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05# ¿Qué?
A veces tenía la impresión de que todo era mucho más complicado de lo que parecía.
La pregunta más simple siempre terminaba en un camino sin fin, como si volviera mil ocasiones sobre sí mismo; y aquello que presentaba un gran enigma se alejaba, se escapaba de la compresión de la mayoría.
Por más que intentaba salir de caminos sin sentido, descubría que regresaba al punto de inicio antes de darse cuenta.
… o tal vez no se trataba de eso.
Tal vez el problema no era el sendero sino el lugar de llegada, ¿pero cuál era? ¿Qué estaba buscando sin cesar para terminar perdido? Él, gemelo del caballero de Géminis, quien perdía a los enemigos entre dimensiones y galaxias.
¿Qué buscaba?
— Defteros — el sonido de su voz parecía atravesar todas las barreras, iluminando el más oscuro sendero. Nunca había conocido criatura que pudiera hacer eso, excepto aquel que parecía aislado de los asuntos humanos. De algún modo su rostro podría arder de vergüenza — ¿Qué sucede? ¿Algo te está preocupando?
Sí, y al mismo tiempo no.
— ¿Por qué lo preguntas?
— Porque tú me pediste que nos encontráramos, y ahora no dices nada — debió irradiar un aura bastante ridícula ya que Asmita rió de manera melodiosa — Quizá no necesitabas hablar, solo un poco de compañía.
— Sí, quizá eso…
— ¿O acaso buscabas respuestas en este silencio?
No tenía caso preguntar cómo lo supo.
Sonrió con tanta docilidad que de alguna manera comprendió qué buscaba, qué intentaba responder.
Era Asmita.
Su voz, sus palabras, el que no necesitaba sus ojos para descubrir y entender lo que el corazón de alguien como él anhelaba.
En medio del silencio todas sus preguntas parecían disolverse. Entonces solo se quedaba esa calma y el perfume de las flores de la casa de Virgo impregnado en el cuerpo. De Asmita.
— Sí, tienes razón.
