Fairy Tail: Una Aventura Eterna

Tercer Arco

Capítulo 44/116: ¡Quien Te Derrotara!

La guerra que había en el Reino de Fiore entre los mundos paralelos de Earthland y Helland ya se encuentra al borde de su final. Tras la derrota de todos los doce generales del Ejercito de Magos de Helland, Spriggan Tail; el único alto mando que quedaba era su único líder, el ser que se autodenominaba como "El Emperador" y quien secretamente había llegado hasta la Ciudad de Crocus.

Pero tras su llegada a la ciudad apodada como "La Capital Floreciente", el líder de Spriggan Tail no solamente se terminó encontrando con la Reina de Fiore y sus guardias, sino también con los poderosos magos de Earthland que pertenecían a Fairy Tail, Sabertooth y el consejo mágico. Ante esto, El Emperador empezó un brutal combate contra los llamados Gajeel Redfox, Jellal Fernandez, Gray Fullbuster, Wendy Marvel, Laxus Dreyar, Mirajane Strauss-Dreyar, Erza Scarlet, Sting Eucliffe, Rogue Cheney, Gildarts Clive y Natsu Dragneel.

Un combate que termino no solamente en la increíble destrucción de Crocus sino también en la completa derrota de los veteranos magos de Earthland, todo debido a la magia de Titan Slayer de Fuego del líder de Spriggan Tail. Y justo cuando El Emperador parecía que iba a acabar con la vida de Hisui, atravesando las dimensiones, una ardiente esperanza hizo aparición...

...Continuación...

-Y con esto...Todo ha acabado, Natsu Dragneel- Dijo El Emperador con absoluta frialdad.

Tras decir esas palabras, el único líder de Spriggan Tail al fin se movió de su posición al empezar unos tranquilos pero firmes pasos que eventualmente le permitieron salir del cráter en donde seguía tirado el gravemente herido cuerpo del apodado como "Salamander". Con esos mismos pasos, El Emperador pasaba de largo a los heridos magos de Earhland tirados en distintos lugares de aquel arrasado suelo, quienes no podían hacer absolutamente nada para detenerlo.

Dando paso por paso por paso, aquel hombre que cubría su desconocido rostro con una dañada máscara de hierro que imitaba una inexpresivo cara humana eventualmente logro posicionarse en frente de un hombre vestido con una notablemente dañada armadura plateada y una bella mujer de larga cabellera verde jade y llorosos ojos del mismo color que simplemente no podía apartar de su imponente persona con notable temor.

-...- Se mantenía Hisui en total silencio mientras un shock la poseía.

-...- Se encontraba Arcadios en el mismo estado.

-¿Hm? -Hablaba El Emperador- ¿No dices nada? ¿Ni siquiera unas palabras finales? Bueno, a mí me da igual realmente. Después de todo...No se necesita una Reina cuando hay un Emperador-

Con esas últimas palabras, el hombre que ahora se conocía que era un Titan Slayer de Fuego levantaba su mano derecha y empezó a dirigir la piel llena de cicatrizados cortes y antiguas quemaduras que esta poseía hacia la cabeza de la Reina de Fiore, Hisui E. Fiore quien se encontraba arrodillada y en profundo estado de shock en frente de su imponente persona. Pero entonces, lo inesperado ocurrió.

A fracciones de nanosegundo y a pocos centímetros de que la mano derecha del hombre únicamente conocido por el seudónimo de "El Emperador" lograra tocar la cabeza de la Reina de Fiore, este término notando como un pequeño brillo de numerosos colores mezclados aparecía repentinamente en el aire de lado derecho.

-¿Hm? ¿Qué es esta lu...?-

Pero antes de que el único líder absoluto del Ejército de Magos del mundo de Helland, Spriggan Tail, El Emperador lograra completar aquella oración, un impacto, un impacto de realmente monstruosa intensidad conecto repentinamente con la máscara de hierro que cubría su rostro y lo empujo varios metros hacia atrás. Esto era algo que sorprendía ampliamente a cada ser presente en la destruida Ciudad de Crocus.

-¡¿Q...?!- Reacciono El Emperador con inmensa sorpresa.

-¡¿Q-Que?!- Reaccionaban de igual manera los heridos magos de Earthland.

-¡¿Que está pasando...?!-

Pero antes de decir completamente aquellas palabras que mostraban toda su gran confusión e inmensa impresión, los verdes ojos de Hisui captaban la imagen de una espalda rebosante de confianza que pertenecía a un hombre que había aparecido en frente de su posición. Un hombre de puntiagudos y desordenados cabellos rosados que se agitaban ligeramente con las brisas del frio viento, que poseía unos afilados ojos marrones llenos de determinación, que vestía su bien entrenado cuerpo con un chaleco negro sin mangas y que tenía un largo faldón, unos pantalones y unas simples sandalias y que portaba con orgullo la marca roja de Fairy Tail en su fornido hombro derecho.

-¿N-Natsu-san?- Nombraba Hisui al ver este hombre que la había salvado.

-¡Yo no soy ese maldito viejo!-

-¡¿Eh?!- Reaccionaba Hisui con total confusión.

Fijándose bien, la Reina de Fiore notaba como aquel hombre que se encontraba en frente de su posición poseía unas ligeras diferencias con el hombre apodado como "Salamander". Para empezar, era en realidad un joven de unos 19 años de edad que poseía una larga bufanda blanca y de cuadros alrededor de su cuello y que poseía la mayor parte de su brazo derecho rodeado en blancas vendas. Era aquel joven que era el Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación.

-¡Soy Tsuna!- Exclamaba ferozmente el joven mago de fuego de Fairy Tail.

-¡¿T-Tsuna...?! ¡¿E-El hijo de Natsu-san?!- Menciono Hisui ampliamente sorprendida.

-Bien...-

Con una ligera sonrisa marcada en su rostro, aquel joven que era el hijo mayor de Natsu Dragneel y Lucy Dragneel apuntaba su filosa mirada de ojos marrones a aquel hombre que su apretado y vendado puño derecho había golpeado y mandado a varios metros de distancia. Un hombre que cubría su rostro con una máscara de hierro que imitaba la forma de una inexpresiva cara humana y que poseía un agujero en el área de su ojo derecho que mostraba una quemada piel albino, unos pocos puntiagudos mechones de cabello blanco y un afilado ojo de color gris.

-...Quien diría que aparecía justo donde quería estar- Comentaba el joven Dragneel sonriente.

-Tú eres...- Hablaba El Emperador con serio tono.

-Hola...-Hablaba Tsuna-...Ha pasado todo un año desde que nos vimos, ¿No es asi, bastardo con mascara?-

E ahí estaban, separados por varios metros y hundidos momentáneamente en un tenue silencio, esos dos seres que no se habían visto hasta hace más de un año atrás. Mientras las ligeras brisas del viento agitaban levemente sus puntiagudos cabellos rosados y sus ropas, aquel joven mago de fuego que sonreía notablemente no despejaba su filosa mirada de ojos marrones de aquel hombre.

Un hombre que cubría su rostro con una dañada máscara de hierro que imitaba la forma de una inexpresiva cara humana, el cual utilizaba los filosos e serios ojos grises que habían detrás de esta para también observar fijamente a aquel joven que le había golpeado. Pero aquel momento de silencio acabo con...

-¿Qué pasa con esa mascara tuya, maldito? ¿Es un nuevo look? Te queda- Comentaba Tsuna con una sonrisa.

-Gracioso...-Hablaba El Emperador-...Curiosamente, no eres el primero en decirme algo así. Supongo que de tal palo, tal astilla, ¿No es así...Tsuna Dragneel?-

-Oh. No tengo idea a que te refieres con esas palabras, pero estoy sorprendido. No recuerdo haberte dicho mi nombre la última vez que nos vimos- Decía el joven Dragneel todavía sonriente.

-Puede que me haya encontrado con una o dos personas que me lo hayan dicho en camino a esta ciudad- Respondía tranquilamente el líder de Spriggan Tail.

-¿Eh? ¿A esta ciudad?- Repetía Tsuna con leve confusión.

Ante las últimas palabras de aquel hombre que se autodenominaba como "El Emperador", el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación paso a utilizar sus filosos ojos rosados que mostraban diminuta confusión para observar sus alrededores. Al hacer esto, Tsuna podía ver claramente como tanto el como el líder de Spriggan Tail se encontraban en un terreno totalmente basado en un arrasado suelo con un ancho de varios metros a la redonda.

-¿Acaso ese golpe que te di te afecto el cerebro, bastardo con mascara? No estamos en ninguna ciudad. Es obvio que estamos en medio de un desierto, idiota- Contestaba el joven Dragneel enojadamente.

-No. Por desgracia, ese hombre tiene la razón...Nosotros estamos en una ciudad...-

-¿Hm?- Volvía a actuar Tsuna con confusión.

Escuchando a sus cercanías una femenina voz, el confuso joven mago de Fairy Tail volteaba su filosa mirada de ojos marrones hacia donde esta provino, en otras palabras, a atrás suyo. Al estar haciendo esto, Tsuna notaba como en el arrasado suelo que había detrás suyo, se encontraban arrodillados un musculoso hombre que cubría su herido cuerpo con una dañada armadura plateada y a una joven mujer de blancas vestimentas y una larga e hermosa cabellera e unos preciosos ojos de un color verde jade.

-...En la ciudad de Crocus, para ser más precisos- Decía aquella joven mujer que era la Reina de Fiore.

-Tu eres...- Hablaba el joven pelirosado al ver a aquella mujer.

-A pesar de las circunstancias, me alegro de verte, Tsuna Dragnee-kun. Soy Hisui E. Fiore, la Reina del Reino de Fiore- Se presentaba con una ligera sonrisa aquella mujer de cabellera verde.

-¡Oh, es cierto! ¡Tú eres la Reina!- Comento Tsuna con algo de emoción y sorpresa.

-Me alegro que me recuerdes. Después de todo, no nos veíamos desde que eras pequeño y acompañabas a Lucy-san a sus firmas de autógrafos en la ciudad- Dijo Hisui con leve alegría.

-¿E-En serio? Lo siento, pero a decir la verdad, la recuerdo por el mensaje que usted emitió a los gremios el año pasado- Respondió Tsuna con pequeña vergüenza.

-Veo que eres un joven honesto- Contesto Hisui entre ligeras risas.

-Hablarle de manera tan despreocupada e irrespetuosa a la Reina...Ah...Ah...Supongo que era de esperarse del hijo de Natsu...- Comentaba un herido Arcadios cansadamente.

-¿Hm?...-Observaba Tsuna a Arcadios-...Oye, viejo, ¿Estas bien? Te ves bastante mal-

-E-Esto...n-no es nada...Y-Yo simplemente estuve...r-recibiendo las ondas de c-choque de los ataques de e-ese desgraciado...para proteger a la R-Reina...- Contestaba el hombre con armadura difícilmente.

-¿E-Ese desgraciado...? Es cierto...Hisui-san, lo que dijo antes... ¿Era verdad? E-Este lugar que parece un desierto... ¿E-Es Crocus?- Preguntaba Tsuna seriamente.

-Si...- Hisui bajaba la mirada y apretaba fuertemente sus puños en el arrasado suelo bajo ella-...Esta ciudad que era tan hermosa...Mi ciudad natal...Quedo en este estado...debido a ese hombre que se hace llamar "El Emperador"...-

-...- Un serio joven Dragneel volvía a apuntar su mirada hacia a aquel ser enmascarado-...Oye, maldito bastardo, ¿Es cierto que tú eres el responsable de esto?-

-¿Y que si lo soy?- Preguntaba El Emperador con cierta calma.

-¡Desgraciado, ¿Cómo pudiste destruir la ciudad donde se hacen los Grandes Juegos Mágicos?! ¡Ahora no tendré ninguna excusa para luchar contra la gente de otros gremios sin que la Maestra me regañe!- Gritaba el joven mago de Fairy Tail sumamente enojado.

-¡¿Eso es lo que le molesta?!- Reaccionaban Hisui e Arcadios absurdamente asombrados.

-Eso no es mi asunto. En cualquier caso, ¿Qué te parece si hablamos de algo más interesante? Como por ejemplo... ¿De dónde demonios saliste?- Preguntaba el líder de Spriggan Tail con cierta seriedad en esas últimas palabras.

-¿Por qué preguntas? ¿Te interesa?- Preguntaba el joven pelirosado con ligero tono burlón.

-Sinceramente...-Hablaba El Emperador-...Si, si me interesa. Pero únicamente porque ese brillo que yo vi antes de que tu aparecieras, era el mismo brillo que emitían los portales mágicos que trajeron a Spriggan Tail desde mi mundo a este mundo. Tú atravesaste las dimensiones, ¿Verdad? Viniste desde Helland a Earthland. Aunque me intriga, ¿Cómo llegaste a Helland en primer lugar?-

-Si yo te soy sincero, es una historia verdaderamente tediosa y confusa, ¿Realmente quieres oírla?- Preguntaba el joven mago de fuego.

-Mmm...Sera mejor que no. Tengo un objetivo que cumplir y prefiero no perder el tiempo. Habiendo dicho esto... ¿Te quitarías de mi camino?- Preguntaba con calma El Emperador.

-Por supuesto que no, idiota. Vine aquí únicamente para ponerme en tu camino y detenerte- Contestaba Tsuna mientras mostraba una desafiante sonrisa.

-Ah...-Suspiro El Emperador-...Supuse que dirías eso. Es una verdadera pena cuando alguien tan joven no aprecia su vida. Dime, Tsuna, ¿No recuerdos lo que paso el año pasado cuando tus amigos y tu trataron de "detenerme"? Ni siquiera me esforcé ni una pizca y aun así saliste bastante dañado. Y hablando de eso, ese brazo derecho tuyo, ¿Acaso te cosieron el brazo de otra persona con magia o acaso es una prótesis?-

-Comprobaras si es una prótesis o no cuando el puño de este brazo derecho termine de romper esa horrible mascara tuya- Contestaba el joven Dragneel mientras apretaba duramente su vendado puño derecho.

-¿Cuando termine de romper...? ¿No me escuchaste? ¿No recuerdas lo que paso el año pasado? Dime, ¿Porque este asunto terminaría diferente a aquella vez? Ahórranos tiempo a los dos y simplemente apártate- Preguntaba el líder de Spriggan Tail.

-Oh, créeme...-Hablaba Tsuna sonriente-...esta vez será diferente. Sera diferente porque esta vez...Puedo sentirlo...-

-¿Eh?- Reaccionaban Hisui y Arcadios con confusión al escuchar.

-¿Puedes sentirlo?- Repetía El Emperador con confusión.

-Si...Puedo sentirlo...-

Aquellas palabras que decía con una sonrisa en su rostro el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación no podían ser más literales. Justo como decía el llamado Tsuna Dragneel, el podía sentir a la perfección una inmensa presión proveniente del encapuchado, enmascarado y encapado hombre conocido únicamente como "El Emperador" que era sumamente parecida pero al mismo tiempo descomunalmente distinta a la presión que emitían los generales de Spriggan Tail.

Mientras que la presión que emitían los generales de Spriggan Tail era parecida a una lluvia de intensidad tan monstruosa que parecía que iba a aplastar a cualquiera que golpeara, la presión que emitía el líder de ese mismo ejercito de magos era parecida a una lluvia de meteoros que simplemente golpeaba un área del suelo y causaba explosiones de monstruosos niveles. A pesar de sentir esta presión con gran claridad, Tsuna sonreía con profundo placer.

-...Puedo sentir... ¡Tú poder mágico!- Exclamaba el joven Dragneel intensamente.

-¿Mi poder mágico? ¿Dices que puedes sentirlo?- Preguntaba El Emperador con tranquilidad.

-Si...-

FLASHBACK

-Escucha, Tsuna...-Hablaba Natsu seriamente-...Justo como tu pensabas, tu no fuiste capaz de sentir el poder de ese tal bastardo enmascarado del que hablas porque no estabas ni cerca de su nivel. Es como si un ser bidimensional tratara de sentir a un ser tridimensional. Simplemente no estaban en el mismo terreno-

FIN DEL FLASHBACK

-...Ahora estamos en el mismo terreno, maldito bastardo enmascarado- Hablo Tsuna con una sonrisa.

-Mmm...Hablaba El Emperador-...Ciertamente, puedo ver que te has vuelto fuerte en este último año, aunque no dude que así seria. Pero, puede que estemos ahora en el mismo terreno, pero sin duda no estamos en el mismo nivel. Todavía te falta demasiado para alcanzarme, jovencito-

-Entonces... ¿Qué te parece si vemos que tanto me falta para alcanzarte?- Dijo el joven Dragneel con cierta emoción.

Después de que el joven de puntiaguda y desordenada cabellera rosada dijera aquellas palabras, pisando la arrasada tierra debajo de sus pies con sandalias con tanta firmeza que unos pequeños cráteres se formaron debajo de estos y con sus filosos ojos marrones apuntando a la perfección al líder de Spriggan Tail, este joven dio un profundo respiro para llenar sus mejillas con grandes cantidades de aire y luego exclamar...

-¡Karyu no Hoko!-

Liberando desde su boca el nombre de su hechizo, el sonido de un bestial alarido y un sumo exhalar; Tsuna disparaba con monstruosa potencia desde esta una increíblemente grande y poderosa marea de llamas carmesís que quemaba ampliamente la tierra por donde pasaba mientras se dirigía a aquel hombre que cubría su rostro con una dañada máscara de hierro que imitaba la forma de un inexpresivo rostro humano.

Un enmascarado hombre que no hizo absolutamente nada para evitar total y completamente atrapado en la inmensa llamarada que portaba con el nombre de "Rugido del Dragon de Fuego" y que era tan potentemente poderoso que liberaba una onda expansiva que agitaba los vientos con notable velocidad y golpeaba ligera pero notablemente a los demás presentes en aquellos arrasados suelos que eran la Ciudad de Crocus.

-¡I-Increíble! ¡Debe tener la misma potencia que un ataque de Natsu! ¡P-Pensar que su hijo se acercaría tanto a su nivel a tan corta edad!- Pensaba Arcadios mientras soportaba aquella onda expansiva.

-¡Pero aun con ese nivel...Ese hombre...!- Pensaba Hisui en la misma situación.

Los segundos fueron pasando e aquella gigantesca marea de llamas carmesís poco a poco fue disminuyendo su descomunal tamaño y poder hasta eventualmente desvanecerse. Pero tras la desaparición de aquella enorme oleada de fuego carmesí; se podía ver como un hombre que enseñaba una albina piel quemada, un filoso ojo color gris y unos pocos mechones blancos a través de su dañada mascara todavía permanecía con suma tranquilidad en su misma posición a pesar de que algunos restos de llamas todavía permanecían sobre él.

-Tch...- Rechisto Tsuna sus dientes con frustración.

-Mmm...- Pensaba El Emperador -...Aunque su magia sea del mismo elemento que la mía, pensar que no sería "Incinerada" por mi magia de Titan Slayer...Hasta a mí me sorprende que este joven aumentara tanto su poder en el corto tiempo de un solo año. ¿Sera porque tenía una fuerte motivación...? ¿O sera por otra cosa?-

-¡Maldición! ¡No pienses que eso es todo lo que tengo, imbécil!- Grito Tsuna ferozmente.

Aumentando el tamaño y profundidad en la arrasada tierra debajo de sus pies con la inmensa firmeza que estos ejercían, el joven mago de fuego término impulsándose hacia adelante con tanta potencia que los varios metros que separaban a este del calmado líder de Spriggan Tail fueron completamente recorridos en una simple fracción de nanosegundo.

Y estando en frente de este sumamente tranquilo hombre enmascarado, un Tsuna que mostraba gran ferocidad instantáneamente apretaba con tal firmeza su puño derecho que las venas de este eran visibles a través de su piel vendada y al mismo tiempo que una mediana pero increíblemente ardiente y brillante flama carmesí le envolvía por completo. Con su vendado puño en aquel estado, el joven Dragneel ahora grito...

-¡Karyu no Tekken!-

Dicho el nombre de su hechizo con notable ferocidad, un joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación inmediatamente impulsaba con gran fuerza y velocidad su apretado y flameante puño derecho en dirección al enmascarado, encapuchado y encapado ser que yacía justamente en frente de su posición. Y al instante del impacto del llamado "Puño de Hierro del Dragon de Fuego", las pequeñas llamas carmesís que cubrían el puño de Tsuna pasaron a convertirse en una ráfaga.

Una descomunalmente grande e intensa ráfaga de llamas carmesís que liberaba una potente onda expansiva y calcinaba de notable manera los arrasados suelos mientras revestía por completo a aquel calmado hombre que cubría su rostro con una dañada máscara de hierro que imitaba la forma de una inexpresiva cara humana.

-¡AAAAAAHHHH!- Gritaba Tsuna intensamente mientras impulsaba su puño.

-Que grito tan ruidoso e intenso...

-¡¿Eh?!- Actuaba Tsuna con asombro y confusión.

Al siguiente segundo después que el joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados escuchara aquellas palabras por parte de una tranquila voz masculina que le causaba gran enojo, la descomunalmente grande e intensa ráfaga de llamas carmesís que liberaba su puño derecho se desvaneció completamente cuando este puño termino siendo estrujado con suma dureza por parte de una mano derecha con una piel decorada con numerosas cicatrices de cortes y quemaduras de notable antigüedad.

Una mano que pertenecía únicamente a aquel calmado hombre que vestía su imponente figura con una capucha, hombreras, una larga capa negra, una ajustada camisa negra sin mangas, un pantalón de militares colores, unas botas negras y una dañada máscara de hierro que a través de un agujero enseñaba la quemada piel albina de su rostro, un filoso ojo de color gris y unos pocos mechones de color blanco. En otras palabras, un ser que solamente era conocido por un seudónimo.

-...Como dije antes; de tal palo, tal astilla- Comentaba El Emperador calmadamente mientras sujetaba el vendado puño del joven Dragneel.

-¡Demonios! ¡Está completamente ileso, ¿Eh?!- Pensó Tsuna con enojo y frustración.

-Mmm...- Pensaba El Emperador-...Pensar que incluso es capaz de tocarme...No logro pensar en un entrenamiento que le haya permitido a este joven alcanzar tal nivel de manera tan rápida...El aumento de poder de este joven es verdadera intrigante...Hasta para mí-

-¡No, todavía no!- Gritaba Tsuna ferozmente.

Liberando su vendado puño derecho de las manos de su odiado enemigo que yacía en frente de su posición, el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación una vez más paso a dañar el arrasado suelo debajo de sus pies vestidos con sandalias con su firme pisar para así lograr impulsar un increíblemente poderoso salto que le posiciono en cuestiones de fracciones de nanosegundo a una gran altura en el frio aire.

Y estando ahora a varios metros en el aire encima del líder de Spriggan Tail, el cual era fijado por sus filosos ojos color marrón, Tsuna instantáneamente paso a cubrir su vendada mano derecha con una mediana pero aun así bastante intensa y luminosa llama de color carmesí de igual manera que con su mano izquierda. Y juntando sus manos y uniendo aquellas llamas para formar una realmente gigantesca esfera, Tsuna exclamaba con ferocidad...

-¡Karyu no Koen!-

Tras haber dicho el nombre de su hechizo y apuntando la dirección de sus dos manos hacia a aquel enmascarado e imponente hombre que simplemente no cambiaba su posición en el arrasado suelo, el joven Dragneel lanzaba hacia su dirección una sumamente gigantesca y brillante esfera de fieras llamas de color carmesí que descendía hacia su objetivo con una impresionante velocidad.

Una gigantesca y brillante esfera de llamas carmesí que colisiono y quemaba brutalmente los arrasados y terrosos suelos donde se mantenía con profunda calma el ser únicamente conocido como "El Emperador", quien a pesar de estar en el centro de aquella enorme acumulación de un ardiente fuego, seguía manteniendo la misma actitud de siempre.

Pero a pesar de ver con claridad la ineficacia de su ataque, Tsuna seguía manteniendo una gran ferocidad en su filosa mirada de ojos marrones mientras levantaba su vendada mano derecha encima de su cabeza e hacia aparecer y flotar encima de esta otra mediana pero bastante intensa y luminosa llama de color carmesí. Y con esta llama encima de su palma derecha, Tsuna ahora exclamo...

-¡Karyu no Hiren!-

Como si de una pelota de béisbol se tratase, el joven Dragneel lanzaba aquella llama carmesí en su vendada mano derecha en dirección a su único objetivo, el líder de Spriggan Tail. Y cuando esta llamada "Llama Voladora del Dragón de Fuego" termino adentrándose en la llamada "Llama Brillante del Dragón de Fuego" que mantenía encerrando al Emperador, no termino causando nada más que una explosión.

Una explosión de carmesís llamas que servían para matar dragones que poseía un ancho y altura comparables a la de un gigantesco edificio y una potencia tan grande que liberaba una onda expansiva que levantaba una gran polvoreada en aquellos arrasados suelos que eran la ciudad apodada como "La Capital Floreciente". Una explosión que a pesar de mantener encerrada en su interior al ser únicamente conocido como "El Emperador", no lograba ni moverlo ni apartar de el su fría calma. Ante esto...

-¡Karyu no Shageki!-

Exclamando ferozmente aquellas palabras que significaban "Disparos del Dragón de Fuego", el joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados utilizaba sus dos manos para disparar una tras otra y con notable potencia medianas pero poderosas bolas de fuego carmesí que no impactaban en ninguna otra parte que en la descomunal y poderosa explosión que encerraba al líder de Spriggan Tail.

Y a pesar de que aquella gigantesca acumulación de fuego para matar dragones aumentaba su tamaño y poder con aquellos constantes ataques por parte del joven mago de Fairy Tail todavía posicionado altamente en el aire, el líder de Spriggan Tail que estaba encerrado en su interior seguía manteniéndose total y completamente calmado y sin moverse ni siquiera un solo centímetro del quemado suelo que pisaban sus pies embotados.

-¡AAAAAHHHH!- Gritaba Tsuna intensamente mientras continuaba su ataque.

-Vaya...-Pensaba El Emperador en el centro de aquella explosión-...Que increíble sucesión de ataques. Hasta los generales de mi ejército se verían gravemente afectados por ataques de este nivel. Pero yo estoy empezando a molestarme. No puedo creer que vaya utilizar esto en un simple joven...Pero como dije antes...Prefiero no perder tiempo-

Habiendo dicho esas palabras, mientras su imponente figura continuaba estando encerrada en la increíblemente grande y poderosa acumulación de explosiones de llamas carmesís que simplemente continuaba creciendo y creciendo con los constantes ataques del joven Dragneel, el líder de Spriggan Tail que mantenía una calma que rosaba lo terrorífico paso a poco a poco a levantar su fornido brazo derecho para así poder apuntar la palma de su mano hacia a aquel joven mago a una gran altura en el aire. Y tras esto, El Emperador dijo con una repentina fría seriedad...

-Enkyojin no Rengoku Homura-

Justamente después del decir de aquellas palabras que eran el nombre de un hechizo, el ser autodenominado como "El Emperador" termino despejando completamente aquellas varias explosiones de llamas carmesís que le encerraban con la inmensamente poderosa fuerza expansiva que creo la monstruosamente gigantesca llamarada de color rojo sangriento que salió disparada de la palma de su mano derecha con una sumamente gran potencia.

Una inmensa llamarada sangrienta que ascendía con demoniaca velocidad por los aires para así eventualmente llegar hacia el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación que estaba momentáneamente suspendido en el aire a varios metros encima del arrasado suelo y quien detuvo sus sucesivos disparados de poderosas esferas de fuego carmesí al notar con asombro lo que se le acercaba.

-¡Ah!- Gemían Hisui y Arcadios al ser empujados dolorosamente por aquella onda expansiva.

-¡¿Qué?! ¡¿Magia de Fuego?! ¡¿Esa es su magia?!- Tsuna pasaba a mostrar una gran sonrisa -¡Jajaja! ¡Mala suerte, bastardo enmascarado! ¡La magia de fuego no me afecta! ¡Sin importar su tamaño, devorare esas llamas en menos de un se...!-

-¡No lo hagas, Tsuna! ¡Esquívalo!-

-¡...!- Reaccionaba Tsuna con serio asombro.

A pesar de escuchar aquella masculina voz de manera tan repentina con sus capacitados oídos, el joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados se vio invadido por un cierto presentimiento que le decía que debía hacerle caso. Ante este presentimiento, Tsuna instantáneamente decorada sus filosos ojos marrones con notable seriedad para luego balancear su bien entrenado cuerpo suspendido en el aire hacia atrás.

Haciendo esto, el joven Dragneel termino esquivando por apenas unos pocos centímetros la llamada "Llamarada del Purgatorio del Titán de Fuego" quien simplemente siguió ascendiendo con una monstruosa velocidad hasta terminar atravesando las densas nubes de los anochecidos cielos encima de la arrasada zona que era la Ciudad de Crocus. Y estando tan cerca de aquella gigantesca y poderosa llamarada de color sangriento, Tsuna sentía como una pequeña pero notable quemadura pasaba a aparecer en la piel de su mejilla derecha.

-¡Ah! ¡¿Q...?! ¡¿M-Me quemo?!- Reaccionaba Tsuna con dolorosa sorpresa.

Después de haber sentido ese ligero pero notable dolor, el joven mago de Fairy Tail fue descendiendo de su alta posición en el frio aire hasta eventualmente terminar aterrizando de pie en el arrasado suelo al mismo tiempo que la descomunalmente grande y poderosa llamarada que libero el líder de Spriggan Tail poco a poco fue disminuyendo su gran tamaño hasta terminar desapareciendo.

Tras todo esto, el joven llamado Tsuna Dragneel y el enmascarado, encapado e encapuchado hombre únicamente conocido por el seudónimo de "El Emperador" nuevamente estaban frente a frente pero separados por varios metros en aquella zona de arrasados suelos que eran la ciudad apodada como "La Capital Floreciente".

-Con que lo esquivo, ¿Eh?...Supongo que no será tan fácil- Comentaba El Emperador tranquilamente.

-¿Q-Que demonios...?- Hablaba Tsuna mientras tocaba aquella quemadura en su mejilla -...E-Esas llamas me quemaron... ¿C-Como puede ser...? E-Esto no pasaba desde que me enfrente a Rin y a su magia de Devil Slayer... ¿Qué clase de magia usa ese desgraciado?-

-E-Es magia de Titán Slayer de Fuego...S-Supuestamente...-

-¡¿Eh?!- Volvía a actuar Tsuna con asombro -¡Es cierto...esa voz es...!-

Dándose la vuelta y dirigiendo la dirección de su filosa mirada de ojos marrones en la misma dirección de donde había provenido aquella masculina voz que le resultaba tan familiar, el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación terminaba abriendo sus ojos con profunda sorpresa al notar como en una zona del arrasado suelo a unos metros de su posición, se encontraba tirado un hombre en un sumamente grave herido estado.

Mas específicamente hablando; se trataba de un herido hombre de edad mayor pero con un todavía musculoso y fornido cuerpo vestido con una dañada larga túnica marrón, negros pantalones y botas grises y que poseía unos largos cabellos anaranjados canosos, ojos negros, una destruida prótesis de acero como brazo izquierdo y la marca de Fairy Tail en su pecho. En otras palabras, uno de los hombres que habían entrenado a Tsuna durante el último año.

-¡¿G-Gildarts?!- Reaccionaba el joven Dragneel con amplia sorpresa.

-Ah...Ah...- Se mantenía un herido Gildarts respirando con dificultad.

-¡O-Oye, ¿Que rayos te ocurrió, anciano?! ¡Estas todo...! ¿Eh?-

Antes de continuar su hablar, el joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados lo notaba. Notaba como en distintas partes del arrasado suelo se encontraban tirados y gravemente heridos varias personas que el conocía. Se trataban de los llamados Gajeel Redfox, Jellal Fernandez, Gray Fullbuster, Laxus Dreyar, Mirajane Strauss-Dreyar, Wendy Marvell, Erza Scarlet, Sting Eucliffe y Rogue Cheney.

-¡¿Q...?!- Reaccionaba Tsuna con horrendo asombro- ¡¿M-Maestra?! ¡Y-Y mis senpais también! ¡Incluso están los papas de Alicia, Lisa y Sorano! ¡¿Qué demonios ocurrió aquí?! ¡T-Todos ustedes están bastante mal!-

-Ellos al igual que tu trataron de detenerme, Tsuna...-

-¡...!- Se mostraba el joven Dragneel serio y furioso mientras se daba la vuelta.

-...Y ese fue el resultado- Terminaba de decir el tranquilo líder de Spriggan Tail.

-¡Entonces, ¿Tú fuiste quien le hizo esto a la Maestra y a mis senpais, maldito enmascarado?!- Gritaba Tsuna enojadamente.

-Sí, lo hice. Pero sinceramente, no creo que sea para que te enojes tanto. Si lo piensas bien, fui bastante gentil con todos ellos, considerando por supuesto, el estado del tipo en aquel cráter detrás de ti Contestaba el calmado Emperador.

-¿En aquel cráter?- Repetía Tsuna ahora confuso.

Habiendo escuchado esas últimas palabras del imponente hombre que cubría su rostro con una dañada máscara de hierro que imitaba la forma de una inexpresiva cara humana, el joven mago de fuego no pudo evitar que confusión y curiosidad que le invadió le hicieran darse la vuelta. Y al hacerlo, Tsuna observaba con sus filosos ojos marrones como un cráter de increíble amplio se encontraba a unos metros detrás suyo.

-¿D-Desde cuando esta ese cráter ahí? Es más... ¿Q-Que es esto que siento al verlo? ¿E-Esta...angustia?- Pensaba Tsuna con confusión.

-¿Porque no te acercas?- Mencionaba el tranquilo líder de Spriggan Tail.

-¡¿Eh?!- Observaba Tsuna al enmascarado hombre con seria con profunda confusión.

-Te aseguro que podrás ver algo interesante- Decía El Emperador con ciert frialdad en su tono.

-N-No lo hagas...Tsuna...- Decía Gildarts tan débilmente que no se escuchaba.

-¿A-Algo interesante?- Repetía el joven mago de Fairy Tail.

Aunque sabía que había algo siniestro en las palabras de aquel hombre que enseñaba una quemada piel albina, un filoso ojo gris y unos pocos mechones de cabello blanco a través de su dañada mascara; Tsuna no pudo evitar verse totalmente seducido por la profunda confusión e angustia que le invadió y que le hizo empezar a moverse en dirección a aquel cráter de gran amplitud.

Colocando un tranquilo paso en frente de otro tranquilo paso poco a poco, el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación estaba cada vez más cerca de aquel cráter. Y eventualmente, Tsuna se posiciono a los bordes de este cráter de no solo gran amplio sino también de gran profundidad y que poseía unos arrasados suelos increíblemente fracturados en su interior, aunque estos no eran la razón por la que este joven poco a poco decorada su filosa mirada de ojos marrones con horripilante shock.

Y la razón de aquella expresión del joven Dragneel era porque el observaba como en el centro de aquel amplio y profundo cráter se encontraba tirado un hombre adulto que poseía su puntiaguda, desordenada y algo larga cabellera de color rosado decorada ligeramente con las grandes cantidades de sangre que surgían de sus heridas y se espacian por la fragmentada tierra y que poseía su mirada completamente cubierta por la sombra de sus mechones. Observando fijamente a aquel hombre que no mostraba ninguna señal de movimiento, Tsuna solamente pudo decir...

-¿Papa...?-

...Mientras tanto...

En aquellos terrosos terrenos que eran los alrededores exteriores de la destruida ciudad que era apodada como "La Capital Floreciente", numerosas densas nubes de polvo se habían levantado. Y entre aquellas medianas cantidades de polvo, se podía ver como cierta joven como de unos 19 años de edad se encontraba levantándose poco a poco de los terrosos suelos...

Mas específicamente hablando; se trataba de una sumamente hermosa joven de cortos cabellos color negros, ojos cafés y que vestía su atractiva figura con una larga capa de color marrón por encima de una ajustada blusa blanca sin mangas, una corta falda marrón y largos guantes negros, un cinturón de cuero marrón que rodeaba su cintura y cargaba en sus numerosos bolsillos varias pequeñas pero filosas dagas de acero, algunos tubos de ensayos llenos de líquidos de distintos colores y algunos otros objetos de pequeño tamaño y unas botas negras. Una joven que era totalmente igual a la joven maga de Fairy Tail, Serena Axel.

-Ah, ese aterrizaje dolió. Creo que me lastime algo duro mi tras... ¿Eh? ¡Ah, es cierto! ¡¿La máquina funciono?! ¡¿Estamos en Helland?! ¡¿Dónde están los demás?!- Preguntaba la llamada Serena "Sena" Dragneel con profundo interés.

-No sé si la maquina funciono, pero yo estoy aquí...-

-¿Eh?- Volteaba Sena su mirada hacia la dirección de aquella voz femenina.

Al haber volteado su mirada, la joven miembro del Ejército Revolucionario de Helland podía ver como se le acercaba una joven de su misma edad que poseía unos cortos cabellos de color escarlata pero con un mechón de color azul en su frente, unos ojos de color marrón, que tenía una gran cantidad de vendas cubriendo sus graves heridas, que portaba con la marca rojo azulado de Fairy Tail en su pierna izquierda y que vestía con una camisa blanca, falda corta de color gris y botas marrones.

-...Sena- Nombraba Alicia tras aparecer en aquellos terrenos.

-¡Alicia, me alegra verte bien!- Dijo Sena felizmente tras ver a la hija de Erza Scarley y Jellal Fernandez.

-Y a me alegra ver a ambas bien-

-¿Hm?- Reaccionaban Alicia y Sena con curiosidad.

Volteando la dirección de sus respectivas miradas hacia donde esta voz masculina provino, la joven Dragneel y la joven Scarlet notaron como se les acercaba un joven de su misma edad con unos algo puntiagudos y desordenados cabellos albinos, filosos ojos azules de los cuales uno era atravesado por cierta cicatriz en forma de rayo, que poseía vendas cubriendo sus leves pero numerosas heridas, rasgadas ropas y que portaba la marca azul de Fairy Tail en su cuello.

-Hola- Saludaba el joven Strauss-Dreyar tras aparecer.

-Marcus- Nombro Alicia con una leve sonrisa al ver el hijo de Laxus Dreyar y Mirajane Strauss-Dreyar.

-Parece que tomarnos de las manos no sirvió de mucho. Terminamos todos dispersados al final de cuentas- Comentaba Marcus con leve seriedad.

-Yo no diría eso. Después de todo...-

Escuchando esa femenina voz y volteando sus serias miradas hacia su dirección, los tres jóvenes reunidos notaban como ahora se les acercaba otra bella joven de su edad y que poseía un cabello tanto corto como un poco puntiagudo con un color morado rojizo, unos ojos verdes de filoso aspecto, vendas sobre sus pocas heridas y vestida con una dañada blusa blanca con botones y mangas largas, una falda roja y unas botas grises.

-...Puedo escuchar a todos cerca- Termino de decir aquella joven que trabajaba para el consejo mágico.

-Sophia- Nombraba la llamada Serena "Sena" Dragneel tras ver a la hija de Erik y Kinana Venom.

-¡Oigan!-

-¡¿Están bien, todos?!-

Escuchando una animada y otra educada y algo tímida voz femenina; los jóvenes una vez más volvieron a cambiar la dirección de sus miradas y notaron como otras dos jóvenes de su misma edad se les acercaban. Una de estas jóvenes un largo cabello rubio con unos toques puntiagudos en el frente, unos filosos pero bellos ojos de color azul, varias vendas cubriendo sus numerosas heridas y vestía con unas dañadas ropas y tenía la marca blanca de Sabertooth en su hombro derecho.

Mientras que la otra joven poseía un corto cabello negro que cubría uno de sus ojos de color marrón profundo, también poseía varias vendas cubriendo sus heridas y vestía una gran túnica de color marrón oscuro pero estaba abierta y dejaba ver el resto de su ropa que estaba basada con una blusa negra, una falta corta de color marrón y unas botas largas de color negro con amarillo a los lados, y poseía la misma marca negra de Sabertooth en su antebrazo derecho.

-Lisa, Sorano- Nombraba el joven albino ahí presente al ver a su prima y a su compañera.

-Me alegra ver a todos ustedes bien- Decía con amabilidad la hija de Rogue Cheney y Yukino Aguria-Cheney.

-Parece que casi todos nosotros estamos aquí...-Hablaba sonriente la joven Eucliffe-...Solamente faltan...-

-¡Todos!-

Con la hija de Sting Eucliffe y Lissana Eucliffe siendo interrumpida por aquel eufórico grito de voz femenina, los reunidos jóvenes nuevamente voltearon sus miradas y notaron como un joven y una joven que estaban tomados de la manos se les acercaban. El joven varón poseía unos puntiagudos y desordenados cabellos blancos y unos levemente filosos ojos verdes y debido a que solamente vestía unos rasgados jeans de color gris se ver podía su lastimado pero bien ejercitado cuerpo, y sin mencionar que poseía la marca de Lamia Scale en su antebrazo derecho.

Mientras que la joven quien era quien había gritado anteriormente poseía unos largos y ondulados cabellos de color azul oscuro al igual que sus serios ojos y que vestía su curvilíneo y voluptuoso cuerpo herido que poseía la marca azul de Fairy Tail en su pierna derecha con un dañado traje azul de sirvienta junto con unas medias largas de color negro y unas botas largas de color marrón.

-¡¿Están bien?!- Preguntaba una alegre Raine mientras se acercaba a sus compañeros junto con su querido novio.

-R-Raine-san, tenga cuidado por favor, todavía seguimos algo heridos- Decía Leo mientras era jalado por la hija de Gray Fullbuster y Juvia Loxar-Fullbuster.

-Raine-sama, Leo-sama- Nombraba Sorano al ver a aquellos dos magos de hielo.

-Parece que ha ustedes dos no les hizo efecto el viaje dimensional. Siguen sujetados de las manos después de todo- Dijo el joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación ahí presente.

-¡Por supuesto que no! ¡El gran amor que hay entre Leo-kun y Raine les evita separarse sin importar las consecuencias!- Respondía la joven de larga cabellera azul orgullosa y felizmente.

-Y-Ya la escucharon- Apoyaba Leo con una ligera sonrisa y rubor en sus mejillas.

-Bueno, eso significa que faltan Tsuna y Rin, ¿No es así?- Comentaba la joven Dragon Slayer Blanca ahí presente.

-No tengo idea de donde de donde este ese idiota con cerebro rostizado, pero yo estoy aquí...-

Dirigiendo sus respectivas miradas hacia dónde provino aquella seria voz masculina, aquel grupo de jóvenes magos notaron como a unos pocos metros de su posición se encontraba un joven de su misma edad con un cuerpo bien entrenado y piel algo pálida que poseía unos cortos y desordenados cabellos de color blanco y unos serios ojos de color gris, sin mencionar que vestía con un abrigo negro de mangas largas y cuello levantado, junto con unos pantalones, guantes y botas del mismo del mismo color.

-...- Junto con algo que creo que todos ustedes deberían ver- Contestaba con seriedad el doble de Helland del fallecido Rin Helland.

-¡Rin! ¡Me alegra verte b...!-

Pero antes de que la doble de Helland de la llamada Serena Axel pudiera terminar aquellas palabras llenas de alegría, tanto ella como los jóvenes magos de Earthland que le rodeaban se vieron sumamente sorprendidos al presenciar como cierto vehículo se encontraba en frente del serio joven que pertenecía al Ejército Revolucionario que también tenía su mirada fijada en él.

Mas específicamente hablando; aquel vehículo que se encontraba en aquellos terrosos suelos en donde estaban aquel grupo de jóvenes era realmente un colosal barco mágico y acorazado con un total de tres largos mástiles y con colores negros y dorados. Un barco que en cada una de sus velas poseía grabado la marca del Ejército de Magos de Helland, Spriggan Tail.

-¡E-Esto es...!- Hablaba Alicia con notable asombro.

-¡...Un barco de los Spriggans!- Terminaba de decir Marcus seria pero enojadamente.

-¡Maldición, ¿Eso significa que seguimos en una base de Spriggan Tai en Hellandl?! ¡¿La máquina no funciono?!- Comentaba Lisa con profunda frustración.

-¡No puede ser...!- Dijo Sorano con gran tristeza.

-No...La máquina funciono. Nosotros...Estamos en Earthland- Dijo la apodada como "Sena" con repentina seriedad mientras observaba a aquel barco.

-¿Eh?- Reaccionaban los jóvenes magos con confusión.

-Sena tiene toda la razón. Ya no nos encontramos en Helland. La máquina funciono- Apoyaba un serio Rin que también observaba a aquel barco.

-¿Q-Que ya no nos encontramos en Helland? Sena-san, Rin-san, ¿C-Como pueden estar tan seguros? Raine no lo entiende- Dijo la joven maga de hielo confusa.

-Sí, Raine-san no es la única. ¿Cómo pueden decir que estamos en nuestro mundo con solo ver este barco?- Preguntaba Leo en el mismo estado.

-Eso es porque este barco no se encuentra en ninguna parte de Helland ahora mismo. Y eso es porque solamente pertenece a una persona que se encuentra ahora mismo en Earthland- Explicaba el joven Hellbrand seriamente.

-Si...Este barco es el vehículo personal de una sola persona...El Emperador- Dijo la joven Dragneel igual de seria.

El nombramiento del único seudónimo del líder de Spriggan Tail por parte de aquellos jóvenes que pertenecían al Ejército Revolucionario de Helland era algo que provocaba un nuevo sentimiento de asombro en los jóvenes magos de Fairy Tail, las jóvenes magas de Sabertooth, el joven mago de Lamia Scale y la joven maga que trabajaba para el consejo mágico.

-¡¿E-El Emperador...?! ¡¿T-Te refieres al líder de Spriggan Tail?!- Preguntaba Sophia tan sorprendida como los demás.

-¡¿E-Este barco es suyo?!- Preguntaba la joven Aguria-Cheney con gran asombro.

-¡E-Esperen un momento, ¿C-Como pueden estar tan seguros que este barco es de ese bastardo?!- Preguntaba la joven hija del maestro de Sabertooth.

-¿Cómo no estarlo...?- Hablaba Rin -...La ira y miedo que este barco provocaba en muchos habitantes de Helland al solo volar por sus oscuros cielos es algo que muchos no podrán olvidar ni siquiera por el resto de sus vidas...Incluyéndonos-

-Ahora que lo dices...- Hablaba la hija de la séptima maestra de Fairy Tail.

-...Es verdad...Este barco...Es el mismo barco en el que Tsuna, Alicia y yo estuvimos el año pasado- Mencionaba Marcus con leve seriedad e impresión.

-E-Entonces...Si estamos en frente de este barco, no solamente nos encontramos otra vez en Earthland...Sino que además... ¿Estamos cerca del jefe de los generales de Spriggan Tail?- Preguntaba el joven Vastia con seriedad mezclada con ligera angustia.

-Eso parece. En serio, terminar justamente en frente de la razón por la que venimos a este mundo que resulta siendo posiblemente el hombre más fuerte de Helland...No sabría decir si el destino esta de nuestra parte o en nuestra contra- Comentaba Rin con leve disgusto.

-Mmm...-Hablaba Sena-...Posiblemente, la máquina de viajes dimensionales que nosotros usamos estaba diseñada para transportar a sus usuarios no solamente a otro mundo sino también a algún lugar perteneciente a sus creadores, Spriggan Tail. Y las modificaciones que nosotros le hicimos a la maquina debieron hacer que la tele-transportación fuera dirigida a la mayor fuente de poder mágico de los Spriggans...En otras palabras, El Emperador. O por lo menos, eso es lo único que puedo pensar para explicar esta situación-

-¿Hm?...- Sophia pasaba a darse la vuelta-...Oigan, todos, miren eso-

Ante las palabras de la joven Dragon Slayer de Veneno de la Cuarta Generación, los jóvenes magos y no magos voltearon la dirección de sus miradas hacia la misma dirección que apuntaban sus filosos ojos verdes. Al hacer esto, todos aquellos jóvenes terminaron viendo con confusión como a unos cuantos metros de su posición había lo que parecía ser una montaña de escombros de gran altura y ancho. Una montaña de escombros que aunque ellos no lo sabían, eran los restos de los destruidos edificios de la Ciudad de Crocus.

-Esos son... ¿Escombros?- Preguntaba Lisa con tenue confusión.

-E-Eso creo... ¿Pero qué hacen en un lugar como este?- Contestaba y preguntaba Sorano con ligera duda.

-Mmm...La nave del Emperador y un montón de escombros...Puede que sean los restos de alguna batalla que ocurrió aquí, aunque quisiera mejor que no. Oye, chica de oídos agudos, ¿Puedes escuchar la voz del Emperador cerca aquí?- Preguntaba con seriedad el doble de Helland de Rin Hellbrand.

-¡¿Quién es chica de oídos agudos...?!- Hablaba la joven Venom molesta -¡Mi nombre es Sophia, recuérdalo!...Y no, no logro escuchar bien ninguna voz en estos momentos porque mi poder mágico no se ha recuperado por completo. Solamente escucho unos borrosos sonidos, pero es probable que sean voces humanas. No hay duda de que hay personas del otro de aquella montaña de escombros-

-Es posible que Tsuna este haya- Comentaba Alicia con leve seriedad.

-Es verdad. No puedo imaginarme a ese tipo lejos de cualquier clase de batalla- Apoyaba Marcus con una ligera sonrisa.

-Entonces, vamos a ver...-Hablo Sena seriamente-...Mmm... ¿Que será este mal presentimiento que tengo?...Tsuna, ¿Estarás bien?-

...De Regreso...

-¿Papa...?-

Esa palabra, esa única palabra fue todo lo que el llamado Tsuna Dragneel pudo decir mientras era poseído por un profundo sentimiento de shock como nunca antes había sentido y que nació cuando sus pies lo posicionaron a los bordes de un sumamente amplio y profundo cráter presente en la arrasada zona que era la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" y cuando sus filosos ojos marrones fijaron su vista en el herido hombre que residía tirado en el centro de este.

Un hombre que no mostraba ni siquiera una sola mínima señal de movimiento mientras su musculosa y tonificada se manchaba con el espeso charco de su sangre que seguía creciendo por los arrasados y fracturados suelos y que surgía de la notable herida de su cabeza decorada con desordenados, puntiagudos y algo largos cabellos rosados que cubrían el estado de sus filosos ojos marrones. Un hombre que era el mago de clase SS de Fairy Tail, que era apodado como "Salamander" desde su juventud y que era el padre de Tsuna y Lucia Dragneel, Natsu Dragneel.

-¿Q...Q...?-Balbuceaba un Tsuna en completo shock.

-Pensar que un muchacho totalmente ruidoso y animado como él se quedaría sin palabras. Bueno, era lo mínimo que esperaba- Hablaba El Emperador con cierto placer en su tono mientras observaba al joven mago de Fairy Tail.

-T-Tsuna... ¡Maldición!- Decía un herido Gildarts con frustración.

Pero el retirado mago de Clase SS de Fairy Tail que se encontraba gravemente herido y tirado en cierta zona de aquellos arrasados no era el único que sentía una profunda rabia, lastima y frustración al fijarse en el estado de aquel joven de puntiagudos y desordenados cabellos color rosado. Los demás heridos veteranos magos de Fairy Tail, los magos de Sabertooth, el mago que trabaja para el consejo mágico, la Reina de Fiore y su guardián no pudieron evitar sentir suma tristeza con solo ver la reacción del joven Dragneel.

-Tsuna-kun...- Nombraba Hisui tristemente.

-¡D-Demonios!- Dijo un herido Laxus mientras apretaba sus puños en los arrasados suelos.

Y así, los segundos fueron pasando y pasando, pero la situación no cambiaba. Sin prestarle ninguna pizca de atención a sus numerosos conocidos y único enemigo a su alrededor, aquel joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación no despego su filosa mirada de ojos marrones en estado de shock del herido Dragon Slayer de Fuego de la Primera Generación que yacía en aquel cráter en frente de su posición.

-... ¿Q-Qu...?...- Continuaba el joven Dragneel balbuceando en estado de shock.

-Vaya, realmente te afecto ver a tu padre en ese patético estado, ¿No es así, jovencito? Hasta yo comienzo a sentir lastima por ti. Pero no te preocupes...- Hablaba el líder de Spriggan Tail mientras poco a poco empezaba a levantar su mano derecha.

-¿Q-Q...d-dem...?- Seguía el joven mago de fuego en el mismo estado.

-...Hare que mi lastima y tu desdicha terminen en menos de un segundo- Dijo El Emperador fríamente mientras apuntaba la palma de su mano en contra de su joven enemigo.

-¡¿QUE DEMONIOS ESTAS MOSTRANDOME, DESGRACIADO VEJETE?!-

De una fracción de nanosegundo a otra, aquel momento de tristeza, lastima y melancolía fue totalmente destruido por un grito repleto de la descomunalmente gran rabia que ahora transmitía la filosa mirada de ojos marrones del llamado Tsuna y que poseía una potencia tan grande que creaba una sónica onda expansiva que llegaba y agitaba las ropas y cabelleras de todos los presentes en aquel arrasado terreno que era la Ciudad de Crocus, quienes mostraban diferentes reacciones ante esta escena.

-¡No me enseñes una imagen tan patética, maldito viejo!- Gritaba Tsuna iracundamente.

-¿Hm?- Reaccionaba El Emperador con tenue confusión.

-¡Por mas rabia que me de aceptarlo, tu eres el mago Clase SS de Fairy Tail! ¡Si alguien te ve en ese estado tan lamentable, la gente empezara a burlarse del gremio!- Exclamaba el joven Dragneel con basta ira.

-Tsuna...- Actuaban los heridos veteranos magos de Fairy Tail con asombro al ver aquella escena.

-¡Aunque yo siempre lo supe...! -Gritaba Tsuna- ¡...Siempre supe que no eras más que un inútil! ¡Apuesto que todo este tiempo que estuviste lejos de Lucia y de mí no estabas en realidad misiones del gremio como siempre decía mama, sino que estabas flojeando como un maldito vago que disfrutaba estar lejos de su familia! ¡¿El infame "Salamander?! ¡¿El posible mago más fuerte de todo Fiore?! ¡Que estupidez! ¡Tú solamente eres un desgraciado, un maldito, un inútil anciano! ¡Tú eres...!-

-Whoa...Esto es realmente cruel. Supongo que no tenían una relación de padre e hijo como yo pensaba...- Pensaba el líder de Spriggan Tail mientras observaba e escuchaba.

-¡...T-Tu eres...Tu solamente eres...!- Seguía gritando Tsuna mientras ciertos recuerdos llegaban a su cabeza.

FLASHBACK

...Hace 16 años...

Con un cálido día decorando al basto Reino de Fiore, en las pobladas e animadas calles de la Ciudad de Magnolia, se apreciaba como un joven niño de unos tres años de edad avanzaba mientras sujetaba la mano del hombre adulto que era su padre. Mas específicamente hablando; se trataba de un pequeño joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados, filosos ojos marrones y que vestía con una simple camina negra, blancas bermudas y unas sandalias.

Mientras que el joven hombre que le sujetaba su pequeña mano mientras caminaban poseía también unos puntiagudos y desordenados cabellos rosados y unos filosos ojos marrones, pero vestía su tonificado cuerpo con un abrigo negro sin mangas y con un largo faldón, unos blancos pantalones, una bufanda de cuadros blancos alrededor de su cuello y unas sandalias y que tenía la marca roja de Fairy Tail en su hombro derecho. En otras palabras, eran un joven Tsuna Dragneel y su padre, Natsu Dragneel.

-Papa...Tengo hambre- Decía un pequeño Tsuna quejosamente.

-Yo tengo también. Pero no te preocupes, Tsuna, ya casi llegamos al gremio y ahí seguramente Mira nos dará algo para nuestros estómagos. Solamente espera un poco- Contestaba Natsu sonriente.

-Papa, ¿Porque mama no nos hizo desayuno esta mañana?- Preguntaba ahora el pequeño joven Dragneel.

-Bueno...-Hablaba Natsu-...Tu mama dijo que tenía algunas náuseas y mareos, así que decidió ir al hospital. Happy fue con ella. ¿Hm?...Ahora que lo pienso, también sentía varios mareos y nauseas cuando estaba embaraza de ti...Mmm...Debe ser una coincidencia-

-¡O-Oigan, miren, es "Salamander" Natsu!- Comentaban algunas personas al ver al famoso mago de Fairy Tail.

-¡E-Es verdad! ¡Pensar que vivimos en la misma ciudad que alguien tan famoso e increíble!-

-¡Yo escuche que hace poco, el solo fue capaz de derrotar con un ataque un ejército de más de 100 gremios oscuros que querían conquistar Fiore!-

-¡Yo escuche que el incinero por completo un valle repleto de peligrosos monstruos mágicos!-

-¡¿En serio?! ¡Yo escuche...!-

Y así la gente que caminaba por aquella larga calle de la Ciudad de Magnolia simplemente siguieron comentando con impresión al fijar sus miradas en aquel mago de Fairy Tail que avanzaba junto con su hijo. Su hijo, quien con sus capacitados oídos podía escuchar cada uno de aquellos comentarios para luego apuntar su filosa mirada de ojos marrones hacia a aquel hombre que sujetaba su mano.

-Papa...La gente está hablando mucho de ti- Mencionaba un pequeño joven de cabellos rosados.

-¿En serio? Yo nunca les he prestado mucha atención a sus palabras- Contestaba el hombre de cabellos rosados.

-Ya veo. Papa... ¿Tú eres fuerte?- Preguntaba curiosamente el pequeño joven Dragneel.

-¿Hm? -Natsu miraba a su hijo y mostraba una gran sonrisa- ¡Si, soy bastante fuerte!-

-¡Ya veo! ¡Papa, eres increíble!- Decía un pequeño Tsuna también mostrando una gran sonrisa que enseñaba sus colmilludos dientes.

...Un año después...

En otro día cálido, por las pobladas calles de la animada de Magnolia, se podía ver como un joven Tsuna de ahora cuatro años avanzaba mientras sujetaba la mano de una hermosa mujer adulta que con su otra mano cargaba cuidadosa y amorosamente a una pequeña bebe envuelta en rosadas mantas.

Hablando más específicamente, se trataba de una joven mujer de larga cabellera rubia atada en forma de cola de caballo, con unos preciosos ojos marrones y que vestía su curvilínea y voluptuosa figura con un corto vestido de lana de mangas largas y unas zapatillas marrones, sin mencionar que la marca rosada de Fairy Tail reposaba en su mano derecha. En otras palabras, se trataba de un joven Tsuna, una bebe Lucia y su madre, Lucy Dragneel.

-Mama...Tengo hambre- Decía el pequeño Tsuna mientras caminaba.

-Sí, si, solamente espera un poco más. Ya casi llegamos al gremio- Contestaba Lucy mientras avanzaba.

-Uh...Uh...- Suspiraba una bebe Lucia mientras dormía en los brazos de su madre.

-¿Ves, Tsuna? Deberías aprender de tu hermana menor. Ella sabe lo cansada que estoy y en vez de pedirme comida, ella se puso a dormir- Comentaba la joven mujer maga de espíritus celestiales.

-Dormiré después de que mi estómago este lleno- Contestaba el pequeño joven Dragneel quejosamente.

-¡Oigan, ¿Escucharon los rumores?! ¡"Salamander" Natsu nuevamente derroto a otro ejercito de gremios oscuros y parece que más grande que el anterior!-

-¡¿En serio?! ¡Él es realmente increíble! ¡Yo escuche que...!-

Y una vez más, la numerosa gente que había en aquella calle de la Ciudad de Magnolia simplemente continuo hablando y hablando con asombro del Dragon Slayer de Fuego de la Primera Generación sin saber que el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación los escuchaba con gran claridad con sus capacitados oídos.

-La gente otra vez está hablando mucho de Papa- Decía Tsuna con ligero disgusto.

-¿En serio? Bueno, es lo normal, ¿No crees? Natsu es bastante famoso, después de todo- Contestaba Lucy mientras seguía avanzando.

-Si...Mama... ¿Cuándo más tardara Papa en completar las misiones que le dio la Maestra? ¿Cuándo volverá a casa?- Preguntaba el joven Dragneel con ligero entristecer en su mirada.

-Tsuna...- Hablaba Lucy mientras veía a su hijo para luego decir sonriente -... ¡No te preocupes! ¡Tú papa seguramente no tarda mucho en regresar! ¡Después de todo, él es bastante fuerte, ¿Verdad?!-

-Mama... -Nombraba Tsuna con leve impresión para luego sonreír ampliamente- ¡Es verdad! ¡Papa es fuerte!-

...4 años después...

Nuevamente, por las animadas y llenas calles de Magnolia se podía ver como por estas Tsuna avanzaba sujetado de la mano de alguien. Un Tsuna de ahora ocho años quien ahora vestía su más alto y algo musculoso cuerpo con un ajustado chaleco negro sin mangas, unos blancos pantalones, la bufanda blanca de cuatros que era de su padre alrededor de su cuello y unas simples sandalias y sin mencionar que ahora tenía la marca roja de Fairy Tail en su hombro derecho.

Mientras quien le sujetaba de la mano era una pequeña niña como de cuatro años quien tenía un corto pero precioso cabello rubio y un igual de preciosos ojos marrones y vestía con una blusa blanca sin mangas y con algunos detalles azules, una corta falda de color marrón y unas sandalias de color negro. En palabras más sencillas, se trataba de la hermana menor de Tsuna, Lucia Dragneel.

-Hermano, tengo hambre- Dijo una pequeña Lucia quejosamente.

-Sí, yo también. Pero ya no falta mucho para llegar gremio. Solamente espera un poco más, Lucia- Contestaba Tsuna mientras avanzaba.

-Oigan, miren, ese es el niño de "Salamander" Natsu, ¿Cierto?-

-Ya tiene la suficiente edad para unirse al mismo gremio que su padre, ¿Eh?-

-Apuesto que será un gran mago como el-

-Por cierto, escucharon que "Salamander" ahora...-

Y una vez más, la gente que poblaba las calles de Magnolia continuaba utilizando palabras como "Asombroso", "Increíble", "Sorprendente" y muchas otras palabras parecidas para referirse al mago de Clase SS de Fairy Tail sin saber que el quien era su hijo podía escucharlos con bastante claridad. Pero esta vez, cuando sus capacitados oídos fueron alcanzados por aquellos comentarios, un ligero enojo en aumento se notaba en los filosos ojos marrones de Tsuna.

-¡Maldición! ¡La gente simplemente no deja de hablar de ese maldito viejo...!- Decía Tsuna claramente molesto.

-Quiero comer pastel- Pensaba Lucia sin siquiera prestar atención a su enojado hermano mayor.

-¡Ya lo verán! ¡Como mago de Fairy Tail que soy ahora, superare a ese maldito viejo y verán que no es nadie especial! ¡Se los mostrare a todos!- Pensaba Tsuna determinadamente.

...10 años después...

Con la cálida luz de sol nuevamente bañando a la ciudad de Magnolia, se podía ver como por las pobladas calles de esta se encontraba caminando un joven como de 18 años de edad que iba acompañado de un pequeño felino humanoide azul que volaba por los aires con las blancas alas emplumadas que surgían mágicamente de su espalda que poseía la marca de Fairy Tail.

Mas específicamente hablando, se trataba de un joven que poseía unos puntiagudos y desordenados cabellos rosados, unos filosos ojos marrones y que vestía su bien entrenado cuerpo con un ajustado chaleco negro sin mangas, una blanca bufanda de cuadro alrededor de su cuellos, unos pantalones blancos y unas simples sandalias, sin mencionar que la marca roja de Fairy Tail se posicionaba en su fornido hombro derecho. En otras palabras, eran Tsuna y Happy.

-Demonios, tengo hambre. El desayuno que nos dejó Lucia no fue suficiente para llenarme el estómago. Ya quiero llegar al gremio para pedirle algo a Mira-san- Comento Tsuna quejoso.

-Espero que tenga algo de ese pastel de pescado que me hizo hace algunos días- Dijo Happy mientras babeaba ligeramente.

-¿Acaso no piensas en comer en otra cosa?- Preguntaba el joven Dragneel con curiosidad.

-¡Oye, mira, ese de ahí, ¿Acaso no es...?!-

-¡Es verdad! ¡Ese cabello rosa, una bufanda que parece escamas, y tiene la marca de Fairy Tail! ¡Él es el famoso...!-

-¿Eh?- Escuchaba Tsuna las palabras de aquellos hombres.

-¡..."Salamander"!-

Al simple instante de haber escuchado las palabras de gran admiración y asombro con la que la gente había hablado de su padre por tantos años pero esta vez dirigida hacia el debido a su parentesco físico, el joven Dragneel detuvo su caminar mientras la sombra que causaban sus mechones de cabello rosado le cubrían la mirada. En aquel estado, Tsuna volteaba hacia la dirección de aquellos hombres que hablaban sobre y levantando su mirada, inmediatamente dijo...

-¡No me comparen con ese maldito viejo!- Gritaba el joven Dragneel iracundamente.

-¡AAAAAHHHH!- Reaccionaban con claro terror aquellos hombres.

-Ah, aquí vamos de nuevo- Dijo Happy tras suspirar cansadamente.

-¡Recuérdenlo bien, idiotas!- Gritaba el joven Dragneel -¡Mi nombre es Tsuna, el hombre que superara al maldito viejo de mi padre! ¡Ya lo verán, todos los verán! ¡Sobre todo ese maldito viejo al que pienso patearle su arrugado trasero!-

FIN DEL FLASHBACK

-¡...Tú eres...!-

-¿Hm?- Reaccionaba El Emperador con confusión.

-¡...!- Actuaban los veteranos magos de Fairy Tail con bastante asombro.

Estando e observando aquella escena de ensordecedores gritos y una vasta ira, los presentes en la arrasada zona que era la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" no podían creer lo que ahora veían sus respectivas miradas. Los gravemente heridos veteranos magos de Earthland, el calmado lider de Spriggan Tail, la Reina de Fiore y su herido guardia observaban claramente como los filosos ojos marrones de un iracundo joven Dragneel se encontraban liberando unas tenues lagrimas que se corrían por sus mejillas ligeramente rojizas.

-¡...Eres mi maldita meta!- Exclamaba Tsuna rabioso pero llorosamente.

-Vaya...- Dijo El Emperador con cierta impresión en tono tras observar.

-¡Tsuna esta...!- Pensaban asombrados varios magos de Fairy Tail a ver aquella escena.

-¡... ¿Está llorando?!- Pensaba Hisui con el mismo sentimiento.

-¡¿Entiendes lo que eso significa?!- Seguía gritando el joven Dragneel mientras lloraba -¡Significa que no puedes permitir que alguien más te supere, que alguien más te derrote, maldito viejo! ¡No puedes permitirlo porque quien te superara, quien te derrotara...SERE YO! ¡¿Escuchaste, inútil anciano?! ¡Si me escuchaste...Levántate de una vez!-

Tras aquellas últimas palabras gritabas de una sumamente efervescente manera por el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación, un tenue silencio volvió a decorar aquella escena por varios segundos. Ni los heridos veteranos magos de Earthland, ni Hisui ni Arcadios y ni siquiera el líder de Spriggan Tail dijeron alguna palabra o hicieron algún sonido tras el terminar de los furiosos gritos del joven Dragneel quien seguía liberando lágrimas de sus cerrados ojos. Pero aquel silencio acabo con...

-Jaja...Jaja...-

-¡¿Eh?!- Abría Tsuna sus llorosos ojos con impresión e confusión al escuchar aquellas débiles risas.

-Jaja... ¿D-Derrotarme?...T-Todavía te f-faltan otros c-cien años...-

Con sus capacitados oídos escuchando aquellas débiles pero claras palabras por una cierta voz masculina que le parecía bastante familiar, el joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados volvía apuntar la dirección de sus filosos ojos marrones decorados con leves lagrimas hacia el centro de aquel bastante amplio y profundo cráter que se presentaba en frente de su posición.

Y haciendo esto, el joven Dragneel lo veía claramente. Veía claramente como el herido hombre de puntiagudos, desordenados y algo largos cabellos rosados que estaba tirado en un espeso y amplio charco de su sangre en todo el centro de aquel cráter enseñaba ahora sus filosos ojos de color marrón de aspecto algo borroso mientras una bastante grande sonrisa se presentaba en su rostro.

-...T-Te lo demostrare cuando volvamos al g-gremio...tonto hijo...- Dijo un Natsu herido pero sonriente.

-¿Sigue vivo? El desgraciado bastante duro- Comento El Emperador tras observar.

-¡Natsu...!- Dijeron varios alegremente de los residentes de Earthland al ver aquella escena.

-¡Viejo...!- Nombraba Tsuna con alegría para luego mostrar una gran sonrisa y gritar -¡Si, eso es lo que yo pretendía, maldito viejo! ¡Cuando todo este asunto de la guerra termine, arreglaremos nuestros asuntos de una vez por todas y no permitiré que huyas a ninguna otra parte hasta que veas que puedo patearte el trasero! ¡Pero antes de derrotarte en frente de todos los del gremio...!-

Antes de acabar su hablar lleno de determinación, el llamado Tsuna Dragneel pasaba no solamente a secar las tenues lagrimas que liberaban sus filosos ojos marrones que ahora transmitían notable ferocidad sino a apuntar estos hacia a aquel imponente hombre que cubría su rostro con una dañada máscara de hierro que imitaba la forma de una inexpresiva cara humana y que estaba a algunos metros de su posición.

-¡...Te derrotare a ti, maldito bastardo enmascarado!- Exclamaba Tsuna ferozmente.

-Ah...Demonios, me distraje por los cambios en esta escena y no hice nada en contra de ese jovencito cuando había bajado su guardia. Bueno, supongo que eso fue mi culpa...- Pensó El Emperador tranquilamente para luego decir de igual manera-... ¿Derrotarme? Creo que te estas dejando llevar demasiado por tus emociones, Tsuna. ¿Acaso no recuerdas lo de antes? Tus ataques no tienen ningún efecto en mí al contrario de mis ataques que si tienen efecto en ti. No solamente no puedes derrotarme, sino que además ni siquiera puedes luchar contra mí. Ahórranos tiempo a ambos y solamente hazte un lado-

-¡Como si fuera a hacerte caso!...Pero tienes razón. Mis ataques no tuvieron nada de efecto en ti. Por eso esta vez...-

Ahora, antes de terminar su serio hablar, el joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados levantaba su fornido brazo derecho que aparte del hombro donde estaba grabada su orgullosa marca roja de Fairy Tail, estaba cubierto completamente de unas blancas vendas que también rodeaban su mano y cada uno de sus cincos dedos.

-¡...Usare mi "Arma Secreta" para atacarte y acabar contigo de una vez por todas, aquí y ahora!- Exclamaba el joven Dragneel mientras apuntaba su vendado brazo derecho en dirección a su enemigo.

-¿Arma...Secreta?- Repetía El Emperador para luego decir-...Sinceramente, no puedo entenderte. ¿Cómo tu brazo derecho puede ser tu arma secreta para acabar conmi...?-

Antes de ser capaz de terminar su hablar lleno de suma tranquilidad; aquel encapuchado, encapado e enmascarado vio algo que atrapada completamente su atención y que solo él era capaz de ver. Utilizando los filosos grises ojos que ocultaban mediamente su dañada mascara, el ser conocido únicamente por el seudónimo de "El Emperador" notaba como alguna clase de humo era emitido del vendado brazo derecho del joven mago de Fairy Tail.

Un humo que no solamente poseía un profundo color morado negrizco sino que además se extendía y extendía hasta llegar a los alrededores del líder de Spriggan Tail para luego por si solo condensarse en la forma de unas bastante grandes manos con garras que se clavaban profundamente en los arrasados suelos y una aún más grande cabeza con enormes y filosos ojos y una boca con grandes colmillos que respiraba profundamente contra él. En otras palabras, una enorme y desconocida bestia con una vasta sed de sangre en contra de aquel hombre enmascarado.

-¿Q-Que demonios es esto que siento...?- Pensaba El Emperador -El brazo de este mocoso...no entiendo porque...Pero parece como si tuviera conciencia propia...No, conciencia no...Solamente un alto deseo de sangre...Un profundamente maligno y hasta asqueroso deseo de sangre...Es una oscuridad que hasta logra intrigarme a mí. No tengo idea de lo que haya debajo de esas vendas, pero no hay duda de que es algo que puede darme varios problemas y realmente no quiero perder más tiempo. Debe haber algo que pueda hacer para librarme de todo este asu... ¿Hm?-

Bajando la mirada, el líder de Spriggan Tail termino viendo algo que le interrumpía de sus inusualmente serios pensamientos. El conocido únicamente por el seudónimo de "El Emperador" termino viendo como del cinturón que ayudaba a sostener los pantalones de colores militares que vestía, había colgando unas pequeñas cadenas plateadas que sostenían lo que parecía ser un pequeño pero reluciente diamante de color morado negrizco. En otras palabras, era aquel objeto que portaba con el nombre de "El Albergador de Oscuridad".

-Es cierto...Todavía tengo esa opción- Pensó El Emperador para luego sostener y levantar aquel collar con su mano derecha y decir-...Bueno, ya que insistes en utilizar esa "Arma Secreta" tuya, supongo que es justo que yo también use mi "Arma Secreta", ¿No crees?-

-¿Eh? ¿Arma Secreta? ¿Te refieres a ese pedazo de joyería que tienes entre tus manos?- Preguntaba Tsuna con confusión.

-Es cierto...Desde afuera, este collar no es más que un pedazo de joyería, pero mi "Arma Secreta"...-

Una vez más, evitando terminar sus palabras dichas con un tono de una tranquilidad ciertamente escalofriante; aquel hombre que a través del daño en su máscara de hierro enseñaba una quemada piel albina, un filoso ojo color gris y unos pocos mechones de cabello color blanco soltó aquel collar que su mano derecha de piel con cicatrizados cortes y antiguas quemaduras sostenía y este empezó a caer.

-...Es la oscuridad que hay albergada en su interior- Termino de decir el líder de Spriggan Tail.

Justo cuando el pequeño pero reluciente diamante morado negrizco de aquel collar cayo al arrasado suelo y termino rompiéndose en cientos de pedazos, repentinamente, una enorme cortina de una brillosa luz morado negrizco se extendía ampliamente por los aires y cegaba por completo la vista de todos los presentes.

-¡¿Q-Que...?!- Reaccionaba Tsuna con asombro e confusión mientras cubría sus ojos de aquella intensa luz con ambos brazos.

-¡¿Una luz...De dónde...?!- Se preguntaba Hisui mientras también cubría su vista.

-¡¿Q-Que demonios...?!- Se preguntaban varios de los heridos veteranos magos de Earthland.

-¡¿Que es esta lu...?! ¡¿Huh?!- Reaccionaba el joven Dragneel con confusión.

Pero antes de concluir aquella pregunta, el joven mago de Fairy Tail notaba algo que le sorprendía lo suficiente como para lograr quitarle las palabras de la boca. Aquella cortina de intensa luz color morado negrizco poco a poco disminuyendo su colosal tamaño e bastante fuerte brillar y eso permitía a Tsuna notar como una femenina silueta se presentaba en el mismo punto de donde esta luz habia surgido.

Y cuando esta luz se desvaneció por completo, se podía apreciar como esa silueta pertenecía al cuerpo de una joven adolecente de voluptuosa y curvilínea figura, pero claramente distinta a una humana normal. Y eso debía a que la piel de esta joven que poseía una puntiaguda y larga cabellera de color negro era completamente de un profundo color azabache como el puro de los carbones.

Sin mencionar que los ojos e interior de la colmilluda boca de esta criatura con figura de una joven emitían un ligeramente brillante color rosado y además como sus brazos, manos, pies, piernas, prominente busto e entrepierna eran vestidos por una filosa armadura formada de escamas tan azabaches como su piel y también tenía una gruesa y larga cola recubierta de las mismas escamas en la zona de sus glúteos.

Y agitando las demoniacas alas formadas de una sólida y brillosa energía de color rosado que estaba unida a la azabache piel de su espalda, esta criatura creaba unos vendavales vientos en aquella arrasada zona que era la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" mientras liberaba un ensordecidos rugido que llegaba dolorosamente a todos los presentes.

-¡AAAAAAHHHHH!- Rugía bestialmente aquella criatura.

-¡¿Q-Que demonios...es eso...?!- Reaccionaba Arcadios con basto asombro mezclado con notable temor.

-¡E-Es un monstruo!- Dijo Hisui con el mismo sentimiento.

-No, no puede ser...- Hablaba Tsuna con un sentimiento de shock poseyéndolo.

Aunque algunos a su alrededor reaccionaban con el sentimiento de temor que cualquier otro hubiera sentido al fijar su mirada en aquella desconocida pero bestial y amenazante criatura, el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación no mostraba ningún otro sentimiento que un profundo sentimiento de shock debido a que sus filosos ojos de color marrón notaron algo que realmente no esperaban notar en aquella situación.

Los filosos ojos de color marrón de aquel joven de puntiagudos y desordenados cabellos color rosado terminaron viendo como en la azabache piel escamosa de la mano derecha de aquella criatura, una cierta marca se presentaba. Mas específicamente hablando, se trataba de la marca rosada del gremio de magos, Fairy Tail. Con solo ver esa mascara en aquella criatura de aspecto femenino, Tsuna pudo decir una cosa...

-¿Serena...?-

...Reencontrándose de una forma que ninguno de ellos deseaba...Tsuna y Serena...

Continuara...

Hola, amigos...

Espero que hayan disfrutado el capitulo y lamento mucho el retraso y tambien por no poder prometer que no volvere a tardarme en subir el siguiente.

Matane.