Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Tercer Arco
Capítulo 33/105: ¡Superar a la Reina!
La guerra entre los magos de Earthland y Helland se intensifica cada vez más. Mientras que solamente la general de Spriggan Tail llamada Miracle se ha alzado con la victoria; los llamados Devil, Icicle, Quake, Blue, Volt y Darkness han caído en feroces combates contra los jóvenes magos de Earthland. Y ahora mismo, otra feroz batalla se está llevando a cabo en las cuevas donde se oculta la herramienta llamada "Face" en el mundo paralelo de Helland.
En aquellas cuevas, Alicia Scarlet libraba una brutal batalla contra la general de Spriggan Tail llamada Blood mientras la llamada Serena "Sena" Dragneel observaba aterrada y sorprendida. Durante aquel feroz combate, la hija de la séptima maestra de Fairy Tail logro presionar suficiente a su poderosa rival lo suficiente como para destrozar el casco que cubría su rostro y revelar que esta era la doble de Helland de su madre, Erza Scarlet.
Pero aunque no se sorprendió por la identidad de su oponente, Alicia se sorprendió levemente al escuchar las experiencias de Blood en la "Torre del Cielo" de Helland y su transformación en la cruel general de Spriggan Tail al ser reclutada por el Emperador. Y con ambas magas espadachines más decididas que antes, Blood pretendía usar todo el potenciar de su magia de refuerzo mientras que Alicia utilizaba todo su poder mágico junto con sus propias armaduras y hechizos…
…Continuación…
-Me duele admitirlo, pero así fue. Antes mencionaste "Si no hubiera mejorado mi armadura…". En ese momento me di cuenta. Tu magia es lo mismo que mi "Espada del Cielo". Rodeas a tus objetos con tu poder mágico y aumentas sus capacidades. Por eso fue que tu armadura tan repentinamente dura. Y también explica como fuiste capaz de cortarme a mí y a mis amigos con una simple astilla el año pasado. Mejoraste esa astilla para que fuera tan filosa como una espada, ¿Verdad?- Explicaba la joven peliescarlata con un mechón azul confiada.
-Correcto. Me llaman la "Diosa de las Armas" no porque maneje todas las armas como una maestra, sino porque todo lo que toco se convierte en un arma. Pero será mejor que no te relajes porque descubriste mi magia, maldita mocosa…- Hablaba Blood ahora en serio tono.
En aquel segundo, aquella mujer adulta de cortos cabellos escarlatas provoco que en la mano derecha que se encontraba vestida en el guante de acero que formaba parte de la armadura de rojo sangre que vestía todo su cuerpo, una luz apareciera de repente. Una luz que eventualmente se convirtió en una filosa y cortante espada de tipo esgrima y que esta apretó con gran firmeza por su empuñadura.
-Re-Equipar…- Pensó Alicia al observar lo que ocurrió.
-…Dime, si mi magia vuelve simples objetos en armas letales, ¿Qué es lo que hará al ser usada en un arma real?- Preguntaba Blood amenazantemente.
-Ven aquí y muéstramelo. Como dije antes, esta vez me asegurare de usar todo lo que tengo- Dijo Alicia mostrando una leve sonrisa mezclada con su decidida sonrisa.
Tras haber dicho esas palabras, la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail confundió a la general de Spriggan Tail a unos metros en frente suyo y a la joven maga del Ejército Revolucionario a varios metros detrás de ella al empezar a quitarse la armadura de acero que cubría su voluptuoso y curvilíneo cuerpo junto con una camisa ajustada marrón y al igual que las hombreras y guantes de acero que esta incluía.
-¿Q-Que? ¿Se está desnudando? ¿Acaso tantos golpes le volvieron el cerebro al igual que Raine y su padre?- Pensaba Sena confusa en aquella situación.
-¿Qué crees que estás haciendo?- Preguntaba la Erza de Helland también confusa.
-¿Por qué no lo compruebas por ti misma?- Fue como respondía una levemente sonrisa Alicia.
Diciendo aquellas palabras, la joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en el frente le lanzo a la mujer adulta de cortos cabellos escarlatas uno de los guantes de acero que esta había quitado de su cuerpo. Y atrapando este guante con su mano izquierda, aquella general de Spriggan Tail abrió sus ojos marrones con ligera sorpresa.
-Este guante…es pesado, demasiado pesado…No me digas, ¿Todas tus prendas de acero poseen este mismo peso?- Preguntaba Blood con disgusto.
-O Puede que más. Fue solamente un habito que tome durante mi largo año de entrenamiento- Dijo Alicia con una leve sonrisa.
-Ya veo…-Blood paso a apretar tanto aquel guante de acero que este se volvió miles de pedazos-…Conque desde el principio de la batalla poseías tus movimientos restringidos. Maldita, realmente disfrutas humillándome, ¿No es así? Pero, no creas que ser un poco más ligera te salvara de mi ira-
-No te confundas. El propósito de estos objetos no era solo ser pesados. También eran limitadores de poder magia, en otras palabras, mientras las tuviera puestas, no podía usar todo mi poder mágico a su máxima capacidad…- Explicaba la hija de la séptima maestra de Fairy Tail seriamente.
-¿Eh?- Reacciono la llamada Blood confusa.
-Y ahora que no las tengo puestas…-Hablaba Alicia-…Puedo hacer cosas como esta esta. ¡Re-Equipar!-
En el simple segundo en que los labios de joven Scarlet formaron aquellas palabras y las gritaron con gran potencia; su herido cuerpo de voluptuosa y curvilínea figura que ahora se encontraba vestido por una ajustada camisa marrón, una falda azul y unas botas marrones se vio completamente opacado por un fuerte destello dorado lleno de haces a aquella amplia cueva donde "Face" se encontraba. Y siendo rodeada por esta luz, la voz de esta joven maga de Fairy Tail paso a gritar…
-¡Hoshiyomi no Yoroi!-
Cuando aquellas palabras salieron a toda potencia al aire en donde Blood y Serena "Sena" Dragneel pudieron escuchar; la luz que rodeaba a Alicia se desvaneció e increíblemente mostro como está ahora se encontraba vistiendo una reluciente armadura blanca que se ajustaba perfectamente a su cuerpo y que estaba decorada con hombreras, rodilleras, coderas, un cinturón y una larga capa de color purpura mientras su mano derecha ahora empuñaba un largo bastón negro con costados dorados y una clase de rueda astronómica alrededor de su empuñadura. Y sin mencionar como los largos cabellos escarlatas de esta ahora se encontraban atados en una cola de caballo y como una brillosa diadema se presentaba alrededor de su frente.
-Una armadura…- Dijo Sena asombrada al observar la nueva apariencia de su compañera.
-Con que ahora usaras una armadura. ¿Estas honrando a tu madre de alguna forma? ¿Ella te la presto para derrotarme?- Preguntaba Blood en ligero tono de burla.
-…- Alicia se quedó en silencio y mostro una leve sonrisa-…Puedes decir que la estoy honrando gracias a que ella me enseño todo lo que se. Pero esta armadura…es mía. Durante todo este año, me he concentrado en formar mis propios hechizos y mi propio arsenal…no una copia de mi padre o de mi madre…He formado mi propio poder. Y con este poder…te derrotare-
Tras dar fin a la conversación entre ambas; una vez más un frio silencio rodeo a la joven maga de Fairy Tail y a la general de Spriggan Tail que yacían separadas por varios metros de distancia por aquella cueva donde se encontraba posicionada la blanca torre del llamado "Face" y que poseía numerosos cráteres y rupturas en sus suelos, paredes y techos rocosos debido a las brutales acciones entre ambas espadachines.
Pero aquel tenue silencio inmediatamente fue completamente despejado cuando la presente mujer adulta que se encontraba vestida con una armadura de color rojo sangre del cuello para abajo pasó a posicionarse en frente de la presente joven vestida con una reluciente armadura blanca del cuello para abajo en menos de una fracción de nanosegundo y en el mismo tiempo paso a empuñar la espada de tipo esgrima que sujetaba firmemente su mano derecha en dirección a esta.
Aunque sin siquiera sorprenderse por la repentina aparición de su enemiga en frente de su posición, una seria Alicia con una velocidad y ritmo comparable al de esta instantáneamente blandió hacia adelante aquel bastón negro que sujetaban sus manos y utilizando la dura rueda astronómica que yacía alrededor de la empuñadura de este, la hija de la séptima maestra de Fairy Tail bloque la estocada de la cortante y punzante espada de la general de Spriggan Tail mientras se mantenía firme en su posición y una onda de choque hacía temblar una vez más aquella cueva donde se encontraban.
-¡Esta vez pudo bloquear mi ataque con gran facilidad! ¡Su velocidad y fuerza realmente aumentaron tras quitarse esas pesas que usaba como armadura! ¡Esta maldita mocosa...! ¡Pero veamos qué te parece esto! ¡Mejora!- Pensó la Erza Scarlet de Helland seriamente mientras empuñaba su arma.
En el instante en que esos pensamientos atravesaron la mente de la mujer adulta con cortos cabellos color escarlata y fríos ojos marrones, la espada de tipo esgrima que esta empuñaba con severa firmeza por parte de su mano derecha y que chocaba contra la arma que sujetaba su joven oponente inmediatamente se vio rodeada por un aura mágica del más denso color rojo sangriento.
Y en el segundo en que esto ocurrió a la espada que portaba la apodada "Diosa de las Armas", la hija de la séptima maestra de Fairy Tail quien poseía su bastón chocando contra esta pudo sentir perfectamente la aplastante fuerza que obligo repentinamente a todo su cuerpo a salir volando en dirección hacia atrás.
-¡M-Maldición! ¡El poder de empuje de su espada aumento de golpe! ¡Más que una espada, sentí como si hubiera sido estocada por una montaña! ¡Si recibo un golpe directo de alguna de sus armas mejoradas con su magia será realmente mi fin!- Pensó Alicia con su cuerpo viajando por los aires violentamente.
-¡Eso no es todo!- Exclamo Blood seria y amenazantemente.
Exclamando aquellas últimas palabras, una seria Blood utilizo aquella espada rodeada en una mágica aura roja que sujetaba su mano derecha para lanzar cientos y cientos de estocadas al aire con una inhumana velocidad y con cada una de las estocadas que ella lanzaba, una misma cantidad de destructivas ondas de viento eran disparadas en dirección a una Alicia que seguía viajando violentamente por los aires de la cueva hacia atrás.
-¡Tch!- Rechisto Alicia sus dientes al observar lo que le acercaba.
Ante las numerosas y destructivas ondas de viento que se acercaban a ella; la joven de largos caballos escarlatas atados en una cola de caballo y con un mechón azul en el frente freno el poderoso empuje al que había sido sometido su cuerpo pero no enterrando firmemente algunas de sus extremidades en el rocoso suelo, sino que ella pudo detenerse con gran firmeza en el mismísimo aire gracias a la habilidad de vuelo que le daba la blanca armadura que ella ahora vestía.
Y girando con una gran velocidad el negro y duro bastón negro que empuñaban sus manos y posicionándolo en frente suyo, una Alicia que volaba en el aire de aquella cueva fácilmente pudo bloquear cada una de las de poderosas ráfagas de viento que su enemiga había lanzado hacia su persona. Pero el choque de las numerosas y poderosas ondas de viento y la veloz rotación del bastón que empuñaba Alicia provocaban unas muy notables ondas de choques.
Unas ondas de choques que no solo agitaron la amplia cueva rocosa donde estas se encontraban y aumentaron el tamaño de las grietas que la decoraban; sino que también provocaron el leve empuje de una joven de cortos cabellos negros y ojos cafés que hacia todo su esfuerzo para mantenerse agarrada al suelo mientras era espectadora de una increíble batalla.
-¡M-Maldición…! ¡Mantenerse en estas cuevas se está volviendo cada vez más difícil! ¡Así nunca seré capaz de acercarme a "Face"! ¡Por favor, Alicia, apresúrate y gana! ¡Gana, por favor!- Pensaba la llamada Serena "Sena" Dragneel seriamente.
De regreso en el combate; luego de había acabado de bloquear cada una de las ondas de viento, una seria Alicia detuvo la rotación del bastón negro que empuñaban sus manos y al mismo tiempo que pasaba a apuntarlo en dirección a una Blood que yacía separada a varios metros de distancia de ella, un total de siete grandes círculos mágicos de un brilloso color dorado aparecieron alrededor de su persona para que después esta joven maga de Fairy Tail gritara seriamente…
-¡Grand Chariot!-
Como siempre, en el simple instante en que el nombre de aquel hechizo resonó fuertemente desde los labios de la hija de la séptima maestra de Fairy Tail cada uno de los siete brillantes círculos mágicos dorados que yacían a su alrededor liberaron unos rayos de luz dorada que eran mucho más grande que todas las veces anteriores y que avanzaban mucho más rápido que antes por los aires en dirección a la general de Spriggan Tail ahí presente.
-¡¿Otra vez eso?! ¡Un hechizo de ese nivel puedo fácilmente destruirlo con mi bra…!-
Pero antes de poder terminar de hablar creídamente, la Erza Scarlet de Helland abrió sus serios ojos marrones con leve sorpresa al presenciar como aquellos siete enormes rayos de luz dorada que se acercaban a ella pasaron a convertirse en una incontable cantidad de los mismos pero con un tamaño un poco más pequeño pero con una velocidad de vuelo mucho mayor.
-… ¡¿Qué?!- Reacciono Blood con sorpresa.
Ante la sorpresa al ver el nuevo rango de aquel ataque que se dirigía hacia ella, Blood no pudo evitar quedar envuelta en la poderosa explosión que causo los múltiples choques de los incontables, rápidos y poderosos rayos dorados que conformaban al llamado "Grand Chariot" de Alicia.
Pero tras unos pocos segundos luego de que cada uno de los rayos dorados hubiera impactado contra su objetivo, la nube de polvo y humo que estos habían levantado fue totalmente despejada por el movimiento de la filosa y larga espada que blandía una Blood que no presentaba ninguna sola herida mientras se mantenía firme en su misma posición. Eso era algo que hacia mostrar enojo y frustración de una Alicia que seguía volando en los aires de la cueva.
-¡Demonios! -Pensaba Alicia- ¡Ni siquiera con mi Magia de Cuerpo Celestial siendo mejorada gracias a esta "Armadura de Astronomía" fui capaz de causarle un daño notable! ¡Aun si esa armadura no está siendo afectada por su magia de mejoramiento sigue siendo difícil de atravesar! ¡Pero eso no significa que me rendiré! ¡Todavía tengo algunos nuevos trucos que mostrar!-
Manteniendo esos pensamientos en su cabeza, una seria Alicia una vez más apunto el negro bastón que empuñaban sus manos vestidas en los metálicos y relucientes guantes blancos que formaban parte de la armadura que vestía en dirección hacia Blood. Y en ese mismo instante, la general de Spriggan Tail noto con sus fríos ojos marrones como un total de siete círculos mágicos de color dorado apareció en el rocoso suelo a sus alrededores.
-¡Pleades!-
Con Alicia gritando repentina pero muy feroz y fuertemente el nombre de su nuevo hechizo, Blood presencio seriamente como en menos de una fracción de nanosegundo cada uno de los siete círculos mágicos de color dorado que yacían en el rocoso suelo a sus alrededores libero un delgado e increíblemente veloz rayo de luz dorada que se alzaron altamente por los aires antes de impactarse explosivamente contra ella y encerrarla en una amplia y densa nube de polvo y humo.
Pero dando un amplio salto con dirección hacia atrás, la seria mujer apodada "Diosa de las Armas" fácilmente pudo salir de aquella nube de polvo y humo y enseñar como nuevamente su piel o la armadura que esta vestía no poseía ninguna sola herida a pesar de aquel ataque.
Aunque en el siguiente nanosegundo en que Blood había realizado esta acción, ella ahora pudo presenciar como la nube de polvo y humo de la que ella había salido ahora fue totalmente despejada al ser atravesada por una seria Alicia que con una increíble velocidad de vuelo se había posicionado en frente de su enemiga al mismo tiempo que levantaba su mano derecha por encima de su cabeza y hacia flotar encima de esta un total de nueve espadas formadas por una brillante luz dorada igual a la de sus anteriores ataques.
-¡Kyuuraishin!-
Gritando por tercera vez el nombre de uno de sus hechizos; la joven peliescarlata con un mechón azul en su frente y que vestía una reluciente armadura blanca del cuello para abajo inmediatamente a balanceo su alzado brazo derecho justamente en dirección a la general de Spriggan Tail que estaba a unos pocos centímetros en frente de ella y provoco que las grandes nueve espadas de luz doradas que ella había creado se impactaran conjunta y fuertemente en la zona de su abdomen y eventualmente la envolvieran nuevamente en una poderosa explosión.
Una explosión que al igual que todas las anteriores, fue lo suficientemente potente como para hacer temblar aquella amplia cueva donde las tres mujeres se encontraban y que las grietas que se encontraban por toda esta se aumentara y extendieran aún más.
-¡¿Si lo logro esta vez?!- Pensaba Sena esperanzada al observar aquella escena.
-¡Bien! ¡Con esto…!-
-¡…No lograste nada!-
Justamente en el instante en que aquellas palabras interrumpieran las suyas, Alicia abrió sus ojos marrones con sorpresa al observar repentinamente como la densa y grande nube de humo y polvo que se había formado en frente de ella debido a su reciente ataque fue atravesada por el largo, filoso y puntiagudo acero de una espada revestida en una aura del más puro color rojo sangre y que era blandida hacia su dirección.
Ante esto, la joven maga de Fairy Tail utilizo su propia inhumana velocidad para posicionar el bastón negro que empuñaban sus manos por delante de ella y utilizar la rueda astronómica alrededor de la empuñadura de este como un escudo en contra de aquella filosa espada de tipo esgrima. Pero en el simple instante en que ambas armas volvieron a hacer contacto y crearan una bestial onda de choque, Alicia no pudo evitar que todo su ser volviera a ser empujado hacia atrás con una gran fuerza.
Pero eso no fue todo. La poderosa fuerza que había empujado el cuerpo de Alicia había obligado a esta joven a dejar de volar y caer brutalmente al rocoso suelo para rodar dolorosamente sin control mientras que el bastón negro que formaba parte de su "Armadura de la Astronomía" se había dividido en dos al mismo tiempo que la densa nube de humo y polvo que cubría a Blood se había despejado por completo y enseñaba una vez más como la roja armadura de esta vestía no enseñaba heridas y que también mostraba un aura como la que revestía la espada que empuñaba.
-¡AAAHH!- Gritaba Alicia adolorida mientras rodaba sin control por el rocoso suelo.
-¡Alicia!- Grito Sena con preocupación al observar.
-¡No importa que tanto te esfuerces o cuantos nuevos trucos tengas gracias a esto que aclamas que es tu "propio y verdadero poder", nunca podrás ganarme ahora que he decidido luchar en serio! ¡Tan sola acepta tu fin, graba el terror de Spriggan Tail en tu mente y muere, maldita mocosa!- Exclamaba Blood seria y ferozmente.
Tras exclamar aquellas palabras, la general de Spriggan Tail pasó a dar un amplio salto que eventualmente la haría con la punta de su espada justamente sobre una joven maga de Fairy Tail que seguía rodando brutalmente por el rocoso suelo. Pero resistiendo el dolor y colocando de repente un serio mirar en sus hermosos ojos marrones, la hija de la séptima maestra de Fairy Tail clavo con gran firmeza sus manos y pies en la rocosa tierra para poder detener su retroceder y rodar y luego ella…
-¡Re-Equipar!- Grito Alicia fuerte, feroz y seriamente.
En el instante en que esa palabra surgió de los labios de la joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente, todo su cuerpo junto la reluciente armadura blanca que ella vestía inmediatamente se vio cubierta por una brillante luz blanca. Y estando rodeado por este destello, la voz de Alicia ahora exclamo con el mismo serio y feroz tono que antes…
-¡Tokiyomi no Yoroi!-
Cuando Alicia grito estas palabras, el destellante brillo blanco que cubría su persona se desvaneció por completo y eso enseño como la joven Scarlet ahora se encontraba vistiendo del cuello para abajo una reluciente armadura de color marrón que se ajustaba perfectamente a su curvilínea y voluptuosa figura, que poseía un faldón del mismo color, unos anillos dorados en sus brazos y cintura y que también incluía una tiara dorada decorando su largo cabello escarlata que ahora se encontraba suelto y agitándose con las brisas del aire.
Y sin mencionar que aquella llamada "Armadura de la Cronología" también incluía un par de filosas y grandes espadas negras que imitaban la forma de las agujas de un reloj y que eran firmemente empuñadas por las manos revestidas en acero marrón de Alicia, quien seriamente paso a exclamar…
-¡Accel Time!-
Justamente en el segundo en que Alicia soltó esas palabras, su cuerpo mostro un pequeño temblor para después desvanecerse de la vista de todos y a unos nanosegundos de la filosa espada revestida en una aura rojo sangre que era la arma de la general de Spriggan Tail llegara a su posición.
-¡¿Desapareció?! ¡No…!- Pensaba una seria Blood.
Dándose la vuelta de inmediata y veloz manera, la Erza Scarlet de Helland utilizo su larga y filosa espada revestida en la roja aura que formaba su magia para bloquear el golpe de las dos nuevas espadas negras que Alicia empuñaba. Y estando una vez más frente a frente, las dos magas espadachines conectaban sus serias miradas de ojos marrones solamente por un instante.
-Con que ahora utilizas una armadura que aumenta tu velocidad, ¿Eh?- Comento Blood en aquel fortuito choque de sables.
Pero sin siquiera responder y antes de su enemiga una vez más la empujara con el estoque de su espada revestida en su magia, Alicia volvió a desvanecerse de la vista de esta. Pero dándose nuevamente la vuelta con gran velocidad, Blood volvió a bloquear las dos espadas de Alicia y al instante de esto ella volvió a esfumarse con su gran velocidad acelerada. Y ese patrón no termino ahí.
Una y otra vez, la hija de la séptima maestra de Fairy Tail desaparecía de la vista de su enemiga con su gran velocidad y la atacaba desde distintos ángulos con su gran par de espadas negras y una y otra vez, la general de Spriggan Tail bloqueaba el ataque de su enemiga con su espada revestida en magia de mejoramiento. Y ante los ojos cafés de cierta miembro del Ejército Revolucionario que se encontraba ahí presente, parecía como si la general de Spriggan Tail se enfrentaba a varios clones de su compañera.
-¡I-Increíble! ¡No puedo decidir si no veo a Alicia o si la estoy viendo en todos lados! ¡P-Pero no es tiempo para impresionarme! ¡Esta puede ser mi oportunidad! ¡Blood está ocupada! ¡Tengo que ir hacia "Face" y activarla!- Pensaba Sena decididamente.
Con esos pensamientos fuertemente grabados en su mente, la llamada Serena "Sena" Dragneel se levantó de la zona del rocoso suelo donde se encontraba agachada e inmediatamente empezó a correr lo más veloz que pudo en dirección al blanco pilar que yacía en el centro de aquellas cuevas donde estaban.
Pero con la joven de cortos cabellos negros tomando dirección hacia el llamado "Face"; la mujer adulta de cortos cabellos escarlatas que se encontraba chocando espadas una y otra vez con una joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente que creaba numerosos clones de ella con su gran velocidad volteo su seria y fría mirada de ojos marrones hacia su dirección solamente por un simple nanosegundo.
Pero en ese simple nanosegundo y mientras aún se encontraba chocando espadas con la joven maga de Fairy Tail a una extrema velocidad, la general de Spriggan Tail pudo invocar un afilado cuchillo en su libre mano izquierda y lanzarlo con una poderosa fuerza en dirección hacia la joven miembro del Ejército Revolucionario.
-¿Eh?- Se percató Sena.
Con sus hermosos ojos de color café, la llamada Serena "Sena" Dragneel se percató del afilado cuchillo que viajaba como una bala por los aires y justamente hacia su dirección. Pero aunque sus ojos podían verlo, la joven de cortos cabellos negros sabía ella no podría moverse lo suficientemente rápido como para esquivarlo. Pero no tuvo que hacerlo.
Justamente a un simple nanosegundo de que aquel cuchillo que volaba como una bala por los aires en dirección hacia Sena llegara completamente hacia su objetivo, Alicia detuvo cada uno de sus insistentes ataques hacia Blood y con su increíblemente extrema velocidad se posiciono en frente de su compañera y destruyo aquel cuchillo que la amenazaba con sus dos espadas que imitaban la forma de agujas de reloj.
-¡Tch!- Rechisto Blood los dientes con frustración.
-¿Estas bien, Sena?- Preguntaba Alicia seriamente.
-S-Si…A-Alicia…G-Gracias- Respondió la pelinegra de cortos cabellos con nerviosismo y miedo por su reciente situación.
-No te hagas ideas equivocadas, revolucionaria-Hablaba Blood- Por mucha ira que yo este dirigiendo hacia esa molesta mocosa que viene de Earthland, no me olvidare de mí deber. No permitiré que se hagan con "Face". Es más…-
Hablando con un muy serio tono, Blood paso a apuntar su libre mano izquierda en dirección al blanco pilar que se encontraba en el centro de aquella amplia cueva para justamente después utilizar su magia de "Re-Equipar" para invocar y sujetar fuertemente en esta una pistola de apariencia antigua que luego se vio revestida en la misma aura de color rojo sangre que revestía a la espada que su mano derecha blandía.
-¡¿Qué?! ¡¿Una pistola?!- Reacciono Alicia algo sorprendida.
-Con mi magia de mejoramiento, yo puedo hacer que la bala de una simple pistola pueda ser diez veces más potente que un cañón del más alto calibre. Lo suficientemente potente como para destruir aquella molestia- Dijo Blood con su mirada apuntada hacia "Face".
-¡¿Destruir?! ¡T-Tu, ¿Piensas destruir "Face?! ¡¿Qué pasa con las órdenes que te dio El Emperador?!- Reaccionaba Sena sorprendida.
-Es cierto que El Emperador se dejó convencer por las estupideces que dijo Miracle al creer que podían experimentar con "Face" y ordeno que no destruyéramos "Face", pero aunque esas hayas sido sus órdenes, no dejare eliminen la magia de este mundo. Spriggan Tail ha trabajo demasiados años para formar nuestra paz en Helland. Sin la magia que nos ayuda a dominar a la gente, ellos solamente volverían a traer el caos a este mundo. No permitiré que eso suceda. Seguramente El Emperador lo entenderá, e incluso si no es así, tomare mi castigo si es necesario. Todo por la paz de este mundo- Respondió Blood con firme seriedad.
-¡Al demonio con tu estúpida idea de "Paz"!- Exclamo Sena furiosamente.
Liberado aquel iracundo grito, la joven que era la doble de Helland de Serena Axel inmediatamente se apresuró a colocarse en medio del espacio que había entre "Face" y la pistola que la general de Spriggan Tail apuntaba hacia ella.
-¡N-No permitiré que destruyas a Face! -Hablaba Sena- ¡L-La magia…porque tienen magia…porque tienen poder…la gente lucha…Luchan una y otra vez solo para conquistarse y lastimarse unos a otros! ¡Porque hay magia en este mundo este es caótico! ¡Pero si la eliminamos…podremos dar el primer paso…El primer paso para cambiar! ¡Aunque la gente no quiero entenderlo, el Ejército Revolucionario los hará entender! ¡Que podemos vivir en paz! ¡Una verdadera paz sin luchas, miedo y muerte! ¡Por eso "Face" es necesario! ¡A-Aunque tenga que dar mi vida por esa idea…Adelante! ¡Lo hare con gusto!-
-Con que está dispuesta a morir por sus creencias…No me desagradas por eso, pero de todas maneras esta bala es suficiente para matarte y destruir a "Face". ¡Hasta nunca, revolucionaria!- Pensaba Blood con una leve sonrisa en su rostro.
Pensando aquellas palabras con un sentimiento de placer y crueldad mezclados en uno, la apodada "Diosa de las Armas" no dudo ni un segundo en apretar el gatillo de su pistola revestida en su magia de mejoramiento la cual libero una bala revestida en esa misma magia. Pero al mismo tiempo que esto ocurrió, se pudo escuchar como una conocida feroz voz femenina grito fuertemente…
-¡Stop Time!-
En el instante en que esas palabras fueron escuchadas por toda aquella cueva de gran tamaño, la mujer adulta de cortos cabellos escarlatas que se encontraba ahí presente abría sus ojos marrones con leve sorpresa al presenciar como la bala que había surgido de la pistola que ella sujetaba con firmeza y que debería volar por los aires a una extrema velocidad hacia su objetivo se encontraba perfectamente detenida en el aire.
-¿La bala…no se mueve?- Pensaba Blood confusa.
Y lo siguiente que la mujer vestida del cuello para abajo con una reluciente armadura del más puro color rojo sangre pudo observar fue como aquella bala detenida en el aire se convirtió en miles de pedazos que cayeron al suelo debido a los cortes provocados por las grandes espadas negras que una joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en el frente hizo tras posicionarse justamente en frente de la joven de cortos cabellos negros y colocarse en guardia.
-Ya veo…esto es obra de ella. No debería sorprenderme- Pensaba Blood con disgusto con sus ojos fijados en su enemiga.
-A-Alicia…P-Perdón que tengas que protegerme tanto- Dijo Sena algo nerviosa y asustada pero sería en su misma posición.
-No te disculpes. Es mi deber. Tu petición a Fairy Tail era ayudarte a salvar tu mundo. Desde mi punto de vista, "Face" no solamente es necesario para eso, Sena, sino también tú. Personas con una verdadera idea de "Paz" y una fuerte resolución para hacerlas realidad serán necesarias para salvar Helland. Por eso será mejor que no aceptes la muerte tan fácilmente- Dijo Alicia mostrando una leve sonrisa a su compañera.
-Alicia…- Hablaba Sena algo sorprendida y conmovida.
-Hermosas palabras desperdiciadas. Creí que ya habíamos establecido que no importa si es por su voluntad o no o cuanto la defiendes, ella y también tú van a morir, maldita mocosa. Ni siquiera esa magia de control temporal que ahora posees te ayudaran a defenderla. Solamente retrasas lo inevitable- Hablo Blood seriamente.
-Con que ya te diste cuenta, ¿Eh?- Hablo la joven Scarlet adoptando nuevamente una seria actitud.
-Observando tus habilidades de antes, es algo obvio. Como aumentaste tu velocidad y como detuviste mi bala…Esa armadura te permite manipular controlar ciertos momentos del tiempo. Como acelerarlo y detenerlo, ¿Verdad? Pero si no has usado esas habilidades para ralentizar o detener mis movimientos significa que debe tener sus límites. Eso significa que no tengo nada que preocuparme- Explicaba la Erza Scarlet de Helland.
-Supongo que tienes razón…-Hablaba Alicia-…Entonces… ¡Re-Equipar!-
Al igual que las dos anteriores, en el simple instante en que la joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente pasó a exclamar fuertemente aquellas palabras, todo su cuerpo y la reluciente armadura marrón que se vestía perfectamente a su voluptuosa y curvilínea figura inmediatamente se vieron rodeados por una brillante luz blanca para que luego su misma voz pasara a gritar…
-¡Doryuo no Yoroi!-
Con la voz de la hija de la séptima maestra de Fairy Tail gritando nuevamente el nombre de una de sus nuevas armaduras, el blanco destello que ocultaba su cuerpo se desvaneció y permitió ver como ella ahora vestía un ajustado y largo vestido de color amarillo con bordes negros, con los lados de sus piernas abiertos y que estaba decorado con hombreras, guantes largos y botas largas, todas hechos de un reluciente acero negro.
Y sin mencionar como esta armadura hizo que el largo cabello escarlata de Alicia fuera amarrado en forma de dos coletas por un par de cintas negras y como también incluía una gran hacha de un reluciente color negro con bordes amarillos en su cortante filo que era dura y firmemente sujetada por la mano derecha de esta seria joven maga de Fairy Tail.
-Con que una nueva armadura. No te cansas de intentarlo, ¿Verdad?- Comento Blood al ver a la joven.
-Escúchame bien, Sena…- Hablaba Alicia a susurros a la persona que yacía a su espalda.
-¿Eh? ¿S-Si?- Actuaba Sena algo confundida y también susurrando.
-Pensé que podía hacer que toda su atención se centrara en mí para que tú pudieras acercarte a "Face", pero estaba equivocada. Ella tiene la suficiente capacidad como para luchar conmigo mientras está pendiente de tus movimientos. Pero tengo un nuevo plan. Posiblemente no tendrás mucho, pero tienes que hacer todo lo posible para activar "Face" en ese tiempo, ¿Entendiste?- Susurraba la joven Scarlet con seria actitud.
-S-Si...Lo entiendo- Contesto Sena colocando una actitud igual de seria.
-¡¿Qué tanto susurran?!- Grito Blood con enorme ferocidad.
Dando ese grito que mostraba parte de su enojo, la adulta mujer de cortos cabellos escarlatas y fríos y serios ojos marrones volvió a apuntar la antigua pistola rodeada en una roja aura mágica que sujetaba firmemente su mano izquierda en dirección a las dos jóvenes que estaban a unos metros de su posición. Pero al mismo tiempo que la llamada Blood tomo esta acción, Alicia paso a alzar por encima de su cabeza la gran hacha que sus dos manos sujetaban con una firmeza que aumentaba a cada nanosegundo.
-¡AAAAAHHHH!- Gritaba Alicia con gran ferocidad.
Liberando un grito que mostraba toda su ferocidad interior, Alicia hizo descender la gran hacha que ella alzaba con sus firmes manos por encima de su cabeza y con una descomunal fuerza, paso a enterrarla en el rocoso suelo que yacía bajo sus botas de acero solamente para que después toda aquella amplia cueva donde todas se encontraban empezara a temblar notablemente.
Y justamente en la siguiente fracción de nanosegundo después de esta acción por parte de la joven maga de Fairy Tail, la general de Spriggan Tail ahí presente abrió sus marrones ojos con enojo y sorpresa al presenciar como un enorme muro de rocas se levantó del suelo y conecto con el techo. Un enorme muro de rocas que separa a Alicia y Blood de una Sena que se encontraba del lado donde estaba el blanco pilar llamado "Face".
-¡¿Q-Que?!- Reacciono Blood ampliamente sorprendida.
-¡¿Un muro?!- Reaccionaba Sena de igual manera.
-¡Ve, Sena!- Grito una seria Alicia con notable fuerza.
Al segundo de escuchar el fuerte grito de su compañera que se encontraba del otro lado del gran muro de rocas que ella había formado y que las separaba, la joven de cortos cabellos y hermosos ojos cafés inmediatamente cambio su expresión de gran sorpresa por una de firme seriedad justamente antes de empezar a correr hacia el gran pilar blanco que yacía en el centro de aquellas amplias cuevas.
Mientras que en el lado en donde Alicia y Blood se encontraban; esta última instantáneamente cambio la gran expresión de sorpresa que decoraba sus ojos marrones por una de absoluta y profunda ira que también fue expresada en la descomunal fuerza con la que ella apretó la pistola que se encontraba sujetada en su mano izquierda y que se veía revestida por una enorme aura mágica de un color sangre mucho más profundo y espeso que antes.
-¡Maldita mocosa!- Grita Blood iracundamente.
Tras dar esa grito, la apodada "Diosa de las Armas" apretó numerosas veces el gatillo de la pistola que sujetaba y provoco que más de una docena de balas bañadas en la misma roja aura mágica que esta salieran disparadas con una extrema velocidad en dirección a la hija de la séptima maestra de Fairy Tail y el gran muro de rocas que se encontraba detrás de ella.
Pero ante esto, una seria Alicia utilizo la gran hacha negra que sus manos vestidas en guantes de acero negro sujetaban con cada vez más firmeza para bloquear cada una de las balas bañadas en una poderosa magia de mejoramiento que Blood había disparado en su contra, aunque con cada impacto de estas, la joven Scarlet no pudo evitar retroceder leve y dolorosamente a pesar de que sus pies vestidos en botas de acero negro pisaban el rocoso suelo al punto de fragméntalo.
-¡Ah! ¡A pesar de mi "Armadura de la Emperatriz de la Tierra" es mi armadura con más resistencia, sigo tiendo problemas bloqueando sus ataques! ¡Pero aun así, debo darle todo el tiempo que pueda a Sena!- Pensaba Alicia decididamente.
-¡No intervengas!- Gritaba Blood con enorme ira.
Ahora dando ese feroz grito; la Erza Scarlet de Helland paso a destrozar por completo la pistola que su mano izquierda sujetaba con solamente la firmeza que esta ejercía sobre ella y para justamente después no solamente aumentar la fuerza con la su mano derecha empuñaba una larga y filosa espada de tipo esgrima, sino también para aumentar el tamaño y tono de la roja aura mágica que revestía a esta hasta al punto de hacerla parecer envuelta en una llama del más puro y brillante color escarlata.
Y pisando el rocoso suelo bajo sus botas de acero rojo con tanta firmeza que enormes grietas se formaron en el hasta extenderse por las paredes, la llamada Blood se impulsó con tanta fuerza en dirección a Alicia que un profundo y extenso cráter se creó instantáneamente en su zona de pisar.
Al presenciar como una filosa espada bañada en mágicas llamas escarlatas se acercaba a ella, Alicia piso el rocoso suelo con toda la firmeza que pudo y con la gran hacha que empuñaban sus manos pudo bloquear la potente estocada de Blood, pero no sin retroceder levemente y también sin tener que liberar una potente onda de choque que una vez más obligo a aquella amplia cueva en donde estaban a temblar fuertemente.
Y con la completamente iracunda mirada de ojos marrones de Blood conectada con la completamente determinada mirada de ojos marrones de Alicia, ambas feroces magas empezaron a chocar sus respectivas armas una y otra vez con una fuerza y velocidad increíblemente extrema e inhumana y con cada contactos de sus armas, numerosas ondas de choque eran creadas y estas terminaban creando la misma cantidad de poderosos temblores.
Unos temblores que también podían ser perfectamente sentidos en el lado del gran muro de roca donde se encontraba la llamada Serena "Sena" Dragneel, la cual se encontraba apretando numerosa y velozmente varios de los botones que formaban parte de un mágico teclado holográfico que surgía del gran pilar blanco que era conocido por el nombre de "Face".
-¡Solo un poco más! ¡Solo un poco más y voy a poder terminar de programar "Face" para que no afecte a aquellos magos que provienen de Earthland! ¡Solo resiste un poco más, Alicia!- Pensaba Sena seriamente.
De regreso en el otro lado del gran muro de roca, Alicia y Blood continuaban los numerosos choques de sus respectivas armas sin disminuir un poco sus grandes velocidades y colosales fuerzas. Pero con cada choque entre la espada vestida en magia de mejoramiento de la general de Spriggan Tail y la gran hacha de la "Armadura de la Emperatriz de la Tierra" de la joven maga de Fairy Tail, se podía apreciar como esta empezaba a sufrir fracturas que iban creciendo rápidamente.
-¡M-Maldición! ¡Mi hacha…!- Pensaba Alicia con frustración durante el choque de armas.
-¡Ya te dije…Que no intervengas!- Gritaba Blood furiosamente.
Con aquel último grito lleno de puro rabia; Blood finalmente convirtió en miles de pedazos a la gran hacha que Alicia empuñaba con la última poderosa estocada que su larga y cortante espada había dado y después, utilizando una velocidad y fuerza igual a todos sus anteriores movimientos, la general de Spriggan Tail lanzo e impacto con su pierna derecha un tremendo golpe al costado derecho de su joven enemiga.
Y en ese simple instante, la hija de la séptima maestra de Fairy Tail sintió un colosal dolor atravesando todo su cuerpo no solamente por el gran poder de impacto de aquella patada en el costado derecho de su cuerpo, sino también por el notable y todavía sensible corte que ella poseía en aquella zona de su ser.
-¡Ah! ¡Justo en la herida de antes…!- Pensaba Alicia con profundo dolor.
Siendo invadido por aquel intenso dolor, la joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente no pudo oponer resistencia cuando su cuerpo termino saliendo disparado potentemente en dirección contrario de donde vino aquella potente patada y tampoco cuando se terminó enterrando en una de las rocosas paredes de aquella cueva con tanta fuerza que se pudo formar un profundo cráter con la figura de su cuerpo.
-¡Ah!- Gemía Alicia adolorida mientras numerosas gotas de sangre salían disparadas de su boca.
Y al mismo tiempo que esto pasaba; la adulta mujer que vestía del cuello para abajo una reluciente armadura del más profundo color rojo sangre y que se ajustaba perfectamente a su curvilínea y voluptuosa figura inmediatamente pisaba el rocoso suelo con aun más firmeza que antes mientras preparaba la larga espada de tipo esgrima bañada en las grandes llamas escarlatas de su magia que empuñaba su mano derecha para atravesar por completo aquel enorme muro de rocas que dividía aquella cueva en dos.
-¡Maldición, Maldición, Maldición! ¡Fui una estúpida! ¡Me centre demasiado en esa maldita mocosa en vez de haberme centrado en acabar primero con esa desgraciada revolucionaria! ¡Demonios, Demonios! ¡No dejare que todo por lo que El Emperador y yo hemos trabajo todo este tiempo se vaya al traste solamente por los estúpidos sueños de una falsa paz por parte de una niña ingenua que no sabe nada de la cruel realidad! ¡No lo permitiré!- Pensaba una iracunda Blood.
-¡E-Esto es malo! ¡Re-Equipar!- Exclamo Alicia dolorosamente.
Resistiendo el dolor que paseaba por todo su cuerpo y saliendo del cráter que había formado su impacto en la pared, la joven maga de Fairy Tail se apresuró en cubrir nuevamente todo su cuerpo y el vestido amarillo que cubría a este con una brillante luz blanca para que luego su voz pasara a gritar fuertemente…
-¡Hyoou no Yoroi!-
Con ese feroz grito liberado luego de que la brillante luz blanca que la rodeaba se desvaneciera, se podía apreciar como una seria Alicia se encontraba vestida del cuello para abajo con una reluciente armadura blanco azulado que se ajustaba perfectamente a su cuerpo y que era decorada con un largo abrigo azul oscuro que colgaba de sus hombreras y una gran guadaña formado por un reluciente acero blanco y un largo bastón negro que empuñaban firmemente sus manos.
-¡AAAAHHHH!- Gritaba Alicia ferozmente.
Dando un grito que expresaba su firme ferocidad; la joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente se apresuró a golpear el rocoso suelo que yacía en frente de ella con la gran guadaña que sus manos empuñaban firmemente. Y al instante en que hizo esto, una enorme serie de picos de hielo crecieron instantáneamente uno detrás del otro de este rocoso suelo y avanzaron en fila en dirección a la mujer adulta de cortos cabellos escarlatas.
Y a simplemente una fracción de nanosegundo de atravesar el enorme muro de rocas con su poderosa espada bañada en las llamas escarlatas de su magia, una iracunda Blood se sorprendió de gran manera al ser inesperadamente golpeada brutalmente por unos numerosos y grandes picos de hielo que luego arrastraron hasta terminar arrinconándola contra la otra pared de aquella amplia cueva.
-¡Ah!- Gimió Blood con dolor antes de devolverle a su rostro su expresión de gran rabia- ¡Ya te dije…NO INTERVENGAS!-
Dando aquel grito que mostraba su ira mucho más que todos los anteriores; la apodada "Diosa de las Armas" instantáneamente provoco que toda la reluciente armadura del más puro color sangre que se ajustaba perfectamente a su figura se viera rodeada por un aura mágica de brillante color rojo que siguió aumentando su poder hasta obtener la apariencia de la misma abrasante llama escarlata que vestía a la espada que su mano derecha empuñaba.
Y con la armadura que vestía todo su cuerpo del cuello para abajo estando revestida por aquella llama que era su magia de mejoramiento, Blood simplemente tuvo que mover su brazo izquierdo de un lado para otro para crear una poderosa onda de choque que destruyo cada uno de los picos de hielo que la habían arrinconado contra la pared.
Y tras eso, Blood elevo sus marrones ojos llenos de ira para presenciar como Alicia había saltado por los aires y ahora descendía velozmente mientras apuntaba la gran guadaña que empuñaban firmemente sus manos hacia su dirección.
-¡Toma esto!- Gritaba Alicia descendiendo en dirección a su enemiga.
A pesar de haber dado ese fortuito grito; la joven Scarlet abrió sus marrones ojos con gran sorpresa al presenciar como cuando llego al suelo, la punta de su gran guadaña había terminado enterrándose en la rocosa tierra debido a la completa desaparición de su objetivo.
-¡¿Q-Que?! ¡¿A dónde se fue?!- Se preguntaba Alicia sorprendida.
Pero volteando su mirada; la joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente ni siquiera tuvo tiempo de sorprenderse al presenciar como la mujer adulta de cortos escarlatas que ella enfrentaba ahora se encontraba justamente a un lado suyo. Y estando ahí, Blood tan utilizo una fracción de nanosegundo para apretar su puño izquierdo con tal fuerza que los músculos que yacían detrás de su armadura podían enseñar sus venas.
-¡Desaparece!- Exclamo una Blood llena de ira.
Sin una pizca de duda; la Erza Scarlet de Helland clavo un tremendo golpe de gran poder en la zona abdominal de la llamada Alicia Scarlet y ante esto, esta joven maga de Fairy Tail no tardo en escupir grandes cantidades de sangre, pero eso no fue todo. En el instante en que el puño de Blood hizo contacto con la reluciente armadura blanco azulado que vestía Alicia, toda esta término volviéndose miles de pedazos justamente antes de que su usuaria saliera volando sin control en dirección contraria a donde vino el impacto.
Y sin tener ninguna posibilidad de poder detener su cuerpo que viajaba brutalmente por los aires debido al intenso dolor que recorría a todo este, la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail no pudo evitar terminar chocando con el enorme muro de rocas que ella había creado con una extrema fuerza.
Una fuerza tan extrema que hizo que Alicia atravesara completamente este enorme muro de rocas al simple instante de impactar contra el para que luego cayera y rodara brutalmente por el rocoso suelo de aquella cueva hasta detenerse justamente a unos centímetros de la llamada Serena "Sena" Dragneel que al instante de presenciar esto se detuvo de apretar los numerosos botones del holográfico teclado mágico que surgía de "Face".
-¡¿Eh?! ¡¿Alicia?! ¡¿E-Estas bien?!- Pregunto Sena con preocupación al observar a su compañera.
-S-Si…e-estoy bien…T-Tu c-concéntrate en lo que haces, S-Sena…N-No pierdas…n-ni un segundo…- Respondió Alicia con dificultad con algunos de hilo saliendo de su boca y tratando de levantar su cuerpo.
-Yo te aconsejo que los uses para arrepentirte por tus pecados por ir en contra tu Emperador, revolucionaria…-
Al escuchar esa voz femenina que expresaba un escalofrió que recorrió sus respectivos huesos, Alicia y Sena dirigieron sus miradas hacia adelante y pudieron presenciar con horror como a través del enorme muro de roca que se derrumbaba poco a poco; una mujer de cortos cabellos escarlatas, fríos ojos marrones y que vestía una armadura roja vestida en grandes llamas escarlatas se acercaba a ellos.
Y estando tirada en el rocoso suelo de aquella amplia cueva que poseía enormes grietas y cráteres como consecuencia por su largo combate y con su vista algo borrosa y confusa por el dolor que sentía, ante los ojos de Alicia la simple imagen de la llamada Blood no solamente era enorme sino también imponente, era divina y expresaba un gran poder e intimidación, era como una…diosa.
-M-Maldición…e-ella es demasiado fuerte…D-Dijo que iría en serio conmigo, pero al parecer no significa que iría al máximo…N-No puedo contar bien cuantos huesos me rompió con ese golpe…S-Si ella tiene i-incluso aún más fuerza que esta…D-Demonios, q-que enemiga tan problemática…R-Realmente…t-tendré que u-usar todo lo que tengo…-Pensaba Alicia con una leve sonrisa mostrada en sus labios con pequeños hilos de sangre.
-¿Sonríes? ¿Te estas burlando de mi o es que aceptas tu muerte sin remordimientos? De cualquier manera, esas agallas y tu capacidad para haber recibido un golpe de mi armadura revestida con mi magia de mejoramiento al máximo…Cuanto talento desperdiciado- Hablo Blood seria y molestamente.
-Sí, sí, ya me lo has dicho lo suficiente…Pero déjame decirte…Que todavía no has visto nada- Comento la peliescarlata con un mechón azul sonriente.
-Tch, pequeña insolente. Pero me encargare luego de ti. Revolucionaria… ¿Has dicho ya tus oraciones?- Dijo una seria Blood con su espada pasando a ser apuntada a la joven de cortos cabellos negros ahí presente.
Tras escuchar esas palabras por parte de la general de Spriggan Tail que yacía unos metros en frente de ella; la joven de cortos cabellos negros y ojos cafés que era la Serena Axel de Helland resistió el miedo que le causaba su simple presencia y se mantuvo firme y en guardia mientras que el gran pilar blanco que era "Face" se encontraba a sus espaldas.
-S-Si de verdad quieres oírlas… ¡E-Es que dejes a "Face" intacto! ¡Hazme lo que quieras, pero por favor, no lo destruyas! ¡M-Mientras esto siga aquí…mientras siga existiendo…Seguramente existirán personas dispuestas a traer la revolución a este mundo de caos! ¡Todavía habrá gente tratando de obtener una verdadera paz!- Grito Serena "Sena" Dragneel determinadamente.
-Pequeña niña…Solamente pregunte que si habías dicho tus oraciones, en ningún momento dije que me interesaran…- Hablo Blood con total frialdad.
-Pero a mí sí me interesan-
Exclamando aquellas palabras; la joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente, hermosos y determinados ojos marrones y que poseía su curvilíneo y voluptuoso cuerpo cubiertos con los restos de su destrozada armadura inmediatamente paso a colocarse en frente de la joven miembro del Ejército Revolucionario mientras una pequeña sonrisa decoraba sus labios ensangrentados.
-Ya te lo dije, Sena, no hables de morir tan fácilmente. Mi deber es protegerte y pienso cumplirlo- Dijo Alicia decidida.
-Alicia…Esta bien. Estas demasiado lastimada. Tú y tus amigos ya han hecho lo suficiente por mí al enfrentar tan duro a Spriggan Tail. Pero no dejare que des tu vida por la mía…Muchos ya lo han hecho. Por favor, Alicia, es suficiente- Contesto Sena duramente.
-Sena…- Reacciono la joven Scarlet algo sorprendida.
-Deberías escucharla, maldita mocosa –Hablo Blood- Es más, como has sido la primera persona que me ha ofrecido un reto en mucho tiempo, hare la vista gorda con todas las humillaciones y ofensas que has presentado ante mí y te daré treinta minutos para que te retires completamente de mi vista. Es una oportunidad única que solamente se presentara una vez en tu vida…Te recomiendo que la tomes-
-…- Escuchando las palabras de su enemiga, Alicia primero coloco un pensativo rostro pero luego lo volvió a cambiar por una pequeña sonrisa en este-…Lo siento, pero tendré que rechazar esa pequeña chispa de amabilidad. De igual manera que tu sientes que nuestra presencia aquí es una gran ofensa a Spriggan Tail, yo siento que si me retiro de aquí será una enorme ofensa para Fairy Tail. ¡No pienso abandonar a la persona que ha recorrido las dimensiones para hacerle un encargo a mi gremio! ¡Y tampoco planeo retirarme hasta que tú y yo hayamos resorbido nuestros asuntos de una vez por todas, general de Spriggan Tail, Blood!-
-¡A-Alicia…!- Exclamaba Sena con gran preocupación.
-¡Tch! ¡Desgraciada insolente…Rechazar la piedad que yo jamás le había ofrecido a alguien…Pero creo que mejor lo prefiero de esta forma! ¡Tú, esa molesta revolucionaria y también el asqueroso objeto que es "Face" pueden irse al mismísimo infierno al ser los tres atravesados por mi espada!- Exclamaba Blood con venas de ira decorando su amenazante mirada.
Provocando otro aumento de poder en las agitantes llamas de un profundo color escarlatas que revestían todo el largo y cortante de la espada que empuñaba su mano derecha y en las que revestían por completo a la armadura rojo sangre que vestía su voluptuoso y curvilíneo cuerpo, la llamada Blood no dudo ni un segundo en impulsarse velozmente hacia adelante y dirigir una letal estocada hacia Alicia, Sena y el llamado "Face" que se encontraba a sus espaldas.
Pero justamente a una fracción de nanosegundo de que la destructiva y letal estocada que la general de Spriggan Tail apodada como la "Diosa de las Armas" apuntaba a su persona llegara completamente a su ser; la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail aumento el tamaño de la sonrisa que decoraba su rostro y a un corto tiempo de que todo su vida acabara, esta grito desde lo más profundo de su garganta…
-¡RE-DIMENSION!-
En el simple instante en que Alicia grito aquellas misteriosas palabras desde lo más profundo de su ser en una simple fracción de nanosegundo, algo sin precedentes ocurrió a sus alrededores. Sin poder detener el avanzar de su estocada, Blood hizo que sus marrones llenos de una extrema ira se abrieran de gran manera con total sorpresa al simple momento en que presencio como las rocosas paredes, techo y suelo de aquella amplia cueva en donde estaban fueron completamente bañadas en una destellante luz blanca que iba en aumento.
-¡¿Q-Que?! ¡¿Qué está ocurriendo?!- Se preguntaba Blood con profundo asombro.
-¡Blood…Es hora de terminar esto!- Exclamaba Alicia sonriente.
Siendo esas sus últimas palabras; la general de Spriggan Tail y la joven maga de Fairy Tail solamente terminaron siendo cien por ciento bañadas y cegadas por la destellante luz blanca que cubrió totalmente aquella rocosa y amplia cueva. Pero igual de instantáneo como apareció, aquella luz blanca que cegó y cubrió a las dos magas espadachines y sus alrededores se desvaneció.
-¿Q-Que demonios…?-
Antes de poder terminar de formular su pregunta, la mujer adulta de cortos cabellos negros se encontraba abriendo sus ojos marrones de una manera mayor a la de antes debido al profundo shock que le provocaba lo que estos veían. Literalmente, la llamada Blood presenciaba como sus pies revestidos en el acero rojo de su armadura ahora se encontraban pisando la arena que conformaba un desierto de miles y miles de kilómetros.
Un desierto que poseía numerosas colinas de arena, alguna de una tierra fértil y de distintos tamaños también. Un desierto que era acariciado por frescas ráfagas de viento. Un desierto que era iluminado por un cielo atardecido y sin ninguna nube en él. Un desierto en donde la apodada "Diosa de las Armas" se encontraba sin duda alguna.
-¿Un d-desierto? ¿Qué…? ¿Qué fue lo que hizo esa mocosa?- Se preguntaba Blood con gran confusión.
-Preparar un escenario solamente para nosotros. Te dije que no planeaba retirarme hasta que arregláramos nuestros asuntos-
Escuchando esa joven voz femenina a sus cercanías; la Erza Scarlet de Helland no tardo en cambiar en afilar sus ojos marrones con fría seriedad para después darse la vuelta y observar como la llamada Alicia Scarlet se encontraba a unos metros de su posición en ese mismo desierto. Y se pudieron apreciar los numerosos moretones y cortes que la joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente poseía en su curvilíneo y voluptuoso cuerpo debido a que ella ahora vestía solamente con varias vendas blancas cubriendo su busto y un pantalón ligero de color rojo con llamas naranjas a sus lados.
-Maldita, ¡¿Dónde estamos?! ¡No, olvida eso, regrésame donde "Face" inmediatamente!- Gritaba Blood lleno de pura ira.
-Vamos, no te alteres. Si te piensas que Sena activara "Face" mientras estamos aquí, no te preocupes. Eso no pasara. Y eso es porque estamos en un lugar fuera del tiempo. Aunque estemos años aquí, te aseguro que nada pasara en ninguna otra parte de tu mundo o el mío. Aunque no planeo quedarme aquí tanto tiempo- Dijo Alicia tranquilamente.
-¿Una dimensión fuera del tiempo? Tú, ¿Qué demonios es lo que está ocurriendo?- Preguntaba Blood más tranquila que antes pero aun así enojada y amenazante.
-Veras, Blood… -Hablaba Alicia-…Desde pequeña yo he admirado mucho a mis padres. Es decir, ambos eran dos de los magos más poderosos que existían en nuestro reino, tal vez en nuestro mundo, ¿Cómo no admirarlos y estar orgullosa de ser su hija? Por esa admiración y orgullo trate de parecerme a ambos lo más que pude. Copie sus magias, sus hechizos, su forma de luchar. Me base en ellos para crear mi imagen como maga. Pero durante este último año, me di cuenta que ser una simple copia de ellos no me serviría para derrotarte. Por esa razón me enfoque en superarlos a ambos. Para eso yo cree mis propios hechizos de Magia de Cuerpo Celestial y mi propio arsenal de armaduras. Pero eso no fue todo. Yo…tuve que obtener mi propia identidad…mi propia magia. Y esa fue esta. Re-Dimensión-
-¿Re…Dimensión? ¿Acaso…?- Hablaba Blood seriamente.
-Es tal como piensas. De igual manera que la magia de Re-Equipar nos permite transportar armas, esta magia me permite transportar dimensiones. Es mi propia magia, ¿Qué te parece?- Preguntaba la joven Scarlet confiada.
-Si te soy sincera, no me impresiona. ¿De qué rayos te sirve transportar a tu enemiga a otra dimensión? En especial si yo soy tu enemiga. ¿Quieres morir completamente sola? Si es así, no te preocupes. Tu deseo se cumplirá pronto- Preguntaba la general de Spriggan Tail tan fría como siempre.
-No lo creo…–Hablaba Alicia-…Esta dimensión tiene muchos más trucos que estar fuera del tiempo. Dentro de esta dimensión mi fuerza, velocidad, agilidad, resistencia y mucho más dentro de mí se fortalece. Además, quería estar sola contigo. Terminemos esto de una vez. Solamente tú y yo. Sin restricciones, sin contenernos, sin nadie más que proteger o eliminar que a nosotros mismas. Y para eso, yo…-
Hablando con firme seriedad; la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail extendió sus manos hacia adelante e hizo que entre estas apareciera una brillante luz blanca que no tardo nada en convertirse en una larga y filosa espada de estilo japonés formada por un reluciente acero plateado, una guardia de color dorado con la forma de dos estrellas sobrepuestas y una empuñadura de color rojo escarlatas con varios lazos dorados colgando de ella.
-…Utilizare esta arma. Mi propia espada…La espada de las hadas, Benihoshi- Decía Alicia seriamente mientras empuñaba con firmeza aquella espada.
-Con que deseas terminar con esto dando todo de ti…-Hablo Blood-…Esta bien, te concederé ese deseo. Usare todo mí para ponerle fin a tu desperdiciada vida como maga. Y como has sido la molestia que jamás haya visto en mi vida como general de Spriggan Tail…-
Mientras hablaba con seria y amenazante frialdad; Blood hizo desaparecer aquella espada tipo esgrima que seguía siendo empuñada por su mano derecha y en esta misma mano, la general de Spriggan Tail hizo aparecer una destellante luz blanca que no tardo convertirse en una reluciente espada medieval más grande de lo usual, que estaba formado por un puro color negro con bordes dorados y no poseía una guardia sobre su empuñada que tenía una forma espirada.
-…Usare esto para eliminarte. Una espada que ha sido entregada por el mismo Emperador y que no ha probado la vida de nadie desde su entrega a mí…La espada de los Spriggans, Exodus- Explico Blood mientras empuñaba firmemente aquella negra espada.
-Con que una espada que te fue entregada por El Emperador que estimas tanto…Si la usas contra mí, ¿Debo pensar que por fin me has reconocido como tu igual?- Preguntaba Alicia con una pequeña sonrisa.
-Yo he reconocido…que alguien como tú merece ser completamente destruida sin dejar rastro. Pero antes de eso, responde, cuando te mate, ¿Volveré al lugar de antes?- Preguntaba Blood seriamente.
-Te lo prometo…Pero no permitiré que eso suceda, general de Spriggan Tail, Blood- Contesto Alicia decidida.
-Tu permiso no es necesaria para que pase. Ahora, terminemos con esto, maga de Fairy Tail, Alicia Scarlet- Respondió Blood de igual manera.
Tras ese último intercambio de palabras entre las dos; las dos feroces magas espadachines se adentraron a un pesado silencio sin apartar sus respectivas serias miradas de ojos marrones una de la otra y se simplemente se centraron en aprovechar unos pocos segundos para prepararse física y mentalmente para el ultimo batallar de sus filosas armas.
La joven maga de Fairy Tail e hija de la séptima maestra de este mismo gremio; Alicia Scarlet separaba levemente sus piernas y afirmaba sus descalzos pies lo más que podía en los montones de arena que le servían como suelo, pero sobre todo, ella se centraba en sostener fuertemente la empuñadura de la hermosa espada nombrada como "Benihoshi" al mismo tiempo que rodeaba el cortante acero de esta con una enorme y bella llama rosada que era hasta la última gota del mago que le quedaba.
Por su parte; la general de Spriggan Tail que poseía el apodo de "Diosa de las Armas" y que era realmente la Erza Scarlet de Helland; Blood hizo que las poderosas llamas escarlatas que bañaban a la roja armadura que vestían a su voluptuoso y curvilíneo cuerpo se transfirieran por completo a la gran negra espada "Exodus" que empuñaban firmemente sus manos y bañando a aquel cortante acero oscurecido, aquellas mágicas llamas escarlatas tomaron un tono mucho más oscuro y tenebroso al mismo tiempo que su tamaño aumentaba levemente.
Y con sus respectivas armas estando completamente bañadas en unas llamas de peculiares que eran realmente sus increíbles poderes mágicos; Alicia y Blood simplemente siguieron atrapados en un profundo silencio mientras no desconectaban sus serias y feroces miradas. Un silencio tan profundo que incluso se podía escuchar el rosar del fresco viento con los montones de arena que conformaban a ese enorme desierto.
Pero todo cambio completamente en menos de una fracción de nanosegundo cuando Alicia y Blood se impulsaron con velocidad inhumana e imposible una contra la otra en un tiempo unísono solo para terminar chocando sus espadas cubiertas en sus respectivos poderes mágicos con una fuerza más allá que colosal. E ese simple instante de nanosegundo, el profundo silencio que rodeaba a ambas magas espadachines fue remplazado por el gran sonido de un estallido de arena que encerró a las dos y que fue provocado obviamente por el choque de sus cortantes aceros.
Aunque sin prestarle ni un mínimo de atención a sus alrededores, Alicia y Blood siguieron empujando sus afiladas espadas rodeabas en llamas de poder mágico una contra la otra y sin desconectar sus serias y feroces miradas de ojos marrones por varios nanosegundos. Pero eventualmente, las dos magas espadachines tuvieron que separar sus poderosas espadas de su choque para empezar atacarse una a la otra de distintas maneras con estas y causar numerosas explosiones de arenas a sus alrededores con sus más simples movimientos.
Cientos de estocadas de frente, ataques ascendentes, ataques descendentes, ataques de derecha a izquierda e viceversa eran intercambiados entre Alicia con su hermosa "Benihoshi" y Blood con su amenazante "Exodus" a una velocidad que no podía ser seguida por los ojos de una persona común. Y ciertamente ninguna de las dos mujeres con cabellos color escarlata salía ilesa de estos intercambios.
Al solamente estar vestida con varios vendas que cubrían su gran busto y un simple largo pantalón de tela roja; la joven maga de Fairy Tail sufría numerosos pequeños pero igual de dolorosos cortes en su ya bastante herido cuerpo durante aquel intercambios de ataques de espada con su feroz enemiga, pero a pesar de esto, la joven de largos cabellos escarlata con un mechón azul en su frente siguió manteniendo firmemente su gran ritmo.
Mientras que la general de Spriggan Tail ahí presente sufría numerosos raspones de gran tamaño, amplios cortes y notables fracturas en la roja armadura que vestía su voluptuoso y curvilíneo cuerpo durante aquel intenso intercambio de ataques de espadas con su joven enemiga, pero nada en su lo que era su piel. Al menos hasta que repentinamente…
-¡AAAAAAHHHH!- Grito Alicia con profundo ferocidad.
Liberando desde lo más profundo de su garganta aquel aullido que mostraba toda su ferocidad, durante el intercambio de cientos y cientos de ataques de espada con Blood, Alicia utilizo la llamada espada "Benihoshi" que sus manos empuñaban con extrema firmeza para dirigir una estocada que logro atravesar la gran guardia de su enemiga y que iba direccionada hacia la desprotegida cabeza de esta.
Pero moviendo rápidamente su cabeza hacia un lado; la apodada "Diosa de las Armas" logro esquivar el letal impacto que era la estocada que su joven enemiga dirigió hacia ella con su larga y cortante espada de tipo japonés, pero no lo suficiente para evitar que algunos de sus cortos cabellos escarlatas fueran arrancados de su cabellera y que un pequeño pero ensangrentado corte surgiera en su mejilla derecha.
Y sintiendo el increíble y simplemente pequeño dolor que este corte en su mejilla provocaba; Blood no tardo nada en agregar unas notables venas de ira en su frente y en su ahora más afilada mirada de ojos marrones. Y siendo apoyada por aquella gran furia, Blood paro sus numerosos ataques momentáneamente para centrar toda su destructiva velocidad y fuerza en una estocada con su negra espada "Exodus", algo que Alicia copio con su larga espada "Benihoshi".
Y una vez más; la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail y la general de Spriggan Tail conectaron sus respectivas espadas bañadas en las llamas que eran sus increíbles poderes mágicos y no tardaron ni una fracción de nanosegundo en una enorme estallido de polvo y arena causado por este resonar de aceros.
Pero el impacto unísono que las dos magas produjeron fue tan poderoso, que ninguna de las dos pudo evitar no solamente salir disparadas al lado contrario sino que tampoco el soltar sus respectivas armas que se encontraban volando y girando sin control varios metros sobre el arenoso suelo de aquel desierto.
Pero clavando con gran fuerza sus respectivas manos y pies en el arenoso suelo bajo ellas; ni Blood ni Alicia tuvieron dificultad alguna en detener su retroceder para luego volver a conectar sus serias y feroces miradas de ojos marrones y presenciar como varios metros las separaban mientras sus cortantes armas se encontraban altamente en los aires para luego empezar a caer. E incluso antes de que sus espadas estuvieran a su alcance, las dos magas comenzaron acortar su distancia al correr una a la otra nuevamente con una increíble rapidez.
-¡AAAAAAAHHHH!- Gritaban Alicia y Blood fuerte y unísonamente.
Dejando que su ferocidad e ira fueran expresadas a través de esos profundos gritos que liberaban al unísono desde lo más hondo de sus seres mientras reducían notablemente rápido la distancia que separaba a ambas; al instante de estar nuevamente frente a frente, las dos mujeres de cabellos escarlatas lanzaron con sus respectivos apretados puños derechos un par de poderosos golpes que solamente terminaron chocando brutalmente para causar una onda de choque que agito sus arenosos alrededores, pero eso no fue todo.
Mientras que sus espadas giraban velozmente en los aires mientras caían a una gran altura; Alicia y Blood utilizaron aquellas fracciones de nanosegundo para impactar poderosos y veloces puñetazos, patadas, rodillazos, codazos, cabezazos y toda otra clase de golpes una contra la otra. Algunas veces Alicia recibía los golpes, otras veces los recibía Blood y otras estos ataques simplemente chocaban, pero aun así, ninguna de las dos magas espadachines bajo el ritmo.
Y con sus respectivas espadas a unos centímetros de distancia de ellas; Alicia clavo un brutal golpe en la mejilla de Blood con su apretado puño derecha al mismo tiempo que esta clavaba uno en su mejilla con su apretado puño derecho y solamente para que ambas volvieran a ser separadas por varios metros de distancia al salir disparadas a direcciones contrarios a gran velocidad hasta que clavaran con firmeza sus extremidades en la arena bajo ellas.
Y conectando sus feroces y serias miradas marrones y corriendo una a la otra con gran velocidad por tercera vez durante aquel combate; la joven maga de Fairy Tail extendió su mano derecha hacia adelante para nuevamente poder empuñar con firmeza su larga espada japonesa llamada "Benihoshi" de igual manera que la general de Spriggan paso a empuñar con firmeza su oscurecida espada medieval llamada "Exodus" para que después ambas las volvieran a conectar en un feroz choque que por tercera vez causaba estallidos sónicos en sus alrededores desérticos.
Ahora como al principio de aquel feroz combate; la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail empujaba su larga espada bañada en las grandes llamas rosadas que eran su poder mágico contra la negra espada bañada en unas colosales llamas rojo oscuro que empuñaba con firmeza la apodada "Diosa de las Armas", que al igual que ella, no desconectaba su seria mirada de la suya. Al menos no hasta que Alicia mostro una pequeña sonrisa en su rostro.
-¡¿Q-Que te parece, Blood?! ¡Te dije que invocarnos en esta dimensión no era solamente para poder luchar entre nosotras sin interrupciones! ¡Aunque que este herida, gracias a la fuerza de esta dimensión, e-estamos iguales, ¿No?!- Comento Alicia durante el choque de espadas.
-¡¿I-Iguales?!- Hablaba Blood- ¡No digas estupideces, maldita mocosa! ¡Ni tu ni tus desgraciados amiguitos o algún otro de Earthland es igual a mí! ¡Yo sufrí por años en la Torre del Cielo! ¡Años de horribles maltratos y torturas que empeoraban cada día! ¡Yo sacrifique miles y miles de litros de mi sangre para poder obtener este poder! ¡Un poder que tú jamás obtendrás sin importar cuantas armas, armaduras o dimensiones tengas! ¡Este poder es lo que hizo que el Emperador me rescatara de mi cautiverio para poder convertirme en uno de sus generales! ¡Si! ¡Yo soy una de sus preciadas e irremplazables joyas…su diamante con color sangre…BLOOD!-
Exclamando feroz y fuertemente aquellas palabras con una expresión de ira, placer y locura en su mirada de ojos marrones; la Erza Scarlet de Helland aumento la fuerza con la que empujaba su negra espada medieval rodeaba en las llamas de su magia al punto de que Alicia se vio obligada a separar su espada y a tomar varios metros de distancia de esta con un amplio salto hacia atrás.
-…- Alicia se mantuvo en guardia mientras observaba a Blood a la distancia-…Ese modo en que aumentaste tu poder. Era la fuerza de tus sentimientos…Realmente debes estimar a este tipo que se hace llamar el Emperador, ¿Verdad?-
-¡No se hace llamar, él es El Emperador de este mundo y muy pronto del tuyo, maldita mocosa insolente! ¡Y lo que yo siento es mucho más que estimo! ¡Toda mi vida le pertenece al Emperador! ¡¿Cómo no serlo luego de que el me liberara del infierno y me enseñara mi verdadero potencial?!- Exclamaba Blood firmemente.
-Ya veo…Supongo que tienes razón, pero aun así déjame decirte…Abre los ojos, Blood- Dijo Alicia con firme seriedad.
-¿Qué? ¿Qué abra los ojos?- Repitió la general de Spriggan Tail confusa.
-Si…Tras escuchar tu historia, admito que sentí algo de lastima por ti…pero trate olvidarme de ese sentir ya que eras un ser lleno de crueldad. Pero tal vez eso no sea tu culpa. El Emperador…el solamente te salvo para poder doblarte a su imagen y convertirte en su herramienta. Pero si te das cuenta de la verdad…tal vez no sea tarde para redimirte- Hablo Alicia seriamente.
-¡¿Q-Que…?!- Hablaba Blood apretando sus puños con gran ira.
-Entiendo que escuchar unas palabras así tan de repente te enoje, pero debes entender…Tú no eres tan ingenua, Blood. Por favor, mira la verdad- Decía la joven Scarlet en serio tono.
-L-La verdad…-Hablaba Blood en un ligero tono de enojo mientras su mente era invadida por algunos recuerdos de antaño.
FLASHBACK
…Hace 4 años…En Helland…
En un sector desconocido de los tormentosos y letales mares de un anochecido Helland; una amplia isla formada por varias rocosas cuevas era el lugar donde una alta torre de aspecto antiguo residía. Una torre rodeada por numerosas minas llena de dos clases de personas. Los soldados con máscaras y armados con pistolas, lanzas, espadas, látigos y otras cosas; y los hombres y mujeres de edad madura, infantil y anciana que no vestían nada más que trapos sucios y rasgados sobre sus cuerpos llenos de toda clase de heridas. No era difícil saber cuáles eran los obreros de las minas y cuáles eran sus jefes. Ese lugar era conocido como "La Torre del Cielo".
Y en un muy oscurecido cuarto de calabozo que se encontraba en el piso más alto que había dentro de aquella torre; se podía apreciar como una mujer como de 19 años de edad con largos cabellos escarlatas en un muy estado y unos borrosos ojos marrones se encontraba sentada en posición fetal en una esquina de ese cuarto mientras su gravemente herido curvilíneo y voluptuoso cuerpo cubierto por un pedazo de rasgado tela marrón temblaba de notable manera.
-Ah…que hambre…- Pensaba la joven Erza Scarlet de Helland-... ¿Cuándo me darán mi comida? S-Si no me e-equivoco…ya ha pasado cerca de un mes…D-Deben alimentarme pronto o si no moriré y n-no podrán venderme…M-Me pregunto que me d-darán ahora para comer…la última vez fue…Ah…creo que fueron los restos de un prisionero que murió de una enfermedad… ¿O fueron las los partes molidas de unas ratas?...E-Espero que sea alguna carne vieja sin casi insectos…si como eso casi no tendré ganas de vomitar cuando me estén ahogando y colgando de cabeza para darme latigazos…Ah…que hambre…-
-¡P-Por f-favor…No…Por f-favor, tenga piedad!-
Seguido de numerosos gritos de gran intensidad parecidos a ese por parte de varias voces masculinas y femeninas; la joven de largos cabellos escarlatas pudo escuchar claramente bastantes explosiones que provocaban el temblor en su oscurecido y vacío cuarto. Pero escuchando y sintiendo todos aquellos gritos, explosiones y terrones; la joven Scarlet siguió en la esquina de su habitación en su misma posición temblorosa.
-¿Qué será todo ese alboroto?...- Seguía pensando la joven-… ¿Unos prisioneros que nuevamente tratan de escapar? ¿Q-Que no recordaran que los guardias ponen una bomba en nuestros cuerpos al momento de traernos a esta isla? ¿O será que simplemente quieren morir de la manera más rápida posible?...Me pregunto si yo…-
Pero antes de poder seguir aquel pensamiento; la joven Erza de Helland escucho el sonido de la puerta de su calabozo abriendo. Y dirigiendo su realmente borrosa mirada de ojos marrones hacia esta, la joven peliescarlata podía observar la silueta de un hombre adulto pero que poseía toda su apariencia en desconocido debido a la oscuridad de aquel vacío cuarto.
-Con que eras tú…La persona con el mayor poder mágico en esta horrible isla. Por fin te encontré- Dijo la voz de aquel misterioso hombre.
-¿Eh? ¿Q-Quien es? ¿U-Un nuevo guardia?- Se preguntaba Erza confusa.
-Entiendo que te desconcierte la presencia de un extraño, pero no hay nada que temer. No he venido aquí a lastimarte. Tampoco tienes que temer. He matado a cada uno de las personas que se hacían llamar los operadores de este desagradable lugar. Y también hice el favor de quitarles sus vidas a todos los otros prisioneros para que no tuvieran que vivirlas con daños físicos irreparables y recuerdos imborrables. En otras palabras; tú y yo somos los únicos vivos en esta isla. Hablemos. Vamos, puedes salir- Decía aquel misterioso hombre.
-¿S-Salir?- Repitió la Erza Scarlet de Helland.
Al siguiente segundo de que aquella palabra saliera de su boca; los borrosos ojos marrones de la joven de largos cabellos escarlatas pasaron a abrirse de una increíble manera mientras transmitían un profundo terror. Y con esa mirada de terror en ella, Erza abrazaba tan fuertemente su tembloroso cuerpo en la posición fetal en la que se encontraba que sus propios dedos le causaban pequeños sangrados al enterrarse en su herida piel.
-¿Eh?- Reaccionaba el misterioso hombre levemente confuso.
-¡N-No puedo salir, no puedo salir, no puedo salir! ¡Por favor, no quiero que me golpeen, no quiero que me lastimen! ¡Por favor, se los suplico, me comportare! ¡No saldré, no saldré!- Susurraba la joven peliescarlata con profundo terror.
-¿Tiene miedo?...-Hablaba el hombre-…Ya entiendo. Con razón no habías escapado de este lugar a pesar de poseer un poder mágico tan grande. Durante años te han domestico con profundo dolor y miedo para que no te rebeles. Aunque tu cuerpo haya superado el poder de tus captores, tu mente todavía sigue estando bajo su control. Es una muy buena forma de controlar a alguien, pero…-
Literalmente hablando; antes de que la fracción de nanosegundo lograra avanzar en aquel momento; el misterioso hombre adulto pasó de estar parado en la puerta de aquel oscuro y vacío cuarto a estar arrodillado justamente en frente de la herida y horrorizada joven de largos cabellos escarlata, la cual detuvo el temblor de su lastimado cuerpo en posición fetal al instante en que este ser hizo levantar su mirada al colocar sus dedos en su barbilla.
-…No me sirves de esa manera. No quiero que sientas miedo…Quiero que lo transmitas, ¿Entiendes?- Hablo aquel misterioso hombre en serio tono.
-¡¿Eh?! ¡¿Q-Que pasa?! ¡M-Mi temblores se detuvieron…mi miedo… ¿Se desvaneció?! ¡¿Q-Que fue lo que hizo?! ¡¿Q-Quien es?!- Pensó Erza al tener a aquel hombre a centímetros de distancia.
-Tu mirada de miedo cambio por una de confusión. Es entendible. Pero no te preocupes, no hice nada extraño. Solamente controle los pulsos de tu cuerpo al someterlos a un poco de mi poder mágico. Yo te enseñare una forma de controlar…no, de eliminar ese miedo tuyo sin necesidad de magia. Pero no es lo único que quiero enseñarte. Planeo enseñarte a aceptar la diosa que eres- Hablaba el hombre seriamente.
-¿D-Diosa?- Repetía la peliescarlata con plena confusión.
-Así es, querida. Y no eres la única. Planeo reunir a todos aquellos seres tan poderosos pero perdidos como tú y enseñarles los dioses que son para que después me ayuden a cambiar este sumamente horrible mundo en que vivimos y que los seres como los que te tenían cautiva han mancillado por completo al convertirlo en zona para sus absurdos y sin sentido juegos de guerra- Explico el hombre oculto en la oscuridad.
-Cambiar el mundo…U-Usted… ¿Q-Quien es?- Preguntaba aquella joven en estado de shock.
-¿Yo?...-Hablo el misterioso hombre-...Bueno, eso es un poco difícil de explicar. Veras, yo soy alguien muy parecido a ti…Alguien que como tú, ha sido una víctima de este mundo que no causa más que unos dolores indescriptibles e inolvidables. Pero si quieres una identidad específica…Puede que suene un poco de presuntuoso…pero yo soy el emperador de este mundo plagado en caos-
-¿E-El Emperador?... ¿Y-Y porque el emperador de este mundo necesita mi ayuda para cambiarlo?- Preguntaba la joven peliescarlata todavía en confuso shock.
-Preguntar eso es como decir que alguien puede ganar el ajedrez solamente con una pieza, querida. Por más poder que yo posea, no puedo cambiar este mundo como yo quiero solamente por mí solo. Como en un juego de ajedrez; Yo que soy el rey necesito el poder de las demas piezas para que me protejan y luchen por mí…Y la primera de esas piezas…eres tú. Ahora, querida, como he contestado tus preguntas, responde las mías…la primera es, ¿Cuál es tu nombre?- Hablaba el misterioso ser en seriedad.
-N-Nombre…-Repitió la joven de largos cabellos escarlatas.
Tras haber dicho aquel palabra; la joven Scarlet de Helland volvió a bajar su borrosa mirada de ojos marrones mientras una vez más apretaba fuertemente con sus manos su realmente herido cuerpo que seguía sentado medio-desnudo y en posición fetal en el frio y sucio suelo de aquella oscura habitación.
-Y-Yo…no lo sé…no lo recuerdo…nadie me ha llamado por el en mucho, mucho tiempo…- Respondía triste la joven prisionera.
-¿Hm?...- Hablaba el hombre seriamente-…Ya veo. Tampoco es tan sorprendente. Seguramente te trajeron a esta isla como prisionera cuando eras solo una inocente niña. Pero no te preocupes. Mi pregunta fue hecha por una mínima y mera cortesía que habita todavía dentro de mí. No tengo interés alguno en tu antigua identidad…-
Mientras hablaba con un suave tono de seriedad; el misterioso hombre oculto en la oscuridad de aquella habitación volvió a levantar la mirada de la joven de largos cabellos escarlatas al colocar los dedos de su mano derecha en la barbilla de esta para después pasar con suavidad esta misma mano por sus mejillas.
-…Sino en la nueva identidad que tendrás- Termino de decir el misterioso hombre.
-¿Nueva identidad?- Reaccionaba nuevamente la joven con confusión.
-Así es…-Hablaba el hombre-…Tú, yo y todos a aquellos que planeo reunir seremos los dioses de este mundo y de toda la gente que habita en él. Esa gente inferior e ignorante no necesita…no merece saber nuestro origen, solo deben saber que deben obedecernos si quieren su salvación. Necesitamos que una identidad que esa gente pueda aprender fácilmente y nunca olvidar. Una identidad que represente lo que somos a la perfección, así como ese cabello tuyo te representa a ti…Si, ese hermoso cabello tan rojo como la más profunda sangre…Ya veo…Se nota que tu identidad como diosa ya estaba decidido desde tu nacimiento, querida-
-¿Eh?- Seguía la joven peliescarlata levemente confundida.
-¿No lo entiendes? Ese cabello nos está diciendo cuál es tu identidad como diosa…-El misterioso hombre pasaba algunos de sus dedos derechos por los largos cabellos de la joven-…Tu estas destinada a derramar por los suelos y mares de este horrible mundo de guerra la sangre de aquellas que no quieran aceptar su cambio…Así es, tu eres la diosa que baila y se baña en una espesa sangre tan roja como su hermosa cabellera…Blood-
-Blood…- Repitió la Erza Scarlet de Helland con gran sorpresa.
-Si…-Decía el misterioso hombre-…Entonces, Blood…-
Nuevamente mientras las palabras salían con leve serio tono de sus labios ocultos en la oscuridad al igual que el resto de su cuerpo; aquel misterioso hombre paso de estar arrodillado en frente de la joven de largos cabellos escarlatas que yacía en posición fetal en el sucio suelo a estar de pie en frente de ella al mismo tiempo que estiraba la palma de su mano derecha hacia su dirección.
-… ¿Quieres venir conmigo?- Preguntaba el misterioso hombre.
Al simple instante de haber escuchado aquellas palabras; los borrosos ojos marrones de la Erza Scarlet de Helland no simplemente se abrieron de una gran manera sino que también se vieron cubiertos por una gran cantidad de lágrimas mientras no dejaban de ver a aquel misterioso hombre en frente de ellos y que empezaba a ser iluminado por la tenue luz del amanecer que entraba por las ventanas de aquella oscurecida habitación.
Y sin apartar la mirada del hombre que poco a poco mostraba su identidad a través de la luz de un nuevo día y que era su liberador de la llamada "Torre del Cielo"; la joven futura general del ejército de magos más fuerte que existiera en aquel mundo paralelo a Earthland estiro su mano derecha hasta sobreponerla sobre la mano que era tendida hacia su dirección y dijo sin una pizca de duda...
-Si…Mi Emperador-
FIN DE FLASHBACK
-…La verdad… ¡A MI NO ME IMPORTA PARA NADA!- Grito la general de Spriggan Tail desde lo más profundo de su garganta y pulmones.
Al simple instante en que la apodada "Diosa de las Armas" liberara aquel aullido de profundo ira, hubo un aumento en su llamada "Magia de Mejoramiento" muy diferente a todos los anteriores. En menos de una fracción de nanosegundo; aquella mujer de cortos cabellos escarlatas e iracundos ojos marrones hizo que todo su voluptuoso y curvilíneo cuerpo vestido en una roja armadura se viera encerrado en un increíblemente pilar de onduladas llamas de un tenebroso color rojo ennegrecido que liberaba un poder tan grande que causaba asombrosos vientos tormentosos que agitaban las arenas de aquel desierto.
Eso fue algo que la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail que yacía a unos metros de distancia de la general de Spriggan Tail no podía evitar para nada al poseer sus ojos marrones fijados en ella al mismo tiempo que su piel era gravemente rasguñada por aquellos tormentosos vientos, sus pocas prendas rasgadas por estos mismos y su largo cabello escarlata con un mechón azul en el frente era agitado en el aire.
-¡¿Q-Que?!- Reaccionaba Alicia manteniéndose firme en su posición.
-¡Tu…!- Gritaba Blood con profundo ira- ¡…Tu solamente eres una mocosa que vive en estúpidas fantasías, ¿Qué demonios vas a saber del Emperador o de mí?! ¡No sabes absolutamente nada, ¿Entiendes?! ¡Nada! ¡El Emperador…ese hombre…esa persona…Fue quien me libero del infierno…Fue quien elimino mi miedo…Fue quien me vio ver el valor de mi vida…Fue quien por primera vez en mi vida me pregunto qué era lo que yo quería…Fue quien me dio todo! ¡Por eso no me importa algo tan absurdo como la verdad! ¡No me importa si El Emperador me ama o si me odia, o si me ve como una sirvienta, una amiga, una compañera, un miembro de su familia, una aliada o simplemente como una herramienta que ya no le servirá en algún momento! ¡Por el yo haré todo! ¡Por el yo conquistare cualquier mundo o matare adultos, niños, ancianos o hasta mi propia familia! ¡Por El Emperador…Yo te matare a ti!-
Después de haber exclamado aquellas palabras desde lo más hondo de sus pulmones y con una gran furia desde lo más profundo de su alma; la mujer adulta de cortos cabellos escarlatas que se agitaban al estar encerrada en aquel amplio pilar de poderosas y oscurecidas llamas rojas afirmo de gran manera su pisar en la arena bajo sus pies vestidos en las botas rojas de su armadura para después empuñar su negra espada medieval "Exodus" con tanta fuerza que los guantes de acero rojo que vestían a sus manos se estaban fracturando de una amplia manera. Algo que la joven maga de Fairy Tail no dejo pasar.
-¡Este poder mágico…la fuerza con la que está sosteniendo su espada…Parece que quiere acabar esto en el siguiente ataque! ¡Bien…Hagamos esto, Blood!- Pensó Alicia con firme determinación.
Tras haber pasado aquellas palabras por su mente mientras su cuerpo era rosado por los tormentosos vientos que causaba el torrencial poder mágico de su enemiga que también agitaban salvajemente sus largos cabellos escarlatas; Alicia se centró en afirmar de profunda manera sus descalzos pies en los montones de arena que formaban el terrero desértico a su alrededor al mismo tiempo que sostenían su larga espada "Benihoshi" con tanta fuerza que delgadas líneas de sangre de sus manos empezaban a correr por la empuñadura de esta.
Y eso no fue todo. Al mismo tiempo que cada microscópico avance del tiempo aumentaba la fuerza con la que empuñaba su espada; una decidida Alicia provoco un aumento de tamaño y poder tan amplio en aquellas ondulantes, hermosas y feroces llamas rosadas que vestían a su afilada espada de estilo japonés que estas terminaron adoptando la silueta de un enorme sable con gran filo. Algo que la general de Spriggan Tail a la distancia noto mientras estaba encerrado en las oscuras llamas rojas que eran todo su poder mágico.
-¡Parece que tu también estas lista para acabar esto!- Exclamaba Blood- ¡Pero quiero que sepas que antes de matarte, yo cambie de opinión! ¡No solamente me llevare un mechón de tu cabello! ¡Me llevare toda tu cabeza! ¡Sera un perfecto regalo para El Emperador! ¡Le demostrare que por el…Yo soy capaz de matar a mi propia hija!-
-¡…!- Alicia se quedó en serio silencio mientras que realmente pensaba-…Decir tales palabras con tan gran placer…Sin importar cuan lastimoso sea su pasado o su situación al ser una simple herramienta, ella es una maligna enemiga que debo derrotar...no debo olvidar eso…Pero no puedo evitar sentir cierto entendimiento con ella. Este poder tan grande que ella posee…No puede ser solamente por sus años en su "Torre del Cielo"…Debió obtenerlo con arduo e infernal entrenamiento…Todo para luchar en nombre de la persona más importante para ella…Este poder es el poder de sus sentimientos. Pero aun así…para poder cumplir mi misión como maga de Fairy Tail…para poder cumplir la promesa que le hice a mis amigos…para escuchar las palabras que Marcus quiere decirme…y para superar a la reina de las hadas… ¡No puedo permitirme perder contra ti!-
Con aquellos pensamientos bien grabados en la mente, corazón y alma de la hija de la séptima maestra de Fairy Tail, la cuenta final para la conclusión de su combate empezó. La joven que poseía sus largos cabellos escarlatas agitados por tormentosos vientos y la mujer que poseía cortos cabellos escarlatas agitados por su colosal poder mágico conectaron sus furiosas, serias y determinadas miradas de ojos marrones, y con estas miradas conectadas, ambas magas espadachines…
-¡Oh, luz de la brillante estrella escarlata que habita en lo profundo del oscuro cielo estrellado, ilumina mi camino para que esta hada pueda batir sus alas hacia adelante…!- Hablaba Alicia en serio tono.
-¡Oh, feroces llamas del infierno, indiquen el camino del fin de la vida que las oscuras e omnipotentes hadas han formado para todos aquellos que se merecen la muerte…!- Hablaba Blood de igual manera.
Tras haber terminado sus respectivos canticos, en la siguiente fracción de nanosegundo, las dos serias y feroces magas espadachines dieron inicio al final del combate. Creando grandes explosiones de arena al simple instante de impulsar sus cuerpos hacia adelante; con sus cuerpos nuevamente y por última vez separados por centímetros y frente a frente, la joven maga de Fairy Tail y la general de Spriggran Tail no dudaron en ningún momento en blandir sus respectivas espadas hacia adelante al mismo tiempo que gritaron respectivamente…
-¡…YOSEI NO KEN: BENIHOSHI!-
-¡…SPRIGGAN NO KEN: EXODUS!-
Mientras sus nombres eran aullados desde lo más profundo de sus respectivas dueñas; la larga espada japonesa bañada en unas llamas rosadas que era conocida como la "Espada de las Hadas" y la oscura espada medieval bañada en llamas rojo oscuro que era conocida como la "Espada de los Spriggans" fueron blandidas hacia sus respectivos objetivos con una velocidad tan grande que aquel momento fue literalmente invisible. En el instante en que la siguiente fracción de nanosegundo avanzo, ya todo había cambiado.
Por última vez; Alicia y Blood volvieron a encontrarse separadas por varios metros de distancia, pero a diferencia de todas las veces anteriores, ambas magas espadachines se encontraban con sus serias miradas de ojos marrones separadas al estar espaldas una de la otra al mismo tiempo que bajaban sus respectivas espadas como si ya todo hubiera terminado. Y esa era la verdad.
-Tu…- Hablaba Blood en serio tono.
-…- Se mantenía Alicia en serio silencio.
-…Estas acabada- Termino de hablar la seria "Diosa de las Armas".
Al momento en que en la general de Spriggan Tail pronuncio aquellas simples palabras, lo impensable ocurrió. El filoso acero que formaba la larga y reluciente espada que Alicia empuñaba no tardo ni un segundo completo en dividirse en dos al mismo tiempo que el costado derecho de su dueña era el lugar de surgimiento para un amplio corte que liberaba una gran cantidades de sangre que salieron volando por los aires para después caer montones en la arena para teñirla de un profundo rojo.
-¡AAAAHHH!- Gritaba la joven Scarlet con gran dolor mientras numerosos hilos de sangre surgían de su boca.
Y gritando con un dolor simplemente desgarrador, la joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente no pudo evitar caer arrodillada al desértico suelo bajo sus descalzos pies para después soltar y dejar que la rota espada que empuñaban sus manos cayera a la arena y luego usar sus extremidades libres para cubrir la amplia herida que yacía en el costado derecho de su torso en un inútil intento de que la sangre dejara de salir.
E al mismo tiempo que la joven maga de Fairy Tail se encontraba en aquel estado; la mujer de cortos cabellos escarlatas que había retirado cualquier llama mágico de su piel, de la roja armadura que vestía su cuerpo y de la negra espada que empuñaban sus manos pudo observar con sus marrones ojos como el arenoso desierto en donde se encontraba y el azul cielo atardecido que iluminaba a este empezaron a liberar unos pequeños destellos blancos hasta lo más profundo de sus horizontes.
-Esto es…- Hablo Blood tranquilamente.
En menos de un instante; el enorme desierto y cielo atardecido que eran aquella dimensión al igual que la herida joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail y la tranquila general de Spriggan Tail que yacían presentes en él se vieron completamente bañados en un destello blanco que desapareció tan rápido como apareció al igual que la primera vez. Y sin este brillo blanco cegándola, Blood pudo ver como su vencida joven enemiga y ella nuevamente se encontraban en la amplia y rocosa cueva que poseía numerosas destrucciones como parte del comienzo de su combate.
Y al que cuando se fueron; la joven de cortos cabellos negros, ojos cafés, que estaba vestida con una túnica marrón que cubría el resto de su apariencia a excepción de sus botas marrones y que era conocida como Serena "Sena" Dragneel todavía se encontraba en frente del gran pilar blanco que era "Face" esperando la letal estocada de su espada.
-¡¿Eh?!- Reacciono Sena con enorme sorpresa.
Aunque sus hermosos ojos cafés presenciaban como la joven maga de Fairy Tail se encontraba de espaldas en frente de ella mientras ambas esperaban la llegada de la letal estocada que la general de Spriggan Tail dirigía hacia ella; la miembro del Ejército Revolucionario se sorprendió de amplia manera al ahora presenciar como Alicia yacía arrodillada en el rocoso suelo mientras sangraba de amplia manera y mientras Blood se mantenía tranquila en su posición a unos metros de distancia.
-¡¿Q-Que demonios…?! ¡¿Alicia?! ¡C-Cuanta sangre…! ¡¿Qué está ocurriendo?! – Se preguntaba Sena confusa mientras se apresuraba a arrodillarse al lado de su compañera con profunda preocupación.
-¡AH…Ah…!- Gemía Alicia con incontrolable dolor.
-Decías la verdad…-Hablaba Blood-…Al parecer volvimos justamente al momento en que nos fuimos. Me alegra que seas alguien que cumple sus promesas…Alicia Scarlet. Ya que yo también cumplo las mías. Como dije…me quedare con tu cabeza-
Tras decir esas palabras; la apodada "Diosa de las Armas" dio su primer paso para acercarse a su derrotada enemiga arrodilla en el rocoso suelo, pero en aquel primer paso, lo impensable volvió a ocurrió. Al mismo tiempo que la negra espada que empuñaban sus manos se rompí en miles de fragmentos; el frente de la roja armadura que cubría el torso de la Erza Scarlet de Helland exploto en miles de fragmentos para enseñar como un enorme corte que comenzaba desde su hombro derecho, que pasaba por el centro de su voluptuoso busto y terminaba en el costado izquierdo de su cuerpo apareció en su piel y liberaba cantidades de sangre iguales o mayores a las de Alicia.
-¡¿Q…?!- Reaccionaba Blood con un completo shock.
Sin siquiera formular unas palabras que colaboraban con la pura expresión de shock en sus ojos marrones; la general de Spriggan Tail simplemente no pudo evitar caer de cara al suelo donde la sangre que salía de su amplia herida se extendía por la tierra de aquella cueva. Algo que aumento el asombro en la mirada de ojos cafés de la joven de cortos cabellos negros al lado de una herida joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente.
-¡¿Q-Que?! ¡¿B-Blood también está herida de gravedad?!- Reaccionaba Sena sorprendida.
-P-Parece…que…funciono…- Hablo Alicia con una muy adolorida dificultad.
-M-Maldita mocosa…E-Esto… ¿C-Como?- Hablaba una iracunda Blood de igual manera.
-F-Fue…un corte r-retardado…E-Entrene bastante d-duro para obtener la v-velocidad…para aplicarlo en ti…- Explico la joven Scarlet adoloridamente.
-¡M-Maldita…!- Hablaba la general de los Spriggan con numerosos hilos de sangre en su boca.
-A-Ambas ya no podemos luchar, Blood…No hubo una ganadora ni una perdedora…N-No era el final que quería…p-pero por lo menos me permitirá cumplir mi…d-deber como maga de Fairy Tail…S-Sena…Termine la activación de "Face"…Y-Yo…estoy bien-
-¿E-Estas segura?...E-Esta bien. Pero tendrás que explicarme luego que demonios ocurrió aquí después…- Respondió la llamada Serena "Sena" Dragneel con confusión.
-¡N-No lo permitiré…!- Exclamaba Blood con enorme ira mezclada con su profundo dolor.
Exclamando con enorme esfuerzo mientras la miembro del Ejército Revolucionario ahí presente volvió a acercarse al holográfico tablero mágico que flotaba en frente del gran pilar blanco que era "Face", la gravemente herida general de Spriggan Tail de Fairy Tail hizo un enorme esfuerzo para lograr ponerse de pie y apuntar con la rota espada negra que sujetaba su mano derecha hacia sus enemigas a unos metros en frente de ella.
-¡Y-Yo…no…!- Hablaba Blood con dificultad y tono moribundo.
-Esta tipa…- Comento Sena con disgusto.
-¡Y-Ya basta, B-Blood…! ¡A-Ambas n-no tenemos poder mágico y…estamos heridas…! ¡E-Este combate…t-termino!- Exclamaba una herida Alicia arrodillada en el suelo.
-C-Copiare tus palabras, A-Alicia Scarlet…-Hablaba Blood-…N-No era el final que quería…p-pero por lo menos me permitirá cumplir mi… ¡D-Deber como general de Spriggan Tail!-
Luego de que la mujer de cortos cabellos escarlatas exclamara moribundamente aquellas palabras, lo impensable ocurrió por tercera vez. Alicia y Sena abrieron sus respectivos ojos con colosal asombro al presenciar como la Erza Scarlet de Helland que era la general de Spriggan Tail conocida como Blood "Diosa de las Armas", sin una pizca de duda, utilizo la rota pero todavía puntiaguda espada negra que blandía su mano derecha para apuñalar profunda la zona de su pecho donde yacía su corazón.
-¡¿Q-Que?! ¡¿Se hiere a ella misma?!- Se asombró Sena de gran manera.
-¡¿Q…?!-
Antes de poder formular una pregunta ante lo que estaba ocurriendo; la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail presencio como cada una de las venas del cuerpo de la llamada Blood se marcaron firmemente a través de su piel para demostrar un fuerte brillo carmesí que parpadeaba a una gran velocidad al mismo tiempo que aumentaba su luz ampliablemente.
-¡¿Ahora está brillando?! ¡¿Qué demonios está ocurriendo?!- Reaccionaba Sena ampliamente confundida.
¡Blood, tu…!- Hablaba una herida Alicia con amplia sorpresa.
-¡Todas nosotras junto con ese despreciable objeto…! -Hablaba Blood- ¡…Nos iremos al mismísimo infierno para que la paz en Helland dure eternamente! ¡Larga vida a Spriggan Tail! ¡Y…!-
-¡... ¿Tiene una bomba dentro de ti?!- Reaccionaba Alicia en estado de shock.
-¡…LARGA VIDA AL EL EMPERADOR!-
…La voluntad de la diosa de las armas, marca el final de Alicia y Sena…
Continuara…
Hola, amigos fanfickers, he vuelto.
No quiero excusarme por mi repentina y larga falta, pero tuve que irme mucho tiempo de mi casa y sin tener ninguna computadora cerca para trabajar mi historia. No culpare que alguien la haya abandonado, pero aunque nadie la esté leyendo, yo terminare esta fic aunque me lleve otro año. En fin, espero que hayan disfrutado el capítulo ya sean nuevos o viejos seguidores.
Matane.
