Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Tercer Arco
Capítulo 38/110: ¡No Soy Humana!
La guerra entre los mundos paralelos de Earthland y Helland se intensifica cada vez más en los terrenos pertenecientes a ambos. Hasta el momento; los generales de Spriggan Tail conocidos como Devil, Icicle, Quake, Blue, Volt, Darkness y Blood han caído en feroces combates contra los jóvenes magos de Eathland. Y el combate más reciente en acabar fue el de Ryos contra la llamada Miracle, y sus subordinados, String y Tree.
Y tras haber salido vencedor en este combate; Ryos se sorprendió de gran manera al descubrir que la verdadera identidad de esta general de Spriggan Tail era la Mavis Vermllion de Helland y la cual le pedía cooperar para vencer al Emperador, quien la tenía amenazada para ser subordinada desde hace varios años. Pero antes de que Mavis revelara cierta información sobre El Emperador; el Purehito y Warrod de Helland terminaron siendo letalmente heridos por un ataque del general de Spriggan Tail que acababa de aparecer, Justice, quien quería acabar con la vida de la traidora de su ejército.
Pero aquel general de Spriggan Tail termino siendo vencido tras haber recibido un poderoso ataque por parte de un Ryos guiado por las indicaciones y el sacrificio de Mavis, quien deseaba vengar la muerte de sus amigos. Y tras haberle cedido la información al joven Redfox sobre El Emperador, aquella que era conocida como "La que Crea la Victoria" termino partiendo también de aquel mundo…
…Continuación…
-Tu…- Dijo Ryos observando a aquella mujer de larga cabellera rubia.
Con una calmada actitud, el joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación paso a caminar hasta posicionarse al lado del herido cuerpo de la joven mujer de larga cabellera color rubio que se encontraba tendida en el terroso suelo para así poder arrodillarse a sus cercanías.
-¿Por qué lo hiciste? Si sabias que esa cosa iba a aparecer, simplemente pudiste habérmelo dicho. Yo hubiera podido esquivarlo- Preguntaba Ryos levemente serio.
-Es posible que lo h-hubieras hecho. P-Pero también p-pudiste haberte retrasado lo s-suficiente…como para que J-Justice t-te atacara por el mismo...N-No podía permitir q-que eso pasara. Q-Quería…que tu puño lo…a-alcanzara c-completamente…E-Esta me pareció la d-decisión c-correcta. A-Además…C-Creo…que q-quería que esto o-ocurriera- Explico Mavis con una pequeña sonrisa teñida con leves hilos de sangre.
-¿Eh? ¿A qué te refieres?- Preguntaba el joven pelinegro confuso.
-B-Bueno…Y-Yo deseo volver a ver a Purehito y Warrod…pero e-estoy segura que e-ellos se enojarían c-conmigo si me s-suicidara…D-De esta forma…Todos g-ganan, ¿No crees?- Contestaba aquella rubia mostrando una gran sonrisa a pesar de su situación.
-…- Permaneció Ryos en serio silencio.
-¿P-Porque no dices n-nada? N-No me d-digas q-que me tienes l-lastima- Decía Mavis entre leves risas ensangrentadas.
-No digas estupideces. Tu lastimaste a mis compañeros…eso nunca seré capaz de perdonártelo aunque estés muerta. Pero…aunque estés en el infierno…Espero que puedas encontrarte con ellos…tus amigos- Dijo Ryos seriamente.
-G-Gracias…por esas palabras. P-Pero m-mi tiempo e-es corto…t-todavía tengo algo que darte, ¿Recuerdas?- Hablo Mavis con un tono ahora más débil.
-¿La información sobre El Emperador?- Preguntaba el joven Redfox.
-Si. A-Aunque y-ya yo no este e-en este m-mundo…No quiero…q-que ese monstruo…se salga con la suya. A-Acércate…- Pedía la joven mujer de larga cabellera rubia.
Escuchando las débiles palabras de aquella joven mujer que ya se encontraba cerca del final de su vida, el joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación acerco sus oídos a los ensangrentados labios de esta y en ese momento, ella empezó a hablar. Pero escuchando los numerosos susurros que la Mavis Vermillion de Helland le contaba con un débil tono, Ryos no pudo evitar terminar abriendo sus filosos ojos marrones con notable asombro para luego terminar alejándose de ella rápidamente.
-¡O-Oye, ¿Es en serio lo que me estas contando?! ¡Parece una locura total!- Reaccionaba Ryos con total shock.
-¿C-Cual sería el punto de m-mentirte en este punto?- Hablaba Mavis débilmente aunque seriamente-…E-Escucha…D-Deben d-detener al Emperador…c-cueste lo que cueste…Sino no interesa si incluso d-derrotan a t-todas l-las fuerzas de Spriggan Tail…Si El Emperador…c-completa sus planes…Helland, Earthland y c-cualquier o-otro mundo…dejaran de existir. Fairy Tail…los magos que pueden…volver posible lo imposible…E-Estoy segura que u-ustedes…podrán hacerlo-
-…- Ryos colocaba una seriedad para opacar el asombro en su rostro-Si…puedes contar con nosotros-
-P-Pero en serio…N-No podía d-decirlo antes…P-Pero…E-Es un hermoso nombre- Hablaba Mavis sonriente.
-¿Eh?- Actuó Ryos algo confundido.
-Ah…-Hablaba Mavis mientras empezaba a cerrar lentamente su mirada-…Fairy Tail…Cola de Hada…Ja… ¿Las hadas tienen cola siquiera? E-Es un misterio que tiene c-cierto encanto, ¿Verdad?...A-Aunque vaya al cielo o al infierno…E-En el camino para encontrarme con Purehito y Warrod…E-Espero poder ver algunas…Hadas-
Justo después de haber terminado de decir esas palabras; la Mavis Vermillion de un mundo paralelo a Earthland termino de cerrar completamente sus hermosos y esperanzados ojos de color verde mientras una pequeña pero feliz sonrisa se presentaba en sus labios teñidos con delgados hilos de sangre. Y tras esto, un Ryos de seria actitud podía notar perfectamente como el infantil e herido cuerpo de esta general de Spriggan Tail ya no presentaba ninguna sola señal de vida mientras se encontraba a su lado.
-…- Se mantenía Ryos en silencio.
Sin decir nada, el joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación simplemente volvió a ponerse de pie mientras mantenía su seria actitud. Y volteando su mirada de filosos ojos marrones, este joven de larga cabellera negra pasaba a observar los fallecidos cuerpos del Purehito Gaebolg y Warrod Sequen de un mundo paralelo de Earthland que yacían en el terroso suelo a unos metros de su posición.
-Lo siento…- Pensaba Ryos-…Aunque en realidad no me caen bien, me gustaría darles a un menos un entierro apropiado, pero desgraciadamente no tengo tiempo para eso. Si lo que me dijo esa mujer es cierto…No tengo tiempo que perder. Pero lo menos lo primero será despertar a los demas. En mi estado actual, dudo que pueda luchar contra otro general sin ayuda…Maldición, luego de que termine esta maldita guerra tendré entrenarme aún más duro-
-¡Todavía no hemos terminado, maldito mocoso de hierro!-
Al simple momento de haber escuchado aquel fuerte grito lleno de efervescente odio hacia su persona; Ryos abrió sus filosos ojos marrones con enorme e horrenda sorpresa, y sin siquiera tener que voltearse, sabía que el Jellal Fernandez de Helland, quien poseía un cuerpo lleno de numerosas toxicas quemaduras recientes, se encontraba de pie detrás suyo mientras su mano derecha se veía rodeada por una brillante luz dorada.
-¡Es hora de que me ejerza mi justicia sobre ti!- Gritaba maniacamente el llamado por el nombre de "Justice".
-¡¿Q-Que?! ¡¿E-Este maldito sigue consiente incluso con todo el veneno con el que le ataque?! ¡D-Desgraciado monstruo…Demonios, no tengo suficiente fuerzas para contraatacar o moverme a tiempo!- Pensaba un nervioso Ryos tratando de darse la vuelta a tiempo.
-¡Este es el fin del camino para…!-
Pero antes de que el apodado como "El Manipular de las Estrellas" pudiera de terminar aquella feroz oración, él pudo sentir claramente un impacto de tremenda intensidad llegando al lado derecho de su rostro. Un impacto que se asemejaba bastante a un puño apretado con increíble firmeza mientras se clavaba cada más y más profundamente en su persona.
-¡¿Q…?!- Reaccionaba Justice con doloroso asombro.
-¡Atacar por la espalda…NO ES DE HOMBRES!-
Tras haber escuchado claramente aquellas palabras gritadas fervientemente por una feroz voz femenina de gran intensidad; el hombre de desordenados y cortos cabellos azules termino saliendo volando por los aires con notable potencia y sin nada de control en la dirección contraria a donde había venido este poderoso golpe clavado en su mejilla derecha.
Pero este general de Spriggan Tail no duro muchas más que unos segundos viajando frenéticamente por los aires ya que terminó estrellándose brutalmente con los numerosos grandes árboles que rodeaban aquella zona para quedar encerrando en una gigante densa nube de polvo que se levantó con su choque.
Y cuando estos montones de polvo se despejaron con las leves brisas del viento, se podía apreciar como el Jellal Fernandez proveniente de un mundo paralelo a Earthland, quien ahora poseía un notable moretón en su mejilla derecha y numerosos hilos de sangre saliendo de su boca faltante de algunos dientes, ahora sin duda se encontraba completamente inconsciente mientras yacía encima y de debajo de un gran número de destruidos árboles. Algo que un sorprendido joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación notaba.
-¿Q-Que demonios paso?- Se preguntaba Ryos confuso.
-Maldición…aprende a cuidar mejor tu propio trasero… ¿Q-Que harías si…un gran hombre como yo no estuviera cerca?-
Escuchando esta femenina pero débil voz; el joven Redfox se dio la vuelta para sorprenderse al ver a una joven de su misma edad que mostraba una ligera sonrisa mientras apenas podía mantener de pie a su herido cuerpo vestido con rasgadas prendas que eran un chaleco verde, pantalones blancos y botas marrones. Una joven que aparte de poseer una larga cabellera café y ojos negros, poseía la marca gris de Fairy Tail en su antebrazo derecho.
-¡Sonia!- Nombraba Ryos sorprendido.
-H-Hola…Ryos…P-Parece que me…debes u…-
Pero antes de poder terminar de hablar con un débil tono, el herido cuerpo de la joven Strauss perdió su mantener y estuvo a punto de caer al terroso suelo de no ser porque el joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación se acero a ello y la hizo apoyarse en su cuerpo que también estaba notablemente lastimado.
-D-Demonios...O-Olvida lo que iba a decir. C-Creo que acabas de pagarme, ¿V-Verdad?- Mencionaba Sonia entre leves risas.
-No te esfuerces tanto, tonta. Estas demasiado herida- Dijo Ryos mientras ayudaba a la pelicafe.
-M-Mira quien habla…Tu t-tampoco e-estas en el mejor estado, ¿N-No crees?- Decía la joven Strauss observando el herido cuerpo de su compañero.
-Estoy mejor que tú. No te quejes y deja que te ayude- Respondía el joven Redfox.
-Tch…No hay o-otro modo, ¿Eh?...Maldición, parece que soy un hombre más patético de lo que pensé…- Comentaba una Sonia algo frustrada.
Escuchando estas palabras por parte de la joven usuaria de Take Over a quien ayudaba a mantenerse de pie, el joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación de calmada actitud terminando apunto momentáneamente su filosa mirada de ojos marrones en dirección al apodado "El Manipulador de las Estrellas" que yacía herido e inconsciente entre una pila de destruidos arboles de aquella anochecida zona.
-Ah… -Suspiro Ryos para luego decir casi como susurro-…Bueno, aun ese estado tuyo, tu lograste salvarme de ese desgraciado. Al menos desde mi punto de vista, eres más hombre que yo, aunque eres una mujer…-
-¿Eh? ¿D-Dijiste algo?- Preguntaba Sonia con curiosidad.
-No, nada- Contesto el joven Redfox mostrándose indiferente.
-Mmm…Uh…-
Oyendo esos cansados gemidos de leve intensidad, tanto Ryos como Sonia voltearon sus respectivas miradas en dirección a donde provinieron y notaron como unos seres que yacían inconscientes en el terroso suelo empezaban a levantarse. Uno de estos seres era un pequeño felino humanoide de pelaje negro que vestía con unos pantalones marrones y portaba la marca de Fairy Tail en su espalda.
Mientras que la otra era una joven de 19 años de largos cabellos amarrados en una cola de caballo con una cinta azul y con un color rosado claro aparte de los mechones en su frente que eran de un color blanco, unos levemente filosos ojos verdes y que vestía su curvilíneo y voluptuoso cuerpo con un vestido corto de color rojo con un escote levemente notable y mangas largas y unas botas largas de color negro, sin mencionar que la marca de Lamia Scale se encontraba en el lado derecho de su pecho.
-Uh… ¿Estaba…inconsciente?...Mis recuerdos son borrosos… ¿Qué fue lo que paso?- Se preguntaba Pantherlily confuso.
-Ah…Me duele el estómago…- Decía Ur de igual manera mientras se levantaba.
-Lily, Ur...- Nombraba Sonia al ver a ambos.
-Oh, despertaron. Buena puntualidad- Comento Ryos calmadamente.
-Ryos…- Nombro Pantherlily tras verlo.
-Y… ¡¿Sonia?! ¡¿E-Estas bien?!- Preguntaba Ur con sorpresa y preocupación.
-B-Bueno…Mas o menos. C-Como puedes ver…a-apenas puedo mantenerme de pie…S-Soy un hombre patético, ¿No crees?- Contestaba la joven Strauss con una sonrisa.
-Eres una mujer…Y no eres nada patética. Me alegra ver que sigues como siempre- Decía la joven Vastia levemente aliviada.
-Oye, Ryos, ¿Qué fue lo que ocurrió? ¿Y la general de Spriggan y sus subordinados donde es…?-
Antes de continuar con su pregunta; el pequeño Exceed de negro pelaje termino fijándose a sus alrededores y observo con algo de asombro como a unos metros de distancia de su posición y en distintas dirección, los fallecidos cuerpos de la que él conocía como "Miracle" yacía en el terroso suelo al igual que los cuerpos de los nombrados como "String" y "Tree". Y el antiguo soldado del mundo de Edolas notaba también el cuerpo de un inconsciente hombre de cabellos azules debajo de una pila de árboles. Sin mencionar que Pantherlily también reconocía los rostros de todos estos seres antes enmascarados.
-¿Q-Que demonios…?...Están muertos…Además esos rostros…E incluso Jellal está aquí…- Hablaba un Pantherlily casi en shock.
-No te esfuerces en comprenderlo, Lily. Ya les explicare a todos ustedes lo que ocurrió, pero por el momento, no debemos perder el tiempo. Ustedes dos, vayan a desatar a Elfman-san y Evergreen-san. Yo llevare a Sonia al vehículo mágico en que tú viniste, Ur- Dijo Ryos levemente serio.
-¿Eh?...S-Si…- Contestaba Ur algo confusa.
-M-Mis padres…dieron más pelea que yo…Y p-por eso sufrieron m-mas…C-Creo que tardaran un poco m-más que yo…e-en despertar- Decía Sonia cansamente.
-Entonces, los dejaremos en la ciudad más cercana para que los atiendan. De cualquier manera, nosotros tenemos que apresurarnos- Decía el joven de larga cabellera negra.
-E-Es extraño que t-tengas prisa por subirte a un v-vehículo…- Comentaba la herida joven de larga cabellera café.
-Es verdad- Decía la joven de rosados cabellos con un mechón blanco en su frente ahí presente.
-¿Qué está ocurriendo, Ryos?- Preguntaba el pequeño felino humanoide de negro pelaje.
-Como dije…-Hablaba Ryos-…Les explicare a todos ustedes lo que está pasando, pero en serio no debemos perder el tiempo. Al parecer están pasando un montón de cosas que desconocíamos en esta maldita guerra. Pero por el momento, tenemos que apresurarnos en ir a la Capital de Fiore…Crocus-
…Mientras tanto…
A través de una calmada zona en el nublado e oscurecido cielo de un Reino de Fiore sumido en la noche, un objeto de gran tamaño flotaba tranquilamente hacia adelante. Más específicamente hablando; era un colosal barco mágico y acorazado con un total de tres largos mástiles y con colores negros y dorados. Un barco que en cada una de sus velas poseía grabado la marca del Ejército de Magos de Helland, Spriggan Tail.
E en el interior de esa flotante enorme embarcación había una amplia cabina que poseía un gran ventanal en su frente que permitía la vista del oscurecido cielo por donde este avanzaba y en el centro de este lugar, se encontraba un dorado y grueso trono que se encontraba habitado por cierta persona de gran importancia para los seres que se encontraban invadiendo Earthland.
La apariencia de ese ser estaba mayormente basada en una larga capa negra con un refinado plumaje morado-azul oscuro a sus bordes y que cubría todo su cuerpo a excepción de sus pies, tobillos, hombros y cabeza. Los hombros de ese hombre estaban cubiertos con unas rígidas hombreras de acero de colores negros y dorados y en sus pies traía unas botas hechas del mismo material y con los mismos colores.
Y el rostro y ojos de ese imponente hombre estaban cubiertos por una máscara de alguna clase de material metálico y reluciente y que tomaba la apariencia de un tranquilo pero imponente rostro humano, mientras que la forma o color de su cabeza estaba completamente cubierto por una capucha de color negro conectada a su capa. En palabras más simples; este hombre era aquel quien lideraba el Ejercito de Magos, Spriggan Tail, El Emperador de Helland.
-Mmm…Que aburrimiento. Ya paso una hora desde que partimos, ¿Verdad? Pensé que en este punto ya estaríamos llegando a Crocus- Decía El Emperador tranquilamente.
Luego de que el supuesto líder absoluto de todo el mundo de Helland comentara esas tranquilas y hasta cansadas palabras; en unas esquinas sombrías de aquella cabina en donde este estaba, se pudo presenciar cómo un total de tres siluetas humanoides hicieron aparición. Y aunque su apariencia estaba totalmente oculta entre las sombras, se podía apreciar como dos de estas tres siluetas al menos eran de un par de hombres y la restante de una mujer.
-Mis más sinceras disculpas por eso, Emperador. Como usted debe saber; para que no detecten el poder mágico de nuestro barco, debemos movernos con la menor velocidad posible. Aunque esto no es una excusa para decepcionarlo. Nuevamente, me disculpo- Decía la ser femenina entre las sombras.
-¿Por qué te disculpas? No es que te culpando o algo por el estilo. Simplemente estoy comentando como me siento. Tú no tienes nada que ver- Dijo El Emperador calmadamente.
-Entiendo. Me disculpo sinceramente por haberlo molestado con mi perspectiva de las cosas- Volvió a hablar la voz femenina en las sombras.
-Ah…-Soltó un suspiro El Emperador-… ¿Qué te acabo de decir?-
-Si me permite hablar, Emperador, quiero que sepa que no es el único aburrido en este viaje. Yo deseo llegar de una vez a nuestro objetivo y causar un gran alboroto contra los magos de Earthland- Comentaba una de los dos seres masculinos entre las sombras.
-Alboroto…Alboroto… ¿Igual a destruir?...Destruir…Quiero destruir…- Hablo la voz del tercer ser entre las sombras.
-Cierren sus bocas, idiotas indulgentes -Hablaba la ser femenina- ¿Es que solamente piensan en saciar sus deseos destructivos, grandes tontos? Como nosotros tres tenemos la mejor habilidad para ocultar nuestros poderes mágicos aparte de Darkness, nosotros tenemos el magnífico honor de acompañar al Emperador en cumplir su grandiosa meta en este mundo paralelo al nuestro. Deberían mostrar un glamor digno de esta misión y solamente centrarse en ella-
-No los regañes tanto. Es más; escuchar otras opiniones aparte de la mí ayuda a que esta travesía pase más rápido- Decía el imponente ser enmascarado en aquella cabina.
-Si eso es lo que usted desea, Emperador, lo entiendo. Me disculpa desde lo más profundo de mi corazón por haberlo molestado- Respondía la ser femenina.
-A ti en serio te gusta disculparte ante El Emperador, ¿No es así? ¿Cuántas disculpas les habrás dado ya desde que partimos de Helland?- Hablo la voz de un ser masculina entre las sombras.
-Disculpa… ¿Me disculpo por destruir?...No…Quiero destruir…- Comentaba el otro ser masculina oculto.
-Tch…Estar a su lado tanto tiempo me está dando jaqueca. Si me disculpa, Emperador, iré a patrullar los alrededores- Dijo la ser femenina empezando a moverse de su posición en las sombras.
-¿Patrullar? ¿Conque objetivo? Mientras mantengamos ocultos nuestros poderes mágicos, es imposible que alguien pueda detectar nuestra flota- Dijo uno de los hombres ocultos.
-Objetivo…Mi objetivo…es destruir…Destruir…- Hablaba el segundo hombre en las sombras.
-Déjenla ir. Nunca se sabe que puede ocurrir. Eso lo aprendí el año pasado al venir a este mundo. Simplemente existen personas que cometen locuras…por más suicidas que fueran- Comentaba el líder de Spriggan Tail.
-Gracias por su compresión, Emperador. Entonces, me retiro. Discúlpeme- Dijo la ser femenina en las sombras alejándose.
-Mmm...- Pensaba El Emperador-…Ahora que pasa por mi mente, ¿Qué estará pasando en nuestro mundo? ¿Los Revolucionarios habrán hecho algún movimiento mientras la mayoría de las fuerzas de Spriggan Tail están en Earthland? Bueno, no importa si logran algún que otro avance en su llamada "Revolución". Cuando logre mi objetivo en este mundo…Voy a poder tomar o destruir Helland y todos los mundos paralelos que existan todas las veces que quiera-
…Al mismo tiempo…En Helland…
-¡¿Son Novios?!-
Aquellos efervescentes gritos de asombro vinieron de parte de unos sorprendidos jóvenes magos con heridos cuerpos y que portaban con los nombres de Tsuna Dragneel, Marcus Strauss-Dreyar, Alicia Scarlet, Lisa Eucliffe, Sorano Aguria-Cheney y Sophia quienes poseían sus impactadas miradas fijadas en los llamados Leo Vastia y Raine Loxar-Fullbuster, quien esta última se encontraba abrazando amorosamente a este primero.
Y todo mientras yacían sentados uno al lado del otro en formación de círculo en un suelo de concreto perteneciente a una amplia habitación que formaba parte de la infraestructura de un gran castillo que se encontraba posicionado en una terrosa zona rodeada por grandes montañas bañadas en la oscuridad de una nublosa noche.
-Así es. Raine y Leo-kun son oficialmente una pareja. ¿No es verdad, Leo-kun?- Hablaba la joven de larga e ondulada cabellera azul oscuro.
-S-Si…Aunque es a-algo vergonzoso hacer esto en f-frente de todos, Raine-san… -Hablo un ruborizado Leo mientras pensaba- ¡Maldición, este es realmente el mejor día de mi vida! ¡¿Qué les parece, todos ustedes quienes creyeron que este día nunca llegaría?! ¡Por fin, Raine-san, la persona que he amado desde niño me ha reconocido como su novio! ¡Vamos, vamos…No llorare, no llorare! ¡Demonios, pero quiero llorar! ¡Estoy demasiado feliz!-
-Y yo quiero llorar de vergüenza. ¿Cuándo recordaran que puedo escucharlos?- Pensaba una Sophia con una gota de sudor bajando por su cabeza.
-Con que Raine y Leo, ¿Eh? Quien diría que se emparejarían justamente en medio de una guerra. Eso fue lo que más me sorprendió de su resumen de las cosas- Comentaba Lisa ya calmada.
-Fue algo inesperado, ¿No es así?- Decía Sorano de igual manera.
-Mmm…- Se mantenía Tsuna pensativo.
-¿Eh?- Actuó Raine con leve sorpresa e confusión.
De un segundo a otro, la joven maga de hielo de Fairy Tail detuvo su amoroso hacia el joven mago de hielo de Lamia Scale, quien se sorprendió levemente por esto, e inmediatamente paso a posicionarse en frente del joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación, quien abrió con leve sorpresa sus filosos ojos marrones ante esto.
-¿Eh? ¿Qué pasa, Raine?- Preguntaba Tsuna algo confundido.
-E-Eh…Tsuna-sama…No está enojado con Raine, ¿O sí?- Preguntaba la joven maga de hielo tímidamente.
-¿Enojado? ¿Por qué lo estaría?- Preguntaba el joven de puntiagudos cabellos rosados.
-B-Bueno…Es que Raine lo ha molestado durante muchos años con los que pensaba ella que eran sus verdaderos sentimientos y que al final este fuera el resultado…Raine en serio lamenta todos los problemas que le causo. Si Tsuna-sama está enojado con ella, Raine lo comprende…-
Pero antes de poder terminar de hablar con leve tristeza, Raine noto como la cima de su cabeza era suavemente acariciada. Y ante esto, la joven de larga e ondulada cabellera azul oscuro levanto con pequeña sorpresa su mirada de color azul oscuro y observaba como Tsuna le acariciaba su cabeza mientras una gran sonrisa se mostraba en su rostro.
-No estoy enojado contigo, Raine. Solamente estaba pensando que esto le realmente le encantara a Lucia. Ella realmente quería volverte a ver sonreír como antes. Y sinceramente, yo también- Dijo Tsuna sonrientemente.
-Tsuna-sama…-Hablaba Raine colocando una sonrisa en su encantado rostro-… ¡Raine quiere que sepa que aunque sus sentimientos no sean los mismos que antes, ella sigue admirándolo desde lo más profundo de su corazón! ¡El día que nos unimos a Fairy Tail, usted fue quien le dio valor a Raine para volverse amigos de todos! ¡Eso es algo que Raine jamás olvidara! ¡Por eso espero que permita a Raine seguir llamándolo como siempre, Tsuna-sama!-
-Claro. Es más, sería raro no escucharte llamándome así- Respondía el joven Dragneel sonriente.
-Tch, ya deja de ser tan cariñoso con mi novia, maldito pervertido con cerebro de carbón. ¿Por qué no te vas a sentar a otro lugar lejos de aquí para que no tengamos que soportar esa lujuriosa y asquerosa mirada tuya? Si quieres puedo crearte un ataúd de hielo donde cabrias perfectamente- Decía Leo con notable disgusto.
-¿A quién llamas pervertido, maldito cubito de hielo? El único pervertido que veo aquí eres tú. Ve a ponerte algo de ropa, degenerado- Le hablaba de igual manera el joven pelirosado al joven peliblanco solamente vestido con unas rasgados jeans grises.
-Veo que su relación no mejora aun quitando a Raine-sama de por medio, ¿Verdad?- Pensaba Sorano algo incomoda.
-Ha Raine le alegra que Tsuna-sama y Leo-kun se lleven tan bien como siempre- Decía la joven Loxar-Fullbuster alegremente.
-Y Raine sigue escuchando lo que quiere escuchar- Pensaba Lisa con gotas de sudor bajando por su cabeza.
-¡Por cierto, Tsuna-sama, Raine quiere que sepa que desde ahora ella apoya totalmente su relación con Serena-san y espera que pueda ser tan felices como lo seremos Leo-kun y yo! ¡No, seguramente lo serán!- Decía la joven maga de hielo seriamente.
-Sí, gracias, Raine. ¿Aunque para que nos apoyas? Serena y yo no nos llevamos mal ni nada- Preguntaba Tsuna levemente confuso.
-No contestes si no sabes qué quiere decir, idiota- Le decía Marcus con una gota de sudor bajando también por su cabeza.
-¡Marcus-san…!- Nombraba Raine siguiendo seria.
-¡¿E-Eh?! ¿S-Si?- Respondió el joven albino algo confundido ante el llamado.
-¡…Raine también lo apoyara a usted! ¡Buena suerte!- Decía la joven peliazul con seriedad.
-S-Si…Gracias…- Respondía Marcus algo nervioso.
-¿Te apoyara? ¿Para que necesitas apoyo, Marcus?- Preguntaba Alicia con leve interés.
-¿Q-Quien sabe lo que quiere decir con eso? Jajaja. Es Raine de quien estamos hablando. Siempre dice cosas que no entendemos, ¿No crees?- Contesto el joven Strauss-Dreyar ahora más nervioso y con un leve sonrojo en sus mejillas.
-Yo sé de qué está hablando Raine. ¿Debería decirlo, primito, eh?- Comentaba la joven Eucliffe entre risas coquetas.
-¡Tú no te metas!- Exclamaba Marcus con notable enojo.
-¡No lo haga, Marcus-san, no ocultes más sus sentimientos! ¡Mientras más tiempo pase, más difícil será decirlos para usted! ¡Tan solo mire a Leo-kun! ¡Si no fuera porque estuvo a punto de morir, Raine apuesta que jamás se le hubiera confesado y hubiera seguido soltero toda su vida!- Explicaba la joven maga de hielo todavía seria.
-Eh… ¿Lo siento?- Susurraba Leo con una gota de sudor bajando por su cabeza.
-¡Es más, Marcus-san, Raine le ayudara a confesarse! ¡Ahora mismo, Marcus-san! ¡Vamos, grite sus apasionados sentimientos por Al…!-
-¡AAAAAAAHHH!- Gritaba el joven Strauss-Dreyar con notable sonrojo.
Antes de que la joven maga de hielo de larga e ondulada cabellera azul oscuro lograra terminar sus palabras de serio y apasionado tono, un sonrojado joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación con desordenados cabellos de color blanco se balanceo sobre ella para inmediatamente cubrirle su boca con sus dos manos. Y mientras estos dos jóvenes magos de Fairy Tail forcejeaban entre sí, la mayoría de sus compañeros alrededor se quedaban con una gota de sudor bajando por sus cabezas.
-¡Hm! ¡Hmm!- Trataba Raine de hablar con su boca tapada.
-¡Vamos, Raine, cállate y quédate quieta de una vez!- Le decía Marcus mientras tenía sus manos sobre su boca.
-¡Entonces, como a un favor a mi querido primo, yo seré la que hable de sus sentimientos en su lugar!- Decía Lisa con placer.
-Lisa-chan…- Nombraba Sorano algo apenada.
-¡Tú también cierra tu boca, cerebro en blanco!- Exclamaba el sonrojado joven albino con enojo.
Antes de que la joven hija del maestro de Sabertooth lograra soltar alguna otra palabra de su boca, mientras continuaba cubriendo la boca de la joven maga de hielo con sus dos manos, el joven mago de rayo instantáneamente separo sus dos piernas del suelo de concreto sobre el que se mantenían y las coloco alrededor de la cabeza de esta.
-Ves…trate de advertirte- Comento la joven Aguria-Cheney.
-¡O-Oye…M-Maldito…te estas excediendo…!- Trataba Lisa de hablar mientras las piernas de su primo rodeaban su boca.
-¡Es tu culpa por tratar de hablar más de lo que deberías!- Respondía Marcus enojadamente reteniendo a aquellas dos magas con sus extremidades.
-¡Hmm! ¡Hmm!- Seguía Raine tratando de hablar con su boca cubierta.
-¡Tu también cállate de una vez!- Exclamaba el joven albino furioso.
-Raine-san…Debería calmarse un poco- Sugirió Leo algo tímido.
-Vamos, vamos, Marcus, ¿No crees que estas exagerando? Todos tienen personas que le gustan. No tienes nada de qué avergonzarte- Decia Alicia manteniéndose calmada.
-¡No, no, no, no! ¡Te aseguro que no es nada de eso, Alicia! ¡Y-Yo no tengo nadie que me guste!- Respondía el joven Strauss-Dreyar nerviosamente.
-Te puedo escuchar. Estas obviamente mintiendo- Pensaba Sophia entre leves risas.
-¡Yo también me uniré a la pelea!- Exclamaba Tsuna emocionadamente.
-¡No empeores la situación, cerebro carbonizado!- Gritaba Marcus furiosamente.
Con un animado Tsuna balanceándose en dirección a Marcus, Lisa y Raine; estos cuatro jóvenes magos de Earthland no tardaron en verse envueltos en una pequeño pero densa nube de polvo creada por sus alborotos. Y todo mientras Sorano, Sophia y Alicia seguían sentadas en el suelo de concreto riéndose levemente de las acciones de sus compañeros. Y todo mientras eran observados por otros seres en aquella amplia habitación donde estaban.
-Maldición…-
La voz que había dicho esas palabras con un pequeño tono de enojo pertenecía a un joven de 19 años con un cuerpo bien entrenado, piel algo pálida, cortos cabellos de color blanco, ojos de color gris y vestido con un abrigo negro de mangas largas y cuello levantado, junto con unos pantalones, guantes y botas del mismo del mismo color. Y junto a este joven se encontraba también una joven de su misma edad que poseía una negra cabellera cortada hasta el cuello y unos hermosos ojos marrones.
Una joven que vestía su curvilíneo y voluptuosa figura con una levemente ajustada blusa blanca sin mangas, una corta falda marrón, un cinturón de cuero marrón alrededor de su cintura y lleno de pequeños pero numerosos objetos, unos largos guantes negros y unas botas marrones; y a excepción de esto último, todo se encontraba debajo de una túnica marrón que cubría su cuerpo del cuello hasta sus rodillas.
Y utilizando diferentes herramientas posicionados sobre algunas mesas a sus cercanías; aquellos dos miembros del Ejército Revolucionario de Helland se encontraban ajustando tornillos, soldados placas de un reluciente acero, conectando pequeños y grandes claves, entre otras cosas a una gran máquina que poseía la forma de un amplio anillo conectado a través de numerosos cables a varias otras máquinas presentes en aquella amplia habitación.
-…Son demasiados ruidosos. Solamente porque no hemos detectado algún enemigo significa que ellos pueden bajar tanto su guardia. Estamos es una base enemiga, rayos- Hablaba irritado el Rin Hellbrand de Helland.
-Vamos, Rin, déjalos relajarse un poco. Dudo mucho que haya al menos un solo soldado en esta base con la situación actual de este mundo. Y además, todos ellos se han esforzado mucho. Lograron derrotar a varios de los generales de Spriggan Tail. Esto era algo que nosotros pensábamos que era imposible, ¿Recuerdas? Se han ganado ser un poco vagos- Decía sonriente la llamada Serena "Sena" Dragneel.
-Si tú lo dices, Sena…-Hablo Rin para luego fijar momentáneamente su mirada en los jóvenes magos y pensar-…Pero es sumamente extraño. Si todos ellos batallaron contra los monstruosos generales de Spriggan Tail, es obvio que acabarían agotados y gravemente heridos. Pero…Ese desgraciado no tiene ninguna sola herida. Cuando lo vi, ni siquiera parecía algo cansado. ¿Qué tan fuerte eres en realidad…Tsuna Dragneel?-
-Oye, Rin, ¿Por qué te distraes? Estamos trabajando, ¿Recuerdas?- Comentaba la joven Dragneel perteneciente a Helland.
-Ah….S-Sí. Lo siento…-Siguió el joven Hellbrand ajustando los tornillos de aquella máquina-…Pero, Sena, ¿Estas segura de que esta cosa funcionara? Es decir, la división científica de los Spriggans creo esta máquina para que funcionara con magia. Y como activaste "Face", ya no hay una sola pizca de magia en este mundo-
-Por eso la estamos modificando, Rin. Haremos que esta máquina para cruzar dimensiones funcione no utilizando magia proveniente de Helland, sino de Earthland- Explicaba la joven pelinegra soldando algunas piezas.
-Ya me lo explicaste. Utilizando grandes cantidades de electricidad para encenderla y el ethernano dentro de Tsuna y los demas como referencia, haremos que esta máquina cree una brecha hacia el ethernano con la misma firma dimensional que la de ellos, en otras palabras, a Earthland. Pero eso es solamente hablando teóricamente. En realidad no sabemos si funcionara. Modificar una maquina con la que nunca hemos lidiado podría terminar mal. Podríamos terminar en un mundo nunca antes o simplemente en ningún lugar- Explicaba el joven peliblanco con leve preocupación.
-Con esa negatividad no ayudas, Rin. Somos dos de los mejores mecánicos de los Revolucionarios, ¿Verdad? Te aseguro que podremos hacerla funcionar. ¿O es que acaso no confías en mí?- Preguntaba Sena con una pequeña sonrisa.
-No juegues con eso. Te confiaría mi propia vida. Lo sabes bien- Respondía Rin mostrando también una leve sonrisa.
-Entonces, solamente confía en mí, Rin. Porque yo confió en que esta máquina funcionara…Debe hacerlo- Dijo Sena para luego observar a los jóvenes magos y pensar-…Sin duda alguna, los enviare devuelta a su hogar para que puedan protegerlo. Es lo mínimo que puedo hacer por ustedes luego de lo que hicieron por mí…No…Por todo este mundo. Además…Yo planeo estar ahí para ver la caída total de los Spriggans. Estoy segura…que ellos pueden lograrlo-
Y mientras aquellos dos jóvenes pertenecientes al mundo paralelo a Earthland continuaban con su trabajo en aquella gran maquina con forma de anillo; los jóvenes magos de Fairy Tail, Sabertooth, Lamia Scale y que trabajaban para el consejo mágico se encontraban nuevamente tranquilos y sentados en formación de circulo en el suelo de concreto de aquella amplia habitación perteneciente a una abandonada base de Spriggan Tail.
-Ah…Ah…E-Espero que eso les enseñe a no…meterse en mis asuntos…sin mi permiso- Decía Marcus mientras respiraba cansadamente.
-Maldición, no tenías que enojarte tanto, primito. Solamente estaba jugando- Comentaba la joven Eucliffe con notable chichón sobresaliendo de su rubia cabellera.
-A mí me parecían que ibas bastante en serio, Lisa-chan…- Decía Sorano entre pequeñas risas.
-Raine solamente trataba de ayudar…- Decía deprimida la joven Loxar-Fullbuster con un chichón sobresaliendo de su cabellera azul oscuro.
-Ya, ya…- Hablaba Leo mientras acariciaba suevamente la cabeza de su pareja.
-Ahora, como ya acabamos con la diversión, ¿Regresemos a la conversación inicial?- Preguntaba Sophia levemente seria.
-Si. Raine, Leo, ¿Lo que ustedes dijeron era cierto?- Preguntaba ahora Alicia de igual manera.
-Si…-Hablaba el joven Vastia seriamente-…El general de Spriggan Tail que Raine y yo enfrentamos, Icicle…-
-…Era el padre de Raine. Era su doble de este mundo. El Gray Fullbuster de Helland- Termino la joven de largos e ondulados cabellos azul oscuro de explicar con un leve tono de tristeza.
-¡¿Eh?! ¡¿El Gran Shogun de Calzoncillos?! ¡¿Lucharon contra él?!- Actuó Tsuna sorprendido.
-Presta atención, imbécil. Es lo mismo que con Serena y Sena. Pero aunque ese tipo tuviera su mismo rostro, era una persona totalmente distinta a Gray-san. Era alguien bastante dañado- Dijo Leo con cierto disgusto.
-Es verdad…-Hablaba la joven maga de hielo-…Cuando Raine estaba bajo su control, el mencionaba como era un soldado que había terminado matando a su esposa embarazada. La locura de ese acto más la influencia del El Emperador debieron convertirlo en esa cruel persona. Sinceramente…A Raine le daba algo de lastima-
-Más o menos, la entiendo, Raine-sama. A mi también me dio solamente un poco de tristeza por la historia del general de Spriggan Tail que enfrentamos Lisa-chan y yo, pero solo un poco. Darkness…El doble del maestro de Sabertooth- Comentaba Sorano en un tímido tono.
-…Una simple copia de mi papa que sufría por haber matado a su mejor amigo para unirse al El Emperador…Lo siento, Sorano-chan, pero yo soy tan amable como tú. No puedo sentir nada de tristeza por ese maldito asesino- Dijo Lisa con pequeño enojo.
-Bueno, en mi caso, no tuve tiempo de escuchar sus razones, pero también luche contra dobles de gente muy importante para mí. Mis superiores como agentes del consejo mágico…Aunque sería más preciso decir que eran sus dobles de cuando ellos eran conocidos como "Oracion Seis"- Dijo una seria Sophia.
-Mi batalla no fu a excepción. La general de Spriggan Tail que enfrente…"La Diosa de las Armas" Blood…Era la doble de mi madre- Hablo Alicia en serio tono.
-¡¿Q…?!- Actuaba Raine con gran sorpresa.
-¡¿El doble de la Maestra?! ¡¿En serio?!- Preguntaba Marcus con el mismo sentimiento.
-¡¿Otra Maestra?! ¡T-Tan solo pensarlo me da escalofríos…!- Comentaba Tsuna temblorosamente.
-Si. Y no solamente era su rostro…-Hablo Alicia tocando el atendido corte en el costado derecho de su torso-…Su fuerza también era comparable con la de mi madre. Pero no hay duda alguna de que era una persona totalmente diferente a la conocida como "Titania". Tras ser salvada de la "Torre del Cielo" de este mundo por El Emperador, se convirtió en una total devota hacia él. No dudada ni un poco en causar irreparable daño a personas inocentes o a empeorar este mundo por El Emperador y su psicópata idea de "Paz". Que la oponente más maligna y fuerte que yo haya enfrentado tuviera la misma imagen de la persona que más quiero superar…Es una broma para nada divertida-
-Alicia…- Nombraba Marcus con algo de tristeza.
-¿Y qué hay de ti, Marcus? ¿Pudiste ver el rostro del general de Spriggan Tail que enfrentaste? ¿Algún conocido tuyo?- Preguntaba la joven de cortos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente.
-¿Eh?...Bueno…Si y no- Respondió el joven albino con algo de seriedad.
-¿Qué? ¿A qué se refiere con eso, Marcus-sama?- Preguntaba la joven Aguria-Cheney confusa igual que los demas.
-El bastardo al que me enfrente…Ese sujeto llamado Volt…Era realmente mi bisabuelo, Makarov Dreyar. Bueno, una versión joven de el de este mundo- Explicaba el joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación.
-¿Cómo? ¿El doble de tu bisabuelo? ¿Te refieres al tercer maestro de Fairy Tail?- Preguntaba la joven Scarlet algo sorprendida.
-¿Eh? Raine pensaba que Makarov Dreyar era el sexto maestro del gremio. Es más, ¿Quiénes son el cuarto y quinto?- Se preguntaba la joven de larga cabellera azul oscuro confusa.
-¿El abuelo de esa vez?- Pensaba Tsuna al recordar su combate contra Acnologia.
-De cualquier manera, aunque mi bisabuelo falleció antes de que pudiera conocerlo, sé que ese bastardo no se le parecía en nada. El solamente era un estúpido que pensaba en usar su gran poder para el mismo. Me da asco el simple hecho de recordarlo- Explico Marcus con notable enojo.
-Marcus…- Nombraba Alicia con un pequeño tono de lastima.
-Entonces, solamente faltas tú, Tsuna. Dinos, ¿Cómo era el general de los Spriggans que enfrentaste?- Preguntaba Sophia con interés.
-¿Eh? ¿Yo? Fue con Happy- Contestaba el joven de puntiaguda cabellera rosada con total tranquilidad.
-¡¿Eh?! ¡¿H-Happy?!- Reaccionaron todos los jóvenes magos con asombro.
-Si- Siguió el joven Dragneel hablando con tranquilidad o casi desinterés.
-¡Espera, espera, espera! ¡¿Dices que el Happy de este mundo era uno de los generales de Spriggan Tail?! ¡No lo dices de broma, ¿o sí?!- Hablaba Lisa notablemente sorprendida.
-Claro que no. Aunque este Happy podía transformarse en humano, era realmente fuerte y además actuaba de una forma bastante rara. Era realmente molesto. Prefiero a mi Happy- Contestaba el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación.
-Pensar que hasta Happy tenía un doble malvado. Mmm….Ahora me pregunto si Lector y Frosh también tendrán unos- Comentaba Lisa con curiosidad.
-Yo sinceramente espero que no. Me entristece pensar en Frosch haciendo algo malo- Decía Sorano levemente entristecida.
-Y, Tsuna, ese otro Happy, ¿No te conto sus razones, su historia o algo así?- Preguntaba Sophia con interés.
-Sí, el…Bueno…Ah…El…-Hablaba Tsuna mientras su rostro se veía rodeado por una mayor cantidad de nervioso sudor por cada palabra que salía de su boca.
-Se te olvido, ¿Verdad, imbécil?- Preguntaba Marcus retóricamente.
-Bueno, era de esperarse de alguien con un cerebro rostizado, ¿No?- Comentaba el joven mago de hielo de Lamia Scale.
¡Cállense! ¡No olvide nada, simplemente no preste atención cuando me lo decía!- Exclamaba el joven Dragneel con enojo.
-¿Y crees que eso es mejor, despistado?- Volvía a preguntar retóricamente el joven Strauss-Dreyar.
-Bueno, era de esperarse de alguien con el coeficiente intelectual de una lagartija, ¿Cierto?- Decía el joven Vastia burlonamente.
-¡M-Malditos! ¡Tch!- Pasaba Tsuna de estar enojado a ligeramente tranquilo- De cualquier manera, ¿Qué importa cuál sea su historia? Sin importar el sufrimiento de una persona o sus razones…Nada justifica dañar miles de vidas inocentes-
-…- Se mantuvieron los demas jóvenes magos en serio silencio tras escuchar esas palabras.
-Pero es algo realmente tétrico, ¿No creen? Que nuestros más grandes enemigos hasta el momento sean de alguna forma persona importantes para nosotros- Decía Lisa con leve cansancio.
-Es como una clase de burla por parte del destino- Agregaba Sorano de igual manera.
-Bueno, sin importar si el destino quería esto o no…-Hablaba Sophia con fina seriedad.
-…Tenemos que derrotarlos. A todos y a cada uno de los Spriggans- Terminaba Leo de decir con el mismo tono.
-Es verdad. Si queremos que nuestro mundo vuelva a la paz de siempre- Comento Raine igual de seria.
-Por esa razón no podemos quedarnos tranquilos por tanto tiempo. Sin importar lo heridos que estemos, todavía podemos seguir luchando- Dijo Marcus con seria determinación.
-Tan solo tenemos que esperar un poco más. Estoy segura que Sena y Rin hacen todo lo que pueden para enviarnos a casa. Por el momento solo podemos esperar y recuperar toda la energía y poder mágico que podemos. Además, recuerden que tenemos compañeros. Confíen en ellos. Estoy segura que ellos están dando todo lo que pueden para defender nuestro hogar- Hablo Alicia seriamente.
-Mmm…-Pensaba Tsuna observando el techo-… ¿Tú también seguirás luchando, Serena? Estoy seguro que sí. Hasta que regresemos…Mantente a salvo-
…Mientras tanto…En Earthland…
A través de una calmada zona en el nublado e oscurecido cielo del anochecido Reino de Fiore, lo que parecía ser una estela de una brillante luz rosada volaba alta y velozmente. Pero acercándose más se podía notar como aquella estela era realmente causada por lo que parecía ser una energía mágica de color rosado que tomaba la forma de una grandes alas de aspecto demoniaco conectadas a la espalda de una joven adolescente como de 19 años con una figura curvilínea y voluptuosa.
Más específicamente hablando; era una joven con largos y algo puntiagudos cabellos negros, ojos dorados con bestiales pupilas negras, filosos colmillos y estigmas negros en sus mejillas y frente. Y sin mencionar que tenia unas duras escamas negras en brazos y piernas que formaban unos guanteletes y rodilleras azabaches con filosas garras incluidas en sus dedos, ropas basadas en un abrigo negro sin mangas y que dejaba expuesto su ombligo y unos cortos pantaloncillos del mismo color. Y lo más importante era como la marca rosada de Fairy Tail residía en la mano derecha de aquella joven con genes demoniacos.
-…- Se mantenía en serio silencio la llamada Serena Axel mientras volaba.
-¡E-Espera, Serena!-
Escuchando ese llamado dicho por una conocida voz masculina; la joven demonio de los libros de Zeref volteaba su mirada hacia su dirección y observaba como a cercanías de su veloz vuelo se le acercaba un pequeño gato humanoide que volaba con las blancas e emplumadas alas que surgían de su espalda y que poseía un pelaje azulado, un chaleco naranja y la marca de Fairy Tail grabada en su espalda.
-¿Qué pasa, Happy? Estas quedando mucho atrás últimamente- Preguntaba Serena mientras volaba.
-E-Es que estoy bastante cansado. Llevamos volando por varias horas. ¿Tú no estás cansada, Serena?- Preguntaba el Exceed azul entre cansados suspiros.
-Bueno…Sinceramente, trato de no pensar mucho en eso. Tan solo me concentro en encontrar a uno de los generales de Spriggan Tail para poder arrebatarles uno de los aparatos que envió a Tsuna a Helland o por lo menos a uno de sus enormes barcos que pueden cruzar entre mundos paralelos- Respondía en serio tono la joven de larga y algo puntiaguda cabellera negro.
-Pero es más fácil decirlo que hacerlo, Serena…De cualquier manera, ¿Realmente no deberíamos descansar? Es decir, de nada servirá que encuentres a un general de Spriggan Tail si no tienes las energías suficientes para mantenerte en frente de él. Descansemos, Serena. Seguiremos cuando amanezca- Mencionaba Happy mientras volaba.
-Mmm…Puede que tengas razón. Tu puedes ser el sabio en algunas situaciones, ¿No es así, Happy?- Comentaba Serena amigablemente.
-Aye, sir- Contestaba Happy igual de amigable.
-Entonces, aterricemos y descansemos hasta que am…-
Pero antes de poder completar aquella oración, los ojos dorados de aquella joven demonio perteneciente a Fairy Tail captaron algo que atrajo completamente su atención. Ese "algo" que flotaba a las cercanías de Serena y Happy en el anochecido de Fiore era realmente un colosal barco mágico y acorazado con un total de tres largos mástiles y con colores negros y dorados. Un barco que en cada una de sus velas poseía grabado la marca del Ejército de Magos de Helland, Spriggan Tail.
-… ¡E-Esa marca…! ¡Este barco…!- Hablaba Serena sorprendida.
-¡…E-Es de Spriggan Tail!- Dijo Happy completamente atemorizado.
-¡P-Pero, ¿Por qué está completamente al descubierto?! ¡Yo pensé que los barcos de los Spriggans podían camuflarse! ¡Y además, ¿Qué hace solo en medio de la nada?! ¡No…dejare las preguntas para después! ¡Esto es lo que yo he estado buscando! ¡Con este barco…podre ir a Helland y buscar a Tsuna!- Pensaba la joven Axel seriamente.
-¡P-Parece que no nos ha visto! ¡V-Vámonos, Serena!- Decía el Exceed de azul pelaje temerosamente.
-¡¿Qué estás diciendo, Happy?! ¡E-Esta es la oportunidad que esperábamos, no podemos desperdiciarla! ¡Vamos!- Exclamaba Serena determinadamente.
-Demonios…estábamos tan cerca de descansar…- Susurraba Happy con leves lágrimas en sus ojos.
Sin una sola pizca de duda, la joven demonio de los libros de Zeref extendía ampliamente sus grandes alas formadas por una sólida energía rosada e inmediatamente se impulsó con gran velocidad en dirección a aquel barco volador y acorazado de Spriggan Tail, mientras que sin ninguna otra opción, el pequeño felino humanoide extendió sus blancas e emplumadas alas y voló detrás de esta.
Fue solo cuestión de nanosegundos para que Serena y Happy llegaron a la proa de aquel barco y descendieron con notable cuidado mientras observaban sus alrededores pertenecientes a sus enemigos.
-R-Realmente…estamos aquí…- Susurraba Happy temerosamente.
-Obviamente. No bajes en ningún mome… ¿Eh?- Pasaba Serena a ser invadida por una gran confusión.
Al instante en que sus pies vestidos en unas escamas azabaches tocaron la madera que era el suelo de aquel barco de Spriggan Tail, Serena observaba con asombro y confusión como su cuerpo se vio envuelto en una brillante luz de color rosado. Y en el siguiente segundo; luego de este repentino brillo desapareciera, la joven Axel se sorprendió al notar como todos sus aspectos demoniacos habían desaparecido y su apariencia había vuelto a ser la de una normal joven adolecente de larga y lisa cabellera negra, ojos cafés y vestida con una blusa blanca por debajo de una chaqueta marrón de mangas largas, una falda de color azul y unas marrones sandalias.
-¿Q-Que? Mi Forma Etherias…- Pensaba Serena con notable confusión.
-¡¿Q-Que paso, Serena?! ¡¿Por qué vuelves a la normalidad?!- Preguntaba Happy con sorpresiva confusión.
-N-No se…-Respondía la joven pelinegro mientras en realidad pensaba-… ¡¿Q-Que ocurrió?! ¡Al simple segundo en que me relaje ligeramente, mi Forma Etherias se canceló…! ¡¿Acaso la use por demasiado tiempo sin darme cuenta?! ¡Maldición, ¿Por qué tenía que escoger este momento para desaparecer?!-
-¿S-Serena?- Preguntaba el Exceed azul con temor.
-Ah…No te preocupes, Happy. Solamente necesito unos segundos para volver a transformarme. Como te decía, no bajes la guardia en ningún momento. Estamos en territorio enemigo. Tenemos suerte de que no nos han detectado- Decía la joven Axel aparentando seriedad.
-S-Si…Pero, Serena, mira…- Hablaba el felino mago de Fairy Tail.
-¿Eh?- Reaccionaba Serena nuevamente con confusión.
Alzando su hermosa mirada de ojos cafés hacia adelante con notable confusión tras haber oído las palabras de su gatuno acompañante, la joven de larga cabellera negra observaba desde el centro de la proa como ninguno otro ser viviente se presentaba en aquel colosal y acorazado barco mágico en donde ellos estaban y que volaba altamente en medio del anochecido y nublado cielo de Fiore.
-¿N-No hay nadie…?- Decía Serena confundida.
-¿Acaso lo habrán abandonado?- Se preguntaba Happy en el mismo estado.
-No puede ser. No hay forma de que una maquinaria mágica de este tamaño pueda operar sin alguien que la controle- Contestaba la joven de larga cabellera negra.
-Correcto. Eres una muchacha lista, ¿No es así?-
Al simple instante de haber escuchado esas calmada palabras por parte de una desconocida voz femenina, tanto Happy como Serena sucumbieron ante un profundo sentimiento de asombro y temor que recorría sus respectivas columnas vertebrales. Y llenos de este sentimiento, ambos magos de Fairy Tail voltearon sus miradas hacia la dirección de aquella voz y notaron como una silueta humanoide apareció a algunos metros de ellos en aquel desierto barco volador.
-Pero atreverse a entrar a este barco…No puedo llamarte lista por eso-
Después de que esas últimas palabras llegaron a los oídos de unos sorprendidos Happy y Serena; se pudo apreciar como esa silueta humanoide que observaban se revelo como una mujer adulta de voluptuosa y curvilínea figura con una larga cabellera color azul oscuro que se agitaba levemente con las brisas del aire y vestida del cuello para abajo con una armadura de acero de cuerpo completo, de color azul claro, que se ajustaba perfectamente a su figura y que era decorada por un faldón de tela azul oscuro que colgaba de su cintura y llegaba hasta sus rodillas. Y como no mencionar como el rostro de esta misteriosa mujer yacía cubierta con una blanca mascara.
-¡¿Q-Que…?!- Reaccionaba Happy con temor y asombro al ver esa mujer.
-¡¿Q-Quien esa ella?! ¡N-No pude sentir su presencia…No…Todavía no puedo sentirla…!- Pensaba una Serena totalmente asombrada.
-¿Podría preguntar quienes se creen que son para…?-
Antes de continuar su hablar, aquella misteriosa mujer de larga cabellera azul oscuro centro el mirar de sus dos ojos que yacían detrás de su blanca mascara en el peculiar tatuaje de color rosado que yacía en la mano derecha de aquella joven de larga cabellera negra a unos metros de su persona.
-…Esa marca… ¿Eres una miembro del gremio de este mundo llamado Fairy Tail?- Preguntaba aquella misteriosa mujer.
-¿Eh? ¿Conoce a Fairy Tail?...Es cierto…Esa mujer llamada Devil menciono que nos investigaron…-Pensó Serena sorprendida para luego decir con un fingido tono desafiante-… ¿Y-Y que si lo soy?-
-Pero que sorpresa. Pensar que el mismo acto se repetiría. ¿Sera coincidencia o destino?- Comentaba aquella mujer peliazul oscuro entre leves risas.
-¿Eh? ¿D-De que está hablando esta mujer?- Pensaba la pelinegra para luego decir- ¡T-Tu… ¿Q-Quien eres?!-
-Oh, mis disculpas por no haberme presentado antes. Soy una de los doce generales del glorioso Spriggan Tail, Skye. También me conocen como "La Brisa de la Muerte". Pueden llamarme como se les plazca- Dijo aquella mujer de larga cabellera azul oscuro.
Al simple nanosegundo en que las palabras de aquella mujer de larga cabellera azul oscuro que hacia una pequeña reverencia hacia ellos llegaron a sus respectivos oídos, la joven demonio de los libros de Zeref y el Exceed de azul pelaje una vez más sucumbieron ante una profunda y temerosa sensación de asombro.
-¡¿S-Skye?!- Reaccionaba Happy con notable temor.
-¡¿O-Otro de los generales que menciono Sena?! ¡¿E-Ella?!- Pensaba Serena sumamente sorprendida.
-Al juzgar por sus reacciones, supongo que me conocen, ¿No es así?- Decía aquella mujer conocida como Skye.
-S-Solamente de nombre. P-Pero me sorprende. Que seas lo suficientemente educada como para presentarte así. No era lo que imaginada de uno de los generales de tu ejercito- Contesto la joven Axel tratando de mantenerse seria.
-¿En serio? -Hablaba Skye- Pues, gracias. Tomare eso como un cumplido porque quien me enseño estos modales fue una persona por la que daría mi vida con gusto. Y esa persona también me enseño…que las alimañas deben eliminarse lo antes posible-
-¡…!- Reaccionaban Happy y Serena con gran sorpresa.
Justo después de que aquella enmascara mujer de larga cabellera azul oscuro dijera esas últimas palabras con un tono más serio e amenazante que todas las anteriores; Happy y Serena se vieron una vez complemente sumidos en un asombro y terror de gran intensidad. Y la razón para esto era porque los dos magos de Fairy Tail sentían claramente como sus cuerpos eran aplastados por una presión comparable a la de una enorme montaña posada sobre ellos. Una presión proveniente de la quien portaba el apodo de "La Brisa de la Muerte".
-¡E-Este poder mágico…! ¡N-No hay duda…e-ella es…!- Pensaba el Exceed azul completamente aterrado.
-¡N-No puede ser…! ¡D-De un segundo a otro…s-su poder mágico apareció…! ¡¿C-Como pudo ser c-capaz de ocultar semejante poder…tan fácilmente?!- Pensaba la joven de larga cabellera negra con un sentimiento similar.
-Vaya, siguen consientes. Sinceramente, pensé que se desmayarían al sentir mi poder. Impresionante. Pero veamos cuanto tiempo tienen sus ojos abiertos ante esto- Hablaba la mujer de larga cabellera azul.
Diciendo esas palabras, la nombraba como Skye empezaba a levantar lentamente su brazo derecho en dirección a los dos magos de Fairy Tail a unos metros de distancia de su posición en aquel desierto gran barco volador. Pero antes de que esta general de Spriggan Tail completara esta acción, una Serena que oculto su temor con una determinante seriedad inmediatamente se posiciono en frente de un atemorizado Happy y tomo guardia.
-¡¿S-Serena?!- Actuó Happy sorprendido.
-¡Happy, vete rápido! ¡Yo me encargare de ell…!-
Pero antes de poder continuar su serio y determinado hablar, la joven demonio de los libros de Zeref fue repentinamente bañada por completo por una sensación que nunca antes había sentido en su vida. Una profundamente dolorosa sensación comparable a como si alguien estuviera pisando con extrema firmeza su garganta indefensa. Y ante esta sensación, Serena no solamente no podía hablar sino que su cuerpo temblaba notablemente.
-¡A-Ah…Ah…!- Gemía Serena difícil pero dolorosamente.
-Los seres vivientes somos algo curioso, ¿No crees?...-Hablaba Skye-…Sin importar quien este en la punta de la cadena alimenticia, cualquier ser viviente puede morir con extrema facilidad por cosas triviales. Tan solo mira a los humanos. Nosotros tenemos el mayor número y evolución que cualquier otro animal en la tierra pero aun así podemos ser completa y fácilmente eliminados si nos quitas una de las miles de cosas necesarias para nuestra supervivencia. Como por ejemplo…El Oxigeno-
Mientras la general de Spriggan Tail hablaba con una calma totalmente antinatural, la dolorosa sensación que invadía a Serena solamente aumentaba al punto en que el tembloroso cuerpo de esta caía arrodillado al suelo de madera bajo sus pies, ella se vio obligada a sostener su cuello con notable fuerza, las venas de sus globos ocultares pasaban a ser visibles y ligeros hilos de sangre empezaban a correrse por su boca.
-¡¿Q-Que es esto?! ¡N-No puedo respirar! ¡¿Q-Que hay de Happy…?!- Pensaba Serena con extremo dolor.
Haciendo un gran esfuerzo solamente para voltear su mirada de ojos cafés hacia atrás, la adolorida joven de larga cabellera negra podía ver con notable sufrimiento como el pequeño felino humanoide que era su compañero se encontraba tirado en el suelo de madera de aquel barco en donde estaban retorciéndose con notable dolor al igual que ella.
-¡¿H-Happy t-también esta…?! ¡¿Q-Que está haciendo esta mujer?! ¡D-De cualquier manera…yo…tengo que…!- Pensaba Serena con gran dificultad.
-Lógica realmente simple y patética. Quítale el oxígeno, también conocido como aire, a cualquier ser viviente, y hasta el más fuerte en la cadena evolutiva caerá como un árbol. Es algo triste, ¿No crees?...La fragilidad del ser humano- Comentaba Skye tranquilamente.
-A-Ah…A… ¡Ah…AAAAAAAHHHH!- Serena se esforzaba para gritar ferviente a pesar de su dolor.
-¿Qué tratas de hacer con ese gr…?-
Pero antes de ser capaz de terminar aquella frase dicha con una indiferente calma, la vista de aquella general de Spriggan Tail fue repentinamente cegada por completo por un destello. Un destello del más puro color rosado que surgía de la misma zona en que residían los adoloridos magos de Fairy Tail que no eran capaces de respirar. Pero ese misterioso destello no tardo mucho que un segundo en desaparecer.
-¿Qué demonios…?- Se preguntaba Skye confusamente.
Y formulando aquella preguntaba con un tono de confusión de ligero interés, la general de Spriggan Tail con una larga cabellera azul oscuro noto con algo de sorpresa como la joven de largos cabellos negros y el Exceed de azul pelaje que yacían tirados con profundo dolor en frente de su persona habían desaparecido completamente de su vista.
-¿Desaparecieron?- Seguía Skye con suma confusión.
-¡Para tu información…Yo no soy humana!-
Escuchando ese efervescente grito por parte de una determinada voz femenina, la apodada como "La Brisa de la Muerte" se vio obligada a alzar su mirada para seguir su dirección. Y al hacer esto, Skye notaba con asombro como a varios metros encima del colosal y acorazado barco volador en donde ella encontraba ahora residía volando en el oscurecido cielo una joven maga de Fairy Tail que cargaba en sus brazos a su felino compañero.
Una joven que poseía su apariencia basada en largos y algo puntiagudos cabellos negros, ojos dorados con bestiales pupilas negras, filosos colmillos y estigmas negros en sus mejillas y frente. Y sin mencionar que tenía unas duras escamas negras en brazos y piernas que formaban unos guanteletes y rodilleras azabaches con filosas garras incluidas en sus dedos, ropas basadas en un abrigo negro sin mangas y que dejaba expuesto su ombligo y unos cortos pantaloncillos del mismo color. Y todo mientras la marca rosada de Fairy Tail seguía residiendo en su mano derecha con gran orgullo para ella.
-¿Q-Que pasa con esa forma? ¿Es Take Over?...No…esta sensación…Nunca había sentido una magia igual. No… ¿Es magia siquiera?- Pensaba Skye con notable confusión.
-Happy…- Hablaba Serena con preocupación al observar al felino en sus brazos.
-¿Ella es capaz de respirar?...-Pensaba Skye-…Eso no debería ser capaz. Aparte de mis alrededores, yo retire todo el oxígeno a varios metros a la redonda. No debería ser capaz de respirar. No…Esperen un momento…Ella dijo hace un momento… ¿Qué no es humana? Es decir… ¿No necesita oxígeno para poder respirar? No pensé que me encontraría con un ser así…Entonces, mis más sinceras disculpas, Emperador…-
Mientras aquellas palabras se formaban en lo profundo de su concentrada mente, Skye levantaba poco a poco sus manos a la altura de su pecho. Y al mismo tiempo de esto, se apreciaba por las brisas de aire que pasaban alrededor de esta mujer enmascarada empezaron a aumentar a tal velocidad que ella muy pronto se veía envuelta en una cortina de un intenso viento. Y en el siguiente segundo, unos pequeños tornados de un feroz viento envolvieron las manos de esta general de Spriggan Tail. Algo que la joven demonio de Fairy Tail notaba desde su altura.
-…Tendré que esforzarme un poco más con esta alimaña- Pensó seriamente la apodada como "La Brisa de la Muerte".
-¿Eh? ¿Eso es…Viento? ¿Esa es su magia?- Pensaba Serena con algo de sorpresa.
-Alégrate, extraña criatura…-Hablaba Skye-…Podrás saborear una refrescante brisa antes de tu muerte-
…La demonio de los Hadas contra el viento de los Spriggans…
Continuara…
