Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Tercer Arco
Capítulo 46/117: ¡Una Vez Más!
La guerra entre los mundos paralelos, Earthland y Helland, está en su punto final. Después de la completa derrota de todos los generales de Spriggan Tail, tras haber llegado a la Ciudad de Crocus y haber enfrentado y derrotado a los veteranos magos más poderosos que residían en el Reino de Fiore; el imponente hombre conocido unicamente como "El Emperador" termino siendo confrontado por Tsuna Dragneel, quien acababa de regresar de Helland junto con sus compañeros.
Pero justo cuando Tsuna iba enseñar la supuesta "Arma Secreta" que era su vendado brazo derecho luego de haber atacado breve pero ferozmente al líder de Spriggan Tail y haber visto el deplorable estado de sus senpais y su padre, este se vio invadido por un gigantesco shock cuando una monstruosa y salvaje criatura que era su querida compañera, Serena Axel, apareció en escena tras haber surgido de una herramienta magica que manejaba su enemigo.
Y mientras el joven Dragneel mantenía su atención en su demoniaca compañera hasta que eventualmente logro regresarla a la normalidad; el líder de Spriggan Tail obligo a una asustada Hisui a guiarlo a la habitación donde antes residía la destruida "Puerta Eclipse" para así poder absorber el poder mágica que esta dejo atrás. Y luego de que El Emperador lograra su cometido, Tsuna destruía el techo de esa habitación subterránea para así empezar la definitiva batalla final...
...Continuación...
-...Gracias por la comida-
Tras haber dicho esas palabras con una tranquilidad casi aterradora por parte de su voz, el líder de Spriggan Tail dirigía aquella solida esfera de masa de energía negra que sujetaba su mano izquierda hacia su rostro desenmascarado. Y aunque no era capaz de ver la cara que había detrás de su máscara debido a que estaba a varios pasos detrás de su imponente persona, Hisui era capaz de escuchar claramente los numerosos mordiscos que daba El Emperador a aquella materia negra que había en la palma de su extremidad izquierda.
Y justamente después que esos sonidos de mordisco cesaron y se escuchó un único sonido de tragar, de una fracción de fracción de nanosegundo a otra, toda la imponente figura del ser únicamente conocido como "El Emperador" se vio bastamente rodeada por una densa aura mágica del más profundo color azabache que emitía una onda expansiva tan fuerte que rasgada destructiva las paredes, techo y suelo de aquella amplia habitación.
-¡AAAAAHHHH!- Gritaba Hisui mientras era empujada por aquella onda expansiva.
Sin ser capaz de poner alguna sola clase de resistencia a aquella onda expansiva que la hacía volar por los aires de una brutal manera, la llamada Hisui E. Fiore terminaba colisionando con suma fuerza contra una de las paredes de aquella oscura habitación donde estaba y quedo inconsciente de manera inmediata. Los segundos fueron pasando e aquella aura mágica que rodeaba a aquel encapado e encapuchado hombre poco a poco fue disminuyendo.
Y luego de que esta desapareció por completo; el líder de Spriggan Tail nuevamente cubría su desconocido rostro con aquella dañada máscara de hierro que sujetaba su mano derecha y que a través de un agujero en su costado derecho enseñaba su quemada piel albina, su filoso ojo gris y los puntiagudos mechones de un cabello blanco.
-Ah...Ah...Ah...-Respiraba cansadamente El Emperador para luego decir-...Vaya, eso fue un poco más difícil de digerir de lo que creí. Sin duda las habilidades de los magos Slayers de devorar mágicos y utilizar estos mismos es increíble...Pero...no creo que pueda utilizar los poderes de Eclipse hasta que mi cuerpo se adapte lo suficiente a ellos...Entonces... ¿Qué debería hacer mientras tanto?-
-¡EMPERADOR!-
Un bestial y furioso grito de sumamente descomunal intensidad fue lo que rebotaba por las dañadas paredes de aquella amplia e oscura habitación justo antes de que una gran parte de su techo fuera repentina y completamente destruida por una monstruosa explosión de basto poder. Una explosión formada por unas llamas del más intenso poder carmesí que calcinaban por completo a los cientos y cientos de fragmentos del destruido techo que ni siquiera tuvieron tiempo de caer al suelo de concreto.
Y través de esta explosión, una cierta persona caía a potente velocidad con dirección al líder de Spriggan Tail. Era aquel joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados que se agitaban con los cálidos vientos por los que caía, de furiosos filosos ojos marrones que veían únicamente a su enemigo, que vestía una blanca bufanda de cuadros que le había dado su padre, un ajustado chaleco negro sin mangas, unos blancos pantalones y unas simples sandalias y que portaba con orgullo la marca roja de Fairy Tail en su hombro derecho.
-Oh...Tsuna- Nombraba El Emperador con cierta tranquilidad incluso tras aquella increíble entrada.
-¡Es hora de terminar con esto!- Exclamaba un feroz Tsuna mientras retiraba las vendas de su brazo derecho.
-Con que terminar, ¿Eh?...-Seguía El Emperador hablando con suma calma-...Esta bien. Ven aquí. Jugare contigo hasta que pueda utilizar mis nuevos poderes. Ayúdame a pasar el tiempo...Tsuna Dragneel-
-¡No bromees, desgraciado! ¡Solo te ayudare a una cosa! ¡A desaparecer de la vista de todos!- Exclamaba el joven Dragneel con iracunda ferocidad.
...Al mismo tiempo...
A las afueras de la arrasada zona rodeada por varias montañas de unas incontables cantidades de escombros de destruidos edificios que era la ciudad apodada como la Ciudad de Crocus, cerca de donde yacía inmóvil el sumamente gigantesco barco acorazado de Spriggan Tail que era el vehículo mágico del ser únicamente conocido como "El Emperador", se podía ver como una notable cantidad de personas residia.
Mas específicamente hablando; se podía ver como los jóvenes llamados respectivamente Marcus Strauss-Dreyar, Alicia Scalet, Raine Loxar-Fullbuster, Leo Vastia, Lisa Eucliffe, Sorano Aguria-Cheney, Sophia Venom, Rin Hellbrand y Serena "Sena" Dragneel se encontraban observando con preocupación como los gravemente heridos e inconscientes veteranos magos de Earthland llamados respectivamente Gajeel Redfox, Jellal Fernandez, Gray Fullbuster, Laxus Dreyar, Mirajane Strauss-Dreyar, Erza Scarlet, Sting Eucliffe, Rogue Cheney, Gildarts Clive, Natsu Dragneel y Wendy Marvell, que estaban acostados uno al lado del otro en el terroso suelo al mismo tiempo que eran envueltos por una amplia pero tenue aura magica de color verde claro que surgia del cuerpo de esta última maga de Fairy Tail.
-Al final todos quedaron inconscientes... ¿Estarán bien?- Preguntaba una preocupada Sorano.
-¡N-No te preocupes, Sorano-chan! ¡Todos ellos estarán bien, no hay duda de eso! ¡Recuerda que la magia sanadora de Wendy-san es increíble!- Decía Lisa ligeramente animada.
-Se hace la fuerte, ¿Eh? La verdad que ella también está bastante preocupada...- Pensaba Sophia con una ligera sonrisa tras ver a las jóvenes magas de Sabertooth.
-Pero esa mujer...Wendy Marvell-san, ¿No es así? Ella sin duda es increíble. No puedo creer que pueda utilizar magia curativa incluso estando tan herida y casi inconsciente- Comentaba sorprendida la apodada como "Sena".
-Bueno, ella es una maga de Clase S de nuestro gremio, después de todo. Pero en su estado, seguramente le tomara bastante tiempo ser capaz de curar a todos, pero por los menos su vidas estarán fuera de peligro- Decía Marcus tan serio como siempre.
-¿Saben lo que me sorprende a mí? Todo lo que me contaron Gray-san y los demás justo antes de perder la conciencia- Dijo Leo ligeramente igual de serio.
-Sí, es verdad. Raine no puede creer que su padre, los senpais e incluso la Maestra y el padre de Tsuna-sama terminaran perdiendo contra un solo hombre...Es simplemente aterrador- Dijo la joven de larga e ondulada cabellera de color azul oscuro.
-Magia capaz de "incinerar" cualquier otra magia...Un Titan Slayer de Fuego, magia para matar titanes...- Comento Alicia con seria actitud.
-Siempre imagine que como era El Emperador era capaz de controlar a los monstruos que eran sus generales, su magia debía ser increíble...Pero jamás pensé que sería una magia de la que nunca antes alguien había oído...- Mencionaba la llamada Serena "Sena" Dragneel.
-¡Ese maldito...!- Susurraba Rin con una clara ira de gran magnitud reflejada a través de sus ojos de color gris y de sus enguantados puños firmemente estrujados.
-Rin...-Pensaba Sena mientras observaba a su compañero-...Se nota que todavía sigue afectado por ver al líder de los Spriggans directamente...Bueno, no lo culpo. A pesar de haberle dicho que no podías hacer nada más que ver...Yo ciento exactamente lo mismo que él. Es sumamente frustrante ver al hombre que ha hecho un infierno de nuestro mundo por tantos años y no ser capaz de hacer nada al respecto por nuestra cuenta-
-¡Oigan, magos! ¡Entiendo que estén preocupados por esos tipos, pero sus heridas ya están siendo atendidas, ¿Verdad?! ¡Regresemos de una vez a donde estaba Tsuna! ¡Sin importar que tan fuerte se crea ese cerebro rostizado, no podrá solo contra El Emperador!- Dijo furioso el joven Hellbrand.
-¡¿"Esos tipos?!- Reaccionaba la joven Eucliffe con enojo- ¡Maldito, estás hablando de nuestros padres, ¿Sabias?! ¡No te pases de la raya con esa desagradable actitud tuy...!-
-Cálmate, Lisa...-Interrumpía Marcus a su prima-...Dejando de lado esa molesta personalidad suya, Rin tiene razón. Trajimos a nuestros padres y senpais a un lugar seguro y sus heridas ya no son mortales gracias a la magia de Wendy-san. Podemos dejarlos aquí. Tenemos ir con Tsuna rápido-
-Si...Es cierto. Si el líder de los Spriggans fue quien le hizo esto a los magos más fuertes que hay dentro del Reino de Fiore, ese idiota no podrá manejarlo solo- Comento seriamente el joven Vastia.
-Es verdad...-Hablaba la joven Scarlet-...Y todavía está el asunto con Serena. Aunque no sepamos exactamente que le ocurrió, no podemos dejar que Tsuna se encargue solo de ella. Serena también es nuestra compañera. Sera mejor que vayamos lo mas rápido posi...-
Pero justamente antes de que la joven de corta cabellera escarlata con un mechón azul en su fleco pudiera terminar su serio hablar, tanto ella como sus jóvenes compañeros se vieron repentinamente cubiertos por unas amplias cantidades de polvo en forma de una densa y gran nube. Una nube de polvo que fue creada por un vehículo mágico con la forma de un automóvil de todo terreno que frenaba bruscamente en aquella área.
-¡Ah! ¡Ah! ¡¿Qué pasa con todo este polvo...?! ¡Ahora tengo toda la boca llena de arena!- Decía Lisa quejosa mientras tosía al igual que la mayoría de sus compañeros.
-¡¿Eso es...Un vehículo mágico?!- Reaccionaba Alicia con algo de sorpresa ver a aquel gran automóvil de todo terreno.
-¡¿Quién es el demente que lo está conduciendo?! ¡Un poco más y nos arrolla!- Dijo el joven Strauss-Dreyar notablemente molesto.
-¡¿Es un enemigo?!- Se preguntaba Rin mientras se colocaba en guardia.
-¡Llamándome demente, enemigo...Ustedes realmente son unos mocosos bastante groseros!-
-¡¿Eh?!- Reaccionaban los jóvenes magos de Fairy Tail ahí presentes con confusión y asombro al escuchar esa conocida voz femenina.
Luego de que la mayor parte del polvo que les rodeaba se hubiera disipado, escuchando esas palabras, el grupo de jóvenes presentes en las afueras de la destruida ciudad apodada como "La Capital Floreciente" observaron como la puerta del lado del conductor de aquel vehículo mágico se abrió para que bajara una joven mujer adulta que tenía unas ligeras pero notables heridas cubiertas con algunas cuantas vendas.
Una joven mujer adulta que poseía una larga e ondulada cabellera de un color oscuro marrón al igual que sus ojos y que vestía su voluptuosa y curvilínea figura con ligeramente rasgado bikini de color negro y unos pantalones piratas de color marrón también ligeramente dañados al igual que unos tacones de color azul oscuro. Una mujer que aparte de sostener en su mano derecha una botella llena de cierto líquido, poseía la marca negra de Fairy Tail en su abdomen.
-¡¿C-Cana-san?! ¡¿Q-Que está haciendo aquí?!- Preguntaba sorprendida la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail.
-¡Esa es mi pregunta! ¡¿Ustedes no estaban en una misión en el mundo de Helland?! ¡¿Ya la terminaron?!- Preguntaba la veterana maga de cartas de Fairy Tail de igual manera.
-¡Yo tengo una mejor pregunta que esas! ¡Oye, vieja, ¿Esa es una botella de alcohol que tienes ahí?! ¡¿Estabas bebiendo mientras conducías?! ¡¿Estás loca?! ¡¿Acaso quieres matar alguien?! ¡Es más, unos pocos centímetros mas y nos hubieras atropellado!- Gritaba Marcus furiosamente.
-¡¿A quién llamas vieja, maldito mocoso?! ¡Yo apenas estoy en mis treinta!- Gritaba Cana igual de furiosa.
-¿En sus treinta? ¿Ella lo dice en serio?- Preguntaba Sorano en susurros y con una pequeña gota de sudor bajando por su cabeza.
-Lo dice en serio...Al igual que todas las veces que ha dicho esas palabras desde que Raine y los demás eran pequeños- Contestaba la joven Loxar-Fullbuster con también una gota de sudor bajando por su cabeza.
-Maldición...En realidad tienes que aprender a controlar ese mal habito tuyo- Dijo el joven albino con un enojo un poco más ligero que antes.
-Yo lo controlo. Esto es medicina para poder ignorar el dolor de mis heridas. No tiene nada de alcohol...Bueno, nada aparte de las pocas gotas que le puse- Contestaba la joven mujer de cabellos marrones también algo calmada.
-Pero admite que le puso algo, ¿Eh?...Bueno, es Cana-san de quien estamos hablando. De cualquier manera, me alegra verla bien- Comento Alicia mostrando una ligera sonrisa.
-Si...A mi también me alegra verlos a ustedes bien- Respondió Cana de igual manera.
-Entonces... ¿Esta mujer es su compañera?- Preguntaba un sereno Rin a la joven de cortos cabellos negros a su lado.
-Sí. Es uno de sus senpais de Fairy Tail. Es una buena persona. Como estuve en este mundo por poco más de un año, pude conocer a varias personas como ella- Contestaba Sena con leve alegría.
-¡Serena!-
-¿Eh?- Reaccionaba la apodada como "Sena" con confusión.
Justo después de haber escuchado ese sumamente eufórico grito de notable magnitud liberado por una peculiar voz masculina, la joven que era la doble de Helland de la miembro de Fairy Tail, Serena Axel, Serena "Sena" Dragneel termino sintiendo y viendo a la perfección como su cabeza era abrazada con ligera fuerza por un ser de pequeño cuerpo. Mas específicamente hablando; por un pequeño felino humanoide de pelaje azul que había salido volando del interior del vehículo mágico ahí presente con las emplumadas blancas alas que tenía en su espalda y donde poseía grabada la marca de Fairy Tail.
-¡Serena! ¡Serena!- Nombraba felizmente aquel Exceed mientras abrazaba la cabeza de aquella joven de cortos negros cabellos.
-¡¿Q-Que demonios...?! ¡¿Un gato parlante?! ¡¿Es un Exceed?! ¡Cómo se extinguieron hace mucho en Helland, es la primera que veo uno!- Pensó Rin sorprendida tras observar.
-¡¿H-Happy?!- Nombro la joven miembro del Ejército Revolucionario con continua confusión.
-¡Serena, estoy tan feliz de verte bi...!- Happy observo mejor a quien abrazaba con sus grandes ojos negros-...Tu cabello es corto... ¿Acaso...Eres Sena?-
-S-Si...Lo siento. ¿Pensaste que era la Serena de este mundo?- Preguntaba la apodada como "Sena".
-Si... ¡Pero también me alegra verte a ti, Sena!- Dijo Happy nerviosamente mientras terminaba aquel abrazo y volaba ligeramente por los aires con sus emplumadas alas.
-No tienes que excusarte. Fue una simple confusión común. Estando con mi doble por más de un año, estoy más que acostumbrada. No te preocupes. Aunque también me alegro de verte- Contestaba Sena mostrando una amable sonrisa.
-Yo también me alegro de verte a salvo, Sena-
-¿Eh?- Volvía Sena a actuar con leve confusión.
Apuntando la dirección de su mirada de ojos cafés hacia dónde provino aquella conocida voz femenina, la joven de cortos cabellos negros y los demás jóvenes ahí presentes pudieron ver como otra puerta del vehículo mágico se abrió para que pudiera salir otra hermosa joven mujer adulta que también poseía sus leves pero numerosas heridas cubiertas con una notable cantidad de vendas.
Una joven mujer que era poseedora de una bella larga cabellera rubia y unos ojos marrones igual de encantadores y que vestía su sensual voluptuoso y curvilíneo cuerpo con una dañada chaqueta de cuero marrón encima de una blusa blanca sin mangas en el mismo estado al igual que una corta falda marrón y unas sandalias rojas. Una joven mujer que aparte de poseer un collar alrededor del cuello que cargaba con una de las doce llaves doradas del zodiaco, tenía la marca rosada de Fairy Tail en su mano derecha.
-¡Lucy-san!- Nombraba Sena alegre al ver a aquella maga de espíritus celestiales.
-¿Lucy...? ¡Entonces, ¿Ella es la doble de Earthland de la madre adoptiva de Sena?!- Pensó Rin con serio sorprender.
-Lucy-san...- Nombraban los jóvenes magos de Fairy Tail con algo de sorpresa.
-Estoy muy feliz de verlos a todos ustedes tras tanto tiempo. Han crecido mucho, ¿No es así?- Hablo Lucy mostrando una amable sonrisa.
-También nos alegramos de verla, Lucy-san. Realmente ha pasado mucho tiempo- Contestaba Alicia mostrando un amigable sonreír.
-Pensar que incluso la madre de Tsuna-sama estaría aquí- Decía Sorano algo tímida.
-Y Cana-san y ella no son las únicas que han llegado. Puedo escuchar a los otros dos dentro de ese vehículo mágico- Comentaba una tranquila Sophia.
-¡Supongo que eso significa que es nuestro turno de mostrarnos, ¿No es así?!-
-C-Como sea...S-Si no quieres que te llene de v-vomito...A-Abre las puertas de esta m-maldita máquina y d-déjame s-salir...-
Con el escuchar de una voz femenina y otra masculina, se pudo notar como las demás puertas del vehículo mágico ahí presente se abrieron para permitir ver como salían un par de jóvenes de catorce años de edad que también poseían sus numerosas ligeramente grave heridas cubiertas con varias vendas.
Mas específicamente hablando; se trataba de una joven de rubios cabellos que le llegaban hasta su cuello, unos preciosos ojos marrones y que vestía su todavía no desarrollado cuerpo con un dañado vestido corto de color azul con algunos detalles dorados, con volantes en su falda y sin mangas y unas zapatillas que hacían juego. Una joven que aparte de poseer un cinturón de cuero alrededor de su cintura que cargaba con un enrollado látigo y un bolsillo lleno de doradas llaves, tenía la marca amarilla de Fairy Tail en su mano derecha.
Y un joven de larga y puntiaguda cabellera color verde atada con una cinta para tomar la forma de la cola de un lobo, unos filosos ojos de color café, que poseía pintados en sus mejillas un par de colmillos de color rojo y que vestía su atlético cuerpo con una dañada camisa de color azul de mangas largas, unos pantalones marrones y botas negras. Un joven con mareado aspecto que poseía la marca verde de Fairy Tail en su antebrazo derecho.
-¡Lucia-chan, Roku-kun!- Nombraba Raine con felicidad al ver a sus compañeros.
-¡Lucia!- Nombraba la apodada como "Sena" con la misma felicidad.
-Lucia...Con es el doble de la hermana adoptiva de Sena. Maldición, no sabría decir si para Sena estar aquí debió hacerla feliz o hacerla sufrir mucho...Bueno, puede que ambos- Pensaba Rin con seriedad.
-¡Hola, todos! ¡Me alegro mucho de todos! ¡Siento como si hubiera pasado toda una eternidad!- Hablaba Lucia con bastante ánimo.
-Aunque solamente han pasado unas cuantas horas desde que estuvimos todos juntos- Decía Happy con ligera felicidad.
-Ah...-Hablaba Roku tirado en el terroso suelo-...Estoy nuevamente en la tierra...Parece un sueño o alguna clase de milagro...De cualquier manera, me alegra mucho por fin haberme bajado de aquella máquina de tortura infernal...Sentí como si hubiera llevado meses ahí dentro-
-Te entiendo- Pensaron Marcus, Lisa, Sorano y Sophia que eran Dragon Slayers al igual que el joven de raza Nirvit.
-Bueno...-Hablaba Leo-...Es obvio que nos alegramos de vernos unos a los otros, pero todavía no nos han dicho que los trajo a ustedes cuatro a aqu...-
Pero justamente antes de que el joven de puntiagudos y levemente desordenados cabellos de color blanco pudiera terminar de hablar, tanto la vista de sus filosos ojos de color verde como la vista de todos los demás presentes en las afueras de la destruida Ciudad de Crocus se vio cubierta por una gigantesca nube de polvo que fue levantada cuando otro vehículo mágico que tomaba la forma de un automóvil a todo terreno frenaba repentinamente en los terrosos suelos de aquella área.
-¡Ah! ¡Ah! ¡¿Más polvo?! ¡Solamente porque sea una Dragon Slayer significa que me guste comer cualquier cosa! ¡Ah!- Se quejaba la joven hija del maestro de Sabertooth mientras tosía.
-¡¿Es otro vehículo mágico?! ¡¿Q-Quien será?!- Preguntaba Cana mientras cubría su boca de aquel polvo que le rodeaba.
-¡Una mejor pregunta seria, ¿Estará bebiendo alcohol como tú?! ¡Unos centímetros mas y nos hubiera atropellado también! ¡Maldición, ¿Qué clase de demente va al volante?!- Decía Leo con enojo.
-¡¿A quién le dices demente?!¡No hables como si tú lo hicieras mejor!-
-¿Eh?- Reaccionaba el joven Vastia con ligera confusión.
Justo después de que el joven hijo de Lyon y Meredy Vastia y su pareja que era la joven hija de Gray Fullbuster y Juvia Loxar-Fullbuster escucharan esa femenina voz que les resultaba familiar, cuando las nubes de polvo a su alrededor se despejaron con las brisas del viento, tantos ellos como los demás presentes presenciaban como se abría la puerta del lado del conductor del vehículo mágico que acababa de llegar para que cierta persona bajara de este.
Se trataba de una bella joven adolecente de la misma edad de todos los jóvenes adolecentes presentes y que poseía unos largos cabellos que estaban atados con una cinta para tomar la forma de una cola de caballo y que eran de un color rosado claro a excepción de unos cuantos mechones en su fleco, unos levemente filosos ojos verdes y que vestía su curvilíneo y voluptuoso cuerpo con un corto vestido de color rojo, con mangas largas y con un notable escote y unas largas botas negras. Una joven que no solo poseía un enorme parecido físico con el llamado Leo Vastia, sino que poseía la marca naranja de Lamia Scale en el lado derecho de su pecho.
-¡¿Ur?!- Nombraba Leo con sorpresa tras ver a su hermana gemela.
-¡Ur-san!- Nombraba Raine con felicidad tras ver a una de sus amigas de la infancia.
-¡Conque aquí es donde estabas, Leo! ¡Nunca pensé que te encontraría en este lugar, pero tenía ganas de verte! ¡Estoy bastante enojada contigo, me debe una muy buena explicación!- Exclamaba la llamada Ur Vastia enojadamente.
-¿E-Explicación? ¿D-De que estas hablando?- Preguntaba confuso el joven de puntiagudos y desordenados cabellos blancos.
-¡¿C-Como de qué?! ¡Cuando te encontrare en el campo de batalla tú estabas todo deprimido y susurrando cosas sobre que se habían llevado a Raine o algo así y luego de que apartara la vista de ti por solo un segundo...! ¡Puff! ¡Habías desaparecido! ¡Estaba bastante preocupada, tonto hermano!- Decía enojada la joven de larga cabellera rosado claro con un mechón blanco en su frente.
-L-Lo siento por eso, pero tenía prisa por rescatar a Raine-san lo antes posible...Lamento haberte preocupado- Respondía Leo con un pequeño rubor en sus mejillas.
-Leo-kun...- Nombraba Raine mientras un rubor también se mostraba en sus mejillas.
-Bueno, si te disculpas, está bien, pero si me hubieras explicado bien la situación o al menos esperado, yo hubiera ido contigo. En cualquier caso, me alegro de verlos a los dos a salvo. Entonces, Raine, ¿Qué fue lo que ocurrió? ¿Estás bien?- Preguntaba una ahora calmada Ur.
-Sí, no tiene de que preocuparse, Ur-san, Raine está a salvo gracias a Leo-kun. Si él no hubiera ido a buscarme luego de que uno de los generales de los Spriggans la raptara, Raine no sabe lo que hubiera pasado. El me salvo- Respondía la joven de largos e ondulados cabellos con una ligera sonrisa y sonrojo.
-Raine-san...- Nombraba el joven Vastia mientras su sonrojo aumentaba ligeramente.
-Con que te salvo, ¿Eh?...-Hablaba la joven Vastia algo pircara-...Es como si Leo fuera alguna clase de príncipe que fue a rescatar a su querida princesa, ¿No crees, Raine? ¿Tienes algo que decir sobre esto, Leo?... ¿Eh?-
La joven usuaria de Magia Sensorial y Magia de Arca del Tiempo se vio invadida por una leve confusión al observar con sus levemente filosos ojos verdes como los dos jóvenes magos de hielo en frente de ella no solamente enseñaban un sonrojo que cubría toda la piel de sus rostros al mismo tiempo que apartaban con vergüenza sus miradas uno del otro, sino que parecían emitir una sumamente gran felicidad en forma de un aura de corazones que les encerraba.
-El príncipe de Raine-san...-Pensaba Leo con vergüenza pero con felicidad.
-La princesa de Leo-kun...- Pensaba Raine de igual manera.
-¿Q-Que pasa con ellos dos...? A-Actúan de una muy manera diferente a la usual...O-Oigan... ¿Soy la única que lo nota?- Preguntaba Ur con una gota de sudor bajando por su cabeza.
-Bueno, veras, Ur...- Decía Alicia mientras pasaba a susurrarle a los oídos de la joven de larga cabellera rosado claro con unos mechones blancos.
-Ya veo...Entiendo...- Hablaba Ur mientras le susurraban los oídos para eventualmente terminar abriendo sus ojos con descomunal asombro - ¡¿Uh?! ¡¿Son novios?!-
-¡¿Eh?! ¡¿En serio?!- Reaccionaba Lucia con numerosos brillos decorando sus marrones ojos e alrededores de su bajo cuerpo.
-¡Así es! ¡Leo-kun y Raine son oficialmente una muy enamorada pareja! ¡¿No es verdad, Leo-kun?!- Exclamaba alegremente la joven de larga e ondulada cabellera azul oscuro mientras pasaba a sujetar cariñosamente el atlético brazo de su pareja.
-B-Bueno...S-Si, aunque sigue siendo algo vergonzoso hacer esta clase de cosas en frente de todos, Raine-san...-Hablo un ruborizado Leo mientras pensaba- ¡"Pareja"! ¡Maldición, esas palabras en realidad nunca me cansan sin importar cuantas las escuche! ¡Si, escuchen bien! ¡Raine-san es ahora mi novia! ¡Si, mi N-O-V-I-A! ¡Jajaja! ¡Grábenselo bien en sus cabezas, todos quienes no creyeron que este día llegaría! ¡Grábenselo muy bien!-
-Como me odio a mí misma por haberme acostumbrado a escuchar esos pensamientos...- Pensaba Sophia con una gran gota de sudor bajando por su cabeza.
-¡Me alegro mucho por ustedes, Leo-san, Raine-san! ¡Sabía que ustedes serian perfectos uno para el otro! ¡Yo los apoyaba mucho! ¡En serio, me alegro!- Decía Lucia bastante animada.
-Apuesto que esta mocosa piensa que es gracias a ella que estos dos se juntaron...- Pensaba Roku sin mostrar casi interés.
-Con que novios, ¿Eh? Es bueno ser joven, ¿No crees, Cana?- Comentaba Lucy con ligera felicidad.
-Sí, así es...-Contesto Cana mientras pensaba-... ¡¿Qué tiene de bueno que esos dos presuman de su juventud?! ¡Solo porque ya estas casada, tú no puedes ver las cosas claras, Lucy! ¡Maldición, muéranse, todos los tortolitos! ¡Muéranse!-
-Suena desesperada...- Pensaba Sophia con otra gota de sudor bajando por su cabeza.
-Novios...Y-Ya veo...Son novios, ustedes dos...- Decía Ur mostrando algo de shock en su mirada de ligeramente filosos ojos verdes.
-¿Qué te pasa, Ur? A pesar de que eres mi hermana, no pareces muy feliz con lo que te acabamos de decir- Mencionaba Leo con algo de confusión.
-¿Es eso cierto, Ur-san? ¿Acaso...le disgusta que Leo-kun y Raine salgan?- Preguntaba la joven maga de hielo con tristeza.
-¿Eh?...-Hablaba Ur-... ¡P-Por supuesto que no! ¡Me alegro mucho por ustedes, en serio!...Es solo que me es difícil creer que este día al fin llegara...Y me doy cuenta que ahora les debo mucho dinero a algunos miembros del gremio-
-¡¿De qué?!- Preguntaba el joven mago de Lamia Scale con repentino enojo.
-Con que te le confesaste a Raine...Eres todo un hombre, Leo-
-¿Eh?- Actuaron confusos algunos de los jóvenes magos presentes.
Escuchando aquella voz femenina, los presentes en aquella área podían ver como otra de las puertas del segundo vehículo mágico se abrió para que pudiera bajar una joven adolecente que poseía su atlético pero sumamente herido cuerpo con una mayor cantidad de vendas que todos los demás. Una joven que poseía una larga y algo ondulada cabellera de color café, unos fieros ojos de color negro y que vestía su ligeramente voluptuoso y curvilíneo cuerpo con un bastante daño chaleco verde, unos pantalones blancos y botas negras. Una joven que poseía la marca gris de Fairy Tail en su antebrazo derecho.
-¡¿S-Sonia-sama?! ¡¿Q-Que fue lo que le ocurrió?! ¡Está demasiado herida! ¡N-No debería estar de pie, debería estar descansando!- Hablaba Sorano con preocupación al ver a la joven maga de Take Over.
-No te preocupes, Sorano. Estas heridas no son más que simples rasguños para un hombre como yo. Además, ustedes también están todos destrozados- Contestaba la joven Strauss entre risas llenas de confianza.
-No, no, no. Tu obviamente estas en un peor estado que nosotros. No trates de hacerte la dura- Decía Lisa algo molesta con su prima.
-Bueno, si no actuara de esa forma, no sería nuestra prima, ¿No crees?- Comento Marcus con una ligera sonrisa.
-Eso es verdad-
-Quien diría que los encontraríamos en este preciso lugar-
Luego del escuchar de esas dos voces masculinas, las demás puertas del segundo vehículo mágico presente se abrieron y permitieron que otros dos seres salieran de este. Se dé un pequeño felino humanoide de negro pelaje, que volaba con las emplumadas alas blancas que surgían mágicamente de su espalda, que vestía con unos pantalones de su medida, que tenía colgando de su espalda una pequeña espada y poseía grabada la marca de Fairy Tail en ese mismo lugar.
Y un joven de 19 años que poseía una puntiaguda cabellera de color negro que llegaba hasta su espalda, unos filosos ojos de color marrón, que tenía numerosos piercings decorando su rudo rostro y que vestía su bien entrenado cuerpo no solamente con algunas pocas vendas sobre sus heridas, sino también con un sumamente dañado abrigo negro abierto y sin mangas, unos jeans grises y unas negras botas. Un joven que lucía la marca negra de Fairy Tail en su fornido hombro izquierdo.
-¡Ryos-kun!- Nombraba Raine feliz al ver a otro de sus compañeros.
-¡Lily también!- Decia Happy al ver al otro Exceed de su gremio.
-Con esto, la cuarta generación de Fairy Tail se ha reunido, ¿No es así?- Mencionaba Sena entre leves risas.
-Tu...Eres Sena, ¿Verdad? Pero, ¿Que están haciendo aqui? ¿No deberían estar en Helland cumpliendo esa misión para acabar con el mundo de guerras que era este o algo así? ¿O es...?- Preguntaba el joven Redfox con seria actitud.
-Si...La cumplimos y regresamos a Earthland lo más rápido posible para poder ayudar a acabar con los Spriggans- Contestaba igual de serio el joven Strauss-Dreyar.
-Ya veo. Pero todavía quiero saber... ¿Qué hacen aquí en la Ciudad de Crocus?- Preguntaba el joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación.
-¿En Crocus?- Repetía Sophia con ligera confusión.
-Bueno, podrías llamarlo coincidencia o destino, pero este es justo el lugar donde terminamos cuando volvimos de Helland. ¿Porque te interesa tanto? Es más... ¿Qué hacen ustedes aquí, Ryos? ¿No deberían estar en Magnolia luchando contra las fuerzas enemigas?- Preguntaba Marcus con confusión.
-Es verdad. Es lo mismo con Lucia-chan, Roku, Lucy-san y Cana-san. ¿Que están haciendo aquí?- Pregunto Alicia con el mismo sentimiento.
-Es que estábamos buscando a Serena-san- Contestaba la joven maga de espíritus celestiales.
-¿Serena?- Repetía la apodada como "Sena" con curiosidad.
-¡A-Así es! -Hablaba Happy con notable intensidad- ¡V-Verán, Serena y yo nos encontramos con uno de los generales de Spriggan Tail, pero en vez de escapar, ella decidió luchar! ¡Y-Yo no tuve más opción que escapar para no entorpecer a Serena, pero me apresure en buscar refuerzos lo mas rápido posible y ahí fue cuando me encontré con el vehículo que llevaba a Lucia, Roku, Lucy y Cana y les pedí que fueran a ayudar a Serena!-
-Nosotros seguimos las indicaciones de Happy, pero no fuimos capaces de ver a Serena o a la general de Spriggan Tail contra la que ella luchaba. Lo único que vimos fueron rastros de una batalla- Mencionaba Cana seriamente.
-Luego vimos explosiones y sentimos grandes poderes mágicos proviniendo de la Ciudad de Crocus y decidimos acércanos para ver si Serena estaba aquí- Dijo Lucy de igual manera.
-¡O-Oigan, ¿Ustedes no han visto a Serena?! ¡E-Estoy preocupado!- Preguntaba el azul felino con dicho sentimiento.
-B-Bueno...L-La hemos visto...Pero ella...Bueno, ¿C-Como decirlo?- Hablaba Lisa algo nerviosa.
-No te preocupes más, Happy. Serena...Ella está a salvo. Esta con Tsuna- Contestaba Alicia mostrando una leve sonrisa rebosante de confianza.
-¡¿Eh?! ¡¿En serio está bien?! ¡¿Y esta con Tsuna?!- Reaccionaba Happy con basta sorpresa.
-¡¿E-Es en serio lo que dice, Alicia-san?! ¡¿Ustedes vieron a mi hermano?! ¡H-Happy había dicho que el había terminado yendo a Helland tras haber derrotado a uno de los generales de los Spriggans! ¡¿Ustedes lo encontraron?!- Preguntaba Lucia con claro interés.
-Sí. Nos encontramos en Helland y regresamos todos juntos- Contestaba la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail.
-¡¿E-En serio?!...Que bueno. Me tenían muertos de la preocupación esos dos...Ah, estos mocosos me terminaran causando un infarto un día de estos- Decia Happy mientras se dejaba caer en el terroso suelo como si de una pluma se tratara.
-¿Que eres? ¿Su padre?- Decía Roku mientras Lucia se reía ligeramente a su lado.
-Entonces, ¿D-Donde están Tsuna y Serena? No los veo por aquí- Preguntaba Lucy con curiosidad.
-Bueno...Ellos estan ocupados con ciertos asuntos entre ellos. Íbamos a reunirnos con ellos justo cuando ustedes aparecieron. Pero antes de eso, Ryos, en su turno de explicarse- Dijo Marcus con seria actitud.
-Es verdad. Dígannos, ¿Que hacen ustedes aquí?- Preguntaba Sophia de igual manera.
-...- Se mantuvieron Sonia, Ur y Pantherlily en silencio mientras sus rostros reflejaban cierta seriedad.
-Nosotros...-Hablaba Ryos-...Nosotros vinimos aquí para tratar de detener los verdaderos planes del líder de Spriggan Tail-
Las últimas palabras de aquel joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación habían provocado que los rostros de todos los presentes en aquella área se vieran decorados con una afilada seriedad o una ligera sorpresa, sobre todo los rostros de los jóvenes miembros del Ejército Revolucionario que eran los dobles de Helland de los llamados Serena Axel y el fallecido Rin Hellbrand.
-¿Verdadero planes?- Repetía el joven Strauss-Dreyar seriamente.
-¿A qué te refieres con eso, Ryos?- Preguntaba la joven Scarlet con el mismo sentir.
-¡Los planes del Emperador obviamente son conquistar Earthland y convertirlo en un lugar tan horrible como Helland! ¡Para eso empezó esta guerra en Fiore! ¡¿Que otros planes podría tener ese demente?!- Preguntaba intensamente la llamada Serena "Sena" Dragneel.
-Entiendo tu reacción. Yo tampoco podía creerlo cuando me le dijeron- Dijo Ryos con seria actitud.
-¿Cuándo te lo dijeron? ¿Quién fue te dijo algo así? Contesta rápido, rostro de piercings-
-¿Rostro de piercings...? ¡¿Quien fue quien me llamo de esa mane...?!-
Pero antes de que el joven de larga y puntiaguda cabellera negra fuera capaz de terminar su enojado hablar, sus filosos ojos marrones se abrieron con notable sorpresa cuando vieron con perfecta claridad a quien había dicho esas últimas palabras que sus capacitados oídos habían escuchado. Y no había sido solamente el único hijo de Gajeel y Levy Redfox quien se habia visto invadido por una gran asombro, sino también todos aquellos que acababan de llegar a aquella área.
Mientras que Ryos, Sonia, Lucia, Happy, Pantherlily y Cana se vieron bastantes sorprendidos, Ur, Roku y Lucy se confundían levemente al ver a aquel joven adolecente que había hablado con groseramente. Un joven de 19 años con cortos y desordenados cabellos blancos, serios ojos de color gris y que vestía su bien entrenado cuerpo de pálida piel con un abrigo negro de mangas largas y guantes, pantalones y botas del mismo color.
-¡T-Tu eres...!- Hablaba Ryos con bastante shock.
-¡E-Esto no puede ser...!- Decía Sonia de igual manera.
-¡E-Es imposible!- Dijo Happy con el mismo sentimiento.
-¡E-Es R-Rin-san, ¿N-No es así?! ¡Eres Rin-san, ¿Verdad, verdad?! ¡¿N-No eres un fantasma o algo así?!- Comentaba una sorprendida Lucia mientras empezaba a toquetear el cuerpo de aquel joven de blancos cabellos.
-Detente, mocosa- Dijo el joven Hellbrand serio pero claramente disgustado.
-¡I-Increíble! ¡Incluso tiene la misma personalidad antisocial! ¡N-No hay duda de que es Rin-san! ¡Pero puedo tocarlo, así que no es fantasma! ¡¿S-Sera un zombi?!- Decía la joven Dragneel mientras continuaba tocando todo el cuerpo de aquel joven peliblanco.
-¡Te dije que te detuvieras, mocosa!- Dijo Rin mientras ahora mostraba algunas venas de ira en su frente.
-¿Qué pasa? ¿Lo conocen?- Preguntaba Roku con confusión.
-No sé- Contestaba Ur con el mismo sentir.
-E-Esperen, todos...-Hablaba Sena...Entiendo su confusión. Tengo entendido que ustedes conocieron al Rin Hellbrand a quien falleció mientras combatía a su lado. Pero él es Rin Hellbrand, mi compañero del Ejército Revolucionario y el doble de Helland de la persona que ustedes conocieron-
-¿Qué? ¿El también viene de Helland como Sena?- Repetía Cana con cierta confusión.
-Y-Ya veo...Eso explica todo. Aunque sigue siendo difícil de comprender del todo- Dijo el apodado como "Lily" tan serio como siempre.
-¡Tch!- Rechistaba Rin su dientes con notable enojo -¡Ya hemos pasado por esto muchas veces, no se distraigan! ¡Continua lo que estabas diciendo antes, rostro de piercings! ¡¿Quien fue te dijo que El Emperador tiene más planes aparte de la conquista de este mundo?!-
-¡M-Maldito!- Reaccionaba el joven Redfox con claro enojo -¡Solamente porque tengas la cara de un conocido, no creas que puedes hablarme de esa manera y esperar que no haya consecuencias! ¡Yo...!-
-¡E-Espera, Ryos!- Se colocaba Sena entre los dos enojados jóvenes -¡E-Entiendo que estés enojado contra Rin por esa actitud tan antipática suya, pero te ruego que lo dejes pasar esta vez! ¡Y-Yo también quiero saber, ¿Quién dijo tales palabras?! ¡Por favor, dime!-
-Ryos...- Nombraba Sonia con seria actitud dirigida al joven Redfox.
-Sena...Sonia... ¡Tch!...Lo dejare pasar por esta vez- Dijo el joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación.
-Entonces, ¿Quién te dijo sobre esos supuestos verdaderos planes del líder de los Spriggans, Ryos?- Preguntaba Alicia seriamente.
-Fueran las últimas palabras de una mujer al borde la muerte...Una mujer que Rin y Sena seguramente conocerán como "Miracle"- Contestaba Ryos con seria actitud.
-¡...!- Se sorprendían bastamente la mayoría de los presentes.
-¡¿M-Miracle?! ¡¿"La que Crea la Victoria", Miracle?!- Preguntaba Sena con amplio sorprender.
-¡¿Es que eres idiota?! ¡¿Viniste aquí confiando en las palabras de un general de Spriggan Tail?! ¡Tú y tus amigos pudieron estar yendo directamente a una trampa!- Gritaba Rin con furia.
-Entiendo lo que quieres decir...Pero debes saber que esa mujer tenía una historia complicada. Aunque todo lo que hizo es totalmente imperdonable, ella no era una general de Spriggan Tail porque deseaba. Todo lo que me dijo antes de morir seguramente es su forma de tratar de redimir sus pecados. Yo quiero creer eso...No...Yo lo creo- Explicaba con seriedad el joven Redfox.
-Nosotros creímos en esos varoniles sentimientos de Ryos y decidimos seguirlo. Después de todo, somos hombres- Comento la joven Strauss mostrando una leve sonrisa.
-Es verdad- Apoyaba un serio Pantherlily.
-Aunque yo soy una mujer...- Mencionaba Ur entre leves risas.
-...- Se mantuvieron los miembros del Ejército Revolucionario en serio silencio.
-¿Y? ¿Cuáles eran esos supuestos verdaderos planes?- Preguntaba ahora el serio joven Strauss-Dreyar.
-Ah...-Suspiraba Ryos para luego decir-...Miracle me dijo que toda esta guerra no fue más que acto del líder de Spriggan Tail para mantener ocupados a las fuerzas del Reino de Fiore. Ni siquiera sus generales sabían sobre esto. Miracle solo pudo saber esto debido a esa gran inteligencia suya. Al parecer El Emperador no quería ninguna sola interrupción para poder obtener una magia que se encuentra aquí, en la Ciudad de Crocus...Una magia conocida como "Puerta Eclipse".
-¡...!- Volvían a sorprenderse bastamente varios de los presentes.
-¡¿Puerta Eclipse?!- Repetía Alicia con sumo asombro.
-¡¿Estás seguro de eso, Ryos?!- Preguntaba Cana de igual manera.
-¿Qué pasa? ¿Qué es eso de "Puerta Eclipse"? Siento que lo he escuchado antes...Pero no recuerdo muy bien donde- Preguntaba Lucia con confusión.
-Veras, Lucia...-Hablaba Lucy-...La "Puerta Eclipse" era una herramienta mágica que fue creada hace cientos años por el "Mago Oscuro" Zeref. Quien atravesaba esa puerta, podía viajar del pasado al futuro y del futuro al pasado. En palabras más simples, era una magia que permitía viajar en el tiempo-
-¿Una magia para viajar al pasado?- Repetía en su mente la apodada como "Sena".
-La Maestra nos habló de ella cuando conocimos por primera vez a Sena y pensábamos que ella del futuro- Comento un serio Marcus.
-Ah, es verdad. Ya recuerdo. Entonces, ¿El líder de los Spriggans quiere esa "Puerta Eclipse"?- Preguntaba ahora la joven maga celestial.
-Pero aunque así fuera, la "Puerta Eclipse" fue destruida hace años- Decía la adulta maga celestial ahí presente.
-Sí, eso yo lo sabía...Pero Miracle me dijo que El Emperador tenía la capacidad de absorber el poder mágico que la "Puerta Eclipse" había dejado esparcido tras su destrucción y asi era capaz de adoptar sus capacidades. En otras palabras, ese desgraciado se convertirá a sí mismo en una "Puerta Eclipse" y podrá viajar a cualquier momento en el tiempo que desee- Explicaba el serio joven de larga y puntiaguda cabellera de color negro.
-No puede ser...- Decía la joven mujer de larga cabellera rubia con amplio asombro.
-¡Espera un momento! ¡Aunque eso fuera cierto, ¿De qué demonios le serviría a ese bastardo del Emperador un poder como ese?! ¡Él es solo un desgraciado que solo desea destruir todo lo haya a su alcance, ¿Porque de repente desea viajar a través del tiempo?!- Preguntaba Rin con enojo y confusión.
-No lo sé. Sus motivos fueron lo único que Miracle que no pudo descubrir. Pero sea la razón que sea, no podemos permitir que el líder de los Spriggans obtenga ese poder. Miracle dijo que aunque El Emperador es bastamente poderoso, no es imposible, pero que todo sería diferente si obtiene un poder mágico tan grande como el de la "Puerta Eclipse". Por eso vinimos aquí. Para tratar de detenerlo- Explicaba Ryos con seriedad.
-Bueno...-Hablaba Rin-...Aunque hubieran llegado a tiempo, no creo que hubieran podido hacer mucho contra ese maldito. Después de todo, tengo entendido que esos tipos de allí son más fuertes que ustedes y solamente miren como acabaron-
-¿Esos tipos?- Hablaba el joven Redfox- ¿De quién estas hab...?-
Volteando la dirección de su filosa mirada de ojos marrones justamente antes de terminar su hablar, el joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta generación se veía invadido por un sorprender no solamente mucho más basto que todos los anteriores que había sentido, sino mucho más horripilante. Un sorprender que también invadió de repentinamente manera a los llamados Lucia Dragneel, Lucy Dragneel, Cana Alberona, Ur Vastia, Roku Nirvit, Sonia Strauss, Pantherlily y Happy; cuando sus respectivas miradas terminaron viendo lo mismo que Ryos.
Cada uno de los que acababa de llegar a aquella área que era las afueras de la destruida ciudad apodada como "La Capital Floreciente" podía ver clara e horrendamente como se encontraban tendidos uno al lado del otro en los terrosos suelos y rodeados por una ligera pero amplia aura mágica de color verde claro que era la magia curativa de la Dragon Slayer del Cielo de la Primera Generación; unos inconscientes y gravemente heridos seres que portaban con los nombres de Gajeel Redfox, Jellal Fernandez, Gray Fullbuster, Laxus Dreyar, Mirajane Strauss-Dreyar, Erza Scarlet, Sting Eucliffe, Rogue Cheney, Gildarts Clive, Wendy Marvell y Natsu Dragneel.
-¡¿Q...?! ¡ ¡¿Viejo?!- Reaccionaba Ryos al ver a su padre entre los seres bastamente heridos.
-¡E-Ese es... ¿Natsu?!- Reacciono Lucy de igual manera al ver el horrible estado de su esposo.
-¡Papa!- Gritaba Lucia una inmensa preocupación y temor que hicieron que sus marrones ojos se decoraran con varias leves lágrimas.
-¡N-No puedo creerlo! ¡L-Laxus-san, Mira-san! ¡I-Incluso la Maestra...!- Comentaba Sonia un descomunal sentimiento de asombro.
-¡I-Incluso mi padre esta ahí! ¡O-Oigan, ¿Q-Que demonios les ocurrió a todos ellos?! ¡¿E-Están bien?!- Preguntaba Cana con intensa preocupación y confusión.
-Sí, ellos están bien. Ya están siendo atendidos por la magia curativa de Wendy-san. Todos, cálmense un poco. Sus vidas no están en peligro- Explicaba una ligeramente calmada Sophia.
-¡¿Cómo puedes decirnos que nos calmemos a ver una escena como esta?! ¡¿Qué fue lo que les ocurrió a Gray-san y a los demás para que acabaran en ese estado?!- Preguntaba Ur con intensidad.
-Justo lo que acabo de decir. Ellos trataron de detener al Emperador y este fue el resultado- Dijo Rin con su usual actitud.
-¡Rin, detente!- Le gritaba Sena con ligero enojo.
-¡E-Esperen un momento! -Hablaba la joven Vastia- ¡¿Están diciendo que la mayoría de los magos más fuerte que hay en Fiore fueron derrotados por tan solo un hombre?! ¡E-Eso es una total locura! ¡Entonces, ¿Cómo demonios podremos derrotar nosotros a un sujeto así?!-
-Quien sabe. Pero simplemente no podemos quedarnos de brazos cruzados mientras ese desgraciado que trajo guerra a nuestro reino cumple su objetivo así como si nada- Dijo Marcus con su usual seria personalidad.
-Es verdad...-Hablaba Alicia-...Si objetivo es realmente la "Puerta Eclipse", debemos por lo menos evitar que obtenga ese poder. Nosotros...-
-¡Oigan...!-
-¿Eh?- Se vieron confundidos la mayoría de los jóvenes magos.
Volteando sus miradas en la dirección de donde había provenido ese llamado por parte de una conocida voz femenina, los presentes en aquella área fueron capaces de ver como la silueta de cierta persona que se encontraba a la distancia. Una silueta que poco a poco se fue acercando a la posición de aquel grupo de magos hasta eventualmente identificarse como una joven adolecente de 19 años.
Una hermosa joven que poseía una larga y lisa cabellera de color negro, unos preciosos ojos de color café y que mantenía su voluptuosa y curvilínea figura cubierta únicamente con una gran capa de sucio y rasgado aspecto y que ella sostenía fuertemente con sus manos para que las brisas del viento no se la llevaran. Una joven que aunque era realmente una demonio de los libros de Zeref, poseía una apariencia humana al igual que la marca rosada de Fairy Tail en su mano derecha.
-¡...Todos!- Decía Serena con suma felicidad mientras se acercaba a sus compañeros.
-¡E-Esa es...!- Hablaba una joven Scarlet que estaba tan sorprendida como todos los demás en aquella escena.
-¡S-Serena...!- Pensaba Rin con un serio asombrar -¡N-No puedo creerlo...Es realmente otra Serena! ¡Su misma voz, su misma cara! ¡¿Esta fue la confusión que sintieron los compañeros de Tsuna al pensar que yo era el Rin Hellbrand que yo conocía?! ¡Maldición...Este asunto de los dobles es realmente molesto!-
-¡Serena!- Gritaba Happy con increíble felicidad mientras volaba potentemente por los aires hasta terminar abrazando cariñosamente la cara la joven Axel.
-¡H-Happy, t-ten cuidado...!-
Pero mientras la joven de larga cabellera negra lidiaba con aquel pequeño felino azulado que abrazaba felizmente su rostro, una leve brisa paso por aquella área y levantaba la mayoría de la larga, sucia y rasgada capa con la que ella cubría su sensual cuerpo. Y ante esto, los seres presentes en aquella área una vez más terminaron abriendo sus respectivas miradas con una amplio sorpresa, en especial los varones.
-¡¿Q...?!- Reaccionaba un sorprendido Rin con un notable rubor en sus pálidas mejillas.
-¡¿E-Ella...?!- Reaccionaba un asombrado Leo con un rostro completamente rojo.
-¡¿...No...?!- Hablaba un sorprendido Roku con sus mejillas sonrojadas.
-¡¿...Tiene...?!- Hablo Ryos en el mismo estado.
-¿...Ropa?!- Decía Marcus con un rostro totalmente sonrojado.
Y en los siguientes segundos; Rin vio su cabeza violentamente volteada hacia otra dirección por parte de Sena, Leo veía sus ligeramente filosos ojos verdes azotados con gran fuerza por parte de las palmas de las manos de Raine y Ur, Roku sintió el dolor en sus dos filosos ojos color café cuando estos picados leve pero fuertemente por los dedos de Lucia, Ryos fue cegado por una potente patada por parte de Sonia de igual Marcus fue cegado por un fuerte puñetazo por parte de Alicia. Todo mientras una avergonzada Serena se acomodaba con rapidez aquella sucia capa que vestía.
-¡AAAAAHHHH!- Gritaban adoloridos los jóvenes varones.
-M-Maldición, ¿Porque esta clase de cosas solamente me ocurre a mí?- Se preguntaba Serena con un rostro sonrojado.
-¡Serena! ¡¿Estas bien?!- Preguntaba Alicia mientras se acercaba rápidamente a su compañera.
-Lo estaré si eres capaz de invocar y prestarme algo de tu ropa, Alicia- Contestaba la joven Axel todavía con un ligero sonrojo decorándola.
-S-Si, no hay problema...Pero hablando en serio, ¿Estas bien? La última vez que te vimos no eras exactamente tu misma que digamos- Respondió la joven Scarlet con un leve sonreír.
-Si...-Hablaba Serena-...Ya me encuentro completamente bien. Todo gracias a Tsuna. Debemos apresurarnos e ir a ayudarlo-
...De regreso...
En aquella bastamente amplia e oscura habitación que estaba construida debajo del llamado "Castillo Mercurius", incluso las fracciones de un solo nanosegundo parecían largas horas para los dos presentes en esta. Y asi; mientras cada célula de su imponente ser era recorrido por una vasta sensación de dolor que era el descomunalmente gigantesco poder mágico de Eclipse que acababa de comer y que estaba adaptándose a su cuerpo, el únicamente conocido por el seudónimo de "El Emperador" aparentaba fría tranquilidad al observar como su joven enemigo caía hacia su posición luego de haber atravesado explosivamente el techo de concreto.
-Vaya...-Pensaba el líder de Spriggan Tail-...Con que está retirando las vendas de ese misterioso brazo derecho suyo. Parece que no hay nada que pueda hacer para evitarlo. Bueno...Esta bien. Sea lo que sea lo que haya debajo de esos vendajes, lo enfrentare. Si...Luego de mucho tiempo...Espero ser capaz de disfrutar una buena pelea justamente antes de completar mi objetivo. ¡Entretenme, Tsuna Dragneel!-
Y mientras los restos de sus monstruosamente feroces e intensas llamas carmesís que le habían ayudado a llegar a aquella subterránea habitación seguían calcinando hasta el más diminuto de los escombros del techo de concreto que había atravesado destructivamente, el joven Dragneel mantenía su filosa mirada de ojos marrones llena de pura determinación y furia en aquel enmascarado hombre mientras su cuerpo caía y los dedos de su mano izquierda retiraban velozmente las vendas que cubrían a su fornido brazo derecho.
-¡Este es!- Pensaba Tsuna -¡Este es el momento por el que yo me entrene tan brutalmente! ¡Para este simple momento...Para derrotar a este maldito bastardo con mascara...Para proteger a Serena...Para proteger a todos,, yo obtuve este brazo! ¡Para esto...Yo obtuvo este poder! ¡Yo...!-
FLASHBACK
...El Año Pasado...Seis meses luego de dejar Magnolia...
A cientos y cientos de kilómetros de alguna poblada ciudad del basto Reino de Fiore, había un amplio bosque que estaba decorado con numerosas montañas y cuevas a sus alrededores. Un bosque que en todo su centro poseía una montaña bastante diferente a todas las demás debido a que esta gigantesca montaña no solamente porque poseía una altura con la que casi rosaba los azules y nublosos cielos, sino también porque estaba formada por un mineral que no podía ser destruido por magia.
Y en la cima de esta montaña no solamente se podía apreciar cómo se encontraba una cabaña de madera que era el hogar del retirado mago de Clase SS que era apodado como el "As de Fairy Tail, sino que también se podía ver como dos seres se enfrentaban ferozmente uno al otro en un combate cuerpo a cuerpo.
Uno de estos seres era un hombre mayor, musculoso y alto que tenía una larga cabellera y barba de color anaranjado y canoso, unos ojos negros y vestía un largo manto marrón, unos pantalones oscuros y botas grises. Un hombre que poseía unas prótesis de acero remplazando su brazo derecho y pierna izquierda y tenía grabada la marca de Fairy Tail en el pectoral izquierdo de su ligeramente peludo pecho.
Mientras que el otro ser era un joven de 18 años con puntiagudos, desordenados y algo largos cabellos de color rosado, unos filosos ojos de color marrón y que vestía su atlético cuerpo con una blanca bufanda de cuadros, unos blancos pantalones, unas simples sandalias y un ajustado chaleco negro con un levemente largo faldón y una larga manga de su lado derecho. Un joven que aunque cubría la parte emputada de su cuerpo con aquella larga manga de su chaleco, poseía grabada la marca roja de Fairy Tail en su fornido hombro derecho.
-¡AAAAAHHHH!- Gritaba Tsuna con intensidad.
Enseñando toda su ferocidad con aquel intenso grito, el joven Dragneel terminaba creando unas brutales ondas de vientos con la propulsión de una potente patada por parte de su pierna derecha y que iba dirigida al rostro del hombre mayor que estaba en frente de su posición. Pero moviendo ligeramente su cabeza hacia un lado, Gildarts lograba esquivar este ataque, aunque pudo sentir y ver como esta potente patada terminaba rosando los canosos e anaranjados cabellos de su larga barba.
-Oh...-Sonreía Gildarts ligeramente-...Eso estuvo realmente cerca. Cuesta creer que eres el mismo chico al que Natsu y yo dejamos casi muerto hace seis meses atrás. Te has hecho bastante fuerte. Creo...Que me pondré un poco serio contigo-
Diciendo esas palabras, el retirado mago de clase SS de Fairy Tail pasaba a apretar con brutal fuerza los mecánicos dedos de la prótesis de acero que su brazo derecho y utilizando su inhumana velocidad y poder, el terminaba clavando un puñetazo de colosal intensidad en el desprotegido abdomen de aquel joven de puntiagudos y desordenados cabellos de color rosado.
-¡Ah!- Gimió Tsuna con notable dolor.
Después de que algunas gotas de sangre salieran de su boca debido a aquel golpe, el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación termino saliendo disparado con monstruosa potencia en dirección al nublado cielo que casi rosaba aquella enorme y alta montaña donde estaba. Ascendiendo e ascendiendo con una inmensa velocidad, Tsuna casi se había desvanecido de la vista de Gildarts.
-Demonios...Me emocione demasiado- Pensó el retirado mago de Fairy Tail con leve arrepentimiento.
-¡M-Maldición!- Exclamaba Tsuna iracundamente.
Mientras su cuerpo no disminuía ni siquiera un poco aquella inmensa velocidad con la que ascendía ampliamente por los nublados cielos, apuntando la dirección de sus filosos ojos marrones hacia este, Tsuna instantáneamente dio un profundo respiro para llenar el interior de sus mejillas con colosales cantidades de aire y terminar gritando ferozmente...
-¡Karyu no Hoko!-
Liberando desde su boca una ráfaga de intensas llamas carmesí de descomunal tamaño y potencia, el joven Dragneel no solamente terminaba deteniendo su fuerte ascenso por los nublados cielos sino gano un impulso que hacia descender con una bastamente poderosa velocidad en dirección al hombre mayor de anaranjados y canosos largos cabellos que seguía en la cima de aquella montaña. Y mientras se acercaba más a su objetivo, Tsuna apretaba con firmeza su puño izquierdo para eventualmente exclamar...
-¡Karyu no Tekken!-
Rodeando su sumamente apretado puño izquierdo con una gigantesca cantidad de un feroz y brillante fuego carmesí que se comprimió alrededor de este en cuestión de unas fracciones de nanosegundo; Tsuna dirigía un potente golpe hacia Gildarts al simple momento en que estuvo a su alcance. Un golpe que este retirado mago de Clase SS de Fairy Tail termino bloqueando con su fornido brazo izquierdo, pero que con su impacto termino hundiendo con ligera profundidad sus embotados pies en el montañoso terreno que pisaban.
-¡Tch!- Rechistaba Tsuna sus dientes con frustración.
-Con que usaste tu rugido para detener tu ascenso y ganar impulso...Buen contrataque- Decía Gildarts mientras mostraba una leve sonrisa.
Al simple instante en que sus pies vestidos con simples sandalias volvían a tocar el terroso suelo que era la cima de una montaña, el serio joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación daba un gran salto para formar una gran distancia entre su persona y el usuario de la Magia "Crash", para luego fijar sus filosos ojos de color marrón en este y tomar una ligera posición de guardia.
-Con que toma distancia para decidir la mejor forma de pasar mi guardia, ¿Eh?...-Pensaba Gildarts-...No solamente ha crecido en cuestiones de poder físico y mágico, sino también en razonamiento. El Tsuna de antes seguramente se hubiera lanzado lleno de ferocidad hacia mi sin siquiera considerar como iba a atacar y cuanto poder mágico estaba gastando...Ha madurado-
-Bien...-Pensaba Tsuna-...Ya lo he comprobado varias veces...Gildarts utiliza usualmente su brazo derecho para atacar mientras que utiliza el brazo izquierdo para defenderse...Esto debe significar que aunque los dedos de su prótesis son bastante duros y sirven para dar buenos golpes, el resto de ella debe ser más suave y no funciona para bloquear ataques...Entonces, utilizare esta información y...-
Pero antes de terminar apropiadamente aquellos calmados pero serios pensamientos, el joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados se dio repentinamente la vuelta con una notable rapidez para que su mano izquierda pudiera sujetar con ligera firmeza una mano derecha que estaba a unos pocos centímetros de sobar la cima de su cabeza.
Una mano derecha que pertenecía a un hombre adulto que no solo poseía una puntiaguda, desordenada y algo larga cabellera de color rosados, unos filosos ojos de color marrón y que vestía su musculoso y tonificado cuerpo con un largo manto de color marrón, unos pantalones blancos que llegaban hasta sus tobillos y unas sandalias cubriendo sus pies que por alguna razón estaban cubiertos en vendas, sino que también poseía un notable parecida a Tsuna y tenía la marca roja de Fairy Tail en su fornido hombro derecho.
-¿Qué crees que estás haciendo, maldito viejo?- Preguntaba Tsuna con notable disgusto.
-Nada. Solamente quería comprobar que tan afilados estaban tus sentidos. Y viendo como lograste detectar mi presencia a pesar de ocultar totalmente mis pasos, olor y poder mágico...Diría que no están nada mal- Contestaba Natsu mientras mostraba una ligera sonrisa.
-¡Esa no es razón suficiente para que puedas tocarme con tus manos sucias! ¡Lávate primero!- Exclamaba Tsuna claramente enojado.
-¡¿Q...?! ¡¿Como que manos sucias, mocoso?! ¡Mis manos están súper limpias, a diferencia de ese grasoso cabello tuyo!- Gritaba Natsu de igual manera.
-¡¿Que dijiste, maldito vejete?! ¡Ya verás...!- Decía un iracundo joven Dragneel mientras se lanzaba a una pequeña riña con igual de iracundo padre.
-Vaya, vaya...Ahí están discutiendo otra vez. Aunque esa es realmente su forma de mostrarse cariño. Después de todo, son padre e hijo. Pero, maldición. ¿Porque tienen que hacer eso en frente de mí? Hacen que extrañe a mi pequeña niña. ¿Cana-chan cuando vendrás a visitarme?- Pensaba Gildarts mientras cascadas de lágrimas caían por sus barbudas mejillas.
-Demonios...Pero hablando en serio, Tsuna...Te has vuelto bastante fuerte- Comento Natsu mientras mostraba una sonrisa rebosante de confianza.
-¡Eso es obvio! ¡Y todavía tengo que volverme mucho más fuerte para lograr patearle por completo el trasero a ese bastardo enmascarado del Emperador!- Exclamaba Tsuna con determinación.
-Sí, eso es verdad...Hablaba el apodado como "Salamander"-...Si continuamos entrenando de la misma manera estos siguientes seis meses, cuando enfrentes al líder de los Spriggans, tu...Definitivamente perderás, Tsuna-
-¡¿Q...?! ¡¿Qué demonios estas diciendo, maldito viejo?! ¡¿Qué perderé?! ¡¿Cómo puedes decirme eso cuando tú has visto de primera mano los resultados de mi entrenamiento?! ¡Ahora que puedo hacerles frente a Gildarts y a ti, no hay duda que puedo enfrentar a ese bastardo enmascarado!- Exclamaba Tsuna furiosamente.
-Tal vez puedas hacerle frente...Pero no creo que sea capaz de vencerlo. Lo sé, porque si Gildarts y yo nos pusiéramos serios, no nos costaría mucho derrotarte...No...Podríamos matarte con increíble facilidad. Es por esa razón que si seguimos entrenándote de la misma manera los siguientes seis meses que nos quedan, sé que no podrás alcanzar el nivel necesario para lograr derrotar al líder de los Spriggans- Explicaba el mago de clase SS de Fairy Tail.
-¡P-Pero...Maldición! ¡Entonces, ¿Qué demonios propones que hagamos, maldito viejo?! ¡¿Quieres que solamente me rinda en tratar de hacerme más fuerte?!- Preguntaba el joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados iracundamente.
-No...Propongo que pasemos a la segunda fase de tu entrenamiento, Tsuna- Dijo el hombre de puntiagudos y desordenados cabellos rosados seriamente.
-¡...!- Se sorprendía el joven Dragneel de notable manera.
-...- Se mantenía Gildarts en serio silencio.
-¿Segunda fase?- Repetía Tsuna con confusión.
-Si...-Hablaba Natsu-...Para esta segunda fase de la que te estoy hablando, necesitaba que fueras mucho más fuerte no solamente en fuerza física sino también en fuerza espiritual. Estos últimos seis meses hemos estado fortaleciendo esos dos factores para que puedas completar este entrenamiento a la perfección...Siendo sinceros, no sé si estás listo para realizarlo...Pero con el tiempo que nos queda, no nos queda otra opción...Sígueme, Tsuna-
...Unos minutos más tarde...
Habiendo bajado aquella gigantesca montaña en donde habían estado entrenando por los últimos seis meses y haber caminado entre los grandes árboles y frondosos arbustos que conformaban el denso bosque alrededor de esta; Gildarts, Natsu y Gildarts terminaron llegando hasta una de las varias cuevas que decoraban aquella zona para empezar a avanzar por el oscurecido y rocoso interior de esta.
-Oye, maldito viejo, ¿Cuánto más tendremos que caminar para que me digas en qué demonios se basa este nuevo entrenamiento?- Preguntaba Tsuna mientras caminaba.
-Déjame contestar tu pregunta con otra pregunta. Tsuna, ¿Recuerdas nuestra batalla contra Acnologia?- Preguntaba Natsu mientras también avanzaba por aquella cueva.
-¿Ah? ¿Qué clase de pregunta es esa, maldito viejo? Por supuesto que recuerdo algo como eso. Cuesta olvidar cualquier cosa que involucre un desgraciado como ese- Contestaba el joven mago de fuego.
-Sí, tienes razón. Entonces, déjame ser más específico. ¿Recuerdas cuando perdiste la conciencia en medio de la batalla?- Preguntaba ahora el otro mago de fuego.
-¿Eh? ¿Perdía la conciencia?- Repetía el joven pelirosado con confusión.
-Bueno, para mí y para los demás eso pareció, pero para ti eso fue diferente. Cuando te quedaste inconsciente en medio de la batalla, fue el momento en que la alma de tu cuerpo fue llevada a otra dimensión para poder encontrarse con el alma de Zeref, todo debido a que su poder mágico se encontraba en tu interior y sirvió como un transporte que te llevo hasta ella- Explicaba con seriedad el hombre pelirosado.
-Y-Ya veo...S-Si, recuerdo que paso algo como eso- Contestaba Tsuna aunque todavía está algo inseguro.
-Pensar que escucharía a Natsu dar explicaciones tan serias. Cuanto ha pasado el tiempo en realidad- Comentaba Gildarts mientras seguía caminando.
-Veras, Tsuna...-Hablaba Natsu-...A través de mis viajes, he encontrado toda clase de lugares. Incluso lugares que pueden volver a repetir lo que te ocurrió en la batalla contra Acnologia. Si vas a estos lugares, mientras tengas de alguna forma el poder mágico de alguien que ya no se encuentra en este mundo, podrás ir a esa dimensión donde los vivos y los muertos pueden volver a verse. Lugares como este...-
Después de haber escuchado esas últimas palabras del actual mago de Clase SS de Fairy Tail, tanto el como Gildarts y Tsuna detuvieron su caminar por los rocosos suelos que había en el interior de aquella cueva donde estaban debido a que en frente de ellos ya no había más suelo. Lo que había en frente de aquellos magos de Fairy Tail era una gigantescamente amplia y profunda grieta repleta completamente de un agua tan clara como el cielo azul.
-¿Eh? ¿Un lago subterráneo? ¿Este es uno de sus lugares de los que tu hablabas?- Preguntaba Tsuna curioso.
-Así es. Si te adentras dentro de estas aguas, serás capaz de entrar a una dimensión donde la vida y la muerte se conectan a través del poder mágico. Aunque solo aquellos con fuerte cuerpo y alma pueden soportar la presión que ese ejerce entrar a esa clase de lugar- Explicaba un serio Natsu.
-Que interesante... ¡¿Pero qué demonios tiene que ver este lugar con mi entrenamiento?! ¡Sigo sin entenderlo!- Gritaba el joven mago de fuego molestamente.
-Tsuna... ¿Recuerdas que dentro de ti reside el ethernano de Acnologia?- Preguntaba ahora un serio Natsu.
-¿Porque sigues haciendo esa clase de preguntas, maldito viejo? Por supuesto que lo recuerdo. Aunque no veo porque tocar ese tema porque ese ethernano desapareció hace tiempo. Después de todo, la molesta voz que yo escuchaba hace meses que desapareció y ahora puedo usar mi Devil Dragon Force sin problemas- Contestaba Tsuna con cierto disgusto.
-Es todo lo contrario, Tsuna. Ese oscuro ethernano no desapareció de tu cuerpo, sino que creció exponencialmente- Dijo el mayor mago de fuego.
-¿Eh?- Reaccionaba el joven mago de fuego con confusión.
-La voz que tu escuchabas desapareció no porque ese ethernano que la había creado en primer lugar haya disminuido hasta desaparecer, sino porque creció tanto que esa otra personalidad se volvió parte de tu verdadera personalidad sin siquiera darte cuenta. Esa es una de las razones principales porque podías luchar todos los días sin importar cuanto te hiriéramos...Ansias la violencia...La destrucción...El dolor...De igual manera que Acnologia lo hizo. Te estas volviendo igual a él...O mejor dicho, te estas volviendo el- Explico Gildats seriamente.
-¿Q-Que...?- Hablaba Tsuna sin siquiera darse cuenta de cómo uno de sus filosos ojos marrones se había tornado de color dorado-... ¿Realmente me estoy convirtiendo en Acnologia...? ¡E-Esperen un segundo, si ustedes sabían que esto estaba pasando, ¿Porque nunca dijeron nada?! ¡¿Porque dejaron que esto siguiera ocurriéndome, maldito viejo?!-
-Por esto-
Diciendo esas simples palabras con una profunda seriedad reflejada con perfecta claridad en sus filosos ojos marrones, el Dragon Slayer de Fuego de la Primera Generación dio una palmada en la desprotegida espalda del joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación que era su hijo. Una palmada que provoco que Tsuna perdiera su equilibrio e empezara a caer en dirección a la increíblemente amplia y profunda grieta llena de clara agua que había en frente de él.
-¿Eh?- Reaccionaba Tsuna con un ligero shock.
Sin siquiera ser capaz de imaginar que aquello ocurriría, el joven de puntiagudos cabellos color rosados termino cayendo a aquel lago subterráneo y se hundió hasta el punto de no ser visto. Todo mientras los dos veteranos magos de Fairy Tail, Natsu Dragneel y Gildarts Clive se quedaron viendo con notable seriedad aquella agua donde el joven mago de su mismo gremio, Tsuna Dragneel, se había adentrado.
-¿Estas completamente seguro de esto, Tsuna?- Preguntaba Gildarts con seriedad.
-Eso ya no importa...Lo hecho, hecho esta. Lo único que nos queda es confiar...Confiar en Tsuna- Contestaba Natsu de igual manera.
Abriendo de repentina manera sus filosos ojos de distintos colores, un joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados no solo ver, sino que sentía a la perfección como su atlético cuerpo flotaba y se hundía en unas descomunales cantidades de clara azul que le rodeaban. E incluso alzando la vista, Tsuna era incapaz de ver la cima de aquel lago a donde había sido arrojado.
-¡¿Q-Que demonios...?! ¡¿Como pude hundirme tanto en tan poco tiempo?! ¡No, no, eso no importa ahora! ¡Como fui arrojado tan repentinamente, no pude tomar mucho aire! ¡Debo apresurarme a salir de aquí antes de que mis pulmones dejen de funcionar!- Pensaba el joven Dragneel.
Con aquellas palabras bien grabadas en su mente, Tsuna se apresuraba a mover sus dos piernas y único brazo en un veloz nado con dirección a la cima de aquel lago que le aprisionaba. Pero sin importar que tan veloz o poderosamente moviera sus extremidades, el joven Dragneel no solo parecía que no ascendía, sino que parecía que era jalado con cada vez mayor fuerza hacia las profundidades de aquellas aguas. Unas profundidades que estaban completamente basadas en una brillante luz blanca.
-¡¿Q...?!- Pensaba Tsuna sin casi poder respirar -¡¿Qué demonios está ocurriendo?! ¡No solo no puedo salir nadando, sino que me estoy hundiendo cada vez más! ¡M-Maldición...N-No puedo respirar! ¡D-Demonios...AAAAAHHHH!-
Siendo completamente tragado y cegado por aquella luz blanca que había en el fondo de aquel lago en donde se había hundido, de un segundo a otro, el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación abría con inmensa sorpresa sus filosos ojos, los cuales volvían a ser ambos de color marrón sin que él se diera cuenta siquiera. Y haciendo esto, Tsuna podía ver como se encontraba en un lugar bastante diferente al de antes.
Tsuna observaba como sus alrededores estaban basados en unos terrosos suelos levemente debajo de unas claras aguas, varias formaciones rocosas de distintas tamaños dispersadas por varias partes y unos cielos ligeramente nublados y totalmente azules. Ante lo que veía, el joven Dragneel estaba invadido por una profunda confusión.
-¿Qué es esto...? Primero estoy en una montaña, luego estoy hundiéndome en medio de un profundo mar y ahora estoy en medio de la nada...Cuando vea a mi maldito viejo juro que le hare pagar por todo este dolor de cabeza que tengo- Comento Tsuna mientras rascaba su cabeza con confusión con su mano derecha.
Y en el siguiente segundo, Tsuna volvía a abrir sus filosos ojos marrones con un descomunal sentimiento de asombro pero esta vez debido a algo que el mismo hizo. Y eso era rascar su cabeza. Rascando su cabeza decorada con una puntiaguda y desordenada cabellera de color rosado, el joven Dragneel era capaz de percatarse de como la larga manga derecha del ajustado chaleco negro que vestía estaba ahora ocupado por un brazo derecho tan tonificado como su brazo izquierdo. Un brazo derecho que solamente pertenecía a su persona.
-¿Q-Q-Q-Que es esto?...-Hablaba Tsuna-...M-Mi...Mi brazo derecho... ¡T-Tengo de regreso mi brazo derecho! ¡P-Pero... ¿C-Como es esto posible...?!-
-Ese no es tu cuerpo real...Ese cuerpo no es más que la forma con la que tu alma esta familiarizada...-
-¿Eh? ¡¿Q-Quien dijo es...?-
Pero el llamado Tsuna Dragneel no pudo hacer nada más que detener cualquier palabra que saliera de su boca debido a que cuando volteaba su filosa mirada de ojos marrones en la dirección de donde había provenido aquella voz masculina que habían escuchado sus capacitados oídos, podía ver a la perfección al dueño de esta y quien le acompañaba en aquella dimensión donde supuestamente vivos y muertos podían encontrarse a través del poder mágico.
Esa persona era un hombre adulto parado a unos cuantos metros del joven mago de Fairy Tail. Un hombre que poseía un pelo azul oscuro muy largo, algo similar al pelo de Gajeel Redfox, y unos verdes ojos penetrantes cubierto de unas ojeras. Tenía una piel oscura, y en esta lleva varios patrones azules similares a los colores que decoraban la escamosa piel de un dragón conocido en el pasado como "Dragón Negro del Apocalipsis". Y vestía solo unos rasgados pantalones negros y llevaba una capa negra que cubría todo su torso, ya que no al parecer no llevaba camisa, y usaba un collar que luce varios adornos muy similares a las magatamas de color rojo.
Mientras el joven Dragneel estaba completamente atrapado en un profundo shock causado por la repentina lluvia de horribles recuerdos que le invadieron al simple momento de ver a aquel antiguo enemigo suyo, aquel hombre solamente mostraba una placentera gran sonrisa con solo ver a aquel joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación que también fue antiguo enemigo.
-...Por esa razón-Hablaba aquel hombre-...Yo obtuve la apariencia que mi cuerpo humano poseía al principio...Pero eso no importa para nada...Sin importar que apariencia tengamos...Lo importante es que volvemos a vernos las caras una vez más...Nieto de Igneel, Cría de Natsu...Tsuna Dragneel-
-¿A-Acnologia...?-
...Una vez más...En frente de su más grande enemigo...
Continuara...
Hola, amigos.
Espero que hayan disfrutado el capitulo y nuevamente, no prometo que no me vaya a tardar en publicar el siguiente.
Matane.
