Fairy Tail: Una Aventura Eterna

Tercer Arco

Capítulo 34/106: ¡Revolución!

La guerra entre mundos paralelos que eran Earthland y Helland se intensifica a cada momento. Mientras que solamente la general de Spriggan Tail llamada Miracle se ha alzado con la victoria; los llamados Devil, Icicle, Quake, Blue, Volt y Darkness han caído en feroces combates contra los jóvenes magos de Earthland. Y el ultimo combate entre las fuerza de Earthland y Helland era llevado entre Alicia Scarlet de Fairy Tail y Blood de Blood.

Sin importarle un poco que la apodada "Diosa de las Armas" era la doble de Helland de su madre, Erza Scarlet; Alicia utilizo todo su poder y arsenal de hechizos, armas y armadura para luchar reñidamente contra la poderosa general de Spriggan Tail al mismo tiempo que la llamada Serena "Sena" Dragneel utilizaba cada oportunidad que tenía para acercarse al gran pilar blanco que era "Face", aunque significara arriesgar su vida como daño colateral en aquel combate.

Al final, Alicia utilizo su nueva magia "Re-Dimension" para llevar a su enemiga y a ella misma a otra dimensión donde ambas utilizaron cada gota de su poder para acabar aquel combate que termino en un empate con ambas magas espadachines casi desangradas en el suelo. Pero a pesar de aquel resultado, para evitar que Alicia y Sena encendieran a "Face", Blood utilizo lo último de que le quedaban de fuerzas para tomar una letal decisión…

Continuación…

-A-Ambas ya no podemos luchar, Blood…No hubo una ganadora ni una perdedora…N-No era el final que quería…p-pero por lo menos me permitirá cumplir mi…d-deber como maga de Fairy Tail…S-Sena…Termine la activación de "Face"…Y-Yo…estoy bien-

-¿E-Estas segura?...E-Esta bien. Pero tendrás que explicarme luego que demonios ocurrió aquí después…- Respondió la llamada Serena "Sena" Dragneel con confusión.

-¡N-No lo permitiré…!- Exclamaba Blood con enorme ira mezclada con su profundo dolor.

Exclamando con enorme esfuerzo mientras la miembro del Ejército Revolucionario ahí presente volvió a acercarse al holográfico tablero mágico que flotaba en frente del gran pilar blanco que era "Face", la gravemente herida general de Spriggan Tail de Fairy Tail hizo un enorme esfuerzo para lograr ponerse de pie y apuntar con la rota espada negra que sujetaba su mano derecha hacia sus enemigas a unos metros en frente de ella.

-¡Y-Yo…no…!- Hablaba Blood con dificultad y tono moribundo.

-Esta tipa…- Comento Sena con disgusto.

-¡Y-Ya basta, B-Blood…! ¡A-Ambas n-no tenemos poder mágico y…estamos heridas…! ¡E-Este combate…t-termino!- Exclamaba una herida Alicia arrodillada en el suelo.

-C-Copiare tus palabras, A-Alicia Scarlet…-Hablaba Blood-…N-No era el final que quería…p-pero por lo menos me permitirá cumplir mi… ¡D-Deber como general de Spriggan Tail!-

Luego de que la mujer de cortos cabellos escarlatas exclamara moribundamente aquellas palabras, lo impensable ocurrió por tercera vez. Alicia y Sena abrieron sus respectivos ojos con colosal asombro al presenciar como la Erza Scarlet de Helland que era la general de Spriggan Tail conocida como Blood "Diosa de las Armas", sin una pizca de duda, utilizo la rota pero todavía puntiaguda espada negra que blandía su mano derecha para apuñalar profundamente la zona de su pecho donde yacía su corazón.

-¡¿Q-Que?! ¡¿Se hiere a ella misma?!- Se asombró Sena de gran manera.

-¡¿Q…?!-

Antes de poder formular una pregunta ante lo que estaba ocurriendo; la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail presencio como cada una de las venas del cuerpo de la llamada Blood se marcaron firmemente a través de su piel para demostrar un fuerte brillo carmesí que parpadeaba a una gran velocidad al mismo tiempo que aumentaba su luz ampliablemente.

-¡¿Ahora está brillando?! ¡¿Qué demonios está ocurriendo?!- Reaccionaba Sena ampliamente confundida.

¡Blood, tu…!- Hablaba una herida Alicia con amplia sorpresa.

-¡Todas nosotras junto con ese despreciable objeto…! -Hablaba Blood- ¡…Nos iremos al mismísimo infierno para que la paz en Helland dure eternamente! ¡Larga vida a Spriggan Tail! ¡Y…!-

-¡... ¿Tiene una bomba dentro de ti?!- Reaccionaba Alicia en estado de shock.

-¡…LARGA VIDA AL EL EMPERADOR!- Grito la general de Spriggan Tail desde lo más profundo de su garganta.

Instantáneamente después de que Blood exclamara aquel último grito con una gran sonrisa de placer grabado en su rostro, varias zonas de la piel que poseía marcada firmemente las destellantes venas dentro de su cuerpo empezaron a quebrarse y a caerse como si se tratara de un vidrio roto para así enseñar una extensamente brillante y macabra luz roja que no tardo nada en cubrir a aquella amplia cueva con sus múltiples rayos.

Y como estaba ocurriendo en cuestiones de fracciones de nanosegundo; la joven miembro del Ejército Revolucionario de cortos cabellos negros y ojos cafés que yacía al lado de "Face" y la joven maga de Fairy Tail de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente y ojos marrones que yacía desangrándose tirada en el rocoso suelo, no pudieron hacer mucho más que reacción con enorme sorpresa y horror.

-¡¿A-Alicia dijo que tiene una bomba dentro de ella?! ¡N-No, entonces, "Face"…el futuro de este mundo…!- Fue lo único que podía pensar Sena en aquellos pocos nanosegundos.

-¡M-Maldición! ¡Y-Yo…!- Pensaba Alicia con enorme y profunda frustración.

-¡Con esto! ¡El mundo que El Emperador deseaba…podrá durar eterna…!-

Pero antes de poder terminar sus últimos pensamientos en una placentera paz mental, la Erza Scarlet de Helland sintió como su herido cuerpo que estaba a fracciones de nano-tiempo de crear una colosal explosión fue empujado con ligera pero suficiente fuerza como para que el débil balance del pisar de sus pies fuera roto y todo su ser empezara a caer con dirección hacia atrás. Ante esto, Blood instantáneamente bajo su mirada de ojos marrones para observar con sorpresa y rabia como la hija de la séptima maestra de Fairy Tail se había lanzado hacia su herido cuerpo vestido con una quebrada armadura roja para luego sujetarlo con toda la firmeza que pudo sacar de sus dos brazos.

-¡¿Q-Que demonios…?!- Reaccionaba Blood con nada más que con ira y sorpresa.

-¡A-Alicia…!- Reaccionaba Sena con una sorpresa formada en aquellos pocos nanosegundos.

-¡…No dejare...Que llenes tus manos con más sangre…!- Exclamaba Alicia a toda potencia.

Mientras la llamada Serena "Sena" Dragneel no podía hacer nada más que presenciar con sorpresa y horror con sus marrones ojos llenos de leves lágrimas y mientras el herido cuerpo de Blood liberaba cada más una brillante luz roja desde el interior de su piel fracturada en aumento; Alicia aumento la fuerza con la que sujetaba a esta última y en una fracción de fracción de nanosegundo, ella grito por segunda vez desde lo más profundo de su ser…

-¡RE-DIMENSION!-

Con aquel fortuito sonando y resonando profunda y fuertemente a sus alrededores en cuestión de un tiempo que iba más allá de lo imposible; todos estos una vez más volvieron a cambiar solamente para Blood y Alicia. El rocoso techo de aquella amplia cueva pasó a ser un oscurecido cielo nublado que estaba bastante lejano, el terroso suelo que tocaban sus pies desapareció por completo y las fracturadas paredes ampliaron la distancia con la que rodeaban a las dos magas espadachines.

-¡E-Esto es…!- Hablaba Blood sorprendida.

Nuevamente; la general de Spriggan Tail se sorprendió por completo ante la magia de la joven maga de Fairy Tail debido a que la amplia rocosa cueva en donde ambas se encontraban de pie ahora había sido completamente remplazado por los aires encima de un enorme volcán por donde las dos caían en picada a una gran velocidad y en dirección a un amplio mar de ardiente lava que yacía en la boca de este.

-¡… ¿U-Un Volcán?!- Reacciono Blood con sorpresa mientras su corto cabella se agitaba con las ráfagas de viento que sentía su herido y brillante cuerpo al caer a tal altura a gran velocidad.

-¡No pienso juzgarte por sacrificar tu propia vida por lo que crees correcto…Pero…No importa lo que pase…No dejare que lleves a mis amigos contigo…Blood!- Grito Alicia ferozmente mientras su largo cabello se agitaba por los las mismas razones.

Tras aquellas palabras, Alicia hizo que sus dos brazos que estaban llenos de numerosos rasguños y moretones dejaran de rodear y sujetar el herido y destellante cuerpo de Blood para que luego poder alejarse de esta en medio del aire por donde ambas caían a la boca de un ardiente volcán y utilizar una vez más su magia, Re-Dimensión, para volver sola a las amplias cuevas donde seguía la llamada Serena "Sena" Dragneel. O por los menos eso era lo que planeaba.

-¡¿Qu…?!- Reaccionaba Alicia con gran sorpresa.

Justamente después de que sus brazos liberaran el herido y destellante cuerpo de la general de Spriggan Tail que caía en el aire a su lado, la hija de la séptima maestra de Fairy Tail pudo notar inmediatamente como no podía alejar su propio herido cuerpo de esta al mismo tiempo que noto un ligero dolor centrado en su caballera. Y al dirigir su mirada de ojos marrones hacia Blood, Alicia veía la razón de esto.

Se podía apreciar claramente como la mujer de cortos cabellos escarlatas que vestía con una armadura roja del cuello para abajo que poseía el frente de su torso totalmente destruido y enseñaba el enorme corto que hacía que su cuerpo se desangrara extensamente, utilizaba su mano derecha para sujetar con enorme fuerza los largos cabellos escarlatas con un mechón azul de la joven maga de Fairy Tail que caía en el aire junto a ella.

-¡Maldita…!-Exclamaba Blood mientras las grietas que se extendían por sus piel empezaron a llegar a su rostro- ¡Maldita! ¡Maldita! ¡Maldita mocosa! ¡No dejare que te vayas a ninguna parte! ¡O me llevaras de regreso contigo a Helland o mueres aquí conmigo! ¡De cualquier manera! ¡No dejare que tengas una victoria tranquila, pequeña hada desgraciada!-

-¡D-Demonios!-Hablo Alicia mientras realmente pensaba- ¡M-Me está sujetando demasiado fuerte…d-debo escapar! ¡P-Pero apenas tengo el poder para cambiar de dimensión una vez más…pero no puedo llevarla de nuevo a nuevo a esas cuevas, o sino mis amigos y la razón por la que estamos luchando… ¿A-Acaso yo…?!-

Con aquellos pensamientos revoloteando dentro de su mente, Alicia trataba insistentemente de zafar su larga cabellera de color escarlata con un mechón azul de las manos enguantadas de acero rojo de una iracunda Blood que a cada fracción de fracción de nanosegundo liberaba más macabros rayos de color rojo de las grietas que dejaba piel caída.

Pero al mismo tiempo de esto; las pocas fuerzas que le quedaban a la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail se disminuían cada vez más rápido debido a que su gravemente herido voluptuoso y curvilíneo cuerpo vestido con rasgadas vendas alrededor de su busto y un pantalón rojo en el mismo estado, seguía poseyendo un amplio corte en el costado derecho de su torso que continuaba liberando grandes cantidades de su espesa sangre que se dispersaba en el aire mientras su cuerpo caía a gran velocidad. Y eso no fue todo.

Con sus ojos marrones que veían cada vez más y más borroso, Alicia pudo observar como la ardiente lava carmesí que yacía formada en el interior de la boca del gran volcán al que Blood y ella caían a gran velocidad ya se encontraba a una muy corta distancia. Sintiendo su calor rosando ligeramente la herida piel de su cuerpo, la joven Scarlet dejo de revoletear para liberar su larga cabellera de las manos de su enemiga y simplemente apretó sus dientes con frustración mientras una serie de pensamientos empezaban a pasar por su mente con una inusual calma.

-Yo…-Pensaba Alicia-…No tengo más fuerzas para poder luchar…Y no hay forma en que deje que Blood regrese a donde están Sena, Marcus y los demas…Lo siento mucho…todos…pero…creo que esto es todo para mí. Esta persona es demasiado fuerte…no pude vencerla…Pero no es algo que lamente mucho…Lo que realmente lamento es…no haberles decirle a todos ustedes lo mucho que los quiero por haberme dado una vida de tanta felicidad…si…una muy feliz vida…Yo…-

Con aquellas palabras pasando por calmada mente, Alicia simplemente cerró sus ojos mientras su cuerpo seguía cayendo velozmente por los aires y haciendo eso, sus memorias empezaron a hacerse visibles para ella. Cada uno de los más momentos más felices con su amada madre y padre, Erza y Jellal, desde su nacimiento hasta su adolescencia. Cada lucha con Tsuna, cada conversación con Serena, cada pastel compartido con Lucia, cada competencia de hombría con Sonia, cada fantasía que le contaba Raine, cada discusión de libros con Ryos, cada regaño a Roku, cada burla de Happy, cada cooperación con Lisa, Sorano, Sophia o mago de otro gremio o grupo, cada consejo e historias que le daban sus queridos senpais de Fairy Tail y también cada tranquilo momento que tenía con Marcus.

Momentos y montones de recuerdos y experiencias llegaban a la cabeza de la joven maga de Fairy Tail en fracciones de fracciones de nanosegundo que parecían horas para ella mientras caía en picada por el frio aire. Pero en aquel tranquilo silencio que la rodeaba a la perfección, Alicia escucho un sonido que simplemente cambio toda su situación…

-¡NO TE RINDAS, ALICIA!-

Escuchando al borde de sus oídos; principalmente la voz de cierto Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación mezclada con las demas voces de sus amada familia y amigos, la joven maga de Fairy Tail inmediatamente volvió a abrir sus hermosos ojos de color marrón con gran sorpresa. Y al hacerlo; Alicia noto como su borroso mirar se acabó por completo al poder observar con gran claridad la imagen de la general de Spriggan Tail que sujetaba con fuerza su larga cabellera y caía velozmente por los aires a su lado.

-¡Yo…!- Pensaba Alicia colocando una decidida mirada en sus ojos marrones.

-¡Parece que ya tomaste tu decisión! ¡Morirás aquí conmigo, pequeña hada!- Exclamaba Blood con gran ira y pequeño placer en su mirada.

-¡YO…!- Grito repentinamente la joven Scarlet con una fiera ferocidad.

-¡¿Eh?!- Reacciono la general de los Spriggan con fuerte sorpresa.

Instantemente después de haber dado ese feroz grito; la joven Scarlet dejo de luchar para liberar su larga cabellera escarlata con un mechón azul de las manos de la general de Spriggan Tail que caía por los aires junto a ella y decidió acercar su herido cuerpo a centímetros del herido cuerpo de esta que ya poseía más del noventa por ciento de su piel quebrada y liberando numerosos y torrenciales rayos de una macabra luz roja.

-¡…NO QUIERO MORIR AUN…NO VOY A MORIR AUN…PORQUE…!- Exclamaba una feroz Alicia a centímetros del rostro de Blood.

Mientras hablaba a feroces y determinados gritos, Alicia utilizo su mano derecha para sujetar con toda la firmeza que pudo la empuñadura con forma espiral que poseía la rota espada medieval de puro color azabache que yacía profundamente enterrada en la zona del corazón de la llamada "Diosa de las Armas", la cual abrió sus ojos marrones con gran shock al presenciar esta acción por parte de la joven que yacía a centímetros de ella.

-¡…YO…! -Exclamaba Alicia- ¡…TENGO PERSONAS QUE QUIEREN QUE VIVA!-

Dado ese último grito; Alicia jalo su mano derecha hacia atrás con gran fuerza y sin ninguna duda, la joven maga de Fairy Tail saco el roto pero todavía afilado ennegrecido acero lleno de espesa sangre del pecho de la general de Spriggan Tail que simplemente no tuvo tiempo para hacer nada más que reacción con enorme rabia, sorpresa e inmenso dolor.

-¡AAAAAHHHH! ¡M-Maldita…!- Gritaba Blood con intenso dolor.

-¡Aquí tienes el mechón de cabello que tanto ansiabas…Blood...!- Exclamo Alicia con toda su determinación.

Con cada pequeña pizca de duda en ella eclipsada por sus enormes deseos de sobrevivir por las amadas personas en su vida; Alicia utilizo afilado acero negro que ahora sujetaba su mano derecha con fuerte firmeza para dividir en dos su larga cabellera escarlata con un mechón azul en dos secciones, los que seguían unidos a ella y los que seguían fuertemente sujetados en la mano derecha de la general de Spriggan Tail.

-¡RE-DIMENSION!-

Dando grito a esas palabras por tercera vez justamente después de que su herido cuerpo tomara suficiente distancia del herido y destellante cuerpo de la enemiga que caía velozmente por los aires a su lado; la joven de ahora cortos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente rodeo todo su cuerpo con una brillante aura blanca para que después este empezara a desvanecerse, empezando por sus extremidades. Algo que la general de los Spriggans pudo notar mientras caía hacia un ardiente mar carmesí.

-…- Se quedaba Alicia en serio silencio mientras su cuerpo desaparecía y sus ojos observaban fijamente a una lejana Blood.

-Se está escapando…-Pensaba Blood con inusual calma-…Emperador…cuando esta guerra con otro mundo comenzó…usted me asigno proteger "Face"…al principio comprendía porque me daba esta tarea en vez de ir al campo de batalla…pero luego lo entendí…Si "Face" llegaba a ser activado…la magia de Helland…el poder que nos ayudaba a mantener el miedo en la gente y la paz en este mundo…se desvanecería…todo por lo que trabajamos estos años…la razón por la que me salvo del infierno…Todo. Por eso estaba dispuesta a dar mi vida por esta misión que usted me dio…Pero he fallado…he fallado por completo…Lamento mucho por no haber cumplido sus expectativas…por no haber sido el diamante color sangre que usted me creía…Pero le pido solo una cosa…Si no pudimos proteger este mundo del caos…Obtenga un mundo donde podamos comenzar de cero…Obtenga Earthland…yo sé que usted podrá hacerlo…porque usted es…El dios de esta diosa-

Con aquellas palabras en su mente como su último pensamiento; la Erza Scarlet de Helland que era conocida como Blood "La Diosa de las Armas", una general de Spriggan Tail, simplemente termino hundiéndose finalmente en el ardiente pozo de lava que yacía dentro del volcán al que caía. Y en la siguiente fracción de nanosegundo después de esto, ese ardiente mar de lava fue el lugar donde una poderosa explosión de macabra energía mágica de puro color rojo surgió.

Una explosión que se fue extendiendo y extendiendo tan rápidamente que no tardo nada en opacar aquel ardiente mar de lava carmesí de donde había surgido al igual que el gigantesco volcán donde esta se mantenía y también los boscosos alrededores de este. Una explosión que iba ascendiendo hasta casi alcanzar la altura de una tranquila joven maga de Fairy Tail que ya poseía casi todo su cuerpo desvanecido mientras caía por los aires.

-Adiós…Reina de los Spriggans…- Dijo Alicia con una tenue calma.

Esas fueron las últimas palabras de la joven Scarlet justamente antes de desaparecer por completo de una dimensión que se vio complemente bañada en la destructiva explosión de energía mágica que produjo el cuerpo muerto de la enemiga más fuerte contra la que había luchado.

E al igual que la última vez que había utilizado su nueva magia; la joven de ahora cortos cabellos escarlatas con un mechón azul en el frente reapareció en las amplia y severamente destruida rocosa cueva donde yacía el gran pilar blanco que era "Face" con su herido cuerpo que estaba vestido únicamente con rasgadas vendas alrededor de su busto y un pantalón rojo tirado en el terroso suelo mientras el gran corte que yacía en su costado derecho seguía sangrando de notable manera.

Una cueva donde una joven de cortos cabellos negros, con hermosos ojos cafés, y vestida con botas negras y una túnica marrón que cubría todo su cuerpo del cuello hasta sus rodillas seguía en un puro estado de shock con gran terror ante la bomba que era la general de Spriggan Tail que estaba antes en frente de su mirada. Pero al ahora solo observar a la joven Scarlet tirada en el rocoso suelo, la llamada Serena "Sena" Dragneel simplemente se encontraba bañada en confusión.

-¡¿E-Eh?! ¡¿Alicia?! ¡¿Y-Y Blood?! ¡¿Q-Que hiciste?!- Preguntaba Sena sumamente confundida.

-B-Bueno…Es una larga historia…P-Pero por el momento digamos que t-todo a-acabo…N-No tienes que p-preocuparte…- Respondió Alicia débilmente con una leve sonrisa en su rostro.

-¿A-Acabo?...D-Demonios…Primero creí que iba ambas a morir al ser apuñaladas y luego parpadeo y Blood y tu están tiradas en el suelo gravemente heridas y ahora cuando creo que voy a morir por una bomba humana, esa bomba humana simplemente desaparece…Antes de una espada, creo que la confusión va a matarme…- Comentaba la joven de cortos negros cabellos soltando un cansando suspiro.

-Jaja…L-Lo siento mucho…Ah…M-Me duele hasta reírme, ¿Eh?- Dijo la joven cortos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente adolorida.

-¿Te duele?... ¡E-Es cierto! ¡No tenemos tiempo para relajarnos! ¡Alicia, tu herida…!- Hablo Sena con repentina gran preocupación.

Recordando repentinamente aquella información, la joven miembro del Ejército Revolucionario se apresuró a colocarse al lado del herido cuerpo la joven maga de Fairy Tail que yacía tirada en el rocoso suelo de aquella amplia cueva. Y al hacerlo, Sena pudo observar mejor el profundo y extenso corte que Alicia poseía en el costado derecho de su gravemente herido cuerpo y también la gran cantidad de sangre que este liberaba.

-Q-Que corte tan horrible…Y toda esta sangre…Es increíble que sigas consiente…No…algo mucho peor que eso…- Comento Sena con disgusto en su tono.

-¿N-No lo dije antes?...E-Estoy acostumbrada a perder grandes cantidades de sangre desde pequeña…A-Aunque s-si debo admitir que d-duele bastante…- Dijo Alicia todavía mostrando una pequeña sonrisa de optimismo.

-Entonces te sugiero que te prepares, porque temo que se pondrá peor. Creo que tengo una forma de curarte ese feo corte, pero no es para nada tranquila- Dijo la joven Dragneel levemente seria.

Tras decir esas palabras, Sena abrió la túnica marrón que cubría su figura del cuello para abajo y aparte de enseñar como su voluptuoso y curvilíneo cuerpo se encontraba vestido con una levemente ajustada blusa blanca sin mangas, una corta falda marrón y largos guantes negros, también enseño un cinturón de cuero marrón que rodeaba su cintura y cargaba en sus numerosos bolsillos varias pequeñas pero filosas dagas de acero, algunos tubos de ensayos llenos de líquidos de distintos colores y algunos otros objetos de pequeño tamaño.

Y tomando un frasco de cristal lleno con un líquido de color rojo claro y quitándole el corcho que la cubría con los dedos de la mano izquierda con él que lo sujetada, la joven de cortos cabellos negros luego utilizo su brazo derecho pata ayudar a la joven de cortos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente a levantar su cabeza con mucho cuidado para después dirigir el agujero de aquel frasco que sujetaba hacia los labios de esta.

-Tómatelo todo- Dijo Sena seriamente.

-S-Si… -Contesto Alicia dócilmente para después beberse a pecho todo aquel líquido rojo claro que el frasco que Sena sostenía tenía y justamente después de eso-… ¡A-AAAHHH!-

Gimiendo con ligero dolor mientras delgados hilos de su sangre y del líquido rojo claro que acababa de beber caían por sus labios, la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail no pudo evitar agitarse un poco mientras era sujetada con leve firmeza por los brazos de la joven miembro del Ejercito Revolucionario. Y en el siguiente segundo, los ensangrentados bordes del gran corte que Alicia poseía en el costado derecho de su torso empezaron a liberar un ardiente vapor mientras esta herida disminuía su tamaño notablemente hasta terminar siendo mucho más pequeño que antes.

-Tch, la herida no se curó por completo…Es demasiado grave. Pero por lo menos ya no es inatendible- Dijo Sena seriamente.

Después de decir esas palabras, la levemente seria joven Dragneel pasó a arrancar un pedazo de la marrón túnica que ella vestía para después posicionar este alrededor de la cintura del herido cuerpo de la joven Dragneel y usarlo como venda para cubrir la ahora más pequeña pero todavía grave herida ensangrentada que esta joven maga de Fairy Tail poseía. Algo que le permitía a esta mover mejor su herido cuerpo y pasar a estar sentada en el rocoso suelo.

-No son cuidados médicos de primera, pero con el nuevo tamaño de tu herida, esto debería bastar. Por lo menos para alguien tan fuerte y dura como tú, Alicia- Dijo Sena con una leve sonrisa.

-Sí, gracias, Sena…Pero, ¿Qué fue lo que me diste?- Preguntaba Alicia con interés.

-¿Esto? Es un líquido mágico que aumenta el poder curativo del cuerpo al acelerar su habilidad para crear nuevas células. Aunque este proceso duele bastante. Todo miembro del Ejército Revolucionario tiene al menos uno de estos. Odio admitirlo, pero no toda la magia en Helland sirve para la guerra…Si toda la gente de este mundo pudiera entender eso, no tendría que hacer lo que voy a hacer- Decía la joven pelinegra observando aquel vacío frasco en sus manos.

-Ya veo…Entonces, Sena…Yo ya estoy bien, no tienes que preocuparte…Puedes ir- Dijo Alicia calmadamente.

-¿Ir?- Repitió Sena confusa.

-A terminar nuestra misión- Menciono Alicia con ligera seriedad en su mirar.

-…- Al escuchar aquellas palabras Sena se sorprendió ligeramente para inmediatamente después afilar su mirada con leve seriedad-…Si, lo hare…Y Alicia…Gracias por todo-

Tras decir aquellas palabras; la joven de cortos cabellos negros se apresuró a ponerse de pie para después ir corriendo a posicionarse nuevamente a los alrededores del gran pilar de color blanco que yacía en el centro de aquella amplia cueva donde estaba. Y al mismo tiempo que Sena hacia esto, Alicia noto que ella seguía sujetando algo en su mano derecha.

-¿Eh?- Reacciono Alicia pequeñamente confundida.

Dirigiendo su mirada de ojos marrones hacia su extremidad derecha que ella levanto ligeramente a la altura de su rostro, la joven de cortos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente pudo ver claramente como ella seguía sujetando la empuñadura de forma espiral que pertenecía a la ennegrecida espada medieval de nombre "Exodus" que poseía su largo acero roto y lleno de la seca sangre de su dueña.

-Blood…Parece que ambas nos quedamos con un recuerdo una de la otra al final- Pensaba Alicia con ligera tristeza.

Después de haber formado aquellas palabras en su calmada mente, Alicia utilizo el poco poder mágico que le quedaba en poder utilizar su magia "Re-Equipar" para hacer desaparecer aquella rota espada negra que le pertenecía a su fallecida enemiga de Spriggan Tail. Y al mismo momento de esto, una seria Sena una vez más se encontraba oprimiendo con notable velocidad los múltiples botones del holográfico pero solido teclado mágico que surgía de un costado del llamado "Face".

-Solo un poco más…-Pensaba Sena mientras tecleaba-…Solo un poco más y voy a poder terminar la nueva programación de "Face" que Zeref-san me enseño…Con eso, "Face" no eliminara el ethernano sino que lo bloqueara y evitara que el cuerpo humano de las actuales y futuras generaciones magos de Helland puedan utilizarlo…En otras palabras, eliminara la magia sin matar a ningún mago…Y con esta nueva programación que yo cree…"Face" no afectara a aquellos ethenanos con una resonancia ligeramente diferente a la de la mayoría, es decir, a los magos de Earthland…Solamente espero que los demas hayan logrado activar los otros dos "Face" con éxito…No…Ellos seguramente lo hicieron…Derrotaron a los generales de Spriggan Tail que los custodiaban y los activaron…No dudo de eso…Ya que ellos son los compañeros de la chica que fue capaz de enfrentar y vencer a alguien que era llamada una diosa…Todos ellos…Son creadores de milagros-

Mientras la joven miembro del Ejército Revolucionario pensaba aquellas palabras al mismo tiempo que programa el nuevo funcionamiento del llamado "Face" y la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail poseía su cuerpo herido sentado en el rocoso suelo mientras observaba las acciones de esta con seriedad en su mirada de ojos marrones, otras cosas ocurrían en las demas amplias cuevas en aquella gran montaña de Helland donde se encontraban…

...Al mismo tiempo…

En una amplia rocosa cueva que estaba formada en las montañas que ocultaban a los tres "Face" de Helland, el nubloso cielo oscurecido de aquel mundo paralelo a Earthland era visible debido al enorme agujero que había sido formado durante la feroz batalla que se había llevado a cabo ahí. Y en el gran pilar blanco que yacía en el centro de esta cueva, un cierto Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación que se encontraba apoyado en el al mismo tiempo que se encontraba sentado en el rocoso suelo empezaba a despertar de su dormir.

Más específicamente hablando; un joven de cortos, puntiagudos y desordenados cabellos blanco albino que poco a poco iba abriendo sus soñolientos filosos ojos azules, de los cuales el derecho yacía atravesado por una cicatriz en forma de rayo, y que cubría su atlético e herido cuerpo con ropas severamente rasgadas basadas en una playera roja debajo de una chaqueta negra, unos jeans azules, zapatos negros y que además portaba con la marca azul de Fairy Tail en el lado derecho de su cuello.

-¿E-Eh?... ¿Q-Que demonios? ¿D-Donde estoy…? ¡Ah, maldición, realmente me quede dormido!- Exclamo Marcus pasando de soñoliento ha sorprendido.

Tras percatarse de lo que estaba pasando, el joven Strauss-Dreyar se apresuró a colocar de pie su herido pero ahora no tan adolorido y cansando cuerpo vestido con ropas rasgadas para después utilizar sus filosos ojos azules decorados con una seria mirada para observar sus alrededores y recordar por lo que el había pasado.

-Supongo que no fue un sueño al final…-Pensaba Marcus con seriedad-…Estoy en Helland y luche contra ese bastardo de Volt…Lo venci…Y no soy capaz de sentir su poder mágico…Si él se hubiera recuperado…No hay duda de que me hubiera matado tras verme dormido...Entonces, ese bastardo…No, lo comprobare más tarde. Por el momento, tengo otro deber…-

Manteniendo aquellos pensamientos en su mente con cierta seriedad, el joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación se acercó al gran pilar blanco con un rostro levemente humano en su punta y en el que yacía anteriormente apoyado, y estar literalmente a centímetros de él, un holográfico teclado mágico que solamente poseía un circular botón apareció de este.

-Todos…Espero que no hayan esperado mucho…- Pensaba el joven albino seriamente.

Con aquellas esperanzas en mente, un serio Marcus posiciono su mano encima del circular botón que yacía en el holográfico tablero mágico en frente de él y en ese mismo momento, el gran pilar blanco de donde surgía este tablero y que poseía el nombre de "Face" inmediatamente se vio rodeado completamente por un brillo de su mismo color mientras el rocoso terreno a su alrededor empezaba a temblar levemente. Y ese no era el único lugar en donde esto ocurría…

Mientras tanto…

En otra de las amplias rocosas cuevas que se encontraban dentro de esa gran montaña, que también poseía uno de los tres grandes pilares blancos que eran los "Face" de Helland y que también estaba severamente dañada por la feroz batalla que se llevó a cabo ahí; dos jóvenes de diecinueve años tenían sus miradas fijadas en unos montones de tierra que cubrían un agujero que ellas mismas habían excavado.

Más específicamente hablando; una de estas jóvenes poseía un largo cabello rubio con unos toques puntiagudos en el frente, unos filosos pero bellos ojos de color azul, y vestía con una camisa de color amarillo sin mangas que llegaba hasta encima del ombligo, debajo de un chaleco corto de color blanco sin mangas y de cuello alto y decorado con plumas faltas, un par de guantes largos de color azul, una falda corta de color azul sobre unos jeans cortos de color negro y par de botas largas de color negro, cada una de estas prendas llenas de grandes raspones y manchas de suciedad, pero sobre todo, poseía la marca blanca de Sabertooth en su hombro derecho que estaba tan herido como el resto de su atractivo cuerpo.

Mientras que la otra joven poseía un corto cabello negro que cubría uno de sus ojos de color marrón profundo y vestía con unas prendas también llenas de severos raspones y suciedad basadas en una gran túnica de color marrón oscuro pero estaba abierta y dejaba ver una blusa negra, una falta corta de color marrón y unas botas largas de color negro con amarillo a los lados que cubrían a su herido cuerpo que poseía la misma marca negra de Sabertooth en su antebrazo derecho.

-Oye, Sorano-chan, no es que me esté quejando justamente después haberlo hecho, ¿Pero porque insististe en enterrar el cuerpo de ese bastardo que nos lastimo tanto a ti y a mí? Me da igual que sea el doble de mi papa…Este bastardo de Darkness seguramente ha matado a muchos…No se merece tanta amabilidad- Comento Lisa con disgusto.

-Eso lo sé perfectamente, Lisa-chan…Pero aun así…sentí que era lo correcto…Después de todo, el no perdió contra nosotras porque fuéramos más fuertes…sino porque no pudo evitar recordar las memorias con su amigo y verse distraído por ellas…Creo que le debíamos al menos el entierro de su cuerpo…Y aunque no puedo perdonarlo por arrebatar tantas vidas por tantos años…Espero que logre encontrarse con su amigo a donde sea que vaya…- Contesto Sorano con leve tristeza.

-…- la joven Eucliffe simplemente se quedó viendo a su compañera en silencio hasta soltar un simple suspiro-…Maldición, no te ofendas, Sorano-chan, pero eres tan amable que puede ser hasta algo molesto.

-¿E-Eh?...A-Ah…Bueno, L-Lo siento mu…-

Antes de poder continuar hablando, la joven Dragon Slayer de las Sombras de la Cuarta Generación pudo la parte superior de su cabeza era sobada por la cálida mano de su compañera que era la joven Dragon Slayer Blanca de la Cuarta Generación, la cual mostraba una amigable sonrisa en su rostro.

-Tienes suerte que tienes una hermana mayor que no te abandonara sin importar lo molesta que seas, Sorano-chan- Dijo Lisa sonriente.

-Lisa-chan…-Se impresiono Sorano para después sonreír con un rubor en sus mejillas-…Si…Lo se…Pero, ¿Cómo que "Hermana Mayor"? ¿Quién decidió eso?-

-Nuestros alrededores, Sorano-chan. Todos creen que yo soy la mayor en esta relación. Incluso Frosh lo cree- Contesto la joven de puntiagudos y largos cabellos rubios.

-¿Frosh?- Repitió la joven de cortos cabellos negros confusa.

-Así es. Yo le pregunte y dijo que pensaba lo mismo que yo- Contesto Lisa creídamente.

-Lisa-chan… ¿Lo dices en serio?- Decía Sorano escéptica.

-Jajaja…-Se reía Lisa amistosamente junto con su compañera hasta decir-…Entonces, Sorano-chan, ¿Lo hacemos?-

-Si- Contesto Sorano con una leve sonrisa.

Tras decirse esas palabras una a la otra, las dos jóvenes magas de Sabertooth se dieron la vuelta y fijaron sus filosas miradas en el gran pilar blanco que yacía en el centro de esta amplia cueva donde se encontraban al mismo tiempo que empezaron un caminar hacia él. Y con Lisa y Sorano a centímetros del llamado "Face", el cual paso a enseñar un holográfico teclado mágico que solamente poseía un gran botón circular en su centro.

-Sorano-chan…No quiero sonar tan cursi, pero, ¿Lo oprimimos juntas?- Preguntaba una Lisa con un pequeño rubor de vergüenza en sus mejillas.

-Claro. Después de todo, por esa razón las dos luchamos tan duro- Contesto Sorano sonriente.

Con la joven Eucliffe posicionando su mano derecha encima de la mano izquierda de la joven Aguria-Cheney, las dos jóvenes apodadas como las "Hermanas Dragones" no dudaron ni un segundo en oprimir el botón de aquel holográfico teclado mágico en frente de ambas. Y en ese mismo instante, el "Face" en frente de ellas, al igual que el anterior, empezó a liberar un fuerte brillo de su mismo color mientras el terreno a sus alrededores empezaba a temblar levemente.

De regreso…

En la amplia cueva donde se llevó a cabo la feroz batalla de la apodado "Diosa de las Armas" y la hija de la maga apodada como "Titania"; esta última seguía sentada en el rocoso suelo mientras observaba a su compañera, mientras que la joven miembro del Ejército Revolucionario seguía oprimiendo rápidamente los múltiples botones del holográfico teclado mágico que surgía del "Face" en frente de ella. Todo mientras los pensamientos de esta joven fluían.

-Ya falta poco…Muy poco para un momento que he estado esperando mucho tiempo…Un simple momento…por el cual he pasado muchas cosas- Pensaba Sena seriamente.

Con aquellas palabras en mente, los recuerdos de la joven llamada Serena "Sena Dragneel" pasaban momentáneamente por su cabeza. Los recuerdos de sus horribles días huérfanos por las tierras de su mundo tras haber perdido a sus padres biológicos debido a las guerras entre magos, los recuerdos de sus alegres días con la familia Dragneel que la había adoptado, los recuerdos de tristeza cuando su familia murió nuevamente por la guerra, los recuerdos de feroces días de luchas tras haberse unido al Ejército Revolucionario, los recuerdos de días desesperados cuando Spriggan Tail apareció en su mundo, los recuerdos de días confusos cuando viajo y estuvo en un mundo paralelo por varios meses e incluso los recuerdos de días esperanzadores cuando conoció a Fairy Tail y los demas magos de Earthland. Todo, por ese simple momento.

-Blood…-Pensaba Sena-…Odio admitirlo, pero puede que tu no estuvieses del todo equivocada…Los humanos somos seres que no dudamos en tomar lo que queremos o lastimarnos entre nosotros y eso es lo que provoca el caos en nuestro mundo…Tenemos demasiada libertad y poder. Puede que la verdadera paz trate de quitarnos uno de estos dos. Pero tú…ustedes los de Spriggan Tail se equivocaron. Nos quitaron la libertad a las personas de Helland y detuvieron el caos con un absoluto miedo. Puede que eso haya parecido paz, pero en realidad era una temible tiranía. Para que los humanos tengamos verdadera paz…necesitamos deshacernos de nuestro poder. Sin un poder que nos nuble la vista, podremos ver que nuestras pisadas nos llevaron por un camino equivocado, un camino que aunque no tiene retorno todavía puede llevarnos a nuestra meta si cambiamos nuestra dirección. "Face" y esta idea… ¡Son el primer paso para crear una verdadera revolución contra este mundo!-

Esas las últimas palabras que la joven Dragneel paso por su mente justamente antes de oprimir el último en holográfico teclado mágico que surgía del "Face" en frente de ella, el botón que dio inicio a su meta. De un instante a otro, una seria Sena y una tranquila Alicia abrieron sus ojos con sorpresa para observar como aquel enorme pilar blanco en el centro de aquellas cuevas donde estaban se vio rodeado de una brillante luz de su mismo color.

Una luz que aumentaba el resplandor de su brillo con cada fracción de nanosegundo que pasaba para que después el gran pilar de donde surgía creara unos leves temblores en sus rocosos alrededores. Algo que la joven de cortos cabellos negros y la joven de cortos cabellos escarlatas con un mechón azul en frente notaron instantáneamente sin perder su reacción de asombro.

-Esto es…- Hablaba Alicia seria pero sorprendida.

-Es "Face"…está activándose...por fin- Respondió Sena cambiando su sorpresa por leve alegría.

En el siguiente segundo, la joven miembro del Ejército Revolucionario y la joven maga de Fairy Tail presenciaron como aquel brillante pilar libero una onda de luz blanca que viajo por los aires a sus alrededores mientras se expansiva. Una onda blanca que pasó a través de Sena y de Alicia y luego siguió la ruta de toda aquella cueva en donde estaban hasta desaparecer de la vista de ambas jóvenes. Y justamente después de eso, el fuerte brillo que cubría a "Face" se desvaneció.

-¿E-Eh? ¿Q-Que ocurrió? ¿A-Acaso paso algo?- Pregunto Alicia con repentina confusión.

-No pasó nada. No te preocupes. Es solo que "Face" ha cumplido su deber. Tal vez no sea visualmente increíble…pero es lo que Helland necesita. La magia en este mundo…ha desaparecido- Explico Sena con una leve sonrisa.

-¿En serio? ¿Eso fue todo?...Pero yo…no me siento diferente. Aunque ahora estoy débil, todavía puedo sentir que puedo usar mi magia- Decía la joven de herido cuerpo.

-¿No recuerdas que les dije cuando me acompañaron aquí? Yo modifique "Face" para que no afectara el ethernano de los magos de Earthland. Tú y los demas son los únicos seres en Helland que pueden usar magia, Alicia- Explicaba la joven de cortos cabellos negros.

-Ya veo…creo que fue por todo lo que pasamos para activar a "Face", pero esperaba algo mucho más increíble a la vista…Pero, Sena, ¿Estas segura que funciono?- Preguntaba la joven Scarlet con leve duda.

-Lo estoy. Esa onda que nos atravesó fue "Face" actuando. Esa onda se transmitirá por todo este mundo y dentro de unos minutos, empezara un cambio dentro del cuerpo humano que evitara que este sea capaz de absorber o acceder al ethernano que es su poder mágico. En otras palabras, ya no podrán usar magia. Aunque destruyan "Face" ese cambio será permanente- Dijo la joven Dragneel seriamente.

-Entiendo. Si estas tan segura, no dudare de ti. Entonces, ¿Qué hacemos ahora?- Preguntaba Alicia con interés.

-Es obvio. Salir de estas cuevas. Seguramente nos encontraremos con Marcus, Lisa y Sorano por el camino. Aunque hayamos cumplido nuestra misión, todavía tenemos cosas que hacer. Una de esas cosas se encuentra en la entrada de estas cuevas- Dijo la joven de cortos cabellos negros en serio tono.

-Sí, tienes razón. Sin mencionar los seis tipos que evitaron que ella viniera con nosotros, Sophia está rodeada de los cientos de soldados de Spriggan Tail que ella puso a dormir con su veneno cuando vinimos. Dudo que esos soldados sigan durmiendo con todo el tiempo que paso. Aun si no tienen magia, Sophia no podrá enfrentarse a todos ella sola. Tenemos que ir a ayudarla- Explicaba la joven de cortos cabellos escarlatas con un mechón en su frente con el mismo tono.

-Sí, vamos- Dijo Sena mientras pensaba-…Aunque puede que sea pronto para decirlo, ya quiero ver cuanto antes el nuevo Helland-

Mientras tanto…

En un rocoso terreno rodeada por algunas montañas y bañada en la profunda noche del nublado cielo de Helland, se podía apreciar como un vehículo mágico en forma de un vehículo a todo terreno avanzaba velozmente. Un vehículo que poseía en su interior a dos jóvenes de diecinueve años de edad con personalidades muy distintas.

El que se encontraba en el asiento de conductor de ese vehículo mágico y lo conducía; joven con un cuerpo bien entrenado y piel algo pálida que poseía unos cortos y desordenados cabellos de color blanco y unos serios ojos de color gris, sin mencionar que vestía con un abrigo negro de mangas largas y cuello levantado, junto con unos pantalones, guantes y botas del mismo del mismo color.

Mientras que en el asiento del copiloto se encontraba un joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados, filosos ojos marrones, unos filosos dientes y que poseía un cuerpo atlético vestido con un abrigo negro sin mangas y un largo fardón, unos pantalones blancos y unas sandalias marrones desgastadas. Y sin mencionar que su brazo y mano derecha estaban cubierta completamente en vendas, y una marca roja de Fairy Tail yacía en su hombro.

-Que aburrimiento…Rin, ¿Todavía no llegamos?- Preguntaba Tsuna en un claro tono quejoso.

-Maldito, si vuelves a hacerme esa pregunta, te lanzare de este vehículo por la ventana. Solamente quédate sentado y callado- Respondió Rin con claro disgusto.

-¡No quiero! ¡Siento que llevamos dentro de esta cosa meses! ¡Aunque no puedo marearme, me estoy hartando! ¡¿Cuánto falta para llegar con Sena y los demas?!- Preguntaba Tsuna con enojo.

-Tan solo llevamos como veinte minutos desde que dejamos la base de los Spriggans, no exageres- Hablo Rin enojado- Es más, deja de comportarte como un maldito mocoso. Ya falta poco para llegar y estoy yendo a toda la velocidad que tiene este vehículo. Tú no eres el único que esta apurado por llegar. Aunque Sena este con tus compañeros magos de Earthland, si ellos realmente están tratando de encender "Face", puede que no solamente estén enfrentándose a cientos de soldados de Spriggan Tail sino que también a más de uno de sus generales. Solamente espero que ella este bien-

-¿Qué? ¿Eso es lo que te preocupa?- Reacciono el joven pelirosado con poca sorpresa.

-¡¿E-Eso…?! ¡¿Cómo puedes reaccionar así?! ¡¿Acaso no te preocupas por Sena y tus propios compañeros?!- Preguntaba el joven peliblanco con aun más enojo que antes.

-No. Para nada…- Tsuna mostro una gran sonrisa-…Después de todo, mis amigos son fuertes. Marcus y Alicia se prepararon durante mucho tiempo para poder luchar contra esos bastardos de los Spriggans y apuesto que Lisa, Sorano y Sophia también entraron bastante. Ellos seguramente derrotaron a esos sujetos enmascarados y protegerán a Sena. No tengo duda de ello-

-…- Rin simplemente reacciono con una pequeña sorpresa ante esas palabras para después inmediatamente volver a fijar una seria mirada hacia adelante-…Con que este idiota tiene más fe en sus compañeros que yo…No…En realidad hace mucho tiempo que yo olvide como se sentía ese sentimiento…¿Eh?-

Con su mirada de serios ojos grises fijada hacia adelante para poder observar el rocoso terreno por donde avanzaba el vehículo mágico que el conducía, el Rin Hellbrand de aquel mundo paralelo a Earthland pudo presenciar como una onda de energía blanca viajaba velozmente por los aires a unos cuantos metros en frente de su transporte. Una onda que no tardo nada en llegar hasta aquel vehículo y pasar a través de el al igual que a través de los dos jóvenes que este poseía en su interior para después simplemente desaparecer de la vista de estos.

-¡Rin, ¿Qué fue eso?!- Preguntaba un Tsuna poniéndose serio.

-¡Yo como voy a saberlo…Eh?!- Paso Rin de estar serio a levemente confuso.

De un segundo a otro, el joven miembro del Ejército Revolucionario se sumió en una seria confusión al poder sentir perfectamente como el vehículo mágico que el conducía poco a poco empezó a disminuir su velocidad hasta que eventualmente se detuvo en aquellos rocosos terrenos rodeados por varios montañas. Y sin importar cuanto pisaba el acelerador con la bota que vestía su pie derecho, Rin no lograba que aquel vehículo avanzara.

-¡¿Q-Que demonios pasa ahora?! ¡Vamos, arranca…!- Decía Rin molesto mientras pisaba fuertemente el acelerador.

-O-Oye, R-Rin…- Decía Tsuna en un tono algo confuso.

-¡¿Qué quieres?! ¡No ves que estoy ocupado! ¡No tengo tiempo para hablar contigo!- Respondió Rin rabioso.

-P-Pero…Rin…- Decía Tsuna en el mismo tono.

-¡¿Qué?!- Preguntaba Rin sin una pizca de paciencia.

Pero al instante en que dirigió su iracunda mirada en dirección al asiento al lado del suyo, el joven de cortos cabellos blancos pasó a estar nuevamente confuso y sorprendido al ver como el joven de puntiagudos cabellos rosados que le acompañaba en aquel vehículo poseía sus filosos ojos marrones reflejando un claro malestar mientras sus mejillas se encontraban infladas y al parecer listas para liberar un gran vomito por la boca.

-Ah…M-me siento mal…Ah…- Gemía Tsuna con muy claro malestar.

-¿Q-Que te pasa?- Preguntaba Rin con confusión.

-N-No lo sé…D-De repente…Me empecé a sentir mareado y con ganas de vomitar…C-Como siempre que me monto a u-un maldito v-vehículo…M-Me q-quiero b-bajar- Contestaba el joven Dragneel nauseabundo.

-¿Se siente mareado? ¿Acaso algo le paso también al hechizo anti-mareo que tenía este vehículo?...-Pensaba Rin seriamente para después decir-…Entiendo. Bajémonos-

Después de que el joven de cortos cabellos blancos dijera estas palabras, las dos puertas de aquel vehículo donde el joven de puntiagudos cabellos rosados y el estaban se abrieron. Mientras que Rin salió perfectamente del vehículo a través de su puerta derecha, un mareado Tsuna no pudo evitar caer de cabeza desde la puerta izquierda de este hacia el terroso suelo de aquella zona. Aunque instantáneamente después, los mareos del joven Dragneel desaparecieron.

-¿Eh?... ¡Bien, ya me siento mejor! ¡Sabía que ese maldito vehículo me haría marearme! ¡Rin, me mentiste!- Decía Tsuna con claro enojo.

-No lo hice. Los vehículos de los Spriggans sin duda están hechizados para que los Dragon Slayers no se marean al montarlos. Voy a ver que ocurrió- Contesto Rin seriamente.

Dada esa respuesta, el joven miembro del Ejército Revolucionario alzo el capote de aquel vehículo mágico del que había bajado e instantáneamente fijo su seria mirada de ojos grises en una gran lacrima de color verde muy oscuro y nada destellante que estaba conectada a través de varios cables a varios componentes de aquel transporte.

-Qué extraño…-Pensaba Rin-La lacrima que le da energía al vehículo no parece estar rota o algo parecido y es lo mismo con los cables o sus demas partes…No…Mas bien pareciera como si la lacrima se hubiera quedado sin energía mágica. Pero eso es imposible. Los Spriggans recargan diariamente estos vehículos y son capaces de seguir por varios días. No hay manera de que se haya quedado sin energía tan rápido…Al menos que la razón sea…otra cosa…-

Con aquellos pensamientos en mente, Rin abrió sus serios ojos grises con leve sorpresa e inmediatamente paso a darse la vuelta, lo cual confundió a Tsuna que lo estaba observando a él. Con su vista fijada en el horizonte de aquella rocosa y montañosa zona donde se encontraba, el joven Hellbrand pensaba únicamente en la llamada Serena "Sena" Dragneel y cuál era la meta de esta en el lugar donde se encontraba junto con los demas magos de Earthland.

-Esa onda que paso a través de nosotros hace poco…Sena… ¿Acaso tu…en serio…?- Pensaba Rin con gran impresión.

-Rin, ¿Qué te pasa?- Preguntaba Tsuna observando al peliblanco.

-Oye, Tsuna, ¿Puedes utilizar tu magia sin ningún problema?- Preguntaba Rin seriamente.

-¿Eh? Por supuesto…-Dada esa respuesta, Tsuna encendió su mano izquierda en una notablemente grande bola de fuego carmesí-… ¿Por qué preguntas? ¿Quieres que queme algo?-

-El todavía puede usar su magia…No…No debo olvidarlo. El viene de otro mundo…Puede que el ethernano de su cuerpo sea diferente…Si quiero saber que pasa, yo…-Pensaba Rin para luego decir-…Tsuna, cambio de planes. De ahora en adelante iremos a pie. El lugar donde esta Sena no está lejos. Si corremos al máximo, seguramente llegaremos dentro de unos minutos-

-¿En serio? ¡Lo hubieras dicho desde antes! ¡Hace rato que hubiera llegado en vez de quedarme esperando a este horrible transporte! ¡Llegare en un instante!- Exclamo Tsuna con una emocionada gran sonrisa.

-¡Menos presumir y más velocidad, idiota! ¡O te dejare atrás!- Exclamaba Rin tras empezar a correr con gran velocidad.

-¡¿Qué?! ¡Eso es trampa, maldito!- Dijo Tsuna también empezando su carrera hacia la misma dirección.

Unos minutos después…En otro lugar…

En una rocosa zona rodeada de varias montañas que era la entrada a las amplias cuevas que ocultaban los tres "Face" de Helland, una gran batalla se llevaba a cabo. Aunque varios seres incluyendo a los dobles de Helland del antiguo grupo conocido como "Oracion Seis" yacían todavía inconscientes por los suelos de aquella zona; cientos de hombres y mujeres enmascarados y vestidos con las negras armaduras que indicaban que eran soldados de Spriggan Tail apuntaban sus múltiples hechizos y armas hacia tres jóvenes de diecinueve años que estaban entre ellos.

Uno de estos tres jóvenes era un varón con puntiagudos y desordenados cabellos blancos y unos levemente filosos ojos verdes y debido a que solamente vestía unos rasgados jeans de color gris se ver podía su lastimado pero bien ejercitado cuerpo, y sin mencionar que poseía la marca de Lamia Scale en su antebrazo derecho. Un joven que posicionaba su cerrado puño derecho encima de la palma de su mano izquierda al mismo tiempo que rodeaba a ambas con una fría aura mágica de color azul y luego exclamo fuertemente…

-¡Ice Make: Eagle!-

Extendiendo su mano derecha hacia adelante, el serio joven llamado Leo Vastia creo un gran número de águilas de frio y duro hielo que volaron por los aires hasta impactar explosivamente contra varios de los soldados de Spriggan Tail que trataban de acercar sus afiladas espadas y lanzas a su creador.

Mientras que otro de estos jóvenes era una muchacha que poseía unos largos y ondulados cabellos de color azul oscuro al igual que sus serios ojos y que vestía su curvilíneo y voluptuoso cuerpo herido que poseía la marca azul de Fairy Tail en su pierna derecha con un dañado traje azul de sirvienta junto con unas medias largas de color negro y unas botas largas de color marrón. Una joven que poseía sus dos manos en la misma postura que el anterior y rodeadas con su propia fría aura mágica de color azul para después gritar…

-¡Ice Make: Nebula!-

Extendiendo fuertemente sus dos manos hacia adelante, la joven nombrada como Raine Loxar-Fullbuster hizo surgir de los aires alrededor de estas una enorme espiral de hielo que arremetió contra los seres de negras armaduras que trataban de rodearla e inmediatamente los mando a volar por los aires con una gran potencia.

Y el último de estos jóvenes magos era una muchacha con un cabello tanto corto como un poco puntiagudo con un color morado rojizo, unos ojos verdes de filoso aspecto y que poseía su herido, curvilíneo y voluptuoso cuerpo vestido con unas rasgadas prendas basadas en una blusa blanca con botones y mangas largas, una falda roja y unas botas grises. Una joven que llenaba sus mejillas con una gran cantidad de aire para lugar exclamar fuertemente…

-¡Dokuryu no Hoko!-

Dando un gran suspiro con dirección a sus enemigos, la llamada Sophia hizo surgir desde el interior de su boca una enorme ráfaga de un humo color rojo-morado que viajo por los aires hasta bañar por completo a varios de los soldados de Spriggan Tail y causarle numerosas quemaduras en sus negras armaduras y cuerpos para luego dejarlos inconscientes. Pero a pesar de los feroces ataques de los jóvenes magos, estos seguían rodeados por un gran número de seres con armaduras negras.

-Maldición, no tienen fin. Puedo escuchar claramente mientras más soldados derrotamos, más vuelven a levantarse. Si tan solo tuviera el poder mágico necesario para volver a dejarlos a todos en el suelo…- Decía Sophia con un claro molestar.

-Trate de no hacer locuras, Sophia-san. Usted está herida. Debería quedarse atrás mientras Raine y Leo-kun se encargan de esto- Dijo la joven de largos cabellos azul oscuro seriamente.

-Aprecio la preocupación, Raine, pero ustedes no están exactamente en un mejor estado que yo- Contesto la joven Dragon Slayer de Veneno de la Cuarta Generación.

-Bueno…-Hablo Leo-…No estas exactamente equivocada… ¿Eh?-

Cambiando la dirección de su seria mirada de filosos ojos verdes, el joven mago de Lamia Scale pudo notar a la distancia un gran número de soldados enmascarados de Spriggan Tail que estaban posicionados uno al lado del otro mientras se arrodillaban en el suelo y apuntaban los rifles mágicos que sujetaban firmemente sus manos en dirección a él y a sus compañeras.

-¡Eso es…! ¡Maldición! ¡Cuidado, Sophia, Raine-san!- Exclamo Leo fuertemente.

Gritando esas palabras al mismo tiempo que los soldados de Spriggan Tail oprimían al unísono los gatillos de los rifles mágicos que sostenían, el joven mago de hielo se lanzó en dirección a la joven maga de veneno y a la joven maga de hielo que yacían a sus espaldas e hizo que junto a él cayeran al rocoso suelo justamente a tiempo para esquivar una enorme ráfaga de múltiples balas mágicas que terminaron pasando por encima suyo.

Y en un pequeño intervalo de tiempo en donde esta lluvia de balas mágicas se detuvo, el joven de puntiagudos y desordenados cabellos blancos volvió a ponerse de pie mientras juntaba sus manos en la misma postura de antes y en dirección a la fila de soldados que disparaban contra sus compañeros y el, para rodear estas con la misma fría aura de siempre y gritar…

-¡Ice Make: Turtle!-

Liberando el nombre de su hechizo con una gran ferocidad en su tono, Leo creo un enorme escudo de hielo que imitaba la forma del caparazón de una tortuga y que realmente poco a poco se fracturaba mientras recibía las incontables balas mágicas que disparaban los rifles de los soldados de Spriggan Tail.

-Esto debería resistir un rato. Raine-san, Sophia, ¿Están bien?- Preguntaba Leo con seria preocupación.

-S-Si…Gracias, Leo…No había escuchado esos rifles…- Contesto Sophia mientras nuevamente se ponía de pie.

-…- Se quedaba Raine en silencio con un rubor rojo en sus mejillas.

-¿Raine-san? ¿Le pasa algo?- Preguntaba el joven Vastia confuso.

-¡¿E-Eh?! ¡N-No es nada, Leo-kun! ¡Raine está bien!- Contesto nerviosa la joven maga de Fairy Tail poniéndose apresuradamente de pie.

-S-Si…Eso es lo más importarte…Me alegro…- Contesto Leo todavía con una pequeña confusión.

-Hmm…Leo-kun toco el pecho de Raine…No, no, no...¿En qué estoy pensando?...Estamos en medio de la batalla y todavía es muy pronto para eso…-Pensaba una muy sonrojada joven de cabellos azules.

-¿Debería recordarle que puedo escucharla?...- Pensaba Sophia-…Es más, ¿Desde cuándo piensas así con respecto a Leo? Antes eras Tsuna, Tsuna, Tsuna. ¿Qué demonios le paso a la relación de estos dos?... ¿Eh?-

Apartándose de aquellos pensamientos y cambiando la dirección de su seria mirada de filosos ojos verdes, la joven de cortos y algo puntiagudos cabellos color morado rojizo observo a otro gran número de soldados vestidos con las negras armaduras de Spriggan Tail que encontraban en una formación de fila uno al lado del otro al mismo tiempo que extendían sus manos derechas al unísono para después hacer que en frente de estas apareciera un gran círculo mágico de color rojo ardiente.

-¡Unida Mágica de Fuego! ¡Ataquen!- Exclamo fuertemente uno de aquellos soldados.

-¡Maldición!- Reaccionaba Sophia frustrada ante esto.

Unos serios Leo, Raine y Sophia no pudieron evitar ponerse sumamente nerviosos al escuchar el grito de aquel fuerte exclamar del soldado de Spriggan Tail, el cual pertenecía a la llamada "Unidad Mágica de Fuego", los cuales aumentaron increíblemente rápido el destellar en los rojos círculos mágicos que ellos poseían flotando en frente de sus manos derechas extendidas hacia sus jóvenes enemigos para después pasar a gritar ferozmente todos juntos…

-¡Great Prominence!-

Con aquellos fuertes gritos liberados al unísono, cada uno de los soldados de Spriggan Tail que pertenecían a la llamada "Unidad Mágica de Fuego" liberaron de los círculos mágicos rojos en frente de sus manos derechos unas colosales oleadas de abrasadores llamas carmesís que no tardaron nada en llegar a las proximidades de los jóvenes magos de Earthland y bañarlos por completo con gran dolor. O por los menos ese era el plan de los soldados.

Pero tras haber gritado al unísono el nombre de su hechizo, aquellos soldados de Spriggan Tail no solamente notaron como las enormes oleadas de llamas en que consistían sus hechizos no surgieron sino que los círculos mágicos que se encontraban formados en frente de sus manos derechas habían desaparecido por completo.

-¿Q-Que paso? ¡Unidad de Fuego, disparen!- Decía uno de los soldados de Spriggan que observaba a esta fila de sus compañeros.

-¡E-Eso estamos tratando, pero…!- Respondió uno de aquellos soldados en un confuso tono.

-¡…No podemos! ¡Nuestra magia no funciona por alguna razón!- Dijo otro de ese grupo.

-¡¿Qué?!- Reaccionaron varios soldados de Spriggan Tail que escucharon aquella respuesta.

-¡¿Q-Que está pasando?!-

Esa era una pregunta que muchos de los seres con negras armaduras ahí presentes se formulaban en aquel rocoso valle rodeado de grandes montañas. Los hombres y mujeres que conformaban a los cientos de soldados de Spriggan Tail ahí presentes estaban hundidos en gran confusión al notar como ni sus magias o armas mágicas que sostenían sus manos funcionaban. Algo que los jóvenes magos de Earthland ahí presentes notaron.

-¿Qué está pasando?- Se preguntaba Raine confundida también ante aquella situación.

-¿No pueden usar magia?- Formulaba Leo con el mismo tono de confusión.

-Su magia…No puede ser… ¿Sena y los demas lo lograron?- Pensaba Sophia con interés.

-¡M-Maldición! -Hablaba uno de los soldados- ¡Pensaremos en este asunto después! ¡Centren su atención en esos malditos mocosos! ¡Si no los eliminamos pronto, los generales nos eliminaran a nosotros!-

-¡S-Si! ¡E-Es verdad!- Contestaron temerosos varios de los soldados.

En cuestión de segundos; la confusión de los soldados de negra armadura de Spriggan Tail se esfumo y cada uno de ellos centro la vista de sus cascos en los jóvenes magos de Earthland al mismo tiempo que se detenían de tratar de usar magia y centraron en sostener con firmeza sus afiladas espadas, lanzas, flechas y arcos, pistolas normales y otra clase de armas. Y ante esto; Leo, Raine y Sophia devolvieron la seriedad a sus miradas mientras juntaban sus espaldas al estar rodeados de sus enemigos.

-Con que no tardaron en volver a la acción. Al parecer su miedo por los generales supera su confusión por su magia- Dijo Leo seriamente.

-Pero ahora sin magia, deberían ser más fácil lidiar con ellos- Dijo Raine en el mismo tono.

-No te bajes la guardia por eso, Raine. Magia o no, ellos siguen siendo un gran número y nosotros todavía no estamos al máximo. Debemos… ¿Eh?- Cambio Sophia su seriedad por una repentina reacción de sorpresa.

-¿Eh? ¿Qué pasa, Sophia-san?- Preguntaba Raine ante el dejar de hablar de su amiga.

-Esto es imposible…Pero…Puedo escucharlo…- Murmuraba la Dragon Slayer de Veneno de la Cuarta Generación con asombro.

-¡Ataquen!- Exclamo de uno de los cientos de los soldados de Spriggan Tail ferozmente.

Con aquel grito que resonó por los aires, la incontable cantidad de soldados de Spriggran Tail sujetaron firmemente sus letales armas e empezaron su caminar para arremeter contra los tres jóvenes enemigos que tenían rodeados. Pero a la siguiente fracción de nanosegundo tras esto; cada uno de los presentes en aquella rocosa zona rodeada de montañas escucho el sumamente fuerte de una feroz voz. Una voz que los soldados de Spriggan Tail no reconocieron pero que los jóvenes magos de Earthland sí. Una voz que gritaba…

-¡Karyu no Koen!-

Al instante de escuchar aquel bestial grito que resonó por los aires a su alrededor, un gran pelotón de los hombres y mujeres vestidos con negras armaduras de acero termino siendo el objetivo de una colosal esfera formada únicamente con un ardiente fuego carmesí que al instante de impactar contra ellos, se transformó en una explosión de llamas de inmenso poder y tamaño que les causaba serias quemaduras en sus vestimentas y pieles al mismo tiempo que los mandaba a volar por los aires en un estado inconsciente.

Una explosión de fuego tan poderosa que obligo a todos los presentes en aquel rocoso valle a pisar la tierra bajo sus pies con una extrema firmeza para que sus cuerpos no salieran volando por los aires mientras eran empujados fuertemente por la increíble onda expansiva de esta. Y al ver aquella ardiente formación de llamas mientras sus cuerpos heridos eran empujados y sus cabellos eran agitados; Leo, Raine y Sophia no pudieron evitar sorprenderse igual que todos sus enemigos.

-¡¿Q-Que?!- Preguntaba Leo sorprendido mientras su cuerpo era fuertemente empujado por el viento.

-¡E-Esto es…!- Hablaba Raine con el mismo tono y en la misma situación.

-¡Si...Estas llamas y esa escandalosa voz…No hay duda de quién es…!- Decía Sophia con una gran sonrisa formada en su rostro mientras era empujada.

A través de la candente e enorme nube de humo que había quedado tras aquella colosal explosión, una silueta humana se hizo presente y poco a poco se iba haciendo más reconocible. A través de aquel denso humo; un joven mago de Fairy Tail con puntiagudos y desordenados cabellos rosados, filosos ojos marrones, increíblemente reconocibles prendas y una gran sonrisa marcada en su rostro surgió para que los jóvenes magos de Earthland y los soldados de Spriggan Tail pudieran verlo.

-¡¿Llego tarde a la fiesta?!- Preguntaba Tsuna animadamente como siempre.

-¡¿Tsuna?!- Reaccionaron Leo, Raine y Sophia con una gran sorpresa.

-¡Maldición, ¿Otro mocoso?! ¡Mátenlo!- Exclamaba uno de los cientos de soldados de los Spriggans.

Ante aquella orden por parte de uno de los suyos; más de diez soldados de Spriggan Tail rodearon de izquierda a derecha y de atrás a delante a un Tsuna que inmediatamente afilo su mirada con seriedad. Y sujetando con firmeza las empuñaduras de sus espadas, aquellos soldados se dirigieron con gran velocidad en dirección al joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación para apuñalarlo.

Pero antes de que estos llegaran a su bien entrenado cuerpo, Tsuna dio un potente salto que lo posiciono altamente en el aire y provoco que los enemigos que le rodeaban chocaran sus afiladas entre ellos. Y estando momentáneamente quieto a varios metros de altura del rocoso suelo, Tsuna lleno sus mejillas de una gran cantidad de aire con un profundo respiro e instantáneamente después…

-¡Karyu no Hoko!-

Liberando el nombre de su hechizo al mismo tiempo que liberaba un bestial alarido de gran resonancia, Tsuna disparo desde el interior de su boca una enorme oleada de llamas carmesí que descendió por los aires hasta terminar bañando completamente al grupo de soldados enemigos que trataron de apuñalarlo para después extender por los rocosos suelos para quemar a muchos más de estos.

E en el instante en que el joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados aterrizo perfectamente de pie en la tierra, uno de los hombres vestido de pies a cabeza con una armadura formada con un negro acero se posiciono a espaldas de este al mismo tiempo que apuntaba la pistola que sujetaba su mano derecha en dirección a la parte trasera de su cabeza.

-¡Muere…!- Dijo seriamente aquel soldado.

Justamente después de decir aquellas palabras pero antes de lograr apretar el gatillo de su arma, aquel soldado de Spriggan Tail termino siendo completamente congelado en un frio hielo tras haber sido golpeado por la gélida ráfaga de viento helado que había surgido de la mano derecha de un serio joven de puntiagudos y desordenados cabellos blancos y filosos ojos de color verde que pertenecía al gremio de Lamia Scale.

-Yo sé que tu inteligencia es limitada, pero cuida mejor tus alrededores, cerebro de carbón- Dijo Leo con seriedad en su rostro.

-Cállate, paleta humana. Yo lo tenía. Maldición, ¿Qué demonios haces tú aquí en primer lugar?- Preguntaba un serio Tsuna molesto.

-Esa es mi pregunta, idiota… ¿Eh?- Cambio el mago de Lamia Scale la dirección de su mirada.

Tanto Leo como Tsuna notaron con sus serias miradas de afilado aspecto como varios de sus enemigos con negras armaduras preparan sus ballestas, arcos y pistolas para disparar en su dirección. Pero antes de que estos completaran esta acción; el joven Vastia hizo aparecer un peculiar tatuaje negro en su brazo derecho rodeado de una poderosa y fría aura mágico de profundo color azul al mismo tiempo que el joven Dragneel rodeaba sus dos brazos con unas colosales e ardientes llamas…

-¡Hyoma no Gekiko!-

-¡Karyu no Yokugeki!-

Con un par de nombres de hechizos dichos al unísono; Tsuna lanzo unas enormes oleadas de increíblemente calientes llamas carmesís al extender sus dos brazos hacia adelante con fortuita fuerza mientras que Leo creaba una enorme ráfaga de un hielo extramente frio al liberar un fuerte alarido. Y así, aquellos soldados que apuntaban sus armas contra los dos jóvenes magos no tardaron nada en ser impactados explosivamente por aquellas enormes ráfagas de hielo y fuego.

-¡¿Eh?! ¡O-Oye, ¿Desde cuándo tu magia de hielo es tan diferente?! ¡¿Ahora eres un Dragon Slayer?!- Se preguntaba Tsuna con gran impresión.

-No me compares contigo. Yo soy un Devil Slayer de Hielo…aunque solamente en parte. ¿Eh?... ¡Cuidado!- Grito Leo con fuerte tono.

Aquel grito del joven mago de Lamia Scale se centró en que el vio con sus verdes ojos como uno de los cientos soldados de Spriggan Tail que yacían a sus alrededores se había posicionado detrás de Tsuna mientras estaba a punto de acercar la puntiaguda lanza que sujetaban sus manos a la espalda de este.

Pero antes de que esta letal arma llegara a apuñalar al joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación, el soldado que la sostenía con firmeza término siendo completamente paralizado al ser rodeado de pies a cabeza por un frio y duro hielo tras haber sido golpeado por una ráfaga de viento helado que surgió de la mano derecha de una joven de largos cabellos de color azul oscuro al igual que sus serios ojos.

-¿Se encuentra bien, Tsuna-sama?- Preguntaba Raine seriamente.

-Oh, Raine. Con que tú también estas aquí… ¿Cómo?- Preguntaba el joven pelirosado sin una pizca de preocupación por lo que acaba de pasar.

-Tch, sigue llamándolo con lo el "Sama"…- Pensaba Leo con una pequeña vena de ira en su frente.

-Habrá tiempo para las explicaciones después. No sabemos cómo llegaste aquí, pero me alegra que hayas venido, Tsuna. Podremos encárganos de estos tipos más rápido- Dijo Sophia seriamente.

-¡Si, no habrá problema! ¡Patear traseros de los Spriggans es la razón por la me entrene todo este último año!- Contesto Tsuna sonriente mientras chocaba fuertemente sus puños.

-¡Maldito mocoso, nos está subestimando demasiado!- Dijo uno de los enmascarados soldados de Spriggan Tail furioso.

-¡Es verdad! ¡Nosotros somos muchos más que ustedes!- Exclamaba otro soldado en el mismo tono.

-Entonces, ¿Qué les parece si volvemos un poco más parejas las cosas?-

-Es verdad. No les molesta que nos unamos, ¿Verdad?-

Al simple instante de haber escuchado esas voces que los jóvenes magos de Earthland, sobre todo los de Fairy Tail, reconocieron; cada uno de los presentes en aquella rocosa zona rodeada de montañas dirigieron sus mirares hacia la dirección de donde estas provinieron. Y al hacerlo, los jóvenes magos de Earthland y los soldados de Spriggan Tail presenciaron cómo un total cuatro jóvenes salieron de la entrada a la gran cueva donde las tres "Face" de Helland se encontraban.

Más específicamente hablando; eran la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail acompañada por el joven Dragon Slayer de Rayo, la joven Dragon Slayer Blanca y la joven Dragon Slayer de las Sombras, todos de la Cuarta Generación.

-¡Marcus-san!- Hablo Raine con una gran sonrisa de felicidad.

-¡Sorano!- Nombraba Sophia en el mismo estado.

-¡Lisa!- Dijo Leo de igual manera con una leve sonrisa.

-¡A…! ¿Quién es esa?- Reaccionaba Tsuna con confusión.

-¡Soy Alicia obviamente! ¡¿Cómo no me reconoces, Tsuna?!- Preguntaba la joven de cortos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente molesta.

-¡¿Eh?! ¡¿En serio?! ¡¿Qué le paso a tu cabello?!- Preguntaba el joven pelirosado con gran asombro.

-¿Solamente por eso no la reconoces? ¿No son amigos de la infancia?- Mencionaba Lisa con una gota de sudor bajando por su cabeza.

-Nosotros también tenemos preguntas, ¿Pero qué tal si los dejamos para después? ¡Acabamos con estos tipos de una vez, Tsuna!- Dijo un serio Marcus liberando algunos relámpagos de su herido cuerpo.

-…- Tsuna paso de estar confundida a mostrar una gran sonrisa- ¡Si, con mucho gusto!-

-¡Vamos! ¡Todos juntos!- Exclamo Alicia con feroz seriedad.

-¡Sí!- Contestaron Leo, Raine, Sophia, Lisa y Sorano con ferocidad.

-¡Maldición! ¡Desgraciados niños creídos! ¡Mátenlos a todos!- Exclamaron varios de los realmente molestos soldados de Spriggan Tail.

Siendo consumidos por una realmente gran ira que surgía desde lo más profundo de sus seres; cada uno de los cientos de soldados de Spriggan Tail que quedaban en aquella rocosa y montañosa zona arremetieron con sus letales armas hacia los jóvenes que eran sus enemigos. Pero antes de llegar a ellos, cada uno de estos jóvenes magos de Earthland que poseía unas serias miradas en sus ojos preparaba sus magias para luego respectivamente gritar al unísono…

-¡Karyu no Hoko!-

-¡Rairyu no Hotengeki!-

-¡Grand Chariot!-

-¡Holy Ray!-

-¡Eiryu no Yokugeki!-

-¡Hyoma no Gekiko!-

-¡Hyoma Zero no Rasen!-

Tsuna lanzando una vez más una enorme oleada de ardientes llamas de su boca con un poderoso aullido bestial, Marcus disparando de sus manos una colosal reunión de rayos con la forma de una gran lanza, Alicia generando un total de siete gigantes rayos de luz doradas de los círculos mágicos a su espalda, Lisa disparando de sus manos una incontable cantidad de rayos de luz blanca de sus manos, Sorano generando un par de oleadas de sólidas y cortantes sombras al extender sus manos hacia adelante, Leo volviendo a lanzar una gran ráfaga de hielo con su fuerte grito y Raine generando una enorme espiral del mismo hielo para matar demonios.

Con cada uno de esos increíblemente poderosos hechizos lanzados al unísono y combinados en una monstruosamente colosal tormenta de magia que atrapado a cada uno de sus enemigos con negras armaduras en sus interior. Y justamente a unos minutos antes de que la joven de cortos cabellos negros y ojos cafés que pertenecía al Ejército Revolucionario saliera también de la entrada a aquella cueva.

-¡Oigan, chicos! ¡¿Qué fue ese ruido?! ¿Están todos…bien…?-

Al simple nanosegundo después de que la llamada Serena "Sena" Dragneel saliera de la cueva, ella se quedó completamente sin palabras al presenciar cómo cada uno de los cientos y cientos de soldados de Spriggan Tail yacían regados por diferentes zonas del rocoso suelo mientras sus cuerpos y armaduras poseían severas heridas como numerosos quemaduras, cortes y moretones. Y todo mientras los jóvenes magos de Earthland se encontraban reunidos en el centro de aquel valle.

-N-No puede ser…M-Más de trescientos soldados de Spriggan Tail vencidos por solo siete personas…S-Si no supiera que estos tipos vencieron a los generales me sorprendería…mucho más de lo que estoy ahora…- Pensaba Sena en shock.

-¿Eh?...Hola, Sena, ¿Cómo te va?- Preguntaba Tsuna amigablemente.

-H-Hola, Tsuna…Me va… ¿Eh? ¡¿Tsuna?! ¡¿Tu qué haces aquí en Helland?!- Preguntaba Sena con repentina sorpresa.

-Estábamos a punto de hacerle la misma pregunta- Comento un serio Marcus

-Bueno…pasaron muchas cosas-Contestaba el joven Dragneel entre risas.

-Puedo escucharlo…Se te olvido, ¿Verdad?- Dijo Sophia sin mucha sorpresa.

-Ah…- Paso Tsuna a sudar con mucho nerviosismo.

-Es lo mejor. Si ese idiota les explica las cosas, no las entenderán muy bien. Yo me encargare de explicarles la situación, magos de Earthland…y Sena-

Al momento de escuchar aquella voz, cada uno de los ocho jóvenes presentes en aquel rocoso valle lleno de inconscientes y heridos soldados de Spriggan Tail volteó su mirada y observaron como un joven de su misma edad se les acercaba. Un joven al que Tsuna le sonrió de gran manera. Un joven que provocaba una gran expresión de shock en los rostros de Marcus, Alicia, Lisa, Sorano, Sorano y Sophia. Un joven que Leo no conocía. Un joven que provocaba que Sena abriera sus ojos cafés con una gran sorpresa decorada con algunas lágrimas de felicidad.

-Ha pasado mucho tiempo, ¿Verdad?- Dijo el Rin Hellbrand de Helland con una pequeña pero calida sonrisa.

-¡Rin!- Exclamaba Sena con gran facilidad.

Nombrando a este joven de cortos cabellos blancos, ojos grises y vestido con ropas negras; la llamada Serena "Sena" Dragneel llena de felicidad no tardo nada en correr hacia este para rodear su cuerpo bien entrenado con sus dos brazos en un cálido brazo. Todo mientras la mayoría de los jóvenes magos de Earthland seguían sumamente sorprendidos al ver la presencia de aquel joven.

-¡E-Ese es…!- Hablaba Marcus con un enorme asombro.

-¡R-Rin Hellbrand…!- Nombraba Alicia en el mismo estado.

-¡No puede ser…Pero el…!- Trataba de hablar Raine ante la impresión.

-¡Ah! ¡Maldición, lo sigo olvidando! ¡Este es un mundo paralelo, chicos! ¡Ese es sin duda Rin Hellbrand, pero no el que nosotros conocíamos, chicos!- Menciono una Sophia con una repentina seriedad.

-¡Ah!- Exclamaron los demás jóvenes magos al recordar aquella información.

-E-Es cierto…- Hablaba Sorano penosamente.

-Demonios, todo este asunto de mundos me da dolor de cabeza…Ya quiero regresar a casa…- Comentaba Lisa entre suspiros.

-¿Realmente no recordaron algo como eso? Ustedes sí que son tontos olvidadizos- Comentaba Tsuna creídamente mientras en realidad pensaba-…Aunque yo también se me olvido eso al verlo-

-Puede escucharte…- Pensaba Sophia con una gota de sudor bajando por su cabeza.

-Entonces, ¿Todos ustedes conocen al doble de ese tipo en nuestra mundo?- Preguntaba Leo con confusión e interés.

-Si…es una historia algo complicada…Pero podría decirse que era nuestro amigo…- Contestaba Alicia con una ligera sonrisa.

Mientras los jóvenes magos de Fairy Tail, las dos magas de Sabertooth y la joven maga que trabaja para el consejo mágico le explicaban al joven mago de Lamia Scale como conocían al Rin Hellbrand que provenían de Earthland; los dos miembros del Ejército Revolucionario de Helland ahí presentes continuaban con su abrazo uno al otro durante varios segundos y con gran felicidad. E incluso tras separarse, las sonrisas en sus rostros no desaparecieron.

-Rin…En serio, en serio me alegra poder verte de nuevo…- Decía Sena sonriente y con leves lágrimas en sus ojos cafés.

-Si…Digo lo mismo, Sena. Todo este último año fue realmente difícil. Cada día, cada minuto pensaba que era lo que te había pasado…Incluso llegaba a considerar lo peor. Pero realmente jamás considere que estuvieras en otro mundo. Me costó bastante creerlo cuando Tsuna me lo dijo…aunque no me tarde nada en alegrarme- Decía Rin con un alivio en su voz y una pequeña sonrisa en su rostro.

-¿Tsuna?... ¡Es cierto!- una seria Sena volteo su mirada a los jóvenes magos- ¡Tsuna, ¿Qué haces tú aquí en Helland?! ¡La máquina que los científicos de Fiore construyeron no estaba todavía perfeccionada y solo debería haber servido para un viaje a Helland¡ ¡Entonces, ¿Cómo…?!-

-¿Eh?...-Tsuna dejo de conversar con sus compañeros a su alrededor-…Bueno, tras vencer a ese falso Happy, el saco una clase de esfera y tras un brillo yo solamente aparecí en una base de los Spriggans que fue donde me encontré con Rin, ¿No es verdad, Rin?-

-¿Falso Happy? ¿Esfera?- Repetía la llamada Serena "Sena" Dragneel.

-Por eso dije que me dejaran explicar a mí. Me costó bastante entender lo que decía este tipo con cerebro rostizado…- Hablaba el joven de blancos cabellos cortos ahí presente-…Al parecer; luego de que este idiota derrotara al general de Spriggan Tail, Blue, este utilizo alguna clase de tecnología portable e esférica que le permitió viajar entre Earthland y Helland para poder escapar. Pero sus planes no resultaron tan bien, ya que aparte de que no pudo salvar su vida, también termino transportando a Tsuna a este mundo. Que él y yo nos encontráramos debía ser cosa del destino o algo así-

-¡¿Q-Que?! ¡¿Los Spriggans fueron capaces de convertir su tecnología de viaje entre mundos en aparatos portables?! ¡No lo puedo creer…! ¡¿Qué tan grandes son sus avances con esta tecnología…?!- Reaccionaba la joven de cortos cabellos negros con asombro.

-¿Eh?- Reaccionaba el joven Hellbrand con un leve asombro reflejado en sus grises ojos.

-¿Rin? ¿Qué pasa con esa cara?- Preguntaba la joven Dragneel confusa al observar a su amigo.

-No…Es solo que no pareces sorprendida de que Blue haya sido derrotado por ese tipo. Yo no le creí nada cuando Tsuna me lo dijo. Sinceramente, contándome esa historia y llamándose igual que tu fallecido hermano…Llegue a pensar que era un subordinado de Spriggan Tail tratando de engañarme-

Ah, con era eso…Bueno, entiendo que te cueste creerlo. Antes, si me hubieras dicho que Tsuna o alguno otro de ellos derroto a alguno de los generales de Spriggan Tail…Seguramente hubiera dicho que fue un borroso sueño. Pero tras ver sus habilidades y determinación con mis propios ojos…Ahora lo se…Ellos…Los magos de Fairy Tail…de Earthland…son nuestra esperanza- Dijo Sena con una sonrisa.

-…- Rin continuo con la sorpresa en su mirada grisea para después volver a sonreír levemente-…Si tú me lo dices…No tengo ninguna razón para no creer que sea cierto. Más bien, con este paisaje es difícil no hacerlo, ¿No crees?-

-Si…Tienes razón- Decía Sena observando los cientos de soldados de los Spriggans inconscientes y severamente heridos a sus alrededores rocosos.

-Mmm…Parece que se llevan bastante bien- Comentaba Lisa observando a los dos jóvenes miembros del Ejército Revolucionario a la distancia.

-Es verdad- Apoyaba una tranquila Sorano.

-No podemos decir que se llevaban igual de bien que nuestra Serena y Rin…pero…sin duda son buenos compañeros…igual que ellos- Dijo Marcus seriamente.

-Si. Supongo que algunas cosas realmente no cambian sin importar si estamos en otro mundo- Decia Alicia con una pequeña sonrisa.

-Es verdad- Apoyaba Sophia calmadamente.

Entonces, ¿Realmente el Rin Hellbrand de nuestro mundo murió al proteger a Serena?- Preguntaba Leo con serio interés.

-Si. Costo mucho creer que el fuera nuestro enemigo en algún momento- Contestaba Raine con leve tristeza.

-No sé cómo…Pero espero que tu también puedas volver a ver a Rin como nosotros…Serena- Pensaba un serio Tsuna para después utilizar su mano izquierda para sostener su vendado brazo derecho-…Y si llega el momento…No dejare que aquella situación por la que sufriste tanto vuelva a pasar…Utilizare esto para evitarlo…Sin duda-

El tiempo iba avanzando mientras palabras eran intercambiadas y pensamientos fluían entre aquellos jóvenes magos de Earthland y los jóvenes miembros del Ejército Revolucionario de Helland en aquel rocoso valle rodeado de grandes montañas y lleno de incontables hombres y mujeres vestidos en dañadas armaduras negras de acero, con gravemente heridos cuerpos y en un estado de inconciencia. Hasta que…

-Es verdad. Se me había olvidado preguntarte algo muy importante, Sena- Dijo Rin seriamente.

-¿Eh? ¿Qué cosa?- Preguntaba Sena con interés.

-Sena…-Hablo el joven peliblanco-…Cuando Tsuna y yo veníamos aquí, el vehículo mágico donde nos encontrábamos se detuvo. Pensé que era algún daño en la lacrima o algún otro componente…Pero no lo era…Simplemente dejo de funcionar. Pero luego recordé donde te encontrabas y resolví que estaba pasando, pero aun debo preguntártelo directamente. Sena… ¿Acaso tu…encendiste "Face"?-

-…- Manteniendo una seria expresión en su rostro por unos segundos para luego mostrar otra leve sonrisa, Sena dijo-…No fui solamente yo sola…Marcus, Lisa, Sorano, Sophia y Alicia…E incluso Tsuna, Leo, Raine me ayudaron de alguna forma…No…no solamente ellos. Cada mago de Earthland que está luchando contra Spriggan Tail me presto su fuerza…Gracias a ellos…"Face" ha sido encendida. La magia de Helland…ha sido eliminada-

-Si eso es realmente cierto, nosotros no debimos ser los únicos que lo notamos. Cada miembro del Ejército Revolucionario debe estar en estos momentos moviéndose. Sin magia y la mayoría de nuestros enemigos estando en Earthland…Una verdadera revolución está ocurriendo- Explicaba el joven Hellbrand con serio tono.

-Es verdad. Aunque el debió ser la primera persona en notarlo, no puedo esperar a poder decírselo a Zeref-san en persona- Dijo la llamada Serena "Sena" Dragneel con felicidad.

En el siguiente instante después de que la joven de cortos cabellos y ojos cafés dijera esas últimas palabras con gran alegría; el joven de cortos cabellos blancos y ojos grises en frente de ella volvió a cambiar su expresión. En aquel momento, Rin abrió instantáneamente sus gríseos ojos con una tenue sorpresa para luego eliminarla y cambiarla por una baja mirada llena de rabia y frustración también expresada en sus muy firmemente apretados puños. Esto era que Sena notaba claramente.

-¿Eh? ¿Rin?- Nombraba una joven Dragneel con confusión.

-¿Eh?- También notaron confusos los jóvenes magos a la distancia.

-S-Sena…hay algo…que necesito decirte- Hablaba Rin con un tono algo lleno de ira y tristeza.

-¿A-Algo que decirme? ¿Qué es, Rin? ¿Por qué pones esa cara?- Preguntaba Sena con un temeroso interés.

-Tch…- Apretaba Rin sus dientes al igual que sus puños al punto de hacerlos sangrar levemente a través de sus guantes negros-…No hay una forma fácil de decir esto…así que solamente lo diré. Sena…El Líder del Ejército Revolucionario, Zeref Dragneel…Ha muerto-

Al simple nanosegundo en que las palabras de su compañero llegaron a los bordes de sus oídos; la llamada Serena "Sena" Dragneel no pudo hacer nada para evitar ser completamente poseída por un profundo shock que era demostrado a través de sus ojos cafés que se encontraban abiertos de gran manera y con gran horror. Los jovenes magos de Earthland también se sorprendieron a escuchar aquellas palabras del llamado Rin Helland, pero nada comparado a la reacción de la joven Dragneel.

-¿Q-Que Z-Zeref-san esta…? O-Oye, Rin…P-Para ser una broma…v-va demasiado lejos…- Hablaba Sena en estado de shock.

-Sena…no es ninguna broma. Nuestro líder ha dejado este mundo- Hablaba Rin con una rabia y tristeza mezclada con su seriedad.

-¿H-Ha…dejado…?- Sena paso a sujetar el negro abrigo que Rin vestía con leve fuerza- ¡¿C-Como?! ¡Z-Zeref-san era una de las personas más listas de Helland! ¡Era el líder de nuestro ejército! ¡¿C-Como fue que pudo perder su vida?!-

-Este último año que no estuviste en este mundo horrible…las cosas empeoraron…-Hablaba Rin-…Con Spriggan Tail conquistando los pocos ejércitos, regiones y reinos que se les oponían y nuestros soldados muriendo en misiones de rescate o conquistas fallidas, más la ira que sintió al creer que tú, una de sus mejores oficiales y ultima de su familia había muerto; Zeref ya no pudo más. Tomando la mayoría de nuestras armas y cualquier hombre y mujer que le siguiera, Zeref-san dirigió un ataque contra la base principal de los Spriggans…pero fue en vano. Ya estaba esperándolos-

-¿El ejercito de Spriggan Tail…?- Preguntaba Sena todavía en un profundo shock.

-No…peor…El Emperador- Dijo Rin con un realmente serio tono.

-¡¿El Emperador?!- Reaccionaba Sena con una intensa y horrenda sorpresa.

-¡Ese bastardo enmascarado…!- Hablo Tsuna apretando sus puños con tremenda rabia.

-¡P-Pero…N-Nunca h-habíamos escuchado que El Emperador luchara personalmente alguna batalla…!- Decía la joven de cortos cabellos negros intensamente.

-Si. Yo me sorprendí tanto como tú al escucharlo…-Seguía hablando Rin-…Aunque yo no estuve presente en aquella batalla al estar en una misión de infiltración en el momento, pude escucharlo al interrogar a los soldados que recogieron los cadáveres de nuestros compañeros. Ese día…No hubo rehenes, ni castigos ni siquiera una batalla…Solamente muerte. Aunque nadie sabe exactamente que paso…se sabe que aquel día…Cientos de miembros del Ejército Revolucionario incluyendo su líder…murieron en menos de un segundo. Nadie…aparte del El Emperador-

-¡¿En menos de un de segundo?! ¡¿Lo dices literalmente?!- Reaccionaba Lisa con asombro.

-Eso no puede ser. Ni siquiera personas como los generales pudieran encargarse de cientos de personas en un segundo… ¿Verdad?- Mencionaba un serio Leo.

-Quien sabe. El Emperador fue el tipo que destruyó completamente el brazo de Tsuna con el simple contacto con su piel. Quien sabe de lo que es capaz- Dijo Marcus seriamente.

-¡N-No puede ser…Zeref-san…mis compañeros…!- Hablaba Sena cambiando el shock por un tono de suma tristeza.

Tras aquellas últimas palabras; la llamada Serena "Sena" Dragneel que se encontraba poseída por una tristeza de inmenso tamaño simplemente bajo su mirada de ojos cafés guiada por aquel sentimiento. Una mirada que se vio cubierta por la sombra causada por los mechones de su corto cabello de color negro mientras era mirada con tristeza y lastima por los compañeros que la rodeaban en aquella zona.

-Sena…- Hablaba Alicia tristemente igual que los demas.

-…- Se quedaba Tsuna en serio silencio.

-Sena, escucha. No debes culparte. Aunque tú estuvieras aquí, no hubiera nada que pudieras cambiar. Tu…-

Antes de poder continuar hablando; el rostro del joven de cortos cabellos blancos y ojos grises fue invadido una vez más por un sentimiento de asombro al simple instante en que la joven de cortos cabellos negros que yacía en frente de él, volvió a levantar su mirada de ojos cafés. Incluso tras la noticia que le había dado; el llamado Rin Hellbrand podía observar claramente como la llamada Serena "Sena" Dragneel demostraba una gran determinación a través de la seria mirada que mostraban sus hermosos ojos.

-¿Culparme?- Hablaba Sena en serio tono- Yo no hago algo como eso. Más bien…No tengo tiempo para hacerlo. Tampoco para lágrimas. Puedo sentirme triste en cualquier otro momento y liberar todas las lágrimas que quiera…Pero ahora mismo yo…Nosotros estamos ocupados. Aunque hayamos activado "Face" y eliminado la magia de Helland, todavía quedo mucho por hacer para lograr la paz que queremos, Rin. Estoy seguro que Zeref-san diría lo mismo-

-Sena…- Nombraba el joven Hellbrand con asombro en su ser.

-I-Increíble…Sinceramente pensé que iba a ponerse a llorar tras recibir una noticia como esa…Posiblemente yo lo hubiera hecho…- Decía Lisa sorprendida.

-Sena-sama sí que es fuerte, ¿Verdad?- Comentaba Sorano en el mismo tono.

-¡Obviamente!- Decía Tsuna mientras mostraba una gran e orgullosa sonrisa en su rostro.

-Por el momento…Solo tenemos un objetivo…- una seria Sena dirigió su mirada a los jóvenes magos de Earthland a sus espaldas-…Ese es…Enviarlos a todos ustedes de regreso a Earthland para que derroten de una vez por todas a lo que queda de Spriggan Tail-

Al simple momento de que aquellas palabras de la joven miembro del Ejército Revolucionario alcanzaran sus oídos; Lisa, Sorano, Sophia, Leo, Raine, Alicia, Marcus y Tsuna no presentaban ninguna emoción en sus respectivas miradas aparte de una determinante seriedad.

-Es verdad…Esta batalla todavía no ha terminado- Dijo Marcus con un serio tono.

-Esos malditos todavía siguen estando haciendo de las suyas en nuestro mundo- Apoyaba una furiosa Lisa a su primo.

-No podemos permitir que eso continúe- Dijo Sorano seriamente.

-Mientras ellos sigan en Earthland, las fuerzas de los Spriggans deben poder seguía magia todavía- Mencionaba una seria Sophia.

-Con magia o sin ella, nosotros los derrotamos. Apuesto que nuestros compañeros en nuestro mundo piensan lo mismo- Decía Alicia con seriedad.

-Alicia-san tiene razón- Apoyaba una seria Raine.

-Nosotros no podemos quedarnos de brazos cruzados. Debemos ir para ayudar a terminar esta guerra lo antes posible- Dijo Leo con el mismo sentimiento.

-¡Bien, entonces está decidido!- Hablaba Tsuna seriamente para luego chocar sus puños con notable fuerza- ¡Regresaremos a nuestro mundo para terminar de patearle los traseros a esos malditos de Spriggan Tail! ¡Incluyendo a ese maldito bastardo enmascarado! ¡Esto sí que me pone más que encendido!-

Mientras tanto…En Earthland…

En el basto Reino de Fiore; numerosas batallas de gran intensidad habían ocurrido en cada una de sus ciudades y otros lugares entre más de un millón de soldados de Spriggan Tail y cientos y cientos de magos de diferentes gremios y del consejo mágico. Pero ahora que el nublado cielo de aquel primer día de una guerra entre mundos paralelos se había tornado negro, las batallas en Fiore habían cesado momentáneamente luego de que ambos lados habían perdido gran parte de sus fuerzas.

Una zona terrosa rodeada por grandes montañas y profundos bosques y en donde se encontraba un conocido joven de diecinueve años era uno de los lugares de Fiore poseídos por aquella momentánea calma.

Más específicamente hablando; era un joven de aspecto rudo y notablemente musculoso que poseía una larga y puntiaguda cabellera negra que llegaba hasta su espalda y estaba amarrada en forma de cola de caballo, unos filosos ojos de color marrón, múltiples piercings de hierro decorando su rostro y con una vestimenta basada en una bandana roja amarrada alrededor de su frente, una sudadera verde, un largo y abierto abrigo de cuero negro sin mangas, unos jeans grises, unas botas negras, y la marca negra de Fairy Tail en su robusto hombro izquierdo.

Sin mencionar que este joven que era un Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación se encontraba acompañado por un pequeño gato humanoide que poseía un pelaje negro como pantera, unos pantalones marrones, una pequeña espada colgando en su espalda y la marca de Fairy Tail blanca grabada en su espalda. Ambos seres yacían sentados en el terroso suelo de aquella zona.

-Maldición, ¿Por qué demonios tuvimos que quedarnos aquí? Estoy aburrido- Decía Ryos quejosamente.

-Bueno…-Hablaba Pantherlily-…Puede que eso sea nuestra culpa. Acabamos con todos muy rápido-

La razón de las palabras del pequeño Exceed negro eran la incontable cantidad soldados hombres y mujeres de Spriggan Tail que poseían sus negras armaduras de acero seriamente dañadas y sus cuerpos gravemente heridos mientras yacían profundamente inconscientes por varias partes del terroso suelo donde el joven Redfox y su compañero felino se encontraban tranquilamente sentados.

-Bueno, puede que tengas razón, Lily…Pero aun así culpo a mi maldito viejo. ¿Por qué tuvo que dejarnos aquí e irse con mi mama? Le daré un buen golpe cuando vuelva a verlo- Comentaba Ryos con bastante enojo en su tono.

-No había otra opción, Ryos. Todavía había búnkeres de personas sin protección. Si hubiéramos más gente de Fairy Tail a ellos, Magnolia se hubiera quedado sin protección. Nuestro grupo tuvo suerte de que solamente nos tocaron unos simples soldados. Gracias a eso pudimos dividirnos y cubrir más terreno- Explicaba Lily tranquilamente.

-Eso ya lo sé, pero aun así…- Decía inconforme el Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación.

-Entiendo que estés impaciente, Ryos- Volvía a hablar Lily- Pasaste un largo tiempo entrenando y perfeccionando tus habilidades y todavía no has enfrentando a alguien que te haya dejado probarlas al máximo, pero esta guerra no es un juego. Es una guerra. Si nosotros nos vamos a buscar un oponente fuerte, es posible que la gente en el bunker oculto en el bosque tras nosotros sea atacada por más enemigos y terminen…-

-Te dije que ya lo sé, Lily…No necesito ningún sermón…Yo… ¿Eh?- Ryos cambio su tranquilidad por una pequeña expresión de sorpresa.

-Ryos…- Hablo Lily en serio tono.

-Si…alguien viene hacia aquí- Dijo Ryos seriamente.

Cambiando las direcciones de sus respectivas miradas hacia el mismo lado; el joven de largos cabellos negros y el Exceed negro observaron una nube de polvo que se encontraba lejanamente a ellos. Una nube de polvo que rápidamente se iba haciendo más grande más tarde se identificó como el rastro que formaba un vehículo mágico con la forma de una camioneta a todo terreno que avanzaba velozmente.

Un vehículo mágico que termino deteniéndose cuando estuvo a simplemente unos pocos metros del joven el Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación y el Exceed negro a su lado, los cuales se pusieron de pie mientras observaban a aquel transporte en frente de ellos.

-Este vehículo…Es igual al que nosotros vinimos, ¿Verdad?- Mencionaba Ryos en serio tono.

-Sí, ¿Pero quién será?- Preguntaba Lily con interés.

-Este olor es…- Hablaba el joven de largos cabellos negros amarrados en una cola de caballo.

Mientras Ryos y Pantherlily hablaban tranquilamente, las puertas de aquel vehículo mágico en frente de ellos se abrieron y permitieron la salida de una joven de diecinueve años de edad que poseia cierto parecido con el llamado Leo Vastia que ahora mismo se encontraba en Helland.

Una joven de largos cabellos amarrados en una cola de caballo con una cinta azul y con un color rosado claro aparte de los mechones en su frente que eran de un color blanco, unos levemente filosos ojos verdes y que vestía su curvilíneo y voluptuoso cuerpo con un vestido corto de color rojo con un escote levemente notable y mangas largas y unas botas largas de color negro, sin mencionar que la marca de Lamia Scale se encontraba en el lado derecho de su pecho.

-Tu eres…Ur, ¿Verdad?- Nombraba Ryos al ver a la otra gemela Vastia.

-Ryos, Pantherlily…Ha pasado tiempo. Me alegra ver que están bien- Dijo Ur amablemente mientras mostraba una sonrisa a los magos de Fairy Tail.

-Tú, ¿Qué haces aquí?- Preguntaba el Exceed negro con pequeña confusión.

-Bueno, supongo que es normal que no lo sepan- Mencionaba la joven Vastia con una leve sonrisa amistosa.

-¿Qué cosa?- Preguntaba el joven Redfox interesado.

-Su gremio, Fairy Tail, fue capaz de mandar un mensaje a los otros gremios. Nos explicaron los planes de Spriggan Tail para tomar de rehenes a la gente en los búnkeres de seguridad. Al escuchar eso no pudimos quedarnos tranquilos y aprovechando la tranquilidad de la noche, los demas gremios en Fiore enviaron parte de sus fuerzas a otros búnkeres. No dejaremos que Fairy Tail se encargue de todo en esta guerra- Explicaba Ur sonriente.

-Con que refuerzos, ¿Eh? Es tranquilizador- Respondió Lily calmadamente.

-Yo diría "De nada", pero…- La joven maga de Lamia Scale observaba los cientos de soldados inconscientes a sus alrededores-…Parece que ustedes ya se encargaron de todo por este lugar. I-Increíble, ¿Se encargaron de todos esos soldados solamente ustedes dos?-

-Solamente de la mitad. Gajeel y Levi también nos ayudaron. Pero ellos fueron a vigilar otro bunker- Dijo Pantherlily todavía calmado.

-Eso es lo que dices, pero apuesto que el maldito de mi viejo solamente quería estar solo con mi mama para empezar a coquetear. Esos dos…- Decía el joven Redfox molestamente.

-B-Bueno…No puedo decir que no lo intentaran…- Dijo Lily con gotas de sudor bajando por su cabeza.

-Entonces, supongo que vine en vano, ¿Verdad?- Comentaba Ur entre leves risas.

-No, no realmente…Si quieres puedes ayudarnos con lo siguiente- Dijo Ryos tranquilamente.

-¿Eh? ¿Lo siguiente?- Repitio la joven Vastia con confusión.

-Si…-Hablaba Ryos-…Ya yo lo dije…Alguien viene hacia aquí-

Tras aquellas últimas palabras; el joven de largos cabellos negros amarrados en una cola de caballo pasó a apuntar su seria mirada de filosos ojos marrones en dirección al nubloso cielo que se presentaba en la zona donde yacía, y lo cual provoco que el serio Exceed negro y la joven de largos cabellos rosados con un mechón blanco a su lado también apuntaran sus respectivas miradas hacia esta dirección.

Con la mirada de dos magos de Fairy Tail y una maga de Lamia Scale apuntada al oscurecido cielo de Fiore que se presentaba sobre la zona donde ellos estaban, este no tardó mucho en cambiar. En menos de unos segundos, las densas nubes que decoraban el cielo anochecido de aquella zona fueron atravesadas por un objeto de gran tamaño.

Un objeto que no tardó mucho en mostrarse mejor como un enorme barco mágico que volaba lentamente por los cielos y que se encontraba acorazado con bordes de un reluciente acero negro y que presentaba en cada uno de sus lados y sus grandes banderas y velas una marca que Ryos, Pantherlily y Ur reconocieron instantáneamente.

-¡E-Eso es…! ¡¿Un acorazado de Spriggan Tail?!- Reaccionaba Ur con un gran horrorizado asombro.

-¡Tch! ¡Esos malditos no dejan de venir incluso de noche…! ¡Y presiento un poder mágico más fuerte que todos los enemigos que hemos enfrentado hasta ahora, Ryos…!- Decia Lily seriamente mientras extendia sus blancas alas y tomaba la pequeña espada colgada en su espalda.

-Si…-Ryos paso a mostrar una gran sonrisa en su rostro-…Parece que por fin llego alguien para probar mis habilidades. ¡Gee hee!-

Aun en la tranquila noche de Fiore, una nueva batalla está a punto de comenzar…

Continuara…