¿Cómo terminó así?

Ella solo queria encontrar a su hermano, y por eso salio en busca de la mítica espada [Excalibur] para recuperar la felicidad que se perdió cuando se fue.

- Ahhh~~~ - gimio contra su oído al sentir sus fuertes manos sujetando sus dos nalgas.

Ojos verdes escarlata.

Larga cabellera oscura como la noche misma.

Su cuerpo era musculoso y muy duro, se podría decir que era pequeña juntó a él.

Y esa era la verdad.

Sus gruñidos se mezclaron con sus gemidos, la cueva era de gran tamaño y la luz de la luna cubría sus cuerpos por el hueco que se encontraba encima de ellos.

Podía sentir sus carnosos labios sobre su aureola, su lengua se paseaba en círculos degustando su pezón con mucha pasión.

Estaba siendo devorada por uno de los seres más poderosos en el mundo sobrenatural.

Un dragón.

Su encuentro fue uno de los más clichés y absurdos que se podía imaginar, pero jamás pensó que terminaría siendo secuestrada por la mítica criatura.

Al principio fue dócil y cariñoso dejando que su cuerpo se acostumbrara a su gran tamaño, se asombró al ver como su cuerpo reaccionaba a sus caricias de forma positiva demostrando que le gustaba lo que le hacía sentir.

Oh, si.

Su secuestrador sabia donde tocar y que hacer para excitarla, a los pocos minutos ya se encontraba disfrutando de todo el placer del mundo.

Lo demás ya ni podía recordar, todo se volvió borroso al sentir su viralidad entrar y salir de ella.

Se sentía magnífico...

- Oh! Ah! Ah!

Gemidos y más gemidos era lo único que podía pronunciar, lo que sentía no tenía comparación con nada en el mundo.

¡GRRR!

El gruñia de placer al estar dentro de ella, no se había detenido en el tiempo de que habían empezado.

Duro.

Rápido.

Sin detenerse...

Pronto sintió que se volvía más grande y ancho, lo que solo podía significar una cosa...

- "Él está a punto..."

Sus pensamientos fueron cortados al sentir sus labios sobre los suyos.

Calientes y hambrientos, era como los podía describir la joven rubia de ojos azules.

Sus embestidas se hicieron más rápidas y sua gemidos se intensificaron, el climax también la iba a alcanzar.

Juntos...

Como unos amantes...

- ¡GROAAAR!

- Kyaaaa!!!

El grito de éxtasis de ambos se perdió en las profundidades del bosque, recosto su cabeza sobre el fuerte torso del chico.

- Ahh... Ahh... Ahh... - trataba de recuperar el aire perdido por el gritó que había soltado hace unos segundos.

Una mano callosa se poso sobre su mejilla izquierda, levantando su rostro ella pudo ver el rostro de su secuestrador.

- Ahora eres mía... - su voz era grave y seductora, sus labios formaron una sonrisa de oreja a oreja mostrando sus colmillos y algunas escamas en sus mejillas.

Una extraña marca apareció en su cuello demostrando que ahora ella le pertenecía a él, sin perder el tiempo volvió a mover sus caderas mandando una corriente eléctrica sobre ella haciendo que soltara un gemido por sus labios.

La noche era joven y Issei lo sabía perfectamente.