Fairy Tail: Una Aventura Eterna

Tercer Arco

Capítulo 41/113: ¡Conversación!

La guerra entre los mundos de Earthland y Helland se intensifica cada vez más y posiblemente ya esté cerca de su recta final. Los poderosos generales de Spriggan Tail conocidos como Devil, Icicle, Quake, Blue, Volt, Darkness, Blood, Miracle y Justice han caído en feroces combates contra los jóvenes magos de Earthland. Y lo más reciente en ocurrir era como la joven demonio perteneciente a Fairy Tail, Serena Axel, se había encontrado con la general de Spriggan Tail, Skye.

Y aunque la magia de Devil Slayer del Cielo de aquella mujer quien era la Wendy Marvell le daba muchos problemas en aquel combate en medio de unos tormentosos aires, la joven demonio de los libros de Zeref continuo luchando ferozmente. Pero este combate al final termino con el choque entre los hechizos más poderosos de aquellas dos mujeres que volaban en los oscurecidos cielos.

Tras esto, unas sumamente heridas Serena e Skye terminaron regresando al colosal barco acorazado que flotaba en medio del cielo. Y aunque la apodada como "La Brisa de la Muerte" estaba dispuesta a seguir luchando a pesar de su moribundo estado, esto fue imposible debido a la completa exterminación de su vida por parte de el maligno ser que había empezado aquella guerra entre mundos...

...Continuacion...

-¿N-Nunc...? M-Mis d-disculpas...E-Emperador...P-Pero creo que no le escuchado bien...- Hablaba la herida mujer de larga cabellera azul oscuro momentáneamente ninguna emoción.

-¿En serio?- Hablaba El Emperador -Bueno, supongo que tendré que explicártelo mejor. Nunca he tenido ni una pizca de confianza en ti. Nunca he esperado resultados de ti. Por ende, jamás serias capaz de causar ni un mínimo de decepción en mí. Por eso, no tienes nada por lo que estar triste, ¿Entendiste ahora, Skye?-

-¿E-Eh?... ¿C-Como puede d-decirme t-tales cosas, E-Emperador?...H-Hace cuatro años, U-Usted...Usted me salvo de m-morir como una huérfana más de nuestro mundo de guerras porque yo podía serle útil... ¿V-Verdad?- Preguntaba la maga de viento ciertamente en estado de shock.

-Por supuesto. Ciertamente me has sido útil en estos años que has estado conmigo. Pero si no hubieras sido tú, hubiera sido otro huérfano de Helland. Tú no eres nada especial. Solamente eres un peón que ha hecho todo lo que podía hacer- Dijo El enmascarado hombre con tranquilo tono como siempre.

-¿P-Peón? ¿E-El Emperador...La persona más importante para mí...Me ha llamado un simple peón? No, esto no está bien...E-El Emperador...La persona que me rescato de la desesperación y me dio esperanza...Me dio una razón de vivir...No...Me dio una vida...Jamás me hablaría así. E-Esto debe ser un mal sueño...Una pesadilla...- Pensaba Skye sin poder mostrar ninguna expresión debido a aquel impacto emocional.

-...Y como todo peón que ya no es útil...Es hora de que salgas del tablero, Skye- Fueron las últimas palabras del autonombrado Emperador de Helland a aquella quien era su subordinada.

Y tras haberlas dicho con una liviana seriedad incrustada en su tranquilo e indiferente tono de siempre, aquel enmascarado quien era el único líder de Spriggan Tail pasaba a retirar la palma de su mano derecha de la cima de la cabeza de aquella mujer peliazul en estado de shock que yacía arrodillada en frente de su posición. Justo después de esto, algo simplemente inesperado e inexplicable empezó a ocurrirle a la Wendy Marvell de un mundo paralelo a Earthland.

Bajando su mirada de ojos marrones en un profundo estado de shock, la Devil Slayer del Cielo noto como cada una de las uñas en los dedos de sus dos manos repentinamente habían tomado un color negro que podía competir con el azabache color de las escamas del fallecido Acnologia. Un azabache color que se extendió hasta cada uno de los dedos para luego seguir hasta sus manos y después simplemente expandirse más y más.

Cada zona de sus manos, brazos, piernas, pies, torso, rostro e incluso la dañada armadura azul claro que vestía su curvilínea y voluptuosa figura, la sangre de sus múltiples heridas, su larga cabellera azul oscuro, sus globos oculares, las lágrimas que estos liberaban y sus marrones pupilas; Literalmente, cada parte de aquella general de Spriggan Tail en shock se había tornado de un color carbón. Algo que sorprendía sumamente a la lastimada y cansada joven miembro de Fairy Tail que observaba todo a distancia.

-¡¿Q-Que está ocurriendo?!- Se preguntaba Serena impactada.

-¿Q-Que es esto?... ¿Emperador?- Preguntaba Skye todavía en shock.

-...- Se mantuvo el líder de Spriggan Tail totalmente en silencio.

-¿No me dirá nada más, Emperador? Por favor...Por favor...Por favor dígame que esto es solamente una horrible pesadilla... ¡Emperador...!-

Pensando aquellas palabras, la apodada como "La Brisa de la Muerte" paso a estirar su brazo derecho para tratar de al menos lograr la larga capa negra que vestía el llamado hasta el momento como El Emperador, pero antes de lograr esta acción, algo aún más impensable ocurría ante la vista de esta. Cuando las ligeras brisas del viento rosaron levemente la azabache piel de su brazo derecho, empezando por la puntas de sus dedos, este empezó a deshacerse como si de un soplado polvo se tratara.

Y no solamente su brazo. Sus azabaches piernas, torso e cabeza poco a poco poseían un tamaño mucho menor debido a que los ligeros roses del aire separaban y dispersaban sus azabaches células como si fueran un simple montón de cenizas. Sin nada para poder evitarlo, Skye utilizo esos últimos momentos que tenía para fijar su ennegrecida mirada en el imponente hombre enmascarado que la observaba en total calma y silencio por su parte.

-¿E-Estoy...desapareciendo? -Pensaba Skye- ¿U-Usted fue el que hizo que esto pasara, Emperador? ¿Usted es capaz de hacerle esto a sus propios subordinados?...A pesar de que usted es alguien tan importante...tan querido para mí, parece que yo desconozco mucho de usted...Lo lamento, lamento mucho no haber sido capaz de ser alguien en quien usted pudiera confiara. Mi amado...Emperador...-

Esos pensamientos fueron los últimos que la general de Spriggan Tail, "La Brisa de la Muerte" Skye, quien era realmente la Wendy Marvell de un mundo paralelo a Earthland, pudo generar antes de que todo su figura de color azabache fuera borrada completamente por las ligeras brisas del viento de la solitaria proa de aquel colosal barco acorazado que flotaba en unos anochecidos y nublados cielos. Algo que la herida joven demonio de los libros de Zeref no creía mientras observaba todo a distancia.

-¡¿Q-Que fue lo que ocurrió?! -Pensaba Serena horrendamente asombrada- ¡E-Esa mujer... ¿M-Murió?! ¡N-No...Ella fue totalmente desintegrada! ¡P-Pero, ¿C-Como?! ¡¿F-Fue por mi Maldición?! ¡No...Aunque el poder principal de mi maldición es la destrucción completa...E-Esa mujer no era tan débil para terminar siendo desintegrada con ella! ¡E-Entonces... ¿Lo hizo ese sujeto?! ¡Pero...S-Sigo sin tener ni una pizca de poder mágico de el! ¡¿C-Como alguien así...puede borrar por completo ha ese monstruo que me dio tantos problemas?! ¡¿Q-Que cosa es el?!-

-Bueno...-

-¡¿Eh?!- Reaccionaba la joven Axel con un profundo temor.

-...Ahora que solamente estamos tu y yo aquí...-Hablaba El Emperador-... ¿Qué te parece si charlamos un poco, Serena?-

A pesar de estar invadida por el grave dolor de sus numerosas heridas todavía sangrantes, por el horror de haber visto a su más grande oponente hasta el oponente ser completamente exterminada y la sorpresa de haber escuchado su nombre por parte del llamado "Emperador"; la joven demonio de los libros de Zeref hizo un gran esfuerzo para ponerse de pie y apuntar una seria y feroz mirada a aquel ser enmascarado que le acompañaba en la solitaria proa de aquel colosal barco acorazado que flotaba en unos anochecidos y nublados cielos.

-¿H-Habré escuchado mal?...-Pensaba la joven Axel atemorizada pero sería-...No...Ese sujeto...El lider de Spriggan Tail, no hay duda de que me acaba de llamar por mi nombre...Pero estoy segura de que esta es la primera que nos vemos. ¿Sera por qué investigo a Fairy Tail o será que me estará confundiendo con...?-

-Oye, oye, ¿Qué pasa con esa expresión? Es algo aterradora. Vamos, no te hare nada. Como dije, solamente quiero hablar un poco contigo, Serena- Hablaba el líder de los Spriggan con un tranquilo tono.

-¿C-Como...?-

-¿Eh?- Notaba El Emperador con ligera confusión.

-¡¿...C-Como sabes mi nombre?!- Gritaba Serena repentinamente.

-¿Que porque...? Esa fue una pregunta curiosa. Debido a tu posición, es obvio que sepa quién er... ¿Eh?-

Pero antes de continuar su calmado hablar, aquel que era el líder de Spriggan Tail apuntaba el mirar de su máscara de hierro con forma de un inexpresivo rostro humano hacia cierta parte de aquella herida joven de larga cabellera negra que yacía de pie a unos metros de su posición. Más específicamente hablando, a la marca de color rosado que ella cargaba con orgullo en su mano derecha.

-Esa marca...Es la del gremio de magos, Fairy Tail, ¿Verdad?- Comento el Emperador con un ligero tono de sorpresa en su voz.

-¿Eh?- Pasaba la joven Axel a confundirse y sorprenderse ligeramente.

-Ya veo...-Hablaba El Emperador-...Con que tú debes ser la Serena Dragneel de este mundo, ¿Cierto? Perdón, perdón. Te termine confundiendo con una de los altos mando del molesto Ejército Revolucionario que se esfuerza demasiado en dañar el hermoso mundo que yo he creado. Este asunto de los dobles es bastante confuso, ¿No crees?-

-¡Ah, lo sabía! ¡Me estaba confundiendo con Sena!- Pensó Serena sorprendida.

-Pero pensar que de todas las personas que participan en la guerra que ocurre ahora mismo en este mundo, sería una joven maga de Fairy Tail la que pisaría mi barco. Justo como hace un año atrás. El destino es algo bastante curioso... ¿O debería decir cruel? Sinceramente no veo la diferencia- Dijo el hombre enmascarado tranquilamente.

-Un año atrás...Está hablando de Tsuna, Marcus y Alicia...- Pensó la joven demonio de los libros de Zeref.

-Ahora que lo pienso, me habían informado que Serena Dragneel no era maga, y al pensar que Skye había perdido ante alguien quien no poseía magia, termine pensando que no necesitaba a alguien asi a mi lado. Pero si realmente eres una maga de Fairy Tail, la derrota de Skye no era imposible. Si curábamos sus heridas, puede que todavía pudiera serme útil. Tal vez no debí matarla. Vaya, vaya, que pequeño error- Hablaba El Emperador entre ligeras risas.

-¡...!- Reaccionaba Serena ahora con una amplia sorpresa.

-Bueno, que más se le va a hacer. Lo hecho, hecho esta. De cualquier manera, sin importar circunstancias, un juguete roto ya no sirve, ¿Verdad?- Decía ahora el calmado hombre de rostro enmascarado.

-¿Q...?! ¡¿Q-Que estás diciendo...?!-

Habiendo escuchado cada una de las recientes palabras de aquel ser que llamaban "El Emperador", la joven de larga cabellera negra enseñaba una expresión de profunda ira en sus hermosos ojos cafés. Siendo poseída por este sentimiento, la joven Axel termino provocando que su cuerpo dañado con numerosos e graves cortes y moretones que poseían seca sangre, inmediatamente se viera cubierto por una luminosa e enorme oleada de flamas color rosado que desaparecieron tan rápido como aparecieron.

Y justo luego de que esas brillantes flamas de color rosado se retiraron de su persona; una furiosa Serena una vez más enseñaba como su apariencia ahora estaba basada en una larga y algo puntiaguda cabellera negra, unos ojos dorados con bestiales pupilas de color negro, estigmas negras decorando su frente y mejillas, guantes y rodilleras hechos de azabaches escamas en sus brazos y piernas que ahora poseían filosas garras en sus extremidades y unas dañadas ropas negras basadas en un abrigo corto y pantaloncillos.

-¿Pequeño error? ¿Un juguete roto? ¡¿Cómo puedes decir eso?!- Exclamaba Serena furiosamente.

-Vaya, vaya. Esto...No es magia, ¿Verdad?- Hablo El Emperador cierta impresión en su voz.

-¡¿Cómo puedes ser tan cruel?! -Hablaba la joven Axel con ira- ¡Aunque no esperaba que alguno de ustedes los Spriggan supiera algo de amistad, compañerismo o algún sentimiento parecido; mientras luchaba con esa mujer...con Skye...Sentí que éramos parecidas de cierta forma! ¡Sentí eso porque ella peleaba por alguien importante para ella al igual que yo! ¡Ella peleaba por ti! ¡Aunque tu dijiste que ya no te era útil...Aunque dijiste que no te importaba para nada...Aunque tú mismo fuiste quien la mato... ¿Realmente puedes decir que no sientes nada?! ¡¿Nada de culpa?! ¡¿Nada de arrepentimiento?! ¡¿Nada de tristeza?!-

-Sinceramente...No. Hace mucho tiempo que esa clase de sentimientos desaparecieron de mi interior. Hace tanto que ya ni lo recuerdo- Contesto el enmascarado hombre con inexpresion en su voz.

-¿Que desaparecieron...? ¡Que estupidez! ¡Solamente eres un maldito desgraciado...Un desgraciado que no se merecía los preciados sentimientos de Skye!- Gritaba la joven demonio furiosamente.

-Oh, a pesar de tener una cara tan linda, tienes una lengua bastante filosa. Pero me resulta curioso. ¿Porque te enojas tanto? Skye era tu enemiga, ¿Verdad? ¿Porque te enojas tanto conmigo debido a ella?- Preguntaba el calmado líder de Spriggan Tail.

-¡Porque no soporto a las personas como tú! ¡Personas que tratan a sus compañeros como basura...no...Incluso peor que eso! ¡Además, tú lastimaste gravemente a mis queridos compañeros! ¡Es obvio que te odie!- Respondía Serena en furiosos gritos.

-¿A tus compañeros? -Hablo El Emperador- ¿Yo?...Ah, es cierto...Eso chicos tan interesantes que invadieron mi flota el año pasado. La chica que pudo prever el ataque de Blood, el chico que sobrevivió a los relámpagos de Volt y el joven mago de fuego al que le destruí accidentalmente el brazo. Oye, tengo curiosidad, así que responde. ¿Quién de ellos termino muriendo primero? Seguramente fue el chico del cabello rosado, ¿Verdad?-

-¡Maldito...! ¡Su nombre es Tsuna! ¡Tsuna, Marcus y Alicia! ¡Ellos son mis compañeros! ¡Y ninguno de ellos murió! ¡Todos ellos están vivos y seguirán viviendo, al igual que todos en este mundo! ¡Cuando derrotemos completamente a Spriggan Tail y a ti!- Exclamaba la joven demonio fervientemente.

-Con que derrotarme, ¿Eh?- Decía el hombre enmascarado con cierto asombro en su voz.

-¡Si! ¡Aquí y ahora!-

Justo después de que se escuchara aquel ferviente grito por parte de la joven de larga y algo puntiaguda cabellera negra y bestiales ojos dorados, también se pudo claramente el fortuito sonido de un aplauso provocado por la fuerte unión de las palmas de las escamosas e azabaches manos de esta. E en el siguiente segundo, la joven Axel empezaba a separar sus palmas lentamente para que una pequeña esfera de un brillante fuego color rosado empezara a formarse entre el espacio entre ellas.

-¿Y quién lo hará serás tú?- Preguntaba El Emperador con poco interés.

-¡Si, lo hare!- Contestaba Serena para luego pensar -¡Solamente porque no puedo sentir el poder mágico de este sujeto, no debo subestimarlo! ¡Como él dijo, él fue quien le arranco el brazo a Tsuna el año pasado! ¡Además, es el líder de Spriggan Tail! ¡Seguramente debe tener unos monstruosos trucos debajo de sus mangas! ¡Pero como creo que no me dejara escapar, no tengo más opción que tratar de vencerlo! ¡Pero con la cantidad de poder de maldición que me queda, no puedo hacer más que atacarlo hasta con la última gota! ¡Estoy segura...que eso es lo que Tsuna haría en esta situación!-

Con esas valientes y determinadas palabras grabadas profundamente en su mente, la joven demonio de los libros de Zeref se centraba completamente en concentrar su poder de maldición restante en aquella esfera entre sus manos. E haciendo esto; Serena era obligaba a aumentar el espacio entre las palmas de sus escamosas e azabaches manos debido a que aquella pequeña esfera de flamas rosadas que flotaba entre ellas aumentaba su tamaño e destello de una manera exponencial. Algo que el líder de Spriggan Tail notaba desde su posición a algunos metros de distancia.

-Oh, que brillante...- Comentaba El Emperador con ligero interés e impresión.

-¡Mas! ¡Mas! ¡Mas! ¡Mas! ¡Más!- Repetía Serena ferozmente.

Diciéndose a si misma esa misma palabra una y otra vez dentro de su concentrada mente, la joven miembro de Fairy Tail simplemente seguía aumentando el poder y tamaño de aquella esfera de increíblemente brillantes llamas rosadas que flotaba entre sus manos. Fue solo cuestión de nanosegundos para que esta esfera obtuviera un tamaño sumamente mayor al del colosal barco acorazado que flotaba en el nublado e escurecido cielo de Fairy Tail en donde se mantenían su creadora y el enemigo de esta.

-¡Bien! ¡Esto...Es todo lo que tengo! ¡Todo lo que me queda!- Exclamaba Serena fervientemente.

-Que grande. Debiste esforzarte mucho al crearla, ¿Verdad?- Comentaba el tranquilo hombre enmascarado.

-¡Tch! ¡Veamos qué tan calmado estas luego de esto!- Grito la joven Axel para pensar- ¡Tsuna, préstame algo de tu fuerza!-

Mostrando una gran valentía, determinación e furia; Serena utilizo sus pies revestidos en azabaches escamas negras para pisar con tal firmeza el suelo de madera debajo de ellos que este se fracturaba gravemente para después balancear hacia adelante sus dos manos revestidas en las mismas escamas y provocar que esta descomunal esfera de sumamente luminosas flamas rosadas que flotaba sobre sus palmas empezara a avanzar hacia la dirección donde apuntaban estas. Y pasando esto, Serena grito desde lo más profundo de su garganta...

-¡Chaos Sphere!-

Mientras la joven demonio de los libros de Zeref nombraba su ataque con una notable ferocidad, aquella gigantesca esfera de flamas rosadas que brillaban intensamente que estaba bajo su control solamente tardo unas fracciones de nanosegundo para posicionarse cerca del nombrado como "El Emperador" e envolverlo completamente en su destructivo interior, o por lo menos ese era el plan de la joven demonio.

Pero justo cuando aquella llamada "Esfera del Caos" se encontraba a unos centímetros y fracciones de fracciones de nanosegundo de hacer contacto con el líder de Spriggan Tail, algo totalmente impensable ocurrió en frente de los dorados ojos de Serena. Se pudo apreciar claramente como la fulminante luz que liberaba aquella descomunal esfera de llamas rosadas se vio totalmente apagado cuando su color termino cambiando completamente a un profundo azabache comparable con una pila de carbón.

E instantáneamente tras esto, se observaba como aquella esfera de ahora flamas color negro simplemente término desapareciendo completamente del aire y sin dejar ni una pizca de su rastro. Esto era algo que creaba un profundo shock en el rostro de la joven miembro de Fairy Tail mientras que el líder de Spriggan Tail se seguía manteniendo totalmente calmado en su misma posición desde su aparición.

-¡¿Q...?! ¡¿M-Mi ataque...?!- Reaccionaba Serena con total shock.

-Eres increíble, Serena...-Hablaba El Emperador entre ligeras risas-...A pesar de que sabes que soy el líder del monstruoso enemigo que ahora se encuentran enfrentando, pensar que me atacarias sin una sola pizca de duda. Me recuerdas un poco a ese joven mago de fuego de tu gremio...Mmm... ¿Cómo dijiste que se llamaba...?...Tsuna, ¿Verdad? Dime, ¿Tienes una buena relación con el?-

-¡¿Q-Que ocurrió...?! -Pensaba la joven Axel todavía en shock- ¡¿P-Porque mi ataque desapareció?! ¡¿A-Acaso no me quedo la suficiente como para mantener mi Maldición del Caos?! ¡No...Si ese hubiera sido el caso, mi "Esfera de Caos" simplemente debió deshacerse, pero antes de desaparecer, se volvió negra! ¡De igual manera...De igual manera que le ocurrió Skye! ¡E-Entonces, ¿Lo hizo ese hombre?! ¡¿Q-Que clase de magia pos...?!-

Pero antes de continuar sus confusos y temerosos pensamientos, la joven de larga y algo puntiaguda cabellera negra y dorados ojos término viéndose por una repentina sensación de dolor. Una sensación que surgía al mismo tiempo que herido cuerpo de aspecto demoniaco una vez más se rodeado por unas ligeramente luminosa oleada de llamas rosadas que desaparecía tan rápido como aparecía.

Y luego de esto; se notaba una vez más como la apariencia de la joven demonio de los libros de Zeref una vez más había cambiado a un liso pero algo desordenado y sucio cabello de color negro, ojos cafés y un gravemente herido cuerpo vestido con una blusa blanca por debajo de una chaqueta marrón de mangas largas, una falda de color azul y unas marrones sandalias.

E teniendo esta apariencia, Serena caía arrodillada al suelo de madera debajo de ella al mismo tiempo que notaba con su mirada borrosa como la punta de los dedos de su mano derecha repentinamente liberaban unas diminutas partículas rosadas que simplemente desaparecieran en el aire mientras que estos empezaban a desaparecer poco a poco.

-Ah...Ah... -Respiraba la joven Axel con dificultad mientras pensaba-...M-Mi poder de maldición...r-realmente ya no me queda nada de nada...Como dijo Porlyusica-san...Mi cuerpo está desapareciendo...No...se está convirtiendo en un libro...M-Maldición...j-justo en estos momentos...P-Por lo menos...d-debo arrojarme d-de este barco...S-Si lo hago...Aunque termine en medio de la nada, mientras mi l-libro todavía exista...H-Habrá una posibilidad...Una posibilidad de encontrarme con Tsuna...Con todos...Con Fairy Tail...D-Debo moverme...-

-Pareces tener algunos problemas...-

Escuchando aquellas calmadas pero aun así algo atemorizantes palabras sumamente cerca de sus oídos justo antes de poder realizar algún movimiento con su herido cuerpo en proceso de desaparición; la joven de larga cabellera negra pudo notar con horror invadiendo su borrosa mirada como aquel encapado, encapuchado e enmascarado hombre que yacía a varios metros de su posición ahora se encontraba a pocos centímetros en frente de ella.

-...Serena- Nombraba El Emperador con ligera seriedad.

-¡E-Este tipo...E-Es demasiado rápido! ¡E-En mi estado... ¿L-Lograre escapar?! ¡N-No! ¡Lo hare! ¡Definitivamente, saldré de este barco...para así poder volver a todos!- Pensaba la joven Axel firmemente.

Con su inmenso miedo una vez más convirtiéndose en una gran determinación, la joven miembro de Fairy Tail hizo un gran esfuerzo para voltear su herido y cansado cuerpo y apuntar su borrosa mirada hacia los bordes de la proa de aquel colosal barco flotante en donde se encontraba. E incluso con el dolor de sus heridas, su profundo cansancio y el hecho de la mitad de su brazo derecho y pierna derecha ya habían desaparecido; una determinada Serena se arrastraba difícilmente por aquellos suelos de madera para así poder llegar a su objetivo. Todo mientras el llamado "Emperador" observaba todo tranquilamente desde su posición.

-Ver...a todos...para ver...a todos...- Susurraba una cansada Serena mientras se arrastraba lentamente por el suelo.

-Mmm...-Hablaba El Emperador-...A pesar de que eres bastante consiente de tu situacion y tu estado, ¿Todavía crees que tienes alguna oportunidad de escapar?...No, aunque no tengas oportunidad alguna, tu aun asi intentas salir de este barco. Debes desear mucho vivir y poder encontrarte con esos queridos amigos tuyos, ¿Cierto? Creo que puedo ayudarte un poco respecto a eso-

-...- Se envolvía la joven Axel en un repentino silencio.

A pesar de que la mayor parte de sus cuatro extremidades ya se habían convertido en unas increíblemente diminutas partículas rosadas que simplemente se desintegraban en el aire y que también le faltaba mucho para llegar los bordes de aquel colosal barco mágico en donde se encontraba, la joven de larga cabellera negra no pudo evitar detener el arrastre de su cuerpo por los suelos de este al simple momento en sus oídos captaron las últimas palabras del lider de Spriggan Tail a su espalda.

-¿Eh? ¿H-Habré escuchado mal? ¿D-Dijo que me ayudaría? ¡N-No! ¡Seguramente es alguna clase de truco! ¡No dudes, Serena! ¡Sigue moviéndote!- Pensaba la joven demonio pasando de sorprendida e confusa a nuevamente seria y determinada mientras continuaba su arraste por los suelos.

-Serena, tu...Eres un demonio de los libros de Zeref, ¿Cierto? En Helland también tenemos criaturas como tú, por lo cual puedo reconocer ese poder que mostraste hace unos minutos- Comentaba el calmado hombre enmascarado.

-¡¿Lo descubrió?! ¡Lo hizo mucho más rápido que Skye! ¡D-De cualquier manera, eso no importa! ¡Solamente debo concentrarme en continuar!- Pensó Serena simplemente siguiendo su débil arrastre.

-Veras...-Seguía hablando El Emperador-...En mi mundo, los demonios como tu están encarcelados por Spriggan Tail. Los mantenemos en aquel lamentable estado porque ellos se mantienen estúpidamente leales a su creador, Zeref Dragneel, incluso después de que lo mate. Por esa absurda lealtad, esos demonios se niegan a poner sus misteriosos y grandes poderes al servicio de mi ejercicio. Pero eso no significa que me rendí en obtenerlos. La división científica de mi ejército experimento numerosamente con los demonios que teníamos aprisionados con el fin de asi poder crear nuestros propios demonios. Pero por desgracia, ni siquiera el líder de esa división, Justice, fue capaz de copiar la magnífica creación de Zeref o crear algún método exitoso para controlarlos. Aunque para tu suerte...si creo algunas cosas interesantes...como esta-

Diciendo con un leve tono de terrorífica seriedad esas últimas palabras; aquel imponente hombre que cubría su rostro con una máscara de hierro que imitaba la forma de una inexpresiva cara, una vez más sacaba de la larga capa negra que cubría toda su figura, su mano derecha que lucía sus numerosas e antiguas cicatrices de cortes y quemaduras mientras esta sostenían algo.

Y justo en aquel simple momento en que el llamado "El Emperador" realizaba estas acciones, la firme seriedad y determinación de Serena se vieron sumamente nubladas por un sentimiento que invadía repentinamente sus concentradas mente y alma. Un sentimiento que solamente podria nombrarse como "Miedo". Un miedo que recorría cada zona de su lastimada persona como un helado escalofrió.

-¿Q-Que es esto? ¿E-Esta sensación de...incomodidad?- Se preguntaba una asustada Serena.

Para poder responder aquella pregunta que ahora mismo llamaba toda la atención de su aterrada mente, la joven demonio de los libros de Zeref se vio nuevamente obligada a detener el arrastre de su herido cuerpo que ya se había quedado completamente sin extremidades y voltear lentamente su atemorizada mirada de ojos cafés hacia atrás. Y al hacerlo, la joven Axel notaba como aquel temor que la invadía se centraba en un collar que el líder de Spriggan Tail sostenía en su mano derecha y que se basaba en una pequeña cadena de color plateado que colgaba lo que parecia ser un redondo cristal de color morado ennegrecido.

-¡¿Q-Que ese collar?! ¡¿Porque siento esto al verlo?!- Se preguntaba Serena sumamente aterrada.

-¿Llamo tu atención?...-Hablaba El Emperador-...Al entregármelo, la división científica nombro a este collar "El Albergador de Oscuridad". Bueno, el nombre no importa. Lo importante es su función. Oye, Serena, lo que le está ocurriendo a tu cuerpo...Es porque agotaste completamente tu poder de maldición y estas volviéndote un libro, ¿Cierto? Lo sé, porque lo mismo le ocurría a muchos de nuestros demonios prisioneros cuando nos excedíamos con nuestros experimentos en ellos. Es más, por esa razón creamos este pequeño aparato. Te prometo que solucionare tu situación...-

Mientras las palabras seguían formándose por la relajada pero aun así seria voz de aquel encapuchado, encapado y enmascarado hombre que era el único líder de Spriggan Tail; el collar que su mano derecha sostenía empezó a emitir algo sumamente sorprendente e aterrador. Aquel redondo cristal de color morado ennegrecido que formaba parte del objeto nombrado como "El Albergador de Oscuridad" repentinamente empezó a liberar desde si interior una luz negra que iba aumentando drásticamente su tamaño con cada fracción de nanosegundo que pasaba.

-...Confía en el futuro Emperador de tu mundo, ¿Esta bien?- Decía con ligera seriedad el líder de Spriggan Tail.

Siendo totalmente abrumada por un inmenso miedo que simplemente seguía creciendo en medida de que aquella azabache luz se extendía, la joven Axel sentía con una gran claridad como ella era incapaz de seguir moviendo su gravemente herido cuerpo en proceso de desaparición por los suelos de madera de aquel colosal barco mágico en donde se encontraba. Y mientras los largos ases de ennegrecido brillo que liberaba "El Albergador de Oscuridad" empezaban a rosar su lastimada piel, la joven demonio de los libros de Zeref solamente fue capaz de pensar algo mientras todo su ser se encontraba profundamente inundado en un mar de terror...

-Tsuna...Ayúdame...-

...Mientras tanto...En Helland...

-¿Uh?-

Aquel sentimiento de confusión provenía de un joven de 19 años que poseía unos desordenados y puntiagudos cabellos de color rosado, unos filosos ojos de color marrón y la marca roja de Fairy Tail tatuada en su hombro derecho. Un joven que vestía su bien entrenado cuerpo con un chaleco negro sin mangas y un faldón, unos pantalones blancos, unas sandalias, vendas blancas cubriendo completamente su brazo y mano derecha y una blanca bufanda de cuatros alrededor de su cuello.

Un joven que portaba el nombre de Tsuna Dragneel y que junto con Marcus Strauss-Dreyar, Alicia Scarlet, Raine Loxar-Fullbuster, Leo Vastia, Lisa Eucliffe, Sorano Aguria-Cheney y Sophia Venom se encontraban sentados en círculo en el suelo de concreto de una amplia habitación perteneciente a una abandonada base de Spriggan Tail posicionada en los oscurecidos valles pertenecientes al mundo paralelo de Helland.

Y mientras que sus aliados pertenecientes a aquel mundo paralelo a Earthland, Serena "Sena Dragneel" y Rin Hellbrand se encontraban todavía utilizando diferentes herramientas posicionados sobre algunas mesas a sus cercanías; aquellos dos miembros del Ejército Revolucionario de Helland se encontraban ajustando tornillos, soldados placas de un reluciente acero, conectando pequeños y grandes claves, entre otras cosas a una gran máquina que poseía la forma de un amplio anillo conectado a través de numerosos cables a varias otras máquinas presentes en aquella amplia habitación.

-¿Eh? ¿Qué pasa, Tsuna? Te ves algo pálido- Preguntaba Alicia con ligera preocupación.

-Ahora que lo mencionas, es verdad. Es un aspecto que no le va alguien tan molesto como tú. ¿Qué te ocurre?- Preguntaba Marcus de igual manera.

-No...Es que hace un momento...Creo que sentí algo- Respondía Tsuna con algo de confusión.

-¿Algo? ¿A qué te refieres con algo, cerebro de carbón? ¿No puedes ser más específico?- Preguntaba Leo algo molesto.

-¿Acaso tienes hambre? Si es así, te advierto, las reservas que habían en la almacena de esta base ya se acabaron- Comentaba Lisa levemente seria.

-Aunque se suponía que eran para varios días...- Decía Sorano entre ligeras risas.

-No, no es algo como eso...Es como un presentimiento o algo así...- Contestaba el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación confusamente.

-¿Un presentimiento?- Repetía Raine con confusión.

-Puedo escuchar tu preocupación, Tsuna. ¿A qué te refieres cuando dices eso?- Preguntaba Sophia con algo de seriedad.

-Mmm...-Hablaba Tsuna-...No sabría como explicarlo...Solamente es un presentimiento, un muy mal presentimiento...-

Escuchando las palabras del joven Dragneel quien mostraba una profunda preocupación, tristeza e impotencia a través de su baja mirada de filosos ojos marrones, los jóvenes magos que se encontraban sentados junto con él en el suelo de concreto de aquella abandonada base de Spriggan Tail simplemente se mantenían en un tenue silencio mientras lo observaban seriamente.

-Tsuna-sama...- Nombraba la joven Loxar-Fullbuster con preocupación.

-...- Tsuna volteo su mirada y dijo -¡Oigan, Sena, Rin! ¡¿Todavía falta mucho para que terminen?!-

Con fuerte y algo molesto grito del joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados llegando a sus oídos; el joven de cortos cabellos blancos y la joven de cortos cabellos negros que pertenecían al Ejército Revolucionario de Helland detuvieron su trabajo en aquella maquina con forma de anillo e apuntaron sus respectivas miradas de color gris y color café hacia la dirección de este.

-¡No seas tan ruidoso! ¡Estamos haciendo todo lo que podemos lo mas rápido posible con esta máquina que jamás habíamos visto, así que espera, idiota!- Contestaba el Rin Hellbrand molestamente.

-Vamos, vamos, Rin. El solamente desea regresar a su mundo lo antes posible. Es algo entendible, ¿No crees? No te enojes tanto con Tsuna- Decía la apodada como "Sena" amigablemente.

-Rayos, eres demasiado tolerante con él, Sena... -Hablo Rin mientras pensaba-... ¿Sera porque es el doble de su hermano? ¿O será porque? ¡No, no, no es el momento de pensar en cosas innecesarias! ¡Solamente debo concentrarme en reparar esta cosa!-

-Aunque en realidad, yo también deseo que terminemos con esta máquina lo antes posible también. Me cuesta estar relajada pensando que Spriggan Tail sigue haciendo de las suyas en Earthland. Por eso, Rin, ¿Crees que podríamos trabajar un poco más rápido? Por favor- Pedía la joven de corta cabellera negra ligeramente seria.

-Sena...Ah...-Suspiro el joven peliblanco para luego decir-...Maldición, si me lo pides tu supongo que no tengo muchas opciones. Está bien. Creo que puedo hacerla funcionar antes de lo que esperábamos, pero es posible que sea menos segura usarla, ¿Te parece bien?-

-Mmm...Está bien. Hagámoslo. Es solo otro riesgo que tenemos que tomar para poder derrotar a los Spriggans- Contestaba la joven Dragneel con seriedad.

-Demonios, no solamente eres tolerante con ese tipo, sino que también te dejaste influir de el...- Comentaba el joven Hellbrand algo quejoso.

-Rin...- Sonreía Sena para luego observar a los jóvenes magos y decir animadamente - ¡¿Escuchaste, Tsuna?! ¡Solamente espera un poco más!-

-Sí, está bien...- Contestaba el joven mago de fuego con cierto disguto.

-Oye, ¿Qué pasa con esa actitud? Sena y Rin están haciendo lo que pueden con esa máquina. No es bueno forzarlos a trabajar más rápido- Comentaba el joven Strauss-Dreyar con ligera seriedad.

-Sí, lo sé...Pero realmente tengo la sensación de que deberíamos regresar a nuestro mundo lo antes posible...Simplemente no puedo deshacerse de ese pensar...- Contestaba el joven Dragneel con leve preocupación.

-Tsuna...- Nombraba el joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación con confusión y preocupación.

-...- Se mantenía Sophia en silencio para luego mostrar ligera sorpresa y decir-...Ya veo...Con que es eso. Puedo escucharlo claramente. Estas preocupado por Serena, ¿No es así, Tsuna?-

-¿Con Serena-sama?- Nombraba la joven Aguria-Cheney algo sorprendida.

-¿Que? ¿Con que era por eso que estabas tan intrigado? ¿Estabas preocupado por tu querida princesa? Ustedes dos sí que se quieren mucho, ¿No es así? Me dan algo de asco- Comentaba la joven Eucliffe entre algunas picaras risas.

-...- Se mantenía el joven de puntiaguda y desordenada cabellera rosada en serio silencio.

-Oye, oye, vamos. Si no reaccionas para nada, la que sufre vergüenza aquí soy yo- Decía la joven de larga y algo puntiaguda cabellera rubia con pequeño rubor.

-Tsuna, entiendo cómo te sientes. Serena también es mi compañera, pero recuerda que ella logro recuperar sus poderes de demonio y además también estuvo entrenando todo ese año que nosotros estuvimos fuera. Ella es bastante fuerte. Te asegura que estará bien- Decía amablemente la joven Scarlet.

-Sí, se perfectamente que Serena es fuerte. Por esa razón yo no estaba tan preocupada por ella. Pero esta sensación que me invadió de repente...No lo sé...Pero pareciera que me dijera que Serena está en problemas o algo así...- Respondía Tsuna con leve depresión.

-¿Estás diciendo que sientes que ella está en peligro? ¿No crees que es un poco exagerado decir eso sin ninguna prueba? Podría ser solo tu imaginación jugándote una broma porque hemos pasado un rato aquí sin hacer nada mientras todos los demás siguen en aquella guerra. Sinceramente yo también me siento un poco intranquilo- Preguntaba el joven Vastia ahi presente.

-Bueno, incluso si estuviéramos haya, Raine no cree que podamos hacer mucho. Todos estamos heridos y con falta de bastante poder mágico- Comentaba la joven maga de hielo.

-Por eso tenemos que concentrarnos en recuperarnos. Tsuna, intenta esperar solamente un poco más. Estoy segura que muy pronto seremos capaces de ver a todos, ¿Esta bien?- Dijo Marcus con seriedad.

-Está bien...-Contestaba el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación inseguramente para luego pensar-... ¿Realmente habrá sido mi imaginación?...Tal vez...No estoy seguro...-

-Su imaginación, ¿Eh?...-Pensaba Alicia seriamente-...No creo que haya sido totalmente eso. Tsuna posee unos sumamente increíbles instintos. Unos instintos que van más allá de sus cinco sentidos. Esos instintos suyos nos han salvados en numerosas veces y yo confió plenamente en ellos. Y si esos instintos le dicen ahora que Serena realmente está en peligro...No, no debo pensar asi. Estoy segura que ella está bien. Debe estarlo...Al igual que todos-

-Alicia...- Pensaba Sophia con preocupación tras escuchar esos pensamientos.

-Mmm...-Pensaba Tsuna-...Espero que esta sensación sea realmente mi imaginación. De cualquier manera...Serena, todos...Solamente esperen un poco más. Ya muy pronto estaré ahí-

...De regreso...En Earthland...

-¡¿Eh?! ¡¿Mi hermano esta en Helland?!-

El tono de gran sorpresa que yacía impreso en la femenina voz que había formulado pertenecía a nadie más que a la llamada Lucia Dragneel quien junto con los llamados Roku Nirvit, Lucy Dragneel, Cana Alberona y Happy; se encontraban en el interior de un vehículo mágico con apariencia de un vehículo a todo terreno que avanzaba rápidamente por una solitaria y pastoso prado.

-Si. Eso fue lo que me dijo Serena- Comentaba un triste Happy acostado en las piernas de la joven maga celestial sentada en los asientos traseros de aquel vehículo donde estaban.

-¡P-Pero, ¿C-Como fue que ocurrió?!- Preguntaba Lucia bastante asombrada e confusa.

-Según Serena, luego de que Tsuna derrotara al general de Spriggan Tail contra el que luchaba, ambos se envolvieron en una brillante luz y luego simplemente desaparecieron. Después, Serena interrogo a varios soldados enemigos que se encontraban por la zona y ellos le hablaron a ella de la tecnología que poseían los generales para viajar instantáneamente entre los mundos- Explicaba el cansado felino humanoide de color azul.

-No puede ser...Mi hermano...- Hablaba la joven de ligeramente largos cabellos rubios.

-Tsuna...- Nombraba Lucy con preocupación a su hijo mayor mientras se encontraba sentada en el asiento del co-piloto en aquel vehículo mágico.

-...Uh...- Se mantenía Roku mareado mientras pensaba-...Mmm...Aunque me sorprende que ese cerebro de carbón ahora se encuentre en otro mundo, lo que realmente me sorprende bastante es que ese tipo lograra derrotar a uno de los generales de Spriggan Tail él solo. Es decir, nosotros solo pudimos derrotar a Devil porque Lucia casi entrega su vida y yo solo pude derrotar a Quake porque podría contrarrestar su magia, no porque era más fuerte que el exactamente. Pero si lo que dice Happy es cierto...Realmente tengo reconsiderar que es un verdadero "Monstruo" cuando esta guerra termine-

-Entonces, ¿Serena y tu estuvieron buscando a un general de Spriggan Tail para poder quitarle esa tecnología para viajar entre mundos para poder ir a Helland y buscar a Tsuna?- Preguntaba Cana mientras conducía.

-S-Sí. Así fue como nos encontramos con la general de Spriggan Tail con la que Serena está luchando ahora- Contestaba el Exceed azul con ligero arrepentimiento en su tono.

-¡¿Cómo pudo ocurrir eso, Idiotas?! ¡¿Acaso ustedes no fueron testigos de cómo uno de ellos pudo luchar al mismo nivel de la Maestra?! ¡Buscar uno de esos monstruosos generales por su cuenta fue una decisión bastante estúpida!- Exclamaba la maga de cartas con bastante enojo.

-¡Es verdad! ¡Entiendo perfectamente su preocupación por Tsuna, pero él es bastante fuerte! ¡Aunque este en otro mundo, estoy segura que estará bien y podrá encontrar la forma de volver aquí!- Gritaba la adulta maga de espíritus celestiales de igual manera.

-Si...Trate de decirlo lo mismo a Serena, pero ella estaba realmente preocupada por Tsuna...- Decía Happy tristemente.

-Serena-san...- Nombraba Lucia con el mismo sentimiento.

-Maldición, entendemos sus sentimientos, pero esa chica tiene que aprender a pensar con calma. Como su senpai, tendré que regañarla bastante cuando la encontremos. Oye, Happy, ¿Todavia falta mucho para acercanos a ese barco de Spriggan Tail?- Preguntaba Cana mientras seguía conduciendo.

-Ya deberíamos estar bastante cer... ¿Eh?-

Las palabras de aquel pequeño felino humanoide de pelajes azules se vieron interrumpidas porque tanto el cómo los magos a su alrededor en aquel vehículo mágico en donde estaban se vieron invadidos por una ligera confusa y sorpresa que surgía de ver como el camino por donde avanzaban ahora pasaba a estar basado en un terroso suelo totalmente arrasado y con numerosos árboles arrancados tirados por distintas partes. Era como la imagen después de un desastre natural pasara.

-¿Q-Que demonios paso aquí?- Se preguntaba Cana totalmente perpleja mientras conducía.

-E-Este fértil suelo está totalmente arruinado...- Comentaba un mareado Roku.

-Pareciera como si por aquí hubiera pasado un huracán o algo así- Decía Lucia igual de asombrada.

-Un huracán... ¡E-Es cierto! ¡La mujer que Serena y yo nos encontramos podía usar magia de viento bastante avanzada! ¡Lo suficiente como para quitar el aire de la atmosfera!- Recordaba Happy repentinamente.

-Entonces es muy probable que ella fuera la que cambiara completamente esta área. Si es así, Serena realmente se encuentra en graves problemas. Maldición, ¿Dónde estará ese maldito barco?- Preguntaba la maga de cartas mientras seguía conduciendo.

-Mmm...-Pensaba Lucy-...Realmente estamos bastante cerca de Crocus. Ese barco de Spriggan Tail que Serena y Happy se encontraron... ¿Porque se encontraba volando solo por esta área? ¿Sera una simple coincidencia? ¿O será que...?-

...En otro lugar...

-¡¿Eh?! ¡¿Es en serio?!-

Aquellas reacciones de asombro provenían de unas jóvenes magas que formaban parte de otro grupo que se encontraba en el interior de otro vehículo mágico que con sus cuatro ruedas a todo terreno avanzaba con gran rapidez por los desiertos y terrosos suelos pertenecientes a un Reino de Fiore que seguía bañado por un nublado cielo totalmente oscurecido por la noche.

Mas específicamente hablando, se trataba de la joven maga de Lamia que conducía aquel vehículo, Ur Vastia y la herida joven maga de Fairy Tail, Sonia Strauss, quien se encontraba en el asiento del co-piloto mientras que sus compañeros del gremio, un mareado y algo herido Ryos Redfox y un calmado Pantherlily se encontraba en los asientos traseros.

-S-Si, muy en serio. S-Según la doble de la primera maestra de Fairy Tail, Miracle, e-esos son los v-verdaderos planes del l-lider de Spriggan Tail…al comenzar esta guerra...- Dijo Ryos mareado pero aun así seria.

-Es algo realmente difícil de creer- Comentaba Pantherlily apenas calmado.

-P-Pero, Ryos, ¿Realmente está bien confiar en las palabras de esa mujer? Ella era una general de Spriggan Tail. A-Además, fue quien lastimo gravemente a Sonia y sus padres- Preguntaba Ur mientras conducía.

-...- Se mantuvo la joven Strauss en serio silencio mientras observaba con sus ojos color negro, sus brazos, piernas y torso vestidos en varias vendas.

-...Uh...- Hablaba el joven Redfox mareado pero serio-...Yo no diría que c-confió en ella...P-Pero e-ella...E-Entrego su vida para que yo pudiera ganar en contra de ese tal Justice...Alguien que hace e-eso no me parece el tipo de persona que mienta. D-De cualquier manera...s-si nos dirigimos a una trampa...o si lo que dijo M-Miracle era verdad...E-Es seguro que en C-Crocus habrá un gran alboroto-

-¡P-Puf...Puff...!- Aguantaban tanto Sonia como Ur sus risas.

-¡L-Lo siento, Ryos, p-pero es difícil tomarte en serio cuando apenas puedes aguantar tus ganas de vomitar!- Hablaba la joven Vastia entre risas.

-¡No suenas para nada como un hombre!- Comentaba Sonia de igual manera.

-¡M-Malditas! ¡N-No se rían...! ¡Uh!- Terminaba Ryos de hablar furiosamente al inflar sus mejillas con sus ganas de vomitar.

-Ryos, saca tu cabeza por la ventana- Decía Pantherlily calmadamente.

-Pero, ahora hablando seriamente...Sonia, ¿Realmente estas segura de querer venir con nosotros? Todavía no es tarde para regresar y dejarte en el campamento médico del Consejo Mágico junto con tus padres- Preguntaba la joven maga de Lamia Scale con preocupación.

-¿Eh? -Pasaba Sonia a mostrar una gran sonrisa- ¡No te preocupes, Ur! ¡Estas heridas no son nada para un gran hombre como yo! ¡Todavía puedo dar bastante de mí! ¡Además, no estuve entrenando todo este tiempo para quedarme acostada en una cómoda cama! ¡Heridas o no, yo definitivamente ire a ayudar a patear el trasero de ese tal "Emperador"! ¡Cuenta con eso!-

-Viendo que estas tan animada como siempre supongo que no tengo de que preocuparme...- Decía la joven de largos cabellos rosados claros con un mechón blanco en su frente.

-...- Se mantenía Ryos en serio silencio mientras pensaba-...Tanto Sonia como yo estamos heridos. Sin importar que tan motivados estemos, la realidad es que no se si podremos hacer mucho en el estado en que nos encontramos. Pero cuando Miracle me dijo cuáles eran los verdaderos planes del Emperador, lo único que se me ocurrió fue ir hacia Crocus. No pedimos refuerzos ni tampoco conseguimos la ayuda de nadie o le informamos la situación a otra persona. Y como dudo mucho que nosotros podamos detener al bastardo que dirigía a esos monstruosos generales, la única esperanza que queda es que haya alguien en Crocus que pueda detenerlo...Espero que sea así-

...Al mismo tiempo...

La medianoche continuaba bañando a un Reino de Fiore que seguía angustiado por la guerra que ocurría y se hacía más profunda con cada segundo que pasaba. Las densas nubes se despejaban e movían con las frías ráfagas del viento y eso permitía ver a la hermosa luna llena que brillaba fuertemente y liberaba su luz como una ligera pero refrescante lluvia sobre aquella ciudad que portaba el apodo de la "Capital Floreciente".

Una ciudad que al igual que todas las demás ciudades de aquel reino sumido en una guerra entre mundos paralelos poseía sus inocentes ciudades totalmente evacuados, por lo cual sus calles no resonaban nada más que silencio y soledad. Y a unos pocos metros de la desierta entrada a aquella ciudad, se apreciaba como aterrizaba en el terroso suelo un realmente un colosal barco mágico y acorazado con un total de tres largos mástiles y con colores negros y dorados. Un barco que en cada una de sus velas poseía grabado la marca del Ejército de Magos de Helland, Spriggan Tail.

Un barco que poco a poco abría una compuerta por la cierto ser bajaba con tranquilos pero firmes pasos. Mas específicamente hablando; se trataba de un imponente hombre con una apariencia basada en una larga capa negra con un refinado plumaje morado-azul oscuro a sus bordes y que cubría todo su cuerpo a excepción de sus pies, tobillos, hombros y cabeza; unos hombros cubiertos con unas rígidas hombreras de acero de colores negros y dorados y unos pies vestidos con unas botas hechas del mismo material y con los mismos colores.

Y el rostro y ojos de ese ser estaban cubiertos por una máscara de alguna clase de material metálico y reluciente y que tomaba la apariencia de un tranquilo pero imponente rostro humano, mientras que la forma o color de su cabeza estaba completamente cubierto por una capucha de color negro conectada a su capa. Un hombre que se había encontrado con la joven demonio de los libros de Zeref de Fairy Tail, quien ahora poseía una localización desconocida.

-Con que esta es la Ciudad de Crocus, ¿Eh?... -Hablaba El Emperador-...Sumamente increíblemente. Aunque sus calles estén vacías, sigue siendo una ciudad bastante hermosa. No hay duda alguna de que se merece el apodo de "La Capital Floreciente"-

-Pues muchas gracias por tales palabras...-

-... ¿Hm?- Reaccionaba El Emperador con ligera confusión.

Haber escuchado aquellas palabras por parte de una femenina y refinada voz, el lider de Spriggan Tail apuntaba la vista de su máscara hacia la entrada de aquella gran ciudad que yacía ahí presente y notaba como una silueta humanoide que se iba acercando poco a poco había apareciendo. Una silueta que detuvo su tranquilo cuando su preciosa imagen fue totalmente visible ante la mirada del llamado como "El Emperador".

Se trataba de una mujer adulta de hermosa apariencia y curvilínea figura vestida con un traje blanco que le quedaba a la perfección y decorado con unas botas y guantes del mismo color al igual que una larga capa sujetada con unos cordeles de color dorado. Una mujer que aparte de cargar una tiara con algunas joyas en la cima de su cabeza, poseía unos largos y lacios cabellos y unos ojos que eran tan verdes como el más precioso jade.

-...Y aunque no recuerdo haberlo invitado, le doy la bienvenida a Crocus, Spriggan-san- Decía aquella hermosa mujer con una ligera sonrisa.

-Pues te agradezco la cortesía. Pero, ¿Puedo preguntar quién es usted, señorita?- Preguntaba El Emperador tranquilamente.

-Hisui E. Fiore. Soy la reina de este precioso reino que tu ejército se atrevió a atacar. Si no me equivoco, usted es el líder de los Spriggans, ¿Verdad? El que se autonombro "El Emperador", ¿No es así?- Contestaba la reina del Reino de Fiore, Hisui.

-No me autonombre, señorita...-Hablaba el hombre enmascarado-...Yo soy el legítimo Emperador de mi mundo así como muy pronto lo seré del suyo. Pero que me haya encontrado con la reina de un reino tan hermoso como este, hoy si que me estoy encontrando con varias jovencitas hermosas e interesantes. Soy un hombre con bastante suerte-

-Nuevamente, muchas gracias por el cumplido. Pero dejando las cortesías a un lado... Es hora de que tengamos una importante conversación, sucio invasor- Hablaba Hisui de seria manera.

...Una Reina y Un Emperador, los representantes de ambos mundos, cara a cara...

Continuara...