Quién demonios…es eso…?- Hablaba Tsuna con gran confusión.
-¿Eh?- Reaccionaron unos temerosos Serena y Happy a las palabras de su compañero.
Siguiendo la misma dirección que observaba Tsuna, Serena y Happy también pudieron ver aquella misteriosa lejana silueta con sus ojos llenos de tristes lágrimas. Los tres magos de Fairy Tail observaron como aquella silueta a la lejanía de su posición en la entrada del bunker y que emitía peculiares sonidos, en realidad se trataba de un hombre que se encontraba parado en medio de aquel suelo lleno de litros de sangre.
Más específicamente; un hombre adulto con una edad cercana a los veinte, unos cortos y desordenados cabellos de color azul claro, con un cuerpo cubierto por una larga capa de color negro y que cubría la camisa, pantalón y botas completamente negras que vestían su cuerpo, y sobre todo, una máscara negra que cubría su rostro desde la nariz hasta sus ojos, aunque no su boca, la cual parecía que se movía como si estuviera masticando algo. Al ver tal ser en tal situación, era imposible que aquellos tres magos de Fairy Tail no se sorprendieran.
-¿Eh? ¿Ustedes quiénes son?-Preguntaba aquel ser misterioso con total tranquilidad.
-¿Q-Que…?- Se preguntaba un Happy en completo shock.
¿U-Un hombre…?- Hablaba Serena en el mismo estado.
-¿…Con una máscara? ¡No puede ser…!- Hablaba Tsuna mientras cambiaba su expresión de claro shock por una de enorme furia y odio.
-Ghua…Ghua…- Aquel hombre enmascarado creaba aquellos sonidos de masticar y crujir mientras sus mejillas se movían como si comieran algo, lo cual Tsuna noto.
-¿Eh?...Maldito… ¿Qué estas comiendo?- Preguntaba el joven Dragneel nuevamente en estado de shock.
-¿Qué? ¿Dijiste algo?- Preguntaba aquel enmascarado con muy poco interés y gran tranquilidad.
-¡Te pregunte qué demonios estas comiendo tan tranquilamente, maldito Spriggan bastardo!- Gritaba Tsuna con una enorme rabia y odio bastante grande en su mirada.
-Ah, ¿Esto? Solamente son los dedos de uno de todos estos humanos que mate. Son bastante deliciosos, aunque no pienso compartirlos con ustedes- Contesto aquel ser enmascarado con total calma.
En el momento en que aquel ser que parecía pertenecer al ejército de magos de Spriggan Tail dio su respuesta con una total calma; Tsuna, Serena y Happy pudieron sentir como el terror y shock que habían invadido sus cuerpo tras ver el interior de aquel amplio bunker lleno de miles de litro de sangre y cuerpo fallecidos y fragmentados simplemente se multiplico en una colosal medida.
-¿S-Se está comiendo los dedos…?- Hablaba Serena en un completo estado de terror.
-¿…D-De todos los humanos que mato…?- Repetía Happy en el mismo estado.
-M-M-M-¡MALDITO BASTARDO, VOY A CALCINARTE POR COM…!-
-Mama…-
-¡¿Eh?!- Reacciono Tsuna de repente.
Estando incluso siendo abordado por una enorme ira y odio que no sentía desde hace mucho tiempo, los monstruosamente agudos ojos del joven Dragon Slayer de Fue de la Cuarta Generación habían captado algo que atraía gravemente su atención. Volteando su mirada, Tsuna observaba como bañado en múltiples manchas de sangre un niño como de unos ocho años de edad yacía en posición fetal en el suelo de aquel bunker mientras sus ojos se mantenían en estado de shock y su cuerpo temblaba levemente.
-¿Dónde estás…mama?- Susurraba aquel niño en estado de shock.
-¿Un niño…?- Reacciono el joven de puntiagudos cabellos rosados con algo de asombro.
-¿Eh? ¿Un niño?- Repitió Serena asombrada mientras volteaba sus llorosos ojos hacia la misma dirección que su compañero.
-¡¿Queda alguien vivo?!- Decía Happy con asombro también.
-Ah, cierto…- Hablaba el enmascarado ahí presente-…Como era el más joven entre todos los niños, lo deje al final como un postre. Pero creo que ahora…puedo comérmelo-
Justamente en el fragmento de tiempo en que aquel hombre de negra mascara y cortos cabellos azul claro dijo esas palabras, todo su cuerpo vestido de negro desapareció de la posición que los magos de Fairy Tail observaban y con una velocidad que superaba al ojo humano, paso a posicionarse en frente de aquel niño en estado de shock al mismo tiempo que abrió su boca con filosos dientes con gran apetito, al menos hasta que algo sin precedente para ese ser ocurrió frente a sus narices.
-¡No te lo permitiré!-
Al simple momento en que sus oídos captaron aquellas palabras dichas por una furiosa voz masculina, aquel ser enmascarado que pertenecía a Spriggan Tail presencio como en vez de un temeroso niño de ocho años, frente a su mirada había aparecido de la nada una misteriosa silueta al mismo tiempo que un brutal golpe impacto contra sus mejillas y lo mando a volar por todo aquel bunker plagado de muerte.
De un segundo a otro, aquel hombre enmascarado de desordenados cabellos azules termino impacto con brutal fuerza en una de las paredes de aquel bunker y aparte de causar varias fragmentaciones en ella, una gran nube de polvo lo envolvió. Y luego de que esta se despejara, aquel ser enmascarado se mantuvo de cabeza al estar clavado en la pared de concreto y lleno de una profunda confusión.
-¿Qué? ¿Acaso…fui mandado a volar? ¿Yo? Eso es imposible… ¿Eh? ¿Qué es eso?- Se preguntaba el hombre de cabellos azules con confusión.
Observando la dirección en donde el suponía que debía estar, aquel ser que pertenecía a Spriggan Tail presencio como en frente del niño que el planeaba devorar, una persona se mantenía firmemente de pie. Más específicamente hablando; un joven mago de Fairy Tail con puntiagudos cabellos rosados, una filosa mirada de ojos marrones que emitía una gran furia y con un cuerpo que emitía un intenso calor.
-No permitiré que dañes a nadie más, maldito Spriggan…- Hablaba Tsuna-…Por esa razón, es que ahora mismo estoy más que encendido-
…Envolviendo en su candente furia, Tsuna empieza su lucha…
Continuara…
Hola, amigos
Lamento mucho no haberme ausentado sin avisar. Es que el intenet se me fue de repente. Bueno para ahorrarme explicaciones…solo digamos…Venezuela T-T. Solamente espero que hayan disfrutado el capitulo.
Matane.
