Fairy Tail: Una Aventura Eterna

Tercer Arco

Capítulo 42/114: ¡Comienzo al Fin!

La guerra entre los mundos de Earthland y Helland se intensifica cada vez más y posiblemente ya esté cerca de su recta final. Los poderosos generales de Spriggan Tail conocidos como Devil, Icicle, Quake, Blue, Volt, Darkness, Blood, Miracle, Justice y Skye han caído en feroces combates contra los jóvenes magos de Earthland. Y tras su combate con la apodada como "La Brisa de la Muerte", Serena se terminó encontrando con el lider de Spriggan Tail, El Emperador.

Y aunque aquel imponente ser enmascarado simplemente quería hablar con la joven miembro de Fairy Tail tras haberla confundida en un principio con su doble de Helland que pertenecía al Ejército Revolucionario, esta termino utilizando sus últimos trozos de fuerza demoniaca para lanzar un ataque contra él, aunque termino siendo totalmente inseldible. Y aunque el cuerpo de la joven Axel estaba a punto de convertirse en un libro, El Emperador termino utilizando un extraño aparato llamado "El Albergador de Oscuridad" para evitarlo.

Todo mientras los jóvenes magos de Earthland se encontraban dispersados por distintos lugares, tanto del mundo de Earthland como del mundo de Helland. Y sin conocer nada del destino de la joven demonio de los libros de Zeref; el líder de Spriggan Tail al final logro llegar a la Ciudad de Crocus, justo donde la esperaba la joven mujer que reinaba aquel hermoso Reino sumergido en una guerra entre dimensiones...

...Continuación...

La medianoche continuaba bañando a un Reino de Fiore que seguía angustiado por la guerra que ocurría y se hacía más profunda con cada segundo que pasaba. Las densas nubes se despejaban e movían con las frías ráfagas del viento y eso permitía ver a la hermosa luna llena que brillaba fuertemente y liberaba su luz como una ligera pero refrescante lluvia sobre aquella ciudad que portaba el apodo de la "Capital Floreciente".

Una ciudad que al igual que todas las demás ciudades de aquel reino sumido en una guerra entre mundos paralelos poseía sus inocentes ciudades totalmente evacuados, por lo cual sus calles no resonaban nada más que silencio y soledad. Y a unos pocos metros de la desierta entrada a aquella ciudad, se apreciaba como aterrizaba en el terroso suelo un realmente un colosal barco mágico y acorazado con un total de tres largos mástiles y con colores negros y dorados. Un barco que en cada una de sus velas poseía grabado la marca del Ejército de Magos de Helland, Spriggan Tail.

Un barco que poco a poco abría una compuerta por la que cierto ser bajaba con tranquilos pero firmes pasos. Más específicamente hablando; se trataba de un imponente hombre con una apariencia basada en una larga capa negra con un refinado plumaje morado-azul oscuro a sus bordes y que cubría todo su cuerpo a excepción de sus pies, tobillos, hombros y cabeza; unos hombros cubiertos con unas rígidas hombreras de acero de colores negros y dorados y unos pies vestidos con unas botas hechas del mismo material y con los mismos colores.

Y el rostro y ojos de ese ser estaban cubiertos por una máscara de alguna clase de material metálico y reluciente y que tomaba la apariencia de un tranquilo pero imponente rostro humano, mientras que la forma o color de su cabeza estaba completamente cubierto por una capucha de color negro conectada a su capa. Un hombre que se había encontrado con la joven demonio de los libros de Zeref de Fairy Tail, quien ahora poseía una localización desconocida.

-Con que esta es la Ciudad de Crocus, ¿Eh?... -Hablaba El Emperador-...Sumamente increíblemente. Aunque sus calles estén vacías, sigue siendo una ciudad bastante hermosa. No hay duda alguna de que se merece el apodo de "La Capital Floreciente"-

-Pues muchas gracias por tales palabras...-

-... ¿Hm?- Reaccionaba El Emperador con ligera confusión.

Haber escuchado aquellas palabras por parte de una femenina y refinada voz, el lider de Spriggan Tail apuntaba la vista de su máscara hacia la entrada de aquella gran ciudad que yacía ahí presente y notaba como una silueta humanoide que se iba acercando poco a poco había apareciendo. Una silueta que detuvo su tranquilo cuando su preciosa imagen fue totalmente visible ante la mirada del llamado como "El Emperador".

Se trataba de una mujer adulta de hermosa apariencia y curvilínea figura vestida con un traje blanco que le quedaba a la perfección y decorado con unas botas y guantes del mismo color al igual que una larga capa sujetada con unos cordeles de color dorado. Una mujer que aparte de cargar una tiara con algunas joyas en la cima de su cabeza, poseía unos largos y lacios cabellos y unos ojos que eran tan verdes como el más precioso jade.

-...Y aunque no recuerdo haberlo invitado, le doy la bienvenida a Crocus, Spriggan-san- Decía aquella hermosa mujer con una ligera sonrisa.

-Pues te agradezco la cortesía. Pero, ¿Puedo preguntar quién es usted, señorita?- Preguntaba El Emperador tranquilamente.

-Hisui E. Fiore. Soy la reina de este precioso reino que tu ejército se atrevió a atacar. Si no me equivoco, usted es el líder de los Spriggans, ¿Verdad? El que se autonombro "El Emperador", ¿No es así?- Contestaba la reina del Reino de Fiore, Hisui.

-No me autonombre, señorita...-Hablaba el hombre enmascarado-...Yo soy el legítimo Emperador de mi mundo así como muy pronto lo seré del suyo. Pero que me haya encontrado con la reina de un reino tan hermoso como este, hoy sí que me estoy encontrando con varias jovencitas hermosas e interesantes. Soy un hombre con bastante suerte-

-Nuevamente, muchas gracias por el cumplido. Pero dejando las cortesías a un lado... Es hora de que tengamos una importante conversación, sucio invasor- Hablaba Hisui de seria manera.

-Con que sucio invasor, ¿Eh? Eres la segunda jovencita que veo que tiene una linda cara pero un vocabulario algo feroz. Ustedes las chicas de Earthland si que son todas bastante parecidas, ¿Verdad?- Comentaba El Emperador con tranquilidad en su voz.

-¿La segunda? ¿A qué te refieres con eso?- Preguntaba Hisui con seria actitud.

-¿Quién sabe? En cualquier caso, Reina Hisui, no nos desviemos del tema. ¿Qué es lo que desea conversar conmigo?- Preguntaba aquel enmascarado ser como siempre tranquilo.

-...- Se mantenía Hisui seria-... ¿Porque? ¡¿Porque empezaste esta guerra?! ¡¿Qué motivo tienes realmente para todo este caos y destrucción que estas causando?!-

-¿Que porque? Eso ya debería ser obvio, Reina. Eso es porque ustedes se negaron a darme voluntariamente a darme este reino. A pesar de todo el tiempo que les di para decidir, ustedes fueron los que tomaron la tonta decisión de oponerse a Spriggan Tail y luchar. Si lo piensas bien, quien empezó esta guerra entre nuestros mundos no fui realmente yo...Sino ustedes, Earthland- Explicaba el líder de Spriggan Tail.

-¡No te defiendas con esa lógica incompresible! ¡Contesta seriamente! ¡¿Porque tuviste que atacar este reino, este mundo?! ¡Si solamente querías más tierras más tu control, ¡¿No pudiste haber buscado otro mundo?! ¡¿Un mundo donde gente inocente no debiera sufrir?!- Preguntaba la Reina de Fiore intensamente.

-¿Gente inocente?...Ah- Suspiraba El Emperador-...Reina Hisui, como usted todavía es muy joven puede que no lo sepa, así que déjeme decírselo lo más claramente posible. El ser humano es todo menos inocente. Quieran o no, los humanos son seres que por naturaleza cometen pecados. Si no los cometieran, no serían humanos. Y aquellos que cometen pecados, algún día recibirán un castigo apropiado. Lo digo por experiencia propia. Y se podría decir que el castigo de los humanos de este mundo...Somos nosotros, Spriggan Tail. Simplemente acéptalo, ¿Esta bien?-

-¡No pienso aceptar nada! ¡¿Porque dices algo como eso?! ¡¿Que fue ocurrio para que alguien como tú naciera?! ¡¿Quién eres realmente...Emperador?!- Preguntaba la joven mujer de larga cabellera verde jade con intensidad.

-Oiga, oiga. ¿No creen que son demasiados preguntas? Dijo que tendríamos una conversación, pero esto parece más un interrogatorio unilateral. Creo que ahora es mi turno de preguntar, Reina Hisui- Dijo aquel imponente hombre enmascarado.

-¿Eh?- Reaccionaba Hisui con ligera confusión.

-Reina Hisui...-Hablaba El Emperador-... ¿Qué hace exactamente aquí? Puedo sentir perfectamente como usted no es una maga. Dejando su título a un lado, usted es alguien totalmente normal. No es alguien que debería estar en un campo de batalla que es su reino ahora mismo. Debería estar refugiada con sus ciudadanos, ¿No cree?-

-...- Hisui arrugaba con disgusto su mirada de hermosos ojos verdes-...Yo soy la Reina de Fiore. De este reino. Soy el monarca de todos los ciudadanos que viven en esta hermosa tierra y estoy aquí para poder transmitir los pensamientos que esas personas que temen por ellos y sus familias debido a esta situación que tú has creado. Estoy aquí para poder mostrar su determinación de defender nuestro hogar-

-Ya veo...-Contestaba el líder de Spriggan Tail-... ¿Qué fue lo que me dijiste antes? "No te defiendas con esa lógica incomprensible" ¿Verdad? Bueno, realmente no me importa. Creo ya he perdido suficiente de tiempo con usted, Reina Hisui. Aunque su decisión de mostrarse ante mí fue valiente...también fue sumamente estúpida. Espero que este mentalmente preparada para tomar las consecuencias de esa decisión. Pero si lo piensa bien, no es tan malo en realidad. Morir en soledad...Es un preciado regalo-

-¡La Reina no está sola!-

-¿Hm?- Reaccionaba El Emperador con ligera confusión.

Justo después de que aquel ferviente grito masculino llegara hasta los oídos del llamado "Emperador de Helland" que yacían cubiertos por la capucha negra que cubría su cabeza, estos también empezaron a captar un peculiar sonido. Un sonido que cada vez se hacía mucho más fuerte. Un sonido que tardo en identificarse como el sonar de firmes y múltiples pisadas de numerosos pies en movimiento.

El motivo de este sonido fue bastante claro para el líder de Spriggan Tail cuando él pudo ver a través de la máscara de hierro que cubría su rostro como de las varias salidas de la llamada "Capital Floreciente", una incontable cantidad de personas empezaron a surgir una tras otra. Mas específicamente hablando, se trataban de cientos de hombres y mujeres que vestían con blancas ropas y que poseían en sus manos espadas, escudos, pistolas, bastones mágicos u otra tipo de arma.

Esos cientos de magos y cientos de magas que pertenecían al consejo mágico o a la guardia real se posicionaban en guardia y en formaciones de filas y columnas a los alrededores de la Reina del Fiore, Hisui E. Fiore mientras que a las cercanías de esta se encontraba un hombre con un cuerpo grande y musculoso cubierto completamente con una reluciente armadura plateada que cubría todo su ser a excepción de sus ojos color negro y los alrededores de su boca que estaba decorada con una barba de chivo.

Todo mientras el encapuchado, encapado e enmascarado hombre que portaba con el único nombre de "El Emperador" observaba tranquilamente desde su misma posición desde su colosal barco mágico y acorazado había aterrizado en el terroso suelo en frente de la gigantesca Ciudad de Crocus.

-Vaya...- Dijo El Emperador sin nada de impresión en su voz.

-¡Nosotros siempre estamos junto a nuestra Reina para poder protegerla, ¿No es verdad?!- Exclamaba aquel hombre en armadura fervientemente.

-¡Sí!- Apoyaban con la misma determinación todos magos y magas ahi presentes.

-Arcadios, todos...- Hablaba Hisui con cierta impresión en su tono.

-Con razón podía sentir tantas presencias de vida de una ciudad que supuestamente estaba evacuada. Sinceramente, pensé que eran un montón de hormigas dispersadas- Comentaba el lider de Spriggan Tail tranquilamente.

-¡Reina Hisui, creo que ya ha hablado lo suficiente con este individuo que claramente no está bien de la cabeza! ¡Permítanos encárganos de él, por favor, usted retírese!- Explicaba el llamado Arcadios con gran firmeza.

-¿Eh? ¡B-Bien!- Contestaba Hisui con ligera duda.

-Con que encargarse de mí, ¿Eh? Bueno...Sacrificarse es el trabajo de los peones, ¿Verdad? Como tengo prisa, hare esto de manera indolora, ¿Les parece bien?- Decía el imponente hombre enmascarado.

-¡Por favor, Emperador, no se ensucie sus gloriosas manos con tales basuras!-

-¡Los destruiremos!-

Justo después de que aquellos increíblemente fuertes y fervientes gritos de dos distintos voces masculinas llegaran a los oídos de cada una de las personas que se encontraban a las afueras de la llamada "Capital Floreciente"; la Reina de Fiore, Hisui E. Fiore junto con sus cientos de guardianes fueron repentinamente agobiados por una intensa lluvia con una presión tan grande que podía fácilmente hacer que sus cuerpos cayeran al suelo, o eso fue lo que cada una de ellos sintió en aquel simple segundo.

-¡¿Q-Que esto?! ¡¿E-Esta presión?! ¡Salio de la nada!- Se preguntaba una Hisui completamente atemorizada.

-¡E-Esta sensación...! ¡No puede ser...A-Acaso... ¿E-Es poder mágico?! ¡¿Un poder mágico tan grande para que nosotros, no magos, lo sintamos hasta en nuestros huesos?! ¡¿Cómo puede ser?! ¡¿A-A quien le pertenece...?!- Se preguntaba un Arcadios que trataba de resistir su temeroso temblor.

Mientras la joven mujer adulta de largos cabellos verdes y cada uno de los cientos de seres que eran sus guardianes se encontraban totalmente congelados ante aquellos increíblemente poderosos e colosales poderosos mágicos que los agobiaron de un segundo para otro, se notaba como dos hombres adultos salían por la abierta compuerta del barco de Spriggan Tail ahí posicionado para luego poder posicionarse en frente del totalmente tranquilo Emperador.

Uno de estos hombres poseía un sumamente puntiagudo cabello de color negro que llegaba su espalda, que poseía su rostro cubierto con una negra mascara, tenía algunos piercings en sus orejas y vestía su algo musculoso y corpulento cuerpo con un ajustado abrigo verde sin mangas, unos guantes marrones con toques metálicos en sus nudillos, unos pantalones blancos y botas negras.

Mientras que el otro ser de también musculosa y corpulenta figura poseía unos largos cabellos de color anaranjado rojizo que llegaban hasta su cuello, también cubría su rostro con una negra mascara y vestía con un largo manto de cuello alto encima de su ajustado chaleco de mangas largas y de color negro decorado con unas correas con forma de "X" alrededor de su torso, unos pantalones de color marrón y unas botas negras.

Con lo solo apuntar sus respectivos miradas a aquellos hombres enmascarados que acababan de aparecer; la Reina de Fiore junto con los cientos y cientos de sus protectores se daban cuenta de manera instantánea como ellos dos eran los dueños de esos descomunales poderes mágicos que los ahogaban intensamente como si fueran un feroz maremoto.

-¡Déjenos a nosotros, los generales, quitar estas sabandijas de su camino, Emperador! ¡Cumpliremos el deber que la inútil de Skye no podía cumplir tras probar su incompetencia al morir por manos de una simple maga cualquiera!- Exclamaba el enmascarado hombre de largos cabellos con regocijo en su tono.

-Iron. Veo que eres tan confiable como siempre- Comentaba el tranquilo Emperador.

-¡Destruir! ¡Los destruiremos a todos!- Exclamaba con emoción el hombre enmascarado de anaranjados cabellos.

-Y veo que tu estas tan animado como siempre antes de una lucha, God. Está bien. Dejare que ustedes se encarguen- Decía el líder de Spriggan Tail con tranquilidad en su tono.

-¡E-Estos poderes mágicos... ¿Les pertenecen a esos dos hombres?! ¡¿Q-Quiénes son?!- Se preguntaba una Hisui sumamente atemorizada.

-¡Dos seres enmascarados y que poseen estos inimaginables poderes mágicos...E-Ellos deben ser parte de los generales de Spriggan Tail de quienes Serena Dragneel nos estuvo informando durante este último año! ¡E-Ella dijo que eran poderosos, pero jamás pensé que tanto...!- Decía un Arcadios tratando de mostrarse firme.

-¡P-Pero...no logro entenderlo!- Pensaba Hisui observando al Emperador- ¡¿C-Como puede ser que ese hombre ser el líder de semejantes monstruos?! ¡A-A diferencia de esos...No he sentido nada de el desde que apareció!-

-¡Pero, a pesar de esta situación...!- Un serio y determinado Arcadios alzaba altamente la afilada espada que residía en su mano derecha para luego gritar- ¡...Nosotros, cumpliremos nuestro deber sin importar que! ¡Protegeremos a nuestra Reina!-

-¡S-Si! ¡La protegeremos!- Exclamaban igual de feroces los cientos y cientos de soldados de Fiore ahí presentes.

-¡Si, protegeremos a la reina! ¡Incluso si esos hombres poseen semejante poder mágico, nosotros poseemos la ventaja numérica! ¡Estoy seguro que podremos vencerlos! ¡Lo haremos!- Pensaba Arcadios con firme determinación.

-¡Je Je Je!- Reía peculiarmente el enmascarado hombre que portaba el nombre de "Iron"- ¡Oigan, oigan ¿Planean luchar contra nosotros?! ¡¿Lo hacen para proteger a su querida líder?! ¡Maldición, a eso se le llama lealtad! ¡No me disgusto eso! ¡Bien, por mostrarme sus agallas, tratare de no matarlos con mucho dolor, y además, les permitiré conocer la identidad de la persona de quien los mando al otro lado! ¡Soy el impenetrable escudo del Emperador! ¡Uno de los doce generales de Spriggan Tail! ¡"El Ser Indestructible"! ¡El grandioso Ir...!-

-¡Los destruiré!-

Exclamando con inmensa intensidad aquellas palabras justamente antes de que el hombre enmascarado de largos cabellos identificado como "Iron" pudiera terminar su hablar; aquel hombre enmascarado de largos cabellos anaranjados que fue identificado como "God" repentinamente pasaba a apretar su puño derecho con una firmeza tan grande que las venas de su brazo eran visible a través de las largas mangas de su ropa y todo para después clavar un fuerte pero simple puñetazo en el terroso suelo debajo de él.

Un puñetazo, un puñetazo fuerte pero de lo más simple por parte de aquel general de Spriggan Tail fue todo lo que se necesitó para que la gran determinación y valor de la incontable cantidad de magos y magas de Earthland ahí presentes se convirtieran en un inmenso miedo.

Tras el puñetazo de God, de una fracción de nanosegundo a otra, los miles y miles de kilómetros de terroso suelo que abarcaban los cientos y cientos de soldados de la guardia real y del consejo mágico posicionados a las afueras frontales de la Ciudad de la Crocus se terminaron fragmentando en millones y millones de pedazos que se derrumbaban uno encima del otro con una aterradora velocidad. Tal destrucción levantaba una inmensa cantidad de polvo hacia los aires.

-¡AAAAAAAHHHH!- Gritaban aterrados los magos de Earthland mientras caían en el cráter que se había formado debajo de sus pies.

-¡Reina Hisui, al suelo!- Exclamaba Arcadios mientras inmediatamente se balanceaba sobre la joven mujer de larga cabellera color jade.

En cuestión de poco tiempo, todo el terreno en frente de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" se había cubierto por unas colosales cantidades de denso polvo que incluso alcanzaba al oscurecido cielo. Pero solo cuestión de segundo para las frías brisas del viento despejaran todo este polvo y permitieran ver la nueva apariencia de aquel escenario.

Se podía notar claramente como ahora la tierra que antes era firmemente pisada por los pies embotados de una incontable cantidad de magos y magas del Reino de Fiore había sido remplazada por un cráter que no solamente poseía un monstruoso ancho sino también una profundidad tan grande que lo único sé que podía observar era oscuridad. Un cráter que separaba por varios metros al tranquilo Emperador, a Iron y a God de la entrada a la Ciudad de Crocus donde residían tirados en el suelo tanto Hisui como Arcadios, ambos con expresiones de shock en sus rostros.

-¡N-No puede ser...Todo el paisaje...Todos los soldados...!- Pensaba una muy atemorizada Hisui.

-¡¿C-Con un solo ataque...e-ese hombre elimino todas nuestras fuerzas?! ¡U-Un monstruo...L-Llamarlo así seria suavizar demasiado las cosas! ¡¿Q-Que demonios son ellos?!- Pensaba un Arcadios en estado de shock.

-¡God, ¿Qué demonios hiciste?! ¡No había terminado de hablar con ellos, maldito estúpido!- Gritaba Iron molestamente.

-¡Los destruí! ¡Los destruí a todos!- Exclamaba God con felicidad.

-Sí, lo hiciste, God. Como se esperaba del "As de la Destrucción". Buen trabajo- Comentaba El Emperador tan calmado como siempre.

-Los destruí...Quiero destruir más...- Susurraba con placer el enmascarado de larga cabellera naranja.

-Cierra tu boca, maldito descerebrado...-Hablaba Iron-...Destruiste más de la cuenta. Ahora no hay más que un descomunal cráter en frente de nosotros. Tienes suerte de que yo este aquí-

Justo después de haber dicho esas palabras, aquel hombre enmascarado que portaba con el apodo de "El Ser Indestructible" pasó a arrodillarse y colocar su mano derecha en el terroso suelo que tocaban sus botas. Y al instante en que aquel ser de larga cabellera negra realizo esta acción, se pudo notar como de las paredes de aquel monstruoso cráter repentinamente a surgir unos largos y grandes bastones de hierro.

Millones y millones de bastones de hierro que surgían uno tras otro en distintas partes de las paredes de aquel descomunalmente grande cráter a una sumamente increíble velocidad al mismo tiempo que se entrelazaban unos con otros. Fue solo cuestión de nanosegundos para que aquellas grandes cantidades de hierro rellenaran todo el interior de aquel cráter y formaran un reluciente suelo.

-¡¿Q...?!- Se mantenía Hisui completamente sorprendida.

-¡E-Ese otro hombre...R-Relleno el interior de ese cráter tan profundo que ni siquiera se pudo ver su fondo... ¿C-Con hierro?! ¡¿Fue Magia de Creación?! ¡De cualquier manera...E-Ese hombre también es sumamente peligroso!- Pensaba Arcadios en el mismo estado.

-Ahora...Su camino está totalmente hecho y despejado, Emperador. Por favor- Decía Iron mientras se inclinaba ligeramente ante su líder.

-Si. Te lo agradezco, Iron. Ahora, señores... ¿Vamos?- Hablaba el líder de Spriggan Tail.

Ahora, sin nada que les retuviera o detuviera; aquel ser que era únicamente conocido como "El Emperador" finalmente se movió de su posición y empezaba a caminar hacia adelante mientras aquellos que eran apodados respectivamente como "El Ser Indestructible" y "El As de la Destrucción" le seguían. Con tranquilos pero firmes paso, El Emperador pasaba por el terroso suelo y luego por un suelo de hierro para eventualmente empezar a caminar por el concreto que conformaba las calles de la Ciudad de Crocus.

Y con cada paso que daba aquel hombre que cubría su rostro con una máscara de hierro que imitaba la forma de una inexpresiva cara humana, el temor que invadía a la Reina de Fiore tirada en las calles de aquella que era su ciudad simplemente aumentaba. Pero a pesar de ese sentimiento, Hisui hacia todo lo posible para mostrar una mirada llena de valor de igual que Arcadios quien al ver quien se les acercaba inmediatamente se ponía en frente de su reina y blandía su afilada espada en guardia.

-Entonces, Reina Hisui, fue una conversación breve pero algo gratificante...Pero, supongo que este es el adiós, ¿No cree?- Dijo El Emperador con fria tranquilidad.

-Maldito...- Decía Hisui con desprecio.

-¡Y-Yo no permitiré que toquen ni un cabello de la Reina! ¡El difunto anterior rey me encomendó a mí, Arcadios, la protección de la vida su hija! ¡Aunque tenga que tenga que dar mi propia vida, juro que cumpliré mi deber como su protector!- Gritaba el hombre en armadura ferozmente.

-¡Arcadios!- Nombraba la Reina de Fiore con preocupación.

-¡Oye, Oye, ¿Quieres enfrentarnos?! ¡¿Acaso no viste lo que les hicimos a todas sus fuerzas?! ¡Tú ni siquiera eres un mago, ¿Qué demonios podrías hacer?! ¡Bueno, aunque fueras un mago, tampoco hubiera nada que pudieras hacer! ¡Jejeje!- Reía Iron burlonamente.

-¿Puedo destruirlo?- Preguntaba God con interés.

-Lamentablemente, no puedo permitirlo, God. Tú seguramente volverías a destruir más de lo necesario. Iron, hazlo tú. Tenemos prisa, así que sea rápido, por favor- Decía el líder de Spriggan Tail calmadamente.

-¿Hacerlo rápido? Mmm...Eso generalmente no es mi estilo, pero usted es quien lo pide, así lo hare, Emperador- Respondía el enmascarado de larga cabellera negra.

Dada esa respuesta, el apodado como "El Ser Indestructible" hizo algo que ni Hisui ni Arcadios esperaban ver. Iron enseñaba como su fornido brazo derecho no solamente pasaba a poseer una piel hecha de un reluciente hierro sino también como empezaba a cambiar de forma hasta transformarse una alargada y afilada espada. Un hechizo literalmente igual al de dos ciertos magos de Fairy Tail.

-¡Como eres un caballero, te daré un poco de honor y te acabare con una espada! ¡No soy tan malo al final, ¿No crees?! ¡Jejeje!- Exclamaba Iron entre placenteras risas.

-¡¿C-Convirtió su brazo en una espada...?!- Reaccionaba Arcadios sumamente sorprendida.

-¡E-Esa magia es de...!- Pensaba Hisui de igual manera.

-¡Jejeje! ¡Los cortare en pedacitos, malditas alima...!-

Pero justo antes de que el apodado como "El Ser Indestructible" pudiera terminar aquellas palabras llenas de un gran placer de su parte, algo totalmente repentino e inesperado ocurrio ante los ojos de todos los presentes. Antes de que la larga e afilada espada de hierro que era su brazo derecho fuera balanceada sobre Hisui y Arcadios, Iron sentía a la perfección como el costado derecho de su cabeza fue abordado por un intenso impacto.

Un impacto con una potencia tan increíblemente formidable que se podía aclarar claramente como una onda de impacto salía disparada por el costado izquierdo de la cabeza de aquel enmascarado hombre que poseía una larga y algo puntiaguda cabellera de color negro.

-¡¿Q...?!-

Esa fue la única palabra que pudo formar aquel imponente y poderoso general de Spriggan Tail justo antes de que todo su ser terminara saliendo volando con monstruosa fuerza y velocidad hacia la dirección contraria de donde había provenido aquel repentino y totalmente potente impacto.

Y sin una pizca de control, Iron no pudo hacer nada para evitar que su cuerpo que volaba veloz y fuertemente por los aires terminara colisionando y derrumbando no solo uno o dos edificios que formaban parte de Crocus, sino posiblemente más de diez para después quedar completamente atrapado en la inmensamente grande y densa nube de polvo que levantaba toda aquella destrucción.

-Eres demasiado ruidoso. Cierra esa maldita boca tuya-

El dueño de aquellas serias palabras era el mismo ser quien de un solo golpe había mandado a volar a uno de los doce monstruosos seres que conformaban a la elite de Spriggan Tail. Era un hombre adulto que apuntaba su seria y determinada mirada hacia El Emperador y a God quienes se encontraban en frente de el mientras Hisui y Arcadios observaban su espalda rebosante de confianza con gran alegría e impresión.

Un hombre que poseía una larga y algo puntiaguda cabellera negra, unos afilados ojos de color rojo, varios piercings decorando su rostro y orejas y que vestía su buen entrenado cuerpo con una ajustada camisa negra sin mangas y de cuello alto, unos guantes con toques metálicos, unos pantalones grises y unas negras botas también con decoraciones metálicas. Un hombre que portaba con la marca negra de Fairy Tail en su fornido hombro izquierdo.

-Vaya...Esto es una sorpresa- Comentaba El Emperador totalmente tranquilo.

-¡T-Tu eres...!- Hablaba Arcadios sumamente sorprendido.

-¡...Gajeel-san! ¡Si logro llegar a tiempo!- Hablaba Hisui con felicidad.

-Sí, lamento la tardanza. Tenía que dejar a Levy en un lugar seguro- Respondía el veterano mago de Fairy Tail, Gajeel Redfox.

-¿Hm? Si no me equivoco, tú eres...-

Pero antes de ser capaz de terminar de hablar con el mismo tranquilo tono de siempre; el encapuchado, encapado e enmascarado hombre que era el líder de Spriggan Tail noto como ahora tanto el como aquellos en sus cercanías fueron rodeados por un repentino brillo dorado que provenía desde arriba. Ante esto, El Emperador levantaba su mirada y observaba como una numerosa cantidad de descomunales rayos de luz dorada se encontraban cayendo en su dirección como si de lluvia se tratase, mas específicamente hablando, eran siete.

-Oh, que brillante- Seguía El Emperador lleno de calma.

Y en el mismo momento en que aquel hombre que cubría su rostro con una máscara de hierro que imitaba la apariencia de una inexpresiva cara humana apuntaba la dirección de su mirada a aquella sumamente poderosa magia de luz, en menos de una fracción de nanosegundo, el Dragon Slayer de Hierro de la Primera Generación ahí presente utilizo su brazo derecho para cargar a Hisui y su brazo derecho para sujetar a Arcadios para después dar un amplio salto hacia atrás junto con ambos. Y al mismo tiempo de esto...

-¡Destruir!- Exclamaba God fervientemente.

Exclamando aquellas palabras en la increíblemente diminuta brecha de tiempo que quedaba para que aquellos siete descomunalmente grandes, poderosos, veloces y brillantes rayos de luz dorada se estrellaran contra El Emperador y su persona; el enmascarado hombre que portaba con el apodo de "El As de la Destrucción" levantaba fuertemente su mano derecha hacia la dirección de estos.

E instantáneamente después de que este hombre de largos cabellos anaranjados realizara esta acción, los siete rayos de luz dorada que iban a impactar contra aquellos dos miembros de Spriggan Tail como si de meteoros se tratasen simplemente se esfumaron completamente sin dejar rastro de una fracción de nanosegundo a otra. Algo que un serio Gajeel observaba tras haber tomado una amplia distancia de sus enemigos junto con la Reina de Fiore y su guardián.

-¿La magia desapareció?...No, ese maldito la desintegro...Esa clase de magia es igual a la de ese tipo- Pensaba Gajeel seriamente.

-¡Destruí la luz! ¡Jajaja!- Exclamaba God con orgulloso y feliz ánimo.

-Sí, lo hiciste. Lo diré de nuevo, como se esperaba del "As de la Destrucción"- Comentaba un tranquilo Emperador.

-Con que destruyó completamente mi "Grand Chariot", ¿Eh? Bueno, no esperaba que encargarnos de ellos sería tan fácil-

-¿Hm?- Reaccionaba el líder de Spriggan Tail con ligera confusión.

Habiendo escuchado esa voz; El Emperador, la Reina Hisui y Arcadios volteaban su mirada hacia la dirección de su surgir y notaban como una masculina silueta humana se podía observar lejanamente en esa misma calle de Crocus donde ellos residían. Una silueta que se iba acercando poco a poco a ellos con unos tranquilos pero firmes pasos hasta que muy pronto se mostró como un serio hombre adulto.

Un hombre adulto que poseía unos cortos cabellos de color azul claro, unos serios ojos de color marrón, un peculiar tatuaje que pasaba a través de su ojo derecho y que vestía su bien entrenado cuerpo con un abrigo blanco de largas mangas y con un faldón, unos pantalones del mismo color y unas botas negras. Un hombre que pertenecía al antiguo sistema de los Diez Magos Santos.

-J-Jellal-san. Usted también logro venir- Decía Hisui con felicidad.

-Si. Lamento haberle hecho esperar, Reina. Hizo un buen trabajo reteniéndolos- Contestaba el miembro del consejo mágico, Jellal Fernandez.

-¿Reteniéndonos?...-Hablaba El Emperador-...Ah, con que de eso trataba realmente esa conversación de antes. Me ha engañado completamente, Reina Hisui. Ha usted realmente no le interesaban mis motivos o mis puntos de vista. Su verdadero objetivo era detenerme y hacer suficiente tiempo para ellos llegaran a Crocus...Todos ellos...-

-Ah, adivino el plan-

-Es un bastardo bastante listo-

-Bueno, ya estamos aquí, así que no creo importe que lo haya descubierto-

-Pero debo mencionar que en serio me alegra que todos nosotros estemos juntos luego de tanto tiempo-

-Es verdad. Estamos todos juntos aquí...-

Los dueños de aquellas voces masculinas y femeninas eran hombres y mujeres adultas que salían de los distintos callejones que había entre los cientos de distintos edificios que formaban a la solitaria Ciudad de Crocus. Uno de estos hombres poseía un corto pero desordenado cabello de color negro y unos ojos del mismo color con un aspecto algo afilado. Un hombre que al solamente vestir su bien entrenado cuerpo con unos pantalones marrones y unas botas negras, enseñaba la marca azul de Fairy Tail tatuada en uno de sus pectorales.

Mientras que el otro hombre tenía unos cortos pero puntiagudos cabellos de color rubio, unos afilados ojos de color negro algo verdoso y que vestía su musculosa y corpulenta figura con una ajustada camisa de color morado con mangas largas y dobladas y un cuello alto y doblado también, unos pantalones negros y unos zapatos marrones. Un hombre que aunque no la enseñaba, poseía la marca negra de Fairy Tail tatuada en el costado izquierdo de su torso.

También se presentaba una sumamente preciosa mujer con una larga cabellera de color albino, unos hermosos ojos de color azul y que vestía su curvilínea y voluptuosa figura con un largo vestido de color negro con algunos volantes blancos en sus largas mangas y bordes y junto unas sandalias de color azul. Una joven mujer que portaba la marca blanca de Fairy Tail tatuada en su pierna izquierda.

Y también se mostraba una joven mujer de larga cabellera de color azul que llegaba hasta su espalda, unos preciosos ojos de color marrón profundo y que vestía su curvilínea y voluptuosa figura con una chaqueta sin mangas de color verde sobre una blusa azul claro sin tirantes ni mangas y con un pequeño lazo azul en el centro, una falda negra y unas medias negras largas del mismo color y unas zapatillas marrones.

Y la otra joven mujer que se presentaba también era increíblemente bella y poseía una larga cabellera de un peculiar color escarlata profundo, unos hermosos pero serios ojos de color marron y que vestía con el torso de una reluciente armadura de plata que se ajustada a la perfección a su curvilínea y voluptuosa figura, unos guanteletes de metal, una falda de color azul y unas botas de color marrón. Una joven mujer que poseía la marca azul claro de Fairy Tail tatuada en su brazo izquierdo.

-...Para poder acabar con el- Termino de hablar la séptima maestra de Fairy Tail, Erza Scarlet.

-Por cierto, Gray, ¿Que paso con tu camisa?- Preguntaba el mago de Clase S de Fairy Tail, Laxus Dreyar.

-¡Ah! ¡¿En qué momento?!- Reaccionaba sorprendido el mago de hielo de Fairy Tail, Gray Fullbuster.

-Sin importar los años, sigues tan descuidado como siempre, Gray- Comentaba la maga de Clase S de Fairy Tail, Mirajane Strauss-Dreyar-

-Es verdad- Apoyaba entre leves risas la maga de Clase S de Fairy Tail, Wendy Marvell.

-Oh. Me repito, esto es una sorpresa. Quien diría que me encontraría a tantos miembros de Fairy Tail en un solo lugar. Incluida su famosa Maestra, Erza Scarlet, ¿No es así?- Decía El Emperador con realmente diminuta impresión en su tono.

-Con que nos conoces, ¿Eh?- Reaccionaba Erza con seriedad.

-Parece que lo que dijo esa general que ataco a Magnolia resulto ser cierto- Comentaba Gray igual de serio.

-Estos malditos investigaron a nuestro gremio- Decía Laxus de misma manera.

-Pero con que usted es el líder de Spriggan Tail, El Emperador. Tenía muchas ganas de conocerlo- Dijo Mirajane con una amigable sonrisa.

-¿Hm? ¿En serio? ¿Y eso porque?- Preguntaba tranquilamente aquel ser enmascarado.

-Bueno...- La apodada como "La Demonio" pasaba a enseñar un instinto asesino en sus ojos azules-...Solamente deseaba regresarte la misma "amabilidad" que tus generales y tú le mostraron a mi querido hijo hace un año-

-Opino lo mismo- Apoyaba la apodada como "Titania" con la misma ira en su mirada de ojos marrones.

-Oh, qué miedo. Sin duda no hay cosa más aterradora en este mundo que una mujer enojada- Decía el líder de Spriggan Tail siempre calmado.

-Te apoyo con respecto a eso. Hay veces que mi esposa da bastante miedo-

-Te entiendo. Incluso Yukino da miedo cuando está enojada-

-¿Hm?- Volvía a reaccionar El Emperador con diminuta confusión.

Tras haber escuchado esas nuevas voces masculinas; el encapuchado, encapado e enmascarado imponente hombre que era el líder de Spriggan Tail volteaba su mirada hacia su dirección y notaba como otros dos hombres adultos se encontraban saliendo de los callones de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente".

Eran un hombre que poseía unos puntiagudos cabellos de color rubio claro, unos filosos ojos de color azul, una diminuta cicatriz encima de su ojo derecho y que vestía su ejercitado cuerpo con una ajustada camisa roja sin mangas debajo de un abierto y corto chaleco blanco sin mangas, largos guantes azules, unos pantalones grises y unas botas azules. Un hombre que tenía tatuada la marca blanca de Sabertooth en su hombro izquierdo.

Y un hombre con una cabellera de color negra algo largo, unos afilados ojos de color rojo y de los cuales el derecho era cubierto por varios mechos de su cabello y que vestía su bien entrenado cuerpo con una camisa negra sin mangas, un corto manto de color marrón que cubría su brazo derecho, unos pantalones grises y botas marrones. Un hombre que portaba con la marca negra de Sabertooth en su hombro izquierdo.

-Ustedes... ¿Quiénes son?- Preguntaba el líder de Spriggan Tail con casi nada de interés.

-Oh, ¿No nos conoces? Bueno, eres de otro mundo, así que creo que no se puede evitar. De Sabertooth, Sting Eucliffe- Se presentaba con una sonrisa el Dragon Slayer Blanco de la Tercera Generación.

-Del mismo gremio, Rogue Cheney- Se presentaba seriamente el Dragon Slayer de las Sombras de la Tercera Generación.

-Ya veo...-Hablaba El Emperador-...Bueno, sus identidades realmente no importan. Pero puedo notar que son fuertes...Bastante fuertes. Lo cual me lleva a mi siguiente pregunta. ¿Qué haces ustedes aquí, todos ustedes? Su querido reino se encuentra en medio de una guerra. Mis soldados y mis generales deben estar haciendo de las suyas en estos momentos. Como los magos más fuertes que se encuentran en este país, ¿No deberían estar defendiéndolo en vez de estar aquí todos apilados?-

-Apuesto que eso te encantaría, ¿Verdad? Que estuviéramos todos nosotros dispersados por ahí- Comentaba Gajeel con una ligera burla en su tono.

-Pero es una desgracia para ti, Spriggan. Nosotros hemos visto a través de tus planes- Dijo Jellal seriamente.

-Oh, ¿En serio? ¿Y puedo preguntar qué planes eran esos...?- Decia el imponente hombre enmascarado.

-¿De verdad pensaste que no nos daríamos cuenta? Los ataques a nuestras ciudades, mandar a los generales a los búnkeres donde ocultabas a los civiles...No eran más que meras distracciones- Decía Jellal con seriedad.

-Es verdad. Distracciones para que no notáramos como ustedes se movían lentamente por el campo de batalla- Explicaba Erza igual de seria.

-...- Se mantenía el líder de Spriggan Tail en silencio.

-Pero por más que lo intenten, esos descomunales poderes mágicos suyos no son fáciles de ocultar- Decía Gray igual de serio.

-Cuando llego la noche y la batalla se calmó, los sensores mágicos del consejo no tardaron mucho en detéctalos- Dijo Jellal de misma manera.

-Mmm...Con eso ocurrió. Vaya...Mis planes de cumplir con mi objetivo de manera rápida se arruinaron por completo con esto. Parece que subestime su tecnología. Jaja- Dijo El Emperador entre diminutas risas placenteras.

-Pero, hay algo que todavía no entiendo...-Hablaba Jellal-... ¿Porque? ¿Porque no enviaste tropas a esta ciudad? ¿Porque decidiste mantenerte oculto? ¿Qué tiene de especial Crocus? ¿Es por la Reina Hisui? ¿O alguna otra cosa? ¿Cuál es...tu verdadero objetivo, líder de Spriggan Tail?-

-Bueno...-Hablaba El Emperador-... ¿Quién sabrá? No sería divertido si simplemente se los dijera, ¿No creen? En cualquier caso, ¿Están seguros sobre su decisión? Aunque haya sido como distracción, no cambia el hecho de que mis tropas y los demás generales de mi ejercito están dispersados por distintas partes de su país haciendo de las suyas. Díganme, ¿Quién los detendrá si los magos más fuertes de Fiore están aquí para detenerme? ¿O será que piensan detenerme a costa de sus compañeros y los civiles de su reino?-

-Bueno, es cierto que somos fuertes pero no por eso deberias subestimar a los demás magos de este reino. Además...-

-...El trabajo de la nueva generación es siempre superar a la anterior...-

-¿Eh?- Volvía a reaccionar el líder de los Spriggans con diminuta confusión.

Al haber escuchado una vez más otro par de voces masculina, el ser únicamente conocido como "El Emperador" guiaba la mira de su máscara hacia la dirección de estas y notaba como otros seres hacían aparición en aquella calle de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente". Pero entre esos dos hombres adultos que acababan de mostrarse, había uno que atraía ampliamente la atención de aquel hombre que cubría su rostro con una máscara de hierro con la forma de una inexpresiva cara humana.

Eran hombre que poseía una larga cabellera que cruzaba un color anaranjado y un color blanco canoso, una barba sin afeitar del mismo color, unos serios ojos de color negro, una prótesis de acero remplazando su brazo izquierdo y que vestía su alto y musculoso cuerpo con nada más que un largo manto de cuello alto y color marrón, unos pantalones oscuros y unas botas color gris. Un hombre que portaba con la marca azul oscuro de Fairy Tail en su pectoral izquierdo.

Y aquel quien atraía la atención del lider de Spriggan Tail era un hombre que poseía unos puntiagudos, desordenados y algo puntiagudos cabellos de color rosado, unos filosos ojos marrones, unos afilados dientes que se mostraban en su confiada gran sonrisa y que vestía su musculoso y corpulento cuerpo con un largo manto de cuello alto y color marrón, una chaleco negro sin mangas, unos pantalones marrones y unas simples sandalias. Un hombre que portaba la marca roja de Fairy Tail en su fornido hombro derecho y portaba con el famoso apodo de "Salamander".

-...Por lo cual creo que nuestros mocosos se encargaran de esos generales tuyos- Decía sonriente el mago de Clase SS de Fairy Tail, Natsu Dragneel.

-Mientras nosotros nos encargamos de patearte el trasero, maldito- Decía también sonriente el retirado mago de Clase SS de Fairy Tail, Gildarts Clive.

-¡Ha pasado mucho tiempo, Natsu-san! ¡Me alegro de verlo!- Saludaba Wendy felizmente.

-¡Oh, Wendy! ¡No nos nos vemos desde lo que de Acnologia, ¿Verdad?!- Le respondía el apodado como "Salamander" igual de contento.

-¿Tu también viniste, anciano? Sinceramente, pensé que ya te habías muerto- Decía Laxus al observar al apodado como "El As de Fairy Tail".

-¡Que cruel! ¡No me mates, todavía estoy bastante joven!- Respondía Gildarts con enojo.

-Esas arrugas en tu rostro cuentan lo contrario- Menciono Gray entre risas.

-Vaya, vaya, vaya...Ya lo he dicho varias veces hoy, pero esta vez lo digo desde lo más profundo de mi ser...Esto es una sorpresa. Quien diría que me encontraría contigo...Natsu Dragneel- Comentaba el líder de Spriggan Tail.

-¿Hm?...-Apuntaba Natsu su mirada hacia a aquel hombre enmascarado-...Con que tú eres ese bastardo que se hace llamar "El Emperador". Tengo entendido que investigaste a Fairy Tail, por lo cual no me sorprende que me conozcas, pero hablas como si nos hubiéramos visto antes-

-Nos hemos visto antes...-Hablaba El Emperador-...Bueno, hablando en cierto sentido. Yo conocía al Natsu Dragneel de mi mundo. Ver ese rostro tuyo simplemente me regresa unos nada placenteros recuerdos a mi cabeza. Él fue una verdadera molestia para mí. Claro, antes de que muriera...junto con toda su familia. Aunque ese el destino de aquellos de quienes piensan que pueden dejar la vida de guerras de Helland a un lado como si nada. Fue algo inevitable-

-...- Se mantenía un serio Natsu en silencio.

-Pero creo que he hablado de más. Después de todo...-

Antes de terminar de hablar con el mismo calmado tono de siempre; aquel encapuchado, encapado y enmascarado hombre volteaba ligeramente su mirada hacia atrás para observar al general de Spriggan Tail que yacía en sus espaldas. Y al hacerlo, El Emperador observaba como el enmascarado hombre de largos caballos anaranjados que portaba con el apodo de "El As de la Destrucción" temblaba ligera pero notablemente.

-Destruir...Destruir...Destruir...Destruir...- Susurraba God una y otra vez.

-...Creo que God ya llego a su límite- Dijo el líder de Spriggan Tail.

-... ¡Destruir!-

Justo después de que el llamado God liberara un grito tan ferviente y fuerte desde lo más profundo de su garganta, el cual creo una expansiva onda de sonido que destrozaba completamente todas las ventanas de los numerosos edificios de Crocus en sus cercanías, su figura repentinamente se desvanecía de las miradas de todos los presentes. Y de una fracción de nanosegundo a otra, este general de Spriggan Tail volvía a aparecer repentinamente en frente de dos magos de Clase S de Fairy Tail ahí presentes.

-¡¿Q...?!- Reaccionaba Mirajane con asombro.

-¡E-Este bastardo es bastante rápido incluso sin usar magia!- Pensó Laxus al observarlo.

-¡Los destruiré a ustedes primero!- Exclamaba God emocionadamente.

Con esas palabras exclamadas, aquel general de Spriggan Tail inmediatamente pasaba a impulsar su brazo derecho con notable fuerza y poder en dirección a unos sorprendidos Laxus y Mirajane. Pero justo antes de que esta acción de su enemigo se completara, este par de magos de Clase S de Fairy Tail tuvo tiempo suficiente para elevarse ampliamente en el aire con unos increíblemente poderosos saltos.

Y con Laxus y Mirajane ahora altamente posicionados en los aires; la mano derecha que el nombrado como "God" había impulsado poderosamente hacia su dirección término apuntando hacia varios grandes y amplios edificios de aquella calle de la Ciudad de Crocus. Edificios que de una fracción de nanosegundo a otra se convirtieron en millones y millones de pedazos de concreto cortados perfectamente en forma de cuadrados al igual que muchos otros edificios a sus alrededores. Algo que los demás magos ahí presentes notaron.

-¡Los edificios...!- Hablaba Wendy ampliamente sorprendida.

-¡...Los destruyo por completo! ¡Pero, esa magia es...!- Pensaba Erza seria pero sorprendidamente.

-¡...La misma que yo uso!- Pensó Gildarts con el mismo sentimiento.

Y en menos del siguiente segundo después de esto, el apodado como "El As de la Destrucción" desapareció del suelo de concreto que pisaban firmemente sus pies vestidos en botas negras para luego reaparecer instantáneamente en medio del aire y en frente de la maga de Fairy Tail que portaba el apodo de "La Demonio", quien habría sus azules ojos con amplia sorpresa ante esto.

-¡Todavía no, todavía no estas destruida!- Gritaba aquel general de Spriggan Tail.

-¡¿Q-Que?! ¡E-Es demasiado veloz!- Pensó Mirajane con asombro.

-¡Mira!- Nombraba Laxus con preocupación.

Observando la situación en la que se encontraba su esposa, el nieto del difunto tercer maestro de Fairy Tail inmediatamente rodeaba toda su musculosa figura con una poderosa aura de rayos color dorado que brillaban intensamente. Un aura de rayos, que a pesar de estar en medio del aire, le permitieron a Laxus posicionarse a un lado del general de Spriggan Tail que estaba en frente de Mirajane para luego concentrar toda aquella dorada electricidad en su fornida pierna derecha.

-¡No la toques!- Exclamaba Laxus furiosamente.

Liberado aquel furioso grito, el Dragon Slayer de Rayo de la Segunda Generación dirigía inmediatamente una sumamente poderosa patada envuelta en descomunalmente fuertes rayos hacia aquel general de Spriggan Tail, quien al presenciar, cruzaba sus dos fornidos brazos en forma de "X" para recibir esta.

Pero a pesar de bloquear aquella monstruosamente fuerte patada con sus brazos, God no pudo hacer nada para quedar dolorosamente envueltos en los rayos dorados de su enemigo para luego salir potentemente disparado en la dirección contraria de donde vino esta y colisionar con una gran cantidad de edificios y quedar atrapado en las descomunalmente grandes nubes de polvo que causaban su destrucción. Todo mientras Laxus y Mirajane aterrizaban de pie en el suelo de concreto.

-¿Estas bien, Mira?- Preguntaba Laxus con seria preocupación.

-Si. Gracias, querido. Supongo que ahora es mi turno- Contestaba Mirajane sonriente.

Dichas esas palabras, aquella atractiva joven mujer de larga cabellera albina no tardo nada en adquirir aquella forma que le daba su llamado "Satan Soul". Y con esa forma, Mirajane extendía ampliamente sus demoniacas alas para después empezar a crear y aumentar el tamaño de una esfera de oscura energía entre sus dos manos escamosas y eventualmente exclamar ferozmente...

-¡Demonic Blaster!-

Gritando ferozmente esas palabras, la mujer albina que era conocida como Mirajane "La Demonio" disparo de sus manos una enorme ráfaga de energía mágica oscura que impacto en forma de una de una descomunal explosión en las grandes cantidades de polvo que envolvían al apodado como "El As de la Destrucción". Una explosión que liberaba una onda expansiva que destruían las ventanas de edificios cercanos y rosaba las pieles, cabellos y ropas de todos los presentes en la evacuada Ciudad de Crocus, incluyendo al ser únicamente conocido como "El Emperador".

-Oh...-Comentaba el líder de Spriggan Tail-...Ustedes son bastantes sorprendentes. Es la primera vez que veo que alguien puede contrarrestar a God. Pero...-

Antes de que aquel hombre que ocultaba su rostro con una máscara de hierro que imitaba la forma de una inexpresiva cara humana pudiera terminar su hablar de tranquilo pero aun así serio tono, los seres pertenecientes a Earthland notaban como una silueta humanoide caminaba lentamente entre las descomunalmente grandes e intensas llamas que había provocado la inmensa explosión de energía oscura que Mirajane había creado con su ataque.

Con el pasar de los segundos, los magos de Fairy Tail y Sabertooth presentes en aquella amplia calle perteneciente a la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" observaron como esa silueta que se movía entre las llamas pertenecía únicamente al general de Spriggan Tail que portaba con el apodo de "El As de la Destrucción", quien a pesar de estar rodeado de un ardiente fuego, ni siquiera se inmutaba mientras caminaba.

-...No crean que podrán vencer al segundo mago más poderoso de Spriggan Tail con ataques como esos- Termino de hablar El Emperador.

-...Destruir...Quiero destruir...Los destruiré...- Murmuraba God mientras caminaba tranquilamente entre aquellas llamas.

-Está totalmente ileso a pesar de haber recibido los ataques de Laxus-san y Mirajane-san- Decía Sting con disgusto.

-Parece que no sera un oponente sencillo, bueno, no es creí que lo fuera en primer lugar- Comentaba Rogue de igual manera.

-¡Oigan, malditos!-

-¿Eh?- Reaccionaba Gajeel con confusión.

Habiendo escuchado ese furioso grito, los seres pertenecientes a Earthland voltearon sus miradas hacia donde este provenía para luego observar como una pequeña montaña de escombros de destruidos edificios repentinamente fue totalmente deshecha y convertida en una densa nube de polvo. Una nube de polvo que permitía ver una borrosa silueta humanoide que poco a poco se iba haciendo más clara.

Y cuando las brisas del frio aire despejaron esa acumulación de polvo, se pudo ver como esa silueta pertenecía al enmascarado hombre que poseía una larga y algo puntiaguda cabellera de color negro y era el general de Spriggan Tail que cargaba con el apodo de "El Ser Indestructible".

-... ¡Más vale que no se hayan olvidado de mí! ¡Sobre todo ese desgraciado que se atrevió a golpearme!- Exclamaba Iron enojadamente.

-Tch...-Rechistaba Gajeel sus dientes para luego decir con disgusto-...Este bastardo ruidoso todavía sigue consiente. Pensé que había usado la suficiente fuerza para cerrarle esa molesta boca suya-

-Parece que el también es bastante fuerte- Comentaba Wendy seriamente.

-Todos ustedes son bastantes fuertes. Por su fortaleza...creo que les mostrare algo interesante como recompensa. Iron, God...Quítense las máscaras- Dijo El Emperador con seriedad en su tono.

-...- Alzaba God su mirada con confusión.

-¡¿Q…Qué?!- Actuaba Iron sorprendido- ¡P-Pero, Emperador, u-usted nos dijo que jamás nos quitáramos estas mascaras! ¡Que eran una señal de que nuestro horrible pasados jamás existieron, que eran nuestras únicas identidades!-

-Iron...Hablaba El Emperador-...Yo sé muy bien lo que dije. Tanto antes como ahora. Así que...No me hagas repetirme-

-¡...!- Reaccionaba Iron de nerviosa manera.

Con haber escuchado claramente aquellas simples palabras por parte del líder de Spriggan Tail quien mostraba algo de seriedad en su tono, el imponente enmascarado hombre de larga cabellera y algo puntiaguda cabellera negra sintió un amplio sentimiento de nerviosismo, bastante acercado a un profundo miedo, pasando a través de su cuerpo con un gélido escalofrió.

-E-Entendido, Emperador. Mis más sinceras disculpas por haber dudado de sus órdenes- Respondía el apodado como "El Ser Indestructible".

-Destruir...Mascara...- Dijo el apodado como "El As de la Destrucción" con seriedad.

Obedeciendo las ordenes de aquel quien era el líder de su ejército; ambos generales de Spriggan Tail colocaron sus respectivas manos derechas encima de las máscaras negras que cubrían sus rostros, y mientras Iron simplemente se la quitaba, God la apretó hasta convertirla en numerosos pedazos que cayeron uno tras otro en el suelo. Y tras esto, una repentina y grotesca impresión invadían a los seres de Earthland presentes en aquella ciudad.

-¡¿Q...?!- Reaccionaba Rogue asombrado al igual que la mayoría de sus aliados.

-¡E-Esto es...!- Reaccionaba Mirajane de igual manera.

-Sin importar cuál sea nuestra identidad...Acabaremos con ustedes- Dijo Iron quien poseía el mismo rostro que Gajeel Redfox.

-Los destruiremos- Decía God quien tenía el mismo rostro que Gildarts Clave, pero algo más joven.

¡T-Tienen el mismo rostro...que Gajeel-san y Gildarts-san!- Reaccionaba Hisui con shock.

-Esto...Es lo mismo que con Serena y Sena. Estos tipos son los Gajeel y Gildarts de Helland- Pensaba Laxus manteniéndose serio.

-¡Tch! ¡Que desagradable!- Dijo molesto el Dragon Slayer de Hierro de la Primera Generación.

-Maldición, el luce más joven que yo...Es algo frustrante- Comentaba Gildarts mientras observaba a su doble-

-Ya veo...-Hablaba Natsu-...Con razón sus aromas me parecían tan familiares. Ustedes...Son los hermanos gemelos de Gajeel y Gildarts, ¿Verdad?-

-¡¿Eh?!- Reaccionaba con shock los magos de Fairy Tail, los magos de Sabertooth e incluso los generales de Spriggan Tail.

-...- Se mantenía El Emperador en calmado silencio.

-N-Natsu-san...- Nombraba Sting con una gota de sudor bajando por su cabeza igual que la mayoría de los presentes.

-Ya veo. Con que son hermanos. Es lamentable que sean parte del enemigo, pero lo hecho, hecho esta- Comentaba Erza tranquilamente.

-Erza...- Nombraba Jellal con también una gota de sudor bajando por su cabeza.

-Oye, Gajeel, ¿Crees que estarás bien luchando contra tu hermano?- Preguntaba el Dragon Slayer de Fuego de la Primera Generación.

-¡Él no es mi hermano o algo así, maldito descerebrado!- Gritaba Gajeel con notable furia.

-¿Que dices? Pero si tienen la misma cara e incluso los mismos tontos tornillos en su cara y una mirada de malvado. ¿Quién más podría ser si no es tu hermano?- Preguntaba con confusión el Dragneel mayor.

-¡Este idiota...!- Se mantenía Gajeel con bastante enojo.

-Natsu-san, estas personas no son los hermanos de Gajeel-san y Gildarts, son sus dobles de Helland. Ya sabe, es lo mismo que con Lucy-san y Edo-Lucy-san en Edolas, ¿Recuerda?- Explicaba Wendy amablemente.

-¿Hm?...- Habría Natsu su mirada con asombro al igual que Erza para que luego ambos digieran-... ¡Ah, con que eso era!-

-Oigan, ¿Realmente pensaban que eran sus hermanos?- Preguntaba Gray con también una gota de sudor bajando por su cabeza.

-Jaja. Entiendo su confusión. Yo también me sorprendí bastante cuando vi los rostros de esos magos de Fairy Tail por primera vez. Pensar que mis aliados también son mis enemigos, hablando en cierto sentido- Comentaba el líder de Spriggan Tail entre tranquilas risas.

-¡Los destruiré, los destruiré, los destruiré!- Gritaba el nombrado como "God" intensamente.

-Pero, ¿Este tipo es realmente mi doble? Aunque tenga mi cara e incluso use la misma magia que yo, le falta mi grandiosa personalidad. Este bastardo no hace más que repetir "Destruir, destruir". Es un completo psicópata- Dijo Gildarts al observar al hombre con su mismo rostro.

-Es algo comprensible, Gildarts Clive...-Hablaba El Emperador-...Después de todo, God tuvo una historia completamente diferente como el Gildarts Clive de Helland. Desde pequeño, incluso siendo un simple huérfano de guerra, él fue bendecido con un monstruoso poder mágico y un control nato de la magia "Crash". Fueron esas bendiciones que no solamente le permitieron sobrevivir en un mundo de guerras como el nuestro, sino que incluso se permitió a si mismo tener una familia. Pero con el pasar del tiempo, ese poder mágico que simplemente aumentaba constantemente no solamente empezó a dañar su mente, sino que también logro dañar a su familia-

-¿Eh? ¿Dañar a su familia?- Repitió confuso el apodado como "El As de Fairy Tail" con confusión.

-Con su mente dañada por ese poder mágico suyo...God...No, El Gildarts Clive de mi mundo...Termino matando a su esposa e hija- Explico tranquilamente el líder de Spriggan Tail.

Con el simple escuchar de esas palabras dichas con una tranquilidad profundamente fría por parte del líder de Spriggan Tail, Gildarts fue invadido repentina y completamente por un sumamente profundo sentimiento de shock de una fracción de nanosegundo a otra. Un sentimiento que no tardó mucho en convertirse en una descomunal ira mostrada a través de sus ojos negros y de las numerosas venas latentes en su frente y apuntada a aquel hombre que portaba con su mismo rostro.

-¿Mato...a su hija?- Repetía un Gildarts sumamente enojado.

-Si. Cometer tal acto fue todo lo que se necesitó para llevar al Gildarts Clive de mi mundo a un pozo de completa locura, se obsesiono con destruir todo y fue vagando por Helland causando un caos sin sentido, al menos hasta que lo encontrara y lo domara para usar sus dones de una manera más beneficiosa- Terminaba de explicar el tranquilo Emperador.

-¡Destruir! ¡Te destruiré por completo!- Exclamaba God en completo éxtasis.

-¡¿Mataste a tu hija?!- Gritaba Gildarts con amplia ira.

Justo después de la liberación aquel grito ferviente de una increíble furia, los suelos de concreto debajo de los pies embotados del apodado como "El As de Fairy Tail" se fracturaron ampliamente al mismo tiempo que una gran aura mágica de color blanco rodeaba su imponente figura y agitaba notablemente sus ropas y larga cabellera. Un aura mágica que atraía la atención de todos los presentes.

-¡E-Este poder mágico...Es monstruosamente grande! ¡Es como de God!- Pensó sorprendido el Gajeel Redfox de Helland.

-Gildarts...- Nombraba con seriedad la séptima maestra de Fairy Tail.

-¡Jajaja! ¡Te destruiré de una magnifica manera!- Gritaba con emoción el Gildarts Clive de Helland.

-¡Maldito...!- Hablaba Gildarts furioso- ¡...No permitiré que un desgraciado como tu siga cometiendo tan terribles actos mientras rie tan alegremente con mi cara! ¡El unico destruido aquí...Serás tú! ¡Natsu!-

-¡Ni tienes que decirlo!- Respondía inmediatamente el apodado como "Salamander".

-¿Hm?- Reaccionaba el alocado general de Spriggan Tail con repentina confusión.

En menos de una fracción de fracción de nanosegundo; tanto el retirado mago de Clase SS de Fairy Tail como el actual mago de Clase SS desaparecieron para luego reaparecer justo enfrente del apodado como "El As de la Destrucción".

E estando posicionados ahí, con firmes pisadas en el suelo de concreto y movimientos sincronizados, Gildarts estrujaba duramente el puño de la prótesis de acero que su brazo izquierdo mientras Natsu apretaba fuertemente su puño derecho mientras lo envolvía de una notable cantidad de unas increíblemente abrasadoras e intensamente brillantes llamas carmesí. Con sus puños preparados, ambos magos de clase SS pasaban a gritar respectivamente al unísono...

-¡Shin Karyu no...!-

-¡Haja Kensei...!-

-¡...Tekken!-

-¡...Zetten!-

Sin nada de duda, sin nada que los detuvieras, llenos de amplia determinación e ira y completamente sincronizados; tanto Natsu como Gildarts impactaban sus respectivos ardientes golpes justo en la desprotegida barbilla del general de Spriggan Tail que yacía en frente de ellos y quien no tuvo tiempo de hacer nada mientras sentía como su cráneo se fracturaba al mismo tiempo que las llamas de sus enemigos quemaban su cuerpo.

-¡AAAAAAAHHHH!- Gritaban ambos magos de Clase SS de Fairy Tail intensamente.

-¡¿Q...?! ¡¿Yo...fui destruido?!-

Esas palabras fueron las ultimas que "El As de la Destrucción" God pudiera pronunciar justo antes de que todo su cuerpo que se encontraba completamente envuelto en las intensamente abrasadoras llamas carmesís de el "Puño de Hierro del Verdadero Dragón de Fuego" y "Cielo Absoluto" terminara disparado hacia arriba con tanta potencia que una onda sónica fue creado y golpeaba destructivamente a los edificios de aquella zona.

Aquel general de Spriggan Tail simplemente siguió elevándose y elevándose y elevándose con una velocidad que iba mucho más allá de lo monstruoso. Una velocidad que solamente tardo unas fracciones de nanosegundo en hacerlo alcanzar el oscurecido cielo encima de Crocus, atravesar sus densas nubes y luego simplemente seguir elevándolo mientras las llamas que quemaban intensamente su cuerpo no se extinguían o disminuian.

Ante los ojos de aquellos magos de Fairy Tail, magos de Sabertooth, magos de Spriggan Tail y miembros de la familia y guardia real de Fiore; el Gildarts Clive de Helland estaba tan elevado en el anochecido cielo encima de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" que parecía una lejana y luminosa estrella que eventualmente desapareció de la vista de todos ellos.

-¡N-No puedo creerlo! ¡E-Ese hombre se encargó de todas nuestras tropas en menos de un instante...P-Pero ellos dos...!- Reaccionaba Arcadios totalmente asombrado.

-S-Supongo que era lo que se esperaba- Comentaba Hisui con una leve sonrisa.

-Vaya...No creo que ni God haya sobrevivido a eso. Pensar que el mago más fuerte de Spriggan Tail después de mi seria derrotado con tal facilidad...Nadie en Helland lo creería si se los contara- Decía El Emperador todavía con una total calma.

-¡N-No puede ser...E-Ese God...Fue!- Pensaba Iron con notable temor.

-¿Qué te pasa? No estarás asustado, ¿O si?-

-¡¿Q...?!- Reaccionaba el Gajeel Redfox de Helland con atemorizante sorpresa.

Al haber escuchado esas palabras por parte de una voz literalmente idéntica a la suya, el general de Spriggan Tail apuntaba su filosa mirada de ojos rojos hacia su dirección de procedencia y observaba como el Dragon Slayer de Hierro de la Primera Generación que era su doble de Earthland lo observaba con una gran sonrisa en su rostro.

-Te ves patéticamente atemorizado. ¿Realmente eres mi doble? Parecía que te fueras orinar tus pantalones en cualquier manera por ese miedo tuyo. Si te soy sincero, no es una imagen de mí que quisiera ver- Comentaba Gajeel sonriente.

-¡M-Maldito...!- Gritaba Iron-...!¿Quién tiene miedo?! ¡No te burles de mí! ¡Soy el escudo del Emperador! ¡Unos tipos como ustedes no podrán vencerme! ¡La razón es muy simple, ¿Sabes porque me llaman "El Ser Indestructible"...?!-

Mientras hablaba con un ligero orgullo eclipsando su notable temor, el Gajeel Redfox de un mundo paralelo a Earthland inmediatamente pasaba a arrancar su abrigo verde para después enseñar como la piel de sus musculosos brazos, torso y cuello e incluso de su rostro empezó a recubrir una piel de hierro. Un hierro que poseía un peculiar pero profundo color negro. Algo que el Dragon Slayer de Hierro de la Primera Generación notaba con claridad.

-¡...Eso es porque literalmente lo soy!- Exclamaba Iron con gran orgullo.

-Una piel de hierro negro...Bastardo, ¿Acaso tu...?- Hablaba Gajeel seriamente.

-¡Sí!- Exclamaba Iron -¡Soy el God Slayer de Hierro! ¡Y este hierro que ahora mismo cubre mi cuerpo es mi "Piel del Dios de Hierro", mi mayor defensa! ¡Ataque con lo que sea y cuantas veces quieras, jamás será capaz de dañarme, en especial con ese patético hierro de dragón tuyo! ¡Entiende, aunque seas mi doble, estamos en categorías demasiados dife...!-

Pero antes de que aquel general de Spriggan fuera capaz de terminar sus palabras llenas de basto de orgullo, su rostro termino conectando con brutal fuerza con el apretado puño derecho de un serio Gajeel quien habría recubierto este con unas pocas "Escamas del Dragón de Hierro". A pesar de sus últimas palabras, ese simple golpe por parte del mago de Fairy Tail había provocado que la piel de hierro que cubría el rostro de Iron se fracturara de una extensa manera en menos de una fracción de nanosegundo.

-Esa personalidad tuya...Me trae malos recuerdos a mi cabeza...Así que cállate de una vez- Hablo Gajeel seriamente.

-¡Buff!-

Ese gemido de dolor fue todo lo que Iron "El Ser Indestructible" pudo decir mientras no solo la piel de hierro negro que revestía la piel de su rostro se destrozaba con inmensa velocidad, sino también mientras la corteza ósea de su cráneo también se fracturaba de amplia manera y su cerebro retumbaba de un lado hacia otro dentro de este. Y en el siguiente segundo tras esto, el Gajeel Redfox de Helland salió disparado al lado contrario de donde vino este intenso pero simple golpe.

Sin una pizca de fuerza para poder tomar el control de su situación, aquel hombre de larga y algo puntiaguda cabellera negra estuvo volando por los aires de frenética manera hasta eventualmente caer al suelo de concreto y rodar brutalmente hasta terminar deteniéndose. Deteniéndose justamente en frente del líder de Spriggan Tail, quien se mantenía totalmente apacible en su misma posición.

-A-Ah...Ah...- Gemía Iron adolorido mientras yacía tirado en el suelo.

-Iron...-Hablaba El Emperador-...Con que tu también terminaste cayendo. En serio, dos de los generales de Spriggan Tail derrotados en un abrir y cerrar de ojos. Parece una mala broma. Pero supongo que la realidad es inevitablemente incambiable. Al parecer no hay más opción que...-

-U-Uh...-

-... ¿Hm?- Se vio el líder de Spriggan Tail interrumpido por su confusión.

Escuchando un ligero sonido de adolorido gemir al mismo tiempo que un diminuto tirón, aquel imponente ser que cubría su rostro con una máscara de hierro que imitaba la forma de una inexpresiva cara humana bajo la mirada. E al hacerlo, el hombre únicamente conocido como "El Emperador" noto como el apodado "El Ser Indestructible" que yacía tirado en sus cercanías utilizaba su mano derecha para sujetar débilmente la larga capa negra que cubría su figura.

-...E-Emperador...- Nombraba Iron con notable dificultad.

-Oh, Iron, ¿Sigues consiente? Esa piel de hierro tuya no es tan inútil, después de todo- Comentaba un tranquilo Emperador.

-...A-Ayúdeme...- Suplicaba el Gajeel Redfox de Helland con dolor.

-¿Ayudarte?...Por supuesto- Respondía el líder de Spriggan Tail con una calma demasiado gélida.

Justo después que aquel imponente encapuchado, encapado e enmascarado hombre diera esa respuesta; Natsu, Gray, Erza, Laxus, Gajeel, Gildarts, Mirajane, Wendy, Sting, Rogue, Arcadios y Hisui abrían sus respectivas miradas con asombro o desprecio al ver algo que no esperaban ver. De un segundo a otro, el únicamente conocido como "El Emperador" utilizaba las negras botas que vestían sus pies para pisar duramente la herida cabeza de Iron y obligarlo a soltar la larga capa negra que vestía.

-¡¿Q...?!- Reaccionaba Natsu con asombro mezclado con enojo.

-¡Ah!- Gemía Iron con increíble dolor para luego decir- ¡E-Emperador, ¿Q-Que esta hac...?!-

Pero antes de ser capaz de decir algo, el Gajeel Redfox de un mundo paralelo a Earthland fue capaz de sentir una sumamente desagradable sensación pasando por su ser mientras su cuerpo sufría un gran cambio.

Cada zona de sus manos, brazos, piernas, pies, torso, rostro, sus ropas, la sangre de sus heridas, su larga cabellera negra , sus globos oculares y sus rojas pupilas; literalmente, cada parte de aquel general de Spriggan Tail adolorido se había tornado de un color carbón. Algo que sorprendía y confundía sumamente a los seres pertenecientes a Earthland ahí presentes.

-¡¿Q-Que está ocurriendo?!- Se preguntaba Mirajane impactada.

-¡E-Emperador...!-

El único seudónimo por el que se conocía al líder de Spriggan Tail fue todo lo que Iron "El Ser Indestructible" pudo decir justo antes de que toda su azabache figura empezara a deshacerse como si de un soplado polvo se tratara. Fue solo cuestión de segundos para que cada negra partícula de aquel general de Spriggan Tail desapareciera completamente de la vista. Justo como le ocurrió a aquella quien era apodada como "La Brisa de la Muerte".

-Ahí va otra pieza que pierdo- Comentaba El Emperador tan tranquilo como siempre

-¡¿Q...?! ¡M-Maldito, ¿Qué crees que acabas de hacer?!- Gritaba Natsu furiosamente.

-¿Hm? ¿Acaso no es obvio? Ayude a Iron, tal como el quería. Lo ayude...a tener una muerte rápida, ¿Verdad que soy amable?- Decía el líder de Spriggan Tail.

-¡D-Desgraciado!- Decía con desprecio el Dragon Slayer de Fuego de la Primera Generación.

-En cualquier caso...-Hablaba El Emperador-... ¿Qué era lo que estaba diciendo antes de que me interrumpieran tan groseramente? Ah, es verdad. Al parecer no hay más opción que encargarme yo mismo de la situación. Entonces...-

Antes de terminar de decir sus palabras; aquel enmascarado hombre paso a abrir la larga capa de color azabache que cubría completamente su figura. Al hacerlo, el líder de Spriggan Tail enseñaba como su vestimenta debajo de su capa estaba basada en un chaleco de color negro sin mangas y con bordes dorados, unos pantalones de colores militares decorados con un oscuro cinturón y unas negras botas. El Emperador enseñaba también como sus musculosos brazos poseían numerosas cicatrices de amplios cortes y graves quemaduras, como un collar conocido como "El Albergador de la Oscuridad" colgaba de su cinturón y como el crujía fuertemente los huesos de sus nudillos.

-... ¿Damos comienzo al fin de esta guerra?...- Decía el imponente Emperador con tranquilidad.

-¡Me asegurare de aplastarte! ¡Ya estoy encendido!- Exclamaba Natsu determinada y furiosamente.

-...Con su exterminación, claro está- Termino el líder de Spriggan Tail de hablar tranquila pero fríamente.

...Una gran batalla...Las hadas veteranas contra la oscuridad del presente...

Continuara...

Hola, amigos.

Espero que hayan disfrutado el capitulo. Me comunico con ustedes para preguntarles, ¿Que les parece si hago un arco de los grandes juegos magicos pero como otro fic?

Matane.